Capítulo 102 - Nostalgia e Impaciencia

1ª Parte

Nos hemos desplazado al salón de casa donde me he sentado en uno de los sofás, con Ruijerd delante. Mientras que Sylphy ayudaba a Aisha y Norn a entrar en calor en el baño.

Los pocos restos de alcohol que nos quedaran en sangre después de usar magia ya habían desaparecido por completo.

Puede que la magia Restituyente no te elimine el aliento con olor alcohol, pero al menos elimina casi por completo los efectos del mismo en el organismo.


"..."


Observo el rostro de Ruijerd iluminado por el fuego de la chimenea, y me es imposible no acordarme de la primera vez que nos vimos frente a una fogata en el continente demoniaco. No solo eso, también me vienen a la mente los recuerdos de nuestro viaje junto a Eris.

Como si fueran ayer.


"Ha pasado mucho tiempo... No hay duda." "Sí."

Ruijerd entrecerró los ojos con una ligera sonrisa al responderme. Sentí  una enorme nostalgia al verle.


"Lo primero que quiero hacer es agradecerte de corazón que escoltaras a mis hermanas pequeñas."

"No es necesario que me lo agradezcas. Era mi obligación escoltar a esas Niñas139."




139 Recordamos que para Ruijerd, las personas están divididas en 2 rangos principales: Niños y Guerreros. Los Guerreros protegen a los niños y los Niños aprenden a convertirse en Guerreros.

 

Ya casi había olvidado que Ruijerd sentía ese apego por los niños... Ahora recuerdo todas esas veces que hice bromas sobre su cercanía hacia los pequeños; quizás me pasé un poco bromeando sobre que era un lolicon140...

Pero al final acerté en quién era el escolta misterioso que mencionó Paul... aunque no descarté que pudiera ser Ghyslaine...

Pero el mejor escolta posible para niños es y siempre lo será Ruijerd. No hay nadie más a su altura, hasta el punto de que sería capaz de confiarle la protección de mis hermanitas toda la vida.

Pero vaya... hace mucho que no hablo con Ruijerd, hasta he olvidado de las cosas que solíamos hablar; pero sí que recuerdo que como no solía hablar mucho, tampoco es que tuviéramos conversaciones increíbles a diario.


"Quería preguntarte una cosa, Ludeus... ¿qué pasó con Eris?"


Ruijerd por su parte sin miramientos hizo la pregunta que más miedo sentía de responder.

No es algo sobre lo que me apetezca hablar, pero entiendo que Ruijerd se interese, y creo que se merece saberlo.


"... Pasaron varias cosas... Lo primero a mencionar sería..."


Y así le conté a Ruijerd lo que ocurrió en el Campo de Refugiados de Fedora cuando llegamos, poco después de que se marchara.

También le conté, aunque con  cierta vergüenza, que  lo hice con Eris, y  que a la mañana siguiente se fue de  mi  lado; añadiendo lo hundido que me dejó esto.

Hasta le hablé de mi estado durante todos esos años en los que no pude levantar cabeza debido a la depresión, enlazándolo con esos 2 años que estuve buscando a mi madre por la zona norte del continente.

140 Lolicon/Pedófilo: Que se excita sexualmente con niños (deben ser menores de 12 años para ser catalogado de esta forma), aunque no implica que haya realizado abusos sexuales de ningún tipo, en ese caso, sería llamado Pederasta (lleva a confusión). El término lolicon concretamente se usa para hombres pedófilos que se sienten atraídos por niñas pequeñas. Shotacon es para mujeres pedófilas que se sienten atraídos por niños pequeños.

 

Mi encuentro con Elinalise y como por fin me llegaron noticias sobre el paradero de Zenith, y, aprovechando que le hablé a Ruijerd sobre  Hitogami, incluso le conté que decidí seguir su consejo y venir a la Universidad de Magia de Ranoa.

Continué mi historia hasta conocer a Sylphy y cómo ella consiguió curarme de mi depresión; lo que nos llevó a casarnos.


"Comprendo..."


Ruijerd estuvo escuchándome en silencio todo este tiempo sin mostrar ninguna reacción; y cuando terminé, añadió solo una frase.


"Es algo que ocurre a menudo." "¿Que ocurre a menudo? ¿El qué?"

Sus palabras me dejaron más confundido y tuve que pedirle que se explicara, a lo que Ruijerd asintió.


"Es muy probable que Eris sufra la Enfermedad de los Guerreros. Porque estoy totalmente seguro de que Eris sería incapaz de odiarte."

"Pero... Lo último que me dedicó fue que no encajábamos y-"

"No soy capaz de saber lo Eris pensaba entonces. Bien podría haberse referido a lo que comentas, o bien podría haber habido alguna clase de malentendido."

"¿Malentendido?"

"Sí, ya que sé muy bien que Eris no es exactamente una persona buena   con las palabras."


Estas palabras tienen un fuerte efecto adicional en mí debido a que entiendo a lo que se refiere fácilmente. Y más aún porque el  propio  Ruijerd no es exactamente bueno con las palabras.

Dicho por alguien que tiene el mismo problema, el argumento de que las palabras de Eris pudieran tener un significado muy distinto causa especial hincapié en mí.

 

"Pero como dije, no sabría decirte cuál de las 2 opciones es correcta; pero puedo asegurarte de que, al menos durante nuestro viaje, Eris estaba prendada de ti. Por eso, si un día os volvierais a encontrar, creo que lo más apropiado es que intentes mantener la cabeza fría y que escuches lo que tenga que decir."


Pensando en la posibilidad de que el  malentendido fuera por mi  parte, o  de que las palabras fueran dichas con un sentido incorrecto, comienzo a darle vueltas a la cabeza.

Las palabras exactas fueron... ¿Actualmente Ludeus y yo no encajamos juntos...? Está claro que puede interpretarse tanto en el sentido físico como literal de las mismas... pero si fuera una metáfora... podría interpretarse como que no estamos a la misma altura o algo así...

También dejó escrito Voy a emprender un  viaje... Quizás...  ¿quizás lo  que se pensara era que yo era superior a ella de alguna forma y  necesitaba entrenar? ¿Viajar para entrenar...? ¿Un viaje para hacerse  más fuerte? ¿Y entonces qué...? ¡¿Regresar?!

.......... Y sí... ¿Y sí sus palabras querían decir Quiero volverme  más fuerte. Hasta entonces, adiós.?


"..."


...

Por mucho... por mucho que ese sea el significado... ahora... como están las cosas...

Y no solo eso... lo que he vivido en estos últimos 3  años... ¿todo ese dolor? ¿En todo ese tiempo Eris no ha intentado ponerse en contacto?

¿De verdad?

Porque si hoy por hoy puedo sonreír de verdad, no fue gracias a Eris...

¡fue gracias a Sylphy!

¿Me estás diciendo que como es un error, debo olvidarme de Sylphy y arreglar las cosas con Eris? ¿Así sin más?

................ Imposible...

Ahora eso es imposible...

 

Y por si fuera poco, y esto lo puedo decir ahora con claridad... tengo miedo de lo que pueda pasar si me reencuentro con Eris. Y no me refiero solo a que de verdad hubiera sido un malentendido como dice  Ruijerd,  que también.

Y si Eris tras todo este tiempo... ¿se hubiera desinteresado de mí... me odiase... me viera como basura...? Y si... ¿Y si tras escuchar a Ruijerd yo me acercara a Eris para intentar arreglar al menos nuestra  amistad, y  ella me mirara como un despojo social?

No sé si podría soportarlo... sería un duro golpe...

... Hasta el punto de que ya me arrepiento de habérmelo imaginado...

Sea lo que fuera que pasó, la situación actual está clara, y no va a cambiar. Estoy casado con Sylphy, Eris me abandonó...

Darle más vueltas no servirá de nada.


"... Dime, Ruijerd-san, ¿qué has estado haciendo en todo este tiempo?" "...Ah..."

Habiendo llegado a esa conclusión, cambié el tema de la conversación drásticamente; entre otras, porque quería escuchar de verdad lo que  Ruijerd había hecho en todo este tiempo.

Él por su parte dudó unos segundos, como  si  todavía quedara algo más que quisiera decir...

Pero finalmente asintió.


"Estos últimos años he estado por la Zona Boscosa del sur del continente central141."


Por lo que cuenta, Ruijerd decidió que, de estar en el continente central,    el lugar más propicio para que supervivientes Supard se ocultaran serían zonas de bosque denso; y para comenzar su búsqueda, se dirigió a la Zona Boscosa situada al oeste del Reino del Rey Dragón, al sur de la cordillera del Rey Dragón.


141 En el volumen 06, era uno de los caminos posibles para dirigirse a Fedora, pero optaron seguir el Camino de la Seda que conducía a Shirone.

 

En ese lugar, estuvo buscando a otros Supard durante 2 años enteros, peinando bien la zona; aunque al final, no encontró absolutamente a nadie.

Lo que sí encontró en su búsqueda fueron restos de varios fallecidos durante la Catástrofe Mágica, que fue llevando a pueblos cercanos, entregando así la información que iba encontrando sobre personas desaparecidas.

Pero igualmente, de su búsqueda personal no obtuvo ninguna información en los 2 años que estuvo recorriendo al completo la Zona Boscosa, lo que le llevó, siguiendo la costa, a Puerto Este.

Uno de los motivos para ir en esa dirección era obtener información sobre el continente Milis para poco después dirigirse a la zona de conflicto del continente central, situada al norte de Shirone.

Pero en Puerto Este se encontró por fortuna con el grupo de Paul, justo cuando este se debatía en si mandar conmigo o no a las pequeñas.

Paul no se atrevía a  enviar a  Norn y Aisha solas con Ginger en un viaje  tan largo, pero con Ruijerd, la mayor parte del miedo desapareció.


"Hablando del grupo de Paul, también conocí a tu Shishou, Ludeus." "¿Has hablado con Roxy-sensei?"

"Sí..."


Aunque en este punto mostró una sonrisa un tanto forzada.


"Aunque la impresión que me causó fue muy distinta a la esperada, sobre todo por lo que me hablaste de ella."

"¿De verás? ¿En qué sentido?"

"Cuando me presenté y supo que era un Supard, se mostró abiertamente asustada, más aún cuando vio mi rostro y pudo constatar que tengo un tercer ojo en la frente142."

"Ah-"



142 Recordemos que en el volumen 04, Roxy se llevó un susto de muerte al ver a Ruijerd mientras Ludeus aprendía a manejar su ojo místico.

 

Ahora que lo dice... la persona que me habló por primera vez de los  Supard fue Roxy, y me hizo casi prometerle que si me cruzaba con uno debía huir a toda prisa...

Aunque igualmente, en todos mis viajes, he podido darme cuenta de  que la raza que más miedo le tiene a los Supard son las propias razas demoniacas... y Shishou sigue siendo una Migurd... Supongo que es  normal que se asustara.

Pero... el hecho de que Roxy se asustara y  se encogiera temblando al ver  a Ruijerd... me hubiera encantado poder verlo.


"Entonces, os dirigisteis hacia Ranoa acompañados de Ginger-san, ¿no?"

"Sí. Llegamos en la tarde y decidimos dirigirnos a la Universidad de Magia, pero no te encontramos allí."


Se pensarían que seguía viviendo en los dormitorios de la universidad... lástima que para esa hora ya nos habíamos desplazado al bar a  celebrarlo.

Después de preguntar a otros estudiantes, consiguieron obtener la nueva dirección; momento en el que Ginger se despidió de ellos, y el resto del grupo vino hasta aquí.

El problema es que por lo visto hubo una pequeña confusión con los caminos por parte de Aisha o Norn; aunque no descarto que el que les diera las indicaciones fuera el que cometiera la equivocación.

Lo importante es que se perdieron y estuvieron vagando por la ciudad sin rumbo claro, momento en el que Ruijerd comenzó a seguir un rastro conocido que le recordaba a mí y acabaron llegando sanos y salvos a mi casa.

Y el resto ya se sabe.


"Ahora lo comprendo... Igualmente, permíteme darte las gracias una vez más por tu ayuda, Ruijerd-san."

"No tienes nada de que agradecerme, por algo somos camaradas." Ruijerd dijo esto mostrando una amplia sonrisa amena.

 

El mero hecho de que Ruijerd me reconozca como un camarada, es algo de lo que me siento increíblemente orgulloso.


"Pero tengo una duda, ¿no habéis llegado demasiado rápido?"


Hablamos de que la carta llegó hace poco más de un mes... Incluso si se hubieran dado prisa, no les esperaba hasta dentro de 2 o 3 meses...


"Eso se debe a que tu hermana pequeña fue muy... entusiasta." "¿Cuál de las 2?"

"Aisha. Esa niña fue la que consiguió que nuestro viaje fuera inusitadamente eficiente."


Ruijerd comenzó a contarme como Aisha estuvo haciendo  sugerencias para el camino.

Por lo visto, estuvo haciendo uso de las caravanas de mercaderes para poder viajar incluso de noche, aprovechando el tiempo al máximo.

El problema de esto fue, que los mercaderes tienen la norma de no aceptar a viajeros así como así; y para que les permitieran viajar con ellos, se les ofreció a Ruijerd como escolta de la caravana mientras se encontraran viajando con ellos.

En definitiva, a cambio de obtener 2 escoltas de manera  totalmente gratuita, aceptaban un par de pequeñas como  paquete.  Claramente, era  una buena oferta para los mercaderes; aunque como era de esperar, las negociaciones tuvieron sus complicaciones.

Dejando esas complicaciones de lado; el grupo se movió cuanto pudo en solitario, hasta que consiguieron enlazar con una caravana de comerciantes, hasta que estos llegaran a su destino. Una  vez allí, repetían el proceso para avanzar al siguiente punto de la ruta; y como los comerciantes son personas con un ritmo de vida acelerado, consiguieron ganar una gran cantidad de tiempo.

Cada vez que llegaban a una ciudad, se dedicaban a buscar información sobre las distintas caravanas para poder organizarse; y había ocasiones en

 

las que eran capaces de dar marcha atrás en su viaje, solo para poder enlazar con otra caravana.

No obstante, Norn, Ginger y Ruijerd no comprendían el motivo de retroceder para avanzar; pero Aisha siempre respondía lo mismo.


"Porque de esta forma llegaremos antes."


.... Esa niña es un genio... Jamás se me habría ocurrido algo así... 143


"Pero... Ruijerd-san... ¿no se  te hizo pesado el viaje? Hablamos de que por el día avanzabais a pie, y por las noches avanzabais con la caravana  con varios días sin descanso..."

"No te preocupes. No es la primera vez que he tenido que viajar sin poder descansar en días... aunque..."

"¿Aunque?"

"Reconozco que era la primera vez en mucho tiempo que  sentía  que  estaba trabajando al máximo."


Ruijerd dijo esto y soltó una risilla luminosa, como si encontrara sus propias palabras divertidas.

... ¿Se estará refiriendo a su época combatiendo en la Guerra entre Humanos y Demonios...?

Pero volviendo al asunto del viaje... esa Aisha... Jamás se me habría ocurrido que explotaría a Ruijerd de esa forma... ¿quién se cree que es?


"Esto... No sé cómo decirlo... Pero siento que mi hermanita te haya  causado tantos problemas..."

"Sin problema, será una historia a recordar."


Ruijerd continuaba siendo tan amable con los niños como recordaba.

Pero aunque a ti no te importe, no puedo permitir que Aisha se convierta en una mujer que se aproveche de sus mayores... Me aseguraré de que comprenda su error ...

143 AISHA FOR PRESIDENT!

 

"Y por si fuera poco, mientras tú te esforzabas tanto, Ruijerd-san, seguramente esa hermanita mía durmiera a pierna suelta..."

"Te equivocas. Mientras yo trabajaba, ella se dedicaba a calcular las rutas más eficientes."


¿?

... Parece que no se estaba aprovechando de Ruijerd solo por divertirse...

Supongo que para conseguir llegar tan rápido, habrá estado analizando los caminos más cortos hasta conseguir la ruta óptima... calculándola durante toda la noche si fuera necesario...

......... En ese caso... no tengo nada que recriminarle.


"Aunque según ella, aún le queda mucho por aprender. Parece ser que su intención era que llegáramos todavía antes."


Me empezó a hablar de que cuando Aisha comenzó a hacer planes para el viaje, lo hizo sin contar con descanso alguno, obviando la necesidad del cuerpo de reposar, y más aún siendo tan joven.

Al final, llegó un punto en el que tuvieron que detenerse a descansar en su viaje porque ni ella ni Norn eran capaces de seguir adelante.

Esa pequeña diablilla... ¿pretendía llegar antes que la carta?


"No me cabe duda de que debió ser duro también para Ginger-san...

¿Cómo fue el viaje para ella?"

"Más que duro, parecía encantada por la programación acordada. Según  sus palabras, daba la impresión de que cuanto antes se reuniera con su señor, mejor."


.... En este mundo hay demasiadas personas que tienen músculo en lugar de cerebro...

Es más, me sorprende darme cuenta de que Ginger ha estado cumpliendo al pie de la letra la orden de Zanoba de proteger a mi hermana... Sabía  que era dedicada, pero no tanto.

 

¿Me pregunto si ya se habrá reunido con Zanoba?

.... ¿Cómo habrá reaccionado al ver a Julie...? No puedo  negar  que siento curiosidad...


"Por lo que pudimos hablar, su intención es volver a trabajar para un príncipe del que tuvo que separarse."

"Eso explica su impaciencia... Y dime, Ruijerd-san, ¿cuánto tiempo planeas quedarte por Ranoa?"


Intenté hacer esta pregunta como si no fuera algo importante.

Creo que en una semana podré presentárselo como es debido a mis amigos... Seguro que a Zanoba le encantará ver el hombre sobre el que queremos diseñar las figuras. Aunque no sé bien cómo reaccionarán ese par de princesas ferales; tampoco Cliff. Por otra parte, es probable que BadiGadi ya conozca a Ruijerd de antes...


"Mañana continuaré mi viaje."

Y con esa respuesta, mi planificación se fue directamente a la basura. "Es bastante... precipitado, ¿no te parece?"

"Sí, pero hace poco escuché información sobre un diablo que habitaba en las profundidades de un bosque en la zona este del continente central y planeo investigarlo cuanto antes."


Por lo que dice, Ruijerd ha encontrado un nuevo destino al que dirigirse; lo que me alegra, pero a la vez me entristece.

Me gustaría que se quedara un tiempo con nosotros... pero no quiero detenerle tampoco... no sería lo correcto, o eso creo.


"Y por otra parte, no quiero ser una molestia para ti." "¿Molestia? ¿Cómo puedes decir eso?"

 

¿Cómo va a ser Ruijerd una molestia? El que se atreva a quejarse ya se puede olvidarse de mi amistad...

"... Me refiero a que... estar aquí es un poco... doloroso para mí." Su tono de voz dejaba clara la melancolía y la tristeza que sentía.

El hecho de que Eris no viva conmigo ha podido ser un duro golpe para Ruijerd...


"..."


Sus palabras hicieron que en mi cabeza resurgieran memorias de nuestro viaje, Ruijerd y Eris a mi lado...

Para mí siguen siendo recuerdos inolvidables... Y para Ruijerd quizás... haya algo más...

No me extrañaría que el mero hecho de verme bromear y tontear con Sylphy sea suficiente para causarle amargura...


"Eso... supongo que no se puede evitar..."


Se me cruzó por la mente una imagen mental en el que mi amistad con Ruijerd se veía quebrada debido a mi actual matrimonio.

Quizás, para Ruijerd, esa amistad conmigo incluyera también a Eris... y sin ella...


"Ludeus."


Oyendo mi nombre, alcé la vista. No me había dado cuenta  de que durante nuestra conversación mi mirada había ido cayendo más y más  hasta acabar dirigida hacia mis rodillas.

Al verme, Ruijerd me mostró una suave sonrisa. "No pongas esa cara. Te aseguro que volveré."

 

Lo único que pude hacer ante sus palabras fue devolver una sonrisa algo forzada por mi parte.

No... No me arrepiento de haberme casado con Sylphy.... Pero sí que pienso que pude haber cometido un grave error con Eris.

Recobré algo de determinación y miré a los ojos a Ruijerd.


"Si... Si volviera a ver a Eris, escucharé lo que tenga que decir sobre nuestra separación."

"... Gracias."


Lo que sentí en su mirada fue un brillo amable y contento.

2ª Parte

Poco después, Sylphy regresó de bañar a mis hermanas.

Norn estaba agotada, ya que por lo visto se quedó dormida mientras se bañaba; y Aisha por su parte, aunque estaba alegre y risueña con una cantidad ilimitada de energía, poco después de salir del agua acabó sin fuerzas y durmiendo como un tronco.

Ese es el magnífico y relajante efecto de un baño de agua caliente... El agua caliente es fantástica contra el cansancio.


"Gracias por ayudar a mis hermanas."

"Claro que iba a ayudar a tus hermanas, Ludy; y parece que Aisha-chan se acordaba de mí, porque me reconoció de un simple vistazo. Nada que ver con cierta persona que tardó un año en reconocerme...

"En mi caso no solo no te reconocí por el color del pelo, recuerda que cuando nos volvimos a encontrar llevabas esas gafas de sol todo el día y hasta te hacías pasar por un hombre... así que no cuenta."

"Puede, aunque parece que Norn-chan no se acordaba de mí."

"Es normal... más extraño es acordarte de un vecina de tu aldea cuando solo tenías 3 o 4 años."

"Supongo que tienes razón."

 

Sylphy me explicó que se habían acostado en la misma cama después de que Sylphy les prestara unos pijamas.

Mañana hablaré con ellas.


"Hmm... E-encantada de conocerle, me llamo Sylphiette Greyrat." "Ah... Yo Ruijerd Supardia."

Sylphy ofreció un tímido y algo forzado apretón de manos a Ruijerd.

Estas 2 personas sufrieron enormemente por su pelo color verde... Llama la atención que ahora, ninguno de los 2 conserve aún esa cualidad...


"Esto.. Ruijerd-san... ¿Tiene alguna petición para un lugar en el que dormir?"

"Cualquier sitio estará bien."

"... Ludy, ¿le preparo una de las habitaciones grandes? Después de todo, para ti es un invitado importante, ¿no es cierto?"


Creo... que para Ruijerd, que la habitación sea grande o pequeña es lo de menos... Y estoy seguro de que no dormirá en un colchón sino en el suelo.


"Ruijerd-san, duerme donde quieras. Estás en tu casa." "Gracias, te tomo la palabra. Bueno, me voy ya a descansar."

Ruijerd se levantó con estas palabras. "Claro. Buenas noches."

Tanto Sylphy como yo nos quedamos en silencio intentando averiguar en qué habitación iba a quedarse, quizás por curiosidad, o al menos, así  lo  fue en mi caso.

Por las pisadas, parece ser que acabó en el cuarto en el que dormían mis 2 hermanas.

¡Menudo pedófilo!

 

Nah, es broma... recuerdo que durante todo nuestro viaje, siempre durmió en el mismo cuarto que Eris y yo, para asegurarse de que  no  ocurría  nada durante la noche.

Es de esa clase de persona... Es más, diría que incluso se esforzó en que sus pisadas fueran audibles para que pudiéramos saber a dónde se  dirigía.

Si de verdad tuviera algo que ocultar o se sintiera culpable por algo... es un hombre capaz de eliminar por completo su presencia antes de atacar sin miramientos... Y estoy seguro que Ruijerd no tiene nada de lo que tenga que sentirse culpable.


"Ludy... ¿crees que hice algo que le haya podido molestar?"


De forma inesperada, Sylphy me dirigió esta pregunta un  poco preocupada.

No puedo negar que Ruijerd ha sido un tanto frío... Aunque  por  lo  general cuando le daba la mano a alguien su actitud se relajaba más, cosa que en esta ocasión no he visto...

Seguramente como dijo, le cueste aceptar que me he casado con Sylphy.


"Para nada, Sylphy, fuiste encantadora. El problema es que Ruijerd no es una persona que suela ser amistosa con gente a la que conoce por primera vez, no se lo tengas en cuenta."

"Entiendo... supongo que no pasa nada entonces..."


Por sus palabras, parecía que Sylphy no podía olvidarse del momento incómodo con Ruijerd.


"Mejor vamos nosotros también a dormir, ¿no te parece?" "Sí."

No hemos cenado, pero no tengo hambre en este preciso momento.

Oh... debía de haberle servido algo a Ruijerd, ¿no? .... Bueno, ya da  igual.

 

Apagué el fuego de la chimenea y me aseguré de que la puerta de la entrada estaba cerrada con llave.

El mejor y más potente sistema de seguridad lo tenemos durmiendo en casa, pero no es buena idea confiarse.

Tras la puerta, fui apagando las luces de la casa hasta que subí al piso de arriba con Sylphy, tras lo que nos metimos juntos en la cama.

Pero para mi sorpresa, Sylphy dijo unas palabras inesperadas.


"Hoy... pues... mejor dormir simplemente." "¿Eh? Ah... Supongo..."

Fue la primera noche en la que simplemente dormimos juntos.

3ª Parte

Al día siguiente, me desperté como de costumbre junto a Sylphy.

Pero a diferencia que lo habitual, Sylphy no se había  enrollado en  mi brazo usándolo de almohada pegada a mí; sino que estaba en su lado de la cama con la cabeza sobre la almohada y hasta diría que incómoda.

Por lo general, su actitud me parecería encantadora y me entrarían unas ganas tremendas de liberar mi deseo y aprovecharme de su indefensión mientras duerme. Después de todo, disfrutar del calor corporal de otra persona te saca una sonrisa, y sonreír al principio y final del día es algo maravilloso.

No obstante, y casi misteriosamente, hoy no había sentido esas ansias.

Parece que hoy es un mal día para el resurgir del dragón... Estoy algo apagado, y eso que con Ruijerd en casa debería ser un día de júbilo...

Seguramente el tema de Eris me haya afectado más de lo que esperaba, porque definitivamente estoy apagado e intranquilo.

Bueno... supongo que un poco de ejercicio me vendrá bien.

Y con eso en mente, decidí comenzar mi entrenamiento diario, aunque sin la motivación de otros días.

 

No puedo verlo así... seguro que en 5 o 10 minutos volveré a motivarme para trabajar duro. Seguro.

Mientras pensaba en esto, me preparé y salí; pero para mi sorpresa, lo que encontré al salir no fue motivación, si no una escena que me puso la piel de gallina.

En la puerta de casa se encontraba una persona, y en la cancela se encontraba un visitante.

2 Personas, ambas mucho más grandes que yo.

Uno de ellos era el Guerrero sin pelo en la cabeza, que había decidido no dejárselo crecer lo más mínimo para ocultar el tono verde esmeralda de su cabello, durante toda su vida. Además, iba vestido con una prenda que conocía de varios años y sin ni una sola prenda de abrigo, siendo su único equipo adicional una lanza blancuzca como hecha de hueso pero mucho más resistente y de 3 puntas, un tridente.

Se trataba de Ruijerd.

Por otro lado, el visitante, era un hombre musculoso y grande, con la piel de un color negro azabache y pelo púrpura, y con sus 6 brazos cruzados frente a su pecho, con un aire de dignididad mientras observaba a Ruijerd.

Se trataba de BadiGadi.


"..."

"..."


El ambiente estaba increíblemente recargado, hasta el punto de que me  hizo sentir peligro.

Esto podría explotar en cualquier momento... Si alguien se atreviera a hacer un movimiento inesperado, no me extrañaría ni que le atacaran sin pensárselo...


"..."


Lo primero que me llamó la atención fue que BadiGadi no estaba sonriendo, y estaba claro que su humor no era especialmente animado.

 

Es raro ver a BadiGadi serio...

¿Qué cara estará poniendo Ruijerd? De espaldas soy incapaz de distinguirla...

Pero... está claro que estos 2 se conocían de antes, al menos por su reacción... y más si tenemos en cuenta que ambos participaron en la campaña de Laplace.

Ruijerd fue miembro de la guardia personal de Laplace, mientras que BadiGadi era parte de la facción moderada, contraria a Laplace y su conquista.

Puede que ahora Ruijerd odie a Laplace con todas sus fuerzas... pero seguramente en aquel entonces ocurrieran varias cosas entre ellos. Estoy seguro de ello.


"...Hmmm."


BadiGadi me echó un vistazo a mí, que me encontraba detrás de Ruijerd;  y de mí pasó a observar de nuevo a Ruijerd.


"¿Así son las cosas...?"


BadiGadi en solitario llegó a sus propias conclusiones y sin decir nada más, dio media vuelta y se marchó.

Y de la misma forma que la nieve desaparece con el calor, la silueta de BadiGadi desapareció del camino como por arte de magia.


"..."


Ruijerd en silencio se giró hacia mí, y pude ver por fin su  expresión tensa.

Me llamó especial atención que una gota de sudor frío cayera  por  su frente.


"¿Tuviste algún problema con Badi?" "... En el pasado."

 

Con esa respuesta, fui capaz de imaginarme lo ocurrido entre ambos.

Teniendo en cuenta los rumores sobre que los Supard durante la guerra atacaron a aliados y enemigos sin distinción, es fácil imaginar que en alguna ocasión, Ruijerd y su grupo llegaran a atacar zonas donde gobernaba Badi.

Por mucho que BadiGadi no sea especialmente atento en su forma de gobernar, sigue siendo el rey de un territorio... si alguien lo ataca, no puedes simplemente dejarlo estar.

Pero... ¿qué pasó después? Porque me cuesta imaginar al bonachón de Badi atacando sin piedad a los Supard...

No... lo estoy viendo incorrectamente... Porque exactamente por lo bonachón que es Badi... lo más seguro es que apoyara a aquellos más necesitados a los que los Supard habían atacado... Aunque el propio Laplace fuera el culpable.

Básicamente, Ruijerd mató a compañeros de BadiGadi, y este decidió nivelar el marcador...

.... Estoy casi seguro de que pasó algo similar.

Aunque.... ¡Un segundo! ¿Y si...? ¡¿Y si BadiGadi no sabe que el ataque  de los Supard se debió a la  manipulación con las Lanzas del Diablo que les entregó Laplace?!

... Voy a tener que preguntárselo la próxima vez que nos veamos.

Es más... si le dijera a BadiGadi que mi intención es producir en masa las figuras de Ruijerd para venderlas... ¿Cómo reaccionará?

Ojalá le parezca divertido y se ría... Ojalá...

Pero vaya, no me viene bien para mis planes que Ruijerd y BadiGadi tengan mala relación...


"Ruijerd-san, me gustaría decirte que, desde que BadiGadi-sama vino a la ciudad, he podido hablar mucho con él, y aunque solo pueda imaginarme lo que os pasó en el pasado-"

"No te preocupes, no tengo intención de luchar con él." Ruijerd dijo esto con una sonrisa un tanto amarga.

 

Dice eso, pero cuando llegué el ambiente estaba cargado con instinto asesino proveniente de ambos...

Y si... ¿Y si de no haber aparecido yo, estos 2 se hubieran  puesto  a pelear?


"Igualmente, jamás habría imaginado que me encontraría con ese tipo en  un lugar como este."

"Según me dijo, vino a conocerme."

"Ah... eso lo explica... Después de todo es de esa clase de persona."


Ruijerd volvió a mostrar una sonrisa forzada antes de volver a entrar en la casa.

Jamás me habría esperado que la relación entre estos 2 fuera tan mala... Me ha pillado completamente desprevenido.

Siempre pensé que BadiGadi se llevaba bien con todo el mundo.

4ª Parte

Regresamos dentro y me encontré a Sylphy despierta y preparando el desayuno; y por algún motivo, Aisha llevaba puesto un uniforme de sirvienta y le estaba ayudando.

Diría que Norn sigue durmiendo...

Pensando esto, subí a despertarla y llegué a su habitación, donde fui a abrir la puerta, pero noté una extraña premonición y decidí detenerme.


"El desayuno pronto estará listo, baja cuando puedas, ¿de acuerdo?"


No hubo respuesta, pero prestando algo más de atención, pude escuchar el sonido de movimiento de prendas de ropa.

.... Como pensaba... estaba cambiándose de ropa... Me alegro  de  no  haber activado semejante FLAG con Norn144.




144 La gracia de esta escena, es que se trataba de un evento clarísimo de pillar a Norn cambiándose de ropa.

 

Aunque claro, ya decidí que no volvería a actuar nunca más como un protagonista Dokan...


"...Vale."


Pasados unos segundos, escuché una voz respondiéndome desde  el  interior de la habitación, por lo que bajé las escaleras mucho más tranquilo de saber que se había enterado y de que no había quedado como un pervertido con ella.


Nos sentamos los 5 a la mesa a desayunar.

Aisha tenía unos modales envidiables para su edad, su postura y forma de comer eran casi perfectos; Ruijerd, como de  costumbre, comía usando solo el cuchillo; y Norn, que parecía estar todavía medio dormida, comía con algunas dificultades.

Bueno... al menos Norn utiliza todos los cubiertos... Comparándola con Ruijerd que se dedica a clavar todo lo de su plato con el cuchillo para llevárselo a la boca...


"Bueno, va siendo hora de que me marche."


Apenas terminamos de comer, Ruijerd se dispuso a marcharse.

Como de costumbre, su equipaje era ligero, al igual que su habilidad para continuar su camino.

La familia al completo le acompañó a la salida de la ciudad, aunque Ruijerd se opuso diciendo que no era necesario.

Da igual que sea o no necesario... a los amigos se les despide como es debido...

En el trayecto apenas hablamos, sino que casi fuimos en silencio los 5 paseando por la ciudad, aunque con paso acelerado.

Llegó un punto en el que Norn sujetó el borde del chaleco con Ruijerd, recordándome tantas escenas de novelas visuales emotivas, con su propia banda sonora y hasta con imagen propia145.


145 En novelas visuales, algunas escenas son dibujadas a parte para representar un momento

 

Tras el gesto, Ruijerd comenzó a caminar más lentamente, y nosotros también continuamos el recorrido más tranquilamente. Pero Norn no soltó el borde del chaleco de Ruijerd en ningún momento.

Parece que Norn no se quiere separar de Ruijerd... La comprendo... yo tampoco.

Me hubiera gustado poder hablar más con él... ¿tan malo sería pedirle  que se quedara más tiempo? Porque me gustaría que se quedara con nosotros un tiempo de corazón... dudo mucho que en una única noche hayamos podido hablar de todo como es debido...

Quiero presentarle a mucha gente, y mostrarle todo lo que he conseguido en estos años...

Pero supongo... que lo de Eris ha sido un golpe inesperado  para Ruijerd... Y aunque no me gusta la idea de despedirme de él con un mal sabor de boca... Y aunque sé que Sylphy no es la culpable de esta situación... pero siento que si tocamos el tema, el ambiente quedará todavía más enrarecido, como si la sombra de Eris impregnara todo el resto de conversaciones.

Pero es imposible arreglar el tema de Eris en este momento... No tengo la menor idea de dónde se encuentra...

Mientras andaba perdido en mis pensamientos, llegamos a la puerta de la ciudad como si solo hubieran pasado unos segundos.


"Bueno. Os deseo lo mejor."

"Tú también, Ruijerd-san.... suerte..."


Nos despedimos con unas breves palabras, por mucho que hubiera más cosas que quisiera decirle. Por algún motivo, todas esas emociones no conseguían salir de mi garganta.

Tampoco es que esta sea la última vez que nos vayamos a ver... y menos sabiendo la larga vida de los Supard y que todavía somos bastante jóvenes... No pasa nada por atrasar un poco más el  reencuentro hasta que todos los asuntos que oscurecen nuestra reunión desaparezcan o se calmen.


especialmente intenso o importante.

 

Hay que mencionar que más tardé me enteré de que Ruijerd se despidió ayer mismo en algún momento de Ginger.


"¡Muchísimas gracias por su ayuda!"


Aisha hizo una enérgica y educada reverencia ante Ruijerd.

Por su tono, deja claro que comprende que su forma de realizar  el  trayecto hubiera sido imposible de no ser por Ruijerd. También estoy seguro de que Ruijerd ha protegido tanto a Aisha como a Norn en momentos en las que ni ellas mismas sabían que Ruijerd les estaba apoyando.


"Aisha, no le pidas nada excesivo a Ludeus." "¡Sí! ¡Lo tendré en cuenta!"

Ruijerd hizo una sonrisa algo teñida de resignación mientras acariciaba el pelo de mi hermana.


"U...Ummm... Ano... Ruijerd-san."


Norn seguía sujetando el borde del chaleco de Ruijerd, y estaba suficientemente triste, como para dejar claro que no quería que el Supard  se marchara.


"No temas, volveremos a vernos."


Ruijerd le mostró una sonrisa sincera mientras colocaba su mano en la cabeza de la pequeña Norn.

La escena me trajo recuerdos de ese momento en el que llegamos al campamento Fedora, y Ruijerd se despidió de nosotros, mientras en esa ocasión yo estaba preocupado y no quería que se marchara.

La reacción de Norn fue agachar aún más la cabeza, pero segundos más tarde, devolvió la mirada, como si quisiera decir algo.

Pero se mantuvo en silencio.

 

Sus labios continuaban cerrados, pero la expresión de su rostro fue tornando en 100 expresiones distintas, intentando representar 100 emociones distintas.

Finalmente, se decidió por unas palabras.

"Quiero... ¡Quiero ir contigo...!" Haciendo esa declaración.

Al oírla, Ruijerd acarició la cabeza de la pequeña, pero se le veía algo indeciso sobre qué decir.


"..."


El Supard no dijo nada, sino que tan solo acarició la cabeza de Norn, y de los ojos de mi hermana comenzaron a brotar lágrimas, seguramente esperando la respuesta.


"A partir de ahora, debes depender de Ludeus, no de mí." "Pero... ¡Pero él-! ... ¡Lo que le hizo a Otou-san!"

"Eso pasó hace años, y tanto él como tu padre ya comprendieron su error. Ya escuchaste la situación en aquel entonces, y estoy seguro de que tú misma la comprendes."

"Pero... ayer mismo vino borracho, ¡y estaba incluso con otra mujer a su lado! ¡No puedo confiar en él!"


¡Y estaba incluso con otra mujer a su lado!

Tras escuchar esas palabras, el  tiempo se detuvo... pero parece que solo yo tuve esa impresión.

Después de todo, no tengo nada que ocultar, Sylphy ya sabe todo lo que nos ocurrió durante nuestro viaje... Ni le he sido ni le soy infiel, ni tampoco estoy actuando como un playboy...

Pero... supongo que así es como lo ve mi hermana pequeña...

 

Ruijerd nos miró a Sylphy y a mí y nos mostró una sonrisa un tanto forzada.


"En ocasiones, entre un hombre y una mujer surgen separaciones. Pero eso no significa bajo ningún concepto que tu hermano vaya a traicionarte."

"..."


Y con estas últimas palabras, se separó de Norn, y la propia Norn dejó libre a Ruijerd, aunque con ciertas dudas.


"Y a ti... disculpa, ¿pero podrías repetirme una vez más tu nombre?" "Ah, claro... Me llamo Sylphiette."

"Sylphiette... Te confío a ti y a Ludeus a estas pequeñas." "Wa... ¡Por supuesto!"

Al final al menos, Ruijerd se dirigió abiertamente a Sylphy.

¿Cómo verá Ruijerd a Sylphy...? Quiero pensar que al menos se llevó una buena impresión.


"Bueno, ahora sí, hasta otra."


Y con eso, Ruijerd se dio media vuelta y se marchó, quedándome quieto observando como desaparecía en el horizonte.

Y una vez más, mi pecho se llenó de gratitud por todo lo que le debía, dejándome con la misma emoción que cuando nos separamos en Fedora.

Estoy seguro de que tanto Aisha como Norn sienten lo mismo yo en este momento.

 

Capítulo 102.1 - Capítulo Especial - Afilando los Colmillos

1ª Parte

Esta historia transcurre en la Tierra Santa de la Espada.

Concretamente a 1 hora de camino en dirección norte desde la ciudad, en  un punto sin nombre ni importancia en el que un cabo 146 se alza sobre el mar.

En este sitio tan apartado se encontraba una joven entrenando con su espada en solitario, repitiendo una y otra vez un corte en el viento. Este ataque no era ningún tipo de técnica o Kata147 del estilo del Filo Celestial, tan solo eran golpes en el viento.

Y la chica que se encontraba realizando este repetitivo entrenamiento era Eris Greyrat.


"..."


Eris Greyrat se encontraba ejecutando simples golpes al aire con  su  espada en un lugar apartado sin nadie a su alrededor, sin nada más que ocupara sus pensamientos salvo el movimiento, imitando un perfecto Mushin148.

Para la joven, entrenar mientras te asaltaban pensamientos innecesarios  era perder el tiempo; al igual que imitar a otros sin comprender el sentido de sus movimientos era igual de estúpido.

Esta joven creía que realizando el movimiento poniendo todo tu ser  en cada golpe, sin alejar la mente del mismo, serviría para afilarla hasta obtener el corte que quería; que cada golpe afilaba sus sentidos y movimientos un mínimo imperceptible, pero constante.


146 Cabo: Punta de tierra que se adentra en el mar. Similar a una península, pero más pequeño y por lo general afilado.

147 Kata: Secuencia de movimientos y golpes a realizar en solitario para el entrenamiento de artes marciales, puede incluir golpes, pasos y fintas; y ayuda a aprender por repetición movimientos complejos y ayudar al cuerpo a saber cómo moverse para seguirlos. Más Información

148 Mushin: Palabra japonesa para referirse a un estado de concentración extrema en el que entran los luchadores de artes marciales en los que evitan pensar y se centran en reaccionar y pelear. Más Información)

 

Lo que la joven no sabía es cuánto debía afilar esa hoja, cuántos golpes serían necesarios para conseguir la fuerza que buscaba.... Cuánto tiempo necesitaría repetir este proceso para alcanzar a Orsted...

La respuesta a esta pregunta no era conocida por Eris, ni por nadie.

... Podría ser que por mucho que afile mis colmillos, jamás pueda vencer  a Orsted.

Y esto exactamente era lo que la joven comprendía como un Pensamiento Innecesario.


"...Tcht."


Eris chasqueó su lengua al comprender que había perdido la concentración, agitó su cabeza y se sentó en el suelo donde se puso a meditar.

Era un círculo vicioso que carcomía a la joven en su entrenamiento,  puesto que su meta era vencer a Orsted, pero cuanto más se esforzaba en conseguirlo, más alejado veía su objetivo.


En sus orígenes, Ghyslaine, la persona a la que Eris consideraba su Shishou le dijo las siguientes palabras:

Sé Lógica.

Pero para Eris, la lógica era algo complicada, porque por mucho que se parara a analizar lo que le rodeaba buscando una solución, no  era capaz  de encontrarla y se perdía en gran cantidad de situaciones.

Por este hecho, Ruijerd, el que Eris consideraba como su  segundo  Shishou, fue exactamente lo que la joven necesitaba para calmar sus  ansias.

A diferencia de la lógica que solicitaba Ghyslaine, Ruijerd tan solo se lanzaba contra Eris en combates de práctica, la tumbaba a golpes y sus únicas palabras de enseñanza fueron ¿Lo comprendes ahora?.

Al principio Eris no era capaz de comprender lo que Ruijerd intentaba mostrarle, pero al final, tras intentarlo una y otra vez, cada día, sin descanso, incluso cuando su  cabeza se bloqueaba, consiguió comprender  a lo que este se refería, pudiendo ver por fin la Lógica.

 

Por todo esto, Eris respetaba a Ghyslaine, al igual que respetaba a Ruijerd; y aun con las irritantes clases del Dios  del  Filo, viendo como esas personas le respetaban, comprendió que ella  también  debía respetarle.

Y por eso continuaba día tras día dando golpes al aire  bloqueando su  mente hasta que el cansancio la sacaba de ese estado, tras lo que simplemente se sentaba para reposar buscando la lógica y la respuesta. Y cuando se hartaba de pensar, simplemente se ponía en pie para repetir el proceso.

La persona que le encargó que realizara este entrenamiento fue el propio Dios del Filo.


"Entrena, descansa, entrena, descansa. Si te da hambre, come; pero entrena y descansa."


Al principio, Eris había realizado este entrenamiento en el dojo, pero siempre había alguien o algo que la acababa interrumpiendo; en su  mayoría, otra chica que entrenaba en ese lugar, con cualquiera de las siguientes frases.


"Eh, vente a realizar con nosotras el entrenamiento matutino." "Eh, ya está el arroz, ven a comer."

"Eh, ¿te vienes a entrenar conmigo?" "Eh, apestas, ve a darte un baño."

Cansada de estas interrupciones, Eris decidió abandonar el dojo.

Se puso en marcha sin ninguna dirección en mente, caminando en línea recta, y acabó encontrando un cabo sin nadie que la molestara y viendo esto, continuó su entrenamiento en este lugar.

Para comer utilizaba cualquier cosa que se trajera de la cocina del dojo o cualquier monstruo que viniera atacarla; debido al frío invernal, se trajo leños para hacer una fogata que prendía con la  magia que aun recordaba;  y cuando necesitara dormir, regresaba al dojo donde recuperaba sus fuerzas.

 

Este estilo de vida se había prolongado durante medio año; en el que entrenaba, pensaba, entrenaba, pensaba.


En este tiempo, había una cosa que Eris había comprendido.

Entrenar la espada es complicado.

De pequeña creía que pelear con espadas era mucho más sencillo que estudiar, y que se le daba mucho mejor; pensamiento que aun ha  día de  hoy mantenía. Comprendía que se le da  mejor pelear que estudiar. Pero eso no significaba que fuera algo sencillo.

Pensándolo un poco, aprender lo que otros te enseñan es  más  sencillo  que descubrirlo por ti misma... Como por ejemplo, dar un golpe al aire como estoy haciendo. Solo tengo que subir la espada más rápido y golpear lo más rápido posible, pero haga lo que haga, no lo consigo.

Pero aun con eso en mente, no dejó de intentarlo, ya que había comprendido que su velocidad había aumentado mucho comparado con cuando empezó.

...Pero Ghyslaine es más rápida que yo, Ruijerd es incluso más rápido  que Ghyslaine, el Dios del Filo les supera a ambos y Orsted... no  sé ni por cuánto supera a esos 3.

Sentada, Eris se puso a pensar, analizando cómo debería golpear con su espada, imaginándose las figuras del Dios del Filo, Ruijerd y a Orsted imitando el movimiento.

¿Cómo haría el gesto el Dios del Filo? ¿Y Ruijerd? ¿Cómo pelearía Orsted con una espada?

Siguiendo esa pregunta, haría lo imposible por imitarles en su cabeza, analizando el funcionamiento de cada músculo de sus cuerpos desde la yema de sus dedos hasta el  hombro. Porque aunque Eris buscaba llegar a  su altura, su meta era vencerles, trascenderles, superarles a todos.

Pero no sé cómo hacerlo... ¿Cómo voy a saberlo? Si no se me da bien pensar.

Y cansada de pensar, se pone en pie para volver a agitar su  espada  cortando el aire y sin dejar que los pensamientos la saquen  de  la  sensación y el movimiento.

 

Alzar la espada, golpear con ella.

Más rápido...

Alzar la espada, golpear con ella.

Más rápido...

Este gesto es repetido decenas de  veces, cientos, miles... embriagándose  de la sensación hasta que pensamientos innecesarios le interrumpieran, hecho que solía ocurrir cuando se cansaba.


"...Tcht."


Llegando a ese punto, no pudo evitar chasquear la lengua y volver a sentarse.

Le dolían las manos de sujetar y golpear con la espada y su mente era incapaz de olvidarse de la molestia. Sacó un trozo de tela de su pecho y se envolvió la mano con él.

Para Eris, el dolor que sentía de hacer este entrenamiento no era nada, y mucho menos comparado con lo ocurrido en la Mandíbula Inferior del Dragón Rojo, donde se cruzaron con Orsted.

Comparado con ese momento, esto no es nada... por mucho que pueda sufrir dolor, o sea bastante severo o lo frustante que pueda ser. El entrenamiento es sencillo, comparado con lo que sentí ese  día;  por mucho que ahora esté totalmente sola, sin Ludeus para apoyarme... pero puedo soportarlo.


"Ludeus..."


Pero no siguió pensando en ello, ya que se le daba mal pensar demasiado.

Además, comprendía que no era una persona especialmente optimista; sabía que si pensara demasiado en él se derrumbaría y no podría seguir.


"Fuuu..."


3 años ya.... Sé que he avanzado mucho, pero todavía me queda mucho camino por delante...

 

Y con esto en mente, se puso nuevamente en pie para repetir su entrenamiento con la espada.

2ª Parte

Cuando Eris no pudo soportar más el cansancio, regresó al dojo.

Allí se encontró a un desconocido frente a las puertas del dojo al que ella se dirigía.

Se trataba de un hombre increíblemente excéntrico que iba vestido con un abrigo coloreado como un arcoíris y unos pantalones cortos que no le llegaban ni a la rodilla; en su cintura llevaba 4 espadas. Además, en su mejilla llevaba tatuado un enorme pavo real y su peinado le recordaba a una cazuela para saltear verdura.

Cuando el hombre se dio cuenta de la presencia de Eris, inclinó su cabeza ligeramente a modo de saludo.


"Me presento, soy-" "Aparta."149

Eris solo le  dirigió una palabra al hombre que le impedía entrar al dojo; no le quedaban fuerzas para nada más.

El entrenamiento de Eris había afilado su presencia, al igual que sus colmillos; el brillo en sus ojos era más propio de una bestia que de una persona, y una fuerte sed de sangre manaba de ella casi con un brillo perceptible.

El hombre comprendió que ante él  se  encontraba una bestia salvaje que no dejaría que nadie se acercase.


"...¡!"


Ante este ser, el excéntrico hombre no dudó en desenvainar su espada. "Estás en medio. Aparta."


149 Y por esto me encanta Eris...

 

Eris dio un paso al frente conforme pronunció estas palabras. Para Eris, el hombre no era más que un estorbo en su camino, una piedra que le impedía tomar el camino más rápido hacia su merecido descanso.


"¡Q-¿Qué le pasa a esta mujer...?!"


El hombre no había sido capaz de comprender que Eris le había estado hablando, a sus ojos tan solo veía a una bestia hambrienta que le miraba enfadada, al habérselo encontrado fortuitamente en su búsqueda de alimento.

Con esta impresión grabada en su cabeza, no se le ocurriría pensar que un animal pudiera hablar, por lo que no se percató de sus palabras.

Eris, pasados unos segundos sin ver reacción por parte del excéntrico hombre desenvainó su espada. Este acto hizo que el extraño comprendiera que la bestia era en realidad humana, concretamente una espadachina.


"Soy conocido como Auber, Hoja Pavorosa, podrías avisar al Dios del Filo-sama de que he venido a conocer a su discípul-"

"Te he dicho que te apartes."


Irritada por los acontecimientos, Eris dio un paso al frente, espada en mano.

Auber por su parte no había llegado a escuchar las palabras de la joven al verse bañado completamente por la sed de sangre que emanaba del cuerpo de la pelirroja bestia. Viendo esto, no pudo evitar llegar a la conclusión  de que hablar con ella fuera inútil, y más aun porque en su siguiente paso, entraría dentro de su campo de acción150.




150 Campo de Acción: Zona que rodea a un combatiente y que comprende el área en el que este puede alcanzar con sus ataques de forma efectiva. Depende en gran medida del tipo de arma que utilice (lanzas > dagas/manos).





Comprendiendo este hecho, Auber aumentó la presión con la que sujetaba la espada en su mano derecha mientras llevaba su mano izquierda hacia  las otras armas que llevaba en su cintura; no obstante, las hojas en su  mano estaban invertidas para golpear con la zona sin filo de estas 151.

Como la piedra que se interponía en su camino seguía bloqueándole el paso, ahora que se encontraba a distancia de golpe, Eris se lanzó para eliminar el obstáculo.

FFfff

La espada en manos de Eris desapareció, tras haber realizado una perfecta Hoja de Luz, sin ninguna clase de movimiento innecesario y de gran  poder gracias a la cantidad de veces que había golpeado su espada en su entrenamiento.

La Hoja de Luz o Espada Invisible era la técnica definitiva del Filo Celestial, un ataque del que pocos podían escapar.


"¡Fhh-!"


Pocos, pero no todos. Auber alzó su espada para bloquear el ataque sincronizándose con el mismo y así poder evadir la técnica casi inevitable. Viendo esto, Eris simplemente utilizó el rebote de su espada para preparar una continuación a su ataque.


"...¡!"


El nuevo ataque de Eris había sido desviado por la espada que Auber desenfundó con su mano izquierda.

Teniendo en cuenta que Eris llevaba su espada agarrada con ambas manos  y que Auber solo utilizaba su mano izquierda, era imposible que el ataque fuera correctamente repelido, pero así fue.

La espada de Eris se detuvo a pocos centímetros del extraño peinado del desconocido y un contraataque con el arma en su derecha se  dirigía hacia el cuello de Eris a una velocidad terrible.


151 Las katanas solo tienen afiladas una de sus 2 hojas, siendo la otra más gruesa para darle firmeza al arma, al contrario que las espadas occidentales en las que ambas hojas son afiladas.

 

"¡Tsk!"


Viendo la situación, Eris no tuvo más remedio que soltar su arma y tirarse al suelo para esquivar el golpe, dejando que la espada de Auber cortara el aire por donde el cuello de la joven pelirroja se encontró hace un instante.

La espada de Eris cayó al suelo, y esta, como si de una gata se tratase, dio un giro brusco en mitad del aire para intentar cogerla, pero Auber no le dio oportunidad a hacerlo, al darle una patada al arma para apartarla de la joven y clavarla en el suelo nevado.

Por lo general, llegados a este punto, Auber hubiera sido el vencedor... aunque claro, eso es solo por lo general... ya que Eris no tenía intención de parar, y al verse desprendida de  su espada, se lanzó a por Auber con sus manos desnudas.

Para alejarla, Auber le lanzó un ataque con el canto plano de su hoja dirigido a su cabeza, y con suficiente fuerza para partirle el cuello.

Y aun así...

Eris no retrocedió. "¡Gahhhhh!"

Habiendo recibido el golpe en su frente pero sin intención de retroceder,  le lanzó un puñetazo a la barbilla de Auber con la intención de desestabilizarle. Y Auber con su brazo izquierdo aun armado con una espada se protegió la cabeza.


"¡Mu-!"


Pero Eris alteró el curso de su ataque y el puñetazo se convirtió en una mano abierta dirigida contra el brazo de Auber, alargando sus dedos hacia el pomo de la espada que este llevaba con la intención de quitársela.

Viendo la escena, Auber sintió como un escalofrío recorría su espalda al comprender que la bestia que peleaba contra él solo pararía una vez su corazón dejara de latir.

 

Por este motivo, le lanzó una fuerte patada a la mujer que se aferraba a él con todas sus fuerzas para alejarla, esta vez con éxito; y aprovechando el pequeño respiro, recolocó sus armas esta vez con sus amenazantes hojas apuntando directamente a la bestia imparable con la intención de darle fin a su furia.

Por pura suerte, Eris acabó aterrizando junto a  su espada del impacto por la patada de Auber; y con su respiración agitada por el encuentro se rearmó con su hoja, blandiéndola nuevamente con la  intención  de  eliminar de una vez el fastidioso obstáculo que había en su camino.

Auber vio en sus ojos que solo podía matarla si quería detenerla, y sujetó sus espadas con la verdadera intención de acabar con su vida-


"Es suficiente."


-hasta que inesperadamente una voz resonó en el lugar junto a  una  mareada de sed de sangre proveniente de un nuevo adversario.

Antes de que ninguno se percatase, Gull-Farion, Dios del Filo Celestial,  se había posicionado en la entrada del dojo.

Eris que había sido el destino de toda esa ansia asesina se detuvo en seco, impactada por tal baño de sed de sangre de su actual maestro, que cayó de espaldas sobre la nieve con su respiración salvajemente agitada y la mirada clavada en el cielo. Su expresión era de clarísima frustración.

Auber, viendo a la persona que le había hecho llamar, enfundó sus armas tranquilamente, y se llevó la mano al pecho para hacer una reverencia.


"Cuánto tiempo sin verle, Dios del Filo-sama." "Veo que has venido, Emperador del Norte."

"Vi tu solicitud y decidí venir... entonces esa joven me..." "¿A qué es sorprendente?"

"En mi vida había visto una espadachina tan dedicada, tan feral... casi como si fuera una animal rabioso... ¡Ah! ¿Acaso es esta chica la supuesta Mad Dog152 que mencionaste?"

152 Mad Dog/Perro Rabioso: El título de aventurera que le dieron a Eris en el continente demoniaco.

 

Mientras Auber charlaba con el Dios del Filo, Eris simplemente se  puso en pie y balanceándose como un fantasma se dirigió hacia la puerta. Viéndola de este modo, Auber preparó su espada nuevamente.


"..."


Eris clavó sus ojos en Auber, pero simplemente lo sobrepasó en dirección al edificio.


"..."


Sin prestarle la menor atención una vez lo dejó atrás y por fin pudo continuar su camino; tras lo que entró al edificio, dejando atrás a Auber completamente anonadado por la situación.

La joven se llevó el trapo sudado al hinchazón en su mejilla y sin preocuparse por quitarse la nieve que cubría gran parte de su cuerpo atravesó el pasillo hacia su habitación. Una vez dentro, lanzó su espada cerca de su almohada y se dejó caer sobre la cama donde se durmió al instante.

La derrota le había molestado, pero no era nada que le importara en este momento.

3ª Parte (POV - Ghyslaine)

Esa tarde, mientras Eris dormía, tuve una audiencia con el Dios del Filo  en la sala conocida como Espacio Presente.

En la habitación se encontraban tanto Gull-Farion, como el invitado de este, Auber, el Emperador del Norte Celestial.

La apariencia y actitud de este hombre era excesivamente  excéntrica,  tanto en su ropa como su peinado y comportamiento; enarqué una ceja al verle pero no le di la menor importancia, no había venido a verle a él.

Le obvié completamente y me  dirigí a mi Shishou para que me explicara  la injusticia que estaba viendo en su actitud.


"Shishou, ¿por qué no estás adiestrando a Eris?"

 

Al escucharme, Gull-Farion soltó una risilla.


"El gran yo153 la he aceptado como discípula, ¿no es así?" "¿Y le estás enseñando cómo golpear el aire?"

"No, le estoy enseñando a forjarse a sí misma."


Respondió como si fuera una obviedad lo que quería decir, y faltaba el  tono bromista de otras ocasiones.

Está tranquilo... aun con lo injusto que está siendo con Eris. Es posible que tenga una razón para lo que hace, así que debo elegir correctamente mis palabras.


"Shishou, lo que siempre me has dicho es Que todo lo que haga debe ser racional."

"El gran yo ciertamente dijo eso."

"Y Eris se pasa todo el día dando espadazos al viento como una idiota;

¿qué tiene eso de racional?" "...¿Hah?"

Por su actitud, diría que estaba irritándole o hartándole con mis palabras; me dio igual, Eris es la importante ahora.


"Ghyslaine, ¿desde cuándo te preocupas por tonterías como esa?" "¡Desde mucho antes de regresar a este lugar!"

"... ¿Y ya no piensas respetar las palabras de tu Shishou?" "Pero- ¡Uh...!"




153Dios del Filo se refiere a sí mismo como Ore-sama, que es una forma increíblemente egocéntrica de hablar de uno mismo. Otro personaje que habla de esta forma es Black Star de  Soul  Eater. Vídeo Ejemplo

 

Antes de que pudiera reaccionar, una espada se posicionó entre nosotros, con su punta dirigida hacia mi cabeza; en un  movimiento  que  para muchos hubiera sido instantáneo. Pero aunque lo hubiera visto venir, no había sido capaz de reaccionar a tiempo.

Por mucho que fuera una Reina del Filo, seguía sin ser capaz  de  reaccionar a tiempo ante el ataque del ser más veloz de esta época.

Sigo sin estar a su altura...


"Ghyslaine, ¿sabes? Me siento un tanto arrepentido de haberte permitido ser discípula del grandísimo yo."

"..."

"Comparada con la antigua Ghyslaine a  la que conocí, que se parecía más a un tigre hambriento y perdido, ahora pareces una simple gatita, como si mis enseñanzas te hubieran arrancado los colmillos. Si no  hubieras perdido ese ímpetu, a día de hoy ya serías una Emperatriz del Filo."


La garganta se me secó al escucharle y tuve que tragar saliva para conseguir relajarla. Hasta yo he comprendido que no soy tan hábil como antes... pero a mis ojos, no puedo verlo como algo negativo.

Es cierto que mi habilidad con la espada se ha estancado en los últimos años, y a este ritmo nunca superaré mi actual rango de Reina del Filo; pero a cambio de ese estancamiento, he ganado algo valioso para mí, Sabiduría y Conocimiento. Esas 2 cualidades jamás las hubiera obtenido si hubiera continuado únicamente el camino de la espada.


"El gran yo no volverá a sacarle los colmillos a una fiera."


El Dios del Filo, con su gran dedicación al arte de la espada, seguramente le viera algún significado específico a esas palabras. Pero yo no.


"No entiendo qué tiene que ver eso con no entrenarla, solo puedo sentir lástima de Eris al verla."


Pude ver como la expresión de agotamiento se extendía por la cara  del Dios del Filo al mismo tiempo que dejaba escapar un fuerte suspiro. Un

 

suspiro propio de un adulto al verse obligado a explicarle las cosas a un niño de la A a la Z para que este lo comprenda.


"Escúchame bien, Ghyslaine. Si una persona siquiera simplemente superar al gran yo algún día, seguir los métodos tradicionales y racionales sería suficiente para conseguirlo.

"Yo mismo llegué a dónde me encuentro siguiendo ese patrón después de todo; aunque es obvio que para llegar a ser Dios del Filo es necesario talento y esfuerzo, pero dejemos eso de momento.

"El objetivo de esa chica es Orsted, el Dios Dragón. Hablamos de un Monstruo, un Ser más allá de la Razón, ni yo soy capaz de comprender toda su fuerza. Por eso mismo, aun siguiendo las enseñanzas del mismísimo gran yo, sería imposible vencerle."


Gull-Farion perdió la mirada durante unos instantes dejándome ver una expresión nostálgica, como si estuviera rememorando algo.

Ahora que lo recuerdo, Shishou peleó contra Orsted en una ocasión, aunque antes de haberse convertido en el Dios del Filo, cuando todavía no era más que un vanidoso Santo del Filo.

Recuerdo cómo me explicó amargado cómo aun tras perder  contra  él, salió vivo del encuentro sin siquiera haber perdido una sola  extremidad;  no comprendía cómo había pasado eso, pero su vanidad se rompió en pedazos y continuó entrenando teniendo a Orsted como su objetivo a vencer, llevándole a convertirse en Dios del Filo.

Seguramente por eso, le esté molestando que le incordie sobre este  asunto; pero por el bien de Eris, no puedo permitir que se desaproveche su talento.


"Ghyslaine, deberías saber que entrenar y aprender no son la misma cosa,  y más aún si tienes una meta clara en mente. Escuchar las enseñanzas de otros sin comprenderlas internamente es inútil en ese caso, ¿no es cierto?"

"... Shishou, siempre hablas de forma enrevesada y no entiendo lo que quieres decir."

"¡Ufff!"

 

La respuesta de Ghyslaine hizo que el Dios del Filo resoplara.

Comprendo que no soy la más lista, por eso no me importa reconocer que necesito que me lo expliquen de la A a la Z si es neceasrio.


"Bah, lo que tienes que entender es que el gran yo no será el único que adiestrará a Eris. Y por eso, necesitaba preparar cosas antes de empezar. Este tipo será el comienzo."


Diciendo esto, Shishou señaló a Auber y este asintió a modo de saludo.


"Me presento, soy el Emperador del estilo del Norte Celestial, Auber Corvette. También conocido como Espada Pavorosa."


No pude evitar hacer una mueca al sentir el intenso olor que provenía del cuerpo de ese hombre.

Es como un fuerte y ácido olor a cítricos... Perfume, seguramente...

Para los miembros de la raza feral, los olores intensos y artificiales eran increíblemente molestos debido a su gran olfato.


"¿Qué motivo trae a un practicante del estilo Nórdico Celestial a la Tierra Santa de la Espada?"

"Dios del Filo-sama solicitó mi presencia para que entrenara a uno de sus discípulos, o eso indicó en su carta."


Sus palabras no tenían sentido en mi cabeza y seguramente se mostrara en mi cara, necesitaba respuestas y me dirigí a la persona que le había hecho venir.


"¿Por qué el estilo Nórdico Celestial? Si Eris no es está  hecha  para utilizar un estilo basado en triquiñuelas."

"Porque el Dios Dragón sí lo utiliza."


Me quedé pensativa por unos segundos al escuchar su respuesta.

 

... ¿Qué el Dios Dragón utiliza el estilo Nórdico Celestial? Es la primera vez que lo escucho... Pero si el de verdad lo usa, el Dios Nórdico sería en realidad el 2º mejor combatiente de ese estilo...


"... ¿Pero qué clase de persona es ese tal Dios Dragón?"

"Ni idea... Pero básicamente, ese tipo ha asimilado todos los estilos en su técnica; tanto Filo, como Cauce y Nórdico; todos. Seguramente su idea es que si los conoce, puede defenderse de cualquier  ataque;  pero básicamente significa, que si tú no conoces todos los estilos, no serás  capaz de estar a su altura."


Toda duda que pudiera mostrarse en mi cara desapareció al instante.

Claro... de siempre ha sido lógico aprender cómo  pelea el  adversario para vencerle.


"Ya veo... en ese caso, ¿pretendes que en el futuro venga  alguien  del Cauce Celestial?"

"Sí. Llegado el momento, el gran yo solicitará la presencia de un usuario  de ese estilo."

"Comprendo."


Comprendiendo los motivos para el entrenamiento, y sabiendo ahora que no estaba ridiculizando a Eris, no pude evitar alegrarme al ver como, Shishou de verdad iba a adiestrar a Eris como era debido. Hasta mi cola comenzó a agitarse en un acto reflejo propio de la raza feral.


"En ese caso, Emperador del Norte-dono, siento mi actitud hasta ahora y espero que tenga una buena estancia en la Tierra Santa de la Espada."


Habiendo comprendido la situación y eliminado todas mis dudas, me levanté para darle la bienvenida correctamente al Emperador del  Norte que había venido a entrenar a Eris.

Coloque una rodilla en el suelo e hice la reverencia propia del estilo del Filo Celestial.

 

"Umu, Reina del Filo-dono, gracias por su hospitalidad."


Auber volvió una vez más a colocar la mano en su pecho para hacer una leve reverencia a modo de saludo.


Y así fue cómo el entrenamiento de  Eris volvió a  comenzar una vez más; y un año después de estos eventos, consiguió alcanzar el título de Santa  del Norte.

Fin del Volumen 10


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