Capítulo 3 – El Peor Bajo Asedio
Parte 1
“Eh~, chicos, les agradezco sinceramente por aceptar esta llamada para una reunión de
emergencia a pesar de que estábamos tan ocupados hoy~. Respecto a esta reunión,
aunque Ikki Kurogane-kun hoy es un adulto que ha alcanzado la mayoría de edad, ha
provocado un escándalo tan absurdo como tener una relación sexual ilícita con una
invitada del estado, y las voces que ponen en duda su responsabilidad y su ética se han
elevado en la rama japonesa. Él está recibiendo varios privilegios que no les son
concedidos a estudiantes caballeros o chicos comunes de quince años. Por esta razón,
demandamos enormemente una sentido de responsabilidad para equilibrar esos
privilegios. Por consiguiente, el Comité de Ética también está considerando esto, y en
esta ocasión, hemos concluido que hay una oportunidad para examinar formal y
atentamente si las cualidades de Ikki Kurogane-kun como caballero están bajo cuestión.
Aunque sabemos que todos ustedes están ocupados, por favor les pedimos comprensión
y cooperación.”
El rascacielos de la Unión Internacional de Caballeros Mágicos, Rama Japonesa. Los
directores de ética de los estudiantes caballeros, de los caballeros mágicos, se
encontraban en el décimo piso subterráneo; se trataba de la sección controlada por el
Comité de Ética que se encargaba de asuntos como la acción disciplinaria, y la
expulsión cuando era necesario, o actuar como policía militar.
En un salón en aquella sección, el director del Comité de Ética, Akaza, hizo una
reverencia hacia los caballeros de mediana edad reunidos allí, y le dedicó una tiesa y
engreída sonrisa a Ikki Kurogane quien se encontraba allí con íntegra honestidad.
“—Bueno, iniciemos esta reunión de indagatoria. Todos, por favor, tomen sus asientos.”
Pero no había ninguna silla cerca de Ikki. Sólo los caballeros se sentaron. Era abuso
evidente. ¿Ikki iba a ser forzado a permanecer de pie durante esta reunión que duraría
varias horas?
Bueno, era de esperarse, y él no estaba poco entrenado como para rendirse ante tal
grado de incomodidad, por lo que no era gran problema, pero…
…De todas formas, el aire en este lugar está bastante viciado, ¿huh?
Ikki sondeó la sala que prácticamente no tenía iluminación. Dentro de esa sala, estaba
preparada una mesa con forma de U rodeándolo, y los caballeros vestidos con traje
estaban sentados, empezando por Akaza. Tres personas en frente de Ikki. A su izquierda
y derecha, una persona en cada lado. Cinco en total. Como todos allí estaban vestidos
con trajes rojos, Ikki sabía que todas esas personas eran del Comité de Ética.
“No hay necesidad que estés tan tenso. A pesar de lo que dije al principio, cada uno de
nosotros es tu aliado.”
Akaza se burló de Ikki quien sentía que estaba probando la habilidad de combate del
Comité de Ética.
“Esta reunión de indagatoria no es un lugar para censurarte. No sólo escucharemos
apropiadamente la excusa de tu parte, quien ha creado un escándalo sin precedentes al
involucrarte en una relación sexual ilícita con una invitada del estado, sino también la
explicación gentilmente dada por tu padre el director. En otras palabras, aquí no hay
más que aliados. ¿No es así, caballeros?”
“Ciertamente. Todos aquí creen que sería una lástima decidir una expulsión sea cual sea
tu explicación. Ya que, de alguna manera, te has esforzado muchísimo para aparecer en
el Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas, tanto que lo lograrás con apenas
otro paso. No queremos anular tal tenacidad.”
“…Muchas gracias.”
¿Cómo se atrevía Akaza a decir cosas tan deshonestas sin reserva? Era admirable, en
cierto sentido.
“Bueno entonces, Ikki-kun, ahora que comprendes que somos tus aliados, primero que
nada repasemos los hechos. ¿Es verdad que Ikki-kun y la segunda princesa del Imperio
Vermillion, la Señorita Stella Vermillion, se encuentran en una relación, es eso
correcto?”
“Sí, es cierto.”
“Je je je. Es bueno que seas honesto. ¿Cuándo comenzó aquella relación, más o
menos?”
“Comenzó al inicio de las batallas de selección para el Festival de Arte con la Espada de
Siete Estrellas. La noche de mi primera batalla.”
No era como si estuviera contando una mentira. Por lo que Ikki respondía con
honestidad. Sin embargo, cada persona en el comité mostró una expresión desdeñosa.
“Oh, empezaste la socialización extremadamente rápido, ¿no?”
“Hmph. Ciertamente, los jóvenes de hoy son así. Hacen cosas terriblemente apresuradas
e insensatas.”
“En nuestra juventud, pasábamos más tiempo para construir una relación mutua,
después de todo.”
“Cuando se trata de los jóvenes de hoy, son todos como monos, ya veo. ¿Por qué hacen
estas cosas que terminan en un embarazo no deseado y casamientos forzados por eso?”
“Verdaderamente lamentable.”
Estaban hablando como si Ikki y Stella estuvieran teniendo sexo premarital. Por
supuesto, Ikki no había hecho tal cosa. Hasta este día, habían estado socializando nada
más que como una pareja platónica. Eso era lo que Stella y él decidieron para su
relación luego de considerar todo seriamente. Entendían que la posición de ella, como
princesa, era muy delicada. Por lo tanto este tipo de acusación falsa era enfurecedora.
“Perdón por interrumpir, pero no hemos hecho nada de lo que ustedes y los
periódicos—”
“Ikki-kun, Ikki-kun. Sé que tienes cosas para decir, pero por favor habla sólo cuando se
te dé permiso, ¿okey? Si no lo haces, darás una mala impresión, sabes. Je je je.”
“…Por favor disculpen mi atrevimiento.”
Su declaración fue interrumpida por Akaza, e Ikki se mala gana agachó la cabeza en
señal de disculpa.
El hombre con barba de candado quien estaba sentado al lado izquierdo de Ikki y lo
estaba mirando con odio le hizo una pregunta con un tono bastante cortante.
“Hmph. Ya que parece que quieres decir algo sin importar qué, te haré una pregunta.
¿No pensaste en lo absurdo que es tener una relación sexual ilícita con la princesa de
otro país, cierto? Es tan extremadamente peligroso que puede llegar a crear un problema
internacional. Entiendo que estás en una edad donde tienes un gran deseo sexual, ¿pero
tu sentido para elegir una compañera con la cual divertirte no estaba funcionando,
verdad?”
“Mi intención al relacionarme con Stella no era divertirme. Nos amamos el uno al otro
sinceramente.”
“Hmph. Sí que eres un niño.”
“Je je je. Yo también era así, sabes. La chica que es tu primer amor parece ser una
compañera única en la vida. Qué bueno es ser joven, sí.”
“Le tomó la palabra, pero tanto Stella como yo somos adultos que hemos alcanzado la
mayoría de edad. Incluso tenemos derecho a casarnos. ¿No sería bastante normal pensar
seriamente sobre nuestra relación mutua?”
“¿Muchas sutilezas, no crees? Qué actitud tan rebelde.”
“Oye, esa clase de modales no está bien.”
“Dije que darías una mala impresión. Je je je.”
Akaza llenó algo sobre una hoja de papel cerca de su mano.
Ante esta situación, y al ver a estas personas de mediana edad que lo rodeaban con la
actitud de no escuchar sus declaraciones—
Sabía que sería así, pero… qué farsa tan cruel.
Ikki suspiró en su corazón. Mientras cuestionaban la responsabilidad de Ikki como
adulto, estaban rehusándose por completo a reconocer los derechos legales que Ikki
tenía como adulto. Más que tratar a Ikki como un adulto, sólo se trataba de una escena
para conveniencia de ellos. Esas indicaciones de las personas del Comité de Ética
convencieron a Ikki. Este no era un lugar donde se examinaría cuidadosamente sus
cualidades como caballero. Este lugar, ya había concluido que Ikki Kurogane no tiene la
naturaleza de un caballero, y era definitivamente un interrogatorio para compilar
material para reforzar esa conclusión.
…Bueno, ya entendió eso después de ver el periódico vespertino, pero…
En primer lugar, las cosas que estaban diciendo eran extrañas desde el principio. Que él
había convertido en una amante a una princesa que estaba estudiando en el extranjero.
Bueno, ciertamente era una historia escandalosa. Uno podría decir que era natural que
haya tanto alboroto en los medios. Pero era extraño que esto llevara las cualidades de
Ikki como caballero a una indagatoria.
Como Ikki afirmó hace un momento, ni él ni Stella eran niños. Eran un hombre y una
mujer cuyo derecho a casarse era legalmente reconocido. Su amor estaba permitido por
la ley, por así decirlo. Más allá de los sentimientos de Ikki y Stella, si por ejemplo el
padre de Stella, el rey del Imperio Vermillion, mostrara desacuerdo con el tema, eso era
algo que debía discutirse enteramente con la persona en cuestión. A pesar de eso, las
cosas no terminaron así, sino en un escándalo del que muchas personas ajenas estaban
clamando erróneamente, y todo eso se había recolectado en páginas para que pudieran
ser pasadas a preguntas sobre las cualidades de Ikki como caballero. Obviamente era
extraño.
¿Por qué algo tan extraño se desarrolló así? El motivo era simple. No era más que la
existencia de algo manipulando arbitrariamente las expectativas llevándolas a la
confusión.
Él está haciendo cosas enrevesadas como siempre.
Sin embargo, Ikki también sabía que estaban siendo tan indirectos porque eran muy
conscientes de lo internacional. Todos los estudiantes caballeros eran miembros de la
Unión Internacional de Caballeros Mágicos. Además de la disuasión contra la guerra, al
matricular a los caballeros en una organización nacionalista, se simplificaba el proceso
para viajar, y les permitía ayudarse entre sí de inmediato en caso de emergencia. O en el
improbable evento de que se desate una guerra, permitía guerras subsidiarias conducidas
diplomáticamente entre los caballeros de distintos países bajo la supervisión de la Unión
y cosas así. Había varios pretextos, pero de todas formas, no era algo relevante en torno
a lo que estaba sucediendo en este momento.
Lo importante eran las cualificaciones de los caballeros mágicos que estaban enlistados
como caballeros estudiantes en la oficina central de la Unión, esas cualificaciones no
podían ser suspendidas o revocadas arbitrariamente por los distintos gobiernos
nacionales alrededor del mundo ni por sus ramas. Ni siquiera Itsuki Kurogane, el
director de la rama japonesa, ni Akaza, el jefe del Comité de Ética que actuaba como
policía militar, no tenían esa facultad. Por lo tanto no les quedaba más opción que usar
medios enrevesados.
Sí, como instigar al Cazador en contra de Ikki Kurogane hace un año.
Al perseguir a Ikki a puertas cerradas, estaban tratando de hacer que Ikki pronuncie
palabras auto-incriminadoras con su propia boca. Incluso aunque no lograran eso,
pretendían hacer que muestre mal comportamiento. Mala actitud. Mala expresión. Tono
agresivo. Cualquier cosa alcanzaba. De todas formas, estaban acumulando información
sobre las malas impresiones dadas por Ikki, para reforzar un pedido de expulsión que
presentarían ante la oficina central de la Unión. Esa era la meta de Akaza y los demás.
Ikki se daba cuenta.
En ese caso, para que repetir la misma declaración, era más seguro no dejar que las
cosas se le resbalaran de la lengua y contenerse.
Ikki entendía eso, pero él—
“Ya sea que tengan buenas o malas convicciones, por mí está bien. Amo sinceramente a
Stella, y ella me ama de verdad. Lo sé. Por lo tanto no creo que nuestras acciones hayan
sido un error, y no le diremos a los demás que fue un error.”
Se rehusó rotundamente a bajase de su postura antagonista. Naturalmente, Ikki sabía
muy bien lo mucho que amaba a esa encantadora chica. Cuando se abrazaban, cuando se
besaban, sabía qué clase de sonrisas maravillosas mostraban ambos. Siendo ese el caso,
él no iba a declarar que era un escándalo. No iba a decir que fue un error. Si había
alguien que intentaría obligarlo a decir que fue un error, quedarse callado en frente de
esa persona no era lo que un hombre haría. Fue por eso que Ikki vino a esta indagatoria.
—También se lo dije a Stella.
Sin importar a quién tuviera en frente, iba a decir que amaba a Stella con orgullo. Por lo
que no iba a retroceder. No se iba a quedar en silencio. Si los hombres ante él no tenían
intención de escuchar su opinión en absoluto, eso estaba perfectamente bien. No era
como si pensara en lograr la aprobación de personas como ellos. En palabras simples,
no iba a dejar de declararlo.
Porque este sentimiento era el único sobre el que nunca iba a mentir.
Parte 2
Ikki había sido llevado por el Comité de Ética, y había sido aislado durante tres días.
Stella estaba como un volcán a punto de hacer erupción. Gesticulando constantemente
con el ceño fruncido por el disgusto, su cabello desprendía incandescencia con chispas.
Había muchos estudiantes que tenían curiosidad sobre el escándalo, pero estaban
demasiado asustados por la presión como para acercarse, y nadie alrededor suyo se
aproximaba. Incluso en el comedor que estaba repleto de gente durante el almuerzo,
nadie se sentó cerca de Stella. Era bastante natural, esa persona no se encontraba en un
estado mental como para lidiar con cosas triviales, pero…
“Aunque lograste recuperarte de tu resfriado, estás emanando un instinto asesino
extremo, Stella-chan.”
El que le habló a Stella sin titubear y se sentó junto a ella era una belleza joven y alta,
Nagi Arisuin. A la distancia, se escuchaban voces que decían cosas como 「Aah, Nagi-
sama está haciendo algo muy peligroso…」. Probablemente eran sus fans.
Pero por mucho que estuviera irritada, incluso Stella no lastimaría a sus amigos para
descargar su ira. En palabras sencillas, el comportamiento y el discurso se volvieron tan
severos como siempre.
“…Por supuesto que lo estoy. ¿Crees que estaría sonriendo mientras ellos escriben esas
tonterías como se les place?”
Cuando Stella dijo “esas”, se refería al periódico vespertino de aquel día. Ese diario que
relataba montones de mentiras sobre Ikki, y que la describía a ella como una chica tonta
que fue engañada por un villano. Sólo recordar esa página hacía hervir su sangre.
“Escuché sobre lo duro que era, pero el nivel de los medios de este país es el más bajo
de todos, ¿cierto?”
Stella soltó esas palabras, y…
“Nya ja ja, me zumban los oídos.”
Una persona más, una estudiante de gafas, se sentó al otro lado de Stella mientras
mostraba un rostro disgustado.
“Kagami…”
“¿Puedo unirme?”
“Adelante. No sé realmente por qué, pero este es el único lugar libre.”
“Nya ja ja, gracias.”
Posando su bandeja con un sándwich como almuerzo, Kagami Kusakabe continuó sus
palabras con una expresión de disculpa.
“Bueno, es natural que Stella-chan se enfade. Que la princesa de Vermillion encuentre
un amante mientras estudia en el extranjero, iba a ser un escándalo, ¿sabes? Pero que un
periodista descarte la opinión de una princesa y trate la relación entre dos personas
como un escándalo, es demasiado rudo. Esto es como un problema internacional,
sabes… Bueno, la información saldría entendiéndose de esa manera, probablemente.”
“¿Oh, cielos? ¿Qué estás diciendo?”
“…Bueno, tengo muuuuucha influencia con los reporteros de los periódicos locales, y
pude usar mis contactos para investigar un poco, pero como se esperaba el Comité de
Ética parece estar ejerciendo una intensa presión típica de la organización. Están
creando la imagen negativa que las noticias en la que se basan las noticias al enfatizar el
escándalo de la princesa imperial de Vermillion. Aquí entre nosotros, parece que el
Comité de Ética usó su poder para intimidar e insertar un boletín especial en la
transmisión formal de Rey de Caballeros.”
“…Como el RDC está vinculado completamente a la Unión, pueden intimidar de esa
manera, ¿cierto? Ya veo.”
No había manera de insertar un boletín especial en la forma de entretenimiento más
grande del mundo. Ni siquiera al caso de una impactante muerte se le dedicaría esa clase
de prioridad. Este tipo de movimiento era como clavar una daga en sus gargantas. Sin
dudas, era algo inevitable. Y esa verdad dada por Kagami, era evidencia más que sólo
del accionar del Comité de Ética, sino un ataque de parte de Itsuki Kurogane tratando
seriamente de arrebatarle las cualidades de caballero de Ikki.
“Increíble…”
Conociendo su seriedad, Stella no pudo evitar soltar esa palabra.
“¡Ikki no es sólo un estudiante! ¡El solo arrinconarlo de esa manera, ¿por qué el padre
de Ikki, el director de la rama japonesa, llegó tan lejos?!”
Además, ¿qué clase de ventaja había en esto? Si denunciaba a Ikki a tal grado, ¿no
arruinaría la reputación de la casa Kurogane? ¿Cuál era la razón para arrinconar tanto a
Ikki a pesar de esa cuestión?
“A pesar de que Ikki es su hijo, ¿por qué?”
“Porque es esa clase de padre.”
La voz que respondió vino desde el lado opuesto de la mesa en la cafetería. Provino
desde directamente en frente de Stella, no distinto del sonar de una campana, una voz
pequeña y dulce. Era—
“Porque es esa clase de hombre, hizo esto. Y no es sólo lo que tú mencionaste.”
“Shizuku…”
“Hablando honestamente, lo que mi Padre está pensando, por qué tiene tal prejuicio
contra Onii-sama, no puedo entenderlo en absoluto, porque esa sinuosidad va más allá
de mi comprensión. Pero es por eso que nada de lo que hace parece extraño.”
Mientras anunciaba tales hechos fríos sin apasionamiento, Shizuku posó su bandeja con
un almuerzo de carne japonesa, sobre la mesa. Y se sentó en frente de Stella.
Mientras Stella estaba un poco titubeante sobre hablarle cuando se encontraba así,
Shizuku habló como siempre. Como Shizuku no le había mostrado su rostro ni una vez
luego del enfrentamiento con Raikiri, Stella no había hablado con ella desde entonces—
“Umm, Shizuku… lo siento. No te he contado sobre la relación.”
Stella sabía lo mucho que Shizuku amaba a su hermano. Por lo tanto no podía evitarse,
cual fuera la clase de ataque que recibiría de Shizuku. Stella satisfecha para enfrentarlo
con resignación.
Pero la respuesta de Shizuku fue alarmadoramente liviana.
“No es como si hubiera un problema, sabes. Quiero decir, ya lo sabía.”
“¿Eh?”
“Pude darme cuenta con una mirada, sabes. Esa relación entre ustedes dos cambió
después de la noche de la batalla debut de Onii-sama. ¿No es así, Alice?”
“Ja ja. Bueno, fue encantadoramente fácil de notar.”
“Síp, síp. Diablos, incluso yo me di cuenta.”
“Wow…”
Sintiéndose algo avergonzada, Stella se cubrió. Probablemente fue demasiado fácil de
notar que estaban coqueteando. En la habitación, o en el bosque, habían tratado de
ocultarlo del público, pero…
“Stella-san tiene su estatus. Anunciar algo así siempre provoca un alboroto. Es
comprensible que ustedes pensaran en no traer un disturbio como ese durante la
temporada del Festival de Arte con la Espada, e incluso yo pensaría que era mejor hacer
eso. Por lo tanto no es como si estuviéramos pensando en culparte a ti. Lo más crucial
es qué harás tú después de esto.”
Diciendo eso, Shizuku dirigió su vista a Kagami quien estaba sentada al lado de Stella.
“Kusakabe-san. La discusión se está moviendo hacia cosas que la gente que conoce las
circunstancias de mi familia hasta cierto punto lo entenderían, pero…”
“Nya ja ja. La información clara es la vida de una periodista, ¿sabes? Bueno, mientras la
situación continué.”
“En ese caso, quiero que expresemos nuestras opiniones sin contenernos, pero en este
caso, podría llevar a la expulsión de Onii-sama, ¿cierto?”
Kagami declaró sin titubear ante la pregunta de Shizuku.
“Es poco probable, actualmente.”
“¿Oh vaya, en verdad?”
“Después de todo, Alice-chan. No es como si Senpai y Stella estuvieran haciendo algo
malo, ¿cierto? Aun cuando acabamos de hablar de eso ahora, los informes de noticias
están descartando los sentimientos de Stella quien es parte de la realeza, y están
llamando ‘escándalo’ a su relación, sabes. Esta historia fue desde principio a fin algo así
como 『La Princesa de Vermillion encontró un amante mientras estudia en el
extranjero. ¡Eek! ¿Qué clase de persona es él~? ¡Yay yay!』. La compañía que
quería desatar este ‘escándalo’ simplemente está instigando un alboroto sin sentido. Con
esa clase de composición, a esas personas les faltará legitimidad después de todo. En
este momento, no tienen más que grandes y falsas acusaciones. Y naturalmente, esas
personas que entienden eso manipularán ese tipo de impresión, y para hacerlo rastrearán
culpabilidad realizando una indagatoria. Senpai no es tonto, por lo que sin importar
cuántas veces intenten hallarlo culpable, probablemente no recolecten nada, y es difícil
imaginar a la oficina central de la Unión dictando una expulsión. Porque la Unión
considera a la expulsión como último recurso.”
“¿Último recurso? Oye, Kagami, ¿a qué te refieres?”
“La Unión nunca ha expulsado a nadie sin dudar de un caballero estudiante. Para
ponerlo en palabras que Stella-chan pueda entender con facilidad, mira, ¿qué hay acerca
de Kurashiki-kun de la Academia Donrou?”
“Sí.”
“Incluso con gente con mala reputación como él, la respuesta de la Unión termina en
regaños.”
“…Es extremadamente cierto.”
“¿Me pregunto cuál será la razón para eso?”
Kagami asintió, y respondió a la pregunta de Shizuku.
“Los caballeros que reciben una expulsión, en general son aquellos que se convirtieron
en criminales.”
Los Caballeros Mágicos que adquirieron su licencia son, por supuesto, Blazers quienes
como caballeros estudiantes consideraron cómo tener éxito en la vida usando la fuerza
de sus super poderes. A aquellas personas, ¿qué les sucede si sus privilegios les son
revocados permanentemente? La respuesta era que muy seguramente terminen siendo
criminales que usen sus habilidades Blazer para actividades ilegales. Era una realidad
que las estadísticas de numerosas investigaciones habían dejado en claro.
“Bueno, es natural. Aunque esto es naturaleza humana absoluta para aquellos que
provocan tal alboroto que son expulsados, es más seguro tener a un perro malo
encadenado que uno suelto, ¿verdad? Es por eso que la Unión quiso establecer la regla
de que todos los caballeros tienen que ser supervisados, sabes. Recibiendo esa intención
de parte de la Unión, casi cada nación miembro de la Unión creó leyes para proceder de
esa manera con todos los Blazers en su país. Aunque Japón tiene organizaciones que
reclaman por los derechos humanos, y aún no ha dado ese paso.”
Al hacer eso.
“Al expulsar rápidamente a alguien, la Unión estaría creando criminales con su propia
mano, y al hacerlo deja a esos criminales sin regulación. Por lo tanto incluso la Unión
lidia con las expulsiones muy lentamente. Y en particular, las expulsiones de los
caballeros estudiantes que aún se encuentran en posición de aprender y estudiar, son
casos extremadamente raros.”
Sin embargo—
“Pero esta vez, parece que ha aparecido un extraño lo suficientemente serio para una
expulsión. Es por eso que estoy preocupada. Por qué clase de sufrimiento estará
pasando Senpai en este momento.”
La indagatoria es para hallar faltas en cómo está respondiendo en cuanto a actitud y
tono; esa era la meta definitiva del Comité de Ética. Pero si el propio Ikki reconocía que
había sido desconsiderado, eso se convertiría en una verdad que todos aceptarán. Esa
verdad se volverá un fuerte apoyo para una expulsión. Por lo tanto, el Comité de Ética
sin dudas iba a tratar de llegar a esa conclusión sin importar el método.
Todos allí se quedaron en silencio ante las palabras sumisas de Kagami. Los oídos del
Comité de Ética estaban muy por debajo de la superficie, donde la luz del sol no
llegaba. Ese lugar era el territorio de Itsuki Kurogane. Y el Comité de Ética era una
posición monopolizada por generaciones tras generaciones del linaje de la casa
Kurogane. Un suelo sagrado, por así decirlo. No había absolutamente nadie a su
alrededor más que personas cercanas a la casa Kurogane. No había manera de que Ikki
recibiera trato decente en esa clase de lugar. Aunque probablemente no reciba tortura
física en una verdadera indagatoria, podrían usar métodos para desprestigiar a una
persona tanto como quisieran.
Cuanto más lo pensaba Stella, su cabeza más se llenaba de supuestos desagradables. A
decir verdad, no había dormido bien los últimos dos días. Cuando cerraba los ojos,
imaginaba cómo estaría pasando esos días su amado bajo la superficie. Pero eso fue…
“…Totalmente mi culpa.”
Si tan solo fuera una chica normal. No habría sido usada por los enemigos de Ikki. Ese
lamento inevitable se arremolinaba y se esparcía por su mente. Se había convertido en la
trampa de Ikki. Una restricción para que aparezca en el Festival de Arte con la Espada
de Siete Estrellas, iba a retenerlo durante esta momento tan importante. Eso era
doloroso, doloroso—
“Debería separarme de Ikki…”
De la boca de Stella, unas pocas palabras salieron como quejándose.
“Después de todo… ¿no es mi culpa? Si fuera una chica común, algo así—”
“¡Stella-chan!”
En un instante, lo que atravesó el oído de Stella fue la voz de Arisuin en un grito afilado
como una navaja. Su espalda se estremeció ante esa voz, y Stella alzó la vista, tomada
por sorpresa.
Y fue consciente.
De que las puntas de témpanos tan filosas como lanzas se habían aproximado frente a
sus ojos.
Stella reflexivamente ya había puesto su Vestido de Emperadora, y bloqueó el ataque de
lanzas de hielo cruzando sus brazos. Pero ese ataque era rápido y pesado, levantando el
cuerpo de Stella y haciéndolo chocar contra la pared del comedor, destruyendo la pared
y mandando a volar completamente el cuerpo de Stella sacándola del propio comedor.
「¡Eeeek!」
「¡¿Qu-Qué estás haciendo?!」
El pánico llenó el comedor ante la inesperada situación. En medio del ruido, Stella
fortaleció su habilidad personal que había recibido las lanzas de hielo, y…
*Crack*
…frunció el ceño ante el reverberante dolor de sus huesos. Parecía que un hueso en su
brazo se había fracturado. Las flamas de Stella evaporarían incluso una bala de rifle,
pero lo más que pudo hacer fue derretir las afiladas puntas de las lanzas. Una sola
persona aquí podía usar magia de agua a tal grado.
“¡¿Qu-Qué estás haciendo, Shizuku?!”
Stella se protegía el brazo lastimado, y al mismo tiempo le rugió a Shizuku quien estaba
de pie de manera imponente sobre la mesa con Yoishigure en una mano. Y Shizuku…

“Y yo te pregunto lo mismo a ti. ¿Qué estás diciendo?”
Los ojos de Shizuku volaron a través de la mente de Stella, y enviaron a su espalda un
temblor tan grande que no podía compararse a lo que era hace no mucho.
El tono de Shizuku era bastante calmado, y esa expresión estaba tan serena como
siempre. Pero los ojos de Shizuku tenían un brillo frío que Stella nunca antes había
visto, y todo su cuerpo parecía estar congelado con rabia.
“Tú, ¿no comprendes la razón por la que Onii-sama ha aceptado esta farsa? Para Onii-
sama, la opción de quedarse en silencio y no responder a lo que escucha existe. En todo
caso, la indagatoria no es más que un interrogatorio sólo de nombre. Es una farsa que
dará frutos. Esas personas no van a escuchar lo que Onii-sama tenga para decir.
Sabiendo esto y enfrentando aquel llamado, es que él no puede digerir que la gente
explote la oportunidad de lanzar vulgaridades acerca de tu relación con él. Porque
piensa que la relación entre ustedes dos es tan importante. Si traicionas a Onii-sama sin
entender eso—no te lo perdonaré.”
Esa furia congelada, hizo que Stella fuera consciente de su propio desliz.
“…Lo siento. Fui una estúpida.”
Stella hizo una reverencia obedientemente hacia Shizuku.
¿Cómo pude decir algo tan miserable?
Hasta este día, nunca había considerado que su relación con Ikki fuera un error. El
hecho de que Ikki estaba en medio del campo enemigo, era la prueba de que aun ahora
él estaba orgulloso de su relación. La intención del enemigo era sembrar la duda sobre
la responsabilidad de Ikki, y un adulto que es llamado caballero será capaz de
mantenerse firme. Por lo tanto, si se presenciaba un testimonio negativo como “fue
imprudente” o “fue un error”, sería imposible hacer un anuncio oficial acerca de su
amistad. Ya que si el propio Ikki confesaba palabras como “soy un tonto miserable que
no puede asumir la responsabilidad,” esas palabras serían la prueba.
「Stella, te amo, y quiero decirlo con orgullo en frente de todos.」
Ikki estaba poniendo en práctica las palabras que dijo ese día como siempre lo hizo. Su
amor por ella era así de fuerte. En ese caso, ¿qué debería hacer ella? Ante esos fuertes
sentimientos, ¿cómo debería responder a ellos?
No puedo hacer nada, ni una sola cosa—
Eso era—
“Sheesh, están destruyendo el edificio escolar sin que les importe nada, ¿no?”
De pronto, una voz mezclada con un suspiro le habló a Stella y Shizuku. La dueña de
esa ronca voz era Kurono Shinguuji, quien se había abierto paso hacia las dos a través
de los estudiantes que murmuraban.
“También me gustaría que alguien arregle este desastre.”
Mientras rugía bajo su respiración, Kurono salió por el agujero que Shizuku había
abierto, y suavemente chasqueó sus dedos.
A continuación, los restos esparcidos de la pared flotaron, y se instalaron en el agujero
que Stella había creado al atravesarla. Era como si alguien hubiera reproducido un video
en reversa. En unos pocos segundos, el gran agujero había sido llenado por completo.
“Eso debería bastar.”
Asintiendo con aprobación hacia su propio trabajo, Kurono dirigió su mirada de la
pared reparada hacia Stella sobre el suelo. Y—
“Vermillion. Tengo algo que decir acerca del tema Kurogane. ¿Podrías venir a mi
oficina?”
Le pidió a Stella que fuera al lugar donde ella misma trabajaba.
Parte 3
Kurono invitó a Stella a su oficina que apestaba a tabaco y le indicó a Stella que se
sentara en el sofá de los visitantes. Ella misma se sentó en el sofá en frente de la mesa
entre ellos.
“Se ha convertido en un asunto extremadamente problemático, ¿no?”
Murmuró con el ceño fruncido. La fatiga que podía verse era probablemente por las
repercusiones que se elevaron al haber sido investigada por ser responsable de que Ikki
y Stella convivan en la misma habitación. Bueno, en lo que respecta al sistema de
chicos y chicas compartiendo una habitación, Stella aún tenía algunos problemas con
ello incluso ahora, por lo que ella no tenía mucha empatía, pero…
Cierto…
Debido al gran fastidio que causó, ella escucharía la importante cuestión dispuesta
frente a ellos y que estaba dando vueltas en sus mentes, y Stella se anticipó y lanzó una
pregunta.
“…Madam Presidente, ¿qué sucederá con las batallas de selección de Ikki? ¿No se van
a contar como derrotas por ausencia, cierto?”
“No estoy apostando mi prestigio sobre algo como eso. Kurogane tendrá combates
dirigidos con oponentes durante esa farsa de batalla con la rama japonesa de la Unión.
Por supuesto, uno de los profesores de la escuela lo está acompañando como réferi.
Porque sabemos que no tenemos que dejar que esas personas sean las que juzguen.”
“¿Me pregunto si podemos ir a apoyarlo?”
“No, es imposible. Hasta que la indagatoria termine, todo encuentro cara a cara está
prohibido.”
“Está completamente aislado, entonces…”
Sin embargo, la firme promesa de Kurono de que Ikki no perderá por ausencia era
tranquilizadora. Como se esperaba, hacer que pierda por su confinamiento actual era
demasiado. Una preocupación menos, y Stella respiró con alivio, luego le preguntó a
Kurono sobre el siguiente asunto.
“¿Entonces para qué me necesitaba?”
Respecto a eso, Kurono respondió con un corto “Oh,” y fue directo al grano.
“Sobre lo que está pasando en este momento, quiero escuchar lo que piensan tus padres
en Vermillion.”
¿Por qué Kurono estaba preocupada por algo como eso? Esa clase de problema existía,
pero no era como si los estuvieran ocultando, y después de que Ikki fue llevado, Stella
se había comunicado con sus padres por teléfono y les contó sobre la situación con
honestidad.
“Mi Madre entendió mi elección. Pero… mi Padre estaba totalmente en contra. Se enojó
mucho, y gritó ‘¡Puso una mano sobre nuestra hija sin mi permiso, Kiyo!’”
“¿Te ama, no?”
“No tiene la capacidad de dejar ir a sus hijos. Como estaba muy asustado, parece que
vendrá a Japón pronto.”
“¿Y cuándo le tomará eso?”
“Tres semanas desde ahora, supongo.”
“Justo cuando terminen las batallas de selección, ¿huh? …Exactamente mientras nos
acercamos a nuestra meta.”
“¿Meta?”
Stella inclinó la cabeza, confundida, ante las palabras de Kurono. ¿A qué se refería con
meta?
Kurono le explicó a Stella refunfuñando sus palabras.
“Si el propio Rey de Vermillion nos visita, como se espera no sería sólo una indagatoria
o un confinamiento sin visitantes. Incluso esas personas de trajes rojos no tendrán más
opción que poner sobre la mesa el asunto de Kurogane. Y con eso, si tú y tus
compañeros sostienen una discusión, definitivamente llegarán a una conclusión sobre
esto. El sentido del argumento de aquellas personas que escandalizan ahora a Kurogane,
eso no será parte de dicha discusión, porque ellos sólo quieren dirigirlo arbitrariamente
como quieren sin nada más que especulación. Si el propio Rey de Vermillion aprueba a
Kurogane, la base del argumento de aquellas personas quedará anulada. Si eso
sucediera, será su turno para ser investigados.”
“¿Un contraataque?”
“Exactamente. Por involucrar a mi propio estudiante en mi propio territorio en sus
planes, haré que se arrepientan hasta el día en que mueran.”
Ante las palabras de Kurono y su expresión, a Stella se le puso la piel de gallina.
“Aterradora…”
Con sólo estar cerca, sentía la presión del humor de Kurono. Esta intensidad que hacía
que los estudiantes retrocedan débilmente, era de esperarse de la caballero que solía ser
la tercera más fuerte del mundo.
Pero esa es la meta ciertamente, sí.
La declaración de los de trajes rojos del Comité de Ética era que Ikki era tan
desconsiderado que podría crear un problema internacional. En ese caso, si el padre de
Stella, el soberano de Vermillion aprobara a Ikki, todo quedaría arreglado.
El problema era que… ¿ese padre aprobará obedientemente al amante de su hija?
“…Ooh. No estoy muy confiada, de alguna forma. Porque probablemente ya lo decidió
y no me escuchará.”
Por ejemplo, durante un evento escolar una vez en la secundaria, ella fue a acampar en
las montañas, y él se vistió con una piel de oso y la vigiló desde el bosque todo el
tiempo. Era esa clase de padre. En ese momento, ella pensó que se trataba de un oso de
verdad e iba a matarlo. Bueno… cuando descubrió que en realidad era su padre, aun así
quería matarlo. Era esa clase de padre, por lo que ella no se lo imaginaba recibiendo con
agrado a Ikki. Stella estaba frustrada, y Kurono habló mientras le dedicaba una dulce
sonrisa con una inusual sensación de maternidad.
“Estará bien. Es alguien que crió a una hija tan honesta como tú, por lo que no hay
manera de que no comprenda el calibre de Kurogane.”
Era una razón que uno no podría decir que estaba basada en algo. Pero las palabras de
Kurono eliminaron la ansiedad de Stella con una sencillez alarmante.
Cierto, no era un mal padre. Stella amaba a su padre desde el fondo de su corazón. Era
por eso que Stella pensaba que él querría que le agrade el chico que la amaba.
“Sería… lindo que eso sucediera.”
“Bueno, lo asistirás cuando se conozcan. Es un consejo de una persona casada, pero
conocer a los padres de una chica es un esfuerzo en grupo para seguir adelante antes de
cortar el pastel. No se lo dejes sólo al hombre. Es apropiado que el vea cómo su propia
hija protege al hombre.”
“D-Daré lo mejor de mí.”
“Ja ja, ah, haz tu mejor esfuerzo… Pero de todas maneras. Pienso que es mejor ser
honesta, pero tu alivio te está poniendo más enérgica de lo que esperaba.”
“Una buena hermana menor solía animarme hace un tiempo.”
Tocando la contusión en su brazo derecho, Stella sonrió un poco, y tomó una decisión
en su corazón. Es cierto, dejarle todo al hombre era algo que una buena mujer no haría.
Ella también iba a luchar.
「Stella, te amo, y quiero decirlo con orgullo en frente de todos.」
En este momento, Ikki estaba poniendo en práctica las palabras que había intercambiado
con ella. En ese caso—
Yo también, protegeré mi promesa.
♦♦♦♦♦
El décimo piso subterráneo de la rama japonesa de la Unión. Ikki Kurogane estaba
detenido allí.
“Dejé la comida sobre la mesa. Habrá otra audiencia mañana por la mañana a las seis,
así que date prisa y duerme.”
Diciendo eso con descortesía, una persona con traje rojo y de mal aspecto cerró el
seguro electrónico de la habitación y se fue.
La habitación sólo tenía una cama sucia y una mesa y una silla que lucían como si
fueran a romperse en cualquier momento, y nada más. Sin embargo, Ikki quien se había
mantenido de pie todo el día para escuchar estaba agradecido por ello.
Soltó un pesado suspiro que tenía toda su fatiga en él, y se sentó sobre la silla
desgastada. Las indagatorias iban desde las seis de la mañana hasta las once de la noche.
El Comité de Ética tenía sillas, y con sus cuatro rotaciones cada día, ellos no se
cansaban, pero permanecer uno de pie desde la mañana hasta la noche lo dejaba a uno
agotado como se esperaba. Si continuaba por una semana, incluso Ikki quien entrenaba
regularmente se volvería una persona inactiva sin saberlo.
Pero probablemente no era sólo por la fatiga que estaba acumulando.
“Extraño mucho comer arroz decente, supongo.”
En frente de los ojos de Ikki conforme murmuraba con disgusto, su cena yacía allí. Eran
dos barras de comida portátil. Cuando miró la información de las calorías en el reverso,
era verdad que esas dos barras suministraban suficientes calorías y nutrición para una
comida, pero no podía ser suficiente para satisfacer el apetito de Ikki que era tanto un
caballero como un adolescente en crecimiento. Pero como estas eran las comidas de
cada día aquí, Ikki estaba siendo atormentado por un hambre crónico.
Y encima—
“Como siempre, no hay nada para beber.”
Incluso el consumo de agua estaba restringido. Parecía que por alguna razón, el agua
que era parte de las raciones de comida estaba faltando. Y la habitación en la que Ikki
estaba prisionero sufría de corte de agua desde hace algunas semanas, por lo que incluso
el baño no tenía agua corriente.
Era un simple tormento. Naturalmente, como no se le daba agua durante la indagatoria,
solía usar el baño en los momentos que se le permitía ducharse y cuando iba entre la
cámara de indagatoria y su habitación, y en esas ocasiones tomaba tanta agua como
podía.
Pasando los días de esa manera, no iba a derrumbarse por la fatiga. Estaba solo entre
muchos enemigos. Rodeado por todos lados, luchando solo.
Pero está bien.
Estaba acostumbrado a ese tipo de cosas. Siempre había actuado solo. Dependiendo de
nadie, sin que nadie le enseñe nada. Ciertamente no era la primera vez que había
luchado así. Cerrando sus ojos, lo podía recordar incluso ahora. Las escenas de su
juventud, él escondido en la montaña detrás del hogar de sus padres, balanceando su
espada en silencio. En lo que a Ikki respectaba, la mayor parte de su vida se sintió así.
Por lo tanto, no era un gran problema resistir algo como esto a estas alturas. Ya sea
aislamiento u hostilidad, estaba bastante acostumbrado a ambos. Por lo que cualquier
método que Akaza y los demás usaran para sonsacarle a Ikki el testimonio de que “él
admitió que fue un error,” cosas como estas no romperán la firme determinación de
Ikki.
Si es así, puedo tolerarlo.
Si lo hacían así, sin importar quién era, él iba a encontrarse con el rey de Vermillion lo
suficientemente pronto, probablemente. Era un asunto serio con su importante hija. No
había manera de que el padre de Stella fuera a dejar libre al hombre en cuestión. En ese
caso, lo que debería hacer era apegarse tercamente a sus principios ante los terceros
ruines hasta ese día. Si lo lograba, Akaza y los demás eventualmente perderán su
derecho a intervenir en el escándalo de los medios.
Mejor dicho, es allí donde comienza mi verdadera crisis, supongo.
Recibiría la aprobación del padre de Stella. Ese era un evento por el que Ikki nunca
antes había pasado en su vida. El sólo pensarlo hacía que su corazón latiera
furiosamente de los nervios. Pero no podía escapar de ello. No de eso. Desde el
momento en que se enamoró de la chica llamada Stella Vermillion, fue una inevitable
conclusión. Fue por eso que desde ese momento, Ikki siempre había estado pensando
sobre cómo conocer al rey y causarle una buena impresión.
Para el encuentro, probablemente debería usar traje, ¿cierto? Su cabello… ¿peinado
hacia un costado? Se lo imaginó un poco.
…Whoa, queda horrible.
Soltó una risa torcida al imaginarse luciendo como un asalariado.
Pero más allá de cómo luzca, ¿cómo debería transmitir su importante sinceridad? A fin
de cuentas, eso era lo que no se podía hacer con trucos. O mejor dicho, los trucos le
saldrían por la culata. No había nada más que enfrentarse honradamente el uno al otro
con total sinceridad, y ganar su aceptación con tanta seriedad como fuera posible.
Ya que el tiempo es valioso, ¿debería practicar un poco?
Los trucos eran inútiles, pero la idea de actuar sin práctica lo estaba poniendo nervioso
después de todo. Necesitaba ensayar.
Pensando eso, Ikki cerró los ojos y concentró sus pensamientos. Lo que apareció en sus
párpados fue el rostro del padre de Stella, el rey de Vermillion. Como Stella le había
mostrado una fotografía una vez, podía recordarlo. El mismo cabello abrasador que
Stella. Una majestuosidad como la de un león que podía sentirse a partir de una estatura
gigantesca cercana a los dos metros de altura, con patillas conectadas a una barba.
Cuando recordó esa visión y abrió sus párpados—frente a sus ojos, no había dudas de
que ese hombre estaba de pie allí.
Por supuesto, el verdadero no estaba allí. Sólo era una imagen virtual creada por la
concentración de Ikki que había perfeccionado al máximo. Elaborar la imagen de la
supuesta otra parte, y después practicar kata. Era una técnica básica para un practicante
de artes marciales. Esta era una aplicación práctica. Sin embargo, si se trataba de un
experto como Ikki, la imagen tendrá una mirada, latidos, y una temperatura distintas a
una imagen normal. Tendrá un realismo avasallante al punto de contar con un pulso
audible. Con ese realismo, sacudirá incluso de Ikki quien la había creado. (1)
El rey de Vermillion quien tenía los rasgos severos de un león no habló ni se movió,
sólo miraba a Ikki con los mismo irises carmesí de su honesta hija. Ante esa mirada,
Ikki sintió una presión que parecía quemar la superficie de su piel. Todo su cuerpo
destilaba sudor, y a cambio su garganta se secó.
Pero si no podía lidiar con una imagen virtual, no podrá pararse en frente del verdadero.
Ikki respiró profundo, y le regresó directamente la mirada al rey de Vermillion. En ese
momento y en ese lugar, se arrodilló, agachó la cabeza como presionándola contra la
cama, y—
“¡Por favor, confíeme a su hija!”
—expulsó todo el aire de sus pulmones en su grito. Y en ese momento—
“No te daré a mi hija.”
Una voz sacudió los oídos de Ikki con un rechazo que era tan pesado como el plomo.
¿Acaso Ikki no había sido lo suficientemente serio?
…No, no no no no. Espera. Sólo espera un segundo.
Sin importar cómo era, sin importar cuánta presión ocasionara el auténtico, una imagen
sólo era una imagen después de todo. No había manera de que pudiera responder.
¿Entonces qué fue esa voz? Ikki levantó la cabeza, y—
“Nunca te entregaría a Shizuku.”
—su verdadero padre, Itsuki Kurogane, estaba mirando a Ikki con ojos grises fríos.
“¡¿P-P-P-P-Padre?!”
♦♦♦♦♦
Luego de eso, Ikki acercó la única silla que estaba en la habitación que lo confinaba.
Itsuki se sentó en esa silla, Ikki se ubicó en frente de la mesa. Se miraron entre sí por
cinco minutos. Hasta entonces, las dos personas no se hicieron preguntas ni
conversaron.
Es-Esto es incómodo…
Ikki sentía un extraño sudor apareciendo en su espalda.
Bueno, era comprensible. Acababan de verse con esa clase de impresión, pero encima,
Ikki no había visto cara a cara a su padre Itsuki desde que tenía cinco años.
Honestamente, después de encontrarse con él de repente, no tenía idea de qué hablar.
No sabía qué clase de rostro debería mostrar.
Es más, ¿qué quería esta persona conmigo al venir aquí después de tanto tiempo en
primer lugar?
Y mientras Ikki trataba de leer los pensamientos de Itsuki…
“Ikki.”
Itsuki rompió el silencio y pronunció las primeras palabras.
“S-Sí.”
Ikki respondió con una voz cargada de un poco de emoción. El sudor en su espalda se
incrementó. Su pecho empezó a palpitar extrañamente. ¿Qué… iba a decir esta persona
con sus próximas palabras?
Como es la clase de hombre que va demasiado lejos, había un poco de anticipación—
“Tú, ¿amas a Shizuku como mujer?”
“¡Bu!”
“El incesto está prohibido. Es inmoral, pero más que nada, has estado junto a ella desde
que nació así que no deberías verla como—”
“¡E-Espera, espera! ¡Lo de recién era una simulación de mi encuentro con los padres de
Stella! ¡Shizuku es muy importante para mí, pero nunca veré a mi hermana como
alguien del sexo opuesto!”
“¿En verdad? Bien.”
Esto era malo. Ikki podría haber sido considerado una persona muy peligrosa. Itsuki
lucía como si estuviera a punto de darle un sermón muy serio.
No, si se encontrara realmente en tal situación, esa respuesta probablemente sería
razonable…
—Sin embargo, gracias a Ikki exclamando con impaciencia, un poco de esa rigidez en la
habitación se había eliminado. Ikki con audacia le preguntó algo a su padre.
“U-Umm, Padre. ¿Por qué estás aquí?”
“Mi hijo estaba en un lugar a un elevador de distancia. Vine a ver su rostro por
capricho, supongo.”
“¿…En verdad?”
Ikki no sabía si esas palabras eran los pensamientos reales de Itsuki. En todo caso, Itsuki
siempre tenía una expresión agria, y esos ojos grises eran tan imposibles de interpretar
como siempre. Sin embargo, aunque no podía comprender los pensamientos reales de
Itsuki…
¿Qué… es esto?
Ikki sentía que su corazón palpitaba con fuerza. Y un estremecimiento se estaba
esparciendo por sus mejillas.
Yo… ¿será acaso que estoy feliz?
Ante este encuentro con su padre después de diez años, Ikki titubeaba al analizar su
propia reacción. Itsuki, en contraste, no se encontraba tenso siquiera, y dejó salir
algunas palabras.
“Parece que has tenido un muy buen progreso, ¿no?”
“¿A-A qué te refieres?”
“Al récord en las batallas de selección que se introdujeron en Hagun este año. Escuché
que tienes dieciséis victorias consecutivas.”
“Oh, sí… Si se incluye el resultado del enfrentamiento de ayer, serían diecisiete
victorias, creo.”
“Parece que no luchaste sólo con oponentes débiles… Mayormente.”
“…Sí.”
¿Qué fue lo de recién? ¿Acaba de recibir… un elogio?
¿Qué debería hacer? …Estoy muy feliz.
En ese momento, Ikki estaba más y más seguro. Estaba feliz.
Pudo encontrarse con su padre cara a cara. Fue capaz de escuchar la voz de su padre.
Ciertamente, Ikki Kurogane amaba a Itsuki Kurogane incluso ahora. Fue por eso que él
respondió que quería mantenerse en contacto con Itsuki, cuando Stella se lo preguntó en
aquel pequeño refugio en la montaña.
En lo que respectaba a él, Itsuki era su único padre. Por muy mal que lo tratara, aunque
no fuera aceptado, un niño no podía odiar a su padre. Los padres podían aborrecer a los
niños, pero los niños sólo podían adorar a los padres. Ikki no era la excepción. Ikki
sabía que esta indagatoria, que estar encerrado aquí, en todo eso participaba su padre.
Pero aun así, aun así.
Su padre lo estaba mirando. Su padre le estaba hablando. Ikki no podía evitar estar feliz
por eso.
Por esa razón, pensó…
Si por casualidad…
Si era ahora mismo, ahora que era diferente de cómo era en el pasado, quizás—¿podría
obtener la aceptación de esta persona?
「No puedes hacer nada, así que no lo intentes.」
¿Acaso no recibiría una respuesta distinta a las últimas palabras que intercambiaron?
Pensando eso, Ikki empezó a hablar.
“U-Umm, Padre.”
“¿Qué pasa?”
“…Es que… e-estoy luchando… ahora. Mi rank sigue siendo F, pero aun así, le he
ganado a personas fuertes, y no tengo intención de perder después de esto. Soy diferente
de cuando no podía hacer nada. Estoy luchando y entrenando… para no convertirme en
la vergüenza de la familia Kurogane, y creo que me volveré espléndidamente fuerte. A-
Así que, entonces…”
Su voz estaba temblando por los nervios, y tomó aire.
“Si me convierto en el campeón del Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas,
¿me… aceptarás, entonces?”
Ikki reunió tanta valentía como pudo y le pidió eso a su padre, Itsuki.
En contraste, Itsuki miró a Ikki sin palabras por un breve momento—

“…Ya veo.”
—y en silencio cerró los ojos.
“Nunca entendí por qué te distanciaste. Pero ahora entiendo. Pensabas que no te acepté
porque eras débil.”
“Sí…”
Ikki asintió. No era como si esa fuera la única razón por la que se fue de la casa, pero
era cierto que pensaba eso. Pero si ese era el caso, ahora que se había vuelto fuerte—
“Si ese es el caso, entonces has cometido un gran error. Siempre te he aceptado como
mi hijo.”
“Qu…”
Ante las inesperadas palabras, los ojos de Ikki se abrieron de par en par. ¿Qué acababa
de decir su padre?
¿—Siempre… lo aceptó?
“¡Es-Eso es mentira!”
“No es mentira. De ser así, ¿habría venido a verte?”
“P-Pero… ¿acaso no hiciste nunca nada conmigo? ¡Dirección de mis habilidades
Blazer, o entrenamiento en artes marciales que incluso los niños de las ramas de la
familia reciben, ni nada en absoluto!”
Ciertamente. Ikki recordaba la opresión de esa familia incluso ahora. Itsuki había dejado
a Ikki afuera de todo, y la gente que veía a Ikki dejado de lado lo acosaba como alguien
que el líder de la familia despreciaba. Ese dolor, esa amargura, ese aislamiento—aun
ahora su corazón se tensaba ante esos recuerdos.
Por eso era que Ikki había preguntado.
“¡Si me aceptabas, ¿por qué no te ocupaste de mí como los demás?!”
Ante esa pregunta, la expresión de Ikki no cambió ni un poco.
“No había necesidad de instruirte, así que no lo hice. Eso fue todo. Aun si le enseñaba
una técnica incompleta a alguien que no tenía habilidad, por mucho que te enseñara y te
enseñara, sería inútil.”
Devolviéndole una respuesta extremadamente precisa, continuó con unas pocas palabras
de tipo “no”.
“Si terminaba siendo inútil, estaba bien. El peor de los escenarios era si terminaba como
te encuentras ahora, creando un resultando incompleto debido a fuerza incompleta.”
“¡¿Qu-Qué quieres decir?!”
Ikki hizo la pregunta, incapaz de comprender aquellas palabras.
En respuesta, Itsuki abrió sus ojos otra vez, y transmitió su verdadero significado con
esa voz tan pesada como el plomo.
“…La casa Kurogane es una familia de caballeros mágicos de un linaje de Blazers que
se extiende hasta la era en la que eran llamados samuráis. Tenemos la responsabilidad
de reunir a los caballeros de todo el país. Sin embargo, crear la unidad necesaria para
que los caballeros sean una organización es difícil. Porque los caballeros son super
humanos, cada uno con poderes paranormales. Ya que cada uno de ellos posee
demasiado poder en exceso, no pueden existir como humanos normales. Para que tales
personas puedan organizarse, debe haber un sistema de rangos. Establecimos una forma
visible de esa jerarquía, y clasificamos por separado cada habilidad con un valor
apropiado. Al hacerlo, logramos que cada uno sea consciente de su rol individual,
manteniendo la armonía con organización. Esto era necesario. Un mecanismo tiene
engranes grandes y pequeños, pero al ser conscientes de cada parte pertinente y
conociendo el comportamiento apropiado de cada individuo, por primera vez hubo un
funcionamiento correcto. Ya sea por arriba o por debajo, cada uno estaba en su lugar
apropiado. Una persona por arriba podría mirar a una persona por debajo y pensar, ‘lo
superé,’ y en su soberbia no olvidaría sus propias responsabilidades… Es por eso Ikki,
que la existencia de alguien como tú daña a la organización. Cuando alguien como tú
que no puede hacer nada dice ‘voy a hacer algo,’ las personas por debajo adoptan una
soberbia improductiva. Que tienen que ser capaces de hacer algo. Volviéndose
arrogantes, tratan de hacer cosas y olvidan su lugar. Y provocan desperdicios
improductivos a la mayoría de los engranes del mecanismo. Si quieres saber por qué el
rank es absolutamente fijo y no se ajusta de vez en cuando, es para que volcarlo sea algo
extremadamente raro. Debe protegerse de esa clase de esfuerzos improductivos. Es por
eso que te dije esto. No puedes hacer nada, así que no lo intentes.”
Itsuki pronunció esas palabras con desinterés. Los principios detrás de la conducta de
personas como Itsuki existían en ellas. Hoy, hicieron que Ikki comprendiera a personas
como Itsuki Kurogane por primera vez.
La familia llamada Kurogane había cumplido con su deber heredado por generaciones.
Con el fin de cumplir con ese deber, se cargó a sí misma con una ley de hierro, un orden
para su vida. Ese era… su padre, el caballero mágico que poseía el apodo Sangre de
Hierro.
Pero…
“Espera… espera…”
Pero eso…
“Entonces Padre, ¿no me dijiste que no haga nada porque me había vuelto la vergüenza
de la familia?”
“Obviamente. En lo que respecta a la familia, eres intrascendente. El deber de la casa
Kurogane es proteger la armonía entre los caballeros de este país. Y con el fin de lograr
eso, las personas que no pueden hacer nada tienen el deber de no hacer nada… Ikki, he
dicho que te acepté como querías. Así que—deja de dedicarte a la caballería de
inmediato.”
Ikki se sacudió.
“No puedes hacer nada, así que no lo intentes. En el pasado o en el presente, sólo he
deseado una cosa de ti.”
Ikki estaba convencido de que aquellas palabras cargaban los verdaderos sentimientos
de su padre.
Pero era una verdad que no podía aceptar. ¿Por qué?
Entonces… ¿qué soy para esta persona…?
Su padre no lo odiaba. Por más allá de eso… Ikki prefería ser odiado que no mostrar la
habilidad que quería. Porque no ser odiado… era un deseo pequeño.
Sin embargo, la verdad no era así. Itsuki no tenía esperanzas ni expectativas en cuanto a
Ikki.
Algo como eso… ¿no era demasiado ya…?
Odiarlo, no odiarlo, no se trataba de eso. No era distinto de ser una piedra al costado de
la carretera. Favorable o maligno. Ikki se sentía como un idiota que no podía entender
ninguno.
Ikki era ese tipo de existencia para Itsuki. Dándose cuenta de eso, creyendo eso, un
dolor frío fluyó dentro de Ikki.
“¿Hmm? ¿Qué pasa contigo? ¿Por qué estás llorando?”
Lágrimas caían, *gota gota*, de los ojos de Ikki.
Viéndolas, Itsuki frunció el ceño como perplejo.
Ante la respuesta de Itsuki, Ikki… lo comprendió. En alguna parte en el corazón de Ikki,
él quería una relación con una persona que era su padre. Deseaba que algún día, llegara
el momento en que pudieran entenderse mutuamente. Pero…
…Oh, ya veo.
Itsuki no comprendía el significado de esas lágrimas, aun a ese extremo…
Esta persona y yo estamos cortando lazos definitivamente…
En ese momento—con un *corte*… Algo en el corazón de Ikki…
Algo precioso hizo un sonido, y luego se quedó en silencio. Y a partir de allí… la
existencia llamada Ikki Kurogane comenzó a derrumbarse.
Parte 4
Después de eso, Ikki quien había estallado en lágrimas, no respondió a ninguna
pregunta excepto con sollozos. Debido a eso, Itsuki se fue de la habitación diciendo que
no tenía caso.
Y de esa manera, regresó en el elevador a la oficina en el piso superior. Allí, un hombre
de traje rojo con un físico como de barril estaba esperando.
“Hola, hola, buenas tardes Líder de Clan. Ah, ¿creo que ya pasamos la tarde hace
poco?”
“¿Akaza, no?”
“¿Cómo le fue, me pregunto? ¿La situación con ese chico?”
“El chico es tan difícil de entender como siempre. Aunque no tanto como su hermano
Ouma, supongo.”
“Sin hablar de la personalidad, ¿su condición física se ha deteriorado?”
“¿A qué te refieres?”
“Je je je. Bueno, su comida ha sido ligeeeramente ajustada, y se han agregado algunas
drogas para arruinar la salud de su cuerpo y su corazón simultáneamente.”
¿…Suero de la verdad, heredado de la era de la policía militar? Has hecho tu
movimiento de manera extremadamente directa, ¿no?
“Así como él nos conoce bien, nosotros también conocemos su persistencia muuuy
bien. Desde el principio no pensamos que algo dentro de los parámetros de esta
indagatoria lo derrumbaría. Esta indagatoria es puramente una excusa para aislarlo. El
estado actual del asunto ha cambiado totalmente respecto de lo que habíamos supuesto.
Después de esto, él se encontrará con el rey de Vermillion—”
“No tienes que explicarlo. Puedo imaginarme el punto principal.”
Diciendo eso, Itsuki silenció a Akaza quien estaba comenzando su presentación.
“Te confío este asunto a ti. No me importa qué métodos uses. Haz lo que quieras.”
Sin embargo—
“No perdonaré el fracaso. Destierra a Ikki sin falta.”
“Sí, entiendo. Je je je. Bueno, por favor véalo conforme progrese.”
Respondiendo así, Akaza se retiró.
Quedándose solo en la habitación, sin pensar en nada, Itsuki casualmente dirigió su
vista a los retratos de los sucesivos directores que colgaban de la pared en su oficina.
Más de la mitad de ellos eran personas que tenían el apellido Kurogane. El solo contar
los retratos demostraba las muchas generaciones que habían heredado la
responsabilidad. Aquí mismo y ahora, Itsuki también era uno de ellos. Por esa razón,
estaba cargando esa responsabilidad sin excepción. Imaginando lo mejor para la
mayoría…
El estilo de vida dentro de mis posibilidades que no expande mi propio territorio. Es el
estilo de vida que trae felicidad a la mayoría de la humanidad.
Ya que personas como Ikki, personas sin poder que eran hechas a un lado, eran pocas.
Aspiraciones inútiles o auto-confianza recibidas como regalos, sólo traían pérdidas tanto
para la persona misma como para la organización. En ese caso, tales cosas no eran
necesarias. Naturalmente, la organización que dirige se asegurará de que no existan.
Por lo tanto, usaré cualquier método para eliminarlos.
Por ejemplo, aunque se trate de su propio hijo, él no tendrá piedad.
Ese es mi deber.
Todo era por el bien de la ley de hierro. En el pasado o en el presente, ese era el sentido
de justicia de Itsuki Kurogane, “Sangre de Hierro.”
♦♦♦♦♦
Era el décimo día después de que Ikki había sido llevado por el Comité de Ética. Por
medio de la rama japonesa de la Unión, la decimoctava batalla de selección de Ikki
había pasado. El oponente había sido un rank-E sin nombre.
Siguiendo eso se encontraba la profesora titular, Yuri Oreki. Antes del enfrentamiento,
Shizuku, quien había escuchado sobre eso de parte de Kagami, trajo a Arisuin para
esperar a Oreki en frente de la entrada principal. Para la hora en que el solo estaba
empezando a deslizarse bajo el horizonte, Oreki regresó sola. Shizuku y Arisuin de
inmediato se apresuraron hacia ella, y le preguntaron sobre el resultado del
enfrentamiento de ese día.
“Oreki-sensei, Onii-sama… ¿cómo estuvo? ¿Ganó?”
A esa pregunta,
“¿Eh? Ah… sí. Obtuvo su decimoctava victoria con seguridad.”
Oreki respondió con un tono algo vago. Por supuesto, Arisuin presionó de inmediato
preguntando.
“¿Hay algo que le preocupe?”
Por un breve momento, Oreki se inquietó sin hablar, pero también estaba conversando
con la hermana de Ikki, Shizuku, por lo que respondió sin ocultar nada.
“…La verdad es que, la condición física de Kurogane-kun parecía estar muy mal.”
“¿Onii-sama…?”
“Sí. Tenía mal aspecto, y tosía constantemente por el dolor…”
Aunque Oreki agregó eso, no obstante, era impresionante que él haya obtenido una
victoria sin dificultades.
Shizuku y Arisuin intercambiaron miradas.
“Me pregunto si se contagió el resfriado de Stella.”
“¿Cómo podría ser posible?”
Aunque no fuera verdad, escucharon que Ikki se había empapado mientras estuvo en
Okutama. Y si esta indagatoria había profundizado su fatiga, no sería extraño que su
condición física se haya visto afectada. Shizuku y Arisuin pensaban eso. Sin embargo—
“…No, probablemente fue…”
Oreki quien estaba muy familiarizada con las enfermedades se había dado cuenta. La
condición de Ikki probablemente no se trataba de una mala salud física ordinaria. No
obstante—
“¿Sensei?”
“No. No es nada. Bueno, Sensei ahora irá a ver a la Señorita Directora.”
Oreki expresó esas palabras y se retiró. No era algo que les diría a estudiantes como
ellos. En su opinión, hacer conjeturas sólo aumentará la ansiedad de Shizuku.
Sin embargo, las dos personas en cuestión lo notaron.
“…Oreki-sensei estaba a punto de decir algo.”
“Sensei está muy bien informada sobre las enfermedades, ¿cierto? Quizás percibió algo
sobre los síntomas de Ikki.”
“Algo como… ¿que no era un resfriado común, quizás?”
“Probablemente, creo. Quizás le hicieron algo a Ikki.”
Ante esas palabras, Shizuku sintió un escalofrío corriéndole por la espalda. Ella sabía
que si se trataba de esas personas, si se trataba de su padre, ellos eran capaces de
cualquier cosa.
Shizuku, quien no podía hacer más que rezar, estaba extremadamente irritada.
♦♦♦♦♦
“¡Oye! ¡¿Por qué estás durmiendo?!”
Junto a una enfadada voz y un rostro rojo por beber alcohol, el agua bebible para uso de
los miembros de la indagatoria le fue arrojada al rostro, e Ikki abrió los ojos.
“¡Durmiendo durante una indagatoria, eso muestra falta de sinceridad!”
Era un hombre de mediana edad con gafas redondeadas y finas frente a su flequillo,
gritando cerca de las orejas de Ikki. Su voz gritona fue excesivamente alta, y resonó en
la pequeña cámara. Sin embargo, esa clase de voz ahora era distante para Ikki.
Cierto. ¿Todavía estoy durmiendo?
La indagatoria había comenzado hace dos semanas. La fatiga de Ikki quien había venido
aquí estaba alcanzado su límite. El confinamiento se había extendido por un largo
período de tiempo. Las preguntas y respuestas se habían repetido decenas de veces. Las
declaraciones no habían sido aceptadas ni una sola vez. El espíritu de cualquier humano
se habría fragmentado totalmente.
Además, hace pocos días, de pronto Ikki había comenzado a tener fiebre y a toser
dolorosamente. Sus pulmones no estaban funcionando con normalidad. Por mucho que
inhalaba aire, el dolor corría a través de él, y no podía respirar apropiadamente. Con una
falta crónica de oxígeno, su consciencia se había vuelto difusa. Al menos tenía que
tratarse de una neumonía. Probablemente iba a empeorar. Era un síntoma que
lógicamente requeriría que sea llevado a un hospital de inmediato, pero el Comité de
Ética no iba a permitir tal cosa.
“Hmph. Cuando las cosas no te convienen, ¿finges estar enfermo? Es algo que un
mocoso haría.”
Arrinconaban a Ikki cuya consciencia ya estaba bastante nebulosa. No lo dejaban
descansar ni siquiera una centésima de segundo.
“Ahora, continuemos con la discusión. Respecto al arreglo secreto al que llegaste con la
directora Kurono Shinguuji. Creemos que hay un problema ético, este arreglo secreto
ignoró el hecho de que fuiste considerado insuficiente en cuanto a aptitud bajo el
sistema del anterior director, a tal punto que repetiste un año—”
Este diálogo ya había ocurrido muchas, muchas veces. El estándar creado por el sistema
del anterior director que lo juzgó para repetir el año, y prohibirle a Ikki participar en las
clases de práctica, fue irrazonable. Algo como eso… el Comité de Ética seguramente
entendía esto sin que se lo dijeran. Ellos además fueron los que originalmente indujeron
al anterior director para crear ese estándar en primer lugar.
Pero Akaza y los demás no hacían caso a eso. Desechaban la cuestión. Lanzaban
preguntas. Pero no escuchaban las respuestas. Sin escuchar las respuestas, hablaban
extensamente sobre malas impresiones y de una actitud desafiante. Más que esa
sensación de esfuerzo desperdiciado, Ikki había tolerado una cantidad considerable de
cosas hasta ahora. Pero a pesar de eso, había expresado muchas refutaciones, y…
“Ack, *tos tos*”
Se desplomó mientras tosía violentamente.
“¡Bastardo! ¡¿Quién te dio permiso para sentarte?! ¡¿No tienes fuerza de voluntad,
debilucho?!”
“¡Guh…!”
Encorvándose e ignorando aquello con toda su fuerza, la nariz de Ikki chocó contra el
piso. Con una *bam*, un aroma metálico se expandió por su nariz, y gotas de fluido
rojo mancharon el suelo.
…Qué miserable.
Pensando en su estado actual, Ikki sólo pudo reírse amargamente. Incluso él podía notar
que su condición física no era natural. Que quizás su mala salud se debía a drogas. Sin
embargo, si Ikki era de la manera que usualmente era, aun si su condición física se
encontrara un poco mal, probablemente no colapsaría hasta este punto.
Como se esperaba, el golpe decisivo fue el encuentro con su padre, Itsuki Kurogane.
Ikki creía que sin importar cuán alejado estuviera su padre, cuán frío fuera su padre, en
cierto sentido, aunque poco, su padre y él estaban conectados. En alguna parte en su
corazón, él siempre creyó eso. Desafortunadamente, creía eso. Era algo que lo
traicionaba más que nada, y esa verdad había despedazado la estabilidad de su alma.
Con su alma que había perdido el equilibrio, su cuerpo que era atacado por la
enfermedad no podía asistirlo. Y una vez que había colapsado, el resto era inevitable. El
corazón y el cuerpo de Ikki se habían desmoronado como si estuviera cayendo rodando
por una colina. Ikki ahora sólo era una sombra de sí mismo.
“Cielos, cielos, por favor perdónenlo ya que ha llegado a ese extremo.”
De repente, Akaza dejó su asiento, y les comentó a los hombres que estaban ignorando
el rostro de Ikki. Entonces mostró una sonrisa de mal gusto en sus finos ojos, y se
acercó a Ikki.
“Je je je. Debe ser doloroso, ¿no?”
Ikki estaba en silencio.
“Bueno, aun si la indagatoria se alarga tanto, no es irrazonable. Pero quiero entender.
Estamos presionando para verificar a un caballero tan espléndido como tú, ¿sabes?
…Peeero, después de todo este tiempo, no hemos logrado ningún progreso. Así que
estuve pensando. En una manera brillante que ofrecerles a mis colegas que aún no están
convencidos con las preguntas sobre tu aptitud. ¿Quieres que te lo cuenteee? ¿Quieres
que te lo cuente, ciertooo?”
A estas alturas, no podía ser algo decente. Como sabía eso, no tenía interés, pero tenía la
sensación de que si no preguntaba, la conversación no progresaría.
“…Qué… es… ¡*Tos tos*!”
Ikki preguntó mientras tosía, y Akaza asintió y siguió hablando con satisfacción.
“Je je je. No es nada especial. Ikki-kun, probablemente ya lo sabes. Recorrer el camino
del destino de uno con su espada es la práctica habitual de un caballero. En ese caso,
¿por qué no actuar en concordancia con la antigua tradición?”
“¿…Tradición?”
“En otras palabras, confiar la cuestión del desacuerdo entre tú y las personas que tienen
dudas sobre tu aptitud en la batalla de selección final de mañana.”
Dejar la cuestión al resultado de una batalla. Con esas palabras, Ikki entendió lo que
Akaza estaba diciendo.
“Un duelo incondicional, contra un luchador designado… ¿no?”
“Exactamente. Llegar a una decisión por medio de un duelo es absoluto para nosotros
los caballeros. Es una regla no escrita que nunca puede cambiarse. Sin importar cuán
remota sea la razón, cuán absurdo o imposible, es costumbre que los caballeros tomen
decisiones por medio de duelos. Eso es igualmente verdadero para la Unión. Si te
comprometes con este duelo, y les muestras a todos tu fuerza con la victoria, nadie será
capaz de pronunciar una palabra de duda en cuanto a tus cualidades como caballero.
Para ti, sería una oportunidad para cambiar las cosas y recuperarte de una situación sin
remedio. No hay otra solución, ¿no lo crees? ¿Me equivoco?”
“En otras palabras, si mañana gano… me dejarán ir, ¿cierto?”
“Sí, sí. Por supuesto que lo haremos… Es sólo que, los oponentes que tuviste en tu
condición actual eran estudiantes de tercer año rank-E… Francamente, al enfrentar a
caballeros de tan bajo nivel, resulta difícil comprobar tu fuerza. En ese caso, no todos
llegarán a un consenso. Para este duelo, es necesario preparar un compañero adecuado.”
Bueno, Ikki también lo pensó.
“*Tos*… ¿Quién es, entonces? ¿…Este compañero…?”
Ante esa pregunta, Akaza mostró una profunda sonrisa más grande que ninguna otra—
“Nosotros, el Comité de Ética, pretendemos nominar a—la presidente del consejo
estudiantil, ‘Raikiri’ Touka Toudou.”
—y dio el nombre de la assassin.
Era una oponente que Ikki en su mejor estado no esperaría superar. El primer lugar del
ranking interno de la Academia Hagun, que llegó a estar entre los mejores cuatro del
Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas del año pasado.
Para Ikki, quien tenía las manos y las rodillas en el fondo de la tierra, era una oponente
excesivamente grave. Algo como esto, no era necesario aceptarlo. Eventualmente, iba a
encontrarse con el padre de Stella. Si resistía hasta ese entonces, llegaría al final de todo
este asunto. Un lugar que Akaza y los demás no podían alcanzar. Y en primer lugar, esta
charla sobre lucha era ruda para Touka quien lo había impresionado. Ikki no tenía
motivo para aceptarlo.
Sin embargo—
“Ahh, casualmente, el rey de Vermillion ya está viniendo directamente hacia aquí. Lo
cual quiere decir… que sólo bastaría con cometer un pequeño error, y el rey se enteraría
de tu decisión sobre el duelo. Nooo, me arrepentiría por completo. Además, el rey
estaba extremadamente entusiasmado de verlo. ¡Él no le entregará su hija a un hombre
que no pueda superar una prueba de ese nivel! Y, bueno, sonó como algo así. Si te
rehúsas aquí y ahora~, hmm, daría una muy mala impresión, ¿nooo?”
Akaza había obstruido perfectamente la ruta de escape de Ikki.
…Ya veo. Desde el comienzo, este era el desarrollo que intentaban lograr, ¿no?
E Ikki se dio cuenta en consecuencia. La indagatoria fue, desde el comienzo, un
pretexto para separar a Ikki de Hagun. Akaza y los demás no estaban pensando en
abusar mentalmente de Ikki con el fin de hacer que se rinda. Fue todo para que hiciera
esta promesa, y obligarlo a participar de este desesperado duelo. Fue un esquema para
esto.
“Por supuesto, aceptarás como un hombre, ¿nooo?”
Si tenía este duelo, eso ya sería una tontería sin razón ni justicia ni nada más. El
resultado de la batalla lo era todo. Era la costumbre de los caballeros desde tiempo
antiguos. Aunque no había defectos en Ikki, si perdía, se convertiría en el malo. Al
convertirse en el malo, lo perderá todo.
—Era una oferta cruel. Los riesgos eran altos, y las ganancias nulas.
Si había alguna ganancia, sería que Ikki recupere la libertad que con todo derecho ya
tenía. Verdaderamente, una oferta cruel. Pero—
“…En…tiendo… Lo haré.”
Ikki respondió así con un rostro lleno de amargura. Con todas sus rutas de escape
cortadas, no podía hacer nada más.
“¡Ja, ja ja, jajajajaja! ¡Maravilloso, maravilloso! ¡Qué maravilloso! ¡Je je je! ¡Eres un
chico después de todo! ¡¿Todos lo han oído, cierto?! ¡Lo que acaba de decir! ¡En este
momento, todo quedará resuelto con el duelo de mañana, con el resultado de esa batalla!
¡Todo esto, en concordancia con la antigua tradición de los caballeros, se decidirá con la
espada! ¡Y nadie hará objeciones ante esa orgullosa regla! ¡Bueno entonces—
declaramos el fin de la indagatoria aquí!”
De esa manera, El Peor quien ya estaba bajo asedio se lanzó a sí mismo a un lucha aún
más desesperada.
La oponente de Ikki era Raikiri, quien poseía una esfera de influencia invencible en la
corta distancia a la que él estaba limitado. Para enfrentar a esa oponente que no estaba
seguro de poder derrotar con una condición física perfecta, él iba a arrastrar su cuerpo
gravemente enfermo. Apostando todo su futuro—
Pero, encontrándose ante esa batalla, Ikki recordó las palabras que Utakata había
pronunciado antes en algún momento.
「Entre ustedes dos, el peso de responsabilidad que están cargando es distinto.」
Ciertamente. Ikki podía imaginar el peso de muchas esperanzas y deseos que Touka
tenía sobre sus delgados hombros. Eso no se limitaba a aquellos niños de la institución.
Ya que también pesaba sobre ella la gran admiración hacia una de los cuatro mejores de
todo el país.
A una persona orgullosa como ella… ¿podría derribarla?
¿Podría hacerlo con la espada de una persona que no vale nada y cuyo padre no lo
animaba ni con una sola palabra de esperanza?

Capítulo 4 – Una Tajada
Parte 1
“Sí, estoy bien. Tengo buena salud… Sí. El enfrentamiento de mañana es el último de la
escuela, supongo. ¿Eh? ¿Llegará apoyo desde Tokyo? ¡¿Hicieron una bandera?! ¡Es
demasiado temprano para eso! Y de todas formas, el Festival de Arte con la Espada de
Siete Estrellas este año se llevará a cabo en Osaka… Sí, así es. De todas maneras, gane
o pierda, una vez que las batallas de selección terminen iré a hacer una aparición
temporal. Sí. Nos vemos luego. Gracias por los vegetales. Dales las gracias a todos por
mí. Y Madre, cuídate mucho, ¿okey? …Adiós.”
Intercambiando palabras de despedida, Touka apagó la función telefónica de su datapad.
La pantalla de cristal líquido tenía humedad sobre ella. Era evidencia de que la
conversación había durado cincuenta minutos. Parecía haber sido una conversación
telefónica muy larga.
“¿La directora se encuentra bien de salud?”
Sentado en el sofá del salón del consejo estudiantil y mordiendo un gran tomate rojo,
Utakata preguntó por la persona con quien ella había estado conversando por teléfono.
Acerca de las circunstancias de la directora del Hogar Wakaba, el orfanato que les había
dado refugio.
“Siento que estaba completamente llena de energía como nunca.”
La directora—una mujer de la tercera edad a quien Touka había llamado “Madre”—
había sufrido un ataque cardíaco el año pasado. En aquella ocasión, Touka había pasado
una noche entera sollozando, e incluso Utakata quien usualmente estaba silbando tenía
el rostro pálido, pero habiendo escuchado la voz por el teléfono recién, parecía que su
condición ya se encontraba estable, y su energía había regresado. Demasiado, de hecho.
En cualquier caso—
“¿Ya hicieron una bandera, dijo?”
Eso. Aun cuando la victoria en las batallas de selección no habían terminado, o las
decisiones respecto a los representantes, parecía que la directora y los niños de la
institución ya habían creado una bandera para que ella llevara al Festival de Arte con la
Espada de Siete Estrellas. Como se esperaba, incluso Touka se quedó sin palabras.
“Son muy apresurado… realmente lo son.”
“Es lo único que todos están esperando, sabes. Para los niños de Hogar Wakaba, es su
deseo para su heroína, Raikiri.”
Diciendo eso, Utakata le dio a Touka una fotografía tomada de la caja de cartón llena de
vegetales enviados desde Hogar Wakaba. En esa foto estaban los rostros sonrientes
cubiertos de lodo de los niños quienes cosecharon los vegetales, y abajo había palabras
de ánimo escritas con letras que ellos habían memorizado con su máximo esfuerzo.
Ciertamente, no había duda que para los niños del Hogar Wakaba, Touka era una
heroína. Huérfanos como ellos, graduándose de la misma institución, luchando
enormemente al frente del mundo. Luchando, y ganando. Esa figura era la que los niños
del Hogar Wakaba admiraban.
Utakata también quería brillar como esa chica algún día. Con ese sueño, el valor para
enfrentar ese sueño le era dado continuamente por Touka.
Y otra vez, Touka era consciente de que ella era esa existencia para los demás. Por lo
tanto, no podía perder. Para preservar esa expectativa, no podía permitir que su fuerza
se rindiera ante la presión. En cierto sentido, era la parte más fuerte de Touka Toudou,
Raikiri.
Esto, lo leeré atentamente luego.
Sosteniendo la foto contra su pecho dulcemente por un momento, Touka la guardó en su
bolso. Luego dirigió su atención a la caja llena de vegetales. Desde tomates hasta
berenjenas y pepinos—era un surtido de vegetales de verano cosechados en el jardín de
la institución. Todos y cada uno tenían aspecto salvaje, dando una cálida sensación que
no podía describirse con palabras.
“Wow, mira Uta-kun. Esta berenjena, es muy grande y espléndida. Si preparamos curry
de berenjena o algo parecido, podría resultar delicioso, ¿cierto?”
“Síp, es tan oscura y grande y espléndida, ¿huh?”
“¡J-Jeez! ¡Qué respuesta de señor anciano!”
“Ja ja ja. Pero ya que se arruinará si los dejamos aquí, tenemos que llevarlos a la
cafetería de la escuela mañana, ¿no?”
De pronto, Utakata pronunció esas palabras. Ante esas palabras, el rostro de Touka se
nubló ligeramente. Porque pensó en algo desagradable.
“¿…Mañana, huh?”
Hace poco, le llegó un mensaje. Provino de Kurono Shinguuji. Su contenido—era un
cambio de su oponente de mañana. Y encima, ese oponente era El Peor, el tema de un
alboroto en este momento—y que daba inevitablemente la impresión de que había
cometido un crimen.
Touka había preguntado sobre eso, y Kurono no lo había ocultado. La adversidad que
Ikki estaba enfrentando, de la que oyó de Kurono, iba sin dudas más allá de toda
descripción. La malicia que lo rodeaba, arrinconándolo y llevándolo a la peor condición,
y encima, estaban enviándola a ella como la assassin contra él.
“¿Touka será la representante para tomar ese duelo?”
Incluso Utakata entendía el asunto. Por lo tanto él, a Touka cuya expresión se había
nublado, le preguntó con un tono de voz preocupado. En respuesta, Touka abajo sus
ojos.
“No tengo derecho a decidir. La Señorita Directora también lo dijo, pero para mí es
batalla de selección final, el último enfrentamiento.”
Ciertamente, era un duelo para Ikki, pero para Touka era una batalla de selección
absoluta. Sólo le habían cambiado el oponente, y no podía arriesgarlo todo por el bien
del resultado. Y aunque no había habido alteraciones tan repentinas, hasta aquí habían
ocurrido situaciones cambiantes. Por lo tanto ni siquiera Touka podía protestar
enérgicamente. Sin embargo—
“Pero sientes que esto no debería suceder, ¿cierto?”
“Sí…”
Debido a eso, era imposible que esta sensación desagradable de shock se disipara. Más
tratándose de una chica tan bondadosa como Touka.
…Por lo tanto, había tomado una medida.
*knock knock*
Justo a tiempo, un visitante golpeó la puerta del salón del consejo estudiantil.
“¿Quién puede ser a esta hora?”
“Yo la llamé. Por favor pasa.”
“Perdón por la intromisión.”
La persona que abrió la puerta y entró era una chica joven bajita que lucía como una
muñeca de porcelana. Era quien había peleado con Touka con toda su fuerza, Shizuku
Kurogane, Lorelei.
♦♦♦♦♦
“Esta es una invitada inesperada, ¿no?”
“…No pensé que sería llamada aquí tan tarde en la noche por la persona que me dejó
una marca negra en mi récord.”
“Ja ja. Eso es bastante natural. Oh, cierto, ¿quieres un tomate? Está muy dulce y
delicioso, sabes.”
“…Ya me lavé los dientes, así que no, gracias. Además, no me llamaron aquí para
comer tomates.—Presidente. ¿Qué quiere de mí?”
Shizuku apresuró a Touka para que fuera al grano.
…Estaba siendo infantil. Shizuku lo sabía. Pero encontrarse y hablar con la persona que
destruyó su sueño, su meta de avanzar en frente de todo el país con su hermano, la
estaba incomodando después de todo.
Touka tenía la misma sensación. Por lo tanto fue directo al punto, y comunicó su motivo
para llamar a Shizuku.
“La verdad es que, la Señorita Directora me envió un mensaje hace poco… y como te
involucra a ti, Shizuku-san, quería transmitírtelo—”
Touka estaba diciendo que la competición programada para mañana había sido
modificada de repente. Y que Ikki estaba apostando su futuro entero en esa pelea, y tuvo
que aceptar un desafío. Poco a poco, conforme Shizuku escuchaba la vengativa realidad,
su expresión se llenó de ira. Y pronto se hartó de escuchar todo eso,
“¡…Escoria…!”
Con ojos verdes brillando furiosamente, maldijo a alguien que no estaba aquí. Y
después de eso, le preguntó a Touka.
“…Presidente, ¿vas a pelear? ¿Contra Onii-sama, cuya condición física es grave?”
“La presidente del consejo estudiantil no es más que una estudiante común. Aunque me
grite objeciones, no tengo poder para cambiar a mis oponentes.”
Aunque se trataba de Touka, quien era reticente a pelear, no podía hacer lo suficiente.
Sin embargo—aunque no podía evitarse y era incapaz de convencer a Shizuku, Touka
aun así había llamado a Shizuku.
“Por lo tanto Shizuku-san, tengo algo que pedirte a ti, que eres familia de Kurogane-
kun.”
“¿A mí…?”
“Sí… Shizuku-san, ¿puedes aconsejarle a Kurogane-kun que no haga esto?”
“¿…Eh?”
“La condición física de Kurogane-kun parece considerablemente mala. En el peor de los
casos, una neumonía… Escuché que podría ser incluso peor que eso. En palabras
sencillas, sólo hubo pocos días de interacción, pero he visto la clase de caballero que es
Ikki Kurogane. Hablando desde esa impresión, pienso que se lanzará a sí mismo a la
pelea con su cuerpo totalmente dañado. No por desesperación, sino con el fin de luchar
conmigo seriamente. Él definitivamente buscará la victoria y la resolución.”
Y—
“Y yo también, soy una chica que no dejará escapar al oponente que enfrente. Si él
viene a la pelea, lo enfrentaré con toda mi alma. Como resultado, aun si ocurre un
accidente desastroso…”
En ese instante, un escalofrío recorrió el cuerpo de Shizuku.
Esta persona… va en serio.
Detrás de las gafas, pudo ver claramente el brillo de los ojos de Touka, y Shizuku se
convenció. Touka no estaba exagerando. Ciertamente, estaba pensando incluso en la
posibilidad de matar a Ikki. Y contemplando el peor futuro posible, había llamado a
Shizuku aquí.
“Te lo ruego. Por favor detén a Kurogane-kun. Creo que la única que puede hacerlo eres
tú, su familia.”
Shizuku no respondió de inmediato.
¿Qué debería hacer? ¿Qué sería lo correcto? Sin saberlo…
“…Una noche, por favor dame una noche para pensarlo…”
Lo mejor que pudo hacer fue soltar esas palabras.
♦♦♦♦♦
Ya que Shizuku dejó el salón, Touka murmuró algunas palabras por la inquietud de su
corazón.
“Aun si Kurogane-kun se abstiene de luchar mañana, aun si peleo y gano—yo… ¿puedo
salir con orgullo ante el país después de tal pelea?”
Recordando las sonrisas en esa foto que vino con los vegetales, y el mensaje de apoyo.
¿Será capaz de tener una pelea digna de sus esperanzas y admiración honesta?
Era una ansiedad ineludible.
“Touka.”
De repente, la mano de esa intranquila Touka fue envuelta por una pequeña calidez. Era
la mano de Utakata. Él tomó la mano de Touka, y alzó sus ojos hacia ella desde punto
de vista.
“Ciertamente, los adultos han hecho varias cosas ridículas para ocasionar circunstancias
para su conveniencia, pero aun así, tú eres tú. Deberías luchas la batallar de la que tú
misma estés orgullosa. Te queremos porque eres así… Y Kouhai-kun probablemente
espera lo mismo.”
Naturalmente, le dijo a Touka la verdad que cargaba su convicción. No importaba lo
que los demás pensaran. Si Touka hacía lo que creía correcto, eso era suficiente.
Ante esas palabras… Touka sonrió gradualmente. Podía hacerlo.
“Sí. Gracias, Uta-kun.”
Es cierto. Desde el principio, eso era todo lo que podía hacer.
Sólo podía dar lo mejor de sí.
“¡De acuerdo!”
Touka exclamó, y juntó sus palmas. El agudo dolor, se llevó su titubeo y confusión—ya
no dudaba más.
Mañana, si él se presenta a la batalla para enfrentarme, no tendré piedad.
Sin piedad, ella lo acompañará en la batalla con toda su fuerza como caballero. Y
ganará. ¡Ganará sin falta!
¡Ganaré—e iré al Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas con orgullo!
De esa manera, la noche anterior a la batalla decisiva avanzó—y la Academia Hagun
recibió la mañana de las batallas de selección de representantes finales para el
predestinado Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas.
♦♦♦♦♦
“Bueno, bueno. Aunque es apenas el comienzo del verano, parece que este año será
muy cálido.”
La mañana del día final de las batallas de selección. En la estación más cercana a la
Academia Hagun, el jefe de la estación se limpió el sudor de la frente mientras barría.
El cielo estaba despejado. Era un calor que bañaba con luz solar ininterrumpida. En esa
estación del año, el cómodo uniforme azul marino era un poco resistente.
De pronto, escuchó el sonido de un tren eléctrico aproximándose, y alzó el rostro. El
tren que se detenía en cada estación estaba llegando a esta. Desaceleró hasta detenerse
en frente de la estación, y sus puertas se abrieron. El jefe de la estación no tuvo más
opción que retroceder tres pasos ante el visitante que bajaba.
Bueno, no hay nadie que venga aquí en este momento, pero…
En cualquier caso, la Academia Hagun era un lugar razonable al cual ir desde esta
estación. Dejando de lado a los estudiantes que estaban partiendo para divertirse en los
días libres, en franjas horarias de días de semana, no había personas que bajaran en la
estación cercana a la Academia Hagun, la cual tenía un dormitorio residencial. Eso era
lo que él esperaba, pero—
¿Hmm?
Por las puertas abiertas del tren, un hombre salió lentamente. Su espalda estaba
encorvada. Era un anciano.
Qué inusual. Alguien vino un día de semana.
¿Qué clase de persona era? Por tal curiosidad, el jefe de la estación giró sus ojos hacia el
anciano que había descendido.
Y se quedó estupefacto.
No era un anciano el que había descendido. Era un joven—no, un chico. Un chico que
debería estar en la plenitud de su salud, pero estaba saliendo del tren eléctrico con la
espalda encorvada.
Pero la razón por la que el jefe de la estación se quedó estupefacto no fue por la edad
del chico. El asombro era por su condición física—la de Ikki Kurogane.
“Haa… haa…”
Respiraciones roncas salvajes, y su rostro totalmente pálido. Los ojos visibles detrás de
su flequillo desaliñado eran turbios, y no mostraban vitalidad alguna. Y lo peor que
aquella imagen emitía—el sudor que goteaba de su mentó era inusual. Aun con el fuerte
calor, el tren eléctrico tenía aire acondicionado. Una persona sana no estaría traspirando
tanto.
“O-Oye, ¿estás bien?”
“Qu… oh, sí, estoy… bien.”
“¡No, obviamente no luces bien! ¡Llamaré una ambulancia…!”
Entonces, el jefe de la estación miró el rostro de Ikki con asombro. Aunque Ikki estaba
en frente de sus ojos, apenas ahora lo reconoció como el chico descripto en las noticias
por haber engañado a la princesa de Vermillion. En ese momento, la expresión del jefe
de la estación mostró un obvio disgusto. Ikki pudo notar eso.
“Gracias por… preocuparse por mí. Pero… lo siento… tengo prisa.”
Ikki le dedicó una rápida reverencia al jefe de la estación, y pasó por su costado. Y así,
dejó la estación.
“Ah…”
Esa espalda estaba distanciándose más con pasos vacilantes y temblorosos. Viendo esa
espalda, el jefe de la estación recordó con desconcierto. Ikki era el niño con el cual,
según la afirmación de los medios, era notoriamente difícil lidiar en el hogar de sus
padres.
Pero de alguna forma… fue extremadamente cortés, ¿no?
Luego de conocerlo en persona, el jefe de la estación pensaba que no era muy parecido
a la persona que las noticias describían.
♦♦♦♦♦
Ikki salió de la estación, y así subió el camino de la colina hacia la Academia Hagun.
Era una carretera que se extendía por un kilómetro. Un camino por el que él siempre
corría con Stella cada mañana. Era una pendiente que no le dificultaría al Ikki de
siempre, pero como se encontraba ahora, era una distancia extremadamente larga.
Con apenas respiraciones poco profundas, sus dañados pulmones no podían brindarle
oxígeno apropiadamente.
Duele…
Al menos, quería respirar. Abriendo su boca para jadear, para tomar oxígeno, pero—
“¡…Ack, *tos*! ¡*Tos*!”
Ante el agudo dolor que sus irritados pulmones le traían, todo el oxígeno que habían
capturado fue soltado. El oxígeno en su sangre era extremadamente bajo, y sus labios se
estaban poniendo azules. Mareado por la fiebre y con falta de oxígeno, la consciencia de
Ikki básicamente ya no existía. Y en el lugar del ego del debilitado Ikki, sólo había
pensamientos de debilidad por las alucinaciones debido a las drogas.
¿…Voy a desafiar a Raikiri en este estado…?
Algo así, era imposible. Sólo sería un suicidio.
No puedo ganar…
Eso era algo obvio. En primer lugar, la demacrada espada de una persona demacrada
como él, no podría derrotar a la espada de esa chica.
Suficiente, quiero dormir…
Quejidos flotaban por la mente de Ikki quien estaba escalando la desierta colina bajo la
luz del sol de la anual ola de calor y el sonido de las cigarras. Ahora mismo, casi había
dejado ir su consciencia. Para Ikki, era una tentación irresistiblemente dulce.
En ese momento.
“Ah…”
Una pequeña piedra topó en su pie, y el cuerpo de Ikki se estrelló contra el asfalto sin
defensa alguna.
Esto… no es bueno…
Si no se levantaba.
Si no lo hacía, no llegará al enfrentamiento a tiempo.
Si no llegaba al enfrentamiento a tiempo, perderá.
Si perdía…
Oh, ¿qué diferencia… marca?
Sentía que su cerebro se quemaba desastrosamente. Desconcentrado por las drogas y
mareado por la fiebre, ¿qué iba a hacer Ikki ahora? Ni siquiera podía entender cuál era
su meta al hacer esto.
Y en medio de su alborotada consciencia, Ikki divisó algo al borde de su campo de
visión.
…Ah.
Era nieve. Antes de que se diera cuenta, el cielo se había oscurecido, y grandes copos de
nueve estaban cayendo.
¿En pleno verano? Imposible. Pero aun así, ciertamente estaba—
Hace… frío…
Con sus dientes castañeando, su cuerpo se congeló. Ante ese frío… Ikki rememoró.
…Lo que me recuerda, ese día también estaba nevando, ¿no?
Aquel día, cuando los parientes se reunieron para celebrar el año nuevo. El día que él se
escapó de la casa, sin poder soportarlo más. Nadie respondió a sus gritos, nadie se
preocupó por él, encogiéndose en la nieve, solo.
Comparado a eso, yo… no he cambiado en absoluto.
En serio, ¿qué estaba haciendo? Sin una sola expectativa, sin un solo logro, no fue capaz
de cambiar ni una sola cosa. En el pasado o en el presente, se estaba encogiendo bajo la
incesante nieve. Aun si decía eso, encontrándose tan desgastado como ahora, ¿qué
estaba tratando de hacer?
No lo sabía. No podía recordar nada. Es sólo que no evitar que su cuerpo se movieran, y
sus párpados se hacían más pesados—
La consciencia de Ikki cayó en una fría oscuridad.
Parte 2
Los enfrentamientos finales de las batallas de selección. El número de enfrentamientos
de hoy era menos que el usual. Los enfrentamientos que sucederían incluían sólo a los
doce luchadores que estuvieron invictos hasta ahora. Por lo tanto, no era necesario decir
que había muchos espectadores. En particular, el número de personas que vino a la
primera arena de práctica para el enfrentamiento entre Raikiri y El Peo era terriblemente
enorme.
Los estudiantes que vinieron a ver elevaban sus voces con asombro por aquí, por allá,
por todas partes.
“Wow, mucha gente, ¿huh?”
“Por supuesto que sí. Todos están aquí para ver el enfrentamiento entre Raikiri y El
Peor.”
“Por cierto, ¿aquello que veo allí es una cámara?”
“Es de los reporteros. Tú sabes, por esa historia.”
“Cierto, el escándalo sobre El Peor y la Princesa Carmesí. ¿Pero acaso no están
prohibidos los reporteros dentro de la escuela?”
“La Unión fue extremadamente influyente en este asunto, ¿así que quizás sea una
excepción?”
“Oigan… chicos, ¿ustedes creen en esa historia?”
“No hay dudas de que estaban juntos. Ningunos de ellos lo negó, y luego se estuvieron
llevando increíblemente bien.”
“Y después del enfrentamiento con el Cazador, la Princesa Carmesí fue la que hizo su
confesión de todo corazón, sabes.”
“¡Eso no es verdad! Mira, la familia de El Peor fueron los que ofrecieron la evidencia,
¿no? ¿Que El Peor era un impenitente y notorio abusivo en el pasado, y que incluso
ahora está jugando con las chicas?”
“¿Oh, eso?”
“…No lo creo.”
“La verdad es que, yo tampoco. Mis Dispositivo es una espada japonesa, y aprendí
cómo balancearla y sobre juego de piernas de ese chico durante los descansos del
almuerzo, sabes.”
“Oh, yo también lo vi. Vi a esa persona allí, y no puedo creer que lo que los periódicos
escribieron sea verdad. Después de todo, durante esta importante temporada de batallas
de selección, él fue muy amable al enseñarle a los demás a pesar de no tener beneficios
de ello. ¿Cómo podría alguien así intentar engañar a la Princesa Carmesí?”
“Pero la evidencia viene de su propia familia. En ese caso, tiene que ser verdad, ¿cierto?
¿Por qué mentirían? Son sus propios parientes. Podrían mentir para protegerlos, pero no
hay razón para inventar mentiras y dañarlo, ¿cierto?”
“Sí, es difícil imaginar eso.”
Mezcladas con la actividad de la ruidosa muchedumbre, preguntas y sospechas en torno
a Ikki eran intercambiadas. Desde los asientos de los espectadores, el mejor lugar para
llevar a cabo esas conversaciones, Nene Saikyou—la mujer bajita vestida con un
kimono quien estaba mirando la arena—le habló con admiración a Kurono Shinguuji
quien estaba cerca.
“Hm~ph. Parece que algunos niños no se están tragando los que las noticias dicen,
¿huh?”
“Así es. Las personas que conocieron a Kurogane en persona parecen ser las que menos
lo creen.”
“Puedes darte cuenta que ese niño es inofensivo con solo verlo.”
“Pero esa verdad es intrascendente.”
Con una expresión agria, Kurono expresó esa realidad.
Ciertamente, la cadena de eventos que rodeaba a Ikki, lo correcto y lo incorrecto o lo
bueno y lo malo, ya se había encomendado a su victoria en este duelo. Por lo tanto, por
mucho que Ikki necesitara reformarse, por mucho que el grupo de Akaza estuviera
equivocado, el método para comprobar la responsabilidad de Ikki ya estaba limitado a
esta victoria.
“En serio, realmente lo hicieron, sabes. Esos bastardos.”
Ni siquiera Kurono había anticipado que las cosas resultarían de esta manera. ¿Él
debería haber resistido hasta que llegara el padre de Stella? Kurono se quejó de su
propia inocencia. Y entonces…
“Je je je. Permítanme aceptar sus cumplidos.”
Una voz deliberadamente encantada y empalagosa se escuchó a un lado de las dos.
Ambas giraron al mismo tiempo hacia esa voz, y allí barril de persona sofocado de calor
yacía de pie, limpiándose el sudor de la frente con un pañuelo.
“Buenas tardes. Cielos, hoy sí que hace calor, ¿no~?”
“Jefe del Comité Akaza…”
Ante la aparición de Akaza, los rostros atractivos de Kurono y Saikyou hicieron una
mueca al mismo tiempo. Naturalmente, ya que se trataba de alguien a quien no podían
darle una bienvenida.
“¿Qué quieres de nosotros, tanuki rojo?” (1)
Saikyou preguntó cortantemente con un tono punzante, y Akaza de rió como diciendo
“Espera, espera, por favor no muestres los dientes.”
“No, no. No quiero nada de ustedes, pero habiéndome encontrado con Sensei por
casualidad, sólo quise traerlo a él para que pudieran hablar, ¿sabes? Ahh, por aquí,
Sensei.”
Un hombre anciano bajito vistiendo un kimono decorado con un escudo de armas
familiar se acercó en frente de las dos.
“Ah, por fin las encontramos. En un lugar tan espacioso como este, no sabía en dónde se
encontraban ni qué estaban haciendo, ¿ha?”
“¡Geh, el viejo!”
Saikyou fue la primera en reaccionar ante la aparición de esta persona. Y estaba
justificado.
El nombre del anciano era Torajirou Nangou, el Dios de la Guerra. Era un viejo
caballero mágico de noventa y dos años, el más longevo de Japón, y el hombre que fue
profesor de Saikyou.
“Jo jo jo. La boca de mi adorable pupila es tan filosa como siempre. Bueno, eso es lo
lindo de ti, ¿no?”
“L-Lin… ¡no digas cosas repugnantes!”
“Tu rostro está rojo, Nene. ¿Qué tal si lo aceptas honestamente?”
“¡T-Tú viejo disecado, escuchar cosas como esas de ti no me hace feliz!”
En el rostro de Nene conforme dijo eso, la timidez no podía ocultarse con esas palabras.
Sheesh, esa chica no puede ser honesta.
Aunque ya se sabía que este anciano era la persona que Nene más conocía, y la que ella
más respetaba en el mundo.
“Kurono-kun, también ha pasado tiempo para nosotros, ¿no? No nos hemos visto desde
que tu vientre estaba enorme, ¿pero tuviste un parto sin problemas?”
“Sí, afortunadamente.”
“Eso es bueno, muy bueno. Sin embargo, hnn~, después de experimentar el parto, te has
vuelto más voluptuosa, Kurono~ En la cintura, especialmente—”
“¡Viejo! ¡¿Viniste aquí sólo para mirar lascivamente a mi amiga?! ¡Te mataré!”
“Jo jo jo. Nene, a ti también se te están pasando los años, en lugar de hacer tanto ruido,
deberías seguir el ejemplo de Kurono y adquirir algunos conocimientos de atractivo
adulto. De lo contrario, perderás tu oportunidad de casarte, ¿sabes?”
“Nangou-sensei, aun si usted no se preocupa por eso, esta chica ha perdido esa
oportunidad hace mucho tiempo.”
“¡T-T-Todavía puedo casarme! ¡Sólo me estoy divirtiendo con todo mi ser como mujer
soltera! ¡Es que sería tonto relacionarme con un solo hombre! ¡O mejor dicho, ¿por qué
Kuu-chan está de su lado?!”
Porque Nene es muy linda cuando Nangou-sensei está cerca.
Hacía que Kurono quisiera molestar a Nene en contra de su mejor juicio. Había
demasiados momentos en lo que Nene no era linda, usualmente. Bueno, no iba a
contárselo a la propia persona.
“De todas formas, Nangou-sensei, ¿por qué está aquí hoy?”
Descartando el indignante “¡No me ignores!” de Saikyou, Kurono le preguntó a
Nangou. Bueno, era pura cortesía. Kurono podía suponer la razón principal por la que
había venido aquí.
“Por supuesto, vine a ver la grana actuación de Touka… Bueno, sería suficiente con
esperar al Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas, pero tenía que venir ya que
su oponente es alguien de los Kurogane, ¿no?”
Como pensé.
Ciertamente, Nangou era el profesor de Touka al mismo tiempo que fue el de Nene. Él
vio la agudeza de Touka quien seguía un estilo ancestral, y luego le enseñó su propio
estilo de espada. La actual firma de Touka, Raikiri, también era un arreglo de la propia
técnica del anciano, Otogiri, para que ella utilizara. Y la razón más importante que
eso— (2)
“Je je je. Y porque se trata del rival eterno del honorable Nangou-sensei nacido en la
misma era, el gran héroe Ryouma Kurogane, ¿no? Es natural que se sienta interesado.”
Nangou tenía noventa y dos años. Era alguien que luchó junto al gran héroe Ryouma
Kurogane en la Segunda Guerra Mundial, y al mismo tiempo eran rivales.
Ordinariamente, el cronograma de las batallas de selección en la escuela no era
comunicado al exterior, pero la lucha de esta vez fue transmitida como noticia. Si sabía
que su pupila favorita y el pariente consanguíneo de su rival iban a luchar entres í, sería
natural que Nangou apareciera para ver el resultado con sus propios ojos.
Sin embargo—
“…Pero espere, Nangou-sensei. Existe la posibilidad de que el enfrentamiento de hoy
no ocurra.”
De repente, Akaza mostró una repulsiva sonrisa en su rostro, y dijo eso.
“¿Qué?”
Las cejas de Kurono se movieron de repente ante esas palabras. Porque tenía un mal
presentimiento que no encajaba con el tono de voz de Akaza. Y casi al mismo tiempo—
「Una notificación para todos los asistentes. Aunque ya ha llegado la hora del
enfrentamiento entre la contendiente Touka Toudou y el contendiente Ikki Kurogane,
éste último aún no ha llegado a la sala de espera. Conforme a las regulaciones de las
batallas de selección, en el caso de que el contendiente Kurogane no llegue en diez
minutos, el mismo habrá perdido por ausencia. Por favor les rogamos su comprensión」
Ese anuncio hizo eco dentro del estadio.
“…Si recuerdo correctamente, Kurogane fue traído aquí por el Jefe del Comité Akaza
en el mismo automóvil por lo que no debería ser necesario ir a buscarlo. ¿No fue eso lo
que me dijeron?”
Ciertamente, Akaza le había dicho eso a Kurono ayer, y evitó que ella fuera a buscar a
Ikki. Pero a pesar de esa charla—
“Je je je. No, lo siento mucho. Me olvidé por compleeeeeto. Estoy sinceramente
arrepentido. Sin embargo, la distancia desde la rama de la Unión hasta aquí no es tan
grande. Una sola persona puede usar el tren eléctrico para llegar aquí, ¿no? …Bueno, su
condición física parecía extremadamente mala, así que espero que no haya colapsado en
el camino. Je je je.”
Este hijo de perra…
Ante el disgusto hirviendo dentro suyo, Kurono apretó sus puños congestionados de
sangre.
Una pequeña mano tomó ese puño que temblaba. Era la mano de Saikyou. Estaba
mirando a Kurono con las cejas levantadas, y advirtió a Kurono con una pequeña voz,
con sus labios escondidos detrás de su abanico plegable.
“No te precipites, Kuu-chan.”
Kurono se quedó en silencio.
“Los detalle no importan, ya que Kurobou aceptó el duelo. Lo que suceda aquí no es
importante. Las cosas que deberían hacerse, todas ellas vendrán después.”
Saikyou estaba igualmente exasperada. Sabiendo eso, Kurono aflojó su puño en
silencio.
“Sí, es verdad, ¿huh?”
Y así, las dos lo decidieron. Esta batalla, ya sea que Ikki la gane o la pierda, ellas no van
a dejar ir con vida a este tanuki rojo.
Mientras el tanuki rojo, Akaza, como sin sentir el instinto asesino de las dos, miró
felizmente al ring donde el enfrentamiento no estaba comenzando. A estas alturas, todo
estaba marchando bien. Desterrar a Ikki de la Unión: si Akaza producía el resultado que
Itsuki deseaba, Itsuki le había prometido firmemente promover a Akaza de Jefe del
Comité de Ética a Jefe de Relaciones Públicas. Eso no sería en los niveles subterráneos
de la rama. Estaría en la superficie visible y brillante. Si eso sucedía…
Entonces hoy mismo me despediré de este rol de villano.
El Comité de Ética que era criticado como policía secreta era un departamento que tenía
gloria durante la era de la policía militar, pero en el presente sólo contaba con deberes
oscuros. La gente decente no querría pudrirse en la oscuridad de esta posición. Akaza
también lo pensaba, por lo tanto…
Es lamentable, pero aplastaré a Ikki-kun por completo.
Para ese resultado, no habría problemas incluso si Ikki muriera. No era como si se
tratara de una responsabilidad suya.
♦♦♦♦♦
La consciencia de Ikki se encontraba dentro de una tormenta de nieve. Bajo la incesante
nieve, mientras se encogía, recordó su comienzo. Aquel día exactamente como este,
cuando se estaba congelando hasta los huesos. Donde el Ikki Kurogane que existía
ahora empezó.
Al conocer a Ryouma Kurogane, éste le demostró por primera vez en su vida que estaba
bien creer en sí mismo, y estar feliz por ello. Varios meses más tardes, Ryouma murió
de vejez, pero las palabras que dejó atrás permanecieron guardadas dentro de Ikki. E
Ikki decidió que algún día, él también iba a ser una persona que le ofrezca esas palabras
a alguien como él, que esté encogiéndose del susto e inmóvil en frente de una pared de
talento, y desde ese día en adelante, siguió luchando contra sus propios límites.
Si no hubiera tenido aquel encuentro, él no existiría hoy. El encuentro con Ryouma era
algo de lo que Ikki estaba orgulloso. Pero—
「¿Esa reunión fue útil?」
Una voz como la suya le susurró algo en el oído.
「Ese encuentro, ¿te dio algo más que agonía y soledad? 」
Gradualmente, escenas del pasaron surgieron en la confundida mente de Ikki.
Durante la escuela primaria. Él mismo como un niño, balanceando continuamente
Intetsu mientras sangraban sus manos que tenía la piel pelada. Aquellos días, ¿lo que
hizo fue lo correcto? Y ni siquiera sabía si realmente se había vuelto fuerte. En esos días
donde no sabía nada, había aprendido cómo blandir una espada por las ilustraciones de
libros de referencias. Sin importar lo mucho que había llegado a sus límites, no había
nadie dispuesto a instruirlo. Por lo tanto, había espiado sigilosamente a los niños de la
rama de la familia desde un matorral, y los imitaba continuamente. Eso era… muy
solitario, lo recordaba muy bien. La gentileza y la rigurosidad mostrada a los otros niños
con la espada de los instructores que venían a la casa Kurogane, nunca se la mostraron a
él, y había sentido ese dolor quisiera o no.
—Luego llegó otra escena en un dojo. Ikki estaba en secundaria y había viajado a un
dojo para obtener habilidad. Eventualmente, hubo una escena. Una pelea uno a uno.
Aunque tuvo que hacer ese acuerdo, en el instante que se dio la señal de inicio, los otros
discípulos lo atacaron todos al mismo tiempo, y fue derribado en ese mismo lugar.
「¡Nos aseguraremos de que no te burles desafiando un dojo por segunda vez!」
Y diciendo eso, el presidente del club de secundaria quien era el oponente de Ikki tomó
la mano de Ikki y le quebró el meñique con toda su fuerza. Mientras se reía a
carcajadas, hizo lo mismo con el resto de los dedos de Ikki. No hubo una sola persona
allí que ayudara a Ikki. Mientras todos se estaban divirtiendo, cada uno de los dedos era
quebrado. El dolor y el miedo de ser abusado esa vez, estaba grabado a fuego en sus
recuerdos incluso ahora.
—La última escena que apareció fue… hace un año.
「Oye, oye. No resistirte no demostrará tu fuerza, ¿sabes? Yo, el Cazador, dije que seré
personalmente tu oponente. ¡Al menos contraataca!」
Él, quien había sido llenado de agujero por Kirihara, era mirado por los fríos ojos de los
profesores.
Y—
「Lo siento, Kurogane-kun. Ya no podemos seguir siendo amigos.」
Las palabras del amigo que se alejó de él…
—La voz que era como la de Ikki susurró algo.
「Y ahora, aquí estás sobre el suelo en un lugar así. Porque querías probar las palabras
irresponsables de Ryouma Kurogane. Eres exactamente como mi Padre dijo, si una
persona vive dentro de sus límites, algo como eso no pasaría. Ni tampoco estarías
arrastrando ese cuerpo moribundo, abriéndose paso hacia el lugar donde lucharás hasta
la muerte. Un deseo más allá de tus límites sólo te traerá tristeza. Para las personas,
existen dominios que les corresponden a cada uno de ellos. Para aquellos que buscan
más, sólo hay dolor y soledad. ¿Y? ¿Ya has tenido suficiente? Entonces sé razonable, y
relájate. Las tonterías del difunto, eso no tiene que atarte aquí para siempre. Si te
permites dormir aquí mismo, todo se habrá solucionado. Las palabras de Ryouma
Kurogane no te volverán a atormentar. Así que—」
Sólo descansa de una vez.
Sí, eso es. Debería descansar. Si seguía así, sólo habrá amargura. Si cerraba sus ojos,
estará feliz. Seguramente será feliz. Entendió eso.
Enten… dio… es… pero—
“¡Ahhh AAAHHHHH AAAAAHHHHHHH!”
Un rugido brotó de su infectada garganta, e Ikki levantó su cuerpo del asfalto. Y paso a
paso, con cada paso endureciendo sus zancadas, siguió subiendo la pendiente a través de
la tormenta de nieve.
「Detente de una vez. ¿Por qué sigues lastimándote así?」
La voz hizo esa pregunta. La respuesta a eso, Ikki no la sabía. Con su turbia mente y
remembranzas, no podía procesar un solo pensamiento o recuerdo.
Pero—desde hace un momento, algo se había reflejado continuamente en su
consciencia.
Flama… roja.
Balanceándose suavemente, extendiéndose incandescente, un cabello rojo como la
flama.
¿De quién era ese cabello? ¿De quién era esa espalda? En este momento, Ikki no podía
recordarlo.
Pero—cada vez que lograba echar un vistazo, su corazón no podía más que agitarse.
Aunque no sabía quién era, con sólo balancear ese cabello, el calor en su cuerpo
congelado ardía, y su cuerpo que había usado toda su energía se estimuló.
「Sólo descansa. Alguien tan inútil como tú sólo será derrotado por Raikiri. ¿Qué
podrías hacer si fueras allí? ¿Qué podrías hacer como te encuentras ahora?」
Él no lo sabía. En primer lugar, Ikki no sabía qué estaba tratando de hacer al ir allí, o a
dónde estaba yendo siquiera.
Pero— Entonces vayamos, los dos juntos, tan alto como los caballeros puedan llegar.
Aah, pero—
Había un calor ardiendo en su pecho. Sintiendo eso, Ikki recordó una sola cosa.
Hice una promesa.
「Enton… vayam… alto… caballeros…」
A pesar de que no recordaba bien el contenido, era un juramento precioso, hecho con
una persona preciosa.
Eso no era todo. Podía escuchar una voz. Qué estaba diciendo, él no lo entendía. Pero
esa voz familiar como una gran conmoción lo estaba impulsando hacia delante.
Entonces—tengo que…
Esa fue la respuesta de Ikki. Ante esa respuesta, aquello que se había estado burlando de
él soltó un suspiro de disgusto.
「¿Entonces es así? Hasta el final, vas a seguir sufriendo, ya veo.」
Un rostro oscurecido, mostró una sonrisa retorcida.
「Sin embargo―es inútil.」
En ese momento—
Ah…
En el momento exacto en que llegó a la entrada principal de la Academia Hagun, Ikki
cayó de rodillas, y su cuerpo se tumbó sobre el suelo. Cual fuera la determinación de
Ikki, su cuerpo había alcanzado su límite. No podía avanzar más que eso. Ya no podía
levantarse. Este era el límite de la persona llamada Ikki Kurogane.
「Estás acabado, sabes.」
El cuerpo de Ikki caería como una marioneta cuyos hilos fueron cortados, y ese cuerpo
yacería sobre el suelo. El suelo del que no se levantará por segunda vez.
—Eso es lo que pasaría.
Sin embargo, en el momento que cayó.
Con un *ruido sordo*.
Brazos llenos de calidez y de una fuerte dulzura atraparon su cuerpo. Con esos fuertes
brazos, una tenue y temblorosa voz dijo algo.
“…Bienvenido, Onii-sama.”
Esa dulce voz como campanas trajo el recuerdo de la única persona de sus
remembranzas que colapsaban lentamente. El recuerdo la atesorada hermana de Ikki.
Ese nombre era—
“Shizu…ku…”
♦♦♦♦♦
Shizuku, quien había atrapado el cuerpo colapsándose de Ikki en sus brazos, le habló
con una voz ronca.
“…Anoche, escuché lo que Touka-san dijo, y ha estado en mi cabeza todo el tiempo.”
Si debería detener a su hermano o no.
De acuerdo a sus sentimientos honestos, Shizuku pensó que quería detenerlo. Ya era
suficiente. Su hermano ya había luchado más que suficiente. No quería que su hermano
siguiera sufriendo. Haber pasado por experiencias tan amargas. Deja de tratar de
convertirte en un caballero, y regresa a la casa Kurogane con ella. Para su hermano,
puede que sea una prisión. Pero ella estaba allí para él. Ella podía darle amor como una
madre, como una hermana, como una amiga, como una amante. Podía darle a su
hermano lo que él quisiera. Por eso… debería dejar que su hermano descanse.
“…Pero aunque pienso eso, no puedo evitar dudar en detener a Onii-sama. Porque
cuando Onii-sama está en esta escuela, se ríe como si estuviera en verdad feliz.”
Las ocasiones en que estuvo así en su hogar eran inimaginables. Sí, le sonreía a la joven
e inmadura Shizuku, pero nunca sonrió, ni una vez, por sí mismo. El rostro sonriente
que su hermano se había ganado para sí mismo poco a poco. Quitarle eso, ella no podía
hacerlo sin importar la razón.
“Así que haré una apuesta. Ahora que Onii-sama vino aquí por propia voluntad—lo
enviaré a batallar con el apoyo más grande que puedo ofrecer.”
Junto a las palabras de Shizuku—se elevó una conmoción.
“¡Eso es, Senpai! ¡¡¡Si eres tú, definitivamente ganaras!!!”
“¡El enfrentamiento aún no ha empezado! ¡¡¡Date prisa!!!”
“¡Kurogane-kun! ¡Sólo falta un poco más hasta los campos de las arenas! ¡¡¡Da lo mejor
de ti!!!”
“¡Ikki-kuuun! ¡¡¡Pelea—!!!”
“¡Sólo un empujón más! ¡¡¡Muéstranos lo que tienes—!!!”
Esos eran los ánimos que Shizuku había reunido con el fin de enviar a su hermano hacia
delante. Amigos, compañeros de clase, pupilos, anteriores oponentes—muchos
estudiantes habían esperado la llegada de Ikki en la entrada principal. Y a Ikki quien
mostraba un rostro que parecía no poder creer lo que estaba viendo, Shizuku le habló.
“Onii-sama. En este grupo, nadie preguntó nada. Porque todos nosotros, podemos
imaginar fácilmente lo que ha pasado para arrinconarte así. Pero por favor no lo olvides.
Onii-sama, definitivamente… no estás solo. Puede que hayas estado solo al principio.
Puede que eso haya durado mucho, mucho tiempo. Pero en este momento, todas estas
personas te están apoyando. También Stella-san y Alice que no pudieron estar aquí por
sus propios enfrentamientos, están rezando por tu victoria. Tú, El Peor, eres el héroe de
cada uno de nosotros.”
Así que—
“Por favor lucha. ¡Y por favor gana!”
♦♦♦♦♦
El ánimo de Shizuku y los demás. Ellos… definitivamente llegaron a la consciencia de
Ikki quien estaba solo en la tormenta de nieve. Ikki en su visión borrosa lo confirmó
firmemente.
“Por favor lucha. ¡Y por favor gana!”
Su hermana de cabello plateado estaba allí.
“¡Senpai, voy a publicar una edición especial sobre ti en el próximo periódico mural, así
que no puedes perder en absoluto! ¡Por favor!”
Su adorable compañera de gafas estaba allí.
“Kurogane-kun. ¡Este es un momento crítico, sabes!”
Una ex pupila alta y bella estaba allí.
“Sensei cree en ti. No eres un chico que perdería en un lugar como este.”
“¡La presidente del consejo estudiantil es estúpidamente fuerte, pero tú me ganaste a mí,
así que veamos tu fuerza!”
“Sí, eso mismo.”
“¡Ikki-kun! ¡Creemos absolutamente que ganarás!”
Los otros estudiantes a los que les enseñó manejo de la espada, así como estudiantes
mayores que siempre lo ayudaban. Los compañeros de clase con los que estudiaba. La
profesora que le había dejado entrar a la academia. Los dignos oponentes con los que
había competido por el Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas—
Muchas personas estaban pronunciando su nombre. Al ver eso, una única convicción
nació dentro de Ikki.
Ahh, al menos lo entiendo.
Lo que impulsaba su cuerpo que ya había llegado a sus límites, lo que era eso. Eran sus
voces, y sus esperanzas.
Personas que lo querían. Personas que lo admiraban. Y—personas cuyos sueños había
arrebatado. Las personas que estaban reunidas aquí ahora, todas y cada una de ellas
estaba depositando alguna forma de esperanza en Ikki. Era por eso que estaban
pronunciando el nombre de Ikki. Y esas voces, esas esperanzas, estaban impulsando a
Ikki hacia delante.
Desde el momento que Utakata le dijo que 「Entre ustedes dos, el peso de la
responsabilidad que están cargando es distinta」, él había pensado que no tenía ningún
peso sobre él, pero eso era un error. Había excedido sus propios límites, e Ikki apenas
era consciente de su propia existencia. Las cosas que estaba cargando ahora, eran los
deseos confiados a él.
En algún punto, me convertí en esa clase de persona…
En el momento que obtuvo esa convicción, Ikki sintió que el fuego ardía en su corazón.
*Babump, babump*, la sangre fluyendo dentro de su cuerpo se estaba calentando, y su
fuerza regresó. Sus pensamientos y recuerdos colapsados, definitivamente regresaron a
su forma original, y su consciencia se había aclarado.
—Iba a luchar. Por supuesto que lo haría. Si las esperanzas eran depositadas en él,
nunca podría rendirse por propia voluntad.
Y más que ninguna otra cosa, tenía algo con esa chica del cabello como flama que no
estaba aquí—una promesa con Stella.
「Entonces vayamos, los dos juntos, tan alto como los caballeros puedan llegar.」
Ahora sí, podía recordarlo claramente. Ese precioso juramento. ¡Con el fin de cumplirlo,
no podía dejar que las cosas acaben aquí!
“…Gracias, Shizuku. Kusakabe-san. Ayatsuji-san. Tomaru-san. Saijou-san. Oreki-
sensei. Y a todos ustedes aquí.”
—En algún punto, la tormenta de nieve había terminado.
Ofreciendo sus agradecimientos, Ikki se separó de Shizuku y caminó con sus propios
pies. Con la cabeza en alto, con la fuerza que todos le habían transmitido, hacia el lugar
de la batalla decisiva.
Su corazón ya no estaba intranquilo.
「Alguien tan inútil como tú sólo será derrotado por Raikiri.」
Las palabras que su débil yo dentro de él había pronunciado. A ese yo, ahora podía
responderle claramente.
¿—Derrotado?
Ambos cargaban el mismo peso, y eran caballeros en igualdad de estatus. No sabía si
podría ganar. A decir verdad, ella era una enemiga formidable. ¿Era una oponente que
podría derrotar con esta condición física?
Cuanto más lo pensaba, más desventajas encontraba, y sólo eso. Pero haría lo único que
podía hacer. Por el bien de todos los que le dieron fuerza para seguir adelante paso a
paso, tenía el deber de hacerlo.
“Bueno, aquí voy—”
En ese momento—
“¡¡¡Ikki!!!”
Una voz resonó fuerte en el aire de verano. Muy, pero muy fuerte, y bellamente—una
voz más adorable que las notas de cualquiera canción.
♦♦♦♦♦
“¡Stella!”
“¡Gracias a dios… llegué a tiempo…!”
Gritando y corriendo frente a sus ojos, la chica de cabello ardiente vociferó algo
conforme respiraba con dificultad. Ante esa entrada, Shizuku elevó su voz con asombro
desde su posición detrás de Ikki.
“¡Qué—S-Stella-san! ¡Deberías estar en medio de tu enfrentamiento…!”
Sí, esa era la razón para el asombro de Shizuku. Stella también era una candidata a
representante para el Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas quien se había
mantenido invicta hasta su enfrentamiento final. Al igual que Arisuin quien no había
llegado aquí, alguien que debería estar en medio de un enfrentamiento en este instante.
Pero a pesar de eso, ¿qué estaba haciendo aquí?
Stella no contestó con una respuesta.
En cambio, lo demostró con acciones.
Sacó algo y lo mostró frente a los ojos de Ikki, y dijo esto.
“¡Ikki, como prometí, ahora soy una representante del Festival de Arte con la Espada!”
Lo que Stella había traído. Era una medalla que probaba que era una representante de la
Academia Hagun.

Así es, ya había terminado su enfrentamiento. Con el récord de la batalla de selección
más rápida de todas, un KO a tres segundos de comenzar el enfrentamiento, contra su
oponente que también venía invicto. Todo eso fue… con el fin de llegar a tiempo para
este momento.
Siempre estuvo pensando en esto. Sobre qué debería hacer. Por el bien de Ikki quien
estaba luchando solo, qué podría hacer. Y la respuesta a la que llegó fue proteger el
juramento que habían hecho. Protegerlo, venir a recibirlo. Eso seguramente sería
valentía para él. Por eso—
“¡Ikki, gana tú también! ¡Y vayamos juntos! ¡Tan alto como los caballeros puedan
llegar!”
Ante esas palabras, Ikki sintió que las esquinas de sus ojos se calentaban. Sheesh, su
amada era… una chica maravillosa. Animándolo a él quien había usado toda su energía,
no sólo viniendo hasta aquí para verlo, sino también para transmitirle un valor inmenso
en este momento. Hacer algo como eso.
Estoy enamorado de ella. Eso es algo de lo que estoy orgulloso.
En ese caso, necesitaba probar que era digno. Para no ser comparado desfavorablemente
con esta fuerte chica, para estar orgulloso de sí mismo.
—Para hacer lo único que podía hacer.
Ese espíritu cobarde, ella se lo había arrancado de adentro con unas pocas palabras. Y
así cambió las palabras que les había dicho a las personas que lo rodeaban.
No iban a ser “aquí voy.”
“¡Voy a ganar!”
♦♦♦♦♦
“Okey, ya veo. Entiendo. Gracias por informarme.”
Ofreciendo su agradecimiento, Utakata quitó el datapad de su oído. Y le informó a
Touka quien estaba sentada sobre una silla en la sala de espera con los ojos cerrados y
con su concentración intensificada.
“Un mensaje de Renren… Kouhai-kun llegó.”
“…Ya veo.”
Touka devolvió una respuesta corta, y dejó su cabeza colgando. Por eso, su flequillo
escondía sus ojos, y Utakata no podía adivinar sus sentimientos. Ikki había llegado a
este lugar. Frente a esta situación, aun si Touka había estado evitándolo, qué iba a—
“… Ja ja.”
Por un instante, Utakata sintió que se le ponían los pelos de punta. Porque los labios de
Touka se habían retorcido con disfrute. Con sonidos de resquebrajaduras, el entusiasmo
de Touka había electrificado la atmósfera, dando origen al rato. Al ver eso, Utakata
tragó saliva.
…Su interruptor se había accionado por completo.
No había visto a Touka así desde la pelea con Moroboshi en el Festival de Arte con la
Espada de Siete Estrellas del año pasado.
Sí, instarlo a no luchar era la amabilidad de Touka al preocuparse del cuerpo de su
colega menor. Pero… en este mundo de batallas, uno no podía alcanzar la cumbre de los
mejores cuatro de todo el país sólo con amabilidad. La brutalidad y la ferocidad que
sumerge al enemigo en un mar de sangre. Esa también era una de las caras de esta chica.
Pero sí, esa es una cara que ella raramente muestra—
Pero Ikki había intensificado la seriedad de Touka. El orgullo del chico llamado Ikki
Kurogane, él había logrado que Touka lo reconozca como un enemigo formidable.
Touka, como se encontraba ahora, probablemente nunca se contendría con él. Sin lugar
a dudas iba a arremeter contra El Peor medio muerto. Ikki ya no tenía una oportunidad
en diez mil de ganar.
「Contendiente Touka Toudou. El enfrentamiento comenzará en breve, por favor ve a
la entrada.」
“…Bueno, iré, Uta-kun.”
Levantándose lentamente de la silla, Touka atravesó la puerta que conectaba a la entrada
principal. Utakata, quien veía su espalda rebosando de fuerza de voluntad, sintió
simpatía por el oponente al borde de la muerte quien no tenía más opción que pelear con
ella en su momento con mayor entusiasmo.
Es lamentable, pero trata de pensar en ello como melancolía provocada por la mala
suerte—El Peor.
Parte 3
「Okey~ compañeros. Los tuvimos esperando por un rato. ¡Y ahora—comenzará el
último enfrentamiento de las batallas de selección! ¡Por la puerta roja, Raikiri, con
diecinueve victorias de diecinueve enfrentamientos! Nuestra presidente del consejo
estudiantil nos ha mostrado una fuerza avasallante que le ganó a todos sin un rasguño.
En los récords de la Academia Hagun, ¿cuánto hemos animado su apariencia
continuamente brillante? ¡Es el orgullo de Hagun! ¡Nuestra estrella resplandeciente!
¡Con el fin de que esta hermosa estrella siga en el camino de la gloria hacia su último
Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas, ella ha llegado a este campo de
batalla! ¡Es la contendiente de tercer año Touka Toudou, Raikiri! ¡Y ahora, con las
expectativas de todos sobre sus hombros, está de pie en el ring de batalla!」
Touka quien se encontraba en el ring, con la cabeza en alto y con orgullo. Su figura de
pie mirando fijamente a la puerta azul era ciertamente majestuosa.
“Una concentración impresionante, ¿no? Sólo con eso, puedo sentir sacudidas en mi
piel.”
Incluso para Stella quien estaba mirando a la distancia, esa fuerza de voluntad le era
transmitida totalmente.
Sin embargo, Shizuku quien había experimentado la fuerza de Raikiri no sentía sólo
eso. En el momento que Touka apareció en el ring, un escalofrío de terror recorrió todo
su cuerpo. Sentía un miedo que la hacía querer apartar los ojos.
No obstante—Shizuku no lo hizo. Abrazándose sus temblorosos hombros, resistió la
necesidad de escapar y miró el campo de batalla.
“Shizuku, ¿estás bien?”
“…Honestamente, no lo estoy, pero ya que Onii-sama será quien pelee, no hay manera
de que me vaya de este lugar. Veré este enfrentamiento hasta el final. Sin importar cuál
sea el resultado.”
「Y por la puerta azul, uno que también viene invicto de sus diecinueve
enfrentamientos. ¡Pero es inesperado que él recorra el mismo camino que Raikiri! Sin
tomar a nadie como compañero, sin el reconocimiento de nadie—él es el lobo solitario
que fue abandonado en el fondo de la tierra. Sin embargo… ¡se ha levantado! ¡Contra la
Princesa Carmesí! ¡Contra el Cazador! ¡Con la Corredora de Preparatoria! ¡Aplastando
a los caballeros más famosos de Hagun uno por uno! ¡Ahora ya no hay nadie en Hagun
que no conozca su nombre! ¡El rank-F más fuerte y el orgullo de Hagun! ¡El
contendiente de primer año Ikki Kurogane, El Peor! ¡Mostrándole los dientes a los
cielos, ahora se encuentra en este escenario de batalla para devorar una estrella!」
Y después de eso, Ikki fue visible por la puerta azul. Ingresando el campo de batalla con
pasos robustos sin la apariencia de estar medio muerto, la espalda de Ikki estaba derecha
y enfrentaba a Touka con dignidad.
Sin embargo—
“¿Qu, qué es eso? ¿…Acaso el humor no es distinto de lo usual?”
“S-Sí… aunque su rostro es el mismo de siempre.”
“Al mirarlo, me provoca una sensación de miedo…”
Ante la apariencia de Ikki que debería ser la misma de siempre, el estadio se inquietó.
Aunque no pronunció palabras, todos sentían algo en su postura. Y entre ellos, había
personas que definitivamente lo reconocieron.
“¿Oh, jo? ¿Ese es el oponente de Touka? Ya veo… es fuerte, ¿cierto?”
“¿Nangou-sensei, puede notarlo?”
“Ciertamente. Está mostrando una expresión absolutamente fatigada. Ese joven, está
dispuesto a morir aquí, ¿no? Incluso la audiencia está abrumada por su determinación.
No sabía que un hombre así existía entre los Kurogane, pero… se ha vuelto un
enfrentamiento bastante interesante, tal parece.”
“¿En verdad~? Puede que no se note en su rostro, pero el color de la fatiga es profundo.
Kuu-chan, con su condición así, ¿hay alguna posibilidad de que desafíe a Touka y
gane?”
“Je je je. Tenga posibilidad o no, no tiene más opción que desafiarla, ¿sabes? Sea cual
sea la razón, esto es un duelo.”
Dejando a un lado la interrupción de Akaza, Kuruno se cubrió el rostro y respondió.
“…Honestamente, la situación es bastante mala. Quizás pueda balancear la espada
apropiadamente una o dos veces… Pero por eso es que Kurogane se moverá con
cautela. Porque probablemente ya conoce la dirección asesina de Raikiri.”
“¿Hmm? ¿Incluso algo como la dirección asesina de Raikiri?”
Ella pensaba en ignorarlo por segunda vez, pero tener a ese hombre aceitoso haciéndole
preguntas también le daba un mal presentimiento. Al pensar en eso, Kurono le explicó a
Akaza quien estaba del otro lado.
“…Raikiri tiene un desenvaine de espada rápido. Concretamente, es una técnica que no
puede atacar si la espada no regresa a la vaina. Moviéndose de adentro hacia afuera con
movimientos finos y repetitivos, él dejará el Raikiri de Toudou u otras Artes Nobles,
inútiles, y si él logra que ella saque la espada, entonces al menos en ese instante Raikiri
no podrá ser lanzado. La oportunidad de Kurogane de ganar será en ese momento… Sin
embargo, para crear esa oportunidad, necesita controlar una batalla de agotamiento con
ese cuerpo suyo maltratado.”
Era una batalla desventajosa. Pero por el otro lado, si él iba por la victoria con
impaciencia la oportunidad de éxito será completamente nula. Su oponente era Raikiri,
quien poseía invencibilidad a corta distancia. Si él se lanzaba temerariamente, será presa
de su carta del triunfo sin dudas. Y ya que Ittou Shura de Ikki, a pesar de englobar
muchos años de fortalecimiento del cuerpo, aún no era suficiente para atravesar a
Raikiri. Por esa razón, sólo quedaba una batalla de agotamiento. Era la misma opinión
que Saikyou tenía.
Pero—había un caballero con una visión distinta.
“Jo jo, ya veo. Kurono-kun, ¿tú ves este enfrentamiento como una batalla de
agotamiento?”
Era Nangou. Los ojos agudos como halcón dentro de sus párpados arrugados brillaron
con una mirada filosa, y habló.
“Yo veo que esta batalla—se decidirá con un solo golpe.”
En las filas exteriores, la gente se alborotaba ante las dos figuras en el escenario. Dentro
de ese tumulto, en el ring, Touka le dedicó algunas palabras al mirar a Ikki.
“Kurogane-kun. Tengo que disculparme contigo.”
“¿…Disculparte?”
“Estuve pensando todo el tiempo que no deberías venir aquí hoy. Pensando eso, le
supliqué a tu hermana que te convenza de no aparecer. Pero… a pesar de que hice algo
hipócrita, la chica que soy… al verte frente a mis ojos ahora mismo, ¡no puedo más que
ansiar esta pelea…!”
Ikki se quedó en silencio.
“Kurogane-kun, sé que estás cubierto de heridas en este momento. Puedo notar lo
cansado que estás. Pero aun así, no puedo evitar sentirme emocionada. ¡Porque desde el
momento que me crucé contigo, siempre, siempre pensé que—quería pelear contigo!”
Con ese pequeño chisme, una sonrisa apareció en su rostro, y adoptó una pose. Un
destello de rayo cruzó el aire, y esos rayos cubrieron la mano de Touka, tomando la
forma de Narukami. Tenía un rostro que decía que ya no podía esperar a que el
enfrentamiento comience.
Al ver eso, Ikki Kurogane también—
“—Sobre eso, pienso lo mismo.”
Anunciando eso, invocó su amada espada japonesa negra en su mano derecha.
Ciertamente. Él también estuvo pensando en eso todo el tiempo. Raikiri y él. ¿Cuál de
los dos era más fuerte? Que probablemente lucharía con esa persona. Preocupándose a
veces, y en otras ocasiones se hallándose envuelto en una neblina intangible. Pero en
este momento, veía que ella estaba siendo muy honesta.
De pie como caballeros en este lugar, ni tú, ni yo, ni las personas impulsándonos hacia
delante quiere ver que una espada se blanda con vergüenza. Así que te prometo esto.
Diciendo eso, Ikki levantó la espada que tenía en una mano, y apuntó el extremo hacia
Touka.
“¡Con mi mayor debilidad, romperé tu invencibilidad…!”
Juró que ganará absolutamente. Por supuesto, porque para eso había venido aquí.
「Los dos grandes rivales han intercambiado algunas palabras, y tienen sus
Dispositivos en sus manos. La chica que está avanzando hacia la cima, y el chico que
está escalando desde el fondo. ¿Quién es el más fuerte? ¡Con la posición de
representante para el Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas en juego, la
última pelea comienza! ¡Amigos, por favor anímenlos! ¡¡¡EMPECEMOS!!!」
♦♦♦♦♦
El momento de la señal levantó el telón. Todos allí vieron algo que no podían creer. Al
mismo tiempo que la chicharra sonó para dar comienzo al enfrentamiento, Ikki emanó
una luz azul de su cuerpo, y corrió hacia Touka.
「¡¿Qu-Qu-Qu-Qué está pasando?! ¡El contendiente Kurogane de pronto usó su carta
del triunfo, Ittou Shura!」
El interior del estadio se conmocionó ante ese hecho. Ikki había empleado Ittou Shura al
comienzo del enfrentamiento, algo que nunca antes había hecho.
Era natural. Esta técnica tenía un estricto límite de un minuto. Podía anularse con solo
escapar. Por esa razón, Ikki nunca la usaba sin primero comprender exhaustivamente las
dimensiones de los poderes de sus oponentes.
Pero ahora, Ikki había descartado esa actitud. No le quedaba resistencia para sonsacar la
habilidad de su oponente poco a poco. ¿Acaso estaba muy apresurado para decidir el
enfrentamiento por su fatiga?
En ese caso—
¡Esa decisión es insensata, Kurogane…!
Kurono apretó los dientes ante el escenario frente a sus ojos. Esta era una decisión
demasiado tonta. Mientas su cuerpo tuviera resistencia, el enfrentamiento seguía en
duda. Podría prepararse para esos riesgos. Si las cosas se volvían favorables, tales
estrategias podrían ser buenas, pero…
¿Lo entiendes? ¡Tu oponente es Raikiri!
Una miembro de los mejores cuatro del país. Era imposible derrotarla con un ataque
suicida desesperado. ¿Será cortado por Raikiri, o ella escapara con su velocidad del
rayo? Sea cual sea, no podía ver a Ikki ganando con esta decisión. Ante ese hecho, tanto
Kurono como Saikyou quien estaba mirando el enfrentamiento al mismo tenían
expresiones nefastas. Y estudiantes influyentes como Shizuku y Arisuin se encontraban
igual. Era muy desconsiderado. Sus expresiones mostraban dolor. Pero entre ellos… la
Princesa Carmesí, Stella Vermillion—
“Jeez. Aun con tu vida como caballero en juego, eres una persona imposible, ¿no, Ikki?”
Y sonrió un poco.
Entendía.
¿Por qué Ikki eligió hacer esto? Raikiri iba a tajear con su desenvaine de espada. En ese
caso, él debería atacar durante el propio desenvaine. Era sólo allí cuando Raikiri podía
matar.
Incluso yo sé eso, así que Ikki debe haberse dado cuenta.
Pero Ikki no eligió eso. ¿Por qué? ¿Por qué determinó que su resistencia no le permitiría
esa táctica?
No. No era—nada tan ingenioso como eso.
Stella entendía eso, y tenía razón. Ikki había—
¡Lo he decidido hace mucho…!
Desde que se encontró con Touka. Para el momento en que la derrotaría, había estado
armando su estrategia. Por supuesto, eso incluía el desenvaine electromagnético de la
espada, Raikiri, la técnica insignia de Touka como caballero. Y al desafiarla, ¿cómo
podría ganar sin ser derrotado por eso?
A decir verdad, su cuerpo estaba en su límite. Aunque tenía el poder mágico suficiente
al punto que fortalecer su cuerpo con Ittou Shura no era un problema, ya no podía
prolongar su resistencia. Poder balancear la espada apropiadamente, puede que estuviera
limitado a una sola vez.
Pero estaba bien. Era suficiente. Si golpeaba con toda su fuerza, una tajada era
suficiente. No iba a amagar. No iba a usar su resistencia de forma inútil. ¡Corriendo en
línea recta por la distancia más corta, pondrá todo lo que tenía ahora en su espada y lo
desatará! Y lo derrotará. ¡Al Raikiri del que Touka Toudou estaba orgullosa!
Y a Touka, quien se alzaba en este lugar confundida con esta intriga, la sinceridad más
grande que podía mostrar—
¡¡¡Este es mi desafío personal—!!!
Cuales sean las condiciones desfavorables, será un enfrentamiento que no dejará
arrepentimientos. Él no se mostrará dejando a sus oponentes decepcionados. Con ese
espíritu en su corazón, esparciendo el resplandor de su vida, Ikki corrió hacia delante
con el viento espiralándose alrededor suyo.
Viendo eso—Touka Toudou percibió sus sentimientos.
「¡Con mi mayor debilidad, romperé tu invencibilidad!」
Las palabras que había dicho antes del enfrentamiento, eran con seriedad genuina.
No necesitaba usar Visión Inversa para percibir las señales de su cuerpo. El alma que se
estaba aproximando se lo informaba elocuentemente. Ikki Kurogane iba a hacer una
tajada en este enfrentamiento, para decidirlo todo con un solo golpe. Su meta era
interceptar el Raikiri que ella desatará.
En ese caso, el enfrentamiento es simple.
Iba a amagar con Raikiri, retroceder mucha distancia, y hacer que él falle con toda su
fuerza. Y si ella fastidiaba al exhausto Ikki desde afuera de su rango, él no podrá hacer
nada. El enfrentamiento será su victoria—algo como eso…
¡No bromees!
Touka ni siquiera le echó un vistazo a ese plan. Raikiri, la cual nunca habían roto a corta
distancia ni una sola vez, dominaba este territorio. Si un enemigo lo invadía, ¿qué clase
de señor feudal escaparía desvergonzadamente de su dominio? La corta distancia era la
distancia más fuerte de Touka. Si escapaba, ¿desde dónde pelearía? ¡Más importante—
contra alguien que está impulsando su cuerpo pesado y herido usando toda su fuerza, si
ella descartaba su invencibilidad de cara a tal desafío de un orgulloso caballero, ¿cómo
podría presumir de esa victoria?!
Ahh, es cierto.
¡No quiero ser sólo la más fuerte de la Academia Hagun! ¡Voy a derrotar a este
orgulloso caballero, e iré a convertirme en el Rey Espada de Siete Estrellas!
En ese caso—
¡Te enfrentaré! ¡¡¡Con mi invencible Raikiri—!!!
Ajustó su postura, y envió un destello de rayo en la vaina que contenía a Narukami.
Preparó su carta del triunfo. Para desatar el golpe que derribó a cada oponente sin
excepción. Esa postura de preparación para desenvainar una espada, Touka interceptó a
Ikki quien se estaba aproximando con el viento espiralándose alrededor suyo. ¡Era igual
que su oponente, lo estaba arriesgando todo en una sola tajada!
Mutua y recíprocamente, mostrándose orgullosamente, luchando de manera justa y
limpia. ¡Este era el camino honrado de los caballeros!
Y—en este momento, dos caballeros estaban enfrentándose en ese camino.
Ikki había desatado la más rápida de sus siete técnicas personales. La séptima espada
secreta, Raikou. Con una velocidad que no mostraba manejo de la espada, era una
espada invisible. Esa velocidad, era como el rayo que perforaba la tierra en un parpadeo.
Pero aun así, el nombre de la técnica que se enfrentaba a Raikou casualmente era
Raikiri. Un desenvaine astuto de espada que parte incluso un rayo que desciende.
Las velocidades de ambas partes era la de super humanos incomparables. En ese caso, la
decisión de cuál de ellos era superior, dependía del peso de las esperanzas que cada
espada cargaba. Las plegarias de las personas que rezaban por su victoria de todo
corazón. Y las esperanzas de ellos mismos, queriendo ganarle al enemigo en frente de
sus ojos. Todo eso estaba confiado a las espadas de sus almas.
“¡¡¡AHHHHHHH!!!”
“¡¡¡YAHHHHHHH!!!”
¡Los dos caballeros pusieron todo su cuerpo en ello, y siguieron hasta el final con sus
tajadas! El destello del rayo del ataque desatado con acero. Al ataque mutuo que cruzó
la distancia más corta— ¡Raikiri era apenas más rápida!
¡—Esto no es bueno!
Ikki lo sabía.
¡—Esto no era suficiente!
Frente a sus ojos que ya no podían percibir los colores, una hoja de plasma brillante se
estaba aproximando. Frente a esa velocidad y poder—
¡—No podía llegar!
Será derrotado. El Raikiri que seguiría hasta el final no iba a mostrar titubeo ni piedad.
Un balanceo completo que matará sin remordimiento. Un manejo de la espada muy,
muy bello.
¡Touka Toudou, Raikiri… esta chica era verdaderamente fuerte!
¡¿—Y qué?!
Él ya lo sabía. Que era fuerte, y que él era inferior en casi todo. Sin embargo, ¿acaso
Ikki apartó sus ojos de esa realidad?
¡No!
Siguió luchando. No retrocedió ni un solo paso ante esa insufrible realidad. Era por eso
que sabía. Porque Ikki era así, él sabía qué debería hacer ahora.
Si era inferior, debería reunir su fuerza. Si era imperfecto, debería llevar su poder al
límite.
Un minuto era demasiado. ¡En este momento, sólo necesitaba un segundo!
—De ser así, afinará su alma.
Visión, gusto, oído, tacto, olfato—en este momento no necesitaba ninguno de ellos. En
este instante, ni siquiera necesitaba respirar. Abandonando todas esas cosas, concentró
la fuerza que quedaba.
Toda su carne. Todo su cerebro. Toda su sangre. Todas sus células, todo de ellos.
Su vitalidad personal, su resistencia, su poder mágico, su potencial, reunió todo lo que
tenía—
¡¡¡—Y por un instante, superó sus límites!!!

El destello del rayo del acero colisionando. Ese aire que se expandió. La colisión dio
origen al rayo y al trueno que pudieron ser atestiguados a cientos de millas, llevándose
consigo todos los colores y sonidos—
*crack*
En el extenso silencio que siguió, el sonido agudo del acero rompiéndose hizo eco en el
estadio.
Y entonces… el sonido de alguien cayendo.
Los espectadores que habían cerrado sus ojos ante el brillo cegador tímidamente los
abrieron otra vez, y miraron al ring.
Lo que se había quebrado era—Narukami.
Quien había caído a mitad del camino honesto de los caballeros fue Touka Toudou,
Raikiri.
♦♦♦♦♦
「¡¡¡E-Está rota!!! ¡¿C-Cómo puede ser?! ¡Con un solo choque de las hojas, con apenas
un cruce! ¡En ese instante, la Narukami de Touka Toudou! ¡Y su Raikiri! ¡¡¡Él los
rompió! ¡La contendiente Toudou ha caído en el ring y ni siquiera se está moviendo!
¡Ahora, la réferi, se está acercando! ¡¿Puede continuar?! Si no—」
La gran audiencia contenía el aliento conforme veían a la réferi aproximándose a Touka.
La réferi quien se agachó para examinarla por un breve período, y luego de un
momento, se levantó con ambas manos haciendo una cruz.
「¡La decisión de la réferi dicta que no puede continuar! ¡El enfrentamiento se acabó!
¡Qué final de pelea! ¡Qué conclusión! ¡Las tajas cruzadas estuvieron a sólo milímetros!
¡Y con esos milímetros, la caballero más fuerte de la Academia Hagun ha caído! ¡¡El
que sigue de pie en el ring es el contendiente de primer año, El Peor, Ikki Kurogane!!」
El momento en que se anunció el nombre del ganador, los vitoreos estallaron y
sacudieron el estadio. La inmensa audiencia elevó sus voces con asombro.
「No, no puede ser…」
「¡E-En verdad gano! ¡En serio lo hizo! ¡Le ganó a Raikiri!」
「¡No puedo creerlo! ¡La presidente de los estudiantes perdió a corta distancia…!」
「Es la primera vez que veo un Dispositivo romperse… ¿La presidente sigue viva?」
「¡Eeeeek! ¡Ikki-kun, eres el mejor―!」
El estadio se convirtió en un tazón de entusiasmo. En medio de los incesantes ánimos,
Ikki se retiró del ring. Al ver eso, Stella salió corriendo se inmediato. El lugar al que se
estaba dirigiendo era la puerta azul. Probablemente iba a encontrarse con Ikki.
“Shizuku-chan, ¿no vas a ir?”
Kagami quien estaba mirando aquello con la chica de cabello plateado le preguntó de
repente. Pero Shizuku negó con la cabeza un poco ante esa pregunta.
“¿Podrá ser que, te estás conteniendo por Stella-chan? Pero pienso que está bien que
vayas con ella hoy.”
“No es… eso…”
“¿Shizuku-chan?”
Shizuku se sentó allí mismo con firmeza. Al ver eso, Kagami se dio cuenta. No era que
Shizuku no quería ir. Era incapaz de moverse debido al shock.
Su amado hermano había arrastrado su cuerpo que estaba al borde de la muerte para
presentarse a esta pelea. El enemigo había atacado a su hermano con toda su fuerza, sin
mostrar titubeo ni piedad. Aunque al final Ikki había ganado, había sido realmente
peligroso. Si una sola cosa hubiera fallado, la cabeza de Ikki habría salido volando en
ese instante. Esa tensión, y el alivio que la había relajado, probablemente le habían
drenado toda la energía a Shizuku.
Ahora—
“…Es grandioso… que esté a salvo… ¡Es grandioso!”
Ante ese alivio, Shizuku se había caído sobre su asiento, y ahora estaba derramando
lágrimas. Bueno, era comprensible. Porque Shizuku había estado tensa desde anoche.
Sin embargo, hablando de enfrentamientos riesgosos—la verdad era diferente.
“¿Viste eso, Nene?”
“Por supuesto que lo vi. Sheesh, qué hombre escandaloso es Kuro-bou.”
Las dos caballeros mágicas miraban el ring desde la fila más alta de los asientos de
espectadores. Lo habían visto con sus propios ojos.
Raikou y Raikiri. El trueno de dos espadas de acero colisionando, y el momento en que
sucedió.
—Ikki había acelerado aún más.
“Ittou Shura, que consume todo de uno mismo en un minuto, no le ganó a Raikiri. El
propio Kurogane entendía eso. ¡Así que ese chico, consumió todo de sí mismo en un
balanceo de la espada en lugar de un minuto! ¡Con una concentración asombrosa,
concentró su ‘minuto más poderoso,’ y magnificó su fuerza física en un solo impulso de
varios niveles, y agregó velocidad de oscilación y poder…!”
Comparado con quemar su resistencia usando el Ittou Shura de siempre para correr
hacia delante, en cambio Ikki había gastado la resistencia de correr cien metros en el
primer paso. Eso iba totalmente más allá del domino de los humanos. No era el reino de
un hombre que cayó en el reino de los shuras. Excediendo límites más allá de los
límites. Un… demonio que excedía la humanidad. Si necesitaba un nombre—
Ittou Rasetsu. (3)
“Pero ese es sólo un mecanismo común. El resultado de la batalla fue decidido por algo
más, saben.”
“Nangou-sensei…”
“Viejo, ¿de qué estás hablando?”
“El Raikiri que Touka desató. Esa fue una tajada que no tenía la determinación para
matar al joven Kurogane. Lo que vi fue el golpe con espada sin un ápice de vacilación
más bello de todos. Y ese, sin lugar a dudas, fue más rápido que la espada larga del
joven. Pero… ese joven. Mejoró en el instante en que llegó a su límite. En el último
momento. Con el fin de derrotar a la poderosa Touka… Quizás, ese joven vino aquí
para hacer eso desde el principio. Sin tener nada, sin recibir nada, mientras estaba bajo
asedio siguió creyendo en su propio potencial incluso en una lucha a muerte.
Mejorándose. Más rápido que sí mismo en un minuto. Más fuerte que sí mismo en un
segundo. En ese breve lapso, esa diferencia. Touka sin dudas desató su fuerza al límite.
Pero ese joven, en esta batalla, había cambiado su propio límite… Su espíritu para
seguir cambiando su propio potencial sin aflojarse, esta victoria nació de eso.”
Expresando su visión, Nangou endureció la piel arrugada alrededor de sus entrecerrados
ojos, y dijo—
“…Ese chico se parece a él.”
Viendo al frente con una mirada que parecía ver a un viejo conocido, miró la espalda de
Ikki quien se estaba retirando del ring.
Pero, a un costado,
“¡I-Imposible! ¡Cómo pudo pasar algo tan estúpido! ¡Ese chico estaba medio muerto!
¡Para que suceda esto, algo debe andar mal! ¡Ahh, por supuesto, algo está mal! ¡Fue un
error! ¡¿Quién podría aceptar este tipo de resultado?!”
Sólo Akaza no podía aceptar la situación frente a sus ojos, y se fue corriendo con un
grito.
Al ver aquella espalda redonda escaparse corriendo con ruidos sordos, Saikyou
preguntó.
“Kuu-chan. ¿Está bien que no lo persigamos? Eso no es muy satisfactorio.”
No sería satisfactorio. Kurono pensaba lo mismo. Pero…
“…Honestamente, pensé en hacer muchas cosas para que pague, pero al ver la pelea de
Kurogane me siento ridícula de alguna manera. Probablemente esté bien dejarlo ir. En
todo caso, ese hombre no puede hacer nada ahora. Si intenta hacer algo, ya es
demasiado tarde de todas formas. Las cosas ya se le han escapado de las manos. Una
campeona de nivel nacional. Lazos familiares. Ataques extraños. Duelos absurdos. Ikki
Kurogane ha aceptado todo eso de frente—y lo ha atravesado todo con una sola tajada.”
No quedaba nadie que pudiera objetar ante esa conclusión. Y esa situación había sido
capturada por las cámaras de los noticieros. El momento en que Raikiri, una de los
cuatro mejores del país, fue derrotada por El Peor.
“Así que sin importar cuánto intente la familia Kurogane perseguir a Kurogane, ya es
irrelevante. La sociedad ya no puede golpearlo. Porque con esta pelea, El Peor—no, el
Rey Espada Sin Corona, su fama, se expandirá por todo el país.”
♦♦♦♦♦
Los ánimos a gritos están… muy lejos.
Como si sólo fueran el sonido de la lluvia afuera de una ventana. Ikki pensaba eso. Su
consciencia estaba completamente separada de su carne. Si relajaba su atención sólo un
poco, caería al suelo de inmediato.
No, ya estaba bien caer al suelo. Porque el enfrentamiento había sido decidido, e Ikki
había ganado. Pero aun así, Ikki se apresuró.
—Había un lugar al que quería ir. Había alguien a quien quería ver.
Hay algo que quiero expresar… En este momento.
Y así caminó. Con los vitoreos a su espalda, atravesó la puerta azul.
“¡Ikki…!”
La persona que quería ver, había venido a verlo.
…Estoy agradecido.
Porque honestamente, recorrer todo el camino hasta las gradas sería problemático. Stella
estaba recibiendo a Ikki con los brazos abiertos.
Ikki colapsó en su busto. Stella abrazó a Ikki en su voluptuoso pecho, y—
“¡Bien hecho… Ikki…!”
Hipó. En su rostro, se estaban derramando lágrimas.
“¿Estabas tan… preocupada?”
“¡Lo estaba! ¡Por supuesto que sí! *Sollozo* ¡Te llevaron y no regresaste por semanas!
¡Y cuando volviste, estabas moribundo! ¡Y así y todo hiciste algo tan absurdo como
desafiar a Raikiri en una competencia cara a cara… qué clase de idiota eres! ¡Increíble!
¡Idiota, idiota, idiota!”
Ja ja… Mi argumento quedó expuesto.
“Pero… yo también soy una idiota.”
¿Hmm?
“Porque Ikki, que sigue luchando así, es a quien amo.”
Diciendo eso, Stella abrazó a Ikki con más fuerza. De la piel que lo apretaba fuerte, Ikki
pudo sentir la calidez de Stella.
Ahh, este calor.
Este calor, le dio fuerza muchas veces a su cuerpo congelado. Esa vez, cuando cayó en
medio de la tormenta de nieve, pensaba que ya nada tenía sentido. Que ni siquiera un
poco de fuerza le quedaba en su cuerpo. Sin embargo, este calor le había dado fuerza
para continuar. Aunque no podía recordar su nombre, su cuerpo sin remedio se había
levantado.
…Gracias.
Si Stella no hubiera estado allí, no habría manera de que él haya llegado hasta aquí.
Dejado de lado decisivamente por su padre, hundido en la desesperanza de ello, se
habría ahogado bajo la tormenta de nieve. Pero si esta chica estaba allí… él podía
levantarse. Si esta chica estaba allí, él podía seguir luchando.
Así que iba a decirlo. Lo había decidido. Cuando la pelea termine, si ganaba—le diría
esto a Stella.
“…Stella.”
Ikki respiró profundo, y abrazó a Stella con toda la fuerza que le quedaba.

“Quiero que seamos una familia.”
Unas pocas palabras. El afecto que sentía, todo ese afecto estaba cargado en ellas, y se
lo transmitió. Palabras decisivas que nunca antes había pronunciado. Palabras que
indicaban que la relación entre ellos ya no era la de amantes comunes.
En ese instante, el cuerpo de Stella que lo estaba abrazando tembló.
Pero sólo fue por un instante.
Inmediatamente, Stella abrazó el cuerpo de Ikki aún más fuerte, y dijo—
“Sí. Ikki, hazme tu esposa.”
Con una voz que sonaba como si fuera a romper en lágrimas, pero con una timidez
verdaderamente repleta de encanto, le dio su respuesta. El momento en que escuchó
esas palabras, el corazón de Ikki quedó envuelto en alivio—y finalmente soltó su
consciencia.
“¿Ikki…? ¡No, Ikki! ¡Resiste!”
Perdiendo fuerza, el cuerpo de Ikki se inclinó lánguidamente sobre ella. Aunque estaba
respirando… se encontraba terriblemente débil. Podía darse cuenta que estaba en una
peligrosa condición con un solo vistazo.
Y además Stella notó algo más. Todo el cuerpo de Ikki, estaba sangrando por debajo de
sus ropas. El cuerpo que él había fortalecido cientos de veces. Ya se encontraba más allá
del grado que un cuerpo humano puede aguantar.
Si no lo llevo a la enfermería rápido…
“¡Espeeeeera!”
En frente de Stella quien estaba tratando de llevar a Ikki hasta la enfermería, un hombre
como barril estaba de pie. Con ojos rojos, y aceitoso sudor goteándole del rostro, se
trataba de Mamoru Akaza.
Esos ojos ya no tenían más cordura. Había fallado. Por lo tanto, tendrá que asumir la
responsabilidad por su fracaso. Si no, no habrá manera de que sea promovido. Era obvio
que perdería incluso su posición actual.
A menos que haga algo para borrar eso.
Esa impaciencia, le quitó todo el sentido a este hombre de mediana edad. Akaza había
sacado un Dispositivo con forma de hacha de mano, y se acercó al inconsciente Ikki.
“¡Je je je! ¡Por favor espere un momento, Princesa! ¡Por favor déjeme el chico a mí!
¡Debo tener un duelo con él ahora mismo~! ¡A decir verdad, el que debía ser su
oponente no era Touka Toudou, sino yo! ¡Esa fue una promesa entre hombres! Así que
entrégame al chico de inmediato— ¿huh?”
En ese momento, Stella desapareció del campo visual de Akaza. No, no desapareció—
no era que la había perdido de vista, sino que Stella se había metido en intervalos de la
consciencia de Akaza.
El arte marcial ancestral de juego de piernas, Pasos Sin Rastro. Para alguien de la clase
de Stella, mientras ella entendiera el principio, no era una técnica difícil de reproducir.
Stella cargó a Ikki y pasó junto a Akaza sin que éste se diera cuenta.
—Y conforme pasaba junto a él, le dio un golpe de revés que mandó a volar todo su
lamentable cuerpo.
“¡¿Buhyaaaaaaaaa?!”
El cuerpo de Akaza salió disparado como si hubiera sido chocado por un camión, y
chocó contra la puerta azul, rebotó una y otra vez como un balón de goma para
finalmente rodar hasta el ring.
「¡Whoa! ¡Ese viejo sí que voló!」
「¿Qué pasa con ese viejo? Creo que lo he visto antes.」
「O debería decir que su espalda parece estar doblada en un ángulo extraño, ¿cierto?」
「Es un retorcimiento asombroso. Me hace sentí mal.」
「¿Está vivo siquiera?」
El exterior se estaba poniendo ligeramente ruidoso, pero a Stella no le importó. Con el
fin de llevar a Ikki a que sea examinado por un doctor de inmediato, se dirigió hacia la
enfermería. El rostro de la persona que acababa de mandar a volar, no dejó un solo
rastro en su mente.
♦♦♦♦♦
Una hora después del final del enfrentamiento, la consciencia de Touka, la cual se había
partido en pedazos al quebrarse su Dispositivo Narukami, regresó gradualmente.
“¿Has despertado, Touka?”
“¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo?”
Estaba acostada sobre una cama. Utakata y Kanata le estaban brindando tratamiento. Al
ver esto, Touka lo supo.
“Ya veo… perdí, ¿no?”
Sus recuerdos se detuvieron luego de lanzar a Raikiri, por lo que Touka no recordaba el
instante en que había sido derrotada. Pero si miraba las expresiones de sus amigos, no
era difícil adivinarlo.
“…Aun cuando pensé que mi Raikiri era supremo, ¿huh?”
“Nangou-sensei también lo dijo.”
“¿Maestro lo dijo? ¿Estaba aquí?”
“Síp. ¿Verdad, Kanata?”
“Sí. Como el enfrentamiento de hoy estuvo abierto al público, parece que vino a ver.”
“Él te elogió mucho, dijo que tu Raikiri fue el más bello hasta la fecha.”
¿…En verdad?
“Si incluso mi Maestro lo vio de esa manera, entonces no puede ser incorrecto,
supongo.”
Ella había usado todo su poder. Y n había dudas de que había sobrepasado a Ikki
Kurogane. Sin embargo—
En ese instante, Kurogane-kun se había vuelto más rápido.
En ese instante, había cambiado sus propios límites. Por nada más que su propia
victoria.
Ella también había perseguido su propia meta continuamente, pero comparada con Ikki,
aún seguía siendo indulgente. El Peor siempre, no sólo hoy, siempre había tenido esta
clase de pelea sin remedio. Y en cada ocasión, siempre se había cambiado a sí mismo.
…Qué persona asombrosa.
Que haya sido derrotada, en cierto sentido probablemente era inevitable.
Pero—eso sólo es verdad por ahora.
En manos de Touka, había una respuesta satisfactoria de parte de Raikiri rota. Y esa
respuesta le enseñó esto. Raikiri podía llegar a ser más fuerte. Lo que lo dificultaba
algún día podía ser superado. No, ella iba a mostrar que podía superarlo. Antes de su
próxima pelea, absolutamente.
Lo iba a seguir a él. Con todo su poder—porque la próxima vez, ella será la retadora.
“…Bueno de todas maneras, Touka.”
“¿Sí?”
De repente, Utakata habló con una expresión cohibida por alguna razón. ¿Qué estaba en
su mente? Touka lo instó a hablar.
“¿Deberíamos contactarnos con los demás en Hogar Wakaba?”
…Oh, es cierto.
Ahora que lo pensaba, recordaba que dijeron que ya habían preparado una pancarta de
felicitaciones. Tenía que informarles apropiadamente que había perdido. Aunque las
batallas de selección habían terminado así, tenía que ir y contarles.
Utakata estaba diciendo que si a ella le resultaba demasiado difícil, él les informaría en
su lugar.
“Gracias por pensar en mis sentimientos, pero está bien. Yo les diré apropiadamente.”
“No es necesario que te obligues a hacerlo, ¿sabes?”
Pero Touka con calma negó. No se estaba obligando a sí misma. Había luchado con Ikki
con toda su fuerza. Touka había dado todo lo que tenía de sí. Raikiri, incluso con la
determinación de matar a Ikki, había sido una tajada que para nadie que la haya visto le
parecería vergonzoso. No tenía nada de qué avergonzarse.
“Así que iré a casa con orgullo.”
Y ella les contará.
Que había luchado con un caballero asombroso.
NOTAS DEL TRADUCTOR (CAPÍTULO 4):
(1) Tanuki: mapache japonés, un animal culturalmente asociado a las travesuras y la transmutación.
(2) Otogiri,音切: “Corte/Cortada de Sonido” (sonido como “ruido,” no como en “resistir”).
(3) Ittou Rasetsu,羅刹: Rakshasa de Una Hoja. Un rakshasa es un demonio del Hinduismo y el Budismo, conocido
su ferocidad bestial y canibalismo. Dependiendo de la mitología, rakshasa es considerado intercambiable con shura, o
es un tipo de shura.
Epílogo – Rey Espada Sin Corona
Al final, Ikki durmió una semana entera. Dada su fatiga por la indagatoria, y el
envenenamiento por las drogas, y sumada a la respuesta negativa por usar Ittou Shura…
bueno, podía esperarse algo así.
Mientras la persona en cuestión dormía, la alborotada cadena de eventos que comenzó
el escándalo había regresado a la normalidad. El Rey de Vermillion, el padre de Stella,
escuchó acerca del resultado de la batalla de Ikki y los hechos que llevaron a ella,
incluyendo la información sobre el Comité de Ética y sus subordinados, y él había
expresado una declaración de desaprobación. Como el rey expresó su desaprobación, se
hizo imposible silencia la información. El rey declaró “Luego de que termine el Festival
de Arte con la Espada de Siete Estrellas, ven a Vermillion. El juicio será aplazado hasta
entonces” como su decisión respecto al escándalo actual. Ya que Akaza había perdido
su posición, no había una sola persona que cuestionara la ética de Ikki como caballero.
Todo quedó resuelto, una semana después—
En el gimnasio raramente usado, todos los estudiantes de la escuela estaban reunidos.
Seis representantes habían sido elegidos a partir de las largas batallas de selección. Y
entonces se llevó a cabo la ceremonia.
「Ahora comenzaremos con la ceremonia. Aquellos cuyos nombres sean llamados,
suban al escenario.」
Kurono dijo con una voz de amplio alcance, y leyó los nombres de los representantes
uno por uno.
「Año Uno rank-A, Stella Vermillion.」
「Año Tres rank-D, Botan Hagure.」
「Año Tres rank-B, Kanata Toutokubara.」
「Año Tres rank-C, Kikyou Hagure.」
「Año Uno rank-D, Nagi Arisuin… se encuentra ausente debido a asuntos
personales.」
Y por último―
「Año Uno rank-F, Ikki Kurogane.」
El nombre de Ikki fue pronunciado.
“Sí.”
Dejando su asiento mientras daba una corta respuesta, subió al escenario por las
escaleras a un costado. Y como las cuatro personas que habían sido llamadas antes,
caminó hacia la directora Kurono Shinguuji para aceptar una medalla y un certificado.
「Felicitaciones.」
“Muchas gracias.”
Haciendo una reverencia, miró a los estudiantes reunidos como lo hicieron las otras
cuatro personas, y así se convirtió en uno más de los representantes.
Al ver que Ikki quien fue llamado último se había unido a la fila, Kurono habló.
「¡Las cinco personas aquí presentes, y Nagi Arisuin, la sexta persona, son ahora
oficialmente reconocidos como nuestros representantes de la Academia Hagun en el
Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas!」
Ante esas palabras, *aplausos aplausos aplausos*, el público le dedico grandes
aplausos. Todos estaban mirando directo a Ikki y a los demás contendientes
representantes.
…Aunque había luchado previamente con personas mirándolo de esta manera, Ikki que
no estaba acostumbrado a ser el centro de atención afuera de una batalla, se sentía un
poco incómodo. Desde el principio, Ikki fue del tipo cuyo estatus social no era notado
por los demás, por lo que no era bueno con esta clase de eventos ceremoniales. Si
pudiera, dejaría este escenario de inmediato.
Pero su esperanza iba a ser traicionada.
「A continuación, anunciaré al capitán del equipo representante. Una vez que diga su
nombre, dé un paso al frente.」
Kurono pronunció ese nombre.
「El capitán del equipo será Ikki Kurogane del Año Uno, rank-F.」
“¿…Eh?”
Ikki se quedó estupefacto al escuchar que pronunciaron su nombre como capitán del
equipo, y miró por encima de su hombro a Kurono sin un pensamiento en su cabeza.
“¿Yo, capitán…? ¿Por qué…?”
Comparado con Kanata quien era del consejo estudiantil y tenía logros reales, o con
Stella quien era popular en las noticias, ¿en qué sentido estaba Ikki en mejor posición
para ser capitán del equipo?
Pero Kurono le respondió a Ikki con un rostro asombrado.
「¿Qué estás preguntando? El Cazador, la Corredora de Preparatoria, y Raikiri. Contigo
noqueando uno por uno a los favoritos para representante del Festival de Arte con la
Espada aquí en Hagun, nadie más es digno de ser el capitán del equipo de Hagun. ¿No
vas a darte prisa y dar un paso al frente? 」
“Ah, s-sí.”
Aunque realmente no podía estar de acuerdo, ya que alguien como Ikki—quien
honestamente había vivo en la periferia de la atención de la gente—se convierta en el
capitán seguramente resulte sólo en desorden. Ikki dio un paso al frente reflexivamente
ante el tono contundente de Kurono. Al verlo, Kurono continuó con la ceremonia.
「Ahora, se le entregará al capitán del equipo la bandera de la escuela.」
Al mismo tiempo que esas palabras, una estudiante apareció desde un costado del
escenario llevando la bandera escolar de Hagun. Se trataba de…
“…Presidente Toudou.”
…La chica que el propio Ikki había derrotado en la última batalla.
“No nos hemos visto desde el enfrentamiento, ¿verdad? Me alegra que te hayas
recuperado.”
Touka sonrió un poco, y levantó ligeramente la bandera escolar que estaba cargando.
“Esta es la bandera que a mí, la capitana del año pasado, me fue confiada. Pensé que
también iba a conservarla este año, pero perdí contra ti, Kurogane-kun. Así que le pedí a
los profesores, que quería ser yo misma la que te entregue la bandera.”
Escuchando esas palabras, Ikki se quedó sin palabras en respuesta. Estaba
extremadamente claro que Touka ya había ordenado sus sentimientos, pero para Ikki
quien había estado dormido hasta hace poco, se sentía como si la batalla hubiera sido
ayer. Y por eso no sabía con qué palabras responderle a la oponente que había
derrotado.
Pero—aunque no sabía qué palabras usar, Ikki pensó que quería darle las gracias. La
pelea había sido planificada por la traición de otras personas, pero aun así él había
retado a esta orgullosa caballero. Como ella había estado allí, él fue capaz de reunir tal
fuerza en sí mismo.
“Touka-san… yo… como te tuve a ti como mi oponente, pude liberar toda mi fuerza.
Como quería ganarte a ti, pude usar toda esa fuerza… Si tú no hubieras sido mi
oponente… seguramente yo…”
“Kurogane-kun.”
Pero Touka interrumpió las palabras de Kurogane, y lo miró con una sonrisa honesta y
elegante.
“Kurogane-kun, ganar es lo mismo que tener una responsabilidad. Significa que tienes
que heredar el deseo de quien perdió… Esta bandera está llena de los pensamientos y
esperanzas no sólo de aquellos que no pudieron ser representantes, sino de muchas
personas más. No te estoy diciendo que luches por nuestro bien. Pero, cómo decirlo…
por favor llévanos a todos con esta bandera—hasta la cima de las Siete Estrellas.”
Le presentó a Ikki la bandera que traía. Recibiendo esas palabras y la bandera, Ikki
comprendió. No necesitaba cosas como palabras. Cómo pagarles a esta chica, y a todos
los caballeros cuyos sueños no se harán realidad, había una sola manera. El que ganó
tiene que asumir la responsabilidad por las esperanzas de aquellos que perdieron.
En ese caso, él, que había ganado, ¿qué era lo que debía hacer? No era como si Ikki no
lo supiera. Por lo que sujetó firmemente el asta negra de la bandera.
“…Lo prometo.”
Aceptó la bandera. Y en ese momento, una tormenta de aplausos provino de los
estudiantes reunidos.
「¡Da lo mejor de ti, Capitán―!」
「¡Siempre estaremos aquí para animarte!」
「¡Venciste a la presidente! ¡Ahora eres nuestro representante!」
「¡Creemos que puedes ganar el campeonato, Ikki-kun!」
「¡No pierdas~! ¡Rey Espada Sin Corona―!」
Voces de ánimo, gritos de bendición, regaños de aliento. Muchas voces mezcladas con
los aplausos, y todos ellos golpearon el cuerpo de Ikki. Ante ese impacto, Ikki sintió un
entumecimiento corriéndole por todo el cuerpo… y sus labios se apretaron, su rostro se
tensó. Porque si no lo hacía… las lágrimas se derramarían.
Así que Ikki fortaleció su expresión y elevó la bandera en respuesta, luego regresó a su
lugar en la fila. Y le dijo algo en voz baja a Stella quien estaba a su lado.
“…Stella.”
“¿Qué?”
“Yo… hablando honestamente, no me interesa tanto cómo me ven las personas. Como
nunca tuve una buena evaluación, y nunca pensé que la tendría, siempre creí que no
había problema si nadie me entendía.”
Pero—
“Ser aceptado, se siente inesperadamente bien, ¿no?”
Si estaba sonriendo o llorando en ese momento, Ikki no lo sabía realmente. Pero como
Stella lo estaba mirando al rostro y sonriendo felizmente, pensó que seguro estaba
mostrando un rostro alegre.
Y así, la Academia Hagun del Sur de Kanto decidió sus contendientes representantes
para el Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas. (1)
La Academia Donrou del Norte de Kanto. La Academia Kyomon de Tohoku. La
Academia Rokuzon de Tokkaido. La Academia Bunkyoku de Okinawa, Kyushu. La
Academia Rentei de Shikoku y China. Y—avanzando durante los últimos veinte años,
la escuela más fuerte de Japón que había monopolizado el podio de ganadores del
Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas en cada uno de los cinco últimos años,
así como la escuela de campeones líder en el mundo, la Academia Bukyoku de Kinki
Central. Cada una de ellas había revelado pública y apasionadamente a sus
representantes.
Los actores habían aparecido.
Risa de Hielo de Kyomon, Mikoto Tsuruya.
Panzer Grizzly de Rokuzon, Renji Kaga.
Devorador de Espadas de Donrou, Kuraudo Kurashiki.
Y—el campeón del último Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas, el Rey
Espada de Siete Estrellas, Yuudai Moroboshi.
Cada uno de ellos, un famoso guerrero. En este momento, Ikki Kurogane se estaba
dirigiendo hacia ellos a quienes todo el país estaba esperando.
La cima de las Siete Estrellas. Para llegar a esa cima. Y por su más fuerte y amada rival.
Para cumplir su promesa con la Princesa Carmesí, Stella Vermillion.
¡Su historia—estaba avanzando al escenario nacional!
※ ※ ※
En alguna otra parte, mientras se llevaba a cabo la ceremonia de la Academia Hagun—
Bajo un cruce elevado desierto—
「Ja ja ja, entonces el equipo de Hagun se ha preparado, ya veo. Es extremadamente
inesperado que Raikiri, la Corredora de Preparatoria, y la tal Lorelei no estén allí,
pero…」
“No podía evitarse. Porque esas dos personas tuvieron muy mala suerte en el sorteo.”
「Bueno, la suerte es un tipo de fuerza. Si fueron derrotados por un sorteo, entonces ese
era su nivel como caballeros. —Y, bueno si lo mismo le sucediera a Ouma-kun, no creo
que diría lo mismo.」
“No importa, sabes.”
「Qué desalmado, ya veo. Bueno, está bien. ¿Creo que todo ha sido preparado allí?」
“Sí, no hay problemas. Lorelei derrotada fue algo más allá de las expectativas, pero…
no dificultará el plan. —Ella puede ser eliminada en cualquier momento.”
「Ja ja ja. El actual maestro del asesinato. Tu habilidad es incuestionable. Como se
esperaba de nuestro Assassin Negro que superó el récord más alto de nuestra Casa
Asesina.—No, ahora eres el Sonia Negro, ¿cierto? Camarada, Arisuin.」
El semblante de Arisuin en este momento no concordaba con el rostro amistoso que le
mostraba cada día a Ikki y a los demás. Era una expresión fría. No parecía ser una
expresión que tendría una persona con emociones humanas, era una apariencia como de
vidrio. Al echar un vistazo, uno probablemente lo confundiría con otra persona.
Pero como se encontraba ahora, tenía una peligrosa belleza que podía considerarse
violenta.
「En cualquier caso, digamos que los preparativos para la víspera del Festival están
hechos.」
Mientras revelaba una risa que se burlaba de todo el mundo, la persona del otro lado de
la llamada que Arisuin estaba manteniendo con un datapad distinto al de Hagun,
expresó con una voz extasiada.
「Todos los actores están presentes―todos lo piensan, ¿no? Pero eso no es verdad. El
protagonista aún no ha ingresado al escenario. Nadie sabe siquiera que existe un
protagonista. Así que informémosles. Entrando al escenario por debajo del telón, y
golpeando los rostros de aquellos lo suficientemente pretenciosos como para pensar que
son los protagonistas, y se lo revelaremos a toda la audiencia. —El protagonista de este
Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas seremos nosotros, Akatsuki.」
El escenario estaba cambiando a uno con el país entero, y la historia comenzaba a
moverse. Como avanzando cautelosamente—traía consigo un sonido vil y de mal
agüero.

Palabras Finales
Muchas gracias por subscribirte al tercer volumen de Rakudai Kishi no Cavarly. Soy el
autor, Rika Misora.
El tercer volumen fue el clímax del arco escolar. Como autor, yo también estuve
avanzando en él con alta tensión. ¿Se divirtieron todos? Que el autor considere
emocionante al clímax de un capítulo, sería como recitar elogios hacia uno mismo en
estos días. Así que por esa razón, creo que sería bueno que a todos los lectores les
resulte interesante este volumen.
Ahora, voy a cambiar de conversación, pero el segundo volumen de Rakudai Kishi no
Cavarly ha vendido más de cien mil copias. Primero que nada, me gustaría darles las
gracias a todos los lectores. ¡Por sus subscripciones y su apoyo, en verdad les
agradezco! Gracias a ustedes, esta serie completó sin problemas el arco escolar, y puede
continuar hacia el arco nacional. Esto sólo es gracias al apoyo de todos.
En el cuarto volumen, desde el campeón mundialmente conocido hasta la presencia
malvada que aún no ha entrado al escenario, todo tipo de personas apuntando a las Siete
Estrellas aparecerán simultáneamente. ¡Ya que el autor cree que habrá enemigos más
fuertes y batallas más feroces que lo que hubo hasta ahora, por favor sigan apoyando
esta serie!
Ahora me gustaría aprovechar esta oportunidad para ofrecer mi gratitud a las personas
que colaboraron para crear este libro.
Won-san, gracias las maravillosas, maravillosas ilustraciones como siempre. Estoy muy
agradecido por que respondas a mis varios pedidos, incluso en medio de una agenda
apretada. Especialmente la ilustración con la exposición incrementada, se me hizo agua
la boca. ¡El derecho especial para apreciar eso antes que nadie le pertenece al autor!
(Jaja.) Siempre, siempre lo espero con ansias.
Y a Kobara-san el editor, y a todos en el departamento editorial que armaron el trabajo,
muchas gracias como siempre.
Y por último, a todos los que leyeron este libro, les agradezco de nuevo.
¡Bueno entonces, nos vemos en el cuarto volumen!
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