Prólogo - Dioses y Sangre, Niños e Historias
Una sola gota de sangre cayó, provocando ondulaciones. Hace mil largos años, esto se consideraba una ceremonia.
Un contenedor mortal recibiría una pequeña gota de un Dios, luego comenzaría su ascenso hacia el siguiente nivel. Algunos decían que este ritual era la clave para agarrar el futuro, proporcionándoles a las personas la fuerza necesaria para aplastar el mal y superar grandes desafíos.
Pero los Dioses escucharon esa historia y se rieron, diciendo que no había necesidad de complicar las cosas.
La sangre era un estimulante, simplemente un disparador. Liberaba el potencial que estaba encerrado dentro de los mortales, desbloqueando Habilidades ilimitadas que incluso los Dioses no podían prever. Estos mortales eran quienes se paseaban por interminables senderos, superaban las desbordantes olas, soportaban la lluvia torrencial y enfrentaban las tormentas de frente. Eran ellos quienes movían sus remos a través del vasto mar mientras viajaban a lugares más allá del horizonte.
Un Dios se disculpó, diciendo que estaba mal empujar sus Voluntades sobre los niños.
Un Dios esquivó el problema, diciendo que todos los padres encontraban la felicidad al ver crecer a sus hijos. Un Dios oró para que un Héroe asumiera la carga de la era señalada.
A lo largo de los siglos, muchos Dioses desangraron sus dedos y, con sus propios diseños en mente, rociaron su sangre sobre el mundo.
Desde hace mucho tiempo y todavía hoy en día...
Después de que cayera la gota provocando ondas de luz, la piel del humano tembló como la superficie de un charco de agua mientras era salpicada con Ichor. De repente, caracteres negros danzaron a través de la carne. Los revoloteantes símbolos se veían exactamente como las palabras de un oráculo flotando dentro de una llama sagrada. Uno por uno, mientras un dedo delgado los trazaba, se convirtieron en parte de un sello tallado que se parecía a un epitafio.
<Texto Sagrado>.
Usando <Excelia>—la crónica invisible de los niños—en lugar de tinta, la mano de la Diosa indujo a la
<Falna> a transformarse en una nueva forma. Como si estuviera escribiendo una nueva historia. Como si estuviera pasando a la siguiente página.
Disfrutaba esta sensación. Su corazón bailaba indescriptiblemente cuando los fragmentos de un cuento llenaban la página en blanco. Era su privilegio especial ser la primera en leer la historia. Era un tesoro que nadie podía robarle. Este era un momento especial, un momento de su conexión personal y única con el chico. Más que nada, eso era lo que ella quería.
Como una niña cuyos ojos brillaban mientras escuchaba un cuento de hadas, sonrió débilmente ante el recorrido de la estrella de la historia.
Y luego dio vuelta a una página nueva.
Dibujados sobre su espalda, los verdaderos nombres de la Diosa y los miembros de su <Familia> brillaban sutilmente junto a su símbolo, una llama.
Finalmente, ella dejó de mover su mano y se apartó de su espalda.
Después de haber terminado de escribir la historia, la Diosa habló con emoción, como si estuviera soltando un suspiro que había contenido durante mucho tiempo dentro de su pecho.
--Felicidades, Bell-kun… has obtenido un <Aumento de Nivel>.
Capítulo 01 - Conejo x Primer Plano
--Gracias.
Bell se levantó y se inclinó ante Hestia.
--Así que tardaste, que, dos meses en pasar del Lv. 3 al Lv. 4 La última vez fue un mes, así que el <Aumento de Nivel> se está haciendo cada vez más difícil… pero vaya, tu crecimiento es realmente asombroso.
--Uh… lo siento.
--¿Por qué te estás disculpando?
Hestia y Bell estaban dentro de una de las habitaciones de la <Mansión de la Chimenea>. Bell había estado sentado en el borde de la cama mientras Hestia actualizaba su <Estado> hasta que se levantó para tomar la hoja de estadísticas de ella antes de volver a sentarse. Ella se sentó a su lado. Mientras miraba el texto en Koine, su expresión permaneció calmada y tranquila—o más bien, seria.
Tampoco había mostrado ningún signo de sorpresa al escuchar que había obtenido un <Aumento de Nivel>. Tal vez había sentido que sucedería—una sensación de que su contenedor ascendería a la siguiente etapa.
Después de todo, había superado una lucha de vida o muerte contra su mayor rival.
--Bell-kun.
--¿Sí?
--Ese Minotauro negro… Asterios-kun, ¿Verdad? ¿Él era… fuerte?
--… Sí.
Él asintió como si estuviera perdido en sus pensamientos.
El Gremio había determinado que el potencial del Minotauro negro—oficialmente, había sido designado como una subespecie del Rinoceronte Negro, un monstruo que se encontraba en los Pisos Profundos—era de Lv. 7. Lo habían registrado como un objetivo a eliminación de primera clase basado en el hecho de que, durante su alboroto a través de la ciudad, había derrotado a numerosos Aventureros, incluidos algunos miembros de la
<Familia Loki>, por lo que era tan peligroso como un Monstruo Rex.
Bell no había derrotado a Asterios, pero fue el único que lucho contra el de frente. Un Aventurero Lv. 3 se enfrentó a un monstruo Lv. 7 y sobrevivió. Sin lugar a dudas, era un logro tremendo. Ciertamente, parecía haber una justificación adecuada para que Bell obtuviera un <Aumento de Nivel>, aunque había perdido ante
Asterios.
Pero en el caso de este chico…
Hestia reflexionó sobre la situación actual. La derrota podría haber significado algo excepcional para Bell. Tal como Freya había dicho en el <Denatus> más reciente, algunas <Excelia> tenían un significado especial, y este era uno de esos casos. Mientras Hestia miraba al chico sentado con la mirada hacia abajo como si recordara una memoria, no pudo evitar sentir que ese era el caso. La revancha contra el Minotauro había sacado su potencial. Destino era una palabra apta para describirlo.
Por supuesto, las bases para el <Aumento de Nivel> se habían establecido antes de la batalla contra Asterios. Había sucedido la batalla de Bell contra la <Familia Ishtar>, su progreso constante para llegar al 20° Piso del Calabozo, y luego su batalla contra los malvados cazadores que perseguían a los Xenos. No había ninguna duda al respecto—desde que alcanzó el Lv. 3, había estado acumulando <Excelia> de rango superior que era esencial para el <Aumento de Nivel> de forma continua.
La batalla contra Asterios solo había sido el empujón final.
--… De todos modos, sobre tu <Estado>… Como de costumbre, el conteo de tus Habilidades Básicas se ha restablecido, por lo que los números comienzan desde cero nuevamente. Solo había una <Habilidad de Desarrollo> para elegir con el <Aumento de Nivel>, así que seguí adelante y te la di. ¿Estuvo bien?
--Si, está bien.
--Además, probablemente ya lo hayas notado, pero… tienes una nueva Habilidad.
Hestia se había deshecho de su estado de ánimo meditativo y estaba actualizando a Bell sobre su Lv. 4. Él asintió firmemente, como si estuviera recibiendo algo importante, pero eso era todo. Hestia desvió su mirada hacia su espalda.
Bell Cranel Lv. 4
Fuerza: I0 Resistencia: I0 Destreza: I0 Agilidad: I0 Magia: I0 Suerte: G Resistencia Anormal: H Escape: I
<Magia> [Firebolt]
• Magia de Lanzamiento Rápido
<Habilidades>
[Deseo Inquebrantable]
• Acelera el crecimiento.
• Los efectos duran tanto como sus sentimientos no cambien.
• Los efectos están determinados por la fuerza de sus sentimientos. [Deseo del Héroe(Argonaut)]
• Derecho a cargar automáticamente para una acción activa.
[Asesino de Toros]
• Incrementa exponencialmente todas las habilidades al luchar contra monstruos tipo toro furioso.
Para empezar, su nueva <Habilidad de Desarrollo> era <Escape>.
De acuerdo con la información proporcionada por el Gremio, esta Habilidad mejoraba considerablemente la velocidad durante las maniobras evasivas. En pocas palabras, le permitía al usuario hacer un retiro rápido. Solo aparecía en el Lv. 4 o superior, y era rara… pero, por otro lado, se consideraba deshonrosa porque solo se manifestaba en Aventureros que habían mostrado una propensión verdaderamente extraordinaria a huir en el pasado.
Pensando en ello, desde que era un Aventurero Lv. 1 hasta el presente, a Bell siempre lo había perseguido algo. Desde el Minotauro y el Silverback hasta la <Familia Apolo> y la<Familia Ishtar>, la historia de Bell Cranel era una línea de tiempo de escapes.
Hestia lo sabía, y aceptó que esta Habilidad se había manifestado para Bell. Tenía algunos pensamientos sobre el tema, pero al final, las <Habilidades de Desarrollo> eran raras y era importante tomar lo que estuviera disponible.
Ella estaba más interesada en la tercera Habilidad.
<Asesino de Toros> era una Habilidad tipo asesino, lo que significaba que solo podía usarse contra un tipo específico de enemigo.
A estas alturas, había poca necesidad de explicar por qué había aparecido. Era el instinto, el potencial y la voluntad pura del chico, manifestados a través de la batalla mortal contra su antiguo adversario. Con toda probabilidad, la Habilidad le permitiría a Bell usar habilidades de combate mucho más allá de su Nivel cada vez que luchara contra Asterios u otros monstruos de tipo Minotauro. Haría de Bell un Cazador de Toros tanto en nombre como en realidad.
Hestia había estado examinando en silencio la hoja de <Estado>, pero ahora lentamente apartó su mirada de ella.
--…
Bell parecía como si finalmente hubiera vuelto a sus sentidos.
A diferencia de cuando había obtenido su <Aumento de Nivel> en el pasado, esta vez no había brincado como un niño emocionado. Sin embargo, a pesar de que su expresión era tranquila, había olvidado volver a ponerse la ropa, y sus ojos prácticamente estaban haciendo un agujero en la hoja. Habiendo aceptado su nueva fuerza, estaba completamente absorto en sus pensamientos, como si estuviera reflexionando sobre una escena distante.
Hestia nunca lo había visto así antes.
Ha cambiado.
Pensó para sí misma.
El mismo deseo de “volverse más fuerte” todavía emanaba poderosamente de su cuerpo. Pero los sentimientos y el significado contenidos en esas palabras habían cambiado.
Se había despojado de una piel, roto a través de su caparazón. Quizás esa era la manera de describirlo.
--Realmente… solo te estás volviendo más y más genial.
--¿Huh?
--Nada, olvídalo.
A diferencia de los Dioses que no cambiaban, Bell había evolucionado, y Hestia estaría mintiendo si dijera que eso no la hacía sentirse un poco sola. Pero ese sentimiento fue superado por la alegría pura—tanto como Diosa principal y como chica—por el crecimiento del chico.
--Hey Bell-kun, escucha esto.
--… ¿…?
--Tengo este otro nombre que es un símbolo de lo que hago y también es como un título… <Vesta>.
--<Vesta>…
--Así es. En el lenguaje sagrado, significa “llama sagrada”.
--… ¿Por qué me lo dices ahora?
--Oh, no lo sé. Te miré y solo quería decírtelo.
Bell levantó la mirada, y Hestia entrecerró los ojos y sonrió un poco. Todavía sentada a su lado en la cama, volvió su mirada hacia el techo, cerró los ojos con fuerza y dejó que la sonrisa se extendiera por su rostro.
× × ×
El sonido de pasos resonaba a través del aire en un viento suave.
Bajo un cielo azul, Orario no era ni demasiado caliente ni demasiado frío. La temperatura era perfectamente cómoda. La temporada de verano había pasado, y la brisa rozando mi piel traía un toque del otoño aún lejano. Pronto será la temporada de cosecha.
En esa dirección se dirigieron mis pensamientos al contemplar el paisaje más allá de los parapetos de la ciudad—una escena de bosques verdes, praderas abiertas y montañas modestas.
Una vez más, estaba encima de las murallas de la ciudad. Durante los último s días desde que se actualizó mi
<Estado>, mis pies me habían traído hasta aquí como por costumbre.
O tal vez quería enviar un mensaje a ese laberinto subterráneo donde mis promesas y mi última batalla esperaban… para declarar que había obtenido un <Aumento de Nivel>, y ahora mis pies comenzaban a moverse en serio.
--… Para poder avanzar, ¿Necesito descansar?
“Descansa bien tu cuerpo y alma.”
Eso fue lo que me dijo Kami-sama después de que el incidente de los Xenos llegó a su fin.
Me empujé implacablemente durante diez días después de que la <Familia Ikelos> causara problemas inicialmente. Ahora que estaba libre de esa agitación, me había entregado a la paz y la relajación. Eso tambien era parte del trabajo de un Aventurero. Kami-sama tenía razón cuando dijo que el descanso de un guerrero era muy importante. Gracias a sus consejos, mi cuerpo estaba en camino a recuperarse por completo.
Aparte de mi propio estado físico, muchas de mis armas y equipos estaban medio destruidas o se perdieron por completo. En este momento, nuestro herrero, Welf, estaba abrumado con el trabajo de arreglar y reemplazar todo—aunque sonaba muy feliz cuando me dijo que esta era una oportunidad para crear nuevas cosas. Así que este también era un período de preparación mientras esperaba que mi nuevo equipo estuviese listo.
Sin embargo, honestamente no podía quedarme quieto.
Me prometí a mí mismo que me haría más fuerte, y ese voto estaba rugiendo en mi pecho.
Pero por ahora, era como había dicho Kami-sama—debería estar descansando. Tenía que contener mi corazón impaciente y fortalecerme para los próximos desafíos. Recordé la imagen de la espalda negra de mi oponente que se dirigía hacia el Calabozo y miré mis palmas.
… Me sentía extraño.
Estaba terriblemente tranquilo, y esta calma me parecia extraña. En el pasado, habría estado inquieto en un momento como este, buscando algo que hacer y corriendo desesperadamente hacia adelante. Pero en este momento, estaba tan tranquilo y sereno que incluso me sorprendí.
Cuando ese digno oponente me derroto, el arrepentimiento y la frustración me abrumaron, y lloré lastimosamente. Pero después de eso, algo pareció cambiar dentro de mí.
Y hablando de cambios…
Desde ese día, mi entorno también había cambiado un poco.
En primer lugar, el duro trato que recibí de los ciudadanos se había suavizado considerablemente. El cambio no fue tan dramático como cuando gane el <Juego de Guerra>, pero al menos no era el blanco de tantas críticas y desdén. Lili dijo que los ciudadanos comenzaron a verme de manera diferente después de ser testigos de mi batalla… y era cierto que ahora las personas me saludaban con más frecuencia en las calles, especialmente esos Enanos de sangre caliente.
El mayor impacto fue cuando Lai y los otros niños del orfanato visitaron nuestra sede. Para mi sorpresa, María- san los llevo a nuestra puerta principal, donde se disculparon conmigo. Los niños también dieron su agradecimiento.
“Lamentamos haber dicho todas esas cosas malas, gracias por salvarnos, estuviste muy genial…”
Estaría mintiendo si dijera que no estaba feliz de escuchar a Lai y Fina decir esas palabras sinceras mientras se sonrojaban. Pero me sentí mal al mismo tiempo.
Lai y los otros niños no sabían sobre los Xenos. Simplemente pensaban que los rescaté de monstruos aterradores. Eso tambien era cierto para los ciudadanos. Lili estuvo allí conmigo cuando llegaron los niños, y ambos compartimos la misma culpa. Una oleada de abatimiento que no podía poner en palabras se levantó en mi pecho. Pero el semielfo Ruu eliminó esa sensación.
--Onii-chan… Tenías razón. Gracias… por luchar por todos nosotros. Enterró felizmente su rostro en mi estómago, y sus palabras… me salvaron.
Como los otros, él no sabía nada sobre los Xenos. Pero para mí, sonaba casi como si afirmara la existencia de Wiene, Lyd-san y todos los demás. Definitivamente había lágrimas en mis ojos cuando lo abracé silenciosamente y lo devolví al grupo.
--…
Ahora, estaba aquí en las murallas de la ciudad pensando en esa escena mientras disfrutaba de la sensación del viento que soplaba entre el parapeto y el camino. Lentamente, me di la vuelta.
Sentí una presencia y escuché los pasos de dos personas. Un momento después, mis visitantes aparecieron en la parte superior de la escalera que conducía al nivel superior de la muralla.
--Hey, Bell.
--Hermes-sama…
El Dios con cabello naranja estaba con su dependiente Asfi-san. Inclino ligeramente su sombrero de viajero con plumas a modo de saludo.
Justo entonces, me di cuenta de algo.
--Um… ¿Qué es esa marca roja en tu rostro? Parece que alguien te pateó…
--Pasé por tu hogar de camino aquí… Haha, cuando me encontré con Hestia, ella me dio una patada voladora.
Comencé a sudar ante la inesperada mención de una patada voladora justo cuando Asfi-san dejo escapar un suspiro. Hermes-sama—con la huella del pie de Kami-sama claramente visible en su hermoso rostro—dejo escapar una risa vacía. Pero fue fácil para mí adivinar por qué Kami-sama actuó tan violentamente.
--Bell—lo siento.
Como si hubiera leído mi mente, Hermes-sama enderezo su espalda y se disculpó conmigo. Luego sostuvo su sombrero contra su pecho y se inclinó, viéndose como un noble en todos los aspectos. Lo mire fijamente. Asfi- san también parecia sorprendida, al parecer tampoco esperaba esto.
--Quería disculparme por el incidente con los Xenos. Usé a Gros y los otros monstruos, aunque sabía que eso te lastimaría.
Hace cinco días, después de despedir a Wiene y los demás, luché contra Gros-san y los Xenos alados. Ahora sabía que eso fue parte del plan de Hermes-sama. Acorralo a los Xenos en una esquina y esperaba que yo los destruyera. Sin duda, Kami-sama atacó a Hermes-sama cuando mostró su rostro en nuestra sede porque estaba enojada por sus planes.
Pero Hermes-sama no me dijo por qué lo hizo. Todo lo que dijo fue: “¿Me odias?”
--… No lo sé.
Respondí con sinceridad.
--No puedo perdonar lo que le hiciste a Gros-san y a los demás… pero nos has salvado a Kami-sama y a mí muchas veces en el pasado. Yo… no sé qué pensar.
¿Simplemente estaba actuando con el capricho típico de un Dios y disfrutando de la situación como una distracción bienvenida? Si él afirmara eso, podría creerle. Pero mis instintos me decían que no nos estaba ayudando y actuando tras las escenas simplemente para divertirse. Creo que estaba actuando de acuerdo con un determinado ideal o su propia Voluntad.
Hermes-sama se enderezo nuevamente y sonrío ante mi respuesta.
--Si no me perdonas, también está bien. No necesitas entenderme. Pero—probablemente seguiré entrometiéndome en tu vida. Sé que podrías estar resentido conmigo por eso ahora, y tambien más tarde.
--¿Por qué? Le pregunte.
--Bueno… porque soy un fan tuyo.
Había escuchado esa frase en alguna parte antes. Pero en este momento, la expresión en el rostro de Hermes- sama no era su típica sonrisa amable. En cambio, sus ojos entrecerrados y las esquinas levantadas de su boca me recordaron a un Dios que miraba a sus hijos desde el cielo.
--De todos modos, he hecho lo que vine a hacer. Quería asumir la responsabilidad de mi malvado plan ahora que he sido expuesto. También me presente ante Hestia, así que me despediré.
Volvió a ponerse el sombrero en la cabeza y se alejó de mí. Entonces, como un viento temperamental, se fue.
--Bell Cranel… Si puedes ver las cosas racionalmente, te pido que no lo odies.
Asfi-san se había quedado atrás, y por un momento, miro a la figura retirándose de su Dios principal como una madre cuidando a un niño problemático.
--A pesar de lo que hizo, estaba preocupado por ti. Dijo antes de inclinarse y girar sobre sus talones.
Los vi desaparecer por las escaleras. Justo entonces, como si ocupara su lugar, llego otro visitante.
-- —Vaya, vaya. Nunca imaginé que mi visita coincidiría con la del Dios Hermes.
--Fels-san…
--Veo que has adivinado que soy yo. Parece que llegue en un mal momento, como a los Dioses les gusta decir.
Encogiéndose de hombros y quitándose un velo, el Mago vestido de negro se materializo de la nada. Fels-san llevaba una capucha negra que ocultaba su rostro y guanteletes del mismo color. El Mago espectral se giró hacia mí, todavía a unos cinco pasos de distancia.
--¿Estuviste oculto todo este tiempo?
--Sí… pensé que probablemente enfurecería si me encontrara cara a cara con el Dios Hermes, así que esperé hasta que se fueron.
Seguro que hoy estaba recibiendo muchos visitantes.
Al parecer Fels-san tampoco había perdonado a Hermes-sama. Podría ser aversión, o tal vez sea más exacto decir que el Mago estaba lleno de sentimientos complicados hacia el Dios. En cualquier caso, Hermes-sama parecia estar ganándose mucha mala voluntad. La imagen de su rostro sonriendo irónicamente y sus palabras ligeramente doloridas aparecieron en mi memoria.
La túnica negra tembló como si su portador suspirara, entonces la mirada de Fels-san se posó en mí.
--Ahora que todo está finalmente resuelto, vine a ver cómo estabas. ¿Te sientes como tu viejo yo de nuevo?
--Sí.
--… Tu expresión ha cambiado bastante. La noticia de tu <Aumento de Nivel> a Lv. 4 acaba de llegar al Gremio… Para mí, no te pareces en nada al tú de hace varios días—aunque, por supuesto, no tengo globos oculares.
El esqueleto bromeo, mirándome con admiración.
Así que era como si fuera una persona completamente diferente… ¿Eso realmente era cierto? Ciertamente no podía decirlo.
De lo que estaba seguro era de que el deseo de volverme fuerte ardía mucho más ferozmente dentro de mi pecho que antes.
--Bell Cranel, ¿Puedo hacerte una pregunta?
--¿Qué es?
Fels-san se detuvo por un momento, luego hablo lentamente.
--¿Has decidido… qué hacer a continuación?
--…
Permanecí en silencio. Para alcanzar a la persona que admiraba, para cumplir mi promesa con Wiene, para resolver las cosas con mi rival… Sabía lo que tenía que hacer. Ya lo había decidido. Pero me llevo unos segundos ponerlo en palabras.
--Planeaba ir de nuevo al Calabozo. Para así poder… ser más fuerte.
Mientras el viento silbaba alrededor de la imponente muralla de la ciudad, Fels-san me miró fijamente. La mirada que le regrese no vacilo. El Mago asintió.
--Parece que has tomado una decisión… Pero también detecto un indicio de indecisión.
--…
--No quiero que mueras. Justo como dijo Lyd en la Aldea Oculta, ese es mi sincero deseo. Y por esa razón, tengo la intención de entrometerme un poco en tus asuntos—aunque es posible que no pueda eliminar por completo tu vacilación.
El Mago vestido de negro levanto silenciosamente una mano.
--Bell Cranel, te daré una razón para luchar.
Fels-san apunto más allá de mis pies, al paisaje extendido muy, muy abajo.
--Debes despejar el piso más profundo del Calabozo. Si no haces eso, la raza humana y los Xenos nunca podrán coexistir.
--… ¡…!
Fels-san continúo hablando mientras yo estaba inmóvil, mirándolo fijamente.
--Por supuesto, Urano y yo continuaremos ayudándolos… pero al final, si no puedes manejar esto, entonces es probable que no llegue el futuro que ambos esperamos.
El piso más profundo del Calabozo.
Tomo un minuto para que esas palabras penetraran en cada rincón de mi ser y para que las comprendiera. Lentamente, abrí la boca para hablar.
--¿Qué… hay en el piso más profundo del Calabozo?
¿Qué es el Calabozo? Le plantee esa misma pregunta a Kami-sama antes. Fels-san me respondió en voz baja.
--Tu voto… y cómo resolverás tu batalla.
Las palabras, tan silenciosas que casi fueron ahogadas por el viento, cayeron en el espacio entre nosotros.
Fels-san no explico la razón por la que necesitaba despejar el piso más profundo del Calabozo, ni cómo eso estaba conectado con los Xenos. Lo único que revelo era la dura verdad y la Voluntad que muy probablemente se originaba en Urano-sama.
--Bell Cranel, si quieres ayudar a Lyd y a los otros Xenos… entonces encuentra la manera de seguir avanzando.
--…
--Que la luz te acompañe en tu viaje.
Habiendo terminado de hablar, Fels-san sacudió el velo, se lo puso y desapareció de la vista. El deliberado sonido de pasos se desvaneció, y el silencio cayo a mi alrededor.
Solo en las murallas de la ciudad una vez más, me gire y mire la escena que tenía ante mí. Una enorme torre rozaba los cielos, y debajo de ella, un enorme laberinto se extendía a través del fondo de la tierra.
× × ×
En el 30° piso de Babel, la gigantesca estructura en el centro de Orario, un ruido anormal llenaba los pasillos. Un <Denatus> estaba en marcha.
Dioses jóvenes y viejos, hombres y mujeres, asistían al llamado Consejo Asesor, que estaba a punto de comenzar. Todos ellos tenían demasiado tiempo libre en sus manos.
--Ha pasado un tiempo desde el último <Denatus>, ¿No es así?
--Eso es porque justo cuando llegó el momento de realizar uno, la <Familia Ikelos> fue y causó todos esos problemas.
--¿Quién podría posiblemente realizar un <Denatus> en medio de un alboroto así?
Se suponía que las reuniones tendrían lugar cada tres meses, pero debido a los eventos que rodearon a los Xenos, el último se había pospuesto. Ahora, después de repetidos retrasos, los Dioses charlaban con entusiasmo mientras se reunían en el gran salón. Algunos incluso se estiraban en preparación, aunque no había ninguna razón para ello.
Hermes no está aquí… Bueno, tal vez eso sea lo mejor. ¡Si lo volviera a ver tan pronto después de su visita, podría darle una patada voladora de nuevo!
Hestia estaba sentada en una mesa enorme con capacidad para cincuenta. Ella estiró el cuello mirando alrededor. Todavía no había perdonado a Hermes por lo que había hecho, y solo pensar en eso la hizo ponerse furiosa. Escaneó los rostros en el pasillo. Loki, Freya, Miach, Hefesto, Takemikazuchi y Ganesha estaban presentes… Aparte de Apolo e Ishtar, quienes habían sido desterrados y expulsados, la multitud era casi idéntica a la de la última reunión. Pero habían pasado muchas cosas en esos tres meses, incluidos los conflictos entre su <Familia> y los que pertenecían a las de Apolo e Ishtar. Hestia no pudo evitar recordar el vertiginoso remolino de eventos y reflexionar sobre la riqueza del tiempo en el Mundo Inferior.
--¡¡Soy Ganesha!! ¡Más importante aún, soy el moderador de esta reunión!
--¡De ninguna manera!
--Ugh, si Ganesha es moderador, me voy a casa…
--¡Espera, espera, no te precipites!
--¡Muy bien entonces! ¡Yo, Ganesha, contaré los recientes eventos en la ciudad!
El Dios de la máscara de elefante consiguió energéticamente comenzar la reunión. Primero vino la sesión informativa regular, donde se intercambió información sobre la ciudad y otros lugares. Pero a pesar del entusiasmo de Ganesha, la sesión informativa terminó casi antes de que empezara.
--¿Alguna pregunta? Hablen—¡Estaré feliz de responder a cualquier pregunta que tengan!
Ganesha insistió. Sin embargo, los asistentes parecían querer nada más que dejar las cosas apresuradamente. Esto fue deprimente para Ganesha, quien se había dedicado día y noche a mantener la paz en Orario.
No va a mencionar a los Xenos, ¿No es así…?
Hestia se sintió un poco aprensiva sobre el tema, pero parecía que Ganesha también quería contener su lengua.
--Está bien, entonces pasaremos a la Ceremonia de Nombramiento…
Ganesha anunció sin espíritu. En el instante en que lo hizo, la atmosfera en la habitación se transformó. Los Dioses repentinamente se llenaron de vida y explotaron de emoción.
--¡Sí, finalmente!
--¡Esto es lo que estaba esperando!
--¡Es la única razón por la que me presenté hoy!
Todos tomaron copias de los documentos del Gremio que estaban pasando alrededor de la mesa y comenzaron a hojearlos con entusiasmo.
La última página fue lo que llamó la atención de muchos en el grupo. Ahí era donde encontraron la información sobre el humano de cabello blanco, actualizado a toda prisa en el último momento por el personal del Gremio, tal como había sucedido en el último <Denatus>. El <Pequeño Novato>, Bell Cranel.
--Nunca había visto a un niño aparecer en el <Denatus> tantas veces seguidas.
--Sí, ¿Puedes creer que obtuvo dos <Aumentos de Nivel>, del Lv.2 al Lv.3 y luego al Lv.4? Dios mío.
--¡Que insano!
Voces surgieron de alrededor de la mesa ovalada. Todos eran exuberantes y alegres gritos de apoyo. La Diosa de la Belleza sonrió dulcemente, mientras que la Diosa embaucadora entrecerró los ojos y tarareo una melodía.
¿Cómo fue capaz el chico crecer tan rápido?
Ninguno de los Dioses presentes pronunció una pregunta tan insensible como esa. Todos coincidían en que alguien que se había mostrado capaz en una batalla decisiva contra el Minotauro era digno de ser llamado un Héroe. Sus sonrisas se profundizaron y se extendieron alrededor de la mesa.
Está bien; estará bien…
Mientras tanto, la expresión de Hestia se volvía más rígida a medida que los otros Dioses se emocionaban más.
Nuestra <Familia> es más respetable ahora, con una gran casa y todo. Nuestra <Familia> incluso ha aumentado de rango junto a Bell-kun… ¡Sí, las cosas son realmente diferentes de cómo eran hace tres meses…!
¡Y mi propia habilidad de hablar también debería estar mejorando…!
La joven Diosa apretó su mano en un puño. Empapada en sudor y luchando con sus preocupaciones internas, concentró toda su energía en evitar un título que pudiera avergonzar a Bell.
Pronto, la Ceremonia de Nombramiento comenzaría en serio.
--¡Ahora, vamos a darle a Bell-kyun su nuevo apodo!
--¡¡Espera, vamos a guardar el plato principal para el final!!
--Sí, alguien más en la <Familia> de la Diosa Loli también obtuvo un <Aumento de Nivel>.
--Sí, sí… ese niño Pyonkichi, Wel-lo-que-sea, ¿Verdad?
--¡Bien entonces, comenzaremos por decidir un nombre para Welf Crosso!
--<Ignis, el Siempre Ardiente>.
--¡Perfecto!
--Eso es seguro.
--¡Sí, está decidido!
--Como el mismo chico dijo, “Esto no es suficiente para sofocar las llamas que avivas en mi corazón”.
--¡Oh, me estoy muriendo!
--¡Es apropiado!
Así, los Dioses decidieron el apodo de Welf. Hestia quería protegerlo, pero decidió que ese era mejor que la mayoría de las alternativas que podrían proponer y lo dejo pasar. De todos modos, podría ser un duro golpe para Welf…
Miró diagonalmente a través de la mesa. La Diosa de la Herrería, su amiga cercana, se había jactado descuidadamente sobre la declaración de amor de Welf antes, y ahora sus palabras habían regresado para atormentarla. Sus ojos estaban fijos en la dirección opuesta mientras se sonrojaba profundamente.
--Dos personas en la <Familia Takemikazuchi> también obtuvieron un <Aumento de Nivel>.
--¡<El niño del Lejano Oriente>!
--Yo diría que <Mechones Negros> es uno bueno.
--Chigusa Hitachi… es tímida, pero puedo decir que sería una buena esposa.
--¿Qué hay de <Ave de Amor>, Takemikazuchi?
--¡Es mejor que <Zetsu Ei>!
La Ceremonia de Nombramiento se realizó sin problemas, y pronto, fue el turno de Bell. Hestia, que estaba experimentando un déjà vu, inhaló profundamente y contuvo la respiración.
Los otros Dioses estaban sonriendo y murmurando que había llegado el momento crucial. Mientras intercambiaban miradas como para preguntar quién iniciaría el debate—la elegante Diosa de la Belleza levantó su brazo fresco y juvenil.
--¿Puedo ofrecer una opinión?
--… “ “ “ “ “¿¡…!?” ” ” ” ”
¡¡Freya hizo un movimiento!!
Un murmullo pasó a través de la reunión. No solo la aterrorizada Hestia, sino el <Denatus> en su conjunto había alcanzado el punto maximo de tensión nerviosa y emoción.
--¿Qué es esto? ¿La propia Freya-sama está mostrando interés?
--Así que ahora eres fan de Bell-kyun, ¿Verdad?
--En efecto lo soy. No pude evitar estremecerme al ver esa batalla.
¡La notoria Freya finalmente había puesto sus ojos en el <Pequeño Novato>! Sin duda esto era una señal de problemas por venir.
Los Dioses, que no tenían idea de la verdadera participación de Freya, asumieron que su interés en el chico era un desarrollo inevitable. Después de todo, Bell Cranel difícilmente podría escapar de la atención después de causar tanto revuelo en toda la ciudad. Algunos de los Dioses incluso sospechaban que la Diosa de la Belleza había desarrollado sentimientos por el chico y observaban con diversión para ver qué pasaba.
Entre la multitud, solo Hestia se sentía extremadamente nerviosa.
--Freya… confío en que elegirás un buen apodo para mi Bell-kun. Hestia dijo con una sonrisa que no llegaba a sus ojos.
--Vamos, vamos, Hestia, los comentarios así me ponen más nerviosa.
Respondió Freya, devolviéndole la sonrisa venerablemente. Incluso los Dioses, que normalmente estarían burlándose de la Diosa Loli en una situación como esta, fueron intimidados. ¿Había llegado finalmente la batalla final del Ragnarök?
Freya se llevó una mano a la mejilla y mostro un gran espectáculo de titubeos, antes de finalmente mostrar una brillante sonrisa.
--¿Qué piensas de <Vanadis Odr, Compañero de la Vanadis1>?
--¡¡¡Hey, hey, heeeeeeeeey!!!
1 “Vanadis” es el otro nombre de Freya en la mitología nordica y Odr es el nombre de su esposo en la misma.
Hestia golpeó ambos puños sobre la mesa con un fuerte *Bang* y se levantó.
--¡Compañero, mi culo! ¡¡Bell-kun pertenece a mi <Familia>!!
--¿Qué, no te gustó mi sugerencia?
--¿¡Cómo demonios va a gustarme!?
Todos sabían que Freya era una Diosa extremadamente apasionada. Por el momento, los Dioses dejaron de lado la cuestión de si su propuesta inicial era sincera, una broma o un intento de entrometerse en los asuntos de Hestia y charlaban con alegría. Sus partidarios estaban especialmente entusiasmados de ver una vez más su comportamiento de reina en un <Denatus>.
A pesar de que la Diosa principal del chico inmediatamente rechazó la sugerencia de Freya, ella no mostró signos de estar molesta. En su lugar, sonrió maliciosamente y retiró su propuesta con un suspiro y un “Que mal”.
--¡Eso no es bueno! <Vanadis Odr>, ¿Estás bromeando? Estás demasiado obsesionada con el sexo, y no tiene ningún sentido de todos modos.
Comentó Loki con una carcajada.
--Okay entonces, Loki, ¿Cuál es tu sugerencia? Freya respondió.
--Hmm, déjame pensar…
Ignorando dramáticamente la mirada de Hestia, que casi gritaba, ¡No digas nada estúpido! Loki levantó un dedo en el aire.
--<Juguete del Tonto>.
--¡¡Fuera de aquí!!
Gritó Hestia con indignación.
--De todos modos, ¿¡Por qué debería ser tu juguete!?
Pronto, todos los otros Dioses se estaban acumulando en la desagradable fiesta que Freya y Loki habían comenzado.
--¡Sí, tengo una idea! ¡<Crema de Castañas>!
--¡Oh Bell-kyu~n! ¡Cásate conmigo! ¿Qué hay de <El novio Bell2>?
--¡Acabas de convertir al ochenta por ciento de los Dioses en esta habitación contra ti!
--¡Esa enorme sonrisa en el rostro de Freya-sama es la mirada más letal que he visto!
2 Aquí aparentemente hay un juego de palabras que se perdi ó en la traducción con el nombre de Bell, en inglés lo ponen: “wedding Bell” que significa “ceremonia de boda” o “campanas de boda”, pero ya que se vería raro, lo deje de la forma más parecida, XD
--¡Eeeeeek!
--¡Cállate y escucha mi canción! ¡Se llama <Pyonkichi Afortunado>!
--¡Ríndete ya!
--¡<Valiente Orejas Largas>!
--Tuuuuu te estás esforzando demasiado.
--¡Ni siquiera tiene orejas largas!
--Alejémonos del tema del conejo.
--¿No tiene otras características distintivas? Como, ¿Algún otro rumor o información sobre él?
--Ahora que lo pienso, hubo un rumor de que el chico tenia <Fetiche de Monstruo>.
--¿Qué…?
--Eso significa que… irá por humanos, y por monstruos… ¿E incluso por los Dioses?
--¿Qué tal <Todo Es Bueno>?
--¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAARGHHH!!!
La paciencia de Hestia había llegado a su límite. Gritando, agitó ambos brazos en el aire. Takemikazuchi y Miach trataron de calmarla, pero incluso mientras lo hacían, los otros Dioses seguían rugiendo con risas indecentes. Hestia aulló de rabia. El caos en la habitación estaba llegando a su punto máximo.
Finalmente, alguien mencionó que era hora de ponerse serio, y los Dioses pusieron fin a sus ruidosos chistes. Con la ayuda de Miach y Takemikazuchi, Hestia—quien todavía jadeaba con fuerza—logró arrancar un apodo seguro para Bell del grupo.
--Mierda… Realmente se metieron conmigo.
Después de que terminó la reunión, Hestia lanzó su cabeza sobre la mesa, completamente sin aliento. Hefesto se sentó a su lado, sonriendo con ironía.
--Eso es porque realmente estás ascendiendo en el mundo en estos días. Fue un tipo de bautismo, en cierto sentido.
Dijo Hefesto
Tal vez porque habían logrado burlarse de la descarada Diosa Loli, los otros Dioses salieron de la habitación viéndose muy satisfechos consigo mismos. Su número incluía a Freya, quien le lanzó una mirada de reojo y le sonrió burlonamente a Hestia cuando se fue, así como a Loki, quien abrazaba su estómago y trataba de recuperar el aliento después de reírse demasiado. Hestia los vio irse con una mirada crítica en sus ojos entrecerrados.
--Pero al final, el honor de Bell-kun ha sido protegido… Será mejor que vuelva a casa y se lo diga a todos… Ah, pero solo quiero descansar un minuto…
Hestia parecía haber gastado su último poco de energía despidiéndose de Miach y Takemikazuchi. Parecía completamente agotada.
--Hestia, el rango de tu <Familia> aumentó, ¿No? Le preguntó Hefesto.
--¿Eh? Uh, sí, cuando Bell-kun alcanzo el Lv. 4, nuestra <Familia> subió de E a D… ¿Pero por qué quieres saberlo?
Hestia levantó la mirada con una expresión perpleja a su amiga, la Diosa pelirroja de ojos rojos sentada a su lado. Como ella había explicado, con el <Aumento de Nivel> de Bell, el Gremio decidió que la fuerza de combate de la <Familia> también había aumentado, y en consecuencia aumentó su rango.
Hefesto se encogió de hombros.
--En ese caso, una notificación debería llegar pronto.
--… ¿Una notificación?
Preguntó Hestia, inclinando su cabeza con curiosidad.
× × ×
Un gran número de demi-humanos se empujaban en el vestíbulo.
La multitud estaba reunida alrededor del enorme tablón de anuncios que se encontraba en una esquina del vestíbulo de la Sede del Gremio. Los Aventureros se apresuraron allí tan pronto como se enteraron de que el
<Denatus> había terminado, porque los apodos elegidos en la Ceremonia de Nombramiento se publicarían allí primero. Incluso algunos ciudadanos curiosos y comerciantes podrían verse entre la multitud, con la esperanza de echarle un vistazo a la influencia de los Dioses.
En el instante en que el personal del Gremio terminó de fijar la lista de nombres, docenas de ojos se concentraron en el tablón de anuncios de madera. Suspiros de admiración y voces felices y tristes comenzaron a surgir de la multitud.
--… Oh, mira eso.
--¡Lo sé; puedo ver por mí mismo!
La mayoría de los espectadores buscaban un apodo en particular. Estiraron sus cuellos y entrecerraron los ojos, extendiendo sus manos para señalar. Toda la atención se reunió en un solo nombre, un Aventurero, y la conmoción se fundió en un zumbido singular. El amo Beastman y su sirviente, el par de hermanas Hobbits paradas de puntillas ansiosamente, el grupo de hermosos Elfos, los Enanos rufianes con rostros cicatrizados, y las Amazonas que se lamían los labios hablaban sobre un apodo en particular.
Bell observaba la escena desde la parte de atrás de la multitud.
--Oh… Bell Cranel.
En el momento en que alguien murmuró su nombre, todos los Aventureros se giraron hacia él al unísono. Entonces, habiendo notado su presencia, se quedaron en silencio, como si hubiera sido arreglado de antemano. Bell acababa de llegar al tablón de anuncios y, cuando dio un paso hacia el frente, se dio cuenta de que era el centro de atención.
--Disculpen, disculpen.
Murmuró mientras la multitud se separaba para dejarlo pasar. Avanzo por el camino que se había abierto para él, se detuvo frente al gran tablón de madera y lo miró. Encontró su nombre y leyó el apodo que le concedieron los Dioses.
<Pies de conejo>.
Ese era su nuevo título.
¡Su antiguo apodo, que lo pintaba como un novato de rápido crecimiento, pero inmaduro, había desaparecido , y en su lugar había uno nuevo que exaltaba su apariencia y sus pies incomparablemente rápidos, y se lo había ganado en un tiempo récord además de eso!
Algunos de los Aventureros alrededor de Bell lo miraban con hostilidad, mientras que otros sonreían o parecían envidiosos, pero todos reconocieron los asombrosos logros del conejo que tenía el récord. A diferencia de antes, cuando fue ridiculizado como falso, no había señales de celos, y nadie lo consideraba un novato impertinente.
No había nada más que elogios.
Bell podía sentirlo con todo su cuerpo, pero no pudo evitar sentirse avergonzado. Se giró hacia el mostrador de recepción, esperando escapar de la multitud y consultar con su asesora. Buscó a la semielfo entre las recepcionistas que lo miraban y charlaban suavemente, pero—
--… ¿Eina-san?
--…
La recepcionista semielfo solo lo miraba fijamente. Era como si los hermosos ojos color esmeralda detrás de sus gafas estuvieran viendo alguna otra escena lejana, y sus mejillas estaban tan enrojecidas como si tuviera un resfriado.
Bell no sabía qué hacer, ya que Eina estaba parada allí inmóvil.
--Eina, Eina. ¡Bell-kun está aquí, mira!
-- —¡…!
Eina se sobresaltó cuando su compañera de trabajo Misha la empujó. Finalmente, miró directamente a Bell, pero inmediatamente perdió la compostura y se sonrojó aún más, diciendo: “Uh, um, ¿Oh?”. Extrañamente nerviosa, retiró algo del mostrador.
--¡B-Bell-kun…! ¡T-Toma esto!
--¿Huh?
Ella sostenía una carta sellada de color blanco puro.
Bell miró de ida y vuelta entre el rostro de Eina y la carta. Algunos de los Aventureros que observaban desde un costado gritaron: “De ninguna manera, ¿¡Eina-san escribió una carta de amor!?”, pero Bell retrocedió sorprendido tan pronto como tomó la carta en su mano.
Por la sensación del sobre, pudo decir de inmediato que el papel era de alta calidad y que la cera de sellado estaba impresa con el sello del Gremio.
Bell había visto una carta como esta antes. Escudriñó su memoria en busca de los detalles, e inconscientemente sus labios se movieron.
--¿Una misión…?
Capítulo 02 – Intermedio antes de la Aventura
Después de que Hestia dejó el <Denatus> y Bell recibió la carta en la Sede del Gremio, ambos se reunieron en un café en la Calle Principal Noroeste, a la que todos llamaban Calle de los Aventureros.
Sentada directamente frente a ellos en la mesa de Bell estaba Hefesto, Diosa de la Herrería, quien llevaba un gran parche sobre un ojo. Hestia se dirigía a la sucursal del noroeste de Hefesto para obtener más detalles sobre “la notificación” cuando se encontró con Bell que venía de la Sede del Gremio. Al final, los tres decidieron sentarse a tomar una taza de té.
--Hefesto, ¿Esta carta que Bell-kun recibió es lo que querías decir con una notificación? Preguntó Hestia, agitando el sobre blanco entre sus dedos. Su amiga asintió.
--Así es, Hestia.
Era por la tarde y el sol se acercaba a la muralla occidental de la ciudad. Bell y Hestia le pidieron a Hefesto que les explicara más sobre la misión del Gremio.
--Una vez que una <Familia> tipo exploración alcanza un cierto rango, tiene la responsabilidad de realizar expediciones a intervalos establecidos—y tiene que producir resultados en esas expediciones.
Hefesto dijo.
--¿Expediciones?
--Sí. El Gremio entrega una orden, como la que acaban de recibir.
Hestia se sobresaltó con esta noticia y volvió a revisar el contenido de la carta a toda prisa. Tal como Hefesto había dicho, el pergamino firmado por el jefe del Gremio declaraba que su <Familia> tenía el deber de realizar una expedición.
--Hefesto-sama, mencionaste cierto rango, ¿Cuáles son...? Preguntó Bell.
--Es rango D o superior, Bell Cranel. Las facciones más grandes como las de Loki y Freya lo hacen regularmente. Bueno, la <Familia Loki> va a los Pisos Profundos, así que no están obligados a hacerlo todo el tiempo.
--¿Y cuáles son exactamente los resultados que tenemos que producir?
--Solo puedes aumentar tu piso alcanzado en el Calabozo en uno, o puedes contribuir al descubrimiento de varios recursos como un mineral desconocido, o mapear una <Frontera>. Realmente no importa. Creo que incluso derrotar a un Jefe de Piso a veces es aceptable. La mayoría de las <Familias> solo despejan un nuevo piso al que aún no han llegado.
En contraste con su Diosa principal, Bell parecía estar pensando en algo específico mientras le hacía varias preguntas a Hefesto. Ella le dirigió una mirada que decía: ¿Qué estás tramando? pero sin embargo respondió en detalle.
--El Gremio quiere que se exploren constantemente áreas desconocidas del Calabozo y se descubran nuevos recursos. Las <Familias> tipo exploración solo existen en esta ciudad, y si quieres considérate como tal, entonces el Gremio exige que tengas algo que mostrar para ello.
--N-No sabía eso...
Hestia parecía como si hubiera recibido una pequeña conmoción. Dada la historia del Gremio y el hecho de que tenía el poder real sobre el único Calabozo del mundo, tenía sentido que su objetivo final fuera explorar y comprender el laberinto subterráneo que se extendía bajo sus pies. Estos aún desconocidos recursos, territorios
y descubrimientos estarían, por supuesto, estrechamente relacionados con el desarrollo futuro de Orario. Por eso el Gremio hizo que el registro de Aventureros fuera tan conveniente. A diferencia de las <Familias>
comerciales, las <Familias> tipo exploración no tenían que completar ningún papeleo complicado, y los impuestos recaudados por el Gremio tampoco eran demasiado altos.
Cuando Hestia comenzó, no sentía ninguna preferencia por un tipo particular de facción, y tomó la decisión de registrarse como una <Familia> de tipo exploración a la ligera, pensando que una <Familia> de pequeña escala sería la adecuada para ella.
--Ojalá Miach o alguien me hubiera dicho sobre esto antes de registrarme…
--Nadie pensó que alguna vez llegarías al rango D. Honestamente, tampoco lo esperaba. ¿Quién hubiera adivinado que llegarías a la cima tan rápido…?
Hefesto le sonrió irónicamente a Hestia y le lanzó una mirada de reojo a Bell.
Por su parte, Bell sabía que él era el catalizador de todo esto. Presionó su mano derecha contra su sien, sintiéndose un poco culpable. Solo se requerían expediciones de <Familias> de alto rango—las que podían explorar las profundidades del Calabozo y volver con vida. Nada de esto debería haber afectado a ningún grupo débil… Al menos, así era como se suponía que debía ser.
--Apuesto a que la razón por la que Hermes no informa los verdaderos Niveles de sus niños es porque no le gustan las expediciones…
Hestia se quejó. Por lo que podía decir, la condición para completar una misión de tipo expedición parecía ser realizar un esfuerzo claro. La sonrisa de Hermes flotó ante sus ojos mientras especulaba que esa era la razón por la que el gentil Dios—quien prefería una posición intermedia en lugar de un ascenso prominente—falsificaba
los Niveles de sus dependientes en los informes públicos.
--Volviendo al tema en cuestión… Lo importante es que tu propia <Familia> haga la expedición. Puedes contratar a Aventureros de otros lugares, pero no pueden simplemente acompañar la expedición de otras personas. Asegúrense de tener eso en cuenta.
Hefesto explicó, enfatizando la importancia de tomar acción independiente.
--Y, por cierto, si no vas a una expedición o no obtienes resultados suficientes, será tratado como un fracaso y serán penalizados.
Agregó, concluyendo su lección. Al parecer, la sanción generalmente era emitida como una multa.
--Eso es todo lo que hay en estas misiones de expedición. ¿Tienen alguna pregunta?
--No… Es solo que todo esto es tan repentino que casi no se siente real. Ni siquiera sé lo que no sé… Hestia parecía estar todavía en shock después de escuchar la conferencia de su amiga.
--Aizu-san… y muchos otros Aventureros de Clase Alta han tenido éxito, ¿No es así? Bell preguntó, mirando directamente a Hefesto con sus ojos rojo rubí.
--… Así es, Bell Cranel.
Respondió ella, mirándolo con su ojo bueno entrecerrado, como si entendiera todo. Su expresión se relajó, y le dio una sonrisa afirmativa.
--Bueno, hagan lo mejor que puedas. Si me necesitan, haré lo que pueda para ayudar… Estoy aquí para ustedes.
Dijo Hefesto. Entonces la hermosa Diosa vestida de hombre terminó su té, pagó la cuenta y se fue. Bell y Hestia se miraron y asintieron.
× × ×
--Por fin… una misión de expedición.
Mikoto estaba sentado en la sala de estar, murmurando contemplativamente. La cena había terminado, y toda la
<Familia> se había reunido alrededor de Hestia para una reunión. El tema, por supuesto, era qué harían con la expedición.
--Cuando estaba con Ishtar-sama, realicé varias expediciones con Aisha-sama y las demás. Dijo Haruhime mientras repartía el té, vestida con un traje de sirvienta.
--Hefesto-sama tiene una <Familia> herrera, así que no tuvimos que hacerlas… Pero Tsubaki estaba tan curiosa que se unió a las expediciones de otras personas solo porque quería.
Welf agregó sus experiencias mientras estaba sentado en una silla con las piernas cruzadas.
Bell y Mikoto sacaron otro asiento para la chica Renart, quien había terminado de servir. Ella les dio las gracias mientras se sentaba.
--Hestia-sama, ¿No sabías que las expediciones eran necesarias? ¿No hicimos una pequeña expedición antes?
--Bueno, eh, fuimos invitados por Takemikazuchi esa vez… Pero supongo que no sería una mala idea hacer una ahora para mejorar nuestra situación en el futuro.
Hestia se echó a reír vacíamente y evitó mirar a nadie. Lili la miró con los ojos entrecerrados.
--Oh, geez.
La chica Hobbit suspiró, mirando hacia arriba.
--Esto es como cuando llevamos Wiene-sama a la Aldea Oculta. Básicamente no tenemos derecho a rechazar la misión. La única manera de salir de esto es si el Gremio determina que nuestra fuerza de combate ha sufrido un duro golpe o si ya estábamos en una importante mision a largo plazo u otra misión.
--Y tomar una mision importante… ¿Sería imposible en este momento? Haruhime preguntó tímidamente.
--Sí, eso estaría prohibido.
Lili descartó la sugerencia. Haruhime bajó la cabeza, pero Mikoto ya parecía aceptar que iban a ir a una expedición.
--El piso más bajo que hemos despejado es el 20°… Eso significa que deberíamos apuntar hacia el 21°,
¿Verdad?
Dijo Mikoto.
--Bueno, no es del todo absurdo pensar que podemos hacerlo. Quiero decir, ahora que Bell-sama es Lv.4, incluso podría ser capaz de manejarlo con bastante facilidad…
Dijo Lili.
El estándar sugerido para aquellos que pretendían alcanzar el 24° Piso—el piso más bajo de los Pisos Intermedios—era Lv. 2 con dominios de habilidad que iban desde C hasta S. Considerando que Bell actualmente era Lv. 4, cumplía convenientemente estos requisitos.
--Por supuesto, tienes que estar vigilante cada vez que vas a un piso por primera vez. Agregó Lili.
--Esta es una pregunta básica, pero, ¿Cómo probamos que nuestra expedición fue un éxito? El personal del gremio no los acompañara ni nada, ¿Verdad?
Hestia le había planteado la pregunta a Lili, pero Haruhime respondió.
--Por lo que recuerdo… Aisha-sama solía traer de vuelta Botín de monstruos específicos o trozos de mineral. Solía decir que era molesto porque tenía que regresar con al menos diez cosas de acuerdo con las reglas…
Aunque Haruhime era el miembro más débil de la <Familia Hestia>, su opinión no tenía precio, ya que ella era la única entre ellos que realizó varias expediciónes durante el tiempo que pasó con la gran <Familia Ishtar>.
Había muchas cosas que no sabía, porque había sido una no combatiente, pero aún tenía mucho que compartir.
--Además… realmente no entiendo lo que quieren decir con que nuestra propia <Familia> es la que tiene que hacer la expedición. ¿Qué importa si voy junto con el grupo de otra persona o si yo mismo organizo personas de otros grupos? ¿Cuál es la condición para cumplir con el requisito?
Preguntó Welf.
Hestia examinó la carta del Gremio.
--Um, bueno… parece que los miembros de nuestra propia <Familia> tienen que formar más de la mitad del grupo.
Hestia respondió, leyendo la orden de la misión.
--Dado que las <Familias> en expediciones han sido reconocidos como rango D o superior, probablemente tengan que producir resultados en línea con su clasificación.
Agregó Mikoto.
Para dar un ejemplo extremo, si la <Princesa de la Espada> se uniera a una expedición de la <Familia Hestia>, sería fácil para ellos lograr resultados. Pero el Gremio esperaba que los miembros de la <Familia> actuaran como un grupo al ganar <Excelia> en su piso objetivo para asegurarse de que se fortalecieran. El objetivo final era mejorar la eficiencia de la exploración del Calabozo.
Por otro lado, solo las personas más amables podrían enviar a uno de sus mejores Aventureros en la expedición de otra <Familia>. Eso era completamente cierto si la expedición se dirigía a un destino donde los miembros del grupo podrían estar en peligro.
Lili, el cerebro de la <Familia>, describió su mejor plan pensando en el futuro.
--Para resumir, si nos importa nuestro futuro, no podemos eludir esta misión. Y si nos embarcamos en esta expedición… entonces nuestro plan más seguro es reunir un grupo que incluya a Bell-sama, Welf-sama, Mikoto-sama, Haruhime-sama como Ayudante de emergencia, y a algunos Aventureros de Clase Alta de otras
<Familias>…
Tuvo que contener sus emociones durante la segunda mitad de este discurso. Excluirse del equipo no era un signo de masoquismo. Fue una decisión subjetiva tomada con frialdad basada en el hecho de que ella era una Ayudante Lv. 1 de tiempo completo.
En esencia, el <Aumento de Nivel> de Bell había provocado esta misión de expedición. El Gremio decía que Bell, el Aventurero, había ganado tanto una calificación como una responsabilidad. Ahora tenía que elegir compañeros adecuados para la tarea y dedicarse al siguiente nivel de aventuras.
Un momentáneo silencio cayó sobre la sala de estar. Nadie podría tomar una decisión fácilmente ante un evento tan enorme para la <Familia>. Hestia, la Diosa principal del grupo, cerró los ojos brevemente y miró a Bell.
Como si siguieran su ejemplo, Welf y los demás también miraron a su Capitán.
--Bell-kun. Te has mantenido en silencio hasta ahora. ¿Qué quieres hacer? Preguntó Hestia.
--Yo…
Bell había estado escuchando en silencio a Lili y los demás, y ahora finalmente abrió la boca para hablar.
--Yo… Bueno, es en parte por Wiene y los otros Xenos y en parte por mí… quiero ser más fuerte de lo que soy ahora.
Añadió un “pero”, luego miró alrededor a los rostros de cada miembro de la <Familia>.
--Si es posible… quiero ser más fuerte con todos ustedes.
Lili abrió mucho los ojos. Igual que Mikoto y Haruhime. Sólo Welf, el único otro miembro masculino de la
<Familia>, dejó escapar una sonrisa.
--Quiero seguir avanzando como <Familia>.
Sus ojos rojo rubí, así como sus palabras cristalinas, estaban llenos de determinación. Ni un solo punto de indecisión empañó su mensaje. Pero en el momento siguiente, su expresión de disculpa habitual volvió.
--Uh… Siento ser tan agresivo.
--¡Vamos, hombre, te dije que no te disculparas! Estamos felices por lo que dijiste… ¿Verdad, todos?
--… ¡Si, muy feliz!
--Sí, sí, definitivamente.
--Absolutamente. Si no experimentamos alegrías y tristezas juntos, ¿Cómo siquiera podríamos llamarnos
<Familia>?
Lili sonrió ampliamente, mientras Haruhime asentía repetidamente y Mikoto presionó sus manos contra su pecho como si estuviera profundamente conmovida. Incluso Hestia sonrió, asintiendo firmemente mientras se levantaba.
--¡Trabajemos juntos con las <Familias> de Miach y Take! ¡Formaremos una alianza de <Familias> para la expedición!
Gritó.
Al momento siguiente, Mikoto, Welf, Lili y Haruhime se unieron a la conmoción.
--¡Sí, lo haremos con Ouka-dono y Chigusa-dono!
--Olvídate de cosas insignificantes como el 21° Piso; ¡Estoy apuntando a los Pisos Inferiores!
--¡No te dejes llevar, Welf-sama! ¡Eso es imprudente!
--No sé si seré de mucha ayuda… ¡P-Pero lo intentaré! Agregó Haruhime.
Bell se rió irónicamente ante la repentina y animada atmósfera en la sala de estar. Todos tenían sus ojos en el mismo objetivo. Debido a que se había materializado un nuevo objetivo, toda la <Familia> estaba disfrutando de un nivel refrescante de entusiasmo.
La <Familia Hestia> había decidido ir en una expedición.
× × ×
Al día siguiente, comenzaron sus preparativos.
Por supuesto, eso incluía reunir todos los Ítems y suministros necesarios, así como compartir información con las <Familias> Miach y Takemikazuchi y solicitar la cooperación de <Familias> amigas. Naaza, Ouka, los miembros de sus <Familias> y sus Dioses principales, todos consintieron de buena gana. Solo la <Familia Hefesto> decidió permanecer al margen para preservar su posición como <Familia> herrera.
Se formó una alianza de tres facciones entre las <Familias> Hestia, Miach y Takemikazuchi. Partirían en la expedición en diez días. Mientras tanto, cada Aventurero comenzó a trabajar en los preparativos necesarios.
--Así que desde la <Familia Miach>, se nos unirá…
--Yo y Casandra. Nuestra Capitana, Naaza, pide tu perdón, pero parece que tiene un trauma con los monstruos.
--¡E-Estamos muy agradecidas…!
Lili se reunió con Daphne Lauros y Casandra Ilion, miembros de la <Familia Miach>, para confirmar su participación. Estaban sentadas en la sala de recepción de la <Mansión de la Chimenea>, que a primera vista se parecía a un salón de guerra. Docenas de pergaminos estaban esparcidos en mesas juntas, cada uno cubierto con información actualizada sobre el Calabozo, por ejemplo, si había Jefes de Piso presentes en ciertos lugares y dónde habían aparecido <Irregulares>. Los mapas de cada piso, comprados en el Gremio, estaban marcados con tinta roja con sus rutas planeadas y puntos de descanso. Lili, su estratega principal, estaba usando la habitación para reunirse con los miembros de las otras <Familias> y consolidar la información pertinente sobre la próxima expedición.
--¿Qué posiciones tomarán ustedes dos, Daphne-sama? Preguntó ella.
--Recientemente hemos estado entrando como un par, pero antes, mi lugar solía estar en el medio y Casandra estaba en la parte trasera. Hice lo que fuera necesario, pero ella es una Sanadora, así que creo que realmente será un buen activo.
--¡D-Daph, deja de felicitarme…!
--¿Por qué te sientes tímida ahora?
Ignorando la rutina de comedia de la pareja, Lili se lamió los labios e hizo algunas notas con su pluma en un pergamino. Estaba agregando información sobre la nueva combatiente versátil y la Sanadora a sus notas sobre la formación del equipo.
--Entonces, ¿Qué tan grande crees que será el equipo? Parece que ya es bastante grande.
Daphne preguntó casualmente mientras localizaba los nombres de Ouka y Welf en la vanguardia.
--Todos en la <Familia Hestia> participarán, además de Ouka-sama y Chigusa-sama de la <Familia Takemikazuchi>, y luego ustedes dos… y Aisha-sama.
--Aisha… ¿Te refieres a Aisha Belka, la <Berbera>?
--¡<A-Antianeira>…!
Casandra se estremeció mientras pronunciaba el alias de la Amazona de la <Familia Ishtar>.
--Wow…
Daphne se quedó sin aliento, con los ojos muy abiertos.
--Sí… no sé de quién se enteró, pero de repente apareció en nuestra puerta…
Lili frunció el ceño con un movimiento inescrutable mientras recordaba los acontecimientos recientes. Apenas había pasado un tiempo después de que se formara oficialmente la alianza cuando apareció Aisha, diciendo que había escuchado que iban a una expedición y quería saber si la llevarían. Al igual que Haruhime, <Antianeira> había estado en numerosas expediciones antes, y su incorporación al equipo aumentaría enormemente el poder a su disposición. Bell y los demás habían aceptado su oferta con gratitud.
--Pero ahora, dado que el equipo es tan fuerte, terminamos apuntando a los Pisos Inferiores… Lili no puede evitar sentirse ansiosa por eso. Aunque es cierto que una expedición compuesta por estos miembros probablemente ya debería estar pensando en dirigirse a esos pisos del Calabozo…
Lili dejó escapar un largo suspiro mientras pensaba en cómo la Amazona Lv. 4 de sangre caliente había tratado de persuadirla, alardeando de que conquistarían los Pisos Intermedios antes de que los monstruos supieran lo que estaba sucediendo.
Daphne levanto las cejas.
--Huh. Así que será una expedición combinada… ¿Realmente es una buena idea? ¿Todos podrán cooperar adecuadamente?
Preguntó Daphne.
--¿Qué quieres decir? Dijo Lili.
--Bueno, cuando estaba en la <Familia Apolo>, fuimos a algunas de expediciones, pero nada bueno salió de las expediciones con otras <Familias>. Los diversos miembros solo hacían lo que querían.
Al igual que la <Familia Hestia>, la <Familia Apolo> había organizado una expedición combinada cuando ascendió al rango D.
--Por lo general, todo lo que tienes que hacer es mirar al Dios principal para tener una idea de cómo serán los miembros de su <Familia>. En la mayoría de los casos son bastante similares. Como padre, como hijo, como dicen. Nuestra experiencia fue increíblemente horrible…
Daphne continuó.
En otras palabras, la <Familia> de un Dios que siempre estaba parado sonriendo no eran gran cosa. Lili inclinó la cabeza con curiosidad hacia Daphne, aunque comenzaba a entender su punto.
--En esta expedición, todos se conocen, así que dudo que haya problemas importantes entre amigos. Pero, de todos modos, la cooperación es fundamental. Especialmente cuando te diriges a un piso adecuado para tu Nivel o incluso más profundo.
--¡…!
--Combinemos nuestra fuerza y hagamos esto juntos. La cooperación lo es todo. Dijo Daphne.
Sus palabras hicieron que Lili se diera cuenta de que había olvidado algo en su planificación: la necesidad de colaborar con otras <Familias>. A pesar de los individuos poderosos con los que se había alineado, no había investigado por completo si sus formaciones apresuradas realmente se mantendrían en el Calabozo.
--¿Y qué hay de ti? Daphne continuó.
--Tu sólo eres una Ayudante, ¿Verdad? Y Lv. 1 además de eso. ¿Harás que te maten y nos arrastrarás a todos?
--…
--D-Daph…
Fue una declaración despiadada. Pero a pesar de la gentil reprensión de Casandra, Daphne no había dicho nada que no fuera cierto.
Daphne, notando que las manos de Lili estaban apretadas fuertemente en puños, cambió su tono.
--Pero si aún quieres venir… bueno, entonces tal vez deberías tener en claro lo que hay que hacer.
--¿Eh?
--Insiste en que no harás nada por ti misma. En cambio, haz que el resto de nosotros hagamos cosas. Los ojos castaños de Lili estaban fijos en Daphne.
--Serás la comandante, ¿Verdad? Yo, por ejemplo, hice muchas cosas solo porque me vi obligada a hacerlo y no tuve otra opción.
Daphne sacó una Daga que se parecía a una batuta del talabarte3 en su cintura. Con un *Swoosh*, la chica humana lo hizo girar ligeramente por el aire y se encogió de hombros.
--Tener a alguien vigilando las cosas desde la retaguardia también es importante, ya sabes.
--… ¡…!
--Esto no será como las guerras de antaño, pero un buen liderazgo aún puede salvar a un equipo. Dicen que los Aventureros viven o mueren dependiendo de quién está en la retaguardia. Así es como Finn Deimne se abrió camino hacia la cima, según escuche.
3 Cinturón del que cuelga la espada o sable.
Lili sintió que estaba viendo algo dentro de sí misma por primera vez. Una imagen del <Valiente> al mando de los mejores Aventureros en el Calabozo y, superpuesta a eso, una imagen de sí misma haciendo lo mismo.
Sentía que finalmente había captado la visión de a lo que necesitaba apuntar.
--La valentía de ese Hobbit es una tontería, por supuesto. Dijo Daphne.
--…
--¿Entonces qué vas a hacer? ¿Quieres que te enseñe cómo tomar el mando?
Casandra, quien se había quedado completamente fuera de esta conversación, miraba de un lado a otro entre Lili y Daphne.
Lili se dio cuenta de que Daphne la estaba mirando.
--¡Sí, por favor! Dijo ella.
× × ×
--¡Yaaa!
Un grito desgarrador resonó en el cielo azul.
El Dios de la Guerra usó su mano para desviar fácilmente la fuerte patada que la chica había enviado volando hacia su rostro.
--Todavía eres débil.
--¿¡Agh!?
--¡M-Mikoto!
Mikoto y Chigusa, quienes habían sido arrojadas al suelo, estaban amontonadas. Después de detener la patada alta de la Aventurera de Tercera Clase Lv. 2, Takemikazuchi miró a ambas chicas mientras se limpiaba el sudor de la frente.
--Mikoto, Chigusa. Ambas están pensando demasiado en su <Estado>. Nunca confíen en sus armas para resolver las cosas. Controlen la situación con su espíritu.
--¡Sí, señor, Takemikazuchi-sama!
Mikoto sujeto la mano de Chigusa y se puso de rodillas. Aún arrodillada, miró al Dios. Bajo un cielo azul claro, el exuberante crecimiento verde del césped brillaba bajo la luz del sol. Los tres estaban en el patio de la
<Mansión de la Chimenea>, que habían tomado prestado para entrenar. Las chicas estaban perfeccionando sus habilidades en preparación para la próxima expedición.
--Muchos de los Aventureros quedan atrapados en su <Estado>… Eso es lo que dicen los Aventureros de Primera Clase, y estoy de acuerdo. Cuando uso mis habilidades totalmente, puedo igualarlas o incluso vencerlas.
Mientras Takemikazuchi estaba empapado de sudor, Mikoto y Chigusa solo mostraban un ligero brillo en su piel. Sin embargo, estaban cubiertas de manchas de hierba al ser arrojadas repetidamente al suelo. El marcado contraste hacia obvias sus posiciones relativas. Las chicas poseían la capacidad física para luchar contra los monstruos, mientras que Takemikazuchi habría estado tan indefenso como cualquier persona común en tal situación. Pero a pesar de su poder, el Dios de la Guerra pudo detener sus golpes e incluso usar su impulso contra ellas para mandarlas a volar.
El resultado se encontraba enteramente en la habilidad y táctica.
Usando sus habilidades defensivas, artes marciales sobrehumanas, habilidades de toma de decisiones inquietantemente perceptivas y habilidades de observación, Takemikazuchi dirigió a sus oponentes en la dirección que deseaba. Solo, sus habilidades de combate superaban las de un Aventurero de Primera Clase. Sus habilidades eran nada menos que divinas, muy parecidas a las habilidades supremas de forja de metales de Hefesto, a las que ningún herrero mortal podía acercarse.
Ciertamente, si Mikoto y Chigusa continuaban atacando a Takemikazuchi, no había dudas de que eventualmente lo derrotarían. Pero ellas no iban tras una rápida victoria.
--El <Estado> no se puede mejorar de la noche a la mañana. Pero—
--La habilidad y la táctica son un asunto diferente. Takemikazuchi asintió mientras Mikoto terminaba su oración.
--Por supuesto, las Habilidades tampoco son fáciles de adquirir. Pero si te esfuerzas lo suficiente y tienes un fuerte deseo de triunfar… entonces es posible.
Mikoto apretó sus manos en apretados puños mientras Takemikazuchi hablaba, los cuernos de cabello enroscados a cada lado de su rostro temblaban. Justo como él dijo, lo que ella quería era la fuerza para enfrentarse a un oponente poderoso. Quería las Habilidades que le permitirían salvar a sus compañeros y realizar con éxito una aventura en el enorme laberinto subterráneo.
--Es como les enseñé en el Lejano Oriente. Las Habilidades son las armas que usas cuando te enfrentas a un oponente que es más fuerte que tú. En términos de su constitución física, la mayoría de los monstruos son abrumadoramente poderosos… pero si usas tus Habilidades en el momento adecuado con la respiración correcta, puedes derrotar incluso al enemigo más grande, y romper incluso el caparazón más duro.
Takemikazuchi se limpió el sudor de la parte superior de su cuerpo desnudo y sacó una Daga de la vaina atada alrededor de su cintura. Era <Tenka>, la mitad masculina de un conjunto de Dagas gemelas donde la mitad femenina pertenecía a Mikoto.
Takemikazuchi levantó a <Tenka> con una mano y tomó una posición de combate frente a Mikoto y Chigusa.
--Han recorrido un largo camino desde su estancia en el Lejano Oriente. Ahora es el momento de enseñarles las artes marciales que no aprendieron en aquel entonces, como desean. ¡Vengan por mi!
--¡Sí, señor!
--¡Si, señor!
Ambas chicas corrieron hacia él. Simplemente y con seriedad, se entregaron al duro entrenamiento que ofreció.
× × ×
--¿Qué pasa, grandote?
Un alto ruido metálico resonó.
Gracias al fuego que ardía en el horno, el taller estaba lo suficientemente caliente como para matar. Welf estaba parado frente a las llamas usando su martillo rojo para convertir el lingote en el yunque en un arma.
Ouka, de la <Familia Takemikazuchi>, observaba sus movimientos desde atrás como si estuviera fascinado.
--Quiero hacer todo lo que pueda antes de salir en esta expedición. Dijo Welf.
Su taller estaba situado en el patio trasero de la sede de la <Familia Hestia>. Con las llamas rojas emitiendo un brillo carmesí, el oscuro interior de la habitación parecía un mundo mágico. El enorme joven que había venido a visitar se sentó en la silla que Welf le había prestado, con los brazos cruzados mientras el herrero respondía.
--Incluso si tú y yo entrenáramos juntos, no habría mucha diferencia.
--Lo sé.
--Y no hay forma de que las Habilidades y la Magia aparezcan en el momento en que las necesitemos.
--También sé eso.
Sudor corría desde la barbilla de Welf, y la piel de Ouka también estaba húmeda, solo por mirar. Cada joven parecía estar tratando de superar la capacidad del otro para tolerar el ardiente calor. Era como una escena en alguna fábula donde el Héroe trataba de persuadir al obstinado artesano.
--Soy un herrero. Lo que estoy tratando de hacer es… hacer el equipo más fuerte que pueda, para poder ayudar a Bell y al resto del equipo a mi manera.
Las piezas de la armadura de doble Adamantita de Bell estaban apoyadas contra la pared al lado de Welf, ya completamente reparadas. Además de la armadura, había docenas de Ítems nuevos que Welf había preparado para Bell, Mikoto y los otros miembros del grupo, como espadas, Katanas, Lanzas, puntas de flecha, armas de lanzamiento, Escudos y <Espadas Mágicas>.
Aún inmerso en su trabajo, la mirada de Welf era aguda y apasionada.
Levantó el martillo y lo bajó. Cada vez que repetía el movimiento, el calor en la habitación parecía latir con más fuerza.
--En combate, puedo arrastrar a los demás, pero este es mi verdadero papel. Hare todo lo que pueda.
--…
--No tengo tiempo para estar contigo.
Como el sonido del martillo golpeando el metal, la voz de Welf resonó de manera decisiva.
--Prueba con los demás.
Dijo, dándole la espalda a Ouka.
--Hazme un arma.
Los hombros de Welf se contrajeron de sorpresa ante las palabras de Ouka.
--…
--No una cosa a medias. Algo que me permita proteger a Chigusa, a Haruhime y a todos los demás. Eso es lo que quiero… ¿Lo harás?
La voz de Ouka era tan fuerte y terca como la de Welf.
Welf le dio al metal un último golpe, particularmente intenso, luego se giro hacia Ouka.
--Un arma hecha a medida por mi te costará. Dijo con una sonrisa.
Las cejas de Ouka se fruncieron en consternación.
--… Dame un descuento.
--¡Te daré una patada en el culo!
× × ×
--Haruhime, ven aquí conmigo.
Con eso, la Amazona Aisha llevó a la chica Renart al estudio de la <Mansión de la Chimenea>. Los libros que habían estado en los estantes cuando se apoderaron del hogar de la <Familia Apolo> todavía estaban allí, dando a la habitación el ambiente de una pequeña biblioteca.
Aisha llevó a Haruhime a la mesa grande y la sentó. Con las cortinas cerradas, la habitación espaciosa parecía bastante oscura.
--Um, Aisha-sama… ¿Qué planeas hacer aquí?
Haruhime preguntó, mirando alrededor de la habitación que normalmente limpiaba como una sirvienta. Aisha se sentó en la mesa directamente enfrente de ella y puso encima el paquete que llevaba con ella.
--Entrenamiento especial para ti, por supuesto.
Dijo casualmente, con su largo cabello negro balanceándose mientras ajustaba su maleducada posición en la mesa.
--¿E-Entrenamiento especial? Haruhime pregunto estúpidamente.
La sexy y astuta Amazona, cuyo atuendo se parecía al de una bailarina, golpeó las orejas de zorro de la chica.
--Eres la más débil. Lo sabes, ¿Cierto?
--Uh…
--Si no aprendes algunos trucos antes de la expedición, realmente estorbaras.
Aisha tenía razón. Haruhime era parte Ayudante, parte Hechicera. A pesar de su capacidad ilegal para otorgar
<Impulsos de Nivel>, su habilidad de combate básica era incluso inferior a la de Lili.
--Pero no puedo moverme como Mikoto-sama y los demás…
Haruhime había aprendido algunos movimientos defensivos de Mikoto, pero le faltaban las cualidades de un guerrero y no captaba las cosas rápidamente. Incluso si aprendiera cómo derrotar a un monstruo de bajo nivel en el Calabozo, sería una mera gota en el mar.
--Idiota.
Aisha le dijo a la triste Haruhime.
--Eres una Hechicera. Debes tener al menos suficiente Magia para merecer el nombre. Espero más de ti que torpes metidas de pata.
--Uh… ¿Quieres decir que vamos a practicar para mejorar mis Poderes Mágicos?
--Nop. Vas a aprender una nueva Magia. Aisha le sonrió a la asombrada Haruhime.
--Las Habilidades y la Magia no aparecen cuando las personas quieren que lo hagan, así que solo tendremos que sacarlas por la fuerza.
Con un *Thud*, Aisha dejó caer el paquete que había traído delante de Haruhime y luego desató el paño. Dentro había un grueso libro, cuya portada estaba decorada con un patrón intrincado.
--¡Esto es un…!
--Un Grimorio. No sé qué Magia saldrá de él, pero dudo que sea algo sin valor, sea lo que sea.
El texto obligaría a la Magia a aparecer. Incluso la ingenua Haruhime sabía el valor del tomo que tenía ante ella. Estos Ítems milagrosos nunca eran encontrados en mercados ordinarios. Eran tan raros que no sería extraño llamarlos libros fantasmas.
--Ishtar-sama nunca te dejo leer un Grimorio, pero eso se debía a que estaba tan obsesionada con lo poderoso que es el <Impulso de Nivel>. Si su Renart sellada aprendiera más de un tipo de Magia, sería un desperdicio, ya que la aplastada <Piedra Asesina> solo permitiría usar un solo poder.
Aisha estaba explicando las razones de Ishtar, pero la información entro en una de sus orejas de zorro y salió por la otra. Tragando saliva ante el Grimorio, Haruhime levantó tímidamente el rostro.
--Por cierto, ¿De dónde sacaste esto…?
--Esperé hasta que mi Dios principal y el resto de la <Familia> no miraran, y luego lo saqué de nuestro almacén.
Después de un silencio momentáneo, Haruhime tosió incómodamente. Aisha agitó su mano descuidadamente, como si dijera que no era gran cosa.
--Está bien. Se aprovechan de mí y me tratan como un peón conveniente, así que esto es lo menos que puedo hacer para equilibrar las cosas.
La Amazona, quien se había unido a la <Familia Hermes>, parecía orgullosa de sí misma. A estas alturas, la
<Familia> habría notado que faltaba el precioso libro y probablemente estaban enloqueciendo sobre ello. Haruhime había sabido que la experimentada prostituta era atrevida desde su tiempo juntas en la <Familia Ishtar>, pero todo lo que pudo hacer ante este renovado recordatorio del carácter de Aisha fue tener un ataque de pánico.
--Quieres ayudar a los chicos, ¿No?
--¡…!
--Entonces no tienes mucha elección. Eres la más débil, y lo que necesitas ahora es una codicia de mejorar sin adornos.
Aisha acercó su rostro al de Haruhime, quien la miraba en estado de shock. Todavía sentada en la mesa, Aisha de repente curvó sus labios.
--Léelo rápido y comienza a practicar. Diez días deberían ser suficie ntes para dominar un nuevo tipo de Magia.
Aisha se bajó de la mesa y se apartó de Haruhime para asegurarse de que no robara accidentalmente los efectos del Grimorio.
Haruhime había estado siguiendo los movimientos de la sonriente Amazona con sus ojos, y luego, mientras recordaba la conversación con Bell y los demás en la sala de estar la otra noche, apretó los labios.
¡Yo… soy parte de la <Familia>!
Su mano apretó la tapa del Grimorio y la abrió enérgicamente.
× × ×
--Eina-san, ¿Podrías hablarme de la <Gran Catarata> de nuevo?
--Uh, um, sí.
Respondió ella con voz aguda.
Bell abrió un libro ilustrado y se lo mostró a Eina, quien estaba sentada frente a él. Ella trazó las palabras en la página con su delgado dedo.
Era de noche, y estaban en la sala de referencia de la Sede del Gremio. Bell estaba recibiendo una clase privado de Eina. Aprovechando su conocimiento, él esperaba profundizar en su cabeza toda la información posible sobre los pisos que planeaban atravesar y los monstruos que podrían encontrar durante la expedición. Ya que se dirigían a un nuevo territorio, había decidido pasar todo el período de preparación de diez días estudiando.
Cuando se encontraba con algo que no entendía, le preguntaba a Eina, y cuando no estaba seguro de algo, buscaba una respuesta hasta que estuviera completamente satisfecho.
A pesar de que generalmente existía una brecha entre la información en los libros y la realidad en el Calabozo, Bell ya sabía, después de cinco cortos meses como Aventurero, que la información que reunía antes de tiempo podía salvar su vida, así como posiblemente servir como una poderosa arma para proteger a su equipo.
Estaba decidido a hacer todo lo que podía en este momento. Pensando en lo que sería necesario, Bell miraba tanto en el pasado y el futuro en busca de pistas. Había arriesgado su vida en los Pisos Intermedios, y ahora estaba llegando a los Pisos Inferiores donde los <Irregulares> eran comunes. Mientras examinaba el material con su mente poco eficiente, se volvió codicioso por obtener más conocimiento.
Ha cambiado…
Eina lo miraba detenidamente por encima de la información. Con las mejillas apoyadas en sus manos, sentía que su mirada se dirigía una y otra vez a sus ojos rojo rubí.
--¿Eina-san?
Él sintió sus ojos en él y miró hacia arriba.
--¿Eh…? ¡Uh, nada, lo siento!
Dijo con voz nerviosa, agitando sus manos hacia él.
Él le dio una mirada extraña. Ella esperó hasta que volviera su mirada al libro, luego suspiró. Su rostro se sentía caliente.
También he cambiado…
Eina había estado sufriendo desde el día en que el Minotauro negro había derrotado a Bell. No sentía dolor—de hecho, incluso podría llamarse una sensación placentera—pero no sabía cómo lidiar con eso, y eso la hacía sentir un poco avergonzada. Se sorprendió de cómo los latidos de su corazón se habían disparado cuando Bell le pidió que lo ayudara a estudiar.
El espacio entre ellos mientras estaban sentados en lados opuestos de la mesa la estaba irritando. Estar tan cerca y tan lejos la estaba volviendo loca. Avergonzada por el hecho de que no había nadie además de los dos en la habitación, ella le lanzó otra mirada al rostro de Bell.
No me di cuenta de que los chicos podían crecer tanto…
Bell todavía estaba absorto leyendo el pesado libro. En el pasado, había sido un pobre estudiante, pero ahora estaba tomando la iniciativa de pedir lecciones. Cuando le hizo una prueba sorpresa a principio de la noche, había cometido algunos errores, pero muchos menos que en el pasado.
Desde ese día, había estado tratando de deshacerse de su vieja piel. No—tal vez ya lo había hecho.
¿Qué demonios pasó ese día? Desearía poder preguntarle…
Eina no sabía nada sobre el incidente con los Xenos. Quería preguntarle al respecto, pero al final se había encontrado incapaz de formar las palabras.
En el pasado, no habría tenido ningún problema en preguntarle, como una hermana preocupada que interrogaba a su hermano menor.
Pero ahora, Eina no quería molestarlo. Era como si fuera una mujer que protegía a su hombre en silencio.
… Esto no es bueno… Estoy en problemas.
Eina se rindió a la situación, reconociendo una vez más el vínculo en el que estaba.
Nunca se había enamorado antes, ni como niña y ni como estudiante. Ahora todo lo que podía hacer era permanecer consciente de sus emociones.
Esa fue la primera vez que vi a un chico, un hombre, llorar en voz alta.
Su corazón se agitó dulcemente mientras el recuerdo de los acontecimientos de esa noche volvía a inundarla vívidamente. De repente, su rostro se sintió caliente otra vez.
¡Tengo que parar esto!
Apoyó la cabeza en la mesa y envolvió sus brazos alrededor de su rostro. Bell la miró sorprendida.
--Uh, um… Eina-san, ¿Estás bien…?
--Aunque sé que admiras a Wallenstein-san…
--¿Huh?
--Nada.
Presionó su ardiente mejilla contra el escritorio frío y sollozó.
Y es mucho más joven que yo… ni siquiera puedo mirarlo directamente. ¡Soy como una niña, incluso a esta edad!
Eina se sintió avergonzada por sus propios sentimientos.
× × ×
--¿¡Eh!?
--¿Qué pasa, Hestia?
Preguntó Miach mientras la Diosa se sacudía con sorpresa, con sus coletas negras temblando.
--¡Siento que un aura agridulce cae sobre Bell-kun!
--¿De qué estás hablando…?
Dijo Takemikazuchi. Parecía sorprendido. Siguiendo su instinto divino, la joven Diosa se dio la vuelta para escanear sus alrededores.
Mientras las estrellas brillaban en el cielo nocturno afuera, ella y los dos Dioses estaban reunidos alrededor de una mesa en un bar en una tranquila calle lateral. Decidieron tener una reunión informal tomando algo, ya que sus <Familias> estaban a punto de embarcarse en una expedición conjunta.
--Estoy preocupada por Bell-kun… Pero gracias de nuevo, Miach y Take, por prestarnos su apoyo.
--No hay necesidad de agradecerme, Hestia. Solo estoy haciendo lo que hacen los buenos vecinos. Dijo Miach.
--Tiene razón. De todos modos, cuando se trata de expediciones, no somos extraños. Agregó Takemikazuchi.
Hestia inclinó su cabeza en agradecimiento. Ambos Dioses se rieron. Se habían convertido en amigos porque sus <Familias> estaban al final de la jerarquía, y les gustaba reunirse para burlarse de sí mismos. Hestia estaba agradecida de poder llamar amigos a tales Dioses honestos y sus <Familias>. Ella sonrió. Sin ellos, ni ella ni Bell habrían podido sobrevivir en Orario.
--Aun así… me siento un poco culpable por dejarles todo el trabajo a nuestros niños mientras salimos a tomar algo.
Dijo Takemikazuchi, alcanzando un aperitivo.
--¿Qué más podemos hacer? Bell-kun y los demás se han hecho cargo de todo. Cuando intenté ayudar, Ayudante-kun dijo: “No quiero que arruines todos mis preparativos, así que, ¿Por qué no vas a tu trabajo o algo así?” ¡Me echaron de la casa!
Hestia respondió con un puchero, imitando la voz de Lili. Ambos Dioses se rieron irónicamente.
--Mikoto realmente ha estado trabajando duro, viniendo a mí todos los días para pedir entrenamiento. Agregó Takemikazuchi.
--Lo mismo con Naaza. Está tratando de desarrollar algunas pociones nuevas para Bell y los demás… Todos están trabajando hacia el mismo objetivo. Las cosas van bien, creo.
Dijo Miach.
Lecciones, entrenamiento, Magia, estudio… Todos se estaban preparando para la expedición a su manera. Aunque la voz de Miach estaba teñida de envidia hacia los humanos que, a diferencia de los Dioses, eran capaces de mejorarse a sí mismos, sonrió brillantemente.
--No es solo Bell-kun… Todos están creciendo. ¡Ya casi no necesitan mi ayuda!
--¿Qué es esto, Hestia, detecto un poco de soledad?
--¡Por supuesto que me siento sola! No puedo seguirlos al Calabozo, ¿Verdad? Hestia vació su tarro y se lanzó hacia adelante.
--¿Ya estás borracha?
Takemikazuchi bromeó, alejándose de ella.
Hestia se sonrojó, luego cambió de estado de ánimo y sonrió.
--¡Pero estoy igualmente feliz! ¡No, orgullosa es una palabra mejor para eso!
--Hestia…
--Cuando todos hablan de cuánto ha crecido Bell-kun… tengo esta sensación dentro de mi pecho.
Nunca revelaría tal orgullo maternal a sus niños, por supuesto. Pero habían pasado por muchas cosas juntos, ella y Bell. El había sobrevivido a muchas aventuras, había probado la frustración y había aprendido a seguir corriendo incluso cuando estaba cubierto de pies a cabeza con barro.
La historia de la <Familia> que ella había trazado sobre su espalda era un precioso tesoro.
Hestia sonrió como la joven Diosa que era, y ambos Dioses masculinos entrecerraron los ojos como si entendieran cómo se sentía.
--Solía ser tan llorón, pero ahora es capaz de decir lo que piensa claramente delante de todos. Ha crecido maravillosamente… ¡Me he enamorado de él otra vez! ¡Tenía mariposas en mi estómago solo mirándolo!
¡Maldita sea, nunca se lo entregaré a nadie más!
--Eso fue realmente hermoso, excepto la última parte.
--¡Sí!
Los Dioses tomaron un sorbo de sus bebidas mientras Hestia lanzaba ambas manos al aire y alardeaba.
--A decir verdad, estoy un poco preocupada por esta expedición… pero tengo fe en que Bell-kun y los demás lo superarán.
Dijo Hestia.
--Si alguien puede hacerlo, ese grupo puede.
--Sí, justo como dices Hestia.
Los tres Dioses levantaron sus copas.
--Bebamos por Bell-kun y el resto.
--¿No deberíamos dedicarles un brindis?
--Guardemos eso para cuando regresen.
La cálida luz de las Lámparas de Piedra Mágica iluminaba la atmosfera azul oscuro del animado bar. Un bardo comenzó a tocar una melodía para los clientes borrachos, la agradable melodía que evocaba el preludio de una historia de aventura.
--Porque está sea una exitosa aventura para nuestros niños—
Los tres Dioses reunidos en la mesa redonda se sonrieron y chocaron sus tarros.
--¡Salud!
--¡Salud!
--¡Salud!
× × ×
El cielo ese día estaba casi sin nubes.
Cuando el sol asomó su rostro sobre la enorme muralla oriental de la ciudad, Orario abrió los ojos y entró en acción. Los rayos del sol caían del cielo azul donde flotaban algunas nubes blancas. Frente a la <Mansión de la Chimenea>, en el sexto distrito de la ciudad, se había reunido una multitud de humanos y demi-humanos. Eran Aventureros de varias <Familias>, a punto de partir en una expedición.
--¿Están todos listos?
--¡Sí! He empacado tantos Ítems, armas adicionales y provisiones como pude meter.
Lili ajustó su mochila, que estaba más llena que de costumbre. Aisha le sonrió, apoyando su enorme espada llamada <Podao> en su hombro.
Cerca de allí, Mikoto y Chigusa devoraban con sus ojos la brillante arma plateada de Ouka.
--Ouka-dono, ¿Welf-dono también hizo una nueva arma para ti? Ara, eso parece una cuchilla fina. Mikoto se ruborizó.
--¡Qué hacha…! ¿Pero Ouka, que hay del dinero…? Dijo Chigusa.
--… Recuperare el costo en esta expedición
Ouka respondió solemnemente. Welf, quien estaba parado justo detrás de él sosteniendo su Gran Espada, sonrió.
Mientras tanto, Naaza le estaba entregando a Haruhime un saco que estallaba en sus costuras.
--Haruhime, acabo de terminar de hacer estas nuevas pociones hoy… Por favor, tómalas. Haz tu mejor esfuerzo, hermana…
--¡G-Gracias, Naaza-sama!
Haruhime dijo mientras aceptaba la bolsa de la Dogman, que tenía círculos oscuros bajo sus ojos. Conmovida por las palabras de aliento de esta miembro de su raza, Haruhime hizo una reverencia con su manto negro con capucha, la <Túnica de Goliat>.
Takemikazuchi, Miach, Hefesto y los miembros de sus <Familias> que se quedarían atrás se encontraban a poca distancia de los Aventureros que se dirigían al Calabozo, deseándoles lo mejor en la expedición.
--Déjame a mí proteger nuestro hogar. ¡Acábenlos!
--No hagan nada demasiado loco.
--¡Cuídense!
Naaza y varios miembros de la <Familia Takemikazuchi> se encargarían de vigilar sus hogares mientras todos los demás se habían ido. En cuanto a la <Familia Hestia>, de la cual todos sus miembros participarían en la expedición, Hefesto planeaba asignar a uno de sus Herreros de Clase Alta para proteger su hogar. Una vez que se corriera la voz de que un herrero tan ferozmente poderoso estaba allí, ni siquiera el ladrón más tonto se atrevería a acercarse. Los Aventureros pudieron participar en la expedición solo gracias a esta asistencia en la retaguardia.
Bell miro a ambos grupos—los que se iban y los que se quedaban atrás—y luego miró hacia el cielo. El clima era bueno, al igual que las expresiones en los rostros de sus compañeros. La moral era alta.
Por supuesto, había excepciones.
--Daph… ¿No puedes detener esta expedición?
--¿Huh? ¿No es un poco tarde para eso?
--Tuve una premonición anoche… Tengo la sensación de que algo horrible va a pasar…
--¿Eso otra vez? ¡Sabes que no podemos detenerla ahora!
Casandra estaba al borde de las lágrimas, siendo rechazada por su compañera. Se giró hacia Bell, quien estaba del otro lado, como para aferrarse a él.
--Um… Lo siento…
Bell dijo, rascándose la cabeza.
Siendo rechazada gentilmente tambien por él, Casandra agachó la cabeza. Bell le dirigió una sonrisa forzada a la chica, quien había sido retirada por Daphne, y volvió sus ojos a su Diosa principal.
--Bueno, Kami-sama.
--¡Bell-kun, hagas lo que hagas, no bajes la guardia!
--Entiendo.
--… ¡Esfuérzate!
--… ¡Lo hare!
Mientras la luz del sol caía sobre ellos, Hestia y Bell intercambiaron sonrisas. Bell grabó la imagen de su sonrisa y el cielo soleado en su memoria. Tampoco los vería por bastante tiempo.
Cuando se dio la vuelta, vio que Welf y los demás esperaban ansiosamente su señal para embarcarse en su viaje. Bell asintió y se volvió hacia Hestia y las otros Dioses.
--¡Nos vamos!
Habían pasado exactamente cinco meses desde que el chico había llegado a Orario. Ahora, se dirigía a la primera expedición de la <Familia Hestia>.
× × ×
La alianza de <Familias> esperaba que la expedición durara una semana.
Aisha les aseguró que un equipo como este podría llegar fácilmente a su destino y regresar en cinco días, asi que habían planeado su viaje en consecuencia, incluido el lugar donde instalarían el campamento más allá de la Zona Segura.
Welf, Ouka y Bell formaban la vanguardia de la formación que se dirigía hacia el Calabozo. El centro estaba dividido en dos grupos: Mikoto, Chigusa y Daphne actuarían como apoyo para proteger a los combatientes y Ayudantes, mientras que Lili, Haruhime y Casandra servirían como Ayudantes. En realidad, la función de las tres últimas era más como una retaguardia. Aisha, una poderosa combatiente Lv. 4, estaba estacionada al final para eliminar cualquier ataque por detrás.
Por supuesto, esta era la primera vez que la <Familia Hestia> actuaba como parte de un grupo tan grande, así que esperaban observar cuidadosamente cómo funcionaba la coalición y hacer cambios temporales en las posiciones según fuera necesario.
En última instancia, se dirigieron a los Pisos Inferiores.
× × ×
-- —¡¡Haaah!!
Un grito corto a través del aire.
La<Daga Hestia> de Bell brilló en un arco violeta mientras dividía a un monstruo por la mitad.
¡¡OUUUUUUU!!
Con retraso, el grito de muerte del Escarabajo Loco retumbó a través del pasillo.
--¡<Pequeño Novato>! No, quiero decir <Pies de Conejo>, ¿Verdad? ¡Sigue así! ¡Mátalos a todos! Daphne grito mientras ambas mitades del enorme escarabajo rodaban por el suelo cubierto de corteza,
presionándola contra la pared. Bell entrecerró los ojos bruscamente y asintió mientras levantaba su nueva Daga con la mano izquierda y pateaba el suelo.
Estaban en el <Laberinto de Arboles Colosales> en el 24° Piso.
El equipo había roto rápidamente el récord anterior de la <Familia Hestia> de pisos despejados y ahora estaba en la sección más baja de los Pisos Intermedios. Una de las razones de su velocidad era Bell.
¿¡UOO!?
En lugar del arco púrpura, un heroico destello blanco emanaba de su mano izquierda.
La hermosa y brillante Daga blanca redujo al monstruo a una nube de ceniza con un solo golpe.
Al igual que la <Daga Hestia> en su mano derecha, <Hakugen>—la nueva arma en su mano izquierda—estaba acumulando rápidamente un impresionante número de cuerpos. Midiendo treinta y cinco centímetros de punta a base, el tamaño de la Daga larga estaba entre la <Daga Hestia> y una Baselard. Increíblemente, estaba hecho de cuerno de Unicornio, un raro Botín. Welf lo había hecho para Bell con mucho cuidado, y su cuchilla era incluso más afilada que la del perdido <Ushiwakamaru>. Cada vez que Bell movía su brazo, incluso ligeramente, un destello de luz se disparaba instantáneamente, proclamando la muerte de manadas de <Ciervos Espada>.
Como de costumbre, Bell llevaba su armadura de doble Adamantita, actualmente en su quinta reencarnación. El conjunto duradero y ligero brillaba como nuevo gracias a las reparaciones de Welf. Por el momento, todavía estaba libre de rasguños. En su pierna izquierda estaba atada una nueva funda hecha de piel de <Bisonte Viejo>, mucho más fuerte que la anterior.
Equipado con un nuevo equipo de Welf, Bell se puso a trabajar para eliminar a los monstruos que rodeaban al equipo, tal como había pedido Daphne.
--¡Avispones a las dos en punto!
Lili le estaba gritando un flujo constante de información a Bell, quien se había alejado de la formación principal. Avispones Mortales de color negro azabache se acercaban para atacar, con sus alas zumbando.
--¡Herrero, al suelo! ¡Tu escudo no está en posición!
Ouka le advirtió desde su lugar en la vanguardia.
--¡Desafortunadamente, soy malo con los escudos!
Gritó Welf, sosteniendo su enorme escudo con ambas manos. A medida que los Avispones Mortales se abalanzaban sobre ellos en ángulo, sus posiciones defensivas vacilaron. Varios insectos gigantes atacaron con garras, aguijones venenosos y envestidas. Ambos jóvenes en la delantera tomaron la peor parte del ataque, pero lograron mantenerse firmes.
Protegidos por Welf y Ouka, Mikoto y Chigusa disparaban flechas a los avispones desde su posición en el centro, pero—
--¡Son rápidas…!
--¡Maldita sea…!
Los Avispones Mortales volaban ágilmente por el aire, evadiendo fácilmente las flechas. Incluso cuando una los golpeaba, rebotaban de nuevo; los Avispones tenían corazas incluso más duras que las de las Hormigas Asesinas. Mientras hostigaban a los Aventureros Lv. 2, era obvio porque también eran llamadas “abejas
asesinas de clase alta”.
--… ¡…!
En ese mismo momento, Bell intervino a la velocidad del rayo.
Acababa de eliminar a algunos monstruos que atacaban al resto del equipo cuando inmediatamente corrió directamente hacia la pared del Calabozo. A la altura de su nuevo apodo, se lanzó desde la pared y saltó al enjambre de Avispones.
——
Tomados desprevenidos desde atrás, se congelaron. Los ojos rojo rubi de Bell brillaron mientras oscilaba la
<Daga Hestia>.
—¿¡GAAA!?
La cuchilla blanca corto sus corazas duras como piedras y conjuntos de alas dobles como mantequilla.
Bell siguió volando hacia delante debido a la fuerza extrema de su salto. Todavía en el aire, metió la <Daga Hestia> en su funda y utilizó el impulso de su golpe para girar a medio camino, sacando su mano derecha ahora libre y gritando.
--¡<Firebolt>!
Dos Avispones Mortales estallaron en pedazos cuando dos disparos de rayos de llamas los perforaron.
Gracias al reciente <Aumento de Nivel> de Bell, el poder y velocidad de su Magia de lanzamiento rápido habían aumentado. Los monstruos no tuvieron tiempo de esquivar. Cuando la gravedad tiró de Bell al suelo, motas de llamas cayeron a su alrededor.
--W-Wow…
--Hubo un tiempo en el que estuvimos huyendo por nuestras vidas de esos tipos, pero ahora…
Casandra y los demás en el centro de la formación estaban estupefactos. Welf suspiró asombrado y sonrió como si creyera que eran invencibles.
¡Uaaaaa!
Un segundo después, él y Ouka sacaron sus escudos y derribaron varios Avispones más que se acercaban para una envestida. Al instante, Mikoto y Chigusa saltaron de entre ambos jóvenes y lanzaron sus dagas a en las hendiduras de sus corazas.
--Pero esto no tiene sentido… Mientras no nos deshagamos de eso, estos avispones seguirán atacándonos. Incluso si huimos de los Avispones, no llegaremos lejos.
Aisha murmuró. Mientras la vanguardia y el centro de la formación trabajaban juntos para reducir a los monstruos a cenizas, se quedó sola en la retaguardia para defenderse de los enjambres que se acercaban a ellos desde atrás.
Miró de nuevo hacia la pared del Calabozo, donde un enorme nido de Avispones estaba enterrado en la savia. La colonia estaba cubierta de innumerables Avispones Mortales, pero también era un monstruo en sí mismo— uno raro que existía de manera co-dependiente con los Avispones. Era una <Colmena Sangrienta>.
La masa negra con forma de piña de siete metros de largo, parecía una fruta horrible. Un monstruo inmóvil tipo trampa, normalmente se enterraba dentro de un hueco lo suficientemente grande como para permitir que entraran y salieran Avispones Mortales. Pero en el momento en que alguien se acercaba, estallaba a través de la pared del Calabozo para revelar su forma completa.
Cuando uno de estos monstruos aparecía en la ruta principal, las cosas se ponían extremadamente desagradables. Bell y los demás estaban experimentando esa miseria en este mismo momento.
--¡No hay final para esto! Casandra, ¿¡Aun no puedes quitar esa mucosidad!?
--¡Lo siento, Daph, todavía necesito más tiempo!
--¡Todos, siento no poder ayudar!
Los medios de ataque del nido eran un líquido que disparaba y que no mataba ni hería, sino que era tan adhesivo que inmovilizaba por completo a cualquiera que fuera golpeado. Los Avispones Mortales volarían y empalarían a la víctima atrapada. Haruhime había sido sorprendida por la emergente colonia y yacía indefensa en el suelo, cubierta de mucosidad anaranjada. Welf y Ouka intentaban proteger a las Ayudantes, pero sus escudos también estaban manchados con el material pegajoso.
La peor parte de todo era el ridículo número de Avispones Mortales que se estaban reproduciendo. Ya que la Colmena Sangrienta estaba directamente conectada al Calabozo, los Avispones aparecían a un ritmo mucho mayor de lo normal. Mientras los Aventureros concentraban su energía en combatir a los insectos, otros monstruos se acercaban desde caminos laterales. Era una viciosa espiral descendente.
--¡No vacilen! ¡Tenemos que eliminarla!
Ocupando la ruta principal y escupiendo Avispones uno tras otro, la colonia era la clave. Llamarla una ciudadela para los monstruos no sería una exageración.
Los Aventureros rápidamente se dispusieron a eliminar la verdadera fortaleza, tal como Aisha—quien había eliminado a todos los monstruos que se acercaban por detrás—había instruido.
*¡Ping, ping!*
Luz irradiaba de la mano derecha de Bell. Mientras continuaba interceptando a los Avispones Mortales, comenzó una <Carga Concurrente>.
En lugar de un canto de activación, se escuchó el sonido de una campanilla. Bell terminó su ataque actual y se retiró de la vanguardia a la posición de Lili para situarse en el rango ideal.
--¡Centro, retrocedan! ¡Formen un círculo alrededor de Bell-sama!
La orden de Lili resonó hacia cada miembro del equipo. Mikoto, Chigusa y Daphne rápidamente tomaron los escudos que se les entregaron para protegerse del feroz ataque y retroceso del enjambre de Avispones. Aisha hizo lo mismo con su arma, la Podao.
Ouka y Welf se unieron a ellas en la línea de batalla, rechazando los violentos ataques.
-- —¡Voy a disparar!
A Bell le tomó solo unos segundos asumir su posición.
Los Aventureros se separaron a la izquierda y la derecha para abrir un camino directo para Bell, quien se había transformado en un arma viviente lista para disparar.
Había cargado durante veinte segundos.
Extendiendo su brillante brazo derecho como una flecha, lo libero.
--¡<Firebolt>!
Una masiva explosión de relámpagos de llamas con luz blanca se precipito hacia adelante. Todos los Avispones en la línea de fuego fueron incinerados instantáneamente. La horrible colonia explotó con tremenda fuerza.
—¿¡AAH!?
Los monstruos que aún estaban dentro del nido chillaron miserablemente, y un rugido ensordecedor le siguió.
La pared del Calabozo estallo en pedazos junto con la Colmena Sangrienta, llenando el pasaje con masas de ceniza y humo.
--Phew… estoy agotada. ¡Se siente como si acabara de luchar contra un Jefe de Piso!
--Bueno, es prácticamente lo mismo. El nido de avispas es lo peor que hay por aquí.
La conversación entre Daphne y Aisha, quienes estaban sentadas en la mochila de Lili en medio del pasadizo y bebiendo pociones y agua, resonó en el espacio ahora tranquilo.
Bell y los demás se estaban ocupando de las consecuencias ahora que su mayor batalla del día había terminado. Eso significaba recolectar las Piedras Mágicas y Botín. Cristales púrpuras mucho más puros y más grandes que los que se encontraban en los Pisos Superiores yacían entre pedazos de corazas y pilas de cenizas de los Avispones Mortales. Se dispusieron a recoger el Botín y extraer las Piedras Mágicas de los restos de los monstruos.
--Lo siento, Bell-sama… los retrase a todos.
--No es tu culpa, Haruhime-san. De hecho, deberíamos haberte protegido a ti.
Haruhime finalmente había sido liberada del líquido viscoso y estaba ayudando con la limpieza. Ya que había tantos monstruos, todos—no solo Ayudantes—tenían que participar.
--Bell-san… eres tan increíble.
--¿Huh?
Chigusa, quien estaba trabajando cerca de Ouka, había interrumpido la conversación de Bell.
--Has matado a más monstruos que nadie más hasta ahora… Pensé que eras increíble antes, pero… ¡Ahora eres solo, quiero decir, eres realmente increíble!
Dijo llena de emoción mientras miraba por detrás de su flequillo
Las cejas de Ouka se fruncieron en un ángulo extraño mientras escuchaba.
--Es lo mismo con <Antianeira>. El Lv. 4 es un mundo completamente diferente. Me hace sentir como un tonto sin valor…
Su voz estaba teñida de frustración y competitividad.
--T-También lo creo. La forma en que te mueves, comparada con el <Juego de Guerra>, ¿¡Cómo puedo decirlo…!?
Casandra dijo mientras recorría el área en busca de Botín.
--Más agudo, ¿Eso es lo que quieres decir, Casandra-dono? Dijo Mikoto.
--¡Sí, exactamente!
Ambas parecían completamente admiradas por la destreza de combate de Bell. En cuanto al chico mismo, estaba más avergonzado que complacido por los elogios. No sabía qué decir en este tipo de situación. Lo mismo había sido cierto cuando ascendió al Lv. 2. Simplemente no era bueno para aceptar cumplidos. Apoyó su mano torpemente en la parte posterior de su cabeza.
Mientras su mente divagaba incoherentemente, de repente sintió un par de ojos sobre él y desvió su mirada. Haruhime estaba parada junto a él, mirando fijamente su rostro.
--¿Haruhime-san?
--Uh… Lo siento, estoy siendo descortés…
--No es un problema… pero, ¿Sucede algo?
Parecía estar preguntándose sobre algo y queriendo decir algo. Bell la instó a seguir con sus ojos. La Renart apartó la mirada y luego, tímidamente, abrió la boca.
--Cuando… eh, antes, cuando sucedió lo de los Xenos, estabas muy preocupado por eso, así que estaba preocupada… sobre si realmente serías capaz de luchar contra los monstruos de nuevo.
Bell abrió mucho los ojos mientras escuchaba.
Él había considerado exactamente el mismo antes. En un momento dado, había estado extremadamente preocupado por si aún podría matar monstruos—o incluso continuar como un Aventurero—después de enterarse de los Xenos. Nunca había podido encontrar una buena respuesta.
Haruhime, consciente de su estado durante ese tiempo, se sentía confundida por el actual Bell, quien elimino a los monstruos con un entusiasmo tan fuerte que obtuvo elogios de Ouka y los demás.
Ante la mirada preocupada en los ojos verdes de la chica, Bell se quedó momentáneamente sin palabras. Cuando Mikoto y los demás regresaron al trabajo, Bell se apartó de Haruhime y se arrodilló junto a una pila de cenizas. Busco entre el polvo gris que se deslizaba entre sus dedos como arena y extrajo un hermoso cristal púrpura. Luego se levantó y, mirando fijamente la Piedra Mágica del monstruo en su mano, le respondió a Haruhime.
--Decidí convertirme en un hipócrita.
Ahora fue el turno de Haruhime de sorprenderse.
“¡Hipócrita!”
Bell recordó el insulto del cruel cazador, y luego las palabras del Tonto sabio: “aquellos criticados por hipocresía poseen las cualidades necesarias para convertirse en un Héroe”.
Esas palabras habían permanecido en sus oídos y corazón todo el tiempo, y él las había aceptado. Después de que el Minotauro negro lo había derrotado, había tomado una decisión.
Para salvar a Wiene y a los otros Xenos, mataría a sus hermanos.
Lo haría a pesar de que sabía que los monstruos ordinarios podrían renacer como Xenos. Para salvar a los que eran importantes para él, tomaría innumerables vidas.
Era posible que hayan sido monstruos, pero aun así estaría eliminando su propia existencia. Nadie le había ordenado que lo hiciera. Había elegido este camino para sí mismo.
Lo había decidido, y se había determinado a ello.
Se alegraría ya sea siendo honrado como un Héroe o deshonrado como un villano, siempre y cuando fuera una consecuencia de esas acciones.
Entonces déjame convertirme en un hipócrita.
Pensó para sí mismo mientras su mirada perforaba el cristal brillante.
--… ¡…!
La chica Renart se quedó sin aliento y se estremeció al ver su rostro resuelto. Sus mejillas se enrojecieron con admiración.
Totalmente ajeno, Bell apretó la Piedra Mágica firmemente en su palma.
× × ×
--Antes era bastante fuerte… pero ahora, es como si me sintiera más seguro. Dijo Welf.
--¿Es así…?
Lili respondió.
Ambos miraban a Haruhime y Bell desde la distancia. En contraste con el Herrero, quien parecía complacido, la chica Hobbit parecía preocupada.
--¿Por qué la cara sombría? No es como si ahora fuera peligroso o algo así.
--Sé eso…
Como dijo Welf, no había ni siquiera un indicio de amenaza en el rostro del chico. No se había vuelto precipitado e imprudente. Su rostro era el de alguien que había superado la indecisión y había llegado a una respuesta definitiva. Su mirada decisiva cortaba hacia adelante en la distancia. A medida que sus sentimientos inmutables se hacían más fuertes, también él se volvía más fuerte.
--Comparado con su yo anterior, es mucho… mucho, mucho más confiable. Pero es como si se hubiera vuelto más lejano en igual medida…
Esa era la honesta impresión de Lili. Su voz era triste y abatida mientras le contaba a Welf cómo Bell parecía estar avanzando más y más lejos de ellos.
Welf bajo su mirada a la chica, cuya cabeza colgaba con tristeza, luego se echó a reír provocativamente.
--¿No es tu trabajo respaldarlo, Ayudante?
Lili pareció sobresaltada, luego malhumorada.
--Estaré a su altura. En realidad, voy a ser incluso más fuerte que él. Así que no te quedes atrás.
Dijo Welf.
--¡¡O-Obviamente!! Lili es la Ayudante de Bell-sama, su compañera número uno. ¡Ella no será vencida por ti, ni por nadie más, Welf-sama!
--De vuelta a tu antiguo yo, ya veo… ¡Hey, deja de golpearme! ¡Eso duele!
*¡¡Smack, Smack!!*
Lili golpeo a Welf un par de veces y luego abofeteó sus propias mejillas.
Se había decidido una vez más a fortalecerse. Ver a Bell luchando tan duro había renovado su propio entusiasmo.
× × ×
--…
Aisha miraba la escena delante de ella y pensó en su situación.
Su llegada al 24° Piso definitivamente no se debió solo a la fuerza de Bell. Mientras se movían de un piso a otro, Mikoto, Ouka y los demás habían cooperado a la perfección. Habían visto la actuación de Bell, y habían tratado de luchar tan duro como él.
Era como si Lili y Welf estuvieran diciendo que las acciones de un individuo podrían elevar la moral de todos sus compañeros. Una sola persona podría inspirar determinación y fortaleza en muchos otros.
Si ese es el caso, entonces es exactamente como…
Él debía ser lo que los Dioses llamaban… un “Héroe”.
Por lo menos, tenía el gran potencial de convertirse en uno.
No… no lo tenía; lo obtuvo.
Desde el más ordinario de los lugares.
Había lamentado su propia debilidad, y luego miró la cúspide de la fuerza. Todavía estaba corriendo, alcanzando cualquier asidero que pudiera encontrar. Su progreso aún era sorprendente incluso para los Dioses.
Todo había comenzado con encuentros casuales.
Y todas estas oportunidades fueron las que hicieron fuerte al chico. Incluso Aisha lo admiraba.
… Está casi maduro, creo.
Murmuró, estrechando sus ojos.
A cierta distancia de ella, Bell se estremeció imperceptiblemente.
× × ×
Cuando Lili abrió su reloj roto con un chasquido, anuncio que la noche había caído en la superficie.
Habíamos terminado de explorar por hoy, así que decidimos tomar un descanso prolongado en el Calabozo. En otras palabras, era hora de establecer el campamento.
El lugar que elegimos era un enorme hueco de árbol junto a un pequeño camino que salía de la ruta principal en el 24° Piso. Decidimos usar el espacioso hueco un poco más adentro. La “habitación” era uno de los candidatos para un punto de descanso que identificamos de antemano en el mapa proporcionado por el Gremio.
Lo primero que teníamos que hacer antes de tomar un descanso importante era destruir el entorno del Calabozo.
Atacamos las paredes circundantes y el piso del laberinto con nuestras armas. Hacer eso obligaba al Calabozo a priorizar la reparación del área, lo que significaba que no habría monstruos allí durante algún tiempo. Lo siguiente que se debía hacer era colocar un guardia en la entrada de la habitación para asegurarse de que no haya monstruos dentro. Luego, rápidamente eliminamos a los monstruos que ya ocupaban la habitación y, al mismo tiempo, trabajamos en las paredes internas con nuestros Hachas y martillos.
Supongo que la mejor manera de describir la habitación era decir que era como un espacio debajo de un árbol. Era del tamaño de una pequeña habitación común. Las paredes estaban cubiertas de pequeñas flores blancas y hojas, junto con la hierba ocasional. Al mirar al techo a unos tres metros arriba, una cúpula formada por raíces de árboles era visible. Grupos de <Musgo Lámpara> en la superficie de la cúpula emitían una luz verdosa, que en realidad hacia que la habitación fuera bastante brillante.
--¡Elegí este lugar al azar del mapa, pero es bastante bueno!
Dijo Lili. Se había quitado la pesada mochila y estaba respirando el aire de color verde oscuro con gusto.
En el camino aquí, nos tomamos un descanso en el 18° Piso en Rivira—la 335° generación de la ciudad de avanzada ya había sido reparada desde que los Xenos la destruyeron—pero tal vez porque finalmente podíamos relajar nuestros nervios tensos, todos parecían agotados. Sin embargo, había una sensacion de logro y alivio en sus largos suspiros.
Para pasar la noche aquí de acuerdo con el tiempo en la superficie, rápidamente nos pusimos a trabajar preparando nuestro campamento y preparándonos para la exploración de mañana.
Haruhime-san y Casandra-san le pidieron a Ouka-san que las ayudara a establecer el campamento, y estaban correteando y aplaudiendo como niños. Mikoto-san y Chigusa-san estaban a cargo de cocinar, y Aisha-san estaba vigilando la entrada. Lili y Daphne-san estaban discutiendo nuestra ruta mientras miraban un mapa.
Dado que nuestro grupo era tan pequeño, todo nuestro equipo cabía en nuestras mochilas, así que, aunque no se parecia en nada a un campamento base de la <Familia Loki> con carga y suminis tros, nuestro punto de descanso aún comenzaba a parecer un verdadero campamento.
--Hey, Bell, tambien déjame afilar eso.
--Okay, gracias.
Acepte la oferta de Welf y le entregue la <Daga Hestia> a cambio de <Hakugen>, que acaba de terminar de afilar. Piedras de afilar, martillos e incluso un horno en miniatura en una caja lo rodeaban. Al parecer había traído todas sus herramientas de herrería a la expedición. Gracias a nuestro Herrero de Clase Alta, podíamos darles mantenimiento a nuestras armas al máximo rendimiento y no perder nada de su filo. Era increíblemente útil, ya que no podíamos regresar a la superficie durante el transcurso de la expedición.
--Es un lujo tener un Herrero en tu <Familia>. Dudo que incluso <Familias> famosas como la <Familia Loki> tengan a alguien así en la mano todo el tiempo.
Comento Daphne-san, quien había terminado su trabajo.
--¿Qué tal es el rendimiento de esa nueva arma, Bell? Pregunto Welf.
--Es asombrosa. La cuchilla se siente tan bien que me sigue sorprendiendo… Incluso atraviesa monstruos de metal…
--Eso es porque usé un Botín increíblemente valioso que haría que un Sanador o un Mago gritaran si se enteraran. ¡Vaya, no le digas a Lili-enana! Me gritará por darte un trato especial.
Los ojos del herrero estaban fijos en la <Daga Hestia>, pero él sonrío como un niño travieso al que le gustaba jugar bromas. Le devolví la sonrisa y miré a <Hakugen>. La inusual cuchilla blanca destellaba brillantemente. Podía sentir que comparada con la serie de armas <Ushiwakamaru>, que había estado usando hasta hace poco, era mucho más poderosa. Más que eso, el filo era mucho más agudo. Y lo mejor de todo es que era muy ligera. El manejo era increíble.
Tal vez no sea tan adecuada para la defensa o para rechazar ataques… pero, en general, no tenía ninguna queja. Ya que estaba hecha a medida, el agarre estaba moldeado para que coincidiera exactamente con mis dedos.
Aunque la estaba usando por primera vez, se sentía como una extensión de mí más que cualquier otra cosa que hubiera usado antes. Welf claramente estaba ganando dominio sobre sus Habilidades. Me sentía tan orgulloso y feliz de trabajar junto a él de esta manera, Aventurero y Herrero, puliendo las habilidades de cada uno a niveles cada vez mayores.
Probablemente se debía a <Hakugen> y todas las demás armas y equipos que Welf había fabricado para nosotros que habíamos llegado al 24° Piso.
… El 24° Piso…
Reflexione sobre el número una vez más.
Habíamos llegado desde la superficie hasta el 24° Piso en aproximadamente un día. Ese era un ritmo extremadamente bueno.
No, considerando el hecho de que solíamos tener problemas incluso para llegar al 20° Piso, se podría decir que era demasiado bueno.
Tenía un poco de miedo de que las cosas fueran tan bien.
¿Por qué es eso…? Es extraño lo tranquilo que me siento.
No era simplemente que ya no estaba aterrorizado de los Pisos Intermedios después de alcanzar el Lv. 4.
Era más como… Había cruzado espadas con cosas mucho más aterradoras—y mucho más fuertes—que cualquier otra cosa que pudiera esperar encontrar alrededor de los Pisos Intermedios.
Los crueles cazadores, por ejemplo, y mi gran rival por otro. Esas experiencias habían afectado tanto a mi cuerpo como a mi alma. Una vez más me di cuenta mientras estaba aquí en el 24° Piso del Calabozo —que absolutamente no era un lugar fácil—y escuchaba el sonido calmado y medido de mi propio corazón.
Lo mismo ocurría con mi aumentada sensacion de coraje y mis pensamientos, girando dentro de mi cabeza en este preciso momento.
Regrese a <Hakugen> a su funda y levante la mirada.
--Hey, Welf. La <Daga Hestia> está hecha de Mithril, ¿Verdad? Le pregunte lentamente.
--Sí. Es un gran material debido a lo fácil que es trabajar con él. Además de eso, es un muy buen conductor del Poder Mágico. Las armas de Mithril son comunes para los combatientes que combinan Magia y habilidades de combate ordinarias.
Welf respondió mientras giraba suavemente la cuchilla negra grabada con <Texto Sagrado>.
--Pero el hecho de que sea un buen conductor de la Magia no significa que esté encantado. Welf continúo.
--Incluso si infundes Magia en una Daga normal, simplemente se filtra y se dispersa. De todos modos, ¿Por qué lo preguntas?
--Uh, yo solo…
Sentado junto a Welf, quien estaba inmerso una vez más en su trabajo, me quede mirando mi mano derecha. Muy suavemente, para que nadie se diera cuenta, comencé a cargar el <Argonaut>. Unas pocas partículas de luz blanca se reunieron en mi mano.
La feroz batalla en la que luché y finalmente perdí a manos de mi rival me había hecho más diligente. Antes, simplemente usaba mi Magia y Habilidades. Ahora las estudiaba.
Especialmente el <Argonaut>.
Había estado realizando una especie de prueba secreta desde que entré en el Calabozo hoy. Había bastantes cosas que ya había aprendido. Primero, el tiempo máximo de carga para el <Argonaut> era de cuatro minutos. Solía ser de tres minutos, así que había ganado un minuto extra al alcanzar el Lv. 4. El poder elevado por la carga aumentaba donde se acumulaban las partículas de luz, hasta mi límite de acción para los ataques. Esto se aplicaba a cuchilladas, golpes y Magia, pero solo podía iniciar la carga en un solo lugar a la vez.
La carga normal y la Carga Concurrente volvían a cero si un enemigo me atacaba o me distraía. Cuando eso sucedía, la fuerza física y mental que había estado acumulando también desaparecía. Esto parecia ser similar a lo que sucedía con el canto de un Mago. Incluso ahora, si deseaba que las partículas de luz desaparecieran de mi mano derecha, me sentía abrumado por el agotamiento. Podía restaurar mi energía usando Ítems de recuperación, pero era mejor guardarlos para momentos cruciales y evitar la carga constante.
Lo que más me había interesado como resultado de estas pruebas era la convergencia, que era el atributo más destacado del <Argonaut>.
Eso era—
La alta conductividad mágica de la Daga… La convergencia de mi Habilidad…
Me había dado cuenta de algo sobre mí. No era lo suficientemente inteligente.
Para compensar eso, actualmente confiaba en Lili y en algunos de los demás. Sin el apoyo de mis compañeros, ser el líder de cualquier cosa sería ridículo. Mi título sería inútil.
Tenía que usar hasta la última parte de mi cerebro insuficiente. Si no lo hacía, yo, Bell Cranel, no ascendería a nada.
Nunca sería como Aizu-san, quien constantemente agregaba nuevas habilidades de espada a su repertorio. No sería como Finn-san, quien exponía innumerables estrategias inspiradas. Nunca llegaría al otro lado del genio.
Si no usaba todas las ideas en mi cabeza, nunca podría inventar nada nuevo.
Así que había estado pensando y pensando hasta que no pude pensar en nada mas—entonces justo cuando el destello de posibilidad se disparó a través de mi mente—
--¡Todos, la cena está lista!
--… ¡…!
La voz de Lili resonó desde la tienda de campaña.
--Ya escuchaste a la pequeña dama. Vamos, Bell. Ya he terminado con mi mantenimiento. Welf me entrego la <Daga Hestia>.
--… ¡De acuerdo!
Respondí, dejando de lado mis pensamientos mientras me levantaba.
Welf y yo nos dirigimos hacia el centro de la habitación, donde Lili y los demás estaban esperando.
Solo había una última cosa que hacer antes de la tarde—o, mejor dicho, noche—cenar. Sacamos nuestras Dagas y Espadas Largas para cortar el <Musgo Lámpara> verde de las paredes y el techo, atenuando la cantidad de luz en la habitación. Una vez que terminamos, el espacio verde lleno de plantas adquirió la atmósfera de un bosque por la noche.
Una de las razones por las que hicimos esto era para ayudar a ajustar nuestros relojes internos para que coincidieran con el tiempo en la superficie, pero era más importante como medida para prevenir ataques de monstruos. Aunque había variaciones dependiendo de la especie, la mayoría de los monstruos desconfiaban de las áreas en el Calabozo donde la luz era diferente de la habitual. En este caso, habíamos atenuado la habitación más de lo normal. Al menos eso era lo que Aisha-san y Daphne-san, quienes habían estado en muchas expediciones, nos explicaron mientras nos apresurábamos a seguir sus instrucciones.
Recolectamos el <Musgo Lámpara> recortado y lo metimos en frascos, colocándolos en el centro de la habitación. Eran como linternas que iluminaban nuestro campamento nocturno.
--¡Bueno, chicos, vamos a comer! ¡Hay un montón, así que pueden pedir una segunda porción!
--E-Espero que les guste…
Nos reunimos alrededor de la olla junto a las linternas y comenzamos a comer. Mikoto-san y Chigusa-san prepararon un risotto—o más bien, un plato de papilla oriental. Todos estábamos babeando sobre la espesa papilla salpicada de brillantes hilos dorados de huevo, carne seca finamente desgarrada, hierbas verdes y nueces y frutas esparcidas. Sirvieron la mezcla humeante en tazones de madera, y comimos con nuestras cucharas.
--Agregamos algunos ingredientes encontrados en el laberinto que Aisha-dono dijo que eran comestibles…
¿Cómo está?
--¡Sabe un poco raro… pero es bueno! Me gusta el sabor terroso, y la fruta tiene una acidez interesante. Por lo menos, no encontrarás esto fuera de Orario.
--Tampoco tenemos esto en el Lejano Oriente. Es un original del Calabozo.
--Ouka-sama, aquí es donde felicitas a las cocineras… ¡Especialmente a Chigusa-sama! Lili los regaño mientras él y Welf comentaban mientras engullían el guiso.
--¡L-Lili-san, él no necesita hacer eso…! Pero estoy feliz de que les guste. Dijo Chigusa-san, aliviada de haber tenido éxito en su tarea.
Ya que Mikoto-san y yo vivíamos en el mismo hogar, sabía que era una buena cocinera, pero Chigusa-san, quien había crecido en las mismas circunstancias, parecia tener el mismo talento. Welf y Ouka-san no eran los únicos que apreciaban su trabajo manual.
--Deberían dejar la aventura y abrir un restaurante.
Aisha-san bromeo, mezclando un poco de burla con su cumplido.
Por cierto, recogimos los huevos más temprano en el día cuando pasamos por Rivira. Boris-san, el jefe de la ciudad de avanzada, nos los dio para celebrar nuestra primera expedición. Aparentemente, algunos de los residentes habían traído algunos pollos de la superficie. Para los Aventureros hambrientos de comidas más familiares, realmente podrían llamarse huevos de oro. El único problema era mantenerlos frescos.
--Um, ¿Está bien que usemos tanta agua…? Dicen que tener suficiente agua potable hace o rompe una expedición. No quisiéramos regresar porque nos quedamos sin ella…
Casandra-san dijo, preocupada por los suministros que usamos para la comida.
--Hay tanta agua en los pisos debajo de nosotros que prácticamente te ahogarás en ella. No hay nada de qué preocuparse. De todos modos, este equipo no es tan grande como los de la <Familia Apolo> de los que solían ser parte. No hay manera de que terminemos peleando por el agua.
Aisha-san respondió mientras agitaba sus manos descuidadamente como para sacudir la preocupación de Casandra-san.
Tal vez porque estaban recordando expediciones pasadas, o tal vez porque Aisha-san había dado en el blanco sobre sus preocupaciones, Casandra-san y Daphne-san—quienes eran ex-miembros de la <Familia Apolo>— gimieron.
Al final, Casandra-san tenía razón. Conservar agua podría ser lo más importante en el Calabozo.
Arroyos cristalinos como los del 18° Piso generalmente eran pocos y distantes entre sí en el laberinto. La planificación de la recolección de agua en fuentes accesibles en pisos específicos era la base de una expedición exitosa. Antes de acampar aquí en el <Laberinto de Arboles Colosales>, Aisha-san y Mikoto-san fueron a sacar agua a algunos manantiales, así que estábamos bien por ahora. Tal vez la confianza relajada de Aisha-san que incluso se extendía a asuntos más allá de los combates se debía a cuántas expediciones había realizado.
--Creo que Bell Cranel se adapta al centro de la formación. Cuando escuché por primera vez sobre los ataques con carga, dije “¿Huh?”, pero con ese nivel de poder, también podría estar en la retaguardia. Y es bastante rápido.
Dijo Daphne-san.
--En términos de personalidad, no creo que Bell-sama esté preparado para la retaguardia… Dijo Lili.
La cena había terminado y el equipo se encontraba en un círculo hablando sobre los eventos del día y los intereses particulares de cada miembro.
--Ahora que lo mencionas, tiene problemas para quedarse quieto… Y, por cierto, buen trabajo con tu liderazgo hasta ahora.
--Gracias.
¿Desde cuándo Daphne-san y Lili desarrollaron esta relación de maestro y alumno? Estaban sentadas alrededor moviendo sus cabezas la una a la otra.
--A diferencia de la última vez, nadie recibió un <Impulso de Nivel>. Tambien las <Espadas Mágicas> todavía están esperando para ser utilizadas.
Dijo Welf.
--Bueno, esta vez tenemos más personas, así que nuestra coordinación y respuestas son más rápidas. Por supuesto, también está el hecho de que Bell-dono y Aisha-dono están apoyando la formación…
Mikoto-san respondió.
--Todos estamos cubriendo las debilidades del otro… Así es como debería funcionar un equipo de exploración. Dijo Ouka-san.
--Y allí estoy sin hacer nada y reteniéndolos a todos… Ugh… Haruhime-san suspiro.
Junto a ellos, Chigusa-san y Casandra-san estaban teniendo una discusión sorprendentemente animada sobre la curación y los primeros auxilios. El equipo reunido apresuradamente parecia llevarse bien. Todos estaban charlando agradablemente.
--Hey, <Antianeira>. Nunca he estado en el 24° Piso, pero, ¿Así es como es siempre? Me preocupa que nos descuidemos porque las cosas van tan bien.
Dijo Daphne-san.
Su voz resonó con una terrible intensidad a través de la habitación. Todos la miraron, lo cual probablemente era lo que pretendía. Aisha-san, quien estaba sentada en el suelo con una rodilla levantada, se encogió de hombros.
--Mientras te mantengas atento a los ataques que causan Estados Anormales y tengas suficientes personas, el
<Laberinto del Arboles Colosales> no es la gran cosa. Quiero decir, podría ser difícil si solo tuvieras personas de Lv. 2… Venir aquí sin estar preparado también significaría ser completamente aniquilados por las trampas y los monstruos peculiares que no están en el <Laberinto de Cuevas4>. Aparte de eso, obviamente, es la cantidad de recursos.
El 24° Piso era el más bajo de los Pisos Intermedios, y la mayoría consideraba que un <Estado> Lv. 2 era el requisito mínimo para justificar el ir allí. Pero había escuchado que el Gremio establecía esos estándares básicos con el objetivo de prevenir las muertes de los primerizos causadas por ser atrapados con la guardia baja. Por supuesto, los monstruos también tenían más habilidades a su disposición que las que tenían en el 17° Piso o menor.
Lo principal que distinguía al <Laberinto de Arboles Colosales> que comenzaba en el 19° Piso era el gran número de ataques de <Irregulares>, como los que involucraban veneno. Los monstruos también aparecían con mayor frecuencia que en los Pisos Superiores.
Pero lo más aterrador del Calabozo era la cantidad ilimitada de recursos a los que podía recurrir. Se tenía que estar atento a eso, sin importar en qué piso se estuviera.
4 Se refiere a los Pisos Intermedios.
--Debajo de este piso… probablemente podrías pasar a duras penas como un Aventurero Lv. 2 hasta el 27° Piso. De ahí en adelante, el problema es el terreno. Dicen que esa es la razón por la que se considera una zona separada que llamamos “Pisos Inferiores”.
Según la Aventurera de Segunda Clase endurecida por la batalla, ese complicado terreno también era la razón por la que el estándar para los Pisos Inferiores, que comenzaban en el 25° Piso, era Lv. 3.
--El 30° Piso es donde realmente comienzas a necesitar un alto nivel y <Estado>. Hay manadas de Bloodsaurus y otros monstruos peligrosos ahí abajo. Son como los Pisos Intermedios para los Lv. 1… Son el tipo de cosas que un equipo de Lv. 2 no tiene forma de derrotar.
Todos escuchaban a Aisha-san con expresiones serias.
--… El 30° Piso, ¿Eh? Es difícil imaginar cómo es, considerando que todavía tenemos que atravesar seis pisos más.
Dijo Welf.
--Hablando de eso, el Gremio no publica ninguna información detallada sobre los Pisos Inferiores, ¿Verdad…? Mikoto-san pregunto, inclinando su cabeza con curiosidad.
--El Gremio restringe la información sobre los Pisos Inferiores y los Pisos Profundos… especialmente todo lo que está debajo del 50° Piso.
Dijo Lili en voz baja.
--¿Por qué harían eso?
Mikoto-san pregunto.
--Todo es muy diferente ahí abajo… Si las personas supieran demasiado, es posible que se desanimen. Eso es lo que escuche.
Respondió Lili. Todos se callaron.
--Hahaha… De ninguna manera—
Dijo Casandra-san, tratando de reírse. Aisha-san la interrumpió bruscamente.
--Bueno, en lo que respecta a la <Familia Ishtar>… Tampoco obtuvimos ninguna información sobre el 50° Piso o inferior.
De repente, el comentario de Lili adquirió un tono de verdad. Aparentemente las cosas estaban configuradas de modo que no se liberara información sobre los Pisos Profundos hasta que te acercaras a esos pisos y estuvieras calificado para acceder a ella.
--Si crees en los rumores… los dragones atacan a través de los pisos. Y eso no es lo peor. Hay manadas de monstruos tan fuertes como Jefes de Piso.
--… ¡E-Eso debe ser una mentira!
--¿Quién sabe? Pero incluso si lo es, es una señal de lo mal que están las cosas en esos pisos.
Chigusa-san trago audiblemente, y el silencio desciendo sobre el campamento. Todos se estremecieron al imaginar el aún desconocido abismo del Calabozo mientras se imaginaban la parte sin fondo del laberinto.
Las linternas iluminaban los rostros con los labios apretados del equipo.
--Maldición… ¿¡Ustedes gallinas sin agallas están temblando por algo tan lejano!? Eso está muy por delante en el futuro.
Dijo Aisha-san en un intento por aligerar el estado de ánimo.
--¡Haruhime, saca las bebidas!
--¿Qué? ¡Aisha-sama, no traje nada de alcohol…!
--¡Tal vez no, pero metí a escondidas un poco en tu mochila!
La sorprendida Haruhime-san reviso su mochila y encontró… exactamente lo que Aisha-san dijo que estaría allí.
Un murmullo recorrió al equipo al ver el líquido en la gruesa botella.
--¡Hey chicos! Tomaran un trago, ¿Verdad?
--… Cuando una Amazona te está incitando, todo lo que puedes decir es sí.
--¡Welf-sama!
Dijo Lili con reproche.
--¡Está bien, Lili-enana, solo tomaré un sorbo! Piensa en ello como una copa nocturna. Grandote, tú también tomaras algo, ¿Verdad?
--No vas a exagerar, ¿Verdad?
Respondió Ouka-san. Le gustaba beber y parecia sorprendentemente dispuesto a unirse.
--Estás hablando de ti mismo, ¿Eh, Ouka? Chigusa-san se burló.
--¿Realmente deberíamos relajarnos así el primer día…?
Casandra-san fue la última en hablar, y su suave murmullo desapareció en la emoción de la fiesta improvisada.
Haruhime-san, vestida con un equipo de batalla que se asemejaba al atuendo de una doncella del santuario, parecia una seductora anfitriona mientras llenaba nuestras copas por orden de Aisha-san; Bueno, ella tiene experiencia trabajando en el Distrito del Placer. Incluso Daphne-san, quien parecia sorprendida, y Mikoto-san, quien frunció el ceño, eventualmente fueron involucradas por Aisha-san. Casandra-san intento escapar desapercibida hacia la tienda de campaña, pero se vio obligada a unirse a los demás.
En poco tiempo, alguien comenzó a reír alegremente, y luego los otros se unieron.
--…
Estaba viendo la escena desde fuera del círculo.
Ahora me tocaba a mí el deber de guardia. Desde que comenzó la comida, había estado sentado en el tocón que Aisha-san había estado ocupando hasta que cambiamos de lugar, vigilando la entrada a la habitación. Aunque tenía que admitirlo, había estado usando solo una oreja para escuchar a los monstruos. La otra había estado siguiendo la conversación en el interior.
Tomé un bocado de papilla del tazón en mis manos y sentí que mis ojos se suavizaban mientras veía a mis amigos. ¿Cuánto tiempo había estado sonriendo?
--¡Bell-sama! ¿Qué tal una segunda porción?
--Oh, gracias, Lili.
De alguna manera, se las arregló para escapar de las garras del diablo y escapar hacia donde estaba yo, con un tazón en la mano. Acepte con gratitud otra porción.
--¡Es completamente absurdo! Emborracharse en el Calabozo, y ni siquiera estamos en una Zona Segura…
--Bueno, estamos en una expedición, así que dudo que alguien realmente esté bajando la guardia…
--¿¡Y si un monstruo escucha toda la conmoción!?
Tenía razón… Me encorve sin responder y tome otro bocado de papilla. Pero no trate de detener a Welf y los demás.
En la habitación que se sentía como un bosque por la noche, el <Musgo Lámpara> metido en frascos emitía un extraño brillo azul verdoso. Era a la vez misterioso y acogedor. Fragmentos de luz proyectaban sombras tenues del equipo que danzaban en las paredes y el piso, y las plantas que crecían en el suelo se sacudían junto con ellas.
Acampar era el verdadero placer de una aventura.
Lo había leído muchas veces en las historias de Héroes, pero ver una escena así ante mis propios ojos me hacía más feliz de lo que podía expresar con palabras.
--… ¿Está disfrutando esto, Bell-sama? Veo que estás sonriendo.
Lili me estaba mirando de forma extraña desde su posición a mi lado.
--Oh, lo siento… ¿Qué puedo decir? Siempre quise acampar así con todos.
--Pero, ¿No hicimos lo mismo cuando la <Familia Loki> nos salvó en el 18° Piso?
--Supongo que sí… Pero es solo que es genial.
Me rasqué la mejilla, sintiéndome tímido, y sonreí irónicamente para ocultar mi vergüenza.
Lili me miraba en silencio. Incline mi cabeza hacia ella.
--… Me alegro.
Murmuro mientras su expresión se relajaba.
--Te haré una confesión, Bell-sama… Lili estaba un poco asustada.
--¿Huh?
--Desde ese día, has tenido tu mirada puesta en alto por el bien de Wiene-sama y los otros Xenos… pensé que habías cambiado.
Estaba confundida y un poco asustada. A ella le preocupaba que, si ponía mi vista muy por delante, me alejaría gradualmente del resto del grupo. Fijé mi mirada en ella mientras admitía sus temores. Sus mejillas se ruborizaron, pero entonces sonrió.
--Pero al final, sigues siendo tú.
Mientras me sonreía felizmente, no pude evitar sentir ternura hacia ella. No era un sentimiento romántico, sino algo mucho más amable, como me sentiría por una hermana.
Antes de darme cuenta, mi mano derecha se extendió hacia la cabeza de Lili.
Se sobresalto con sorpresa, pero luego acepto mi mano y se sentó dulce y tranquilamente mientras yo acariciaba torpemente su cabello.
--Siento hacer que te preocuparas.
Le dije, sonriéndole para aliviar sus preocupaciones, justo como lo había hecho con Wiene, pero—
--… No, es posible que hayas cambiado después de todo. Parece que te has convertido en, ¿Cómo lo pongo…? Más como un mujeriego…
--¿¡Queeee!?
Todo lo que obtuve a cambio fue crítica.
Tal vez estaba enojada, porque sus mejillas hinchadas estaban rojas y sus ojos castaños se estrecharon.
--¡Lo siento, lo siento, lo siento—!
Dije, disculpándome en pánico, ya que aparentemente fue muy grosero de mi parte acariciar su cabeza. Lili me interrumpió riéndose.
Le di una mirada en blanco, pero luego su estado de ánimo se extendió hacia mí y dejé escapar una sonrisa.
--B-Bell-sama, ¿Quieres un trago? No alcohol, quiero decir, sino un trago de agua.
--Hey, Haruhime-sama, ¿Por qué has venido aquí? ¡Lee un poco la atmosfera, geez! Lili estallo contra la chica Renart, quien era la segunda fugitiva de la fiesta.
--¡Aisha-sama me permitió dejar de servir, así que quería unirme a la charla de almohada aquí…!
--¡¡Eeergh!! ¡Todo lo que dices es tan obsceno! ¿¡Lo haces a propósito!?
--Um, ¿Por qué están discutiendo…?
Esta pelea que Lili estaba provocando con Haruhime-san me estaba haciendo sudar.
Como era de esperar, algunos monstruos escucharon la conmoción. Cuando una manada de Conejos de Metal se acercó a la entrada, momentáneamente quedamos atrapados interceptando sus ataques.
Así termino la primera noche de la expedición.
× × ×
Después de que termino la modesta fiesta de bebidas, un silencio como la tranquilidad de un bosque cayó sobre la habitación.
Cuando escuchaba atentamente, podía escuchar la suave respiración de Lili y las otras chicas durmiendo en la tienda de campaña. Por consideración a ellas, Welf y Ouka-san estaban durmiendo a la intemperie, apoyados contra una pared de malezas y arbustos. Sus brazos estaban envueltos fuertemente alrededor de su Gran Espada y Hacha, respectivamente.
UOOOOON…
Muy al final del pasillo, escuche un aullido. Probablemente era un monstruo de tipo bestia, pero por la forma en que hacía eco el aullido, podía decir que estaba muy lejos. Decidí que no era una amenaza.
Había estado de guardia desde la fiesta de bebidas. Una de los frascos relleno con <Musgo Lámpara> estaba a mis pies, iluminando la oscura entrada. Cuando miré alrededor, vi que la habitación se estaba reparando lenta pero seguramente. Solo para estar seguro, seguí agregando nuevas grietas a las paredes con mi Daga.
Me senté en un tocón y abrí el reloj roto que me prestó Lili. Eran las dos de la mañana. Casi era tiempo para que alguien tomara mi lugar.
--… ¿…?
Escuché el ruido de tela crujiendo y me di la vuelta.
Una mujer salió de la tienda de campaña y camino hacia mí. Tenía largo cabello y hermosas piernas. El <Musgo lámpara> que permanecía como la luz de las estrellas en el techo iluminaba su traje de batalla transparente, que recordaba el traje de una bailarina, y su inmaculada piel marrón.
Era Aisha-san.
--¿Aisha-san…? ¡Pensé que Welf y Ouka-san tomarían el siguiente turno!
--Obviamente. Acabo de terminar el mío.
--Entonces, ¿Qué está pasando?
--¿Qué harías si dijera que planeaba meterme en tu cama? Salte del tocón y me aleje sin decir nada.
--¡Sólo bromeo!
Dijo Aisha-san, pero su sonrisa me dejo inseguro de si realmente bromeaba o no.
… Realmente era hermosa.
No pude evitar pensar eso mientras estaba parado frente a la Amazona. Estaba lo suficientemente cerca para tocar y sonreía seductoramente. Pero a pesar de que era hermosa, su atractivo sexual me intimidaba un poco. Lo mismo ocurría con la mirada en sus ojos entrecerrados que me miraban fijamente.
No pude soportar el silencio, así que traté de iniciar una conversación.
--Um… Debería haber dicho esto antes, pero gracias, Aisha-san… por acompañarnos en nuestra expedición…
--No hay problema. Planeaba hacer que ayudaras con una de nuestras expediciones de todos modos. El momento fue perfecto.
Si ella hubiera agregado: “A cambio de ayudar con la situación de los Xenos”, no habría tenido ninguna respuesta. Además, a pesar de sus palabras, probablemente estaba preocupada por Haruhime-san. Le devolví la sonrisa a la mujer brusca que odiaba las formalidades. Ella movió el flequillo de su rostro.
--Pensé que tus nervios podrían estar afectándote. Dijo Aisha-san.
--¿Huh?
--Es por eso que vine a ver como estabas.
Miro lejos de mí hacia el largo y oscuro pasillo.
--Hay un pasaje que se conecta a los Pisos Inferiores justo allí. Mañana atacaremos el 25° Piso, nuestro objetivo.
--… ¡…!
--Probablemente escuchaste nuestra conversación, pero el piso siguiente—los Pisos Inferiores—son algo completamente diferente.
El 25° Piso.
Para mi <Familia> y para mí, era territorio desconocido. Esta era la primera vez que pisaríamos los Pisos Inferiores.
Este umbral se conocía como la Segunda Línea, al igual que la Primera Línea en los Pisos Intermedios. Incluso entre los Aventureros de clase Alta, solo un grupo selecto lo había cruzado.
--¿Sabes cómo llaman los Aventureros a los pisos a partir del 25° Piso?
--… No.
--Escuché que el término se usó en los primeros días de la exploración del Calabozo, pero todavía lo usamos hoy en dia… Se llama <El Nuevo Mundo>.
… <El Nuevo Mundo>.
La frase, con su implicación de territorio desconocido, envío ondas a través de mi pecho. La Amazona miro hacia la tienda de campaña.
--Si tropiezas, el equipo tropieza. Ese es el tipo de equipo que es.
--…
--Así que te lo preguntaré una vez más… ¿Estas asustado?
Un trozo de musgo se desprendió del techo y cayo entre nosotros. Si cerraba los ojos, el exuberante olor verde que llenaba el aire casi me hacía pensar que no estaba en absoluto en el Calabozo sino en un bosque en la superficie. En un bosque solo con Aisha-san.
Parecia escuchar hojas inexistentes crujiendo en el viento. Respiré silenciosamente y contuve la respiración, luego respondí lentamente la pregunta de Aisha-san.
--Estaría mintiendo si dijera que no siento miedo en absoluto… pero…
Volví a mis pensamientos internos. La conversación que escuché antes perduraba en mis oídos.
—Los dragones atacan a través de los pisos.
—Y eso no es lo peor. Hay manadas de monstruos tan fuertes como Jefes de Piso. Dentro de ese mundo inimaginable había cierta persona—la persona que admiraba. Más allá del <Nuevo Mundo> en el que estábamos a punto de entrar.
Esa persona se encontraba en la primera línea del Calabozo, la que no tenía duda que era llamada “infierno”.
--Pero aun así quiero seguir adelante.
En silencio, apreté en un puño la mano que llevé a mi pecho.
Era verdad. La verdad era que tenía miedo. Sin importar lo duro que me dijera a mí mismo que fuera fuerte, no podía dejar de temblar.
Pero mi deseo de llegar a ese lugar superaba mi miedo. Esos eran mis sentimientos.
No tenía tiempo para asustarme.
--… Me gusta la mirada en tu rostro. Es mucho mejor que la otra vez.
Dijo Aisha-san, entrecerrando los ojos.
--Apenas te reconozco.
Sus prendas violetas se balancearon, y ella se acercó tanto que casi nos tocábamos, tomándome por sorpresa.
--Llámame cuando sientas que estás en llamas y no puedas enfriarte. Te prestaré mi cuerpo en cualquier momento.
Sus palabras, susurradas en mi oído, me hicieron estremecer. Su suspiro seductor permaneció alrededor de mi cuello mientras regresaba a la tienda, sonriendo.
Después de que desapareció, dejé que mis mejillas enrojecidas se enfriaran en el aire frío del Calabozo. Con mi cabeza despejándose de distracciones, baje mi puño.
Atacar los Pisos Inferiores.
Mi primera aventura de Lv. 4.
Enfoque mi mente en el día siguiente, cuando me enfrentare a lo desconocido con mis compañeros.
Capítulo 03 – Nuevo Mundo ~Isla de Agua~
El pasaje que conectaba el 24° Piso con el 25° Piso era una cueva cubierta de cristales.
--Hielo… No, cristales…
Salimos del campamento y llegamos a la parte más profunda del 24° Piso. Después de matar a todos los monstruos en la habitación, nos reunimos frente al hueco de un árbol que estaba cubierto de cristales, como si solo una parte de la pared se hubiera congelado en algún momento.
La cueva pareció tragarse las palabras de Lili. La cavidad era oscura y se inclinaba suavemente hacia abajo en la distancia, donde un viento fresco soplaba hacia nosotros desde lo más profundo. La corriente de aire, ausente en cualquier otra parte del <Laberinto de Arboles Colosales>, me revolvió el pelo y llevo mis pensamientos a la siguiente etapa de nuestra aventura.
Nos miramos el uno al otro e instigados por un gesto de la sonriente Aisha-san, entramos en el agujero.
Estaba parado al frente de la fila. Sosteniendo una de las Linternas de Piedra Mágica que Haruhime-san distribuyo, pise la pendiente. Todos los que estabamos en la vanguardia y centro de la formación teníamos Lámparas de Piedra Mágica, pero Aisha-san, quien estaba en la retaguardia, había traído un frasco de <Musgo Lámpara>. Me moví con cautela por la caverna, pensando en cómo las resbaladizas paredes, el suelo y el techo me recordaban a una cueva de hielo.
Bajamos aún más hacia las profundidades del largo túnel.
--Escucho agua… Susurro Mikoto-san.
Cuando apareció el final, pude ver una luz azulada filtrándose a través de la abertura, junto con el sonido del agua. Se volvía cada vez más fuerte. Pronto pudimos notar que el agua claramente aterrizaba en algo.
En este momento, no estaba ni nervioso ni ansioso. Simplemente estaba siguiendo mis instintos de Aventurero mientras buscaba con determinación lo desconocido más allá de la luz.
Llegamos al final de la pendiente y salimos de la cueva.
--…
Quede estupefacto. La magnífica escena que tenía ante mis ojos me cautivo.
Era una enorme y estruendosa catarata, rodeada de valles y acantilados formados a partir de las puntas de los cristales.
Junto con el brumoso roció del agua, el aire estaba lleno de Harpías y Sirens. Sus canciones resonaban intensamente mientras sus alas se agitaban y cortaban a través del aire en la espaciosa caverna.
Habíamos llegado a un gran paraíso acuático.
--Wow…
Detrás de mí, Welf y los demás estaban completamente inmóviles, observando la escena. Todos quedamos aturdidos por este encuentro con la naturaleza ilimitada en el Calabozo, pero más que nada, era la enorme catarata que teníamos justo delante de nosotros lo que atrajo nuestros ojos.
--Esto debe ser a lo que se referían, la…
--<La Gran Catarata>…
Los susurros de Mikoto-san y Lili desaparecieron en el rugido del agua. El sonido era como una cacofonía de nubes de tormenta o un retumbar de la tierra. Incluso parados a cientos de metros de distancia, hacia vibrar nuestros tímpanos.
<La Gran Catarata>.
Como su nombre indicaba, era una enorme catarata que comenzaba en el 25° Piso. Juzgando por su apariencia, media unos cuatrocientos metros de ancho y fácilmente el doble de altura. Quizás debido a la luz reflejada, el agua cayendo parecia ser azul esmeralda. Era tan fascinantemente hermoso que, por un momento, nos hizo olvidar que estábamos en el peligroso Calabozo.
Sin embargo, al mismo tiempo que me sentía conmovido por lo que veía, también temblaba de temor—temor reverencial. Justo debajo del acantilado de cristal en el que estábamos parados había un enorme estanque de inmersión. Incluso un Aventurero de Primera Clase moriría instantáneamente si cayera allí. Pero lo que realmente me hizo cuestionar mis ojos era el hecho de que la catarata continuaba más allá del estanque.
Al igual que una escalera, las cataratas continuaban por debajo del 25° Piso.
--Esta cascada increíblemente enorme cruza los pisos y llega hasta los pisos 26° y 27°. Oh, no se preocupen, los monstruos no suben por la catarata. Bueno, la mayoría no.
Explicó Aisha-san. Ouka-san y Chigusa-san jadearon.
Una catarata que cruzaba a través de los pisos. En las partes del Calabozo que había explorado hasta ahora, eso habría sido completamente impensable. Se decía que los Aventureros constantemente verían su sentido común haciéndose trizas. Este debía ser un ejemplo de lo que realmente significaba.
La caverna abierta detrás de la catarata debía ser una habitación del tamaño del 19° Piso.
--¿Cómo llegamos al 26° Piso…? No me digas que vamos a bajar por el acantilado. Welf gimió.
--No, hay un camino adecuado. Tambien toneladas de pendientes y escaleras. Las tomas para llegar a esa cueva de allí.
Aisha-san señalo la orilla del estanque en el fondo del 25° Piso. A pesar de que se veía muy pequeño desde aquí, definitivamente había una cueva con una enorme entrada allí.
Los Pisos 25° a 27° tenían una estructura de varios niveles. Teníamos que ascender o descender una distancia igual a la altura de <La Gran Catarata> utilizando los pasillos de conexión a la profundidad del estanque de inmersión. Si saltáramos por encima de la catarata, probablemente podríamos llegar al 27° Piso de un solo salto, pero no se necesitaba mucho para comprender que nuestros cuerpos serían destrozados al mismo tiempo.
A diferencia de Lili, Daphne-san y las otras que miraban hacia abajo, yo levante la mirada.
<La Gran Catarata> salía a raudales desde las cercanías del techo del 25° Piso. Justo encima de la parte superior de la catarata, podía ver rastros del <Laberinto de Arboles Colosales>: las raíces de un árbol enorme que media cinco metros de diámetro se extendían hacia afuera.
La catarata debía originarse de allí.
Mire de nuevo hacia el magnífico paisaje.
También temblé al ver el Resort Subterráneo en el 18° Piso, pero… lo que sentía ahora era al menos igual de conmovedor. Sin importar cuánto aprendiera en mis clases con Eina-san, no había nada que detuviera los sentimientos que brotaban cuando ponía mis ojos en estos lugares de primera mano. Mi corazón latía con inquietud, tensión, emoción y el impacto de encontrar lo desconocido.
Juntas, las tres grandes cavernas vinculadas a través de tres pisos por una sola catarata se llamaban la <Ciudad del Agua> del Calabozo. Desde la antigüedad hasta hoy, había sido uno de los grandes misterios de esta parte del Calabozo que los Aventureros llamaban <El Nuevo Mundo>.
--Muy bien, suficiente de mirar boquiabiertos. Sigamos adelante. Si seguimos parados aquí, esas Harpías revoloteando sobre nosotros nos atacarán.
Las palabras de Aisha-san disiparon el trance en el que estábamos y nos devolvieron a la realidad. Los Aventureros y sus Ayudantes eran personas mercenarias que saltaban ante la mención de un posible ataque, y rápidamente olvidamos nuestro asombro mientras nos apresurábamos a seguir las instrucciones de Aisha-san.
--Tomen ese camino a su izquierda y síganlo a lo largo de la pared. Por supuesto, es un camino directo, así que no se pueden perder. Esa cueva de allí nos llevará de vuelta al laberinto habitual.
Aisha-san hablo con autoridad, como si supiera todo sobre este lugar. Movió su barbilla hacia un puente de cristal que comenzaba justo al lado de nosotros.
El acantilado en el que estábamos parados era casi perpendicular al cruce. A nuestra derecha estaba el precipicio y a nuestra izquierda había un camino que seguía la curva redonda de la caverna. No hacía falta decir que no había ningún pasamanos ni nada conveniente, así que, si nos resbalábamos, caeríamos directamente en el estanque de inmersión.
Mentalmente desplegué el mapa obtenido del Gremio y ubiqué nuestra posición.
El acantilado en el que estábamos parados se encontraba en el extremo sur de este piso, al final del pasaje de conexión del 24° Piso. La caverna y <La Gran Catarata> directamente en frente de nosotros estaban en el centro del piso. El pasaje al 26° Piso que Aisha-san señaló hace un minuto estaba en el lado sureste. Justo como dijo, nos dirigimos hacia el oeste a lo largo de la pared de la caverna y entramos en el interior del acantilado a través de la cueva.
Desde allí, nos movimos en un círculo de oeste a norte, pasando por detrás de la catarata, y luego hacia el este hasta el pasaje de conexión subterráneo en la parte inferior de este piso. En otras palabras, nos movíamos en sentido horario desde el sur al sureste.
Nos dirigimos a lo largo del sendero del acantilado conmigo liderando al equipo.
El camino era de aproximadamente tres metros de ancho. A la izquierda estaba la pared y a la derecha una caída absoluta. Estaba seguro de que Casandra-san evitaba mirar a la derecha a toda costa. En el área alrededor de
<La Gran Catarata>, Harpías y otros monstruos de tipo ave volaban en el aire, gritando y chirriando. Por suerte, parecia que todavía no nos habían notado. Luchar en este camino estrecho no era algo que quisiera hacer, así que parecia prudente entrar en el laberinto lo más rápido que pudiéramos. Si éramos atacados por monstruos voladores, nuestras únicas opciones serian responder con flechas y Magia o acurrucarnos debajo de nuestros escudos.
Si miraba muy de cerca, podía ver un camino de cristal similar a un puente que sobresalía cerca de <La Gran Catarata>.
Quizás también usariamos ese camino…
--Hey, Bell, ¿Todo en este piso está hecho de cristal?
Pregunto Welf, quien estaba justo detrás de mí. Asentí con la cabeza.
--Se supone que también hay algunas plantas… pero Eina-san me dijo que básicamente, sí, todo es de cristal. Le dije, mirando la caverna a mi derecha y la pared del acantilado a mi izquierda.
El precipicio y la pared de roca, el camino en el que estábamos, y todo lo que componía este piso era de cristal color azul profundo. El color era mucho más profundo que el de los cristales en el 18° Piso, con estrías débiles en él. A primera vista, parecia una roca ordinaria.
Cristales blancos translúcidos de varios tamaños emitían la luz que iluminaba el piso. Sobresalían de las paredes y caminos como brotes de bambú, pero cada uno emitía solo una pequeña cantidad de luz. Aparte de <La Gran Catarata>, que brillaban de color azul esmeralda, todo lo demás en el piso estaba envuelto en una tenue neblina azul.
--Haruhime, has estado aquí con Aisha-san antes, ¿¡No es así…!?
--Sí, Chigusa-sama. En ese momento, me dejaron con la carga y no tuve muchas oportunidades de mirar alrededor, pero recuerdo que me sorprendió.
Podía escuchar a ambas chicas hablando detrás de mí en el centro de la formación. Les di un vistazo. Chigusa- san admiraba el paisaje, mientras que la parte trasera de la túnica de Haruhime-san se agitaba mientras caminaba. Debía estar meneando su cola de zorro.
Las chicas también parecían completamente sorprendidas por esta “fantasía azul”. Esas eran las palabras que este piso me traía a la mente.
--¿Pero a dónde crees que va el agua en la catarata? Solo puedo imaginar que una cantidad tan grande de agua se desbordaría rápidamente, sin importar a través de que tantos pisos pase…
--El agua aquí fluye desde la base del estanque de inmersión hasta la superficie. Has escuchado sobre la ciudad portuaria de Melen a las afueras de Orario, ¿Verdad? El agua se conecta al lago Lolog, que se encuentra allí.
Por supuesto, todo está cerrado ahora, como Babel… así que apuesto a que el Calabozo absorbe una cantidad sorprendente de agua.
Aisha-san dijo en respuesta a la pregunta de Mikoto-san.
Durante la Antigüedad, se decía que los monstruos acuáticos invadieron a través de esa ruta cuando conquistaron los océanos de la superficie. Eso era algo más que Eina-san me había dicho durante nuestras clases.
Mientras hablamos, apareció la pared oeste del túnel, que marcaba el final del largo sendero del acantilado. Habíamos llegado al interior del laberinto sin tener que luchar en el borde del acantilado.
--Tomemos un minuto para repasar el plan. Dijo Lili.
Dentro de la cueva, los túneles se separaban directamente después de la entrada, al igual que en el <Laberinto de Cuevas> en los Pisos Intermedios. Era como si la estructura de piedra gris de ese piso se hubiera rehecho aquí, todo en cristal azul profundo. Nos detuvimos frente a los túneles para tomar un breve descanso y discutir nuestros planes. Lili dirigió esta reunión informal.
--Para demostrarle al Gremio que hemos completado nuestra misión, necesitamos tener el siguiente número y tipos de Botín: diez Caparazones de Acero de Cangrejos Azules y tres Aletas de Serpiente Acuática o treinta Colmillos de Pez Saqueador. Para el Botín de monstruos raros, un Cristal de un Carbunclo será suficiente. Para recursos, tenemos que reunir mil gramos de Piedra Azul para satisfacer los requisitos.
Lili ajusto su mochila de aspecto pesado y leyó la nota que sacó de su bolsillo.
Tenía sentido que muchos de los Ítems estuvieran relacionados con el agua, ya que esta era la primera parte acuática del Calabozo.
--Por favor, concéntrense en buscar los monstruos y recursos que acabo de enlistar. En cuanto al alcance de nuestra exploración, ya hemos logrado nuestro objetivo de alcanzar los Pisos Inferiores, así que no veo la necesidad de avanzar al 26° Piso.
--En otras palabras, ¿Estás sugiriendo que pasemos nuestro tiempo explorando a fondo el 25° Piso? Mikoto-san pregunto. Lili asintió con la cabeza hacia ella.
--Sí. Esta es nuestra primera vez en esta área. Nos quedan seis días en nuestra expedición, así que Lili piensa que es mejor utilizar el campamento de ayer en el 24° Piso como base para ir y venir al 25° Piso.
Welf y los demás parecían estar de acuerdo con su explicación, y yo mismo no tenía ninguna objeción. Ingresar repetidamente al 25° Piso desde nuestro campamento en el 24° probablemente era una buena manera de adaptarse al entorno totalmente nuevo de los Pisos Inferiores.
Como le gustaba decir a Eina-san, los Aventureros no deberían ser demasiado aventureros. Probablemente deberíamos seguir su consejo sobre esta expedición, incluso si eso significaba pasar a través de algunas inevitables situaciones difíciles.
--Mencioné esto antes de salir, pero nos encontraremos con muchos monstruos que viven en el agua en este piso. Esto puede sonar como una solicitud irrazonable, pero no se acerquen a la orilla del agua.
Estuvimos de acuerdo con estos planes y advertencias sobre los Pisos Inferiores, y Lili nos miró a cada uno de nosotros.
--Finalmente, solo para estar seguros… ¿Todos tienen la <Tela de Undine> que entregué esta mañana?
Mire la ropa nueva que todos estábamos usando. Mi camisa y mis pantalones, el kimono de Welf, la ropa de batalla de estilo oriental de Mikoto-san y Ouka-san, el traje de doncella del santuario de Haruhime-san… todos habían sido rehechos con un fino material azul claro oficialmente llamado “tela protectora de los espíritus”.
Era impermeable, exactamente lo opuesto a la Lana de Salamandra que usamos para atravesar el 13° Piso. Esa estaba vinculada a los espíritus del fuego; ésta estaba vinculada a los espíritus del agua. No podríamos sobrevivir a la <Ciudad del Agua> sin este equipo.
Lo más importante de la <Tela de Undine> era que sus propiedades protectoras se activaban completamente bajo el agua. Reducía la resistencia y presión del agua y mejoraba el movimiento bajo el agua. En otras palabras, nos ayudaría a nadar más rápido. Había escuchado que la <Tela de Undine> era una necesidad absoluta para las misiones en el agua.
Ya que la <Familia Hestia> era la organizadora de esta expedición, hicimos un pedido a una tienda
especializada de Babel para que toda la ropa de batalla fuera hecha con <Tela de Undine>—no solo para nuestra propia <Familia> sino también para Daphne-san, Ouka-san y los demás. No fue barato, pero afortunadamente teníamos suficientes ahorros para cubrir el costo. Sólo Aisha-san trajo su propio equipo hecho con <Tela de Undine>.
Mientras lo llevemos puesto, el peligro asociado con caer en el agua descenderá.
--¿No puedes ver esta cosa azul brillante, Lili-enana? Obviamente lo estamos usando.
Dijo Welf. Tal vez porque siempre era hostil a cualquier cosa relacionada con los Espíritus, había algo irresponsable en su respuesta.
--¿No dije, “solo para estar seguros”? Gastamos una fortuna comprando esta tela protectora para todos.
¡Ciertamente espero que todos la usen y ganen lo suficiente en esta expedición para cubrir los costos! ¡Y si no lo hacen…!
--¡L-Lili-san da miedo!
Dijo Casandra-san, petrificada por la lengua afilada de Lili. Ella llevaba un vestido hecho de <Tela de Undine>.
Por cierto, planeamos dividir nuestras ganancias de la expedición entre las <Familias> participantes en base a la cantidad de personas que cada una proporcionó.
--Aisha-sama, ¿Estoy olvidando algo?
Pregunto Lili, pasándole la discusión al miembro del equipo con la mayor experiencia en este piso.
--Déjame pensar…
La Amazona hizo crujir sus ropas azules y miro los rostros de los miembros de la <Familia Hestia>.
--Una de las características clave de este piso es el gran número, no solo de monstruos acuáticos, sino también de monstruos humanoides.
Debía referirse a la Sirens, Harpías, Sirenas y Lamias. Eina-san mencionó lo mismo en nuestras clases.
--Puede que se sientan confundidos al principio, pero no duden. Si se quedan parados preguntándose si un monstruo está a punto de comenzar a hablar, los aniquilaran.
--… “ “ “ “¡…!” ” ” ”
Sin duda esas palabras iban dirigidas específicamente a la <Familia Hestia>. Aisha-san sabia sobre los Xenos, y nos estaba dando una fuerte advertencia de que no debiamos vacilar bajo ninguna circunstancia. Welf, Lili, Mikoto-san, Haruhime-san y yo asentimos seriamente y mantuvimos la boca cerrada.
--Además, tengan cuidado de no mirar hacia otro lado, incluso si los rostros de sus oponentes son increíblemente feos… Bueno, el tiempo de descanso ha terminado. Aquí vienen.
Aisha-san dijo, envolviendo sus advertencias con una broma y sujetando su Podao, que estaba clavada en el suelo.
Sorprendidos por sus últimas palabras, Welf y los demás giraron la cabeza y vieron un enjambre de monstruos cangrejos con caparazones de acero azules que se acercaban desde el extremo más alejado de la cueva.
--No exageren simplemente porque esta es su primera batalla en los Pisos Inferiores. Solo hagan lo que siempre hacen.
El consejo que Aisha-san exclamo mientras tomaba con calma su posición en la retaguardia, fue la señal para que pudiéramos atacar.
La vanguardia avanzamos hacia nuestra primera batalla en los Pisos Inferiores.
× × ×
La batalla con los Cangrejos Azules termino sin incidentes.
Los Cangrejos, que se clasificaban como monstruos de metal, tenían tenazas desarrolladas irregularmente en el lado derecho o izquierdo, dependiendo del individuo. Aunque sus ataques tipo martillo eran amenazadores, incluso los Aventureros Lv. 2 como Welf podían trabajar juntos para derrotarlos fácilmente siguiendo el consejo de Aisha-san de mantener la calma. Sus caparazones de acero eran incluso más fuertes que los de los Avispones Mortales, pero las hendiduras eran anchas, y las hábiles Mikoto-san y Daphne-san los eliminaron con unos pocos golpes rápidos. Lo más impactante para todos probablemente fue la visión surrealista de tales criaturas avanzando hacia nosotros de frente, en lugar de caminar horizontalmente como habitualmente lo hacía un cangrejo.
Personalmente, ahora que había confirmado que <Hakugen> podía cortar atraves de los caparazones de acero de los cangrejos, podía avanzar con cierta confianza.
--¡Tengo dos caparazones de Cangrejo Azul y acabamos de empezar! ¡Este es un gran comienzo!
Todos le sonreímos con ironía a Lili, quien estaba de buen humor debido a que había encontrado Botín tan pronto. Comenzamos a descender por la cueva de cristal.
Nuestras posiciones en la formación no habían cambiado desde los Pisos Intermedios. Sin embargo, para estar seguro, tome la iniciativa debido a mi <Estado> Lv. 4. Aisha-san, por supuesto, todavía estaba en la retaguardia. A medida que avanzábamos, las personas en el centro de la formación se dispersaron por el camino, que tenia al menos cinco metros de ancho. Lili actuaba como guía, llevando el mapa del piso y manteniéndonos en la ruta principal.
--… Escucho algo mezclado con el sonido de la catarata… Haruhime-san susurro, con sus orejas de zorro temblando.
--Sí, puedo escuchar agua fluyendo… Daphne-san respondió.
El sonido de la <Gran Catarata> resonaba incesantemente a través del laberinto de cristal como el sonido de olas distantes. Pero mientras ambas chicas se susurraban entre sí, algo cambio en el pasaje.
--Un rio…
Justo como dijo Chigusa-san, un rio corría a lo largo del camino por el que estábamos avanzando. Ya que los afluentes de otros pasajes fluían hacia él, se convirtió en lo que podría llamarse con precisión un río. El agua era otra visión fantástica, su superficie resplandecía de un azul profundo ya que reflejaba el color de los cristales.
--Ríos como este recorren cada parte del laberinto. Básicamente, sin embargo, las partes secas constituyen la ruta principal, así que no tienen que preocuparse por nadar.
Aisha-san nos explicó mientras nos deteníamos para mirar el agua.
Comenzamos a caminar de nuevo. El camino era más parecido a una orilla del río que a un camino, con el agua fluyendo a nuestra izquierda. El rio era casi tan ancho como el camino de la orilla y parecia bastante profundo. Estaba fluyendo muy rápido. Si bajábamos la guardia y nos resbaláramos, estaríamos en problemas.
--Uh, ¿Y si caemos en el rio…?
Casandra-san pregunto con los ojos muy abiertos.
--Vuelvan a la tierra lo más rápido que puedan. No morirán en el momento en que caigan, pero serán
asesinados.
--¿Huh?
--Los monstruos los torturarán hasta la muerte. El agua es su mundo, así que estarán en una gran desventaja. Seré honesta contigo. Si no estás acostumbrado a batallas bajo el agua, la <Tela de Undine> no es más que una manta de seguridad.
Los ojos de Casandra se abrieron mientras palidecía ante la respuesta de Aisha-san.
--Puede que sea Lv. 4, pero estaré condenada si nado aquí.
La Amazona endurecida por la batalla dijo encogiéndose de hombros.
--Si caen, estarán acabados. Manténganlo en mente.
Los monstruos acuáticos mostraban un potencial abrumador bajo el agua. Los Aventureros que vivían en la tierra eran lo contrario—nuestro rendimiento disminuía drásticamente en el agua. Mientras nuestro grupo escuchaba hablar a la Aventurera de Segunda Clase Lv. 4, el miedo al agua finalmente comenzó a inundarnos.
Había escuchado que la única forma en que un Aventurero podía luchar en igualdad de condiciones contra un monstruo acuático en su propio territorio era que adquirieran <Habilidades de Desarrollo> especiales que mejoraban en gran medida sus actividades submarinas. Para aquellos de nosotros que carecíamos de tales Habilidades, no tendríamos oportunidad.
Si caía en el rio, estaría en una situación difícil. Eso era lo que necesitaba recordar.
--Aisha-san, todos estos ríos llevan a <La Gran Catarata>, ¿Verdad? Pregunte, fijando mi mirada en el agua que aceleraba ruidosamente.
--Ai es. Algunos de ellos cambian la dirección de sus corrientes con el tiempo, y hay trampas donde un géiser repentinamente sale disparado del suelo o del techo.
Según lo que me había enseñado Eina-san, todos estos ríos convergían en el origen de <La Gran Catarata> en el centro del piso. En otras palabras, si caías, finalmente serias arrastrado hacia esa enorme catarata de agua y aplastado en el estanque de inmersión. Además, como había dicho Aisha-san, la mayoría de las trampas en esta zona usaban agua.
Por todas partes que miraba había un rio.
Probablemente esa era otra razón por la que se llamaba el primer piso junto al agua en el Calabozo.
--Ah, y también… asegúrense de siempre estar alerta cuando caminen por la orilla del agua como lo estamos haciendo ahora.
Aisha-san agrego con indiferencia.
--¿Huh?
Haruhime-san pregunto, inclinando su cabeza. En ese momento, un potente sonido de salpicaduras se escuchó del rio.
¡OOOOOOO!
--¿¡EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEK!?
Un enorme pez que medía 160 centímetros repentinamente rompió la superficie del agua y se elevó en el aire. Era un tipo de monstruo llamado Pez Saqueador.
Haruhime-san dejo escapar un grito de asombro mientras caía sobre nosotros, con gotas de agua volando y brillantes colmillos resplandeciendo.
--Ya ven, si bajan la guardia, esto es lo que sucede.
¿¡GYAA!?
Antes de que el pez pudiera atacar, una Podao y una Katana lo cortaron en pedazos y desviaron sus colmillos. Aisha-san, con una sonrisa en su rostro calmado y fresco, y Mikoto-san, empapada en sudor frío mientras protegía a Haruhime-san detrás de su espalda, lo interceptaron con éxito.
Lili y las demás en el centro estaban tan asombrados como Haruhime-san. Al frente, Welf, Ouka-san y yo nos quedamos congelados frente a la repentina conmoción en la retaguardia.
--Los monstruos nos miran constantemente desde debajo del agua. Manténganlo en mente… Pero buen trabajo al reaccionar, <Zetsu Ei>. Parece que puedo dejarte la protección de esta zorra sin valor.
--N-No, fue tan repentino, que actué por reflejo… Y también, ya que Bell-dono está al frente ahora, es mi trabajo proteger a Haruhime-dono…
Lili, el cerebro y Haruhime-san, la Hechicera, eran al mismo tiempo el núcleo de nuestro equipo y sus puntos más débiles. Mikoto-san pareció haber comprendido eso y volvió su misión evitar cualquier daño para esos dos. Como resultado, sus nervios estaban dos veces más tensos de lo normal.
Abrumada por la emoción ante el discurso de Mikoto-san, Haruhime-san la abrazo, con lágrimas corriendo por su rostro. Por alguna razón, el resto de nosotros aplaudimos ante este mini romance, o más bien amistad, entre la Ojou-sama y la ninja.
--Uh, um, ¿De nada?
Mikoto-san dijo avergonzada, bajando la cabeza.
Mientras tanto, tal vez sintiendo envidia por su amistad, Casandra-san extendió su mano en silencio hacia Daphne-san, pero ella golpeo fríamente su mano, provocando un grito de sorpresa de Casandra-san.
--Así que los peces de aquí abajo saltarán a tierra para atacarnos…
Welf dijo mientras comenzábamos a caminar de nuevo. Sonaba agotado.
--Qué molestia.
Ouka-san también comento, como si se preparara para lo peor. En silencio estuve de acuerdo con ambos.
Había escuchado que, a diferencia de los Cangrejos Azules que habitaban tanto en tierra como en el agua, los monstruos puramente acuáticos se reproducían rompiendo los lechos o las paredes de cristal de los ríos.
Podíamos notar irregularidades en la tierra porque teníamos buena visibilidad allí, pero los monstruos que se multiplicaban bajo el agua eran más difíciles de rastrear. También era más difícil sentir su presencia y sed de sangre. De hecho, docenas de enemigos podrían estar escondidos en el rio corriendo a nuestro lado en este preciso momento.
Mire hacia el agua. Una débil sombra negra desapareció hacia el fondo exactamente como si estuviera chasqueando los dientes hacia mí.
Mis nervios obtendrán un entrenamiento serio hasta que esté acostumbrado a esto. Avance con cautela, vigilando nuestro entorno tanto húmedo como seco.
--Hey, ¿Qué es eso…?
Welf había notado algo.
Seguimos su mirada. Un bulto de formas parecidas a ramas crecía de la orilla llena de cristales en el otro extremo del rio. Su brillante color coral brillaba como una joya. Esos debían ser…
--… ¿<Coral Inferior>? Un Item que solo puedes obtener en los Pisos Inferiores…
Dije, pensando en una ilustración en la guía ilustrada del Calabozo propiedad del Gremio.
--¡Es lo que pensé! Vi algunos reales una vez cuando estaba en la <Familia Hefesto>. Welf dijo con entusiasmo.
--¿No podemos obtener algo de eso? Escuche que se puede hacer buenas armas con el.
Probablemente porque era un Herrero, Welf a veces nos pedía que recolectáramos materiales o Botín cuando estábamos justo en medio de explorar el Calabozo. Quería estar de acuerdo, porque él trabajaba exclusivamente para nuestra <Familia>, pero…
--¡No seas irrazonable, Welf-sama! ¿No Aisha-sama acaba de decirnos lo aterrador que es el agua? ¡No podemos entrar en ese territorio peligroso!
Lili insistió firmemente.
--Ese <Coral Inferior> tiene un brillo magnífico. Si lo llevamo s a la superficie, se vendería a un buen precio. Y mira, ¿No es esa concha oculta en el interior del coral una <Perla Inferior>?
Dijo Aisha-san. Lili suspiro.
--¡Bueno, supongo que no tenemos otra opción…! ¡Vamos por el!
--Lo que sea por dinero, ¿¡Eh, Lili-enana!?
Welf se burló.
El apretó sus manos en puños, y el resto de nosotros reímos vacíamente. Estaba decidido—iríamos a extraer uno de los tesoros más preciados del Calabozo.
Pero primero, para llegar a la orilla lejana, teníamos que cruzar el rio.
Con la advertencia de Aisha-san fresca en nuestras mentes, nadar no era una opción. Pero una serie de rocas de cristal sobresalían del agua, y al saltar de una a otra, deberíamos poder cruzarlas.
Aun así, atrape el leve pero innegable olor de una trampa…
--Por cierto, no creo que este equipo tenga un Ladrón, pero, ¿Hay algún Explorador entre nosotros? Este tipo de trabajo suele ser para ellos.
Dijo Aisha-san.
El trabajo principal de un Explorador era el reconocimiento. Iban por delante del grupo para verificar si había monstruos en el camino o, a veces, intencionalmente los atraían a áreas específicas. Debido a que parte de su trabajo consistía en hacer uso del terreno, no era raro que también tuvieran la tarea de recolectar o excavar recursos del Calabozo.
La <Familia Hestia> nunca había establecido claramente una posición de Explorador, pero mientras escuchábamos la pregunta de Aisha-san, nuestros ojos naturalmente se dirigieron hacia una persona.
--… Soy yo, ¿No es así?
Mikoto-san dijo con su cola de caballo negra balanceándose.
Su Habilidad de detección <Yatanokurogarasu> y habilidades de ninja la hacían muy adecuada para explorar e investigar en secreto el Calabozo.
La orilla lejana del río era estrecha y no podía contener a más de dos personas. Junto con Mikoto-san, quien había sido seleccionada de facto, elegí brindar apoyo debido a mi velocidad y agilidad.
--Mikoto-san, ¿<Yatanokurogarasu> está reaccionando a algo?
--No… Por lo menos, los Cangrejos Azules y los Peces Saqueadores que encontramos antes no están en los alrededores. Por supuesto, eso también incluye el agua.
--¿Qué haremos si ese lecho rocoso es en realidad una Tortuga de Cristal…?
--Tu preocupación está bien fundada, Bell Cranel. Intentaré dispararle una flecha. Dijo Ouka-san.
Para aligerar mi carga, descarte todo excepto lo esencial—mis Dagas—y me coloque una mochila para cargar con los Ítems que recolectáramos. Haruhime-san le dio a Ouka-san un arco y una flecha, y él le disparo a los cristales para asegurarse de que no fueran un monstruo disfrazado. No lo eran, así que Mikoto-san y yo saltamos de la orilla.
Pateando las superficies de las rocas de cristal, volamos atraves del aire. Mikoto-san, quien estaba delante de mí, se movía como un ninja a través del rio, sorprendiendo a Welf y a los otros que estaban mirando desde la orilla con flechas y cuerdas listos.
--Esta es la primera vez que trabajamos como un equipo de dos, ¿No es así, Bell-dono?
--Ahora que lo mencionas… cuando estábamos tratando con la <Familia Ishtar>, salimos en direcciones diferentes de inmediato.
Comenzamos a recolectar el <Coral Inferior> tan pronto como llegamos a la orilla de la roca de cristal. Mikoto - san corto trozos en su base con su daga, y las coloco en la mochila. Por cierto, el <Coral Inferior> era una especie diferente del coral de la superficie. Había escuchado que era tan duro como un mineral.
--¡¡Por favor, tambien consigan la perla!!
Lili grito desde la otra orilla. Seguimos sus órdenes y localizamos la concha del tamaño de un puño oculta dentro de la masa de coral similar a una rama.
Las perlas a veces eran llamadas “joyas arco iris” porque brillaban con una deslumbrante gama de colores. La recolectamos, con la concha blanca pura y todo.
--¿Regresamos? Nada bueno saldrá de la codicia excesiva.
Con nuestra mochila llena con las riquezas del Calabozo, terminamos nuestra tarea rápidamente y nos alejamos de la rocosa orilla, donde aún quedaba una gran masa de <Coral Inferior>.
Pero como podríamos haber esperado, el Calabozo era el Calabozo.
No permitiría que un par de Aventureros que acababan de robar sus tesoros escaparan sin luchar. La superficie del agua exploto violentamente.
--¡¡Whoa—eso es enorme!!
--¡Una Serpiente Acuática!
Mientras Welf y Lili gritaban desde la otra orilla, Mikoto-san y yo dejamos de respirar. El monstruo era enorme. Tenía escamas de color verde claro y una cabeza de serpiente, y claramente era un monstruo de Gran Tamaño. La formidable cabeza con aletas sobresaliendo me recordaba a un dragón. ¡De acuerdo con la información recopilada por el Gremio, las Serpientes Acuáticas podían crecer hasta diez metros de largo!
¡¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!
El monstruo había emergido directamente frente a nosotros en medio del rio, como para bloquear nuestro camino hacia adelante. Sus movimientos enviaron ondas a través del agua mientras nos miraba y abrió sus mandíbulas.
Dejo caer su cabeza—que era tan alta que raspaba el techo—hacia Mikoto-san, quien estaba delante de mí.
--¡Mikoto-sama!
--¿¡Mikoto-san!?
El flujo del tiempo desacelero a medida que Haruhime-san y yo gritábamos. Pero antes de que Ouka-san pudiera soltar una flecha desde la orilla, o Aisha-san pudiera preparar su Podao, o yo pudiera disparar un
<Firebolt> desde mi mano derecha extendida, Mikoto-san entro en acción.
--¡Ngh!
Aterrizo perfectamente en la roca de cristal a pesar de que estaba oculta por las olas, luego volvió a saltar, girando hacia adelante a través del aire.
Apuntando a las mandíbulas bajadas de la Serpiente Acuática, lanzo una patada hacia arriba.
—¿¡GAA!?
Un fuerte golpe del pie derecho de Mikoto-san envío la cabeza de la serpiente volando hacia arriba y rompió dos de sus colmillos
Me tomo unos segundos dejar de mirar boquiabierto y darme cuenta de que acababa de presenciar las artes marciales de los ninjas en acción.
--U-Un salto mortal…
Daphne-san susurro, haciendo una mueca.
Sus palabras hicieron que el lento flujo del tiempo volviera a su ritmo normal.
En el instante en que Mikoto-san cayo en el rio, Aisha-san le arrojo una cuerda, y me precipite hacia el largo y ondulante cuerpo del monstruo. La serpiente tenía muchos puntos vulnerables, y cuando nos cruzamos, corte su cuerpo por la mitad con la <Daga Hestia>.
--¡Hah!
—¿¡…!?
La serpiente se hundió en el agua, la agonía de su muerte provoco poderosas olas. El movimie nto casi parecia intencional, como un ataque final dirigido a mí. Ya estaba fuera de balance por el impulso excesivo de correr hacia adelante, y las olas casi me arrastraron hacia el rio. Sin embargo, de alguna manera me las arregle para patear una roca y aterrizar en la orilla donde estaban parados Welf y los demás. Mikoto-san también había sido llevada a tierra con la cuerda.
--M-Mikoto-san, ¿Cuándo aprendiste a hacer eso…?
--E-En realidad, estuve entrenando con Takemikazuchi-sama antes de la expedición y me enseñó algunas nuevas artes marciales… fueron útiles de inmediato, supongo…
--¡Eso fue increíble, Mikoto!
--¡Sí, has estado luciéndote todo este viaje!
Le sonreí desde mi posición a cuatro patas, y empapado. Ella se limpió el rostro y me sonrió levemente, como para decir que había escapado por poco de la muerte. Aisha-san y Chigusa-san la alabaron sin reservas, y todo el equipo quedo envuelto en una oleada de emoción.
La emoción persistió después de que nos movimos de la ruta principal inundada a una pequeña habitación a una pequeña distancia. Todos miraban con curiosidad el contenido de la mochila que había colocado en el suelo.
--¡Mucho <Coral Inferior> y una <Perla Inferior> además de eso…!
--¡Apostaría a que se pueden obtener por lo menos tres millo nes de Varisu!
--Si juegas bien tus cartas con los comerciantes, probablemente puedas obtener tres y medio.
--¿¡T-Tres y medio…!? ¡Así que este es el valor de los Pisos Inferiores…!
--¡Podre pagar los préstamos que saqué para las armas de una sola vez…!
--¡O-Ouka, no puedes tenerlo todo para ti mismo!
--¡¡Este es un gran logro, Mikoto-sama, Bell-sama!!
Casandra-san, Daphne-san, Aisha-san, Haruhime-san, Ouka-san, Chigusa-san y Lili aclamaron cuando vieron el botín de coral y perlas brillando dentro de la mochila. Todo lo que Mikoto-san y yo pudimos hacer en respuesta a todos estos aplausos y alabanzas fue rascarnos las mejillas con timidez.
--Está empezando a parecer una verdadera expedición, ¿No es así? Welf dijo, pasando un brazo alrededor de mi hombro.
--… ¡Sí!
Dije, devolviéndole la sonrisa.
Las expediciones prometían altos rendimientos a cambio de un alto riesgo. Había aprendido el significado de esas palabras de primera mano al recuperar estos tesoros.
Mientras estaba allí riendo con entusiasmo con mis amigos, algo diferente de mi deseo de volverme más fuerte se elevó en mi pecho… Algo que me hizo recordar el corazón del niño inocente de mis primeros días en Orario. En ese entonces, estaba completamente envuelto en la diversión de la exploración. Los eventos de hace unos meses parecían historia antigua, pero había redescubierto mi entusiasmo por la aventura.
Por otro lado, haber sido atacados por una Serpiente Acuática tan pronto…
A pesar de que estaba sonriendo con todos los demás, una campana de advertencia estaba sonando suavemente en mi corazón de Aventurero.
Estaba bien disfrutar al máximo durante los momentos felices. Pero cuando era hora de cambiar de marcha, realmente teníamos que concentrarnos. Nunca sería como Finn-san, pero al menos debería poder superar mi descuido y engreimiento. Yo era el responsable de dirigir a nuestro equipo. En silencio, me concentre.
De ahora en adelante, estaré anticipando la emoción de un nuevo piso, junto con los desafíos de explorar un terreno acuoso y el ingenio rápido que se requería.
Una y otra vez, revisé mentalmente la información que aprendí sobre los Pisos Inferiores y el rostro de la persona que me ayudo a aprenderla.
× × ×
Espero que Bell-kun esté bien…
El rostro del chico era una imagen constante en la mente de Eina.
Estaba en la Sede del Gremio en la superficie, donde el sol del mediodía brillaba intensamente.
Era tiempo de descanso, y una vez que terminó su almuerzo, Eina estaba mirando un pergamino extendido en su escritorio, con la barbilla apoyada en sus manos. En el mostrador vecino, su compañera de trabajo Misha Flott suspiraba sobre la montaña de papeles que la había obligado a abandonar su descanso.
No creo que ya hayan alcanzado los Pisos Inferiores… ¡Ah, desearía haber sacado más material para Aventureros de Segunda Clase para él!
Era el segundo día desde que Bell y su grupo se habían ido en su expedición. Eina supuso que probablemente todavía estaban atravesando el <Laberinto de Arboles Colosales>. Bajo su mirada hacia el pergamino.
Los Pisos Superiores eran diferentes de los Pisos Intermedios. Eso era lo que a menudo los Aventureros solían decirse unos a otros. Asimismo, los Pisos Intermedios eran diferentes de los Inferiores. Eina había tratado de enseñarle a Bell todo lo que pudo, pero tal vez debido a la ferviente sangre de Elfo que tenía en su interior, no podía evitar sentir que pudo haber hecho más.
Mientras leía las palabras en el pergamino, suspiró varias veces.
--Eina, si tienes tiempo en tus manos, tal vez puedas ayudarme. ¿Crees que podrías hacer eso?
--No, de ninguna manera. Necesitas hacerlo correctamente por tu cuenta.
--¡Ugh…! Por cierto, ¿Qué estás mirando?
Dijo Misha, inclinando la cabeza y mirando el escritorio de Eina. El pergamino que Eina estaba leyendo enumeraba misiones incompletas en los Pisos Intermedios e Inferiores.
--Hmm… siento que muchos Aventureros han desaparecido últimamente. Especialmente en los Pisos Inferiores… Ahí es a donde se dirige el equipo de Bell-kun, y me está preocupando un poco.
Todas las misiones enumeradas en el pergamino eran solicitudes para buscar Aventureros que habían desaparecido en el Calabozo. Hestia había presentado una solicitud similar cuando Bell y sus compañeros no regresaron de su primera aventura a los Pisos Intermedios y se puso ansiosa por ellos. Eina sospechaba que alguna causa principal estaba detrás del hecho de que los Aventureros no regresaban de los Pisos Inferiores.
Misha dejó de mover su pluma en respuesta a la preocupación de su amiga y miró su rostro indescriptiblemente ansioso.
--… Hey, ¿No es esa la situación habitual?
--¿Eh?
Dijo Eina, sin saber cómo responder ante el punto de Misha.
--Odio decir esto, pero… no pasa un día en que no se presente un informe sobre un Aventurero desaparecido en el Calabozo.
El Calabozo reclamaba víctimas a diario. Cualquier empleado del Gremio lo sabía. Era incluso más cierto con respecto a los Pisos Inferiores difíciles de despejar.
--Además, Eina, ¿No se archivaron todas esas misiones hace bastante tiempo…? Eina repentinamente se dio cuenta de que Misha tenía razón.
¡¡Definitivamente había visto esta búsqueda antes… y esta…!!
Pero solo ahora estaba sacando todas las solicitudes de búsqueda, listándolas y suspirando cada vez que las miraba. Solo ahora, cuando la <Familia Hestia> se había ido en una expedición.
¿Qué pensaba Misha de ella?
En el momento en que ese pensamiento entró en su cabeza, el rostro de Eina se puso caliente.
--¡No, pero realmente, siento que últimamente ha habido muchas! N-N saque estos documentos porque estoy ansiosa por Bell-kun o algo así… ¡N-Ni siquiera estoy preocupada por él!
Eso fue una mentira. Bell era lo único en su mente. Definitivamente estaba siendo sobreprotectora… o más bien, estaba demasiado preocupada. Hasta hace poco, nunca se había puesto tan inquieta cuando Bell iba al Calabozo.
¡Debe ser por la expedición! ¡Sí, es culpa de la expedición! Es porque esto es muy diferente de la exploración ordinaria, donde se garantiza un alto nivel de seguridad.
Eso fue lo que Eina se dijo a sí misma. Si no se engañaba a sí misma de esa manera, no habría podido hacer nada. Pero su amiga cercana Misha vio a través de su conflicto interno y excusas desesperadas.
--Hey, Eina…
--¿Qué?
--El otro día tambien parecías extraña. ¿Es posible que tus sentimientos por tu hermano menor sean—?
--¡¡De ninguna manera!!
Eina cortó las palabras de Misha con una fuerte negación.
Todos en el vestíbulo las miraron, preguntándose de qué se trataba todo el alboroto. Normalmente, la traviesa Misha se hubiera burlado de Eina, pero una mirada a sus mejillas rojas le dijo lo que estaba pasando. El rostro de Misha tomó la expresión madura de una hermana mayor o madre.
--Eina, tu hermano menor… Bell-kun… es cinco años menor que nosotras. Okay, puede que no tenga nada que ver con la edad, pero aun así, una asesora y su Aventurero… La mayoría de las veces, ese tipo de cosas termina trágicamente… Sé que es posible que los humanos y demi-humanos tengan hijos… pero aun así…
--¡Deja de darme un sermón tan serio!
Eina no pudo evitar gritarle a Misha, quien estaba tratando de darle una charla amable. No le importaban las extrañas miradas que recibía de las otras recepcionistas o las miradas del personal del Gremio. Le irritaba insoportablemente tener a su amiga—quien normalmente era la que necesitaba ser cuidada—preocupándose por ella tan seriamente. Finalmente, tiró su cabeza sobre el escritorio con un ruido sordo, esperando al menos esconder su ardiente rostro rojo.
--¡Aaaghhhhh!
Todo lo que pudo lograr fue dejar escapar un gemido agonizante. Levantó sus delicadas cejas mientras dejaba que el sermón de la suave voz de Misha fluyera por sus oídos.
Me he decidido… y no lo cambiaré.
Cuando Bell regresara, haría que la llevara a cenar para compensar esto. Se prometió a sí misma eso. Definitivamente no sería una cita o una mezcla de asuntos privados y públicos. En su mente, vio a Hestia aparecer como un ángel resentido de la razón, pero Riveria, la maestra de la voluntad, puso una barrera para proteger a la emocional Eina mientras se agachaba.
Los ojos esmeralda de Eina estaban un poco húmedos mientras miraba los pergaminos esparcidos sobre su escritorio. Deslizo su dedo ligeramente a través del conjunto de misiones que representaban oraciones por la seguridad de sus seres queridos.
--Es por eso que tienes que volver… Eina murmuró suavemente.
× × ×
Comparado con la enorme caverna de <La Gran Catarata>, el interior del acantilado, donde se encontraba el laberinto, se parecia mucho a un edificio de gran altura.
Justo como había dicho Aisha-san, había muchas escaleras y pendientes. Siempre que comenzaba a sentir que habíamos estado bajando durante mucho tiempo, volvíamos a subir. Realmente estaba sintiendo su construcción de varias capas. Supongo que teníamos que subir y bajar así una y otra vez para alcanzar el equivalente al primer piso del edificio—es decir, el pasaje al 26º Piso, el cual estaba ubicado en el lado sureste de la caverna.
En cuanto a la exploración en sí, habíamos tenido algunas situaciones peligrosas. En un momento dado, un enorme géiser estallo desde el suelo, deteniendo nuestro progreso, y cuando intentamos rodearlo por otra ruta, apareció un grupo de monstruos. Entonces Daphne-san se negó absolutamente a tomar el puente de cristal que pasaba justo por <La Gran Catarata>. En otra ocasión, uno de los brazos de Welf quedó atrapado en la ventosa de un Pulpo Arrastrador y casi cayó en los rápidos. Pero a pesar de las circunstancias cambiando constantemente, logramos avanzar por la ruta principal a través del 25º Piso.
En este momento, estábamos en el laberinto en la sección norte del piso. Si seguíamos el rio hacia el sur, llegaríamos a <La Gran Catarata>. Según Lili, quien estaba leyendo el mapa del 25º Piso con sus numerosos dibujos de las distintas capas, ni siquiera estábamos en la mitad de la ruta principal.
Todavía teníamos un largo camino por recorrer. Mientras tomábamos nuestro tercer descanso del día, decidimos ir un poco más lejos y luego regresar al 24º Piso. Comenzamos a avanzar de nuevo.
--… ¿…?
A medida que avanzábamos por el oscuro pasadizo iluminado por brillantes cristales blancos que sobresalían del suelo, vi algo. Ya que estaba al frente del grupo, lo note primero, pero pronto Welf también lo vio.
--¿Eso es… un Aventurero?
Dijo Welf.
De hecho, la silueta que se acercaba lentamente desde el frente parecia pertenecer a un humano. Las orejas largas y delgadas sobresalian de ambos lados del rostro reclinada… Parecia un Elfo.
Apenas podia adivinar su raza al escudriñar el pasaje oscuro.
--No hemos encontrado a uno de los nuestros por un tiempo. Incluso en los Pisos Intermedios, no vimos a muchos Aventureros.
--Debe ser alguien poderoso. Ninguna otra <Familia> había programado una expedición al mismo tiempo que la nuestra… Lili cree que solo un Aventurero de Segunda Clase o superior se aventuraría hasta aquí para una exploración ordinaria.
Mientras Ouka-san y Lili hablaban detrás de mí, la figura del Aventurero que se aproximaba se hacía más clara a cada segundo. Estaba vestido con una armadura de cuero de alta calidad, con un carcaj en la cadera. Vi un emblema de una <Familia>.
Su equipo era familiar. Conocía a esta persona Estaba bastante seguro de que era… ¿Luvis-san?
Entré en contacto con él hace casi dos meses, cuando estaba sirviendo como guardaespaldas de Eina-san. Era el Aventurero Elfo de Clase Alta que, junto con el Enano Dormul-san, perseguía a Eina-san noche tras noche, incitados por sus Dioses principal. Todavía no podía distinguir su rostro muy bien debido a las sombras, pero estaba seguro de que era él.
… ¿Qué estaba haciendo él solo en este piso?
Había escuchado que era Lv. 3, pero este era un comportamiento extremadamente peligroso. Incluso si él era de Segunda Clase, me costaría mucho decir que había tomado todas las precauciones de seguridad necesarias a menos que viniera aquí con un equipo.
Además, ¿Por qué llevaba un carcaj, pero no un Arco? ¿Y me engañaban mis ojos, o su armadura estaba cubierta de rasguños y rasgaduras? La parte de atrás de mi cuello se estremeció.
Un momento después, la confusión se convirtió en inquietud.
--… ¡Todos, asuman posiciones defensivas! Algo no está bien.
--¿Huh?
Casi al mismo instante, tome mi postura y Aisha-san les advirtió a los demás que hicieran lo mismo. Se tambaleaba como si pudiera caer en cualquier segundo.
En realidad, parecia un zombi.
El grupo reacciono con una mezcla de confusión y tensión ante la inquietantemente inestable forma emergiendo del pasaje oscuro. Lili contuvo la respiración.
Finalmente, Luvis-san llego a un punto directamente debajo de uno de los cristales blancos en el techo. Lentamente, levanta el rostro.
--Ah… ¿¡Oh…!?
La luz expuso una figura completamente cubierta de sangre.
--… ¡¡…!!
--¿¡Wha—!?
Cada miembro de nuestro grupo lo miraron boquiabiertos con sorpresa. Pero la sangre no fue el mayor shock. Lo que hizo que Lili y los demás se quedaran sin palabras fue el hecho de que faltaba el brazo derecho de Luvis-san.
La parte superior de su brazo todavía estaba allí, oculto a la sombra de su cuerpo, pero todo desde el codo hacia abajo se había ido. Luvis-san extendió su brazo izquierdo todavía intacto hacia nosotros.
--¡Ayu… d…!
Se derrumbó en el suelo mientras pronunciaba un fragmento de una palabra. Como para tomar su lugar, un gran monstruo emergió de la oscuridad.
Verde. Esa era la única palabra que pude encontrar.
El cuerpo con forma humana tenía dos metros de altura y cada parte estaba cubierta de musgo. Sobre el musgo, raíces de árboles formaban una especie de cubierta protectora. El monstruo parecia un gigante cubierto con una armadura de placas completa. El hecho de que su cabeza pareciera la de un humano calvo probablemente jugaba un papel en esa impresión. Sin embargo, a juzgar por los cortos fragmentos de madera con forma de cuerno que sobresalían de su cabeza, probablemente estuviera más cerca de un Ogro. Los dos enormes globos oculares sin emociones brillaban de amarillo.
Su áspera mano izquierda sostenía un Arsenal del Calabozo—una Maza de cristal que emitía una luz azul profundo.
Su mano derecha sostenía un brazo humano.
El brazo derecho de Luvis-san, arrancado de su cuerpo.
--¡Ahh…!
Haruhime-san dejo escapar un breve grito ante el desagradable sonido del brazo siendo aplastado en la mano del monstruo.
La sangre goteo en el camino de cristal. La crueldad del brazo arrancado. Todos quedamos congelados y sin palabras ante esta impactante escena. Sentí que mi cabello se ponía de punta.
El horrible monstruo extendió silenciosamente su mano empapada de sangre hacia Luvis-san, quien todavía estaba tirado en el suelo.
--¡¡Detente!!
Me precipite con toda mi fuerza hacia este ser desconocido.
En un instante, llegue a su lado, a punto de cortar a traves de el—cuando los ojos amarillos del monstruo se giraron enojados hacia mí.
…
La Maza de cristal en su mano izquierda se balanceo hacia mí con una fuerza increíble.
—¡¡Es rápido!!
--¡¡…!!
Me lance hacia delante para evitar el destello de luz que cortaba a través del aire. La Maza paso por encima de mi cabeza, que casi tocaba el suelo, y se estrelló contra la pared del Calabozo directamente a mi lado.
Se escuchó un rugido atronador, y el suelo tembló. La pared de cristal dejo escapae un grito mientras fisuras corrían a través de ella desde el techo hasta el piso, y todo el pasaje se sacudió.
--¡¡Mierda!!
Welf y los demás gritaron de asombro detrás de mí. También estaba sorprendido por la inesperada velocidad y fuerza del golpe, pero me moví directamente desde mi postura doblada hacia un ataque.
Por el rabillo del ojo, vislumbre unas pocas hebras de cabello blanco flotando en el aire, fragmentos de la pared de cristal dispersándose como lluvia, y los ojos casi cerrados del monstruo. Esta vez empujé a <Hakugen>—que sostenía en mi mano izquierda—hacia arriba desde mi posición baja.
El feroz y poderoso destello de luz blanca buscaba el diafragma del monstruo—pero fallo por un pelo mientras el gigante retrocedía inesperadamente.
--… ¡…!
—¡Reaccionó de nuevo!
Esto no era una coincidencia. Estaba previendo mis ataques.
¡Los ataques súper rápidos de un Aventurero Lv. 4 que no se estaba conteniendo!
Este monstruo podría ser—
La punta de mi Daga rozo su cuerpo, enviando pedazos de musgo volando hacia mí como sangre enemiga. Mis ojos se encontraron con los ojos amarillos del monstruo.
En esos ojos, no detecte el instinto salvaje de una bestia furiosa, sino la voluntad de luchar cargada de una especie de fangoso deseo. Eso, y una inteligencia que observaba cada uno de mis movimientos.
En nuestro breve segundo de combate, también sentí el alto potencial del monstruo.
Estaba más allá de la comparación con cualquier otro monstruo con el que había luchado en la <Ciudad del Agua> en la actulidad.
En otras palabras—
… ¡¡Es una Especie Mejorada!!
Mi mente grito en silencio mientras reconocía un nivel de habilidad y capacidad de toma de decisiones más allá de lo que uno esperaría en este piso.
¡OOO…!
Como para afirmar mi conjetura, el monstruo saco su lengua roja y lamio sus labios.
Aprovechando el impulso del empuje de la Daga que no encontró nada más que aire, lance una patada giratoria al nivel de su cintura. Esta vez, mi pierna derecha, empujada como una lanza, golpeo el cuerpo de mi enemigo y logre empujarlo lejos de donde estaba Luvis-san en el suelo.
--¡No lo empujes demasiado lejos, chico!
--¡Ya vamos!
Cuando el gigante musgoso se vio obligado a retirarse alrededor de cinco metros, Aisha-san me grito bruscamente, y escuche los pasos de Welf y Mikoto-san acercándose.
Un crujido provino del cuerpo del monstruo, y en un instante las heridas de <Hakugen> desaparecieron bajo el musgo recién crecido. El gigante miro más allá de mí a los miembros del equipo corriendo hacia nosotros.
Entonces, estaba bastante seguro de que estrecho sus ojos.
Al momento siguiente, estiro sus enormes brazos frente a mí mientras estaba en una posición defensiva protegiendo a Luvis-san.
¿Qué era lo que iba a hacer? Mi nivel de tensión salto aún más alto. Escuche un horrible crujido mientras pequeñas protuberancias se elevaban por toda la superficie del enorme cuerpo.
Estaban en sus brazos, hombros, cuello, torso, piernas… en todas partes.
Podría jurar que estaba a punto de disparar algo. Un escalofrío recorrió mi cuerpo.
--… jate…
A mis pies, Luvis-san estaba tratando de decir algo. El Aventurero herido estaba convocando su último fragmento de energía para advertirme.
--¡Aléjate! ¡¡No trates de bloquearlas!!
Cuando Luvis-san pronuncio esas palabras, docenas de proyectiles puntiagudos—semillas—salieron disparadas del cuerpo del monstruo.
--¿¡Huh!?
Era un arma de proyectiles increíble.
No llamas, ni hielo, sino una lluvia de semillas cayó sobre mí. Tampoco venían todas directamente—venían desde arriba, abajo, izquierda y derecha. Estaban rebotando en las paredes del pasillo y me atacaban desde todos los ángulos.
—¡¡Están rebotando!!
Ni siquiera podía rastrearlas a todas porque había muchas, volando a través de mi campo de visión en ángulos aleatorios. Lo peor de todo era que estaban siendo lanzadas a un rango extremadamente corto. No tenía más remedio que seguir el consejo de Luvis-san.
Abandone mi postura defensiva, olvidándome de mi apariencia, y salte a un lado. Mientras saltaba, agarré el cuerpo de Luvis-san y volé con él hacia las sombras de una masa de cristales a nuestra derecha.
--¡¡Haruhime!! ¡Ponte la túnica!
--¿¡Eeyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!?
Las semillas estaban llegando a los otros miembros del equipo ahora. Aisha-san grito su advertencia justo antes de que los golpearan. Ouka-san y Welf, quienes estaban en la vanguardia, se agacharon y lograron levantar sus escudos para desviar algunas de las semillas. Pero no pudieron detenerlas todas. Mikoto-san y Daphne-san palidecieron y se alejaron. Aisha-san salto, oscilando su Podao para proteger a las Ayudantes directamente detrás de ella. Haruhime-san, con su cola temblorosa, yacía boca abajo en el suelo con Lili, ambas cubiertas por la <Túnica de Goliat>.
-- —¡Aaah!
Welf y los otros Aventureros lograron resistir la lluvia de proyectiles, y la dureza de acero de la <Túnica de Goliat> protegió a las indefensas Ayudantes, pero resonó un grito.
Chigusa-san.
Incapaz de esquivarlas por completo, había sido golpeada en el hombro con un proyectil. Sus piernas colapsaron debajo de ella y se hundió en el suelo.
No pude soportar ver esta escena desde un lado. Salte de la sombra del grupo de cristal al pasaje, donde ahora se había detenido la feroz lluvia de proyectiles.
El monstruo me estaba mirando con los brazos colgando a ambos lados. Estaba a punto de lanzarme sobre él con mi Daga en un arrebato de ira, cuando—
——
--¿¡Huh!?
El gigante musgoso piso fuertemente el suelo, luego desapareció en un túnel en la pared. Se había escapado—no, ¿¡Se había retirado!?
¿¡Un monstruo, retirándose!?
Mientras estaba en shock con mi Daga levantada, escuche un grito detrás de mí.
--¡Chigusa! ¿¡Qué pasa!?
--¡Ohhh, Aaaah…!
Cuando me di la vuelta, por segunda vez dudé de mis ojos.
Ouka-san estaba arrodillado en el suelo con Chigusa-san en sus brazos. Sus ojos estaban fuertemente cerrados como si sufriera un gran dolor, y enredaderas estaban creciendo desde su hombro.
Se arrastraban desde su hombro derecho sobre su brazo y pecho, arrastrándose dentro de su ropa de batalla como si fueran a violar su suave piel. La enredadera verde incluso absorbía las gotas de sudor que goteaban en la parte posterior de su cuello.
--¿¡Una planta esta creciendo de la herida…!? ¿¡Ch-Chigusa-dono!?
Mientras las palabras angustiadas de Mikoto-san resonaban, mire a Chigusa-san. ¿Entonces ese proyectil de semillas era la causa de esto—?
Sorprendido, mire de nuevo a Luvis-san, a quien había dejado desplomado a la sombra de la masa de cristales.
No me había dado cuenta antes en la penumbra, pero ahora podía verlo. Justo como Chigusa-san, una maraña de enredaderas rodeaba su cuerpo.
Capítulo 04 – El Cazador de la Orilla del Agua
--¡¡Chigusa, resiste!!
Los gritos de Ouka-san resonaron una y otra vez.
Estábamos en una habitación de cristal en un rincón del laberinto en el 25° Piso. Después de que el musgo gigante desató su feroz ataque, nos retiramos a esta habitación para evitar luchar contra otros monstruos. Rápidamente destrozamos las paredes y colocamos un guardia en la entrada, y ahora estábamos tratando de curar a Chigusa-san y Luvis-san.
--<Oh luz del sol, que puedas derribar la ruina.>—<Luz del Alma.>
Casandra-san, nuestra Sanadora, estaba aplicando su Magia Curativa a Chigusa-san y Luvis-san mientras yacían en el suelo. El Báculo que Chigusa-san sostenía a su lado brillaba con una luz cálida que se asemejaba a la luz del sol, envolviendo a los heridos en su abrazo. Esta forma de curación extremadamente rara tenía el poder de cerrar cualquier tipo de herida sangrante… pero la enredadera que atormentaba a Chigusa-san y Luvis-san no desapareció.
Por el contrario, la luz de la Magia Curativa parecia estimular su crecimiento, de modo que se volvía aún más vigorosa y brotaban exuberantes hojas.
--¡Ooh, ooooh…!
--¡Esto no sirve de nada! ¡No puedo deshacerme de la enredadera…! ¡No hay nada que pueda hacer para arreglar esto!
Casandra-san grito mientras se levantaba sobre la sudorosa y gimiente Chigusa-san.
Ya habíamos probado todas las pociones y antídotos. Todas fueron inútiles. No podíamos deshacernos de la enredadera creciendo en las heridas. Cuando intentamos arrancarlas por la fuerza, Chigusa-san y Luvis-san gritaron de dolor, y cuando las cortamos con nuestras espadas, nuevas crecieron para reemplazarlas.
Casandra-san estaba perpleja, su voz sonaba vacilante.
--Lo más probable es que las semillas que entraron a sus cuerpos hayan echado raíces y se estén alimentando de su fuerza… Así que las pociones y los antídotos hacen lo contrario a lo que queremos…
--¿¡Estás diciendo que no hay posibilidad de recuperación!? Ouka-san pregunto, inclinándose sobre Chigusa-san.
--Más precisamente, creo, las enredaderas absorberán la fuerza de sus cuerpos mientras se recuperan… Daphne-san, quien estaba parada junto a Ouka-san, gimió con una expresión sombría en su rostro.
Si fuera solo una cuestión de heridas, ya estarían curadas. Pero si se estaban siendo despojados de su vitalidad segundo a segundo, entonces no había forma de que pudieran continuar luchando. No solo eso—en el peor de los casos, sus vidas mismas serian…
Mikoto-san estaba de espaldas al resto de nosotros mientras usaba <Yatanokurogarasu> para proteger la entrada, pero no podía ocultar su preocupación. Cada pocos segundos miraba hacia Chigusa-san.
--Esto no está dentro del reino de la curación, ¿Verdad? Es como si el monstruo los estuviera parasitando. Dijo Welf.
--Exactamente… una planta parásita.
Dijo Lili. Ouka-san y los demás palidecieron ante sus palabras.
--¡Chigusa…!
Haruhime-san dijo con los ojos llorosos, sujetando la mano de su mejor amiga de la infancia. A través de todo esto, había estado escuchando en silencio la conversación. Mire a Luvis-san.
Al igual que Chigusa-san, su rostro estaba húmedo de sudor. Su brazo derecho había sido envuelto en una tela para curarlo, pero era inútil pensar que podría recuperar el antebrazo. Además del hecho de que el monstruo lo había aplastado más allá de todo reconocimiento, ya estaba comenzando a pudrirse. Volver a conectarlo simplemente no era una opción.
--¡Oh, ahh…!
Atrapado en una pesadilla de dolor, incluso mientras permanecía inconsciente, Luvis-san tenía los ojos cerrados fuertemente en una mueca. Era justo decir que la carrera como Aventurero de este hombre con un solo brazo se había visto truncada. Tendría que retirarse o ser soldado con una gran desventaja.
Para ser honesto, había hablado con Luvis-san solo un par de veces. No tenía idea de qué tipo de persona era, ni siquiera cuál era su objetivo al explorar el Calabozo. Sin embargo… era más impactante de lo que esperaba ver a alguien que conocía caer en una situación irrecuperable como esta.
La realidad del Calabozo y su oscuro laberinto era que producía un éxito brillante por un lado y un flujo constante de víctimas por el otro.
Cuando confronte esta realidad, un escalofrío recorrió mi cuerpo. Si me hubiera topado con una situación como esta cuando llegué por primera vez a Orario, bien podría haber sido reducido a un pálido y tembloroso desastre.
Pero ahora…
En silencio, apreté mis manos en puños mientras me paraba frente a mi compañero Aventurero de un solo brazo. Mire hacia arriba. A mi lado estaba Casandra-san, con los brazos colgando a ambos lados, abrumada por la decepción.
--¡Nunca he visto nada como estos síntomas…! ¡No hay nada que pueda hacer…!
Tal vez porque había perdido su confianza como Sanadora ante estos misteriosos síntomas, que no se debían a
<Anomalías de Estado> ni Maldiciones, los tranquilos y caídos ojos de Casandra-san se llenaron de lágrimas.
--¿Cómo podemos salvar a Chigusa-san y Luvis-san?
Dije, rompiendo por la fuerza su aturdimiento. Mi tono fue tan fuerte que destruyo la inquietante atmósfera que rodeaba al equipo y me sorprendió incluso a mí.
--¿Huh…?
--Por favor, dame tu opinión como Sanadora, Casandra-san, aunque sea solo una corazonada.
Estaba arrodillada, así que me puse a la altura de sus ojos y sujeté su mano derecha con mi mano izquierda. Apretándola para darle valor, le hable lentamente a la llorosa Sanadora.
--Nadie ha muerto aún.
-… ¡…!
--Todos están aquí. Si pensamos en esto juntos, podemos salvarlos.
Los ojos que miraban a los míos se ensancharon. Mire resueltamente sus ojos, y las mejillas de Casandra-san repentinamente se sonrojaron. Cuando solté su mano, se veía un poco tímida y presiono su mano izquierda contra su corazón como si quisiera mantenerla en su lugar. Pude sentir que Lili quería decir algo, pero por el momento, tendría que esperar. Casandra-san desvío su mirada de un lado a otro y me respondió tímidamente.
--P-Podemos llevarlos de vuelta a la superficie y hacer que los revise una mejor Sanadora que yo… alguien como <Dea Saint> de la <Familia Dian Cecht>
--¿Sí?
--O… si matamos al monstruo que plantó las semillas en ellos…
Le asentí a Casandra-san, quien, a pesar de su falta de confianza, había compartido sus propias ideas con bastante claridad. Al mismo tiempo sonreí, para mostrarle mi gratitud.
--¿Alguien más tiene una idea? Por favor, hablen si la tienen.
--Bell-sama…
--Bell, tu…
--Soy un idiota que no puede hacer nada más que luchar, y en este momento soy inútil… necesito que todos ustedes me ayuden, por el bien de Chigusa-san y Luvis-san.
Mire a mi alrededor al grupo mientras hablaba. Lili y Welf parecían sorprendidos.
Los Ítems y la Magia no habían podido restaurar a los dos Aventureros. En una exploración en el Calabozo, eso era una sentencia de muerte. Todo Aventurero sentía el terror de eso en sus huesos. Cualquiera entraría en pánico si su único medio de recuperación fallara mientras estaban en el Calabozo.
Estaba tratando de eliminar esa sensación de pánico. Incluso en forma solamente. Incluso si mi confianza era una ilusión.
Estaba jugando el papel de líder. Esa, estaba seguro, era mi función en este momento. Como le había dicho a Casandra-san, mi única forma de superar esto era confiar en mis compañeros, por muy irresponsable que pudiera ser.
Haría lo que pudiera, y en cuanto a lo que no pudiera hacer, confiaría en ellos sin arrepentirme. No había nada vergonzoso al respecto. Después de todo, para eso era un equipo.
Tal vez porque me admiraba, o tal vez porque estaba feliz, Lili sonrió cuando admití mi propia debilidad y le pedí ayuda al grupo.
--Déjanoslo a nosotros, Bell-sama. ¡Lo que sea que no puedas hacer por tí mismo, Lili y sus compañeros te ayudarán!
Dijo ella.
--Como dijo Bell—hablemos constructivamente sobre esto. Si juntamos nuestros cerebros, probablemente podamos encontrar una salida.
Dijo Welf.
--Sí, el tiempo se está acabando.
Ouka-san agrego. Daphne-san y los demás asintieron.
--… ¡Me estoy convirtiendo en una mera decoración aquí!
Aisha-san murmuro por la comisura de su boca. Parecia estar decepcionada de que le hayan robado su papel protagónico. Pero un instante después, sonrió y me empujo por la espalda con el codo.
--¡Hey, te las arreglaste para hablar! Realmente estás creciendo.
Dijo Aisha-san. Sonreí irónicamente mientras tropezaba hacia adelante y volví mi atención a mis propios pensamientos.
Los Dioses me habían dicho muchas veces que había “crecido”. Estaba seguro de que la raíz de este crecimiento era la determinación. Mi resolución era cada vez más fuerte. Mi resolución de ser un hipócrita.
O tal vez era mi aceptación de que podría terminar perdiendo mis brazos o piernas, como Luvis-san aquí justo frente a mis ojos.
Creo que tal vez no había tenido suficiente de esta “resolución” antes. No estaba desechando la promesa que le hice a mi abuelo para tratar de tener un encuentro en el Calabozo. Aun así, me vi atrapado en el primer volumen de un cuento de un Héroe vistoso. Quería convertirme en un personaje en una de esas historias llamativas.
Pero no se trataba de eso. Los Héroes—como todos los demás—tenían momentos en los que caían en las profundidades de la oscuridad. Perdían la confianza de las personas, perdían su fama, perdían toda esperanza.
Incluso en este mismo momento, estaba seguro de que muchas personas estaban sufriendo contratiempos. Sanadores como Casandra-san, y los Guerreros que protegían a sus compañeros, y los Hechiceros que tejían canciones para otros.
Los votos se rompían una y otra vez. Estaba seguro de que no había un voto en el mundo que no se haya roto.
Pero algunas personas eran malas para darse por vencidas, y esas personas devolvían sus votos a la vida una y otra vez.
Estas personas que se decidían a hacer algo, y que avanzaban incluso mientras se limpiaban las lágrimas—se llamaban “Aventureros”.
Porque un deseo, estaba seguro, se volvía mucho más fuerte y mucho más imprudente cuando renacía. Justo como yo.
Con mi resolución grabada en mi corazón, estaba avanzando, aunque solo sea unos pocos pasos.
Volví mi atención al mundo externo. Lili y los demás estaban revisando rápidamente nuestras opciones.
--Creo que nuestras únicas opciones reales en este momento son las que mencionó Casandra.
--Entonces, o llevamos a los heridos a la superficie o matamos al monstruo.
--Lili piensa que la primera opción, llevarlas de vuelta a la superficie, es la mejor. Los cerebros de nuestra expedición estaban en el centro de la conversación.
--Lili-dono, ¿Por qué piensas eso?
Mikoto-san pregunto, todavía cumpliendo sus deberes de guardia.
--Diez a uno, ese monstruo es una Especie Mejorada. Lo más probable es que haya consumido un considerable número de Piedras Mágicas. A juzgar por su batalla con Bell-sama, definitivamente es al menos Lv. 4. No es el tipo de cosa que esperarías encontrar en el 25° Piso. No tenemos idea de cuántas técnicas tiene además de esos proyectiles de semillas… Tratar de derrotarlo es demasiado peligroso.
Lili respondió sin dudarlo.
Una Especie Mejorada. Ese era el nombre de los monstruos que mataban a los de su propia especie y consumían las Piedras Mágicas de sus presas para aumentar sus propias habilidades. En términos generales, Lyd-san y los otros Xenos también entraban en esa categoría. Los monstruos que habían alimentado su potencial sobre el principio de que los fuertes consumían a los débiles eran vistos como Irregulares, y cuando aparecían individuos extraordinariamente fuertes, el Gremio ponía recompensas sobre ellos y emitía órdenes de subyugación. Había escuchado que se producían daños cada vez que se realizaban esas órdenes.
--Por cierto… ¿Qué tipo de Especie Mejorada podría ser ese monstruo planta?
Welf pregunto. Mentalmente hojee las páginas de la guía ilustrada sobre el Calabozo.
--Creo que podría ser un Musgo Gigante. Viven en los Pisos Intermedios, no en los Pisos Inferiores… Dije.
El Musgo Gigante era un tipo de monstruo raro que aparecía en el 24° Piso. Sus cuerpos estaban hechos de musgo, lo que significaba que eran plantas en forma de humanos. Normalmente, no tenían la armadura de madera que vimos y no podía romper las paredes del Calabozo con fuerza sobrehumana. Fue por eso que no lo reconocí al principio.
La principal característica distintiva de un Musgo Gigante era su capacidad para producir réplicas de sí mismo que carecían de Piedras Mágicas cuando eran derrotados. Aparentemente, muchos Aventureros habían hablado de cómo pensaron que habían matado a uno, solo para descubrir que era una réplica y el verdadero monstruo había escapado. No eran monstruos muy belicosos sino altamente inteligentes que hacían un amplio uso de la mímica, emboscadas y retiros… Lo más probable era que, al consumir repetidamente Piedras Mágicas, este individuo transformó su estado físico y mental.
Al hacerlo, había ganado la capacidad de descender a los Pisos Inferiores y buscar Piedras Mágicas de mayor calidad.
--Un monstruo de bajo nivel que se mejoró al descender a los Pisos Inferiores… Entonces, ¿Existe ese tipo de
<Irregular>, ¿Eh?
Daphne-san dijo, frunciendo el ceño.
Era exactamente lo contrario de un Irregular típico, que se convertían en una amenaza al ascender de un piso inferior a uno superior, como el Minotauro que me atacó en los Pisos Superiores.
--Volviendo al tema en cuestión, como dije, luchar contra una Especie Mejorada es arriesgado. Dijo Lili.
--Pero nuestro mayor problema es que, dado que el 25° Piso es mucho más grande que los de los Pisos Intermedios, no hay garantía de que lo encontremos de nuevo. Por el contrario, encontrarlo será un verdadero desafío. Y si ese es el caso, Lili preferiría la opción más segura.
Su primera prioridad era la seguridad del equipo, y no se movería de su posición. Lo que dijo tenía sentido. Pero mientras la escuchaba, Luvis-san—quien todavía estaba tendido en el suelo—abrió los ojos ligeramente.
--No… ese monstruo definitivamente… se mostrará de nuevo. Dijo de manera entrecortada.
--¡Luvis-san! ¡Despertaste!
--Así que eres tu, <Pequeño Novato>… ¿O es <Pies de Conejo> ahora? ¡Nunca pensé que sería salvado por ti…!
Él me miro, y su rostro empapado de sudor mostro una sonrisa irónica. Luego miro su brazo perdido, y el refinado rostro del Elfo se distorsiono por la desesperación y la tristeza. Miro con disgusto la enredadera que se arrastraban sobre su otro brazo, hombros y pierna derecha, antes de finalmente regresar su mirada hacia mí.
--Mi equipo se quedó atrás en este piso… se los ruego… salven a mis hermanos y destruyan a ese detestable monstruo.
Mientras nuestro grupo digería esta sorprendente súplica, Aisha-san levanta sus cejas con asombro.
--Elfo, ¿Me estás diciendo que abandonaste a tus compañeros en una situación difícil y huiste?
--¡No seas idiota! ¿¡Parezco alguien que abandonaría a mis hermanos…!? No, yo era el señuelo… Tal vez fue el orgullo de su raza lo que hizo que Luvis-san estallara en ira incluso mientras jadeaba.
--¡Por favor, no te esfuerces!
Casandra-san dijo nerviosamente mientras trataba de calmarlo. Lili bajo su cabeza al lado de la de Luvis-san.
--¿Qué quieres decir con “señuelo”? Y hace un minuto, cuando dijiste que volvería a aparecer…
Luvis-san entrecerró sus ojos ante la Hobbit, quien trataba de dar sentido a la situación lo más rápido posible. Luego, con su largo cabello dorado pegado a su cuello, saco una bolsa del tamaño de un puño de su bolsillo con la ayuda de Casandra-san.
--Esa cosa esta cazando a los Aventureros… porque quiere esto.
× × ×
Llamemos a ese monstruo “él”. Cuando fue engendrado, era débil.
Incluso si se enfurecía como le decía su instinto de monstruo, los humanos que irrumpían en el Calabozo lo derrotaban fácilmente. Lo atravesaban con espadas, quemaban su piel con llamas y lo mandaban a volar con martillos. Era casi un milagro que no hubiera muerto en esas primeras batallas.
No había ninguna duda al respecto; Él era quien estaba siendo robado.
Pero tenía un poco más de inteligencia que sus hermanos. Una y otra vez, los usaba como señuelos o reunía todas sus habilidades para escapar de los habitantes de la superficie de alguna u otra manera. Su destino era una furia ardiente que lo llevaba a continuar atacando a las personas sin desanimarse y, de alguna manera, a sobrevivir.
Su punto de inflexión llegó inesperadamente.
Un día, entro en una batalla no con un humano sino con uno de sus hermanos. De alguna manera—tal vez por arrancar involuntariamente una parte del cuerpo de su oponente—invocó su ira. Como la criatura que odiaba la muerte que era, se resistió ferozmente, y terminó rompiendo la tráquea de su oponente en pedazos con sus mandíbulas. Continuó y mordió el cuerpo de su oponente por todas partes hasta que fue destruido.
Y luego, con su pecho y todo, devoró el núcleo de su hermano.
Se estremeció cuando mordió el cristal púrpura. Un destello de luz recorrió su campo de visión. Fue la ruptura de un tabú, el último acto prohibido.
Poder brotó de todo su cuerpo. Estimulación inundó todos sus nervios. Sintió como si su cuerpo se hubiera expandido. Por primera vez, este ser débil se sentía omnipotente. Había obtenido poder.
Al principio, estaba embriagado con esa sensación de omnipotencia. Se hundió más y más en la agradable sensacion, buscando desesperadamente más de él, devorándolo. En otras palabras, se convirtió en un asesino de su propia especie. Los sorprendería por detrás, arrastrándolos uno tras otro a los huecos de los árboles. Llegó a comprender con gran claridad que cuanto más devoraba, más se rehacía su cuerpo desde adentro hacia afuera.
Finalmente, comenzó a pensar en la manera más eficiente de devorar a sus hermanos. El Calabozo que lo había engendrado miraba silenciosamente mientras construía una montaña de cenizas y se agachaba a su lado, engullendo innumerables cristales púrpuras. Ávida y persistentemente, sin pensar en otra cosa.
Se dio cuenta de que ahora él era quien estaba robando.
Era una sensación muy agradable destruir tan fácilmente a sus hermanos con los puños que lanzaba con todas sus fuerzas. ¿Cómo podría expresar el éxtasis de ensartar a una persona con una parte de su propio cuerpo?
Una vez más, se embriago con la violencia y destrucción. Nada podía detener el poder que crecía día a día.
Entonces llegó ese momento.
En su mayor parte, había perdido el interés por las personas en su loca carrera por devorar a sus hermanos monstruos, pero ellos no se habían olvidado de él. Los grupos de personas que lo perseguían y atacaban eran extremadamente irritantes e incluso más fuertes que sus hermanos. No había ningún daño en evitar el conflicto con ellos. Normalmente, trataba de esconderse de ellos lo más posible, pero las personas que llegaron ese día eran muy persistentes. Como resultado, por primera vez en mucho tiempo, se entregó al instinto y se defendió.
Después de haber masacrado hasta el último de ellos, se dio cuenta de que algunos de los bultos de carne que habían sido personas cargaban eso.
En grandes cantidades, además de eso.
Finalmente—y esto fue muy desafortunado para los humanos—se dio cuenta de que eran como él. Al igual que él, extraían esas cosas de sus hermanos y las recogían.
Por eso los humanos tenían muchas de ellas—muchas Piedras Mágicas.
× × ×
--¿¡El monstruo está detrás de las Piedras Mágicas que recolectan los Aventureros!? Dijo Lili, quien se había puesto pálida mientras escuchaba la explicación de Luvis-san.
--¡Nunca he escuchado de tal cosa!
--Pero es verdad… Cuando ese monstruo atacó a nuestro grupo, se dirigió directamente a los Ayudantes en la retaguardia y les arrebató sus mochilas llenas de Piedras Mágicas. Se las comió justo ante nuestros ojos… Incluso la Magia no funcionó en él. Todo lo que pudimos hacer fue huir…
Fue en ese momento cuando la semilla se había implantado en él, explico Luvis-san. Según él, su grupo estaba formado por cuatro miembros, todos Lv. 3, y todos aparentemente acostumbrados a explorar los Pisos Inferiores. Así de fuertes eran los Aventureros que fueron derrotados por este monstruo.
--La razón por la que vinimos a la <Capital del Agua> en primer lugar fue porque se nos pidió realizar una mision… Se suponía que debíamos estar buscando a personas desaparecidas, o de otro modo sus cadáveres. Aparte de nosotros en la <Familia Modi>, la <Familia> del Enano Dormul, la <Familia Magni>, recibió la misma solicitud. Estuvimos peleando todo el camino…
--Entonces, ¿Dormul-san tambien está aquí abajo?
--Sí.
Luvis-san asintió. Al parecer, tomaron caminos separados después de llegar a los Pisos Inferiores.
--Esa cosa se abalanzó sobre nosotros. Pero casi todos en el grupo estaban cubiertos de heridas, y tenían que recuperarse de alguna manera. No teníamos elección…
--¿Así que tomaste las Piedras Mágicas restantes y actuaste como un señuelo por el bien de tus compañeros? Aisha-san resoplo.
--Sí, así es…
Luvis-san respondió, asintiendo profundamente. Luego reajusto su expresión y apelo a nosotros una vez más.
--Ese monstruo es uno malo. Descubrió la eficiencia, y probablemente es por eso que es mucho más fuerte que cualquiera de las Especies Mejoradas que he encontrado antes… incluso más fuerte que el <Trol Ensangrentado>.
Ouka-san y los demás cambiaron de color cuando escucharon el llamado urgente de Luvis-san, pero Casandra- san levanto su rostro.
--El <Troll Ensangrentado>, he escuchado sobre eso…
--… Sí, es el monstruo mejorado que causo estragos hace diez años. Para cuando el Gremio confirmó su existencia, ya había matado a montones de Aventureros de Clase Alta. Incluso el grupo de élite de Aventureros de Segunda Clase y superior enviados para exterminarlo fueron aniquilados en su lugar. Escuché que murieron más de cincuenta personas…
Dijo Aisha-san.
--C-Cincuenta… ¿Y-Y qué pasó al final?
--El Gremio fue llorando a la <Familia Freya> y ellos lo eliminaron. Escuché de ellos que al menos era equivalente a un Lv. 5…
Haruhime-san se quedó muda por la explicación de Aisha-san. No solo ella. Daphne-san y Ouka-san también estaban jadeando ante el espantoso cuento de la Especie Mejorada.
¿Y Luvis-san dice que este Musgo Gigante era incluso más peligroso que ese <Troll Ensangrentado>?
… Parecia posible.
Comparado con cazar a los de su propia raza en el vasto Calabozo, apuntar a los Aventureros que ya habían recolectado grandes cantidades de Piedras Mágicas sería mucho más eficiente, con un rendimiento exponencialmente mayor. Y los Aventureros que llegaban a los Pisos Intermedios probablemente tenían más Piedras Mágicas de mejor calidad. Además, otros monstruos no atacarían a una Especie Mejorada a menos que el mismo buscara una pelea.
Lo peor de todo era que esta Especie Mejorada estaba en proceso de aprender las mejores estratagemas para atacar a los Aventureros.
La forma en que se retiró después de plantar las semillas era prueba suficiente.
Una Especie Mejorada que sobresalía en cazar Aventureros… No había la menor duda. Era a la vez diferente y una amenaza.
--Si no hacemos nada… creo que esto se convertirá en una catástrofe sin precedentes.
La habitación se quedó en silencio por unos segundos en respuesta a las palabras entrecortadas de Luvis-san. Todos se veían tensos.
--Mierda. Elegí un momento increíb le para ir a una expedición.
Aisha-san escupió, sacudiendo violentamente el largo cabello de su cuello. Una vez que la mirada de todos cayó sobre ella, continúo.
--Dejando de lado la cuestión de si somos nosotros quienes lo eliminamos o un grupo enviado por el Gremio una vez que se enteren de esto, definitivamente no se puede permitir que ande suelto.
--Eso es cierto, pero claramente cuanto más tiempo lo dejemos, será más difícil de matar. Muchos Aventureros podrían perder sus vidas como resultado. Y lo más importante, no podemos abandonar a los compañeros de Luvis-dono…
Mikoto-san dijo con una expresión tensa en su rostro. Ouka-san y Welf estuvieron de acuerdo con su argumento.
--Además, tomará un día regresar a la superfic ie. No hay garantía de que Chigusa dure tanto tiempo. Sin mencionar el hecho de que no tenemos idea de si los Sanadores allí arriba incluso… podrán deshacerse de estas plantas parásitarias.
--Y mientras tengamos montones de Piedras Mágicas, podemos estar seguros de que vendrá a nosotros,
¿Verdad? Es obvio qué estrategia llevará menos tiempo.
--¿Pero hay alguna garantía de que podamos eliminar esas plantas parásitarias una vez que el monstruo haya sido asesinado?
Lili les pregunta a ambos jóvenes.
--Creo que hay una buena probabilidad de que funcione. Daphne-san respondió en su lugar.
--Si este individuo se ha separado de la especie de un Musgo Gigante, entonces, cuando matemos al cuerpo principal y destruyamos todas las piedras del interior, debería convertirse en ceniza, ¿Verdad? Creo que les pasara lo mismo a estas enredaderas.
Lili miro a los ojos de Daphne-san como si quisiera decir algo en respuesta, pero Daphne-san se encogió de hombros y dijo:
--Realmente no quiero luchar contra eso. Pero en base a todo lo que he escuchado… no creo que nos deje escapar.
Estaba bastante seguro de que todos nosotros Aventureros de Clase Alta teníamos la misma premonición. Podría llamarse una corazonada. En el momento en que le demos la espalda a esa Especie Mejorada, nos mostrara sus colmillos.
--… Lili ha dicho todo lo que tiene que decir. Así que… Ella me miro, y tambien Aisha-san.
--Ya escuchaste lo que ella dijo, Bell Cranel. ¿Qué vas a hacer?
Reflexione sobre todas las opiniones que el grupo había expresado y tome mi decisión.
--Vamos a cazar a ese monstruo.
--¡Sí!
Welf dijo, golpeando su puño en la palma de su otra mano.
--Me uno.
Agrego Ouka-san con entusiasmo, balanceando su Hacha de Batalla sobre su hombro. Lili y las Ayudantes asintieron entre sí y comenzaron a prepararse para partir de inmediato.
El objetivo de nuestra expedición en el Calabozo había dado un giro inesperado. Ante una situación irregular que nadie predijo, nuestro equipo combinado se propuso eliminar a una Especie Mejorada.
× × ×
Lo primero que hizo después de enterarse de que la personas llevaban grandes cantidades de Piedras Mágicas fue observarlas para aprender.
Al principio, se dio cuenta de que los que iban al final del grupo cantando canciones eran una verdadera molestia. Esas canciones eran cosas atroces que habían quemado su cuerpo y casi siempre lo mataban. Por lo tanto, era necesario matar primero a los de atrás.
Los que estaban al frente del grupo eran muy fuertes y mataban a muchos de sus hermanos mientras observaba con gran expectación. Muy a menudo eran miembros destacados de los habitantes de la superficie. Aun así, si estuvieran solos, él podría vencerlos. Por lo tanto, se enfocó en maneras de reducir el tamaño de los grupos o evitar que formaran equipos.
También aprendió que los más fuertes protegían a los que llevaban las Piedras Mágicas. Ideó todo tipo de armas para vencer a los humanos y tomar sus cristales. Las semillas eran una de esas armas.
Realizo sus preparaciones y esperó el momento justo para atacar.
Por lo general, quienes cantaban canciones eran mujeres con orejas largas. Si las mataba a golpes primero, las otras personas se enfadaban de manera divertida. En ese momento, los golpearía, abriendo sus cabezas y derramando el contenido. Pisotear a estos seres que le habían causado tanto sufrimiento lo llenaba de una oscura emoción y alegría.
Las hembras gritaban y lloraban mucho. Por alguna razón, cuando las escuchaba, se sentía mejor. Era como si esos gritos llenaran algo dentro de él, y así, una y otra vez, agarraba sus manos y pies delgados como ramitas, los retorcía y las golpeaba contra el suelo. Las mordía y las golpeaba muchas veces. Ellas gritarían “¡Por favor!” “¡Para!”. No entendía sus palabras, pero el tono de su canto lo hacían sentir bien. La carne de las hembras cuyas bocas derramaban sangre sabía mejor para el que la carne de otras personas.
Ah, quiero matar.
Quiero morderlos hasta la muerte una y otra vez. Una y otra y otra vez.
Incluso si caigo por el precipicio de la muerte y renazco…
Pero había comenzado débil, y tenía cuidado de nunca entregarse totalmente a sus instintos. Le daba prioridad al intelecto que lo había salvado, y esa elección le había sido muy útil.
Nunca, nunca dejaba escapar a los humanos que intentaban escapar. Si escapaban, estaba seguro de que cambiarían, así como él lo había hecho. Lo sabía intuitivamente. Y tenía razón. La razón por la que había descendido desde su lugar de nacimiento hasta la orilla del agua fue en parte para encontrar mejores Piedras Mágicas y en parte para asegurarse de que los Aventureros no escaparan. El estruendo del agua ahogaba sus gritos. El agua era su aliada. Aprendió a usarla. Si arrojara los cadáveres mordidos a la corriente, nadie descubriría lo que estaba haciendo.
En situaciones donde determinaba que no podía matar a todos los humanos, plantaba semillas en ellos y se retiraba. Estos segundos seres que eran parte de sí mismo se convertían en enredadera que debilitaba sus objetivos y lo alertaban sobre su ubicación. Era extremadamente fácil devorar a los humanos debilitados. Las semillas fueron su creación más preciada.
Todavía tenía mucho que aprender, así que todavía sentía miedo a menudo. Se había sentido más aterrado de todo cuando vio a la chica con cabello y ojos dorados y su grupo. A pesar de que estaban lejos, lo aterrorizaron. Serían imposibles de derrotar. Sabía que no debía enfrentarlos. Antes de que pudieran acercarse, corrió por su vida hacia las profundidades del laberinto. También había otros humanos como ella. Seres que sabía que no debía, bajo ninguna circunstancia, enfrentar. Por lo menos, todavía no, no cuando aún era más débil que ellos. Eso era algo más que había aprendido.
También notó que entre sus hermanos había un cierto subconjunto extraño. Estos eran herejes que lo habían traicionado a él y a sus otros hermanos. Muchas veces, un odio poderoso y una ira que parecía quemar su cuerpo lo inundaban, y casi cedía ante sus impulsos. Pero la sabiduría que susurraba en su oído ganaba cada vez. Sabía que no podía vencerlos, porque formaban grupos. Tenía que ganar la fuerza para derrotarlos sin ayuda. Buscó mayor poder para que un día pudiera enterrar sus colmillos en esos hermanos heréticos— especialmente en esa Sirena que se veía tan suave. Para empezar, iría tras las hembras que vivían aquí.
Había aprendido a cazar en el momento adecuado.
En algún momento, se había vuelto orgulloso de ser un cazador.
Su Maza raspaba el suelo mientras caminaba por el sendero de cristal.
Iluminado débilmente por la luz de los cristales blancos, acarició su cuerpo con sus dedos gruesos y deshuesados. El corte infligido por la cuchilla en su torso ya estaba curado.
Volvió a pensar en la caza que había ocurrido antes.
Aunque la oportunidad se había presentado por casualidad mientras perseguía a la presa que se había escapado con las Piedras Mágicas, no había podido acabar con ellos.
En particular, estaba ese humano de cabello blanco que lo había herido. Sería una molestia tratar con él.
La hembra marrón en la parte trasera también le preocupaba. Tampoco debería subestimar a los que habían resistido el rebote de las semillas. Sabía muy bien que un grupo de habitantes de la superficie con talento significaba serios problemas.
Decidió que tendría que atraparlos.
Se detuvo y usó su Maza para demoler la columna de cristal que había estado buscando, luego se deslizó en la brecha que había creado. Más allá había una pequeña cueva.
Varias piezas de comida sobrante que había atrapado y escondido en la cueva rodaban a sus pies. Usaría esos.
--¡A-Ahhh…!
--¡Detente…!
Las personas de orejas largas temblaban. Lágrimas se acumulaban en sus ojos.
Sabía que muchos humanos no podían abandonar a sus hermanos. Sin importar cuán gravemente herida estuviera una persona, si arañaba un poco a uno de sus hermanos y lo hiciera llorar, el otro humano se enfurecería y lo enfrentaría con valentía. Pero al final, ese humano sería eliminado.
Tal vez debería torturar a las hembras hasta la muerte. Se le ocurrió la idea, pero decidió no hacerlo. Había aprendido que era una locura dejarse llevar mientras la presa todavía estaba allí. No debía bajar la guardia hasta que el último humano dejara de respirar.
Lentamente, levantó la Maza que sostenía en su mano derecha.
--Detenteeee…
--Por favor, no…
No le conmovían las súplicas, cuyos significados no entendía. Sin detenerse, bajó su brazo.
--¡Aaaaaaaahhhh!
Al instante siguiente, gritos insoportablemente horrendos desgarraron el aire.









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