Monologo IV
El sonido del agua.
La sensación del agua.
La luna borrosa sacudiéndose en el fondo de mi campo visual, este era un mundo de agua.
Dentro de incontables burbujas que se creaban y desaparecían, era abrazada estrechamente por él, hasta el punto que el espacio entre nosotros desapareció.
Su delgado y sin embargo masculino brazo rodeaba mi cintura.
Su pequeña pero amable palma envolvía la parte posterior de mi cabeza.
Un ligero suspiro se convirtió en nuevas burbujas que llevaron los enloquecidos sentimientos que contenía hacia la superficie del agua.
A pesar de que debería estar envuelta en agua fría, su pecho estaba más cálido que cualquier otra cosa. Mi pecho dolía.
Mis ojos casi parecían derretirse.
Los sofocantes sentimientos que se desbordaban no podían detenerse. Cuando me di cuenta, mis brazos rodearon su espalda.
Como para hacerme sentir segura, también abrazo mi cuerpo. En este mundo de agua, solo existíamos los dos.
Nos hundíamos lentamente, pero aun así nuestros cuerpos no se separaron. Aaah.
Se derrite.
Mi conciencia se derrite.
Como un sueño efímero, todo se derretía y desaparecía, y estaba siendo arrastrada. Y entonces—
Lo último que quedo era la calidez de su pecho.
Solo esa calidez dominó mi corazón, haciéndome feliz.
Capítulo 05 - La Evidencia de [ ]
La superficie del agua se agitaba.
Como si un pulso intermitente se transmitiera desde el barco que flotaba a la distancia, las olas seguían golpeando contra la orilla. El sonido era aún más sutil que el de una pequeña ola.
—En ese momento, la superficie del agua se rompió con fuerza.
--¡Puhaa!
Mientras aspiraba una gran bocanada de aire, coloque mi mano en la orilla.
Sintiendo el doloroso peso de mi ropa que me cubría como plomo derretido, tire con todas mis fuerzas a la chica que estaba abrazando con mi otro brazo.
--*¡Cough, cough!*
--¿¡Estas bien, Syr-san…!?
Mientras sacábamos solo la parte superior de nuestros cuerpos, nos agarramos a la orilla pavimentada con rocas. Luego de darle golpecitos en su espalda mientras tosía un poco, salí del agua primero.
Aunque me sorprendí y usé mucha de mi fuerza física, lamentablemente ya estaba a costumbrado a este tipo de cosas debido a mis días en la exploración del Calabozo. Incluso en la Expedición de antes terminamos yendo a la <Capital del agua>. Mientras fruncía el ceño por la sensación del agua en mis zapatos, extendí mi mano y levanté rápidamente el cuerpo de Syr-san, llevándola hasta la orilla.
Cayendo de rodillas a mi lado por el cansancio, apoye su espalda mientras miraba hacia atrás. Lo que flotaba en el fondo de mi campo de visión era el <Spoon Aqua>.
El gigantesco barco que era iluminado por la luz de las Lámparas de Piedra Mágica incluso ahora se sacudía violentamente como para decir que la batalla aun no terminaba. A pesar de que me encontraba a bastante distancia, podía escuchar el sonido de cristales rompiéndose. Acompañado de eso, también se escuchó el grito de alguien que parecía ser golpeado.
Aunque no sabía por qué Aizu-san y Ryuu-san estaban allí, pero… tenía que agradecerles después.
Mientras sentía en mi pecho una complicada mezcla de disculpa y agradecimiento, me sentí aliviado de que los perseguidores no vinieran.
El lugar donde estábamos estaba justo del lado opuesto del puente de hielo que había sido construido por la
<Familia Freya>.
De espaldas exactamente al lado de las puertas occidentales de la ciudad.
La orilla sin ninguna presencia humana estaba envuelta en silencio y ni siquiera las luces de las farolas la alcanzaban.
Siendo así, nadie debería notar que habíamos escapado del barco.
Saltando desde la cubierta, hundiéndonos hasta el fondo del agua y nadando… me hizo preguntarme como había llegado hasta aquí mientras abrazaba a Syr-san.
--…
--¿Syr-san?
En ese momento, note que los hombros de Syr-san temblaban un poco sobre mi pecho.
¿Acaso estaba llorando?
Cuando estaba entrando en pánico mientras ella miraba hacia abajo—
-- —¡Ahahahahahaha!
Como si no pudiera soportarlo más, se rió en voz alta. No pude evitar sorprenderme enormemente.
El cuerpo de Syr-san se sacudía mientras se reía sin parar.
Cubriendo su boca con su mano y presionando su estómago con la otra, se reía con una voz inocente que no había escuchado hasta ahora.
--¡Es la primera vez!
--¿Huh?
--¡Es la primera vez que hago algo como esto!
Levantando su rostro, y mientras me miraba desde muy cerca, el rostro de Syr-san estalló en una sonrisa. Sus mejillas estaban teñidas por la emoción y sus ojos grises brillaban como estrellas.
Mirando la figura de Syr-san, termine colgando mi cabeza. Entonces, es así ¿Eh…?
Una persona común absolutamente no haría algo como saltar de un barco para escapar de sus perseguidores. Seguramente confiaba en mí, pero como pensé, eso era irrazonable.
Me sentí agotado y pensé que debería decirle algo a Syr-san, pero… como si fuera contagiado por ella quien incluso ahora reía como un niño, sonreí irónicamente.
--… ¿Puedes pararte?
--Si.
Mientras extendía mi mano, nos pusimos de pie juntos.
Mi ropa seguía empapada, y fui atacado por el impulso de quitármela y estrujarla. Parecia que podría formarse un charco a mis pies en cualquier momento.
La chaqueta que vestía me la quite dentro del agua. Como era de esperar, incluso aunque Ra un Aventurero de Segunda Clase, nadar abrazando a Syr-san mientras la llevaba puesta había sido extremadamente inconveniente. Dicho eso, había olvidado en el barco la maleta donde había puesto los Ítems Mágicos. Sería bueno si alguien la recuperara.
En el momento en el que sentía la desagradable sensación del chaleco adhiriéndose a mi cuerpo, y estaba quitando mi flequillo que colgaba hasta alrededor de mis pestañas—
-- ——
Note algo que hubiera sido mejor no notar.
La figura de Syr-san quien estaba parada frente a mis ojos. Naturalmente, el vestido que llevaba puesto estaba mojado.
La delgada tela que absorbió agua hasta su límite se adherida a su fascinante cuerpo.
La línea de sus muslos, la delgadez de su cintura, la forma de su ombligo, e incluso su ropa interior de un suave color melocotón que cubría su pecho bien formado.
Probablemente porque también había perdido su bolero dentro del agua, el contorno de sus delicados hombros podía verse claramente. Las gotas que fluían por su cuello desaparecían en el fondo de su espalda.
Me sonroje y me quede sin palabras.
El cuerpo de Syr-san que aún goteaba agua era puro, pero extrañamente cautivador. Se podría decir que su belleza deslumbraba.
Desvié la mirada nerviosamente.
Sin notar mi vacilación, Syr-san toco su propio cabello y suspiro de alivio al sentir que el adorno que compramos aún estaba ahí.
Con eso, se quitó sus zapatos de tacones empapados en agua, y los engancho con su dedo medio e índice en la parte interna del talón.
Y entonces—
--¡Bell-san, vamos!
--¿Eh?
--¡Tenemos que alejarnos de aquí! ¡Hacia un lugar donde nadie nos encuentre! Dijo eso aparentemente aun queriendo disfrutar de su tiempo de libertad.
--¡A pesar de que escapamos después de tanto esfuerzo, no puedo dejar que nos acorralen otra vez! Había varias cosas que quería decir, pero esa opinión era aproximadamente correcta.
Claramente los perseguidores no eran solo los que abordaron el barco. Tal vez porque los que estaban en el
<Spoon Aqua> también se dieron cuenta de que desaparecimos, de alguna manera sentí que se habían agitado.
… ¡Lo que sea, ya que terminó así, solo tenemos que ir!
Dándome la vuelta, seguí detrás de Syr-san quien subía las escaleras del dique inclinado como si bailara. Mezclándonos en la oscuridad, nos alejamos de ese lugar.
× × ×
Ambos corrimos por el camino de adoquines.
Buscando y eligiendo lugares sin presencia humana, avanzábamos sin rumbo fijo. Si no había presencia humana, naturalmente las farolas desaparecían.
En algún momento, solo nos iluminaban la luz de la luna y las estrellas.
Sus delgadas piernas emitían un pequeño sonido de golpeteo y corría más y más hacia adelante como una niña.
Te lastimaras si corres descalza, le grite desde atrás.
En ese momento me llevaras en tu espalda, una voz alegre como esa regresó.
Abriendo sus brazos, giraba mientras corría, y mirándome mientras la perseguía, sonrió pareciendo feliz. Como si delirara por la fiebre, como si incluso su aliento agitado fuera hermoso, se comportaba como quería. Nadie la cuestionaba, nadie la interrumpía.
Las estrellas bendecían su libertad.
Su figura bañada por la luz de la luna era hermosa, como un Espíritu. O posiblemente, como una Diosa inocente que acababa de nacer.
Como si fuese tentado por ella, continúe persiguiéndola.
En el mundo de la noche de luna azul, solo nosotros corríamos. Finalmente—
--Es aquí…
Como si despertáramos de un sueño, nos detuvimos frente a esa escena. Frente a nosotros había un gigantesco puente de piedra.
Su largo superaba fácilmente los 60 m y su ancho tenía unos 10 m. Debajo de los muchos arcos que sostenían el puente, la corriente de agua fluía produciendo uno débiles sonidos.
El puente que había sido construido con un sinnúmero de piedras cortadas, seguramente parecía solo un puente viejo y ordinario.
Si no tuviera 31 estatuas alineadas sobre él. Todas eran “estatuas de Héroes”.
--El <Puente de los Héroes>…
Nosotros los Aventureros, no, todos los habitantes de Orario, lo llamábamos así con respeto.
La cronología de aquellos que, apostando sus propias vidas en la Antigüedad, continuaron luchando para bloquear el “gran agujero”.
En realidad, las estatuas que se alineaban en este puente eran las figuras de los grandes Héroes que se volvieron la piedra angular de la humanidad.
El <Puente de los Héroes> en donde se colocaron estatuas en remplazo del monumento negro como el del
<Cementerio de los Aventureros> fue construido antes del comienzo de la Era de los Dioses. Ataques de monstruos, desastres naturales, guerras entre personas, aunque fue destruido un sinnúmero de veces, sin falta alguien reconstruiría este puente y las estatuas, por lo que continúa hasta el día de hoy.
Cómo si dijeran “No dejes que nuestro orgullo se pierda”.
Syr-san y yo atravesamos las torres del puente hechas de piedra y dimos un paso hacia el <Puente de los Héroes>.
Sobre el puente donde no había Lámparas de Piedra Mágica, los rostros de los Héroes solo eran visibles gracias a la luz de la luna. Las estatuas estaban erigidas sobre los parapetos a la izquierda y la derecha a intervalos regulares.
Incluso dentro de los Héroes que vivieron en Orario, estos 31 fueron quienes obtuvieron los más grandes y magníficos logros.
El orden estaba dispuesto de forma aleatoria sin relación con el año de su muerte, y dentro de ellos también estaba el caballero Furland.
El descendiente del Emperador Lobo Saruon, la Emperatriz de las Amazonas Evelda, el Lord No-muerto Garzanef, la Lanza Hegemónica Sid, de la dinastía de los Espíritus, Sphere, la Santa de los Altos Elfos de edad desconocida, Seldia…
Al lado de la imagen de muchos Héroes, estaban añadidos los grandes Espíritus que los ayudaron en sus hazañas.
--El <Puente de los Héroes>… vine hace mucho tiempo. Bell-san, ¿También viniste antes?
--Si, algunas veces… pero, cuando vine, había muchas personas…
--Cierto. Yo también, es la primera vez que veo el <Puente de los Héroes> tan tranquilo… La ubicación del puente era en el Distrito Comercial y en el lado opuesto del “Mercado”.
Estaba distanciado de la Calle Principal animada con el festival y aún más alejado del bullicio de la fiesta.
En la orilla opuesta del puente, la calle brillaba deslumbrantemente debido a un sinnúmero de luces, como si fuera un mundo diferente.
Solo estábamos los dos en el <Puente de los Héroes> cubierto de silencio.
Sin hablar, miramos hacia las estatuas y caminamos hacia el frente—hasta que llegamos allí.
--…
En el centro del puente.
Nos detuvimos frente al Héroe parado allí.
Una Espada Larga. Una Armadura Ligera. Una Larga Bufanda. No había ningún Espíritu.
Mire hacia el rostro de este hombre quien era admirado como el <Héroe más fuerte> incluso dentro de la larga historia de los Héroes, y murmure su nombre.
--Gran Héroe Albert…
Miré con dureza la figura del Héroe que estuve investigando hace 6 días, buscando una relación con Aizu-san.
—La hazaña del gran Héroe Albert era sinónimo del final de la Antigüedad Su vida y muerte eran el preludio de la Era de los Dioses.
Escrito en el párrafo final de Oratoria del Calabozo, era una leyenda indestructible. La hazaña que realizo—fue repeler al Dragón Negro.
En ese momento cuando debido a la calamidad negro azabache que nació desde el “gran agujero”, todas las cosas, todas las personas, todo lo que existía en esta tierra era destruido, Albert lucho solo y lo ahuyentó.
A cambio de su propia vida.
El rey de los dragones que perdió un ojo por la espada del Héroe—el Dragón de un Ojo, lanzó un rugido hasta el punto de estremecer el mundo y se marchó volando hacia el lejano continente del norte.
No se sabía si era porque admiraron su hazaña o posiblemente temieron la existencia de un final viviente.
Un tiempo después de que el Dragón Negro se marchó, los primeros Dioses descendieron al Mundo Inferior, abriendo las cortinas de la Era de los Dioses que continua incluso ahora.
En otras palabras, Albert le puso fin a la Antigüedad y conecto el destino del Mundo Inferior a la nueva era.
En consecuencia, todos lo reconocen como el <Héroe más Fuerte>.
… Como pensé, no está aquí.
En el pedestal de la estatua donde estaba registrado el nombre de Albert, su otro nombre—el nombre de <Rey Mercenario Waldstein> no estaba.
¿Quién demonios eres? ¿Qué relación tienes con Aizu-san?
Cuando estaba mirando la escultura que, sin importar cuánto pregunte, no me respondió, Syr-san hablo
--¿Te interesa el Gran Héroe-sama?
--Ah, sí… había algo que estuve investigando un poco… Escuchando su pregunta, no pude responder hábilmente al instante. Mirándome fijamente, Syr-san continuo sus palabras.
--Bell-san, ¿Lo sabes? ¿El por qué no colocaron ninguna escultura frente a Albert-sama en este <Puente de los Héroes>?
--¿Eh?
Siguiendo la mirada de Syr-san, me di cuenta.
Dentro de las esculturas que deberían estar erigidas a intervalos regulares en los parapetos a izquierda y derecha, en el centro del puente, es decir, solo en frente de Albert no había un Héroe. Estaba vacío.
Como si dijera claramente que aún no existía alguien que poseyera los requisitos para pararse frente a él.
--El mundo, quiere un Héroe.
En ese momento, esas palabras hicieron estremecer mis oídos. Sonaba como fuera la voz de otra persona y no la voz de Syr-san.
--A Orario que Albert-sama protegió… Al mismo Mundo Inferior, esta vez el <Ultimo Héroe> lo salvara.
--¿Último, Héroe…?
--El <Ultimo Héroe> que derrotará al dragón de la Antigüedad, en el momento en que ocupe ese lugar vacío… el <Puente de los Héroes> finalmente estará completo.
Esas palabras, ese significado, lo comprendí frente al Gran Héroe.
Para enfrentar al Gran Héroe que dio fin a la Antigüedad, y dio inicio a la Era de los Dioses. Para heredar el “deseo” que él dejó.
Quién estará de pie frente al <Héroe más Fuerte> que protegió el mundo, no será otro que el <Último Héroe> que salvará el mundo.
Quizás ese era el “deseo” irrompible desde el primer momento que continuo desde el primer Héroe, su “anhelado deseo”.
La paz verdadera.
Superando al final viviente, un futuro lleno de luz.
--La “tierra del comienzo” donde los Héroes se dispersaron… la “tierra de la promesa” donde el Héroe nacerá. El susurro que salió desde sus labios desapareció en el viento.
Las palabras y pensamientos que sentí durante la “Elegía” nuevamente volvieron a mi mente.
--Bell-san, ¿Crees que los Héroes existen?
Justo cuando me quede mirando la estatua por un tiempo.
Cuando mis pensamientos se dirigieron hacia los Héroes, me di la vuelta sorprendido ante la pregunta de Syr- san.
--Al venir aquí, siempre tengo una extraña sensación.
--¿…?
--Me pregunto si los Héroes existen, ayudando en cualquier cosa, salvando cualquier cosa… me pregunto si existirá uno que pueda cumplir también mi “deseo”.
Mientras caminaba con sus pies desnudos, cruzo por delante de mí campo de visión. Entonces, Syr-san se giró hacia mí.
--Yo quiero un “Odr”. Mi irremplazable Héroe.
--¿Odr…?
--Si… un Héroe, que solo me pertenezca a mí.
Cuando murmure la palabra desconocida, Syr-san sonrió. A pesar de que ese no era el caso en absoluto.
Esa sonrisa de alguna manera parecía solitaria.
--Siempre estoy pensando... “estaría bien si lo encuentro”. Nuestras miradas se cruzaron.
Sus ojos grises me miraron. Ante esa mirada perdí el aliento.
Sus ojos que miraban en mi dirección, como si demandaran algo, me hicieron vacilaron terriblemente.
No queriendo darme cuenta de ese algo, intentando desesperadamente no notarlo, mi corazón gritaba. Mis pies no se movían. No podía avanzar ni retroceder.
Cómo si solo las agujas de nuestros relojes no avanzaran, como si estuviéramos detenidos. Y entonces, en el momento en que mis labios intentaron decir algo—
El viento soplo.
--*Kushun*
Se escuchó un lindo estornudo.
--¿¡E-Estas bien!?
--Si… parece que mi cuerpo se enfrió.
--¡Estas completamente empapada, por supuesto que sucederá!
Mientras le gritaba sin pensar a Syr-san quien lo dijo como si nada, me acerque corriendo hasta su lado.
Yo también estaba empapado de la misma forma, así que no tenía ropa que prestarle. Cuando intente proponerle ir hacia un lugar donde pudiera cambiarse rápidamente al verla frotarse sus brazos—
--Bell-san… ¿No está volviéndose ruidoso por allí?
--¿¡Eh!?
Al darme vuelta instantáneamente en la dirección que señalaba, y agudizar mis oídos que se habían reforzado con mi <Aumento de Nivel>, sin duda pude escucharlo.
—¡Busquen a Syr-sama!
—¡Aun debe estar por los alrededores!
¡Sin ninguna duda esas eran las voces de nuestros perseguidores!
--¿¡Huh…!? ¡V-Vamos a escapar, Syr-san!
--¡Si!
Pasamos demasiado tiempo en el <Puente de los Héroes>.
Si seguíamos así, nos encontrarían. No podíamos estar parados aquí despreocupadamente.
Tirando de la mano de Syr-san, salí corriendo hacia las torres del puente que estaban en la dirección opuesta de donde vinimos.
--¿¡Pero a donde demonios debemos ir…!?
¿Un lugar donde pueda cambiarse de ropa y poder hacer que los perseguidores de la <Familia Freya> pasen de largo?
¿Realmente existía un lugar como ese en los alrededores?
--¡Bell-san, por favor déjamelo a mí! Tal vez sintió mi agonía.
Cuando me di la vuelta, vi una sonrisa confiable en el rostro de Syr-san.
--¡Tengo una idea!
--¿¡De verdad!?
--¡Si!
Confié en Syr-san y diciendo “¡Cuento contigo!”, le pedí que me guiara. Pensándolo en retrospectiva—
Lo que Syr-san mostro era, sin duda, la sonrisa de un diablillo.
× × ×
Avanzando por un callejón, el lugar al que Syr-san me llevo era una posada desordenada.
--¿Eh?
Syr-san pidió una habitación individual.
--¿Eh?
En esa habitación, existía solo una cama.
--¿¡EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEH!?
Syr-san me dijo “Shii, Bell-san” cuando grite sin poder contenerse más, cubriendo mi boca con sus dedos. No, no, no, ¡¡No es un “Shii” lo que dirías en esta situación!!
¿Es porque soy tan idiota que dedique demasiada de mi conciencia a la existencia de nuestros perseguidores?
¿O posiblemente debería maldecir mi indecisión por solo creer en Syr-san pensando “No, de ninguna manera”, “No haría algo así”, “No, ¿Cierto?” y no decir nada?
En todo caso, los dos solos en la “habitación” …
--Pero, no se puede evitar, ¿Verdad? Si seguimos escapando así, nos atraparan, además de que atraparemos un resfriado.
--¡¡A-Aun así...!!!
--Pensé que era una buena idea. Ellos no pensaran que entraríamos a una posada como esta después de todo. Al escuchar a Syr-san decir eso como si nada, mis ojos se abrieron como platos.
El lugar al que Syr-san me trajo era una posada para comerciantes que estaba en la parte exterior del “Mercado”.
Como su nombre lo indicaba, originalmente era una posada que usaban los comerciantes viajeros. Pensándolo normalmente, un Aventurero y una chica de la ciudad no la usarían en primer lugar.
Un hombre y una mujer completamente empapados. A primera vista sabrías que existen circunstancias especiales, pero el posadero Enano nos la alquilo sin problemas. Parece que, de una forma u otra, en la ciudad laberinto tales “circunstancias especiales” eran innumerables.
La habitación era de madera. Con una construcción simple, había pocos muebles comenzando por una Lámpara de Piedra Mágica que estaba sobre la mesa, pero anticipándose a que sería usada por comerciantes, aunque estrecha, tenía una ducha exclusiva. Y entonces, al lado de la pared, estaba una única cama.
Antes esa cama que exudaba una excesiva sensación de existencia, mi vacilación no se detenía.
Cuando me preguntaba si no había otra elección, es decir, cuando comenzaba a actuar de forma sospechosa, Syr-san señalo la ventana.
Desde el espacio entre las cortinas pude ver a los miembros de la <Familia Freya> vistiendo sus equipos negros. Mientras corrían rápidamente, se gritaban entre sí, “¡Búsquenlos!”, “¡Deben estar cerca!”.
Hiiii.
Tragándome mi grito, cubrí mi boca y me alejé de la ventana.
Cuando me di cuenta de que solo podía aceptar la situación, me quedé de pie congelado.
Después que fluyó una atmosfera extraña por un tiempo, Syr-san quien estaba parada justo a mi lado, hablo.
--Entonces, ¿Qué hacemos?
--¿“Q-Que hacemos” …?
Syr-san giro su cabeza y me miro por encima su hombro. Frente a nosotros había una cama.
Era una simple cama demasiado estrecha para que durmieran dos personas, pero no era como si no pudiéramos entrar.
Mirando atónito la cama, regrese mi mirada hacia Syr-san. Sus vibrantes y pequeños labios se abrieron ligeramente.
A pesar de que absolutamente no era algo así, por alguna razón, me pareció terriblemente erótico. Repentinamente una gota cayo.
Desde su cabello gris empapado, cayó hacia su vestido.
Bajando mi mirada como si fuera atraído por ella, vi su ropa interior que ahora podía verse claramente. Me puse rojo como un idiota.
-- —¡¡P-Por favor ve a tomar una ducha primero!!
Cuando me di cuenta, ya estaba dándole la espalda y grité. Había un claro temblor en mi voz.
También quise decir, Estoy bien con ir después, así que por favor caliéntate primero, pero no pude decir esas palabras.
Después de un momento—
--Entiendo.
Con esa respuesta, su presencia se alejó de mi espalda.
Y luego se escuchó el sonido de la puerta de la ducha abriéndose y cerrándose.
--…
Mis hombros tensos se relajaron un poco.
Sin embargo, con el sonido del roce de la ropa que podía escuchar claramente—y el sonido del agua de la ducha salpicando que comenzó a resonar de inmediato, nuevamente mi tensión volvió.
Olvidando incluso sonrojarme, mis pensamientos se quedaron en blanco.
--… C-Cambio de ropa. Tengo que preparar, un cambio de ropa… Solo pude pensar en eso dentro de mi cabeza que no trabajaba bien.
Naturalmente no traíamos ropa de remplazo. Aunque nos calentáramos con el agua caliente, no tendría sentido si no nos cambiábamos la ropa. ¿Tendríamos que envolvernos en la sabana con nuestros cuerpos desnudos?
Pateando lejos esos pensamientos estúpidos, me apresure a salir nerviosamente. En el instante en que salí de la habitación, no me olvide de cerrar con llave. Estaba agradecido de que, al ser una posada para comerciantes, la puerta tuviera una cerradura. La única parte tranquila en un rincón de mi mente se sintió aliviada. Si alguien más invadiera la habitación ahora, no podría perdonar a Bell Cranel de por vida.
Bajé hacia el mostrador del primer piso sin hacer ningún sonido. Mientras que hacía sonar la campanilla, mi conciencia estaba en nuestra habitación. Si alguien se acercara a nuestra habitación, calcule que podría correr hasta allí en 2 segundos. Siendo un Aventurero de Segunda Clase, podría hacerlo. Podría volverme una bestia conejo a la velocidad del sonido. Le pedí al propietario quien finalmente salió que nos alquilara un cambio de ropa, y antes de que mostrara una expresión fastidiada, golpee sobre el mostrador todo el dinero que traía desde mi bolsillo. Con solo eso, el propietario Enano sin decir nada saco dos cambios de ropa desde el fondo.
Trayendo la ropa de cáñamo, regrese a la habitación. Abrí la cerradura y volví a cerrar después de entrar.
Más allá de la delgada pared que nos separaba, aún resonaba el sonido de la ducha.
--…
Dejando sobre la cama el cambio de ropa, y sin preocuparme de que estaba mojado, me senté en una silla. Mi cuerpo parecía ya no tener fuerzas.
A pesar de que ni si quiera habían pasado 3 minutos, sentí que los más agotador que había sucedido hoy.
Inclinándome hacia delante sobre la silla de espaldas a la ducha, cruce mis manos y mire al piso. No, solo podía mirar el piso.
Debía enfrentar la situación actual pronto.
--¿Pasare aquí la noche, con Syr-san…?
En un instante, la sangre se reunió en la parte superior de mi cuello.
No, no era necesario, ¿Verdad? ¿No estaría bien si luego de que Syr-san salga y le entregue el cambio de ropa, le diga “bien, supongo que me voy” y salga solo? Lo pensé, pero si realmente hiciera eso siento que sería quemado hasta la muerte por el Maestro sin ninguna duda. El Maestro es un Maestro9 después de todo. En primer lugar, ¿Hasta cuando era efectiva la cita en el “Festival de la Diosa”? ¿Estaría bien si dejo arbitrariamente a Syr-san? ¿Está bien que pisotee la feliz sonrisa, que no había visto antes, de esa persona?
Además, ahora que había tomado al objetivo de escolta de la <Familia Freya>, ¿Yo y la <Familia Hestia> tendremos un mañana? Sin importar hacia donde escape, no tendría significado—
“Pero, hoy es el festival de la fertilidad, ¿Cierto? ¡María Okaa-san dijo que hoy es el día donde nacen la mayor cantidad de niños en el año!”
Repentinamente, la inocente voz de Fina paso por mi mente.
Detente. No digas cosas extrañas. No te hagas extrañamente consiente. ¡No extiendas presagios extraños!
Esos pensamientos inútiles giraban en mi cabeza. A pesar de saber que no era momento para esas cosas, mis ideas no se ordenaban.
Llegando al camino de la confusión, solo me quedaba pedir la opinión de las personas más experimentadas en la vida.
Rogándole por palabras de ayuda a mi Maestro que estaba dentro de mi corazón—y a mi abuelo que me crio.
¿¡Qué demonios debería hacer!?
“Si eres llevado a una posada, deja tu cuerpo al flujo dócilmente. No—déjate comer dócilmente.”
¿¡Por qué lo corregiste!?
“¡Bell, corre, corre, corre por la escalera a la adultez! ¡Arde y corre hacia arriba—!”
9 Elfo súper genial, en kanji.
¡Detente, Abuelo!
Era inútil. No servía ni siquiera como referencia.
Ante esas respuestas que la propia persona absolutamente diría, abrace mi cabeza con ambas manos.
¡D-De cualquier manera! ¡No debo volverme extrañamente consiente!
¡Después del asunto de Haruhime-san, debería haberme hecho insensible a cosas como esta, no debo pensar demasiado en ello! ¡En primer lugar, Syr-san no debería tener motivos ocultos!
Para recuperar mi espíritu del principio, comencé a recordar los nombres de los monstruos del Calabozo como si fuera una “oración (nenbutsu)” de los que se habla en el Lejano Oriente.
¡¡Goblin, Kobold, Jack Bird, Sombra de Guerra, Lagarto del Calabozo, Hormiga Asesina, Conejo Aguja, Orco, Imp, Minotauro, Minotauro, MinotauroMinotauroMinotauroMinotauroMinotauroMinotauro——!!
Justo después, el sonido de la ducha se detuvo.
--¿¡Gyee!?
Dejando escapar esa voz extraña, mi cuerpo salto.
Con esa postura medio levantada, y me di la vuelta… solo para escuchar un crujido. La puerta de la ducha se abrió un poco.
--Bell-san… ¿Tienes un cambio de ropa?
Sorprendido, agarre la ropa sobre la cama y corriendo, se la entregue a la mano cubierta de gotas de agua que se extendía desde la abertura de la puerta.
Y entonces, en el instante que se lo entregué, pude ver sus ojos grises detrás de la puerta. Su clavícula y su piel ligeramente sonrojada como un huevo.
Camine de regreso sin decir nada. Dándole la espalda. Ni siquiera era necesario mencionar el color de mi rostro. Cuando estaba sin moverme en ese lugar, y luego de que pasara un tiempo, ella salió.
--Bell-san, ya está libre.
--… E-Entrare.
Aun con mi mirada pegada al piso, y sin poder mirarla a los ojos, pase junto a ella y entre a la ducha. En el interior hecho de piedra simple, estaban las huellas del agua salpicada y la toalla que acababa de usar estaba hermosamente doblada. La ropa que se había quitado no estaba en ninguna parte.
Quitándome mi ropa empapada, la tire al piso.
Girando la válvula conectada directamente al mecanismo de Piedra Mágica del agua caliente, abrí completamente la ducha.
El agua fluyo desde mi cabeza.
--… Particularmente, es imposible que intentara hacer algo extraño.
Solté ese murmullo dentro de las gotas que salpicaban. Convenciéndome a mí mismo. Continúe bañándome, no con agua caliente, sino con agua fría y pude calmar mi corazón.
Por alguna razón sentía que me habían tendido una trampa, haciéndome perder la compostura sin querer, pero particularmente no era un problema. Eran medidas de emergencia inevitables. Había estado quedándome a dormir fuera constantemente, pero mañana me disculpare con Kami-sama y los demás desesperadamente.
Cediéndole la cama a Syr-san, dormiré en el piso.
Si lo comparamos con el 37º Piso de los Pisos Profundos, incluso el frio piso era un paraíso. A pesar de que pensé eso—
--…
Secando mi cuerpo, me cambié de ropa y abrí la puerta.
Syr-san, que estaba sentada en el borde de la cama, levanto la cabeza. No estaba vistiendo nada en la parte inferior de su cuerpo.
Y llevaba una holgada camisa de cáñamo abotona en frente.
Sus muslos que parecían suaves, y sus delgadas piernas se extendían desde el dobladillo de la camisa de cáñamo.
Como era natural, no llevaba ropa interior.
--… ¿Qué paso, con la ropa?
--El pantalón, no pude ponérmelo. Es holgado y se cae.
Mentira.
Cuando pensé eso, me di cuenta.
Por estar demasiado nervioso, le entregue el cambio de ropa para hombres. Lo que yo estaba vistiendo ahora era el de mujer. Odiando mi cuerpo delgado que encajaba incluso en una talla para mujer, maldije desesperadamente mi propio error.
Syr-san tenía su cabello suelto.
Su cabello gris que normalmente tenía atado detrás, perdió sus restricciones y fluía por su espalda.
Sorprendió por que su cabello era más largo de lo que pensé, me quede viéndolo fascinado, y mi pecho se descontrolo.
Su figura que la hacía parecer una persona diferente, o posiblemente por qué esa era la verdadera Syr-san, se volvió terriblemente difícil respirar.
--… Syr-san. Dormiré en el piso, así que la cama es tuya…
--No quiero. ¿Dormimos juntos?
--… Imposible.
--¿Por qué?
--… Porque es imposible después de todo.
--¿Por qué?
--… Yo, seré regañado por Kami-sama.
--Pero, si duermo sola en la cama, probablemente moriré por el sentimiento de culpa.
--… Eso es mentira.
Incluso yo mismo no sabía de qué estábamos hablando. Yo estaba parado y Syr-san estaba sentada en la cama.
Dejando una pequeña distancia entre nosotros, yo mirando hacia abajo y ella mirando hacia arriba, nuestras miradas se cruzaron.
--¿No te vas a sentar?
Viendo que seguía parado sin moverme, dijo con voz preocupada.
Le di un vistazo a la silla. El vestido mojado estaba colgado como para que se secara. No podía usarla. Doblegado por su mirada de color gris, me senté a su lado.
Sin embargo, puse una distancia innatural entre nosotros.
--¿No me harás, nada?
Sentí que mi corazón dio un vuelco.
--… S-Syr-san, ¿Que estás diciendo? No te entiendo. Actuando como un niño tonto, dije con voz temblorosa. El silencio una vez más envolvió la habitación.
Fuera de la ventana aun continuaba el “Festival de la Diosa” y las risas de las personas, el sonido de los instrumentos, el sonido de los fuegos artificiales, podían escucharse ligeramente. En este momento extrañaba el bullicio que estaba en ese lugar distante.
Ahora, en este momento, me asustaba el hecho de ser consiente de ella como mujer.
Sentí que eso era sinónimo de ir en contra de mí mismo.
Como si mi calificación para pensar en alguien desapareciera para toda la vida, es lo que pensé.
--… Syr-san, por qué…
Después de hablar hasta allí y titubear terriblemente, exprimí las palabras.
--… ¿Por qué, propusiste que tuviéramos una cita? Pregunte lo que no debía preguntar.
A pesar de que solo había una razón para una cita.
Aun así, estaba intentando buscar otra razón como si me aferrara a ello. Antes de que mi corazón me recriminara, Es un acto de lo más bajo.
Syr-san, respondió.
--Porque quería transmitirte, que me gustas.
--¿Eh?
--Quería hacerte saber cuánto me gustas.
No, después de sacudir un poco su cabeza, ella murmuro.
--Quería probarlo.
¿Eh?
Antes de que pudiera preguntara de vuelta.
*Creak*
La cama crujió.
Cuando levante mi rostro sorprendido, Syr-san se había acercado hasta estar frente a mis ojos— Y me empujó hacia abajo.
Cayendo de espaldas sobre la cama, en un instante el techo lleno mi campo de visión.
En el instante en que comprendí la situación, reflexiva e incondicionalmente, intenté levantarme inmediatamente, pero como para detener al Aventurero Bell Cranel, una mano fue colocada suavemente en mi hombro. Ese peso que estaba temblando ligeramente, para mí hoy se sintió más pesado que cualquier cosa.
Apoyándome en un codo, levante mi espalda a medio camino, mis ojos se abrieron ampliamente, y escuche un nuevo crujido
La cama hizo un crujido mucho más fuerte que antes, y ella se acercó a mi apoyándose en sus manos y rodillas.
--Quiero, probarlo.
Con sus ojos temblando, coloco una de sus manos en mi mejilla y con una voz que parecía desaparecer, repitió las mismas palabras.
Su rostro estaba una posición en la que, si me movía un poco, podría tocarlo fácilmente.
Cuando estaba completamente en blanco, sus pequeños labios aparecieron en mi campo de visión.
--Si esto, no es algo como “amor”, sino—
Como si temiera las palabras que seguían. O posiblemente como si ella misma no lo entendiera. Junto con una respuesta que no se convirtió en palabras, intento cubrir mis labios.
En ese instante—
Mi anhelo dorado paso por mi cabeza.
-- —¡¡No podemos!!
Sujete sus hombros con mis manos.
Levantándome con solo los músculos de mi abdomen, aparte su rostro de delante de mis ojos. No debía ir con el flujo.
No podía permitirme algo como eso. No podía darle la espalda a mi anhelo.
Porque, si lo hacía—ella y yo seriamos lastimados.
Si cometía un error aquí, en algún momento sin falta, habrá una ruptura entre nosotros. Y lágrimas terminaran cayendo de esos ojos grises.
Consolida tu determinación. Sin importar si la desilusionaba. Estaba bien incluso si me insultaba. Ahora, aquí mismo, mientras mi rostro se distorsionaba por lastimarla, detendré sus actos.
--…
Su cabello gris que se sacudía cubrió sus ojos.
Cayendo sentada sobre mis muslos, bajo la mirada en silencio.
Su flequillo que ahora colgaba sobre su rostro no me dejaba ver su expresión. Después de un instante de profundo silencio.
Un momento que se sintió eterno. Levanto su rostro—
--No me rechaces.
Al mismo tiempo, una “luz plateada” brillo en sus ojos grises.
--Acéptame.
En el instante en que mire esa luz a corta distancia, mi cuerpo convulsionó como si fuera a romperse. No, no es eso.
Mis latidos estaban alterados.
Asi como las personas no podían resistirse contra de la divina providencia de la naturaleza, todo mi cuerpo intentaba someterse a esa “luz de plata”.
Mientras mi estaba rígido y sin poder respirar, otra vez acerco su rostro.
Colocando sus manos en mi pecho, otra vez intento comprobar『 』con sus labios.
Sin embargo, el <Texto Sagrado> grabado en mi espalda ardía como si se resistiera a algo. Aunque mi cuerpo deseaba someterse, solo ese “anhelo” no se desvaneció.
Mis ojos se distorsionaron con angustia y murmuré.
-- —Syr-san. Llame su nombre.
Como si les demandara a los ojos frente a mí. En ese momento—
El cuerpo de Syr-san se estremeció, como si por el fluyera una descarga eléctrica. Parecido como si reaccionara al nombre de “Syr”.
O posiblemente, al mirar su propio rostro que se reflejaba en mis ojos. Syr-san retrocedió de repente.
Sus ojos que brillaban con “luz plateada” regresaron a su luz opaca y como si estuviera estaba sorprendida e incrédula por lo que acababa de hacer, abrazo sus finos brazos con ambas manos.
--No puedo, no debe ser así… esta, no es Syr. Syr-san murmuro algo.
Y entonces, distanciándose de mí, me dio la espalda.
--… ¿Syr, -san?
--Date la vuelta.
--¿Eh?
--Por favor, no me veas.
Te lo pido.
Me suplico con una voz a punto de desaparecer.
Luego de mirar su espalda por un tiempo, me di la vuelta justo como me dijo. Abrazando mis rodillas sobre la cama, encogí mi cuerpo. Desde el exterior de la habitación el ruido del festival no se detenía. Se escuchaba como si estuviera riéndose de nosotros ahora.
Después de eso, ¿Cuánto tiempo paso?
--… Bell-san.
--… ¿Qué?
Syr-san dijo lentamente.
--Prometo no hacer nada que no quieras. Así que… ¿Podemos dormir juntos?
× × ×
La tenue luz de la Lámparas de Piedra Mágica desapareció y el interior de la habitación se oscureció de repente. Solo la luz que parpadeaba fuera de la ventana en el fondo de las cortinas iluminaba la habitación.
Syr-san y yo estábamos acostados espalda con espalda en la estrecha cama. No podía dormir. Naturalmente.
Syr-san estaba muy cerca. Su calidez estaba justo a mi lado.
Parecia que podía sentir la respiración y los latidos de mi compañera como si los tuviera en mis manos.
--Bell-san.
--… Si.
--¿Te desilusione?
--… No. No me desagradas, ni nada de eso. A pesar de que no debería ser así.
Por alguna razón, sentí que dije algo cruel.
--Entonces, ¿No quieres una amante?
--¿¡A qué viene eso tan repentinamente!?
--Los niños del orfanato parece que quieren un papa y una mama.
--¡¡Por eso te pregunto que clase de historia es esa!! La atmosfera se destruyó en un instante.
¡¡Regrésame mis remordimientos!!
¡Esta persona no había reflexionado en absoluto!
Cundo replique sin quererlo, pude escuchar el sonido de alguien dándose la vuelta sobre la cama. Y entonces, envolvió sus brazos alrededor de mi cuerpo.
Mi cuerpo se puso rígido sin querer y Syr-san pegó su frente en mi espalda.
--Aun no puedes mirar hacia aquí.
Intenté voltearme, pero fui detenido antes.
Con sus brazos alrededor de mi abdomen, el cuerpo de Syr-san que estaba pegado al mío se movió muy ligeramente.
--¡S-Syr-san, hace un rato dijiste que no harías nada…!
--Hace frio. Por eso…
Sus manos que me rodeaban estaban claramente frías.
--¡P-Pero…!
Cuando incluso así intente deshacer su abrazo, una voz de critica se transmitió junto con la sensación de sus labios frunciéndose contra mi espalda.
--A pesar de que te abrazaste con Ryuu.
--¿¡Huh…!?
Un gemido se escapó de mi boca. Probablemente todos los que eran atrapados cometiendo adulterio soltarían un gemido como ese.
--¿L-Lo escuchaste de, Ryuu-san…?
--No. No escuche nada de nadie. Pero, lo supe por tu reacción de ahora. Desde que regresaron de los Pisos Profundos, su actitud siempre fue extraña después de todo.
Después de escucharla, no pude evitar dejar escapar una sonrisa vacía. Estaba muy decepcionado de mí mismo por ser atrapado tan fácilmente.
--A pesar de que Ryuu es una persona muy importante para mí… hicieron, cosas indecentes, ¿Verdad?
--¡N-No las hicimos! ¡P-Probablemente hicimos cosas arriesgadas, pero…! ¡No hicimos cosas extrañas en absoluto!
--¿De verdad?
--¡De verdad!
--Entonces, tampoco me las harás a mí, ¿Cierto?
--N-No lo haré
--¿Por qué?
--“¿Por qué?”, dices…
Habiéndome quedado sin palabras, tras dejar pasar un tiempo, pude responder.
--Porque tú, eres tú, Syr-san… no puedo hacerlo. Seguramente no había sido una respuesta aceptable.
Syr-san puso más fuerza en los brazos que me rodeaban.
--Tonto. Bell-san, eres un tonto.
--¿A-A qué viene eso, tan de repente…?
--Toonto, toonto.
Mientras decía sus quejas, frotaba su frente contra mi espalda. Sin poder hacer nada más, la deje hacer lo que quisiera.
Con mi brazo de almohada, solo podía mirar la pared al lado de la cama.
--Tonto…
Sus murmullos cada vez más pequeños, se impregnaban en mi espalda junto con su aliento. Justo como una niña.
Hoy, realmente… vi muchas cosas que no conocía de Syr-san.
El sonido de mis latidos acelerados no disminuía, pero, la atmosfera de antes se había desvanecido, lo sentía por Syr-san, pero yo estaba aliviado.
La relación entre nosotros termino sin ningún cambio, estaba aliviado por eso.
—Intentando no pensar en lo cruel que era eso.
--Syr-san, ¿Por qué, a mi…?
Mientras vacilaba, cambie de opinión y pregunte lo mismo que hace un rato.
Aun empujando su frente contra mi espalda, Syr-san respondió en voz baja.
--Porque pensé que junto con otras personas… al igual que Ryuu y las demás, era imposible.
--¿Igual…? ¿Qué quieres decir?
--Un niño como tú no lo entenderá en toda tu vida.
Declaro como si estuviera dejándolo de lado forzosamente, pero después de que paso un tiempo, susurro a mi espalda.
--… Incluso yo misma, no lo entiendo.
--¿Eh?
--¿Por qué, estoy así de desesperada?
--¿Desesperada…?
--Si. Para que no te escaparas de mi mano, perdiéndome a mí misma en ello, me esforcé, lo deseé… Fragmentos de palabras se desvanecían.
Golpeando en mi espalda y cayendo.
Era casi como una canción para niños, pero no para mí, sino que parecia ser para la propia Syr-san— Aaah, ya veo.
Por eso yo, te—
Sus pequeños murmullos se interrumpieron allí.
Desde mi espalda se transmitió la sensación de sus parpados cerrándose. No podía escuchar su respiración dormida.
Pero, solo pude entender que esta noche no se despertaría frente a mí.
Mirando hacia abajo su delicada mano que me abrazaba con fuerza, y mientras sentía en mi espalda su calidez, también cerré lentamente mis parpados.
Estaba muy cansado. En cierto sentido, mucho más que al tener una aventura en el Calabozo. Siendo abrazado por ella, lentamente caí dormido.
× × ×
Y entonces, pudo escuchar respiración del chico mientras dormía.
En el momento que la larga aguja del reloj dio dos vueltas, Syr abrió lentamente sus ojos.
Para no dejar que el chico despertara, saco sus brazos que lo abrazaban y levanto solo la parte superior de su cuerpo de la cama.
Seguramente estaba exhausto. No se dio cuenta que Syr se levantó. No, quizás confiaba inconscientemente en ella. Confiaba en la chica que le prometió que no haría nada.
Su inocente rostro dormido era tan odiosa y amorosa que ni siquiera pudo tocar su cabello o sus mejillas.
--…
La luz de la luna entro por la ventana, iluminándola.
La luz efímera parecía informarle que el tiempo ya pasaba de la medianoche. Ningún carruaje vendría a recogerla.
Mirando una última vez el rostro del chico, Syr murmuro en voz baja.
--Mañana, si nos encontramos de nuevo… en ese momento… Solo la luz de la luna escucho la continuación de su susurro.
Sin hacer ningún sonido, se bajó de la cama y pasando su brazo por el vestido que aún no se había secado, termino sus preparaciones y abandono la habitación.
Nunca miro atrás de nuevo.
Monologo V
Los sentimientos de las personas son crueles.
La determinación se considera una virtud. Pero, los sentimientos unilaterales como esos pueden volverse más crueles que cualquier cosa, eso lo sé muy bien.
Después de todo, esos sentimientos que no tienen en cuenta los sentimientos de alguien más, no pueden ser recompensados.
Para atarlos, solo existía la pasión o la lujuria.
Sin embargo, si la persona de la que te enamoraste, es tan amable hasta el punto de comprender que ambos serian lastimados en un futuro, no aceptara fácilmente esa pasión.
Sin olvidar su alma blanca, si era el portador de un corazón transparente que no se ahoga incluso en el deseo,
¿Qué debía hacer?
Sería fácil reírse de esa persona con un “solo es un niño”.
Sin embargo, solo aquellos que han vivido por muchos años comprenderían que es algo difícil y más valioso que cualquier otra cosa.
La compasión era un veneno. Y tambien el placer. Una vez que resonaban, ambos cargarían una cruz hasta que terminen lastimados.
Su corazón que anhelaba a alguien absolutamente no se sacudirá. Si existiera un momento en el que caería en la depravación, seria en el momento que fuera doblegado por la fuerza, y aun asi, su infantil y noble ser nunca se rompería. O posiblemente, en el momento que fuera manchado, probablemente persistiría sin abandonar sus sentimientos mientras cargaba con esa sombra.
Entonces, ¿Cómo podría obtener su corazón? No tengo esa respuesta.
Los sentimientos de las personas son crueles, y tambien él. Pero, no, es por eso, que yo a él—lo odiaba.
Porque después de todo, su existencia está enloqueciendo incluso a “una Diosa”.
Intermedio – El Comienzo de Syr
La nieve caía.
Hermosos y crueles fragmentos blancos caían desde el cielo, acumulándose en su cuerpo congelado. Estaba sola.
Estaba helada.
No había nadie que la abrazara, ni que sanara su piel.
Sus extremidades congelándose gradualmente sin poder hacer nada, era la realidad. Su sucio cuerpo no cambiaría, esa era la verdad.
¿Por qué soy tan sucia, pobre, vacía, y fría?
Esas mismas preguntas que probablemente se había hecho miles de veces flotaron en el mar de su corazón cubierto de cenizas y desaparecieron.
¿Qué debería hacer para que deje de ser así?
En una esquina de sus pensamientos que gradualmente se volvían borrosos y efímeros, continuó pensando honestamente. Continúo pensando, intentando detener esa vida.
En ese momento—
-- —¿Estas bien?
Una voz melodiosa resonó en sus oídos.
Abriendo con fuerza sus parpados que intentaban cerrarse, sus ojos se abrieron de par en par en el instante en que la vio.
Una belleza sin límite, rica, llena y cálida estaba allí.
Fue la primera vez que supo que algo como eso realmente existía en el mundo.
--Creo que podría salvarte desde ahora, pero… tú, ¿Qué es lo que deseas? Justamente como uno de sus habituales cambios de planes.
O posiblemente, como si estuviera viendo el brillo del alma dentro de ese cuerpo. La existencia frente a sus ojos pregunto eso.
Algo como eso existía.
Siendo así, ya estaba decidido.
Sabiendo que una belleza, riqueza, plenitud y calidez como esa existía. Solo había un deseo en su pecho.
Eso no era envidia, anhelo o celos—era un “Deseo” Yo, quiero ser tú.
Quiero dejar de ser yo, y volverme hermosa y cálida, quiero volverme tú. La otra parte seguramente no pensó que le dirían eso.
Sorprendida, comenzó a reír a carcajadas.
--¿Quieres volverte una Diosa (yo)? ¡Tú, hasta donde llega tu avaricia! ¡Hasta ahora no ha habido ningún niño que me dijera algo así!
Hubo personas que desearon su amor. Y personas que rogaron por su favor. Pero, no existía ninguna persona que intentaran volverse ella.
Ella rio.
La Diosa de cabello plateado continúo riendo. Como si dijera que era inevitablemente gracioso. Como si su interés hirviera.
--Entonces, te daré—. A cambio, ¿Harías — por mí? Asintió ligeramente.
Y entonces la Diosa pregunto mientras extendía su mano en los barrios pobres sin salvación.
--¿Cuál es tu nombre?
Los labios de la chica temblaron.
-- —Syr.
× × ×
Eso fue un intercambio de “destinos”.
Desde entonces, mi destino estaba determinado. Pero, aun así, no importa.
Si puedo liberarme de esas frías calles.
Si puedo deshacerme de esa soledad y oscuridad.
Si puedo volverme esa existencia hermosa, rica, satisfecha y más que todo, cálida. Y entonces me transforme.
De esa forma—renací como una “Diosa”.
Capítulo 06 – El Precio del Deseo
Sentí que me despertaba de un sueño profundo.
Abrí mis ojos. En la habitación de madera desconocida que se reflejaba en mi campo de visión, había una ventada cubierta por una simple cortina.
El aroma del edificio desconocido revivió los recuerdos de la noche anterior y de donde había pasado la noche.
--¿Amaneció…?
Y junto con quien había estado.
--¿Syr-san?
En ese momento, finalmente note que estaba solo en la cama.
Ella, quien debería estar durmiendo a mi lado, no estaba. Cuando me levante y mire alrededor, la ropa que había sido colgada en la silla también había desaparecido. Tampoco estaba en la ducha de al lado. ¿Salió sola? Incluso si estuvieran exhaustos, esperar que los Aventureros de Primera Clase no la notaran, sería algo tonto.
Pero, ¿Por qué?
¿Realmente se disgustó conmigo?
¿O acaso significa que la cita ya termino? O… ¿Fue llevada por la <Familia Freya>?
Esa última idea hizo que me agitara Ya que yo estaba bien, la posibilidad era baja. Pero si Syr-san me protegió…
Seguramente que solo estaba pensándolo demasiado. Pero suponiendo que realmente fue así, no podía quedarme sin hacer nada.
Soportando la desagradable sensación, me puse rápidamente mi ropa medio seca.
--¡…!
Justo antes de salir nerviosamente de la habitación, me detuve.
Había un accesorio sobre la mesa. Decorado con adornos azules dispersos, una parte de un par.
Miré fijamente la artesanía de plata y luego de meterla en mi bolsillo, esta vez salí corriendo de la habitación.
--Syr-san, ¿¡A donde fue…!?
Llame al encargado Enano en el primer piso, y le pregunte, pero no sabía hacia donde había ido. Al parecer no dejo ningún mensaje. Salí de la posada para viajeros después de escuchar eso.
El cielo estaba cubierto de un color ceniza.
El segundo día del “Festival de la Diosa”, en contraste con el día de ayer, desgraciadamente tenía un cielo nublado.
Las nubes eran gruesas y de un color desagradable. Probablemente llovería en cualquier momento. Comencé a correr como si algo me impulsara.
Mientras miraba de izquierda a derecha, regrese por el camino por el que llegamos ayer.
El <Puente de los Héroes>, la orilla por donde subimos empapados, el canal donde tuvimos el crucero. El
<Spoon Aqua> en el que hubo una conmoción había llegado a la orilla sin daños. Después de que desaparecimos, Aizu-san y las demás perdieron la razón para enfrentarse con la <Familia Freya>, y todo termino pacíficamente. Ya que había empleados que vi la noche anterior, intenté preguntar incluso aquí. No obtuve información de Syr-san, pero me regresaron la maleta que había olvidado. Los Ítems Mágicos en su interior también estaban a salvo. Mientras les daba mi agradecimiento, regrese a mi búsqueda.
Sin embargo, como era de esperar, no había forma de que la encontrara buscando sin pensar.
--Syr-san, podría haber regresado a la <Señora de la Abundancia> entonces…
Yo mismo no podía creer esas palabras, aun así, me dirigí hacia la Calle Principal Oeste aferrándome a esa esperanza.
Aún era temprano por la mañana. Pero ya que los bares habían estado abiertos durante toda la noche hasta ahora, había muchas más personas de lo normal en la calle. La energía del festival no se había enfriado incluso cuando la noche había aclarado.
Cuando salí hacia la Calle Principal Oeste, encontré a Welf con ropa de mesero intentando entrar a la <Señora de la Abundancia> pareciendo cansado.
--¡Welf!
--¿Nn? Espera, ¿¡Bell!? ¿¡Donde estuviste estos días!?
Dándose la vuelta cuando me miro, Welf miro nerviosamente a los alrededores y se acercó corriendo.
--Ya que no regresaste, estaba preocupado… Entonces, ¿Estuviste junto con esa chica anoche? Fue difícil detener a Lili-enana, luego de gritar enojada palideció e intento salir corriendo, ¿Sabes…? Y después tuve que cuidar a la chica zorro que colapso…
--¡Lo siento! Mas importante que eso, ¿¡Syr-san no ha regresado!? ¡Repentinamente desapareció! Interrumpiendo las palabras de Welf quien parecía estar asustado de ser encontrado por Lili, lo interrogue. Welf parpadeo varias veces, luego puso una expresión seria después de verme alterado.
--Primero, cálmate. Vamos hacia allá, y déjame escuchar la historia.
× × ×
En un estrecho callejón al costado de la <Señora de la Abundancia>.
Welf estaba apoyado contra la pared mientras le contaba un resumen de lo que sucedió desde ayer hasta esta mañana.
--Fueron perseguidos por la <Familia Freya> y al despertar esta mañana había desaparecido, ¿Eh...?
--Si. Quizás, se la llevaron a algún lugar…
Viendo estar angustiado, Welf separó sus brazos cruzados.
--Lo siento, Bell. Déjame preguntarte algo primero.
--¿Eh?
Y entonces, me miro directamente.
--¿Por qué quieres encontrar a esa mujer?
Al principio no comprendí el significado de esas palabras.
--“¿Por qué?”, dices…
--Pienso que yo también soy ajeno a las sutilezas de las mujeres, pero… esa mujer del bar, te favorece, sin ningún error.
--¡…!
--Y no como un amigo. Sino como hombre.
Al verme jadear, Welf levantó sus cejas y hablo con énfasis.
--Entonces respóndeme. Después de encontrarla, ¿Qué piensas hacer? ¿Piensas fingir que no sabes nada y regresar a su relación de siempre? No darle una respuesta es demasiado cruel. Incluso yo lo sé.
--… A-Alguien como yo—
--Alguien como tú mismo no debería gustarle. ¿Piensas decir eso? Welf interrumpió mis palabras de escape.
Sus ojos me acusaban diciendo, Seguramente tú mismo lo notaste.
--Si incluso ahora pretendes ser insensible, incluso yo voy a despreciarte. Me dijo eso claramente.
Mis ojos temblaban.
Welf de ninguna manera me estaba regañando. Sin embargo, sentí como si golpeara mi pecho con un martillo.
… De hecho me había dado cuenta.
Hasta ahora me había dicho a mí mismo que no podía ser arrogante, que sería muy vergonzoso si era un malentendido. No, claramente intentaba engañarme a mí mismo.
Pero, en la cita de ayer, ligera y definitivamente, había sido tocado por los sentimientos de Syr-san. Había escuchado las palabras “me gusta”.
Dejarlo ambiguo… ya era imposible. Baje la cabeza sin poder decir nada.
--La modestia no es algo malo. Y entiendo que no puedas tomar acción al no tener confianza en ti mismo. Pero… no te mientas a ti mismo. No termines avergonzado a una mujer.
--…
--La razón más probable por la que desapareció en la mañana, seguramente es porque esta disgustada contigo. No pude decir nada en respuesta, miserablemente.
Habiendo dicho eso, Welf suspiro repentinamente.
--… A este ritmo, esas chicas a las que le gustas estarán en problemas, ¿Sabes?
--¿¡Eh!?
--Ah, no, quiero decir, si te vuelves un Aventurero de Clase Alta, seguramente te enviaran miradas coquetas
¿No es así? A eso me refiero, no te preocupes.
Viéndome levantar mi rostro inconscientemente, Welf cubrió su boca como si hubiera dicho algo que no debía. Y entonces sonrió irónicamente como para disimular.
--No te estoy diciendo que te vuelvas arrogante. Las personas que solo piensan “¡Date cuenta!” sin siquiera transmitir sus sentimientos son los más arrogantes. Al menos, como hombre pienso que también las mujeres tienen responsabilidad en ese tipo de cosas.10
--…
--Pero, si te enfrentas a alguien que te transmitió sus sentimientos… no huyas. Quiero que mi pareja sea alguien razonable.
Sin embargo, ese solo es el egoísmo de un herrero.
Welf dijo eso y me sonrió, haciendo que me sintiera culpable.
Las palabras de ayuda del hermano mayor de la <Familia> resonaron en mi pecho.
10 Estoy de acuerdo con el siempre ardiente.
--Yo… Si.
Si el momento en que debo dar una respuesta llega, en ese momento—
--… ¿Te decidiste?
--… Si. Ya no huiré.
--Entonces, ya no te diré nada. Lo siento, dije cosas excesivas.
--No… yo lo siento, Welf. … Gracias.
Cuando susurré eso, Welf sonrió como un hermano mayor.
Inmediatamente dijo, “volvamos al tema”, cambiando la atmosfera que había hasta ahora.
--No se hacia dónde fue esa mujer, pero es seguro que está relacionada con la <Familia Freya>, ¿No es así? Entonces, solo contáctalos.
--¿A la <Familia Freya>…?
--Si. No creo que una simple chica de la ciudad pueda pasar desapercibida por los ojos de los Aventureros de Primera Clase que estaban buscando alrededor con desesperación.
Welf también pensó lo mismo que yo. Probablemente sea extraño llamarlo protección, la posibilidad de que Syr-san haya sido capturada por la <Familia Freya> era alta.
Sin duda, preguntarles a ellos sería el método más rápido.
--No tienes que preocuparte de que le traerás problemas a la <Familia> si haces contacto con ellos descuidadamente. Incluso si te equivocas, seguramente no se volverá una batalla… Tal vez.
--S-Si, tal vez…
--También quisiera ayudarte, pero… lo siento, junto con Lili-enana y las demás no podremos movernos en todo el día. Estamos siendo forzados a trabajar en el bar...
--¿F-Forzados a trabajar?
--Debido a que esa Catman y las demás se escaparon, estamos atrapados aquí. No podemos eludir la mirada de esa Enana y escapar… lo digo en serio.
De alguna manera, parece que Welf y los demás habían sido forzados a quedarse en el anexo del bar ayer en la noche.
Mia-san les dijo se quedarían y trabajarían en remplazo de esas chicas estúpidas. No pude evitar darme cuenta de que por esa razón parecía tan cansado.
Hablando de eso, ayer Ryuu-san y las demás estaban en el <Spoon Aqua>, pero… ¿Podría ser que nos estaban vigilando?
--¿Ryuu-san y las demás tampoco han regresado?
--Si. Además, tampoco Hestia-sama.
Welf se encogió de hombros, y asentí con comprensión.
De cualquier manera, mis elecciones eran limitadas. Siendo así, solo podía buscar exhaustivamente. Le di la espalda a Welf quien recibió la maleta que traía y miré hacia atrás.
--Gracias, Welf. ¡Me voy!
--Si, ve.
Una vez más le di las gracias a Welf y salí corriendo del callejón.
× × ×
--Aunque parezca que creció como Aventurero, sigue siendo un niño… Welf suspiró mientras veía su espalda alejándose.
Comenzando con el incidente de los Xenos, la expresión de su compañero había cambiado, sin embargo, si se le alejaba de la aventura, mostraba un rostro acorde a su edad. Mejor dicho, incluso podría decirse que era demasiado puro.
Aunque eso también es algo bueno, Welf dijo con una sonrisa, y luego frunció el ceño nuevamente.
--La empleada que está siendo protegida por la <Familia Freya>… cómo la persona que la contrato, ¿Esa Enana lo sabe?
No, en primer lugar, significaba que ese bar tenía el respaldo de la Diosa de la Belleza— Welf miro el letrero de la <Señora de la Abundancia>, casi a punto de descubrir la “verdad”.
× × ×
Corrí por la Calle Principal Oeste mientras iba contra el flujo de transeúntes.
Había muchos empleados del Gremio en las grandes calles pintadas por el “Festival de la Diosa”. Estaban reponiendo los nuevos productos de la cosecha como cereales y frutas en las cajas de madera ya vacías. Y los puestos alineados también habían comenzado sus preparativos.
Cuando estaba considerando las maneras de hacer contacto con la <Familia Freya> mientras miraba esa escena de reojo, repentinamente lo noté.
--¿Los “ojos” de los vigilantes no están…?
Ya no podía sentir las miradas de los vigilantes atravesándome que sentí ayer durante la cita con Syr-san.
¿Me perdieron de vista cuando pase la noche en la posada? ¿O estaba persiguiendo a alguien más?
¿La <Familia Freya> ya había dejado de monitorearme? Contactar al Maestro… a Hedin-san sería lo ideal, pero—
—No, hay una.
Solo una persona.
Mientras suprimía su presencia hábilmente hasta el punto de ser aterrador, había una persona mirando en mi dirección.
Habiéndome vuelto sensible a las miradas de otros, me detuve primero— y entonces, comencé a correr a la velocidad del rayo. El origen de la mirada estaba del otro lado de un edificio en lo profundo de un callejón conectado la Calle Principal.
Corriendo para no darle tiempo de ocultarse, salté y pateé la pared de otro edificio, saltando con fuerza hacia el tejado objetivo.
--¡…!
Sobre el tejado del alto edificio, la persona que me miraba no escapo ni se ocultó. Había un Elfo Oscuro dejando que su manto negro se sacudiera por el viento.
Uno de los Aventureros de Primera Clase tan famoso como Hedin-san. Comprendiendo eso inmediatamente, trague saliva.
… Pero, ¿Huh?
¿Por qué está dándome la espalda a propósito de manera tan excesivamente pretenciosa…?
--¿La bestia blanca vino bajo este cielo de cenizas?—El viento está aullando.
¿Hm...?
--¿Que deseas, invitado no deseado? El cielo de hoy está de mal humor. Si no quieres ser atrapado en este banquete de locura, márchate al instante.
No entendía muy bien lo que estaba diciendo, pero… ¿Nnn?
Su capa siendo agitada por el viento parecía orgullosa y su figura de espaldas también era definitivamente genial.
Pero, de alguna manera, aunque realmente no lo entendía bien, esa fragancia… Esta persona, quizás—
--Err… ¿Eres eso a lo que los Dioses llaman <Chuunibyou>?
-- —¡¡No me llames por ese nombre abominable!!
En el instante en que pregunte, el Elfo Oscuro—el Aventurero de Primera Clase de la <Familia Freya> Hogni Ragnar, se dio la vuelta en un instante.
En el rostro terriblemente ordenado del Elfo, sus ojos del color de las hojas jóvenes que estaban inclinados hacia arriba estaban medio llorosos.
--¡No tengo ninguna enfermedad! ¡Fui afectado por un mal endémico de los Dioses…!
--L-Lo siento.
-- —Uuu, detente. No me mires con esos ojos. No me llames por ese nombre. ¡No entiendo su significado, pero siento que están burlándose de mi—!
--… L-Lo siento.
--Estar cara a cara por primera vez, realmente es imposible. Es vergonzoso, quiero morir. … ¡Guh, mi máscara negro azabache se desprenderá…!
Err, si… siento que ahora entiendo el carácter del que hablan los Dioses.
Quizás tenía una disposición nerviosa y era malo hablando incluso más que Aizu-san. Debido a eso, solo complica sus palabras…
Hablando de eso, cuando le pregunté a Hedin-san por impulso sobre sus compañeros Aventureros de Primera Clase, no me enseño nada sobre los otros, pero escupió, “Hogni es simplemente estúpido” …
--… E-Err. ¿No sabes hacia donde fue Syr-san?
Cuando pregunte mientras sentía culpable viéndolo limpiarse las esquinas de sus ojos, Hogni-san entrecerró los ojos y nuevamente cambio a la atmosfera de antes.
--… Nosotros también buscamos el paradero de la princesa sagrada.
--¿E-Eh?
--Muchos familiares liberados de tu prisión, están persiguiendo los rastros como un evangelio. Dentro de la gran ciudad, como una tormenta. Y entonces, este yo inquieto por una posibilidad de uno en diez mil, se encadeno
eternamente con el fin de tomar precauciones sobre el conejo… así es, mi nombre es la razón del juicio. A-Aunque no entiendo lo que está diciendo, pero… de alguna manera siento su significado.
¡Después de todo, hubo un tiempo en que el abuelo estuvo hablando así!
En otras palabras, la mayor parte de la <Familia Freya> que ya no se preocupan por mí, está buscando desesperadamente a Syr-san quien desapareció en alguna parte. Hogni-san estaba vigilándome por si acaso. Seguramente eso era lo que significaba.
La <Familia Freya> también había perdido de vista a Syr-san… En serio, ¿A dónde fuiste Syr-san?
Cuando un sentimiento similar a la impaciencia estaba surgiendo dentro de mí, Hogni-san, quien hasta ahora estaba mirando al vacío, me lanzó una mirada aguda.
--… Recuerdos de belleza eterna… ¿Construiste recuerdos que no se descoloren?
--¿Eh?
--No se permitirá un momento para renunciar a separarse. ¿La despedida termino? Es lo que estoy preguntando. Por un instante, no entendí que era lo que estaba diciendo. Tampoco entendí de lo que estaba hablando.
Pero esas simples palabras que sacudieron mis oídos me hicieron reaccionar, y grite en voz alta.
--¿Recuerdos…? ¿Despedida? ¿¡De que estas hablando!?
--Quien te invito no fue la Diosa, sino la chica. Sin importar la elección que hagas, el destino que te espera no cambiara. Nuestra sabiduría prevé eso. … Al menos, yo lo entiendo así.
Lo que dijo era muy difícil de entender. No puede comprender su significado. No entendí en absoluto lo que estaba diciendo.
Sin embargo, ante esa forma de hablar que parecía estar diciendo “esa persona desaparecerá”, me estremecí violentamente.
--¿¡Que le pasó a Syr-san!? ¿¡Que le pasará!?
--¿¡Hiiii!? ¡¡N-N-N-N-No te me acerques!! Si te acercas así, tu mirada es aterradora. Ah, es inútil—escapare.
--¿¡Ah!? ¡E-Espera!
Asustado de mi quien se inclinaba hacia adelante, Hogni-san salto hacia abajo desde el tejado. También corrí hacia el barandal, y salte hacia el callejón donde desapareció su capa sacudiéndose.
¿Syr-san desaparecerá? ¿Se despedirá?
¿¡Qué quería decir!? ¿¡Qué significaba eso!?
Aterrizando en el callejón, desesperadamente intenté perseguir a Hogni-san. Persiguiendo su capa que lo ocultaba de la vista, corrí por una intersección donde se aglomeraba la multitud, mientras les preguntaba a las personas que pasaban si habían visto al Elfo Oscuro.
Sin embargo, mi oponente era un Aventurero de Primera Clase. Sacudiéndose fácilmente a un perseguidor de Lv. 4, lo perdí de vista.
--¡Haa, Haa…! ¿¡A donde se fue…!?
El lugar al que llegue era el Parque Central.
El centro de la ciudad ya estaba desbordándose por la gran cantidad de personas.
La multitud que no sabía nada intentaba disfrutar del segundo día del “Festival de la Diosa”.
¿Se estaba mezclando en la multitud? ¿O no estaba en la plaza?
Cuando desesperadamente miraba los alrededores—ese “altar” entro a mi vista.
La “torre de la fertilidad”. Construida para venerar a la existencia símbolo del “Festival de la Diosa”. Los cuatro pilares de piedra.
Casi inconscientemente miré hacia uno de los cuatro pilares, hacia el pilar del norte donde ayer vi a la Diosa de la Belleza.
-- ——
Y entonces, mis ojos se encontraron con los de un Boarman. Un guerrero con un cuerpo gigante como una roca.
Incluso yo conocía al Aventurero “más fuerte de la ciudad”.
Justo como si me hubiera estado esperando, me miro hacia abajo con una mirada tranquila y entonces lentamente levanto su brazo tan grueso como un tronco.
Con su dedo, señalo hacia el Noreste de la ciudad.
--¿…?
No entendí sus intenciones. Ni sus verdaderos motivos. Pero, sentí que estaba diciéndome, “ve”.
Estando parado sorprendido, miré en la dirección que señaló el Boarman arriba de la torre y corrí hacia adelante.
Como si fuera guiado hacia adelante por un faro que iluminaba, o como un barco que solo estaba a la merced de la luz del faro.
No tenía confianza en mí mismo. También estaba ansioso. Pero, aun así, solo seguí a mi instinto. Evadiendo a la multitud, abandoné el Parque Central y me dirigí en la dirección que se me señalo.
La sección Noroeste de la ciudad era el Distrito Industrial donde se producían los productos de Piedra Mágica.
Normalmente este era lugar donde los trabajadores y empleados iban y venían, pero ahora también había festividades.
Revisando las señales de las esquinas muchas veces, avance dentro del Distrito Industrial. Y entonces—
-- —¡Syr-san!
La encontré.
En una parada para carruajes abandonada.
En ese lugar que parecía un quiosco en ruinas, ella estaba sentada en la larga banca.
La parada estaba desolada y sucia. Gracias a que estaba en un punto ciego de los edificios de los alrededores, no encontrarías ese desolado lugar si no lo conocieras de antemano.
--¡…! ¡Bell-san!
Escuchando mi voz, los hombros de Syr-san temblaron y se levantó abruptamente. Claramente había sido superada por la emoción, como si su deseo se hubiera cumplido.
-- —¿...?
Sus ojos grises estaban húmedos.
Su mano estaba presionada contra su pecho. Su sonrisa parecía efímera.
Frente a su apariencia, estaba terriblemente desconcertado.
Parecía a punto de llorar en cualquier momento, pero ka “emoción” que me dirigió ahora—
--… Que felicidad. Otra vez podemos reunirnos. Me encontraste.
--… ¿Que, significa eso?
--… Lo siento. Por favor no me preguntes. Era imposible que pudiera hacerlo.
Cuando intenté acercarme a ella sin comprender completamente la situación, repentinamente miro a su alrededor.
No entendía la razón. Pero en su perfil, sentí claramente como si le hubiera dado un vistazo a su decisión, como si le diera la espalda a su “acuerdo”.
Mirando cierto punto, como si se decidiera, apretó sus labios.
--Bell-san… por favor acompáñame.
--¿Eh? ¿¡E-Eh!?
--Quiero alejarme de aquí… no, hay un lugar al que quiero ir. Agarrando mi mano, tiro de mí.
Le hable, pero no me respondió.
Su cabello gris revoloteo en el aire y sus ojos del mismo color me miraron, mostrándome una sonrisa.
--Después de todo, ayer te acompañe a los lugares a los que querías ir. Hoy, por favor déjame ir al lugar que yo deseo.
—Te lo pido.
Melo suplico como si fuera la petición de su vida.
× × ×
Mirando las nubes grises que cubrían el cielo, la mayoría de las personas que vivían en Orario pensaron: Probablemente llueva.
Las personas tuvieron diversas reacciones, algunos se decepcionaron, otros se lamentaron y otros intentaron disfrutar del festival antes que la lluvia comenzara a caer.
--… Syr, Bell… No están en ningún lado… no regresaron… ¿Los dos solos en la noche? … ¿Regresando por la mañana? … Imposible… es mentira… a pesar de que aún no están casados…
Dentro de ellos, había quienes no se lamentaban ni se desanimaban, y en su lugar perdían la esperanza. Esa era Ryuu.
El lugar era la Calle Principal del Norte.
Después del alboroto sobre el barco, y sin poder encontrar a Syr y Bell, su rostro estaba extremadamente pálido. Por cierto, esto fue después de pasar toda la noche buscándolos.
Demostrando la naturaleza de los Elfos que eran almas maniacas de la castidad, dejaba escapar murmullos vacíos.
--¡Ryuu! ¡¡No dejes de funcionar justo en medio de la calle, nya!! ¡¡Todos alrededor te están observando!!
Chloe arrastró a Ryuu quien estaba parada en medio de la multitud con una expresión como si fuera el final de este mundo.
--¡Ser el personaje serio es el trabajo de Runoa, nya! Gritando eso, intento desesperadamente reactivar a la Elfa.
--¡Hey! ¡Encontramos a Syr y los demás! ¡Anya olfateo el olor de Aventurero-kun!
--¿¡Que, nya!? ¡Buen trabajo, Anya, Runoa, nya!
En ese momento, ante el anuncio de Runoa que grito sin preocuparse por la mirada del público, Chloe aplaudió.
--¿¡Escuchaste, Ryuu, nya!? ¡Persigamos a Syr y al chico rápidamente!
--Aún no han jurado su amor en el bosque… incluso si no es en el bosque, al menos un juramente frente a los Dioses…
--¡¡Es inútil!! ¿¡Esta chatarra (Elfa) se rompió!? Chloe quien grito olvidando incluso su personaje.
--¡Ah cielos, no estén perdiendo el tiempo! En ese momento, Runoa se interpuso.
--¡Ryuu! ¡Regresa a la realidad rapidooooooooo!
-- —¿¡Ha!?
Runoa agarro a Ryuu por el cuello y abofeteo sus mejillas repetidamente.
Sacudiendo sus largas orejas por el intenso dolor, la Elfa en uniforme finalmente regreso en sí.
--Runoa, Chloe, yo, ¿Qué demonios…?
--¡Por eso te decía que encontramos a Syr!
-- —¡¡...!! ¿¡D-De verdad!?
--¡No me hagas decirlo de nuevo! ¡Vamos rápido, nya! ¡¡Y comprobemos si la castidad del trasero del chico está segura, nya!!
--¡¡Syr no es tú!!
--¡¡Syr no es tú!!
--¡¡Ryuu, Runoa, Chloe~~!! ¿¡Que están haciendo!? ¡Apresúrense, nya!
Un golpe de revés y un corte con la mano arreglaron a Chloe que respirada pesadamente.
Mientras tenían esa disputa, Ryuu y las demás corrieron hacia Anya quien agitaba su mano vigorosamente.
× × ×
--¡¡Te lo ruego, Hermees~~!! ¡Préstame tu fuerza—!
--¡¡Hey, no tires mi ropa, Hestia!!
Al mismo momento que las empleadas del bar comenzaron a moverse apresuradamente. En la Calle Principal del Este resonaron los gritos de una Diosa y un Dios.
--¡Bell-kun, no regreso a casaaaaaaaaaaaaaaa! ¡Quizás ya fue tomado deliciosamente por esa Syr-lo-que sea- kuuuuuuuuuuuuuunnnnnnnnnnnn!! ¡Por eso te lo pido, ayúdame a buscarloooooooooooooo!
--¡Ya hice que Asfi fuera a buscarlo! ¡Así que suéltameeeeee!
Ante Hestia quien gritaba mientras agarraba con sus manos su pantalón, Hermes desesperadamente protegía a muerte la seguridad de su mitad inferior para no ser desnudado.
Unos minutos antes, Hestia, quien había continuado buscando a Bell desde temprano en la mañana, y Aizu se encontraron con Hermes y los demás. La Diosa virgen que estaba en pánico y se había vuelto tan pálida que no perdería contra cierta Elfa de algún lugar, al encontrarlo corrió hacia él. Y entonces sus emociones estallaron.
No habían podido encontrarlo sin importar cuánto buscaran, así que llegaron a la conclusión de que solo podían confiar en la <Familia Hermes> que poseía una amplia red de información.
Escuchando su voz de aceptación, los brazos de Hestia agarrando su pantalón cayeron sobre el piso de piedra. Cuando finalmente fue liberado de sus ataduras, Hermes estaba jadeando. Aizu, quien estaba vigilando desde un lado, le dijo apológicamente.
--Lo siento, Hermes-sama… no pudimos encontrar, a Bell…
--Está bien, Aizu-chan… no me importa particularmente. Para que tú y Hestia estén formando una alianza, significa que es algo bastante importante, ¿No es así? Además, a mí también me preocupan Bell y los demás.
Aizu quien frotaba l espalda de la joven Diosa que se lamentaba “¡Bell-ku~~~~n!” agachada en el suelo, inclino la cabeza ante la respuesta de Hermes quien ajustaba su respiración.
--Hermes-sama, ¿También te preocupan Bell y los demás…?
--Mejor dicho, es principalmente sobre Syr-chan.
Al ver sus ojos anaranjados entrecerrados, Aizu está vez mostró una expresión de sorpresa. Aunque lo mencionó, el Dios solo miro a “Babel” y no explico más allá de eso.
Después de un tiempo—
--Hermes-sama, encontré a Bell Cranel y el resto. Se están moviendo por el noroeste de la ciudad, en el Segundo Distrito.
--¡Ooh, muy buen trabajo, Asfi!
En el instante que un ligero viento soplo, Asfi apareció repentinamente, pareciendo fundirse desde el vacío.
Era la combinación de los Ítems Mágicos <Talaria> y el <Casco de Hades>. Mientras se hacía transparente para no ser notada por las personas normales, encontró la ubicación de Bell y Syr al buscar desde el cielo.
-- —¡Noreste de la ciudad! ¡Segundo Distrito! ¿¡Allí esta Bell-kun!?
--Si. La compañera de Lyon…… Está moviéndose junto a Syr Flover.
--¡Finalmente lo encontramos! ¡¡Vamos, Wallen-lo-que-sea-kun!!
--S-Si.
Levantándose del suelo, Hestia salió corriendo llevándose a Aizu.
Mirando eso de reojo, Asfi suspiro.
--A pesar de que debería ser mi día de descanso… ¿Otra vez me está empujando cosas problemáticas, Hermes- sama?
--¡¡Lo siento~!!
--Después, por favor déjeme golpear tú rostro…
Mientras apretaba su puño frente a su Dios que sonreía ampliamente, una vez más dejo escapar un suspiro, y tanto Asfi como Hermes siguieron a Hestia y Aizu.
× × ×
Dando la vuelta por la calle, avanzamos casi corriendo por los callejones que se entrelazaban como una telaraña.
Profundizando en el Segundo Distrito que estaba separado de la Calle Principal. Justo como si escapara de algo, hacia adelante y adelante.
Siendo arrastrado, grite hacia el cabello gris que se sacudía frente a mis ojos.
--E-Err, ¿Podrías explicarme…!?
--¡Lo siento, solo avancemos hacia adelante por ahora…! ¡Tan lejos como sea posible…! El vestido que cubría su cuerpo se agitaba.
Su pequeño bolso que era el mismo que el que vi ayer, sonaba.
Su respiración era agitada y finalmente, como si informaran del límite de su fuerza física, sus zapatos de tacón se detuvieron.
--¡Haa, haa…!
Las amplias escaleras que se extendían hacia arriba, el arco sobre mi cabeza que estaba volviéndose un puente, las puertas con rejas de hierro, y los barriles y cajas de madera que se colocaron desordenadamente. Un cartel cubierto de hollín que sentía haber visto algo similar hace un tiempo. Era un lugar en lo profundo de los callejones que, si no estabas familiarizado con el área, sería similar a un laberinto.
En este lugar vacío, solo resonaba el sonido de su respiración mientras presionaba su pecho Sin poder ocultar mi confusión, mire su figura, y suavemente toque mi bolsillo.
Después de dudar si debería decirlo en un lugar como este, tome mi decisión y saque eso.
--Um, toma
--¡Ah…!
Extendí la “artesanía de plata” que tomé de la mesa de la posada.
Mirando el accesorio con adornos azules—una de las partes del par, dejo de moverse. Mirando fijamente lo que estaba sobre mi mano.
Como si le hiciera frente a una existencia de la que una vez se había separado. Finalmente, lentamente tomo en su mano el accesorio.
--Lo siento… cuando salí de la habitación, parece que lo olvidé.
--… Que cruel, a pesar de que lo compre luego de que me extorsionaras.
--Fufu… en serio, lo siento.
Como un adorno para el cabello, se lo coloco.
El accesorio azul que se veía bonito en su cabello gris, y era tan hermoso como ayer. Por otra parte, la sonrisa que mostraba seguía siendo efímera.
-- —Después de todo, pensé que ya no tenía ningún significado incluso si la tenía. En el instante en que sus labios soltaron ese murmullo—
Salto hacia mi pecho.
--¿¡Qu—!?
--Te lo ruego, Bell-san. Con esto, será el final.
Cuando rápidamente sujete sus hombros, dijo eso como si estrujara su voz mientras se inclinaba en mi pecho. Su rostro se levantó y contuve el aliento.
Sus mejillas parecían arder. Sus ojos estaban húmedos.
Justo como una chica enamorada, o posiblemente, como una marioneta de sus impulsos irrefrenables. Sus ojos grises me miraban fijamente solo a mí.
--Solo tengo este momento. Si escapas esta vez, mi deseo no se cumplirá.
--… ¿Que, estás diciendo…?
--Porque ese es el “pacto”. Porque hice un “trato”. Absolutamente seré separada de ti. Dolorosamente, como si dependiera de algo, frágilmente.
Mientras miraba hacia arriba mi rostro, estrujaba esas palabras desesperadamente. Y entonces poniéndose de puntillas, acerco su rostro.
Me estremecí y cuando intenté empujar sus hombros—--Te lo ruego… no me rechaces.
—Era diferente de la noche anterior.
Esa noche, Syr-san no estaba desesperada de esta manera.
Como si un “tiempo límite” que no podía eludir la estuviera persiguiendo, como para escapar de ese “destino”, ella deseo.
Para mí, parecía como si estuviera llorando. Finalmente, lentamente acerco sus labios—
--<Hasta ese momento en que el banquete termine—se masacrado.> En ese instante—
Un Canto resonó.
-- ——
En ese pequeño intervalo de tiempo.
Justo después de reconocerlo dentro de ese instante que se comprimió eternamente. Como si fuera empujado por mi instinto que dejo escapar un rugido, patee el suelo.
--<Dáinsleif.>11
Un violento destello corrió libremente.
Un corte negro azabache que lo cortaba todo.
Podría decirse que fue un milagro que pudiera reaccionar a ese ataque que provino desde arriba de mi cabeza. Justo después de sostenerla en mis brazos y saltar sin preocuparme por las apariencias, el piso de piedra estallo.
--¿¡~~!?
Mandados a volar de golpe por la onda residual, y después de rodar por el piso muchas veces, cuando finalmente nos detuvimos, levante mi rostro.
El lugar donde había estado parado unos segundo antes habías sido destruido en pedazos. Mirando esa escena donde el suelo había sido arrancado como si las garras de un dragón hubieran sido balanceadas hacia abajo, sudor comenzó a brotar de mi rostro.
Delante de mi mirada asustado, en lo profundo de la nube de polvo que se elevaba… había un solo Elfo Oscuro. Mo temblorosa garganta hizo un sonido.
11 Dáinsleif es la espada del rey Högnir en la mitología nórdica.
--… ¿Hogni, -san?
Su capa negra ondeándose, su ominosa espada negra, y la presión que no podía ser producida por alguien normal.
¿Después de perderme, había estado siguiéndome sin dirigirme la mirada nuevamente? La existencia que estaba calificada para ser llamado Aventurero de Primera Clase de la <Familia Freya>, apareció en el callejón donde solo deberíamos estar los dos.
—¿Quien? ¿Qué?
La situación era extraña. ¿Realmente era el mismo Elfo Oscuro que conocí antes? La atmosfera que lo cubría había cambiado completamente.
No sabía que había ocurrido.
Lo único seguro, era que estuve a punto de ser cortado por un Aventurero de Primera Clase.
No, lo de ahora—
Ese corte no me apuntaba a mí.
¿¡Esa espada negra azabache estaba dirigida a ella!?
-- —¿Qué estas pensado?
Una voz sumamente fría resonó. Una voz controlada por la ira.
Los ojos del Elfo Oscuro que se dio la vuelta perforaban directamente a la chica que estaba pálida dentro de mis brazos.
--El conejo blanco es la ofrenda para la Diosa. Chica, no debería haber ninguna buena razón para que cometas este crimen.
¿Conejo? ¿Yo?
Además, ¿Ofrenda para la diosa?
Hogni-san, ¿¡Qué demonios estas diciendo!?
Ignorándome mientras estaba mentalmente alterado, la existencia frente a mis ojos que liberaba una abrumadora “intención asesina”, declaro firmemente.
--Terminare contigo.
Palidecí.
Las puntas de mis dedos temblaban.
Cuando me levanté abruptamente, el cabello gris que estaba justo a mi lado tembló.
--¡H-Hogni-san… yo…!
--No tengo oídos para escucharte. Lo que vi, es solo una verdad imperdonable.
Ante las crecientes intenciones asesinas de un Aventurero de Primera Clase, por reflejo saque la <Daga Hestia> de mi cadera.
El Elfo Oscuro con su dura y fría mirada, miro hacia mí.
--Aléjate, conejo. Esa chica rompió tontamente su “pacto” con la Diosa. Siendo así, solo me queda cortarla.
--Que… ¿¡Que estás diciendo!?
--Te digo que relegare al olvido a la existencia que está detrás de ti. No era una amenaza.
¡¡Estaba hablando en serio!!
--Todo es por el bien de la Diosa—Muere, chica. Ondeando su capa, el hada negra corto hacia nosotros.
× × ×
Incluso la visión cinética de un Lv. 4 no pudo seguir esa aceleración en absoluto.
Ante el corte a súper alta velocidad que fue oscilado hacia abajo en diagonal a medida que se acercaba lo único que pude hacer al haber tardado en reaccionar fue sacrificar mi cuerpo y protegerla.
--¡Estorbas!
--¿¡Guu!?
Sin embargo, cuando interpuse mi cuerpo junto con mi Daga en la línea de paso del corte, fue enviado a volar fácilmente por el espadachín Elfo Oscuro.
La Daga negra y la Espada negra chocaron, produciendo un increíble impacto que pareció destrozar los huesos de mi mano.
Mientras una terrible sacudida atacaba mi campo de visión, en el momento en que fui enviado a volar hacia un lado al instante agarré el hombro de su vestido.
--¿¡Kyaa!?
Arrastrándola irrazonablemente, salí volando junto con ella.
Aprovechando el rebote de ese severo ataque, y mientras rodaba por el suelo indecorosamente, logre aumentar la distancia entre nosotros nuevamente.
Sin embargo, no podía relajarme en absoluto. Al mismo tiempo que me levante rápidamente, una gran cantidad de sudor frio cubrió mi cuerpo.
Con un simple intercambio de golpes, pude darme cuenta de la brecha entre nuestra fuerza.
—Ni hablar de un contrataque, el enemigo podría asesinarme al instante sin siquiera poder defenderme apropiadamente.
Era diferente de la vez con Aizu-san quien luchaba mientras se contenía durante el entrenamiento o el incidente de los Xenos.
Este era un Aventurero de Primera Clase… ¡Esto era un Lv. 6!
¡Los dueños de un poder insuperable!
--¡Te aplastare!
La figura del Elfo Oscuro nuevamente se difumino.
Pateando el suelo, salto por sobre mi cabeza y me ataco justo como un murciélago.
Ante ese ataque rápido ataque por la espalda, nuevamente solo pude usarme a mí mismo como escudo. Un violento impacto. Chispas se dispersaban desde mi Daga.
Mi postura se derrumbó vergonzosamente, pero plantando firme uno de mis pies desesperadamente, recompuse mi postura.
Después de eso, Hogni-san me ataco como una ola furiosa.
--¿¡Guuuuuuuuuuuuuuu!?
Derecha, izquierda, arriba, abajo. Me defendí muchas veces de los severos ataques que me embestían repetidamente.
Al defenderme muchas veces—¡Mi fuerza física se desgastaba a una velocidad aterradora!
--¡Retírate, conejo! ¿¡O quieres ser cortado por mi espada!?
--¡¡…!!
--¡No me hagas enojar más! ¡Estoy perdiendo mi concentración, ya no puedo mantenerla más! ¡¡Sin duda terminare cortándote el cuello!!
Los violentos insultos que no eran para nada inferior a sus cortes golpearon mi mejilla.
Su anterior expresión a punto de llorar con miedo a otras personas, no estaba por ningún lugar. Los agudos cortes de su espada, y su manera de hablar no mostraba ni una pisca de debilidad. Incluso si estaba controlado por la ira, debería haber un límite.
¡Esto es, como si fuera una “persona diferente”!
Antes de que atacara, sin duda escuche un Canto. Escuche el “nombre de una Magia”.
¿Alguna clase de “Magia” se activó?
¡No una magia de ataque o un encantamiento, una Magia especial muy diferente…!
--¡…!
Además de mi resistencia disminuyendo, tambien note un cierto algo.
—¿Quizás no puede atacarme?
Con unos cortes tan increíblemente precisos como esos, seguramente podía apuntar a una hoja sobre una rama y cortarla, sin embargo, yo podía ver a través de ellos.
El objetivo del enemigo, era “solo la chica” que incluso ahora seguía detrás de mi espalda. Tal vez porque era la orden de alguien, al parecer no podía herir a Bell Cranel.
Después de darme cuenta de eso, me convertí en un escudo proactivamente.
--Tch.
Como predije, cuando salte por la fuerza dentro del rango efectivo de sus cortes, Hogni chasqueo su lengua pareciendo estar en problemas.
Normalmente, debería ser incapaz de detener un ataque de un Aventurero de Primera Clase, y seguramente habría terminado con el primer ataque. Era incluso más extraño ir por mí mismo a ser cortado atrevidamente, sin embargo, en mi situación actual, era la única forma en que podía resistir.
Para perturbar el sentido de distancia de Hogni-san, salte muchas veces hacia su rango de corte.
Me las arreglé para ver la Espada Larga que perdía su impulso y de alguna manera la repelí con mi Daga unas cuantas veces, el Elfo Oscuro por su parte dio salto hacia atrás con su capa agitándose.
--¡Haa, haa, haa…!
--Imprudente. Aferrándote a los grilletes que me atan. Tú Lv. 4 llorara.
--¡…!
--Solo debes aceptar el favor de la sublime Diosa. No me hagas desilusionarla demasiado—Realmente voy a matarte sin querer.
Mirándome respirar pesadamente, Hogni-san quien ni siquiera había sudado me atravesó con su gélida mirada. Me estremecí. Pero no era por ser despreciado y presionado por esa presión.
Incluso ahora, los entrecerrados ojos del Elfo vertían constantemente sus intenciones asesinas en la chica que estaba asustada detrás de mí.
¡A pesar de que hasta ayer la <Familia Freya> estaba protegiendo a Syr-san…!
Debería haber sido lo mismo para Hogni-san quien estaba frente a mis ojos. Entonces, ¿¡Por qué repentinamente vino a atacarla!?
¿Rompió una “promesa”? ¿“Incumplió” un contrato? ¡No entiendo en absoluto el significado de lo que estaba hablando!
¡Al separarnos, Welf dijo que no debería volverse una confrontación con la <Familia Freya>!
¡De hecho fue así!
En su remplazo—¡¡Una chica estaba siendo el objetivo!!
¿¡Qué demonios estaba ocurriendo!?
--En un momento, los “cuatro niños” ruidosos y el “gato” salvaje llegaran. En lugar de ser despedazada por ellos, mi ataque es benevolencia en sí mismo. No huyas. Detente. Acéptalo. Transformaré el instante de tu muerte en una eterna felicidad en el otro mundo—Por eso, conejo, no tengo el tiempo libre para jugar contigo.
Tenía que escapar. Para no dejar que ella sea asesinada. Aunque pensé eso, no encontraba una apertura.
Justo cuando desesperadamente buscaba una brecha, el cuerpo de Hogni quien bajo los brazos—se hundió.
--Ya no podrás hacer nada.
Y entonces, mi percepción se sacudió.
-- —
Un primer movimiento a una velocidad divina. Un movimiento que lo hizo desaparecer fuera de mi campo visión.
Dentro del tiempo congelado, solo su capa dejo atrás una imagen residual y en el instante en que pude capturar solo esa imagen residual, el Elfo Oscuro ya había pateado la pared del edificio que estaba a su lado.
Sin importar que hubiera estado al frente, lanzo un poderoso ataque desde el costado. Como si rebotara, un absurdo golpe inesperado.
Rompiendo el tiempo que estaba congelado, me di la vuelta y extendí mi mano, pero ya era tarde. El pecho de la chica que estaba paralizada fue atravesado por la Espada negra---
-- —¡HAAA!
Justo antes de eso---
El golpe de una tempestad interrumpió desde un lado, y bloqueo la Espada negra azabache.
--¿Qué?
--Ah… ¡Ryuu-san!
La Elfa que sostenía sus Espadas Cortas nos protegió desde atrás.
Deslizando la trayectoria de su golpe, y cortando la superficie del suelo del costado, Hogni-san tomo distancia rápidamente. Mientras que la tremenda presión del viento creada sacudía su uniforme del bar, sin pensarlo deje escapar una voz de júbilo ante la aparición de ese refuerzo imposible.
--¡Bell…! ¿¡Qué demonios significa todo esto…!?
Sin embargo, el rostro de Ryuu-san quien debería haber aparecido gallardamente estaba distorsionado por una gran impaciencia.
Sin poder quitar su mirada de su compatriota Elfo que estaba frente a sus ojos, dijo eso sin mirarnos.
--¿¡Por qué la <Familia Freya> los ataca!?
Incluso Ryuu-san quien fue llamada <Tempestad> no podía ocultar su vacilación, y como si continuaran después de ella, tres sombras aparecieron desde arriba de mi cabeza.
--¡Espera un poco! ¿¡Que significa esto!?
--Justo cuando pensé que podía escuchar los sonidos de una pelea, ¿¡Hay una escena de carnicería rodeando a Syr y el chico, nya!?
--¡…!
Runoa-san, Chloe-san y Anya-san aterrizaron vigorosamente.
Mientras nos rodeaban como si nos cubrieran, solo Anya-san miraba a Hogni-san sin palabras.
--Aléjense, chicas. Cortare a esa mujer con mi espada, solo eso.
--¿¡Haa!? ¡No digas tonterías!
--Un poderoso Aventurero exponiendo totalmente su intención asesina a una persona común es demasiado inmaduro, nya~ Ve al baño y enfría tu cabeza, nya--- Mejor dicho, por favor te ruego que te vayas por el amor de Dios.
Me di cuenta de que Runoa-san quien se indignó ante las palabras de Hogni-san, e incluso Chloe-san quien estaba bromeando, estaban asustadas.
Incluso Ryuu-san quien no dijo nada no deshizo su postura de combate. Un 3 vs 1. No, contándome a mí, sería un 4 vs 1.
A pesar de eso, nos sentíamos abrumados por un solo Aventurero.
--“ “ “ “¿Que estás haciendo, Hogni?” ” ” ”
Además, las malas noticias parecieron multiplicarse.
Cuatro voces resonando al mismo tiempo llegaron a nuestros oídos mientras conteníamos la respiración.
--Esa mujer ya no es necesaria.
--Contradijo la Voluntad Divina absoluta de la Diosa.
--Siendo así, es lo mismo que un criminal. No tenemos siquiera que pedir la opinión de la Diosa.
--Es un festival de sangre. Si te vas a tardar, nosotros la eliminaremos.
Sus voces eran exactamente iguales, si cerraba mis ojos, claramente podía escucharlo como si una sola persona estuviera hablando.
Un casco y una armadura de un uniforme color arena cubrían sus cuerpos.
En sus manos sostenían una Lanza Larga, un Gran Martillo, una Gran Hacha y una Gran Espada que no se ajustaban a sus pequeñas estaturas.
Los cuatro Hobbits que estaban parados sobre los edificios en cuatro direcciones como si nos rodearan, nos miraban hacia abajo con una mirada fría.
--<Bringar>… los hermanos Gulliver.
Runoa-san dijo su nombre mientras palidecía.
Ella, quien siempre era brillante y alegre, estaba mostrando un miedo que no había visto ni una sola vez hasta ahora.
Suprimiendo sus extremidades que temblaban, Runoa-san mordió su labio tanto como podía y declaro hacia mí.
--Aventurero-kun. Llévate a Syr y escapa.
--¿¡Eh!?
--1 minuto. Solo tendrás eso.
Frente a ese juicio, me quede sin palabras.
El perfil de Runoa-san quien ni siquiera me dio una mirada no permitió que respondiera. Ni siquiera había tiempo para dar una objeción.
Por eso, vete. Vete rápido. Escapa hasta el fin del mundo. Rápidamente. Si no podía hacerlo, en un pestañeo sería una “destrucción total”.
En otras palabras, estar rodeados por Aventureros de Primera Clase era algo asi.
--¡¡Ve!!
Empujado por las palabras de Runoa-san, solo comencé a correr.
Para proteger a una sola chica de este “campo de ejecución” que no permitiría ni una partícula de duda, y sin tiempo libre como para vacilar, agarre su mano.
En el instante en que les di la espalda, el espíritu de lucha estallo.
La capa negra aleteo y las cuatro sombras cayeron desde arriba de mi cabeza.
Ryuu-san y las demás también patearon el suelo y la “masacre unilateral” abrió sus cortinas.
× × ×
Un remolino de cortes violentos se repitió.
En el territorio de la muerte absoluta del que normalmente debería haber escapado, Ryuu tuvo que continuar manteniendo su posición.
Porque justo detrás de ella, Runoa, Chloe y Anya estaban deteniendo a los cuatro aterradores guerreros Hobbits. Siendo así, Ryuu también debía detener sola al enemigo delante de ella—al Elfo Oscuro.
--No estorbes, compatriota. ¿Acaso quieres que corte esas orgullosas orejas tuyas?
--¡<Dáinsleif> Hogni Ragnar…! ¡¡Aventurero de Primera Clase Lv. 6!!
Ese título significaba que era un ser de poder absoluto que superaba a <Tempestad>.
Las <Kodachi Futaba> que sostenía en sus manos y manejaba a gran velocidad estaban gritando. Cada vez que hacían contacto con la Espada negra liberaban un agudo sonido metálico y un impacto que no podía debilitar se trasmitía al cuerpo de Ryuu.
¡¡Es demasiado rápido!! ¡¡Es demasiado pesado—!!
Ingenio, experiencia, o conocimiento, aunque uso todo eso, no podía realizar un ataque. Todo lo que podía hacer era defenderse, desplazar los cortes que podrían dividirla en dos, y concentrándose en esquivar y evadir. Cualquier indicio de contraataque había sido eliminado.
Ella era exactamente igual que Bell antes. Incluso Ryuu, quien superaba en “técnicas” y “táctica” al chico, frente a Hogni era igual que un niño—para ser precisos, si no tuviera sus “técnicas y tácticas” Ryuu ya estaría muerta.
Cada segundo adicional en la duración de la batalla daba testimonio de su feroz experiencia en combate habiéndose enfrentado a lo absurdo e irrazonable.
Una absoluta brecha en el <Estado>.
Eso separaba claramente a Ryuu y Hogni.
No pudo evitar estremecerse ante el espadachín Elfo Oscuro diferente a su yo blanco.
Pero al mismo tiempo, diciéndose, no puedo dejar pasar de aquí al enemigo frente a mis ojos, Ryuu se impulsó dentro de la adversidad.
-- —Ya veo. Tú, no, también eres de “interés” para esa persona.
En ese momento, como si notara un cierto algo, Hogni estrecho sus ojos.
--¿Qué?
--Igual que ese conejo. No puedo relegarte al olvido. Realmente es extremadamente problemático. Sin responder a la pregunta de Ryuu, Hogni ataco aún más violentamente.
Mientras era presionada por los severos cortes que hacían entumecer sus manos desde el primer ataque que reprimió, aun así, Ryuu intento seguir la velocidad del enemigo usando sus Katanas.
Mientras su ropa se rasgaba varias veces y su sangre se esparcía por su blanca piel, continúo defendiéndose como si bailara dentro del remolino de cortes del enemigo.
¡No conozco las verdaderas intenciones del enemigo, pero sus ataques apuntan a mis cuatro extremidades! ¡Mi oponente no puede arrebatarme la vida! ¡Esa moderación no es diferente a la humillación, pero si es así, tengo esperanza!
Sintiendo el cambio en las técnicas de espada del enemigo, habiendo vistos a través de las “ataduras” de Hogni al igual que Bell, Ryuu apunto a un estancamiento. Incluso si no podía derrotarlo por sí misma, si podía atar a Hogni a este lugar incluso un poco más de tiempo, podría permitirles a Bell y Syr escapar.
Sin embargo---
Cortara desde abajo a la derecha—¡Lo esquivare retrocediendo!
El plan de Ryuu---
-- —Las personas con buenos ojos se vuelven presa del infierno. Fue pisoteado fácilmente por la “muerte segura” de Hogni.
--¿¡…!?
El alcance de la ominosa Espada negro azabache—se extendió.
La punta de la Espada que debería haber terminado rasgando una parte de su ropa, corto fácilmente el pecho de Ryuu.
La espada se alargó—no—
Mientras que el tiempo se comprimía por el golpe decisivo, Ryuu lo comprendió.
¡Su rango de corte se expandió!
La espada no se había extendido.
Como si se hubiese producido una cuchilla de vacío, su “rango efectivo de corte” se amplió. Mientras brotaban abundantes pétalos de sangre fresca de su propio cuerpo, llego a esa respuesta.
--¡¡Un <Arma Encantada>—!!
Sin un momento de retraso, una patada giratoria golpeo a Ryuu quien temblaba con su pecho desgarrado.
En una esquina del campo de visión de Hogni quien giro bruscamente junto con su capa mientras lo envolvía el viento, un hada que perdió sus alas se estrelló contra una pared.
--¿¡Gaha, ah…!?
--Mi amada espada <Victime Abyss>… es un “asesino de vanguardias” que ha masacrado a muchos espadachines.
Frente a Ryuu cuyos pulmones habían sido exprimidos por la fuerza y luchaba contra el dolor, Hogni sacudió su espada, esparciendo su sangre.
Siendo un arma de Primera Clase que se enorgullecía de su increíble habilidad para cortar, también era un arma especial con circunstancias difíciles de explicar que tenía una cierta Maldición relacionada a su creación—
<Victim Abyss>.
Justo como Ryuu pudo ver, era un <Arma Maldita> que ocultaba un atributo de matanza genuino. Mostrándole esa abrumadora diferencia de fuerza, Hogni se marchó de ese lugar tranquilamente. Sin poder detener esa escena, y mientras era quemada por el pesar, Ryuu se desplomo.
× × ×
--“ “ “ “A ti te habíamos visto antes, ¿Cierto?” ” ” ”
Ante la voz superpuestas de los cuatro Hobbits, las mejillas de Runoa se distorsionaron.
--¿Hace cuantos años fue eso?
--Aún era la “época oscura” cuando estaba esa mierda de <Evilus>.
--Hubo una “caza recompensas” que nos atacó sin conocer su propio lugar, ¿No es asi?
--Ya no recuerdo su rostro, pero solo recuerdo esa manera de luchar con sus “puños”. Sus voces parecían burlarse de ella.
De hecho, los cuatro seguramente estaban riéndose.
La batalla ya había comenzado, y a pesar de que Runoa estaba lanzando golpes, sus puños que incluso romperían el hierro solo cortaban el aire vacío. Los guantes que llevaba en ambas manos producían el vacío sonido de abanicar el aire.
No acertaba. No podía darle incluso a uno entre cuatro. A pesar de que no realizaban movimientos súper rápidos, a pesar de que estaban siendo descuidados. Justo como si con el movimiento de los cuatro al mismo tiempo la conciencia de Runoa, su concentración y puntería, todo estuviera siendo “perturbado”.
Al igual que en ese momento.
Antes de ser recogida por la <Señora de la Abundancia>, en su tiempo como “caza recompensas” donde se había entregado a si misma a trabajos que apestaban a sangre.
Aceptando una solicitud, ataco a ciertos cuatro guerreros Hobbits, en ese momento, lo que obtuvo fue un “paliza” hasta el punto de querer reír.
--¡¡Mierdaaaaaaaaaaaa!!
La misma figura, la misma mirada, la misma sombra. Eran iguales sin importar como se viera, como la escena de una pesadilla.
Viendo los cuatros pares de ojos mirándola desde lo profundo del visor de sus cascos, Runoa grito recordando el miedo y la humillación de ese momento.
Intentando no ser tragada por la desesperanza, se resistió desesperadamente.
--¡No te precipites, nya! ¡Te están manipulando!
--¡Runoa, no lo hagas, nya! ¡Esos cuatro…!
Las palabras de Chloe y Anya no tuvieron significado.
Ambas tambien atacaron intentando reforzar a Runoa, pero fueron manejadas hábilmente.
La Daga de Chloe que sobresalía en Agilidad, y el ataque de Anya quien oscilo el Cuchillo que recibió de ella, no alcanzaron a los cuatro Hobbits. Ni siquiera los rozaron.
Inmediatamente, ellos oscilaron sus armas tranquilamente.
--Ya está bien.
--“ “ “Mueran.” ” ”
Después de que el mayor Alfrig declaro, la voz de sus 3 hermanos menores se superpuso. Después de eso, solo duro un instante.
La Lanza Larga de Alfrig fue oscilada horizontalmente, mandando a volar al mismo tiempo los guantes de Runoa, la Daga de Chloe y el Cuchillo de Anya. Mientras que el tiempo se detenía para las tres al mismo tiempo, la Gran Espada de Grer corto hacia arriba el área del pecho de Runoa, el Gran Martillo de Dvalinn golpeo el torso de Chloe y la Gran Hacha de Berling corto hacia Anya.
Se escucho el sonido de la carne desgarrada, los huesos rotos y la sangre dispersándose.
Runoa quien abrió sus ojos tanto como pudo, Chloe quien escupió sangre desde su boca, y Anya que se dobló por el impacto, las tres volaron hacia tres direcciones diferentes.
La humana que danzo por el aire golpeo el suelo, las dos Catman pulverizando un depósito de materiales levantaron una nube de polvo.
--¡¡Mal, dicion…!!
Interceptando al mismo tiempo, acercándose al mismo tiempo y atacando al mismo tiempo. El tiempo que se les permitió seguir luchando fue de 50 segundos.
Ante el hecho de que las tres habían sido derrotadas en un instante, Runoa, cuya sangre se expandía en un charco sobre el empedrado, levanto solo su cuello mientras temblaba y dejo escapar un gemido de humillación y dolor.
Los cuatro hermanos Gulliver.
Se decía que, aunque eran Lv. 5, no perderían incluso ante Aventureros Lv. 6, el secreto de su fuerza estaba en su ataque cuádruple que realizaban sin siquiera hablarse o intercambiar miradas, ejecutando una telepatía en cero segundos.
La “cooperación infinita” titulada como la cima más alta de la ciudad.
Frente a los cuatro guerreros Hobbits que eran indiferentes a la superioridad o inferioridad de las razas, Runoa se desmayó.
× × ×
--Ah, guh… ¿¡Ny, a…!?
Apoyándose con su mano temblorosa, Anya se levantó.
Dentro de las cajas apiladas y barriles derrumbaos, comenzó a caminar presionando su hombro sangrando mientras se tambaleaba.
--¿Qué estás haciendo, Berling?
--¿Qué estás haciendo, Berling?
--Fallaste en acabarla.
--Aah, es mi error. … Dicho eso, tu, quien eres una ex miembro, has visto varias veces nuestra cooperación,
¿No es asi?
Entre las voces de los hermanos, la voz de Berling se dirigió hacia Anya. Respirando con dificultad, Anya miro hacia su alrededor y se quedó atónita.
--Runoa, Chloe… Ryuu…
Sus compañeras estaban tendidas miserablemente incapaces de volver a levantarse. Anya estaba sola.
1 vs 5. Todos los enemigos eran Aventureros de Primera Clase.
La desesperación carcomió su cuerpo y sus rodillas se doblaron.
--¿Aun vas a resistirte, <Vana Alfi>?
--¡…!
Ante ese alias por el que Alfrigg la llamo, los oídos de Anya temblaron.
--Un perro fracasado que fue abandonado por disputas dentro de la facción, no, ¿Sería una gata fracasada?
--¿No sería una gata abandonada?
--Sería una mestiza abandonada por Freya-sama.
--¡C-Cállense, cállense, cállense, nya! ¡Yo no soy <Vana Alfi>, nya! ¡¡Soy Anya de la <Señora de la Abundancia>, nya!!
Mientras soportaba su dolor por las despiadadas palabras de los Hermanos Hobbits que escarbaban en el pasado, cerro sus ojos, sacudió su cabeza y gritó.
Esa era el último fuerte que protegía su corazón.
No solo era su refugio después de ser abandonada, sino la prueba de la existencia de Anya Fromel.
Dándole la espalda por casualidad al callejón por donde Bell y Syr escaparon, miro al Elfo Oscuro y los Hobbit que le hacían frente.
--¡Yo los protegeré…! ¡A Syr… a la familia…!
Estaba desarmada, como un gato sacando sus garras, vertió fuerza en sus cinco dedos.
Mientras luchaba contra el miedo, al mismo tiempo confió en esa palabra llamada “familia” para inspirarse. Sin embargo---
--¿Qué estás haciendo, estúpida?
Ante esa helada voz, su determinación hacia su “familia” se derrumbó frágilmente.
-- ——
En frente de la línea de visión de la congelada Anya.
Para ella, una existencia más severa que enfrentarse a 5 Aventureros de Primera Clase, un solo Catman apareció.
--Ni-Nii-sama…
Anya Fromel llamo a su único pariente en el mundo.
Su verdadero hermano mayor que poseía el segundo nombre de <Vana Freya>, Allen Fromel.
--… ¿¡P-Por qué, Nii-sama…!?
Viéndolos más de cerca, ambos se parecían.
La forma de sus ojos, sus iris de un ligero color dorado y aunque eran de diferente color, sus cabellos también se parecían.
Había demasiadas similitudes entre ambos Catman.
--No me devuelvas la pregunta. El que pregunta soy yo.
--¡¡L-Lo siento!! ¡Lo siento, Nii-sama!
La alegre y feliz empleada del bar había desaparecido.
Con su cuerpo y voz temblando, su figura que intentaba desesperadamente no provocar la ira de su hermano mayor, era simplemente la de un lamentable gato abandonado hambriento de “amor”.
--¡N-Nosotras, queremos proteger a Syr…! ¡No quiero dejar morir, a mi importante familia, nya! Por eso, Nii- sama—
-- —¡¡Deja de decir tanta mierda!!
--¿¡Hiiii!?
La desesperada explicación de Anya fue interrumpida por un grito furioso. Mientras aumentaba su aura asesina, Allen escupió.
--¿Cuántas veces harás que te lo diga hasta que estés satisfecha? ¿No puedes comprender ni una palabra con esa lenta cabeza tuya? … Realmente me haces enojar.
--¡¡Ah, sí, lo siento mucho!! ¡Y-Yo…!
Los dientes de Anya traqueteaban. Su miedo y tristeza le hicieron recordar la herida que había sido tallada en su cuerpo y alma en el pasado.
La mirada sin esperanza de su hermano mayor, sus palabras, todo perforo el cuerpo de Anya.
--Estorbas. Piérdete. Antes de que mi Lanza mande a volar tu cabeza.
--E-Espera… ¡Espera, Nii-sama! ¿¡Que debería hacer, solo Syr…!?
--Silencio.
Anya intento rogarle desesperadamente, sin embargo, esas simples palabras cortaron de raíz su voluntad de oponerse.
--Eres descerebrada. No tiene significado discutir contigo. Hazte un lado. Allen se acercó.
Intentando acercarse hacia enfrente de Anya.
--Yo… yo, … a Syr… a la familia…
Mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, repitió sus palabras como si delirara.
Con su cuerpo temblando, al menos intento proteger el camino que detrás de su espalda, pero---
--Aléjate.
Ante la mirada de su hermano que la menospreciaba, no pudo oponerse.
--… Si, Nii-sama.
Lágrimas se derramaron de sus ojos. La fuerza abandono todo su cuerpo.
Perdiendo la esperanza en si misma para proteger el camino, las rodillas de Anya se derrumbaron.
Con su voluntad de luchar aplastada desde la raíz, el rostro de Anya era como el de una muñeca que derramaba lágrimas.
Sin darle siquiera una mirada, Allen paso frente a sus ojos.
Mientras Hogni y los hermanos Gulliver continuaban detrás, Anya continúo llorando en silencio. Continúo derramando lágrimas.
La animada y feliz Catman no estaba por ninguna parte.
Su figura abandonada era solo la de una “gata perdida” que lo había perdido todo.
× × ×
Justo como si su intuición de Aventurero rugiera. Hestia noto que Aizu mostro una reacción.
--¿Q-Qué pasa, Wallen-lo-que-sea-kun?
--… Adelante, alguien está luchando.
--¿¡Eeeh!?
Bajo las oscuras nubes, Hestia y los demás corrían dirigiéndose hacia Bell y los demás.
Justo al norte de la Calle Principal del Este, ahora se dirigían hacia el centro del distrito Noreste de la ciudad donde Asfi dijo que vio a Bell.
--¿¡No es una riña del festival!?
--Si… no es un “juego” como ese.
--… Asfi. ¿Te interesa volverte transparente y hacer una inspección?
--Lo lamento. Incluso yo tengo un presentimiento desagradable. … Como si un monstruo que esta fuera de los límites de la imaginación estuviera arrasando.
Ante la mirada aguda de Aizu y el sudor frio de Asfi, Hestia se tragó su aliento.
Escuchando con atención, sin duda podía sentirlo. El sonido de algo golpeando las paredes y el piso y un ligero temblor. Y entonces, tambien el agudo sonido metálico de cuchillas chocando entre si ininterrumpidamente, al cual, si no le prestabas especial atención, sonaba como la actuación de una orquesta.
Justo en medio de la calle sin nada inusual, como si frente a sus ojos se extendiera una barrera, los pies de Hestia y los demás se detuvieron completamente.
--¡Haa, haa…! … ¿Eh? ¿¡Kami-sama!? ¿¡Además, Aizu-san, Hermes-sama y tambien Asfi-san!? En ese momento---
El chico que estaban buscando apareció sin aliento.
Y entonces, “eso” irrumpió en el campo de visión de Hestia.
-- ——
Hestia se congelo y se quedó sin palabras. Su mirada se cruzó con sus ojos grises.
La chica bajo su mirada al percatarse de la mirada de Hestia, como si lamentara que había sucedido la “situación que siempre había evitado”.
Se movió detrás de la espalda de Bell, intento ocultarse, aunque sea un poco.
--Bell, ¿Que ocurre?
--… Fuimos atacados por la <Familia Freya>… por Aventureros de Primera Clase. Ryuu-san y las demás los están deteniéndolos, pero…
--¿¡Qué!? ¿¡Tambien Lyon y las demás!?
Ante esa información demasiado peligroso que originalmente no podría ignorar, Hestia no mostro ninguna reacción.
¿Que, es ella?
No, ¿Qué, es eso?
Tal vez porque entendió el shock de Hestia, Hermes dio un paso adelante y hablo.
--… ¿Esta bien suponer que tú eres el objetivo, Syr-chan?
La chica quien estaba abrazándose a sí misma sosteniendo sus brazos desde un lado, se decidió y se inclinó hacia adelante.
--¡Te lo ruego, Hermes-sama! ¡Sálvanos!
--……
--¡Solo por esta vez, por favor gáname tiempo! ¡Incluso si le estoy dando la espalda a su Voluntad Divina, mi contrato con la Diosa aun continua!
--… Entiendo. Ayudare.
Ante la solicitud de la chica, Hermes asintió con una expresión misteriosa.
--Aizu-chan, ¿Podrías prestarme tu fuerza? Está bien con solo detener a los Aventureros de Primera Clase. Absolutamente no dejare que se produzca una confrontación entre Loki y Freya-sama. Lo prometo en el nombre de Hermes.
--… Entiendo.
--Asfi, tú también refuerza a Aizu-chan.
--¡E-Espera, Hermes-sama! ¡¡Siendo envuelta en una lucha de Aventureros de Primera Clase, yo—!!
--También estas preocupada por Ryuu-chan y las demás, ¿No es así?
--… ¡…! ¡Santo cielo!
Hermes acaricio la cabeza de Asfi quien no tuvo más remedio que obedecer, a modo de disculpa. Asfi se quitó esa mano con ojos resentidos y siguió detrás de Aizu quien comenzó a caminar.
Después de verlas partir, Hermes finalmente se enfrentó a Bell quien estaba atónito.
--Aunque sean superadas en número, si son Aizu-chan y Asfi seguro podrán detenerlos por un tiempo. Vete, Bell-kun. … Protégela.
--… Si, Hermes-sama. El chico asintió.
Tomando la mano de la chica, salió corriendo de ese lugar.
--Ah—¡¡E-Espera Bell-kun!!
Hestia cuyos pensamientos se habían detenido, volvió en sí, pero ya era tarde.
Antes de que su voz lo alcanzara, Bell y Syr ya habían desaparecido del campo de visión de Hestia.
--… Hermes.
--¿Qué pasa, Hestia?
Con una expresión que mostraba que aún no podía ordenar sus pensamientos, Hestia se giró hacia Hermes quien estaba tranquilo hasta el punto de ser odioso.
--¿Qué es, ella…?
--…
--Quiero decir… ¿¡Qué demonios es eso!? Su voz temblorosa se convirtió en un grito.
Como para perturbar aún más el agitado corazón de Hestia, el feroz sonido de las armas comenzó resonar. La melodía de armas que informaba del choque entre la <Princesa de la Espada> y los Aventureros de Primera Clase. Sin embargo, solo por este momento, incluso eso no pudo dividir su conciencia.
Viéndola acercarse con una expresión que no pudo deshacerse de su agitación, Hermes por primera vez mostro sus emociones.
Un rostro que parecía cansado, como el de un anciano.
--La verdad, sobre ella… sobre Syr-chan, tampoco lo tengo claro. Tengo algunas especulaciones, pero no puedo ver a través de ella. No se “que” es ella o “quien” es. Es lo mismo con los otros Dioses. Además de disfrutar un tiempo con ella… tambien están asustados.
Probablemente solo Loki vería a través de todo, dijo.
Escuchando a Hermes hablar de sus propias deducciones, Hestia grito “¡Eso no es lo que te estoy preguntando!” sacudiendo violentamente su cabeza.
Porque Hestia no entendía.
La existencia vacía que no existía en sus propios recuerdos.
La lógica trascendental que escapaba de los principios fundamentales y la divina providencia. Lo “desconocido del Mundo Inferior” hasta ese punto—esa irregularidad.12
--¿¡Eso realmente es una Diosa!? El cielo color ceniza gimió.
Como si simpatizara con el caos mental de la Diosa, las nubes oscuras que lo cubrían crujieron.
× × ×
Corrí libremente.
Desde el Noreste de la ciudad hacia el sur, corriendo por los angostos callejones, atravesamos el desorganizado Distrito Industrial.
Para no dejar morir a la chica que estaba a mi lado.
--¡Lo siento, Bell-san…! Por mi culpa…
Ese débil y efímero susurro estaba lleno de culpa.
12 Alma anormal en kanji.
Cuando mire hacia atrás, sus ojos grises miraban hacia abajo desgarradoramente.
No queriendo escuchar la voz de Syr-san así, no queriendo ver su expresión de esa manera, grite.
--¡Por favor, no hagas esa expresión! ¡No quiero ver esa mirada en absoluto!
--Bell-san…
--¡Por favor no digas que es por tu culpa! ¡Todos nos están prestando su fuerza por ti! ¡Por eso absolutamente, no debes rendirte!
--¡…!
--¡Después, tienes que agradecerle mucho a Ryuu-san y las demás y también a Aizu-san! Agarrando con fuerza su mano, solté todas las palabras que aparecieron en mi mente.
Incluso yo mismo no sabía lo que estaba diciendo. Aun así, la presencia justo detrás de mi dejo de mirar hacia abajo y me apretó la mano de vuelta, solo eso lo entendía perfectamente.
Usa tu cabeza. Piensa en la situación actual. La <Familia Freya> está siendo seria.
Estaban intentando matarla seriamente.
¿Qué ocurrió? ¿Qué estaba pasando con la situación que rodeaba a Syr-san? Debía asegurarme.
¡Si no comprendía la situación, seguiría sin hacer ningún progreso!
--¿¡Donde hay un lugar en donde podamos ocultarnos…!?
La respiración de ambos estaba agitada. Incluso si se estuvo conteniendo, mi cuerpo que fue expuesto a los poderosos ataques de un Aventurero de Primera Clase estaba profundamente desgastado. Necesitaba un lugar donde descansar.
--¡Conozco un lugar, donde podemos ocultarnos…!
--¿¡De verdad!?
--¡Si! ¡Por aquí en adelante…!
Ya no estaba en una etapa donde podría elegir a gusto. Inmediatamente acepte su propuesta.
--¡Te lo encargo!
× × ×
Si, dije.
Hacia su sonrisa que estaba frente a mis ojos, hacia su mirada, asentí profundamente.
—Me encontré con la Diosa del hogar.
—Me encontré con su Diosa Principal.
A pesar de que se me había dicho muchas veces que “no debía encontrarme con ella”. Ya soy una criminal.
No tenía excusa, todos mis crímenes estaban tallados en este cuerpo. El crimen de romper las instrucciones de la Diosa.
El crimen de preparar un plan detrás de la “promesa” con la Diosa.
El crimen de poner en marcha ese plan e intentar arrebatar de esta manera a la existencia de la que la Diosa se enamoró a primera vista.
No había nada irracional en que estuvieran tan molestos. Era extremadamente natural que intentaran tomar esta vida.
Después de todo, intente tomar la propiedad de la Diosa con la que pacte. Para mí ya no había salvación.
Pero.
Aun así.
Incluso por alguien como yo, sus blancos pensamientos estaban ardiendo. Compartiendo una parte de su puro y transparente corazón.
Mi respiración era agitada. Mi pecho ardía. Mis mejillas estaban sonrojándose.
Finalmente comprendía la verdadera razón por la que la Diosa se enamoró de él a primera vista. Porqué él, vuelve extraño incluso a mi propio corazón de esta manera.
Su delgada pero fuerte mano tiraba de la mía. Esa era la mano que la Diosa amaba.
Originalmente, esa mano debería pertenecer solo a la Diosa, pero ahora yo estaba monopolizando esos dedos.
—Lo siento, lo siento, lo siento.
Me disculpe muchas veces dentro de mi corazón con la Diosa y los dependientes que le juraron lealtad.
No rogare por perdón. Pero por favor, quiero que me dejen hacerlo realidad. Este “deseo”.
Concluyendo junto con él, mi “gran pecado”—
× × ×
Me llevo a una ruina que existía en una esquina del Distrito Industrial.
Parecia ser algún tipo de fábrica. El gigantesco edificio abandonado con forma de caja estaba cubierto de hiedra verde. La entrada estaba cerrada firmemente, pero había una esquina de la pared que se había derrumbado oculta por la cascada de hiedra.
En efecto, si entrabamos a este lugar, nadie notaria que estábamos adentro.
Agachándome, pase por el agujero derrumbado y al avanzar por un corto pasillo, mi campo visual se abrió.
--Que amplio…
El interior de las ruinas era lo suficientemente amplio para acomodar fácilmente a miles de personas.
Indicando que hubo un incendio, se destacaban manchas de quemaduras desde la mitad en la pared del fondo y el piso. Los postes de metal estaban doblados, con sus extremos superiores pegados en el suelo. Una parte de los rieles de los carros que corrían por el piso tambien había desaparecido junto con el suelo. Muchos equipamientos habían sido removidos y un cumulo de basura que no podía volver a ser utilizada estaba solidificado en una esquina.
Mirando hacia arriba, podía verse el cielo color ceniza. Múltiples agujeros estaban abiertos en el techo.
--En un momento en que, agobiados por los niños del orfanato, salimos al exterior de la Calle Dédalo… lo encontramos. Ya que es peligroso, se limitó a que vinieran una vez, pero…
Lo comprendí con esa explicación. Sin duda este lugar tenía un encanto como una “base secreta”.
Era fácil imaginar las figuras de Rye y los demás jugueteando alrededor—mientras pensaba en eso, me di la vuelta.
Enfrentándome con ella quien me miraba fijamente.
--… ¿Por qué la <Familia Freya> te tiene como objetivo? ¿Podrías decirme?
--… Eso es, porque la “Diosa-sama”… porque Freya-sama se enamoró de ti a primera vista.
--… ¿De mí?
--… Si. Por eso, esas personas te odian. Y aunque sabía que el favor de Freya-sama se dirigía a ti… yo, intente robarte.
El aire frio del interior de las ruinas nos envolvió a ambos.
Quede un poco conmocionado por el contenido de lo que me confeso. Al mismo tiempo, no pude decir al instante que era imposible y negarlo.
—“Te amo.”
Después de todo, claramente recuerdo a la Diosa de cabello plateado susurrar eso hacia mí.
--Hay muchas cosas que no te he dicho. Tambien te he mentido. ¡Pero, ahora que se ha vuelto así, el hecho de que me separaran de ti es real!
--…
--¡¡Para mí!! … Solo queda ahora. Déjame cumplir este sentimiento.
Después de gritar por algún tiempo como si lo escupiera, susurro con una voz como un cristal de nieve que desaparecería si lo tocasen.
Sus ojos grises que miraban hacia abajo, miraron hacia mi. Como valorando el tiempo llamado “ahora”, se acercó hacia mí. Deteniéndose frente a mí, dijo.
--Incluso si es por lastima está bien, incluso si es compasión no me importa. Si me aceptas, por favor— Esa era una súplica.
Era un ardiente “deseo” inconfundible del que no podía dudar. Frente a su figura, primero cerré mis ojos en silencio.
Acorto la última distancia.
El bolso de mano que traía cayo al suelo. Intento rodear mi espalda con sus manos. Y entonces, yo—
× × ×
Abrió sus parpados que había cerrado silenciosamente.
Cada vez que miraba esos ojos rojos como rubíes, mi pecho dolía. Recordé la historia que la Diosa me conto hace mucho tiempo.
Justo como ella dijo, sus ojos rojos, y tambien su alma transparente sin ninguna mancha, eran como hermosas gemas.
Eso la atrajo a ella como “Diosa”. Eso la hizo enloquecer como “Diosa”.
Como si fuera empujada, cerré la última distancia.
Mientras nuestros pechos estaban justo al lado de otro, acerque mis labios. El bolso de mano que ya no tenía uso cayo a mis pies.
Lentamente, levante mi mano.
—¿Por qué la “Diosa” te conoció primero? Si nos hubiéramos reunido antes.
Si hubiera sabido de un futuro como este. Probablemente algo habría cambiado.
Lo que quemaba mi pecho era solo una emoción. Susurre desesperadamente “no debo, no debo” muchas veces intentando contener eso que intentaba desbordarse. Ah, pero, debía reconocerlo. El hecho de que siempre había estado continuamente atraída por la existencia frente a mis ojos. Simpatizaba con la “Diosa” que se enamoró de él a primera vista. Eso era justo como el “espejo de la Diosa”. Por eso, por eso. No podía reprimir este impulso. Comprendía que era un tabú que no debería albergar. Sabía que era una traición hacia la “Diosa” que me salvo. Pero, este cuerpo no conocía un método para detener este sentimiento. Así es, yo, a él——
No lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar,
no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, No lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar,
no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar, no lo puedo perdonar
—¡¡Así es, nunca lo perdonare!!
¡Por haberse encontrado contigo, la Diosa fue manchada!
¡Por tu culpa, la Diosa intentaba degradarse!
¡Yo lo sé! ¡Solo yo lo sé! ¡El corazón de la Diosa que incluso esa persona no entiende, solo yo puedo comprenderlo!
¡¡Por eso, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio, te odio!! Tú, no, tú,13 cambiaste a esa sublime reina!
—¿¡Por qué la Diosa te conoció primero!?
¡Si yo te hubiera conocido primero!
¡Si hubiera sabido de este futuro!
¡¡Antes de que te encontraras con la Diosa, te habría asesinado!!
Los lamentos no engendraban nada. La ira no podía calmar nada. El odio no podía traer nada de vuelta. Lo sabía. Lo entendía. Lo comprendía.
Por eso, por eso, por eso.
Yo, traicione a la Diosa.
Por las verdaderas intenciones que oculté dentro del “trato”, rompí el “contrato” y cometí un “tabú”. Por mi “amor” hacia la Diosa, pisotee el 『 』de la Diosa.
Ese era mi deseo.
Esa era mi suplica. Ese era mi anhelo.
13 Antes lo llamaba "Anata" y ahora lo llama "Omae" que es un "tú" muy informal.
Ese era el ramo de flores rojas que le daré al hombre frente a mis ojos.
¡Los estorbos de la <Familia> ya no se interpondrán!
¡El símbolo del “gran pecado” que cometeré existe frente a mis ojos!
¡Ni siquiera la ilusión del “amor” hacia ti, se volverá una espada que me detenga!
¡Aunque la Diosa me maldiga!
¡Aunque me empujen el estigma de un criminal!
¡Aunque me destrocen como chatarra y me arrojen lejos de su lado!
¡Voy a despegar sin falta la pesadilla de la Diosa!
Un “Odr”14 que la confunda—¡¡Un “Odr”15 que le arrebate el corazón a la Diosa no es necesario!!
× × ×
Ella cerro la distancia final.
Su bolso de mano cayó al suelo.
Intento rodear mi espalda con sus manos.
Y entonces, yo—sosteniendo su delgado codo, declare.
--Entonces, ¿Quién eres tú?
Ante esa pregunta, el silencio inundo el lugar.
Un silencio que atravesaba los oídos fluyo entre ambos.
Los ojos grises que estaban frente a mis ojos estaban muy abiertos. Su brazo cuyo tiempo se había detenido, no se movió.
Estando en la punta de su brazo, la Daga que sujetaba con su mano derecha, no pudo perforar mi espalda. Rompiendo el congelamiento del tiempo, vertió fuerza en su brazo.
Sin embargo, era inútil. Mis manos presionaban el lado interno de sus codos. Era imposible que la fría Daga atravesara hacia mi corazón a través de mi espalda.
El hecho de que estábamos en este taller abandonado y sellado, nadie lo había notado en primer lugar. En otras palabras, nadie podría curarme. Nadie podría salvarme.
14 Héroe, en kanji
15 Cónyuge, en Kanji
Estas ruinas, eran el “ataúd” que ella había preparado para mí.
--…… ¿De qué, estás hablando?
--No eres Syr-san. Es lo que estoy diciendo.
Le dije claramente mientras sus labios y voz temblaban.
Esta vez vertí fuerza en ambas manos. El rostro frente a mí se torció y dejo caer la Daga de su mano.
*Karan*
Se escucho el sonido agudo de la Daga cayendo al suelo.
Cuando libere la restricción, se alejó de mi mientras empujaba sus brazos.
Su bolso de mano que había caído al piso—el contenedor donde estaba ocultando el arma, fue golpeado por sus zapatos y se cubrió del polvo que se levantó.
--… Bell-san, ¿Por qué estás diciendo algo como eso? Yo, soy yo. ¡Incluso hoy, me estuviste protegiendo todo el tiempo!
--Si, te protegí. Sin saber lo que estaba ocurriendo… después de todo, no quería que nadie muriera. Por ejemplo, incluso tú, que no eres Syr-san.
Mientras desesperadamente intentaba enmendarse con una sonrisa conteniendo el aliento, le informe de “eso”.
--A ti… ni una vez te llame “Syr-san”. Así es.
Desde el principio me di cuenta.
Hoy me encontré con ella cuando buscaba a Syr-san quien había desaparecido.
Desde el instante en que vi esos ojos y contuve el aliento al ver su expresión, tuve una “sensación de malestar”. Ella no era la empleada que siempre estaba trabajando en la <Señora de la Abundancia>.
No era esa persona que siempre me entregaba un almuerzo. Su sonrisa no era la sonrisa que Syr-san siempre me mostraba.
Porque en el momento que nos encontramos, dejo escapar sus “intenciones asesinas” por un instante.
La “sensación de malestar” cambio a “creencia” cuando, a pesar de caer al suelo, no soltó su bolso de mano. Sin duda, dentro del bolso que mantenía tan firmemente, resonó el sonido metálico característico de algo—quizás el sonido de un objeto metálico y una Daga rozándose entre si—y con mi sentido del oído reforzado por mi
<Aumento de Nivel> pude escucharlo.
Ya que estábamos en ese tipo de situación, Ryuu-san y las demás que llegaron a ayudarnos seguramente no lo notaron.
No, probablemente incluso si no hubiera sido así, no lo habrían notado. Esta persona era igual, tanto en su voz, y gestos, a Syr-san hasta ese punto.
Por eso—no quería escuchar la voz de Syr-san así. No quiero ver la expresión de Syr-san así. Después de todo, aunque tengan la misma voz, o el mismo rostro, “ella” no era Syr-san.
--Desde el principio, pensaste en asesinarme.
Claramente sabía que yo estaba siendo seguido por Hogni-san. En ese momento hizo una apuesta desesperada.
Haciendo deliberadamente algo que haría enfurecer a los Aventureros de Primera Clase, los reunió frente a mí y haciéndonos escapar, intento interrumpir su seguimiento. Para que quedáramos los dos solos en estas ruinas.
--¡…!
Ante mis observaciones que hice con indiferencia, ella vaciló.
La Daga que estaba tirada en el piso era la prueba de sus intenciones de matarme.
En consecuencia, esa cuchilla blanca era la evidencia inamovible que decía que ella no era Syr-san—no podía decir eso.
--Quizás, probablemente existe la posibilidad de que Syr-san me odie hasta el punto de querer matarme. Aunque me entristecería si así, nadie sabe lo que hay dentro del pecho de alguien después de todo—Pero, tú eres diferente. No eres Syr-san.
--… ¿P-Por qué? ¿¡Por qué estas tan seguro de que yo no soy Syr!? Con el fin de remover esa mascara, empuje la “evidencia” frente a ella.
--El “accesorio para el cabello”.
--¿Eh?
--Hoy, el “accesorio” que te entregue… el que incluso ahora estas usando, no es el de Syr-san. El adorno azul que estaba atado en su cabello gris tembló.
Ante mis palabras, se quedó en shock.
--Ese es el mío. Accesorios en pares.
En el momento que salí de la posada, el único que quedaba sobre la mesa era solo el mío. La Syr-san original desapareció llevándose su parte del par. Por eso—
--Pensé que podrías ser una falsa Syr-san, y te lo entregué para comprobarlo. No tenías el que la verdadera Syr- san debería tener… creíste en mis palabras y lo recibiste.
--¡¡…!!
--Fuiste engañada por palabras que no deberían engañarte. Su temblorosa mano se quitó el adorno para el cabello.
Lo que estaba en su reverso era la palabra “Caballero” escrita en Koine.
—“¡Estoy bien con quedarme el lado del Espíritu! ¡Bell-san, ten el lado del Caballero!”
El que Syr-san eligió fue el accesorio del “Espíritu”. La verdad de que recibió el mío ya no podía cubrirse. Era la “evidencia”.
--Quizás conoces mucho sobre Syr-san. Pero, claramente eso no es perfecto. Después de todo, es indudable que ese accesorio es el mío.
Recuerdos, o posiblemente una “posesión compartida” de su campo de visión.
La historia era demasiado extravagante, pero, aun así, con Magia o algún Item Mágico no era imposible. Si tenía un “limite” como “reducir a una persona el objetivo con el que comparte”.
Entonces, quizás la persona frente a mis ojos omitió la información del accesorio dentro de ese “limite”.
--Por eso, no eres Syr-san.
Mi voz confiada que declaro eso una vez más dio por terminado todo. Ella, quien había estado abriendo sus ojos hasta el límite, colgó su cabeza. El accesorio azul cayo de sus manos.
Produciendo un sonido, el accesorio rodo hasta mis pies, y lo recogí. Un largo silencio.
Mientras nos enfrentábamos cara a cara justo en medio de las ruinas, “ella” lentamente abrió la boca.
--Lo notaste desde el principio… esto es irremediablemente estúpido.
Aunque era la voz de Syr-san, frente a esa voz terriblemente fría realmente me asuste. Su rostro que había estado mirando hacia abajo se levantó.
Sus ojos grises que me miraban, albergaban una luz tenebrosa. Un par de ojos turbios que Syr-san nunca dirigió hacia mí.
--A pesar de que, si no hubieras notado nada, te habría abrazado tiernamente y asesinado en mis brazos… Palabras inhumanas hasta el punto de ser espeluznantes. Una clara hostilidad e intenciones asesinas.
La anterior aura asesina de la <Familia Freya> parecía linda en comparación.
Mientras sentía una ilusión como si mis entrañas estuvieran siendo agarrada con una mano de hielo, tranquilamente pregunte.
--¿Quién eres…? ¿Por qué tienes la misma apariencia de Syr-san?
--No necesitas saberlo. Perdí la “apuesta” con esa persona después de todo. Diciendo eso, declaro como si se rindiera.
--En un lugar en sus recuerdos que incluso yo no puedo interferir… en un lugar de sus recursos solo contigo, está Syr-sama. Por favor ve.
¿Un lugar solo en los recuerdos de ambos?
En el instante en que escuché eso, reflexivamente recordé una cierta escena. Una escena de un recuerdo que solo yo y Syr-san conocíamos.
Quedándome allí sin moverme, mire de vuelta a la persona que no era Syr-san parada frente a mis ojos.
--… ¿No huiras? ¡A este paso, la <Familia Freya>…!
--… Aunque sabes que soy falsa, ¿Te preocupas por mí? Hasta qué punto piensas hacerme miserable hasta que estés satisfecho. En serio, eres un terrible hipócrita.
--…
--Si desapareces, no seré asesinada. Incluso si traicione a esa persona, si te dejo ir, aunque reciba un castigo, no tomaran mi vida.
--… ¿De verdad?
--Si, sería algo muy vacío—Por eso, por favor vete rápido.
Ya no podía sentir ninguna voluntad en ella. Ni intensiones asesinas, ni hostilidad, todo pareció esfumarse. Solo podía creer en sus palabras.
Después de apretar mis labios frente a esa expresión que perdió sus emociones, abandone las ruinas.
× × ×
El chico desapareció de la ruina. Su presencia se alejaba.
La chica con la forma de Syr que sintió eso—al instante siguiente, fue golpeada en la sien por el mango de una Lanza.
Fue mandada a volar.
Con el ímpetu de un rio desbordado, pulverizo un pilar y se estrelló contra la pared.
Mientras un gran estruendo y una nube de polvo se levantaban, el perpetrador que oscilo la lanza plateada, Allen, chasqueo la lengua.
--Haciendo toda esta farsa arbitrariamente… Además, abandonaste incluso la responsabilidad de escolta. ¿Qué querías lograr al final?
Delante de donde sus palabras de ira fueron arrojadas---
Desprendiendo su cuerpo de la pared, la chica que se derrumbó sobre el piso, respiraba débilmente con sus manos temblando.
Sin embargo, si una persona normal recibiera ese tipo de ataque, dejando de lado que su cuello se hubiera roto, su cabeza estallaría, sin embargo, el cuerpo de carne de la chica aún mantenía su forma.
Manchando de una gran cantidad de sangre el rostro de Syr, y con sus extremidades recibiendo muchas heridas, estaba gravemente herida, pero estaba viva.
--Responde antes de morir, Helun. Como si ese nombre fuera la señal.
Una membrana de luz como un espejo que se derretía cubrió todo el cuerpo de “Syr” y volviéndose un sinnúmero de partículas de luz, se rompió en mil pedazos.
Debido al daño que había superado el límite máximo, la Magia se había deshecho.
Después de que las partículas de luz desaparecieron—allí yacía una hermosa chica con cabello color ceniza que perdió su coloración y un ojo izquierdo negro azabache que parecía estar cubierto por la oscuridad de la noche.
--Me sorprende escuchar que sea el chambelán.
--Dándole la espalda a su Voluntad Divina, ¿Que “seguidora de la Diosa” es esta?
Al igual que Allen, los hermanos Gulliver y Hogni aterrizaron dentro de las ruinas desde el techo lleno de agujeros abiertos.
Frente al desprecio de los Hobbits Dovarin y Grer—Helun abrió sus labios temblorosos.
--No tengo excusas… el crimen que cometí, mi traición… no es algo que pueda ser perdonado… Sacudiendo su largo cabello que ocultaba la parte derecha de su rostro, reconoció su culpa entre jadeos. Hogni estrecho sus ojos escuchando eso, y escupió sus sentimientos de disgusto.
--El plan de la que se parece a la chica está demasiado bien ejecutado… ¿Uniste tus manos con mi viejo enemigo Hedin y Ottar?
Era justo como eso.
Precisamente, más allá de engañar a Hedin y Ottar, la chica llamada Helun intento asesinar a Bell. El primer día era la Syr real.
El segundo día la Syr falsa.
Por eso, Allen y los demás estaban furiosos.
Con Helun quien intento enamorar arbitrariamente al chico que estaba determinado como ofrenda para la Diosa. Si Helun les hubiera pedido su cooperación, en ese preciso momento su plan habría sido destruido por ellos.
Allen y los demás que pertenecían a la así llamada “facción radical”, eliminarían a fondo cualquier elemento que le diera la espalda a la Voluntad Divina de su Diosa.
Todo por el bien de la Diosa.
--Desde el principio planeaste ser asesinada por nosotros, ¿No es así? Allen mostro una mirada furiosa, y vio a través de ella.
El plan de la chica desde el principio se basaba en convertirse a sí misma en un sacrificio.
--… Pensado en la Diosa, a quien debería haberle jurado lealtad, la traicione. Siendo así, se cumpliera o no mi “deseo”, esta vida que fue recogida por ella, solo será devuelta a la Diosa…
Colocando en el piso sus temblorosas manos, Helun respondió con dificultad levantando la parte superior de su cuerpo.
Sin dolor o temor, el rostro de la chica que estaba maquillado con sangre era justo como el de un mártir.
--No empujes hacia esa persona tu sucia autosatisfacción, basura. Allen rechazo eso.
Helun colgó su cabeza una vez más, a continuación, levanto su rostro y grito.
--¡Ciertamente, odio y estoy celosa de ese chico que le arrebato el corazón a la Diosa! … ¡Pero, no es solo eso!
¡¡Estaba preocupada!! ¡Preocupada de qué la Diosa cambiara! ¡Si sigue asi, la reina inigualable será corrompida y caerá!
--…
--¡Ustedes no lo saben! ¡Pero yo lo sé! ¡¡Por eso, por eso, por eso!! ¡Debía hacerlo! ¡Incluso si esa persona no lo desea, incluso si me odia eternamente! ¡Por el bien de esa persona, debía cometer un crimen! ¡La Diosa debe continuar existiendo como la Diosa!
Mientras Allen y los demás la miraban en silencio, la chica mostro una sonrisa sangrienta.
--Así es—¡¡No existe una buena razón para que se degrade a una simple “chica”!! Hahahahahahahhaahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahahaha———
Como una caja de música rota, una carcajada broto desde la garganta de la chica, y subió hacia el cielo desde el techo destruido.
Esa risa no dudaba de su propia lealtad.
El brillo de sus ojos del color de la oscuridad soñaba con la gloria eterna de su Ama. Todo lo que la componía, lo estaba ofreciendo solo a su reverenciada Diosa.
--Tú no eres la ayudante de la Diosa. Finalmente, Allen escupió.
--Simplemente eres una simple “fanática”.16 Ante esas palabras---
La chica no lo negó ni afirmo.
Estrechando sus ojos, mientras que un hilo de sangre corría por su mejilla, simplemente rio.
× × ×
Ese día en que la nieve caía.
Esa noche, los fragmentos blancos hermosos y crueles caían desde el cielo. La Diosa que me miraba fijamente, dijo.
--Desde ahora pienso salvarte, pero… ¿Qué es lo que deseas? Yo respondí.
Quiero renunciar a mí, y volverme hermosa y cálida como tú.
--¿Quieres volverte un Dios? ¿¡Que tan codiciosa puedes ser!? ¡Hasta ahora no hubo ningún niño que me dijera algo como eso!
Frente a mi arrogante “deseo” esa persona se rio. Y entonces, dijo.
--Entonces te daré un nombre. En su remplazo, ¿Me darías tu nombre? Ese fue el intercambio de destinos—de “verdadero nombre”.
16 Fanática religiosa
Esta carne y alma, dejarían de ser la de una chica solitaria y sucia, y se volverían un sacrificio sagrado, ese fue el pacto.
Ofreciendo el nombre de “Syr”, recibí el nombre divino de “Helun”.
Y entonces, en el instante en que me convertí en dependiente de esa persona.
En el momento que mi propio desesperado deseo se materializo por la <Falna>, estaba encantada.
<Vana Seith>17 —su efecto era una <Magia de Transformación>. Un arte secreto solo para convertirse en una única Diosa.
En el momento que está activo, comparto mis 5 sentidos con esa persona, y recibo sus pensamientos unilateralmente.
¡Lo que ella siente, todo lo relacionado a ella, puedo entenderlo (saberlo)!
Si quitamos el hecho de que no puedo usar el <Arcanum>—¡Me volví una Diosa en cuerpo y alma!
Un honor excesivo. El clímax me inundo. La chica que solo era una suciedad en el suelo había sido bendecida por los cielos.
¡¡Asi es!!
¡Yo soy Helun!18
¡Más que una simple Syr, una existencia que se volvió la “hija de los Dioses”!
¡De aquí a la eternidad, me volveré los brazos de esa persona, las piernas, nariz, oídos, ojos, como cada parte de la Diosa, compartiré su destino!
¡A pesar de eso! ¡A pesar de eso! ¡A pesar de eso!
¡Ese chico apareció!
¡¡Ese hombre!!
¡Una existencia que confundió a la sublime Diosa, a la Diosa más hermosa que cualquier cosa!
¡Solo yo, quien podía sentir los pensamientos de esa persona mientras estaba convertida en una Diosa usando el “arte secreto” que manifesté, lo sabía! ¡Solo yo lo sabía!
¡La Diosa, estaba intentando no ser una Diosa!
¡La noble e incluso trascendental, gobernante del cielo que está más allá del conocimiento humano, estaba intentando convertirse en una insignificante mancha en el suelo!
La Diosa degradada a una simple “chica”—¡No podía permitir algo como eso!
17 Método secreto único o algo así en kanji. "seith" es también un tipo de magia de la mitología nórdica.
18 Hija de la Diosa, en kanji.
¡Es por eso!
¡¡Así es, es por eso!!
¡Solo tuve que tomar una decisión!
¡Yo misma no estaba equivocada, solo fui fiel a mis “impulsos”!
¡Incluso si mi juicio no encajaba en su Voluntad Divina, solo encarare el “asesinato del chico”!
Realizar el asesinato dentro de un día normal era imposible. Ese chico continuaba creciendo incluso mientras yo agonizaba, y se había vuelto demasiado fuerte. Por ejemplo, aunque apuntara a un momento en que estuviera solo, la yo de ahora no podría ni siquiera matarlo mientras duerme. Además, no tenía cooperadores. Los otros dependientes, aunque estaban celosos del chico, no pensarían en intentar arrebatarle la vida. Estaba aislada.
Ese día, se me dijo que llevara hacia el chico una “carta de invitación” de esa persona para el “Festival de la Diosa”.
Nadie sabía qué clase de sentimientos se arremolinaban dentro de mí.
El gatillo se rompió y los sentimientos que solo corrían salvajes me llevaron a hacer mi determinación. Ese día, al encontrarme por primera vez con ese chico frente a su mansión.
Mientras suprimía mis extraordinarias intenciones asesinas, yo quien, sintonizándome con los sentimientos de esa persona, sentí el afecto por la persona frente a mis ojos, ¡¡Nadie sabía cuán inestable me volví!!
¡Por eso, solo tenía que usar este “Festival de la Diosa”!
¡Cambiando lugares con esa persona, obtuve la oportunidad de poder acercarme a ese chico, el único momento en que podría deslizarme hasta sus brazos!
Mientras que mi carne y mi alma eran violadas por sentimiento de “buena voluntad hacia el chico”, aun así, mi “lealtad” no fue sacudida. Mi fe aplasto esos estúpidos sentimientos, eliminándolos y quemando este cuerpo con el fuego infernal de mi misión.
Debía liberar a la Diosa de esa maldición sin falta.
La ceremonia que purifique esa suciedad la completare incluso a costa de mi vida. Así es.
¡La Diosa, tenía que seguir siendo una Diosa!
¡¡La Diosa, era una Diosa—!! Pero.
Mi “deseo” ya no se cumplirá.
Una intensa ira, una fría tristeza y una tranquila felicidad. En el momento que la Diosa obtuvo una emoción demasiado fuerte, eso creo temporalmente un flujo inverso, que se tragó mi mezquina conciencia. El hecho de que solo pudiera atrapar fragmentos de lo ocurrido en la catedral fue el origen de mi derrota—no, no pienso poner excusas.
Perdí contra él.
Descubrió mi verdadera naturaleza. No pude asesinarlo.
No pude detenerlo.
Yo, perdí el juego.
Dentro del “trato”, las condiciones que esa persona impuso eran de un cumplimiento absoluto.
—En el momento que tu “mentira” sea descubierta, reconocerás tú “derrota”.
—En ese momento, ya no podrás hacerle nada a ese chico.
Si lo pienso ahora, la Diosa seguramente ya había visto a través de mis verdaderas intenciones.
Usando de cubierta la “buena voluntad hacia el chico”, las “intenciones asesinas” que se mesclaban en el interior.
Al mismo tiempo el guerrero probo al chico y el hada blanca se movió solo por el bien de la Diosa. En conclusión, bailé sobre la palma de la Diosa, y fui derrotada en mi propio juego por él.
Qué final más miserable y tonto.
Yo, quien no llegue siquiera a ser un bufón, justo como esa persona dijo, no pude volverme nadie. Pero, aun así, está bien.
Sin embargo, era humillante. Sin embargo, era muy doloroso.
Aun me quedaba un método para despertar a esa persona de esta “pesadilla”. Ya que no quería lastimar a esa persona, tome el método forzoso.
Pensé que estaría bien cargar con toda la culpa y pagarlo con mi vida.
A pesar de que intente hacerlo, ya que no quería que la sublime Diosa tuviera incluso una “herida”, pero—
¡Ahii, hihihi, hihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihi hihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihihi!
¡El final no cambiara!
¿¡A donde se dirigen los ojos de ese chico!?
¿¡Que tan serios son esos sentimientos transparentes!?
¡Sin importar cuánto ruegue, sin importa cuánto enloquezca, el resultado no cambiara!
¡Con esto, ella será liberada de la maldición!
¡Y por nada más que por las manos de él!
¡Con esa pureza, consecuentemente ese chico blanco le entregara el réquiem al “deseo” de la Diosa!
¡¡Estoy bien con ser la única que sepa eso!! Así es.
El significado de la lagrima que corre por mi mejilla, está bien con que solo yo lo sepa.
× × ×
Estaba corriendo.
Corriendo hacia cierto lugar.
Confiando en mis recuerdos, no sabía si realmente nos encontraríamos, pero de alguna manera lo creía. Hacia ese lugar que estaba conectado a ambos.
Como si respaldara mi presentimiento, las presencias humanas desaparecían a medida que avanzaba, el ruido se distanciaba y solo el silencio se profundizaba.
Avanzando por el bosque de calles laberínticas, superando un acantilado de desniveles y bajando a los valles de paredes.
Mientras el cielo color ceniza gemía y las gruesas nubes se movían… llegue a una plaza que recordaba haber visto.
El lugar era la Calle Dédalo.
Y entonces, ella estaba sentada en una banca de ladrillo con sus ojos cerrados con confianza, esperando a alguien.
--Syr-san…
El lugar donde por primera vez ella dijo que le “gustaba”.
Habían pasado muchas cosas y cuando estaba herido por todas partes, en esta plaza me ayudo.
—“A mi… me gusta como siempre continúas corriendo.”
Cuando nuestros corazones estuvieron más cerca, la cuna de ese recuerdo que solo los dos conocíamos.
--¡…!
Me detuve en la entrada de la plaza y miré sobre mi cabeza con sorpresa.
Sobre un edificio construido de piedra, allí estaba parado el Maestro… Hedin-san.
Parado en la posición de escolta, no me dio ninguna orden o me coacciono como hasta ahora.
Simplemente me miró fijamente con sus ojos de color coral sin saber que estaba pensando y como si dijera que su rol había terminado, se dio la vuelta.
Mirando la figura del Elfo que se marchaba, regrese mi mirada hacia ella. Un pequeño viento soplo.
Parado en mi lugar, di un paso hacia la plaza como si fuera incitado.
Las flores que estaban plantadas junto a los árboles, agitaban sus pequeños pétalos blancos. Ella abrió lentamente sus parpados y reconociéndome, sonrió tranquilamente.
--Me encontraste, Bell-san.
--… La persona que se parecía a ti, me lo dijo.
--Mou. En momentos como este tienes que decir, sentí que estabas aquí, ¿Sabes? Me advirtió como si regañara a un niño.
Su tono de voz no era muy serio, era amable.
Se levanto y como si me guiara al centro de la plaza, ambos nos miramos frente a frente. Su vestido no era diferente al de ayer.
En su cabello gris estaba el accesorio que le regale.
El par de accesorios que representaban el destino del Espíritu y el Caballero.
--¿Por qué?
Fui yo quien hablo primero.
--¿Por qué hiciste, algo como esto?
A pesar de que debería haber muchas otras cosas que preguntarle, le pregunté eso.
--Ayer, lo dije. Syr-san sonrió.
--Quería transmitirte mis sentimientos. Quería comprobar mis pensamientos.
Al mismo tiempo, extendió suavemente su mano, y toco el adorno en su cabello.
--Aunque hay otra persona a la que le gustas, aun así, viniste a encontrarme, me pregunto si está bien ser un poco vanidosa.
--…
--Después, solo tengo que dar todo de mí misma en este momento. Pensé que no quería dejar pasar el tiempo sin hacer nada.
--…
--Y más que cualquier otra cosa, tenía miedo de mí misma quien está deseando el estancamiento actual a pesar de odiar el aburrimiento.
Ella habló unilateralmente.
Eso no era una excusa, una explicación, ni una demanda queriendo simpatía.
--Pero, incluso yo misma no lo entiendo bien.
Ella misma, como si estuviera buscando su yo real dentro del mar de palabras, se reflejaba en mis ojos.
--Ahora, soy la que menos se entiende.
Su sonrisa que ya estaba acostumbrado a ver, por alguna razón, parecía estar llorando. El niño ignorante estaba parado sin moverse.
La existencia que enviaba amor, y demandaba amor, estaba perdida en qué hacer. Parecia de esa manera.
--Seguramente, tal vez, aunque intente lo que sea… para liberarme de este dolor, solo tengo que confesarme completamente19, finalmente lo entendí.
Hasta ahora lo noté.
Su voz estaba temblando. Estaba actuando con firmeza.
Mientras se asustaba de lo que estaba frente a sus ojos, aun así, estaba estrujando su valor. Por alguna razón, mis rodillas temblaban.
Mis manos parecían tener espasmos. Mis dientes castañeaban.
Sin permitirnos mantener nuestra relación, un punto de inflexión inevitable se acercaba.
19 Confesar todo de mí, o algo así
Y entonces, me dijo.
--Me gustas, Bell-san.
Apretando su pecho con sus manos e inclinándose hacia adelante.
--Me gustas. Quiero estar siempre contigo. Quiero que me elijas. Sus ojos grises estaban húmedos.
--Es doloroso. Quiero que me abraces. Ya no quiero pensar con angustia en el mañana. Esos mismos ojos no sabían por qué se acumulaban las lágrimas.
--¡A pesar de que no quería saber esto, aun así, quiero conocer el futuro de estos sentimientos, es lo que pensé! Acompañados de un resonar apremiante como si me desgarraran, esas palabras sacudieron todo mi cuerpo.
--Tú, me gustas… Bell. Mi pecho se estremeció.
El sonido se volvió inaudible. Solo ella se reflejaba en mis ojos.
El mundo se volvió solo de los dos.
Lo que vino fue una tranquilidad que casi perforaba mis oídos y un silencio de un instante que pareció eterno. Quería ocultarme.
Quería hacerme el tonto.
Estaba asustado.
Exponiendo todo, y aventando todo.
No se me permitía escapar. Tenía que pagar la compensación. Tenía que ofrecer todo de mí. Mi pecho crujió.
Mis cejas se distorsionaron.
Quería aplastar mi corazón que gritaba.
Quería detener este dolor, aceptar sus sentimientos y volverlo más sencillo.
Aun así. Aun así. Aun así—
Lo recordé.
Las palabras que intercambie con Welf. Sin duda.
Para confirmar.
Ahora, a la existencia que está dentro de tu propio corazón. Pregúntate.
¿A quien añoras, que quieres, que prometiste y porque comenzaste a correr? Saldrá una respuesta.
—Bell Cranel, un auténtico idiota, no podía mentir. El cielo se llenaba de la presencia de lágrimas.
Ella me miro y yo la mire de vuelta.
El ínfimo espacio que quedaba entre ambos, pareció representar el final de ambos. No lo sabía.
No lo sabía.
Lo que significaba rechazar su favor—no sabía que sería así de doloroso.
--Lo siento…
El cielo comenzó a llorar en silencio.
Epilogo – Alea Iacta Est II
El cielo estaba llorando.
Derramando grandes lágrimas, y silenciando cualquier otro sonido, como si estuviera sumergido en la tristeza. La fuerte lluvia que oscurecía la visión le arrebato el bullicio a las calles.
Muchas personas se apresuraron a cubrirse debajo de los techos y las figuras humanas desaparecieron gradualmente. El cielo cubierto por un mar de oscuridad era terriblemente frio. Todos miraron sobre sus cabezas y se lamentaron por eso.
Incluso la gigantesca torre blanca que perforaba el cielo parecía borrosa. En la ciudad, las bendiciones de la fertilidad se interrumpieron.
En ese momento, se escucharon unos chapoteos. Syr caminaba sola por la calle.
Sin una sombrilla, bañada por la lluvia, su ropa, piel, cabello, todo estaba empapado. En algún momento sus zapatos habían desaparecido.
Sus pies estaban cubiertos de heridas y ni siquiera ella misma podía recordar si había corrido o no. Pero, cuando repentinamente se dio cuenta, el paisaje había cambiado. Y el chico había desaparecido de enfrente de sus ojos, solo el sonido de sus pasos mezclándose con el sonido de la lluvia se volvieron reales.
Sus pies descalzos sacudían los charcos de agua. Expandiendo muchas ondas.
Mientras caminaba por la calle donde no había nadie.
Gotas de aguas se desbordaban constantemente desde su flequillo que ocultaba sus ojos, fluyendo por sus mejillas.
Después de un tiempo—
Como si fuera guiada por la lluvia que la acurrucaba, llego hasta la vacía “Plaza del amor”. El lugar donde se había reunido con alguien.
El parque que fue coronado con el nombre de “amor” por la palabra de los Dioses.
Solo ahora, la estatua de la Diosa erigidas allí también estaba expuesta a las lamentaciones del cielo. Syr caminó.
Como un alma en pena, como un niño perdido. Como un emisario, o posiblemente como una santa.
Se detuvo en el centro de la plaza.
La lluvia continuaba cayendo, como si lavara todo del cuerpo de Syr. Su pena y dolor.
Bajo su mirada en silencio.
Sobre su cabello gris, el adorno azul reflejaba la lluvia.
Al poco tiempo, su delicado cuerpo comenzó a temblar lentamente.
Mientras era golpeado por la lluvia, a cada momento su temblor se volvía más intenso como si no pudiera soportar el frío.
Y entonces—
--Ottar.
Lo llamo.
Dentro del mundo que se llenaba de los lamentos del cielo. Olvidándose del tono de la chica, uso el alegre tono de la Diosa.
--Si.
¿En qué momento apareció?
Parada detrás de ella, estaba el guerrero Boarman como una roca.
Mientras también era golpeado por la lluvia, espero sus siguientes palabras como un fiel seguidor.
--Prepárate, iremos a robar a ese chico.
No había vacilación en su voz.
Sin calor, sin compasión, lo dijo como si hablara de algo natural.
--¿Estás bien con eso?
El hombre pregunto.
--¿Qué quieres decir?
La chica solo le pregunto eso de vuelta.
Y entonces, el hombre cerro su boca como si se disculpara por su falta de respeto. La lluvia se sacudió.
Las lágrimas del cielo cargado de tristeza, se habían convertido en el rugido de una bestia asustada.
Como si temiera a esa única existencia, el cielo se alboroto.
--El tiempo de Syr ya termino… desde el principio, debería haber hecho esto. Era muy refrescante.
Su pecho se sintió bien.
Si se liberaba de algo como los sentimientos, sería muy simple.
Incluso ella misma no entendía por qué estaba siendo obsesiva hasta ese punto.
Porque ahora, eso con lo que estuvo obsesionada hasta ese punto, se había vuelto así de indiferente.
La chica murió y ella rio.
--El juego terminó.
Sus labios se curvaron.
Como una bruja, como un gobernante absoluto.
Levantando su flequillo, deshizo su largo cabello atado y lo dejo fluir por su espalda.
Al instante, la “Divinidad” que había estado suprimiendo se levantó de su cuerpo y una existencia única vino al mundo.
Su cabello gris se convirtió en un “cabello plateado”. Sus ojos grises se recubrieron de una “luz plateada”.
Exponiendo lo que había estado manteniendo en lo profundo de sus ojos—la “Verdad Divina” que se ocultaba en lo profundo de sus ojos, la Diosa “Freya” sonrió.
--No se lo entregare a nadie. Bell, tú eres mío.
Palabras Finales
El jefe final comenzó su ascenso.
Ya que es difícil tocar el contenido del volumen, hablemos de la comedia romántica (filosofía).
Había escrito en las palabras finales del volumen 8 de la historia principal que “la comedia romántica es profunda”, pero como esperaba, esta vez también fue muy difícil. ¿Qué tipo de historia sería divertida para una comedia romántica? ¿Qué debería hacer para que todos los lectores lo disfruten? ¿Lo importante tiene que ser el Moe, el nynya, o el dokidoki? ¿Qué hay que hacer para que puedan decir “¡Esta comedia romántica es la
mejor!”? Compré un montón de novelas ligeras y leí y busqué escenas de citas, realmente fue preocupante de varias maneras. Entonces, en conclusión, intentar escribir la mejor comedia romántica fue inútil.
Por eso, ¿Que debería hacer para que la heroína sea feliz? Solo pensé en eso y escribí.
El chico protagonista parado en la línea de visión un sin número de veces y con esto y aquello, practico y planeo varias cosas para hacer sonreír a una sola chica. Lo contrario a eso también es cierto. Mientras sacaba su egoísmo diciendo, “quiero que conozcas sobre mi (Bell), yo (Syr) arroje mi egoísmo diciendo que quiero hacer ese tipo de cosas contigo”. Este volumen 16 fue publicado no por el bien de todos los lectores, y mucho menos por Kami-sama, sino solo por el bien de una chica. Esta es la respuesta a mi comedia romántica (filosofía) en este punto del tiempo o, mejor dicho, es todo lo que puedo hacer.
Y entonces, el final de esta comedia romántica, es un juego de miradas de egoísmo contra egoísmo. Una historia que derrama lágrimas y sangre por el bien del amor, o alguna otra cosa los está esperando.
La “bomba” más grande de la serie exploto y el dado que fue arrojado también se rompió en miles de pedazos. Este es el egoísmo del autor, pero por favor vigilen la continuación hasta el final.
Con esto, pasemos a los agradecimientos.
Encargado Matsumoto-sama, y editor en jefe Kitamura-san, me dejé llevar diciendo ¡Esta vez cumplí la fecha límite! Y ahora parece que puedo ver la escena en la que estoy postrado en el piso por la siguiente fecha límite.
¡Yasuda Suzuhito-sensei, gracias por las maravillosas ilustraciones! ¡Al mismo tiempo, me disculpo por hacerlo dibujar una terrible numeración de frontispicios20…! Les agradezco profundamente a todos los relacionados. Y entonces, a todos los lectores que han tomado en sus manos los libros que se han vuelto cerca de 30 pasando por todas las series, realmente muchas gracias.
El siguiente volumen 17 quise sacarlo al mismo tiempo que este volumen 16, pero parece difícil. Me disculpo sinceramente. Por favor, esperen un poco más.
Muchas gracias a todos los que han leído hasta aquí. Con su permiso.
Oomori Fujino
20 Dorso de la primera hoja de una publicación que queda frente a la portada.








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