






Sábado 4 de abril - Preparando el hacinamiento
5,000 yenes.
Ese era el precio de la renta mensual de la habitación 106 de laCorona
House.
La CoronaHouse está compuesta por un edificio de dos pisos de
madera que fue construido hace 25 años.
Y el alquiler es barato, ya que su ubicación está bastante alejado del
centro de la ciudad.
Sin embargo, una habitación de seis tatamis con una cocina, baño y
tocador por 5.000 yenes al mes era un apartamento
extraordinariamente barato.
En realidad, el alquiler era (aparte de la habitación 106)
aproximadamente 10 veces más alto.
Además de eso, el depósito de seguridad era completamente gratuito.
Pero había una razón por la cual sólo la habitación 106 era súper
barata.
Cada persona que se había mudado aquí, sin excepción se fue con la
misma rapidez con la que vino.
El tiempo más corto fue de tres horas y el más largo fue a los tres
meses. Marcharse al tercer día era la norma.
Debido a eso, la renta seguía bajando.
Al comenzar el año el alquiler era de 10.000 yenes, pero se había
reducido a la mitad antes de la primavera.
—No la traigas tan descuidadamente, Mackenzie. El contenido de esa
caja es más valioso que tu vida— dijo el chico que estaba dentro del
súper barato departamento.
—¿Que me estás diciendo, Kou? A diferencia tuya, siempre tengo
cuidado.
—Siempre y cuando entiendas. Sigue trabajando, Mackenzie.
—Sí, sí... Me pregunto, ¿quién está ayudando a que te traslades? Caray.
El que se estaba mudando era Satomi Koutarou, de 15 años.
Llamándolo Kou era su amigo de la infancia, Matsudaira Kenji,
también de 15 años.
A cambio Koutarou lo llamaba Mackenzie.
Después de la ceremonia de entrada, el día después de mañana, ambos
serían estudiantes de preparatoria.
Hoy era el sábado 4 de abril.
Debido a que su padre se transfirió repentinamente debido a su
trabajo, Koutarou había comenzado a vivir solo en esta primavera.
Koutarou había visitado una agencia de bienes raíces que lo introdujo
a los apartamentosCoronaHouse.
Koutarou que había crecido a solas con su padre soltero, no quería ser
una carga para él y no dejó pasar la oferta, incluso antes de escuchar
la razón de la baja renta.
—De todas formas, Kou, es bueno que te las arreglaras para encontrar
una habitación libre en esta temporada, ¿Eh?
—Tuve suerte. Cuando mi padre me habló de la transferencia el otro
día, en serio entre en pánico.
La transferencia del padre de Koutarou se había decidido un poco
después de la mitad de febrero.
Ya había ocurrido cuando Koutarou estaba esperando los resultados
del examen de admisión de la preparatoria.
—Dicho esto, no se pudo evitar, cuando su compañero de trabajo
estaba herido y no podía ir.
—Eso es correcto.
Originalmente no era el padre de Koutarou el que se suponía que se
iba a ir, si no que un compañero de trabajo.
Sin embargo, el compañero de trabajo había sufrido un accidente con
una lesión grave y el padre de Koutarou tuvo que tomar su lugar.
—La transferencia fue repentina, pero podría ser una buena
oportunidad para experimentar la independencia del hombre. Además
ya somos estudiantes de preparatoria.
—Que positivo.
—Qué hay de ti, celebra el comienzo de mi viaje para convertirme en
un hombre.
—¿Qué se supone que haga?
Koutarou y Kenji llevaban una maleta llena de ropa.
Los dos habían estado llevando equipaje desde hace un tiempo, lo que
hace de ida y vuelta desde el apartamento hasta la furgoneta.
—¿Debo poner la nevera al lado del lavado?
Un hombre de mediana edad en ropa de trabajo asomó la cara hacia
fuera del apartamento y preguntó. Él era el conductor de la furgoneta
y había estado ayudando a Koutarou y Kenji a mudarse.
—¡Sí, por favor!
—Está bien.
Después de escuchar la respuesta de Koutarou, el hombre volvió a
entrar en la habitación.
Koutarou y Kenji siguieron el ejemplo y entraron.
—Pensar que esto cuesta 5.000 yenes al mes... es demasiado barato.
Cuando los dos cruzaron la puerta abierta, Kenji soltó un suspiro.
—Celoso, ¿no es así?
—Si pudiste rentar esto por 5000 yenes, hubiera querido alquilarlo.
La habitación es de un estilo japonés un poco viejo.
En la entrada hay una sala de suelo de madera que conduce al interior
de habitación de seis tatamis.
Al lado izquierdo de la sala estaba la cocina, y a la derecha un tocador
y el cuarto de baño.
Aunque la habitación era anticuada, estaba muy bien cuidada y limpia.
—Ten cuidado Kou, la maleta está a punto de golpear la pared.
—Lo sé, lo sé.
—Vamos a ver... Viejo, entremos de una buena ves.
—Oh, lo siento por eso, Cuatro Ojos.
Pasando al lado del hombre que instalaba la nevera en la cocina,
Koutarou y Kenji entraron en la habitación de seis tatamis.
Los dos se abrieron paso en la habitación llena de cajas de cartón y
muebles.
—Muy bien, ¿qué hacemos con esta maleta?
—Hmm, vamos a ponerlo en el armario.
—Okey.
Koutarou y Kenji trabajan juntos para poner la maleta en el armario.
Cuando se levantaron, el trabajador entró en la habitación.
—Eso fue lo último del equipaje ¿verdad?
—Sí, eso es todo.
—Muy bien, entonces con su permiso.
—Muchas gracias.
Koutarou, era un tipo atlético, había sido criado para respetar a sus
mayores y se inclinó de forma natural al hombre.
—El que debería inclinarse soy yo, muchas gracias.
El hombre sonrió suavemente, bajó la cabeza profundamente y salió
de la habitación dejando atrás varios documentos.
—Bueno, entonces, la primera parte ya está hecha.
—Aquí, Mackenzie.
Cuando Kenji estaba ajustado sus lentes, Koutarou le lanzó una botella
de plástico de té.
—Woah, gracias.
Al haber estado juntos por mucho tiempo, Kenji está acostumbrado a
esto, así que cogió la botella de plástico sin problemas.
—Está un poco tibia, ya que acaban de instalar la nevera.
Cuando él dijo eso Koutarou metió la mano en una bolsa de plástico y
sacó su propia botella de té que compró hace un rato en la tienda
cercana.
—Lo sé.
Abrieron y bebieron sus botellas al mismo tiempo.
—Ah... me siento vivo de nuevo.
Koutarou se sentó en una de las cajas de cartón, mientras que Kenji
se inclinó en la entrada de la sala.
Kenji veía el calendario colgado en la pared.
—De seguro el tiempo vuela rápido... el día después de mañana es la
ceremonia de entrada.
—Así es, tengo que desempacar todo lo necesario hoy.
Koutarou también miró el calendario que colgó junto a un reloj el
primer día que visitó la habitación.
—¿Hmm? ¿Qué vas a hacer mañana?
—Tengo un poco de trabajo que hacer mañana.
—¿Por qué hiciste eso? ¿No puedes al menos tomarte un día libre
mientras te estás mudando?
Kenji miró con asombro a Koutarou.
—Hay una gran cantidad de necesidades al comienzo de la primavera.
No me agrupes con ustedes que viven con sus padres.
—Tu viejo te dejó algo de dinero ¿no?
—No quiero tocar ese dinero a menos que tenga que hacerlo, es de eso
de lo que trata la vida.
—... No me importa si es para la vida o lo que sea, pero si colapsas, no
me digas que no te lo advertí.
—A diferencia de la gente inteligente, tengo una absoluta confianza
en mí resistencia.
—Sí, sí, bien, bien...
Kenji se encoge de hombros y suspira, mientras Koutarou estaba
inflando su pecho con orgullo.
—Entonces, ¿a qué hora empiezas mañana, Kou?
—Por la mañana, como siempre.
—Está bien, vendré por ti como de costumbre.
—Por favor.
Efectivamente los dos trabajan en el mismo lugar.
Cuando pasaron el examen de preparatoria, ambos aplicaron para el
mismo trabajo.
La suerte quiso que los dos fueran contratados y ya han empezado a
trabajar.
—Oye, Kou, ¿vas a ser capaz de despertar a tiempo cuando comience
la escuela?
—No hay problema, no hay problema.
—Para alguien que me necesita para despertarse cada fin de semana
para ir a trabajar, no eres muy convincente...
—No seas tan tacaño.
Como el trabajo durante los fines de semana por lo general comienza
en la mañana, que Kenji despierte a Koutarou era un hecho cotidiano.
—He empezado a vivir por mi cuenta, me he unido a la categoría de los
adultos. No puedo actuar como un niño para siempre.
—¿Eso significa que no tengo que recogerte mañana?
—Esto y eso son dos cosas diferentes, Mackenzie. Vas a hacer bien al
recogerme mañana.
—Como era de esperar...
Kenji bajó sus hombros con asombro.
—Gracias como siempre, viejo.
—...Toda mi motivación simplemente desapareció.
—No digas eso, eres joven, después de todo.
El timbre de la puerta sonó.
—¿Hmm?
—¿Un invitado?
Y antes de que Koutarou pudiera responder, la puerta se abrió y el
visitante entró.
—¡Hola! ¿Está Satomi-san en casa?
La voz de una niña se oía.
Era una voz que Koutarou había escuchado antes.
—Es la casera.
—¿Casera?
—Ah... Sí, ¡ya voy!
Koutarou dijo mientras se levantaba de la caja de cartón en la que
estaba sentado.
Kenji igualmente dejó de apoyarse en la entrada de la sala.
—Esa es una voz muy linda.
—Vamos Mackenzie, te sorprenderás.
—Muy bien.
Los dos se dirigieron a la puerta juntos.
—Hola Casera.
—Hola, Satomi-san.
Frente a la entrada había una chica que llevaba un delantal encima de
su ropa normal.
Cuando ella saludó, bajó la cabeza con gracia.
Ella tenía la edad Koutarou y Kenji, con algunos rasgos faciales
infantiles que aún permanecían.
Su largo cabello estaba atado con una cinta grande, hacía que emitiera
la impresión de una niña refrescante y saludable.
—¿Eh? ¿Casera? ¿Esta chica?
—¡Correcto! Esta persona es la propietaria de los departamentos
CoronaHouse. Sorprendido, ¿no, Mackenzie?
—S-sí...
Kenji miró, asombrado y asintió.
La palabra "casera" y la chica linda que estaba al frente suyo, no
podían ser juntados en la cabeza de Mackenzie, dejándolo atónito.
—También me sorprendió la primera vez.
—Todo el mundo se sorprende al principio. Fufufu...
La niña sonríe suavemente y miró hacia Kenji.
—Encantada de conocerte, soy la propietaria de los Departamentos
CoronaHouse, Kasagi Shizuka.

—E-Encantado de conocerte. Soy Matsudaira Kenji.
—Espero que nos llevemos bien, Matsudaira-san.
—Sí, lo mismo.
Kenji y Shizuka se saludaron entre sí.
—Casera, este chico es mi amigo de la infancia.
—Oh, ¿así es?
—Probablemente lo verás por aquí en el futuro, así que por favor
llámalo Mackenzie.
Shizuka parpadeó un par de veces y miró a Kenji.
—Eres japonés, ¿no es así? Con un nombre como Matsudaira...
—Ah, sí, por supuesto que es japonés. Su nombre completo es
Matsudaira Kenji, y si se acorta se obtiene Mackenzie.
—Ya veo, Ma y Kenji se convierte Mackenzie.
Satisfecha, Shizuka se pone la mano por la boca y empieza a reír.
—Así es como Kou me llama.
—¿Así que prefieres que te llame Matsudaira-san?
—No, Mackenzie está bien, ya estoy acostumbrado, después de todo.
—Lo tengo, Mackenzie-san.
En cuanto a Kenji se encogió de hombros, Shizuka empezó a reír una
vez más.
Y su pelo largo y la cinta comenzaron a agitarse suavemente.
—Así es, Casera, también vas a ir a la preparatoria Kitsushou-
harukaze este año.
—Je, qué casualidad
—Con un poco de suerte podríamos terminar en la misma clase.
—Fufu, entonces permítanme acompañarlos a la escuela
Shizuka se inclinó cortésmente una vez más.
—Así, Casera, ¿tenías algún asunto conmigo?
—Ah, cierto, se me olvidaba.
Shizuka apuntó a la ventana detrás de Koutarou y Kenji.
—En realidad hace un rato, vi a la furgoneta irse por la ventana y
pensé que era el momento para ayudar.
—¿Desde la ventana?
—Sí, Mackenzie-san, me ha tocado vivir en la habitación de arriba.
—¿No es maravilloso, estoy compartiendo un techo con la linda Casera.
—Bueno...
Shizuka miraba con una sonrisa.
—Me estas halagando, Satomi-san.
—... Por supuesto que estás compartiendo el mismo techo, se trata de
un apartamento después de todo.
—Es una cuestión de sentimientos.
—Fufufu, los dos de seguro se llevan bien... oh, es cierto, he venido a
ayudar. A diferencia del trabajo físico de antes, debería ser capaz de
ayudar a partir de ahora.
—Eso ayudaría mucho, Casera. Kou es bueno para romper cosas y salir
en un lío, y es malo en la limpieza.
—¡Oye, Mackenzie! ¡No digas cosas irrespetuosas!
—Sin embargo, es la verdad. Constantemente me causas problemas.
Y Kenji dejó escapar un gran suspiro mientras empuja sus lentes.
—¿Entonces Mackenzie-san siempre...?
—Sí, siempre estoy teniendo un momento difícil.
—Estoy muy agradecido.
—... Sólo agradecido. Oh, sí, Casera, tengo algo que me gustaría
preguntarte, ¿si eso está bien?
—Sí, ¿qué es?
Shizuka sonrió y asintió con la cabeza.
—¿Por qué el alquiler de la habitación es sólo de 5.000 yenes?
—¡O-Oye, Mackenzie! No preguntes eso de repente.
Koutarou consciente de las circunstancias comenzó a entrar en
pánico.
—Eso es porque quiero saber. Con esta gran habitación y un
propietario fiable no puedo encontrar nada malo.
—Pero ya sabes, este apartamento fue dejado atrás por los padres de
la Casera y...
—No me importa, Satomi-san
Koutarou estaba preocupado por enojar a Shizuka, pero ella sonrió con
calma y negó con la cabeza.
—La preocupación de Mackenzie-san es justificable. Fufufu, ¿además
no has notado que Mackenzie-san está preocupado por ti, Satomi-
san?
—Casera…
—Además, no hay mucho que pueda hacer con este asunto.
—Ja, haah....
Koutarou asiente con una mirada de disculpa en su rostro y Shizuka
vuelve a Kenji.
—En realidad... en esta habitación... aparece.
—¿Aparece? ¿Que aparece?
—Hay rumores de que un fantasma aparece en esta habitación.
—¿¡Un fa-fantasma!?
Kenji sorprendido empezó apresuradamente a mirar alrededor de la
habitación.
—No lo he visto por mí misma, pero cada inquilino aquí lo hace.... y no
se quedan por mucho tiempo.
—Un fantasma... eso es difícil de creer, aunque...
—Yo también lo creo... pero que todos los inquilinos hayan dicho lo
mismo cuando se mudaron, por lo que puede ser verdad.
Kenji estaba perplejo y Shizuka sonreía amargamente mientras bajaba
los hombros.
—¡Déjamelo a mí, Casera! ¡No voy a ser echado por un fantasma!
—Eso se oye tan seguro. Por favor, vive aquí el tiempo suficiente para
borrar cualquier rumor acerca de fantasmas.
—¡Por supuesto!
—Pero pensar que hay un fantasma en esta habitación...
Kenji todavía convencido dio otra mirada alrededor de la habitación.
—Nada va a venir de pensar en ello demasiado, Mackenzie. Ya que la
casera ha venido, vamos a empezar a desempacar.
—Ah, tienes razón.
Impulsado por Koutarou, Kenji volvió a la normalidad.
—Kou es un cabeza dura por lo que probablemente va a estar bien,
incluso si aparece un fantasma.
—Esas palabras duelen...
—Eso es a propósito.
—Lo sé... bueno, entonces, vamos a empezar, ¿Casera?
—Por supuesto, Satomi-san, pero los dos de seguro hacen un gran
equipo.
Mirando a Koutarou y Kenji ir y venir, Shizuka se echó a reír.
—¿Eso es así?
—Casera, por favor no digas cosas terroríficas.
—Mackenzie, no tienes que decirlo así, ¿verdad?
Mientras Koutarou y el resto murmuraban sobre ellos,
desempaquetaron el equipaje.
Gracias a la cooperación de Kenji y Shizuka, habían desempacado
suficiente equipaje para establecerse antes de la cena.
—Voy a ir a casa, no olvides que hay trabajo mañana, así que mantén
el desembalaje al mínimo y vete a la cama.
—Lo sé, lo sé... sería malo quedarse dormido, ¿verdad?
—Tu "lo sé" es la cosa menos confiable que conozco, aunque...
Kenji suspiró una vez más mientras tomaba sus zapatos esparcidos
en la entrada.
—Entonces, yo también voy a irme ahora, Satomi-san.
—Casera, no tienes que llamarme Satomi-san, vamos a ser
compañeros de clase el día después de mañana.
—Hmm, bien... Satomi-kun.
—Sí, es mejor de esa manera.
—Está bien, entonces te llamaré así.
Con una sonrisa brillante, Shizuka se puso sus zapatos que estaban
dispuestos cuidadosamente.
Al mismo tiempo Kenji abrió la puerta frontal.
—Muchas gracias por hoy, Casera.
Al escuchar el agradecimiento de Koutarou, los dos salieron por la
puerta.
—No hay necesidad, me alegra poder ayudar.
—... No hay gracias para mí, ¿eh?
—Es más un dar y recibe.
—No lo creo...
—Bueno, entonces, Satomi-kun, adiós.
—Adiós, Casera.
—Date prisa y vete a dormir.
—Lo entiendo, lo entiendo.
Con el sonido de la puerta, Kenji y Shizuka se desvanecieron.
El solitario Koutarou comenzó a desempaquetar una vez más después
de comer un almuerzo, que también había comprado en la tienda.
—Hmm... ¿Y ahora qué hacer con este bate?... no puedo tratar esto como
cualquier bate viejo después de todo... y no puedo dejarlo en el
paragüero…
Koutarou sostenía un bate en la mano, pensando en un lugar para
ponerlo. El bate fue firmado y utilizado por el llamado Dios del bateo,
el legendario bateador.
Era uno de los tesoros que Koutarou más valoraba.
—Está bien, voy a conseguir un puesto para decorar, pero por hoy
tendré que dejarlo la esquina.
Koutarou dejó el bate y abrió una nueva caja de cartón.
—Ahora qué es esto...
Rasgando la cinta, asomó dentro.
—Este también tiene tesoros...
Trofeos, certificados, escudos conmemorativos. Y su amado guante.
Estos son todos los recuerdos de una época de escuela media de
Koutarou.
—¡Vaya! ¿Esto también estaba aquí?
Entre los tesoros de recuerdos había uno que no encajaba con el resto.
—Voy a tener que encontrar un buen lugar para poner esto...
Era un sweater tejido a mano. Koutarou recogió un poco de papel cerca
y cuidadosamente lo envolvió para arriba y lo puso en la parte trasera
del armario con la maleta.
—Y eso es todo.
Koutarou aplaudió mientras se alejaba del armario.
Y de repente su teléfono celular que se había dejado cargando en una
esquina de la habitación empezó a sonar.
—¿Hm? ¿Es mi viejo?
Sólo había una persona con ese tono entre los contactos de Koutarou.
Satomi Yuichirou.
El nombre que aparecía en la pantalla de los teléfonos celulares del
padre de Koutarou.
Koutarou cogió el teléfono y lo colocó junto a su oído.
—¿Hola, papá?
—Oh, ahí estás Koutarou.
La voz en el teléfono era de hecho el padre de Koutarou, Yuichirou.
—¿Cómo va todo por allí? ¿Has desempaquetado todo tu equipaje?
—Poco a poco, Mackenzie y la casera me ayudaron, así que es por lo
menos habitable.
—Ya veo. ¿Le has dado las gracias a ambos correctamente?
—Por supuesto, ¿cómo te va a ti?
—Estoy viviendo en un dormitorio después de todo, por lo que incluso
si no hago nada me servirán la cena y me prepararan el baño. Si sólo
lavaran mi ropa, así que no hay nada de que quejarse.
—Bueno, estas peor que yo, que vivo por mi cuenta, así que estaba
preocupado, viejo.
—Jajaja, es cierto.
La familia de Satomi consistía simplemente en Koutarou y Yuichirou, y
Koutarou había hecho casi todo el trabajo de casa por su cuenta.
Por supuesto, él no era necesariamente bueno en eso.
Sin embargo, si Koutarou no lo hubiera hecho, Yuichirou habría pasado
por un lío más grande.
Yuichirou era un hombre que era terrible con las tareas domésticas.
—Vivir separados será una buena oportunidad para ti, para encontrar
una buena pareja.
Koutarou quería que su padre se volviera a casar tan pronto como
fuera posible.
Le preocupaba que su padre fuera a morir de hambre o que su
habitación se llenara de tierra si no lo hacía.
—Jajajaja, eso es un poco...
Sin embargo eso probablemente no vaya a pasar en un corto plazo.
La razón es que Yuichirou todavía estaba enamorado de su difunta
esposa.
Koutarou entiende esto y no expresó ninguna queja.
—Hmm, bueno, parece que todo va bien.
—Eres un hombre demasiado viejo, no te olvides de sacar la basura.
—Lo sé, lo sé.
—Vamos a ver eso.
Koutarou sentía que era capaz de entender cómo Kenji se sentía a su
alrededor.
—Bueno, no te sostendré más, además de que todavía tengo un poco
más de desembalaje que hacer.
—Voy a hacer lo mismo, hablare contigo más tarde, viejo.
—Sí, buenas noches, Koutarou.
—Buenas noches.
Koutarou casualmente colgó el teléfono.
—Me preguntaba qué pasaría cuando de repente se planteó la
transferencia de trabajo, pero...
Koutarou a continuación, puso el cargador de nuevo en el teléfono.
—Por ahora todo va bien.
Sonrió y después de tomar un respiro, rápidamente comenzó poniendo
en orden su habitación.
—¿Ya son las once?
Koutarou se detuvo cuando vio que el reloj se acerca a las 23:00.
—Creo que voy a dejar esto por hoy y me iré a la cama, si me quedo
dormido, voy a escuchar los gritos de Mackenzie.
Koutarou había estado ocupado mudándose estos últimos días,
además de que él tiene trabajo por la mañana.
Así que decidió que lo mejor sería ir a la cama temprano.
—Muy bien, es hora de dormir.
Koutarou abrió el armario y sacó un futón con una cubierta floral que
Shizuka había preparado para él.
Con un gruñido, él hizo a un lado una caja de cartón y arrojó el futón.
En ese momento él mira hacia abajo en el futón.
—Supongo que debería extenderlo correctamente.
Después de haber cambiado de opinión, Koutarou decidió extender
correctamente hacia fuera la cubierta floreada del futón.
La casera se sentiría mal, si él descuidadamente arrojara el futón.
—Ahí vamos.
Terminado de extender el futón, Koutarou apagó la luz y se arrastró
dentro.
—Buenas noches.
Cuando lo dijo sin dirigirse a nadie en particular, Koutarou cerró los
ojos.
Koutarou se quedó rápidamente dormido y exhaló relajadamente.
—Zzzzz...
Lo único que se oía en la habitación 106 era la respiración de Koutarou,
que era casi tan fuerte como un reloj.
Y el sonido se ahogó por la TV en la habitación 105 o Shizuka al abrir y
cerrar la puerta de la habitación 206 arriba de la suya.
Sin embargo, eso fue sólo hasta la medianoche, después de las 02:00
a.m. la respiración relajada de Koutarou podía ser escuchada de nuevo.
Y luego, en la habitación 106, un pequeño sonido se oyó.
Sin embargo no fue Koutarou que estaba en un sueño profundo, sin
mover un músculo.
El ruido venía de la ventana, sin embargo, no era como si la ventana
estuviera mal construida o porque el viento soplaba.
A pesar de que la ventana mantuvo un traqueteo, y el sonido se hacía
cada vez más fuerte.
Y después de unos minutos, el sonido había crecido hasta volverse
irritable.
—Zzzzz...
Pero a pesar del sonido, Koutarou no mostró signos de despertar.
—Mmm~, Mackenzie ya detente...
De hecho, incluso empezó a hablar dormido.
Si su propia voz no lo despertaba, ni la ventana podría.
Y como si respondiera a la voz de Koutarou, el sonido de las ventanas
se detuvo.
—Guehefuefuefue.
Sin embargo, justo cuando Koutarou comenzó a hablar dormido de
nuevo, la ventana sonó, casi como si sobresaltara.
Después de que hizo silencio por un tiempo, Koutarou había dejado de
hablar dormido y unos pocos minutos pasaron, pero los incidentes no
se detuvieron.
Un sonido fuerte se oyó, era casi como si una pequeña botella de vidrio
se hubiera caído y roto.
Sin embargo, la fuente del sonido no se pudo encontrar en el interior
de la habitación.
El ruido continuó y, al mismo tiempo una pelota de béisbol rodó por el
tatami.
Pero la fuente del sonido, tampoco podía ser encontrada.
Los ruidos continuaron, y fueron aumentando, varias veces más fuerte
que la ventana de delante.
—Jejeje, Mackenzie, ¿no puedes manejar a la Casera? Ella es linda,
después de todo~.
A pesar de la conmoción, Koutarou no mostraba signos de despertar,
de hecho, una vez más empezó a hablar dormido.
—Tienes buen aspecto, pero no tienes agallas.
Y como para ahogar la charla del sueño de Koutarou, los misteriosos
ruidos se hicieron aún más fuertes y varias cosas en la sala
comenzaron a temblar.
A medida de que la habitación estaba en el apogeo del caos, muebles
y cajas comenzaron a sacudirse con el ruido cada vez más alto.
Incluso con los ruidos fuertes justo al frente de él, Koutarou no se
despertaba.
Incluso su amigo de la infancia, Kenji tiene un momento difícil para
despertarlo, este tipo de ruidos no eran nada para Koutarou.
—Uehehehehe.
Una vez más el ruido fue interrumpido por la charla del sueño de
Koutarou.
Y si este ruido fue causado por alguien...
—¡Para con el traqueteó, Mackenzie!
...Ese alguien debe de estar asombrado por el sueño pesado de
Koutarou.

Domingo 5 de abril - Trabajo Part-Time
—Haaa~~h
—Me sorprendiste, Kou, que hayas podido despertar por tu cuenta…
—Me fui a la cama temprano, después de todo.
Koutarou y Kenji, vestidos con ropas de trabajo, caminaban juntos.
Como era sábado en la mañana, sólo ellos dos caminaban por la
banqueta.
—Como dije, yo ya soy un adulto autosuficiente que vive por su cuenta,
Mackenzie-kun.
—Y espero que siga así.
—Por supuesto que sí.
—Ya lo veremos… Por cierto ¿Qué pasa con el asunto de antes?
—¿El asunto de antes?
Kenji puso cara seria y bajo la voz.
—Tú sabes, acerca de “ellos” apareciendo en esa habitación…
—¿Apareciendo? Ah, sí… ¡Estás hablando del fantasma!
Comprendiendo la razón de las preocupaciones de Kenji, Koutarou
aplaudió y sonrió.
—El fantasma no apareció en lo absoluto.
—¿De verdad?
—Sí, no pasó nada hasta que me quede dormido y fue tranquilo
durante toda la noche. Además, si lo piensas, si se me hubiera
aparecido el fantasma ¿Crees que yo sería capaz de despertarme solo?
—Tienes razón. Si no hubieras podido dormir bien, no habría forma de
que te levantaras solo.
Kenji le habló sintiéndose relajado.
—Fuhahaha Mackenzie, no pensé que fueras de los que cree en
fantasmas.
—¿Qué?
—Para que tú te preocupes de fantasmas cuando siempre estás
hablando de ciencia.
Koutarou estaba burlarse de Kenji.
Kenji infló sus mejillas y dijo.
—¿Y qué con eso? ¿No puede un ciudadano del mundo de la ciencia
odiar a los fantasmas?
—Si tienes miedo, sólo dilo.
—Sí, miedo, mucho miedo. Incluso si los fantasmas existen o no, cosas
extrañas suceden todos las días.
—Lo estas tomando muy en serio.
A medida que Koutarou iba encogiendo los hombros, ellos se
acercaban a las puertas de la escuela Kitsushou-Harukaze, que era la
escuela donde los dos asistirían a partir de mañana.
Kitsushou-Harukaze está a unos 20 minutos a pie de la estación más
cercana.
También estaba a unos 20 minutos a pie desde laCoronaHouse.
Los departamentos CoronaHouse, la preparatoria Kitsushou y la
estación forman un triángulo equilátero, y todo el bullicio urbano
estaba reunido en el interior de dicho triángulo.
Kitsushou-Harukaze se estableció hace unos años, poco después de la
fusión de los municipios vecinos, Kitsushou y Harukaze.
Después de la fusión, una preparatoria sería necesaria para que
asistieran los niños de ambos municipios.
Los planes para la construcción de la escuela ya existían antes de la
fusión y Kitsushou-Harukaze naturalmente se convirtió en una
preparatoria a gran escala.
No era tan grande como una escuela en la ciudad, pero para una
escuela suburbana, era tan grande como debía de ser.
—¡Lucha, Lucha, Lucha! ¡Vamos, Harukaze!
Razón por lo que a pesar de ser vacaciones de primavera, ya hay un
montón de estudiantes que participan en las actividades de club.
—El club de béisbol... El torneo de primavera debe de haber terminado
ya y el tercer año por ahora se ha graduado.
—Parece bastante animado, me imagino que es todavía más cuando
los de primer año se integran.
En cuanto a los estudiantes uniformados que pasan por la puerta
principal, el sitio de trabajo es un poco más adelante.
—…
Incluso pasando por la puerta principal, Koutarou mantuvo los ojos
fijos en el patio de la escuela.
Pichando, bateando, corriendo y atrapando. Koutarou había estado
haciendo lo mismo hace algún tiempo.
—Oye, Kou... ¿Estás seguro de que no quieres unirte al club de béisbol?
Kenji le preguntó a Koutarou en un tono serio.
—Está bien. Vivir por mi cuenta, trabajar medio tiempo y el béisbol,
todo al mismo tiempo no será posible.
Koutarou quitó sus ojos del patio del colegio, miró a Kenji y le sonrió.
—Kou...
Koutarou puso una sonrisa solitaria.
—Además, está la sociedad de tejido, así que no hay razón para ser tan
pesimista.
—¿Qué hay con eso? La sociedad de tejido…
—¿Hmm?
—¿Hablas en serio acerca de unirse a un club?
—Por supuesto que estoy hablando enserio.
Koutarou había decidido unirse a la sociedad de tejido desde que fue
reclutado en el anuncio de los resultados de los exámenes de la
preparatoria.
—Estas bromeando ¿Cierto? Simplemente no va contigo.
Kenji miró el cuerpo de Koutarou mientras decía eso.
Un gran cuerpo, físico robusto y grandes manos.
Kenji no creía que el tejido y la artesanía eran algo adecuado para
Koutarou.
Si en algo él era el mejor es en despedazar.
—Solo espera y veras, me asegurare de tejer una bufanda para ti tarde
o temprano.
—Por favor, no lo hagas, me estás haciendo sentir mal… Estoy
temblando de solo pensarlo.
—Tienes razón, me siento igual. Voy a tejer una para mí.
Los dos sonrieron con ironía y se miraron uno al otro.
—Admítelo, tu objetivo es la hermosa presidenta del club que te
reclutó.
— “No voy a decir que no tiene nada que ver.
—¿Oh? No esperaba esa reacción… Yo estaba seguro de que irías detrás
de la presidenta del club… ¿Estoy equivocado?
Ya que son amigos desde la infancia, Kenji vio a través de la reacción
de Koutarou.
—De cualquier manera, voy a pasar mi juventud con Sakuraba-senpai
en la sociedad de tejido.
—Hmm, eso lo hace sonar divertido, tal vez debería unirme también…
—Déjalo, si un donjuán como tú se acerca a Sakuraba-senpai, ella
terminara mancillada.
—¿Qué se supone que significa eso? No me trates como si diera asco.
—Solo piénsalo, antes en el día de San Valentín cuando recibiste todos
los chocolates de la clase. Los otros chicos lloraron lágrimas de sangre.
—Eso no fue mi culpa.
Kenji suspiro mientras oía el mismo argumento otra vez.
—Para nada, eso fue completamente tu culpa. No creo que un
resentimiento por la comida, se perdone tan fácilmente.
—Pero al final tú te comiste la mayoría de ellos de todos modos,
además en realidad, no fue culpa mía. Es fácil darme chocolate a mí,
pero indirectamente te los dieron a ti–
Kenji se detuvo a media frase.
—¿Hmm? ¿Pasa algo malo?
—No, no es nada, de hecho, no voy a decirte.
—¿Qué se supone que significa eso?
—Llegaremos tarde si no te apuras.
—Espera, ¿Qué pasa con la prisa repentina?
Los dos llegaron al lugar de trabajo poco después.
—¡HAAA!
Junto con el grito de Koutarou, una gran piedra comenzó a rodar.
—Koutarou-chan, realmente eres fuerte.
La anciana se puso a conversar con Koutarou.
La mujer llevaba ropa de agricultor y en sus pequeñas manos sostenía
una espátula metálica.
—Todavía soy joven, señora. Pero en cambio no soy bueno en trabajos
cuidadosos, a diferencia de usted.
—Hohoho, eso podría ser cierto, gracias por la ayuda, Koutarou-chan.
—Siempre me das dulces, así que no es molestia.
—¿Cómo lo llamas? ¿Dar y recibir?
—Jaja, así es... De todas formas voy a volver a mi puesto, la veré
después, señora.
—Gracias de nuevo.
Koutarou se alejó de la anciana y se dirige a su división de tierra
asignada a unos doce de metros de distancia.
—Ahora bien.
Koutarou mira a la anciana, la ve en cuclillas y cavando con su pala
el suelo a sus pies.
—Fufufu... supongo que entonces voy a empezar con mi trabajo de
nuevo, no puedo permitirme perder contra la señora.
Koutarou enrolló las mangas de su ropa de trabajo, recogió una pala
y empezó a cavar el suelo junto a sus pies.
Koutarou trabaja en ruinas de excavación, la anciana de antes era una
compañera de trabajo.
Ella había ayudado Koutarou un montón de veces cuando él inicio.
Por cierto, Kenji estaba haciendo el mismo trabajo que Koutarou.
Sin embargo, él había sido asignado a una división de tierra diferente
y ya que el lugar de la excavación era muy grande, él estaba fuera de
la vista de Koutarou.
En las ruinas, el grupo de Koutarou fue designado a desenterrar la
generalmente llamada ´”Ruinas Kitsushou-harukaze".
Las ruinas fueron descubiertas por casualidad cuando un proyecto de
ampliar las instalaciones de la preparatoria Kitsushou-Harukaze
estaba en construcción.
Como se puede adivinar por las circunstancias del descubrimiento, las
ruinas están cerca de dicho establecimiento.
La escuela se encuentra a pocos minutos a pie y está a la mitad de una
cuesta. Las ruinas estaban en lo alto de dicha cuesta.
Así que si se continúa la subida por la ladera más allá de la escuela
llegarías al sitio de excavación.
En el momento en que se descubrieron las ruinas, que se cree que son
de finales del Periodo Yayoi, no se esperaba encontrar nada de valor.
Esto se debía a que sólo artículos muy comunes se habían encontrado.
Sin embargo, tras el análisis de los artículos, no pudieron escatimar
su valor monetario.
Todos ellos eran de más de 10.000 años de antigüedad.
Sólo elementos comunes fueron encontrados en las ruinas, pero fue
un asunto distinto si se utilizaron hace 10.000 años.
Hace 10.000 años fue el período inicialJōmon.
Artículos simples de barro y bronce de uso común del periodo Yayoi
con más de 10.000 años de antigüedad ya eran suficientes para una
inversión a gran escala.
El descubrimiento podría invalidar por completo el campo de la
arqueología después de todo.
Y para acelerar la excavación se requiere de una gran cantidad de
trabajadores, y carteles de contratación fueron impresos en masa.
Koutarou y Kenji, que habían estado buscando un trabajo de medio
tiempo, aprovecharon la oferta. Y ya que estaba tan cerca de la escuela,
era una elección obvia.
En cuclillas mientras lentamente cavaban un camino en el suelo poco
a poco fue muy agotador.
Sin embargo, Koutarou, que había sido un receptor durante la toda la
escuela secundaria, no le afectó tanto trabajar así.
A pesar de que al principio no estaba acostumbrado, después de más
de un mes de trabajo ya estaba completamente acostumbrado.
—Lo único que encuentro es tierra, no importa lo mucho que cave...
Según los arqueólogos del área que Koutarou tenía a cargo, esta
contenía un edificio utilizado durante las ceremonias religiosas. Sin
embargo, a pesar de los esfuerzos de varios trabajadores no habían
encontrado nada.
—No somos los únicos que desentierran en un lugar completamente
vacío...
Desde que comenzó a trabajar, Koutarou sólo había visto tierra y polvo.
—El área de Mackenzie parece mucho más divertida, ya descubrieron
muchas cosas.
El trabajo tedioso e inmutable aburría a Koutarou.
—“Koutarou...”
—¿Hmm?
En ese momento, Koutarou creyó oír la voz de alguien
—Pensé que oí algo... parece que fue la señora de antes.
Koutarou se levantó y empezó a buscar la fuente de la voz, sin
embargo no pudo encontrar a alguien que le podría haber llamado.
Él era la única persona en esta área y la señora estaba de espaldas
hacia él.
—"Me pregunto si me imagine eso...
Koutarou inclinó su cabeza confundida, y la voz entró en los oídos de
Koutarou una vez más.
—“Koutarou...”
—Esa no es la voz de la señora... pero siento como si la conociera muy
bien... No, tal vez es la primera vez que lo escucho…
—“Por aquí...”
—¿Aquí? ¿En el otro lado...?
Después de escuchar la voz por tercera vez, Koutarou fue capaz de
determinar el origen de la voz. Venía de una zona arbolada a unos 10
metros de distancia.
—"Sí".
Koutarou dejó la pala a sus pies y se aproximó a la zona arbolada.
—¿Es una de las bromas de Mackenzie, o se trata de otra persona?
Koutarou estaba casi seguro de que era una de las bromas de
Mackenzie, por lo cual no se sentía ningún peligro.
Sin embargo, en este caso podría ser alguien en problemas, por lo que
decidió echar un vistazo solo para estar seguro.
—En serio, seremos estudiantes de preparatoria mañana y ahora él
está perdiendo su tiempo haciendo travesuras... Cuando lo atrape, lo
haré confesar de quién es la voz grabada.
—Bien.
Después de no recordar la voz, Koutarou asumió que Kenji había
grabado la voz de una chica que había convencido.
—Hmm, es bastante espeso...
Koutarou abrió un camino a través de una zona arbolada espesa,
haciendo crujir los arbustos.
Debido a los árboles altos y la maleza demasiado crecida, su vista era
horrible.
La maleza empujaba a Koutarou mientras camina a través de ella, por
lo que era doloroso pasar a través.
—Oye, ¡Mackenzie! Estás por ahí ¿no? ¡Date prisa y muéstrate!
La maleza que molesta a Koutarou comenzó a irritarlo y le instaron a
encontrar Kenji y salir de allí.
—Ven y dime quien es la chica que has enganchado en esto.
Entonces la sensación de pisar el suelo debajo de los pies de Koutarou
de repente desapareció.
—¿Eh?
Oh mierda, ¿¡Un agujero en el suelo!?
Para el momento en que se dio cuenta, Koutarou ya había sido tragado
por la tierra.
—¡Ow!
Ser lanzado repentinamente en el suelo hizo que Koutarou perdiera el
aliento y un agudo dolor recorrió la parte posterior de su cabeza.
Después de haber caído hubieron buenas y malas noticias.
La buena noticia era que el agujero no era tan profundo.
La mala es que Koutarou se había golpeado la cabeza con una roca al
caer.
—Ouch, eso dolió… Todo esto es culpa de Mackenzie…
Koutarou puso su mano sobre su cabeza herida y se puso de pie.
Gracias a su cuerpo excepcionalmente robusto, no hubo lesiones
graves, además de un golpe en la cabeza.
—¿Eh? ¿Dónde estoy?
Levantándose, Koutarou pudo ver a su alrededor.
A pesar de ser el fondo de un agujero, no era negro, en cambio, era un
poco brillante.
Es demasiado brillante para sólo ser la luz que entra desde arriba del
agujero. La luz se comparaba con la de una señal de salida de
emergencia en un pasillo obscuro.
—Hay algo aquí... Una especie de soporte y varios pilares... Incluso el
suelo está pavimentado.
Era una vista misteriosa, de aproximadamente 10 metros en todas las
direcciones.
El área estaba llena de losas planas enterradas, que formaban un piso
firme y resistente.
Varios pilares, unos tan altos como una persona de pie, estaban
encima del piso.
En la parte superior de cada uno de los pilares había una esfera
brillante.
La luz en la sala venía de las esferas con un débil resplandor.
Y como si estuviera rodeado por los pilares, había solo un soporte.
En la parte superior del soporte estaba una estatua humana que
miraba hacia abajo a Koutarou.
—¿Son estas las ruinas de ese santuario religioso que supuestamente
fue enterrado por aquí?
La estatua en la parte superior del soporte parecía un dios, en lo alto,
los pilares que la rodeaban la iluminaban.
Alguien había dicho que era un templo, nadie le creyó, era este un tipo
de lugar místico.
—"Koutarou..."
La voz que había estado llamando a Koutarou llenó el área.
—Esa voz otra vez… Hey, ¿¡Hay alguien ahí!? ¿Por qué dices mi nombre?
El sorprendido Koutarou empezó a buscar en la habitación, sin
embargo, no podía ver nada de movimiento.
El único que se movía era el propio Koutarou...
—"Koutarou, he estado esperando todo este tiempo..."
—¿Esperando? ¿¡Dónde estás!? ¿¡Quién eres tú!?
Ni siquiera Koutarou podía creer que fuera una de las bromas de Kenji.
Koutarou sintió dudas acerca de la misteriosa voz, sin embargo, no
expresó esas dudas.
—Uwah, ¿¡Q-qué!?
De repente, la estatua en la parte superior de la base comenzó a brillar,
pero esto no se debía a la luz de los pilares.
Fue la propia estatua que había comenzado a brillar.
Al principio la luz era débil, apenas perceptible, pero luego empezó a
brillar.
—"Incontables días y noches han pasado. Mirando amaneceres y
anocheceres. No sé cuántas veces he soñado con este momento... "
—¿La estatua? ¿Eres tú la que habla?
La estatua disparó luz. Al principio parecía una luz normal, pero poco
a poco la luz gradualmente empezó a tomar la forma de algo.
—"Yo no soy una estatua. Esta es una de las ofrendas que me dieron.
Aunque la pureza de ello me permite usar mis poderes como punto focal,
pero no soy yo.”
Eventualmente la luz asumió la forma de una persona. Parecía casi
como si la estatua se hubiera transformado en una persona.
—...Koutarou, finalmente nos conocemos...
—¿Una chica...?
La luz deformada sobre la estatua reveló la figura de una chica joven
con uno ojos tranquilos y apacibles.

Domingo 5 de abril – ¡Y la invasión comienza…!
Luz blanca resplandecía.
—… ¿Q-Qué?
Despertando, Koutarou se encontró acostado y mirando hacia la
lámpara fluorescente en el techo.
—¿Por qué estoy acostado? ¿Y dónde es esto?
—¿Finalmente despertaste?
Koutarou parpadeó un par de veces mientras sus ojos se ajustaban a
la luz y la cara de Kenji cayó en el enfoque.
—¿Mackenzie?
—No mires tan estupefacto. Me diste un susto cuando escuché que de
repente te caíste en el trabajo.
—¿Me caí?
—Sí, te resbalaste y te caíste, supuestamente así es como te hiciste ese
chichón en la cabeza.
—Ouch, realmente hay un chichón.
Mientras se frotaba la cabeza, Koutarou inspeccionó el área y se
encontró a sí mismo en una cama dentro de la habitación de un
hospital.
—Si mal no recuerdo, había una gran piedra sobre la zona en la que la
señora estaba excavando…
Koutarou recordó lo que había hecho antes de que despertara en el
hospital.
—Esa anciana estaba preocupada por ti también.
—Me aseguraré de hacerle saber después que estoy bien… De todos
modos, después de mover la piedra, regresé a mi área asignada…
Koutarou se detuvo y pensó por un rato y entonces continuó.
—… ¿Qué pasó después de eso?
— ¿Por qué me preguntas? Probablemente te resbalaste y caíste ahí,
fuiste encontrado en medio del área de excavación.
—Mmm…
Koutarou ladeó la cabeza y reflexionó.
— ¿Qué?
—Mmm… Creo que sucedió algo más, pero…
Algo se sentía fuera de lugar para Koutarou, el chichón en la parte
posterior de su cabeza y él ser encontrado en medio del sitio de
excavación hizo que la conclusión de Kenji pareciera muy probable.
Sin embargo esa explicación no dejo satisfecho a Koutarou.
—No seas estúpido, tal vez estabas soñando.
—Mmm…
Cuando Koutarou cruzó los brazos y trató de recordar, la enfermera a
cargo de Koutarou entró empujando un carrito.
—Oh, estás despierto.
—Gracias a usted.
Kenji, quien se había encontrado con la enfermera antes, le hizo una
ligera reverencia.
—Fufu, ¿no deberías estar agradecido con tu compañero?
La enfermera sonriente le echó un vistazo a la cara de Koutarou.
—¿Agradecido?
—Sí, Kenji-kun se sentó a tu lado todo el tiempo con una mirada
preocupada en su cara.
—¡O-Oiga!
—No hay necesidad de estar avergonzado, Kenji-kun, eso es muy lindo
de ti. ¿O tal vez los dos están saliendo?
—No, en absoluto…
Kenji negó fríamente la pregunta.
—De hecho, los dos estamos saliendo.
Koutarou, por otro lado, rápidamente lo confirmó.
—¡¡Así que realmente están saliendo!! ¿¡O-Oigan, cuál de ustedes es el
que recibe!?
—Oye, ahora…
—¡Idiota!
Kenji le tiró un puñetazo a Koutarou para callarlo.
—¡Ouch!
—¡Detente Kenji-kun! No hay razón para golpear a tu pareja en la
cabeza de esa manera.
—Por favor deja de decir esas cosas horribles.
Satisfecha por la reacción de Kenji, la enfermera señaló hacia los
vendajes alrededor de la cara de Koutarou.
—Fufufu, lo siento. Pero como puedes ver, Koutarou está herido, así
que por favor no lo golpees demasiado.
—Lo siento. Mi culpa, Kou.
—No te preocupes por ello.
—Ahora que eso está arreglado… Aquí tienes, Satomi-kun.
La enferma estiró la mano hacia el carrito que había estado empujando
y sacó un termómetro y se lo entregó a Koutarou.
—¿Podrías medir tu temperatura con esto? Sólo para estar seguros.
—Sí, por supuesto.
—Cuando acabes con eso puedes irte a tu casa por hoy, pero si notas
cualquier cambio físico, tienes que regresar, ¿de acuerdo?
—Entendido.
—Bien, te dejaré el resto a ti, Kenji-kun. Por favor, entrega este archivo
a la cajera cuando salgan.
—Entendido. Gracias.
—Adiós entonces a los dos.
La enfermera sonriente se despidió con la mano y se dio la vuelta y se
movió hacia el siguiente paciente.
—Oye, Mackenzie.
—¿Mm?
Kenji, quien estaba hojeando el archivo, miró a Koutarou.
—¿Estás apuntando hacia esa enfermera esta vez?
—¡Idiota!
Kenji levantó su puño hacia Koutarou, pero al recordar las palabras de
la enfermera, se contuvo de golpear la cabeza de Koutarou de nuevo.
—En serio, no puedo creerlo…
En cambio, Kenji suspiró.
—Perdón, perdón.
Koutarou colocó el termómetro en su axila mientras sonreía.
Al dejar la habitación del hospital, Koutarou pasó al lado del cajero, se
lo dejó a Kenji y se dirigió hacia la farmacia del hospital.
Koutarou tenía heridas en él aparte del chichón, así que sólo para estar
seguro, fue a buscar medicinas que podría necesitar.
—Por aquí.
Koutarou siguió el letrero de dirección colgado en una esquina del
pasillo.
La farmacia estaba al final del pasillo recto, sin embargo, los pies de
Koutarou se habían detenido justo antes de ello.
Por casualidad, vio una cara familiar en el otro lado de la ventana.
—Esa es Sakuraba-senpai… ¿Qué está haciendo en un lugar como
este?
Koutarou vio la figura de la presidenta del club de la sociedad de tejido.
Estaba sentada en un banco en el patio del hospital haciendo algo.
—Mmm…
Koutarou decidió dejar la farmacia para después y abrió la puerta de
vidrio que conducía al patio.
El sol de principios de primavera brilla en el patio, iluminándolo.
Ya que el patio estaba rodeado por los muros del hospital, no había
casi nada de viento corriendo.
Debido a eso, el patio era mucho más cómodo que los pasillos del
hospital, haciendo este un lugar obvio para que los niños
hospitalizados jueguen todos los días.
Cuando Koutarou entró, sin embargo, los niños estaban en completo
silencio y sentados en el suelo pavimentado, escuchando atentamente
a la persona sentada en el banco.
Sentada en el banco estaba una chica joven usando una chaqueta de
punto encima de su pijama.
Ella era un año mayor que Koutarou, pero su piel blanca como la nieve
y delicada figura la hacían lucir más joven.
Su nombre era Sakuraba Harumi.
La presidenta del club de la sociedad de tejido.
—Y el Viendo del Norte dijo: ‘Y con mi poder volaré la ropa de los viajeros
de inmediato, probaré que soy más fuerte que el Sol’.
Estaba actualmente en medio de una lectura en voz alta para los niños
a su alrededor.
El libro estaba extendido sobre sus piernas y con una expresión
tranquila y amable continuó leyendo.
—Sin embargo, el Sol no sería derrotado, el Sol le dijo al Viendo del
Norte… ¿Oh? Jiji, ¿Quién es el que garabateó en esta página?
—Hiromi, fuiste tú, ¿no es así?
—No fui yo.
—¡Fue Saya-chan, yo la vi!
—¿Es eso cierto, Saya-chan?
—…S-Sí…
—Ya veo… No deberías haber hecho eso, Saya-chan. Este libro le
pertenece a todos.
—Sí… Lo siento.
—Siempre y cuando lo entiendas. No me enojaré si sabes que lo que
hiciste estuvo mal y te arrepientes.
Harumi y los niños tenían expresiones brillantes en sus caras.
Koutarou encontró refrescante la visión de la Harumi diligente y
sonriente hablándoles a los niños.
Es mejor no molestarla…
Koutarou decidió no llamar a Harumi y en cambio, se sentó detrás de
la fila de niños.
Afortunadamente no fue notado por Harumi.
—Onee-chan, continúa leyendo.
—Está bien, lo haré.
—¡Estoy seguro que aquí es donde Sol contraataca!
—¿Qué fue lo que dijeron en la televisión el otro día?
—Oye bateador, bateador, bateador.
—¡Eso es!
—Todos, no deberían estar mirando ese tipo de canales aún, esperen
hasta que sean mayores. No se conviertan en ese tipo de adultos, ¿de
acuerdo?
—Síiiiiii.
Ehh…Senpaipuedehaceresetipodecaratambién…
Al ver a los niños jugando con Harumi, Koutarou volvió a pensar en la
vez en que la conoció por primera vez.
Koutarou y Harumi se conocieron por primera vez hace
aproximadamente un mes en el 1 de marzo.
Koutarou había ido a la escuela ese día para averiguar los resultados
del examen de preparatoria.
Desafortunadamente hubo cielos nublados ese día y a pesar de que
había entrado marzo, todavía hacía frío, no gracias al clima.
—¡El Club de Futbol está reclutando, estamos buscando carne fresca!
—¡El Club de Coro está reclutando! ¡El año pasado quedamos en
segundo lugar en el torneo de coro, este año estamos aspirando al
primer lugar! ¡Por favor préstenos su ayuda!
—¡No sólo somos personas gordas, somos personas gordas que
pueden moverse! ¡Estamos buscando a aquellos que se preocupan por
su peso! ¡Bienvenidos al Club de Lucha Sumo! ¡Siéntanse libre de
visitarnos!
—¡Retírense! ¡Somos los verdaderos hombres fuertes aquí, somos el
Club de Karate! Retírense y no olviden hacer lo mismo con sus
creencias.
—¿¡Qué fue eso!? ¡Trata de decir eso una vez más!
Sin embargo, el patio de la escuela Kitsushou-harukaze estaba siendo
calentado por los reclutadores de sangre caliente.
Era una batalla para reclutar nuevos miembros.
En Kitsushou-harukaze, se participaba activamente en las actividades
del club.
Además, había muchos eventos de club, muchos más que en una
preparatoria normal. De hecho, las actividades se habían vuelto una
parte normal de sus vidas escolares.
Debido a esto, entre más miembros tenía un club, más poder tenía
dentro de la escuela.
Es por eso que todos los clubes estaban desesperados en reclutar
tantos miembros como fuera posible.
Como resultado, el reclutamiento era comenzado más y más temprano
cada año y al final fue llevado a cabo durante el día en que los
resultados de los exámenes eran anunciados.
Esperar tranquilamente hasta la ceremonia de bienvenida dejaría a un
club sin miembros para reclutar.
Por lo tanto, para reclutar a los estudiantes que dejaban su guardia
baja después de ser aceptados, el patio de la escuela se llenaba de
reclutadores.
—L-La sociedad de tejido está reclutando… ¿Les gustaría entrar a la
sociedad de tejido?
Harumi era una de las reclutadoras.
—Uh… Por favor, al menos escuchen, por favor, uh…
Sin embargo, el reclutamiento no estaba yendo bien.
La sociedad de tejido era originalmente pequeña y la persona
reclutando, Harumi, era tímida y retraída.
Su voz era baja y débil y era borrada por el caos envolvente del
reclutamiento.
—Oye, ¿si entro a la sociedad de tejido saldrás conmigo?
—Uh, eso… sería problemático.
Los que ella podía atraer sólo estaban interesados en su apariencia,
personas buenas para nada.
Era incapaz de encontrar el tipo de miembros del club que estaba
deseando.
—… ¿Mmm?
Que Koutarou la notara fue sólo una coincidencia.
Koutarou estaba cerca cuando el pequeño grito de ayuda de Harumi
entró a sus oídos.
Si en ese momento ella hubiera estado reclutando de manera normal,
él podría ni siquiera haber notado su existencia.
—¡Por favor detente, déjame ir!
—Quieres miembros y yo quiero salir contigo, salimos ganando los dos,
¿no lo crees?
—¡Esta sociedad no fue hecha para cosas como esas!
—Te faltan miembros, ¿verdad? Echa un vistazo a la realidad.
—¡No! ¡Suéltame!
Un chico ruin y una chica indefensa y delgada tratando de escapar de
él.
La chica parece estar reclutando miembros para un club y el chico
parece tratar de ligarla.
Koutarou entendiendo la severidad de la situación en un vistazo se
acercó al chico y a la chica.
¿Al menos piensas en lo que estás haciendo? Caray.
Escuchar las excusas egoístas del chico irritó a Koutarou.
—Bienvenido~. Oh, ¿que no eres un hombre guapo~?
Koutarou habló alto con una voz femenina extravagante y abrazó al
chico.
—¿¡Q-Qué!?
—¿Vas a entrar a nuestro club, no? ¡Estoy tan feliz, eres simplemente
mi tipo!
—¡S-Suéltame! ¿¡Quién eres tú!?
Al ser sorprendido por el repentino abrazo de Koutarou, el chico soltó
la mano de la chica.
Al notar esto, Koutarou siguió hablándole al chico mientras lo
apartaba de la chica.
—Oh, pensé que querías salir conmigo.
—¿¡Q-Quién querría salir con alguien como tú!?
—Tú quieres salir con alguien y yo quiero salir con un chico, salimos
ganando los dos, ¿no lo crees?
—¡Salimos perdiendo los dos, suéltame fenómeno!
—No seas tan frío♪.
Koutarou se columpió del chico y lo dejó ir.
—Entonces, te unirás, ¿cierto?
—¿¡Quién diablos entraría a esta sociedad simple y aburrida cuando un
fenómeno como tú está en ella!?
—Oh, siento escuchar eso.
—Ueh, estoy empezando a sentirme enfermo.
Arrojando estas palabras, el chico le dio la espalda a Koutarou y huyó.
Él sólo comenzó una conversación porque vio a una chica linda de
todos modos y se fue con la misma facilidad con la que vino.
—Hay demasiados idiotas durante la primavera para mí… Espero que
no sea uno de mis compañeros de clase.
Dijo Koutarou con un suspiro, habiendo resuelto sin problemas el
incidente.
Aún después de que el chico se había quedado fuera de su vista,
Koutarou siguió mirando hacia la dirección en la que había huido por
un rato.
—Uhm, muchas gracias.
—¿¡Q-Qué!?
Una voz repentina sorprendió a Koutarou y dejó escapar un sonido
extraño.
—¡Ah, perdón por sorprenderte!
La voz le pertenecía a la chica que estaba con el chico. Al haber
asustado a Koutarou, ella inclinó frenéticamente la cabeza.
—Uh, no, lo siento por estar tan alarmado. Es verdad, senpai también
estaba aquí.
Al estar tan irritado por el chico, Koutarou se había olvidado por
completo de la chica.
—…Él era muy persistente, fuiste una gran ayuda.
—Me pasé de la raya e incluso ahuyenté a un miembro potencial del
club cuando estás aquí reclutando.
—No, está bien. La persona no estaba interesada en el tejido de todos
modos.
La expresión de la chica finalmente se aflojó.
Los ojos de esta chica se ven muy dulces.
La chica dejaba una impresión tranquila y amable y sólo al verla hizo
que Koutarou se sintiera a gusto.
—¿Tejido?
—Sí… Soy la presidenta de la sociedad de tejido.
—La sociedad de tejido…
La chica estaba sentada en un escritorio de recepcionista, con las
palabras ‘Sociedad de Tejido’ escritas y colgadas en el escritorio.
—…Estoy segura que no es muy interesante para la mayoría de los
hombres.
La cara de la chica se volvió sombría y bajó la cabeza ligeramente.
Koutarou sintió que el club estaba en una falta grave de miembros.
—Es verdad, incluso yo---
Koutarou estaba a punto de asentir en señal de acuerdo cuando de
repente recordó el preciado suéter a medio tejer que mantenía envuelto
con seguridad en casa.
Si entro a esta sociedad, podría ser capaz de…
—Discúlpame, senpai.
—Sí.
—¿Si me uno a esta sociedad, mejoraré en el tejido?
—Por supuesto, es por eso que la sociedad existe.
La chica asintió con la cabeza.
—¿Sería posible para un completo aficionado tejer un suéter?
—Estoy segura que sería casi imposible al principio, pero si sigues con
ello, seguramente lo harás.
—¿Sería posible, incluso si fuera torpe?
Koutarou levantó ambas manos y le mostró sus dedos a la chica. Al
ver sus manos la chica asintió.
—Estarás bien. Al final la práctica y el esfuerzo son más importantes
que la destreza.
—Esa es mi especialidad. Soy del tipo atlético después de todo.
Después de hablar por un rato, Koutarou hizo su decisión.
Después de la transferencia repentina de su padre él fue incapaz de
continuar con el baseball, así que no había mucho de qué preocuparse.
—Uhm, ¿t-te gustaría unirte?
La expresión de la chica se animó, por el flujo de la conversación la
chica sintió que Koutarou podría estar interesado en unirse.
—Sí, si no es demasiado problema, me gustaría unirme. ¿Te molestaría?
—¡Claro que no! ¡B-Bienvenido!
Como si estuviera realmente feliz, la chica apresuradamente le dio la
bienvenida a Koutarou.
—¡Por aquí por favor! ¡H-Hay un formulario para llenar!
—Por supuesto.
Koutarou siguió la dirección de la chica.
—Soy Satomi Koutarou, encantado de conocerte.
—Oh no, es verdad…
La chica hizo una pequeña sonrisa avergonzada.
Sin embargo, rápidamente cambió a una gran sonrisa.
—Soy Harumi, Sakuraba Harumi. La presidenta de la sociedad de tejido.
Este fue el primer encuentro de Koutarou y Harumi.
—Satomi-kun, si estabas aquí debiste haberlo dicho de inmediato…
—Jajaja, senpai parecía que se estaba divirtiendo mucho con los niños,
así que me sentiría mal sólo por entrometerme.
Koutarou y Harumi se sentaron en el banco y miraron a los niños
alegres, quienes se separaron en grupos, corriendo por todas partes
en el patio.
—¿Normalmente vienes aquí, Sakuraba-senpai?
—Sí, desde que era niña he sido enfermiza. De vez en cuando soy
hospitalizada y examinada. Debido a que la escuela comienza mañana
quería asegurarme que no hubiera nada malo.
—Y, ¿juegas con los niños cada vez que vienes al hospital?
—…Sí.
Harumi tenía una mirada tranquila mientras se sonrojaba ligeramente.
—¡Onee-chan!
—¿¡Está molestándote!? ¿¡Deberíamos atraparlo!?
Los niños amaban a Harumi, sólo por este pequeño cambio eso se
volvió muy claro para Koutarou.
Es por eso que Koutarou imaginó que se habían conocido por mucho
tiempo.
—¡Está bien! ¡Esta persona es mi amigo!
—Oh, está bien.
—Capta la indirecta.
—Es un adulto.
—¡Adulto! ¡Adulto!
Satisfechos, los niños comenzaron a jugar de nuevo.
—Lo siento, Satomi-kun, no están acostumbrados a nuevas personas
jóvenes.
—Está bien, soy tu amigo, ¿cierto?
—…Sí, un preciado amigo.
Asintiendo a las palabras de Koutarou, Harumi comenzó a ver a los
niños jugando una vez más.
Sus ojos eran increíblemente dulces. Harumi también amaba a los
niños.
—Así que, ¿Por qué estás en el hospital, Satomi-kun?
—¿Es eso inesperado?
—Sí, te ves tan sano y enérgico.
—No estoy enfermo, estoy herido. Aquí, mira.
Koutarou se dio la vuelta y mostró la parte posterior de su cabeza.
A pesar de que los vendajes envueltos alrededor de su cabeza habían
sido removidos, el chichón y un parche curita todavía estaban ahí.
—¿Estás bien?
Cuando Koutarou se volvió hacia Harumi, ella tenía una mirada de
preocupación.
—Es sólo un chichón y un pequeño corte, no es nada.
—Oh bueno… ¿Pero cómo te lastimaste?
Harumi exhaló aliviada y entonces ladeó la cabeza ligeramente.
—En realidad, me tropecé y me golpeé la cabeza durante mi trabajo.
Jajaja, supongo que soy demasiado enérgico.
Koutarou habló felizmente, con los hombros en alto. Pero Harumi miró
con preocupación hacia la cabeza de Koutarou.
—… ¿Estás seguro que estás bien?
—Estoy bien, no es que me pueda volver más tonto después de esto de
todos modos.
—Si tú lo dices.
—Fufu, no te preocupes tanto Sakuraba-senpai.
—Las heridas en la cabeza son muy malas, ¿sabes? Además eres un
miembro de la sociedad después de todo.
—Ya veo, ¿así que es el club por el que estás preocupada?
—¿El club? ¡No! No estoy…
El rostro de Harumi se puso rojo una vez más mientras Koutarou se
reía para sí mismo.
—Kukuku, ajajaja.
—Oh tú, Satomi-kun.
Mientras Harumi estaba haciendo pucheros, uno de los niños asomó
su cara entre Koutarou y Harumi.
—¡Ah!
—¡Kyaa!
La niña asomando su cabeza era una de las niñas mayores que había
trepado sobre el respaldo del banco y sorprendió a Koutarou y Harumi.
—¿Los asusté? ¿Eres el novio de Onee-chan?
—¿¡N-Novio!?
Harumi, quien no estaba acostumbrada a este tipo de temas, se quedó
sin palabras y miró fijamente con asombro.
—Ajaja, eso estaría bien, pero no soy su novio, de hecho soy su
aprendiz.
—¿Aprendiz de qué?
—De tejido, comenzaré a aprenderlo de parte de ella empezando desde
pasado mañana.
Las actividades del club de tejido comienzan el día después de la
ceremonia de bienvenida, en otras palabras, el martes, pasado
mañana.
—Ya veo… Onee-chan es buena en el tejido después de todo.
Satisfecha, la niña sonrió.
Parece que la habilidad de tejido de Harumi era bien conocida incluso
en el hospital.
—¡Oye! ¡Kou! ¿¡Dónde estás!?
Tras esas palabras, Kenji apareció en la entrada del patio.
—Ah…
Harumi de repente se puso un poco nerviosa.
—¡Mackenzie! ¡Por aquí!
No notando su cambio, Koutarou saludó con la mano mientras
llamaba a Kenji.
—¡Idiota, ¿qué hay sobre la medicina?!
—Oh cielos, ¡la olvidé!
Koutarou saltó del banco y corrió hacia Kenji.
—Oye, Onee-chan.
La niña mirando hacia la espalda de Koutarou le susurró a la Harumi
haciendo lo mismo.
—¿Sí?
—¿Estás segura que no es tu novio?
—No lo es, es un compañero de clase e hice una promesa para
enseñarle a tejer, eso es todo.
—Estás mintiendo, él es el único hombre con el que no te pones
nerviosa.
—E-Eso no es…
Harumi lo negó apresuradamente pero la niña estaba en lo cierto.
Harumi sólo se había encontrado con Koutarou pocas veces después
del día del anuncio, así que no eran tan cercanos.
Por lo general, ella sería incapaz de siquiera hablar con un hombre en
este punto.
—¿No lo es?
—…Uhm…
Sin embargo, por extraño que parezca, Harumi no tenía la guardia alta
alrededor de Koutarou en absoluto.
Harumi también estaba perpleja por esto.
—S-Satomi-kun es…
Cuando Harumi estaba murmurando su nombre, Koutarou se unió a
Kenji y se giró hacia Harumi.
—¡Senpai, me iré ahora, pero te veré de nuevo pasado mañana!
—¡S-Sí! ¡Nos veremos pasado mañana, Satomi-kun!
—¡Adiós!
Koutarou hizo una profunda reverencia y dejó el patio con Kenji.
—…
Harumi sostuvo sus manos frente a su pecho y miró fijamente la
espalda de Koutarou.
—…Así que no son novios, pero estás interesada en él, ¿cierto?
Al ver las acciones de Harumi, esa fue la conclusión a la que había
llegado la niña.
—¿¡Ehhhh!?
El rostro de Harumi se puso de color rojo brillante y estaba sin
palabras.
Harumi comenzó a buscar desesperadamente palabras para negarlo,
pero no pudo pensar en ninguna palabra o sentimiento para negar a
Koutarou.
—Está bien, será nuestro secreto.
—…
Al final Harumi fue incapaz de decirle algo a la niña sonriente, en
cambio el silencio continuó.
—¿Ella me odia o algo?
—¿Qué?
—Cuando te llamé parecía que se puso realmente nerviosa de repente,
¿recuerdas?
—¿En serio?
—…Por favor, al menos nota algo tan obvio.
Kenji sonrió irónicamente a Koutarou mientras subía a su bicicleta.
Kenji había dejado su bicicleta en laCoronaHouse.
Normalmente viaja en tren hasta la estación más cercana y desde ahí
monta su bicicleta.
Y después de reunirse los dos, caminan a la escuela.
—No sé si te odia o no, pero si un enemigo de todas las mujeres como
tú se acerca a Senpai, será contaminada. No te acerques más a ella.
Shu Shu.
—Oh vamos…
Koutarou sonrió ante la acción de Kenji, pero de repente hizo una
expresión seria de nuevo.
—Aunque para ser honesto, parece que Senpai es un poco tímida.
Aunque sólo habían hablado pocas veces, Koutarou se había
percatado de eso.
—Mmm, aunque ella parece estar bien contigo…
—Muchas cosas pasaron cuando nos conocimos después de todo.
—Ah, ¿la vez en que estuvo con un verdadero enemigo de todas las
mujeres?
—Así es, parece que está un poco agradecida y después de eso nos
hemos encontrado por casualidad algunas veces, así que
probablemente es debido a eso.
La originalmente callada y tímida Harumi probablemente trataría a
Koutarou igual si no fuera por los eventos que pasaron cuando se
conocieron por primera vez.
Al menos, así es como Koutarou pensaba en ello.
—Así es como es, así que hasta que ella se acostumbre a ti, sólo
mantén tu distancia. Sr. Enemigo de Todas las Mujeres.
—¿Podrías dejar de llamarme así?
Kenji normalmente era el que era popular con las mujeres.
—Sólo entiende que serás rechazado, Mackenzie-kun.
—Bien, bien.
Kenji estaba bien consciente de que era una broma y sonrió
irónicamente mientras giraba su bicicleta.
—Bien entonces, Kou. Mañana es la ceremonia de bienvenida, así que
asegúrate de llegar temprano a la cama.
—Entiendo, entiendo. No te preocupes demasiado, me desperté bien
hoy, ¿sabes?
—Tienes un punto. Nos vemos mañana entonces.
—Sí, nos vemos.
Kenji comenzó a ir hacia la estación en su bicicleta mientras que
Koutarou comenzó a caminar de regreso a laCoronaHouse.
Con un click, la cerradura de la habitación 106 fue abierta.
Aunque la puerta parecía vieja, Shizuka reemplazaría apropiadamente
las cerraduras cada vez que un nuevo inquilino se mudara.
La puerta se abrió sin ningún ruido ya que había sido bien mantenida.
—Estoy de regreso…
Dijo Koutarou mientras entraba a la habitación vacía.
En verdad es aburrido regresar a casa en una casa vacía.
Inesperadamente, el pensamiento de la madre de Koutarou cruzó por
su mente.
Era una vista que siempre vería cuando regresara a casa hasta hace
unos pocos años.
—¡Finalmente regresaste, hombre tonto!
Sin embargo, una voz llegó desde el fondo de la habitación,
interrumpiendo su momento nostálgico.
—¿¡Qué!?
Koutarou rápidamente se quitó sus zapatos y se dirigió hacia el interior
de la habitación.
—¡No notaste nada ayer, pero hoy me aseguraré de echarte!
En el interior de la habitación, Koutarou vio a una pequeña niña
usando un vestido de verano.
Parecía que era varios años más joven que Koutarou y por su pequeño
cuerpo parecía estar en primaria.
Con poderosas cejas y grandes ojos, dejaba una impresión.
—¡Plan número 1! ¡Comenzar con el ruido a pesar de que es el atardecer!
Koutarou no estaba seguro si ella lo notó o no, pero comenzó a golpear
los muebles con ambas manos en medio de la habitación.
—¿Qué…?
Corriendo de aquí para allá en la habitación, la chica golpeó
ardientemente muebles y cajas, dejando a Koutarou asombrado.
—¿Qué está haciendo esta chica?
Koutarou estaba más sorprendido por lo que la chica estaba haciendo
que por pensar en la forma en que entró.
—¡Fue un error tratar de espantar a este tonto hombre en la noche!
Empezar con ruidos cuando está despierto… ¡Estoy que ardo hoy!
La chica deambuló por la habitación golpeando todo lo que podía.
—¡Qué tal si empiezas a asustarte, tonto hombre! ¡Es un fenómeno
paranormal!
Y finalmente la chica giró su cabeza hacia Koutarou, quien había
estado parado asombrado mirándola y sus ojos se encontraron.
—…
—¡¡Y con eso, escaparás!!
—… ¿Eh?
La chica dejó de golpear los muebles.
Y entonces los dos se miraron entre sí por un rato.
—……
—…
—… ¿Qué estás haciendo aquí?
Koutarou fue el que rompió el silencio.
Koutarou señaló a la chica, quien tenía sus manos unidas, y le
preguntó estupefacto.
Llegar a casa cansado y ver a una chica bailando como si estuviera
loca haría que cualquiera sintiera lo mismo.
—¿¡Eeeeeh!?
Los ojos de la chica se abrieron ampliamente con sorpresa.
—¡O-Oye tú! ¿¡Puedes verme!?
La chica se inclinó hacia delante y acercó más su cara hacia Koutarou.
—Claro que puedo verte. ¿De qué estás siquiera hablando?
—No sólo me ves, ¿¡Sino que también puedes escuchar mi voz!?
—Deja de decir tonterías y…
Sin entender de qué estaba hablando la chica, Koutarou inclinó la
cabeza en confusión.
—¿¡Por qué no pudiste verme ayer, tampoco pudiste escuchar mi voz!?
—¿Ah?
Las palabras de la chica dejaron a Koutarou sin palabras, él estaba
confundido.
—¡Como te estoy diciendo! ¡No importaba lo que te hiciera ayer, no
notabas nada en absoluto, es lo que estoy diciendo! ¿¡Pero por qué es
que puedes verme y escucharme hoy!?
—¡Espera, espera, explícate apropiadamente! No entenderé nada si
hablas así. Y antes de eso, ¿Quién eres tú? ¿¡Cómo entraste aquí!?
—¡Mi nombre es Higashihongan Sanae y soy una residente de esta
habitación! ¡No llegué aquí desde cualquier parte, tú eres el que vino a
mí!
—¿Ah? ¿El residente de esta habitación? …Espera un minuto…
—¿A-Ahora qué?
Koutarou dejó atrás a la chica perpleja y abrió la puerta para echar un
vistazo a la placa de la puerta.
Habitación 106, Satomi Koutarou.
—Estoy en la habitación correcta después de todo…
Al confirmar eso, Koutarou rápidamente regresó al interior de la
habitación. Estuvo un poco preocupado de que hubiera entrado
accidentalmente a la habitación incorrecta.
—Este es mi cuarto. Soy al que se lo renta la casera.
—¡Este es mi cuarto! ¡Siempre he vivido aquí, así que fuera de aquí!
—¡Yo soy al que se lo rentan, ¿así que por qué tengo que dejar mi
propia habitación?!
—¡¡Cállate, cállate, cállate!! ¡Si no estoy aquí, mamá y papá estarán
preocupados!
La discusión no estaba llegando a ninguna parte.
—…Mmm.
El Koutarou preocupado trató de recomponer la situación y se cruzó
de brazos mientras revisaba los eventos que condujeron a esto en su
cabeza.
Tan pronto como llego a casa hay una chica que nunca he visto antes.
Está insistiendo que esta ha sido su habitación por un tiempo. Sin
embargo, ella no estuvo a la vista en ninguna parte ayer. Y no hay
manera de que la Casera les alquilara la habitación a dos personas al
mismo tiempo.
—Lo que quiere decir que esta chica es…
—¿Q-Qué? Mirándome de esa manera.
Para Koutarou, esta chica era sólo alguien que había entrado a su
habitación sin permiso.
Y su razón no tenía sentido. Ya que no la vio en absoluto ayer, estaba
seguro que sólo estaba inventándolo.
Era sólo una niña del vecindario que encontró la puerta abierta y entró
a jugar.
Esa era la conclusión de Koutarou.
—Muy bien.
Tan pronto como Koutarou llegó a una conclusión, se apresuró a la
acción.
—No hay problema, no hay problema.
—¡Kyaa! ¿¡Qué estás haciendo tan de repente!?
Koutarou capturó la parte posterior del cuello de su vestido y la
levantó, entonces se dirigió hacia la puerta mientras estaba colgada
en el aire.
—Es casi la hora de dormir para los niños, así que apresúrate y ve a
casa.
—¡Suéltame! ¡Sólo porque soy una niña no significa que sólo puedes…!
¡Espera, me estás tocando! ¿¡Cómo!?
La chica trató de liberarse, pero debido a la diferencia de fuerza nada
pasó.
—¡No sé cómo es o qué sea! ¡Vete a casa!
—¡Pero no pudiste tocarme ayer! ¡Sólo me traspasabas!
—Lo que dices no tiene sentido, sólo vete a casa. Muchas cosas han
pasado hoy y estoy cansado.
Koutarou echó a la chica y cerró la puerta.
—Mmm, dejar que alguien entre así… Necesitaré asegurarme que cierre
la puerta a partir de ahora
Con un click, Koutarou se aseguró de cerrar la puerta, suspiró y se
abrió camino al interior de la habitación.
—¿¡Qué estás haciendo tan de repente!?
—¿Eh?
Sin embargo, en el interior de la habitación encontró a la chica que
acababa de echar.
La cara de la chica estaba teñida de rojo por la ira y se acercó a
Koutarou.
Sin embargo, ya que era pequeña y más bien tenía una cara linda, era
incapaz de intimidar a Koutarou.
—¿Tú de nuevo? ¿Cómo entraste aquí?
Koutarou rápidamente le echó un vistazo a la ventana, pero
permaneció cerrada.
Además, muy poco tiempo había pasado para que ella hubiera sido
capaz de correr alrededor de la casa.
—Pasé a través de la pared, obviamente.
—¿Pasaste a través de la pared?
Koutarou vio a la pared detrás de ella, pero todo lo que vio fue el tapiz
blanco recientemente reemplazado.
—No veo ningún agujero.
—¡Por supuesto que no! Soy un fant---
—¡Ya entiendo! ¡Es uno de esos trucos mágicos, ¿cierto?!
Los ojos de Koutarou chispearon, él había visto a magos atravesando
paredes en la televisión, así que la confundió por completo con un
mago.
—¿Eh?
—¡Una vez más! ¡Muéstramelo una vez más!
—¿¡Kyaa!? ¿¡D-De nuevo!? ¿¡Cómo puedes tocarme!? ¡Nadie ha sido
capaz de hacer eso antes!
—Vamos, no seas tan tacaña, ¡hazlo una vez más!
La chica fue echada una vez más.
—¡Kyaa! ¡Sólo escucha lo que tengo que decir!
—Vamos, vamos.
Sin embargo, Koutarou no estaba escuchándola en absoluto, estaba
convencido de que era una niña maga genio.
—¡Kyaa!
—¡Te lo ruego!
Koutarou la echó y cerró y aseguró la puerta de nuevo. Esperando
entusiasmadamente que la chica regresara dentro.
Sin embargo, algo inesperado pasó.
—¿¡¡Me darías un descanso!!?
—¡Wah!
Sorprendentemente, la cara de la chica se proyectó desde la puerta, era
casi como si un agujero sólo para su cara se hubiera abierto.
—¡A menudo te dicen que no escuchas muy bien, ¿no es así?!
—C-Cómo es que tú, ¿¡Quién eres tú!?
Y cuando Koutarou estaba mirando el cuerpo de la chica atravesando
la puerta.
—Fuera de mi camino.
—¡Kyaa! ¿¡De nuevo!?
Koutarou apartó a la chica y examinó la puerta.
Sin embargo, no había un solo rasguño en ella, no había nada que le
permitiera atravesar la puerta.
—¿¡Cómo hiciste eso!?
—¡Lo hice! ¡Estás sorprendido! ¡Eso es lo que estaba esperando!
Koutarou finalmente le dio el tipo de reacción que había estado
esperando.
Eso le agradó enormemente y una sonrisa apareció en su cara.
—…Oh, cierto, no se supone que me emocione.
—¿Quién eres tú? ¿Cómo entraste?
Y la chica puso una gran sonrisa.
—Ya te lo dije, ¿no? Atravesé la pared y soy Sanae. Higashihongan
Sanae.
—¿Sanae…?
—Soy el fantasma que ha estado encantando esta casa.
Cuando la chica dijo eso, Koutarou estabamucho más sorprendido que
cuando ella había atravesado la pared.
—¿¡Qué!? ¿¡Un fantasma!?
—No puedes creerlo, ¿cierto? Pero una persona normal no puede hacer
esto.
—¿¡E-Estás flotando!?
—Por supuesto que floto, soy un fantasma después de todo.
Sanae flotó hacia el techo, entonces miró hacia abajo al Koutarou
sorprendido y rio.
Después de haber sido pasada desapercibida por Koutarou todo este
tiempo, ella estaba muy contenta.
—Un fantasma… Había escuchado las historias de parte de la Casera,
pero pensar que eras real…
Koutarou había escuchado las historias de parte de su casera Shizuka,
pero no pensó que lo vería por sí mismo.
Sin embargo Sanae estaba justo frente a sus ojos y no tenía más
remedio que creerlo.
Una persona normal no puede atravesar las paredes o flotar en el aire.
—¿Así que eso significa que tú eres el fantasma que ha estado
apareciéndose en esta habitación?
—¡Finalmente entiendes! ¡Así es, soy la verdadera dueña de esta
habitación!
—¿Lo que significa que eres la que echó a todos los inquilinos
anteriores?
—Así es, es mi casa después de todo.
Sanae aterrizó en el suelo.
—…Eres un fantasma, ¿así que por qué tienes piernas?
—¿Qué importa? ¡Eso no es lo que debería estar sorprendiéndote!
—Incluso si dices eso… Claramente puedo verte, escucharte y tocarte,
¿sabes? Hasta que atravesaste la pared pensé que eras sólo alguna
niña.
Debido a eso, Koutarou no estaba asustado en absoluto, después de
todo parecía sólo una chica normal.
—E-Eso es lo que quiero saber, ¿Por qué puedes sentirme tan de
repente?
—¿De qué estás hablando?
—Ayer, incluso si me paraba frente a ti o te gritaba justo en tu oreja,
¡no me notabas en absoluto! Incluso pasé a través de tu cuerpo cuando
traté de taclearte.
—Incluso si me preguntas…
En otras palabras, Sanae había estado en la habitación con Koutarou
desde ayer, siempre mirándolo.
—Tampoco lo entiendo. La única cosa fuera de lo normal que pasó hoy
fue que me caí y me golpeé la cabeza.
Koutarou se dio la vuelta y señaló hacia el curita en la parte posterior
de su cabeza.
—¿¡Te golpeaste la cabeza y ahora puedes ver fantasmas!? ¡Basta con
las tonterías!
—¡No quiero escuchar eso de ti! ¡Fenómeno paranormal!
—Uhh.
Consciente de que ella era la diferente, Sanae retrocedió ligeramente.
—¡E-Eso no importa! ¡Ahora que puedes escucharme podemos ir al
grano!
—Tú eres la que lo mencionó.
—¡Cállate! ¡Cállate!
—Y, ¿Cuál es el asunto?
Sanae recuperó su compostura después de escuchar las palabras de
Koutarou y abrió su boca.
—Eso es obvio, esta es mi casa, así que fuera de aquí.
—Ya veo… Esa es una declaración audaz.
—No es audaz en absoluto, es un hecho.
Al mismo tiempo que dijo eso, varios pequeños fenómenos con forma
de rayo comenzaron a crujir a su alrededor, casi como si estuviera
descargándolos ella misma.
—¿Y qué si digo que no?
—Simplemente haré lo que siempre hago…
Cuando Sanae levantó su mano hacia Koutarou, una luz sospechosa
podía ser vista agitándose en la punta de su dedo.
Era lo que uno llamaría fuego fatuo, sin embargo Koutarou no sabía
eso.
La chica quiere pelear…
Koutarou sintió la intención de Sanae de pelear y bajó su cuerpo más
cerca del suelo y tomó una postura.
—Sin embargo, hoy estoy en las mejores condiciones. Así que golpearte
con esto no sólo te sorprenderá.
La luz en la punta del dedo de Sanae se hizo más grande. Pasó de ser
tan pequeña como una luciérnaga al tamaño de una pelota de
baseball.
Ser golpeado por eso sería malo…
Koutarou no sabía qué era la luz, pero instintivamente sintió peligro y
tragó saliva.
A pesar de que es un fantasma, puedo tocarla, así que no es como si
no tuviera ninguna posibilidad.
Koutarou, quien normalmente es rápido en comenzar una pelea, formó
sus puños mientras se preparaba.
—…Esa es una coincidencia. También estoy en las mejores condiciones
hoy.
—Ya veo, qué coincidencia… Fufufu, ajajajaja.
—Wajajajaja.
La risa y tensión llenaron la habitación.
La pelea estaba a punto de comenzar.
El sonido de un camión de reparto pasando por el departamento sirvió
como un gong y los dos comenzaron a moverse.
—¡Cómete esto~!
Sanae le arrojó la bola brillante a Koutarou.
—¿¡Uwah!?
Sin embargo, Koutarou rápidamente bajó su cuerpo y la bola pasó por
el área en que su cara solía estar.
La bola golpeó la pared y desapareció dejando atrás un sonido similar
a un fuerte aplauso.
—Bastardo ágil.
—¡Y eso no es todo!
Koutarou corrió hacia Sanae, ya que era una habitación pequeña
rápidamente la alcanzó.
Él movió su mano derecha.
—¿¡Kyaa!?
Sin embargo, Sanae atravesó la pared detrás de ella y esquivó su
ataque, una forma adecuada de esquivar para un fantasma.
Debido a eso, la única cosa que Koutarou pudo tocar fue las puntas de
su cabello.
—Así es, eres un fantasma. Pero si te golpeo, todavía puedo hacer esto.
Cuando Koutarou confirmó la sensación de golpear las puntas de su
cabello, Sanae entró a la habitación una vez más.
—¡Eso es peligroso!
—¡Como si fueras alguien para hablar!
—¡Es un hecho que los fantasmas atacan a los residentes, el
contraataque es contra las reglas!
—¡Como si me importara!
—¡Sé golpeado o lárgate!
—¡Imposible! ¡Finalmente encontré un lugar para vivir!
Koutarou ya no quería ser una carga para su padre, quien lo había
criado solo.
Y debido a que la renta de aquí eran sólo 5,000 yenes, Koutarou podía
pagarla con sólo su trabajo de medio tiempo.
El único problema era el fantasma riéndose frente a él.
Koutarou no tenía la opción de sólo irse.
—¡Como si me fuera debido a un solo fantasma! ¡Necesito esta
habitación para vivir una gratificante vida escolar!
—¡No me importa eso! ¡Fuera de aquí! ¡Esta es mi casa!
Las dos manos de Sanae comenzaron a brillar y una bola de luz se
formó en la parte superior de cada mano, ella estaba planeando en
arrojarle ambas a Koutarou.
—Así que finalmente te pones seria…
Koutarou hizo una postura.
—¡Esta vez no será lo mismo que antes!
Dos bolas aparecieron y esta vez eran un poco más grandes que antes.
Esquivar las dos será más difícil y son más poderosas.
Como Sanae había dicho, el peligro había incrementado.
—¡Como si te dejara!
¡Si ese es el caso, sólo necesito evitar que ataque!
Koutarou rápidamente tomó una decisión y corrió hacia Sanae
llegando con su brazo estirado.
—¿¡Kyaa!?
—¡Te tengoooo!
La mano derecha de Koutarou capturó el brazo izquierdo de Sanae.
Y la bola en su mano izquierda perdió coyuntura y cayó en el tatami.
Y como antes, cuando la bola golpeó el piso, desapareció dejando atrás
un fuerte ruido de aplauso.
—¡No son sólo para lanzar!
—¡Owa!
Cuando Koutarou estaba siguiendo la bola cayendo, Sanae empujó la
bola en su mano derecha hacia Koutarou.
Él trató de esquivarla, pero no fue suficiente.
—¿¡Guwah!?
Cuando la bola tocó a Koutarou, desapareció como las dos de antes,
sin embargo, al mismo tiempo, impactó fuertemente en Koutarou.
Era casi como recibir una descarga eléctrica.
—¡Lo hice! ¡No sé por qué, pero estoy en las mejores condiciones hoy!
—Ku.
Koutarou fue lanzado por el impacto y aterrizó en su trasero.
—¡Y ahora para rematar!
Y en frente del Koutarou caído, Sanae formó otras dos bolas brillantes.
—¡¡Serás enviado al hospital con la palabra derrota escrita en tu cara
y recuperaré mi habitación!!
—¡T-Tú, egoísta…!
Koutarou todavía estaba aturdido por el impacto y era incapaz de
moverse.
Mientras tanto, Sanae combinó las dos bolas para formar una sola
grande.
Todo lo que Koutarou podía hacer era mirar.
—Si sólo te hubieras ido, no habría terminado así♪.
La bola que Sanae estaba sosteniendo sobre su cabeza se hizo más
grande y ahora era aproximadamente del tamaño de una pelota de
quemados.
La bola de antes fue suficiente para dejar a Koutarou aturdido, el poder
de esta no necesitaba ninguna explicación.
—¡Esto es malo, seré asesinado!
Koutarou se preparó, todo lo que podía hacer ahora era prepararse
para el daño siguiente.
—¡Nyajaajaajaa!
Sin embargo, la risa triunfante de Sanae fue interrumpida por una
pequeña explosión a sus pies.
—¡Kyaa!
Siendo enviada a volar por la explosión, Sanae cayó con sólo su cabeza
atravesando la pared.
Al mismo tiempo, la bola que había hecho chocó contra la pared,
dejando atrás una gran explosión.
Al ver eso, Koutarou sintió un escalofrío recorriendo su espalda.
—Owowow.
Sanae sacó su cabeza de la pared y la sacudió ligeramente, esta vez
Sanae estaba aturdida.
—… ¿Qué pisó ella?
Koutarou vio explotar algo cuando Sanae lo pisó, tratando de
encontrarlo, Koutarou se acercó al lugar que había explotado.
—¡Ya veo! ¡Ella pisó esto!
‘Entrega Segura’ ‘Estudios Exitosos’ ‘Seguridad Vial’.
Lo que encontró era un montón de amuletos de buena suerte que
había obtenido de su abuela.
Habían sido sacados de la caja de cartón y dejados en el suelo y Sanae
los había pisado.
—¡Es cierto! Eres un fantasma, así que eres débil a los amuletos.
Koutarou recogió los amuletos.
—¡Wajaja, y con esto se han invertido los papeles!
—Ku.
Sanae se levantó y miró ferozmente a los amuletos en las manos de
Koutarou.
—Pensar que tenías ese tipo de cosas…
—¡Tengo muchos! ¡Desde conjuros hasta Maneki-nekos, no hay
ninguna carencia de bienes de fortuna en esta habitación!
Koutarou no sólo obtuvo amuletos de parte de su abuela.
Cuando pasó su examen de preparatoria, ella había enviado una gran
cantidad de este tipo de artículos de fortuna.
—Ku, ¡qué tan virtuoso eres tú!
—¡Jajaja! ¡Es debido a todas mis buenas obras! ¡Dios está viendo!
Koutarou acercó los amuletos hacia Sanae poco a poco.
Sanae, quien había estado en la ofensiva todo este tiempo, fue
empujada gradualmente hacia la entrada con una mirada amarga en
su cara.
—¡Eí!
Sanae lanzó tres fuegos fatuos hacia Koutarou.
—¡Es inútil!
Sin embargo, cuando los fuegos fatuos tocaron los amuletos en las
manos de Koutarou, desaparecieron como si se hubieran derretido.
—¿¡No funcionó!?
—¡Estúpida, no hay manera de que un amuleto no pueda bloquear el
ataque de un fantasma! ¡No subestimes un amuleto de Protección
Familiar!
Koutarou sonrió y comenzó a moverse una vez más.
—¡Es tu turno de irte ahora, fantasma!
—¡No hay manera en que me vaya! ¡Tengo que esperar aquí, no importa
qué!
—¡Sin embargo, soy el ganador!
—¡Aún no!
Con el corto grito de Sanae, los objetos alrededor de ahí comenzaron a
flotar en el aire.
Una caja de cartón, un diccionario, una caja llena de pequeños
artículos.
Este tipo de cosas comenzaron a flotar en medio del aire girando
alrededor de ella.
—¡Qué tal esto! ¡Ataque Poltergeist!
—¡Gah!
Los artículos a su alrededor comenzaron a arrojarse a Koutarou todos
a la vez.
Los amuletos no tenían efecto en los objetos lanzados.
Koutarou agarró su cabeza y trató de escapar, pero algunos objetos se
estrellaron en su cuerpo.
—¡Ouch! ¿¡Qué estás haciendo!?
—¡Nyajajaja! ¡Parece que esto funciona!
—¡Si me golpeas directamente moriré!
—¡Estúpido, eso es lo que estoy tratando de hacer!
—¡Maldición!
—¡Una vez más!
Sanae levantó en el aire el equipaje cercano una vez más.
—¡Como si fuera a tomar algo más de esto!
Koutarou recogió su bate atesorado que por casualidad yacía justo
frente a él, preparándose para defenderse del ataque.
—¡En esta habitación estrecha, ¿Cuánto tiempo crees que puedes durar
contra mi ataque con eso?!
Sanae envió un par de objetos volando hacia Koutarou.
—¡Hmph!
Koutarou balanceó su bate y bloqueó los ataques.
—¡Demasiado lenta, fantasma! ¡Es como si estuvieran flotando en
cámara lenta!
—¡Maldito!
Sanae flotó varios objetos en el aire.
Otra vez cinco más…
En total había cinco objetos flotando en el aire, los ataques previos
también habían consistido de cinco objetos.
Parece que su límite es de cinco objetos a la vez…
Koutarou, sin llegar a descuidarse, se prepara para el siguiente ataque.
—¿Mm?
En ese momento, el diccionario flotando a la derecha de Sanae cayó
sobre el tatami.
—Eso es…
Junto al diccionario caído, Koutarou vio al Maneki-neko tendido en el
suelo.
Para Koutarou, pareció como si el diccionario hubiera caído cuando
voló demasiado cerca.
Supongo que lo intentaré.
Cuando Koutarou tomó su decisión, rompió con el bate uno de los
amuletos que estaba sosteniendo.
El amuleto que había roto era ‘Entrega Segura’.
—¡Ey!
Koutarou entonces lo lanzó hacia Sanae.
— ¿¡Owa!?
Sanae acercó los objetos flotando frente a ella para protegerse.
El amuleto golpeó el escudo y cayó al tatami.
—¡No me sorprendas así!
—¡Estarás aún más sorprendida por esto!
Koutarou se había acercado rápidamente para recoger el Maneki-neko.
—¿Q-Qué?
—¡Este chico!
Koutarou lanzó el Maneki-neko hacia Sanae y sus ojos se encontraron.
—¿Un gato?
—Mira a tu alrededor.
—¿¡Ah!?
Los objetos circundando a Sanae cayeron al piso uno por uno.
—Parece que no puedes hacer que los objetos vuelen junto a este chico.
—¿¡Bienes de fortuna!?
Sanae apretó los dientes en frustración y rápidamente corrió hacia la
entrada. Y el equipaje comenzó a flotar alrededor de ella una vez más.
—¿¡Qué tal si te ataco desde esta distancia!?
Sanae lanzó una caja de pañuelos hecha de plástico hacia Koutarou.
Sólo arrojó un solo objeto, pero en cambio tenía una velocidad mucho
mayor.
—¡Es inútil!
Sin embargo, cuando la caja de pañuelos se acercó a Koutarou, se paró
y cayó al piso.
—¿¡Por qué!?
Cuando la caja se acercó al Maneki-neko, perdió su poder.
Cuando la caja llegó a Koutarou, ya había perdido la mayor parte de la
potencia y rebotó inofensivamente de él.
—¡Los papeles se han invertido una vez más, fantasma!
Koutarou se rio lleno de confianza.
—¿¡Q-Qué!? ¡Todavía no pierdo!
—Ninguno de tus ataques puede alcanzarme, pero yo aún puedo
atacarte.
Koutarou le mostró el Maneki-neko y los amuletos de la suerte.
—¡Hmph! Siempre y cuando no me acerque no es la gran cosa.
—Sin embargo, con eso, no importa cuánto te esfuerces, nunca podrás
sacarme. ¡Es mi victoria, fantasma!
Koutarou declaró triunfantemente su victoria.
—……Oye, ya no tienes oportunidad de ganar, así que sólo ríndete y vete,
o mejor aún, pasa a mejor vida.
—¡De ninguna manera! ¿¡Por qué tengo que hacer algo como eso!?
¡Vete tú!
Koutarou reforzó sus defensas con el Maneki-neko y los dos entraron
en un punto muerto.
Ambos carecían de un golpe decisivo.
Todos los ataques de Sanae eran evitados por el Maneki-neko.
Con su Ataque Poltergeist podría ser capaz de golpearlo con objetos
pequeños, pero el daño sería casi nada.
Los grandes objetos pesados serían evitados por el Maneki-neko antes
de que pudieran golpear.
Y Sanae misma no puede acercarse al Maneki-neko, lo que significa
que los ataques directos en Koutarou eran imposibles.
Al mismo tiempo, Koutarou era incapaz de derrotar a Sanae.
Él puede tocarla y agarrarla y lanzarle amuletos y golpearla también.
Sin embargo, Sanae puede volar a través de las paredes, haciendo
inefectivos sus ataques.
Y debido a que Sanae no puede acercarse al Maneki-neko o los
amuletos, ella se movería aún más rápido.
Y lo más importante, Koutarou no conocía ninguna manera de hacerla
pasar a mejor vida.
No importaba cuantas veces la echara de la habitación o golpeara con
los amuletos, simplemente regresaría.
—¿¡Por qué insistes en encantar esta casa de todos modos!?
—¡Qué importa! ¡De cualquier manera no tengo intenciones de irme,
esta es mi casa!
Sanae arrojó una bola de papel a Koutarou, Koutarou la atrapó sin
ninguna dificultad y la arrojó de vuelta hacia Sanae.
—Caray, eres como una niña.
—¡No puedes ser un fantasma si no eres infantil!
—…Ese es un argumento impresionante.
—¡No me trates como una idiota!
—¡Tú eres la que lo dijo!
Y así, los dos dividieron la habitación a la mitad y continuaron con su
disputa.
De vez en cuando, alguien arrojaba una bola de papel al otro, pero los
ataques reales se habían detenido.
—¡Ya que hemos llegado a esto, se convertirá en una prueba de
espíritu! ¡Te perseguiré hasta que te rindas y tampoco te dejaré dormir
durante la noche!
—¡Adelante y haz lo que creas que puedes hacer! ¡He sido forjado por
el baseball, mi espíritu es imbatible! ¡Además, no ser capaz de dormir
va para ambos lados!
—¡No eres lindo en absoluto!
—¡Ni tú tampoco!
Así, los dos se miraron el uno al otro durante horas. La noche había
comenzado hace mucho tiempo.
Y antes de que supieran, sonó el timbre de la puerta.
—¿Mm?
—¿¡Quién es ahora!? ¡Durante este momento ajetreado!
Un fuerte golpeteo continuo siguió después del timbre.
—¡Despierta Kou! ¡Llegarás tarde a la ceremonia de bienvenida!
La voz viniendo desde el otro lado de la puerta era el amigo de la
infancia de Koutarou, Kenji.
—Es Mackenzie.
—¿Mackenzie? Oh, el chico de lentes.
—¡Ah! ¿¡Ya es la mañana!?
Al ver el reloj colgado en la pared, Koutarou peló los ojos.
Ya eran las 7:30 a.m.
Tomaba aproximadamente 20 minutos caminar a la escuela, así que
Koutarou tenía que irse alrededor de las 8:00 para llegar a tiempo.
Y ya que hoy era la ceremonia de bienvenida, sería mejor llegar allá
temprano.
—¡No puedo sólo quedarme de brazos cruzados aquí!
—¡Oye, tú!
—¡Seguiremos con esto cuando regrese! ¡Tengo que llegar a la escuela
primero!— Koutarou abrió el armario y sacó su uniforme y mochila de
la escuela.
—Oye Kou, ¿estás despierto?
—¡Estoy despierto, estoy despierto! ¡Estoy en camino!
—Oh, estás despierto.
Koutarou metió el Maneki-neko y los amuletos en su mochila y
comenzó a cambiarse.
—¡Espera, antes de que te vayas a la escuela tenemos que resolver
esto, ¿cierto?!
—¡No tengo tiempo para eso, haremos eso después! ¡Sólo estoy viviendo
aquí para que pueda ir a la escuela! ¡Además, ¿Quién me creería si no
aparezco debido a un fantasma?!
—¿¡Eeeeeeeeeeeeeh!?
La Sanae completamente rechazada infló sus mejillas y miró
ferozmente a Koutarou.
—No empieces a portarte mal cuando no estoy, ¿de acuerdo? ¡Cuando
regrese arreglaremos esto!
—Entiendo. No quiero empezar ningún problema aquí tampoco.
—…Aunque tú eres el problema…
—¡Tú eres quien es el problema! ¡No tenía problemas hasta ahora!
—Entiendo, entiendo. Lo entiendo, así que hasta que regrese, sólo
quédate quieta, ¿de acuerdo?
Sanae asintió de mala gana ante las palabras de Koutarou.
—Entiendo, así que no pierdas el tiempo y apresúrate en regresar.
—Sí.
Y así, una tregua temporal entre los dos duraría hasta el atardecer.
Lunes 6 de abril – Hmm… ¿Acaso la invasión
comenzó?
Koutarou dejó escapar un sonoro bostezo.
—Luces soñoliento, Satomi-kun.
—Realmente no pude dormir mucho ayer.
—Eso es inusual en ti, Kou.
Koutarou, Kenji y Shizuka estaban caminando juntos a la escuela.
Los tres estaban usando sus uniformes nuevos.
Y todos estaban a punto de asistir a la ceremonia de entrada de la
preparatoria Kitsushou-harukaze.
—Sí, por una cosa de ayer.
—¿Pasó algo, Satomi-kun?
El tono de voz de Shizuka no era el tono de una casera, sino más bien
el de una amiga.
La forma de hablar de Shizuka había cambiado cuando decidió
dirigirse a Koutarou como Satomi-kun ayer.
Koutarou, quien era malo con las formalidades, le dio la bienvenida al
cambio.
—Casera, en realidad, esa cosa apareció.
—¿Apareció? ¿¡Quieres decir…!?
—¿¡El fantasma apareció!?
—¡Sí, y tampoco podía creerlo al principio, pero sin duda es el
fantasma!
Shizuka y Kenji estaban sorprendidos por la respuesta de Koutarou.
—Así que es por eso que estaba un poco ruidoso ayer.
—Entonces… ¿¡Estás bien, Kou!?
—Cálmate Mackenzie. No es la gran cosa. Un fantasma apareció y
algunos fenómenos paranormales ocurrieron, eso es todo.
—O-Oh… Bueno, si tú lo dices…
Kenji dejó escapar un suspiro de alivio después de ver a Koutarou
comportarse como si nada hubiera pasado.
Kenji no era bueno con las historias de miedo.
—¿Así que estás bien, Satomi-kun? ¿Crees que podrás seguir
viviendo ahí?
Como la casera de los apartamentosCoronaHouse, Shizuka no
compartía las mismas preocupaciones que Kenji, sino otro conjunto
de preocupaciones.
Si Koutarou se mudara ahora, la reputación de laCoronaHouse
decaería aún más.
—Está bien, Casera, no es la gran cosa. Lo resolveré dentro de pocos
días.
—Ya veo, eres muy confiable. Satomi-kun.
—Sólo déjamelo a mí, yo lidiaré con ello.
Koutarou golpeó su pecho mientras se comprometía con la labor y
Shizuka mostró una sonrisa aliviada.
Al ver su sonrisa, Koutarou reconfirmó su decisión de nunca escapar
de su habitación.
—Pero pensar que realmente había un fantasma…
—Estoy tan sorp--- ¿eh?
Cuando Koutarou sonrió irónicamente a Kenji, notó la sombra de
alguien espiándolos en un poste de electricidad justo en frente de
ellos.
—¿Qué pasa?
—Mira, por ahí. Hay una chica mirándonos.
—Tienes razón, pero esa vestimenta ciertamente destaca.
—Normalmente no soy alguien que diga esto pero… ¿no está
avergonzada de deambular así?
Era una chica que parecía estar alrededor de la misma edad que
Koutarou.
A pesar de que la mayoría de su cuerpo estaba escondido detrás del
poste de electricidad, no era suficiente para esconder lo chillante de
su atuendo.
Ella estaba usando un vestido colorido y con volantes que parecía
que pertenecían a una heroína de anime.
—Ah.
A pesar de que su voz no alcanzó a Koutarou, la forma en que se
movió su boca sugirió que eso es lo que había dicho.
Inmediatamente después de eso, la chica se dio la vuelta y corrió,
desapareciendo a la vuelta de una esquina cercana.
—¿Qué fue eso?
—Quién sabe…
Mientras Koutarou y Kenji miraban en confusión, pudieron escuchar
el sonido de una colisión desde la esquina en la que la chica había
salido corriendo.
—¿¡Kyaa!?
—¡Idiota! ¡No saltes tan de repente frente a mi bicicleta!
—¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡No fue a propósito!
—¿¡Y qué pasa con ese atuendo!? ¡Si vas a jugar, hazlo en otra parte!
—¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡No estoy jugando! ¡Esto es parte de mi trabajo!
Una pelea podía ser escuchada a la vuelta de la esquina.
—¿Qué fue eso?
—Quién sabe…
—Me pregunto si era la chica de antes.
Los tres se acercaron a la esquina cercana.
—…Quién sabe qué es lo que los jóvenes piensan hoy en día…
Sin embargo, mientras los tres miraban la esquina, todo lo que
pudieron ver era a un hombre de edad media recogiendo su bicicleta.
La chica de antes no estaba en ninguna parte.
—La chica de antes probablemente salió de repente y fue atropellada
por la bicicleta.
Eso es lo que Kenji concluyó mientras le echaba un vistazo a la
esquina.
—¡Ya veo!… Me pregunto si ella está bien.
Koutarou miró de vuelta a la esquina alejándose más y más.
—Estoy segura que está bien, Satomi-kun, si no ella estaría tirada
ahí.
—Tienes razón.
El Koutarou preocupado sonrió ligeramente después de escuchar las
palabras de Shizuka.
—Aunque esa en verdad era una chica extraña…
—Es primavera después de todo…
—Ahora que lo mencionas, los extraños salen en masa en primavera,
¿no?
Y los tres se dirigieron a la escuela como si nada hubiera pasado.
Después de asistir a la ceremonia de ingreso y a su salón, Koutarou
se dirigió a su lugar de trabajo.
Entonces trabajó hasta la noche, por un total de aproximadamente
siete horas.
Debido a eso, Koutarou y Kenji estaban exhaustos cuando llegaron a
laCoronaHouse.
—Me daré prisa en llegar a casa e ir a la cama.
—Desearía poder hacer lo mismo.
Koutarou suspiró a un lado de Kenji, quien se sentó en la silla de
montar de la bicicleta.
—Asegúrate de dormir un poco, ¿de acuerdo? ¡Te quedaste dormido
en la ceremonia de entrada, no quieres hacer lo mismo durante
clases!
—Sí, lo haré. Nos vemos, Mackenzie.
—Sí.
Koutarou y Kenji se despidieron agitando sus manos ligeramente y se
dirigieron a sus propios destinos, Koutarou se dirigió a su habitación
y Kenji a la estación.
—…Bueno entonces, es hora de poner manos a la obra.
Koutarou miró de vuelta a Kenji y abofeteó sus mejillas con ambas
manos para animarse.
—¿¡Qué diablos!?
Lo que entró a los ojos de Koutarou cuando abrió la puerta era una
montaña hecha de sus muebles, apilada frente a su puerta.
—Te estoy ayudando a mudarte y a construir una barrera para
defenderme de los invasores.
Dijo Sanae sonriendo mientras asomaba la cabeza a través de la
montaña de maletas.
—Como sea, muévelo.
—¡Oh, vamos!
Sin embargo Koutarou le mostró su bolsa a Sanae y ella desapareció
en la habitación, el Maneki-Neko y los encantos todavía estaban ahí.
—Qué cosa tan infantil de… cierto, todavía eres una niña.
Koutarou tomó sus zapatos y murmuró mientras trepaba por los
muebles.
Ya que eran sólo muebles para una habitación de tapete con seis
tatamis, no había muchos muebles para empezar.
—¡Si no quieres que cosas infantiles te pasen entonces regresa
temprano! ¡Era aburrido el sólo esperar! ¡Además dijiste que sólo ibas
a asistir a la ceremonia de entrada, ¿así que por qué llegas a casa
tan tarde?!
—Mi culpa, tenía trabajo después de la ceremonia de entrada. A
diferencia de ti, yo tengo que ganar mis gastos de subsistencia. No
quiero causarle muchos problemas a mi viejo.
Koutarou comenzó a cargar la televisión de vuelta a la habitación.
—Mmm… Así que también estás teniendo un momento algo difícil.
—Es por eso que no voy a dejar esta habitación barata.
—Pero voy a hacer que te vayas.
La habitación estaba completamente desierta.
Koutarou suspiró mientras bajaba la televisión junto a la toma de la
antena.
—Muy bien, lo siguiente es…
Después de bajar la televisión, Koutarou pasó por Sanae, quien
estaba al acecho y se dirigió a la entrada para mover el próximo
mueble.
—¡Alto! Puedes hacer eso después, ¿cierto? ¿¡Y qué hay de mí!?
Además de que podrías estar a punto de irte de todos modos.
—Fantasma, en vez de hablar, ayúdame a mover de nuevo esto. No
voy a lidiar contigo hasta que todo esté de vuelta a donde estaba.
—Bien, no se puede evitar…
Y Sanae siguió a Koutarou de mala gana.
Ella puede ser bastante obediente de vez en cuando…
Al ver a Sanae ayudándolo de mala gana, Koutarou sintió algo de
sentimientos positivos hacia ella por primera vez.
—¿Queda algo?
—No, esto es lo último.
Sanae negó con la cabeza y respondió a la pregunta de Koutarou
mientras flotaba la caja de cartón en el aire.
—De acuerdo.
Al escuchar eso, Koutarou dejó de moverse hacia la entrada.
—Muy bien, entrégame la caja, Sanae.
—¿Sanae…?
Koutarou extendió su mano para tomar la caja, pero Sanae miró con
asombro a Koutarou.
Lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos.
—¿Qué pasa?
Koutarou preguntó cuándo lo notó y Sanae rápidamente secó sus
ojos.
—¡No es nada! Sólo me entró una basurita al ojo.
—Ya veo.
Ya que Sanae era un fantasma no había manera de que una basura
pudiera entrar en realidad a sus ojos, pero Koutarou, quien no sabía
nada de ello, le creyó.
—Vamos, dámela, Sanae.
—¡T-Ten!
Sanae flotó la caja de cartón hacia la mano de Koutarou, quien
entonces se digirió hacia el armario con ella.
—Él me llamó Sanae…
Sanae susurró mientras miraba la espalda de Koutarou.
Nadie había llamado a Sanae por su nombre desde que se convirtió
en fantasma hace varios años.
Debido a eso, Sanae no atacó a Koutarou, quien tenía ambas manos
ocupadas con la caja de cartón con su espalda vuelta hacia ella y en
cambio, miró fijamente su espalda con una misteriosa emoción
hinchándose.
—Y eso es todo.
Al cerrar el armario, Koutarou se volvió hacia Sanae.
—Mm, ¿Qué pasa?
Koutarou notó que Sanae estaba inmóvil.
—¡N-No es nada! Es cierto, ¡todavía tenemos que arreglar esto!
—Sí, así es.
Koutarou casi lo había olvidado ya que él y Sanae estaban moviendo
los muebles.
—No tengo intención de dejar este---
Koutarou fue interrumpido a media frase por el sonido de su ventana
rompiéndose.
—¿¡Kyaa!?
—¿¡Qué!?
Koutarou y Sanae, sorprendidos, miraron a la ventana y al mismo
tiempo ese algo que estaba rompiendo la ventana entró volando a la
habitación.
—¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
Ese algo cayó de bruces y rodó a través del tatami mientras gritaba.
Estrellándose de cara en la pared y deteniéndose.
—¿¡Q-Qué acaba de pasar!?
—Q-Quién sabe…
Koutarou y Sanae se miraron entre sí brevemente y echaron un
vistazo a lo que había entrado volando a la habitación.
—Parece una persona.
—Sí.
Era una chica que parecía estar alrededor de la misma edad que
Koutarou y tenía un gran chichón en la parte superior de su cabeza.
—¿Pero qué pasa con este atuendo ostentoso?
—¿No está avergonzada de deambular por ahí así? Casi puedes ver
sus pechos desde esta posición.
Lo que Koutarou y Sanae encontraron extraño era su atuendo.
El traje era ricamente abundante en volantes y parecía ser un
vestido, y el diseño colorido usaba mucho rosa y colores primarios, y
el vestido en sí era bastante revelador.
Como Sanae dijo, el pecho bien formado de la chica parecía que
estaba a punto de salírsele.
Y la cosa más notable era la escoba en la que estaba montada.
Sin duda era una escoba, pero no estaba diseñada para limpiar.
La escoba también era colorida y bien decorada y parecía valorar el
diseño sobre la función.
—Parece como si fuera de un cuento de hadas, como la vieja bruja
repartiendo manzanas envenenadas… excepto que esta chica es más
linda.
—Se siente como una bruja, ¿pero el atuendo no se parece a algo que
usaría una heroína de un anime?
—Así que es cosplay…
—Así es.
Los dos llegaron a una conclusión y cuando se pensaba en ello como
cosplay, tenía mucho sentido.
—¿Pero por qué vendría volando una cosplayera través de la
ventana?
—Quién sabe… ¿tal vez porque es primavera?
—Primavera… ¡Ah!
En ese momento, Koutarou recordó el evento en la mañana.
—¡Creo que es la que vi esta mañana!
—¿En la mañana?
—¡La vi en mi camino a la escuela! ¡Estaba escondiéndose detrás de
un poste de electricidad, así que no puedo decirlo con certeza, pero
sería extraño que varias personas estén deambulando vestidas así,
por lo que probablemente es ella!
— ¿Lo que significa que ha estado andando por ahí con ese atuendo
desde la mañana?
—…Un completo bicho raro…
—Sí…
Con la chica maníaca en frente de ellos, los dos se miraron
involuntariamente el uno al otro con una mirada sorprendida.
—¿Entonces qué hacemos al respecto?
Sanae picó con el dedo repetidamente a la chica inconsciente
yaciendo a sus pies, sin embargo la chica no mostró respuesta en
absoluto.
El gran chichón en la parte superior de su cabeza y su boca abierta
ampliamente la hacían parecer lamentable.
—No podemos dejarla sólo así. Yo sacaré el futón, tú ve a conseguir
algo de agua.
—Bien, entendido.
Los dos se olvidaron de su situación y comenzaron a cuidar a la
chica inconsciente.
La chica en cuestión despertó después de que Koutarou había
cambiado el trapo que estaban usando para enfriar su frente por
cuarta vez.
Más de tres horas habían pasado y ahora eran las 11 p.m.
—N, nnnn…
—Oye, parece que está volviendo en sí.
—¿En serio?
Sanae corrió hacia el futón de Koutarou justo cuando la chica estaba
parpadeando repetidamente.
—¿E-Eh?
Y cuando su visión recuperó su enfoque, ella pudo ver la cara de
Koutarou y Sanae.
—Hola.
—Buenas noches.
La chica parpadeó una vez más.
—¿Eh? Umm… ¿eh?
La chica era incapaz de comprender la situación.
—Escucha, hace un tiempo volaste a través de mi ventana, te
estrellaste contra la pared y te desmayaste.
Koutarou señaló hacia la ventana cubierta con periódicos y a la
pared.
—Y los dos cuidamos de ti y limpiamos el vidrio roto.
Al escuchar la explicación de Sanae, los ojos de la chica se abrieron
ampliamente mientras volvía a sus sentidos.
—¡Ahhhh! ¡L-Lo siento! ¡Lo siento!
La chica se levantó apresuradamente y se inclinó repetidamente.
—¡No fue a propósito!
Al escuchar su disculpa, Koutarou se convenció de que era la chica
de la mañana, sonaba al igual que antes.
—Si fuera a propósito ya te hubiéramos echado… Eso no importa,
pero vas a pagar por las reparaciones.
—¡Lo siento, lo siento! ¡No tengo nada de dinero!
—¡Entonces entra por la puerta! ¿¡Por qué te estrellaste con la
ventana!?
—¡Lo siento, tenía prisa!
Al ser atacada desde el momento en que fue despertada por Sanae, la
chica estaba a punto de llorar.
Al ver eso, Koutarou decidió darle una mano.
—No la regañes demasiado, Sanae, puede tener sus razones para ello.
—Pero, rompió mi ventana, ¿sabes?
—Puedes enojarte después, vamos a comenzar escuchando su
historia.
—Ni siquiera escuchaste mi historia.
Sanae parecía que estaba lista para estallar.
—Uh… De todos modos, sólo escuchemos lo que tiene que decir.
—Bien, pero no creas que esto ha terminado…
Sanae finalmente se echó hacia atrás después de la persuasión
persistente y los dos miraron a la chica.
—Así que, ¿para qué viniste a esta habitación? ¿O estuviste en un
accidente o algo?
—U-Umm…
La chica se estremeció mientras los dos la veían.
—… ¿No es sólo su hobby?
—Guarda silencio, Sanae.
—Hmp.
Mientras Sanae apartaba su cara de Koutarou con un puchero, la
chica abofeteó sus mejillas para animarse.
—¡Fight! ¡Yurika Fight! En realidad esta habitación está en peligro.
Su voz y mirada eran más serias de lo que habían sido antes y su
seriedad podía ser reconocida por su expresión aguda.
—¿Peligro? ¿Qué peligro?
—¡Explícalo apropiadamente!
—Hay personas tratando de robar esta habitación para sí mismos.
—¿Robarla para sí mismos?
—Así es…
Koutarou y Sanae se señalaron entre sí y dijeron al unísono:
—¿Te refieres a Sanae?
—¿Te refieres a Koutarou?
—¡No soy yo! ¡Esta es mi habitación después de todo!
—¿¡De qué estás hablando!? ¡Yo soy el que vive aquí!
Cuando los dos comenzaron a discutir, la chica negó con la cabeza de
lado a lado.
—No, no es ninguno de los dos.
—¿No?
—¿Eh? ¿No es Koutarou?
—Sí, es un grupo completamente diferente.
La chica afirmó claramente mientras asentía.
—¿¡Quiénes son ellos!? ¿¡También están tras este cuarto barato!?
—¿¡O acaso quieren hacer suya a esta hermosa fantasma!?
—…Eso no pasará, nunca.
—¿¡Por qué no!? ¡No seas tan grosero!
—No es ninguna. Están tras el poder anormal concentrándose en este
cuarto. ¡Así que por favor apresúrense y huyan de esta habitación, es
peligrosa! ¡Seguramente aparecerán en unos días!
—¿Poder? ¿Peligro?
—¿Qué se supone que significa?
Al escuchar la explicación de la chica, los dos parecían sorprendidos.
Para ellos no era nada más que tonterías.
—Por favor explícalo apropiadamente. Incluso si me dices que escape,
no es que vaya a empacar e irme.
—Sí. Para empezar ¿Cuál es este poder del que estás hablando?
—También quiero saber.
Cuando los dos exigieron respuestas de la chica, su mirada comenzó
a ir a la deriva.
—U-Umm… Podrías llamarlo un poder naturalmente desbordante, o,
emm… un poder sobrenatural…
Su actitud convincente comenzó a desaparecer y empezó a trabarse.
El sudor comenzó a formarse en su frente y se forzó a sonreír.
—Aja, aja, ajajaja.
¿Qué?¿Nodeberíahaberpreguntado?
La sonrisa falsa de la chica dejó esa impresión en Koutarou.
—¡No entiendo nada de ese tipo de explicación! ¡No uses una palabra
vaga como poder y dime exactamente qué es!
—¿T-Tengo que?
—Por favor hazlo. Podría ser difícil para ti decirlo, pero ya estoy listo
para aceptar la mayoría de las cosas hoy en día.
—Aunque ni siquiera me escucharías a mí hasta el final.
—Ya que ahora te creo, quiero escuchar la historia de esta chica
desde el principio.
—N-No crean que estoy loca o que estoy bromeando, ¿de acuerdo?
La mirada inquieta de la chica se vio en la cara de Koutarou y Sanae
varias veces.
—No te preocupes.
—Bien, lo prometo.
—E-Está bien, entonces les diré.
La chica asintió y tragó saliva.
Y después de mirar la cara de Koutarou y Sanae una vez más,
finalmente abrió su boca.
—…En realidad, el poder en esta habitación es……
Aunque la chica comenzó a explicar, su voz rápidamente se volvió
más y más baja y la parte esencial no pudo ser escuchada.
—¿El poder es qué?
—No puedo escucharte.
—L-Les estoy diciendo, el poder llenando esta habitación es ma---
Ella realmente no quería decirlo.
Sus palabras desaparecieron por segunda vez.
Y su cara estaba poniéndose roja.
—No te preocupes. No nos reiremos de ti, así que por favor dinos.
—Es cierto, si no nos dices nada, nada pasará.
Al escuchar eso de Koutarou y Sanae, la chica se animó una vez más.
—¡Yurika Fight! ¡Yurika Fight!
Entonces miró directamente a Koutarou y Sanae.
Y comenzó a explicar con gestos grandes y exagerados.
—¡Ambos, por favor escuchen! ¡En realidad, una gran cantidad de
poder mágico está reuniéndose en esta habitación!
—¿Eh?
—¿¡M-Magia!?
—¡Si el poder mágico continúa reuniéndose a este ritmo, las chicas
mágicas malvadas que planean hacer mal uso de su poder
aparecerán! ¡Y este lugar se volverá un campo de batalla! ¡Así que
por favor escapen, si es posible ahora mismo!
La chica declaró en voz alta mientras tomaba la escoba en su mano y
comenzaba a girarla.
—¡Soy la princesa del amor y el coraje, Chica Mágica Yurika! ¡Yo
defenderé la paz en esta ciudad!
Con la pose extrañamente perfecta y la hermosa voz firme, Koutarou
y Sanae estuvieron atontados por un segundo.
—Ah, qué puedo decir… ¿Sanae?
—Sé exactamente lo que quieres decir. Este debe ser el peor
desarrollo posible.
—Es primavera después de todo…
—Eso debe ser.
Cuando Koutarou y Sanae se recuperaron de la estupefacción, la
primera cosa que hicieron fue mirarse entre sí y dejar escapar un
gran suspiro.
—¿Eh? ¿Eh? ¿Qué? ¿¡De qué están hablando!?
—No, no es nada. Sólo estamos hablando sobre cómo es más
caluroso ahora que es primavera, en serio.
—Así es.
Al decir eso, Koutarou agarró a la chica, Yurika, usando vestimenta
ostentosa.
—¿Qué? ¿Por qué me estás agarrando?
—No hay razón, no hay razón.
Koutarou le sonrió a Yurika y se dirigió directamente a la entrada.
—Así es, no hay razón, no hay razón.
Sanae también sonrió, usando su Poltergeist para cargar la escoba
de Yurika.
—¿Eh? ¿Qué? ¿A dónde vamos?
—¡Eso depende de lo que decidas!
Abriendo la puerta frontal, Koutarou lanzó a Yurika afuera.
—¿¡Kyaaaaaa!?
Yurika cayó de bruces y comenzó a rodar hasta que llegó a la pared
de concreto de laCoronaHouse.
—Ten, olvidas esto.
Sanae siguió al tirar la escoba hacia Yurika.
—Kyan.
La escoba golpeó la cabeza de Yurika, sin embargo, ni Koutarou ni
Sanae se molestaron en mirar.
—Fu……
—Santo cielo.
Después de cerrar rápidamente la puerta, Koutarou y Sanae
suspiraron.
—Es primavera después de todo…
—¿No es porque el invierno del año pasado fue frío?
—Tienes razón. Se puso caluroso de repente después de todo…
Koutarou y Sanae estaban convencidos de que Yurika era una
cosplayer con una buena imaginación.
Aun después de admitir el fenómeno paranormal y a Sanae, la magia
y las chicas mágicas estaban en una liga completamente diferente.
Había un límite a la cantidad de lo que uno podía creer.
—¡Disculpen, abran la puerta! ¡Por favor escuchen lo que tengo que
decir! ¿¡Y por qué me lanzaron afuera de todos modos!?
Una protesta vigorosa podía ser escuchada desde el otro lado de la
puerta junto con un golpeteo intenso.
Yurika no se fue como Koutarou y Sanae habían esperado.
—¡Guarda silencio, chica cosplayer! ¡Si quieres tener una fiesta de
cosplay, hazla en otra parte!
—¡Ya lo escuchaste! ¡Es por gente como tú que no consideran el
entorno y molestan a las personas a su alrededor que la reputación
de todos los cosplayers está arruinada! ¿¡Qué tal si en cambio piensas
en tus acciones!?
Al escuchar eso, Yurika tocó la puerta una vez más muy silenciosa y
débilmente. En cambio, ellos comenzaron a escuchar sus sollozos.
—Uhhh, auhhh, ¡N-No tienen que decirlo así! ¡Querían que lo dijera,
dijeron que me creerían, así que les dije a pesar de que no quería
hacerlo! ¡Por favor créanme!
—¡Quién te creería cuando vas de un lado a otro con ese tipo de
vestimenta, hablando sobre la magia!
—¡E-Estoy muy consciente de eso! ¡Tampoco quiero hacerlo! ¡Cuando
me transformo con este vestido, todos los hombres me miran!
¡Tampoco oculta por completo mis pechos y mi trasero!
Y en vez de tocar la puerta, un rasguño pudo ser escuchado.
—¡Pero en la tierra mágica me dijeron que usara esto y actuara con
valentía, o seré mal recibida por los ciudadanos, así que no tengo
elección!
La voz lloriqueando poco a poco se hizo más fuerte.
—¡Ya lo sé! ¡Que no soy adecuada para este trabajo y que nadie me
creerá! ¡No estoy loca! ¡Fuaaaaaaaaaaaa!
Su voz lloriqueando ahora se había convertido en una voz llorando
fuertemente.
—¡Uwaaaaaaaa! ¡Esto es tan cruel! ¡Uaaaaaaa! ¡Abran la puerta! ¡No es
justo! ¡Por favor créanme! ¡Fuaaaaaaaaaaaa!
A pesar de que había una puerta cerrada entre ellos, la voz
lloriqueando podía ser escuchada como si estuviera justo a su lado.
—Jaa…
Y Koutarou finalmente puso su mano en el pomo de la puerta, a
punto de dejar pasar a Yurika.
—Koutarou, ¿realmente crees en la historia de esa idiota?
—No importa si le creo o no, a este paso molestará a los vecinos.
Si Koutarou podía escuchar la voz así de claro, todas las demás
habitaciones probablemente también podían. Además ya era
medianoche, si esto continúa, él será echado.
—No tengo ningún papel en esto.
—No se puede evitar.
Y Koutarou suspiró una vez más mientras abría la puerta.
—¡N-No estoy mintiendo, realmente soy una chica mágica!
—Entiendo, ¿de acuerdo? Así que por favor deja de llorar.
—Así es, Yurika. Tu creencia es espléndida, no hay mucha gente que
pueda apegarse a ello como tú.
Aun dentro del cuarto, Yurika no dejaba de llorar.
Koutarou y Sanae intentaron calmarla, pero no resultó muy bien.
—¿E-Eso significa que me creen? ¿Que este lugar está en peligro? ¿Y
que la magia es real?
—E-Eso es un poco…
—¡Sabía que no me creían! ¡Son puras palabras! ¡Fueeeeeeee! ¡Piensan
que sólo soy una pervertida!
—¡Sanae idiota! ¡En momentos como este, di que le crees, incluso si es
mentira!
—¡Es porque está hablando sobre magia! ¡No importa cuántas
anormalidades sumes, la magia es simplemente imposible!
—¡Uaaaaaa! ¡Realmente no me creen! ¡Sólo están tratando de
engañarme!
—¡Mira lo que hiciste por tu comentario innecesario!
—¡No es sólo mi culpa!
En medio de la habitación, Yurika estalló en lágrimas mientras
Koutarou y Sanae estaban nerviosos, la situación estaba poniéndose
peor cada minuto.
—Ten Yurika, limpia tus lágrimas con esto, ¿de acuerdo?
Sanae utilizó su Poltergeist para volar una toalla cercana a la Yurika
llorando.
Al ver la toalla flotar hacia ella, Yurika de repente dejó de llorar y
abrió sus ojos ampliamente.
—¿¡M-Magia!? ¿¡También puedes usarla!?
—¿Eh? ¿Yo?
—¡Sí! ¡Esto es magia, ¿no?! ¿¡Por qué no me creen cuando tú también
puedes usarla!?
El rostro de Yurika recuperó todo su lustre en un instante. Estaba
feliz de haber encontrado otra usuaria de magia.
—Ah, ¿esto? Esto no es magia.
Sin embargo, Sanae lo negó claramente.
—¿No es… magia?
Yurika mostró una cara sorprendida y parpadeó repetidamente,
entonces las lágrimas comenzaron a formarse de nuevo.
—Esto es sólo un fenómeno paranormal.
—¿Fenómeno… paranormal?
—Sí. Soy un fantasma después de todo. Mira.
Sanae extendió la toalla en medio del aire y voló a través de ella.
—¿¡Eeeeeeeeh!?
Esto dejó a Yurika sin palabras.
—¿Realmente eres un fan-fan-fantasma?
—Sí. Como puedes ver. Aquí está tu toalla.
Sanae aterrizó de espaldas a Yurika y le entregó la toalla.
La toalla voló a través de su cuerpo y flotó frente a Yurika.
—…
—¿Qué?
Sanae miró a Yurika, quien tenía sus ojos abiertos ampliamente y se
había dejado de mover.
—A, Aaa, Auuu.
Yurika parpadeó dos veces.
—¿Estás bien?
Y cuando Koutarou preocupado comenzó a acercarse a Yurika, ella
comenzó a moverse.
—¡Kyaaaaaaaaaa! ¡Nooooooooooo! ¡F-Fantasma! ¡¡No, un fantasma!!
Yurika de repente se levantó de un salto, recogió su escoba e
inspeccionó el cuarto. Entonces corrió hacia el armario.
—¿¡Q-Qué!?
—O-Oye, ¿Qué pasa?
—¡No te posiciones de mí por favor! ¡Te lo suplico! ¡Le temo a los
fantasmas! ¡Si vas a poseer a alguien, poséelo a él!
Yurika saltó en el armario y cerró la puerta corrediza
apresuradamente.
—¡No te me acerques! ¡No te posiciones de mí! ¡Nada bueno saldrá de
matarme! ¡¡En cambio, por favor chupa la vida de esa persona
enérgica de por ahí, por favor!!
Súplicas lamentables podían ser escuchadas a través del armario.
—¿Qué pasa con ella?
—Q-Quién sabe… pero probablemente te tiene miedo.
Koutarou y Sanae, quienes habían sido dejados atrás, miraron
estupefactos al armario.
—C-Cierto. Normalmente cuando una persona se encuentra con un
fantasma, actúan así. Después de pasar algo de tiempo contigo lo
olvidé por completo.
—¿Todos los inquilinos anteriores fueron así también?
—Sí, algo así.
Sanae miró a Koutarou y asintió.
—¿Pero siquiera está bien que una chica mágica del amor y el coraje
huya así? Incluso te dejó atrás para tomar su lugar como la víctima.
—Bueno, sólo es una cosplayer, incluso si quería actuar como una
real, no puede.
—Eso es cierto— Los dos continuaron mirando el armario con una
mirada fría.
—¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Ya no tienes que creer en la magia! ¡Pero por
favor no te posiciones de mí!
Inconsciente de los sentimientos de Koutarou y Sanae, Yurika rogó
desesperadamente por su vida.
—Así que, ¿Qué hacemos al respecto?
—¿Qué hay que hacer? Sólo tenemos que hacerla salir.
—…Sí.
Koutarou y Sanae se miraron entre sí y dejaron escapar un gran
suspiro una vez más.
Martes 7 de abril – ¡Hurra! Una Invasión
Afectuosa ❤
Martes, 07 de abril, a las 7:30 AM.
—... Al final, no salió después de todo...
—Si la dejas aquí conmigo definitivamente no va a salir— Koutarou se
detuvo con su zapato en la mano y se volteó hacia la habitación
interior.
Yurika no había salido del armario desde que había saltado.
Yurika, histérica y asustada se negaba a salir, no importa cuántas
veces trataron de persuadirla.
Y Koutarou estaba a punto de dejar las cosas en espera e ir la escuela.
—Ella va a salir cuando tenga hambre.
—Espero que sí. Pero a este ritmo no vamos a llegar a ninguna parte.
—Tienes razón con eso.
Koutarou terminó de ponerse los zapatos y forzó una sonrisa mientras
se levantaba.
—Date prisa y vuelve, ¿de acuerdo?
—Sí. No tengo ningún trabajo hoy, así que voy a estar en casa más
temprano que ayer.
—Sí, que te vaya bien.
Estoysiendodespedido...
—Sí, te veré más tarde.
Y diciendo adiós...
Los dos que habían estado luchando por la habitación intercambiaron
esas palabras, sin embargo curiosamente no se sentía poco natural.
Cuando Koutarou salió, vio a Kenji poniendo su bicicleta en las butacas
para bicicletas.
—Hey, Mackenzie.
—Buenos días, Kou.
Después de haber terminado de trabar la bicicleta, Kenji se acercó a
Koutarou que estaba en medio de bostezos.
—Fuaaaaaaaaa.
—¿Qué, falta de sueño otra vez?
—Algo así, era difícil dormir.
—¿Ese fantasma?
—En parte eso.
Koutarou sintió una sacudida repentina.
—¿Eh?
Al principio Koutarou pensó que era porque se estaba moviendo, pero
se seguía sacudiendo a pesar de que se había detenido.
—¿Qué pasa?
—¿No está temblando?
—¿Hm? Sí, ahora que lo mencionas, está temblando un poco.
—¿Un terremoto?
—Probablemente, después de todo no es probable que haya obras de
construcción en este momento.
Los dos miraron hacia abajo en el suelo y después de unos segundos,
el temblor se detuvo.
—Parece que se detuvo.
—Bueno, eso es todo, supongo.
Cuando los dos estaban hablando, la voz de Shizuka se oía desde arriba.
—¡Buenos días, Satomi-kun, Mackenzie-kun!
Koutarou y Kenji miraron a Shizuka que estaba en el pasillo del
segundo piso, mientras cerraba la puerta.
—Buenos días, Casera.
—Buenos días, Kasagi-san.
—Es muy agradable el clima de hoy.
Shizuka bajó las escaleras del segundo piso.
—¿Los deje esperando?
—No esperamos nada, Casera.
—Más bien, acabo de llegar.
Hoy era el día en el que se iniciaban las clases en la Preparatoria
Kitsushou-harukaze.
Y, afortunadamente, los tres pasaron a ser asignados a la misma clase
y habían decidido ir a la escuela juntos.
—Oh, bueno, vamos a ir, ¿de acuerdo?
—Sí.
—Lo tengo. Pero, Kou, seguro que eres extrañamente educado con
Kasagi-san.
—Tienes razón, Mackenzie-kun. Mientras le estoy llamando Satomi-
kun, él es formal y me llama Casera.
—Es normal tener a tu casera un alto respeto.
—Él valora el trabajo duro por lo que siempre es así con aquellos con
los que trabaja.
—Ya veo.... ufufufu.
Los tres caminaron juntos a la escuela.
Era el segundo día de clases, contando la ceremonia de entrada, y la
aula estaba tranquila.
Había unos cuantos grupos que hablan, pero fue sobre todo los grupos
de estudiantes que habían ido a la misma escuela secundaria.
Es probable que les tomaría unos días más para que los estudiantes
se puedan acostumbrar.
—¡Satomi-kun!
En la sala de clase tranquila, la voz de Shizuka se oía con claridad.
Llevaba una caja de cartón y avanzó hacia los asientos de Koutarou y
Kenji.
—¿Qué pasa, Casera?
—Fufufu, por favor no me llames Casera en la escuela, Satomi-kun.
Ah, claro, aquí tienes.
—¿Qué es esto?
Koutarou recibió una pequeña caja de cartón de Shizuka.
—Hablé con un compañero mío de la escuela secundaria que sabe
mucho de este tipo de cosas. Y después le expliqué las circunstancias
y me dio todo esto.
Cuando Koutarou abrió la caja, vio un montón de notas, etiquetas,
cuerdas y palos decorados.
—Un equipo religioso…
Kenji, cuyo asiento estaba justo enfrente de Koutarou y también
estaba mirando a escondidas la caja, había declarado el contenido de
la caja antes que Shizuka.
—¿Un kit religioso?
Koutarou, que no entendía, le preguntó a Kenji.
—Sí, mira esto. Tiene 'váyanse malos espíritus' escrito en él.
—Tienes razón.
—Pero pensar que hay kits de tantas religiones diferentes reunidos
aquí. Sintoísta, budista, cristiana, islámica, wow incluso Voodoo.
—¿Por qué me das esto, Casera?
—Eso es porque dijiste que un fantasma apareció en tu habitación.
Pensé que esto podría ayudarte.
—Ah....
Koutarou finalmente recordó que él estaba luchando contra Sanae en
la habitación.
Así es, estoy luchando contra ella por la propiedad de la habitación.
Ayer, con la aparición de Yurika, no hubo tiempo para eso.
—¿Ojalá esto no sea un poco costoso, Kasagi-san?
—Oh, acerca de eso, Mackenzie-kun. Estos estaban a punto de expirar,
así que me los dieron gratis.
—¿¡Expirar!? ¿¡El kit religioso!?
Al escuchar esas inesperadas palabras de la boca de Shizuka, Kenji
realmente estuvo asombrado.
—Eso es lo que dijo. También dijo que la fecha de caducidad estaba
muy, muy cerca, por lo que debías usarlos tan pronto como sea
posible.
—... Pensar que la ola de la civilización afectaría incluso este tipo de
cosas.
Kenji cogió un pequeño y secado encanto de aspecto sospechoso, y se
quedó mirando la etiqueta adherida al mismo.
'Fecha de expiración: seis meses desde la fabricación. Para la fecha de
fabricación, por favor consulte al empaquetado.'
—Es el fin del mundo….
Esa era la sincera opinión de Kenji.
—Esto va a ayudarme mucho, Casera.
—Espero que sea útil.
—Voy a hacerlo útil.
—Has tu mejor esfuerzo Kou, voy a estar animándote.
—Entonces ayúdeme.
—De ninguna manera. Sabes que soy malo con ese tipo de cosas.
—Ahora que lo dices...
Kenji odiaba todas las cosas misteriosas.
A pesar de que era más eficiente, temía más que Koutarou.
Si le preguntabas, él diría que lo odiaba porque sabe acerca de eso.
—Muy bien, con esto...
Koutarou se detuvo a media frase para recordar que había una chica
más que tenía que echar de su habitación.
La auto-proclamada princesa del Amor y el Coraje, la chica mágica
Yurika Arcoíris.
Era una vergonzosa chica con una excesiva manía al cosplay.
—Hey, Mackenzie.
—No importa cuántas veces me lo pidas, no te voy a ayudar.
—No es que, hay algo que quiero preguntarte
—Hmm, ¿Qué?
Kenji asintió y miró a Koutarou que le mostraba la caja de cartón.
—El fantasma puede ser exorcizado con este tipo de cosas, ¿no?
—Bueno, sí.
—Entonces, ¿qué usarías para exorcizar cosplayers?
Koutarou lo miró seriamente.
—¿Eres estúpido? ¡No hay tal cosa!
—No digas eso, lo digo en serio.
Ayer él sólo tuvo que lidiar con un fantasma, pero hoy también tenía
que lidiar con una cosplayer.
Koutarou estaba serio.
—En serio, los cosplayers son sólo gente normal, no seas estúpido.
—¿Así que sólo tengo que usar la fuerza?
—¡Haz lo que quieras!
Kenji se ajustó los lentes mientras hacía una expresión de harto.
—Hmm...
Y cuando Koutarou cruzó los brazos para pensar, Shizuka que había
estado observando a los dos se echó a reír.
—Fufufu, ustedes dos de seguro se llevan bien.
—Sólo porque nos conocemos desde hace mucho tiempo.
—¡No hagas que suene tan desagradable, Mackenzie!
—Fufu, realmente no lo odias, ¿verdad, Mackenzie-kun?
—Realmente lo creo.
—Mackenzie-kun, no eres honesto.
—Casera, él siempre está tratando de hacerse el duro.
—¡Kou! ¿¡Estás pidiendo que tenga una pelea contigo!?
—¡Ahahahaha!
La risa de Shizuka llenó el salón de clases, sin embargo, incluso oyendo
su risa, Koutarou estaba pensando en algo completamente diferente.
¿RealmentequieroahuyentaraSanae?
Esa fue una vacilación repentina e inesperada para Koutarou.
Después de la Escuela, terminando el deber de limpieza, Koutarou se
dirigió hacia el edificio de los clubes.
Había todo tipo de clubes y sociedades en cada una de las habitaciones.
De hecho se podría llamar un edificio de apartamentos para los clubes.
—Bueno, está técnicamente tratado como una sociedad así que...
Koutarou se dirigió hacia el ala sur del segundo piso, donde las
sociedades se habían reunido.
Los clubes deportivos estaban reunidos alrededor de las entradas al
edificio.
Sin embargo, aún dentro del edificio casi no había estudiantes.
En el pasillo tranquilo solo se podían escuchar los pasos de Koutaro.
—Aquí lo tienes.
Koutarou se detuvo enfrente al salón de más atrás.
La Sociedad de tejido.
Esa era la sociedad a la que se había unido en el día del anuncio.
—Hola.
Koutarou llamó a la puerta.
Debido a que la puerta estaba hecha de resina y tenía un marco de
aluminio, el sonido del golpe llenó todo el camino a través de todo el
pasillo.
—... ¡S-Sí!
Y se volvió con la voz un poco en pánico.
Poco después, la cerradura de la puerta se abrió y la cara de una chica
salió hacia fuera.
—Quién es…ah...
La chica mostró una cara sospechosa al principio, pero después de
darse cuenta de que era Koutarou, ella se alivió.
—Hola, Senpai.
—Bienvenido, Satomi-kun.
La chica era Sakuraba Harumi, la presidenta del club, y único miembro
aparte de Koutarou.
Para Koutarou, que era un principiante, incluso lo básico del tejido era
un trabajo duro.
Para explicarlo, se gira la lana en su dedo alrededor de la aguja de tejer
y encima de la aguja se hacía nudos sueltos.
Aunque es fácil una vez que te acostumbras a eso, Koutarou era torpe
y tenía una mala memoria, lo que era bastante molesto.
—Senpai, ¿qué hago aquí?
—Tira a la derecha y luego pásalo por aquí.
—Oh, eso está bien, ahora lo recuerdo.
Koutarou a veces dejaba de mirar a Harumi, antes de continuar.
Y aunque era un poco descuidado y casi punzante con los dedos sobre
la aguja, Koutarou estaba tejiendo a fondo.
—No hay necesidad de apresurarse, Satomi-kun. No me importa si lo
haces lentamente, por hoy sólo es una práctica.
—S-sí. Lo siento, soy torpe.
—No me importa, todo el mundo es así cuando comienza.
Harumi parecía feliz mientras miraba a Koutarou.
Normalmente ella era tímida y retraída, pero ahora ella era positiva y
habladora, probablemente debido a que estaba haciendo lo que le
gustaba.
—¿Fue lo mismo para ti también, Senpai?
—Sí. Incluso me he pinchado mi dedo con la aguja antes.
Harumi recordaba con cariño su pasado, sin embargo Koutarou no
estaba mirándola a la cara en este momento, si lo hubiera hecho, no
habría sido capaz de olvidar la sonrisa en su cara durante el resto del
día.
—Hago esto así y... Jaja, me siento más motivado después de escuchar
que incluso Senpai ha fracasado antes.
—Cuando lo pones así suena como que me estás fastidiando. Fufufu,
pero todavía no te has pinchado el dedo, así que puedes ser mejor de
lo que yo era.
—Ajaja, lo intentaré.
Incluso cuando Koutarou reía, mantenía diligentemente el movimiento
de la aguja de tejer, no apartaba la vista de sus manos.
Seguroqueesinesperado...QuealguiencomoSatomi-kuntrabajaría
tanduro...
Harumi que estaba sentada junto a Koutarou no podía dejar de
encontrarlo misterioso.
Mientras ella disfrutaba tejer, también era consciente de que no era
así para los demás.
No esperaba que un tipo atlético como Koutarou mostrara algún
interés en este tipo de cosas.
Ella estaba en lo cierto, incluso se preguntaba si tenía algún tipo de
motivo oculto como el chico del día del anuncio.
—Senpai, cuando tire los nudos ¿está bien si pongo un poco de fuerza
en ella?
—Ah, sí, eso está bien. Pero va a resultar mal si lo tiras demasiado y
los lados se desequilibran.
—Oh, ya veo, entendido.
—Bueno.
¿Porquétrabajatanduro...?
Sin embargo, en realidad, ese no era el caso, Koutarou estaba
seriamente trabajando fuera y tratando de aprender en serio como
tejer.
Harumi no podía dejar de encontrar eso misterioso.
—Satomi-kun.
—Sí, ¿qué es?
Con el llamado de Harumi, Koutarou dejó de mover sus agujas de tejer
y miró a Harumi.
Ser confrontada por la mirada de Koutarou, la personalidad tímida y
retraída habitual de Harumi regresó ligeramente.
—¿Te importa si te pregunto algo?
—Eso está bien, pregúntame lo que sea.
—En ese caso...
Después de haber tomado la decisión, Harumi tragó saliva y lanzó su
pregunta a Koutarou.
—¿Satomi-kun, que hizo que quisieras aprender a tejer?
—¿Aprender a tejer?
Koutarou rio vergonzosamente y puso su mano en la cabeza.
—No me viene en absoluto, ¿verdad? Jajajaja.
Koutarou era consciente de cómo lo miraban los demás.
—¡E-eso no es lo que quise decir! Sólo quería decir que no eres un tipo
que se aburre haciendo esto... Y eso me hizo pensar...
Al oír la risa de Koutarou, la cara de Harumi se puso roja y volvió su
mirada hacia abajo.
Mirándola, Koutarou decidió hablarle de sus circunstancias.
Sintió que ella lo entendería, y desde que era su maestra sintió que era
justo que ella supiera.
—No pareces ser del tipo que chismea, así que te lo voy a decir.
—¿Satomi-kun...?
Harumi volvió a mirar a Koutarou, y estaba un poco sorprendida de
que su rostro fuera más serio de lo que había esperado.
—En realidad, hay un suéter a medio-tejer en mi habitación...
—Suéter.... Ah...
Harumi recordó las palabras de Koutarou la primera vez que lo había
conocido.
—¿Esposibleparauncompletoaficionadotejerunsuéter?
—Esperopoderterminarloconmispropiasmanos,finalmente.Jajaja,
quiénsabecuántotiempovaatomarantesdequeseacapazde
hacerlo.
Ese suéter debe tener algunos recuerdos de alguien especial para él.
Eso es lo que Harumi pensaba mientras miraba la sonrisa de Koutarou.
Su expresión ligeramente embarazosa y riendo de manera
extrañamente suave.
Asíqueporesoestátrabajandotanduro...Éldebepensarencompletar
elsuéter...Yaveo,asíescomoes...
Y llena de alivio, Harumi sentía alegría desde el fondo de su corazón.
—Entiendo, Satomi-kun.Me aseguraré de que seas capaz de completar
ese suéter.
—¿¡Realmente!?
—¡Sí!
Harumi estaba realmente feliz de que Koutarou tomara en serio el
tejido y que había sido capaz de encontrar un verdadero compañero.
—¡Vamos a trabajar juntos, Satomi-kun!
—¡Sí!
El que Koutarou no fuera calificado no era un problema en absoluto.
Harumi no pensó en eso en absoluto.
Peromepreguntoquiéntejióesesuéter...
Harumi se preguntó a sí misma, pero la respuesta llegó rápidamente
su mente.
¡Noimporta!¡Vamosallevarnosbien,Satomi-kun!
Harumi se sintió satisfecha al haber encontrado a un verdadero
compañero, fue un evento realmente alegre por ella.
—Lo hago aquí, y...
Koutarou revisó lo que aprendió hoy al caminar.
La visión de un muchacho que mueve sus manos de una manera
sospechosa en la ciudad teñida por la puesta de sol fue surrealista.
Sin embargo, Koutarou era serio.
Movió las manos vacías y continuó su formación de imágenes.
—¿Hmm?
Cuando Koutarou regresó aCoronaHouse, podía oír un sonido desde el
jardín.
—Me pregunto qué es.
Cuando Koutarou dio la vuelta al muro de hormigón, vio a Shizuka con
un delantal sobre su uniforme escolar, mientras sostenía una gran
escoba de bambú.
Ella estaba en el medio de limpieza del jardín.
—Bienvenido de nuevo, Satomi-kun.
—Estoy de vuelta, Casera.
Shizuka le dio la bienvenida con una sonrisa.
—Estaba limpiando el jardín.
—Ya veo.
Había un pequeño montón de malas hierbas sin raíces a sus pies,
después de tirar de la maleza que estaba reuniendo para arriba con su
escoba.
—Quiero mantener esto tan hermoso como sea posible.
Shizuka sonrió y estrechó sus ojos mientras miraba hacia la Corona
House, teñida por la puesta de sol.
La Corona House era hermosa.
Aunque el diseño era anticuado, el edificio de 25 años de antigüedad
no mostró signos de ello.
Esto se debió a que Shizuka nunca había descuidado el mantenimiento
sobre ella.
—Casera, dijiste que esta casa te fue dejada por tus padres.
Koutarou también miró la Corona House.
—Sí, eso es correcto. Es por eso que quiero mantenerla de pie el mayor
tiempo posible, aunque al final probablemente sea demolida.
—Me aseguraré de cuidarla mientras viva aquí.
Koutarou entiende los sentimientos de Shizuka.
Era el mismo tipo de sentimientos que Koutarou tenía hacia la
realización del suéter.
—Gracias, Satomi-kun.
—Bueno, tengo que actuar de manera genial de vez en cuando.
—También habría sido una escena de movimiento, si no hubieras dicho
eso. Ahaha.
—Wahahahaha.
Y cuando los dos se rieron, una pequeña luz azul voló por el cielo teñido
de rojo.
—Ah, una estrella fugaz.
—Eso debe ser.
La estrella fugaz voló cerca de la Corona House y había entrado a la
vista de los dos mirando hacia arriba.
—... Me gustaría que Satomi-kun no pierda contra el fantasma.
Shizuka puso sus manos juntas y pidió un deseo.
La estrella desapareció al mismo tiempo que terminó de desear.
—No voy a perder contra un fantasma. Además me has dado un
montón de equipos religiosos.
—Por si acaso, Satomi-kun. Ufufu.
—No confían en mí en absoluto...
—Confío en ti.
—Sólo estás fingiendo.
—Vaya, vaya. Jajajaja.
—Wahahahaha.
Los dos hablaban alegremente, pero la única razón por la que fueron
capaces de seguir estando tan alegre era porque no estaban al
corriente de lo que iba a suceder.
Situándose frente de la habitación 106, Koutarou puso su mano en el
bolsillo y sacó su llave, oía voces procedentes del interior.
—¡Nooooooooo! ¡¡Por favor, no te acerques más!!
—Fuefuefue, ¿qué importa, que importa?
—¡¡Odio a los fantasmas!!
—¿Qué te pasa, chica mágica Yurika Arcoíris?
Lo que podía oír era la voz de Yurika asustada y Sanae juguetona
molestándola.
—... Qué están haciendo.
Koutarou abrió la puerta, puso la llave en el bolsillo y abrió la puerta.
—¡Sá-Sálvenme!
—¿¡Oo!?
En ese momento Yurika saltó fuera de la habitación al pasillo y
comenzó a temblar mientras se escondía detrás de la espalda de
Koutarou.
—¡Fa-fantasma, s-si vas a poseer a alguien, po-posee a esta persona!
—Vamos, para alguien que se presenta como una chica mágica del
amor y el coraje...
Koutarou estaba asombrado.
Bueno, eso era natural, después de todo sólo era una cosplayer.
Cuando Koutarou estaba pensando en esto, la otra persona en la
habitación llegó a la puerta principal.
—Bienvenido a casa.
—Gracias, estoy de vuelta.
Koutarou respondió a la bienvenida de Sanae, se quitó los zapatos y
entró en la habitación. Yurika temblando le siguió.
—Sanae, no la intimides demasiado, no está relacionada con todo esto.
—¡Estoy relacionada!
—Sé que ella no está directamente relacionada, pero si pone en marcha
una fiesta cosplay aquí, no voy a tolerarlo.
—¡No estoy aquí para hacer ese tipo de fiestas! ¡Las chicas mágicas
malvadas se están... los enemigos se están acercando!
—... Parece que la fiesta sólo duro unos minutos.
—¿Verdad?
—¡Por favor, escuchen lo que tengo que decir! ¡Por Favor!
—Bien, bien.
—Lo sabemos, lo sabemos. El peligro se acerca, ¿no?
—Debe ser agradable para alguien que sólo está jugando...
—Eso es cierto...
—¡Aaaaaaaa, no están escuchando en absoluto!
Durante el ingreso de la sala interior, Koutarou tiró su bolsa en la
esquina de la habitación y se dirigió a Sanae.
—Sanae, déjala ser por ahora.
—Sí, lo tengo.
—¡No me dejan ser, por favor! ¡Esto es importante!
—Por el momento, vamos a resolver esto entre tú y yo.
—Sí...
Y de repente la expresión sonriente de Sanae se hizo más sombría.
—... Así es, tengo que llevarte fuera de esta habitación, ¿no es así?
—No puedo permitir que me saques, así que tengo que exorcizarte.
—Así es, de eso se trataba.
Esa había sido la intención de los dos hasta ayer, sin embargo esos
sentimientos habían disminuido gradualmente.
—¡Por favor, escuchen lo que tengo que decir!
—¡Podrías tranquilizarte, no hay tiempo para jugar!
—Lo siento, voy a jugar contigo más tarde.
—¡Noooooo, no quiero jugar con un fantasma!
—.... ¿Quieres que escuche o no?, arregla tu mente.
—Hey, Koutarou.
Sanae le habló en voz baja, su voz siempre ha sido fuerte y enérgica,
esta vez fue tan contraría que atrajo su atención.
—¿Hmm?
—¿Me odias?
—¿Eh?
—Si por casualidad tu…
Sanae fue interrumpida por un sonido fuerte.
—¿¡Kyaaaaaaa!?
Yurika grito, y al mismo tiempo el tatami del lado de la entrada de la
habitación había sido enviado a volar.
Yurika que estaba de pie en ese tatami salió volando golpeando su cara
primero en el suelo.
—¡¡Por qué siempre a mí!!
Y Yurika comenzó a rodar, se estrelló contra la pared y se dejó de mover.
—Gyafu.
—¿¡Qué!? ¿¡Que acaba de suceder!?
—¡Koutarou, por debajo del tatami! ¡Alguien está saliendo!
—¿¡Qué!?
Koutarou que había estado siguiendo el tatami mandado a volar miró
hacia atrás y vio a una persona que se arrastraba encima de donde el
tatami había estado.
Había un agujero redondo en las tablas del piso, lo suficientemente
grande como para que una persona pasara.
—Es un placer conocerte por primera vez. Mis disculpas por
sorprenderte.
Viniendo desde el suelo había una chica solitaria, ella parecía ser un
poco mayor que Koutarou.
Era alta, con una apariencia adecuada y formal y ojos distintos
creando un ambiente sereno a su alrededor.
—Mi nombre es Kiriha. Una descendiente de la gente de las
profundidades de la tierra, nacida de la familia Kurano que reside sobre
oráculos y encantamientos.
Sin embargo, su ropa era extraña.
Llevaba ropa pasada de moda muy rara con un montón de adornos.
Era casi como si fuera de un libro de historia, se asemeja al traje de
una doncella de santuario del antiguo Japón.
—¿Kiriha?
—¿Qué pasa con ésta...!?
Con ella había cuatro personas reunidas en la pequeña habitación.
Koutarou, Sanae, Yurika y Kiriha.
¿Por qué la gente se sigue reuniendo en esta habitación...?
Koutarou estaba menos preocupado con la aparición de Kiriha, y más
preocupado por el aumento de la gente de su habitación.
Koutarou, Sanae y Kiriha estaban sentados a la mesa de té en el centro
de la habitación.
Yurika seguía tendida en la pared junto a la ventana, inconsciente e
inmóvil.
—Permítanme volver a presentarme, mi nombre es Kurano Kiriha.
Kurano es el nombre de mi clan, así que preferiría que me llamaran
Kiriha.
—Soy Satomi Koutarou.
—Soy Sanae.
—Koutarou y Sanae. Aunque es sólo hasta que hayamos terminado
con mi negocio, espero que seamos capaces de llevarnos bien.
Al oír sus nombres, Kiriha cortésmente se inclinó.
—Que educada.
—Va-vamos a llevarnos bien.
Koutarou y Sanae le devolvieron la reverencia.
—En primer lugar me gustaría pedir disculpas. Siento entrar a este
lugar de esa manera. Fue el resultado de no querer causar mucho
revuelo.
—Por favor levanta la cabeza, Kiriha-san.
Koutarou estaba agradecido en respuesta a Kiriha que cortésmente
inclinó la cabeza.
—Queremos expresar nuestra gratitud por su generosidad. Gracias,
Koutarou.
Kiriha levantó la cabeza con una sonrisa en sus labios. Su actitud
sincera y la postura amable disiparon la cautela de Koutarou.
Su ropa es extraña y su tono es duro, pero parece que ella puede
contener al menos una conversación adecuada.
Los encuentros con Yurika ayer y Sanae el día anterior habían sido un
desastre, pero la apariencia de Kiriha le dio Koutarou una buena
impresión.
—Bueno, Kiriha-san, ¿qué tipo de asuntos tienes aquí? Y por qué
vienes desde abajo…
—¡Hey, Koutarou!
—Uwa, Qu-qué pasa, Sanae.
El rostro resentido de Sanae cortó entre los dos, interrumpiendo a
Koutarou a media-frase.
—¡Tu actitud es completamente diferente a cuando nos conociste a
Yurika y a mi…!
—Por supuesto que lo es, la actitud de la otra parte es diferente
después de todo.
—.... Aha~, Veo a través de ti...
—¿Q-qué hay con esa mirada?
—¿Es debido a esos grandes pechos, no es así!? ¡Pervertido!
—¿Eh? ¿¡Kiriha-san tiene pechos grandes!?
—¡Si no te diste cuenta, no tienes que mirar!
Un diccionario Inglés-japonés golpeó la cabeza de Koutarou, que había
sido enviado por el Poltergeist de Sanae.
—¡... No-no seas irrazonable!
—¡Esto es por lo general la forma en que la que actuamos!
—¡Entonces no te enojes cuando te quedes fuera de la conversación!
—¡Grrr, pe-pero todavía siento que algo es injusto! ¡Hmph, no me
importa de todos modos!
Como si hablara por Koutarou, Sanae apartó la mirada con mal humor.
—... ¿Está bien si continuo?
Kiriha que había estado mirando a los dos ligeramente asombrada,
aclaró la garganta con tos y enderezó su postura.
—Lo siento, Kiriha-san.
—No, en absoluto, yo soy la que está siendo poco irrazonable,
apareciendo en un momento tan extraño en un lugar tan extraño. No
hay necesidad de preocuparse.
—Te agradezco que hayas dicho eso. Kiriha-san, te preguntaré de
nuevo, ¿qué razón tienes para venir aquí? Y ¿por qué viniste por debajo
del suelo?
—Para explicar eso voy a tener que empezar por explicar quién soy.
Kirihamiró directamente a Koutarou y comenzó hablando con valentía.
—Soy una habitante de la tierra, y como se puede adivinar por el
nombre, vivimos en este planeta.
—Ha... ¿Pero no es lo mismo para todo el mundo?
Koutarou no entendía lo que Kiriha estaba hablando y le respondió con
una mirada de perplejidad en su rostro.
Normalmente, las personas vivían en el planeta después de todo.
—No es eso lo que quise decir. No vivimos en este planeta, literalmente
vivimos dentro de él.
—¿¡Eh!? ¿Lo cual significa que tu gente vive bajo tierra?
—Eso es correcto. Para que sea más fácil para nosotros, nos pueden
llamar gente subterránea. Vivimos completa y auto-suficientemente
bajo tierra.
—¿¡No quieres decir!?
—¿¡Gente subterránea!?
No sólo Koutarou sino Sanae, que había estado mirando lejos, miró a
Kiriha sorprendida.
—¿¡Qué quiere alguien así con nosotros!?
Sanae puso sus manos sobre la mesa de té y se inclinó hacia Kiriha.
—Cálmate, Sanae. No he puesto el equipaje en orden, así que es muy
frágil, no lo muevas demasiado.
—Ah, lo siento.
Siendo regañada por Koutarou, Sanae se sentó en su lugar original.
—Nuestro propósito al venir aquí no eres tu ni este edificio.
—¿Qué significa eso?
—Nuestra tribu originalmente vivía en las montañas de esta región.
Sin embargo, cuando sus antepasados comenzaron a utilizar el metal
en grandes cantidades y comenzaron la minería en nuestra montaña,
nos vimos obligados a vivir bajo tierra.
—¿Y eso los convirtió en gente subterránea?
—Eso sería el resultado de eso, sí. Después de haber vivido bajo tierra
nuestra tribu había planeado originalmente en volver a la superficie
poco después. Sin embargo encontraron inesperadamente el
subterráneo cómodo. Alrededor de la mitad de la tribu se quedó bajo
tierra, ellos serían mis antepasados.
—Hee....
Después de haber llegado desde el subsuelo, las palabras de Kiriha
fueron muy convincentes.
El hueco dejado en el suelo parecía conducir hacia abajo a las
profundidades de la tierra.
—Y recientemente hicimos un descubrimiento histórico.
—¿Un descubrimiento histórico? ¿Qué?
—Un simple libro fue descubierto por casualidad. En él, la posición del
altar donde están consagradas las almas de nuestros antepasados fue
encontrado. La habíamos estado buscando durante incontables años.
—¿Por lo tanto, estás en la superficie para buscar el altar?
En respuesta a la pregunta de Koutarou, Kiriha asintió.
—Eso es correcto. Sin embargo, se registró con precisión la posición
del altar, así que no había razón para buscarlo.
—Así que tu asunto está ya casi hecho.
—Bien por ti, Kiriha-san.
—No es tan fácil.
Kiriha bajó tristemente sus cejas y meneó la cabeza.
—Nos encantaría nada más que para reconstruir nuestro altar. Sin
embargo hay un problema con el lugar.
—¿El lugar...?
—Tengo un mal presentimiento sobre esto.
Sanae hizo una expresión desagradable.
—En realidad, la posición de nuestro altar sería el centro de esta
habitación.
Escuchando las palabras de Kiriha, era como Sanae había temido.
—Lo que significa, Kiriha-san...
—Sí, Koutarou. ¿Podrías por favor abandonar esta habitación para
nosotros? Es importante para el altar estar en esta posición exacta.
—¡Lo sabía!
Sanae se levantó a toda prisa.
—¡Por supuesto que no vamos a entregártelo! ¡No voy a dejar que
construyas un extraño altar aquí!
Sanae se negó a que alguien construya un altar en su casa.
—No vamos a echarlos por la fuerza. Nuestra tribu tiene su orgullo y
tradiciones. No vamos a forzarlos por nuestros asuntos. A cambio, nos
gustaría ofrecerles la compensación necesaria para que encuentren
una morada en otros lugares... Karama, Korama, por favor traigan eso.
—¡Lo tengo, HO-!
—¡Entendido. HO-, Ane-san!
Dos pequeñas sombras aparecieron desde el agujero.
—¿¡Q-qué es eso!?
—¿Ha-Haniwa?
—Ho-
—HoHo-
Las dos Haniwas tenían unos 30 centímetros. Con una superficie lisa y
caras adorables, los dos estaban combinando fuerzas para llevar un
trozo brillante dorado de metal.
—Hey.
—Ho-
—Hey.
—Ho-
Los dos estaban dejando escapar voces extrañas mientras llevaban el
trozo de metal hacia los aturdidos Koutarou y Sanae.
—¡¡Tan lindos!!
—¿¡Q-qué son!?
—No hay necesidad de estar sorprendidos. Estos dos son mis sirvientes.
Son similares a los títeres que tu gente usa.
—¡Ho-! ¡Soy Karama Ho-!
—¡Hola Ho-! ¡Soy Korama!
Dejando el trozo de metal frente a Koutarou, los dos saludaron
alegremente.
—Pensar que estos son robots…
—¡Hola, Karama-chan, Korama-chan!
Koutarou y Sanae se sorprendieron.
Si las palabras de Kiriha eran de confianza, estos dos eran robots.
Sin embargo, nada de ellos parecía mecánico.
A pesar de que sus cuerpos parecían de cerámica, sus manos se
movían libremente.
En contra de su aspecto encantador, deben haber sido hechos con
técnicas muy avanzadas.
Sanae tenía su corazón robado por los lindos robots.
—Si Mackenzie viera esto podría gritar de alegría.
—Koutarou, Sanae. Ese trozo de metal es de oro sólido. Sin embargo, en
el proceso de fundición algo de platino se ha mezclado, aunque dudo
que baje su valor. Si se retiran de aquí, les ofreceremos esto a cambio.
—¡Es-esta es una cantidad notable, Kiriha-san!
Cuando le dijo que el metal era oro, Koutarou se sorprendió una vez
más.
El oro vale unos pocos miles de yenes por gramo y esto debe haber
sido menos 10 kilos de lo mismo.
¿Significa que este oro tendría un valor de varias decenas de millones
de yenes?
Esta era una cantidad anormal de oro, sólo para despejar el
apartamento.
—Esto es sólo para demostrar nuestra seriedad. Si esto te causa
alguna molestia podemos cambiarlo por yenes japonés. ¿Qué te
parece? ¿Estarían dispuestos a renunciar a esta habitación por
nosotros?
—Así que mucho oro... ¿¡Qué estoy haciendo!? ¡De ninguna manera!
¡Simplemente no hay manera! ¡Esta es mi casa, después de todo!
¡Koutarou, dile algo también!
—Hmmm....
Sanae se negó rotundamente, por otro lado Koutarou tenía los brazos
cruzados y estaba sumido en sus pensamientos.
—¡Hey! ¿¡En que estás pensando!?
—Bueno, al oír sus circunstancias, creo que podría no ser malo
cooperar con ella.
—¿¡Koutarou!? ¿¡Estás seguro!?
Al escuchar la respuesta de Koutarou, la expresión Kiriha se iluminó y
comenzó poniéndose de pie.
Y los adornos unidos a sus ropas hicieron ruidos perforantes.
Al igual que el trozo de metal, parecía como si estuvieran hechas de
oro.
—¿¡No sólo sus pechos, te has perdido de vista por el dinero, verdad!?
—¡Te equivocas! ¡No puedo aceptar este tipo de cantidad!.... Veamos a si
me muevo necesitaré una cierta cantidad de dinero, ya que si no puedo
sobrevivir después de la mudanza no tendría sentido.
—Eso está bien dentro de tus derechos.
—¡Cuando te dije que te fueras te negaste! ¡Por qué estás escuchando
esta mujer de grandes pechos! ¿¡Que sean pechos grandes es tan
bueno!?
—¡No me trates como un pervertido! Es sólo que estoy bien con
cooperar con ella porque su razón y su actitud son razonables.
—¿¡Qué pasa con eso!?
En este punto Koutarou consideró que podría estar bien cooperar con
Kiriha.
Ella era muy amable, y había explicado claramente sus razones.
También dijo que prepararía la compensación necesaria para mudarse.
Y sus razones para querer la habitación eran totalmente razonables.
La reconstrucción de un altar para adorar a sus antepasados, era
similar a la construcción de una tumba o un altar budista.
Koutarou no tenía ninguna razón para decir que no a alguien que sólo
quería honrar a sus antepasados.
—Sanae, es probable que quieran alojarse en esta habitación, ¿pero no
puedes arreglarlo de alguna forma? Incluso si hacen un altar aquí no
sería un inconveniente, ¿verdad?
—E-eso es... Bueno, no sería un inconveniente, pero...
Sanae se asomó al rostro de Kiriha.
Sanae no tenía ninguna razón para odiarla, que no sea a causa de sus
grandes pechos.
Por lo tanto, los sentimientos de Sanae comenzaron a moverse
gradualmente debido a la persuasión de Koutarou.
—Por lo tanto, la perdonarías, ¿quieres? A diferencia de Yurika, no es
como si ella quisiera celebrar una fiesta cosplay.
—Lo tengo. Voy a hacerlo.
Y Sanae finalmente cedió.
—¡Oh! ¡Así que están de acuerdo! ¡Koutarou, Sanae!
La expresión de Kiriha se iluminó aún más.
—Sí.
—Realmente no me gusta, pero no tengo otra opción. Las
circunstancias no se pueden cambiar.
Sanae iba a cohabitar con el altar.
—¡Gracias, a los dos! ¡Con esto vamos a ser capaces de pasar a la
segunda fase de inmediato!
—¿Fase dos?
—¿Qué es eso?
Tanto Koutarou como Sanae inclinaron sus cabezas en la confusión
después de escuchar las palabras de Kiriha....
—La operación invasión de la superficie. ¡Una vez que activemos el
altar seremos capaces de reunir grandes cantidades de energía
espiritual! ¡Y con eso vamos a ser capaces de producir en masa las
armas espirituales como Karama y Korama!
—¿¡QU-QUEEE!?
—¿¡UNA INVASIÓN A LA SUPERFICIE!?
—Por supuesto, no hay necesidad de preocuparse. Ustedes los
benefactores serán tratados como huéspedes. No hay nada de qué
preocuparse.
Kiriha había interpretado la sorpresa de Koutarou y de Sanae como si
se hubieran preocupado de lo que les ocurriría a ellos, por supuesto
que no era la razón real detrás de su sorpresa.
—¡Espe-espera un momento! ¿¡Así que!? ¿¡Deseabas reconstruir el
altar donde tus antepasados se habían consagrado para que puedas
invadir la superficie!?
—Así es... ¿Qué te pasa de repente, Koutarou?
Sorprendida por la reacción inesperada de Koutarou, Kiriha lo miró
asombrada y parpadeó.
—¡No es qué o por qué! ¡Lo tomo todo de vuelta! ¡Nunca voy a
entregarte esta habitación!
—¡Bien dicho, Koutarou!
—¿¡Koutarou!? ¿Y ahora, de repente? ¡Estabas siendo tan cooperativo
hace un momento!
—¡Me niego a toda máquina! ¡No puedo asumir la responsabilidad de
dejar que una invasión a la superficie suceda!
En cuanto a Karama y Korama, incluso Koutarou que era un
principiante en la ciencia podía entender.
Hacer algo así requería técnicas altamente avanzadas.
Si ese tipo de gente invade la superficie quien sabe lo que podrían
hacer.
Él no quería ni imaginar.
—¡Pensé que eras al menos razonable! ¡Pero pensar que dirías
casualmente algo tan ridículo!
—... Ya veo. Si te vas a resistir mucho, tengo otro plan.
—¿¡Qué!? ¿¡Vas a usar la fuerza!?
—Bueno, quién sabe...
Kiriha no hizo tanto estremecimiento cuando Koutarou mostró su
rostro enfurecido frente a ella, en vez de eso sus labios formaron una
sonrisa sospechosa.
—Koutarou, la botella de color rojo en el cuadro de condimento es la
sal, ¿verdad?
—Sí.
—Así que era esto después de todo...
Koutarou estaba cortando repollo para la cena.
Junto a él estaba Kiriha llevando un delantal.
Ella movía con destreza la sartén mientras agitaba la sal dentro de la
botella pequeña de color rojo.
—Koutarou, ¿preferirías que sea fuertemente salado o simplemente
ligero?
—... Preferiría sal en gran medida.
—Las cosas muy saladas son malas para la salud. Comencemos
disminuyendo gradualmente la cantidad a partir de mañana. Estás
viviendo por tu cuenta por lo que necesitas cuidar de tí mismo.
Kiriha sonrió suavemente mientras ella continuó agitando la sartén.
Ella estaba en el medio de revolver y freír vegetales.
El repollo que Koutarou estaba cortando pronto también iba a ser
añadido.
Cabe agregar que, la olla de arroz se estaba cocinando en el interior de
la habitación.
Kiriha había lavado el arroz hace un rato.
La cena de Koutarou hoy consistía en arroz, algunas verduras y carnes
salteadas.
—¿Koutarou, has picado el repollo?
—S-sí.
—En ese caso, por favor agregarlo.
Kiriha bajó las llamas y le hizo señas a Koutarou.
—No creo que puedas cocinar, Koutarou.
—Mi viejo no podía hacer nada por su cuenta por lo que...
Koutarou lanzó el repollo en la sartén, y cuando el resto de humedad
de la col se mezcló con el aceite hizo un ruido crepitante. Al darse
cuenta de eso, Koutarou comenzó a sentirse nostálgico.
Cuánto tiempo ha pasado desde que he estado de pie al lado de alguien
en la cocina...
Lo que había pasado por la cabeza de Koutarou era un recuerdo de él
de pie junto a su madre en la cocina.
Ella siempre tenía una sonrisa amable en su rostro, al igual que Kiriha.
—Koutarou, la próxima vez que cortes el repollo, asegúrate de que
hacerlo más delgado. Va a ser difícil para que ti comerlo así.
—.... Sí.
Con la imagen de su madre sonriente en su cabeza, la sonrisa de Kiriha
demostró ser muy eficaz y Koutarou obedientemente asintió con la
cabeza.
—Koutarou, prepara el plato. Va a estar listo pronto.
—Sí.
Koutarou asintió una vez más y llegó al estante.
El sonido de la sartén y vajilla llenó la habitación.
Los sonidos continuaron por un tiempo más antes de que Kiriha
detuviera las llamas.
Y ella entonces casualmente llamó a Koutarou mientras sonreía.
—¿Koutarou, el plato está listo?
—Está listo.
—¿El arroz esta hervido?
—En dos minutos.
—Ya veo. ¿Koutarou, renunciarías a esta habitación?
—Voy a….
Debido a la forma natural y casual como Kiriha le preguntó: Koutarou
casi asintió y aceptó instintivamente.
—¡Por supuesto que no lo haré!
—Ya veo, eso es lamentable.
Ella mencionó casualmente, como si fuera una conversación
totalmente normal.
Había mencionado con habilidad y casualmente con el tiempo
oportuno y Koutarou había estado cerca de acordar varias veces.
—No voy a caer en ese tipo de trucos.
—Eres un rival difícil, Koutarou.
Aunque Kiriha había fallado varias veces, no parecía importarle.
—Fufufu, parece que esto se convierta en una larga guerra.
—¿Qué estás tratando de hacer?
Koutarou estaba perplejo por sus ataques.
A diferencia de Sanae que simplemente estaba siendo irrazonable o
Yurika que repetía sus razones incomprensibles.
Este tipo de ataques de tratar de entrar en la mente de Koutarou y
hacer que él casualmente este de acuerdo con Kiriha era más
problemático para él que Sanae y Yurika.
—Te lo dije, ¿no lo hice? Tenemos nuestro orgullo y tradiciones. El uso
de la fuerza va en contra de nosotros.
—En ese caso, ¿por qué no solo renuncias a la invasión de la
superficie?
—Sólo estamos tomando de nuevo lo que es nuestro. Te lo dije,
tenemos nuestro orgullo y tradiciones. Si bien queremos recuperar
nuestro territorio, no guardaremos rencor contra la gente de aquí.
Conocemos el dolor de haber robado algo, así que no vamos a atacar
a la gente de aquí. Nuestro enemigo es mucho más grande.
—¿Y qué? ¿Crees que voy a estar de acuerdo contigo?
Y lo más preocupante era que el comportamiento y la creencia de
Kiriha eran muy correctos.
Si hubiera sido sólo alguien que estaba tratando de forzar sus
maneras, habría sido mucho más fácil para Koutarou.
—Voy a hacer que estés de acuerdo, tenemos un montón de tiempo.
Kiriha presionó su suntuoso pecho contra Koutarou.
Y lo miró provocativamente.
—¿Qu-qué?
Con su mirada sospechosa y la sensación de sus suaves grandes
pechos.
Koutarou involuntariamente dio un salto atrás. Su corazón empezó a
latir intensamente.
—Hemos aguantado 1.000 años bajo tierra
—¿Q-qué pasa con ella?
—Fufufu, significa que hemos esperado durante 1000 años. Pero
¿cuánto tiempo vas a durar? ¿Medio año? ¿Un año? Haré lo que sea
para que se asientas con la cabeza.
Kiriha le arrojó despreocupadamente un beso en Koutarou.
—Uf.
Kurano Kiriha. La misteriosa chica que vino desde el subsuelo.
Aparece un rival difícil.
Para Koutarou, ella era el enemigo más fuerte en este momento.
—¿¡Qué hay con eso!? ¡Mostrando tu gran pecho! ¡Y Koutarou también!
¡Sonrojándote por ese atractivo sexual obvio!
Sanae se había asomado al pasillo para observar la situación y se puso
furiosa.
Sanae quería expulsar a Koutarou.
Pero ella tenía una fuerte aversión por el método de Kiriha que Sanae
misma era incapaz de usar.
—¡Si entregas la habitación para algo como esto, nunca te lo
perdonaré!
Debido a que Sanae no quería que Koutarou fuera expulsado por
Kiriha. Había olvidado su meta original.
—Pe-perdón.
Una persona empezó a hablar con Sanae.
—¿¡Qué!?
—¡Hiii, Lo-lo siento, lo siento, yo estaba equivocada!
La voz pertenecía a Yurika que acababa de despertar.
Al estar asustada por la actitud de Sanae, se puso a llorar.
—¡Fue sólo por impulso! ¡Sólo quería saber lo que estaba pasando!
—... Ah, sí, también estabas aquí.
—¡¡Nooooo!! ¡¡Mi existencia ha sido olvidada!!
—Estás siendo muy molesta en un momento importante... Sólo dejar
de llorar... Caray.
Sanae que estaba flotando en el aire aterrizó delante de Yurika con una
expresión cansada en su cara y de mala gana comenzó a explicar la
situación.
—Esa mujer provino de debajo del tatami, y mientras me deja fuera,
está tratando de tomar el control de esta habitación. Ella dijo algo
sobre la gente subterránea que deseaba invadir la superficie y usar
esta habitación como su base.
—¿¡Gente subterránea!? ¿¡Realmente!?
—No hay necesidad de estar sorprendida por las personas que viven
bajo suelo, ¿verdad? Comparándola con ustedes, ella es una persona
educada.
—¡Te equivocas! ¡Eso es un prejuicio! ¿¡Por qué no me creen!? ¿¡A pesar
de que crees en las personas subterráneas que invaden la superficie!?
—¡Qué tal si te tocas el pecho y te preguntas esta vez!
—¿Pecho...? ¿Te refieres a que sus pechos grandes son la razón?
Después de mirar hacia abajo a su propio pecho, Yurika miró a Kiriha
y Sanae y reveló una sonrisa de alivio.
Ella estaba feliz de que no estaba en el último lugar.
—... Sólo menciona los pechos de nuevo. No vas a ver el amanecer de
mañana.
—¡Kyaaa! ¡Así que lo siento! ¡Lo siento mucho! ¡¡Es todo culpa mía!!
Al escuchar las amenazas de Sanae, con miedo Yurika corrió hacia el
armario y cerró la puerta corredera en un apuro.
—... Todo se convirtió en un desastre.
Al principio todo lo que tenía que hacer era expulsar a Koutarou.
Sin embargo, la situación comenzó a desarrollarse en una dirección
inesperada.
—¡De todas formas Koutarou, si te enamoras de los trucos de esa mujer
te arrepentirás!
Sentimientos inesperados comenzaron con ciernes a su pequeño
pecho.
Sin darse cuenta de eso, Sanae molía sus dientes mirando las
interacciones de Koutarou y Kiriha.
Después de haber terminado de poner los platos para la cena, gruñó el
estómago de Koutarou.
—Por último, la cena...
Ahora eran casi las 22:00, era natural que su estómago estuviera
gruñendo.
—Me disculpo Koutarou. Por mi bien...
Una de las razones de la demora en la cena, Kiriha, tomó un asiento a
la derecha de Koutarou.
—Si eso es lo que piensas, puedes salir.
—No puedo hacer eso.... Por cierto, Koutarou, ¿por qué compartes una
comida conmigo?
Al frente de Kiriha había verduras salteadas, carne, arroz y sopa de
miso distribuida.
—No hago deudas. Sobre todo, no puedo ser descuidado a tu alrededor.
—Fufufu, seguro que eres serio. Parece que voy a tener que empezar
derribándote desde aquí.
Koutarou estaba compartiendo la cena con Kiriha porque ella le había
ayudado a hacerla.
—Esa mujer sólo ayudó porque quiere que dejes la habitación. No hay
deuda que devolver, en todo caso es todo lo contrario.
Sentada delante de Koutarou estaba una Sanae insatisfecha. No le
gustaba que Koutarou y Kiriha se llevaran bien.
—Eso no es cierto. Sólo deseo profundizar nuestra amistad…
—Mmm, ya veremos.
No había cena delante de Sanae. Un fantasma no puede comer nada
después de todo.
—Eso se ve mucho mejor que los fideos de taza...
Yurika diciendo eso estaba vertiendo agua caliente de la caldera en sus
fideos de taza
A pesar del alto costo de vida, los fideos se podían comprar por un
precio irrisorio de 98 yenes.
La triste figura de Yurika que podía conmoverte hasta las lágrimas.
—.... ¿Quieres un poco?
—¿¡Eh!?
Debido a eso, Koutarou se sintió un poco misericordioso.
—¿E-está bien?
—¡Yu-Yurika! ¡El agua! ¡El agua! ¡Se está desbordando!
—¡Kyaaa! ¡Lo siento! ¡Lo siento mucho!
Distraída por la oferta de Koutarou, el agua caliente se derramó fuera
de los fideos de taza de Yurika.
Yurika dejó la tetera en la mesa de té, y rápidamente limpió el agua
caliente con un paño.
—... Eres una persona inútil, no es así...
—¡Lo siento, lo siento mucho! ¡Soy torpe y tonta!
—Eso no importa... Pero, ¿qué hay de la cena, también vas a comer?
—¿¡Todavía compartes conmigo después de lo que acabo de hacer!?
La expresión medio llorando de Yurika se iluminó, y aceleró sus manos
limpiando el agua.
—Sí, puedes tomar algo.
—¡Muchas gracias!
—No hay necesidad de decir gracias. Pero a cambio después de que
comas, vete.
Al enterarse de eso, la sonrisa de Yurika se congeló y sus manos se
detuvieron.
—N-no puedo irme, así que voy a comer los fideos de taza...
Los hombros de Yurika cayeron con decepción.
Sin embargo, como un niño, Yurika se mantuvo mirando al frente la
comida de Koutarou.
—... Parece como si estuviera lamentando su decisión.
—No hay necesidad de mantenerlo así, puedes comer e irte.
—Aaaaaaaa.
Yurika tragó saliva.
—¡No, Yurika! ¡No puedes perder ante esta tentación! ¡Yurika Fight!
Yurika trató desesperadamente de convencerse a sí misma, pero el olor
de la deliciosa comida continuó tentarla.
Sólo había estado comiendo fideos de taza desde hace un tiempo y la
tentación era insoportable.
Como tal, Yurika seguía mirando la comida de Koutarou, casi babeando.
—Sólo déjalo ir, Yurika. Todo lo que tienes que hacer es salir de esta
habitación.
—¡Aaaaaa! ¡El arroz! ¡¡La sopa de miso me llama!! ¡¡Que cruel, esta
tortura es demasiado!!
El estómago de Yurika gruñía en voz alta, su cuerpo parecía que ya
había cedido a la tentación.
—... Cena...
Mientras observaba a Koutarou y a Yurika ir y venir, Sanae miró a las
otras comidas tres.
—No he comido desde hace años...
—¿Qué pasa, Sanae?
Koutarou sentía que algo estaba mal con Sanae, pero ella no le
respondió de inmediato.
Ella comenzó a hablar sólo después de haber pasado varios segundos.
—... Oye, Koutarou y Yurika, alguno de los dos está de acuerdo, pero...
—¿Qué?
—S-Sí, ¿Qué es?
Koutarou respondió con indiferencia mientras que Yurika respondió
nerviosamente.
—¿Podría poseerlos?
Las siguientes palabras de Sanae fueron inesperadas.
—¿Poseer?
Sin embargo lo que era más inesperado para Koutarou fue la actitud
seria de Sanae.
Es por eso que Koutarou no se sorprendió y quiso que se explicara a
sí misma con mayor detalle.
—¡¡Noooooooooooo!!
Sin embargo, Yurika no compartía los sentimientos de Koutarou en
absoluto.
—¡¡No quiero ser poseída por un fantasma sin importar que!! ¡¡Si vas a
poseer a alguien, que sea Satomi-kun, por favor!!
Yurika dejó sus fideos de taza en su lugar y rápidamente se metió en
el armario y cerró la puerta corrediza.
—Bueno, ya ves, soy un fantasma, ¿verdad?
—Sí.
Koutarou y Sanae ya no esperaban nada de Yurika por lo que
continuaron su conversación como si nada hubiera pasado.
—Debido a eso no puedes comer cosas, ¿verdad?
—Eso es correcto, las ofertas serían lo más lejos posible.
—Pero si poseo a alguien puedo probar lo que come esa persona.
—Sanae, ese método funcionaría mejor cuanto más cerca esté de la
misma sintonía. ¿No sería mejor poseerme a mí o a Yurika en su lugar?
Kiriha que sólo había estado mirando empezó a hablar.
—¡Eso es cierto, pero con Yurika de esa manera, y Kiriha, me niego a
hacerlo contigo!
—¿Por qué?
—¡Si tengo una deuda con alguien como tú, sé que voy a arrepentirme!
—... Bueno, no soy odiada...
Kiriha le sonrió amargamente a Sanae.
—¡Así es como es, Koutarou, por favor!
—¿Qué hay con eso entonces? Además, no te voy a dejar que me
poseas y simplemente te deshagas de mí.
Sanae juntó las manos y bajó la cabeza.
—¡Por favor! ¡No voy a deshacerme de ti! ¡Sólo quiero ser capaz de
probar la comida de nuevo!
—... ¿En serio?
—¡Sí!
Sanae levantó la mirada y asintió con la cabeza repetidas veces.
—Muy bien, creo que sus hombros se van a poner un poco tensos.
—Tensos... Y no digas esas cosas como estas a punto de ser poseído.
—¡Y si me dejas poseerte mientras estas comiendo, no me importaría
hacer una tregua! Eso estaría bien, ¿¡verdad!? ¡Si tus hombros se ponen
tensos te voy a dar un masaje!
—Una tregua...
Esa fue una propuesta atractiva para Koutarou.
Significaría que la cantidad de gente que tendría que echar se reduciría
a dos, y la más agresiva, Sanae se mantendrá en calma.
Y todo lo que tengo que hacer es soportar la rigidez de hombros.... muy
bien.
—Está bien, voy a aceptar esas condiciones.
—¿¡Realmente!?
—Sí, vamos, estoy listo.
Koutarou pulsó sus hombros y dijo eso.
—¡Sí!
Sanae de repente saltó a Koutarou.
—¿¡Uwa!?
—¡Gracias, Koutarou!
Incluso si dice que es un fantasma, es casi como si fuera una niña....
Bueno, supongo que es una niña.
Eso es lo que Koutarou sentía mientras miraba a Sanae.
En ese momento, la puerta del armario se abrió y la cara roja de Yurika
apareció desde el interior.
—.......
Yurika luego regresó en silencio a la mesa de té.
Sintió que la situación se había calmado, pero se avergonzaba de su
propia conducta.
—¿¡Así que Sanae, todo lo que tengo que hacer es comer de manera
normal?
—¡Sí! ¡Espera un minuto, te voy a poseer ahora!
Sin embargo, ni Koutarou ni Sanae pusieron atención a Yurika en
absoluto.
Y Kiriha que estaba observando a los dos no pensó en Yurika tampoco.
En momentos como este Yurika normalmente daría una queja, por
suerte ese no fue el caso esta vez.
—¡Ei!
Sanae se dio la vuelta a la espalda de Koutarou y se aferró a Koutarou
con sus brazos alrededor de su cuello.
—Adelante, Koutarou.
—¿Así es como la posesión se ve? Es muy diferente de lo que había
imaginado.
Koutarou podía sentir el pequeño cuerpo de Sanae en su espalda.
Era cálido y podía sentir su respiración junto a su oído.
Ella era débil contra los objetos de fortuna, podría pasar a través de
paredes y usar ataques Poltergeist.
No había duda de que era un fantasma, sin embargo Koutarou
gradualmente dejó de pensar en Sanae sólo como un fantasma.
—¡Sí! ¡Come, Koutarou!
Sanae por otro lado se encontraba en un estado de ánimo muy alegre.
Muy bien, vamos a comer.
—Sí, adelante... Supongo que esa no es mi línea.
—Jajaja, qué importa.
Koutarou empezó a comer mientras llevaba Sanae en su espalda.
¿Me pregunto por qué...?
Por extraño que parezca, Koutarou no se sentía nada negativo hacia
Sanae ahora.
—Ah, Koutarou, esto está delicioso.
—Es un honor que me alabes.
—Kiriha hizo eso.
—Hee~. Tu ropa podría ser extraña, pero parece que al menos puedes
cocinar... Pero el sabor es un poco fuerte.
—¿Es así?
—Es malo para tu cuerpo.
—Mira, Koutarou, incluso Sanae está diciendo eso, a partir de mañana
haremos el sabor más suave.
—Uh.
Kiriha se unió y continuaron comiendo alegremente.
—... Eso se ve delicioso...
Yurika miraba con pesar.
—Y en comparación a eso estoy comiendo fideos de taza...
Yurika miraba con una mirada triste en su cara mientras suavemente
abría la tapa de la taza de fideos.
Y la fragancia de condimento sintético se levantó de la taza.
—Ah.
Decepcionada por el olor la mano de Yurika se torció y rasgó la tapa
hasta la mitad.
Yurika intentó desprender la porción de rota, sin embargo algo de la
tapa se mantuvo y la apariencia general de la taza había empeorado.
—... Hoy sólo ha sido terrible...
Mientras decía esto sus palillos divisibles se rompieron, y tanto el
palillo izquierdo como el derecho tomaron diferentes formas.
—¡Koutarou! ¡Sopa de miso! ¡Sopa de miso!
—Lo tengo, sólo se cálmate un poco.
—Está caliente así que ten cuidado, Koutarou.
Mientras observaba a los tres divirtiéndose, los palillos de Yurika se
extendieron hacia los fideos de taza.
—¿Por qué siempre a mí...?
Aunque sufriendo, Yurika tomó sus fideos de taza sola.
—Aún está esponjosa...
Los fideos de taza de 98 yenes que degustó estaban ligeramente más
salados de lo normal.
—Pues bien, ahora que hemos comido, vamos a volver al tema original.
—¿El tema original?
Kiriha respondió mientras vertía un poco de té luego de la cena.
—El tema de echarte afuera.
Sanae se rio de Kiriha mientras descansaba la barbilla en el hombro de
Koutarou.
—Sanae, deseas seguir viviendo aquí por lo que estás echando a todos
los demás, ¿No es así?
—Sí, sin embargo nosotros ahora tenemos una tregua.
—Correcto, y Kiriha-san, deseas reconstruir tu altar, por eso deseas
esta habitación.
—Eso es correcto.
—Y Yurika desea celebrar una fiesta cosplay con tus amigos aquí.
—¡Te equivocas!
—Y yo vivo aquí, así que no quiero salir. Y no voy a encontrar un lugar
con una renta tan barata como 5,000 yenes en cualquier otro lugar.
Además si entrego esta habitación habrá varios inconvenientes.
Si Koutarou se mudaba los rumores del fantasma sólo se difundirían
aún más.
O habría una invasión superficial o fiestas cosplay celebradas a diario.
Como amigo de Shizuka, Koutarou quería impedir eso a cualquier
costo.
Entiendo por qué este lugar es tan valioso para ella.
—¡Por favor, escúchenme! ¡Realmente hay peligro acercándose!
—Y todos no quieren pelear... aunque soy bueno en una pelea a
puñetazos.
—No es mi propósito dañar a la gente.
—Actualmente estamos en una tregua después de todo.
—¡No voy a celebrar ninguna fiesta cosplay!
—Y ninguno de nosotros tiene ninguna intención de dar marcha atrás.
—Por supuesto.
—¡Esta es mi casa!
—¡Es peligroso! ¡Por favor, todos váyanse lo más rápido que puedan!
—Con eso dicho, Koutarou, tenemos que resolver esto de alguna
manera. Aparte de la negociación prolongada contigo, hay otros dos
después de esta habitación, este tipo de progreso se detendrá. Es obvio
que nunca llegaremos a comprendernos, por lo que tenemos que
resolver esto de una manera en la que todo el mundo pueda estar de
acuerdo también.
—Sí, eso es correcto... pero ese método es...
Koutarou estaba de acuerdo con Kiriha y miró a su alrededor.
Si sólo Mackenzie estuviera aquí en un momento como este.
Para Koutarou que era más acción que palabras, no había mejor
momento en el que quisiera la sabiduría de Kenji más que ahora.
Pero por otra parte no podía simplemente llamar a la policía.
Si él empezaba a hablar de fantasmas, gente subterránea y cosplayers
sólo podrían pensar que había perdido la cabeza.
No era capaz de confiar en extraños.
—¡Por favor, escuchen! ¡Simplemente no puedo aceptar esto! ¿¡Por qué
no me creen!? ¡¡La concentración de poder mágico aquí es peligrosa!!
—¿Alguien tiene alguna idea buena? Un método en el que todo el
mundo este de acuerdo.
—Esa es una pregunta difícil...
—Hmm... Un método justo... Hey, Koutarou, ¿qué hay de esto? Juguemos
algún tipo de juego y el perdedor tiene que irse.
—¡Como he dicho, no puedo aceptar esto! ¡¡Por favor, escúchenme!!
—Decidir de manera justa con un juego es una buena idea. Si uno mira
hacia atrás en la historia hay muchos ejemplos de competiciones por
el territorio mediante juegos.
—¡Espera un segundo! ¡No quiero que este tipo de cosas importantes
se decidan por un juego!
Kiriha estaba de acuerdo con la idea de Sanae, pero no podía decirse lo
mismo de Koutarou.
La razón era simplemente porque Kiriha era inteligente y Koutarou no
lo era.
—¿Koutarou, deseas que nos peleemos los unos a los otros o que
continuemos con una discusión sin fin?
—Una pelea... discusiones…
Koutarou renunció a la idea de una pelea después de mirar a Sanae y
Kiriha.
Y mirando a Yurika se dio por vencido con las discusiones.
—Ku, parece que no hay otra manera.
Aunque habían luchado en el día que se conocieron, por alguna razón
Koutarou no quería golpear a Sanae ahora.
Las herramientas religiosas que había recibido de Shizuka estaban
todavía en su caja.
Era una pedida de tiempo decidir si lo que Kiriha estaba diciendo era
racional o irracional.
Y no creía que la razón y la discusión con Yurika llevaran a alguna
parte.
—Un juego... Un juego, eh...
Koutarou dejó caer sus hombros por un momento, pero pronto se
acordó y miró a Sanae.
—Muy bien, Sanae, si tuviéramos que jugar un juego, ¿cuál sería?
—¿Qué te parece algo fácil como piedra-papel-tijeras?
Sanae puso un dedo y ligeramente inclinó la cabeza.
Pero Kiriha sacudió la cabeza ante la propuesta.
—Piedra-papel-tijera sería malo. Es demasiado simple. Y la suerte
jugaría demasiado de una parte. Para que todo el mundo esté de
acuerdo necesitaremos un juego en el que la capacidad de las
personas sea el tema central.
—Dicho esto, no podemos usar Shougi o ajedrez, ¿verdad? Hay ventajas
y desventajas.
—No lo juego bien.
—Un juego que incluso un principiante sea capaz de jugar, con un
elemento de suerte, pero la habilidad del jugador sea lo principal
después de jugar varias veces. Un clásico, pero ¿qué tal con los juegos
de cartas?
—Juegos de cartas... ¿Cómo Triunfo?
—Sin embargo, no sería justo tener que limitarse a Triunfo.
—Estoy bien con eso. He jugado mucho con mamá y papá.
—... Bien... Llámalo cosplay o lo que quieras... Si van a salir está bien...
Koutarou miró a las tres y dio un gran aliento.
—... Bien, parece que todos estamos de acuerdo, así que vamos a ir con
eso. Mi habitación está en la línea, quiero conseguirla de esta cosa
ridícula tan pronto como sea posible.
Koutarou no podía golpear a Sanae todavía sonriendo aferrada a su
espalda.
Y él no tenía ninguna confianza en que fuera capaz de soportar los
planes de Kiriha por mucho más tiempo.
Y al no poder convencer a Yurika.
Koutarou no tuvo otra opción más que ir con esto.
—No hay objeciones. Así Koutarou, ¿qué tipo de juegos de cartas
vamos a jugar?
—Vamos a ver...
—Koutarou, ¿qué tal si los cuatro tomamos turnos para elegir el
juego? De esa manera va a ser justo.
—En ese caso tendremos que sumar puntos para las colocaciones.
—Si ese va a ser el caso. Por lo menos necesitamos que todos consigan
un turno.
—Uuuu, Después de todo nadie escucha mis opiniones.
—Hey Koutarou, nosotros tenemos una tregua, por lo que debemos
trabajar juntos. Será más fácil de esa manera y después de que
hayamos terminado sólo tenemos que hablarlo.
—Lo tienes. Si juego normalmente probablemente acabaré perdiendo
contra Kiriha.
—Kiriha-san, los dos se han unido...
—Ese es el tipo de cosas que suelen ocurrir en las disputas territoriales.
Fufufu, parece que no puedo bajar la guardia, ¿debemos trabajar
juntas para derrotarlos?
—¡S-Sí, por favor!
Los juegos para determinar al propietario de la habitación han
comenzado.






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