




El camino dragón de Shizuka
Y LA DIETA COMIENZA
Parte 1
El verano empezó a asentarse cuando la fecha del calendario llegó a mediados de Junio. Pero a
pesar del cambio de estación, la dueña de la Casa Corona se sentía un poco triste.
—Ya ha vuelto esta estación!
Los ojos de Shizuka transmitían una tristeza, soledad y amor profundos al mirar el calendario de la
pared. Uno de los días del calendario estaba rodeado con rotulador rojo, y Shizuka estaba mirando
fijamente ese número.
—Ya han pasado casi cinco años desde ese día!
Shizuka apartó la mirada del calendario y cogió una foto que estaba colocada en la parte superior de
su estantería. En ella se mostraba una chica de escuela primaria llevando un dougi de karate y
sosteniendo un trofeo, junto con sus padres. Detrás del trio sonriente se encontraba la Casa Corona.
Era una fotografía conmemorativa de cuando Shizuka ganó un torneo de karate.
—Papá, mamá, todo me va bien!
Al lado de donde había estado la foto se encontraba una pequeña placa. Los padres de Shizuka
fallecieron dos meses después de que se hubiera tomado esa foto, y desde entonces ella había
estado protegiendo la Casa Corona sin ayuda. Para ella, el edificio era la herencia de sus padres y al
mismo tiempo un lugar lleno de recuerdos. Por eso Shizuka no podría perdonar a nadie que dañara la
casa.
Mientras que estaba mirando la foto, la cara de Sanae apareció del suelo, justo a sus pies.
—Hey Shizuka, el té ya está listo, así que baja.
Sanae se asomó desde la planta inferior, el apartamento 106, para llamar a Shizuka. Como antigua
fantasma que era, salir de su cuerpo físico era pan comido, lo que le hacía idónea para comunicarse
entre los dos pisos.
—Gracias, Sanae-chan. Estaré ahí enseguida.
Shizuka decidió ir a la planta inferior y colocó la foto en su sitio. Sanae se dio cuenta de ello.
—!Esa foto es de tus padres, ¿verdad?
Sanae se dio cuenta de que eran los padres de Shizuka solo con echar un vistazo.
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—Sí. ¿Cómo lo sabes?
Shizuka estaba un poco confundida, ya que nunca antes le había enseñado una fotografía de sus
padres.
—Ah, sí, es porque la Casa Corona está repleta de! ¿recuerdos residuales, creo? !Sí, me parece
que es eso.
—Debe ser porque ellos apreciaban mucho este edificio.
Shizuka no comenzó a vivir en la Casa Corona hasta que sus padres hubieron fallecido, pero de vez
en cuando les ayudaba a limpiarla. Debía ser por eso que el deseo de sus padres aún permanecía en
forma de recuerdos.
—Puede ser. A eso me refiero cuando digo que puedo ver esas cosas de recuerdos.
Sanae podía sentir el entusiasmo de los padres de Shizuka de una forma espiritual. Lo había dicho
descuidadamente, pero para Shizuka esas palabras eran la prueba de sus recuerdos, y sus ojos se
llenaron de lágrimas.
—!Bueno, da igual, baja rápido, Shizuka. Si no nadie va a sacar los aperitivos.
—Sí. Gracias, Sanae-chan.
Aparentemente dándose cuenta de los sentimientos de Shizuka, Sanae abandonó rápidamente la
habitación. Shizuka pensaba que lo había hecho por cortesía, porque era un ser espiritual, de modo
que era imposible que no hubiera visto sus emociones.
Se giró hacia la estantería, se limpió las lágrimas y sonrió al mirar de nuevo la imagen.
—!Papá, mamá, he estado sola desde que se fueron este mundo! pero ahora estoy bien. Cuando
vinieron Satomi-kun y las demás, al principio eran molestos! pero ahora soy realmente feliz. Ojalá
estos días continúen para siempre!
La expresión de Shizuka no estaba apenada en absoluto. El dolor por haber perdido a sus padres no
había desaparecido, pero fue capaz de formar nuevos lazos. Por eso la tristeza ya no era la única
emoción que sentía; también había mucha alegría.
—!Ya entraré en detalle cuando vaya al cementerio. Así que disculpadme, pero ahora me tengo que
ir. Todos me están esperando!
Beber té, comer aperitivos y charlar. Eran actividades muy corrientes, pero ella sentía alegría por
haber recuperado su estado habitual después de rendirse varios años atrás.
Entonces se pudo escuchar un crujido.
—!Mmm, la verdad es que siento como si hubiera engordado! Debería ponerme a dieta!
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De modo que consiguió recuperar la compostura y se preocupó por el sonido que emitía el suelo de
su apartamento. Estaba viviendo su día a día como nunca había hecho antes.
—Fufufu, quizás debería preguntar a todos!
Shizuka dejó el apartamento 206 de un salto.
En realidad, ni siquiera Shizuka estaba muy preocupada por su peso. En lo único que estaba
pensando era en lo divertido que sería hablar de lo que pesaban los demás.
Parte 2
Después de haber regresado del apartamento 206 a través del techo, Sanae flotó lentamente hasta
su cuerpo, que se encontraba sentado frente al televisor.
—!Hey, Sanae, ¿cómo haces eso?
—¿Eh?
Sanae pretendía fusionarse de nuevo con su cuerpo, pero las palabras de Koutarou le detuvieron en
el aire y ella se giró para mirarlo.
—Tu cuerpo está ahí sentado jugando videojuegos, pero tú estás fuera.
En ese momento, el cuerpo de Sanae se encontraba frente al televisor y al mismo tiempo jugando a
un videojuego, pero ella acababa de abandonarlo para subir a la habitación 206 y llamar a Shizuka.
Se trataba de un espectáculo misterioso, no solo para Koutarou, sino para todas las que estaban en
el apartamento.
—Oh, te refieres a eso.
Sanae comprendió lo que le estaba preguntando Koutarou y agitó su dedo mientras explicaba su
truco alardeando.
—Esta es una habilidad divina que he aprendido hace poco.
—¿Una técnica nueva?
—Sí. Eh, tú, deja de actuar como si no estuvieras aquí y acércate.
—V-vale!
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La Sanae que estaba flotando en el aire llamó a la Sanae que estaba jugando en la consola, haciendo
que dejara el mando y se dirigiera hacia Koutarou. Sin embargo, sus mejillas estaban sonrojadas y
mantenía la cabeza agachada. Tenía un aspecto como avergonzado y nervioso, completamente
distinto de la Sanae normal.
—¿Eh? Puede que esa Sanae sea! ¿Sanae-san?
Koutarou había visto antes a la Sanae que jugaba a la consola. Así era como se comportaba cuando
perdió sus recuerdos.
—¡Bingo!
—¡E-espera un momento, ¿para qué os habéis separado?!
Koutarou empezó a ponerse nervioso, pero la Sanae que flotaba permanecía tranquila. Mostró su
sonrisa de siempre en un intento de calmar a Koutarou y agitó las manos.
—Cálmate. En realidad no nos hemos separado. Mira.
Lo siguiente que hizo fue dar la espalda a Koutarou. Allí había algo parecido a una cola que salía
desde su cadera y se conectaba con la Sanae frente al televisor.
—Es un cable de seguridad.
—¿Entonces no os habéis separado otra vez? ¡¿Estás bien?!
A pesar de que Sanae le había dado una explicación, Koutarou todavía no podía tranquilizarse. Miró
a las dos Sanaes con preocupación y recordó los momentos en los que ella consiguió recuperar su
cuerpo.
—Sí. Si fuera algo malo no estaría tan despreocupada.
—¿Qué!? No me asustes de esa forma. La última vez ya fue suficientemente horrible.
Koutarou no fue capaz de calmarse hasta que Sanae no asintió de nuevo. La tensión abandonó su
cuerpo en un instante y bajó los hombros.
—Niajajaja~, perdona.
Sanae quería enseñarles su nuevo truco, pero no pretendía provocar necesariamente que Koutarou
se preocupara. Por eso se disculpó con sinceridad.
—Y bueno, ¿cómo funciona?
Después de confirmar que estaba a salvo, Koutarou finalmente mostró su interés.

—Emm, me di cuenta hace poco, pero esto es lo que pasa cuando trato de dejar mi cuerpo. ¿No es
genial?
Sin embargo, ella solo reflexionó sobre sus acciones durante unos segundos y pronto volvió a hinchar
el pecho con orgullo. Sentía la necesidad de disculparse, pero aún quería fanfarronear delante de
Koutarou.
—No creo que sea algo de lo que poder alardear!
La Sanae que había frente al televisor dejó caer los hombros de vergüenza.
—¡Este tipo de truco es precisamente algo de lo que se puede alardear! ¡Y además todo lo posible!
La Sanae voladora hinchó el pecho y se puso a discutir como un niño. Era totalmente lo contrario a la
Sanae más madura que estaba sentada en el suelo.
—!No te preocupa nada, ¿verdad?
—Eso no es verdad. Como el alma está unida, las partes que utilizamos las dos no pueden dejar el
cuerpo, así que yo sola puedo salir cuando quiera.
Koutarou estaba asombrado por ver que Sanae se había dividido otra vez en dos, pero la que estaba
flotando parecía estar divirtiéndose. Para ella, que Sanae-chan y Sanae-san existieran al mismo
tiempo era un evento divertido.
—Sanae-chan, date prisa en volver. No puedo estar tranquila yo sola.
Pero Sanae-san no pensaba lo mismo, y parecía preocupada. La sensación de tener una parte suya
separada de ella le ponía inquieta. Con su personalidad tímida, se sentía avergonzada cuando se
encontraba junto a Koutarou y las chicas. Por eso siguió jugando incluso después de que Koutarou le
llamase.
—Vamos, tú también eres yo, así que deberías ser más atrevida.
—Me da igual!
—No odias a Koutarou y las chicas, ¿verdad?
—C-claro que no! pero!
Aunque sus personalidades fueran diferentes, compartían los mismos recuerdos y pensamientos. La
única diferencia entre ellas era la forma de expresar sus sentimientos. Al fin y al cabo seguían siendo
la misma persona.
—Pero! decir que me caen bien es un poco! ya sabes! ¡así que apresúrate y vuelve, Sanae-
chan!
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—Tienes que dejar de depender de mí cuando te sientas en problemas. Si no te haces más
independiente nunca te convertirás en una mujer magnífica e ideal.
—¡No puedo convertirme en una mujer así de repente!
—Caray! ¿qué puedo hacer contigo?
La Sanae voladora, cuando se acercó a la otra, dejó caer los hombros como si fuera una chica mayor
con una hermana demasiado tímida. Pretendía regresar a su cuerpo como le habían dicho. La otra
Sanae abrió los brazos y la llevó hacia ella.
—Gracias, Sanae-chan.
—Mañana empezaremos a trabajar en tus problemas cuando estás con otras personas.
—No pasa nada, no tienes por qué hacer eso.
—De ninguna manera. Tenemos que conseguir que Koutarou se fije en ti.
—Eso es imposible.
—Calla, he dicho que vamos a hacerlo.
—¿Estás de broma~~?
El espíritu de Sanae entró en su cuerpo, que estaba casi llorando. Entonces su expresión cambió
completamente a una de aspecto disgustado. Era la expresión que su espíritu había tenido momentos
antes.
—Así que ya lo has oído, Koutarou. Mañana vamos a empezar a entrenar a esa chica.
—!Sanae! estás loca!
—¿Qué?
Sanae parpadeó confundida mirando a Koutarou. Al hacerlo, las lágrimas que se habían formado
antes en sus ojos empezaron a caer.
—¿Cómo dices? Venga ya!
Koutarou empezó a sentir dolor de cabeza mientras limpiaba las lágrimas de Sanae. Pero ella hizo
caso omiso del dolor de Koutarou y en cambio agitó las piernas alegremente mientras sonreía.
—Pero el entrenamiento es necesario.
—¿Por qué?
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—Esa chica también soy yo. Quiero que se acostumbre a estar contigo. Quiero que le guste todo
sobre mí. Todas las demás también, por supuesto.
—Umm!
La conversación hasta ahora había sido relativamente extraña, pero la razón de Sanae era bastante
lógica. Sanae-chan y Sanae-san eran la misma, por lo que solo llevarse bien con una de las dos era
efectivamente un problema. Querer que Sanae se mantuviera siempre como Sanae-chan era lo
mismo que solo querer esa parte, porque resultaba más fácil de tratar con ella. Algo así dificultaba la
fusión de las personalidades de Sanae, de modo que ella estaba en lo cierto.
—¿Tú no quieres?
Sanae inclinó ligeramente la cabeza y se quedó mirando a Koutarou en silencio. Entonces presionó
su mejilla contra la palma de la mano de él que estaba limpiándole las lágrimas. Después de todo, las
dos Sanaes querían a Koutarou.
—No es que no quiera, pero! umm, pero cuando te separas puede resultar mal para tu cuerpo, así
que solo podremos hacerlo cuando Korama y Karama estén por aquí. ¿De acuerdo?
—¡Entendido jo~!
Sanae imitó la forma de hablar de los haniwas y se colocó detrás de la espalda de Koutarou.
—Me preguntaba si lo entenderías o no!
—Lo entiendo. El amor lo es todo.
—!Buenas palabras.
—Ejejeje.
Sanae saltó sobre su espalda y agitó los brazos alrededor de su cuello.
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Parte 3
Koutarou volvió a su trabajo después de que la conversación con Sanae hubiera llegado a una
conclusión, solo que ella seguía colgada de su espalda. En ese momento estaba limpiando una cierta
herramienta.
—!Por cierto, Satomi-kun, ¿por qué estás limpiando un palo?
Harumi había estado mostrando interés antes y se asomó para ver lo que estaba haciendo Koutarou
con las manos. Estaba abrillantando con esmero el mango de bambú de una red tradicional para
cazar insectos.
—Me alegra que lo preguntes, Sakuraba-senpai.
Koutarou dejó de abrillantar el mango y le mostró la red a Harumi. Tanto la red como los ojos de
Koutarou estaban brillando.
—¡El verdadero poder de Maximiliano se revela durante el verano!
—¿Maximiliano?
Harumi no entendía el porque del nombre.
—!Sakuraba-senpai, Maximiliano es el nombre que Satomi-san le dio a esa red.
Harumi estaba confundida por algo poco usual, y Yurika, que estaba sentada a su lado, le susurró
explicándole. Hacía solo unos momentos que Harumi había estado enseñando a Yurika a resolver
problemas.
—Ah, ya veo!
Harumi comprendió la situación y después asintió y sonrió a Koutarou.
—Satomi-kun, ¿vas a salir a cazar insectos?
—Sí. Cuando piensas en el verano, indudablemente también piensas en insectos. Y el rey de los
insectos de verano es!
Koutarou de repente se dio cuenta de lo que estaba a punto de decir y miró a su alrededor.
Afortunadamente no se encontraba en una situación por la que alarmarse y pudo continuar.
—!El rey de los insectos de verano es el escarabajo. ¡Por fin ha llegado mi estación favorita!
Koutarou agarró con fuerza su red para cazar insectos y sus ojos empezaron a brillar. Este año
planeaba ir a capturar escarabajos. Contaba con su red que nunca fallaba, Maximiliano, una jaula
para insectos, Henrietta, y la botella llena de savia que había utilizado siempre desde el principio,
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Geraldine. El verano aún no había llegado por completo, pero Koutarou ya estaba en modo de
ataque.
—Pero, pero Satomi-san, si capturas insectos no podrás traerlos aquí, ¿verdad?
Yurika se preocupaba por la seguridad de cualquier escarabajo que fuera traído al apartamento.
Basándose en sus experiencias hasta ahora, no podía imaginarse que fueran a tener un buen futuro.
—Fufufu, no temas, Yurika. Este año será diferente. Después de todo, en esta ocasión tengo a la
princesa Clariaussa conmigo.
—¿Mm? ¿Me has llamado, Veltlion?
Clan reaccionó a las palabras de Koutarou. Sin embargo, su voz se pudo escuchar en una zona
cercana al techo. Clan estaba utilizando uno de sus inventos que usaba una de las paredes de la
habitación como suelo, y se encontraba tumbada en ella leyendo un libro. Se trataba de un dispositivo
muy útil ahora que la pequeña habitación 106 acogía a más personas en ella.
—Sí. Les estaba diciendo a todas que voy a llevar los escarabajos contigo
—Ah, de eso estabais hablando. Efectivamente nos comprometimos a ello. Yo también tengo
bastante interés en las formas de vida de este planeta.
—Así que por eso estabas haciendo una serie de preparativos con una mirada alegre.
Los escarabajos no se podían quedar en el apartamento 106, y por eso Yurika solo pudo tener uno
durante un breve periodo de tiempo. Pero este año sería distinto; con la ayuda de Clan podrían
quedarse con los escarabajos en su nave, en vez de en la habitación. Con ese plan en mente, los
ojos de Koutarou brillaban mientras esperaba impacientemente que llegara el verano.
—Tiene todo mi amor, princesa Clariaussa.
—Dios! Solo me tratas como una princesa cuando te interesa!
A pesar de que Koutarou había declarado su amor a Clan, ella no podía creerse sus palabras si al
mismo tiempo sostenía una red y sus ojos estaban brillando. Además de eso, Koutarou ya se había
convertido oficialmente en el vasallo de Theia, hacía no mucho tiempo. Después de haber entrado
tarde en la conversación, los pensamientos de Clan eran complejos.
—Satomi-kun, si quieres puedo guardarlos en mi casa.
Harumi vio la expresión amarga de Clan y ofreció su ayuda. Aunque ella tenía miedo de los animales
y de los insectos agresivos, no guardaba ningún rencor a los que eran inofensivos.
—No hace falta, Sakuraba-senpai. Clan tiene una jaula para criar insectos completamente
automatizada en su casa.
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—!Clan-san, ¿entonces por qué pareces tan reacia?
Como Clan contaba con un equipamiento especializado no supondría demasiada molestia, pero aun
así tenía una expresión de desagrado, lo que provocó que Harumi pusiera una mirada de confusión.
—!No es que me niegue! pero!
Clan se sonrojó ligeramente y miró hacia abajo. Ese gesto fue todo lo que necesitó Harumi para
comprender lo que ocurría.
—Oh, así que es por eso.
Harumi sonrió enseguida y miró a Koutarou.
—!
Esto hizo que Clan se pusiera aún más roja y giró la cabeza para que nadie pudiera verla.
—¿Qué quieres decir?
—Es un secreto de chicas.
Koutarou no lo entendió como Harumi y pidió una explicación, pero ella simplemente se quedó
sonriendo e ignoró la pregunta.
Parte 4
La conversación sobre escarabajos continuó durante un rato más, pero se terminó enseguida cuando
Theia, Ruth y Kiriha, que habían ido a comprar los ingredientes para la cena de ese día, regresaron al
apartamento. En ese mismo momento, Shizuka también entró en la habitación acompañada de Maki,
que estaba preparando el té. Con ellas, en total había diez personas. Eran demasiados para una
habitación tan pequeña, pero al fin y al cabo se trataba de una escena habitual en el apartamento
106.
—¿Oh? Has mejorado preparando té, Aika-san.
—Gracias, Kasagi-san. En realidad he aprendido a cómo disfrutar haciendo té en condiciones.
—Koutarou, dame un gofre. Aah~
—Sanae, deja de jugar con la consola y ven aquí, no seas vaga.
—Clan-sama, toma un poco de té.
—Gracias, Pardomshiha. Por favor, déjalo ahí.
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—Sakuraba-senpai, ¿cómo has hecho eso? La taza está tumbada.
—No lo sé! No puedo pensar en otra cosa que no sea por efecto de la magia!
—Kiriha, ¿puedo coger uno de esos dulces más tarde? Me gustaría que mi madre los probara.
—Por supuesto. Será mejor que guarde uno para ella ahora mismo.
Con toda esta gente hablando, la habitación 106 siempre parecía animada y ajetreada. También hubo
casos donde los civiles que habían escapado de Fortorthe con Theia y Elfaria, que estaba a bordo de
la Caballero Azul, se juntaron todos en la habitación. Si ésta no se hubiera insonorizado y aislado de
vibraciones gracias a la magia y la ciencia, los otros residentes seguramente habrían derribado la
puerta y les habrían gritado cualquier cosa.
—Kiriha-san, ¿me permites un momento?
Koutarou se acercó a Kiriha y esperó a que preparase el dulce para Elfaria.
—En absoluto.
Ella asintió, y después de dar a Theia un trozo del dulce envuelto, se giró hacia Koutarou, que estaba
acercándose gateando.
—¿Te podrías desnudar?
—Vale.
Kiriha asintió una vez más y empezó a quitarse su uniforme del instituto, el cual aún no se había
cambiado.
—¡¡Kiaaaaaaaaa!! ¡Satomi-kun, ¿qué es lo que acabas de pedirle tan casualmente?!
—¡¿S-Satomi-sama?!
—¡¡Sí, Koutarou!! ¡¡Así no es como un hombre japonés desnuda a una mujer!! ¡¡Tienes que agarrar el
lazo de su kimono y hacerla girar!!
—!Umm, Sanae-chan, creo que te estás equivocando.
—Sakuraba-san, ¿acaso Satomi-kun quiere ver chicas desnudas? En ese caso tendré que!
—¡¡No, para!! ¡¡Aika-san, lo estás malinterpretando!! ¡¡No te quites la ropa!!

Se produjo un alboroto en el apartamento 106 debido a que Koutarou le había pedido a Kiriha que se
quitara la ropa.
Las primeras en enfadarse fueron Shizuka y Ruth, seguidas por Sanae. Después de ellas, Yurika,
Harumi y Maki se unieron al grupo de chicas indignadas, lo cual empeoró la situación. Se formó tanto
jaleo que la habitación insonorizada y anti-vibraciones llegó hasta su límite.
—Enséñame.
—Mira todo lo que quieras.
Sin embargo, Koutarou ignoró por completo a las chicas y se inclinó hacia delante para mirar con más
detalle la piel blanca de Kiriha. Tenía una mirada demasiado seria incluso para un pervertido.
—¡¡Kia kia kia!! ¡¡Estúpido, Satomi-kun!! ¡¡Creía que eras diferente!!
Temblando de rabia, Shizuka lanzó un golpe a Koutarou con su puño. Justo antes de impactar en él,
la expresión de Koutarou se relajó y se sentó de nuevo, por lo que el golpe solo atravesó el aire.
—Fiu! parece que tu herida se ha curado adecuadamente.
Sin conocer el peligro en que había estado, Koutarou le sonrió a Kiriha, que aún seguía con el
uniforme quitado. Su sonrisa era de tranquilidad gracias al alivio que sentía. Ella también sonrió y
asintió.
—Ya te lo dije en el instituto, ¿no? No queda ninguna marca de la herida. Siempre eres tan pesimista
con este tipo de cosas, Onii-chan!
Kiriha susurró la última parte para que solo él pudiera oírlo y mostró una expresión que recordó a
Koutarou cómo se comportaba ella de pequeña. Se trataba de una palabra y una sonrisa especiales
para Kiriha. Pensó que Koutarou estaba demasiado preocupado, pero al mismo tiempo se alegraba
de que fuera así.
—Aunque digas eso, una herida es una herida. Si no lo veo por mí mismo será difícil de creer.
Koutarou entendió lo que Kiriha estaba diciendo, y efectivamente no quedaba ninguna marca de la
herida. Pero ella había recibido la herida más grave de la última batalla, por lo que Koutarou recordó
el horrible aspecto que tenía entonces. Por eso le fue difícil creerle aunque ella ya se lo hubiera dicho
previamente, y no descansó hasta que lo confirmó con sus propios ojos.
—!Onii-chan, ¿no te gustan las chicas con heridas!?
Kiriha hizo una risita y le susurró a Koutarou en el oído.
—No es eso, pero no lo he hecho por esa razón.
—!Esa sí ha sido la razón. Fufufu!
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Koutarou se alegró al ver la sonrisa inocente de Kiriha porque la herida no había sido demasiado
grave. También sentía que se había quitado un gran peso de sus espaldas, ya que después de
comprobarlo podría volver a la normalidad.
—!¿Mm?
Entonces Koutarou se dio cuenta de que las miradas de todas estaban centradas en él y de que
Shizuka estaba detrás con la mirada perdida de sorpresa. Fue incapaz de comprender la situación e
inclinó la cabeza hacia un lado.
—¿Qué le pasa, chicas?
—Satomi-kun! ¿E-estabas revisando la herida de! Kiriha-san?
—Sí! ¿Ocurre algo con eso, Casera?
—¡¡N-n-nada, nada de nada!! ¡Todo bien, ¿verdad, chicas?!
Shizuka enseguida trató de evadir la pregunta y se dio la vuelta hacia el resto. Al hacerlo, las cinco
chicas que habían formado el escándalo asintieron con la cabeza a la vez. Esto confundió a Koutarou
aún más.
—Bueno, algo así.
—!Si Veltlion se dejara seducir, entonces las cosas serían un poco más fáciles.
Las únicas dos chicas que no se habían indignado fueron las dos princesas de Fortorthe. Se
imaginaron que debía existir una razón para que Koutarou le pidiera a Kiriha que se desnudara.
Harumi pensaba lo mismo, pero se había entretenido con Maki porque ella también empezó a
desnudarse.
—¿!? Oh, bueno. Kiriha, ¿te duele al mover el brazo?
—Hay un ligero dolor en algunas ocasiones, pero eso también se curará pronto.
Aunque la herida se había curado en la superficie de la piel, aún no lo había hecho del todo en el
interior, por lo que cuando movía el brazo de ciertas formas le provocaba dolor.
—Ya veo. Entonces, Yurika! no, eso está fuera de toda cuestión. Aika-san, ¿podrías realizar algún
conjuro de curación sobre Kiriha-san, solo por si acaso?
Yurika, debido a su organización, Rainbow Heart, no estaba autorizada a utilizar la magia para usos
personales, pero no ocurría lo mismo con Maki, que formaba parte de Darkness Rainbow. De modo
que en lo referente al tratamiento médico era más conveniente dejar a Maki que lo hiciera.
—¡Sí, déjamelo a mí, Satomi-kun! ¡Ven a mí, Nightwalker!
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Aika se sentía contenta porque Koutarou la necesitaba e invocó a su bastón.
—!No hace falta que me dejes a un lado.
Yurika en cambio puso mala cara. Aunque no estaba permitido que utilizara la magia para razones
personales, estaba dispuesta a pasar esa norma por alto por el bien de una buena amiga. Se
alegraba de que Koutarou tuviera sus normas en consideración, pero no le gustaba que no hubiese
confiado en ella.
—No te enfades, Yurika.
—No estoy enfadada.
—Sí que lo estás.
—!En realidad no estoy enfadada.
—No tienes por qué usar la magia.
—!Es injusto cuando lo dices de esa forma! hum!
Sin embargo, debido a la personalidad de Yurika, ésta no alargó la discusión más de lo necesario, y
para cuando Kiriha estaba colocando su hombro en dirección a Maki, su expresión ya había vuelto a
la habitual.
—Estoy a tu disposición.
—Sí, déjamelo a mí, Kiriha-san.
Maki sostuvo su bastón con ambas manos y empezó a realizar el encantamiento.
—Curar Heridas Graves, Regeneración Permanente.
Maki realizó dos conjuros. Uno servía para cerrar sus heridas y el otro para mejorar las capacidades
regenerativas de Kiriha. Solamente cerrar la herida podría provocar que se abriera de nuevo, de
modo que Maki mejoró la regeneración de los tejidos para acelerar el proceso de curación. Se trataba
de dos conjuros calculados que encajaban perfectamente con la forma de ser de Maki.
—!Vale. Eso debería bastar.
—Gracias, Maki.
—No, de nada.
Maki mostró una sonrisa avergonzada.
Este tipo de cosas es realmente genial Sería maravilloso si pudiera pasar el resto de mi vida así
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Una sensación que jamás había sentido antes cuando estuvo en Darkness Rainbow envolvió el
corazón de Maki. Estaba feliz por ser de utilidad y por haber recibido las gracias. Aún no estaba
acostumbrada a ello y se sintió un poco avergonzada, pero empezó a pensar que le gustaría pasar el
resto de su vida de esa forma. También pudo comprender por qué Yurika estaba molesta.
Eso es, quizás debería pedírselo
Maki se deshizo de su bastón y habló de forma enérgica.
—Satomi-kun. Me gustaría pedirte una cosa.
—¿Qué cosa, Aika-san?
Koutarou terminó de beber su té y miró hacia Maki despreocupadamente. Pero al ver que su
expresión era bastante seria, puso la taza sobre la mesa y se giró para poder hablar con ella
adecuadamente.
—Parece algo serio.
—Sí. Creo que es una cosa que tenemos que hacer para el futuro.
—¿Algo que hay que hacer?
—Sí.
Maki asintió y sacó algo del bolso que siempre llevaba consigo.
—Quiero que pongas una maldición sobre mí.
Maki le entregó el objeto que había sacado. Se trataba de un cinturón hecho de cuero resistente, pero
era demasiado corto para ponérselo alrededor de la cintura. En todo caso parecía un collar para una
mascota grande.
—¡¿Una maldición?!
Los ojos de Koutarou se abrieron enormemente por la sorpresa.
—¡¡Espera un minuto!! ¡¿Por qué tendría que hacer algo como eso?!
—Eso es lo que Darkness Rainbow cree que hiciste cuando me capturaste.
—A-aah! Probablemente tienes razón.
Cuando Koutarou luchó contra la maestra de Maki, le dijo que había capturado a su alumna. Por eso
para Darkness Rainbow se suponía que era la prisionera de Koutarou.
—Y a pesar de ello sigo andando libremente por ahí. Si sigo así, Darkness Rainbow empezará a
sospechar.
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—Ya veo, no lo había pensado.
No había pasado mucho tiempo desde que Maki se unió a Koutarou y las chicas, pero Darkness
Rainbow se daría cuenta en algún momento de que ella en realidad no estaba privada de su libertad.
Como no era normal que una prisionera pudiera moverse libremente, Maki terminaría siendo
descubierta y por tanto había muchas posibilidades de que fuese señalada como traidora y castigada
por ello.
—Por eso quiero que me quites la libertad, Satomi-kun. Puedes hacerlo a través de un lavado de
cerebro, maldiciones, contratos o cualquier cosa que quieras.
—¡¡E-espera un minuto, eso es demasiado violento!!
Koutarou entendía lo que Maki quería, que era ver reducida su libertad de una forma clara y evidente
para que Darkness Rainbow no sospechara nada. Y para conseguirlo había preparado el collar;
colocar una maldición sobre el collar haría parecer que está bajo el control de otra persona.
—Una maldición que me pueda matar si te desobedezco o que me asfixie bajo tus órdenes, algo
exagerado como eso, que dé una impresión convincente de que Satomi-kun me domina.
—¡¡N-no, yo jamás haría algo así!!
Koutarou se negó inmediatamente. No podía imaginarse haciendo lo que Maki le estaba pidiendo.
—Si no lo haces nos descubrirán tarde o temprano.
—Si mueres por mi culpa mientras hablo en sueños no podré vivir con ello.
Maldiciones, lavados de cerebro, contratos. Daba igual cómo lo llamara, Koutarou estaba en contra
de hacer algo imprudente de ese estilo a Maki. Por supuesto, aunque estuviera afectada por una
maldición o algo parecido, él no haría uso de ello. Matar a Maki estaba completamente fuera de
cuestión, pero no podría soportar apuntar a Maki con un arma aunque no fuera a disparar.
Un método así haría que tanto Koutarou como Maki fueran infelices, por lo que sencillamente no
podía aceptarlo.
—Theia, Clan y Kiriha-san, ayudadme a pensar en una forma de engañarlas sin utilizar una maldición
de verdad.
—Ese es mi vasallo. Muy bien, ayudaré todo lo que pueda.
—Supongo que no hay más remedio. Yo también ayudaré.
—Mmm! esas chicas mágicas no saben mucho sobre ciencia. Creo que podríamos engañarlas
fabricando un dispositivo con forma de collar y que cuente con una función que les lleve a un engaño.
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Koutarou pidió un consejo a Theia y a las demás sin perder tiempo. Maki simplemente se quedó
mirándolos en silencio. Lo único que hizo mientras esperaba a que Koutarou y las chicas llegaran a
una conclusión fue recoger el collar que había dejado en el suelo.
—Aika-san!
Al ver a Maki cogiendo el collar, Shizuka se imaginó lo que debía estar sintiendo realmente.
Compartían la misma habitación y por eso conocía sus verdaderos sentimientos.
Aika-san quiere algo en lo que pueda confiar
Maki ya no volvería a Darkness Rainbow, de modo que ya no había ningún lugar a donde regresar. El
apartamento 106 siempre sería un lugar donde le recibirían sin dudarlo, pero llevaría tiempo que ella
sintiera eso. Convertir un lugar en un auténtico hogar no podía hacerse en un solo día.
Por eso Maki deseaba que Koutarou le privara de su libertad; quería una conexión clara con él y
utilizó a Darkness Rainbow como excusa para hacer que ocurriese, aunque tuviera que tratarse de
una conexión desafortunada que implicase tener un arma apuntándole constantemente.
Tengo que hacer algo si no, sentiré lástima por Aika-san
Shizuka conocía los sentimientos de Maki y por eso no podía dejar el asunto sin más. Por lo tanto
comenzó a pensar en una manera de salvarla.
Al final, la contramedida para Darkness Rainbow acabó siendo una idea de Kiriha. Utilizarían un
dispositivo científico para que pareciese que Maki había sido capturada.
Las encargadas de fabricarlo serían Clan y Ruth. Tendría el aspecto de un collar y sería capaz de
fingir que Maki se estuviera ahogando. Obviamente tendría las mismas funciones que los brazaletes
de Theia y Ruth.
El grupo concluyó que utilizar un aparato que hiciese parecer que Maki se estaba ahogando sería
suficiente para engañar a las chicas mágicas y pensaran que la situación real era la que creían en un
principio.
El problema era que se notaría demasiado en el instituto, pero esto se resolvería ocultándolo
haciendo uso de la magia. No sería muy difícil hacerlo invisible, de modo que el resto de estudiantes
nunca se daría cuenta y así la situación de Maki sería aún más incuestionable para Darkness
Rainbow.
25
Parte 5
Una vez zanjado el asunto, Koutarou y las chicas pasaron el resto de la tarde haciendo sus propias
cosas. Algunas empezaron a jugar con la consola y otras hicieron sus tareas del instituto. Koutarou se
encontraba en una cocina sujetando un cuchillo, sin embargo, no era la cocina del apartamento 106,
sino la de la Caballero Azul.
El motivo por el que tenía un cuchillo en la mano era el estado de Kiriha. Cuando intentó hacer la
cena como de costumbre, Koutarou le dijo que no hacía falta que cocinara hasta que su herida se
hubiera recuperado del todo, por lo que estaba dispuesto a hacer el trabajo por ella. Como respuesta,
Kiriha pidió que cocinara pollo asado, cosa que ya hizo previamente. Pero no podía cocinar con fuego
en un apartamento, por no mencionar que el suyo no disponía de un horno lo suficientemente grande.
Al final, Koutarou acabó preparando la cena en la cocina de la Caballero Azul.
—Theia, ¿cómo va? ¿Te queda mucho?
—E-espera un poco más. Nunca antes había cortado un pollo.
—¿Entonces debería hacerlo yo?
—No quiero quedarme simplemente mirando. Yo lo haré.
—Oh, como quieras. Adelante.
—Sí, déjamelo a mí.
—Maestro, ya he terminado de preparar las especias.
—Ruth-san, por favor mézclalas con lo que has hecho antes. Con eso terminaremos la salsa.
—Muy bien, entendido. Pero aun así, ¿estás seguro de que estas especias no le darán un sabor
demasiado fuerte?
—Ajajaja. Antes los ingredientes no se podían conservar muy bien, así que era necesario utilizar
especias más fuertes.
—Ya veo. A su majestad Elfaria también le gustaría intentarlo.
—Ah, mierda! Seguro que luego se quejará. Dirá que tenía que haberle llamado antes.
—Fufufu, mi madre no lo diría en serio.
Theia y Ruth estaban ayudando a Koutarou con la cena. Como era un plato al estilo de Fortorthe y
realmente no sabía cómo utilizar su cocina, su ayuda fue indispensable. Los tres se pusieron a hacer
la cena juntos, y además se estaban divirtiendo.
26
La cena para esa noche consistía en pollo asado, como había pedido Kiriha. Como acompañamiento
habría pan y sopa. Resultaban fáciles de hacer para Koutarou gracias a que lo había aprendido en
sus viajes. En este momento estaban preparando el pollo mientras esperaban a que el pan
fermentase. Todo estaba saliendo a pedir de boca y dentro de poco estaría terminado. O eso es lo
que debería haber ocurrido.
—¡¿Ouch?!
Las patas del pollo salieron volando y chocaron contra la cara de Theia. Se asustó y se apartó
rápidamente hacia atrás.
—¡¿Qué pasa?!
—¡¡Alteza!!
Al oír el grito de Theia, Koutarou y Ruth se acercaron corriendo.
—¡¿Te has cortado en la mano?! ¡¿O ha sido en otro sitio?!
Koutarou quitó el cuchillo de las manos de Theia y las miró para ver si había algún corte. Ruth le
limpió las manos para que Koutarou pudiera verlas mejor.
—¡E-estoy bien, es solo que he aplicado demasiada fuerza y la pata me golpeó en la cara! ¡No me he
hecho daño!
Theia explicó enseguida la situación a sus compañeros, que estaban enormemente preocupados. Al
mismo tiempo, movió los dedos para mostrarles que no estaba herida.
—Ya veo! no me asustes así.
—Perdón. Se me escurrió un poco la mano.
—Da igual, siempre y cuando no te hayas hecho nada.
Theia estaba más preocupada por sus amigos que por su propio incidente. Afortunadamente,
Koutarou y Ruth recuperaron su sonrisa. Theia los vio y se sintió aliviada, por lo que volvió a coger el
cuchillo.
—Vale, solo un poco más.
Theia continuó con su trabajo. Su manejo con el cuchillo aún era un poco inseguro, pero al menos iba
progresando lentamente.
—Lo preguntaré de nuevo, así que ¿quieres que lo haga yo? Tú solo tienes que sentarte y darme
órdenes.
27
Koutarou se ofreció una vez más para realizar el trabajo de Theia, porque pensaba que preparar un
pollo aún era demasiado avanzado para una principiante como ella.
—No, yo me encargo.
Sin embargo, Theia negó con la cabeza. Dejó de cortar y se quedó mirando a Koutarou.
—Y cómo has dicho, puedo ordenarte cuándo, dónde y lo que quiera.
Koutarou había jurado lealtad a Theia, de modo que ella podía ordenarle cualquier cosa.
—Entonces deja esto~
—Pero lo que quiero no es una marioneta con tu aspecto. Quiero ver y sentir las mismas cosas que tú
cuando haces lo que quieres con total libertad. Por eso si te pones a cocinar, yo también. Ese es el
camino que Ruth y yo hemos elegido.
Theia sonreía muy contenta. Estaba llena de confianza, como si lo que acaba de decir fuera muy
importante para ella.
—!Es como usted dice, alteza.
Ruth asintió después de Theia; las dos tenían la misma expresión. Habían elegido el mismo camino
en la vida.
—Si me pides que te dé órdenes incluso en este momento, entonces!
La sonrisa de Theia desapareció y miró fijamente a los ojos de Koutarou.
—Koutarou, vive como quieras. Ríe, odia, llora y ama como te plazca.
Después de decir eso, Theia volvió a sonreír.
—Esta es la única orden que puedo darte como tu señora en este momento.
—Theia!
Su sonrisa era tan hermosa que Koutarou no fue capaz de contestar y simplemente se quedó
mirándola.
—Creo que ésta podría ser mi última orden. Fufufu!
Theia creía que él apreciaría las mismas cosas que ella y por eso no sería necesario darle más
órdenes. En algún momento tendría que darle información e instrucciones, pero no una orden.
—Por eso yo me voy a encargar de esto. Puede que no sepa hacerlo como tú, pero quiero intentarlo
con mis propias manos.
28
Aun sosteniendo su cuchillo, la expresión de Theia se volvió un poco infantil. Gracias a eso, Koutarou
pudo regresar a su estado normal y mostró una sonrisa irónica.
—Vale, vale, eres tan testaruda!
—Fufu, tienes una princesa egoísta.
Koutarou renunció a intentar convencer a Theia. Como ya había dicho varias veces, quería que le
dejase hacer lo que quisiera. Si no, sentiría como si la estuviera rechazando, lo cual él no deseaba,
tanto el propio Koutarou como el caballero de Theia.
—Pero yo también ayudaré. Si sigues así acabarás cortándote un dedo.
—¡Eso no es verdad! ¡Te enseñaré que puedo hacer esto de forma segura hasta el final! No me
tomes por tonta.
—Theia, voy a vivir como quiera y por tanto protegeré a quien quiera.
—A-au! entonces supongo que no se puede evitar! Te permito que me asistas!
Theia se sonrojó sin querer y puso una mirada altiva a Koutarou. Su corazón empezó a latir rápido y
la sangre subió hasta su cara. Normalmente esto no sería adecuado entre un señor y su sirviente,
pero Theia se dejó llevar cuando le dijo que quería protegerla.
—Será todo un honor.
—B-bien, entonces empecemos.
De este modo, Koutarou y Theia empezaron su parte del trabajo. Theia fue capaz de calmarse a
medida que fue pasando el tiempo. Su manejo con el cuchillo seguía siendo el mismo de antes, pero
con Koutarou a su lado ya no habría ningún peligro.
—Espera Theia, si lo haces así te vas a cortar.
—Ups, ¿entonces qué hago?
—Coloca la mano de esta forma.
—¿Así?
—No, así no, así.
—¡Es lo que estoy haciendo!
—¡No! ¡Mira bien!
—¡Ya lo hice y lo estoy haciendo! ¡Eres tú el que no lo ve!

Theia y Koutarou habían entrado en una relación de señora y sirviente, de modo que se aceptaban y
se respetaban mutuamente, formando una fuerte relación. Aun así, el ambiente que había entre los
dos seguía siendo el mismo de antes. Discutían a viva voz, se miraban fijamente y a veces incluso
recurrían a la violencia. A pesar de su relación, solo eran un chico y una chica adolescentes. Sin
darse cuenta superaron sus diferencias de estatus y de las culturas de sus planetas.
Pero estoy segura de que ni su alteza ni el maestro saben lo maravilloso que es esto
La relación entre un adolescente normal y una chica extraterrestre, y la relación entre un caballero y
su princesa coexistían sin ninguna contradicción. Ruth nunca había visto a nadie en una relación
como esa. Seguramente se podría decir que era una relación milagrosa, y comparada con ésta, la
que había entre Ruth y Theia era muchísimo más realista.
—¡No te creas tan importante solo porque los demás se preocupan por ti!
—¡Vale! ¡Te voy a enseñar quién es en realidad tu señora!
Se estaba produciendo un choque de emociones frente a los ojos de Ruth.
Si fuera posible, me gustaría compartir aunque solo sea una pequeña parte de eso
El mayor deseo de Ruth en ese momento era unirse a esa discusión. Ella ya sabía que las peleas
entre Koutarou y Theia solo servían para confirmar su relación.
Parte 6
Con el pollo dentro del horno, Theia y Ruth se fueron a dar un baño aprovechando que tardaría
bastante tiempo hasta que estuviera terminado. Koutarou tendría su turno cuando ellas hubieran
acabado.
Debido a esto, Koutarou se puso delante del horno, vigilando el pollo y ajustando la temperatura de
vez en cuando.
—Bien! la temperatura debería estar bien así!
Como se trataba de algo distinto a asar sobre el fuego, tomó bastante tiempo hasta que Koutarou
pudo ajustar adecuadamente la humedad, pero ahora el pollo se estaba cocinando de la forma que
deseaba. Lo único que faltaba por hacer era evitar que se cocinara en exceso.
—¿Mm?
Entonces Koutarou sintió la presencia de alguien detrás.
—Qué rápido, ¿ya habéis acabado?
31
Koutarou se imaginó que la presencia eran Theia y Ruth, por lo que se dio la vuelta para mirar en la
dirección de la entrada a la cocina.
—¿Eh?
Sin embargo, no vio a ninguna de las dos chicas. La puerta deslizante se abrió, pero no había nadie
tras ella. En cuanto Koutarou empezó a preguntarse por qué se había abierto la puerta, aparecieron
varias caras por el marco y se quedaron mirándole. Esas caras pertenecían a un grupo de niños.
—¿Ese es el Caballero Azul?
—Sí.
—Pero, no tiene nada de azul.
—Estúpido, no va a ir siempre vestido con su armadura.
—Creo que su cara es la misma.
—Entonces tiene que ser el Caballero Azul. ¿Pero por qué está el Caballero Azul cocinando?
—Eso me pregunto yo.
Los niños estaban hablando de algo mientras miraban a Koutarou. Pero como él no podía entender el
idioma que utilizaban, no estaba seguro de lo que decían.
No debería haberme dejado el brazalete
Eran niños de Fortorthe que habían venido a la Tierra con Elfaria, y estaban hablando en su idioma
nativo. Koutarou habría sido capaz de entenderles si hubiera tenido a mano su brazalete con la
función de traducción.
Pero se lo había dejado en el apartamento, ya que habría sido una molestia para cocinar, y además
su armadura se encontraba en el hangar almacenada después de que hubieran reparado los daños
por completo. Por lo tanto, no había forma de comunicase con los niños.
—¿Queréis algo de mí?
Dicho esto, no podía simplemente quedarse allí y mirarlos. Tenía que hablar con ellos para que no se
asustaran. En el peor de los casos tendría que intentarlo utilizando gestos.
—Uah, está diciendo algo.
—¿Qué ha dicho?
—No sé, no he podido oírlo porque está demasiado lejos.
—Vamos. Tampoco da tanto miedo.
32
—Después de todo está cocinando.
—Sí, vamos.
Koutarou seguía sin poder entender lo que estaban diciendo, pero sí comprendió que parecían haber
llegado a algún tipo de consenso. Basándose en el hecho de que se estaban acercando, se imaginó
de qué podía tratar su conversación.
—¿Qué pasa? ¿Habéis olido la comida?
Koutarou pensaba que debían haber olido el pollo en el horno mientras exploraban la nave.
—Así que este es el Caballero Azul!
—Sí. Papá y yo lo vimos, definitivamente es él.
—No es tan grande como pensaba.
—Chicos, tenemos que darle las gracias en condiciones o el profesor se enfadará con nosotros.
—Hola, Caballero Azul.
—Hola.
Sin embargo, los niños lo rodearon y empezaron a hablar de algo. Mientras miraba al pollo en el
horno no parecían tantos, así que cuando se dio la vuelta Koutarou dio un respingo. Si no habían
venido por la comida, entonces no sabía qué hacían allí.
—¿Para qué habéis venido aquí?
Lo único que pudo hacer fue inclinar la cabeza confundido.
—¿Qué está diciendo?
—Ah, ¿puede ser que no entienda lo que estamos diciendo?
—Hablaban una lengua distinta en el pasado, ¿no?
—¿Alguno habla el dialecto antiguo?
—¡Yo sé un poco! ¡Lo estudié con mi hermana!
—¡Bien, entonces intenta hablar con él!
—Vale. Entonces! Es un placer conocerte, me llamo Myurawa.
33
Al parecer, entre los niños había una chica que podía hablar un idioma que Koutarou sí entendía.
Estaba hablando el antiguo Fortorthe, la lengua común que se utilizaba hace 2.000 años. Después de
haber pasado varios meses en el pasado, Koutarou tenía una comprensión más o menos decente del
idioma. Al fin había encontrado un medio para comunicarse, así que respondió en el citado idioma.
—Hola, Myurawa.
—¡Lo ha entendido! ¡Ha dicho hola!
—¡Intenta hablar más con él!
—¡Pregúntale si es el verdadero Caballero Azul!
—Vale, lo voy a intentar. ¿Eres el Caballero Azul?
—Mmm! Soy el Caballero Azul, pero el caballero azul de la princesa Theiamillis.
Koutarou respondió con sinceridad.
—Me ha costado entenderlo, pero parece que es el de verdad.
Aunque desafortunadamente, la chica no comprendía muy bien el idioma y la intención de Koutarou
no pudo transmitirse por completo.
—¡Es el auténtico!
—¡Te lo dije!
—Perdón.
—¡Quiero sacarle una foto al Caballero Azul! ¡Se la enseñaré a todo el mundo!
—¡Yo también! ¡Myu, díselo!
—Espera un segundo! ¡Tú, nosotros, hacer retrato!
—¿Retrato?
Koutarou estaba confundido por esa palabra poco usual, pero en cuanto vio el pequeño dispositivo
que uno de los chicos estaba apuntando hacia él, entendió su significado.
Ya veo. La palabra “fotografía” no existía entonces.
El chico estaba sosteniendo una cámara. Se trataba de una cámara futurista de Fortorthe, pero su
forma y tamaño eran similares a las de la Tierra. También había visto a Theia y Clan utilizarlas, de
modo que enseguida se dio cuenta de qué era ese objeto.
—No me importa!
34
Koutarou pensó que los niños solo querían tomar una foto del alienígena que se había convertido en
el vasallo de Theia. No se le ocurrió en ningún momento que los niños, y los adultos también, estaban
totalmente convencidos de que era el Caballero Azul.
—¡Gracias!
—¡Perfecto! ¡Hemos conseguido sacar una foto al Caballero Azul!
—¡Dame a mí también una más tarde!
—¡Claro!
—¡Poneos en fila!
—¡Caballero Azul! ¡Ven aquí!
—H-hey.
La chica que había hablado con Koutarou agarró su mano y lo llevó a una zona más amplia de la
cocina. Los chicos querían hacerse allí una foto.
Pero mientras avanzaban hacia allí, la niña chocó contra una estantería que Koutarou y las chicas
habían dejado abierta para sacar los utensilios de cocina. El golpe de la niña hizo que algunos de
esos utensilios se desequilibrasen, y por tanto, cayeron del estante justo encima de ella. Como entre
los utensilios se encontraban objetos afilados y pesados, el desastre sería inevitable.
—¡¡Cuidado!!
Koutarou fue el primero en darse cuenta y liberó la energía espiritual de su interior. Gracias a que
Sanae se colgaba de él todos los días, la energía espiritual reforzó su cuerpo en un instante.
¡¡Se han caído cinco cosas!!
Un cuchillo de cocina, un tarro, una sartén, un plato grande y una botella de alcohol.
Koutarou comenzó alargando el brazo para atrapar el cuchillo. Como el filo estaba apuntando hacia
abajo, justo donde estaba la niña, era el peligro más importante.
Cogió el cuchillo por el mango con la mano derecha y dio un puñetazo al tarro con la izquierda.
El impacto mandó volando el tarro en una dirección distinta de donde se encontraba la chica, pero
como era un tarro muy grande, el dolor por haberlo golpeado tan fuerte era considerable. Si Koutarou
no hubiera concentrado la energía espiritual en su puño, seguramente habría gritado de dolor.
¡¡El siguiente es~!!
Entonces golpeó la sartén con el mango del cuchillo.
35
La fuerza del impacto fue suficiente para deformar la sartén y hacer que chocara contra el techo.
¡¡Y por último~!!
Los únicos objetos que quedaban eran el plato grande y la botella. Como ahora estaban justo encima
de la cabeza de la chica, Koutarou no tenía tiempo para apartarlos de forma individual. Por lo tanto,
hizo girar su cuerpo y lanzó una patada.
Su pierna pasó a unos pocos centímetros por encima de la cabeza de la niña, y al mismo tiempo,
chocó contra el plato y la botella. Apenas quedaba tiempo, pero gracias a que había lanzado esa
patada, la dirección de los objetos cambió y cayeron al suelo sin rozar siquiera a la niña.
El plato y la botella chocaron contra el suelo y se rompieron. El alcohol que quedaba dentro se
esparció por toda la cocina.
—¡¿Lo conseguí?!
Después de terminar su acción con una patada, Koutarou comprobó que la chica en cuestión no
había sufrido ningún daño. Ella tenía los ojos completamente abiertos por la sorpresa, pero por lo
menos parecía ilesa.
—!Fiu! No pareces herida!
Después de asegurarse de que se encontraba bien, Koutarou dejó caer los hombros de alivio.
Entonces devolvió el cuchillo que tenía en la mano a la estantería y lo dejó lejos del borde para que
no pudiera caerse de nuevo en caso de que alguien se chocara contra el mueble.
Cuando cerró el armario, el sonido que produjo hizo que los niños recuperaran el aliento, ya que se
habían quedado paralizados por la escena.
—¿Has visto eso!?
—Sí! pero no sé muy bien qué ha pasado!
—Pero, aunque no hayamos podido verlo! no hay duda!
—Sí. Esta persona es el Caballero Azul, seguro.
—Parece como un anime que vi el otro día.
—Hey, ¿habéis cogido eso en vídeo?
—Probablemente. Estaba grabando desde el principio.
—Luego me das una copia.
—Claro. Se lo enseñaremos a todos. Seguro que se quedarán sorprendidos.
36
Estaban más impresionados por haber presenciado el poder de Koutarou en primera persona que por
el peligro en que había estado la niña. Aunque ya les habían dicho que Koutarou era el auténtico
Caballero Azul, no se convencieron totalmente de ello hasta ese momento.
—U-umm, Caballero Azul, gracias por salvarme!
—¡¡Ououou, la he liado, puse demasiada fuerza en mis golpes!!
Sin embargo, la persona legendaria que había sorprendido a los chicos y ganado su respeto empezó
a notar el dolor de haber golpeado el tarro. Estaba tan distraído que no se dio cuenta de que los niños
lo estaban mirando.
Parte 7
Cuando la comida que había cocinado Koutarou llegó al apartamento 106, las chicas empezaron a
hacer ruido. Los platos que había frente a ellas parecían mucho más apetecibles de lo que se habían
imaginado.
—¡K-K-Koutarou! ¡¿Realmente has hecho tú esto?! ¡¿No has dejado que Ruth lo haga por ti?!
—Sí, lo hice yo.
—¡Estás mintiendo! ¡¡Tiene que ser una mentira!!
—¡Poned algo de fe en mí! Es igual, cálmate, Sanae. Estás incomodando a Sanae-san.
—Vuelve, Sanae-chan.
—Ah, lo siento.
La que se encontraba más sorprendida era Sanae, tanto que saltó fuera de su propio cuerpo. Sin
embargo, su reacción no fue exagerada. Aparte de Kiriha, Clan, Theia y Ruth, que habían estado con
él en la cocina, todas las que estaban reunidas alrededor de la mesa se quedaron mirando los platos
con asombro.
El menú de esa noche consistía en pollo asado, pan y sopa. Era una cena muy simple, pero el olor
del pollo y la salsa de especias aumentaron su apetito. El pan parecía ligero y esponjoso, y el caldo
de la sopa hecho utilizando los huesos del pollo parecía muy bueno.
Claramente se había puesto mucha atención en cada uno de los platos. Como se trataba de algo muy
impropio del normalmente bruto Koutarou, era natural que todas estuvieran sorprendidas.
—Fufu, Koutarou quería mantener este lado suyo en secreto!
37
Kiriha tenía una expresión animada.
—Kii, parece que las partes que mantenemos en secreto a los demás están saliendo poco a poco a la
luz.
Clan, en cambio, puso mala cara.
Kiriha y Clan conocían los talentos secretos de Koutarou, como la cocina y la limpieza. Esto se debía
a que le habían visto hacer esas cosas en el pasado. Clan en particular había estado con él un largo
periodo de tiempo, y se sentía muy orgullosa por ser la única que sabía cómo era él de verdad. Por
eso se sentía exasperada cada vez que una parte desconocida de Koutarou era revelada.
—!S-Sakuraba-senpai, Satomi-san sabe cocinar!
Yurika estaba llorando.
Sabía perfectamente que su nivel de habilidades de chica era bastante bajo. Pensaba que solo podía
comparar esas habilidades con el resto de chicas y nunca se le ocurrió que podría perder contra un
chico, en especial con alguien tan bruto como Koutarou. Pero ahora, su confianza había sido
destruida. No creía que pudiera cocinar algo tan delicioso como lo que había delante de ella.
—!¿C-cómo puedo ser de utilidad para Satomi-san!?
Como Yurika pensaba que podría servir de algo a Koutarou gracias a la cocina, en este momento no
podía hacer más que llorar al ver lo que había hecho Koutarou.
—Nijino-san!
Harumi empatizaba con Yurika, pero fue capaz de reconocer que Koutarou sabía cocinar.
—Pero! si te tranquilizas y piensas en ello, no es extraño que sepa cocinar.
—!¿Por qué dices eso?
—Se esfuerza mucho cuando está tejiendo, y además valora el equipamiento que utiliza para jugar al
béisbol y cazar insectos. De modo que si una persona así tiene que cocinar, creo que es natural que
sea bueno en ello.
A Harumi en realidad se le ocurría una razón más por la que Koutarou era capaz de cocinar tan bien.
Satomi-kun creció en su familia sin su madre... Tiene que haber aprendido lo básico del trabajo del
hogar, incluso antes de ir a Fortorthe
Pero ese motivo era un tema demasiado triste como para hablar de él. Por eso Harumi fingió no
haberse dado cuenta y cerró la boca.

—Harumi, Harumi. ¿Significa eso que una persona que deja todo a medias como Yurika jamás podrá
compararse con Koutarou?
—Umm~~ eso~~
—¡Sakuraba-senpai, por favor di ahora mismo que eso no es cierto!
Harumi no fue capaz de negar las crueles palabras de Sanae y las lágrimas de Yurika siguieron
cayendo.
Parte 8
Yurika derramaba lágrimas de amargura, pero solo estuvo haciéndolo hasta que la cena comenzó.
Cuando llegó el momento de comer, sus lágrimas dejaron de salir y junto a Sanae empezó a llenarse
la boca. Las dos parecían como si no hubieran comido en varios días.
—Eh, vosotras dos. Si seguís comiendo de esa manera os dolerá el estómago.
Shizuka dejó de comer y miró a las dos con preocupación.
—Amm, nom nom, ammm.
—Mamm, omm nom, mm.
Yurika y Sanae respondieron, pero como tenían la boca llena de comida, lo que decían no tenía
ningún sentido. Y puesto que ninguna mostró signos de querer comer más despacio, probablemente
dijeron que no pasaba nada o algo parecido.
—Caray! luego no vengan llorando!
Shizuka puso una sonrisa irónica antes de partir el pan y llevarse un trozo a la boca. Al hacerlo, Maki,
que estaba sentada a su lado, le miró pensativamente.
—Kasagi-san, ¿no te gusta la comida que ha preparado Satomi-kun?
—Claro que sí.
Shizuka asintió. Todos los platos estaban deliciosos, y a ella en particular le gustaba la textura
esponjosa del pan.
—Pero! no parece que estés comiendo mucho.
Maki había notado que Shizuka no había tocado apenas la comida. Por eso se imaginaba que no
debía gustarle el sabor.
40
—¿Aamn?
—¿Mah?
Al escuchar eso, Sanae y Yurika dejaron de comer y se giraron para ver a Shizuka. Parecía como si
se estuvieran ofreciendo a comer también su parte. Shizuka pensó que esa sería una buena
oportunidad y empezó a explicar.
—En realidad, últimamente he subido de peso, así que estaba pensando en ponerme a dieta.
Shizuka llevaba un tiempo preocupada por su peso. Cuando caminaba por el suelo de su habitación,
éste crujía en ocasiones. Eso jamás había ocurrido antes, por lo que pensaba que había aumentado
de peso y decidió comenzar una dieta.
—¿Dieta?
Era una palabra desconocida para Maki, que nunca había dado mucha importancia a la salud y la
belleza. Para ella, que había crecido en los barrios bajos, engordar no era algo malo en absoluto. En
todo caso se podría decir que engordar era señal de tener dinero. Maki tenía una constitución
delgada debido a que había dedicado su vida a la batalla, pero la idea de perder más peso del
necesario nunca se le había pasado por la cabeza.
—Esto es importante, Aika-san. Te vas a poner un bañador en la estación que va a llegar ahora,
¿verdad?
—Eso! seguramente sí.
—Y si en ese momento tus caderas sobresalen por fuera del bañador, la persona que te gusta
perderá el interés en ti.
—!Bañador! Caderas! La persona que me gusta!
Los pensamientos femeninos de Maki, que habían permanecido aletargados durante mucho tiempo,
se activaron y empezaron a trabajar.
Eso no quedaría muy atractivo
Maki miró a su propio cuerpo y llegó a esa conclusión. Como había dicho Shizuka, no tendría el valor
de ponerse un bañador con la tripa saliendo en frente de la persona que amaba. Entonces, por
primera vez en su vida, barajó la posibilidad de que el pollo asado que tenía delante pudiera ser un
enemigo muy peligroso. Empezó a temblar al estar enfrentada ante aquella tentación diabólica.
—Kasagi-san, yo también haré dieta.
—Creo que será lo mejor. Además, es bueno para tu salud.
Shizuka había ganado una aliada y ya estaba haciendo planes para la dieta.
41
—!Kasagi-san, dijiste que has engordado, ¿pero cuánto peso has subido?
Harumi dejó de comer y miró a Shizuka. A ella no le parecía que necesitara hacer dieta. Su
complexión era saludable y su figura bonita. En realidad, la figura que tenía Shizuka en ese momento
era la ideal para Harumi.
—Todavía no lo sé. La báscula se rompió, porque cuando me subí a ella marcaba más de 200 kilos!
Por eso mañana voy a salir a comprar una nueva.
—Ajaja, avísame cuando lo sepas.
La enfermiza y delgada Harumi siempre había querido ser como Shizuka. Debido a ello estaba
interesada en su cambio de peso, y Shizuka por otro lado, quería ser como Harumi.
—Una dieta, eh!
Mientras escuchaba la conversación, Theia se tocó la tripa mientras pensaba profundamente. Ella
también era una chica, por lo cual estaba preocupada por su figura. Su cuerpo infantil era redondeado
en algunas partes, y empezó a pensar en unirse a la dieta.
—Theia, tú no deberías hacerlo.
Sin embargo, Koutarou estaba en contra.
—¿Por qué?
—En vez de preocuparte por tu peso deberías hacerlo por tu altura. Come más y crece. Si te pones a
dieta ya no crecerás más que como estás.
—¿Qué!?
Theia se había quedado sin palabras al escuchar la opinión de Koutarou.
—Es demasiado pronto para que te pongas a dieta. Deberías esperar al menos hasta que seas igual
de alta que Ruth-san.
—Grrr, ¡Me tomo la molestia de escucharte ¿y qué me encuentro?! ¡¿En quién crees que estaba
pensando cuando he dicho que quería hacer dieta?!
Theia pensaba que las personas que le servían estarían más contentas si tenían una princesa
adorable. Y aun así, su vasallo le estaba diciendo que todavía era demasiado pronto para ser bonita.
—Ya lo pillo, es por la gente, ¿verdad? Esta es solo mi opinión, pero creo que los ciudadanos se
sentirían más relajados si tuvieran una princesa alta en vez de una delgada.
—Guh! t-tienes razón!
42
Sin embargo, en cuanto sus ciudadanos fueron nombrados no pudo seguir discutiendo con él. Theia
se retiró a regañadientes; empezaron a formarse lágrimas en sus ojos debido al disgusto.
—!A-algún día! algún día haré que ese idiota se trague sus palabras...
—Empatizo con sus sentimientos, alteza.
—Algún día podré cautivarlo con mi cuerpo sexy. Hasta entonces, Ruth, tú tendrás que hacerlo.
—Haré todo lo que pueda.
Ruth aceptó la proposición con una sonrisa irónica.
Pero en realidad no tenía tanta confianza. Era evidente que en lo relacionado a tener un cuerpo sexy,
Ruth no era rival para Kiriha. Pero a pesar de ello, permaneció optimista.
No puedo imaginarme que la opinión del maestro cambie dependiendo de la figura de una persona
La situación al final no era tan mala como Theia se imaginaba, pero es que una de sus facetas más
atractivas era lo serio que se tomaba las cosas. Sabiendo eso, Ruth no dijo nada más y simplemente
se quedó mirando a la enfadada Theia.
Parte 9
La cena había acabado, y a partir de ese momento los planes para hacer dieta de Shizuka se fueron
concretando. Todas las chicas del apartamento decidieron tomar parte; como todas eran chicas,
deseaban mantener una bonita figura. Iba a ser una dieta que consistiría en ejercicio y restricciones
en las comidas.
Por supuesto, como había diferencias en el estado de salud de todas, algunas no tendrían ninguna
restricción a la hora de comer, como por ejemplo la enfermiza Harumi y Theia, que todavía no era lo
suficientemente alta. Pero las dos participarían en los ejercicios, ya que pensaban que sería bueno
para su salud.
—Ser una chica es todo un fastidio!
Como hombre, Koutarou no comprendía la complejidad de las mentes de las mujeres. Simplemente
pensó, al verlas desde otra perspectiva, que ser mujer implicaba mucho trabajo.
—¿Por qué actúas como si esto no tuviera nada que ver contigo? Tú también nos vas a acompañar,
Satomi-kun.
—¡¿Eh?! ¡¿Yo también tengo que hacer dieta?!
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—¿No es evidente? No tiene sentido hacer una cosa como esta si no nos involucramos todos.
El peso de Koutarou se había mantenido prácticamente igual desde que empezó a entrenar con Ruth.
No necesitaba una dieta, pero Shizuka pensaba imponerle una de todas formas.
Oh, vale. Que todos se esfuercen por conseguir el mismo objetivo suena bastante divertido
Sin embargo, Koutarou no puso ninguna objeción para unirse. Ser el único en mantenerse fuera sería
aburrido, de modo que la elección acertada era disfrutar junto a todas las demás.
Entonces la voz grave de un hombre llegó hasta sus oídos.
—¿Puedes oírme, Caballero Azul?
En ese momento, el dibujo del dorso de su mano se iluminó con un brillo débil.
Como las voces de hombre eran muy poco frecuentes en el apartamento 106, Koutarou se sorprendió
al principio, pero en cuanto vio el dibujo comprendió enseguida lo que ocurría.
—Alnaya-dono, ya ha despertado.
El que lo había llamado era el dragón que invocó el otro día, el Dragón Emperador de Fuego, Alnaya.
Entonces, Alnaya había utilizado toda su energía y entró en un estado de hibernación durante un
tiempo. Y hoy se había recuperado lo suficiente como para poder hablar con Koutarou.
—Parece que he hecho que te preocupes. Perdóname.
—No es necesario disculparse. Después de todo nos salvó.
Koutarou podía hablar con el dragón a través de la mente gracias al dibujo que había en el dorso de
su mano. Por eso nadie más podía oír lo que estaban diciendo. Se trataba de una conversación que
ni siquiera la portadora de Alnaya, Shizuka, podía escuchar.
—¿Pero se encuentras bien?
—Sí, de eso quería hablarte.
—¿Qué ocurre?
Koutarou empezó a ponerse tenso. Pensaba que Alnaya había iniciado una conversación con él
debido a que tenía un problema serio.
—No hay de qué preocuparse, no tengo ningún problema. Y Mary% no, no era ella. La chica en
la que estoy residiendo% Shizuka, creo. Ella tampoco se encuentra en peligro. Todo volverá a
la normalidad en un tiempo.
—Ya veo
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Koutarou estaba aliviado.
Se había preocupado por el estado de Alnaya, que había empleado todo su poder mágico, y por
Shizuka, su portadora. Pero afortunadamente no había necesidad de ello.
—Sin embargo, sí que hay un pequeño problema.
—¿Y cuál es?
—Tiene que ver con el control de peso que Shizuka está a punto de realizar% Creo que lo
había llamado dieta% Va a fracasar sin lugar a dudas.
—¡¿Eeeeeeeeeeeeeeh?!
Koutarou gritó sin dase cuenta, sorprendido por las palabras inesperadas de Alnaya. Cuando lo hizo,
todas las miradas de la habitación se posaron en él. Las chicas se preguntaban qué estaba
ocurriendo.
—¿Qué pasa, Satomi-kun?
Shizuka estaba tomando la iniciativa en la discusión sobre la dieta, e hizo de representante de las
chicas al preguntar a Koutarou.
—N-no, nada, perdonad por interrumpir vuestra conversación.
—¿De verdad? Entonces bien. Bueno, por dónde iba!
—!Dios!
Después de que las chicas hubieran perdido el interés en él, dejó salir un suspiro de alivio y empezó
a hablar de nuevo con Alnaya.
—Perdóname por haberte alarmado.
—No, es que ha sido tan inesperado ¿Así que realmente la dieta de la casera no servirá de nada?
—Así es. El motivo por el que Shizuka ha subido de peso soy yo.
Alnaya empezó a explicar la situación adelantándose a la respuesta de Koutarou.
El dragón emperador era tan poderoso que provocaba un efecto en sus alrededores, aunque no
hiciese nada. Como esto era algo no deseado, normalmente utilizaba la magia para neutralizar los
efectos; gracias a esto nadie se había dado cuenta de que Alnaya había estado en el interior de
Shizuka durante todo este tiempo. Sin embargo, al haber consumido la mayoría de sus poderes en la
última batalla, ya no era capaz de neutralizar por completo dichos efectos.
—%Y eso es lo que ocurre.
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—Así que la Casera no ha engordado, sino que el espacio que le rodea hace cosas extrañas.
—Efectivamente. Como no puedo corregir las distorsiones del espacio que rodea a Shizuka, da
la impresión de que ha aumentado su peso.
—Por lo que adelgazar con la dieta es
—Imposible. No existe forma de que pueda bajar de peso excepto que espere a que pueda
recuperar mis poderes.
Shizuka no había engordado, sino que las distorsiones del espacio de su alrededor hacían que
pesara más. Reducir su masa corporal no tendría ningún efecto en la distorsión, y por eso Alnaya dijo
que la dieta sería un fracaso.
—Si no hacemos nada, Shizuka se dará cuenta en algún momento de que hay algo anormal en
su cuerpo. Probablemente lo haga la próxima vez que se suba a una báscula. ¿Qué hacemos,
Caballero Azul?
—¡E-eso no sería bueno! ¡Haga algo!
Al invocar a Alnaya, Koutarou, estrictamente hablando, había involucrado a Shizuka en la batalla.
Sentía que era su deber asegurarse de que ella pudiera recuperar su vida normal.
Por eso no le había hablado de Alnaya. Después de todo, nadie se alegraría de saber que hay una
criatura viviendo dentro de su cuerpo. Koutarou tenía que mantener a Alnaya en secreto para
proteger la cotidianidad de Shizuka.
Parte 10
El principal problema de Koutarou era evitar que Shizuka se subiera a una báscula. Sin embargo,
esto se pudo resolver gracias a la ayuda de Clan, que se ofreció a tomar unas medidas más precisas
en su nave espacial. De esta forma, Shizuka se olvidó de comprar una nueva báscula. Le estaban
dando datos falsos sobre su peso, o a veces su peso original estimado. Shizuka estaba utilizando
estos datos como referencia para sus planes de dieta; la crisis se había evitado por ahora.
—Perdona por causarte siempre problemas.
—Podrías decirlo más a menudo. ¿Realmente solo te acuerdas de mí cuando tienes problemas?
El único inconveniente que quedaba era la pataleta de Clan al otro lado del dispositivo de
comunicación. A ella no le parecía bien que solo le vieran como una mujer a quien recurrir en tiempos
adversos. Hinchó las mejillas y miró a Koutarou con rencor.
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—Aun así, no puedo ofrecer como si nada a la princesa Clariaussa que me acompañe a cazar
insectos. No eres Yurika, ¿sabes?
Clan era la princesa de un imperio galáctico, y Koutarou le estaba mostrando sus respetos a su
manera.
—Estás completamente equivocado. En mi caso, yo no pretendo tratarte como una leyenda.
—¿Entonces vendrías si te invito?
—Por supuesto. Soy tu compañera, Clan. Ahora es imposible que siga siendo la princesa Clariaussa
cuando estoy contigo.
—¿Sabes? ¡Eres una chica estupenda!
En los últimos tiempos, Kenji no acompañaba mucho a Koutarou, por lo que el hecho de que a una
persona no le importara hacer algo con él guardaba un significado importante. Y si esa persona era
una chica, para él sería como una diosa. Los ojos de Koutarou brillaban mientras miraba a Clan con
admiración.
—Me habría gustado que te hubieses dado cuenta antes. Vaya!
—Lo siento, lo siento! Es igual, asegúrate de tener libres los fines de semana de Julio y Agosto.
Saldremos todo el verano.
—Entendido. Empezaré a pensar en trampas para insectos.
La sonrisa regresó a la cara de Clan.
Ahora que lo pienso, hace mucho tiempo que no estamos así entre nosotros
Clan recordó el tiempo que pasó viajando junto a Koutarou y se puso de buen humor. Le encantaba
su vida actual, rodeada de amigos, pero no pudo resistir la tentación de ir a la montaña a solas con
Koutarou. Se trataba de un cambio considerable para una chica que normalmente prefería quedarse
encerrada en su laboratorio.
—Gracias. Pero al final sigo causándote problemas.
—No puedes decir que algo como eso sea un problema. Además, si les enseñamos a los niños que
están en la Caballero Azul los insectos de este planeta seguro que les encantará.
—Clan! tú!
A los niños les encantará. Las palabras que había dicho Clan de forma espontánea tuvieron un efecto
en el corazón de Koutarou. En el pasado ni siquiera habría sido capaz de acordarse de sus
ciudadanos durante los momentos difíciles, pero ahora había desarrollado una forma de ser que
encajaba con la de una princesa, y parecía una miembro de la realeza tan espléndida como Theia.
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—¿Qué pasa, por qué pones esa cara tan rara?
—Por nada. Solo estaba admirando a su alteza, que hoy parece más maravillosa de lo normal.
—¡I-idiota!
Clan cortó la comunicación pensando que se estaba riendo de ella.
—!Lo estaba diciendo en serio!
En realidad, Koutarou tenía otra preocupación. Él ahora era el siervo de Theia, pero también quería
servir de ayuda a Clan. Como no podía tener dos Ladies, Koutarou se vio envuelto en un serio
problema.
—Aun así! este año pienso cazar un escarabajo gigante.
El problema de su lady no se resolvería en un día.
Pero como Koutarou deseaba ver a los niños y a Clan sonriendo, decidió capturar el escarabajo más
grande que pudiera encontrar para ellos.
Parte 11
Era imposible que Clan pudiera tener equipamiento para cazar insectos y Koutarou no podía permitir
que fuera con las manos vacías, puesto que él la había invitado. De modo que fue al centro comercial
con el propósito de comprar una red y una jaula.
—!Estoy seguro de que Clan vendrá con algún tipo de invento! pero la caza de insectos se debe
hacer con romance.
Se imaginó que si Clan se ponía en serio aparecería con un invento capaz de capturar a todos los
escarabajos de la montaña. Pero lo que él quería era que Clan utilizara una red y tuviera un respeto a
la práctica de cazar insectos. Los niños probablemente le admirarían más si lo hacía de esa manera.
—!Clan es muy bajita y no tiene demasiada resistencia! Puede que estas que están pensadas
para niños sean lo más apropiado. Aunque lo más seguro es que se enfade si se entera! Tengo que
asegurarme de quitarle la etiqueta antes de dársela!
Mientras que estaba pensando en Clan, Koutarou entró en una tienda de juguetes para buscar una
red de cazar insectos. En el fondo era una buena chica, pero al igual que Theia, tenía mucho orgullo.
Era necesario tener esto en cuenta incluso para escoger una red de insectos.
—¿Oh?
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Entonces Koutarou colocó su mirada sobre una chica conocida que había en la entrada. No se había
dado cuenta de que Koutarou estaba dentro y pasó del escaparate. Su expresión le preocupó un
poco y dejó la red en la estantería para ir a su encuentro.
—¡Casera!
—¿Eh? !Oh, Satomi-kun.
La persona que se giró al oír la llamada de Koutarou era Shizuka. Sin embargo, su expresión
normalmente alegre no podía verse por ningún parte. Ella sonreía, pero más bien parecía una sonrisa
triste, muy distinta de la positiva y brillante que tenía habitualmente.
No puedo decir que me guste ese tipo de expresión
Las únicas veces que las chicas mostraban esa expresión delante de Koutarou era cuando estaban
atravesando algún tipo de problema. Un ejemplo reciente era Theia, y la que le dejó más impresión
de todas fue la de Alaya. Koutarou no podía dejar a Shizuka como si nada y fue a hablar con ella.
—¿Ha ocurrido algo?
—No, para nada.
Shizuka negó con la cabeza mientras sonreía. Pero Koutarou no podía aceptarlo.
—La verdad es que a mí no me lo parece.
—Puede que no, pero ahora mismo no ha pasado nada. Ocurrió hace varios años!
Shizuka mostró a Koutarou lo que llevaba en ambas manos.
Así que se trataba de eso
Shizuka llevaba un gran ramo, y si se trataba de algo que había ocurrido varios años atrás no podía
haber muchas posibilidades.
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Parte 12
La tumba de la familia Kasagi. Eso era lo que había escrito en la lápida. Debajo de ella, los ancestros
de Shizuka descansaban en paz, y al mismo tiempo sería su destino. Después de colocar el ramo y
un poco de incienso, juntó las manos frente a la tumba. Koutarou le había acompañado e hizo lo
mismo que ella. Sintió como si tuviera que hacer algo respecto a los sentimientos de Shizuka, por lo
que fue con ella al cementerio.
—!Gracias, Satomi-kun.
Koutarou finalizó su oración y Shizuka le hizo una reverencia como signo de gratitud.
—No, tú siempre me estás ayudando, manteniendo la Casa Corona limpia y todo eso! así que!
—Gracias, lo digo de verdad. Estoy segura! de que mamá y papá estarían felices.
Shizuka miró hacia arriba y sonrió, pero era una sonrisa triste. Empezaron a caer lágrimas de sus
ojos.
Como decía la lápida, ese era el lugar donde descansaba la familia de Shizuka. También estaban
incluidos sus padres, que habían fallecido hacía varios años. Y hoy era el aniversario de su muerte.
Parte 13
Shizuka terminó de realizar sus oraciones, pero continuó mirando la lápida durante un tiempo.
Koutarou se imaginó que tenía que hablar con sus padres, así que la dejó y se sentó en un banco
cercano a la tumba.
Se puede ver la Casa Corona desde aquí
El cementerio se encontraba en una posición elevada y el banco estaba al borde del terraplén. Desde
allí se podía ver la mayor parte de la ciudad, y justo en medio de aquella vista estaba la Casa Corona.
Koutarou pensó que los padres de Shizuka seguramente se sentaban en ese banco y veían su casa
desde allí.
Pero debe de sentirse muy sola
Aunque sus padres le vigilaran desde el cementerio, seguía estando sola. Koutarou también tenía
recuerdos de una situación como esa; perder a un familiar no era fácil, aún menos si se trataba de
ambos padres.
—Has bajado la guardia.
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Mientras que Koutarou estaba reflexionando profundamente, alguien se colocó detrás de él de forma
sigilosa y le dio un golpe con la mano. El golpe dio a Koutarou en la parte de atrás de la cabeza, pero
como no tenía fuerza en absoluto solo sintió un impacto leve.
—Ouch.
—Fufufu, me pregunto si hubiera podido ganarte si me hubiera puesto en serio.
La persona que estaba detrás de él era Shizuka. Había terminado de hablar con sus padres y
entonces se acercó a Koutarou. Le hizo un ataque al verlo desprevenido.
—Jajaja, por favor, perdóname por eso, Casera.
—No te preocupes. Yo nunca me enfadaría contigo.
Shizuka rodeó el banco con pasos rápidos y se sentó junto a él. Cuando Koutarou le miró tenía una
sonrisa de alegría.
—¿Por qué no?
—Porque si abandonas el apartamento estaría en problemas. Financieros.
—Esa es una razón muy inteligente.
—Sí. Para que una casera estudiante pueda sobrevivir en esta época hace falta ser inteligente.
Así es como Shizuka terminó la visita y se recompuso mentalmente, recuperando parte de su alegría.
Sin embargo, su sonrisa aún no era tan radiante como de costumbre. Koutarou pensaba que su deber
era ayudarla con eso.
—Jajaja, estoy un poco impactado.
—¿Eh?
—No creía que fueras así con los asuntos de dinero.
—Si no, tendría problemas para recaudar el dinero del alquiler.
En realidad, Shizuka tenía una fuerte conexión con los residentes del apartamento 106, una relación
que iba más allá de casera e inquilinos. Ella esperaba que sus residentes sintieran lo mismo, pero
para poder vivir también tenía que recaudar su dinero. Como era un poco raro decirlo abiertamente,
no pudo admitir que eran más que solo una casera y sus inquilinos.
—Ya veo! Ser casera parece un trabajo problemático.
Los sentimientos de Shizuka alcanzaron a Koutarou, y en vez de tomárselo como una ofensa, sonrió.
—¿De verdad? Creo que es más fácil que ser un héroe legendario.
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—Yo no pienso en mí mismo como un héroe, sino como un tipo normal.
—Por supuesto. Aunque te llamen héroe, no es algo que puedas ser solo porque te apetezca.
—¿No ocurre lo mismo contigo? Normalmente no serías más que una estudiante de instituto.
—Eso! es cierto!
La sonrisa de Shizuka desapareció y se giró para mirar hacia el cementerio. Si sus padres aún
siguieran con vida, ella solo habría sido una estudiante normal.
—!¿Cómo te convertiste en casera?
¿Por qué habían muerto los padres de Shizuka?
Cuando Koutarou planteó esa pregunta intentó no hacerlo de forma directa. En realidad quería evadir
por completo la pregunta, pero entonces nunca podría servir realmente de ayuda a Shizuka. Aunque
pudiera sonar insensible, era algo que tenía que hacer.
—!Fuimos a un viaje familiar. La caldera del hotel en que estuvimos explotó. Mis padres se
quedaron atrapados por las llamas que había producido la explosión!
Shizuka no hablaba mucho de su pasado. No quería compasión, pero cuando Koutarou le preguntó,
habló del tema con total naturalidad. Se debía a que ella conocía el pasado de Koutarou y pensaba
que él lo entendería sin mostrarle lástima que no deseaba.
—!Mamá y papá dieron sus vidas para protegerme. Papá murió en el incendio y mamá respiró
demasiado humo! “No respires más de lo necesario”, “Te protegeremos”! Esas fueron las últimas
palabras que puedo recordar!
Aunque creía que Koutarou no iba a sentir lástima por ella, todavía experimentó algo de tristeza
mientras hablaba. Sus emociones aumentaron a medida que sus palabras empezaron a quedarse sin
fuerza.
—!Era tan pequeña, no pude hacer nada! Me quedé enrollada en una sábana húmeda mientras
que mamá y papá me llevaban. El cuerpo que había entrenado en el gimnasio fue inútil. No era más
que una niña débil que solo podía dejarse proteger!
Shizuka murmuraba con tranquilidad mientras apretaba su puño derecho. Nunca olvidaría la
desesperación que sintió aquel día.
—Por eso! decidí hacerme más fuerte. No quiero volver a ser una carga. Protegeré lo que mamá y
papá protegieron!
52
Por esa razón Shizuka protegía la Casa Corona que habían dejado sus padres. Administraría
correctamente el edificio como casera y se aseguraría de que no se produjesen accidentes o
incendios. Entrenó su cuerpo para poder proteger a los demás de cualquier incidente; así sus
inquilinos nunca tendrían que pasar por lo que ella paso. En otras palabras, Shizuka estaba más
preocupada por sus inquilinos que por el dinero.
—!No es de extrañar que no tuviéramos ni una oportunidad.
Koutarou murmuró y sonrió irónicamente. No pudo evitar hacerlo.
—¿Eh?
—Estoy hablando de cuando llegamos al apartamento 106 por primera vez. Entonces nos
machacaste a todos.
—Ah! pasó algo como eso, ¿verdad?
—A diferencia de nosotros que solo estábamos peleando por la habitación, tú tenías un motivo
razonable para protegerla. Así que evidentemente no habríamos tenido ninguna oportunidad contra ti.
Koutarou estaba convencido. Era obvio que Shizuka fuera una persona fuerte. Desde el principio ella
tenía un verdadero motivo para pelear, por lo que Koutarou y las chicas, que solo luchaban por su
propio beneficio, nunca habrían podido vencerla.
—Pero es extraño. Ahora quiero protegeros a todos vosotros.
Shizuka mostró una pequeña sonrisa de ironía mientras se miraba las palmas de las manos. Era
extraño; ahora deseaba proteger a la gente que había golpeado en un principio.
—Creo que sé lo que quieres decir.
—Ahora que lo pienso, Satomi-kun, tú tienes unas circunstancias parecidas a las mías.
Los dos habían perdido a su familia, luchado contra extraños para proteger su hogar y ahora estaban
intentando proteger a esos extraños. Koutarou y Shizuka eran bastante parecidos.
—Si lo pones así, todos seríamos iguales.
—Es verdad! Todos quieren simplemente su propio espacio!
Todos habían ido tras el apartamento 106 por sus propias razones. Pero aun así habían conseguido
lo que querían. Los motivos por los que habían venido eran distintos, pero la base era la misma.
Lucharon por conseguir un lugar cálido al que llamar propio.
—Entonces la razón por la que estamos juntos es gracias a ti.
—¿A mí?
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—Sí. Gracias a que proteges la Casa Corona todos hemos podido llevarnos bien.
—Yo! he hecho que todos!
Shizuka nunca había pensado en cosas como esa. Puso las manos sobre el pecho con una mirada
de sorpresa.
—Estoy seguro de que tus padres estarían contentos.
—¿Realmente lo estarían? Mamá y papá!
—Sí. Al menos! creo que sí.
—!Gracias, Satomi-kun. Me alegra mucho que!
Shizuka había luchado consigo misma desde el día que perdió a sus padres. Y en el último año había
vuelto a encontrar su lugar. Lo que perdió en el pasado y buscó, ahora le rodeaba, estaba a su
alcance. Por eso!
Las lágrimas que ahora salían de los ojos de Shizuka habían sido contenidas durante mucho tiempo.
Parte 14
Shizuka no paró de llorar hasta que el sol empezó a ocultarse y la ciudad se tiñó de un color
anaranjado.
—Lo siento, Satomi-kun. Te he hecho esperar demasiado!
Después de volver a la normalidad, se limpió las lágrimas enseguida. Pero no consiguió quitarse
todas, así que Koutarou acercó su mano y le limpió el resto con cuidado.
—No pasa nada. Creo que deberías tener permiso para llorar cuando visitas la tumba de tus padres.
—Ah!
Shizuka estaba sorprendida por la calidez de la mano de Koutarou apoyada en su mejilla. La idea de
rechazarla no se le pasó ni un momento por la cabeza, ya que ese calor era una de las cosas que
más deseaba.
—Además, si hubiéramos vuelto a casa todavía llorando se habría formado un escándalo.
—Eso! tienes razón!
Sin embargo, Shizuka empezó a sentir algo distinto de esa calidez.
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Había entrado en contacto físico con él miles de veces, cuando hacían ejercicio y practicaban. Nunca
había pensado en ello debido a que confiaba plenamente en Koutarou.
Es algo extraño
Pero ese no era ahora el caso. El calor que sentía cuando la mano de Koutarou le tocó le aportó una
sensación de plenitud y seguridad que nunca había experimentado antes. Comenzó a creer que si se
entregaba a ese calor, lo más seguro es que encontraría la felicidad.
Se supone que no ha cambiado nada
No era como si hubiese cambiado algo, al menos visiblemente. Shizuka y Koutarou seguían siendo
como siempre, pero el extraño sentimiento que acababa de experimentar Shizuka en su interior se
transformó en convicción.
Koutarou comprendía qué era lo importante para ella, y por tanto los dos apreciarían las mismas
cosas.
Esto es lo que Shizuka creía ahora. Se trataba de un cambio mínimo que había descubierto gracias a
su pequeña conversación. Puede que no fuera mucho, pero sentir esa pequeña diferencia cambió a
Shizuka completamente.
El deseo de ser feliz, expectativas para el futuro, un ritmo cardíaco elevado y unos sentimientos
incontrolables.
Dentro de ella floreció algo que nunca había sentido, y estaba haciéndose más fuerte poco a poco.
Tenía una ligera idea de qué sentimiento podía ser, porque como le encantaban los cotilleos no era
tan torpe como para no darse cuenta, pero no podía aceptarlo tan fácilmente. Al igual que Koutarou,
en lo referente a ella misma se volvía mucho más tímida.
—A-ah, sí, Satomi-kun, hay una cosa que me gustaría pedirte.
Reunió todas las fuerzas que le quedaban e intentó aparentar que se encontraba bien.
Afortunadamente lo consiguió y fue capaz de hablar con Koutarou como había hecho siempre. Por
supuesto que esto realmente fuera afortunado o no está abierto a discusión.
—Claro, ¿qué es?
Koutarou no dudó en contestar; no pensaba que Shizuka estuviera deprimida, ya que era evidente
que cualquier persona se estremeciera un poco al visitar una tumba.
—Umm! en realidad, lo que quiero es que estés más atento con Aika-san.
—¿Aika-san? Es verdad! probablemente aún no se ha acostumbrado a su nueva vida.
—No solo es eso!
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Shizuka negó con la cabeza. En ese momento volvió a ser la misma de siempre. Lo que estaba
diciendo era algo que le costaba desvelar, pero era un asunto por el que se encontraba
verdaderamente preocupada.
—Satomi-kun, ¿recuerdas el otro día cuando Aika-san quiso que pusieras una maldición sobre ella?
—Sí. Aunque tenía la intención de despistar al enemigo, fue algo que me sorprendió bastante.
El otro día, Maki había pedido a Koutarou que le privara de su voluntad. Efectivamente, si lo hacía
serían capaces de engañar a Darkness Rainbow, pero como los medios que mencionó eran
demasiado peligrosos decidieron hacerlo de otro modo.
—En realidad, Aika-san tiene un objetivo oculto.
—¿Otro objetivo? ¿De qué se trata?
—Aika-san al principio era huérfana! y Darkness Rainbow era el único lugar al que pertenecía.
Ahora las ha abandonado y ha venido para quedarse con nosotros, lo que ocurre es que aún no ha
puesto en orden sus sentimientos.
Maki compartía el apartamento 206 con Shizuka. Las dos simpatizaban entre sí y compartían las
mismas circunstancias y otras muchas cosas. Por eso Shizuka entendía sus sentimientos mejor que
ningún otro.
—Por eso Maki quiere un lazo con alguien tan profundo que cualquiera podría verlo.
—¿Así que por eso quería que pusiera una maldición sobre ella? Seguro que tiene que haber una
forma mejor.
Koutarou estaba sorprendido. Si era como Shizuka decía, Maki deseaba crear un lazo aunque tuviera
que poner en peligro su integridad física y mental. Se trataba de un método demasiado violento.
—Está tan desesperadamente sola que busca cualquier tipo de conexión que pueda encontrar.
Maki estaba sola. Había pasado muy poco tiempo desde que llegó al apartamento para estar con
Koutarou, y aunque creía en él y en sus compañeras, la mayoría de las veces seguía sintiéndose
insegura.
¿Estaba bien que se quedara allí? ¿La necesitaban? ¿No era bienvenida?
Maki se preocupaba por muchas cuestiones como esas. Por eso quería un lazo que le permitiera
ignorar esas preocupaciones, aunque eso significara vivir con un arma apuntando a su cabeza. Tener
un cañón mirando hacia ella serviría como justificación para permanecer en el apartamento con ellos.
Maki deseaba sentir una conexión con los demás renunciando a su libertad.
—¿No te suena familiar, Satomi-kun? !A mí sí!
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—!Sí! a mí también!
Koutarou había experimentado algo similar cuando perdió a su madre y la relación con su padre se
deterioró. Se dedicó exclusivamente a pelear con los demás, y a través de hacerse daño a sí mismo
sentía que todavía existía. Lo que él hizo en el pasado era lo mismo que lo que Maki estaba haciendo
ahora.
—Aika-san necesita a alguien que le salve de esos pensamientos. Solo aceptarla en casa no es
suficiente.
—!En mi caso fue el béisbol y Mackenzie!
Lo que salvó a Koutarou de su estilo de vida perjudicial fue su equipo de béisbol y conocer a Kenji.
Fue capaz de encontrar sentido a su existencia gracias a trabajar en equipo para conseguir una meta,
y en este momento eso era lo que Maki necesitaba. Koutarou entendía perfectamente lo que estaba
diciendo Shizuka.
—Puede que por la misma razón Aika-san siempre se peleaba contigo por dinero. Lo que desea es
sentirse segura a través de una relación tan simple como la del dinero.
—Aika-san!
Cuando Shizuka dijo aquello, Koutarou recordó la vez que él y Maki realizaron un contrato. En el
fondo, Maki era una chica solitaria temblando dentro de un calabozo. Y al igual que él, no podía
confiar directamente en los demás, aunque lo deseara.
—Así que quiero que ayudes a Aika-san hasta que se sienta bien consigo misma y con nosotros.
—!Todos quieren un lugar al que llamar hogar, eh!
Koutarou pensaba que había salvado a Maki simplemente llevándola al apartamento 106, pero en
realidad no fue suficiente. Si no hacía nada más ella pasaría una gran parte de su vida sintiendo
ansiedad; serían unos años muy dolorosos. Se trataba de un problema que se resolvería tarde o
temprano, aunque no hiciera nada, pero Koutarou no podía permitir eso.
—Por favor, Satomi-kun. No solo tenemos que proteger el hogar de Aika-san, sino el de todas las
demás!
—El de todas las demás! Ya veo. Tienes razón.
Crear un espacio donde Maki pudiera deshacerse de su inseguridad era lo mismo que crear uno
donde todos podrían vivir y reír juntos. Eso significaba proteger el hogar de todas las chicas. No solo
era por el bien de Maki, sino por el de todos.
—Lo comprendo! pensaré en algo.
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Koutarou decidió aceptar la petición de Shizuka. Aún no sabía qué tenía que hacer, pero no quería
dejar de prestarle atención. Pensaba que si se esforzaba, en algún momento encontraría una
solución.
—Gracias, Satomi-kun.
Como parecía que Koutarou lo había comprendido, Shizuka empezó a llorar de nuevo. Había
conseguido exactamente lo que quería, lo cual hizo bastante complicado poder reprimir sus
sentimientos de alegría.
Qué incómodo Pensé que estaba intentando ocultar esos sentimientos
La conversación que había sacado para cambiar de tema al final desembocó en lo mismo. Parecía
que el plan de Shizuka había fracasado, pero tenía la impresión de que eso habría ocurrido
igualmente, sin importar de qué tema hablaran. Las expectativas para el futuro y sur rápidos latidos le
convencieron de que sería feliz siempre que estuviera en compañía de Koutarou.
—!¿Me prestas tu hombro?
—Claro.
Shizuka decidió que a partir de entonces dejaría de ir en contra de sus propias emociones, ya que
aunque lo hiciera siempre tendría el mismo resultado. Simplemente los aceptaría. Pensó que de esa
manera Koutarou podría sentirse bien con ella.
—Casera! estás llorando otra vez.
Una mano grande limpió las lágrimas de sus mejillas.
Ahora que lo pienso, la mano de papá era como esta
Shizuka aceptó la sensación de seguridad que le transmitía la gran mano de Koutarou.
—!Fufufu! papá, mamá, Aika-san, y todos! Tengo muchas cosas de las que preocuparme!
Shizuka se entregó a los sentimientos de su interior y al paso del tiempo. Al hacerlo, todo el malestar
que había acumulado y todos sus sentimientos negativos se fueron deshaciendo lentamente y
desaparecieron. Shizuka había recuperado la forma de ser inocente y tranquila que tenía cuando
estaba con sus padres.
Papá, mamá no os preocupéis por mí. Tengo a Satomi-kun y a las chicas conmigo. Estoy bien.
Ahora soy feliz
Ahora Shizuka comprendía con quién debía estar para ser feliz. Cuál era el lugar a donde pertenecía.
Eran cosas que había estado buscando desde que perdió a sus padres.
—Casera.

—Mmm! ¿Qué?
Shizuka se estaba dejando llevar por la felicidad que finalmente había encontrado, y miró a Koutarou
tomándose algo de tiempo. En principio se suponía que ese chico no iba a ser más que otro inquilino,
pero antes de darse cuenta, había pasado a formar parte de las cosas que ella apreciaba.
—Esto es solo una hipótesis, pero! si pagamos varias décadas del alquiler por adelantado para que
puedas vivir como una chica normal otra vez, ¿serías capaz de sonreír?
—!Satomi-kun!
Y ahora ese chico estaba tratando de guiar a Shizuka hacia ese grupo de cosas. Lo que estaba
diciendo es que no tenía por qué quedarse simplemente mirando.
Ya veo así que era por eso
Shizuka se había preguntado hasta ese momento por qué se había enamorado de Koutarou. Ahora
podía entenderlo. Koutarou llenaba el vacío de su corazón y ella podía llenar el vacío del suyo. Las
personas estaban atraídas por otras debido a que creían que se necesitaban entre sí. En resumen,
todos querían un lugar al que pertenecer.
—Fufu, Satomi-kun, permíteme decirte una cosa que te puede interesar.
—¿Eh?
—Hay una forma más fácil y barata de pagar el alquiler por adelantado.
—¿Y esa es!?
—No puedo decírtelo. Es algo que tienes que averiguar por ti mismo, o si no, no tendría ningún
sentido! fufufu!
Shizuka sonrió y se apoyó en el hombro de Koutarou.
Ella tenía un poco de orgullo.
Ese método era algo que Koutarou debía encontrar él solo.
60
Parte 15
Como el verano se estaba aproximando, el sol se ponía cada día un poco más tarde. Esperar a la
puesta del sol les llevaría bastante tiempo, así que Koutarou y Shizuka decidieron marcharse poco
antes de eso.
—Por cierto, ¿por qué estabas en el centro comercial, Satomi-kun?
—Fui para comprar una red de cazar insectos y demás cosas.
La expresión de Shizuka era tan radiante como de costumbre. Sin embargo, estaba un poco más
habladora de lo normal, y de vez en cuando preguntaba cosas a Koutarou. Él se imaginó que se
debía a que después de visitar la tumba de sus padres se sintió un poco sola.
—¿Se rompió Maximiliano? ¿Ha sido Yurika?
—No es nada de eso. Clan me va a acompañar, así que quería conseguir el equipamiento para ella.
—Mmm. Veo que aprecias mucho a Clan-san, Satomi-kun.
Shizuka mostró una sonrisa descarada y dio un golpe a Koutarou con el codo.
—En realidad esa no es!
—¿No es tu intención?
—Bueno, sí! pero en ese sentido valoro a todas por igual.
—¿Entonces si me apunto también prepararás un equipo para mí?
—Bueno! sí.
Koutarou sintió que estaría mal conseguir un equipo para Clan, pero no para Shizuka. Si pretendía
acompañarlo, lo adecuado sería prepararle también un equipamiento.
—Fufu~, Satomi-kun, ¿no hay algo que quieras preguntarme?
Shizuka dio unos cuantos pasos por delante de Koutarou, dio media vuelta y caminó marcha atrás
mientras sonreía. Su mirada traviesa se parecía a la que pondría un niño gastando una broma a sus
padres.
—!Casera, ¿te gustaría acompañarnos a cazar insectos?
Koutarou se había hecho una idea de lo que pretendía Shizuka, y reaccionó de forma sincera a sus
expectativas. Los sentimientos que alguien pudiera tener por su propia familia eran los mismos que
estaba expresando Shizuka en ese momento, por lo que sabiendo eso, Koutarou no quiso denegar su
petición.
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—Por supuesto. Aika-san también vendrá, ¿verdad?
—Sí, como usted diga, señorita. Pensaba llevarla conmigo aunque tuviera que ponerme pesado.
—Entonces te acompañaré. Ufufufu.
Si Koutarou se hubiera dado cuenta de los verdaderos sentimientos de Shizuka probablemente se
habría sorprendido.
Shizuka se sentía en efecto un poco sola debido a que ya no podía depender de sus padres, pero no
veía a Koutarou como un sustituto. Ella confiaba en él simplemente por quién era.
Sin conocer esos sentimientos, Koutarou prestó atención a la fuerza que despedían sus palabras.
La casera es una persona realmente fuerte Si lo es tanto como parece, entonces no tendré por qué
seguir escondiéndolo
A pesar de haber visitado la tumba de sus padres hacía solo un momento, Shizuka no se olvidó de
tener en cuenta a Maki. Koutarou pudo ver esa fuerza de espíritu y comenzó a pensar que no había
ninguna necesidad para ocultarle la existencia de Alnaya.
Shizuka sería capaz de aceptarlo. Esta situación no se podía comparar con la vez que ocultó a Theia
su visita al Fortorthe del pasado. Aunque Shizuka lo averiguara, no conllevaría ninguna implicación
política; por eso Koutarou empezó a inclinarse hacia la opción de contarle toda la verdad.
¿Pero cómo debería hacerlo? Probablemente se quedará impactada. Debería hablar primero con
Clan
Aunque deseaba decirle la verdad, no podía hacerlo directamente y de forma brutal. Pero
afortunadamente, Shizuka los acompañaría a la caza de insectos, donde hablaría con Clan, y si es
posible, revelaría a Shizuka el secreto.
—¿Qué pasa, Satomi-kun? Tienes una expresión muy seria. Ah, ¿puede ser que tengas problemas
de dinero para comprar los equipos?
Al ver a Koutarou en silencio, Shizuka empezó a pensar que podía haber hecho una petición poco
sensata. Como lo hizo de forma inintencionada, su sonrisa se apagó rápidamente.
—Perdóname por haberte forzado a ello. No necesitamos equipos, tan solo ir contigo.
—No, no es eso!
Koutarou pensó rápidamente en una excusa.
Era cierto que se había quedado en silencio, pero no podía contarle el verdadero motivo de por qué lo
había hecho. No tenía problemas de dinero y tampoco quería preocupar a Shizuka de forma
innecesaria.
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Además, Koutarou tenía suficiente dinero para gastar. Como se había convertido en el sirviente de
Theia, ella se alegró y quiso pagarle. Es más, a Theia le encantaba su relación de señora-sirviente.
—!Vamos a salir muchas veces durante el verano, así que solo me preguntaba si a ti y a Aika-san
no os importaría.
—En todo caso, eso será lo mejor. Creo que estaría muy bien que Aika-san tenga algo parecido a
una rutina.
—Casera!
Aunque se trataba de una excusa que se había inventado para esconder sus verdaderos
pensamientos, la generosidad de Shizuka acabó remarcándose.
Es una persona increíble Debería contarle la verdad lo antes posible
La impresión que tenía Koutarou de ella había cambiado enormemente en un solo día. Como
resultado, su decisión de revelar el secreto se hizo más fuerte.
Koutarou había puesto en orden sus pensamientos, pero Shizuka se detuvo de improviso.
—Me pregunto!
Shizuka se quedó mirando directamente hacia el frente.
—¿Qué ocurre?
Al darse cuenta de que se había parado, Koutarou hizo lo mismo. Shizuka señalaba a algo que
estaba un poco hacia arriba y a la derecha.
—Satomi-kun, mira allí. ¿No parece humo?
—Sí que lo parece. Quizás alguien está haciendo una hoguera.
Se podía ver humo en la dirección que estaba indicando Shizuka. Al verlo, Koutarou se imaginó que
alguien debía estar haciendo una hoguera, pero el verano aún no había llegado, por lo que no era la
época de festejar. Además, el humo que se estaba elevando era bastante oscuro. No era el tipo de
humo que producían las hogueras.
—¡¡No, no es una hoguera!! ¡¡Estamos en medio de una zona residencial!! ¡¿Quién encendería una
hoguera aquí?!
—¡¿Es un incendio?!
Para cuando Koutarou dijo esa frase, Shizuka ya había salido corriendo. No se dio cuenta en el
momento porque estaba distraído con el humo, y por tanto no pudo detenerla.
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Parte 16
El incendio se había producido justo enfrente de donde se encontraban Koutarou y Shizuka. El lugar
era una vieja casa particular de tres pisos, y aunque acaba de empezar a arder, ya estaba envuelta
en llamas de gran tamaño. Debido a que el viento se hizo más fuerte al caer la tarde y a que la casa
estaba hecha de madera, las llamas se extendían increíblemente rápido.
—¡Satomi-kun, llama a los bomberos!
—¡Sí!
Cuando Koutarou y Shizuka llegaron aún no había ningún camión de bomberos en la zona, y nadie
estaba luchando contra el fuego. Tan solo había algunos curiosos reunidos y no estaban seguros de
que alguien hubiera llamado ya al departamento de bomberos. De modo que lo primero que hicieron
nada más llegar fue llamarlos utilizando sus teléfonos.
—¡¿Hola, es el departamento de bomberos?! ¡¡Hay un incendio!!
—¡¡Satomi-kun, ya viene alguien hacia aquí!! ¡¡Toma, encárgate tú!!
—¡¿Casera?! Ahh, lo siento, la dirección es~
Dos personas aparecieron en la entrada de la casa en llamas. Se trataba de una pareja de ancianos
que avanzaba lentamente mientras se ayudaban el uno al otro. Shizuka se acercó a la casa en un
intento de ofrecer su ayuda, dejando el teléfono a Koutarou.
Las llamas eran muy fuertes, y solo con acercarse, Shizuka sintió como si estuviera dentro de un
horno.
Papá, mamá
Shizuka ya había experimentado antes esa sensación. El calor que sentía en ese momento era
exactamente el mismo que sintió en el incendio donde perdió a sus padres. En parte debido a esa
circunstancia, la pareja de ancianos que había aparecido se confundió con sus padres.
—¡¿Están bien?!
Después de llegar corriendo hasta ellos, Shizuka los llevó hasta una zona segura.
Me pregunto si mamá y papá tenían este aspecto cuando me estaban llevando
Mientras los acompañaba se quedó desconcertada por su aspecto. Estaban cubiertos de hollín y
sudor, y parecían exhaustos. Shizuka no pudo ignorarlo.
—¡¡N-nuestra nieta sigue dentro!!
—¡¡Por favor, díselo a los bomberos!!
64
—¿Eh!?
Sin embargo, Shizuka volvió en sí cuando escuchó sus palabras. Entonces, pudo oír una voz débil.
—!¡Papá! ¡Mamá! ¡Abuelo! ¡Abuela!
Shizuka miró en la dirección de la que provenía la voz y vio a una niña pequeña en la tercera planta,
golpeando desesperadamente la ventana y con lágrimas en los ojos. Las llamas se estaban haciendo
cada vez más grandes.
—¡Yuuka!
—¡Yuu-chan! ¡No pasa nada, los bomberos vienen a rescatarte!
La pareja de ancianos empezó a gritar al oír también su voz.
¡No lo conseguirán a tiempo!
A juzgar por la intensidad de las llamas, la chica no lograría sobrevivir si esperaban a que los
bomberos llegaran. Era evidente, incluso para alguien que nunca había experimentado esa situación.
—¡Oh no, espera niña!
—¡No deberías poner en peligro tu vida!
Después de acabar de hablar con el departamento de bomberos, Koutarou oyó los gritos de la pareja
y se giró hacia la casa, esperándose lo peor.
—¡¡Casera, no, espera!!
Lo que vio fue la espalda de Shizuka entrando a toda velocidad en la casa en llamas.
Parte 17
Shizuka era consciente de lo imprudente de sus acciones. En un día normal, probablemente no
hubiera elegido ese método, pero hoy se adentró en el edificio en llamas sin dudarlo.
Papá, mamá ¡Ya no soy una niña inútil!
Para Shizuka, la pareja de ancianos y la niña eran como sus padres y ella misma. Sus padres habían
atravesado el fuego para protegerla y murieron al conseguirlo. Si en aquel entonces hubiera sido
capaz de hacer algo, el resultado habría sido distinto. Eso era lo que Shizuka tenía siempre en sus
pensamientos, y por eso había entrenado y continuado protegiendo la Casa Corona. Pero ya no
existía ninguna manera de asegurar que eso hubiera sido así. Ese pensamiento se le cruzaba a
veces por la cabeza y le hacía dudar.
65
Pero ahora, delante de ella se encontraba una imagen similar al incendio que vivió en el pasado.
Shizuka pensó que allí tenía una oportunidad para averiguar si realmente habría sido posible o no un
resultado diferente. Si conseguía salvar a la niña, entonces podría confirmar que ya no era una chica
inservible.
Debido a eso, y a pesar de saber que sus acciones eran temerarias, entró en la casa. Sabía que los
bomberos no llegarían a tiempo y eso le dio valor para entrar. No se trataba de un acto puramente
caritativo; Shizuka quería recuperar el pasado que había perdido.
¡La tercera planta! ¡Tengo que llegar a la tercera planta!
Después de entrar en la casa, empezó a buscar las escaleras que conducían al siguiente piso. Como
la niña se encontraba en el tercero, ese sería el camino más rápido.
Hay mucho humo y hace mucho calor
Shizuka se dio cuenta enseguida de que no sería una tarea fácil. Su visión estaba tapada por el humo
y las llamas. El humo tiene la tendencia a elevarse, y por tanto se metería por el hueco de la escalera.
Shizuka empezó a sufrir la presión al verse rodeada por las llamas. Como era la casa de alguien que
no conocía, encontrar las escaleras resultaba excepcionalmente complicado.
Cálmate, Shizuka. ¡Es una casa, las escaleras tiene que estar en un sitio fácilmente accesible!
Shizuka trató de calmarse mientras avanzaba por el pasillo. En las casas pequeñas, las escaleras se
encontraban normalmente cerca de la entrada, pero en una grande como esa tenían que estar en un
lugar donde no se pudieran ver desde la puerta. Aun así, deberían estar conectadas con el pasillo por
comodidad, por lo tanto no se encontraban muy lejos. Shizuka acalló su pánico y continuó con la
búsqueda.
¡Ahí están!
Sus esfuerzos fueron recompensados y encontró las escaleras justo al doblar la esquina del pasillo.
Como el humo se estaba elevando por ellas, era imposible saber en qué situación se encontraba la
planta superior. Shizuka reprimió el impulso de subir corriendo y lo hizo de forma cuidadosa, paso a
paso. A medio camino pudo ver varios libros tirados sobre los escalones. Si hubiera subido a toda
prisa lo más probable es que se hubiera tropezado con ellos y después algo peor.
Y pensar que el humo era tan caliente
Seguía apareciendo una enorme cantidad de humo, y Shizuka quedó prácticamente cegada. Entró en
contacto con sus ojos y le provocó que se le escaparan las lágrimas. Shizuka se arrastró lentamente
hasta el segundo piso mientras que al mismo tiempo prestaba mucha atención a dónde se dirigía.
—Cof, cof.
66
Sufrió un ataque violento de tos tras haber inhalado demasiado humo en ese piso. Esto hizo que
aspirase aún más humo y provocó un círculo vicioso. En esta planta había humo más denso que en la
primera, especialmente en las escaleras.
Tengo que quedarme agachada
Shizuka estaba cerca de entrar en pánico debido a que le costaba mucho respirar, pero consiguió
arreglárselas para mantenerse serena. Empleó los conocimientos que aprendió de los simulacros y
se quedó lo más cerca posible del suelo, en donde podía respirar más o menos con normalidad.
Tengo que llegar al tercer piso
Respiró profundamente y se calmó. Entonces pudo hacerse una idea de la situación en que se
encontraba el segundo piso. El fuego allí era más intenso que en el primero, ya que era natural que el
fuego y el humo se movieran hacia arriba. Esto significaba que el tercero estaba aún peor. Shizuka
rezó para que las llamas no se hubieran extendido demasiado y se apresuró para salvar a la chica.
Tengo quemaduras leves. ¡Pero aparte de eso estoy bien! ¡Todavía puedo moverme!
Shizuka se había quemado en varias partes a medida que fue abriéndose paso a los pisos
superiores. Se trataba de algo inevitable, ya que estaba en medio de un incendio. Después de
confirmar que se encontraba bien, empezó a moverse y subió las escaleras hasta el final. No hubo
necesidad de buscarlas porque eran una continuación de las anteriores. Sin embargo, fue entonces
cuando Shizuka se detuvo.
¡Las escaleras están ardiendo!
El fuego ya se había extendido a las escaleras que conducían a la tercera planta y para llegar hasta
ella tendría que atravesar el fuego. Sería posible cruzar corriendo, ya que las escaleras solo ardían
por una parte.
Ya veo, así que por eso la pareja de ancianos
Para una persona mayor, atravesar las llamas sería demasiado complicado. No tuvieron más opción
que rendirse y abandonar a su nieta por culpa del fuego en las escaleras.
¡Pero yo puedo hacerlo!
La determinación se reflejaba en los ojos de Shizuka cuando bajó las escaleras. Entonces se arrodilló
y tomó varias bocanadas de aire. Pretendía aguantar la respiración y lanzarse a toda prisa hacia la
planta superior.
Tenía confianza en sus movimientos. Debería ser capaz de moverse mejor que una persona
corriente; se podía decir lo mismo de su capacidad pulmonar. A diferencia de la niña inservible que
había sido cuando sus padres murieron, ahora Shizuka pensaba que podría hacer algo.
¡Allá voy!
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Sostuvo la respiración y subió las escaleras sin detenerse. En realidad solo se estaban quemando
unas decenas de centímetros, pero si podía acelerar lo suficiente para pasar por encima no tendría
por qué haber ningún problema.
¡Uuh!
Aunque solo fue por un instante, su cuerpo estuvo rodeado por las llamas, causando que la expresión
de Shizuka se retorciera por el dolor. Pero ese fue el único momento que titubeó; consiguió mantener
el equilibrio y subió corriendo el último tramo de escaleras. De esta forma consiguió llegar al tercer
piso.
—!Aaah, aaah, aaah! T-también debería tener en consideración las faldas!
Después de llegar al último piso, se agachó y respiró profundamente. Aunque solo había sido unos
segundos, después de esa acción intensa su cuerpo demandaba oxígeno.
Pero ahora puedo salvar a esa chica
Le costaba trabajo respirar y le dolían los lugares donde se había quemado, pero al menos lo había
conseguido. Ahora su objetivo estaba al alcance, podía salvar a la pequeña.
Papá, mamá, ¿me estáis viendo? Me he hecho más fuerte
Hablando con propiedad, a quien Shizuka estaba tratando de salvar no era a la niña, sino a la
indefensa Shizuka del pasado.
Allá vamos, Shizuka ¡¡Solo un poco más!!
Reunió sus fuerzas en los brazos y se separó del suelo. Lo siguiente fue poner fuerza en sus piernas
e intentar levantarse del todo. Recordó la habitación donde había visto a la niña, y siempre que
pudiera mantenerse de pie, llegaría allí en unos segundos. La meta estaba justo delante de ella.
¿E-Eh?
Pero no pudo incorporarse. Perdió la vista y la parte inferior de su cuerpo no respondía. Shizuka, que
estaba inclinada hacia delante, trató de levantarse, pero cayó de nuevo al suelo. También intentó
mover los brazos para apoyar su cuerpo sobre ellos; tampoco fue capaz de hacerlo y se quedó
tumbada en el suelo.
¿Por qué? Aún debería poder continuar
Su consciencia empezó a desvanecerse. Pero no se debía a haberse golpeado contra el suelo, sino
que se encontraba en un estado de hipoxia.
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Para empezar, en los incendios hay una carencia importante de oxígeno, pero además había muchas
partículas flotando en el ambiente, como el monóxido de carbono, que le impedían respirar
adecuadamente. Esto era especialmente notable en la tercera planta. Sin embargo, Shizuka se lo
esperaba y por eso había tenido cuidado. Se mantuvo cerca del suelo y respiraba solo cuando era
estrictamente necesario, mientras que al mismo tiempo evitaba que su corazón latiera demasiado
rápido. Esto disminuyó el consumo de aire, por lo que debería haber podido estar bien durante un
tiempo más.
Pero había olvidado tener una cosa más en cuenta: el fuego de las escaleras que avanzaba hacia el
piso donde se encontraba. Se había centrado tanto en atravesar las llamas que había olvidado todo
en lo que había tenido precaución antes. Correr por las escaleras requería una gran cantidad de
oxígeno, por lo que tras haber consumido la mayoría del aire en esa acción, necesitaba inhalar
bastante. Sin embargo, el aire de la tercera planta era peligroso y contenía muchas partículas
dañinas. Como resultado, Shizuka fue incapaz de reponer el oxígeno que había utilizado y entró en
estado de hipoxia.
Shizuka en efecto había crecido. Tenía un cuerpo vigoroso y una inteligencia aguda. Ya no era la niña
indefensa de varios años atrás. Pero al final no pudo hacer nada contra el hecho de que simplemente
era una humana.
Mi cuerpo no se mueve No he podido hacer nada otra vez ¿Voy a morir así siendo
incapaz de hacer nada?
A medida que iba perdiendo el conocimiento, una sensación de desesperación le invadió. Había
trabajado muy duro, pero al final no pudo hacer nada. No existía un resultado distinto.
No tenía que haber acabado así No no quiero
Shizuka intentó moverse utilizando toda su fuerza de voluntad, pero su cuerpo, que ahora tenía una
falta grave de oxígeno, no se desplazó un solo centímetro.
¿Por qué por qué soy tan débil? Si pudiera tener más poder al menos el poder de proteger a
aquellos que aprecio
Sentía un dolor mortificante. Las lágrimas se escapan de sus ojos, su cuerpo no podía moverse, pero
solo esas lágrimas que no deseaba tener continuaban saliendo. Y en cuanto la primera cayó al
suelo!
—Chica, ¿puedes oírme?
La voz de alguien llegó hasta los oídos de Shizuka, pero no lo hizo a través del sonido. En realidad no
podía oír nada a su alrededor.
¿Quién?
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Sin estar en condiciones para comprender la extraña situación que estaba experimentando, Shizuka
respondió a la voz. Al hacerlo, el dueño de la misma empezó a hablar de una forma poderosa pero
tranquila.
—Escúchame, chica. Hace 2.000 años, en un cierto país hubo una gran princesa. Su nación
estaba en peligro, pero aun así pudo superar aquella crisis utilizando tan solo el talento y el
poder que tenía.
Qué persona más fuerte
Shizuka alabó a la princesa. Una persona capaz de proteger un país entero tenía que ser fuerte. Era
alguien que Shizuka se había esforzado para poder ser.
—Cierto. Aunque no se trataba de una fuerza visible con los ojos, en su interior albergaba una
fuerza muy poderosa.
La fuerza no existe solo como un fenómeno físico. También puede ser la experiencia para ver a
través de los demás, el poder del dinero o conocimientos sobre medicina. La fuerza que poseía la
princesa en cuestión era el poder de atraer otras personas hacia ella y dirigirlos hacia el futuro. La
fuerza de una soberana.
—Sin embargo, eso fue también lo que le hizo desdichada.
¿Desdichada? ¿Aunque tuviera tanta fuerza?
—Así es. Tener fuerza implica que puedes hacer muchas cosas por ti mismo, sin necesitar
ayuda de nadie. La chica era demasiado genial para ser princesa. Por eso, aunque consiguió
salvar a su país, no pudo estar con el hombre que amaba y vivió el resto de su vida sin
destacar y en soledad.
¿Siempre estaba sola? Pobre princesa
—Su increíble poder le aisló de los demás. Y ocurrirá lo mismo contigo, chica. Si te haces más
fuerte de lo que ya eres cruzarás los límites del ser humano. Esa fuerza por supuesto que te
dejará sola. Ese es el precio que hay que pagar por el poder.
Soledad el precio de la fuerza
Cuanto mayor era el poder, mayor la infelicidad que conlleva. El dinero era un buen ejemplo: al
mismo tiempo que se consigue una gran cantidad de dinero, las personas que se autoproclaman
amigos o familiares no deja de crecer, obligándote a dudar de ellos. En algún momento se acaba
sospechando de los verdaderos amigos y eso conduce a una vida solitaria.
—Si eso es lo que deseas, puedo concederte mi fuerza. La fuerza para proteger aquellos que
quieres de cualquier adversidad.
Lo quiero. Por supuesto que sí.
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—Sin embargo, eso te hará infeliz. Tendrás que abandonar tu vida normal y eso significa dar la
espalda a la persona que amas, renunciar a tener hijos y verlos crecer. ¿Aun así sigues
deseando mi fuerza?
La fuerza que poseía el dueño de la voz era el poder de derrotar a los enemigos. Si lo obtenía, sería
arrastrada a un mundo de batallas, le gustase o no. Se trataba de una vida muy diferente a la de una
estudiante normal de instituto. El dueño de la voz pensaba que ese tipo de vida no sería una feliz.
Sí. Será lo mejor.
Pero Shizuka pensaba de forma distinta. Creía que lo mejor era no tener una vida normal, que era
algo bueno.
—¿Lo mejor has dicho?
La voz estaba intrigada por la respuesta inesperada. Shizuka le habló alegremente.
Sí. Todos a los que quiero tienen grandes poderes. Y como acabas de decir, están solos; Satomi-kun
es el más solitario de ellos. Él es el más fuerte, pero también el más solitario. Para poder ayudarlo
necesitaré ser lo suficiente fuerte como para poder caminar a su lado. Por eso estaré sola o lo que
haga falta. En este mundo habrá personas a quien no podrás ayudar a menos que
—%Entiendo. Es ese corazón tuyo lo que me atrajo hacia ti%
El dueño de la voz no estaba hablando con Shizuka por casualidad. Había escogido a una persona
con un corazón apropiado a quien pudiera confiar su poder. Después de escuchar las palabras de
Shizuka, la voz comprendió por qué tenía ese corazón y se alegró de no haberse equivocado en su
elección.
¿Eh? ¿Qué quieres decir?
Pero como Shizuka no era consciente de esas circunstancias, quedó confundida por esas palabras.
—Nada. Es solo que% si la princesa de la espada hubiera pensado como tú habría tenido una
vida feliz.
¿No depende la felicidad de la situación y de tu disposición hacia ella?
Si alguien tenía un gran poder, lo más probable es que tuviera una vida desdichada en caso de que
viviera entre personas normales. Pero ese no sería el caso si lo hacía con personas que también
tenían poderes. Shizuka pensaba que la fuerza en sí misma no podía determinar si se podía ser feliz
o no.
—Bien dicho. Realmente eres la personificación de la fuerza.
¿Eso es un cumplido?
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—En efecto. Es el mayor grado de alabanza que puedo expresar.
Entonces vale
Supuestamente era un cumplido, pero Shizuka no lo veía así. Era posible que no fuera un buen
cumplido para una chica. La pequeña duda y la insatisfacción que sentía no desaparecieron después
de escuchar aquello.
Puede que sea verdad para
Shizuka quería preguntar al dueño de la voz más detalles, pero en medio de la frase se acordó de
algo importante.
Ah, sí, todavía no sé cuál es tu nombre. Me llamo Shizuka, ¿y tú quién eres?
Todavía no sabía la identidad de la persona con quien estaba hablando. Por eso preguntó
despreocupadamente, pero la respuesta que recibió fue completamente inesperada.
—Mi nombre es Alnaya.
¡¿Eh?! ¡¿Quieres decir el que aparecía en las leyendas del país de Theia-chan?!
Shizuka se quedó sorprendida, tanto que su consciencia que estaba a punto de desvanecerse debido
a la hipoxia se despertó por un momento.
—Así es. Soy el señor de los dragones de fuego, el Dragón Emperador de Fuego Alnaya.
Shizuka, te voy a confiar mi poder. Utilizarás este poder abrumador para proteger a quien
desees ¡Entonces comencemos!
¡¡Ah, e-espera un minuto!! ¡¡Aún tengo muchas cosas que preguntar!!
El enorme poder que había oculto en su interior envolvió por completo a Shizuka. Esto afectó a sus
alrededores, cambiando en gran medida el destino de Shizuka. Le fue concedido el poder de proteger
a las personas que apreciaba, o podía tratarse del poder de acercarse a quien sufría la soledad. Más
que puro poder, se trataba de las esperanzas de Shizuka. Porque al final todos querían un lugar al
que llamar hogar.
De este modo, Shizuka eligió coexistir con el dragón de la leyenda.
72
Parte 18
Cuando Koutarou llegó a la tercera planta vestido con su armadura, lo único que pudo ver fue un mar
de llamas.
—¡¿Dónde estás, Casera?! ¡¡Encuéntrala!!
Koutarou se preocupaba de que ya fuese demasiado tarde cuando dio la orden a la inteligencia
artificial de su armadura.
Como ésta era un equipamiento diseñado para una nave espacial, funcionaba exactamente igual que
un traje espacial. Por eso se podía mover en un edificio ardiendo sin problemas, siempre y cuando no
fuese durante mucho tiempo. Pero no ocurría lo mismo con Shizuka y la niña que se había quedado
atrapada; tenía que encontrarlas antes de que murieran.
[Detectadas constantes vitales. Son dos individuos, a cuatro metros a las diez.]
—¡Bien hecho! Vamos~
[Se aproxima una reacción. Advertencia, confirmada la generación de una onda de choque.
Desplegando campo de distorsión.]
—¡¿Uwah?!
Pero antes de que Koutarou pudiera llegar hasta ellas, Shizuka ya había aparecido frente a él. La
puerta junto a su marco salió volando. Al otro lado se encontraba Shizuka, llevando a la niña en
cuestión.
—¡¿Casera?!
—Lo siento, Satomi-kun, no he podido controlar mi fuerza. ¿Estás bien?
—Sí, la armadura me ha protegido.
Como Shizuka estaba utilizando los brazos para llevar a la chica inconsciente, echó abajo la puerta
utilizando una onda de choque generada desde su boca. Koutarou estaba detrás de la puerta, pero
afortunadamente llevaba su armadura y la barrera lo protegió. Si no, él mismo y la pared que tenía
detrás habrían salido volando.
—Pero Casera, pareces!
—¿Ah, esto? El tío Al me salvó. ¡Pero ya hablaremos de eso más tarde! ¡Ahora deberíamos salir de
aquí!
—¡Entendido!
73
Koutarou estaba sorprendido por el aspecto de Shizuka, pero aun así siguió obedientemente sus
instrucciones. Pudo hacerse una ligera idea de lo que le había ocurrido. Los ojos de Shizuka brillaban
con un color rojo, tenía un cuerno en la frente, unas alas grandes a la espalda y una cola larga al final
de la cadera. Era una imagen que ya había visto antes, y probaba que los poderes de Alnaya estaban
funcionando.
Parte 19
Después de haberse encontrado, Koutarou y Shizuka entregaron la niña a la pareja de ancianos y
abandonaron rápidamente la escena del incendio. Aunque consiguieron salvar a la chica, el hecho de
haberse adentrado en el edificio sin esperar a la llegada de los bomberos era un gran problema. De
modo que los dos decidieron volver a casa antes de que les hicieran preguntas.
—!Dame un respiro, Casera. Tú no eres así.
Koutarou utilizó el tiempo que tardaron en regresar al apartamento 106 para regañar a Shizuka.
Ella había entrado corriendo en el edificio antes de que Koutarou pudiera detenerla. Como Shizuka
normalmente tenía la cabeza fría, Koutarou se sorprendió aún más, y por eso le estaba mirando de
forma severa. Normalmente era ella quien regañaba a los demás por ser demasiado imprudentes.
—Aunque todo haya salido bien gracias a Alnaya-dono, quién sabe lo que podía haber pasado si él
no hubiese aparecido en ese momento!
—Perdóname, Satomi-kun. Me acordé de mamá y papá porque acaba de volver de visitar su tumba.
Me emocioné demasiado.
Shizuka era consciente de los fallos que había cometido. No era algo de lo que poder estar orgullosa,
incluso teniendo en cuenta el buen final de la situación. Por eso agachó la cabeza y reflexionó sobre
sus actos cuando Koutarou le regañó.
—Sé que fue estúpido. Siento de verdad haber hecho que te preocuparas. Te prometo que me
aseguraré de que no vuelva a ocurrir algo como eso.
—Aaah! Te perdonaré por esta vez.
Koutarou decidió perdonar enseguida a Shizuka.
Ella sabía que había cometido un error y lo lamentaba sinceramente. Además, Koutarou comprendía
cómo se sentía. Pensó que si él hubiera visitado la tumba de su madre y se hubiera encontrado con
un accidente similar a cuando la perdió, también habría intentado salvar a quien fuera sin pensar en
las consecuencias. Por eso no pudo seguir echando la culpa a Shizuka.
—Ya no habrá nadie capaz de detenerte en el futuro, así que por favor ten cuidado.
74
—!Sí.
Shizuka miró hacia arriba con timidez para confirmar si Koutarou estaba enfadado o no. Entonces
asintió y relajó su expresión tensa.
—Pero de todos modos, me alegro de que todos estén bien.
Koutarou sonrió. Shizuka se había comportado de forma temeraria, pero al final todo había salido
bien. La chica que se había quedado atrapada fue rescatada y Shizuka salió de una sola pieza. Como
la niña no habría sobrevivido si hubieran esperado a los bomberos, ese hecho debería ser motivo de
celebración, incluso si las acciones de Shizuka no lo eran.
—Yo también!
Pero ella seguía teniendo una mirada triste. Miró hacia abajo y dejó salir un pequeño suspiro.
—¿Todavía sigues pensando en eso?
Koutarou se imaginó que su actitud se debía a que se estaba arrepintiendo de ser tan imprudente,
que estaba reflexionando sobre sus actos. Pero Shizuka estaba pensando en una cosa distinta.
—No, todavía me arrepiento, pero no es eso! Al final no pude salvar a nadie, como cuando mamá y
papá murieron. Así que estoy un poco triste por no haber crecido!
Shizuka estaba deprimida debido a que pensaba que no había crecido nada en todos esos años. En
el pasado sus padres le salvaron, y en esta ocasión fue Alnaya quien lo hizo. Ella sola no fue capaz
de hacer nada en el incendio, lo cual fue un duro golpe.
Y para poder caminar junto a los que quería, necesitaría un gran poder; su propia fuerza no era
suficiente. Shizuka sintió que ya había alcanzado sus límites y parecía que no se recuperaría de ello
durante bastante tiempo.
—Pensé que sería capaz de hacerlo mejor, como tú!
Shizuka dejó salir un gran suspiro al decir eso.
—Me gustaría aprender el secreto que hay detrás de ser un héroe legendario.
Sentía que había una diferencia enorme entre ella y Koutarou. Unos sentimientos complejos se
arremolinaban en su cabeza y le estaba costando mantenerlos bajo control.
—Casera, yo no puedo enseñarte nada.
—¿Quieres decir que no tengo talento?
Shizuka puso una sonrisa amarga. Con ella se estaba autodespreciando.
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—No me refiero a eso!
En esta ocasión fue Koutarou el que puso una sonrisa amarga.
—Nunca he salvado nadie utilizando mi propia fuerza.
Koutarou admitió con esas palabras su propia incompetencia. No pudo evitar sentirse mal por ello.
Por supuesto, Shizuka no quería aceptarlo; se detuvo y puso objeciones a las palabras de Koutarou
con un tono de enfado.
—¡Eso es mentira! Satomi-kun, tú siempre~
—Siempre estoy cogiendo prestado los poderes de los demás para luchar.
Koutarou también dejó de caminar y se giró para mirar a Shizuka. Pero a diferencia de ella, hablaba
con calma.
—Mi fuerza solo sirve para manejar un poco la espada. En realidad soy más débil que tú, Casera. Por
eso no puedo enseñarte nada.
Su espada, su armadura, su energía espiritual, sus armas espirituales y su magia. Todo lo que
utilizaba Koutarou para luchar era algo que había obtenido de otras personas. El único poder
verdaderamente propio era la habilidad con la espada que había entrenado en el Fortorthe del
pasado. Pero incluso así no podía compararse con una experta en artes marciales como Shizuka. Y
si ella se llamaba a sí misma inútil, ¿entonces qué era Koutarou?
—Eso es. ¿Debería prestarte todo la próxima vez que haya problemas? De esa forma estoy seguro
de que podrás hacer mucho más que yo.
—Satomi-kun!
Shizuka se dio cuenta de que él tenía la misma expresión de impotencia que ella.
Claro Ya sabía que Satomi-kun era de esa clase de persona
Shizuka y Koutarou habían madurado gracias a haber experimentado situaciones parecidas. Por eso
los dos podían sentir la misma desesperación. Aunque ella le preguntara por la solución, no recibiría
una respuesta. Shizuka se dio cuenta de ello y se sintió avergonzada por su falta de comprensión.
Ella no era la única que no estaba satisfecha; ¿no fue por eso que pensaba que nunca podría
caminar junto a Koutarou? Había pasado por alto algo muy importante por culpa de haberse
obsesionado con ser fuerte.
—!Lo siento, Satomi-kun.
La disculpa de Shizuka fue breve pero contenía todo tipo de emociones.
—Casera! No, está bien.
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Todos esos sentimientos fueron transmitidos a Koutarou. Él también comprendió cómo se sentía
Shizuka. Debido a eso se dio cuenta de que en realidad había un consejo que darle.
—Casera, sí que hay algo que puedo aconsejarte.
Sonrió. Ya no era una sonrisa amarga, sino una de afecto dirigida a alguien que se preocupaba por
las mismas cosas que él.
—¿Y cuál es?
—Lo que necesitas ahora mismo es poder confiar en los demás honestamente.
—¿Confiar en los demás!?
—Sí. Yo era como tú, no podía perdonarme por no ser capaz de hacer algo. Pensaba que utilizar la
ayuda de los demás era un fracaso!
Koutarou no pudo proteger a las chicas del apartamento ni a las personas que conoció en Fortorthe
utilizando solo su fuerza. Lo que le permitió hacerlo fueron los poderes que le habían prestado. Por
eso cada vez que le mostraban gratitud él solo podía sentir autocompasión.
—Pero! hay personas que tengo que proteger como sea. Y necesito poder para ser capaz de ello.
No me importa a quién pertenezca ese poder, ya que yo no tengo la posibilidad de hacer nada por mí
mismo.
Si Koutarou se hubiera afligido debido a su falta de poder no habría podido proteger a nadie. Debía
hacer uso de todos sus poderes, aunque éstos fueran prestados. Koutarou quería proteger a ciertas
personas antes que a su orgullo.
—¿Qué me dices de ti, Casera? ¿Tú a quién quieres proteger?
En cuanto dijo esas palabras empezó a pensar que estaba siendo un poco cruel. Shizuka buscaba
más fuerza debido a que había perdido a su familia. Por esa razón, para ella el poder en sí mismo no
era el objetivo, sino los medios para llegar a una meta. Sabiendo eso, solo había una respuesta
desde el principio.
—!Quiero protegeros a todos. Quiero estar con todos para siempre!
—Ya veo!
Koutarou asintió; estaba satisfecho. Como había pensado, Shizuka también tenía algo más
importante que su orgullo.
—Eso es todo lo que puedo enseñarte.
—Satomi-kun!
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Las lágrimas empezaron a salir de los ojos de Shizuka. Ahora sentía que había comprendido la razón
por la que Koutarou era tan fuerte. No era gracias a su poder, sino porque aceptó que era débil. Pero
también había otra cosa que comprendió.
—Hey, Satomi-kun!
Shizuka quería decírselo. Quería que él lo entendiera. Por eso olvidó limpiar sus lágrimas y se dirigió
a Koutarou emocionada.
—Has dicho que nunca has salvado a nadie, ¿verdad?
—Sí!
—Pero! ¿pero sabes? Eso no es cierto.
—¿Eh?— Koutarou respondió con una expresión de sorpresa. Shizuka le estaba mirando, pero ella
no podía ver su cara debido a las lágrimas.
—Acabas de salvarme ahora mismo, sin utilizar el poder de nadie, solo con el tuyo.
—Casera!
—No eres débil. Ten confianza, eres una persona capaz de salvar a otras.
Shizuka cogió la mano de Koutarou y la apretó con fuerza. Al hacerlo, sus lágrimas cayeron sobre su
mano.
Es tan agradable
Sintiendo las manos calientes y las lágrimas de Shizuka, Koutarou vio la verdad en sus palabras. Por
eso él también apretó su mano, con la misma fuerza que ella.
—Entonces ocurre lo mismo contigo, Casera. Tú también me has salvado.
—!¡¡Satomi-kun!!
En ese momento, Shizuka soltó la mano de Koutarou y se acercó para abrazarlo. Sabía que hacer
eso de repente le sorprendería, pero fue incapaz de contener sus emociones. Estaba convencida de
que el lugar al que pertenecía se encontraba allí.
—¿Casera!?
—No lo olvides. Seas fuerte o débil! yo te quiero.
Tenía la confianza de que Koutarou no le rechazaría aunque actuara de esa forma.
—!Gracias, Casera. Yo también te quiero!— porque él mismo había dicho que Shizuka debería
confiar más en los demás.
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Parte 20
Koutarou y Shizuka explicaron a las chicas lo ocurrido cuando llegaron al apartamento 106. Además
les presentaron a Alnaya. Al principio se sorprendieron, pero poco después empezó a tener sentido
para ellas.
—!Ya veo! No es de extrañar que Shizuka sea tan fuerte! Los poderes de Alnaya-dono deben de
haberse escapado!
—Ese es el caso. El objetivo era contener mis poderes hasta que el Caballero Azul me
invocara, pero a pesar de ello, una parte de mi energía espiritual se escapó y aumentó la fuerza
de Shizuka.
—Ahora que lo mencionas, hay una película llamada “Operación Dragón” o algo parecido.
—Sanae-chan, creo que esto es un poco distinto!
Cuando las chicas invadieron la habitación, Shizuka utilizó sus propias habilidades de combate para
acabar con la pelea. Si se pensaba tranquilamente era imposible que una estudiante normal de
instituto hubiera podido derrotar a un fantasma, a un extraterrestre y a un habitante del mundo
subterráneo. Por eso todos pudieron aceptar que Alnaya siempre había estado dentro de Shizuka. El
misterio que había permanecido sin resolver durante tanto tiempo por fin dejó de estarlo.
—De cualquier modo, os deseo lo mejor para el futuro.
Alnaya estaba utilizando su poder mágico a través de la marca en la mano derecha de Koutarou para
proyectar un pequeño holograma de sí mismo.
El dragón parecía bastante contento. En un principio había venido para estar con Koutarou y por
curiosidad, de modo que no verse obligado a esconder su identidad era un motivo de alegría. Gracias
a esto sería capaz de moverse libremente, y planeaba pedir a Koutarou y Shizuka que salieran de
viaje para poder ver el mundo.
—Por cierto tío Al, ¿cuánto tiempo te vas a quedar en la Tierra?
Shizuka se giró hacia él y preguntó. En realidad podía hablar con él a través de la mente, pero eso
implicaría que los que estaban alrededor no podrían escuchar.
—Sobre eso, Shizuka%
Alnaya respondió con alegría. En el fondo era muy sociable y curioso. Además tenía una sobrina de
la misma edad que Shizuka, por lo que sentía emociones similares cuando estaba con Shizuka y las
otras chicas.
—Me quedaré hasta que todos estén a salvo. Estoy preocupado por vosotros después de todo.
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Koutarou era un buen amigo de Alnaya. Por eso no podría marcharse hasta que él y las chicas
estuvieran fuera de peligro. Pensaba ayudarles hasta que su situación se estabilizara.
—¿Y después?
—Puede que me quede hasta que me canse de este planeta, o hasta que ya no me necesitéis,
Shizuka.
Alnaya miró a su alrededor mientras decía aquello. Para él, la Tierra era un lugar completamente
desconocido, y sentía interés por todo cuanto veía.
—!Entonces, ¿en caso de que nos guste estar contigo te quedarás más tiempo?
—Así es. No podría ver todas las curiosidades de este planeta solo en 100 años.
Los dragones tenían una esperanza de vida mucho más grande que los humanos, ya que contaban
con poderes mágicos. Debido a ello, 100 años no era mucho tiempo para Alnaya; comparándose con
los humanos probablemente eran como unos pocos años. Además, lo que había venido a la Tierra
era una copia del alma de Alnaya. Tarde o temprano regresaría a su cuerpo real, pero el tiempo
pasado en el planeta no sería demasiado problema.
—Bien.
Shizuka sonrió al confirmar lo que iba a hacer Alnaya en el futuro. Los ojos del dragón, que habían
estado mirando constantemente a su alrededor, se detuvieron en la expresión de Shizuka.
—¿Me das la bienvenida? ¿No estás asustada?
—Solo estaba sorprendida, pero eres un amigo de Satomi-kun, por lo que no tengo miedo. Y además
estoy contenta de tener a alguien protegiéndome! Me siento como si hubiera un miembro más en mi
familia.
—Yo también. Es como si hubiera tenido más sobrinas.
—¡Ajaja! Pero tío Al, no mires cosas indebidas.
—No temas. Ya me peleé con mi sobrina sobre eso anteriormente, así que no hay de qué
preocuparse. Me aseguraré de cerrar los ojos cuando te vayas a cambiar o visitar el baño.
Alnaya sonreía mientras hablaba, mostrando sus colmillos. Entonces continuó conversando
directamente a través de la mente de Shizuka para que nadie pudiera oírles.
—%Tendré especial cuidado cuando formes una familia con el Caballero Azul% Ya sé, quizás
duerma medio año o así%
—¡¡Tío Al!!
80
La cara de Shizuka se puso increíblemente roja y gritó. Sin embargo, a Alnaya no pareció importarle,
ya que se quedó mirando a Shizuka con una expresión de alegría. Era la mirada de un tío mirando a
su sobrina.
—Perdona, perdona. ¿Acaso preferirías que mirase?
—Por supuesto que no, ejem!
Alnaya pensó en su sobrina de verdad cuando vio la expresión enfadada de Shizuka. Entonces sintió
que el tiempo que pasara en la Tierra sería muy divertido.
—Y ahora que Shizuka está enfadada, creo que es el momento de ir a dormir.
—¿Oh, ya te marchas, tío monstruoso?
Cuando Alnaya dijo que se iba a marchar, Sanae puso una expresión de tristeza. Como se había
hecho amiga del monstruo quería preguntarle muchas cosas.
—Deberías quedarte un poco más.
—Fufu, me encantaría, pero me he exigido demasiado por hoy.
—Ya veo. Qué lástima. ¿Vendrás otro día a jugar?
—Sí.
—Tío Al, ¿te encuentras bien?
—Shizuka, ahora que lo dices hay una cosa por la que debo disculparme.
—¿Qué? ¿Estás seguro de que no te pasa nada?
—Estoy bien, pero% para ser sincero, esa transformación en la casa en llamas agotó todo mi
poder mágico.
—¿Qué significa eso?
—Que tu control de peso se hará aún más difícil%
De repente se produjo una grieta junto a un fuerte crujido y Shizuka atravesó el suelo de la habitación
106, quedando enterrada bajo la superficie.
—%Ah, ¿estás bien, Shizuka?
—N-no estoy! bien!
De esta forma, la dieta de Shizuka fracasó incluso antes de comenzar.
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