




El Fin de Semana de Todos
Parte 1
La familia Higashihongan lleva protegiendo el santuario del mismo nombre como líder de los
sacerdotes durante generaciones. Con una larga historia detrás, el santuario secundario
Higashihongan existe desde hace más de 500 años. Y el santuario principal, el santuario Hongan,
lleva existiendo desde antes de que hubiera registros.
Debido a su larga historia, la familia Higashihongan posee una vasta extensión de tierras y
numerosos bienes, y además es una de las familias más distinguidas de la ciudad Harukaze. Gracias
a ello, su territorio es del tamaño de un estadio de béisbol, y en él se encuentra una enorme y lujosa
mansión de estilo japonés, con un jardín ideado de tal forma que se puede disfrutar plenamente de
las cuatro estaciones del año sin salir de él.
—E-este es un sitio increíble…
Yurika fue guiada hasta la sala de invitados y miró a su alrededor sin parar. Ella normalmente vivía en
el armario de una pequeña habitación de seis tatamis, así que este lugar era un mundo totalmente
desconocido para ella. A pesar de estar sentada en una sala grande no pudo tranquilizarse, y en
cambio solo consiguió ponerse más y más nerviosa.
¡Ahh! ¡Sálvame, Satomi-san!
Yurika pidió inconscientemente la ayuda de su compañero de habitación. La sala además contaba
con una decoración muy lujosa, y aunque no estaba cubierta de oro y de piedras preciosas, Yurika se
encontraba sola y rodeada de columnas finamente talladas, muebles barnizados y cuadros
magníficos colgados de la pared. Se sentía como si todas esas riquezas le estuvieran despreciando.
Era como si las cosas que le rodeaban le estuvieran diciendo que ese no era lugar para una chica
pobre como ella y que se apresurase en salir de allí e ir a un sitio donde encajara mejor. Por
supuesto, todo eso eran simplemente los complejos de Yurika, de hecho, los residentes de esa
mansión le habían dado la bienvenida con la mayor de las atenciones, muy alejados del desprecio.
—Siento haberte hecho venir, Yurika-chan.
Como prueba de lo anterior, una habitante de la mansión entró en la sala de invitados sonriendo.
Su nombre era Higashihongan Kanae. Se trataba de la mujer del actual cabeza de familia,
Higashihongan Soutarou, y además era la madre de la amiga de Yurika, Sanae.
—Quería hablar contigo en un lugar tranquilo y silencioso. Sobre Nana-chan, por ejemplo.
Yurika y Kanae tenían una conocida en común.
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Parte 2
Un cierto viernes después de clases, Yurika hizo una visita a la familia Higashihongan en solitario.
Esto se debía a que cuando visitó la mansión anteriormente con Theia y los demás, Kanae le
preguntó si podía volver otro día para que las dos pudiesen hablar. Así que Yurika sacó algo de
tiempo, aunque no tenía nada de donde quitarlo, y fue a visitar a la familia Higashihongan.
—Yurika-chan, ¿podrías levantarte y darte una vuelta para que pueda ver ese vestido?
—¡Ah, claro! ¿…Así?
Yurika aceptó la petición de Kanae y se levantó antes de girar lentamente sobre sí misma. Kanae
miró a Yurika con una mirada nostálgica en sus ojos.
—Gracias, Yurika-chan. Han cambiado algunos detalles, pero es sin duda el vestido que llevaba
Nana-chan.
—Sí. Esta es la ropa de Nana-chan que tuve que ajustar para poder llevarla yo misma. Yo… soy un
poco más alta que ella… así que no pude dejarlo como estaba.
—Eso es verdad. Nana-chan era bastante bajita… Gracias, Yurika-chan.
Kanae sonrió amablemente a Yurika, que parecía estar un poco avergonzada. Estaba así porque tuvo
problemas con los retoques del vestido. Nana tenía un cuerpo muy delicado, por lo que Yurika no
podía llevar el vestido a menos que hiciera la parte de la cadera un poco más ancha. El único retoque
del que podía presumir era el de la parte del escote.
¬—Bueno… ¿Nana-chan está bien?
Kanae esperó a que Yurika se sentara de nuevo antes de continuar hablando. Se pudo ver algo de
nerviosismo en su expresión cuando dijo esa pregunta. Había invitado a Yurika porque quería tratar
este tema.
—Sí. Pero más o menos durante la primavera del año pasado, fue gravemente herida y ya no puede
volver a utilizar la magia… Por eso yo, su discípula, he ocupado su puesto.
—Así que eso es lo que pasó…
Oír que Nana se encontraba bien fue suficiente para que la tensión que mostraba Kanae
desapareciera. Yurika se dio cuenta y pudo imaginar la clase de relación que habían tenido ella y
Nana.
—Kanae-san, usted cooperaba con Nana-san, ¿no es así?
Un cooperante era un ciudadano japonés que ayudaba a los magos de Folsaria cuando actuaban en
Japón.
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Como los magos provenían de Folsaria, un mundo distinto a la Tierra, técnicamente eran extranjeros
ilegales. Por ello no estaban registrados en ningún lugar del planeta. Para poder operar en Japón
necesitaban a alguien que cooperase con ellos.
—Sí… Hasta poco después de derrotar a Maya, Dark Navy.
Maya era la maestra de Maki y la anterior Dark Navy. Nana le venció gracias a la ayuda de Kanae.
Por eso Maya se retiró y permitió que su alumna Maki le sucediera como Dark Navy. Esos eventos
ocurrieron hace varios años.
—Después de aquello, Nana-chan desapareció si decir una palabra… así que estaba un poco
preocupada. Me pone contenta escuchar que está bien, Yurika-chan.
—Kanae-san, Nana-san iba a, umm…
—Lo sé. Nana-chan se fue para no poner nuestras vidas en peligro.
—Sí.
—También estaba el problema con el cuerpo de Sanae, así que estoy segura de que quería
tranquilizarme lo antes posible.
—Creo que sí. Nana-san siempre me decía que dejara de ir a verla porque era demasiado
peligroso…
Once años atrás Nana no pudo salvar del todo a Sanae. Solo fue capaz de llevar a cabo una unión
imperfecta del alma de Sanae con su cuerpo a través de la magia, así que solo se podía esperar que
la vida de Sanae acabara dentro de poco. Por eso Nana se marchó sin decir nada, para conseguir
que Kanae pasara el máximo tiempo posible con su familia. O eso era lo que Yurika y Kanae
pensaban.
—Hablando de Sanae… ¿podría ser que gracias a ti se esté volviendo más animada?
Había una cosa más en la mente de Kanae aparte de la seguridad de Nana, y era el motivo de la
repentina recuperación de su hija.
Nana le contó a Kanae que la vida de su hija no duraría mucho. De hecho, a medida que fueron
pasando los años, Sanae se fue debilitando más y más. Pero justo cuando Kanae se preparaba para
la muerte de su hija, el estado de Sanae mejoró de improviso. Y poco después de eso Sanae trajo a
casa a su nueva amiga Yurika. Al ver lo que había hecho Yurika con ella, Kanae llegó a una
conclusión, y era que esa Yurika había curado a su hija con magia.
—Ayudé, pero la magia por sí sola no habría podido salvarla… Umm, mi ayuda significó alrededor de
una cuarta parte.
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Las habilidades mágicas de Yurika eran inferiores a las de Nana, y por eso no pudo salvar a Sanae
ella sola. En realidad, Kiriha había sido la que había tratado a Sanae mientras ella le ayudaba. Yurika
pensaba que el motivo más importante de la recuperación de Sane fue los lazos que tenía con la
gente de su alrededor. Creía que sus acciones fueron solamente la mitad de la mitad del trabajo, o
una cuarta parte.
—El porcentaje no importa. Gracias por salvar a Sanae, Yurika-chan.
—U-umm…
Yurika se sonrojó al recibir directamente los agradecimientos de Kanae y se puso nerviosa.
E-es una sensación un poco rara últimamente…
Recientemente había habido muchos casos en que Yurika había recibido las gracias, confiado en ella
y sido necesitada. Como esto era algo que no había podido imaginarse hasta ahora, Yurika estaba
avergonzada por la situación. Aún no se había dado cuenta de que había madurado, así que creía
que las personas de su alrededor habían cambiado de repente.
Pero… la verdad es que me siento muy contenta…
Y además de sentir curiosidad por los cambios en su entorno se sentía feliz. La sensación de poder
ser de ayuda a los demás le hizo más positiva. No era tan buena como Nana, pero si trataba de hacer
todo lo posible sería capaz de salvar a alguien, como hizo con Sanae. Era eso lo que pensaba hacer
de ahora en adelante, aunque ya era su objetivo para empezar. En otras palabras, se podía decir que
el incidente relacionado con Sanae convirtió a Yurika en una chica mágica hecha y derecha, y gracias
a su madurez, sus habilidades también mejoraron. Es posible que todavía no pudiera compararse con
la Nana del pasado en este momento, pero lo haría en un futuro. Ahora mismo, Yurika ya no se
comportaba de forma pesimista, y en cambio empezó a creer en su propio futuro.
—Además, cuando Sanae está contigo actúa como si hubiese vuelto a como solía ser… Como su
madre, no podría estar más feliz. Supongo que tengo que mostrar algo de gratitud por ello. Gracias,
Yurika-chan.
Gracias al trabajo duro de Yurika y los demás, las dos Sanaes consiguieron regresar como una sola,
pero sería una exageración decir que ahora son una sola y además la misma.
Normalmente, la personalidad reservada del cuerpo de Sanae era solo superficial. Mientras luchaba
contra su enfermedad debía contenerse para evitar ponerse más enferma aún, causando que su
personalidad se volviera más introvertida.
Sin embargo, cuando estaba con Yurika, Koutarou y sus amigas, mostraba su verdadera
personalidad, ya que como fantasma, ésta era intrínseca a su alma. Esta era la personalidad que
tenía antes de que su alma y su cuerpo se separaran, y era más enérgica que si se hubiera
desarrollado en su cuerpo con normalidad. Dicho de forma más simple, es una personalidad mucho
más infantil.
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Aunque las dos consiguieron unirse de forma segura, sus personalidades no se mezclaron, y
cambiaban de una a otra sin previo aviso. Cuando estaba con Yurika y sus amigos era animada y
divertida, pero cuando no estaba con ellos, se encontraba mucho más deprimida. Era como si
pretendiera aparentar ser valiente o que sufría de un trastorno de personalidad múltiple. Sin embargo,
las dos compartían recuerdos y seguían gustándoles las mismas cosas, de forma que se podía decir
que eran una.
Además de eso, para Kanae y su familia, cuando estaba con sus amigos actuaba como antes de su
terrible experiencia. Se trataba de un cambio bien recibido, ya que Kanae y los demás estaban
agobiados por la personalidad triste que mostraba Sanae cada vez que era ingresada en el hospital.
De acuerdo con la explicación de Kiriha, parecía que las dos personalidades de Sanae se mezclarían
en algún momento. Una vez unidas, su personalidad probablemente acabaría siendo una cosa
intermedia entre la Sanae introvertida y la Sanae activa. Kiriha decía que su personalidad sería
parecida a la que hubiera desarrollado si su alma no se hubiese separado del cuerpo.
Y ese cambio ya había comenzado. Incluso cuando Sanae no estaba junto a Yurika, Koutarou o las
demás, se encontraba un poco más animada.
—Pero… de verdad que no solo ha sido gracias a mí. Todo ha salido bien porque Sanae-chan nos
quiere a todos y todos la queremos a ella.
Yurika negó lentamente con la cabeza y puso sus manos frente a su pecho antes de mostrar una
sonrisa.
—Por lo que, Kanae-san, si es posible quiero que también agradezcas a los sentimientos que
compartimos entre nosotros y con Sanae-chan. Eso fue lo que le salvó…
—Yurika-chan…
Al escuchar la respuesta de Yurika, Kanae abrió mucho los ojos. Pero pronto volvieron a su estado
habitual y puso una sonrisa. Su expresión en ese momento parecía realmente feliz, como si hubiera
rememorado un bonito recuerdo.
—…Realmente eres la discípula de Nana-chan.
—¿Eh?
Esta vez fue Yurika la que abrió los ojos por la sorpresa.
—Ese corazón responsable que trata de hacer lo correcto, esa fuerte voluntad que no se rendirá ante
nada y ese profundo amor que lo envuelve todo… Eres igual que Nana-chan.
Las palabras que pronunció Kanae tuvieron un poder más que suficiente para sorprender a Yurika.
—Kanae-san…
Para ella, que se estaba esforzando para ser como Nana, esas palabras fueron el mejor tipo de
cumplido que podía recibir.
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—¡Muchas gracias!
—Fufufu… Solo espero que mi niña sea algún día como tú…
—No puedo recomendarte eso. Yo no tengo muy buenas notas…
—Oh vaya, ¿se trata de eso?
—Desgraciadamente sí.
De esta forma, las dos empezaron a charlar sobre sí mismas y su amiga en común con una sonrisa
en sus caras. Era como si dos viejas amigas se hubieran reencontrado después de diez años. Se
pudo oír una conversación animada en la sala de invitados hasta la puesta de sol.
Parte 3
Durante la conversación, Yurika dio una breve introducción sobre la situación que tenían todos y
sobre Sanae. Creía que Kanae lo guardaría como un secreto, así que habló sin darle más
importancia. Kanae hizo lo mismo mientras escuchaba alegremente, pero cuando Yurika llegó a la
parte en que Kiriha utilizaba la máquina de energía espiritual, Kanae arrugó la frente y se llevó a
Yurika a la ciudad. En ese momento ya era de noche.
—Este es el lugar, Yurika-chan.
—Está muy oscuro… Espera un momento, ahora enciendo las luces.
—Continuar – Luz al máximo.
—Es verdad, si tú eres una maga, Yurika-chan.
—Sí.
Kanae había llevado a Yurika al sótano de un edificio. Se trataba de un edificio abandonado que no
había sido utilizado en años, de modo que cuando Yurika encendió una luz con su magia pudo ver
aparatos eléctricos y coches dejados por ahí sin ningún orden, además de un montón de grietas en
las paredes y en el techo.
—¿Pasa algo con estas ruinas?
No parecía un lugar especial, tan solo un edificio abandonado como otro cualquiera.
—Espera solo un momento… creo que estaba por aquí…
Kanae se sirvió de la luz producida por la magia de Yurika para iluminar el sótano y se puso a buscar
en un lugar próximo a donde se encontraba. Tras unos minutos, Yurika empezó a tener miedo de la
oscuridad de las ruinas y por fin Kanae encontró lo que estaba buscando.
—¡Lo encontré!
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—¡¿Kiaa?!
—¿Qué ocurre, Yurika-chan?
—N-no, nada…
Como Yurika era una chica mágica, se sonrojó porque no podía admitir que tenía miedo a la
oscuridad. Kanae no se percató de la situación de Yurika y le llamó para que se acercara.
—Yurika, ¿puedes venir aquí?
—Vale.
Yurika inclinó la cabeza mientras se aproximaba a Kanae. Su amiga tenía una expresión seria, muy
diferente de la que tenía momentos antes.
—Hemos venido por esto…
—Esto es…
Yurika pudo ver los restos de una máquina rota. Parecía como si la máquina hubiera sido destruida
por un ataque violento, y algunos fragmentos de todos los tamaños quedaron esparcidos. A juzgar
por la corrosión y el polvo que tenían estos fragmentos, estaba claro que habían pasado muchos
años desde que alguien rompió la máquina.
—¡¿Eh?! ¡¿Pero si esto es…?!
Yurika no tenía muchos conocimientos sobre máquinas y simplemente asumió que se trataba de una
especie de aparato roto, pero después de observarlo durante un tiempo advirtió un dibujo en la
máquina que le era familiar.
—¡¿No es este el aparato de Kiriha-san?!
Los restos parecían formar parte de una máquina idéntica a la que tenía Kiriha. Tenía las mismas
características únicas de Karama, Korama y el aparato que utilizó para curar a Sanae. Eran una serie
de particularidades que Yurika pudo distinguir.
—Los aparatos de energía espiritual pertenecen a la gente del mundo subterráneo… así que, ¿por
qué estaría en un lugar como este?
—Esto es lo que Dark Navy… umm, mejor dicho, la anterior Dark Navy utilizó. Yurika-chan, echa un
vistazo aquí abajo.
—¡¿Ah?!
Yurika vio algún tipo de dibujo inscrito en el suelo bajo sus pies. Había perdido completamente su
poder, pero se trataba de un círculo mágico utilizado en algún ritual. Como maga, Yurika comprendió
rápidamente lo que significaba.
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—¡Kanae-san, ¿la anterior Dark Navy también utilizaba la magia y las máquinas de la gente del
mundo subterráneo!?
—Si esta es una máquina que utiliza la gente del mundo subterráneo entonces no hay duda de ello.
Nana-chan dijo que Maya estaba utilizando este aparato para almacenar su energía espiritual de
sacrificio con el propósito de utilizarla en su ritual.
Kanae recordó este lugar cuando escuchó la historia que contó Yurika sobre su hija. Entonces
determinó que lo mejor sería que Yurika le echase un vistazo por sí misma, y entonces le guio hasta
aquí.
—…Lo que significa que Darkness Rainbow entró en contacto con la gente del mundo subterráneo
hace unos diez años por lo menos y comenzaron a trabajar juntos…
La expresión de Yurika se puso rígida y sintió un escalofrío recorriéndole la espalda.
¡T-tengo que darme prisa y hablar sobre esto con Kiriha-san!
Recordando el momento en que utilizaron la magia y el aparato de energía espiritual para salvar a
Sanae, era difícil de imaginar cuánto poder se llegaría a obtener si se utilizaban ambas cosas a la
vez. Y cuando pensó en que Darkness Rainbow contactó con la gente del mundo subterráneo hace
diez años, y que esa gente era más bien de la facción que iba en contra de la estrategia de Kiriha, se
pudo imaginar que Darkness Rainbow utilizó la energía espiritual para luchar contra Rainbow Heart, y
al mismo tiempo, la facción radical de la gente subterránea habría podido utilizar la magia.
¡Si esa asociación aún se mantiene, Rainbow Heart será derrotada! ¡Y Kiriha-san también!
Por supuesto, los oponentes nunca mostrarían su as en la manga en pequeñas batallas, en cambio,
se lo estaban guardando para una de más importancia.
Al pensar en ello, Yurika se imaginó que Rainbow Heart y Kiriha no tendrían una batalla fácil.
Parte 4
Hoy no había actividades después del instituto para la sociedad de tejido. Su actual presidenta,
Harumi, tenía un examen médico en el hospital el día siguiente, así que dejar el día anterior de
descanso se convirtió en una práctica habitual.
Como Koutarou había conseguido algo de tiempo libre de improviso, decidió hacer una visita a Clan.
No había hablado mucho con ella últimamente, aunque Clan les ayudaba en algunos eventos
importantes. Pensó que debería ir a verla sin traer ninguna tarea consigo.
—Clan, ¿ya te estás aislando de nuevo?
—Si no me aíslo nunca podré acabar mi investigación.
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Cuando Koutarou entró en la Cuna vio a Clan mirando un ordenador en su laboratorio. Tenía cientos
de temas sobre los que investigar, como la Signaltine, el tiempo y el espacio. Al verle de ese modo,
Koutarou se preocupó un poco. Su estado físico se estaba deteriorando a causa de que apenas se
movía y no recibía la luz del sol.
—Puede que sea cierto, pero tú eres una princesa. Si sigues encerrada y arruinando tu forma física
tus ciudadanos se van a preocupar.
—Ay, Veltlion, hablas como un súbdito… ¿Al final te has decidido a ser mi siervo?
—No tengo intenciones de servir a alguien tan poco saludable. Simplemente estoy preocupado por tu
futuro.
—¡¿M-mi futuro?!
Al oír esas palabras, la cara de Clan se puso roja y empezó a ponerse nerviosa.
—No necesito que hagas eso. ¡Ya cuidaré mi condición física cuando me case!
—¿Mmm? ¿Casarte? ¿De qué estás hablando?
En ese momento Koutarou solo pensaba que Clan no sería capaz de vivir bien si tenía problemas de
salud, pero ella llevó la conversación por un camino distinto.
—¿Te vas a casar con alguien?
—¡Kia kia kia! ¡N-no, claro que no! ¡¡No es posible que yo me case con alguien!!
Clan se sonrojó tanto que incluso sus orejas se volvieron de color rojo, y negó con la cabeza tan
rápido que sus lentes salieron volando.
—Mmm, así que no tienes intención de casarte. Qué vergüenza.
—…Yo lo mato… voy a matar a este hombre…
Clan seguía teniendo la cara teñida de rojo y la mirada hacia el suelo. Quería decirle a Koutarou “en
ese caso, ¿por qué no te casas conmigo?”. En el pasado, Clan había rechazado a otros hombres
para poder centrarse en su investigación sin que nadie le molestara; ella era así de presumida y
egocéntrica. No había nadie que hubiese podido acercarse tanto a ella como Koutarou. Por ese
motivo, cuando pensó en su propio futuro, en su matrimonio, la cara de Koutarou apareció
obviamente en su cabeza. Pero no tenía el valor de decir eso en voz alta. Clan era mucho más
inocente de lo que su apariencia mostraba.
—Bueno, dejando eso a un lado, Ruth-san, que es una ciudadana decente de Fortorthe, también se
encuentra aquí, así que trata de disimular tu miserable aspecto.
—¿Dejando eso a un lado? … Este sujeto acaba de dejar mis sentimientos a un lado… Lo voy a
matar… de verdad que lo voy a matar…
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Clan seguía roja y temblando de frustración y rabia. Entonces Ruth, que se encontraba cerca, habló
en un tono muy bajo que solo Clan pudo oír.
—…Entiendo cómo te debes sentir, Clan-sama.
Ruth había venido con Koutarou para hacer una visita a Clan. Cuando escuchó el plan que tenía
Koutarou se ofreció a acompañarlo. La relación entre las dos chicas había mejorado mucho, ya que
ambas compartían el secreto de Koutarou.
—Me sorprende que puedas mantenerte cuerda oyendo siempre estas cosas.
—Yo ya le confesé mis sentimientos al Maestro…
Clan y Ruth empezaron a hablar en secreto. Koutarou estaba ocupado paseando por el laboratorio
asombrado, por lo que no podía oír lo que estaban diciendo ellas dos.
—¿Y qué pasó?
—Nada extraordinario. Pero cada día está lleno de felicidad.
—Eso no suena como algo que yo pueda hacer. Después de todo tengo mi propio orgullo.
—¿Orgullo?
—Un día haré que Veltlion llore y me suplique “por favor, déjame estar a tu lado”.
Clan dijo eso con una expresión de desilusión.
—Clan-sama…
Al escuchar esas palabras, Ruth dejó de hablar y se puso a reír.
—¿Qué ocurre, Pardomshiha?
—N-no, nada… fufu, fufufufu.
Ruth se reía porque el significado oculto tras las palabras de Clan era prácticamente el mismo que el
de Theia. Pero como la relación entre Theia y Clan estaba lejos de llamarse buena, Ruth no podía
revelar la razón por la que se estaba riendo.
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Parte 5
Koutarou se llevó a Clan y a Ruth con él y salieron de la Cuna. Salieron porque quería que a Clan le
diese un poco el sol, pero además tenía otro motivo. De hecho, había algo que quería pedir a Clan, y
eso también había sido parte de la razón de hacerle una visita.
—Allá voy, Ruth-san.
—Vale. ¿Debería hacerlo como antes?
—Por favor.
Koutarou y Ruth llevaban armas y un equipo de protección, y se colocaron uno frente al otro.
Koutarou llevaba la armadura azul de control de la nave espacial, Caballero Azul. Tenía una espada
de caballero en cada mano. Sin embargo, las dos hojas tenían el filo romo y además Ruth estaba
utilizando una barrera protectora, por lo que no había peligro de sufrir daño.
Ruth llevaba una armadura diseñada para el combate. Al igual que la de Koutarou, contaba con
apoyo mecánico del movimiento y aumentaba la fuerza de su usuario considerablemente. Ruth
portaba una espada delgada en su mano derecha, pero era un poco más pesada que la que utilizaba
normalmente. La seleccionó porque ahora su fuerza era mayor y porque con ella podía equilibrarse
mejor con la armadura. Obviamente, esta arma tampoco estaba afilada.
Koutarou y Ruth llevaban un tiempo entrenando de esta forma. Koutarou quería enseñarle a Clan
cómo luchaban.
—Vamos.
Koutarou pateó el suelo y se lanzó hacia delante. Su fuerza se había incrementado gracias a la
armadura, y se movía a tal velocidad que parecía como si la armadura no pesara nada. Se acercó a
Ruth con la espada de su mano derecha preparada para atacar y con la de su izquierda frente a su
cuerpo.
—Ahí viene.
Ruth se colocó en una postura que le permitía prepararse para la acometida de Koutarou, que se
estaba acercando rápidamente. Su postura era defensiva; como tenía una personalidad pacífica, su
postura natural era de este tipo. Su estilo consistía en defenderse y aprovechar el momento idóneo
para realizar un contraataque. Sin embargo, esta vez estaba aún más centrada en la defensa debido
a que Koutarou le había pedido que lo hiciera.
—Fuuu
Koutarou resopló brevemente antes de mover la espada de su mano izquierda.
Sonó un ruido estridente, y antes de que éste desapareciera, la espada de su mano derecha atacó
directamente hacia Ruth. Pero ella fue capaz de esquivarlo doblando su cuerpo.
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—¡Jaa!
Sin embargo, eso no fue lo único que hizo Ruth. Utilizando la agilidad de su espada delgada, que era
la mejor de sus características, lanzó un ataque hacia Koutarou. La punta de la espada produjo un
silbido al cortar el aire y se dirigió hacia él.
—¡¿Uah?!
Koutarou dio un salto y se las arregló para evadir el ataque de su contrincante.
—¡Un hueco!
Pero apareció otra oportunidad de atacar debido a ese movimiento forzado. Ruth se lanzó hacia él y
realizó una serie de ataques consecutivos. Ella era seria y diligente, y quería mostrarle sus
habilidades a Koutarou, ya que había practicado durante mucho tiempo. Su siguiente ataque fue muy
elegante y sin exceso de movimientos. Lo único que podía hacer Koutarou era levantar las espadas
para usarlas a modo de escudo.
—¡Has mejorado, Ruth-san!
—¡Es gracias a que tuve un buen maestro!
La contienda entre los dos continuó un rato más. Ruth había estado dominando durante todo el
encuentro, empleando ataques rápidos para obligar a Koutarou a defenderse. Basándose en el hecho
de que la chica que en un principio debía defenderse estaba tomando la iniciativa en el ataque, uno
podría decir que era mejor que Koutarou.
—Ey.
Ruth evitó fácilmente la espada derecha de Koutarou, y puso una sonrisa. Entonces se acercó y lanzó
un puñetazo con su mano izquierda. Su puño se volvió de color rojo en la visión de Koutarou cuando
su armadura leyó las intenciones del enemigo y el aumento de energía en su brazo.
—Kuh.
¡Si sigo así no lo conseguiré!
Koutarou decidió abandonar su espada izquierda y atacó con su propio puño. La espada no
conseguiría evitar el ataque de Ruth a tiempo, por lo que la soltó e hizo que su puño se cargara de
electricidad y empezó a soltar chispas. Este fenómeno era gracias a la muñequera de Kiriha, que
había sido incorporado a la armadura de Koutarou.
Los dos puños colisionaron y anularon el ataque del otro. Debido a esto, la batalla no terminó en este
ataque, pero los dos dejaron de moverse.
—Has mejorado mucho, Ruth-san.
—Fufufu, eso es porque no me he perdido ni una sola cosa de las que me dijiste, Maestro.
—Entonces será mejor que tenga cuidado en no decir nada raro.
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—Ajá, no te preocupes, porque yo olvido rápidamente las cosas malas sobre ti, Maestro.
Los dos sonrieron y bajaron las armas. Aunque la batalla aún no se había concluido, ya habían hecho
lo que tenían que hacer.
—…Así que ya lo has visto, esto funciona más o menos así. ¿Qué te parece, Clan?
Koutarou devolvió su espada derecha a su vaina y recogió la otra espada que había soltado. La
guardó y se acercó a Clan.
—Sinceramente, no te puedo recomendar el uso de dos espadas en este estado.
Clan hizo funcionar su brazalete mientras negaba con la cabeza. Entonces se proyectaron varios
hologramas alrededor del brazalete. Los hologramas consistían en una serie de imágenes y sonidos
de la batalla entre Koutarou y Ruth, junto con los datos extraídos de la misma.
—He grabado vuestra pelea luchando con una espada, con dos y una contra dos… pero solo los dos
primeros usos parecen prácticos. En combate de proximidad llevar dos espadas es peligroso.
—Eso pensaba yo.
Koutarou estaba de acuerdo con el análisis de Clan y asintió.
Él quería consultar a Clan sobre cómo debería utilizar sus espadas. La Signaltine, encantada con
magia, y la Sagnaltine, que contaba con la energía espiritual de Sanae, tenían cada una sus
características propias, y debía pensar en cómo usarlas.
Koutarou podía pensar en tres modos distintos de utilizarlas.
La primera era seguir luchando con una sola espada como había hecho hasta ahora, y entonces
cambiar de espada dependiendo de la situación. Aunque le llevaría algo de tiempo cambiar entre una
y otra, se trataba de un método atractivo porque no tendría que cambiar su estilo de lucha.
La segunda forma consistía en llevar una espada en cada mano, pero solo utilizar una al mismo
tiempo, como la batalla que tuvieron Sanae y él contra el monstruo unas semanas antes. Entonces lo
hizo como último recurso, pero no perder el tiempo cambiando de arma era bastante lógico.
El tercero era empuñar y utilizar ambas espadas a la vez. La dificultad aumentaba
considerablemente, pero era la mejor forma de utilizar las dos. En ese caso, Koutarou sería capaz de
responder a cualquier situación con flexibilidad.
El método ideal para Koutarou era evidentemente utilizar las dos al mismo tiempo, pero en cuanto se
dio cuenta de lo difícil que sería manejar esta técnica, decidió consultar a Clan.
—Cuando llevo la armadura puedo sentir que las espadas son muy ligeras, pero al final acabo
haciéndome un lío.
Utilizar las dos espadas sin armadura era imposible. Las espadas de caballero eran demasiado
grandes como para utilizarlas a una mano, y la inercia al atacar con ella tenía un efecto enorme sobre
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el portador. Koutarou pensó que podría hacerlo si se ponía la armadura, pero los resultados no fueron
satisfactorios. También quería saber la razón de esto.
—El problema no tiene que ver con la sensación de peso que tengas, sino con la masa. La armadura
reduce la carga de la persona que la utiliza, pero no cambia la masa de la espada, de forma que la
fuerza centrífuga y la inercia siguen siendo las mismas. En todo caso, incluso es peor cuando las
mueves rápidamente con la fuerza aumentada de la armadura.
—Clan-sama, ¿significa eso que cuando atacas con dos espadas a la vez tienes que cambiar tu
técnica?
—Basándome en los resultados de los datos de la pelea, esa sería la cuestión. Usar dos espadas de
caballero al mismo tiempo implica que tienes que inventar un nuevo estilo de lucha. Y esto es algo
casi imposible.
Utilizar dos espadas grandes a la vez implicaba que los movimientos de las espadas se vieran
entorpecidos. Además, la masa de las espadas afectaba a Koutarou, así que tendría que utilizar
técnicas específicamente desarrolladas para esto.
—Si solo se trata de poder ofensivo, entonces lo que habéis hecho al final y utilizar las armas
añadidas de tu mano izquierda es mucho mejor.
Usar dos espadas a la vez era poco realista. En ese caso, sería mejor si solo empleaba una y con la
otra mano manejaba el armamento de la muñequera. Clan llegó a esa conclusión basándose en sus
datos.
—Ya veo. Si tú dices que es imposible, entonces no hay duda de lo que tengo que hacer.
La conclusión de Clan coincidía con las sensaciones de Koutarou. Como lo había probado él mismo
hacía solo un momento, Koutarou aceptó el resultado.
—Voy a pensar en algo para saber cómo utilizar las espadas.
—…Esas palabras me molestan.
Koutarou estaba satisfecho, al contrario que Clan. Sus ojos, tras sus queridos lentes anticuados, se
llenaron de irritación y Clan frunció el ceño. Parecía una niña pequeña con un berrinche.
—¿Por qué te has enfadado tanto?
—¡Para mí no es imposible! ¡A ver si te enteras!
Clan no pudo perdonar que Koutarou pensara que existía algo que ella no pudiera conseguir.
“Si tú dices que es imposible…”
Para Clan, era como si esas palabras fueran lo mismo que decir que no confiaba en ella.
—Pero si acabas de decir que era casi imposible…
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—¡Eso solo era una generalización!
Clan, irritada, extendió su brazo hacia Koutarou y empezó a golpearle en el pecho con la punta de su
dedo.
—¡¡Me convertiré en tu maestra!! ¡¡Como si fuera a permitir que algo sea imposible para mí!!
Clan reconoció que Koutarou era el legendario Caballero Azul, y con la intención de convertirse en su
maestra, se preparó para superar la leyenda utilizando sus conocimientos científicos. En este
momento pretendía convertirse en la maestra de Koutarou, tanto de título como en la realidad.
—¿Y tú puedes conseguirlo?
—¡Esa es una pregunta absurda! ¡¡Lo único que tienes que hacer es suplicarme y decir “oh, princesa
Clariaussa, por favor préstame tu ayuda”!!
—Clan…
Koutarou miró a Clan con los brazos cruzados y se dio cuenta de su propio error.
La solución a este problema era mucho más compleja que simplemente pedir a Clan que inventase
un aparato con el que poder practicar. Por eso Koutarou no quería pedir lo imposible.
Pero hacerlo pudo ser un error.
Gracias a las invasoras, Koutarou se había dado cuenta de que tendía a no esperar nada de los
demás. Dicho de otra forma, Koutarou únicamente pedía favores a los demás en las pocas ocasiones
que él estaba seguro de que podrían hacerlo.
Y parecía que ese era el problema en esta ocasión. Koutarou se esperaba que Clan fuera capaz de
resolver su problema con las espadas.
—Lo siento. Es justo como tú has dicho.
—Está bien reflexionar tus actos.
—Pero Clan…
—¿Qué?
—No quiero pedir la ayuda de la princesa Clariaussa, sino la tuya. ¿Podrías hacerlo, Clan?
—Eso…
La expresión de Clan se congeló en ese momento.
La princesa Clariaussa y Clan eran la misma persona, Pero Koutarou se dirigía solo a Clan; el
Caballero Azul no pedía la ayuda de la princesa Clariaussa. Se trataba de hacer un favor a un
compañero con el que había pasado por muchísimas adversidades y de quien esperaba seguir
siendo su amiga en el futuro.
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Clan entendió correctamente el significado de lo que había dicho Koutarou. Por eso su expresión se
descongeló enseguida y puso una sonrisa.
—Eso es obvio ¿Quién te crees que soy?
—Una chica malvada, tozuda y en la que siempre se puede confiar.
—Mientras pienses eso… Déjamelo a mí, Koutarou.
—Sí, gracias, Clan.
—Entonces me pondré manos a la obra inmediatamente… fufu, fufufufu…
Koutarou había dicho la palabra “malvada”, pero últimamente no había nada de maldad en su
expresión. Y en este instante tenía una sonrisa tan brillante que parecía que se iba a poner a bailar
de un momento a otro.
Parte 6
La idea de Clan era aprovechar el control de inercia de gravedad de la armadura para cambiar la
masa de las espadas a placer. Si lo lograba, Koutarou podría usar las dos espadas con las mismas
sensaciones que había estado sintiendo solo con una.
Sin embargo, por supuesto había numerosas dificultades. No solo necesitaba que el sistema de
control de masa de las espadas derivase sus datos a los movimientos de Koutarou, sino que además
debía tener en consideración el problema de que las espadas interferían entre ellas. Algunos serían
capaces de resolver estos problemas de forma separada, pero solo Clan podía realizar la
increíblemente difícil tarea de resolver ambos problemas a la vez.
Clan se llevó de nuevo a Koutarou y Ruth al interior del laboratorio y tomó varias medidas a la
armadura. Además cogió los datos operacionales de la armadura de Ruth. Después volcó los datos
en su ordenador y calculó los parámetros requeridos.
—De todas formas hoy no será posible, ni mañana tampoco.
—Lo sé. No te estoy pidiendo tanto.
—También necesito realizar algunos ajustes, así que vuelve dentro de un tiempo.
—Vale.
—Muchas gracias.
Sin embargo, se necesitaba una gran cantidad de tiempo para calcular esos parámetros, por lo que
Koutarou y Ruth decidieron dejar el resto del día para que Clan pudiera hacerlo y se fueron a casa.
—Entonces nos vemos pronto, Clan.
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—Me despido, Clan-sama.
Koutarou se despidió ligeramente con la mano y Ruth hizo una reverencia. Entonces Clan dirigió una
mirada interrogante hacia ella.
—…Por cierto, Pardomshiha, ¿no te preocupa que pueda hacer algo más si me das acceso a la nave
Caballero Azul?
La armadura de Koutarou era en un principio parte de los controles de la nave. Debido a esto Clan no
podía tocar la armadura sin la presencia de Koutarou o de Ruth, sus usuarios registrados. Clan pudo
llevar a cabo algunas reparaciones en la armadura cuando estuvieron en el Fortorthe del pasado
gracias exclusivamente a que Koutarou estaba con ella y le dio permiso.
Pero ahora él tenía una vida de la que ocuparse, de modo que no podía estar todo el tiempo junto a
ella. Así que Ruth decidió registrar a Clan como miembro de la tripulación del Caballero Azul para que
pudiera hacer modificaciones en la armadura.
Clan no estaba segura de por qué Ruth haría tal cosa si no estaba segura de sus verdaderas
intenciones.
—¡¿Quiere decir que le gustaría encargarse del mantenimiento?!
Los ojos de Ruth brillaban. No había ni una sola fibra de su cuerpo que pensara que Clan pudiera
tener intenciones malvadas.
—¡No! ¡Estoy hablando de colarme en el sistema o de colocar trampas a bordo de la nave!
La actitud despreocupada de Ruth le estaba confundiendo. Había sido su enemiga y la de Theia muy
poco tiempo atrás.
—Aaah… ¿por qué haría algo así? ¿Sería para una fiesta sorpresa o algo parecido?
Lo que trataba de expresar Clan parecía que no alcanzaba el entendimiento de Ruth, puesto que se
quedó mirándole con una expresión confundida y parpadeando repetidamente.
—¡Por supuesto que no! ¡Caray! ¡Te estoy preguntando si no te preocupa que vaya a eliminar a
Theiamillis-san para exigir mi derecho al trono!
A Clan le molestaba la falta de inquietud de Ruth. Como resultado, acabó diciendo directamente lo
que había estado insinuando. Por fin Ruth comprendió lo que trataba de decir.
—No, la verdad es que no.
Ruth negó con la cabeza y su pelo corto y arreglado revoloteó en el aire.
—¿Por qué no?
—Porque ahora mismo no deseas convertirte en emperatriz utilizando esos métodos, Clan-sama.
Entonces Ruth colocó sus manos delante de su pecho y sonrió hacia Clan.
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—Pardomshiha…
Después de haber visto de cerca a Alaya, Clan supo lo que significaba ser una princesa y ascender al
trono. Al fin y al cabo, si no era una princesa que el Caballero Azul, o Koutarou, pudiera reconocer,
entonces no era adecuada para ser emperatriz. Por eso Clan planeaba ganar a Theia de forma justa.
No se interpondría en su camino, pero si fuera necesario, le retaría. Si no lo hacía de este modo
jamás podría convertirse en alguien que superase a Alaya.
Ruth también se había dado cuenta de esto. Lo había visto en su comportamiento y en su relación
con Koutarou. Aunque hubiera leído mal su comportamiento, nunca podría equivocarse al observar la
relación entre Clan y Koutarou. Ruth tenía mucha convicción en su propio juicio.
—Clan, piensas demasiado las cosas. ¿No te digo siempre lo mismo?
Koutarou sonrió también junto a Ruth.
—Koutarou…
Cuando lo hizo, la cara de Clan se puso ligeramente roja. No estaba acostumbrada a que los
hombres le hablaran de forma tan amistosa.
—Eres muy astuta, así que no creo que vayas a hacer algo malvado que pudiera dejar pistas detrás,
¿verdad? Tú haces el mal de una forma elegante para que nadie pueda enterarse; no eres del tipo
que haría algo malo como usuaria registrada. Tienes que creer un poco más en ti.
Sin embargo, las palabras de Koutarou invirtieron los sentimientos de Clan en un instante. Su
expresión se transformó en una de odio y su cara se puso aún más roja cuando comenzó a gritar a
Koutarou.
—¡Deja de decir tonterías! ¡Como si alguien que persigue convertirse en la emperatriz de Fortorthe
fuera a hacer esas cosas! Algo así sería~
—Así es. Es exactamente como tú dices.
Koutarou puso su mano sobre la cabeza de Clan antes de que pudiera terminar de decir la frase. Le
acarició la cabeza varias veces como si tratara de calmar a un niño.
—Ah…
—Está bien, no te preocupes. Ruth-san y yo te creemos. Puede que los demás aún no lo hagan, pero
te creerán en algún momento. Theia también.
Koutarou y Ruth sonreían mientras miraban la cara de Clan.
—A-auu…
Esta frase causó que la cara de Clan superara del tono de rojo que tenía antes y bajó la mirada para
escapar de la vergüenza.
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Clan le había hecho esa pregunta a Ruth porque quería saber si de verdad confiaba en ella después
de haber sido enemigas. Pero al final, parecía que esa preocupación no había servido de nada.
Además, Koutarou le había llamado “malvada” con el propósito de hacerle enfadar y que revelase sus
verdaderas intenciones. Clan se dio cuenta y no fue capaz de levantar la cabeza debido al alivio que
sentía y a la vergüenza.
—Clan, tienes que creer más en ti misma.
—…No te mataré por el momento, Koutarou…
Clan masculló esas palabras y colocó las manos frente al pecho. Al hacerlo pudo sentir la alta
temperatura y el ritmo elevado de su corazón.
Daría mi vida por este sentimiento… y pensar que este tipo de emoción estaba oculto dentro de mí…
En el pasado, Clan solo pensaba en los demás como algo que se podía desechar después de haberlo
usado, pero después de salir de su laboratorio por casualidad, aprendió la importancia de esta
cuestión. Clan pensaba que era extraño, pero ahora amaba a otras personas y al mundo, lo cual le
hacía feliz.
—¿Hmm? ¿Qué has dicho?
—No he dicho nada.
Clan se dio la vuelta y les dio la espalda a Koutarou y Ruth. Entonces se dirigió hacia una estantería.
—…Pardomshiha, permíteme ofrecerte una cosa interesante.
—¿Clan-sama?
—Aquí están, tómalas.
En ese momento Clan cogió algo del estante y se lo llevó a Ruth.
Llevaba dos barras metálicas en su mano. Era del mismo tamaño que los testigos que se utilizaban
en las carreras de relevos.
—Estas son… espadas de rayos, ¿correcto?
La espada funcionaba emitiendo un rayo desde el mango; de ahí provenía su nombre. Ruth sabía
eso, pero lo que no podía entender era por qué le había dado las espadas y se quedó mirándole con
una expresión confundida.
—Sí. Como símbolo de nuestra amistad te voy a entregar esto.
Al ver cómo Clan asentía y sonreía, Koutarou le dio unos golpecitos en la cabeza de nuevo.
—Oh… sí que tienes un lado bueno, Clan.
Koutarou sabía perfectamente cuál era la intención de haber hecho ese regalo.

—Auu…
La cara de Clan se volvió roja de nuevo y volvió a apartar la mirada de Koutarou. No estaba
acostumbrada para nada a recibir cumplidos de otras personas.
—¿Qué quieres decir, Maestro?
Ruth no le preguntó a Clan, que se había quedado en silencio, sino a Koutarou. Ella todavía no
entendía el significado de ese ofrecimiento.
—En realidad, estas son las espadas que utilizó Lady Flairhan. Ya sabes, las espadas de luz que
aparecen en la leyenda.
—¡¿De verdad son estas?! ¡¿Es eso cierto?!
En el momento que Ruth escuchó la explicación de Koutarou, sus ojos se abrieron de asombro y se
quedó paralizada por la fascinación. Las dos espadas de rayos que estaban en su mano guardaban
un profundo significado para familia Pardomshiha. Se trataba de las armas de uno de los personajes
que aparecían en la leyenda del Caballero Azul, Flairhan Pardomshiha, y que utilizó en la batalla final
contra el golpe de estado.
—Sí, te lo garantizo.
—Y pensar que existieron de verdad…
Ruth agarraba las espadas con fuerza mientras sus ojos se humedecían.
Las dos espadas de luz que podían atravesar cualquier cosa. Debido a que eran descritas como
espadas mágicas, los historiadores dudaban de su existencia. Pero en realidad sí que existían, y
ahora se encontraban en las manos de Ruth. Se puso a llorar mientras sujetaba las armas de su
ancestro más famoso.
—B-bueno, no es algo que pueda hacerse público, y además no tiene sentido que yo me las quede.
Así que tómalas.
—¡Muchísimas gracias, Clan-sama! ¡Cuidaré muy bien de ellas!
—Q-qué reacción más exagerada, tan solo son espadas de rayos…
Clan volvió a su mesa intentando escapar de las continuas reverencias de Ruth.
—…Hey, Clan, déjame enseñarte algo.
Al ver así a Clan, Koutarou dejó salir una pequeña sonrisa.
—…¿Q-qué?
Clan movió los ojos hacia él. Tenía demasiada vergüenza como para volver su cara hacia Koutarou.
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—Ya no es posible que vuelvas a hacer de villana. ¿De qué clase de persona te diste cuenta que
eras en realidad?
—…¡Eso no es asunto tuyo! ¡Además, siempre me estás llamando malvada!
—Si no lo hago tendré que tratarte como una princesa.
—¡¡Entonces hazlo!!
—¿Lo dices en serio?
—Uuuh… La verdad es que no…
Clan se quedó un poco confundida, se ajustó los lentes y se agarró el dobladillo de su falda.
—Soy tu compañera y colaboradora, y entonces está… umm…
—Clan.
—¿Q-qué?
—Gracias por todo. Eres una gran ayuda.
—¡¿Qué?!
Las palabras de Koutarou hicieron que los ojos de Clan se salieran de sus órbitas.
—Espero que tú también puedas cuidar de mí en el futuro.
—…Uh… auu…
Clan intentó responder, pero le fue imposible formar las palabras. Poco después Clan lo miró a través
de sus lentes con un poco de resentimiento en sus ojos. Y entonces se las arregló para dejar salir
unas cuantas palabras.
—…Dios… En serio, te voy a matar…
Mientras Koutarou miraba los ojos de Clan dijo para sus adentros-
—Sí. Ven y hazlo cuando quieras. ¿Qué te parece un día que Ruth prepare algunos aperitivos?
—Idiota…
Él se encontraba feliz de haber podido reconciliarse con Clan.
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Parte 7
Antes, la habitación en que vivía la chica conocida como Aika Maki estaba vacía.
Solo pensaba quedarse en la cuidad hasta que completara su objetivo, y por eso no se había llevado
consigo más que lo estrictamente necesario. Era una habitación similar a la de un hotel donde
acudirían los hombres de negocios. Y sin ninguna decoración innecesaria, no parecía la habitación de
una chica adolescente.
Sin embargo, después de que comenzase el nuevo año, la habitación de Maki empezó a ser más
acogedora.
Había ropa de colores vivos colgada del tendedero, y cerca de la cama había un tocador que no
estaba el año anterior. En él se encontraban muchos utensilios para maquillarse. Además, la mesita
ahora tenía un mantel a cuadros, y cerca había dos grandes cojines. La pared de cemento estaba
cubierta de pósteres, aparte de otros pequeños cambios.
Ya no volvería a ser la habitación vacía del pasado. Ésta había cambiado en unos cuantos meses, y
aunque seguía siendo bastante sencilla, ya se trataba de una habitación que encajaba más con la de
una adolescente.
—¿Cuál debería probarme ahora…? Estar demasiado expuesta sería muy embarazoso, así que
veamos éste… ¿Pero no pareceré una niña llevando todos esos volantes…?
Maki estaba de pie en su colorida habitación mientras estaba realizando su propia pasarela de moda.
Iba alternando entre la ropa recién comprada y su ropa favorita mientras intentaba decidir lo que iba a
llevar la semana siguiente.
—Si me hago un conjunto con este lazo de color blanco probablemente quedará muy mono, aunque
al mismo tiempo será un poco infantil… pero voy a montar en las atracciones, por lo que si llevo
muchos accesorios puede que se caigan…
—Ropa, bolso, accesorios y maquillaje.
Maki no tenía mucho donde elegir, pero había infinitas combinaciones, por lo que ella trataba de
encontrar la mejor. Debido a ello había pasado mucho tiempo pensando desde que llegó a casa.
—Pero… todas las chicas que rodean a Satomi-kun dejan una fuerte impresión, de modo que debería
elegir algo ostentoso… No, no, no debería hacer lo mismo que ellas…
En realidad, Maki estaba algo triste por tener que salir mañana. El plan consistía en quedar con
algunos compañeros de clase con los que se llevaba bien para visitar un parque de atracciones. El
motivo del despliegue de moda que estaba llevando a cabo en su habitación era que quería mostrarle
su lado lindo a uno de ellos. Quería llamar la atención de esa persona, y que él le hiciera algún
cumplido.
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—Mi ropa interior… debería llevar ropa interior normal… No la va a ver mañana… No, es posible,
dependiendo de la atracción… entonces… debería ponerme estas especiales… ¡Aah, es demasiado
pronto para eso!
Maki se imaginó algo embarazoso, agarró un cojín que estaba cerca y enterró la cara en él. Era
evidente que quería estar con su persona amada, pero como era una principiante en lo concerniente
al amor, no conocía el mejor método para conseguir el resultado deseado. Por eso continuó con la
cara hundida en el cojín; sus preocupaciones eran muy graves.
—…¿Qué estoy haciendo…?
Después de mantenerse de esa forma durante un rato, de repente paró. Miró hacia el techo, aún con
el cojín entre sus brazos.
—…Y pensar que tengo esos sentimientos tan infantiles dentro de mí…
Maki no pudo evitar estar confundida.
Desde que era una niña, había tenido una vida muy estricta y se había visto envuelta en batallas
feroces. Durante ese tiempo solo pensaba en ser mejor que los demás y aprovecharse de ellos. Por
eso había vivido de forma ajena a sentimientos como el amor, hasta el punto de creer que nunca
sería capaz de experimentarlos.
Sin embargo, un encuentro con cierto chico cambió la vida de Maki.
Si estoy con él, estoy segura de que podremos llenar nuestra soledad. Podemos salvarnos…
Su intercambio con el chico despertó ese tipo de sentimientos en ella. Y en el momento que
comprendió sus propias emociones, su entorno cambió drásticamente. Todo a su alrededor parecía
de color de rosa; todo lo que hacía era divertido. Tener a alguien que le apoyara y ella a alguien a
quien apoyar hizo que su vida fuera más animada. Era el primer atisbo de esperanza que había en su
vida.
—…Yo… podría morir por el bien de Satomi-kun… y eso que antes pensaba que solo los tontos
daban su vida por otros…
Maki había encontrado valor a su propia vida por primera vez. Era la primera vez que deseaba que
sus días continuasen igual para siempre. Por supuesto, como había sido secuestrada en algunas
batallas durante su niñez, llegar a sentir esto le llevó bastante tiempo. Además intentaba huir de ellos
con diversas excusas, como diciendo que era necesario para su misión. Pero desde entonces sus
emociones habían madurado hasta que ya no pudo seguir negándolas.
Pero esos sentimientos le desviaban de los objetivos de Darkness Rainbow, del cual formaba parte.
El estilo de Darkness Rainbow consistía en cumplir tus propios deseos haciendo uso de los poderes
mágicos. Sin embargo, Maki no quería forzar su deseo a través del poder de la magia, lo único que
quería era continuar viviendo como lo había hecho estos días. Eso implicaba que su propia identidad
de Dark Navy se estaba perdiendo, pero ella ya no se daba cuenta.
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—Vale, vamos a hacerlo. ¡Tengo que conseguir la atención de Satomi-kun de algún modo!
Se levantó tirando el cojín al suelo y miró de nuevo a la ropa.
Maki vivía sus días de esta forma, como una chica normal, sin saber qué significaban realmente sus
acciones.
—…Parece que te estás integrando bien, Maki.
Pero el momento en que esos días iban a terminar llegó por fin. Se acabaron de forma tan repentina
que como cuando llegaron. Y lo que le hizo saber a Maki el fin de estos días fue la voz de una
persona que conocía muy bien.
—Incluso te has vuelto más femenina durante el tiempo que no te he visto.
Cuando Maki se giró rápidamente en la dirección de la que provenía la voz, pudo ver a una mujer con
una túnica de color añil muy parecida a la suya.
—¡¿Maya-sama?!
Se trataba de la anterior Dark Navy, la maestra de Maki.
Parte 8
Maya resultó herida en una batalla que tuvo contra Nana hacía varios años, y tuvo que permitir a su
discípula que le sucediera.
Aunque la herida que había recibido no era fatal, se trataba de una bastante seria que le hizo perder
algunas partes de su cuerpo. Como resultado, Maya fue reducida a un estado en que ni siquiera
podía caminar, por lo que ya no podía seguir luchando. Evidentemente, además de la pérdida de
varios miembros, también perdió una gran parte de sus poderes mágicos. Por eso su vida como
soldado tuvo que terminar.
—¡Maya-sama, ¿te encuentras bien?!
—Sí, he encontrado a un doctor magnífico.
Maya ahora se encontraba de pie frente a Maki utilizando sus propias piernas. Se consiguió colar en
la habitación de Maki y permaneció escondida hasta este momento, lo que significaba que había
recuperado su vida de soldado. Maki se encontraba sin habla debido a la sorpresa.
—Dicho esto, todavía no me he recuperado del todo, así que como parte de mi rehabilitación he
venido para animarte el día.
Maya cerró el puño de su mano derecha mientras hablaba delante de Maki.
Increíble… qué brazo artificial más elaborado. ¿Dónde lo…?
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Maki sostuvo la respiración cuando vio el brazo derecho de Maya.
Perdió su brazo original durante la batalla con Nana, por lo que la única explicación era que este
brazo tenía que ser artificial. Sin embargo estaba fabricado de forma espléndida, haciendo difícil
discernir solo con mirarlo si era artificial o no. Su textura era casi exactamente igual a la del resto del
cuerpo, y solo unas pequeñas líneas y marcas en él probaban que era artificial. Pero decir que solo
era un tatuaje bastaría para convencer a la gente. Además sus movimientos eran muy naturales,
como los de un brazo de verdad. Incluso tenía las mismas limitaciones de movimiento que se podían
encontrar en uno real.
Un brazo artificial tan elaborado como éste no podía haber sido fabricado en Folsaria. Se podía decir
lo mismo de la ciencia moderna de Japón. Por eso Maki pensaba que Maya debía tener un
cooperador muy especial.
—También vengo a alardear de mi aspecto rejuvenecido.
—Maya-sama…
También se fabricaron otros miembros artificiales de la misma forma que su brazo. Su piel, que había
sido quemada en su mayoría, se había reemplazado con un material sintético. Como resultado, Maya
parecía que había rejuvenecido más de diez años. Ella era más de una década mayor que Maki, pero
ahora parecía que podían ser hermanas.
—Pero no tienes que preocuparte. No tengo ninguna intención de recuperar el título de Dark Navy.
Desgraciadamente, mis habilidades mágicas siguen igual.
El único inconveniente de su cuerpo artificial era que no se le podía incluir poderes mágicos. Los
magos concentraban su poder en una parte de su cuerpo para poder realizar encantamientos. Pero
un cuerpo artificial no tiene la capacidad de acumular poder mágico. Aunque fue posible sustituir su
cuerpo, no se pudo conseguir lo mismo con la magia. Debido a esto, los poderes mágicos de Maya
ahora estaban al mismo nivel de un mago normal. No tenía el poder necesario para ser una líder de
Darkness Rainbow.
—No, eso no me preocupa… Me alegro de verte bien, Maya-sama.
Maya era la maestra de Maki. Ver a su mentora en buenas condiciones de salud le ponía contenta, y
naturalmente mostró una sonrisa.
—…Has cambiado, Maki. La Maki del pasado habría sido más cautelosa… ¿puede deberse a la
confianza de haberte hecho más fuerte?
Al ver a Maki de esa manera, Maya sonrió contenta. Pero Maki, al contrario que su maestra, se quedó
congelada al ver su expresión.
¡Oh no, he pasado demasiado tiempo junto a Satomi-kun…!
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Maki había empezado a vivir esos días felizmente gracias a que descubrió sus propios sentimientos.
Ya no volvería a hacer daño a los demás ni dudar de sus intenciones; ahora ya no tenía una vida
llena de hostilidad, sino de amistad y amor.
Sin embargo, la Dark Navy original no era así. No solo era hostil hacia las chicas mágicas de
Rainbow Heart, sino que además tenía luchas de poder con otros miembros de Darkness Rainbow.
Su día a día estaba repleto de malicia y hostilidad. Pasar su vida de este modo provocó que su
corazón se cerrase a otras cosas, y la Maki del pasado, la chica mágica Dark Navy, tuvo un corazón
tan frío y cerrado como el suyo.
¡Será mejor asegurarse de que no me relacione con Satomi-kun o estará en peligro!
Al recordar el cambio que había dado su vida, Maki acumuló rápidamente los sentimientos negativos
que había en su interior. Ya no quedaba mucha maldad dentro de ella, pero para bien o para mal,
tuvo una sensación de peligro y ansiedad. Consiguió que esos sentimientos llenaran su corazón al
imaginarse a la persona que amaba en peligro.
—…Ha pasado bastante tiempo desde que empecé a llamarme Dark Navy. No puedo seguir siendo
tu pobre discípula toda la vida.
Esos sentimientos malignos apenas le permitieron crear una máscara de Dark Navy.
—Eso es cierto. Discúlpame, Dark Navy.
Afortunadamente, Maya no sospechó nada.
Darkness Rainbow era un grupo de personas sin escrúpulos para empezar, e incluso si alguien
mostraba un cambio, uno podría pensar que lo hacía con motivo de una misión o algo similar. Maya
había advertido un pequeño cambio en Maki, pero creía que solo era debido a sus objetivos en este
lugar. O podría ser una conspiración para hacer uso de ella; de cualquier forma, pensaba que era
algo completamente normal.
En Darkness Rainbow las personas utilizaban a otras o eran utilizadas. Los lazos entre una maestra y
su discípula no significaban mucho más que eso.
—No, no es necesario disculparse…
Maki sonrió inocentemente, pero en realidad estaba enormemente impactada.
…Hace muy poco tiempo yo era así…
Maki pudo ver parte de su pasado en Maya. Vio a alguien que no le interesaba crear lazos con nadie
y solo pensaba en utilizar a los demás. Al verlo, Maki no pudo evitar sentir miedo de que su persona
amada pudiera ser atacada por su maestra. Esa imagen le atormentaba increíblemente.
Tengo que protegerlo… Debo proteger a Satomi-kun de mi propia oscuridad…
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Esta ciudad había cambiado mucho a Maki, pero la oscuridad que una vez llevó en su interior se
estaba presentando en este momento frente a ella en forma de Maya. Ahora su amado se encontraba
expuesto a esta amenaza, y esto le producía a Maki un dolor insoportable.
Parte 9
Maya no fue la única persona de Folsaria que hizo una visita a Maki. Las otras dos aparecieron en su
habitación cuando terminaron los saludos entre Maki y Maya. Ellas también llevaban un vestido de
chica mágica parecido al de Maki, pero los colores eran distintos: rojo oscuro y verde oscuro. Eran
aliadas de Maki, y se llamaban Dark Crimson y Dark Green.
—Maki, te has vuelto muy femenina en el poco tiempo que hemos estado sin vernos.
La chica del vestido rojo, Dark Crimson, miró la ropa de Maki esparcida por toda la habitación y
sonrió.
Dark Crimson tenía una personalidad activa e intransigente. Su único deseo era hacerse más fuerte y
luchar contra enemigos poderosos. Tenía la mente de una luchadora de artes marciales; se esforzaba
por convertirse en la más fuerte de las chicas mágicas y entrenaba duro noche y día. Su especialidad
era la magia ofensiva de tipo energía.
Debido a su personalidad no se preocupaba demasiado de intentar ser femenina. Dark Crimson no se
ponía maquillaje y su pelo estaba desaliñado, moviéndose como si fueran llamas. Además eliminó las
partes del vestido que le dificultaban el movimiento, por lo que su diseño era diferente. Era una chica
pulcra, pero no muy femenina. Dark Crimson era ese tipo de chica.
Ella sentía una sensación de cercanía hacia Maki porque carecía de feminidad casi tanto como ella.
Maki odiaba aparentar lo que era en realidad, así que nunca llevaba maquillaje o ropa muy elegante,
pero ahora había cambiado, y para Dark Crimson eso era una buena excusa para burlarse.
—Solo lo hago por necesidad.
Maki frunció el ceño al decir eso. Como ella odiaba mentir dijo la verdad. Para la Maki del presente
era necesario ser femenina.
—Bueno, me lo imagino. Es imposible que Maki haga esto porque quiera en realidad… Pero, solo de
pensarlo me hace reír.
Sin embargo, Dark Crimson lo interpretó de forma distinta a Maki. No creía que quisiera ser femenina,
así que debía de estar haciéndolo de mala gana debido a una misión.
—Si quieres reírte de mí, entonces adelante.
—E-entonces te tomaré la palabra. ¡Ajajajaja!
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Por supuesto, Maki no trató de corregir el malentendido. No había razones para revelar la verdad y
arruinar su plan. Pero como realmente no lo estaba haciendo a regañadientes, no se sentía muy
molesta.
Entiendo cómo te sientes, Crimson… Incluso yo misma lo encuentro divertido…
De hecho, Maki estaba contenta de que Dark Crimson le hubiera malinterpretado. Mientras mantenía
una expresión de molestia, al mismo tiempo estaba aliviada de que Dark Crimson estuviera dejando
ese tema tan peligroso.
—Por cierto, Green, ¿qué os ha traído aquí?
Maki dejó que Dark Crimson siguiera riéndose y se dirigió a Dark Green, que estaba a su lado.
La chica que llevaba el vestido de color verde era la más baja de las siete líderes de Darkness
Rainbow. Como se encontraba al lado de Dark Crimson, la más alta de las siete, había más de una
cabeza de diferencia entre ellas.
—…Acabamos nuestros últimos trabajos al mismo tiempo que Maya-san se recuperó, de modo que
vinimos a echar un vistazo a su estado.
Dark Green respondió de una manera muy formal mientras se ajustaba los lentes. No solo se trataba
de su altura, sino que incluso su personalidad era contraria a la de Dark Crimson. Sus especialidades
también eran opuestas, ya que ella se centraba en la adivinación y las ilusiones. Era una maga
experta en recopilar información y en infiltrarse.
—Ya dije que estaba bien sola.
Las palabras de Dark Green hicieron que Maya dejara caer los hombros. A Maya no le gustaba oír
que necesitaba protección, como persona orgullosa y confiada que era, aunque hacía solo muy poco
tiempo que se había recuperado.
—Yo también creo en las habilidades de Maya-san, pero no creo tanto en ese cuerpo nuevo.
—Estoy de acuerdo con eso.
Dejando a Maya a un lado, no era fácil depositar su confianza en una tecnología que sustituía partes
de su cuerpo. Incluso la propia Maya pensaba lo mismo, y no intentó protestar.
—…Y entonces las tres vinimos juntas. En esta ocasión nuestro objetivo es vigilar los alrededores de
ese poder mágico para poder realizar nuestro ataque definitivo y, si es posible, apoderarnos de él.
Darkness Rainbow estaba tras el poder mágico que albergaba el apartamento 106. Su prioridad era
reclamar ese poder, pero en realidad solo lo querían utilizar como un medio para lograr su objetivo
principal, que era destruir a Rainbow Heart.
Para conseguirlo, Crimson y Green habían recibido misiones diferentes. Y debido a una coincidencia,
Maya había vuelto al servicio con un cuerpo nuevo justo en el momento que ellas terminaron sus
misiones anteriores, de forma que llegaron juntas a la ciudad Kitsushouharukaze.
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Su batalla más importante, la batalla decisiva contra Rainbow Heart, aún estaba lejos de comenzar.
Si eran capaces de obtener el poder mágico concentrado, su posición en la lucha sería más
aventajada. Y para ello necesitaban la ayuda de Maki.
—¿Y qué pasa con las otras cuatro?
—Purple-san está trabajando en contener a Rainbow Heart. Yellow-san está fabricando un arma
mientras se prepara para la batalla. Blue-san sigue ocupada entrenando a su discípula, y Orange-san
está ayudándola.
—…Así que ya casi estamos listas…
Hace un año, en su batalla contra Rainbow Nana, cinco de las siete líderes de Darkness Rainbow
recibieron heridas graves. Como resultado, Crimson, Orange y Yellow necesitaron un tratamiento a
largo plazo, mientras que Blue y Green tuvieron que retirarse y entregar sus títulos a sus discípulas.
Por eso la Green que estaba frente a Maki era una persona diferente a la Green de hacía un año.
Sin embargo, su situación había mejorado durante ese año y ahora habían empezado a tomar
acciones de nuevo. Como había dicho Maki, la batalla decisiva contra Rainbow Heart estaba próxima,
y la batalla preliminar sería la de conseguir el poder mágico del apartamento 106.
—Es obvio que cualquiera de los bandos que controle este poder mágico durante la batalla final
tendrá mucha ventaja. De modo que debemos empezar por aquí…
Maki murmuró esas palabras con una expresión seria cuando comprendió la situación.
Tengo que mantener a Satomi-kun lejos de esta batalla…
Había una cantidad masiva de poder mágico en el apartamento 106. Estaba en una liga distinta
cuando se comparaba con otros artefactos y objetos mágicos que Maki y las demás habían
conseguido reunir. Se sospechaba que estaba relacionado con la Signaltine y la Enciclopedia, pero
Maki sentía algo que le hacía dudar de ello. Y en el centro de todo aquello se encontraba su amado.
Si no intervenía en esta situación era evidente que su amado formaría parte del conflicto, y por eso
Maki estaba pensando en formas de evitarlo.
—Lo ideal sería obtenerlo en este momento, pero si ocurre lo peor, tendríamos que sellarlo antes de
la batalla decisiva.
Maya continuó por donde Maki lo había dejado. La prioridad absoluta de Darkness Rainbow era
asegurarse de que Rainbow Heart no utilizara este poder mágico. Conseguir el poder era algo
secundario.
—Entonces volemos el edificio que encierra el poder. Si eliminamos los alrededores ellas tampoco
podrán hacer ningún movimiento.
36
Crimson propuso un plan inhumano al oír las palabras de Maya. El plan consistía en destruir la Casa
Corona para que ninguno de los bandos pudiera utilizar el poder mágico. Era una ley no escrita que
los magos debían ocultar su poder a la sociedad mientras se encontraban en la Tierra; sería
imposible eliminar el edificio en secreto. La idea de Crimson era simple y poco estudiada, pero
bastante efectiva.
—No podemos hacer eso.
Pero Maki rechazó inmediatamente este plan.
—¿Por qué?
Crimson estaba molesta porque confiaba plenamente en su plan. Maki prosiguió para intentar
convencerla.
—Entonces nosotras tampoco podremos utilizar el poder. Y además está el problema de que puedan
reconstruir el edificio; podemos pensar en volarlo por los aires más tarde.
No tenía sentido destruir el edificio si luego lo volvían a construir antes de la batalla decisiva. Ocurría
lo mismo si sellaban el poder mágico, porque si lo hacían, debería ser justo antes del enfrentamiento
final. En ese momento deberían centrarse en conseguir el poder.
—Así de sencillo…
Crimson frunció el ceño al oír las palabras de Maki. Odiaba las complicaciones, pero como
comprendía lo que quería decir Maki, no dijo nada más.
—Green, ¿tú qué opinas?
En cambio, Crimson le pidió su opinión a Green. Green era las más tranquila e inteligente de las
cuatro chicas que había en la habitación. Por eso Crimson se disponía a seguir su decisión.
—Mmm… Para no desaprovechar todo el esfuerzo que Navy-san ha hecho hasta ahora, no vamos a
volar ningún edificio esta vez.
Green inclinó ligeramente la cabeza y señaló a la ropa que había por toda la habitación.
—Bien, de acuerdo.
Crimson se rindió fácilmente cuando Green apoyó la opinión de Maki. Para empezar no era muy
buena discutiendo, y además estaba satisfecha de poder luchar contra enemigos poderosos.
Gracias, Green…
Si la Casa Corona volaba por los aires, sus residentes no podrían escapar ilesos. Y como Maki quería
proteger a uno de ellos, agradecía a Green que se hubiese puesto de acuerdo con ella.
—…Y Maki, ¿qué hay de ese chico en cuestión?
37
Crimson era muy impaciente, y entonces prosiguió discutiendo el plan. Maki respondió a su pregunta
mientras se llenaba de alivio.
—Nuestra relación va bien. Estoy segura de que piensa en mí como una buena amiga.
—Mmm, has trabajado duro para ser alguien que odia relacionarse con los demás.
—…Gracias.
—Maki, ¿podrías llevarte a ese chico a otro sitio?
Maya intervino en ese momento. Había oído noticias del chico que utilizaba un artefacto muy
poderoso. Sería mejor si se unía a su causa, pero si no, tendrían que separarlo del poder mágico.
Sacar de la lucha al oponente más complicado de derrotar era una práctica común.
Y si echaban una mirada atrás a todo lo que había ocurrido, daba la impresión de que el artefacto que
tenía utilizaba la magia del apartamento. Dado esto, parecía inevitable mantenerlo al margen hasta
que no consiguieran el control del poder mágico.
—Yo no fui la que lo planeó, pero en realidad he quedado mañana para salir con él.
—Entonces intenta retenerlo todo el tiempo que puedas. La verdad es que estoy interesada en él, así
que quiero conocerlo, pero tengo cosas más importantes de las que ocuparme.
Maya sonrió mientras insinuaba algo.
Maya-sama va tras Yurika…
Maya planeaba eliminar a la archimaga de Rainbow Heart, Yurika, mientras Maki se ocupaba de
mantener alejado al chico.
Maki se dio cuenta de las intenciones de su maestra al ver su sonrisa y asintió con firmeza.
—Entendido.
Maki no tenía objeciones, ya que las cosas se estaban desarrollando de una forma ideal para ella.
Puedo proteger a Satomi-kun si lo hacen mañana…
La persona que Maki trataba de proteger y la persona que Maya consideraba peligrosa eran la
misma. Maki no solo quería proteger a Koutarou, sino que además quería alejarlo de cualquier mal.
Él no está acostumbrado a luchar. No debería hacerlo…
El chico tenía talento peleando, y el arma que utilizaba era muy poderosa, pero eso no significaba
que ese tipo de vida encajara con él. Maki creía que él era el tipo de persona que se hacía daño así
mismo cada vez que lo hacía a los demás, y entonces algún día ya no podrá aguantar más ese dolor
y se encontrará con un final triste.
38
Por eso Maki quería alejarlo de la batalla. Ella amaba al chico de la forma que era en este momento.
Él no era ni un soldado ni un héroe, solo un chico normal con una vida un poco peculiar. Pero Maki
amaba al chico que soportaba la misma soledad que ella; lo quería más que a nada.
—¿No sería peligroso si solo va Navy-san? El artefacto de la persona en cuestión supuestamente es
muy poderoso…
Green arrugó la frente. Maki no había asumido la ofensiva porque la persona en cuestión era
demasiado fuerte. Por ese motivo, dejar sola a Maki con él podría ser un gran riesgo.
—Estaré bien, Green. He estado trabajando en esto mucho tiempo.
Maki no tenía intenciones de pelear contra el chico. Tampoco pensaba que él le atacaría. No veía
ningún peligro yendo sola, pero decir que estaría bien no fue suficiente para satisfacer a Green.
—Pero si la situación desemboca en una pelea no serás capaz de defenderte~¿Oh?
Mientras hablaba, Green se dio cuenta de algo y puso una expresión de asombro. Entonces sonrió
después de mirar a Maki por un momento.
—…Ya veo, así que se trata de eso.
—¿Eh?
Maki no podía seguir lo que Green quería decir, así que mostró una expresión confundida.
—Navy-san, has hecho un trato con un diablo o algo parecido, ¿no? Por eso no te ocurrirá nada si
vas sola… Ya lo he entendido.
Green parecía satisfecha y asintió, en contraste con Maki.
Un mago podía ver el poder mágico que rodeaba a las personas. Green, que estaba especializada en
adivinación y recopilación de información, era excepcionalmente buena con eso. Debido a ello, pudo
ver la magia escondida que los magos normales habrían pasado por alto.
Green pudo ver un tipo especial de magia en el interior de Maki. Se trataba del tipo que obligaba a
dos seres con inteligencia a ayudarse entre sí.
Para los magos, esto se llamaba un contrato o un acuerdo, y principalmente había dos razones para
utilizarlo. Una era contratar a un demonio y que éste sirviese al mago, la más común. La otra se
usaba cuando se hacía un trato con un ser de una existencia superior al mago. En él se especificaban
las condiciones acordadas.
Cuando se hacía un contrato con seres poderosos, se tendía a acordar condiciones muy complejas. Y
Green había descubierto un contrato muy complejo dentro de Maki. Por eso Green asumió que Maki
había hecho un trato con un demonio, uno de un nivel muy alto.
—¿Qué…?
Maki se había quedado sin palabras.
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¿Un contrato? Eso no tiene ningún… para empezar, ¿con quién? ¿Cuándo?
Maki no tenía ningún recuerdo de haber hecho un contrato con nadie, así que estaba confundida por
lo que Green había señalado hasta el punto de pensar que estaba bromeando.
—Y Green, ¿qué clase de contrato?
Crimson se hizo hueco en la conversación mientras Maki se encontraba intrigada por la situación.
Si Maki había hecho un contrato con alguien significaría que había recibido un aumento de poder.
Esto era un tema interesante para Crimson, que valoraba el poder por encima de todo lo demás.
—Es un contrato equitativo y continuado con una conexión mental entre ambas partes… y no hay
límites en la asistencia mutua. Es casi como si fueran la misma persona. Un contrato muy relevante…
—Maki… ¿piensas casarte con ese demonio o algo por el estilo?
Al escuchar los detalles sobre el contrato de Maki, Crimson mostró una expresión de incredulidad y
empezó a reír. El contrato era mucho más fuerte y complejo de lo que se había imaginado.
Simplemente, se trataba de un contrato que ligaba sus corazones y revelaba la presencia del otro;
hasta que la muerte se lo impidiera, continuarían protegiéndose el uno al otro. Era un contrato de
tanta importancia que Crimson no pudo evitar reírse y compararlo con un matrimonio. Debido a la
naturaleza del contrato, significaba que debía haberlo hecho con alguien muy poderoso. Crimson se
pudo imaginar cuánto había incrementado su poder gracias a este trato, y en ese sentido no pudo
parar de reír.
¿Casarse…?
Cuando Green mencionó esa palabra, apareció un chico en la mente de Maki.
—Ah…
Entonces Maki se dio cuenta de que había una persona que encajaba con la descripción que había
dado Green del contrato. Eso hizo que temblara.
Pero… eso es… imposible…
Si eso era cierto, todo lo que Maki creía sería falso.
—¿Qué clase de tío es? Cuéntanos, Maki.
Crimson estaba interesada en el cambio de actitud de Maki, de modo que se acercó a ella y le obligó
a contar más sobre esa persona. Crimson pensaba que había recibido un incremento de poder, así
que no había ninguna intención oculta tras su pregunta.
—E-eso es…
—Déjala, Crimson. Aunque seamos aliadas, investigar las habilidades de las demás está en contra de
las reglas.
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Maki había sido incapaz de contestar y sintió que su cara se estaba volviendo pálida. Entonces su
maestra, Maya, le echó una mano.
La regla decía que los miembros de Darkness Rainbow no debían dar cuentas de las acciones que
tomaban, y obligar a Maki a revelar su contrato era una violación de esta regla.
—…Aaah… por fin habíamos tocado un tema interesante…
Crimson retrocedió rápidamente. Suspiró con pesar, pero enseguida lo dejó estar. Crimson solo
quería saber un poco acerca de la criatura con quien Maki había hecho un trato, pero era cierto que
eso pondría a Maki en desventaja. Así que Crimson pensó que las palabras de Maya eran
justificables.
—Green, tú también.
—Sí, Maya-san. Y perdóname, Navy-san…
Green hizo una reverencia con la cabeza educadamente y se disculpó por revelar que Maki había
realizado un contrato.
—…No, no pasa nada…
Maki les perdonó, pero su mente se encontraba en otro lugar.
—S-Satomi-kun, yo… yo…
Su cuerpo temblaba mientras un malestar le invadía el corazón.
Hacía solo unos minutos, Maki estaba saltando de alegría mientras intentaba elegir la ropa que se iba
a poner mañana.
Yo… pero qué… son estos sentimientos…
Sin embargo, ahora ya no había alegría en su interior. La soledad y la desesperación que habían
desaparecido comenzaron a invadirle de nuevo.
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Una Tarde en el Apartamento 106
Parte 1
Viernes, 23 de abril
Ruth y Koutarou iban caminando cogidos del brazo. El espacio que había entre los dos era casi
inexistente. De esta forma recorrieron la zona residencial mientras la luz del atardecer los envolvía.
Iban de vuelta a la Casa Corona después de salir de la nave de Clan.
—Maestro, ahora ya va haciendo más calor, ¿no?
Ruth sonreía con la cabeza apoyada en el hombro de Koutarou. Estaba mirando la primera estrella
del cielo; pronto estarían en verano. El calendario estaba sobrepasando la primavera, y ahora las
noches duraban menos.
—Si hace calor, ¿entonces por qué no nos separamos un poco?
—Dios… siempre trata de separarnos, Maestro.
—…Perdón. No estoy acostumbrado a estas cosas…
Ruth se dirigía a Koutarou como “maestro” cuando estaban solos. En los últimos tiempos también
había empezado a cogerle del brazo. Lo hacían porque ella quería.
—Creo que tengo el derecho de pegarme a ti de vez en cuando.
—Ruth-san, tú siempre eres tan diligente y seria, así que… es un poco embarazoso…
—Fufufu, por favor, ve acostumbrándote. Normalmente el maestro tiene derecho de hacer
libremente lo que quiera con mi cuerpo y mi mente…
Ruth sentía que ella era la única que echaba de menos el contacto físico con Koutarou.
Sanae se había estado colgando de Koutarou desde que era un fantasma, y continuó haciéndolo
después de recuperar su cuerpo. La relación con Theia era tensa, tanto en el pasado como en el
presente. Yurika vivía su vida tan descuidadamente que Koutarou tenía que ir detrás de ella
constantemente. Y Kiriha solo vivía para gastarle bromas.
Si se miraba de esta forma, Ruth echaba de menos el contacto físico con él debido a su
personalidad seria. Se encontraba molesta por ello, y al menos quería pegarse a él mientras
estuviesen a solas. Si Koutarou le rechazaba sentiría que ella era la única a quien no le permitía
acercarse, por lo que no tenía más remedio que aceptar sus deseos.
—Pero… si en el fondo no te gusta… por favor dímelo… no es mi intención molestarte…
Solo con decir esas palabras fue suficiente para que la sonrisa de Ruth desapareciera. En realidad
no quería incomodar a Koutarou.
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—Aunque no me gustara, eso no significaría que me fuera a molestar.
Koutarou en cambio, empezó a sonreír mientras hablaba.
Una persona normal probablemente podría hacer esto sin oponer resistencia…
Gracias a las chicas de su alrededor, Koutarou se había dado cuenta de las carencias psicológicas
que tenía.
Koutarou no esperaba mucho de los demás; por eso trató inconscientemente de apartar su brazo del
de Ruth. Dicho de otra forma, no esperaba tener una relación profunda con nadie.
Pero él pensaba que eso no debería ser así. Cambiar su personalidad de un día para otro era una
tarea difícil, pero tenía que conseguirlo, aunque fuese poco a poco.
—Entonces… esperaré un poco.
—¿Eh?
—Su alteza y yo siempre te esperaremos. Hasta el día en que el maestro pueda aceptarnos…
Cuando Ruth dijo eso aún apoyada sobre el hombro de Koutarou, puso más fuerza en el brazo que
estaba unido al de él. Koutarou no podía ver su expresión, pero el calor que producía el brazo de
Ruth le transmitió sus sentimientos más profundos.
—¿Por qué llegar tan lejos…?
—Porque… queremos salvarte y que todos seamos felices.
Si Koutarou solo hubiese sido el Caballero Azul de la leyenda, Ruth seguramente no le querría tanto
como ahora.
Quería a Koutarou porque no era perfecto, porque no solo era ella la protegida, sino que también
podía protegerlo a él.
—…Creo que eso es el amor.
Ruth miró hacia Koutarou directamente a los ojos. Mientras lo hacía, la suave luz que se reflejaba en
sus ojos alcanzó directamente el corazón de Koutarou. Entonces la luz destruyó una parte de su
corazón que él creía invulnerable.
—…Ruth-san.
Koutarou habló con el corazón, que ahora era un poco más ligero.
—No quiero que cuentes esto a nadie, pero…
—Sí, Maestro.
Ruth asintió con calma sin cambiar su expresión.
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—Hay momentos en los que… creo que tú y las demás sois ángeles o algo parecido.
Esos eran los verdaderos sentimientos de Koutarou. La mayor gratitud que jamás había mostrado se
dirigía a las chicas que lo habían tratado tan bien a pesar de sus muchos fallos.
—Te equivocas, Maestro.
Pero Ruth negó con la cabeza al escuchar esas palabras. Sus ojos permanecían tan apacibles como
antes.
—Solo somos humanas. Porque… si de verdad fuésemos ángeles nunca nos podríamos enamorar
de alguien, ¿no crees?
—Ru…
Koutarou se había quedado sin palabras al escuchar la frase de Ruth.
—…Solo somos humanas normales y corrientes que te quieren y necesitan ser queridas.
—…
Al final, Koutarou no fue capaz de pronunciar ninguna palabra.
Son las cosas como ésta las que os hacen parecer ángeles…
Mientras los dulces ojos de Ruth seguían fijados en él, lo único que podía hacer era murmurar en su
cabeza.
Parte 2
Cuando Koutarou y Ruth llegaron a la Casa Corona fueron recibidos por una extraña escena. Al
verla, los dos abrieron mucho los ojos debido a la sorpresa.
—¡¿Kiaaa?!
—¡¿Sanae?!
Era la imagen de Sanae tirada en el suelo frente a la puerta del apartamento 106. Estaba tumbada
en el suelo con la cara apoyada contra la puerta, como si hubiese intentado atravesarla con la
cabeza.
—No pasa nada, Ruth-san. Esto es algo normal.
Koutarou tocó la cabeza de Ruth cuando ella gritó y la rodeó con su brazo. Entonces Ruth miró
hacia él tímidamente. Se estaban formando lágrimas en sus ojos.
—…N-no puedo acostumbrarme a esto, no importa cuántas veces lo vea…

—La verdad es que esta Sanae… Se lo he dicho muchas veces…
Después de haber comprendido la situación, Ruth se sintió aliviada y se soltó del brazo de Koutarou.
Se acercó a Sanae sin escuchar sus quejas.
—Eh.
Sanae estaba inconsciente, y su cuerpo parecía inerte. Debido a esto Koutarou tuvo problemas para
levantarla.
—Maestro.
Ruth abrió la puerta a Koutarou.
—Gracias.
Koutarou entró en el apartamento llevando a Sanae. Al hacerlo pudo oír el ruido de la televisión.
Alguien había llegado antes que ellos y ahora estaba viendo la tele.
—Pero si es…
Koutarou se dirigió a la habitación sintiendo que le faltaban algunas fuerzas. Cuando entró en ella
fue recibido con la imagen de la magnífica transformación de una chica mágica en la tele y la
espalda de un fantasma.
—¡La chica mágica del amor y el valor! ¡Love Love Heart! ¡Por fin ha llegado!
—¡No me digas eso!
Koutarou golpeó la parte de atrás de la cabeza del fantasma, que era Sanae.
—Auu… Ah, bienvenido a casa, Koutarou.
La fantasma Sanae pulsó el botón de apagado del control remoto y se giró hacia Koutarou. La chica
mágica que estaba saliendo en la televisión desapareció. Sanae estaba viendo los episodios de una
serie sobre una chica mágica que se había saltado cuando perdió sus recuerdos, pero que Yurika
había grabado para ella.
—Sanae, ¿cuántas veces te lo tengo que decir? No dejes tu cuerpo tirado por ahí.
—Ah, tienes razón.
Entonces Sanae se dio cuenta de que había escapado de su propio cuerpo y se sonrojó un poco
mientras se disculpaba.
—Lo siento, Koutarou. Todavía no me he quitado mis viejas costumbres…
Sanae había recuperado su cuerpo, pero cuando intentó atravesar la puerta como cuando era un
fantasma se dejó su cuerpo fuera.
—Si los vecinos vieran tu cuerpo así se formará un escándalo.
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—Lo entiendo, tendré más cuidado.
Sanae no lo había hecho a propósito, pero reflexionó obedientemente sobre sus actos. Ella era la
única que tendría problemas si nadie podía quedarse en el apartamento porque había ocurrido un
incidente.
—Entonces está bien… Toma tu cuerpo.
Koutarou le entregó a la forma espiritual de Sanae el cuerpo que había estado llevando encima. Sin
embargo, ella negó con la cabeza y apuntó a la pared de la ventana.
—No lo necesito. Déjalo por ahí; me lo pondré más tarde.
—Tienes que llevarlo ahora. Estás ocupando el espacio de dos y molestando a los demás.
—¡Caray, ¿cómo puedes decir que este bulto adorable llamada Sanae-chan molesta?! ¡¿No es algo
bueno tener dos yo?
—Con una está bien. La habitación ya es bastante pequeña de por sí.
—Pero si me lo pongo ahora me dolerá la cabeza.
Sanae señaló a la frente de su cuerpo. Estaba hinchada y roja, y parecía bastante dolorida.
—…Ah, Dios.
También a Koutarou le parecía que debía doler, así que llevó el cuerpo hasta la pared mientras
seguía protestando.
—¡Eso es!
A Sanae se le ocurrió una idea y dio una palmada.
—¡Como agradecimiento puedes tocar mis tetas! Te perdonaré por ello.
—¡Como si fuera a hacer eso!
Sanae pensaba que era una idea brillante, pero Koutarou la rechazó al instante.
—Ya, claro. Sabes que quieres tocarlas~ Koutarou-chan~, no tienes porqué reprimirte~
—¿Dónde está la gracia de tocar a alguien sin nada en su interior?
—…¿Es así como lo ves?
—No sé lo que pensarán los demás, pero yo sí que lo veo de ese modo. Si no llevas puesto el
cuerpo de Sanae-chan no hay mucha diferencia con tocar una muñeca.
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La personalidad de Sanae aún no se había fusionado del todo. La personalidad de su forma
fantasmal aparecía cuando se encontraba con Koutarou y las demás, pero cuando no estaba con
ellos salía a la superficie la personalidad de la Sanae-chan del hospital. Y cuando ninguna estaba
dentro de su cuerpo no era muy diferente de una muñeca.
—Mmm… creo que acabo de aprender algo nuevo.
—Entonces póntelo.
—Ni hablar. Me dolerá la cabeza.
—Vale, vale.
Koutarou colocó el cuerpo de Sanae apoyado en la pared mientras sonreía irónicamente. Después
le colocó en condiciones la ropa, que estaba desarreglada.
—Gracias, Koutarou.
—Será mejor que te lo pongas dentro de un rato.
—Vale.
Sanae asintió enérgicamente y miró de nuevo al televisor para seguir viendo su anime.
—Por dios…
Koutarou miró el cuerpo de Sanae en la pared y a la Sanae sentada frente al televisor. Dejó caer los
hombros y se sentó junto a la mesa de té en el centro de la habitación. Entonces sus ojos se
encontraron con una chica que estaba sentada allí.
—¿Qué ocurre, Theia? Tienes una cara extraña.
—Ah, no, solo…
Theia tenía la cabeza apoyada en sus manos mientras miraba a Koutarou, pero cuando sus ojos se
encontraron su cara se puso roja. Permaneció con la boca cerrada y no dijo nada. Koutarou se
preguntaba qué le ocurría y se sentó junto a ella.
—Alteza, no puedo enterarme si no lo dice en voz alta.
—S-sí.
Sin embargo, después de que Ruth, que estaba junto a ella, le apremiara para que dijera lo que le
pasaba, Theia solo miró a Koutarou. Entonces bajó la vista antes de abrir la boca.
—…Sirv~
—¿Qué?
—Umm, recordé algo cuando os escuché a ti y a Sanae hablar.
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Entonces se detuvo por un momento y miró a la cara de Koutarou. Confirmó que no se estaba riendo
y continuó.
—Cuando nos conocimos dijiste una cosa, ¿recuerdas? Dijiste “tengo derecho a elegir los pechos
que quiero tocar”…
—Sí.
Koutarou se trasladó a ese tiempo cuando escuchó las palabras de Theia. Entonces él había tocado
los pechos de Theia sin querer. Y cuando Theia le regañó, él respondió eso.
—…Pasó algo así.
Koutarou empezó a sentirse nostálgico y miró a la pared de la habitación que conducía a la nave
espacial. Ese día Theia apareció de dicha pared.
Por aquel entonces Koutarou no se podía imaginar que llegaría un día en que los dos pudiesen
hablar tranquilamente como ahora; antes eran bastante inmaduros. Koutarou pensaba eso mientras
repasaba sus días de antaño.
—Y… quiero que me escuches sin reírte, pero…
Al oír eso, Koutarou se dio la vuelta para mirar en la dirección de la que venía la voz. Entonces pudo
ver a Theia, que había madurado un poco comparada con el año anterior. Seguía esforzándose para
hablar con la mirada dirigida hacia abajo.
—M-me preguntaba… si sigues pensando… lo mismo…
¿Qué pensaba Koutarou de sus pechos? Theia había empezado a preguntarse eso después de
escuchar a Koutarou y Sanae.
—¡Sí, mis pechos apenas han crecido algo durante este año! ¡Pero aun así, a-ahora son un poco
más grandes!
Pecho plano. Así es como había calificado Koutarou a los pechos de Theia, y ella también lo sabía.
Pero a medida que fue pasando el tiempo y Theia se fue enamorando de él, empezó a preocuparse
de lo que pensaría sobre sus pechos. ¿Seguía sin querer tocarlos? ¿O había cambiado su opinión
sobre ellos? Para otros podría sonar estúpido, pero esto era algo importante para ella.
—¡No son tan planos como tú crees! ¡Lo digo en serio!
Theia estaba desesperada. Creía que Koutarou se mantendría a su lado mientras ella siguiera fiel a
su destino. Pero además quería que Koutarou le amara como a una mujer. Si él no quería tocar sus
pechos significaría que no le gustaba, y ese era un problema serio que podría poner en entredicho
su posición como mujer.
—…Theia…
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Las palabras de Theia hicieron comprender a Koutarou lo que sentía por él. Como resultado,
Koutarou se sintió obligado por algo que había en su interior. Cuando bajaba la guardia sentía que
debía abrazar a Theia.
¡Espera, cálmate! ¡Eso estaría mal!
Pero cuando el brazo de Koutarou empezó a moverse lentamente, fue capaz de contenerse. Lo hizo
gracias a que había recordado los problemas que rodeaban el apartamento. Respiró varias veces y
sonrió hacia Theia.
—En realidad… el tamaño de los pechos no es un factor que tengo en cuenta para saber si quiero
tocarlos o no.
Aunque había conseguido calmarse, hablar sobre los pechos de las chicas era muy incómodo.
Debido a ello no pudo evitar sonrojarse.
—Pero… eso no es lo que dijiste en aquel entonces…
Koutarou trató de evadir el tema, pero Theia no podía aceptarlo porque estaba entrando en una
contradicción con lo que había dicho en el pasado. De modo que Theia levantó la cabeza hacia
Koutarou con una mirada inquisitiva. Entonces él decidió completar su explicación.
—Entonces no me gustabas, así que metí el tamaño de tus pechos en la discusión, cuando en
realidad no me importaba.
Aquel día Koutarou quería probar su inocencia, por lo que dijo que no merecía la pena tocar unos
pechos tan pequeños.
—¿Entonces no te importa que mis pechos sean pequeños?
Theia se inclinó un poco hacia delante y su expresión se animó.
—La cuestión es lo que está dentro, no el tamaño de tus pechos, ¿no?
Después de decir eso Koutarou se giró para ver la tele. Delante de ella estaba Sanae, que iba
pasando de la alegría a la tristeza.
—…Ya veo. Lo entiendo.
Theia miró a Sanae y asintió.
Si los toca es porque realmente quiere hacerlo. Tocar los pechos de alguien solo porque son
grandes en ciertamente triste…
Si el cuerpo fuera lo más importante, Sanae probablemente no hubiera conseguido sobrevivir. Pero
ese no era el caso. Entonces ocurriría lo mismo con la figura, la cara, los pechos y la altura. Si
cualquiera de esas cosas fueran las únicas cosas importantes, entonces no podrían tener una
relación en condiciones; el único momento en que el aspecto físico representaba un problema era
cuando su relación era inestable.
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Lo que importa no es si la espada está rota o no, sino el juramento que hay sobre ella. Qué
inmaduro por mi parte estar tan preocupada por el tamaño de mis pechos…
De hecho, si el aspecto físico o el rango fueran importantes, Theia nunca habría elegido a Koutarou.
Se podía decir lo mismo de él. Ella se había enamorado por el tipo de hombre que era, y le había
dado tanta importancia a sus pechos que lo había pasado por alto. Al darse cuenta de ello, Theia se
dirigió a Koutarou con su sonrisa habitual.
—Entonces… el problema es si me quieres o no, ¿no es eso?
Theia sabía que Koutarou quería a todas las invasoras, pero no le estaba preguntando eso; quería
saber si él le amaba como una mujer, si además de hablar y reír junto a ella también quería
abrazarla y sentir su afecto. Ese sería el factor decisivo para que Koutarou quisiera tocar sus
pechos.
—¿Qué piensas?
—No sé. Pero lo que sé es que no saldrás corriendo si te toco de esta forma.
—¿Oh?
Theia había colocado su mano sobre la de Koutarou sin que él pudiera darse cuenta. Y cuando lo
hizo no trató de quitarla, ni sintió que fuera algo desagradable.
—Me quieres lo suficiente como para permitir esto. Entonces solo es cuestión de tiempo que quieras
tocar mis pechos…
Theia entrecerró los ojos y agarró la mano de Koutarou.
—Fufufu, resistirse es inútil, Satomi Koutarou.
—Qué poca consideración…
Koutarou desaprobó lo que Theia estaba diciendo, pero en el fondo pensaba lo contrario.
Resistirse es inútil, eh… probablemente esa sea la cuestión…
Hacía solo un momento, Koutarou se disponía a abrazar a Theia. Había logrado contenerse a duras
penas, pero eso era exactamente lo que ella estaba sugiriendo. Él lo sabía, y negarlo más de la
cuenta sería absurdo. Por eso, a pesar de lo que estaba diciendo, Koutarou agarró también la mano
de Theia. Ella entrelazó sus dedos con los de Koutarou como respuesta.
—Sí, soy desconsiderada. Después de todo soy una invasora.
La invasión de Theia progresaba satisfactoriamente.
Debido a eso su sonrisa en este momento rebosaba confianza.
51
Parte 3
Mientras que Koutarou esperaba aburrido a que Ruth acabara de preparar el té, se puso a mirar lo
que hacía Theia. Llevaba un rato dibujando algo muy concentrada en una hoja de papel.
—Por cierto, ¿qué estás haciendo?
—Estoy pensando en una forma de mejorar tu armadura.
Theia mostró una gran sonrisa y le enseñó el papel a Koutarou.
—Veamos… ¿“El Súper Koutarou Que He Pensado”?
Estaba escrito en la parte superior del papel. Debajo había una enorme cantidad de ideas para
reforzar la armadura de Koutarou. Él no pudo evitar arquear las cejas cuando leyó el título.
—Hey, no me utilices para tus juegos, Theia.
—Qué poca educación, lo estoy diciendo totalmente en serio… Ha habido muchos incidentes
últimamente, ¿verdad? Así que me imaginaba que no estaría de más que te preparara para
cualquier problema futuro.
—Eso es cierto…
Dejando el título a un lado, Koutarou estaba de acuerdo con la idea de Theia. La paz del
apartamento 106 era algo que todos sus residentes deseaban.
—Entonces Theia, ¿qué significa este dibujo? Es muy lioso y no puedo interpretarlo.
Bajo el título había muchas líneas que formaban una figura compleja, y era imposible entender a lo
que Theia se refería con “mejorar” solo con echarle un simple vistazo. Koutarou necesitaba una
explicación.
—Se me ha ocurrido añadir un equipamiento adicional. Pero si entorpece tus movimientos no tendría
ningún sentido, así que he pensado en posicionar unas pequeñas armas automáticas de distintos
tipos por toda la armadura. Esta disposición te dará apoyo en batalla.
—Mmm… ¿y dónde estoy yo en este dibujo? Hay muchas líneas y no sabría decir.
—Umm, por aquí.
Theia usó el bolígrafo que llevaba en la mano para dibujar un círculo alrededor el centro del dibujo.
—…Eres tonta, ¿no?
Cuando terminó de trazar el círculo Koutarou se quedó sorprendido.
—¡¿Qué quieres decir con tonta?!
Theia hinchó las mejillas y arrugó la frente como respuesta a la reacción de Koutarou.
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—¡Estoy completamente enterrado en tu equipamiento adicional! ¡Esto es pasarse!
El círculo que había hecho Theia era muy pequeño. Obviamente Koutarou no pudo encontrarse a sí
mismo en el dibujo, ya que el 99% estaba ocupado por equipamiento adicional.
—¡Con esto nunca podrás perder! ¡No importa a qué enemigo te enfrentes, siempre estarás a salvo!
—¡¿Qué sentido tiene estar en medio de todo esto?!
—¡Serás el vencedor!
—¡Entonces usa el Caballero Azul desde el principio!
Una infinidad de armas automáticas rodeaban a Koutarou formando un diámetro de varias decenas
de metros. Con esto no tenía ningún sentido que Koutarou estuviese en la lucha, y sería mucho más
eficiente en cambio utilizar la nave espacial. Esta idea de aumentar el poder ofensivo de la armadura
era totalmente inútil.
—¡No quiero hacer eso! ¡Quiero que seas fuerte! ¡Quiero que seas Súper Koutarou!
—…Satomi-sama, no entiendes nada. Estas ideas provienen de nuestros sueños y de nuestro amor.
Theia estaba armando un escándalo cuando Ruth, que estaba sirviendo el té, comenzó a hablar
sobre romances.
Las dos tenían plena confianza en su idea de mejorar la armadura.
—¡Con esto podrás salvarme a mí y a Ruth de cualquier peligro, y tú serás un héroe y vencerás a
los enemigos!
—¡Con esto las armas automáticas serán las únicas heroínas!
—No, será Satomi-sama.
—¡Dadme un respiro!
Koutarou quería defender la paz del apartamento 106 lo más eficientemente posible, mientras que
Ruth y Theia querían que fuese un héroe. La discusión había alcanzado un punto muerto.
—…¿Por qué estáis gritando?
Entonces Kiriha apareció en la habitación. Había salido con Shizuka para comprar verduras para la
cena de esa noche, y acababan de volver en ese momento.
—Solo pensaba en lo idiota que es Theia.
—¡¿Qué quieres decir con idiota?! ¡¿Acaso es una palabra que utilizarías con tu señora a la cual
quieres?!
—¡Seas mi señora o no, eres idiota!
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—Alteza, quizás deberíamos escuchar la opinión de Kiriha-sama.
—¡Sí! ¡Mira esto Kiriha! ¡Cuando Koutarou lo vio dijo que éramos idiotas!
Theia arrancó el dibujo de la mano de Koutarou y se lo dio a Kiriha. Ella lo examinó cuidadosamente.
—…Mmm, “El Súper Koutarou Que He Pensado”, eh…
Cuando Kiriha descifró el complicado dibujo arqueó las cejas ligeramente.
—¡Díselo, Kiriha-san! ¡Dile a esta idiota que no es realista!
Koutarou tenía grandes esperanzas en que la normalmente apacible Kiriha pudiera convencer a
Theia.
—Theia-dono, esta idea tiene muchas lagunas.
—¡Sí, eso!
Como Koutarou había escuchado lo que quería oír puso una sonrisa de satisfacción y sonrió.
—¡¿Qué?!
Theia, en cambio, se puso nerviosa y presionó a Kiriha.
—Para suplir esas carencias creo que se necesitan añadir haniwas producidos en masa.
—¡Eso pensaba! ¡No podía esperar menos de Kiriha! ¡Bien visto!
Sin embargo, las cosas se desarrollaron de forma distinta de lo que Koutarou se esperaba. Theia se
engrandeció aún más después de recibir el apoyo de Kiriha.
—¡¿Así que tú eres igual que ellas, Kiriha-san?!
Con su confianza traicionada, Koutarou pudo sentir que sus fuerzas abandonaban su cuerpo.
—¡Absolutamente seguro, victoria aplastante! ¡Así es como debería ser!
—Un plan muy espléndido, alteza.
Koutarou miraba a Theia, cuyos ojos brillaban de emoción, y a Ruth, que estaba aplaudiendo.
Después se dirigió a Kiriha para protestar.
—…¿Por qué estás de acuerdo con ellas?
—Sí. Puede que sea absurdo desde un punto de vista estratégico.
—Entonces~
—Pero así no tendrás que luchar.
—¿Eh?
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—Eres fuerte, pero… no queremos que te ensucies las manos por nosotras. De modo que en ese
sentido es un plan muy bueno.
Kiriha tenía un punto de vista diferente al de Theia. Ella prefería que Koutarou no tuviese que luchar.
En vez de verlo empuñando una espada, prefería verlo con un cuchillo de cocina y preparando la
comida.
—Eso lo entiendo… pero, ¿no hay una forma mejor?
Koutarou tampoco quería ver a Kiriha ni a las demás luchando.
Para que las chicas pudieran resolver sus problemas personales debían luchar, pero Koutarou
prefería que las chicas estuviesen en una situación de paz. Por eso entendía lo que había dicho
Kiriha, pero no entendía el sentido de aumentar exclusivamente su poder.
—Fufu… no te preocupes, ese plan nunca se llevará a la práctica.
—¿En serio?
—Sí. Aunque Theia-dono cuenta con una tecnología muy avanzada, existe un límite. Naturalmente
se convertirá en algo más realista.
Kiriha tenía mucha empatía con los sentimientos de los demás, así que también entendía la
confusión de Koutarou. Que las chicas quisieran hacerlo más fuerte probablemente formaba parte
de sus deseos como mujeres.
Las chicas no pensaban en proteger a todo el mundo de forma eficiente, sino que preferían que
Koutarou eliminase a todos los enemigos sin demasiado esfuerzo, mientras que al mismo tiempo
protegían a los demás. En otras palabras, pretendían crear a un príncipe invencible sobre un corcel
blanco.
Pero aunque intentaron convencer a Koutarou de ello, él no lo entendía. Kiriha reconoció que era un
proyecto absurdo para contentar a Koutarou y así tratar de convencerlo.
—Entonces está bien.
—Sí, solo tienes que preocuparte de sonreír.
—¿Qué está bien?
—Os lo explicaré, así que preparaos.
—Vale.
—Hablando en términos realistas, no hay nada más efectivo que formar un equipo entre nosotros.
—Eso no es cierto. Algún día conseguiré que Koutarou sea el hombre más fuerte del universo.
—…Y quieres que me crea eso, eh…
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—Satomi-sama, por favor llámalo progreso.
—Para mí, una princesa legendaria, tú eres mi caballero. Si no eres capaz como mínimo de partir un
planeta o dos por la mitad no se hablará mucho de ti.
—¡¡Como si pudiera hacer eso!!
Koutarou y las chicas continuaron discutiendo sin ningún tipo de consideración, aunque se podía
describir mejor como un juego. La discusión en sí misma no guardaba mucho sentido.
Fuera de la habitación había dos ojos mirando lo que hacían. Pertenecían a Yurika, que no había
sido capaz de entrar en la habitación desde que volvió.
Satomi-san…
Yurika estaba pegada a la pared escondida en el pasillo que conducía a la habitación. En ella fluía
un ambiente armonioso, todo lo contrario que la mente de Yurika.
¿Q-qué debería hacer…?
El corazón de Yurika empezó a agitarse y se mareó debido a la cantidad de sangre que llegaba a su
cabeza. Es más, a pesar de que estaba inmóvil era incapaz de calmarse, pero al mismo tiempo
tampoco quería irse de allí. Su boca se estaba secando y su respiración era anormalmente rápida.
En los últimos tiempos Yurika no podía calmarse cuando estaba cerca de Koutarou. Cuando él
entraba en su visión se ponía nerviosa y era incapaz de pensar en otra cosa, pero no quería alejarse
de él o quitarle la mirada de encima. Deseaba sentir su presencia cerca y mirarlo. El problema era
que cuando estaba con él no sabía qué hacer. Era la primera vez en la vida de Yurika que había
experimentado esa sensación.
—¿P-por qué estoy…?
—¿Puedes ver algo, Yurika-chan?
—¡¿Kiaaa?!
Entonces Shizuka, que había estado metiendo las verduras en el frigorífico, se acercó a Yurika. Se
pegó contra la pared y observó con cuidado el interior de la habitación. Como Yurika estaba
concentrada en lo que estaba ocurriendo en la habitación, sintió que su corazón se detuvo cuando
apareció Shizuka.
—¡¿S-Shizuka-san?!
—Mmm, a mí también me parece lo mismo…
Shizuka dejó estar a la sorprendida Yurika y miró la habitación. Pero no pudo ver nada fuera de lo
normal y entonces entendió que Yurika era la que no se comportaba de forma normal.
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Ahora que lo pienso, Yurika ha estado actuando de forma extraña últimamente…
Para bien o para mal, Yurika se había vuelto más atrevida debido a que se estaba acostumbrando a
vivir en el apartamento. Pero tras el incidente con Sanae empezó a comportarse de forma
sospechosa. La Yurika de hacía muy poco tiempo habría entrado en la habitación como si nada,
pero ahora actuaba con timidez como cuando llegó al apartamento 106 por primera vez.
—¿Pudiera ser que te has peleado con alguien?
Esa era la única razón que se le ocurría a Shizuka. Yurika contestó negando rápidamente con la
cabeza.
—No es eso ni nada parecido.
Sus coletas volaban por el aire. Al verla, Shizuka se dio cuenta de que los lacitos que adornaban las
coletas de Yurika estaban un poco mal colocados.
—¿Ha pasado algo entre Satomi-kun y tú?
Koutarou llevaba un tiempo encargándose de anudar los lazos de Yurika. Él estaba en la sociedad
de tejido y se lo tomaba en serio, así que decidió encargarse de sus lazos. Por eso, si estaban mal
colocados, Yurika tenía que habérselos puesto ella en vez de Koutarou.
—¡¡P-para nada!! ¡Ese tipo de cosas nunca~!
Como le había preguntado algo cercano a la verdad, Yurika entró en pánico y negó con la cabeza
hasta que su cara se puso roja como una manzana.
—¡Ah!
Shizuka vio la reacción de Yurika y se imaginó las circunstancias que rodeaban a esos dos. Juntó
sus manos como si fuera a dar palmadas.
—¿Qué? Así que se trata de eso…
Shizuka mostro una sonrisa traviesa.
—¡¿Ah?!
Y entonces Yurika tuvo un mal presentimiento debido a esa sonrisa.
—¡Ey!
—¡¿Kiaaaaaaa?!
Shizuka se abalanzó sobre una de las piernas de Yurika y la levantó ligeramente. Al hacerlo, Yurika
perdió el equilibrio y cayó dentro de la habitación. Yurika no pudo mantener el equilibrio porque no le
gustaba el ejercicio físico, y entonces cayó sobre su trasero cerca de Koutarou.
—Au au au…
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—¿Estás bien, Yurika?
Koutarou se quedó mirándole preocupado porque le había visto caer de trasero.
—Auu, aah, auaaa…
Yurika se revolvía y temblaba de vergüenza. Había mostrado su aspecto triste y patoso, pero lo que
más le avergonzaba era que Koutarou lo había visto.
—¡E-estoy bien, estoy bien!
Yurika anduvo a gatas por el suelo y se alejó de Koutarou. Pero como la habitación era pequeña no
pudo ir muy lejos. Como mucho solo pudo ir hasta el otro lado de la mesa.
—Eso ha sido raro.
Koutarou inclinó la cabeza, pero como no era la primera vez que había visto a Yurika comportarse
de forma extraña, no pensó mucho en ello y continuó su conversación con las chicas.
—Aaah…
Yurika pudo por fin respirar hondo cuando Koutarou quitó su mirada de ella. Entonces Shizuka se
sentó a su lado.
—Eso no es bueno, Yurika-chan. Tienes que hacerlo mejor.
—¡Shizuka-san! ¡H-hay formas mejores de hacerlo!
—Da igual, tienes la costumbre de salir corriendo, así que si no hago cosas como esa nunca lo
intentarás.
—E-eso es… verdad, pero…
—…Quieres estar más tiempo con Satomi-kun, ¿verdad?
Shizuka susurró eso en la oreja de Yurika.
—…
Al hacerlo, la cara de Yurika se tiñó de rojo y se quedó sin habla. Sin embargo, su silencio mostraba
perfectamente cómo se sentía.
—…Si no te comportas al menos de forma normal, Satomi-kun nunca estará contigo, ¿sabes?
—…¿Y cómo me comporto de forma normal?
—…Solo haz lo que quieras.
—…Pero, eso es…
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La cara de Yurika se estaba volviendo más y más roja, y su voz cada vez se podía escuchar menos.
Antes de eso ya estaba susurrando, y ahora Shizuka casi no podía oírle.
—…Cuando Koutarou me mira mientras duermo, me agita el pelo o me obliga a irme a dormir para
que no llegue tarde al instituto… ¡No quiero que haga eso, me moriría de la vergüenza!
Todo lo que antes era normal ahora era muy vergonzoso. No quería mostrar su apariencia miserable
a la persona que le importaba; quería que viese su lado lindo y encantador. No había sido hasta
ahora que el lado femenino de Yurika había empezado a madurar.
—…Yurika-chan, ¿puede que este sea… tu primer amor?
—…
Yurika se mantuvo en silencio y bajó su mirada al suelo.
—…Ya veo… genial…
Shizuka puso una mirada dulce y sonrió a Yurika.
—…Mi primer amor no fue uno tan increíblemente genial como el tuyo… Desearía que hubiese
sido…
El primer amor de Shizuka fue hace mucho tiempo, cuando todavía se encontraba en primaria. Solo
era un primer amor normal para una niña, y acabó sin que no ocurriese nada. Cuando lo comparaba
con él, el primer amor de Yurika parecía brillante y precioso.
—…Lo habría preferido como el tuyo…
Yurika tenía una opinión contraria.
Durante su año con Koutarou le había mostrado su penosa apariencia miles de veces. Y ahora,
cuando había desarrollado unos sentimientos de romanticismo hacia él, parecía que tras ella llevaba
una herencia desfavorable. Como solo le había enseñado ese lado patético, le preocupaba que
Koutarou no pudiera verle como una mujer aunque le confesara sus sentimientos. Como mucho
podía seguir siendo la gorrona o convertirse en una hermana pequeña. Eso era lo que Yurika
pensaba.
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Parte 4
Cuando acabaron la cena y los juegos, Koutarou y las chicas continuaron hablando. Estaban las
cinco invasoras, Koutarou y Shizuka, un total de siete personas. Eran demasiadas para una
habitación tan pequeña y se encontraban un poco apretados, pero nadie se quejó. En cambio, solo
se limitaron a charlar de cosas sin importancia. Los siete se sentían cómodos con el ambiente de
tranquilidad que se había creado.
—Koutarou, está empezando a hacer calor, ¿no te parece?
A pesar de que Sanae había recuperado su cuerpo le seguía gustando pegarse a la espalda de
Koutarou, y pasaba el rato tranquilamente colgada de él.
—Bueno, ya casi estamos en verano, así que ya no podrás seguir colgándote de mi espalda.
El cuerpo de Sanae era bastante ligero, por lo que su peso no era un problema. El problema en
cuestión era que le daba calor. Cuando llegase el verano, el calor que le daría Sanae se haría
insoportable.
—Cuando llegue el verano simplemente me quitaré mi cuerpo.
—No lo hagas.
Para ella escapar de su cuerpo era algo sencillo. Ahora pasaba el tiempo cambiando alegremente
entre su cuerpo y su forma de espíritu.
—Koutarou, estas galletas de arroz son deliciosas.
Theia estaba comiendo una galleta de arroz junto a los dos. Cuando se terminó una cogió la
siguiente y se la llevó a la boca.
—Dame una.
Koutarou no podía moverse, así que le pidió a Theia que le alcanzase una galleta. Era difícil
moverse con Sanae encima de él a diferencia de cuando solo era un fantasma.
—Vale.
Pero en vez de sacar una de la bolsa, Theia se volvió hacia Koutarou y se acercó a él con la galleta
que tenía en la boca.
—No quiero una que ya hayas empezado a comer.
Koutarou no tenía intención de comer una galleta que Theia ya había mordido. Cuando la rechazó,
Theia cogió la galleta y dejó escapar una pequeña sonrisa.
—…Eres un cobarde… Ruth.
—Sí.
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Ruth, que estaba sentada al lado de Theia, sacó una galleta de la bolsa y se la dio a Koutarou.
Sanae la cogió primero y la partió por la mitad. Se llevó una de ellas a la boca y con la otra hizo lo
propio con Koutarou.
—Oh, pues sí que está rica.
—¡Tienes razón! …¿A ti qué te parece, Koutarou?
Después de haber probado la galleta, Sanae utilizó sus poderes espirituales para leer el sentido del
gusto de Koutarou.
—…Creo que sabrá mejor si Koutarou la prueba.
Sanae dejó de comer y se centró en el gusto de Koutarou. Había casos en que las cosas sabían
mejor si las comía Koutarou, ya que existen diferencias en el sentido del gusto de cada individuo. En
esos casos Sanae se convertía en su forma de fantasma y dejaba que Koutarou comiese mientras
ella leía sus sentidos.
—Te voy a dejar el resto; ahora hazme sentir orgullosa.
Sanae acercó lentamente la bolsa de galletas utilizando sus poderes espirituales.
—Es un poder muy útil…
Koutarou metió la mano en la bolsa y sacó una galleta mientras sonreía amargamente. Entonces
Kiriha, que estaba doblando la ropa frente al armario, lo llamó.
—Koutarou, la bañera ya debería estar lista. ¿Por qué no te metes?
—Mm, sí, gracias. Creo que voy a hacerlo.
Koutarou se metió la galleta en la boca y se quitó del cuello los brazos de Sanae.
—¿Ya has acabado?
—Sí. Lo siento pero tendrás que terminarlas por ti misma.
—Buu.
Koutarou dejó a la enfadada Sanae donde estaba y se acercó a Kiriha. Ella le dio un nuevo conjunto
de ropa y una toalla. Estaban recién lavados y doblados con esmero.
—Podrías darme directamente una que todavía no hayas doblado.
—No.
Kiriha sonrió y cogió otra prenda de ropa.
—Pero si me la voy a poner dentro de un momento.
—Ya lo sé. Pero coge las que están dobladas.
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Entonces Kiriha dobló cada prenda con cuidado. Se trataba de una tarea de lo más insignificante,
pero ella lo hacía con amor y consideración profundos. Al verlo Koutarou se puso un poco
avergonzado.
¿Seguiría haciendo lo mismo si nos casamos…?
Empezó a hacer algo que pocas veces hizo antes, y era imaginarse su futuro con alguien. Koutarou
comenzó a pensar eso cuando vio a Kiriha doblando la ropa, y se sintió feliz y avergonzado al mismo
tiempo. Era la primera vez que se había sentido de esa forma.
Me pregunto si mi viejo se sentía así antes de casarse con mamá…
Koutarou pensó en su padre, que se había trasladado muy lejos de allí. Pensó que quería
preguntarle a su padre qué fue lo que hizo que se quisiera casar con su madre.
—¿Koutarou?
Kiriha estaba confundida al ver a Koutarou inmóvil y paró de doblar la colada.
—¿Mm? Ah, disculpa. Me voy a dar un baño.
—Tómate tu tiempo.
—Vale.
Después de que Koutarou volviera en sí entró en el baño, mientras Kiriha lo veía irse con una
sonrisa. Alguien dejó salir un gran suspiro de alivio como respuesta.
—Fiuu~~~…
Esa persona era Yurika. Después de suspirar se dejó caer sobre la mesa. Llevaba mucho tiempo
bajo una tensión extrema, y por fin pudo relajarse completamente.
—¿Qué ocurre, Yurika? Estás actuando de forma extraña… Bueno, ya de por sí eres extraña, pero
esto sobrepasa lo normal.
Sanae estaba viendo la televisión cerca de Yurika, y le miró con una expresión confundida. Como
ella era capaz de ver las auras, sabía que las emociones de Yurika estaban revolucionadas. Lo que
más confundía a Sanae era que este desorden emocional llevaba ya un tiempo.
—Extraña… es todo el mundo el que se comporta extraño. ¿Cómo podéis estar tan tranquilas en
este tipo de situación?
Yurika contestó apoyada todavía sobre la mesa. Estaba completamente deprimida.
—¿Qué tipo de situación?
—¡Viviendo junto a Satomi-san!
Ese era el problema de Yurika. Simplemente no podía aceptar tal cosa.
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—¿Qué? Yurika, ¿acaso Koutarou te ha hecho algo?
—¿Te refieres a la crema para hombros rígidos que te puso en la nariz en el último juego de
castigo?
—Ah, eso parecía bastante doloroso…
—Bueno… en el peor de los casos habrá intentado probar alguna técnica más de combate con ella.
—¿O es que te ha hecho algo pervertido?
—¡No es eso, no es nada de eso! Eso habría sido mucho más fácil de soportar.
Para Yurika, los juegos de castigo o ser objeto de deseo eran cosas fáciles de aguantar en
comparación con su problema actual.
—¿Entonces cuál es el problema?
El grupo miraba intrigado a Yurika. Para ellas sus acciones eran demasiado raras.
—…¡¡L-la persona que realmente me aprecia y está conmigo todos los días, y además me necesita
n-no es una chica!!
Yurika tenía varios amigos, y entre ellos estaban obviamente Koutarou, las invasoras, Harumi y su
maestra Nana.
Pero esta era la primera ocasión en que Yurika había encontrado un chico hacia el que tenía
sentimientos que iban más allá de la simple amistad, y el hecho de que esa persona fuera tan
cercana a ella le dejaba confundida.
—¿Eres… idiota?
Theia reaccionó con dureza.
—Eso es pasarse un poco, alteza. Eso no tiene ningún fundamento.
—Me da igual lo que digas…
Theia llevaba mucho tiempo con Ruth y las dos tenían una confianza mutua, así que estaban
acostumbradas a tratar con la gente de ese modo. Gracias al apoyo de Ruth, una vez que
comprendió sus sentimientos el día de San Valentín, pudo salir de su estado de confusión.
No es como si no supiera cuáles son sus sentimientos…
Theia creía que la confusión que sentía Yurika era parecida a la que ella sintió cuando Koutarou
desapareció de repente y regresó casi al instante. Debido al dolor que sintió cuando ocurrió eso, en
ese momento Theia reconoció sus verdaderos sentimientos. Y por eso entendía por lo que estaba
pasando Yurika.

Sin embargo, el estado actual de Yurika era parecido al que tuvo ella tras su confesión, lo que
provocaba que Theia no pudiera empatizar por completo con Yurika.
—Si no te gusta estar con Koutarou, entonces solo tienes que salir corriendo. ¿No es eso lo que
mejor se te da?
Sanae inclinó la cabeza.
El amor es amor y el odio es odio. Sanae tenía una personalidad inocente y honesta, así que la
situación de Yurika escapaba de su entendimiento.
—¡¡Si no me gustara estar con él ya habría escapado de aquí hace mucho tiempo!! ¡¡No puedo
marcharme por eso!!
Yurika quería estar con Koutarou.
Recordando todos los días que había pasado en esta habitación se dio cuenta de que había sido
feliz durante todo ese año. Los primeros meses habían sido caóticos, pero los siguientes habían sido
como vivir en un lugar soleado y apacible. No había forma de que Yurika pudiese odiar a Koutarou,
que era la persona que iluminaba sus días. En todo caso le molestaba no poder odiarlo. No quería
decepcionar a Koutarou mostrándole su lado patético, pero no sabía qué hacer para mostrar en
cambio una versión más adecuada y linda de sí misma. Como resultado, Yurika se encontraba en
una situación tortuosa de la que quería escapar y permanecer al mismo tiempo.
—…Yurika-chan, tu forma de pensar es parecida a la de Satomi-kun. Te preocupa que nadie pueda
quererte nunca, pero eso no es verdad en absoluto.
Shizuka, que se había enterado de las circunstancias de Yurika hacía solo un rato, mostró una
sonrisa. A ella le encantaban este tipo de cotilleos; siempre quería escuchar historias felices como
esta. Puede que la ausencia de sus padres fuera el motivo de esta afición.
—A Satomi Koutarou le gusta la versión normal de ti. No tienes que hacer nada extraordinario, solo
sé tú misma.
Para Kiriha, la apariencia de Yurika era muy adorable, y ella era la que mejor entendía la
personalidad de Koutarou. Yurika iba alternando entre alegría y tristeza en un intento de conseguir
una relación mejor, utilizando el método de ensayo y error. Kiriha pensaba que su relación ya era
maravillosa, por lo que simplemente vigilaba a Yurika y evitaba cualquier intromisión.
—¡¿De verdad?! ¡¿Eso podría estar bien?! ¡¿No piensa que soy una chica extraña?!
Yurika no tenía confianza en sí misma.
Ella sabía que a Koutarou le gustaba su forma normal de ser, pero tenía miedo de que su opinión
sobre ella como mujer pudiera deteriorarse. Quería que la persona que le gustaba pensase bien de
ella.
—¡Tienes que tener más confianza jo~! ¡Cuidar de Yurika-chan es divertido jo~!
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—¡No pasará nada jo~, las chicas patosas también pueden ser monas jo~!
—¡¡Yo no quiero eso~!! Aaaaaaa…
Yurika se desplomó sobre la mesa después de escuchar las palabras de los haniwas. Su problema
aún seguía sin resolverse. Si seguían así, Koutarou saldría del baño sin que ella tuviera una
solución. Así que Yurika tuvo que estrujarse el cerebro una vez más.
—Bueno… puedes conseguirlo… vamos Ruth.
Theia miró de reojo a Yurika y se puso en pie antes de dirigirse hacia la pared que conducía a su
nave.
—¿Ya ha terminado, alteza?
Ruth se apresuró en ir tras ella, pero como era un poco pronto para irse a dormir, Ruth se interesó
por las intenciones de Theia. Entonces Theia respondió con un susurro, de forma que solo su
ayudante pudo oírlo.
—…Será mejor darle algo de tiempo. Especialmente en su caso…
Theia pensaba dar más tiempo a Yurika; tiempo para pensar en ella misma y para pasar a solas con
Koutarou.
—Ya veo. Qué idea tan brillante.
—Por supuesto. No soy una dictadora.
—Sí. Bueno, pues entonces buenas noches a todas.
—¡¿Aa?! ¡¡Esperad, Theia-chan, Ruth-san!!
Las dos abandonaron el apartamento 106 ignorando las súplicas de Yurika.
—Bueno, quizás ya es hora de irse.
—…Estoy aquí escuchando todos estos problemas, ¿pero eso ha sido todo? …Dios, ahora tengo
que llevar este cuerpo todo el camino hasta casa…
—Karama, Korama, hoy no hace falta que os quedéis vigilando en la habitación. Dejad a los dos a
solas. En cambio vigilad en el exterior.
—¡Entendido jo~!
—¡Eres la mejor, Nee-san, jo~!
Cuando las demás chicas entendieron las intenciones de Theia se levantaron una tras otra.
—¡¡Ah, no os vayáis!!
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A este ritmo Yurika se quedaría a solas con Koutarou, y no tenía ningún lugar a donde escapar.
Pensó en saltar a dentro del armario y esconderse bajo el futón, pero lo reflexionó y se dio cuenta de
que sería algo ridículo. Ya se podía imaginar a Koutarou abriendo la puerta y diciéndole que tenía
que meterse en la bañera.
—¡¡Por favor, no me dejéis sola!!
Yurika se pegó a Shizuka en un intento de hacer que no se fuera. Estar a solas con Koutarou era
como una tortura para ella, de modo que estaba desesperada.
—Yurika-chan, cuéntame mañana lo que ocurra.
—¡¿Kiaaaaaaa?!
Pero Shizuka agarró la muñeca de Yurika como si nada y le dejó caer en el suelo con cuidado, antes
de marcharse como si nada hubiese pasado. Para cuando Yurika se levantó ya no quedaba nadie
en la habitación salvo ella misma y Koutarou.
—Uaaa… aaah… auuuu~~~
Yurika estaba hundida cuando llegó a la puerta principal.
¡S-si esto va a ser así, entonces debería esforzarme en convertirme en una chica capaz de
centrarse!
Yurika siempre pensaba que no podía gustarle a nadie. Creía que Harumi y Nana se acercaban a
ella solo porque eran muy amables. Pero la realidad era muy diferente; a las chicas del apartamento
les agradaba, y Koutarou le necesitaba.
Yurika no sabía cómo había ocurrido, pero empezó a preocuparse de que si no hacía algo especial
acabarían odiándola. Por eso siempre decía cosas absurdas sin parar. Las demás chicas se habían
dado prisa en volver a casa porque sabían que pasara lo que pasara, la situación no podría ir peor.
¡Tengo que escapar! ¡¿Pero a dónde?! ¡¿Aunque este sea el lugar donde más tranquila me siento?!
E-entonces debería al menos arreglarme un poco… ¡¡pero no puedo utilizar el baño porque Satomi-
san está al otro lado de la mampara!! E-e-entonces v-v-voy a preparar algo de té… pero, ¡¿cómo se
hace?! ¡¡Enséñame, Kiriha-san!! ¡¿Y qué tal si finjo estar estudiando?! ¡¡E-eso tampoco funcionaría,
no puedo dejar que Satomi-san vea todos los fallos que cometo!!
Yurika rodó por el suelo, y mientras el tiempo iba pasando aún seguía sin saber qué hacer.
—¡S-sálvame, Satomi-san! ¡Espera, Satomi-san es el problema! ¡Noooooo, ¿qué debería hacer?!
—…¿Qué soy qué?
Entonces Koutarou salió del baño secándose la cabeza con una toalla. Yurika seguía rodando por el
suelo, pero él no pensó demasiado en ello. Se aproximó al frigorífico, sacó una botella de té de
cebada y lo sirvió en un vaso.
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—N-n-no es nada, nada de nada.
Yurika negó con la cabeza con nerviosismo cuando Koutarou entró en la habitación con un vaso en
la mano.
—¿Oh? ¿Ya se han ido todas a casa?
Koutarou había entrado en la habitación para confirmar a cuánta gente debía servir el té, pero solo
vio a Yurika.
—¡S-sí, hace muy poco tiempo!
—Ya veo.
Si solo estaba Yurika no había necesidad de contar. Koutarou preparó un vaso para ella y sirvió el
té. Como Yurika era bastante glotona no se imaginó que lo rechazaría.
—Yurika, ¿quieres uno dulce o no?
Lo siguiente que hizo fue abrir la alacena y empezó a elegir un dulce.
—¡¿Eh?! ¡¿Dulce o no?!
Ella no podía ver a Koutarou desde su posición, por lo que no pudo interpretar correctamente lo que
le estaba preguntando. En realidad Koutarou se refería a qué tipo de pastelillo le gustaría tomar.
Dulce o no, ¡¿p-p-pero qué quiere decir?! ¿Se puede estar refiriendo a un b-b-be…
La aparición inesperada de Koutarou le había dejado aún más aturdida. Lo había malinterpretado
por completo, y entonces le contestó de la siguiente manera.
—…P-preferiría uno dulce a uno intenso. E-es mi primera vez…
Yurika sentía como si su cabeza estuviera expulsando vapor. Su corazón funcionaba a una
velocidad increíblemente rápida, su mente estaba bloqueada y ya no podía entender nada. Como
resultado, Yurika no se percató de que su imaginación se había disparado fuera de control.
—Vale, uno dulce.
—…
Yurika no respondió y en cambio simuló lo que estaba a punto de ocurrir.
Imágenes en las que Koutarou le empujaba a la fuerza contra el suelo, o viceversa. O cerrando los
ojos y dejando que él le susurrara dulcemente en la oreja.
La preparación de Yurika fue perfecta debido a lo que había visto en sus mangas shoujo, y cuando
Koutarou entró en la habitación ella ya se había imaginado más de 30 situaciones posibles. Debido a
esto, Yurika se había formado una imagen clara en la cabeza.
Y esa imagen consistía en que los dos estaban presionando sus labios con los del otro.
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¡¡V-v-voy a besar a Satomi-san!! ¡¡Uaaa, uaaaaaaaa!!
A pesar de ser tan solo una fantasía, parecía una realidad inevitable para ella. Y si hoy se besaban,
¿qué ocurriría mañana? ¿Y el día después de ese? La mente de Yurika estaba repleta de este tipo
de escenas intensas que había leído en sus mangas shoujo.
—¿Qué eftaf hafiendo?
Completamente inconsciente de la desilusión de Yurika, Koutarou se acercó con un vaso de té en
cada mano y una bolsa de rosquillas de mermelada en la boca.
—Ah…
Yurika miró naturalmente a Koutarou y vio la bolsa de rosquillas. Entonces comprendió que había
cometido un increíble malentendido.
—¡P-pues claro, era obvio! ¡Dulces, dulces! ¡Por supuesto que tenía que ser eso!
Con su cara aún de color rojo, Yurika empezó a poner excusas a nadie en particular. Estaba
excesivamente avergonzada de su propio malentendido, hasta el punto de querer saltar a un agujero
y esconderse en él. Desafortunadamente no había ningún agujero en la habitación.
—¿De qué estás hablando?
Koutarou le miró después de colocar los vasos y las rosquillas sobre la mesa.
—Aja, aja, ajajajajaja.
Por alguna razón, la cara de Yurika estaba roja como un tomate y comenzó a reírse
desesperadamente de forma forzada. Al verlo, Koutarou se preocupó.
—…¿De verdad te encuentras bien?
—¿Eh?
Koutarou empezó a preocuparse de que pudiera estar enferma al ver su cara roja y su extraño
comportamiento. De repente su comportamiento anormal empezó a cobrar sentido.
—Yurika, acerca un poco tu cara.
Koutarou tenía una expresión seria mientras se acercaba a ella.
¿Que acerque mi cara? ¡¿Realmente quiere…?!
La desilusión que había recibido se reavivó de nuevo. Aunque ese no era el caso, Yurika no pudo
imaginarse otro motivo.
—U-u-ummm… por favor, hazlo con delicadeza…
Yurika se volvió hacia Koutarou y cerró los ojos.
69
—No te preocupes, ni que fuera a golpearte.
—Vale…
Yurika pensaba antes que su primer beso todavía estaba lejos de realizarse.
Realmente… voy a… besarlo…
Yurika esperó a ese momento llena de expectación.
—Mmm, no parece que tengas fiebre.
—¡¿Fuaaa?!
Sin embargo, cuando Koutarou puso la mano sobre su frente, se dio cuenta de que había vuelto a
equivocarse.
—¡¡Nooooooo, no quería eso, ya no puedo aguantar más!!
Probablemente Yurika habría tenido menos vergüenza caminando desnuda al instituto que en este
momento. Ya no podía soportar esa situación por más tiempo, así que se levantó y salió corriendo
de la habitación. Koutarou simplemente se quedó allí, confundido por la reacción de Yurika.
—¡Yurika, ¿pero qué es lo que pasa contigo?!
Yurika salió tan rápido que lo único que pudo hacer él fue gritar a su espalda.
—¡¡El baño, eso es, me voy a dar un baño antes de ir a dormir!!
De esta forma Yurika se metió corriendo en el baño, el único santuario que le quedaba.
Y entonces por fin lo comprendió.
¿Qué hago? ¡¿Qué hago?! ¡¡Estoy viviendo en la misma habitación que un chico!!
Yurika comprendió un hecho muy evidente que había estado ignorando durante todo un año.
Parte 5
Yurika se despertó mirando el techo de la habitación del apartamento 106.
—¿Eh…?
Intentó recordar lo que había pasado hacía solo unos minutos mientras seguía mirando el techo. A
medida que fue pasando el tiempo comenzó a repasar los sucesos que habían ocurrido y su
situación actual.
[Y ahora hablaremos de béisbol. Una feroz batalla de habilidad entre ambos equipos…]
70
Lo primero que pudo oír fueron las noticias que estaban transmitiendo por la televisión. Escuchaba
la voz de una presentadora contando las noticias. Se dio cuenta de que había alguien más en la sala
con ella porque no estaba prestando atención a las noticias.
Lo siguiente que pudo sentir fue una brisa. Se trataba de una ligera brisa que refrescaba su cuerpo.
Después de que le hubiera estado dando un rato, Yurika miró en la dirección de la que provenía.
—…Esh Shatomi-shan…
Delante de ella pudo ver a un chico. Éste llevaba en las manos un ventilador; él era el responsable
de la brisa que Yurika estaba sintiendo.
—…Mmm, mfufu…
Yurika amaba a ese chico, por lo que el simple hecho de verlo le hizo feliz. Todavía aturdida, miró al
chico y sonrió.
—¿Estás despierta, Yurika?
El chico miró su cara al escuchar la risa apagada de Yurika.
—¿Estás bien?
Tenía una mirada preocupada, pero a la vez amable.
Satomi-san estaba preocupado por mí…
Al verlo, Yurika se sintió un poco culpable, pero también se encontraba feliz de que se preocupara
por ella. Por esa razón, ella quería tranquilizarlo. Empezó a preguntarse en qué tipo de situación se
encontraba.
Umm, ¿luché contra Maki-chan? ¿O alguna otra chica de Darkness Rainbow? ¿Apareció algún
enemigo de Theia-chan? ¿O tiene que ver con el cuerpo de Sanae-chan?
La mayoría de las veces, el chico que se preocupaba por Yurika se veía implicado en alguna crisis.
Y en esas ocasiones a veces resultaba herido, pero afortunadamente Yurika no pudo ver nada fuera
de lo normal en su cuerpo.
—Estoy bien, estoy bien… no me pasa nada…
Yurika confirmó que se encontraba bien y sonrió de nuevo.
Estoy bien… así que no te preocupes, siempre estaré contigo…
Parecía que los sentimientos de Yurika habían alcanzado al chico y su malestar desapareció,
dejando atrás solo una expresión amable. Yurika estaba satisfecha por ello y continuó mirándolo,
deseando permanecer así eternamente.
—Ya veo… qué bien. ¿Sabías que me has asustado? Cuando pensé que te estabas tomando un
baño demasiado largo, de repente escuché un ruido que venía del baño.
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—¿Baño? ¿E-eh…?
Al escuchar esa palabra, el cerebro de Yurika empezó a funcionar a toda velocidad. La confusión
desapareció y su mente se despejó.
—Y cuando fui a ver qué estaba pasando te encontré tirada en el suelo…
—Ah, a-ahora que lo pienso…
Entonces Yurika recordó lo que le había ocurrido.
Yurika había entrado corriendo en el baño para escapar del chico, Koutarou, pero tenía tanto miedo
de salir de allí que se quedó en la bañera. Cuando empezó a pensar que ya no se podía quedar más
tiempo se levantó rápidamente y perdió el equilibrio.
Eso era todo lo que podía recordar. Perdió la consciencia después de caerse.
—…¿Fuiste tú el que me sacó, Satomi-san?
—Sí. Y por fin te has despertado.
—Ya veo… siento haberte hecho preocupar…
—Solo túmbate un rato. Tienes un chichón enorme en la frente.
—Vale…
Yurika movió la mano y se tocó la frente. Pudo sentir que tenía una toalla húmeda y además algo de
dolor. Se había hecho el chichón cuando se golpeó con algo al caer.
—Si empiezas a sentirte mal no te quedes callada, házmelo saber de inmediato, ¿vale?
—Ajaja, no pienso aguantarme el dolor en absoluto.
—No, tú eres de las que soporta el dolor solo en los momentos importantes.
Cuando Koutarou dijo eso cambió la toalla de la frente de Yurika. La siguiente que le puso se sentía
un poco fría. Sin embargo, las palabras de Koutarou tuvieron tanto impacto en Yurika que olvidó por
competo esa sensación. Pronto la conmoción se convirtió en alegría.
…Si estoy junto a esta persona, si lo hago por él… entonces seguro que podré hacer cualquier
cosa….
Koutarou había dicho esas cosas conociendo la parte mala de Yurika. Ella nunca había conocido a
una persona así antes, o simplemente había decidido de antemano que ese tipo de persona no
existía. Pero ahora, se encontraba con alguien que aceptaba tanto sus cosas buenas como las
malas. Por eso Yurika sintió ganas de llorar, pero se contuvo y sonrió a Koutarou.
—…¿Crees que parezco tan paciente?
—Menos paciente y más imprudente, supongo.
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—Imprudente…
Si Yurika se hubiese comportado de la misma forma que llevaba haciendo hasta ahora,
probablemente hubiera empezado a protestar, incapaz de aceptar que le llamaran imprudente. Pero
ahora, por alguna razón pudo aceptarlo. Esto confundió a Yurika, pero no lo encontró extraño.
—Yo también lo creo. Después de todo, los imprudentes tienen… confianza en sí mismos.
—¿Qué te ocurre? ¿Te duele?
Yurika no pudo seguir ocultando sus sentimientos, y una parte de las emociones que se liberaron se
convirtieron en lágrimas. Al verlo, Koutarou recordó que Yurika se había golpeado la cabeza y se
acercó un poco.
—No…
Yurika negó con la cabeza.
—Es solo que… estaba pensando en lo bien que me comprendes… y eso me hace muy feliz…
Yurika reveló sus sentimientos de una forma natural.
Antes de haberse golpeado en el baño, Yurika tenía tanta vergüenza que ni siquiera podía hablar
con él, mucho menos mirarle a la cara. Pero ahora era diferente; algo había cambiado en el corazón
de Yurika. Aún no estaba claro qué era exactamente, pero su corazón se aceleró de una forma
distinta a como lo había hecho antes. Estos latidos animaron a Yurika a expresar sus sentimientos.
—Y-ya veo…
De hecho, el único que se sentía avergonzado en ese momento era Koutarou.
¿Qué es esto? …Por alguna razón… Yurika parece una chica, o mejor dicho, parece… ¿Linda?
Koutarou notó cómo su corazón funcionaba más deprisa al ver la sonrisa de Yurika. No había
sentido eso antes. Evidentemente era distinto a la confianza que tenía hacia ella. En ese momento
cambió algo dentro del corazón de Koutarou.
—…
—…
Los dos permanecieron en silencio. Pero a diferencia de antes, ninguno se sentía molesto por la
situación. Se sentían un poco avergonzados, pero los dos encontraron la calma en este silencio. El
tiempo pasó de esta forma, y cuando la toalla que tenía Yurika en la frente empezó a ponerse tibia,
ella se levantó.
—Umm… ¿Puedo preguntarte algo?
Yurika miró su propio cuerpo al decir eso. Llevaba el pijama hecho de un tejido suave que siempre
se ponía para dormir.
73
—¿Mm? Sí, claro.
Koutarou cogió la toalla y la estrujó sobre un cuenco lleno de agua.
—Entonces…
Yurika comenzó a sonrojarse ligeramente. Llevaba un tiempo pensando lo que estaba a punto de
decir, así que reunió algo de valor para preguntárselo. Sintió que ese momento era la única
oportunidad que tendría, y por eso reunió todo el valor que pudo y lanzó su pregunta.
—Satomi-san, tú… me llevaste… desde el baño hasta aquí, ¿verdad?
—Así es.
Koutarou dejó de mover las manos.
—Y entonces… me pusiste ropa… ¿no?
—…Sí.
La respuesta de Koutarou tardó un poco en salir. Se dio cuenta de lo que Yurika estaba insinuando,
y entonces la cara de la chica se volvió más roja.
—E-entonces tú… me viste… ¿no? Mi, umm, cuerpo… desnudo…
Yurika había reunido todo el valor que le fue posible, pero incluso así su voz era casi inaudible al
final de la frase. Y miró hacia Koutarou con la cabeza agachada para ver cómo reaccionaba.
—Lo siento, pero tenía que… Intentaré olvidarlo lo más rápido que pueda.
Hasta él mismo sabía que una chica se avergonzaría de que alguien le viese desnuda. Por eso se
disculpó con sinceridad.
—No… no quería decir eso…
Yurika negó ligeramente.
—¿Eh?
Koutarou no se esperaba una reacción como esa. Los ojos se le abrieron por la sorpresa.
—¿No tienes otras impresiones… aparte de sentirlo? Quiero decir…
—E-eee…
Las siguientes palabras de Yurika lo dejaron aún más asombrado. Koutarou se quedó sin palabras.
Yurika sabía perfectamente que Koutarou había visto su cuerpo con buenas intenciones. Para la
Yurika del pasado eso habría bastado, pero ahora quería que se vieran implicados otros
sentimientos. Estaba evidentemente avergonzada, y se habría escondido en un agujero si hubiera
podido, pero quería que Koutarou se interesase en ella como mujer.
74
—¿Cómo… te pareció? ¿Sentiste… algo?
—Yo~
No sentí nada.
Justo antes de decir eso Koutarou cerró la boca.
Espera, ¿realmente esa respuesta es verdad?
No sentir nada después de ver a una mujer desnuda. En general eso habría sido lo correcto, ¿pero
lo era para Koutarou y Yurika? Eso era lo que Koutarou se preguntaba.
Las invasoras habían mencionado en varias ocasiones el problema de personalidad que él tenía.
Por culpa de eso le había hecho daño a Ruth en su compromiso y nunca había tenido esperanzas
de que Sanae se recuperase. ¿Y Yurika no rechazaría su respuesta al igual que las demás? Una
respuesta demasiado correcta resultaba muy fría para las personas que lo rodeaban.
Koutarou se dio cuenta de eso y dio una respuesta diferente de la que habría dado normalmente.
—Bueno, umm… Creo que me pareciste… guapa…
Pensó que extenderse con los detalles habría significado ir demasiado lejos, y no haber visto nada
sonaría muy extraño. Ésta era la expresión más embarazosa a la que podía llegar.
—Y-ya veo…
Yurika levantó la cabeza y una pizca de alegría se mezcló con su expresión avergonzada. Al verle,
Koutarou pensó que su decisión había sido la correcta.
Debería ser un poco más abierto con Yurika y las demás…
En ese momento recordó una cosa muy natural.
—No tengo más comentarios…
—Ya sé que fui yo la que lo preguntó, pero… yo también prefiero que sea así…
Los dos se quedaron de nuevo en silencio. Estaban aún más avergonzados que antes y sus
corazones latían a toda velocidad, pero no se sentían incómodos. Por eso los dos no fueron en
contra de sus sensaciones y simplemente dejaron pasar el tiempo.
—¡¿Kiaa?!
—¡¿Uaah?!
Pero después de un rato oyeron un ruido que provenía del piso superior, donde vivía Shizuka. Ella
había provocado ese ruido por culpa de haber tirado algo al suelo, pero los dos sintieron como si
Shizuka hubiese pegado un salto justo a su lado.
—Ah, u-umm, ¿por dónde íbamos?

—A-ah sí, hay una cosa que quería hablar contigo.
En el instante que oyeron el ruido, el ambiente tranquilo y apacible que había entre los dos se
esfumó y volvió a ser el mismo de siempre. Ya no pudieron volver a ese ambiente especial después
de haber recordado la presencia de Shizuka.
—Yurika, ¿puedes echar un vistazo a esto?
—¿Qué es…?
Koutarou habló de forma rápida y puso varios panfletos frente a ella. Todos tenían grandes edificios
cuadrados de fondo.
—Son panfletos de universidades. Me los dio hoy el profesor.
—¿Universidades?
Los panfletos que había colocado sobre la mesa eran guías de admisión para las universidades
cercanas. Koutarou quería mostrárselas a Yurika, por lo que se dirigió al profesor de orientación
para recogerlas.
—En realidad, hace poco en la sociedad de tejido hablamos sobre el tema de la graduación de
Sakuraba-senpai. Sabías que está en su tercer año, ¿verdad?
—Oh, sí.
Yurika y los demás estaban en segundo curso. Eso significaba que Harumi había entrado en tercero,
y en este curso tendría los exámenes de admisión a la universidad.
—Mientras que hablábamos sobre las distintas escuelas empecé a preocuparme más y más sobre lo
que harás en el futuro. Por eso las he traído.
—Qué es lo que haré…
Yurika tocó los panfletos con una mirada de completa sorpresa.
Nunca había pensado en ello…
Eso se debía a que nunca había planeado nada sobre su futuro. Pero como era una chica mágica, el
concepto de ir a estudiar a la universidad nunca se le había pasado por la cabeza. Las
probabilidades de permanecer en esa misma cuidad después de solucionar el problema del
apartamento 106 eran muy bajas.
—Yurika, de acuerdo con el profesor, deberías ser capaz de entrar en las universidades de por aquí
cerca a pesar de tus notas, pero solo si trabajas duro durante estos dos años. ¿A cuál quieres ir?
Las notas de Yurika siempre estaban rondando la delgada línea entre el aprobado y el suspenso.
77
Pero todos los panfletos que había traído Koutarou eran de universidades a las que podía entrar si
estudiaba para ello. Por supuesto, tendría que esforzarse mucho más de lo que había hecho hasta
ahora.
—I-incluso aunque me traigas de repente todo esto, yo…
Yurika no podía decidir.
Era la primera vez que había considerado estudiar en una universidad. Y para ayudar un poco a
Yurika, Koutarou prosiguió hablando.
—Mira, aquí es donde irá Sakuraba-senpai. La Universidad Kitsushou. Con sus notas, aprobar los
exámenes será pan comido, pero también tiene la preocupación sobre su salud, así que por eso
escogió esta. Creo que es difícil que puedas entrar en ella, pero si quieres ir a la misma universidad
que Sakuraba-senpai tendrás que empezar a estudiar ahora mismo, porque si no será demasiado
tarde.
La Universidad Kitsushou era una universidad local desde antes de que se unieran las ciudades
Kitsushou y Harukaze. Cuando se comparaba la dificultad del examen de acceso con la del resto de
universidades, la Universidad Kitsushou se encontraba en la parte alta de la lista. Para los
estudiantes de honor como Harumi era fácil entrar, pero debido a su frágil condición, se había
decidido a acudir a ella solo porque se encontraba cerca del hospital.
Y como ella y Yurika eran muy amigas, Koutarou se imaginó que Yurika querría entrar en la misma
universidad.
—Sakuraba-senpai irá a la Universidad Kitsushou…
Yurika murmuró algo al coger el panfleto.
¿Voy a… estudiar en una universidad…?
Después de haber sustituido a Nana como chica mágica, Yurika pensó que nunca podría tener una
vida normal. Solo había entrado en el Instituto Harukaze porque quería acosar a Koutarou y hacer
que abandonase el apartamento. Pero ahora había aparecido de improviso una oportunidad de vivir
una vida normal, y por eso aún no terminaba de creérselo.
—¿A qué universidad irás tú, Satomi-san?
Yurika quería más pistas y le preguntó a Koutarou por la escuela en la que estaba interesado.
—Iré a una de las universidades locales, la Universidad Kitsushou o la Harukaze. Pero al igual que
tú, yo tampoco estoy seguro de si podré entrar.
Koutarou estaba interesado en ambas universidades, pero eso era un plan distinto de lo que tenía
originalmente en la cabeza. En el pasado pretendía entrar en una universidad que sus notas le
permitieran, sin importar la proximidad.
78
Pero después de un tiempo pensó que merecía la pena hacer un esfuerzo para quedarse en la
misma ciudad que sus amigos. Este pensamiento había despertado dentro de él tras el incidente con
Sanae.
—Intentaré entrar en la Kitsushou, pero si eso no es posible supongo que bajaré un poco el listón y
lo intentaré con la Harukaze. Haru U es un equipo muy famoso de béisbol, así que salgo ganando de
todas formas.
La Universidad Harukaze era una universidad técnica, y se encontraba en mitad de la lista en
términos de dificultad de acceso. Como estaba llena de clubes deportivos era muy atractiva para él,
pero estaba un poco más lejos que la Kitsushou. En conclusión, las dos universidades eran igual de
atractivas. Y si Koutarou intentaba entrar en la más difícil y fracasaba no tendría ningún problema en
ir a la otra. Por eso, su primera elección era la Universidad Kitsushou.
—Satomi-san también va a la Kitsushou…
—¿Y tú qué vas a hacer?
—…Yo, umm… nunca me lo había planteado…
Yurika reveló sus dudas de forma sincera. Seguía sin saber qué decidir.
—Entonces tómate un tiempo para pensarlo.
—Sí…
Yurika miró una vez más el panfleto. Se imaginó a sí misma dirigiéndose hacia el edificio blanco que
salía en la fotografía. Allí se vio a sí misma, a Koutarou y a Harumi atravesando juntos la puerta de
entrada. Para ella era como hacer realidad un sueño.
Después de pensar un rato se giró hacia Koutarou.
—Umm, Satomi-san, ¿puedo preguntarte algo?
—Claro.
—¿Qué… crees que debería hacer? No solo me refiero a cuál ir, sino también si debería estudiar en
la universidad, para empezar…
Yurika seguía sin poder tomar una decisión. Tenía miedo, y lo que necesitaba era valentía para
dirigirse hacia su nuevo futuro. Lo que es más, era un futuro que se suponía que había abandonado.
Sentía que no era capaz de decidirse por sí sola.
—Creo que es algo que deberías decidir tú.
La respuesta de Koutarou era la misma que le había dado a Ruth en su compromiso. Al final, se
trataba de algo que tenía que decidir Yurika, pero no se detuvo allí.
—Pero creo que estaría bien que fueras a la universidad. Y en vez de ir a alguna que se encuentre
lejos, me gustaría que te quedaras a vivir cerca de aquí. Así será más divertido.
79
Incluso si la conmoción que rodeaba el apartamento 106 llegaba a su fin, Koutarou quería que esos
días felices continuasen. Nunca había tenido ese deseo antes, sintiendo que no había lugar para la
esperanza. Pero había otras que sí que lo deseaban desde el principio, y Yurika podría ser una de
esas. En ese caso, ¿debería él desear lo mismo y mostrarlo a las demás? Koutarou se guardó sus
pensamientos negativos y mantuvo sus esperanzas respecto al futuro de Yurika.
—…Satomi-san…
Yurika conocía el pasado de Koutarou, y además había oído la interpretación de Kiriha sobre lo que
él sentía. Como resultado, Yurika sabía qué era lo que ocurría dentro de la mente de Koutarou.
Tengo que protegerlo…
Una pobre alma que se había rendido en la búsqueda de un futuro debido a la pérdida de su madre,
y ahora trataba desesperadamente de alcanzar un futuro esperanzador. Por eso Yurika quería
proteger a esa pequeña alma herida.
Y si Satomi-san me protege a mí también…
Yurika podía usar la magia, pero no era todopoderosa. No importaba cuánto poder pudiera reunir;
seguiría siendo una chica normal. Luchar en solitario era duro e ingrato, de modo que ella sentía que
podría continuar intentándolo si había alguien a su lado.
Creía por encima de todo que dos personas que se apoyaban mutuamente era algo maravilloso.
—Yo… quiero ir a la Universidad Kitsushou. Junto a ti y a Sakuraba-senpai…
De este modo Yurika decidió ir a la universidad. Quería apoyar y ser apoyada por Koutarou y
Harumi, reír juntos y también vivir. Y por supuesto también con las otras invasoras. Ahora mismo
sentía que tenía un futuro maravilloso por delante.
—Porque te quiero, y a Sakuraba-senpai y a todas…
Era como si Yurika hubiese nacido de nuevo. Quería tener una vida feliz; no solo amaba a Koutarou,
sino también a todo el mundo.
Era una declaración de amor dirigida a todos los que ella conocía. Esto era algo que no sentía hacía
un año, y después de ese largo año, por fin obtuvo la madurez necesaria para convertirse en una
chica mágica.
—Ya veo… eso está bien…
Koutarou sonrió mirando a Yurika y asintió. Estaba contento con su elección y además se sintió
aliviado. Yurika no se alejaría de su vida después de graduarse.
—Ejeje…
Los ojos de Yurika se humedecieron y puso una sonrisa avergonzada.
80
La persona que más quería había dicho que deseaba estar con ella, y se había puesto contento al
oír que ella también quería estar con él; no había nada mejor que esto. Se sentía feliz de haber
llegado a parar al apartamento 106 desde el fondo de su corazón.
—Entonces ven aquí, Yurika.
Koutarou quitó los panfletos de la mesa e hizo señas a Yurika.
—V-vale…
Ella se sonrojó, y aún con los ojos brillantes por las lágrimas se acercó gateando hacia Koutarou.
Antes lo malinterpreté… pero en esta ocasión… no ocurrirá lo mismo, ¿verdad…?
Koutarou tenía una mirada dulce. Los dos sabían que se tenían aprecio mutuo, y había llegado el
momento de confirmar ese sentimiento. En otras palabras, era el momento de besarse.
Si Satomi-san… no, quiero que sea con él… no quiero que sea con nadie más… estaría bien
besarse aquí… ¿no?
La cabeza de Yurika estaba centrada únicamente en lo que estaba a punto de ocurrir. Pero a
diferencia de antes no se encontraba en estado de confusión. Ahora se encontraba cómoda con sus
sentimientos, y por ello no intentó huir…
Yo… amo a esta persona…
Yurika sintió que su corazón se detenía; estaba segura de sus sentimientos. Y correspondiendo a
su corazón ahora se encontraba frente a Koutarou. Lo único que tenía que hacer era entregarse a
ese sentimiento.
—Vale, vamos a empezar ahora mismo.
Sin embargo…
—¿Eh?
Koutarou puso un bolígrafo en la mano de Yurika y colocó un libro frente a ella. Declaró
solemnemente, con los ojos llameantes:
—Solo recuerdas vagamente las tablas de multiplicar, ¿verdad? ¡Empezaremos por aquí!
Koutarou señaló la portada del libro.
“Matemáticas Divertidas para 2º Curso de Primaria”
El libro que tenía frente a ella era una colección de problemas para estudiantes de primaria. En
contraste con la expresión de Yurika, él pretendía ponerse a estudiar inmediatamente ahora que
Yurika había decidido continuar sus estudios en la universidad.
81
—S-Satomi-san, ¿n-no puedes disfrutar un poco más del momento? ¡¿Por qué no puedes seguir lo
que dicta tu corazón?!
Yurika estaba en las nubes, pero ahora había sido devuelta a la realidad.
Y ese cambio tan brusco provocó que rompiera en llanto y protestara.
—Estás en una situación tan penosa porque sigues ganduleando.
Pero Koutarou negó con la cabeza con una expresión severa.
Hoy o mañana conseguiré que se aprenda las tablas de multiplicar, y durante el resto de la semana
las divisiones y las fracciones. Pero… es posible que sea demasiado tarde. ¡Aún queda mucho
trabajo por delante!
Koutarou resplandecía con su espíritu atlético. Iba a utilizar cualquier medio a su disposición para
conseguir que Yurika entrara en la Universidad Kitsushou.
—¡Te equivocas! ¡Puede que normalmente sea así, pero ahora definitivamente soy yo la que tiene
razón!
Yurika sabía que debía estudiar y que tenía que ponerse con ello lo antes posible, pero ese no era el
momento adecuado. Aunque hubiese preguntado a 100 personas diferentes, estaba convencida de
que todas le habrían dado la razón.
—¡Deja de quejarte y ponte a trabajar! Te ayudaré.
Pero Koutarou se negaba a escucharle. Él ya había decidido que conseguiría meter a Yurika en la
universidad, a la cual irían juntos. Y para ello tomó el camino más corto.
—¡Esto está mal! ¡Aquí hay algo que está mal!
—Es bueno que te des cuenta de tus propios errores. ¡Así que ponte a ello!
—¡Iiih~!
Yurika empezó a mover por fin el bolígrafo después de que Koutarou le hubiera regañado.
Es posible que me haya enamorado de un inútil… ¡Espera, aaaaaah! ¡¡Es un completo inútil!!
Yurika se dio cuenta de que había cometido un error muy importante, pero el daño ya estaba hecho.
82
La Mañana de las Chicas Mágicas
Parte 1
Sábado, 24 de abril
Cuando las invasoras llegaron al apartamento 106 la mañana siguiente pudieron ver a Yurika
llorando y protestando.
—¡P-por favor, déjame ya, Satomi-san! ¡Ya me sé las tablas de multiplicar, así que por favor, no me
pongas más ejercicios! ¡No quiero más!
—Calla Yurika, ¿cuánto es 7x9?
—¡63! ¡Por favor déjame ya, creo que me estoy volviendo loca!
—¿Cuánto es 8x5?
—E-es 40… Uuuuh~~…
Koutarou estaba sentado en el lado opuesto de la mesa que Yurika con una expresión seria,
mientras le hacía preguntas sacadas del libro de problemas. Yurika en cambio se encontraba
completamente exhausta y le suplicaba desesperadamente que parara. Pero él le ignoró y continuó
con los ejercicios. Llevaban haciendo eso durante toda la noche.
El ambiente que había entre los dos era muy extraño. Por sí solo ya era bastante sorprendente, pero
lo que más boquiabiertas a las invasoras no era eso.
—2x7.
—14… Aaauuuu~
—¡¿Yurika ya sabe multiplicar?! ¡¿Cómo?!
—¡¿Pero qué es lo que pasó cuando nos fuimos?!
Todas conocían muy bien las notas de Yurika. Era tan mala que incluso dudaban de si podía
resolver multiplicaciones extremadamente sencillas, y ahora, Yurika se había aprendido las tablas de
multiplicar al revés y derecho. Sanae y Theia estaban asombradas y se quedaron mirando a la
pareja.
—¿Cómo ha hecho que Yurika aprenda a multiplicar en una sola noche? No, aún más importante,
¿cómo ha podido la situación derivar en esto después de marcharnos…?
—Parece que se ha producido un enorme malentendido…
83
Shizuka y Ruth compartían el mismo presentimiento. Las dos se preguntaban en primer lugar por
qué Koutarou y Yurika estaban estudiando. Se esperaban que la relación entre los dos hubiera dado
un paso adelante, y como resultado, ambos volverían a su forma de ser habitual.
—Por favor, ayudadme por favor, Satomi-san no va a… ¡Satomi-san no va a parar con los
problemas de matemáticas!
Yurika se enganchó a Kiriha y suplicó ayuda.
—Imposible. Cuando Satomi Koutarou toma una decisión irá con ella hasta el final.
Sin embargo Kiriha negó con la cabeza con una pequeña sonrisa. Podía imaginarse vagamente qué
era lo que había pasado entre los dos.
Creía que ahora Yurika tenía la necesidad de estudiar debido a que su relación con Koutarou había
progresado. Ir a la universidad o conseguir un trabajo. Sin tener en cuenta cuál de las dos razones
era, como estaban relacionadas con el futuro de Koutarou, su determinación era inquebrantable. En
ese caso, no escucharía nada de lo que Kiriha pudiera decir.
—No puede seee~r.
Yurika seguía llorando con los hombros caídos.
Yurika, deberías darte cuenta de que así es como Onii-chan expresa su amor. Qué desperdicio…
La Kii que había dentro de Kiriha empezó a mostrar su descontento. Estaba frustrada porque Yurika
no comprendía la forma evidente que tenía Koutarou de expresar amor. Por eso pensaba que Yurika
debía aceptarlo y disfrutar un poco más.
Cada una de las chicas tenía sus propias impresiones sobre Yurika y Koutarou, pero ninguno de los
dos se dio cuenta y continuaron practicando.
—5x4.
—Umm~
Sin embargo, como se había quedado despierta toda la noche, Yurika estaba agotada, y había
bajado la guardia cuando llegaron las otras invasoras. Su respuesta se retrasó ligeramente.
—¡20! A estas alturas ya deberías ser capaz de responder a algo tan fácil como eso.
Sanae había tomado su posición habitual en la espalda de Koutarou y respondió antes que Yurika.
Para ella, que había dormido adecuadamente, este tipo de cálculo era muy sencillo.
—Sanae te ha ganado, Yurika.
—¡No me he equivocado! ¡¡No me ha dado tiempo a equivocarme!!
—Yurika, tienes 20 más como castigo.
84
—¡Kiaaaaaaa! ¡¡Nooooooo!!
Ella tenía la esperanza de que su pesadilla fuera a acabar pronto, pero al final se quedó muy lejos
de conseguirlo. De esta forma, Koutarou le había dado esperanzas y luego se las volvió a quitar.
—No llores. Esto acabará pronto; solo son 20 más.
—¡¡Llevas diciendo eso desde ayer!! ¡¡Pero da igual cuántas veces lo intente, esto nunca termina!!
¡¡Ya no quiero seguir con estoooo!!
Yurika se había ilusionado varias veces con la posibilidad de acabar, pero después siempre le
quitaban la esperanza. Como resultado, las tablas de multiplicar se habían grabado a fuego en su
mente, como un trauma que nunca podría olvidar.
—L-lo siento, Yurika.
—…Y así es como ha estado enseñando a Yurika…
—El Infierno en vida…
—Después de todo, una vez que Satomi Koutarou ha decidido algo no hay forma de pararlo.
—A ese ritmo, mañana Yurika-sama será capaz de multiplicar con dos cifras de memoria…
Al mismo tiempo que las chicas sentían lástima por Yurika, también sentían envidia al ver a
Koutarou tan decidido en ayudar a alguien.
—Vamos Yurika, no te vayas por las nubes, aquí va el siguiente problema.
—¡Por favor! ¡Haced que pare!
—Tarou-kun tiene 6 cajas de pelotas de tenis. En cada una de ellas hay 4 pelotas. ¿Cuántas pelotas
hay en total?
—H-hay 24… ¡Ya no puedo hacer esto más! ¡¡Mi cabeza está a punto de explotar!!
—No te preocupes, Yurika. Eres una persona que puede aguantar cualquier cosa cuando es
necesario.
—¡¡Esa mirada dulce y esa confianza ahora me parecen más de rencor!!
Entonces, la alarma del reloj que tenía Yurika cerca se activó. Ahora eran las 9 de la mañana.
—¡Satomi-san! ¡Ya está, ya se ha acabado!
Yurika cogió el reloj y se lo enseñó a Koutarou.
—El tiempo se ha agotado, eh…
Después de confirmar la hora, Koutarou apagó la alarma.
85
A decir verdad, los dos tenían hoy cosas de las que ocuparse. Koutarou había prometido a unos
compañeros de clase ir a divertirse al parque de atracciones juntos, y Yurika había quedado con
Harumi. Y por eso, si no abandonaban la tarea pronto llegarían tarde.
—Supongo que no se puede hacer nada para evitarlo. Yurika, el estudio acaba aquí por ahora.
Continuaremos más tarde.
—E-estoy salvada…
Al oír esas palabras, la fatigada Yurika se desplomó sobre la mesa. Debía darse prisa en
prepararse, pero se quedó inmóvil.
—Oh, y creo que ya lo sabes, pero tienes que volver antes de que anochezca. Porque si no…
Se podía ver una luz peligrosa en los ojos de Koutarou.
—¡Iiih!
Yurika dejó salir un pequeño grito y salió corriendo de la habitación en un abrir y cerrar de ojos.
—Koutarou.
—¿Mmm?
—Yurika se parece a ti, ¿lo sabías?
—¿En qué me parezco a ella?
—En la parte donde no trabaja por su propio beneficio, pero creo que la manera en que lo hace y lo
ve es un poco diferente.
—Ya veo… puede que sea verdad…
Koutarou pensó al ver a Yurika escapando de la habitación que si él necesitaba ser tratado de forma
drástica, ella también.
86
Parte 2
Koutarou llegó a la estación cuando el reloj indicaba las 9:45 de la mañana. Aún le quedaba algo de
tiempo antes de la hora fijada para quedar, que era a las 10:00, por lo que decidió darse un paseo
por una librería cercana.
—Oh, ahí está.
Koutarou había entrado en la librería para buscar más material educativo para Yurika.
Ella tan solo se encontraba en el nivel de un alumno de segundo año de primaria, y era
especialmente mala con las matemáticas. Como no había aprendido las operaciones aritméticas
básicas, esto estaba teniendo una mala influencia en el resto de las asignaturas. Por ejemplo, no
podía conseguir agua salada a la densidad requerida. En ciencias sociales no podía convertir
correctamente los yenes en dólares. Cuando tenía que calcular el tiempo medio en una carrera de
100 metros en educación física le resultaba imposible, y cuando intentaba llevar un control de su
peso no podía hacer los cálculos de calorías.
La raíz de todos sus problemas eran sus pobres habilidades matemáticas. Koutarou determinó cuál
era el problema y decidió empezar por las matemáticas para a apoyar a Yurika. Por tanto, estaba
buscando material relacionado con esta materia.
—Aún es demasiado pronto para las matemáticas de tercero. Pero ella tiene su orgullo… No, no, los
resultados son más importantes que su orgullo…
—¿Qué estás haciendo, Satomi-kun?
Maki apareció frente a él cuando cogió unos libros de texto. En vez de llevar su típico uniforme
escolar, Maki vestía ropa informal y dio una impresión más accesible. Ella era una de las personas
con quien había quedado para ir al parque.
—Buenos días, Aika-san. Solo estaba pensando en hacer que Yurika estudie un poco.
Koutarou le mostró la colección de problemas. Maki vio la portada y se tapó la boca con la mano
para disimular su sonrisa.
—Es verdad que a Yurika-san se le da muy mal estudiar.
—Por eso estamos empezando por lo básico.
—La lectura de Yurika-san también es un poco pobre.
—¿De verdad? Qué voy a hacer con ella…
Los dos se pusieron a buscar libros de problemas para alumnos de primaria, y fueron revisando sus
contenidos uno a uno. Buscaban problemas que Yurika pudiera resolver. Después de encontrar
algunos libros interesantes, Koutarou pensó en comprarlos de camino a casa cuando saliera del
parque de atracciones.
87
Satomi-kun realmente aprecia a Yurika…
Eso fue lo que pensó Maki cuando lo miró. Nadie iría tan lejos solo por un compañero de clase. Esto
era prueba de que eran muy amigos, o quizás algo más. Koutarou estaba pensando más en Yurika
que en Maki, que estaba justo delante de él, lo que hizo que ella se sintiera un poco sola.
¿Entonces esta ropa nueva… ha sido para nada…?
Maki se miró la ropa que llevaba puesta y dejó escapar un pequeño suspiro. Llevaba un vestido de
una pieza de colores brillantes y con volantes, además tenía un lazo grande como accesorio para el
pelo que encajaba con el vestido. Maki se había esforzado al máximo para parecer lo más linda
posible, ya que deseaba mostrarle un lado de sí misma que Koutarou no conocía, y por lo tanto
quería que por lo menos le dijera algo sobre su atuendo; no le importaba si le hacía un cumplido, lo
único que quería era que reconociese que iba de forma distinta a la usual. Sin embargo, Koutarou
estaba ocupado con algo distinto, y ni siquiera le había mirado. Maki se sintió sola. No se trataba de
envidia hacia Yurika, sino una soledad provocada por no tener un lugar en los pensamientos de
Koutarou.
—Por cierto, Aika-san.
—…¿Sí?
Maki había dejado caer sus hombros y estaba cabizbaja, pero solo levantó la vista cuando Koutarou
le llamó. Lo vio sosteniendo una recopilación de problemas de espaldas a ella. Al ver su espalda se
sintió aún más sola.
—Hoy tienes una apariencia increíblemente mona. ¿Has dejado atrás tus problemas para gastar
dinero?
—Ah…
Tan solo esas palabras fueron suficientes para eliminar de golpe la soledad que sentía Maki. En su
lugar, el habitual anhelo por Koutarou invadió su corazón.
—…¿Por qué no puedes decir simplemente que me veo mona, Satomi-kun?
—Perdón, es culpa mía. Lo he escuchado muchas veces últimamente, y es que me han dicho que
deje de tratar de distanciarme con los demás.
Mantener distancias con los demás y no esperar nada de ellos era el problema que tenía la
personalidad de Koutarou, y que las chicas ya habían señalado. Incluso en esta situación se
manifestó su problema. Pero como quería enmendar ese fallo, Koutarou se disculpó sinceramente.
—Umm, así que en este caso… hoy te ves muy mona, Aika-san. ¿Eso está mejor?
—Satomi-kun…

Apareció una inesperada imagen en la mente de Maki. Vio a un chico joven envolviendo con sus
brazos un jersey a medio tejer, y ella abrazaba a ese chico. Entonces sonrió a Koutarou.
—…Te habría puesto un diez si no fuera por tu última pregunta.
—Eres muy estricta, Aika-san.
Koutarou se giró hacia ella y sonrió. Al hacerlo surgió una imagen en su cabeza durante un instante,
pero la sonrisa de Maki era tan radiante que la imagen desapareció antes de poder verse con
claridad.
—Nunca ha habido un momento en la historia en que las mujeres no hayan sido estrictas.
—Ya. Las mujeres siempre sois así, excepto en los momentos más importantes…
Los dos rieron juntos. Maki estaba feliz solo por poder reír junto a él de ese modo. Koutarou le
sonreía; no había nada mejor que eso.
Sin embargo…
“Navy-san, ¿has hecho un trato con un demonio o algo parecido, ¿no?”
Maki recordó las palabras que había dicho Dark Green el día anterior. En ese momento la ansiedad
comenzó a propagarse por su cuerpo.
Eso es, tengo que confirmarlo…
Koutarou se dio la vuelta y empezó a mirar de nuevo entre los libros. Maki se miró la palma de la
mano y murmuró algo.
—…Analizar Magia.
Se trataba de un conjuro que podía analizar los efectos de la magia. Maki no llevaba su vestido de
chica mágica ni su bastón, pero en este estado todavía podía utilizar pequeños conjuros. Maki se
disponía a utilizarlo para analizarse a sí misma y a Koutarou.
Green no estaba equivocada… realmente existe un contrato mágico entre nosotros.
Maki no estaba especializada en información relacionada con encantamientos como Green, así que
no pudo detectar la magia hasta que no estuvo cerca de Koutarou. Como resultado ahora podía
confirmar la existencia de un contrato entre Koutarou y ella.
Esto… tiene que ser de aquella vez…
Maki no tenía ningún recuerdo de haber formalizado un contrato, lo que significaba que la otra parte,
Koutarou, había sido la que lo creó. Y a ella solo se le ocurría una ocasión en que podía haber
ocurrido eso.
90
Fue varios meses atrás, durante su viaje de esquí. Ella había resultado gravemente herida en las
montañas, pero fue salvada por Koutarou por medio de la magia. Pero como él no era un mago tuvo
que dejar que su espada utilizara sus poderes. La espada emitió una luz de color blanco puro y curó
la herida de Maki. En aquella luz había visto a un chico, un chico que temblaba por la soledad. Y
Maki le había dicho a ese chico “no pasa nada, siempre estaré contigo…
Si allí se hizo el contrato… entonces todo tendría sentido…
Algo similar le ocurrió a Koutarou, y entonces se formó el contrato. Era difícil de imaginar a Koutarou
haciendo un contrato a propósito, ya que él no sabía mucho acerca de la magia. Lo más probable
era que la espada hubiera creado el contrato para salvarla.
“Es un contrato equitativo y continuado con una conexión mental entre ambas partes… y no hay
límites en la asistencia mutua. Es casi como si fueran la misma persona. Un contrato muy
relevante…”
Pero el tipo de contrato que había mencionado Green le preocupaba.
¿Realmente amo a Satomi-kun…?
Maki lo amaba. Pero en ese momento no podía confiar en sus propios sentimientos. Empezó a
dudar de sí misma y se preguntaba si sus emociones eran solo debidas al contrato.
Hasta ahora Maki había sentido varias veces como si Koutarou pudiese leer su mente, tanto en un
día normal como en batalla. Pensaba que era porque tenían mucha compatibilidad, y por eso
empezó a desarrollar ciertos sentimientos hacia él, pensando que compartían las mismas
sensaciones y que podían llenar la soledad del otro.
Pero si existía un contrato entre los dos entonces ese no sería el caso. Su compatibilidad y los
sentimientos que tenía hacia él podrían ser una ilusión creada por el contrato.
En aquel entonces Maki había renunciado a toda esperanza de sobrevivir. Incluso aunque sus
heridas fueran curadas, no estaba claro si podría seguir con vida en ese estado. Y teniendo en
cuenta el trauma del pasado de Koutarou, probablemente no habría soportado ver a alguien morir en
sus brazos.
La espada formalizó un contrato para que ambos pudieran vivir juntos. Los obligó a apreciarse el
uno al otro. Maki recibió esperanza, el tratamiento fue un éxito y la mente de Koutarou fue protegida.
En otras palabras, con el objetivo de salvar a Maki y proteger a Koutarou, ella recibió un lavado de
cerebro.
Si anulo este contrato podré responder a esa pregunta, pero…
Había una fuerte coacción impuesta por el contrato que los unía. Los dos estarían unidos para
siempre y serían obligados a salvarse entre sí. Era posible anularlo siguiendo los procedimientos
apropiados, pero las condiciones indispensables eran la seguridad y el consentimiento de ambas
partes.
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Si se anulaba Maki recuperaría su voluntad a pesar del lavado de cerebro, y de este modo sabría si
los sentimientos que tenía en ese momento eran verdaderamente suyos.
¿Pero si me han lavado el cerebro… realmente debería anular el contrato? ¿Aunque Satomi-san
resulte siendo asesinado por mí…?
Sin embargo, Maki dudaba si debía anular el contrato o no.
Tenía miedo de convertirse en otra persona, de convertirse otra vez en la enemiga de Koutarou. Por
eso no intentó la anulación en ese momento.
Si en realidad nunca he recibido un lavado de cerebro entonces sí que podría anularlo… y sabré
cuáles son mis verdaderos sentimientos…
Al mismo tiempo que temía la existencia del lavado de cerebro también quería confiar en sus
sentimientos. Deseaba que su amor por Koutarou fuera real, mejor que uno falso impuesto por el
contrato.
Pero mientras siguiera en vigor sus sentimientos se mantendrían en una incógnita y nunca podría
estar tranquila. La única solución para esto era anular el contrato y confirmarlo por ella misma. Y
debido a este propósito, Maki quería anularlo.
…¿Qué debería hacer…?
Maki seguía reflexionando.
Si lo hacía conocería la verdad. Pero entonces se convertiría de nuevo en la enemiga de Koutarou.
Y una vez que fuese anulado ya no se podría retomar. No era una decisión fácil.
—¿Ocurre algo, Aika-san?
Koutarou le llamó al verla preocupada. Encontró extraño que se hubiera quedado en silencio de
repente.
—No, nada en absoluto.
Maki se apresuró en mostrar una sonrisa y negó con la cabeza. Al hacerlo, el lazo que llevaba en la
cabeza se balanceó de izquierda a derecha.
—…Satomi-kun, ya son casi las diez, vamos.
—¿Mm? Ah, sí.
Maki agarró la manga de la camisa de Koutarou y tiró de él. Al mismo tiempo mantuvo la cabeza
agachada para que él no pudiera ver su cara.
Tengo que volver a mi yo de siempre antes de salir de la tienda…. Hoy tengo que proteger a Satomi-
kun…
Al final, aunque seguía preocupada, Maki decidió mantener el estado actual.
92
Aunque sus sentimientos fueran producto del contrato, cambiar a otra situación era aterrador. Y si al
final acababa perdiendo la memoria, el riesgo sería demasiado alto. Su principal prioridad era
mantener a Koutarou lejos del peligro, y debido a eso, siempre que existiera la posibilidad de haber
recibido un lavado de cerebro, no podría anular el contrato.
Definitivamente voy a protegerlo. De cualquier enemigo… aunque se trate de mi yo original…
No quería desprenderse del afecto que estaba a su alcance debido a que había pasado la mayor
parte de su vida en la oscuridad, aunque éste fuese solo una ilusión.
Parte 3
Sakuraba Harumi tenía que acudir esa mañana al hospital para un examen médico. Yurika le seguía
de cerca, y en cuanto Harumi terminara las dos saldrían a divertirse. Tenían pensado ir a comer e ir
de tiendas.
—…y entonces Satomi-san, me golpeó.
—Fufu, si Satomi-kun llegó a pegarte es porque debías de llevar mucho tiempo sin estudiar.
—¡¿Uuuuh?! E-e-eso es…
—¿No es cierto?
—…Sin comentarios.
Las dos se encontraban hablando en la sala de espera del hospital. El chequeo de Harumi ya había
acabado y lo único que faltaba era pagar. Siempre tenía que esperar alrededor de diez minutos para
pagar, ya que era un hospital muy concurrido y porque el cálculo de los gastos médicos era muy
complejo. Estaban aprovechando ese tiempo para charlar, así que el tema derivó naturalmente
sobre Koutarou.
—De cualquier modo, Satomi-san es el que está equivocado. Satomi-san fundamentalmente carece
de aprecio hacia mí.
Yurika hinchó los carrillos al decir eso.
—Nijino-san, a decir verdad, realmente no crees eso, ¿no?
Pero con echar un simple vistazo a la cara de Yurika, Harumi se dio cuenta de que no decía la
verdad. Harumi sonrió amablemente mirando hacia ella.
—Eso no es así. Satomi-san siempre se comporta de forma violenta y perversa.
Yurika seguía negando con la cabeza.
—Eso es mentira. No me lo creo.
93
Pero aun así Harumi no creía las palabras de Yurika.
—¡N-no es verdad! ¿Por qué piensas eso?
—Fufufu… porque últimamente se te veía muy contenta siempre que hablabas sobre él.
—¡¿Eeeeh?!
En el instante que Harumi señaló eso, Yurika comenzó a sonrojarse. Harumi advirtió ese cambio de
expresión y se convenció de que su sospecha era acertada.
—¿No te has dado cuenta? Incluso ahora parecías muy contenta cuando dijiste que Satomi-kun te
golpeó… y también cuando mencionaste que te había robado tus dulces.
Harumi se había dado cuenta de que Yurika en los últimos tiempos parecía feliz siempre que
hablaba de él. Dijera lo que fuera, aunque pareciera descontenta, sus ojos siempre decían lo
contrario.
Durante las últimas semanas se había producido un gran cambio. Cuando hablaba de Koutarou
como lo hacía en el pasado se le podía notar un ambiente distinto. Seguía pareciendo feliz, pero
ahora sus sentimientos de felicidad se habían mezclado.
—Es como si me estuviera viendo a mí misma… por eso lo sé.
—…Auu…
—¿Tú también quieres a Satomi-kun, Nijino-san?
Yurika estaba enamorada; Harumi había llegado a esa conclusión en muy poco tiempo porque ella
sentía lo mismo. Yurika tenía los mismos ojos que ella cuando se arreglaba el pelo frente al espejo
antes de entrar en la sala del club.
—…
La conclusión era clara, pero Yurika era incapaz de responder en ese momento. Estaba obviamente
avergonzada, pero la razón más importante era otra.
Me he… enamorado de la persona que Sakuraba-senpai ama…
Al principio, Yurika se había esforzado para conseguir que Harumi y Koutarou estuvieran juntos.
Harumi le había consultado y ella le dio un consejo. Pero después de un tiempo y de haber
aprendido más sobre Koutarou, acabó enamorándose de él. Este era un gran error de cálculo para
ella, y al mismo tiempo la cruel realidad. Por eso Yurika no podía revelar sus propios sentimientos a
su amiga.
—No tienes por qué ocultarlo, Nijino-san. Comprendo tus sentimientos… y a pesar de que no lo
demuestren, sé que hay muchas chicas que quieren a Satomi-kun…
94
Harumi no pretendía culpar a Yurika. Para ella, renunciar al amor solo por el orden en que las
personas se conocían o se enamoraban era algo muy triste. Pensaba que todo el mundo debería
tener una oportunidad. Y como encontraba a Satomi Koutarou muy atractivo pensaba que solo era
cuestión de tiempo que Yurika se enamorase también de él.
—…Sí…
Yurika sentía tanta culpabilidad que no podía mirar a la cara a Harumi. Sin embargo, respondió con
una voz que casi era un susurro y asintió con la cabeza de forma imperceptible.
—Ya veo… eso es genial…
Harumi asintió contenta al ver sus gestos.
—¿Eh…? ¿Genial…?
Yurika encontró extraña la reacción de Harumi y levantó la cabeza rápidamente para mirarle. Pudo
ver a Harumi mirándole directamente con una expresión dulce. Quería saber el significado que había
tras sus palabras, de modo que no apartó la mirada.
—Nijino-san… ¿no crees que estamos un poco en desventaja comparadas con las otras muchas
chicas que rodean a Satomi-kun?
Sin embargo, lo que había dicho Harumi no respondía a la pregunta que le había hecho. En cambio
respondió con otra pregunta. Yurika estaba bastante confundida, pero respondió con sinceridad.
—…Umm… creo que sí…
Yurika pensaba lo mismo que Harumi.
Theia era una brillante, fuerte y bella princesa.
Kiriha era muchísimo más madura y sabia, y dejaba atrás a las demás en lo que se refería a
feminidad.
Sanae era honesta e inocente. En lo referente a la simpatía no tenía rival.
Ruth era una persona seria y leal. Aunque no tenía nada que sobresaliera, cuando todos sus puntos
fuertes se juntaban se trataba de alguien a quien podrías confiar tu hogar.
Shizuka no solo era una experta en artes marciales, sino que además era una persona de confianza
que llevaba la Casa Corona ella sola. Su carácter animado y su afición a los cotilleos solo hacían
que fuese más notable.
Si se reflexionaba un momento, Yurika podía pensar fácilmente en cinco chicas atractivas cercanas
a Koutarou. Comparada con ellas, Yurika solo destacaba por sus cosas negativas, y si miraba sus
puntos buenos no era más que una chica corriente.
95
Se podía decir lo mismo de Harumi. Ella era tímida por naturaleza y débil con las situaciones de
presión. Había mejorado algo en los últimos tiempos, pero aún seguía siendo introvertida. Como
resultado le parecía muy difícil expresar el profundo amor y amabilidad que había dentro de ella.
Yurika y Harumi eran dos chicas corrientes a los ojos de los chicos.
—Por eso… ¿te gustaría que trabajásemos juntas para llevar a Satomi-kun a nuestro terreno?
—¿Eeeeeh…?
Se trataba de una propuesta inesperada. Harumi quería trabajar junto a Yurika para atraer a
Koutarou. Era bastante sorprendente, pero podría ser una manera efectiva de conseguir lo que
querían.
Ya veo. Por eso dijo que era genial…
Entonces Yurika finalmente comprendió las intenciones de su amiga. Harumi sabía que no era
alguien que destacara precisamente y que tenía la necesidad de mejorar, pero entonces se dio
cuenta de los verdaderos sentimientos de Yurika. Debido a ello se sintió aliviada y pidió su
cooperación.
—Si las dos trabajamos juntas creo que podríamos, ¿cómo lo diría…? Aliviar el lado solitario que
hay dentro de Koutarou.
Esto era lo verdaderamente importante para Harumi. Había algo que siempre se había preguntado:
¿por qué un chico como Koutarou se uniría a la sociedad de tejido? Llevaba pensando en ello
durante todo un año, y hacía poco llegó a una conclusión.
Durante las actividades de club, Koutarou se había mostrado excesivamente interesado en aprender
a tejer jerséis. Debido a eso Harumi empezó a pensar que guardaban un gran significado para él.
Por otra parte, Koutarou casi nunca mostraba una expresión de soledad durante las actividades.
Koutarou tenía cuidado de no enseñar esa expresión, por lo que Harumi no se dio cuenta hasta casi
medio año después de que él se uniera al club. Desde entonces, cada vez que Harumi le veía poner
esa cara sentía la necesidad de hacer algo.
Empezó a pensar que la obsesión de Koutarou por tejer jerséis tenía relación con su soledad. Si
esto era cierto, entonces Harumi necesitaría ayuda. Pensaba que no podría curar las heridas de su
corazón ella sola.
—Creo que Satomi-kun tiene recuerdos tristes relacionados con los jerséis. Por eso está tratando
desesperadamente de aprender a tejer uno a pesar de ser un chico. Puedo enseñarle a tejer, pero
mi salud es muy frágil y además me voy a graduar el año que viene. Por eso no puedo curar su
soledad. Entonces quiero que me ayudes, Nijino-san.
—Sakuraba-senpai… tú…
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Yurika creía sinceramente que Harumi era increíble. Ella conocía el pasado de Koutarou gracias a
Kiriha. La cuestión era que el jersey a medio acabar era un recuerdo de su madre, pero a pesar de
ello no sabía cómo curar a Koutarou. Sin embargo Harumi, que no sabía nada sobre el pasado de
Koutarou, había encontrado una solución. Kiriha y las demás decían que Yurika era la más cercana
a él, pero de hecho, la más cercana de todas era Harumi.
Satomi-san entró a la sociedad de tejido porque quería terminar el jersey inacabado de su madre…
Eso probablemente pondría sus sentimientos en orden… Y por eso Satomi-san no podría confiar
plenamente en otras personas hasta haber acabado el jersey… En ese caso, aunque sigamos
acercándonos a él, ¡en algún momento volveremos a chocar con otro muro! ¡Seguro que esta es la
pieza que falta del rompecabezas!
De esta forma, Yurika fue la primera de las chicas que rodeaban a Koutarou en encontrar un método
para sanar su corazón herido.
Para conseguirlo las chicas tenían que mostrarle su afecto cada cual a su manera, mientras que él
debía completar el jersey de su madre con sus propias manos. Como Harumi había dicho, sin
ninguna de esas cosas, Koutarou no podrá ser salvado; solo podrá curarse del todo cumpliendo las
dos condiciones.
Puedo salvarlo… ¡No, si todas combinamos nuestras fuerzas podremos salvar a Satomi-san…!
Hasta ahora Yurika siempre había sido la persona a quien había que salvar, pero ahora era su
oportunidad para devolver el apoyo. Esta convicción le alegró enormemente. Yurika estaba
agradecida por esta oportunidad, ya que nunca habría llegado a esa conclusión si no hubiera sido
por todas las amigas de Koutarou.
—¡Ya lo entiendo, Sakuraba-senpai! ¡Empecemos cuanto antes!
Yurika decidió comenzar de momento con los esfuerzos de ellas dos. Tarde o temprano tendría que
explicar la situación al resto de chicas del apartamento, pero creía que Harumi, por haber alcanzado
una solución, merecía marcar el camino. Harumi además tenía la desventaja de no vivir en el
apartamento 106.
—¡Gracias, Nijino-san!
Harumi sonrió alegremente. No había nada tan tranquilizador que contar con su mejor amiga para
que le apoyara. Y además podía ayudar al chico del que estaba enamorada. Por eso su sonrisa en
ese momento era propia de un niño.
—¡Por el momento me uniré a la sociedad de tejido! ¡Así podremos mantener un mínimo de
miembros y preservar el club!
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De acuerdo con la normativa del instituto, las sociedades requerían un mínimo de dos personas.
Como la sociedad de tejido era incapaz de conseguir nuevos miembros, se terminaría por cerrar si
no se unía ninguno antes del mes de Abril del año siguiente. Y si el jersey de Koutarou no estaba
terminado antes de esa fecha las cosas podrían ponerse problemáticas. De modo que para evitar
eso, Yurika decidió unirse.
—Fufu… eso es muy inteligente por tu parte, Nijino-san. Sería de gran ayuda si lo hicieras.
—Pero, pero… ¿no me interpondré en tu camino?
Yurika se había mantenido ajena a la sociedad para evitar interponerse entre Koutarou y Harumi.
Desde ese punto de vista, tener a Yurika en el club sería contraproducente.
—Para nada. Creo que es más importante ayudar a Satomi-kun. Y, Nijino-san, hemos decidido que
íbamos a trabajar juntas, ¿no es así?
Mientras que Harumi se preocuparía si otras personas se unían a la sociedad debido a que entonces
no podría estar a solas con Koutarou, en el caso de Yurika no representaría ningún problema. Si
solo se trataba de ella podría seguir comportándose de la misma forma que lo había hecho siempre,
y además con su ayuda sería capaz de conseguir el valor para ser un poco más atrevida.
—¡Sí!
Aliviada, los ojos de Yurika empezaron a brillar. Estaba feliz por poder ser de ayuda sin interponerse
en el camino de Harumi, y de hecho, agradecía esa situación. Esto se debía a que la presencia de
Harumi maquillaba sus propios fallos.
—De esta forma creo que podremos tener actividades de club aunque esté en el hospital. Cuento
contigo, Nijino-san.
—¡Nijino Yurika hará todo lo que pueda!
Las dos sonrieron y continuaron charlando. Los temas eran entre otros la amistad y el amor. Las dos
disfrutaban de su vida lo máximo posible.
—…Oh, parece que lo estáis pasando bien.
Entonces alguien se dirigió hacia ellas. Cuando miraron en la dirección de donde vino la voz
pudieron ver a una mujer vestida con un traje elegante.
—¡Kanae-san!
—Qué alegría verla, Higashihongan-san.
—Qué dúo tan inusual. ¿Puedo acompañaros?
El nombre de la mujer era Higashihongan Kanae.
Una persona cercana a Yurika y a Harumi.
98
El arcoíris oscuro
Parte 1
Sábado, 24 de Abril
Harumi y Kanae se conocieron hacía unos años cuando Harumi fue ingresada. En aquel entonces,
el estado de Sanae era bastante débil, y coincidió que las dos chicas fueron hospitalizadas en la
misma habitación. Por eso Harumi no solo conocía a Kanae, sino que también a su hija, a pesar de
que Sanae tenía una personalidad muy introvertida. Después de que Harumi hubiera sido dada de
alta siguió presentándose en el hospital para visitar a Sanae, y entonces conoció a su madre.
Kanae se encontraba en ese momento en el hospital para recoger las pertenencias personales que
dejó Sanae. Cuando estaba saliendo se topó con Harumi y Yurika.
Como las tres habían terminado sus tareas, dejaron el hospital y decidieron comer en un restaurante
familiar. Ahora habían terminado de comer y se pusieron a hablar tranquilamente.
—Mmm, así que las dos vais tras el mismo chico… Las chicas de hoy en día son muy descaradas.
Kanae removía su vaso de café helado mientras ponía una sonrisa elegante.
—Vais tras…
La expresión directa de Kanae hizo que Harumi se sonrojase. Aún en los últimos años de la
adolescencia, Harumi no tenía el mismo grado de confianza que los adultos.
—¿Me equivoco?
Kanae lanzó una mirada provocativa. Disfrutaba viendo a Harumi sonrojarse inocentemente.
—No creo que esté equivocada, pero… creo que el matiz es diferente…
—Fufu, me parece que no… Pero me da un poco de envidia. Amistad y amor, eh… Hace mucho que
no hablo de esas cosas…
Kanae se paseó por sus recuerdos y sonrió de forma nostálgica. Se imaginó a sí misma
deslumbrando a los demás en sus años de adolescente y soñó con volver a ese tiempo.
—¿Hará unos treinta años?
Sin embargo, solo pudo sentirse como una adolescente durante unos segundos. El comentario
inocente y despiadado de Yurika le arrastró de nuevo a la realidad.
—Yurika-chan, ¿buscas pelear conmigo?
Kanae sonreía, pero su mirada estaba crispada.
—¡¡P-para nada!!
99
Yurika negó rápidamente.
¡Lo he hecho! ¡Lo he hecho otra vez!
Yurika sabía que tener un enemigo rico era algo malo. Y además temía el castigo de Koutarou, por
eso continuó negando con la cabeza tan rápido como le era posible.
—Yo sí he venido a pelear, Kanae.
Entonces una nueva voz se unió a la conversación. La voz pertenecía a una mujer de entre veinte y
treinta años con un traje de color añil. En el momento que vieron a la mujer, tanto la expresión de
Kanae como la de Yurika se congelaron.
—Hace mucho que no nos vemos, Kanae.
—¡¿Maya?! ¡¿Por qué estás…?!
—Esta persona está utilizando magia… espera, ¡¿Darkness Rainbow?!
—Un placer conocerte, Rainbow Yurika. Mi Maki siempre habla de ti. Yo soy la maestra de Maki,
Maya.
La mujer que había aparecido frente a Yurika y sus compañeras era Maya, una maga de Darkness
Rainbow.
Parte 2
La maestra de Yurika, Nana, y su última compañera, Kanae, habían derrotado a Maya hacía unos
años. Entonces, las heridas que Maya recibió fueron de mucha gravedad y eso le impidió volver a la
lucha. Debido a esto, su discípula Maki tomó el nombre de Dark Navy.
—Maya… ¿qué es ese cuerpo…?
—Pronto lo averiguarás. Muy pronto.
Pero Maya no parecía estar bajo los impedimentos de una herida grave. Sus movimientos se veían
exactamente igual que antes, sin mencionar que parecía aún más joven que cuando se produjo la
batalla, como si en vez de envejecer con el tiempo hubiera hecho lo contrario. Kanae estaba más
sorprendida por esta cuestión que por su repentina aparición.
—Nijino-san, ¿qué está pasando? ¿Quién es esta persona? ¿Por qué estamos aquí?
Harumi estaba aún más confundida que Kanae.
Después de que Maya hubiese aparecido, el grupo se había desplazado a un edificio abandonado.
Como se comportaban de forma hostil entre ellas, el intercambio de palabras era violento.
100
Harumi había sido arrastrada de improviso a un mundo peligroso, y lo único que podía hacer era
permanecer en un estado de confusión.
—Sakuraba-senpai, es muy peligroso, así que por favor mantente alejada.
—Peligroso… ¿Por qué?
—Está a punto de comenzar una batalla. Esa persona es mi enemiga y la de Kanae.
—¡¿Enemiga?!
Harumi creía que Yurika estaba bromeando, que solo estaba fingiendo que era como en su anime
favorito. Sin embargo el ambiente era distinto; era demasiado serio como para ser considerado una
broma. Yurika nunca había mostrado una expresión tan seria, ni siquiera durante las funciones de
teatro.
Enemiga… Esa persona es enemiga de Nijino-san y Kanae-san…
Harumi miró a Maya. Incluso ella podía sentir su presencia sobrecogedora. Sin embargo, su sentido
común le seguía diciendo que solo era una broma. Sus sensaciones y su sentido común chocaban,
lo que solo sirvió para confundirle aún más.
—Te lo explicaré en detalle más tarde. Ahora por favor haz lo que te he dicho, Sakuraba-senpai.
—V-vale, entendido…
Harumi siguió las indicaciones de Yurika y se alejó de las tres. No entendía nada, pero no tenía
motivos para dudar de Yurika. Después de confirmar que Harumi se encontraba a una distancia
segura, Yurika se aproximó a Kanae. Mientras tanto la discusión entre Maya y Kanae proseguía.
—Maya, deja que Sakuraba-san se marche. Ella no tiene nada que ver con esto.
—Fufufu, no puedo hacer eso. Tengo mis propios motivos.
Maya rechazó la petición de Kanae rebosante de confianza. Pero en realidad pensaba en una cosa
distinta.
A simple vista es solo una chica débil, pero su segunda personalidad guarda una cantidad de poder
desmesurada. Sabiendo eso, no hay forma de que pueda dejarle ir, ¿no crees?
Maya había sido prevenida por Maki, así que sabía la existencia de los poderes de Harumi.
Siguiendo el objetivo de Maya, liberar a Harumi no podía estar entre sus planes.
—¿Y por qué no? Sakuraba-senpai solo es una persona normal y corriente.
Yurika se puso al lado de Kanae y también pidió que dejase libre a Harumi.
Yurika no conocía los poderes de su amiga. Esto era porque cuando Harumi mostró sus poderes ella
estaba inconsciente, y por ese motivo intentaba mantenerla lo más lejos posible del peligro.
101
—De ninguna manera. No importa quién sea esa chica.
Pero a pesar de sus súplicas Maya no dejaría escapar a Harumi. Maya sonrió sin temor y se arrancó
la ropa que llevaba puesta, revelando un vestido de chica mágica parecido al de Kanae. Pero las
similitudes acababan ahí.
—¡Cambiar modo, modo de combate! Velocidad de amplificación de aura a 1,5.
—Preparado. Modo de combate con velocidad de amplificación de aura a 1,5 activado.
A la orden de Maya, sus muñecas empezaron a emitir una luz añil como si estuviera llevando un
brazalete. Al mismo tiempo, las líneas que se asemejaban a tatuajes comenzaron a brillar con la
misma luz y se abrieron un poco. Se podía ver una maquinaria de aspecto muy complejo por esas
aberturas. Ahora la mayoría del cuerpo de Maya estaba compuesto de máquinas.
—¡¿Maya?! ¡¿Ese cuerpo es~?!
Al ver la maquinaria a través de las aberturas de su cuerpo, Kanae comprendió cómo Maya había
conseguido recuperarse. Pero lo que no podía imaginarse era que eso se podía hacer con la ciencia
moderna. Era una imagen muy impactante para ella.
—¿Tienes envidia? Encontré un salón de belleza maravilloso. ¿No soy hermosa?
—¡¿Un ciborg?! ¡¡Kanae-san, sal de ahí!! ¡¡Es peligrosa!!
Yurika advirtió a Kanae, que seguía de pie frente a Maya. En respuesta, Kanae siguió su orden y
aumentó la distancia. Gracias al manga y al anime que había visto pudo comprender el alcance del
peligro antes que Kanae.
—¡Qué buena intuición! ¡Supongo que no podía esperar menos de la discípula de Nana!
Maya sonrió y su cuerpo experimentó más cambios. Salieron diversos mecanismos del interior de
las aberturas que se disponían por su cuerpo. Aparecieron cosas como tubos de escape, armaduras
y armamento. Maya había acabado con su hermosa apariencia y se convirtió en una máquina brutal
de combate.
—¡Venid, Angel Halo! ¡Enciclopedia!
Como respuesta, Yurika invocó a sus bastones.
Su intuición le decía que si no revelaba su verdadera identidad y no utilizaba su magia no tendría
ninguna oportunidad de ganar.
102
Parte 3
Una vez transformada en chica mágica, lo primero que hizo Yurika fue dar a Kanae un arma y crear
una barrera.
—¡Armado — Enciclopedia!
Uno de los dos bastones en la mano de Yurika se transformó en un arco. Entonces Yurika se lo
lanzó a Kanae.
—¡Utiliza esto, Kanae-san!
—¡Gracias!
Kanae cazó al vuelo el arco con facilidad y rápidamente se preparó para la batalla. El arco se ajustó
por sí solo para encajar perfectamente a la medida de Kanae.
Funciona de la misma manera que con Nana-chan… ¡Puedo luchar con esto!
Entonces tensó el arco y apareció una flecha de la nada. Kanae recordó la técnica de respiración de
sus batallas anteriores y apuntó el arco hacia Maya.
—¡Santuario — Modificador — Área Efectiva — Colosal!
En ese momento Yurika terminó de invocar la barrera. Con ella no había necesidad de preocuparse
de que alguien pudiera ver la pelea desde fuera del edificio.
—¿Ya estáis preparadas?
Como Maya ya había terminado sus preparaciones, esperó a que Yurika y Kanae acabasen las
suyas. Quería esperar hasta que la barrera estuviese operativa, pero la razón más importante era
que tenía absoluta confianza en su propio poder.
Estaba convencida de que era imposible que perdiera contra Kanae, que ahora se cansaba antes
por la edad, y contra Yurika, que todavía no tenía suficiente experiencia.
—Esa confianza será lo que acabe contigo.
—Puede ser, pero solo si tu compañera hubiera sido Nana.
Había sido derrotada por Nana debido al exceso de confianza en su poder. Maya podía aceptar eso
con sinceridad.
—Pero vosotras dos no sois tan fuertes como las Kanae y Nana del pasado. Y además…
Maya hizo una postura.
Al hacerlo, se pudo oír un sonido parecido al de un interruptor siendo accionado en varias partes de
su cuerpo. Ese sonido hizo la función de gong para comenzar la batalla. Se trataba del sonido de los
dispositivos de seguridad de las armas de Maya siendo liberados.
103
—…¡Soy mucho más fuerte de lo que era antes!
Maya dio un golpe en el suelo y en ese momento desapareció de la visión de Yurika.
—¡¿Es tan rápida?!
—¡Encima de ti, Yurika-chan!
Yurika había perdido la trayectoria de Maya, pero Kanae, que tenía una vista excelente, pudo
seguirle. Advirtió a Yurika y disparó una flecha.
—¡Realmente ahora eres un poco más lenta, Kanae!
Maya rebotó sobre el techo del edificio y ahora se dirigía hacia Kanae a una velocidad de vértigo.
Maya hirió gravemente su brazo con una mano, que se había transformado en una cuchilla.
—¡Creo que puedo continuar!
Pero Kanae no iba a darse por vencida allí. Se cambió el arco de su mano izquierda a la otra y atacó
directamente con él. Se manejaba de forma similar a un palo de golf.
—¡Después de todo sigo siendo joven!
—¡Vaya, pero qué mal!
La mano derecha de Maya y el arco colisionaron. Si el arma de Kanae hubiera sido un arco
corriente, probablemente se hubiera roto en ese golpe. Sin embargo, como originalmente era la
Enciclopedia, el arco resistió.
—¡Quizás en cambio deberías perder algo de peso!
Mientras que se encontraba en su forma de arco, la Enciclopedia llevó a cabo un conjuro. El arco
leyó la intención de Kanae de lanzar lejos a Maya y activó un conjuro de onda expansiva.
—¡Se lo diré a los que fabricaron mi nuevo cuerpo!
Pero incluso la onda de choque a poca distancia no afectó a la confianza de Maya. Sin intentar
esquivarlo, apuntó su brazo izquierdo hacia Kanae.
Entonces, la onda chocó contra las partes del cuerpo de Maya que servían como armadura y se
dispersó. Al mismo tiempo Maya disparó el arma que sobresalía de su brazo.
Lo que disparó no eran balas normales, sino balas de luz añil. Eran disparos de energía
descargados directamente del cuerpo de Maya.
—¡¿Oh no?!
Kanae trató rápidamente de esquivarlos, pero se encontraba demasiado cerca como para esquivar
todas las balas. Parecía que iba a recibir un impacto.
—¡¡Conjuro Rápido!! ¡¡Campo De Fuerza!!
104
Pero justo antes de que las balas impactaran en Kanae, apareció un escudo de color amarillo en la
trayectoria de las balas.
El escudo de luz bloqueó la mayoría, pero no pudo soportar el aluvión y las últimas balas siguieron
su camino hacia Kanae.
Pero gracias a que Yurika había conseguido algo de tiempo, Kanae pudo evitar los disparos a duras
penas. Escapó con solo una rozadura de bala en la mejilla y con un mechón de pelo cortado.
—Oh… estáis trabajando duro.
Maya habló de nuevo a cierta distancia. Parecía ligeramente impresionada mientras miraba a Kanae
y a Yurika, pero su confianza se mantenía igual.
—Por favor ten cuidado, Kanae-san.
—…Gracias, Yurika-chan.
Yurika caminó hacia delante para no perder de vista a Maya. Mientras, Kanae se levantó y preparó
de nuevo su arco. Éste cambió su forma y la cuerda siguiendo la voluntad de Kanae.
Es un poco difícil de tensar, pero si no tengo la suficiente fuerza no podré acertar a esa velocidad…
Maya se movía más rápido que antes. Era buena utilizando la magia para mejorar sus capacidades
físicas, pero incluso en aquel entonces no era tan rápida.
—…Me pregunto qué es eso… No sé lo que ocurre con su cuerpo y sus armas…
Yurika sostuvo su bastón y miró de nuevo al cuerpo de Maya.
A pesar de no ser su cuerpo real, puede moverse de forma tan fluida y tan rápida sin ni siquiera
utilizar la magia. Su defensa también es bastante impresionante. Y esa arma que acaba de utilizar
es tan extraña… Ni las ametralladoras pueden atravesar tan fácilmente un campo de fuerza…
Probablemente no se trata de magia, sino otra cosa…
Una velocidad sobrecogedora, ataques difíciles de bloquear y defensas férreas. Yurika solo podía
pensar en una persona con ese tipo de poder.
—¡Si no pienso que estoy luchando contra Satomi-san seré asesinada!
Maya recordó a Yurika sobre Koutarou. Él contó con la ayuda de Sanae, la muñequera de Kiriha y
los haniwas… Cuando Yurika llegó a ese punto en sus pensamientos tuvo una premonición.
—¡¡Ya veo!! ¡La gente del mundo subterráneo creó tu cuerpo, ¿no es así, Maya-san?!
Yurika recordó los restos del altar que Kanae le había mostrado el día anterior. Eran trozos de un
aparato de energía espiritual. Si Maya tuvo contactos en el mundo subterráneo en aquellos tiempos,
las posibilidades de que siguiera teniéndolos eran altas. Y con su tecnología se podía explicar sus
movimientos precisos y su increíble velocidad.
105
—Mmm… Supongo que no eres tan estúpida como pareces, como había dicho Maki…
La sonrisa de Maya desapareció.
Entonces aparecieron varias armas nuevas de su cuerpo.
—Debido a eso, ahora tienes que morir.
Maya quería mantener su conexión con la gente del mundo subterráneo en secreto.
Pero ahora que Yurika había descubierto la verdad tendría que acabar con ella, o sus relaciones con
el mundo subterráneo empeorarían. Hasta ahora Maya había estado haciendo tiempo, pero su
nuevo objetivo era asesinar a Yurika y compañía. La hora de jugar se había terminado.
—¡Kanae-san, voy a aumentar tu fuerza con magia! ¡Te dejo a ti el ataque!
—¡Vale! ¡Cuento contigo para que me cubras las espaldas!
—¡Sí!
Kanae se lanzó hacia delante sosteniendo el arco. Yurika no sería capaz de apuntar a Maya, por lo
que dejó la ofensiva a Kanae.
—¡Rápido - Y - Doble Conjuro! ¡¡Reflejo De Rayo, Poder Máximo!!
Yurika aumentó los reflejos de Kanae y su fuerza utilizando un conjuro. Con esto tendría mayor
facilidad para perseguir a Maya, y además podría utilizar su arco mejor. Había otras cosas que
también quería mejorar, pero como Maya le estaba obligando a moverse, incluso haciendo los
encantamientos más rápido, dos era su límite.
—¡¿Qué te parece esto?!
Kanae disparó una flecha tras otra hacia Maya. Podía verla claramente y tensar el arco con mayor
facilidad. Las flechas avanzaban a toda velocidad directamente hacia Maya.
—¡¡Bien, Kanae!! ¡¡Es como si hubieras vuelto a la que eras antes!!
—Sistema de intercepción automática activado. Comenzando intercepción.
Sin embargo, Maya no se había quedado sin recursos. Salieron dos antenas de su cuerpo y
empezaron a disparar potentes rayos de energía. Aunque los rayos no impactaban directamente en
las flechas, el electromagnetismo que creaban tenía un efecto en las puntas metálicas de las
mismas. Como resultado, las flechas que se dirigían hacia Maya cambiaron de rumbo y fallaron.
—¡¡Todavía estás un poco lejos!! ¡¡Te has vuelto mayor, Kanae!!
—¡¡Aún no he acabado!!
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En ese momento, el arco que sostenía Kanae cambió su forma drásticamente. Cuando el arco
recobró su forma original de bastón, Kanae lo utilizó para atacar. Ella era hábil tanto con los arcos
como con las naginatas. Se disponía a luchar con el bastón como si fuera una naginata.
—¡Ya veo, así que tienes más armas que antes!
Como respuesta, Maya disparó el arma de su brazo izquierdo mientras avanzaba hacia ella.
—¡Protección De Energía Espiritual!
Pero entonces, los proyectiles fueron completamente bloqueados por el conjuro defensivo de Yurika.
Como sabía que estaba luchando contra la tecnología del mundo subterráneo, se dio cuenta de que
la protección contra la energía espiritual sería más efectiva que la protección contra ataques físicos.
—¡¡Aaaaaaaaaah!!
—¡¡Daaaaaaaaah!!
Maya y Kanae se enfrentaron, haciendo que la cuchilla del brazo derecho de Maya se chocara
contra el bastón de Kanae.
El bastón estaba hecho de madera, pero gracias al poder mágico que había en su interior era más
duro que el acero. De modo que el bastón consiguió bloquear con éxito la cuchilla.
Pero su golpe había sido muy fuerte debido a la maquinaria que había dentro del cuerpo de Maya.
Lo que es más, le proporcionaba una velocidad sobrenatural. Debido a todo ello Kanae no hubiera
podido soportar el impacto si no fuera porque la magia de Yurika le había hecho más fuerte.
—¡¡Te tengo, Kanaeee!!
Viendo a Kanae salir despedida hacia atrás, Maya se dispuso a acabar con ella de un solo ataque
definitivo.
—¡Conjuro Rápido — Empujar!
—¡¿Kiaa?!
Pero antes de que la pierna de Maya pudiese alcanzar a Kanae, ésta fue enviada lejos gracia al
conjuro de Yurika. Debido a eso Maya falló el ataque completamente.
—¡Bastón, por favor!
Entonces Kanae utilizó la magia del bastón para asegurarse una caída suave. Tras sobrevivir a la
última acción, la expresión de Kanae estaba seria.
Es muy fuerte… y su patrón de ataque es completamente distinto del pasado… ¡Si bajo la guardia
aunque solo sea un momento moriré!
El bastón se transformó en arco una vez más. Kanae quería limpiarse el sudor de su frente, pero no
tenía tiempo para ello.
107
Parte 4
La batalla continuaba a favor de Maya. Podía atacar a cualquier sitio donde quisiese gracias a la
cantidad de armas que tenía, y aunque Yurika y Kanae se encontraban en superioridad numérica se
vieron obligadas a defenderse. Harumi no sabía prácticamente nada sobre luchar, pero aun así
podía ver que Yurika y Kanae estaban siendo arrinconadas.
—¿Qué está pasando…? ¿Pero quién son Nijino-san y Higashihongan-san…?
Harumi estaba abrumada por el espectáculo que se estaba llevando a cabo frente a sus ojos.
De repente había comenzado una batalla y no tenía idea de por qué. Estaba confundida por la mujer
del cuerpo mecánico y por ver a Kanae luchar contra ella. Pero lo que más le confundía era el
aspecto de Yurika.
—Es como si fuera una maga de verdad… ¿No se supone que eso solo era cosplay…?
Yurika luchando parecía una chica mágica que aparecería en un anime. Cada vez que movía los
brazos el suelo temblaba y el aire ardía; era evidente que no se trataba de efectos especiales. Con
un espectáculo que se alejaba del sentido común como este, Harumi comenzó a cuestionarse
incluso si lo que veía era real.
—…¿Eh…?
Entonces apareció una duda en su mente. Era una sensación de déjà vu.
¿No he visto antes algo parecido…?
Se presentó un vago recuerdo en su cabeza. Era la imagen de Yurika luchando contra una chica con
un vestido color añil. Pero ese recuerdo era muy borroso y no pudo averiguar de cuándo fue, aunque
de algún modo tenía la sensación de que aquello había pasado antes en su vida.
¿Qué es esto…? Siento como si estuviera olvidando algo importante…
Harumi se concentró en su mente, buscando a través de sus recuerdos, intentando recuperar ese
recuerdo en particular.
No ocurrió en este año. Probablemente fue después de la primera función… Hablé con Nijino-san y
Satomi-kun, y entonces todos junto a Matsudaira-san salimos un rato… No… ¿No fue un poco antes
de eso?
Basándose en sus sensaciones, la ropa que llevaba Yurika en ese momento y lo que ocurría a su
alrededor, Harumi tuvo una pequeña pista de cuándo ocurrió. Sus recuerdos empezaron a
esclarecerse poco a poco utilizando esta pista como guía.
Eso es… Entonces, esta mujer… No, no era ella, probablemente era otra chica con ropa parecida…
Esa chica me secuestró, y yo no podía moverme…
108
Algo brillaba en la frente de Harumi, y a medida que fueron aclarándose sus recuerdos el brillo
aumentaba su intensidad. La luz de color blanco puro se convirtió en un torrente de poder mágico
que trataba de romper en pedazos el conjuro que se había impuesto a su memoria.
Y entonces…
Harumi pudo recordar una gran bola de fuego. Y en ese instante la bola también apareció en la
realidad.
—¡No sé lo que pretendes, pero no te lo voy a permitir!
Maya creó una bola de fuego igual a la que tenía Maki en sus recuerdos. Maya sintió el poder que
estaba liberando Harumi e hizo el primer ataque para evitar que interrumpiese la lucha contra Yurika
y Kanae.
—¡¡Corre, Sakuraba-senpai!!
Yurika gritó. Era una situación muy parecida a la de la última vez, pero en esta ocasión Yurika
acababa de realizar un conjuro y no podía proteger a Harumi. El ataque de Maya fue más rápido que
el de Maki, ya que no se trataba de uno mágico. Además, Kanae no podía interceptar el ataque
desde su posición. Si no lo impedían de alguna forma, la vida de Harumi estaría en peligro.
—…Adiós, jovencita.
Al final la advertencia de Yurika no fue lo suficientemente rápida. Harumi no era maga y no tenía la
capacidad ni la voluntad de luchar. Ella solo era una chica corriente, por lo que simplemente se
quedó allí de pie con la mirada perdida.
—¡¡Sakuraba-senpaaaiiii!!
Y entonces las llamas de color rojo me envolvieron.
Parte 5
Darkness Rainbow no solo buscaba a Yurika. Dark Green y Dark Crimson planeaban asaltar el
apartamento 106 de la Casa Corona.
El objetivo principal de Darkness Rainbow era hacerse con el poder mágico concentrado del
apartamento 106. El ataque que estaba teniendo lugar entre Maya y Yurika era una distracción para
conseguir más tiempo, ya que el apartamento era la misión más importante.
—¿Estás preparada, Green?
—Sí. Mis predicciones me dicen que tengamos cuidado con una chica de pelo dorado que utiliza la
palabra clave “Caballero Azul”. Puedo ver una multitud de ataques distintos originados por eso. Y
hay una advertencia más.

—¿Cuál?
—No te entretengas demasiado en tu batalla contra la chica que lleva un delantal. Si lo haces veo
muchos posibles futuros donde pierdes la batalla.
—Vale, vale. Aunque tu expresión parece muy tranquila eres bastante estricta…
Después de colarse en los alrededores de la Casa Corona, Crimson y Green realizaron un conjuro
que les ocultaba. Ya habían posicionado una barrera para mantener a la gente alejada, de modo que
no había necesidad de preocuparse de que fuesen vistas.
—Crimson, da un paso a tu derecha enseguida.
—Vale, vale, eres muy mandona…
Las dos dieron un único paso a su derecha, y entonces ocurrió.
Apareció un rayo de luz justo donde habían estado antes. La luz creó un agujero enorme en el suelo
y la onda provocada por el aire recalentado llegó hasta las dos.
—¡¿Kiaaaaa?! ¡¿Qué está pasando?!
—…Es un ataque enemigo. Se dieron cuenta de nuestra presencia cuando colocamos la barrera.
Green predijo el ataque enemigo y simplemente se apartó del láser que venía desde arriba, pero al
hacerlo Crimson perdió el equilibrio. Se levantó rápidamente y protestó la acción de Green.
—¡Hazme saber antes esas cosas tan importantes!
—Está bien. De ahora en adelante utilizaremos una conexión mental.
Cuando Green activó un nuevo encantamiento, las personas que les habían atacado aparecieron de
repente. Eran cinco chicas de una edad parecida a la de Green y Crimson.
—Oh… y pensar que podrías esquivar eso… Qué interesante.
—Alteza, esto es muy extraño. De acuerdo con los datos de observación, ellas dos tomaron una
acción evasiva justo antes de que el arma fuese disparada.
—Pero no parece que hayan sentido un aura.
—¿Entonces escucharon nuestras comunicaciones? Qué poca educación, tendré que llamar al
operador…
—Si nos hubieran escuchado, probablemente se habrían movido antes. Parece que es otra cosa
distinta.
Theia, Ruth, Sanae, Shizuka y Kiriha. Las cinco chicas del apartamento 106 se interpusieron en el
camino de Crimson y Green, preparadas para la pelea.
—¿Pero realmente debíamos haber atacado por sorpresa?
111
—Sin problemas. En esta situación no pueden ser nada más que enemigos.
Sanae estaba preocupada por haber atacado directamente, pero Theia había tomado una decisión
fundamentada. Había señales que revelaban sus intenciones de asaltar el apartamento.
Primero, todas las señales entre el brazalete de Koutarou y la nave Caballero Azul, excepto las que
utilizaban ondas gravitatorias, se habían cortado de repente. Como Ruth lo encontró extraño,
investigó el asunto y se dio cuenta de que la mayoría de las comunicaciones que contactaban con
Koutarou se habían interrumpido, además perdieron el contacto con Yurika. En esa situación, las
comunicaciones de a Casa Corona también fueron cortadas. Al mismo tiempo dos chicas se colaron
en los alrededores del edificio. Todas estas circunstancias eran la prueba de que las chicas eran
enemigas, por lo que Theia llamó a su nave sin dudar.
—Me gustan esas decisiones rápidas.
Crimson sonrió; se podía ver fuego en sus ojos. Estaba muy contenta de luchar contra un enemigo
poderoso.
—Por supuesto. Eso es lo más importante en las batallas. Dar un golpe preventivo con una fuerza
superior. La culpa es vuestra por acercaros sin cuidado después de hacer una barrera de distracción
tan imperfecta… Qué ridículo.
Theia sonrió con aires de superioridad y se cubrió la boca de forma elegante con un abanico.
Crimson se puso furiosa debido a la actitud de Theia y preparó su bastón antes de rugir.
—¡¡Entonces te reduciré a cenizas ahora mismo!! ¡¡Haré que te arrepientas de hablarme de ese
modo!!
Crimson era consciente de su propio error. También se encontraba avergonzada por su apariencia
ridícula cuando le bombardearon. Su sangre comenzó a hervir cuando Theia le lanzó esas palabras
tan mordaces.
—Cálmate, Crimson.
—Pero…
—Entiendo cómo te sientes, pero no caigas en sus provocaciones. Esa chica es muy calculadora.
—Uuh… D-de acuerdo…
Pero gracias a las tranquilas palabras de Green, Crimson consiguió contenerse, aunque con
dificultad. Al verlo, Theia cerró el abanico y borró su sonrisa sarcástica.
—Ya veo… así que ese es el tipo de asociación que tenéis…
Como había dicho Green, Theia solo trataba de provocarles. Ella ya no era del tipo de persona que
irritaba a los demás sin motivo. Theia era una experta en batallas, y estaba intentando extraer
información de Crimson mediante la provocación.
112
Son desconocidas, pero ya me lo imaginaba… Estas personas son las que están detrás de esa
barrera… La de verde está a cargo de la información, y la de rojo puede usar ataques poderosos de
energía. La chica imprudente de rojo es controlada por la tranquila de verde. Basándome en su
relación, la de verde es la líder… y entonces está ese bastón con el que iba a atacar la de rojo…
Seguramente ese sea un bastón mágico, ¿no…?
El breve intercambio de palabras había sido suficiente para que Theia pudiera obtener una gran
cantidad de información. Después de analizarla, llegó a una conclusión; preguntó a Kiriha para
confirmar quién estaba tras ese ataque.
—Kiriha, ¿tú qué opinas?
—Creo que he llegado a la misma conclusión que tú, Theia-dono. Desgraciadamente no se me
ocurre nada más.
—Ya veo… así que entonces son…
Theia apretó los dientes. Si ambas estaban en lo cierto, las dos chicas que había frente a ellas no
eran enemigos a quien pudieran vencer tan fácilmente.
—¿Qué quieres decir, Theia-chan?
Shizuka no lo entendía, y preguntó a Theia.
—…Esas dos son magas.
—¡¿Eeeeeeh?!
—¡¿Estás de broma?!
Shizuka y Sanae se quedaron boquiabiertas por la sorpresa. Incluso Ruth, que estaba detrás de
ellas, se quedó asombrada.
—¡Alteza, ¿está segura?!
—…Puede que pienses que estoy loca, pero estoy casi completamente convencida de ello. Son
como Yurika, solo que ella es buena.
Eran como Yurika. Eso significaba que tenían el mismo tipo de poder que ella cuando salvó a Sanae
de su crisis. Por lo tanto podían utilizar la magia.
En otras palabras…
—Nuestros enemigos son chicas mágicas. Si te encuentras con ellas pensando que son cosplayers
tendrás un serio problema.
…Significaba que eran enemigas a tener en cuenta, y que podían luchar de mil formas diferentes.
113
Parte 6
Theia había llegado a la conclusión de que las dos eran chicas mágicas debido a sus bastones y a la
situación.
Cada una llevaba un bastón con una forma distinta. La interferencia que habían colocado alrededor
de la Casa Corona era muy similar a la barrera que puso Yurika utilizando la Enciclopedia. Además,
la capa que habían empleado para acercarse al lugar era increíblemente avanzada, y les había
permitido pasar a través de los sensores colocados por Theia y Ruth sin ser detectadas. Era difícil
de creer que algo así sería posible con el nivel tecnológico actual de la Tierra.
Koutarou había traído el bastón de Yurika de otro mundo, pero también funcionaba en este sin
problemas. Eso significaba que las leyes de la física permitían la existencia de la magia. En este
caso no sería raro que existieran magos reales.
De modo que las dos eran magas o que disponían de los avances científicos necesarios para
engañar a los sensores de Fortorthe. De cualquier manera, estaba claro que eran peligrosas.
Basándose en los esfuerzos pasados de Yurika, era más problemático ir contra la magia que contra
la tecnología de Fortorthe en una batalla, donde se veía más limitada. Además la magia se podía
utilizar para muchas más cosas.
—Así es. Todas vosotras seréis derrotadas por nuestra magia.
Crimson preparó su bastón con una sonrisa confiada. Al hacerlo, el vestido de color carmesí que
llevaba comenzó a emitir un débil resplandor rojo, aparentando que estaba en llamas.
—Pero no se trata de algo personal… Green, ¿estás lista?
—Sí. El primer ataque se producirá en 33 segundos.
Green asintió de forma sutil, sin embargo, su voz llegó hasta su compañera. Esto era gracias al
conjuro de telepatía.
—¿Qué clase de ataque?
—La chica del delantal dirigirá el ataque.
Cuando Green preparó su bastón aparecieron varios hologramas a su alrededor. Se trataba de
imágenes que mostraban personajes, muy parecidos a los hologramas que producía Clan con su
brazalete.
—Un enemigo que puede hacer lo que hizo Yurika tiempo atrás, eh… entonces yo marcaré el
camino. Todas por favor colocaos detrás de mí.
—¡Shizuka, yo también voy a ayudar!
—Contamos con vosotras, Shizuka, Sanae. Caballero Azul, puntería automática utilizando el láser
anti-persona para comenzar.
114
[Como desee, Princesa]
—Karama, Korama, cambiad la configuración del Campo de Energía Espiritual, aumentad su
resistencia contra ataques elementales lo máximo posible. Autorizo el uso de armas de energía
espiritual. Liberad vuestros limitadores, exigíos al máximo hasta el punto de destruiros si fuera
necesario.
—¡Entendido jo~!
—¡Déjanoslo a nosotros jo~!
—¡Vamos a luchar contra enemigos de los que no conocemos nada! ¡Por favor, que ninguna se exija
demasiado hasta que pueda reunir los datos necesarios!
Shizuka se encontraba en primera fila con Sanae apoyándole con sus poderes espirituales. Theia
estaría disparando desde la distancia para aprovechar al máximo el potencial de sus armas. Kiriha
se encargaría del ataque mientras que sus ágiles haniwas se ocuparían de cubrir a todas. Y Ruth se
mantendría en la última fila para reunir y analizar la información.
Solo espero que esto sea suficiente…
Era la formación más fuerte y resistente posible, pero a pesar de ello Kiriha sentía que faltaba algo.
Apoyándose en sus propias experiencias al usar la Enciclopedia, Kiriha sabía cuántas posibilidades
podía tener la magia.
—¿Estáis listas ya o qué?
—…No hagas el tonto, Crimson.
Como prueba de ello, Crimson y Green seguían mostrándose confiadas, a pesar de tener a cinco
adversarios frente a ellas. No tenían ninguna duda de que iban a ganar.
115
Parte 7
Las invasoras hicieron el primer movimiento.
—¡Allá voy!
Shizuka, con su fuerza y velocidad excepcionales, su pelo y su delantal se agitaron en el aire
cuando salió lanzada hacia la más cercana de las enemigas, Crimson.
—¡Shizuka, no he podido hacerte tan fuerte como lo hice con Koutarou, así que no te confíes
demasiado!
—¡Vale, gracias Sanae-chan!
Después de que Sanae dijera eso desde atrás, Shizuka pateó el suelo y dio un salto. Se movió a
través del aire como si fuera una bala gracias a que la energía espiritual de Sanae había reforzado
aún más su cuerpo. Entonces rotó ligeramente en el aire y aceleró su pierna derecha. Avanzaba
hacia Crimson, tratando de golpearle con una patada voladora.
—¡Es un juego de niños!
—Esa patada es solo una distracción. El ataque verdadero se producirá a distancia desde atrás, y
un contraataque después de que esquives este.
—¡¡Entendido!!
Cuando la pierna de Shizuka se estaba aproximando, Crimson dio un paso misterioso hacia atrás.
Después de separarse ligeramente de ella, Crimson avanzó de nuevo hacia delante como si
estuviera tratando de ir a por ella.
Entonces un láser pasó por el sitio donde se había encontrado previamente. El láser salió disparado
de un arma que Theia había hecho aparecer.
—¡Aún no ha acabado! Sanae-chan - Flecha Divina~ ¡Espera, ¿qué?!
En el momento que Sanae se disponía a atacar debido a que el disparo de Theia había fallado, de
repente aparecieron muchas Crimsons delante de ella. Sanae se sorprendió y su ataque se atrasó
durante un instante.
—Crimson, los ataques no van a venir desde esta posición.
—¡Mmm, entonces comencemos el contraataque!
Entonces varias decenas de Crimsons prepararon sus bastones al mismo tiempo.
—¡¿Oh no?!
Shizuka, que había fallado su patada, intentó aterrizar encogida y cruzada de brazos para bloquear
el ataque de Crimson. Sabía que ella era el blanco gracias al poder de ver las intenciones hostiles
que le había otorgado Sanae.
116
—¡Sanae, solo son hologramas! ¡Solo tienes que atacar!
—¡De acuerdo!
Sanae disparó una flecha de su arco hecho de energía espiritual. La flecha estaba hecha del mismo
material, de modo que se separó en cientos de pequeñas flechas y volaron hasta la agrupación de
Crimsons.
—¡¿Son todas falsas?!
Todas las Crimsons que habían sido atravesadas por las flechas de Sanae desaparecieron por
completo. Como había dicho Theia, todas eran ilusiones creadas por Green. Pero quedaron muchos
hologramas sin recibir un disparo de las flechas, por lo que la verdadera Crimson seguía entre ellos.
—Fuego Infernal - Modificador - Alta Concentración.
Quedaban tres Crimsons; todas hacían exactamente los mismos movimientos y cada una creó una
gran bola de fuego roja. Entonces las bolas se redujeron al tamaño de una pelota de tenis. Esto
incrementó la temperatura de las bolas, que brillaban como un sol en miniatura.
—¡¡Toma esto!!
Las tres bolas de fuego salieron lanzadas hacia Shizuka.
—¡Kia kia kia!
Shizuka no sabía cuál era de verdad. Además, hacía solo un instante que había aterrizado y no
podría moverse a tiempo. Por eso lo único que podía hacer era gritar.
—¡Karama, Korama!
—¡Déjanoslo jo~!
—¡Shizuka-chan, no tienes nada que temer jo~!
Justo antes de que las bolas de fuego impactaran contra Shizuka, Karama y Korama aparecieron
frente a ella. Entonces levantaron sus brazos hacia delante y emitieron una luz amarilla. La luz se
convirtió en una gran membrana que envolvió a Shizuka y a los haniwas.
Se produjo una gran explosión cuando las bolas chocaron contra la membrana de luz de los
muñecos. La onda expansiva provocó que la Casa Corona entera temblase. Debido a la explosión,
Shizuka y los haniwas fueron rodeados por llamas y las demás no pudieron verlos desde el exterior.
—Cof cof, cof.
—Shizuka-chan, corre por aquí jo~.
—Lo sé, pero, cof.
—Por aquí jo~.
117
Afortunadamente Shizuka y los muñecos aparecieron poco después. Los haniwas llevaron a Shizuka
hasta Theia mientras sufría un ataque de tos. Los tres acabaron un poco ensuciados por la
explosión, pero no habían sufrido ningún daño.
—…Creo que somos un grupito extraño, pero tú debes serlo aún más. Una persona normal habría
muerto en esa situación.
Crimson le concedió unas palabras de alabanza a Shizuka, que había conseguido salvarse de su
trampa. Fuego Infernal era uno de los ataques más poderosos de Crimson, por lo que recibir un
impacto directo de él y salir indemne era bastante sorprendente.
Pero a pesar de estar asombrada no se detuvo, y mientras alababa a Shizuka se comunicó con
Green sin utilizar la voz.
—Green, ¿y ahora qué va a ocurrir?
—El siguiente vendrá en 18 segundos. Esas máquinas tan lindas van a intentar algo.
—Cuando tengas más detalles házmelo saber.
—Vale.
Crimson y Green tenían plena confianza en que iban a ganar, pero eso solo ocurriría si podían
trabajar juntas sin cometer errores. No se podían permitir bajar la guardia.
—Alteza, esto es realmente extraño. El enemigo se mueve lejos de nuestros ataques justo antes de
que se produzcan. Es como si supieran dónde y cómo se van a originar.
—Pero no están leyendo nuestras auras. Tampoco puedo sentir que estén utilizando energía
espiritual.
—¿Puede tratarse de un análisis previo?
—No… no puedo imaginarme a nuestras oponentes teniendo información suficiente para hacer eso.
Tendría más sentido sospechar que la magia tiene un papel en esto. No sé si nos están leyendo las
mentes o auras…
Las invasoras trabajaban a la vez para mejorar su cooperación contra las dos enemigas
desconocidas. Se dieron cuenta de que no tendrían ninguna oportunidad de ganar si luchaban por
separado.
—Karama, Korama, no dejéis que se acerquen.
—Recibido jo~.
—Déjanoslo a nosotros jo~.
—Caballero Azul, mantenles atrás. Cambia intercepción a modo de auto-reacción.
[Como desee, Princesa.]
118
Las dos haniwas volvieron a la formación e intentaron mantener a raya a las dos chicas mágicas,
mientras las invasoras planeaban su estrategia. Si eran capaces de predecir sus ataques no podrían
atacar como si nada. Mientras tanto, las dos chicas mágicas tampoco estaban tomando la ofensiva;
estaban esperando a que sus rivales dejaran a la vista un hueco por donde atacar mientras
bloqueaban a Karama, Korama y al Caballero Azul.
—…Umm, ¿puedo decir algo absurdo?
Shizuka se sacudió la ropa y habló con timidez.
—Adelante. Mi intención es intentar cualquier cosa.
Theia asintió con seriedad. Estaba preparada para intentar lo que fuera.
—Esas chicas son magas, ¿verdad?
—Así es. De eso no hay duda.
Kiriha fue la que dijo la última frase. La bola de fuego que Crimson había lanzado de su bastón
probaba que eran magas. Cuando se generó la bola, los muñecos y la nave espacial reunieron
información que revelaba que no se había creado por medio de la ciencia o la energía espiritual.
—Entonces… ¿no es posible que puedan ver el futuro en una bola de cristal como las brujas de los
cuentos?
—¡Predicción del futuro!
Shizuka había dado su idea con timidez, preparada para que las demás se rieran de ella, pero Kiriha
y Theia no hicieron nada de eso. En cambio, sus ojos se abrieron enormemente y se miraron entre
sí.
—¡Kiriha, ¿cuáles son las probabilidades?!
—No se pueden descartar.
Kiriha se imaginó que, dado que Koutarou había viajado a través del tiempo, debía ser posible
obtener información del futuro de algún modo. El problema era saber si en realidad se podía hacer o
no.
—…Tenemos que confirmar cómo leen nuestros movimientos, incluyendo la posibilidad de predecir
el futuro.
—¿Entonces qué hacemos?
—Eso…
Kiriha reunió sus ideas rápidamente y se las transmitió a sus compañeras. Las chicas se movieron
siguiendo sus órdenes. Al verlo, Crimson puso una mueca.
—Parece que por fin se han motivado. Ya me estaba aburriendo de jugar con esos muñecos.
119
—La chica del pelo dorado realizará el primer movimiento haciendo aparecer otra máquina. No te
asombres demasiado, porque van a salir volando hacia ti un montón de pequeños misiles. Se guían
por las fuentes de calor, así que antes de que te localicen utiliza Destello para evitarlos.
—En serio, ¿cuántas sorpresas tienen estas chicas? ¡Rayo Múltiple de Energía!
Mientras escuchaba lo que Green le estaba diciendo, Crimson atacó a los haniwas, que se
encontraban en el aire, con unas bolas de energía creadas con magia. Sin embargo, como los
muñecos habían dejado de atacar y empezado a descender, la bola de energía se perdió y continuó
volando hasta que desapareció de la vista. Entonces fue el turno de Theia.
—¡Vamos a hacerlo! ¡Caballero Azul, multi-misiles antipersona!
[Como desee, Princesa.]
Unos agujeros espacio-temporales aparecieron a ambos lados de Theia, y de cada uno de ellos
salió una caja grande. La caja era de un metro y medio de alto y tenía un diseño bastante cuadrado
para tratarse de una cosa de Fortorthe.
—Blanco localizado, comenzando ataque.
En cuanto la IA del Caballero Azul dio la señal, las cajas se abrieron y revelaron 16 misiles de unos
50 centímetros de largo.
Todos los misiles empezaron a escupir fuego al mismo tiempo y salieron volando de las cajas.
Volaron directamente hacia el cielo durante un momento antes de virar y dirigirse hacia las dos
chicas mágicas.
—¡Allá voy!
En el momento que los misiles cambiaron de dirección, Shizuka empezó a correr. Pretendía
acercarse a sus enemigas mientras interceptaban los misiles.
—¡Destello!
Crimson sostuvo su bastón por encima de su cabeza y realizó un encantamiento corto. Al hacerlo,
apareció una brillante bola de luz entre ella y los misiles.
Los misiles identificaron a la luz como su objetivo y comenzaron a seguirlo. Crimson manipuló la
bola de luz para mandar a los misiles en una dirección al azar. Éstos persiguieron a la bola y se
alejaron volando a algún lugar.
—¡Ahora es mi turno!
Shizuka, que se había acercado a Crimson mientras lidiaba con los misiles, lanzó su ataque
aprovechando el impulso.
—¡Te estaba esperando!
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Crimson sujetó el bastón con ambas manos y lo movió para golpear a Shizuka. Para ella, que solo
buscaba ser fuerte, poder tener una pelea a poca distancia era un algo muy esperado.
—No tienes que hacerlo.
—¡¡Kiaaaaaa!!
Justo antes de que la pelea con Crimson empezara, el suelo que había bajo el pie de Shizuka se
hundió. Ella se encontraba en mitad de una zancada y por ello perdió el equilibrio.
—¡Ey Green, déjame divertirme a mí también!
—Solo cuando hayamos reducido su número.
—¡Espero que lo digas en serio!
Shizuka rodó por el suelo a una velocidad terrorífica mientras Crimson protestaba. No se había
hecho daño gracias a que había caído de forma adecuada, pero se quedó sin aliento y fue incapaz
de moverse.
—En serio… odio las batallas que acaban tirándose a la basura…
Crimson saltó hacia Shizuka aprovechando que no podía moverse. Entonces apuntó sus pies hacia
abajo y se dispuso a caer encima de ella. Pretendía acabar con ella mientras estaba inmóvil
aplastando su estómago con los pies.
—Dobla las piernas, Crimson.
—De acuerdo.
—¡Cuidado, Shizuka!
La flecha de energía espiritual que Sanae había disparado no pudo salvar a Shizuka. Como Crimson
había doblado las piernas para esquivar la flecha de Sanae, se produjo un retraso en el ataque de la
chica mágica. Durante ese instante Shizuka rodó fuera de su camino y se las arregló para evitar el
ataque, rozándole solo un costado.
—Aterriza tres metros detrás de mí.
—Vale, vale, pues chico, sí que hay cosas que hacer…
—¡Caballero Azul, aparta al enemigo de Shizuka! ¡Te dejo seleccionar el método de ataque!
[Como desee, Princesa.]
El arma que Theia había hecho aparecer de su nave escupió una gran cantidad de balas entre
Shizuka y Crimson. Sin embargo, como Crimson ya se había movido para esquivarlas, las balas
fallaron. Y de esta forma cayó lejos del sitio, detrás de Green.
—¡Las ha evitado!
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La expresión de Kiriha se distorsionó de asombro, a pesar de que Crimson había realizado un
simple movimiento para esquivar el ataque.
—¡Ruth, ¿qué te parece?!
—Están fuera del radio de ataque fijado del Caballero Azul. ¡Es como si hubieran analizado los
algoritmos de combate de la nave!
Todos los ataques que se habían llevado a cabo hasta ahora tenían una cierta intención.
Por ejemplo, los misiles se utilizaron para saber si realmente las chicas estaban empleando magia
para adivinar sus movimientos. Como los misiles tenían muchos métodos diferentes de seguimiento,
estaban probando si utilizarían las contramedidas correctas, demostrando si sus ataques estaban
siendo leídos de alguna forma. Y de hecho, Crimson y Green habían utilizado precisamente el calor
para desviarlos. Si no hubieran sabido el tipo de seguimiento de los misiles habrían utilizado otros
conjuros para protegerse, lo que significaba que sus movimientos estaban siendo adivinados.
El ataque más importante fue el último que intentó Theia. Ella le había dado libre elección a la nave,
es decir, si las chicas mágicas estaban leyendo sus mentes o las intenciones de atacar, habrían sido
incapaces de evitar esa acometida. Y además, Crimson y Green habían caído exactamente fuera del
radio de ataque del Caballero Azul. Era difícil pensar que los sistemas de ataque de la nave espacial
habían sido analizados en tan poco tiempo, lo cual les dejaba muy pocas posibilidades.
—Green, parece que se han dado cuenta.
—Así es. Acaban de desaparecer un montón de predicciones.
Aunque sus oponentes habían descubierto el secreto de su poder, Crimson y Green aún se
mantenían confiadas. Las dos simplemente sonrieron mientras estaban de pie frente a las cinco
invasoras impresionadas.
—No pensé que fuera posible, pero… estás leyendo el futuro…
—Eso es. Así que solo ríndete y muere.
Era obvio que siguieran confiadas.
Ambas sabían que su ventaja no iba a desaparecer solo porque su secreto había sido descubierto.
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