Parte 2

 Miércoles 8 de abril –NOOO,Una Invasión

Desastrosa ☠

Las aves estaban cantando afuera de las cortinas de flores abiertas.

La cortina era de Shizuka, junto con el futón, ella había preparado

varias cosas antes de que Koutarou se mudara.

—Uwa, ya es de mañana, Koutarou.

Sanae, quien se había levantado primero, había corrido las cortinas y

fuera de la ventana, había un cielo azul claro y la luz del sol iluminaba

la zona residencial.

En la parte superior de un pilar estaba una pareja de pequeñas aves

cantando.

Era una mañana completamente normal.

—Ya pasan de las 7 a.m.…

Koutarou frotó sus ojos cansados y miró a través de la ventana, el

cielo azul y la luz blanca entraron a sus ojos.

La luz blanca del sol pasaba a través de Sanae e iluminaba el tatami

detrás de ella.

Para Koutarou parecía como si Sanae tuviera un cuerpo sólido, pero

era en momentos como estos que él recordaba que ella en realidad era

un fantasma.

—Otra vez toda la noche…

Hoy era miércoles 8 de abril. Y Koutarou ahora había trasnochado tres

veces seguidas.

—Lo siento Koutarou, con esta estoy fuera.

—¡Uwa, ¿en serio?!

Kiriha sacó una carta de la mano de Koutarou y entonces colocó dos

cartas en la mesa de té, vaciando su mano.

El juego que estaban jugando ahora mismo era la especialidad de

Sanae, “Solterona”.

—Auch~, Koutarou, sólo no termines en último lugar, ¿de acuerdo?

—Entiendo.

Mientras le respondía a Sanae, Koutarou extendió su mano hacia las

cartas de Yurika.

—Aauuu.

Yurika, quien tenía una terrible cara de póker, cerró sus ojos, si no lo

hiciera, Koutarou simplemente habría visto a través de ella.

Si no fuera por Kiriha, Yurika se habría quedado sin puntos hace

mucho tiempo.

—Urya.

—…Umm…

Al escuchar la voz de Koutarou y la sensación de una carta sacada de

su mano, Yurika abrió sus ojos.

—Jauuuuuuu.

Sin embargo, la carta restante en su mano era el odioso Joker, riéndose

en su cara.

—¡Está bien! ¡Estoy fuera!

Koutarou completó su mano y arrojó sus cartas en la mesa.

—¡Perdí!

Koutarou estaba alegre y Yurika deprimida, sus aspectos

contrastaban.

—Lo que significa, que soy primera, Kiriha es segunda, Koutarou es

tercero y Yurika es el último lugar.

—En efecto. Con esto, los puntos están de vuelta al punto de partida.

Cuando dijo eso, Kiriha añadió los puntos en la hoja de puntuación

colgada en la pared, como había dicho, todos los puntos sumaban un

total de 20.

De acuerdo a sus reglas, el primer lugar te daba tres puntos y el

segundo lugar un punto.

En tercer lugar perdías un punto y en cuarto lugar perdías tres puntos.

Lo que significaba que había dos puntos de diferencia entre cada

posición.

Y todos comenzaron con 20 puntos.

Aquellos que perdieran sus 20 puntos serían declarados perdedores y

serían obligados a dejar la habitación.

—No pudimos conseguir un punto de ventaja…

—Parece que estamos bastante parejos.

El hombro de Kiriha cayó al lado del Koutarou bostezando.

El juego de cartas se había prolongado por toda la noche pero no hubo

conclusión a la vista.

Fueron capaces de detener la victoria del otro y como resultado nadie

terminó con 0 puntos.

En un momento dado, Yurika estuvo a punto de perder todos sus

puntos pero fue capaz de remontar gracias a mucha suerte.

Después de eso los puntos sólo iban y venían.

—¿Qué vas a hacer Koutarou? Es hora de ir a la escuela.

Sanae señaló al reloj colgado en la pared.

Las manecillas estaban apuntando las 7:30 a.m., Kenji llegaría ahora

en cualquier momento.

—…Todas, ¿les importaría si continuamos esto después de que regrese?

Koutarou sacó su mochila mientras bostezaba.

—En realidad no hay tiempo que perder, pero… no creo que haya

ningún peligro durante el día.

—No me importa. Tengo ganas de descansar por un rato.

Cuando Kiriha y Yurika aceptaron, el timbre de la puerta sonó.

—¡Oye, Kou, ¿estás despierto?!

Kenji había llegado.

—¡Sí, ya voy!

Koutarou gritó hacia la puerta de entrada y entonces susurró.

—…Todas, asegúrense de que Mackenzie no las vea cuando me vaya,

por favor.

—¿Porque seré una molestia? Ya lo sé.

Sanae apagó las luces de la habitación mientras respondía.

Esto fue para que nadie notara que quedaban personas dentro de la

habitación.

—Yurika, ven aquí un poco más. La puerta de entrada está a plena

vista por allí.

—Ah, s-sí, Kiriha-san.

Y las tres se aseguraron de que no pudieran ser vistas desde la entrada.

Koutarou tenía un presentimiento de que algo malo pasaría si fueran

descubiertas.

Antier fue Sanae, ayer fue Sanae y Yurika y hoy es Sanae, Yurika y

Kiriha.

Seguramente… no habrá cuatro mañana, ¿cierto?

—…De ninguna manera.

Koutarou negó ligeramente con la cabeza y sonrió con ironía, le dio la

espalda a las tres mientras suprimía un bostezo.

No podía tomarlo con demasiada calma con Kenji esperando al otro

lado de la puerta.

—¿No dormiste mucho, Koutarou?

—Algo así, dormiré en la escuela.

—Eso te hará bien. Será malo para tu cuerpo si te sobre esfuerzas.

—Adiós, Koutarou-san.

—Nos vemos, Koutarou. Regresa tan pronto como puedas, ¿de

acuerdo? Estaremos esperándote.

—Sí… me voy.

—Desearía poder ir a la escuela… Estar en casa todo el tiempo es

simplemente aburrido.

Acogido por el ambiente tranquilo del principio de la primavera y los

cálidos rayos del sol, el tiempo se fue a la deriva en el salón del club

después de la escuela.

Ahora mismo, el único momento en que Koutarou podría sentirse a

gusto era en la escuela.

En la casa había tres chicas tratando de tomar el control de su

habitación, comparado a eso, el tiempo pasado en el salón del club era

como el cielo.

—Desearía que fuera siempre así… Fuaaaaa.

Mientras se relajaba, Koutarou dejó escapar un bostezo.

Después de haber tenido varias trasnochadas, Koutarou estaba

exhausto.

A pesar de que había dormido durante clases, estaba lejos de recuperar

su energía.

—No es bueno, tengo que seguir tejiendo.

—¿Estás bien, Satomi-kun?

Harumi, quien estaba sentada a un lado de él, no dejó que el bostezo

pasara desapercibido.

Miró a Koutarou con una mirada de preocupación en su cara.

—Estoy bien, Sakuraba-senpai.

—Pero, no te ves bien… ¿has podido dormir apropiadamente?

Koutarou trató de fingir que no pasaba nada, pero no funcionó, en

cambio, la mirada de preocupación en el rostro de Harumi se hizo más

seria y se inclinó un poco hacia delante.

Debido a su físico débil, tomaba seriamente su salud y la de los demás.

—Jajaja, me acabo de mudar y todavía no me he acostumbrado a ello.

Volveré a la normalidad pronto, Sakuraba-senpai.

—…Eso espero…

—Dejando eso de lado, Senpai, muéstrame esa técnica de tejido una vez

más.

Usando el método de tejido que Koutarou aprendió ayer, Koutarou

comenzó a trabajar en un proyecto real, con Harumi guiándolo en el

camino.

—…Entiendo. Lo haré una vez más lentamente, así que asegúrate de

mirar.

—Sí, por favor.

Harumi todavía estaba preocupada, pero movió sus manos ante la

petición de Koutarou.

Satomi-kun,estábienserentusiasta,¿perorealmenteestásbien?

Aún preocupada por Koutarou, Harumi estaba pensando en una

manera de permitirle descansar mientras movía sus manos.

Y después de mostrarle el método de tejido, se le ocurrió una idea.

Escierto,talvezsilodejosolo…

Harumi inmediatamente puso su plan en acción.

—…Y así, ¿entendiste, Satomi-kun?

—Sí. Eres de gran ayuda, lo intentaré de inmediato.

Koutarou comenzó a mover sus agujas de tejer.

Aunque torpe, mostró su determinación y motivación.

Es porque estás trabajando tan duro…

Harumi puso su aguja de tejer e hilo en el escritorio y se levantó.

—Satomi-kun, ¿está bien si te dejo a cargo del salón del club por un

rato?

—S-Sí… no me importa, ¿pero por qué ahora tan de repente?

Koutarou dejó de mover sus manos y miró a Harumi.

—Olvidé que el comité estaba solicitándome, regresaré pronto.

—Está bien, entiendo, vigilaré mientras estás fuera.

—Lo siento, por favor hazlo.

Harumi hizo una ligera reverencia y se dirigió hacia la salida.

—…Satomi-kun, espero que puedas dormir un poco con esto…

—Senpai, ¿dijiste algo?

—No, en absoluto, ya regreso.

—Está bien, nos vemos.

Harumi dejó atrás una pequeña sonrisa mientras salía de la

habitación.

¿Mm?…¿Esoes…?

Cuando Koutarou volvió en sí, vio que la habitación se tiñó de rojo por

el sol del atardecer.

—Oh mierda, me quedé dormido…

La aguja de tejer en su mano había sido puesta en el escritorio.

Un abrigo del uniforme de una chica había sido puesto sobre su

cuerpo.

—¿Pudiste dormir bien?

Koutarou levantó la cabeza y frente a él estaba Harumi sonriendo

dulcemente.

Habiendo quitado su abrigo, estaba tejiendo mientras usaba solo su

blusa.

—Senpai, yo…

—Estaba a punto de despertarte. Ya casi son las 6 p.m.

Harumi dejó de tejer y le mostró la hora.

La hora era 5:45 p.m., casi el momento para que cerrara la escuela.

—Lo siento por quedarme dormido en medio de las actividades del club,

Senpai.

Para Koutarou, a quien se le había enseñado estrictamente a respetar

a sus mayores, este era un gran problema.

Se disculpó e hizo una reverencia con intensidad.

—Está bien, Satomi-kun. Es… umm… n-nuestra sociedad después de

todo.

Cuando dijo eso, sus mejillas se tornaron rojas con vergüenza, pero

Koutarou, quien estaba haciendo una reverencia, no la vio.

—Por eso, Senpai.

—No, está mal. Es nuestra sociedad siempre y cuando estemos de

acuerdo, está bien si hacemos lo que queramos.

—Senpai…

—Satomi-kun, cuida de tu cuerpo, por favor.

Ohyaveo,Senpai…

Al ver la cara seria de Harumi, Koutarou finalmente recordó su físico

débil.

Es por eso que ella estaba tan preocupada…

Koutarou estaba tanto agradecido como apenado por haberla hecho

sentir inquieta.

—Entendido, tendré cuidado.

—Sí… Gracias, Satomi-kun.

Al escuchar la respuesta de Koutarou, Harumi respondió con alegría.

Debería ser él el que se preocupe por ella, tengo que recuperarme

rápido…

Estos últimos tres días habían sido problemas sin parar debido a tres

personas extrañas.

Pero gracias a la gentileza de Harumi, Koutarou fue capaz de recuperar

algo de espíritu.

—Estoy de vuelta.

Cuando Koutarou abrió la puerta todavía estaba obscuro por dentro y

Sanae, quien le había dado la bienvenida ayer, no se encontraba en

ninguna parte.

—¿Mm?

Mientras Koutarou estaba pensando, Sanae asomó la cabeza desde el

interior de la habitación.

—¡Koutarou, por aquí, ven rápido!

—¿Qué pasa?

—Será más rápido que lo veas por ti mismo, vamos, Koutarou.

—¡Algo está mal!

Después de Sanae, tanto Kiriha como Yurika llamaron por él.

Las tres voces sonaban sorpresivamente serias, así que dejó

apresuradamente sus zapatos en la entrada y entró a la habitación.

—¿Qué pasa con ustedes tres? Ni siquiera han encendido las---

¿¡oooooo!?

Entrando de prisa a la habitación, Koutarou abrió sus ojos

ampliamente en sorpresa.

—¿¡Q-Qué es eso!?

Una anormalidad había ocurrido dentro de la habitación.

En el cuarto obscuro, la pared más lejana estaba brillando tenuemente.

La anormalidad resplandeciente era de casi dos metros de largo y un

metro de ancho.

— ¡Esa era sólo una pared, ¿cierto?! ¿¡Qué sucedió!?

—…Eso es lo que queremos saber.

Kiriha encendió las luces de la habitación y el brillo en la pared se hizo

un poco menos notable.

—Sanae, ¿tú causaste esto?

—¡Eso es grosero! ¡No fui yo! ¡No trates de hacer de todo mi culpa!

¿¡Además, cuál es el punto en hacer brillar la pared!?

—Tienes razón.

Koutarou sospechó de Sanae después de haber visto incontables

fenómenos paranormales causados por ella, pero después de escuchar

su argumento, concluyó que no debe haber tenido nada que ver con

ello.

Como ella había dicho, no tenía nada que ganar por hacer brillar la

pared.

—¡No me culpes a mí de inmediato tan fácilmente, caray!

Insatisfecha, Sanae infló sus mejillas y flotó en medio del aire.

—No se puede evitar, eres un fantasma después de todo.

—¡Hmp! ¡A quién le importa lo que tú pienses de todos modos!

Y Sanae apartó la mirada de Koutarou.

—Vamos, no te enfades sólo porque dudé de ti por un momento…

Cuando Koutarou estaba tratando de calmar a Sanae, alguien jaló la

manga de su uniforme.

—Disculpa, Satomi-san.

—Mm, ¿Qué pasa, Yurika?

La que estaba jalando su manga era Yurika, ella dejó ir su manga y

abrió la boca con una sonrisa tímida.

—La pared, está brillando, ¿no es así?

—Sí, así es.

—Algo extraño está sucediendo, ¿no es así?

—Sí, así es.

—¿No has considerado que podría ser mi magia?

—…Podría ser.

Cuando Koutarou asintió por tercera vez, se volvió hacia Kiriha.

—Kiriha-san, ¿Cuánto tiempo ha estado la pared así?

Koutarou ya había perdido el interés en Yurika.

—¿¡Por qué!? ¡Podrías al menos dudar de mí un poco! ¡Es un fenómeno

sobrenatural, ¿sabes?! ¡Es un completo misterio! ¡Podría ser mi magia!

—Sólo hace un rato, aproximadamente 10 minutos antes de que

llegaras a casa.

—10 minutos…

—¡No es justo! ¡Es injusto creer en fantasmas pero no en la magia!

¡Exijo una rectificación y una disculpa!

—Karama, Korama, por favor díganle a Koutarou los resultados de las

medidas también.

—¡Sí HO-!

—¡Déjanoslo a nosotros Ane-san HO-!

Los dos Haniwa corrieron hacia Koutarou.

—No hay reacciones de radiación, ondas electromagnéticas, calor,

vibración o energía espiritual HO-. ¡La única reacción es de unos

fotones irradiantes HO-!

—Pero no podemos medir el otro lado del resplandor HO-. ¡Es casi como

si hubiera una pared invisible HO-! Ni siquiera es seguro de donde

provienen los fotones HO-…

Los Haniwa explicaron todo con detalle y con gestos, pero no tenía

sentido para Koutarou.

—No entiendo, ¿Qué significa eso?

—Significa que aparte de no poder ver el otro lado del resplandor, es

una pared completamente normal… Sin embargo, si tecnología que no

conozco está involucrada, ese podría no ser el caso.

—En otras palabras, es sólo una pared brillando de la que no sabemos

nada.

Koutarou lentamente se acercó a la pared.

—Aaaaa, si pudieras sólo darme una parte de esa duda…

Yurika comenzó a sollozar detrás de Koutarou.

—¡Si pudieras sólo creer que hay chicas con poderesmisteriosos…! ¿¡Por

qué!? ¡Estoy tratando tan duro en hacer que me creas también!

Sin embargo, Koutarou estaba enfocado en la pared y las quejas de

Yurika cayeron en oídos sordos.

—Koutarou, sólo no la toques descuidadamente, ¿de acuerdo?

—…Suena tan persuasivo cuando tú lo dices.

Lo que llegó a los oídos de Koutarou en cambio fue la voz de Sanae.

Sanae flotaba junto a Koutarou mientras se acercaban juntos a la

pared brillante.

—¡No me trates como si fuera una especie de peligro flotante!

—Eso es exactamente lo que eres.

—¿¡Qué se supone que significa eso!? ¡He tenido suficiente! ¡Sólo estaba

pensando en protegerte si algo sucedía también! ¡Y tú sólo pisoteas

mis sentimientos! ¡Eres simplemente terrible!

Sanae comenzó a enojarse y regresó a donde Kiriha y Yurika estaban

paradas.

—…No tendrás una muerte bonita, Koutarou, ¡estoy segura de ello!

—¡Él ni siquiera creerá en la magia tampoco!

—Este es sólo un incidente común para las personas de nuestra edad,

una buena mujer pasaría por alto algo como esto.

—Soy sólo una niña, no me importa.

Ellas no están sintiendo ninguna tensión en absoluto…

Eso es lo que Koutarou pensó mientras escuchaba a las chicas.

Deteniéndose 30 centímetros antes, Koutarou observó la pared

brillante.

—Aparte del brillo, luce como una pared normal.

El brillo era débil y podías ver la pared detrás de ello. Incluso el

empapelado recientemente cambiado se podía ver claramente.

—Qué pasa con esto…

Koutarou acercó más su mano a la luz, pero no estaba caliente, justo

como Kiriha había dicho.

Sin embargo, no era claro si tocar la pared sería seguro.

—Ahora entonces, qué hacer…

Mientras Koutarou estaba considerando si tocar la pared o no, un

cambio tomó lugar.

—¿Oh?

En el centro de la pared brillando, aproximadamente a un metro del

suelo.

Un disco azul grande de unos 15 centímetros apareció.

Y desde el centro del disco la luz blanca comenzó a dibujar una figura.

Parecía como un hombre usando una armadura, luchando contra un

gran reptil.

—Un caballero y un dragón… ¿Es alguna clase de blasón?

Koutarou acercó su cara para examinar el blasón.

Y notó que no era sólo una imagen sino una escultura tridimensional.

Eso fortaleció su impresión de que era en efecto un blasón.

—¿Pero por qué hay un blasón en una pared brillante?

Koutarou acercó su cara al blasón, pero de repente su visión fue

bloqueada.

—¿Eh? ¿¡Qué!?

Su vista de repente se obscureció y su cara estaba presionada contra

algo suave y cálido.

Atrapado por la sorpresa, el cuerpo de Koutarou se puso rígido.

—¿¡Hanya!?

La voz de una chica pudo ser escuchada justo a un lado de Koutarou.

Todos en la habitación estaban sorprendidos, pero la más sorprendida

de todos era la que había sorprendido a Koutarou y a los demás.

—¡¡Q-Qué grosero!! ¡Simplemente no pongas tu cara en el pecho de una

princesa! ¡Esto es imperdonable, incluso para un Neandertal

despistado!

—Eh, ¿¡qué!? ¿¡Qué está pasando!?

Al tener a alguien gritando justo al lado de sus oídos, causó que

Koutarou tratara de apartar su cara de lo que estaba presionándose

contra ella al colocar sus manos en ello y empujar suavemente su

rostro.

—¿¡Waaa!? ¿¡Tocaste el pecho de una princesa!? ¿¡Lo agarraste!? ¿¡Lo

toqueteaste!?

—¿¡Eh!?

En frente del atónito Koutarou estaba una chica parada con la

problemática pared en el fondo.

Era bajita, pero ligeramente más alta que Sanae.

Con su cabello rubio y ojos azules, lo más probable es que era una

extranjera.



Estaba usando un hermoso vestido blanco brillante. Los extremos de

la falda extendida cubrían una gran parte de la habitación.

Y encima de su cabello dorado estaba una tiara plateada decorada con

joyas.

—… ¿Quién?

—¡No es quién! ¡Aparta tus manos de mí en este instante, Troglodita!

—¿Manos?

Cuando sus manos fueron mencionadas, Koutarou puso algo de fuerza

en la yema de sus dedos.

—¡¡Waaaa, n-no los acaricies, idiota!!

—Wa, ¿¡Waaaaa!?

Koutarou finalmente notó que sus manos estaban puestas

firmemente sobre el pecho de la chica.

—¡-L-Lo siento!

—¡Un lo siento no será suficiente! ¡De repente pusiste tu cara en mi

pecho y entonces los toqueteaste repetidamente!

La cara de la chica estaba teñida de rojo por la ira y vergüenza. Y le

gritó a Koutarou mientras cubría su pecho con sus brazos.

—¡Este pecho noble con el que jugueteaste tan lleno de deseo no es

algo que alguien como tú pueda tocar! ¡Deberías considerarte

afortunado de que no fuiste asesinado en el acto!

—¿¡Deseo!? ¡No, esa no era mi intención, esto es sólo un malentendido!

¡Fue sólo un accidente!

Koutarou negó con la cabeza mientras sentía pánico.

—¡Todos los criminales dicen la misma cosa!

—¡No es verdad! ¿¡Quién querría acariciar ese pecho plano!? ¡Incluso yo

tengo el derecho de elegir cuáles pechos acaricio!

—¿P-Plano?

La expresión de la chica se congeló.

—¿¡Crees que tomaría ese tipo de riesgo por ese pecho como tabla de

planchar!? ¡No me hagas reír!

—¿Tabla de planchar…?

La chica estaba aturdida y miró a Koutarou. Sus ojos estaban abiertos

ampliamente y su rostro se crispaba.

—Así es~. Koutarou pasó todo el día de ayer toqueteando los pechos de

Kiriha, así que él no tiene la necesidad de acariciar esos.

Sanae intervino, ella todavía tenía un resentimiento contra Koutarou

por lo de antes.

—¡No hables de mí como si fuera una especie de pervertido!

—No hay necesidad de negarlo, sabes que quieres acariciarlos,

pervertido~.

—Koutarou, ¿quieres acariciar mis pechos?

Kiriha empujó ligeramente su pecho hacia Koutarou y su gran busto

rebotó.

—¡No! ¡¡No acariciaré los pechos de nadie!!

—No hay necesidad de contenerse, ¿sabes?

—¡A cambio no saldré de esta habitación!

Yurika, quien había estado mirando en silencio, se animó a sí misma

al levantar su puño hacia los cielos.

—¡Tienes un rango alto! ¡Buen trabajo, Yurika! ¡Fight!

Al clasificar el tamaño de pecho de las chicas en la habitación el orden

va del más grande al más chico: Kiriha, Yurika, Sanae y por último la

chica misteriosa. Yurika estaba contenta de que era la segunda.

—…De cualquier manera, no quieres acariciar esos…

Yurika le dio al pecho posicionado en lo más bajo una mirada

compasiva.

—¡Les digo que fue un accidente! ¿¡Quién querría complicarse la vida

para tocar esos!?

—E-Esos… Los llamaste esos… Plana, tabla de planchar… esos…

La chica bajó la mirada.

—No necesitas decirlo así. Ella todavía es joven, tiene mucho tiempo

para crecer.

—Uwa~ esa es una mala manera de expresarlo, Kiriha~. Las élites lo

tienen fácil.

—No quise decir eso.

—Pero, ella incluso pierde ante Sanae-chan, no van a crecer

demasiado…

Cuando Yurika dijo eso con una profunda lástima en su voz, los

hombros de la chica comenzaron a temblar.

Koutarou lo interpretó como si ella estuviera a punto de llorar, pero su

voz estaba lejos de ser la de una voz llorando.

—Fu, fufufu, fufufufu, ajajajaja.

Era casi una risa triste y seca.

—Me tienen lástima. Ya veo, ¡me tienen lástima a mí, una princesa!

En ese momento, Koutarou pensó que podía escuchar el sonido de la

paciencia de la chica rompiéndose.

—¡Los mataré! ¡Los mataré ahora mismo! ¡¡Me aseguraré de que

ninguno de ustedes sea capaz de seguir moviendo su boca!!

La chica gritó, balanceó ambas manos y pisó fuertemente el piso.

La chica había perdido el control por completo.

—…Parece que la hiciste enojar, Koutarou. Deberías disculparte de

inmediato.

—Así es Koutarou. Deberías hacerlo mientras las heridas todavía son

poco profundas.

—Es porque la estás intimidando Satomi-san. No hay tantos que

puedan manejar la intimidación así como yo.

—¡No traten de echarme toda la culpa! ¡Son ustedes las que acabaron

con ella! Además, sólo mírenla, ¡está más allá del punto de persuasión!

—¡Fujajajaja, Neandertales! ¡Ni siquiera tendrán tiempo para hacerse

cargo de sus pecados! ¡Una vez que sus cuerpos se hayan vaporizado,

se arrepentirán de ir contra mí!

La chica, que había perdido el control, se rio a carcajadas de Koutarou

y el resto.

Era imposible que alguien persuadiera a alguien así de enojada.

—¡Caballero Azul! ¡Activa el sistema de armas antipersonal!

Mientras la chica seguía riéndose a carcajadas, le gritó al brazalete en

su mano derecha.

[Como desee, mi princesa.]

Y el brazalete en su mano se iluminó y respondió a la chica.

—¿Qué está haciendo esa chica?

—Quién sabe… Está tan enojada que está hablándole al brazalete, da

un poco de miedo.

Dos discos negros de unos 20 centímetros de diámetro aparecieron

uno tras otro por encima de su hombro derecho e izquierdo.

Por extraño que parezca, no tenían grosor.

[Seleccione el armamento.]

—Láser antipersonal de pulso, ¡cañón de impacto sónico! ¡Llénalos de

agujeros, pulverízalos y liquídalos!

[Como desee, mi princesa.]

Inmediatamente después de las órdenes de la chica, algo metálico

podía ser visto saliendo de los discos negros.

A pesar de que los discos no tenían grosor, el metal curiosamente era

tridimensional.

Era casi como si los discos negros fueran alguna especie de ventana.

—¿Qué diablos es eso?

El metal parecía la boca de un arma mientras giraba y apuntaba hacia

Koutarou.

Y desde el orificio izquierdo, luz blanca azulada comenzó a brillar.

Al mismo tiempo un sonido grave haciendo temblar la habitación

venía desde el de la derecha.

—Tengo un mal presentimiento de esto.

Koutarou, quien estaba sintiendo peligro por los discos, no estaba

seguro de qué hacer, así que bajó su cuerpo y tomó una postura por

el momento.

—¡Alerta de emergencia HO-! ¡Las cosas que pueden ver desde los

hoyos negros parecen ser armas HO-!

—¡Reacción de energía HO-! ¡La presunción actual es que el lado

izquierdo es un arma de energía, el lado derecho es un cañón de ondas

de choque HO-! ¡¡Estarán listos para atacar dentro de unos segundos

HO-!!

—¡¡Al suelo, Koutarou!! ¡Va a disparar!

La voz desesperada de Kiriha entró en Koutarou diciéndole qué hacer.

—¿¡Qué!?

—¡Ya es demasiado tarde! ¡Aniquílalos, Caballero Azul!

[Como desee, mi princesa.]

El Koutarou en estado de pánico miró maliciosamente a la chica

gritando órdenes a su brazalete.

—¡¡Koutarou!!

—¿¡Owaaa!?

En ese momento, Koutarou cayó sobre el tatami. Sanae lo había

tacleado y lo derribó a la fuerza.

Al mismo tiempo, varios rayos azules pasaron por el lugar en el que

Koutarou estaba parado.

Justo después, pasaron balas blancas, como si persiguieran el rayo

azul.

—¿¡Kyaaaa!?

El rayo azul pasó justo al lado de la oreja de Yurika y quemó un par de

mechones de su cabello, y mientras se inclinaba en sorpresa, las balas

blancas llegaron.

Las balas blancas golpearon la escoba de Yurika y explotaron, dejando

atrás un fuerte sonido.

Justo después una fuerte onda de choque fue generada, atacando a

Yurika, quien estaba perdiendo el equilibrio.

—¿¡¡Por qué siempre yoooo!!?

Yurika, quien perdió el equilibrio, salió rodando sobre el tatami.

Yurika rodó hacia la pared y se detuvo, ya no estaba moviéndose y

perdió la consciencia.

—¡Eso estuvo cerca! ¿¡Eso es un arma!?

Al ver a Yurika, Koutarou finalmente entendió el peligro en el que

estaba y un escalofrío recorrió su espalda.

Koutarou no sabía qué tipo de armas estaba usando la chica, pero un

vistazo a Yurika le dijo lo que pasaría si es golpeado.

—¿Estás bien, Koutarou? ¡Levántate! ¡¡Ahí viene el siguiente!!

—¡Ah, sí!

—Tsk, parece que una de ellos es perceptiva.

La chica escupió esas palabras amargas mientras miraba ferozmente

a Koutarou.

Y la boca del arma se asomaba desde los hoyos sobre los hombros de

la chica apuntando hacia Koutarou.

—¡¡Pero en esta habitación estrecha no fallaré!! ¡Caballero Azul,

continúa disparando en modo simultáneo!

[Como desee, mi princesa.]

—¡No seas así, enana!

—¡No sólo insultas mi pecho, sino también mi estatura, Neandertal!

—¡Estúpida idiota!

—Arg, ¿¡incluso me llamas estúpida!?

—¡Sí! ¡Tú, cohibida de pecho invertido!

Cuando Koutarou estaba diciendo eso, signos de la chica atacando

aparecieron de nuevo.

La luz blanca azulada y el fuerte sonido.

—¡Koutarou, no discutas con ella, sólo levántate, rápido!

—¡¡Waaaaaaa!! ¡¡Oh mierda!!

Koutarou todavía estaba a mitad de levantarse e incluso con la ayuda

de Sanae, no parecía que lo lograrían a tiempo antes del próximo

ataque.

—¡Ajajaja! ¡Son demasiado lentos! ¡Ya se acabó! ¡Pueden arrepentirse

del crimen de ponerme en ridículo después de que hayan sido

convertidos en cenizas!

—¡Karama, Korama, Campo de Energía Espiritual a máximo poder!

—¡Entendido HO-!

Junto con la voz aguda, los dos Haniwa se interpusieron entre

Koutarou y la chica.

—¡Pero perderemos en términos de poder HO-! ¡No somos buenos

contra ataques físicos HO-!

—¡Necesito que soporten un ataque! ¡Necesitan bloquearlo sin

importar qué!

—¡Entendido!

El rayo azul y la bala blanca atacaron.

En ese momento, una luz amarilla esférica envolvió a Koutarou y el

resto.

Era un campo que los dos Haniwa habían hecho.

Y cuando el rayo azul explotó al hacer contacto con el escudo hecho

de luz, el escudo se rompió como el cristal y fue llevado por la

explosión.

El escudo de los Haniwa apenas fue capaz de bloquear los rayos

azules… El ataque de láser de pulso.

Así que la bala blanca ligeramente retrasada… la bala del cañón de

ondas de choque pasó con facilidad y se dirigió hacia Koutarou y las

demás.

—¡¡Waaaa, esta vez se acabó!!

—¡Técnica prohibida, Bombardero de Sanae-chan!

Sin embargo, antes de que la bala pudiera golpear a Koutarou, Sanae

lo impidió al tirar un cojín con su Poltergeist.

La bala y el cojín chocaron en el aire y una explosión se escuchó junto

con el algodón siendo esparcido por toda la habitación.

—¡Tsk!

—HO-.

—HOHO.

Aparte de Sanae, todos los demás fueron lanzados hacia la pared

debido a la onda de choque.

Eso fue suficiente para que la Corona House comenzara a temblar y

gritar.

—¿¡Todos están bien!? ¡No has terminado, ¿verdad?!

—¡Yo tampoco! ¡Incluso si estoy bien por ahora, no lo estaré tarde o

temprano!

Koutarou se levantó mientras sacudía su cabeza y agarró el bate

apoyado contra la pared junto a él.

—¿¡Qué vas a hacer!?

—¡La única manera de sobrevivir es atacar antes de que se recupere!

La chica en cuestión había perdido el equilibrio debido a la onda de

choque.

Debido a que el cojín se había impactado con la bala junto a ella, la

onda de choque la alcanzó también.

—Tsk, por algo como esto… Caballero Azul, cambia a Cañón de Impacto

Sónico y a Cañón de Iones, esta habitación es demasiado chica.

Al notar a Koutarou acercarse, le ordenó cambiar las armas al

brazalete.

[Como desee, mi princesa.]

—¡Eres muy lenta!

Pero antes de que sus armas pudieran cambiar, Koutarou movió su

bate hacia abajo.

Estaba apuntando hacia el láser de pulso saliendo del hoyo sobre su

hombro derecho.

—¡No sirve de nada, Neandertal!

Sin embargo, el bate no alcanzó el láser de pulso.

Inmediatamente antes de que tocara el cañón, chocó con algo

semitransparente y rebotó.

—¿¡Qué!?

—¿¡Pensaste que eras el único con una barrera!? ¡Qué descuidado!

La chica se levantó con una sonrisa rebosante de confianza.

Ella estaba rodeada por hexágonos blancos.

Al igual que el escudo de luz de los Haniwa, era un escudo que impedía

los ataques.

—¡Esto es malo HO-! ¡El poder de la barrera está en un nivel diferente

HO-!

—¡Es una barrera de repulsión HO-! ¡Es mucho más superior que la

nuestra contra cualquier cosa menos energía espiritual HO-!

—¿¡Quién es esa chica!?

Kiriha estaba atónita ante la abrumadora diferencia de poder.

Los ataques de Kiriha y los demás apenas tuvieron algún efecto, pero

no podían bloquear los ataques de su oponente.

—Maldición, qué pasa con ese fuerte escudo. ¡A menos que hagamos

algo sobre ello no vamos a llegar a ningún lado!

—¡Detente Koutarou! ¡No tenemos forma de romperlo!

—¿Qué? ¿¡En serio!?

—¡Es cierto, Neandertal! ¡La diferencia entre nuestros poderes es como

la del cielo y la tierra! ¡No podrás hacer tanto como poner un dedo sobre

mí!

La chica detuvo su ataque y se jactó triunfalmente.

—…No estoy tan segura de ello.

Sanae flotó frente a la chica jactándose y se burló de ella.

—¿¡Q-Qué!? ¿¡Qué acabas de hacer!?

Después de que Sanae apareció de repente frente a ella, el rostro de la

chica se crispó.

—Qué, sólo estaba burlándome de ti.

Sanae había atravesado fácilmente la barrera sobre la cual la chica

estaba jactándose.

Aunque podía protegerse contra cualquier ataque, parece que no

podía protegerse contra fantasmas.

—¡Buen trabajo Sanae! ¡Ahora refrénala!

—Bien, bien, en verdad eres mandón…

Sanae comenzó a privar a la chica de su libertad mientras todavía

estaba sorprendida.

Agarró las orillas de la falda del vestido de la chica con su Poltergeist.

—¿¡Qué estás haciendo!?

—¡Quién sabe qué hará alguien como tú si te dejo en paz! ¡En otras

palabras, Técnica secreta: Tulipán de Sanae-chan!

Sanae levantó las orillas de la falda de la chica.

—¡Uwawa, ¿Q-Qué?!

—Sólo relájate.

Sanae levantó la falda por encima de la cabeza de la chica y la envolvió

como una bolsa con cordón.

Con su ropa interior expuesta, se veía similar a un tulipán, como Sanae

lo había llamado.

—¡Detente rufián grosera! ¡No puedo ver nada!

—¡De ninguna manera, si me detengo simplemente me atacarás!




La chica luchó pero el poder de Sanae era demasiado fuerte y era

incapaz de liberarse.

—Kiriha-san.

—¿Qué pasa, Koutarou?

—Sé que mi vida está en juego, pero ahora mismo ella luce como una

idiota…

—…Estoy de acuerdo. Pensar que vería un oso aquí…

El Tulipán luchó sin hacer ningún progreso.

Era una visión que invitaba a la burla.

Por otra parte, impresa en las bragas de la chica estaba un oso

encantador. Uno no podía evitar reírse ante la situación.

—Si te rindes te dejaré ir.

—¡No hay manera de que la princesa del Sacro Imperio Galáctico

Forthorthe baje la cabeza ante algunos barbaros primitivos!

—Entonces sólo te dejaremos así.

—¡Grr, sólo son unos Neandertales!

Sanae y la chica discutían y Sanae estaba ganando en este momento.

Mientras tanto, Koutarou dejó escapar un pequeño suspiro de alivio.

—Parece que al menos podremos tomar un respiro.

—Bien, bien, ya era hora.

Kiriha sonrió ligeramente y le habló a Koutarou.

Sin embargo la conmoción no estaba cerca de detenerse como los dos

habían esperado.

—¡Bien! ¡Si lo quieres de esa manera, tengo mis propios planes!

—¿Qué? ¿Todavía estás planeando hacer algo?

—¡Caballero Azul! ¡Cambia de modo de batalla a modo de ataque final,

dispara un limitado Destructor Génesis! ¡Convierte el área centrada

alrededor de mí en fotones!

[La autentificación es requerida para la activación del modo de ataque

final y el uso del Destructor Génesis.]

—¡¡Mi nombre es Theiamillis Gre Masteil Sagurada Von Forthorthe!!

[Autentificación completada. Confirmada la identidad de la Princesa

Theiamillis. La orden es aceptada. Como desee, mi princesa.]

La chica dio una orden complicada, a diferencia de antes.

Al ver eso, Koutarou una vez más tuvo un escalofrío recorriendo su

columna.

—¿Qué estás planeando hacer?

—No hagas tales preguntas tontas, Neandertal. Obviamente es un

ataque.

La Tulipán respondió llena de confianza.

La chica probablemente estaba riéndose, pero Koutarou era incapaz de

ver su cara.

—¿Un ataque?

Sin embargo, nada estaba pasando en la habitación, los hoyos negros

flotando sobre sus hombros permanecieron inmóviles.

—Nada está pasando.

—Fufufu, wajajajaja, ¡es por eso que eres un Neandertal! No asumas

que lo que puedes ver es todo lo que hay.

El tulipán sacudió su cabeza alegremente de izquierda a derecha.

—¡Alerta de emergencia! ¡Una reacción súper alta de energía

aproximadamente a 50 metros en el cielo HO-!

—¿¡Qué!?

Al recibir la advertencia de Karama, Kiriha saltó hacia la ventana.

Entonces la abrió a toda prisa y sacó su cuerpo.

Koutarou la imitó.

—¡Es eso!

—¿Qué es eso?

En el cielo sobre la Corona House, un hoyo negro similar a los que

estaban flotando sobre los hombros de la chica podía ser visto.

A pesar de que era una noche estrellada, esa parte del cielo estaba

completamente libre de estrellas.

Y una gran cosa cilíndrica se asomó por el agujero.

—¡Confirmada la generación de antimateria HO-! ¡La masa está

incrementando rápidamente HO-!

—¿¡Antimateria!? ¿¡La masa es de!?

—¡Actualmente de 58 gramos HO-! ¡Y todavía está aumentando HO-!

—¿¡Ese es un cañón de antimateria!? ¡Imposible! ¿¡Sabes qué clase de

cosas puede hacer!?

Kiriha se giró hacia el Tulipán y le gritó.

Koutarou fue capaz de entender la seriedad de la situación al ver a la

normalmente calmada Kiriha actuar así.

—¡Por supuesto que lo sé! ¡Los convertiré a ustedes Neandertales en

fotones!

Tulipán se rio fuertemente ante la Kiriha aterrorizada.

—Koutarou, ¿Qué es antimateria?

—No me preguntes, ese es el campo de experiencia de Mackenzie.

Koutarou y Sanae fueron incapaces de entender el término.

Así que los dos sólo inclinaron libremente sus cuellos.

—En pocas palabras, la antimateria es un arma nuclear aterradora.

Estrictamente hablando, la fusión nuclear utilizada por las armas

nucleares era completamente diferente de la antimateria.

Sin embargo, los dos liberaban energía a nivel atómico, así que era una

explicación apropiada para los dos, quienes no entendían nada en

absoluto.

—¿¡N-Nuclear!?

—¿¡Por nuclear te refieres a esas cosas que siempre aparecen en

películas y anime, donde algo terrible sucede si explotan y dejan atrás

una nube en forma de hongo!?

Debido a eso, Koutarou y Sanae pudieron entender fácilmente la

situación y comenzaron a aterrorizarse.

—¡V-Vamos a correr, Koutarou!

—S-Sí.

—¡Es inútil! ¡La antimateria ya ha superado los 100 gramos, no importa

qué tan lejos corran, nunca podrán escapar de ello! ¡Qué mal!

—…Así que todo terminó…

Kiriha suspiró y dejó caer sus hombros.

Ella entendía muy claramente el poder de más de 100 gramos de

antimateria.

—¡No te rindas, haz algo, Kiriha!

—¿¡Qué hacemos!? ¿¡Qué deberíamos hacer!?

Sólo conscientes de que era un arma poderosa, Koutarou y Sanae

corrieron aterrorizados alrededor de Kiriha.

—¡Trucos insignificantes no podrán detener esta arma! ¡Es mi victoria!

Tulipán, por otro lado, estaba extática. Al ser capaz de liberar todo su

resentimiento, se rio fuertemente.

Incluso el oso en sus bragas expuestas parecía que estaba sonriéndole

a Koutarou.

—No hay nada que podamos hacer. Por favor ríndanse, Koutarou,

Sanae.

—¡Noooooooo! ¡No quiero moriiiiiiiir!

—¡Ya estás muerta! ¡Lo nuclear o la antimateria no te harán nada a ti!

—Oh sí, cierto.

Al darse cuenta que las armas nucleares no funcionarán en

fantasmas, Sanae recuperó la calma.

—Lo siento por tu pérdida.

—¡Escuchar esto de ti extrañamente me molesta!

—Es el privilegio de ser un fantasma.

Sanae se volvió hacia Koutarou e hizo una señal en V de triunfo.

—No puedes estar tan segura cuando se trata de antimateria. Con esta

cantidad de masa podría haber tanto poder que el espacio en sí se

distorsione. Incluso un fantasma podría no ser capaz de sobrevivir.

—¿¡Escuchaste eso, Sanae!? ¡Incluso los fantasmas pueden morir!

—¡No te alegres, idiota!

Y cuando Koutarou y el resto comenzaron a caer en la inquietud y la

confusión, el brazalete de Tulipán reportó con frialdad.

[La generación de antimateria está completa.]

—¡Excelente! ¡Comienza los procedimientos de disparo! ¡No olvides

recuperarme cuando dispares!

[Como desee. Comenzando los procedimientos de disparo.]

—¡Waaaa, van a disparar! ¡Van a disparar!

—¡Nooooooooo! ¡No quiero morir joven!

—Un final inesperado para la invasión a la superficie… Aunque con

esto no quedará un Japón para invadir.

La chica riéndose, el Koutarou inquieto, Sanae aferrándose a Koutarou,

la melancólica Kiriha y la Yurika inconsciente, quien no tenía

comprensión de la situación.

Las cinco personas mostraron cinco diferentes reacciones mientras el

momento final llegaba.

[La antimateria ha finalizado de cargarse. Dispositivo de seguridad

liberado. Órdenes de fuego, mi princesa.]

—Kukuku, ¡y con esto se acabó! Destructor Génesis FUE---

Sin embargo, cuando la chica estaba a punto de dar las órdenes de

fuego, otra voz llenó la habitación, interrumpiéndola.

—¡Por favor espere, princesa Theiamillis!

—¿¡Ruth!?

Cuando la chica alzó la voz en sorpresa, otra persona llegó de repente

desde la pared brillando.

Pareció muy similar a Sanae pasando por las paredes.

La persona llegando a través de la pared era una chica usando un

uniforme militar con una falda corta.

Su estatura era más que la de Tulipán y aproximadamente la misma

que la de Yurika.

—¡O-Oye, una persona acaba de atravesar la pared!

—¿De qué estás tan sorprendido? Tulipán llegó de la misma manera.

—¿En serio, Kiriha-san?

Koutarou no vio a Tulipán salir.

Ya que estaba ocupado examinando el blasón, su visión de repente fue

bloqueada.

—Sí. La primera chica salió de la pared de la misma manera y chocó

contra ti.

Kiriha ya se había dado por vencida, pero con la aparición de la otra

chica, había comenzado a recuperarse.

—¡Su alteza! ¿¡Cuál es el significado de disparar el Destructor Génesis

hacia este planeta!?

La nueva chica de inmediato comenzó a gritarle a Tulipán.

—¡P-Pero, ellos se estaban burlando de mí!

Tulipán planteó sus objeciones, pero su voz era completamente

diferente.

—Parece que la chica vino para detener a Tulipán.

—¿En serio?

Koutarou y Sanae miraron a las dos discutiendo.

Koutarou y los demás eran incapaces de comprender este desarrollo

inesperado.

—¡¡Eso no significa que puede destruir por completo este planeta!! ¡En

primer lugar, viola el tratado galáctico!

—Sanae, parece que el arma sobre nosotros tiene suficiente poder para

destruir el planeta.

—Así que sería un final de la Tierra casual.

—Cruza los dedos.

—¡Pero, dijeron que era plana, baja y estúpida! ¡No hay manera de que

pudiera perdonarlos!

—¡No hay nadie que saque a relucir un arma de destrucción de largo

alcance usada en el combate espacial para ese tipo de razón infantil!

—¡P-Pero Ruth!

—¡Sin peros!

El argumento fue cayendo en favor de la nueva chica.

El número de palabras que Tulipán decía descendió gradualmente y

ahora casi estaba en silencio.

—Fuuuuu. Parece que todo se tranquilizará… caray.

Kiriha dejó escapar un gran suspiro y relajó sus hombros.

—Princesa Theia, por favor tranquilícese. Si mata a los residentes de

esta habitación, no podrá realizar la prueba dada por su alteza. ¿Quiere

ser la más rápida en fallar en la historia de Forthorthe y traer

vergüenza a su madre?

—……

Tan pronto como su madre fue mencionada, Tulipán dejó de discutir.

—Su alteza, por favor abra su mente. La influencia de Forthorthe no

llega a este planeta. Somos los que los estamos obligando.

Esta chica ha estado diciendo cosas razonables por un rato…

Estos varios días han sido un desastre de personas irracionales

queriendo estar a la fuerza en esta habitación.

Así que las palabras razonables de esta nueva chica eran como

música para los oídos de Koutarou.

—Entiendo… Caballero Azul, cancela el modo de ataque y regresa al

modo de guardia. Cancela el Destructor Génesis.

[Como desee, mi princesa.]

—Gracias, su alteza.

La nueva chica mostró una sonrisa de alivio. Y los disturbios en la

habitación parecían haberse arreglado por ahora.

Había hoyos en las paredes por el láser, el empapelado había sido

arrancado en lugares debido a la onda de choque.

El una vez hermoso tatami tenía marcas de quemaduras dejadas en

él. La habitación estaba en pedazos.

—Si la cacera ve esto probablemente llorará.

Koutarou le echó un vistazo a la habitación.

La Corona House era el tesoro de la casera, Shizuka.

Era un recuerdo de sus difuntos padres.

Y al encontrarla en este estado le causaría mucho dolor casi seguro.

Koutarou estaba dolorosamente consciente de ello.

—Koutarou, por favor siéntate, o no podremos empezar.

—Oh, lo siento, de inmediato.

Cuando Kiriha lo llamó, él se dio la vuelta y vio a cinco chicas sentadas

alrededor de la mesa de té.

El orden en que estaban sentadas, en sentido hacia las manecillas del

reloj: Sanae, Kiriha, Yurika, Tulipán y la chica que vino con ella.

Y quedaba un espacio entre Sanae y Kiriha para Koutarou.

—…Entonces me sentaré aquí.

Koutarou se sentó en el espacio sobrante.

—Está un poco apretado.

—Eso es porque somos hasta seis personas ahora.

Kiriha se encogió de hombros ante las palabras de Sanae. Tanto la

mesa de té como la habitación no estaban diseñadas para seis

personas.

Debido a eso, la habitación se sentía muy pequeña con seis personas

en ella.

—El problema que necesitamos resolver parece haberse hecho más

grande. No estoy diciendo que necesitamos profundizar nuestra

amistad…

—Bueno, eso es verdad, pero…

Sanae tenía una mirada triste en su cara.

—Así que vayamos al punto, ¿Quién eres tú?

—Hmp.

Tulipán – La chica del vestido que fue la primera en salir de la pared,

se negó a responder.

Y ella apartó provocadoramente la mirada de él.

—Lo siento. Parece que mi ama está de mal humor, así que yo lo

explicaré en su lugar.

En cambio, la chica en uniforme que había salido después comenzó a

hablar.

Comparada con la chica del vestido, ella tenía una atmósfera tranquila

y cooperativa a su alrededor.

Hizo una reverencia educada y tranquila hacia Koutarou y dejó una

fuerte impresión en él.

Sin embargo, ella podría ser como Kiriha, así que en vez de relajarse,

Koutarou decidió escuchar lo que tuviera que decir antes de bajar su

guardia.

—Por favor, permítanme presentarnos. En primer lugar, mi ama, su

alteza Theiamillis.

Y la chica en uniforme señaló a la chica sentada junto a ella.

—¿Su alteza?

Era una frase que ya había usado varias veces.

Koutarou sabía que era un título de honor para alguien noble, pero no

creía que fuera adecuado para la chica frente a él.

—Sí, el nombre de su majestad es Theiamillis Gre Forthorthe. La

princesa del Sacro Imperio Galáctico Forthorthe.

—¿¡Princesa!? ¿¡Esta mocosa escandalosa!?

Al escuchar las palabras de Koutarou, la chica del vestido, Theia, lo

miró ferozmente.

Sin embargo esta vez ella, quizás mostrando algo de discreción, no dijo

nada.

—Sí, ella es la séptima princesa nacida, pero en el presente es la única

hija del emperador.

—¿Entonces es una princesa? ¿En serio?

La chica explicando asintió ante la Sanae asombrada.

—Será difícil mostrarles pruebas de su identidad de inmediato, pero no

hay error.

—No habrá necesidad de eso. Entiendo que tú por lo menos tienes una

posición alta.

—¿¡Eh!? ¿¡Nos cree!?

—Sí, hasta cierto punto.

Inesperadamente, la que apoyó las palabras de la chica fue Kiriha.

—¿Qué quieres decir, Kiriha-san?

—Koutarou, piensa de nuevo en el poder de sus armas.

—¿Qué pasa con las armas? Bueno, eran peligrosas pero…

—¿Crees que alguien sería capaz de andar por ahí con ese tipo de

armamento? Mucho menos antimateria.

—Oh, te refieres a eso.

Con eso, Koutarou entendió lo que Kiriha quería decir.

—Sanae, ¿Qué parece más natural para ti? ¿Una persona normal con

ese tipo de armas o alguien en una posición alta?

—Bueno, eso sería una persona realmente importante, ¿cierto? Tienen

bombas de hongo después de todo.

—¿Verdad? En otras palabras, así es como es. Sería extraño que esas

dos sean personas normales.

—Ya veo, ahora que lo mencionas, eso tiene sentido.

Sanae estaba satisfecha y asintió y comenzó a burlarse de Yurika.

—Yurika, a diferencia de una princesa autoproclamada como tú, ella es

una de verdad.

—¡Yo también soy una de verdad!

—Lo sé. Una cosplayer realmente comprometida, ¿cierto?

—¡Te equivocas! ¿¡Por qué todos me molestan!?

Yurika rechinó los dientes en frustración, pero nadie estaba

escuchándola.

—Para mostrar posición, muestra poder. Un método anticuado, pero

fue efectivo.

—En cuanto al repentino uso de poder, me gustaría pedir disculpas.

La chica hizo una reverencia disculpándose.

—No tienes que preocuparte por eso, los dos estábamos equivocados.

—Gracias.

—Koutarou, en verdad las perdonaste rápidamente, ¿no?

—¿Por qué no recuerdas lo que dijiste?

Sanae retrocedió ante la mirada fría de Koutarou.

Ella también sintió que había dicho demasiado.

Aparte de tocar sus pechos al principio, Koutarou también había dicho

demasiado después.

Lo mismo era verdad para la otras dos.

—¿Y qué hay de ti? ¿También tienes una posición alta?

—No, sólo soy parte de los militares. Soy la oficial de protección a cargo

de la custodia de su alteza Theia y de cuidar de sus alrededores. Mi

nombre es Ruthkania Nye Pardomshiha.

—…Ruth es mi amiga de la infancia.

Theia, quien se había mantenido en silencio por un momento, abrió la

boca.

—Ella es una oficial de protección confiable y talentosa.

—Sus palabras se desperdician en mí, su alteza.

Ruth le dio a Theia una sonrisa y Theia se sonrojó ligeramente, antes

de comenzar a enojarse de nuevo.

—Mmm… así que esta persona era un soldado.

—Ruth-san… Oh cierto, lo olvidé. Yo soy Koutarou, Satomi Koutarou, el

residente de esta habitación.

—Soy Higashihongan Sanae. Y esta persona llamativa es Yurika. Pero

la única cosa llamativa sobre ella es su apariencia así que no le

presten ninguna atención.

—Soy Nijino Yurika. Una chica---

Yurika trató de presentarse, pero…

—Kurano Kiriha. Por favor, llámenme Kiriha.

Desafortunadamente fue interrumpida por Kiriha.

—¿Realmente odian tanto la magia… a mí?

Yurika dijo mientras lloraba, dejó caer sus hombros y derramó sus

lágrimas sobre su pañuelo.

Ruth estaba sorprendida por el llanto repentino de Yurika.

—¿Algo le sucedió a Yurika-sama?

—Está bien. Por favor déjala ser, Ruth-san.

—De acuerdo, Satomi-sama.

Yurika continuó llorando.

—……¿?

Ruth fue incapaz de comprender la situación, pero decidió dejarlo así

por ahora.

—Por cierto, Ruth. Mencionaste un imperio galáctico antes, ¿a qué te

refieres con eso?

—¿Dijo algo como eso, Koutarou?

Sanae, quien no había estado poniendo atención, tiró de la manga de

Koutarou y preguntó.

—Lo hizo, el Imperio Galáctico Santo algo. Que Theia parece ser la

princesa de ese país.

—Conozco sobre el Imperio en Ginza.

Había un hotel famoso en Ginza llamado el Hotel Imperial.

—Esos dos no están relacionados.

—También sé eso.

—Es justo como todos están diciendo.

Ruth asintió con la cabeza.

—Es justo como todos están diciendo, venimos del Sacro Imperio

Galáctico Forthorthe.

—Sacro Imperio Galáctico Forthorthe… Nunca he escuchado un país

con ese nombre.

—¿Has escuchado de él, Yurika?

—¿Por qué piensas que sé algo?

Yurika tenía una mirada confundida en su cara después de que Sanae

le preguntó.

—Suena como un nombre salido de un anime.

Yurika comenzó a sollozar.

—No la hagas llorar sólo sin razón, Sanae.

—Lo siento, fue sólo un reflejo.

—Entonces Ruth-san, ¿en dónde está ese país? ¿En Medio Oriente? ¿O

tal vez en Europa?

—No.

Ruth negó con la cabeza.

—Está aproximadamente a 10 millones de años luz de distancia de aquí,

en una galaxia diferente.

—¿¡Así que realmente ese era el caso!?

Kiriha se levantó instintivamente.

El arma de antimateria que Theia y Ruth habían utilizado causó que

Kiriha tuviera algunas sospechas, pero aun así estaba muy

sorprendida.

—Koutarou, ¿un diferente Ginza? ¿Hay otro Ginza afuera de Tokio?

—No, otra galaxia.

Koutarou estaba perplejo, él entendió lo que Ruth estaba diciendo, pero

era más probable que fuera la trama de una película que miraría con

Kenji.

—Eso no puede ser cierto. Si vienen de una galaxia diferente, eso las

haría---

—Sí, así es. Venimos de un planeta diferente, en otras palabras, somos

extraterrestres.

Theia y Ruth, estas dos chicas eran las visitantes más extravagantes

aún.

—E-Extraterrestre…

La mandíbula de Koutarou cayó.

—Después de fantasmas, cosplayers y gente del subterráneo, no iba a

ser sorprendido por la mayoría de las cosas, pero pensar que

extraterrestres…

—¡No soy una cosplayer! ¡Soy una chica mágica!

—Creo que es bastante normal estar sorprendido. Es raro entrar en

contacto con otra civilización después de todo.

Ruth mostró una sonrisa comprensiva.

—Pero ahora que lo mencionan, se siente algo obvio.

Láseres, barreras, cañones de antimateria. Era difícil imaginar que este

tipo de armas de ciencia ficción pudieran ser encontradas en la Tierra.

Si las tuviéramos, el progreso científico en la Tierra habría estado

mucho más adelante.

Los dos Haniwa de Kiriha eran bastante sorprendentes, pero esta

tecnología estaba sorprendiendo incluso a Kiriha.

—No hay duda de ello.

Kiriha limpió la gota de sudor de su ceja. Su sudor frío no se detenía.

—…Karama, Korama, preparen eso.

—¡Entendido HO-!

—¡Lo traeremos de inmediato HO-!

Cuando los Haniwa escucharon sus órdenes, entraron en acción de

inmediato.

Levantaron el tatami más cercano a la puerta y saltaron en el agujero

debajo de ello.

—¿Qué harás, Koutarou?

—Para empezar, continuaré como si lo que están diciendo es verdad.

—¿Les crees cuando dicen que son extraterrestres?

—Sí, tampoco parecen estar mintiendo.

Koutarou acercó su boca a la oreja de Sanae y le susurró.

—…Además, incluso si es una mentira, esas armas son reales.

—…Tienes razón. Definitivamente son diferentes de alguien como

Yurika.

Sanae susurró de vuelta y miró a Theia y Ruth. Y otra razón cruzó por

su mente.

—Oye, Koutarou.

—¿Mm?

—¿Les estás creyendo porque esa chica Ruth es de tu tipo?

—¡Claro que no!

—¿En serio?

—¡Por supuesto!… Bueno, aunque es linda.

—…Me siento honrada… de que me llame l-linda…

La chica, quien constantemente había mantenido una cara seria, se

sonrojó después de escuchar a Koutarou llamarla linda.

Era sólo cuando hacía este tipo de cara que parecía una chica de su

edad.

—Ella tiene una actitud apropiada y no está diciendo nada extraño. No

hay razón para dudar de ella, ¿cierto?

—Suenas sospechoso~~. ¿Estás seguro que no es porque las chicas

obedientes son tu tipo? Típico de los chicos~. Sólo porque es bonita y

obediente está siendo puesta en un pedestal.

—Bueno, comparado contigo, cualquiera sería obediente.

—…Eso es verdad.

Sanae, Yurika, Kiriha, Theia. Las cuatro estaban muy lejos de la palabra

obediente.

—Estoy verdaderamente agradecida que nos crea, Satomi-sama. En

realidad siempre estuve preocupada sobre cómo hacerles creer esta

parte.

—¿Siempre? ¿Así que ustedes dos no acaban de llegar hoy, Ruth-san?

—No.

Dijo Ruth.

—En realidad, llegamos a este planeta ayer por la tarde.

—Entonces, ¿Qué estuvieron haciendo todo este tiempo?

—Estábamos reuniendo información para un dispositivo de

traducción a partir de la habitación de Satomi-sama y las ondas de

radio, con el fin de que este dispositivo de traducción entendiera los

lenguajes de este planeta.

Mientras Ruth estaba explicando, sacó una pequeña caja y la presentó

a todos.

Ese era el dispositivo de traducción que las dos estaban utilizando.

—Ahora que lo mencionas, las dos están hablando en japonés.

—Pensar que esta pequeña caja puede…

Koutarou y Sanae miraron fijamente a la caja. Con el fin de hacerles

más fácil verlo, Ruth se los entregó.

—Debido a eso, más o menos entendemos las circunstancias de todos

aquí. Como resultado, terminamos escuchándolos a escondidas, por

eso me gustaría disculparme profundamente.

—Si no podemos entendernos los unos a los otros, no llegaremos a

ninguna parte. Así que no tienes que preocuparte por ello, Ruth-san.

—Muchas gracias, Satomi-sama.

Ruth había estado preparada para ser culpada, así que se sintió

aliviada.

—¿Así que por qué vinieron ustedes dos aquí?

—Eso sería por nuestro problema.

Ruth se espabiló, no había tiempo que perder. Era el momento de poner

manos a la obra.

—Su alteza Theia vino aquí debido a un cierto ritual legado por la

familia del emperador.

—¿Ritual?

Kiriha levantó la cabeza. Ruth asintió y continuó con su explicación.

—Sí. Una prueba transmitida al sucesor del imperio cuando cumplen

16.

—¿Una prueba? ¿Qué tipo de prueba?

—Podría haber toda clase de pruebas dependiendo de la persona. Podría

ser buscar objetos, explorar una región inexplorada, luchar contra tu

enemigo destinado y ese tipo de cosas. Y una vez que hayan

completado su prueba, se consideran aptos para heredar el trono.

—¿Así que es como un ritual para convertirse en un adulto?

—Eso es correcto, Kiriha-sama. Si un miembro de la familia real no

muestra sus capacidades, no se le permitirá heredar el trono. Incluso

si es el hijo del emperador.

—¿Así que eso significa que cuando complete su prueba, se convertirá

en emperatriz?

—No, ese no es el caso. Aquellos que completen la prueba son

registrados en orden de finalización en la lista de candidatos con el

derecho para heredar el trono. Y el que esté en la parte superior de la

lista es coronado emperador.

—En el orden en que lo completaron… Y así es como muestras sus

capacidades.

—Sí, es correcto, Satomi-sama— Ruth asintió.

—Lo que significa que ustedes dos, o más bien, la princesa de por allí,

¿vinieron aquí para completar esa prueba?

—Así es.

Theia abrió su boca.

—Tengo que mostrar mis capacidades. Por eso vine aquí con Ruth.

—¿Sólo ustedes dos?— Koutarou estaba ligeramente sorprendido, en

su cabeza, la realeza por lo general sólo viajaba con un grupo grande.

Sin embargo, de acuerdo a ella, Ruth era su única acompañante.

—Sí. Estoy mostrando mis capacidades con esta prueba. Eso no será

posible con un grupo grande.

—Ya veo, así que a menos que la hagas por ti misma, no tendrá sentido.

—Precisamente.

—¿Entonces cuál es la prueba? Viniste desde muy lejos, ¿así que estás

explorando?

—No. La prueba dada a su alteza es invasión.

—¿¡Invasión!?

—Su alteza Theia debe invadir esta habitación y gobernarla tanto en

nombre como en realidad.

—¡E-Espera sólo un minuto! ¿¡Por qué tiene que ser mi habitación!?

Koutarou fue tomado por sorpresa y Ruth continuó explicando.

—Como creo que ahora están bien conscientes de ello, esta prueba es

para mostrar las capacidades del sucesor al trono. Razón por la cual

no se espera una invasión real. A su alteza se le han dado coordenadas

seleccionadas al azar para un pequeño espacio a ocupar y convertirlo

en su propio territorio. Es simplemente una ceremonia.

—¿¡Así que sólo sucedió que ese espacio fuera mi habitación!?

—Sé que es difícil de creer, pero las coordenadas que la computadora

seleccionó se sobreponen perfectamente con esta habitación.

—¿¡Qué clase de coincidencia es esa!?

—Estuvimos perplejos por esto también. Normalmente las

coordenadas para esta prueba son en el espacio exterior. Y todo lo que

tienes que hacer es colocar tu bandera en ese espacio y se termina. Es

incierto a qué distancia súper larga de las afueras del espacio conocido

vas a ir, lo que se requiere para esto es el coraje para hacer tal viaje.

Ruth tenía una mirada seria en su cara.

Las coordenadas que la computadora te da tenían casi un 100% de

probabilidad de ser en el espacio exterior, el universo es principalmente

un espacio vacío después de todo.

Razón por la cual esta fue la primera vez que las coordenadas

señalaban a un planeta habitable y con vida inteligente en él, eso

nunca había sucedido.

—¿Entonces qué pasa en este caso?

—Si vida inteligente es encontrada en el punto de invasión, no sólo

tienen que invadir sino también hacer que la vida encontrada ahí jure

su lealtad. Esta es una prueba para mostrar que eres capaz de estar

por encima de los demás después de todo. Y por supuesto, tomar su

vida está absolutamente fuera de cuestión.

—…Lo que significa…

Después de haber explicado esto por completo, incluso Koutarou fue

capaz de entender lo que sucedería a continuación.

—¡Con esto incluso alguien de tu inteligencia puede entender! ¡Jura tu

lealtad a mí de inmediato y renuncia al mando de esta habitación por

mí! Si lo haces, te convertirás en un ciudadano de nuestro glorioso

imperio y podrás disfrutar una vida prospera y larga.

La séptima princesa del Sacro Imperio Galáctico Forthorthe, Theiamillis

Gre Forthorthe.

Ella no sólo estaba tratando de invadir la habitación sino también el

corazón de Koutarou.

—¡Me rehúso!— la respuesta de Koutarou para Theia, quien estaba

demandando la habitación y su lealtad, fue la misma de siempre.

—¿¡Quién te juraría lealtad a ti!? ¡No me hagas reír!

Después de tener su cuarto casi destrozado, Koutarou no tenía una

buena impresión de Theia.

Koutarou ni siquiera podía imaginar jurarle lealtad a Theia.

—¡Maldito Troglodita! ¿¡Te trato gentilmente y así es como me pagas!?

—¿¡Cuándo me trataste gentilmente!? ¡La única que bajó la cabeza fue

Ruth!

Ouch…

El dolor atravesó la cabeza de Koutarou después de gritarle a Theia.

Talvezmealteréunpoco.

Koutarou sacudió la cabeza en un intento de deshacerse del dolor de

cabeza, pero el dolor permaneció junto con una sensación de pesadez

en el centro de su cabeza.

Él pensó que era porque se había alterado demasiado, pero en realidad

era porque había estado sobre esforzando su cuerpo muy duro por los

últimos días.

—¡No me importaría convertirte en cenizas en el acto!

—¡Ya sé que no podrás completar tu prueba así! ¡Tus amenazas vacías

no significan nada!

Sin embargo, Koutarou rápidamente se olvidó de su dolor de cabeza.

Theia, quien estaba frente a él, era un dolor mucho más grande.

—Grrrr, el Troglodita se ha enterado de una información innecesaria…

—¡Si no estuvieras con Ruth te habría echado hace tiempo!

—¿¡Qué!? ¡Cuida tus palabras cuando le hablas a tu ama!

—¿¡¡Quién es esa ama!!?

—¡Yo lo soy, plebeyo! ¿¡Tengo que seguir recordándotelo!?

—¡Cómo si quisiera recordarlo, Tulipán!— Koutarou y Theia no dieron

un paso atrás y se miraron fijamente.

Los dos acercaron sus caras más y más, al punto de que si se

acercaran un poco más, estarían lo suficientemente cerca para

besarse.

—Su alteza, Satomi-sama, por favor cálmense. Pelear no será de

beneficio para nadie.

—¡Incluso si es una petición de Ruth-san, definitivamente no

escucharé a esta enana!

—¡Lo escuchaste, Ruth! ¡Este plebeyo no entenderá a menos que

usemos la fuerza! Este Neandertal no entenderá la alegría de ser un

ciudadano Forthorthe— la persuasión de Ruth no funcionó en

Koutarou y Theia, quienes estaban lejos de tranquilizarse. Sin embargo,

Ruth no se rindió.

—¡Por favor! ¡Por favor, por favor escuchen a mi egoísmo! ¡Sin importar

el resultado ustedes dos nunca deberían pelear!

Ruth estaba realmente preocupada por los dos y le dio poder a sus

palabras.

—…Entiendo, Ruth. Lo siento.

—Sólo por esta vez. Sólo porque es Ruth-san.

Afortunadamente, su segundo intento llegó a los dos.

Se miraron fijamente el uno al otro en descontento ya que

renunciaron.

—Gracias, a los dos. Muchas gracias por escucharme.

Y Ruth se limpió la esquina de su ojo y estaba silenciosamente aliviada.




Jueves 9 de abril - ¡No habrá nunca amabilidad

para el enemigo!

—Uf.

Koutarou fue capaz de calmarse después de beber una gran cantidad

del té que Kiriha le había servido.

—Los problemas sólo se siguen acumulando y estoy empezando a

perder la cabeza.

—Es en momentos como este en los que tienes que tomar otra taza de

té, aunque por desgracia no pude encontrar ninguna hoja buena de té.

Sanae estaba colgada en la espalda de Koutarou y jugando con la taza

vacía usando su Poltergeist.

Ahoraquelopienso,solíapeleartodoeltiempoconSanaecuandonos

conocimos.

Koutarou miró a Theia, que estaba sentada justo en frente de él

mientras estaba pensando eso.

Sin embargo la terca Theia cambió su mirada lejos de él, decidido a no

cruzarla con él.

Koutarou sintió que su situación actual era bastante similar a cuando

había conocido a Sanae.

—Hey, Tulipán.

—¡...No me llames por ese nombre extraño! ¡Tengo un espléndido

nombre, llámame Theia!

Theia miró a Koutarou.

Aunque era más optimista y egoísta que Sanae, su rostro inflado

todavía estaba rebosante de juventud.

Notengointencionesentregarleestahabitación,perosupongoque

estoysiendounpocoinmaduro,ellasoloesunaniña.

—Muy bien, Theia.

—Llámame Theia-sama o Su Alteza Theia.

—No soy un ciudadano de tu país, y no tengo la intención de

convertirme en uno. Piensa en ello, ahora somos enemigos.

—...Muy bien. Entonces, ¿qué es lo que quieres?

—Aunque somos enemigos vamos a dejar de hacer cosas que no

beneficiarán a alguno de nosotros.

—¿Qué quieres decir más específicamente?

—Puñetazos, patadas, lanzar lacers. Si muero, tú también perderías, el

emperador no te reconocerá si utilizas la violencia para mostrar tus

capacidades, ¿verdad?

—....

Theia se quedó en silencio, era consciente de que Koutarou estaba en

lo correcto, pero no se atrevía a estar de acuerdo.

—Voy a contenerme y abstenerme de atacarte. Creo que debemos

mostrar entre nosotros al menos ese nivel de contención.

—...

—Su Alteza, negociar es necesario de vez en cuando.

—... Entiendo. Es cierto que luchar contigo no me va a beneficiar.

Ruth fue capaz de persuadir a Theia.

—Si vas a aceptar a negociar, voy a dejar de recurrir a la violencia.

Theia actuaba como si estuviera de acuerdo de mala gana, pero en

realidad estaba en el mismo bote que Koutarou.

—Estoy bien con eso.

Hmm... Siempre y cuando ella no se ponga emocional, parece que puede

ser bastante razonable.

Theia podría usar sus armas para tomar el planeta entero como

rehenes y amenazar a Koutarou.

Pero no lo hizo. Cuando no estaba perdiendo, parecía ser consciente de

que tal cosa era absurda.

—Bueno, con eso establecido me gustaría que nos organicemos y

expliquemos nuestra situación una vez más.

Con Koutarou y Theia calmados, Kiriha respiró de alivio.

—No hay objeciones.

—Entendido.

Sanae y Yurika acordaron de inmediato.

—Vamos a hacer esto. Estoy empezando a perder la noción de la

situación.

En sólo cuatro días, la población en la habitación había pasado de

apenas Koutarou a seis personas.

—No me importa.Me gustaría escuchar todos sus planes una vez más.

Theia también acordó obedientemente.

Sin embargo, la última de ellos, Ruth no dijo nada.

No era más que la cómplice de Theia.

—Entonces vamos a empezar con Koutarou. Él es el actual propietario

legal de la habitación.

—Aunque he vivido aquí desde antes que Koutarou.

—Koutarou ha firmado un contrato con la casera. No te vamos a dejar

fuera de esto Sanae, pero primero vamos a escuchar lo que tiene que

decir Koutarou.

—... Supongo que no hay otra opción...

Sanae estaba insatisfecha, pero lo contuvo por ahora.

Los sentimientos de Sanae por Koutarou habían cambiado, a pesar de

que ella misma no estaba al tanto de eso.

Sanae desde que conoció a Koutarou nunca habría retrocedido.

—Adelante, Koutarou.

—Está bien... En mi caso es simple. Mientras que voy a la preparatoria

estaré viviendo aquí. Por eso me niego a dejarlo. Los 5.000 yenes al mes

de alquiler también ayudan.

—Plebeyo, ¿cuánto tiempo asistirás a la preparatoria?

—... Tres años.

Aunque un poco irritado por ser llamado plebeyo, Koutarou respondió

obedientemente.

—No puedo esperar tanto tiempo.

—Pero no voy a dejarlo. Soy amigo de la Casera, y entregarles esta

habitación terminaría haciéndole un montón de problemas a ella.

Koutarou tenía dos razones para no irse.

La primera fue, por supuesto, en relación con los gastos de

subsistencia.

La segunda fue su amiga Shizuka.

A pesar de que sólo habían estado juntos durante unos días, Koutarou

sintió una deuda y un vínculo con ella.

Es por eso que no podía simplemente dejar al azar esta habitación, y

empujarle ese dolor a ella.

Koutarou era muy consciente de lo mucho que Shizuka atesoraba este

edificio.

Es por eso que no podía dejarlo.

—Eso es todo acerca de mí.

—... Si esto es sólo un lugar para vivir, puedes fácilmente tirarte hacia

atrás, ¿no?

—Además sería preocupante si no lo dejas.

—Yurika, me gustaría que dejes esa historia para tu turno. La siguiente

es Sanae.

—¿Yo?

—Lo estamos haciendo en el orden de aparición en esta habitación.

—Lo tengo. Pero mis razones también son simples. He vivido aquí

durante mucho tiempo, así que no quiero que me echen, eso es todo—

Sanae lo dijo y se rio con indiferencia.

—Actualmente estoy en una tregua con Koutarou, pero pienso sacaros

a todos de mi camino.

—Po-poseyendo... ¿Po-poseyendo y matando?

—Si es necesario... fufufu. Podría poner una maldición sobre ti ♪.

—¡Hiii!

Sanae rio con gravedad, dejando a Yurika congelada por el miedo.

Y Sanae lentamente se acercó a ella.

—¡N-Noooooooo!

—¡Espera, detente, no huyas Yurika!

Yurika intentaba huir al armario como siempre, sin embargo Koutarou

sostuvo su pie.

—¡De-déjame ir, por favor! ¡El único que se necesita para ser poseído

es Satomi-san!

—¡Deja de patear! ¡No huyas! ¡Por lo menos cuéntanos tu historia

primero!

—¡Pero, el fantasma! ¡El fantasma se acerca!

—Podría comerte ♪.

—¡¡Kyaaaa!! ¡¡Nooooooooo!!

—¡Sanae! ¡Podrías tomarte un descanso! Si sigues así no vamos a ser

capaces de continuar.

—Tehehe, perdón.

Sanae le sacó la lengua y volvió a su asiento.

—¡Noooooooo!

—¡Yurika, cálmate! ¡Sanae no va a venir por ti nunca más!

—¡Déjame iiiir!

Sin embargo, Yurika no pudo entender su entorno y siguió luchando.

Koutarou fue pateado varias veces y la rabia comenzó a hervir dentro

de él.

—¡Gah! ¡Esto es por lo que odio a las cosplayers, con nada más que la

primavera en sus mentes!

—Si no ponemos un alto a este tipo de comportamiento, la posición

social de los cosplayers seguirá cayendo. A pesar de que todos son

buena gente.

—¡No es cosplay!

Gritando atrás por reflejo, Yurika finalmente fue capaz de recordar su

situación actual.

Y su rostro palideció cuando notó la fría mirada de todos.

—Ehh....

—...Ya era hora...

Koutarou suspiró mientras soltó la pierna de Yurika y volvió a su

asiento.

—Buen trabajo, Koutarou.

—¡No quiero escuchar eso de ti, Sanae!

—Bueno, bueno simplemente relájate...

—Realmente ahora...

—Tehehe.

Sanae no mostró signos de estar arrepintiéndose después de hacer

enojar a Koutarou.

—Lo siento por hacer tal conmoción.

Yurika hizo una expresión de disculpa mientras regresaba a su asiento.

—Bueno, entonces Yurika, es tu turno ahora. ¿Por qué razón llegaste

aquí?

—Yurika vino aquí para celebrar una fiesta cosplay con sus amigos,

¿verdad?

—Sí, eso es lo que era. El alquiler barato le llamó la atención.

—¡¡Te equivocas!! Vendrá gente para tomar el poder mágico que

desborda en esta habitación. ¡Y antes de eso me gustaría que todo el

mundo se fuera!

—¿Esa es la historia de fondo para la fiesta?

—Te voy a aplaudir por ser exhaustiva, pero no voy a dejar que tengas

esta habitación para algo así.

—Para ser honesto, estoy lidiando el cómo manejar a Yurika.

—¡¡Se equivocan!! ¿¡Por qué nunca escuchan lo que tengo que decir!?

Yurika trató desesperadamente de apelar a ellos, pero no le creerían en

absoluto.

—Incluso si nos preguntas por qué... ¿verdad?

—Sí, nadie creería en la magia hoy en día. Es que no es posible.

—Y después de llamarte a ti misma una princesa del amor y la justicia,

que constantemente huye, dejando a Koutarou atrás. Simplemente no

estás en condiciones de ser una chica mágica.

El sentido común, la realidad y la cobardía. Había demasiado en contra

de Yurika para que cualquier persona crea que era una chica mágica.

—AUUU, no estoy mintiendo...

—No te preocupes, Yurika.

Theia tocó a Yurika en el hombro.

—Creo en tu historia.

—¿¡Realmente!?

Y la expresión sombría en Yurika se iluminó casi de inmediato.

—¿¡Crees en la magia!?

—Por supuesto.

—¿¡Y que soy una chica mágica!? ¿¡Y que los enemigos están llegando!?

—Sí, por supuesto.

—¡Graciaaas! ¡¡Siempre tuve la esperanza de que alguien que me

creyera apareciera!!

Yurika agarró la mano de Theia y la sacudió intensamente mientras

estaba llorando de alegría.

—No hay necesidad de dar gracias. A cambio podrías irte.

Sin embargo, las siguientes palabras de Theia hicieron que la

expresión de Yurika se congelara.

—¿Eh?

—¿Q-qué quieres decir con eso?

—No es nada, te creo. Es por eso que puedes irte sin ningún

remordimiento. Voy a juzgar a tus enemigos. No hay necesidad de

preocuparse.

—¡E-espera un minuto! Te refieres a…

—Intentas quitarla utilizando la política. A pesar de que no crees en

ella ni por un segundo, apoyas su historia con el fin de negociar con

ella... Eres un ser inteligente, princesa alienígena.

Kiriha siguió donde Yurika dejó.

—Kukuku, el uso de la fuerza no es el único poder que la realeza tiene.

—¡Eso es demasiado cruel! ¡Todos ustedes se siguen metiendo

conmigo! ¿¡Por qué!? ¡¡A pesar de que están muy bien con los

fantasmas, la gente subterránea y los extraterrestres!!

Yurika empezó a llorar.

—¡Esto es discriminación! ¡Es injusto! ¡¡Exijo una corrección del saldo!!

Yurika saltó al armario y cerró la puerta corrediza con todas sus

fuerzas, y su voz sollozante se comenzó a filtrar a través del armario.

—Bien, soy la siguiente.

—Kiriha, ¿por qué has venido aquí?

Todo el mundo perdió rápidamente el interés en el armario sollozante.

—*Sniff* estoy aquí, aquí *sniff*.

Y el llanto de Yurika se hizo más fuerte.

—Mi propósito al venir aquí es reconstruir el altar donde están

consagrados mis antepasados.

—Ya veo, ¿así que esta es tierra sagrada para ti?

—Pero también vas a usar el altar como una herramienta para invadir

la superficie, ¿no?

—Eso es correcto. Una vez que el altar se reconstruya vamos a ser

capaces de reunir de manera eficiente la energía espiritual. Y vamos a

ser capaces de producir en masa las armas espirituales para recuperar

nuestra gloria perdida.

—En términos de la política, su objetivo se asemeja mío.

Una sonrisa apareció en el rostro feliz de Theia.

Asíqueesteesmiverdaderoenemigo.Ellaestambiénunapensadora

rápida...estovaaserinteresante.

Theia estaba secretamente feliz porque había aparecido un poderoso

rival.

—Y, por último Theia-dono, tu turno.

—Sí, mi propósito es como te dije antes. Vine aquí para demostrar que

soy digna como emperatriz de Forthorthe como parte de un ritual.

Tengo que obtener el control de esta habitación y la lealtad de los

plebeyos.

Mientras decía eso, Theia señaló hacia Koutarou.

Koutarou tenía un montón de cosas que quería decir, pero lo contuvo

por ahora.

—Lo que significa, todos estamos tras esta habitación.

—Eso es correcto.

Koutarou y Sanae querían vivir aquí.

Yurika quería celebrar una fiesta cosplay.

Kiriha quería construir un altar.

Y Theia quería gobernarlo.

—En otras palabras, todas ustedes vinieron aquí a invadir mi

habitación.

—En pocas palabras, sí, ese sería el caso.

Después de guardar silencio por un tiempo, Ruth intervino.

Cinco chicas tras la habitación de Koutarou.

Cada una tenía sus propios objetivos respectivos, dirigidos a privar a

Koutarou de su habitación.

—Pero, ¿qué hacemos? Nadie quiere pelear ni salir. ¿Vamos a jugar más

juegos?

Y todas habían acordado no pelear con Koutarou.

Debido a eso, todas, excepto Theia, habían decidido elegir utilizando

juegos.

—Fufufu, los juegos no son una mala sugerencia. Las guerras de la

antigüedad podrían ser llamadas de esa manera.

—Así que Theia-dono, ¿significa que está de acuerdo con que

utilicemos juegos?

—Con una condición.

Theia asintió mucho y mostró su compostura.

—¿Condición? ¿¡Qué condición!?

—Fufufu, sólo voy a jugar con ese plebeyo.

—¿Qué quieres decir, Theia-dono?

La expresión de Kiriha se puso rígida.

—Es simple. Si juego un juego ahora, voy a tener una de cinco

posibilidades de ganar. Sin embargo después de que yo las extermine

será una posibilidad en dos de ganar. ¡Además del plebeyo no tengo

necesidad de jugar con el resto de ustedes!

—¡Así que ese era su plan...!

—¿¡Crees que puedes ganar!?

La tensión en la habitación se levantó cuando Theia se puso de pie con

una sonrisa sin miedo.

—¡Por supuesto que sí! ¡Estaba a punto de ganar hace un momento!

—Vamos a ver eso. Ya he preparado un arma para tratar contigo.

¡Karama, Korama!

—¡Ho-!

—¡Sí, Ho-!

En respuesta a la voz de Kiriha, flotaban los dos Haniwa delante de

ella.

El diseño de los Haniwa había cambiado ligeramente.

Uno tenía una espada colgada en la cintura, y el otro tenía añadido

algo parecido a una barba alrededor de su boca.

—¡La Katana de Energía Espiritual y El Cañón de Ondas Espirituales

están preparados Ho-!

—¡Ane-san, deja esto a nosotros Ho-!

—Esto significa que ninguno de nosotros puede bloquear el ataque del

otro.

Kiriha declaró de pie con una sonrisa similar a la de Theia.

En pocas palabras, la Katana de Energía Espiritual y El Cañón de Ondas

Espirituales son similares a los poderes de Sanae. Al igual que Sanae,

estas armas son capaces de burlar la barrera de Theia.

—¡Tú, insolente...!

—Lo que quiere decir es que esta victoria es mía y de Kiriha. No me

puedes hacer daño ya que soy un fantasma.

Sanae también se puso de pie con una sonrisa y comenzó a formar

una flama fausta.

Con la repetición de las descargas eléctricas, la flama fausta estaba

haciéndose gradualmente más grande.

—Caballero Azul, activa el sistema de armas antipersonal, las armas

son de daño mental y motor de cañón.

Siguiendo las órdenes de Theia, los dos discos negros reaparecieron

por encima de sus hombros.

—Esas cosas no funcionarán en mí.

—Vamos a ver.

Sin embargo, la confianza de Theia no vaciló.

—Incluso si eres un fantasma, tienes una mente. ¡Así que si puedo

hacerle daño a tu mente, puedo derrotarte!

—Maldita sea, ¿¡Hay alguna cosa que los extraterrestres no puedan

hacer!?

Sanae pisoteó sus pies en señal de frustración.

Koutarou y Ruth que no podían guardar silencio levantaron sus voces.

—¡¡E-esperen un momento ustedes!! ¿¡Están pensando en luchar

aquí!?

—¡Por favor, deténgase, su alteza!

—¡Quédate abajo, Koutarou! ¡Parece que necesitamos eliminar a esta

princesa alienígena sin importar qué!

—¡Si te metes en mi camino, vas a salir lastimado!

—¡Sólo espera y vete, plebeyo! ¡Te voy a mostrar lo poderosa que es tu

ama!

—¡A-alto! ¡¡Si van a luchar en serio quien sabe lo que va a pasar!!

—¡Su alteza! ¡Por favor, deténgase, su alteza!

Sin embargo se negaron a escuchar a Koutarou y a Ruth suplicando

desesperados.

Mientras las tres se miraron la una a la otra, la tensión se hizo más

grande.

—¿¡Q-qué pasa!?

Yurika que desconocía la situación abrió la puerta corrediza, que sirvió

como un gong. Y comenzó la pelea.

—¡La victoria es para los que atacan primero!

—¡Veeeee!

—¡Korama, El Cañón de Ondas Espirituales!

Lo que sucedió después fue un desastre.

—¡Cuidado, Ruth-san!

—Eh, ¿¡Eh!?

Una bala disparada desde el disco encima del hombro de Theia se

dirigió a Ruth que no estaba prestando atención.

Koutarou instintivamente reaccionó y la empujó al pasillo que

conducía a la puerta principal.

—¡Kyaaa!

Aunque tuvo un leve dolor al ser arrojada al suelo, la bala

afortunadamente pasó por encima de los dos.

—G-gracias, Satomi-sama.

—¡No te distraigas, Ruth-san!

—Lo siento, aunque soy una oficial de protección, no soy buena con la

lucha...

Cuando Koutarou estaba ayudando a Ruth a ponerse de pie, Yurika

también fue a esconderse en el pasillo.

—¿¡Q-Q-Qué está pasando!? ¡El futón en el interior del armario se

estaba carbonizando!

—¡Tulipán está intentando reducir el número de personas en esta

habitación antes de que arregle las cosas conmigo!

—¿Eh? ¿¡No estamos jugando juegos otra vez!?

—Sus posibilidades de ganar son mayores si ella juega solo contra mí.

—¿¡Ella va en serio!? ¡Eso significa que también seré su objetivo!

—No te preocupes, estoy seguro de que no te está contando de todos

modos.

—¡¡Fueeeeee, no quiero eso tampoco~~!!

Pocos minutos habían pasado desde que las tres habían comenzado a

pelear.

—¡Fuhahaha! ¡Qué le pasa a las dos! ¿¡Creen que me pueden ganar así!?

—¿¡Qué hacemos, Kiriha!? ¡Ella es simplemente ridícula!

—¡No vamos a perder todavía! ¡Cálmate y busca una abertura!

Aunque Sanae y Kiriha estaban solas contra Theia, Theia tenía un

poder de fuego abrumador, por lo que la batalla estaba actualmente

avanzando de manera uniforme.

—Pero, ¿qué hacemos? ¡A este ritmo, la habitación será destruida!

Koutarou que estaba viendo comenzó a entrar en pánico.

Sin un vencedor en la pequeña habitación, la habitación había tomado

la mayoría de los daños durante la lucha prolongada.

Había carbonización y agujeros de balas perdidas por toda la

habitación, era un misterio cómo nada se había incendiado todavía.

—¡Cuidado, Satomi-sama!

—¿¡Eh!?

Cuando Koutarou se asomó a echar un vistazo a la situación, una bola

de fuego que uno de los Haniwa había escupido se dirigió hacia él, otra

bala perdida.

—¡Waaa! ¡Voy a morir!

—¡Quick Cast – Fireball! Targeting Option – Auto Homing.

Cuando Koutarou cubrió su cabeza con la bola de fuego en su

dirección, la voz de Yurika pudo oírse en voz alta.

—¿¡Qué!?

La escoba en la mano de Yurika empezó a brillar de color rojo y una

segunda bola de fuego apareció en el centro del resplandor. Y voló

hacia la primera bola de fuego.

—¡¡Wah!!

Las dos bolas de fuego chocaron en pleno vuelo y explotaron.

A pesar de que fueron capaces de evitar el impacto directo, las llamas

atacaron a Koutarou.

—¡Voy a morir! ¡Voy a ser envuelto por las llamas y morir!

—¡Llama Protege!

Sin embargo, las llamas no dañaron a Koutarou.

—¿Eh? ¿No está caliente?

Por extraño que parezca, las llamas desaparecieron a 10 centímetros

de él.

Una luz amarilla rodeó el cuerpo de Koutarou, y cuando las llamas lo

tocaron se desvanecieron.

—¿Qué es esto...?

—Satomi-sama.

—¿¡Estás bien, Satomi-san!?

Ruth y Yurika arrastraron a Koutarou de nuevo hacia la puerta

principal.

—¡Eso es peligroso Satomi-san! ¡No metas la cara durante una pelea!

¡Si mi magia no hubiera llegado a tiempo quién sabe lo que hubiera

pasado!

—¿¡Qué fue eso!? ¿¡Yurika, que estabas haciendo!?

Koutarou miró a Yurika con una expresión de sorpresa.

—¡Sí! ¡La bola de fuego y la luz de la protección de Satomi-san en este

momento, fue mi magia!

Yurika miró a la cara de Koutarou y sonrió.

—¡Tú, realmente eres...!

—¡Sí, realmente soy una chica mágica!

Yurika estaba llena de expectativas y no pudo esperar a las siguientes

palabras de Koutarou y en su lugar terminó la frase por sí mismo.

—¿¡Realmente eres una idiota!?

—... ¿Eh?

La expresión de Yurika se congeló. Las palabras que habían salido de

la boca de Koutarou era todo lo contrario de lo que había esperado.

—¡Hay un montón de cosas que podrían incendiarse! ¿¡Qué tipo de

idiota pelea fuego con fuego!?

—¿¡Eeeeeeeeeh!? ¿¡Ese es tu problema!?

Yurika estaba decepcionada profundamente.

Ella estaba llena de expectación, pero en un instante su expresión se

ensombreció y sus ojos se llenaron de lágrimas.

—*Sniff* por qué siempre~~

Yurika esperaba que esta vez Koutarou admitiera que era una chica

mágica y que se sorprendiera por la sorpresa.

Esta vez, esta vez sin duda... sin embargo la realidad era cruel.

—¡Lo de ahora! ¡Idiota!

—¡Auu, por favor sorpréndete de que en realidad sea una chica

mágica~~!

—¡A quién le importa! ¿¡Mi vida está en juego aquí, estás tratando de

quemarme hasta la muerte!?

—Estaba usando magia para protegerte del fuego para evitar que eso

sucediera ¿¡verdad!?

—¡Bien, no tengo tiempo que perder en esto!

Koutarou dejó de discutir con Yurika y corrió hacia la puerta principal.

—... Aaaa... Estoy empezando a odiar todo~~

Mientras miraba su espalda, Yurika se cansó y se puso en cuclillas en

el suelo.

—Mis preciosos animales de peluche también están quemados, tal vez

debería dejar de proteger esta habitación y a todos en ella~~.

La única razón por la que ninguna de las tres chicas peleando había

sido herida fue por magia defensiva de Yurika.

De lo contrario, las tres ya habrían sufrido grandes lesiones en esta

habitación pequeña y estrecha.

Por encima de todo un gran incendio se habría iniciado ahora.

—Esto es doloroso~ pensé que ser una chica mágica sería más

brillante que esto~.

Sin embargo sus esfuerzos no fueron reconocidos y ella se quedó

atrás.

Y el que más contribuía a una solución pacífica estaba de mal humor.

—¡Ruth-san, voy a dejarte a Yurika!

Koutarou agarró su bate desde el porta-paraguas de pie junto a la

Yurika enfurruñado y corrió.

Él se dirigió a la habitación interior donde la batalla todavía estaba en

curso.

—Satomi-sama, ¿¡qué estás!?

—¡Voy a detener a Theia!

—¡Por favor, deténgase Satomi-sama! ¡Vas a poner en riesgo su vida

si saltas allí!

—¡Será demasiado tarde si no me voy ahora! ¡Ni siquiera quiero pensar

en lo que pasaría si esta lucha continúa en la parte exterior de esta

habitación!

Koutarou era muy consciente del peligro de entrar en la pelea, pero si

él se detenía ahora, eventualmente esto crecería fuera de control y

terminaría fuera de la habitación.

Si eso sucediera, no habría nada que pudiera hacer.

En este momento, las tres se estaban conteniendo para que no se

lastimaran con sus propios ataques, pero una vez que lleguen afuera

no tendrían que hacerlo.

Van a ser capaces de ir a por todas.

—¡Si vamos a detenerlas, ahora es nuestra oportunidad! ¡No queda

mucho tiempo!

Koutarou no estaba seguro de que sería capaz de detenerlas si salían

al exterior.

—Satomi-sama...

—No hay necesidad de preocuparse, ella no será capaz de atacarme,

¿verdad?

—Eso es verdad, pero...

Ruth ansiosamente miró hacia la habitación interior en la parte

trasera. Desde allí oyó tres voces y brillantes destellos parpadeantes

uno tras otro.

—Mientras pueda contenerla, las otras dos dejarán de luchar. Ruth-

san, esto debería ser la mejor manera de proteger a tu princesa.

—Satomi-sama... tú...

Ruth miró a Koutarou con una mirada de sorpresa en su cara y

finalmente asintió.

—Entiendo. Te apoyo.

—¿Estás segura?

—Sí, esto es lo mejor para su alteza.

Ruth sonrió de una manera misteriosa, que mostró su compromiso.

—Voy a ir corriendo recto y a agarrarla.

—En ese caso voy a inmiscuirme en el sistema principal del Caballero

y apagaré la barrera Alteza. Por favor ataca cuando este apagada.

—Cuento contigo. Vamos a ir de inmediato, no tenemos tiempo.

Decidieron rápidamente y Koutarou corrió hacia la habitación interior.

—¡Sí!

Ruth siguió.

—Me voy, Ruth-san.

—Te lo dejaré, Satomi-sama.

Koutarou saltó a la habitación interior.

Cuando Koutarou entró en la habitación las tres estaban en medio de

un tiroteo.

Sin embargo, ya que Theia tenía más potencia de fuego las dos estaban

siendo empujadas atrás.

—¡No sirve de nada! ¡Puedo ver a través de todos sus ataques!

—Entonces, ¿¡qué hay de mí!?

Koutarou corrió hacia la chica mientras se reía a carcajadas.

—¿¡Qué!?

—¿¡Koutarou!? ¿¡Por qué!?

—¡Vuelve, Koutarou! ¡Te mataran!

—¡Todas ustedes! ¡Detengan esta estúpida lucha ahora mismo!

Koutarou agarró la muñeca derecha de Theia mientras gritaba.

—¡Te atrapé!

—¿¡Qué!? ¿¡La barrera no funciona!?

La barrera destinada a proteger a la chica no se pudo activar y permitió

la entrada de Koutarou.

Eso era lo que Koutarou y Ruth habían acordado, pero Theia que

desconocía la situación se quedó sorprendida.

—¡No voy a dejar que hagas lo que quieras!

Koutarou tiró del brazo de Theia y la miró.

—¡Necio! ¡Te dije que no te voy a atacar!

—¡Si te dejo pelear de esta manera, se convertirá en un lío gigante!

—¡Qué pasa con eso! ¡Caballero Azul, usa de armas no-letales! ¡No

puedo matar accidentalmente al plebeyo!

[Como desee, mi princesa.]

Cuando ella lo dijo, las armas por encima de sus hombros cambiaron.

Theia no podía darse el lujo de matar Koutarou, así que cambió por

armas que eran no-letales, incluso en el caso de un impacto directo.

—No es bueno.

No obstante Theia mostró que todavía tenía la intención de luchar.

Koutarou notó eso y tiró su bate, y uso sus dos manos para abrazarla

con fuerza.

—¡Déjame ir, tonto! ¡No me toques casualmente!

—¿¡Por qué habría de hacerlo!? Si te dejo ir vas a seguir atacando,

¿¡verdad!?

—¡Por supuesto!

Theia luchó para liberarse, pero Koutarou no lo hizo fácil para ella.

—¡Muy bien Koutarou! ¡Hemos de tener el control sobre ella!

—¿¡Sanae!?

Koutarou volteó la cabeza para ver a Sanae levantando un televisor

en el aire.

—¡Basta, Sanae!

Sanae pretendía lanzar el televisor hacia Theia, y Koutarou trató

desesperadamente de detenerla.

La televisión había estado en uso por la familia Satomi desde antes de

que se mudara, así que era bastante grande.

No solo le daría a Theia, sino a Koutarou también.

—¡Eiiiii! ¡Lanzamiento de Sanae-chan!

Sin embargo Sanae ignoró a Koutarou y lanzó la TV.

—¡Ahhhh!

—¿¡Uwawawa!?

Koutarou saltó hacia el tatami, mientras sostenía a Theia.

La televisión sobrevoló el lugar donde Koutarou y Theia habían estado

momentos antes y rodó por el suelo.

Chocó contra la pared y se detuvo.

El televisor se vino abajo debido al impacto.

—¡Idiota! ¿¡Estás tratando de llevarme con ella!?

—Lo siento, acabo de ir con la corriente.

—¡Tienes mi agradecimiento fantasma! ¡Gracias a ti las cosas han

cambiado!

La caída en el tatami permitió a Theia escapar, y luego apuntó sus

armas a Koutarou.

En el cuerpo principal del arma se podía brillando extrañamente a

través del disco negro sin espesor.

—¡Oh, no!

—¡Karama, Korama, bloqueen ese agujero!

—¡Déjamelo a mí, Ho-!

—¡Lo tengo!

—¡Fuegoooo!

En el momento en que disparó, los dos Haniwa bloquean los orificios.

Los ataques golpearon directamente a los Haniwa.

Sin embargo, las armas habían sido cambiadas a no-letales y no

pudieron hacerle daño a los dos Haniwa.

—¡Tú otra vez! ¡Eres muy molesta!

Theia tocó su puño izquierdo, hirviendo de rabia.

El guante metálico en su puño tenía el poder para vencer a sus

adversarios, sin embargo los dos Haniwa esquivaron su ataque y

volvieron a Kiriha.

—Gracias, Kiriha-san.

Koutarou le agradeció a Kiriha mientras tomaba cierta distancia de

Theia.

—No hay necesidad de agradecer.

—¿Eh?

Kiriha sonrió y agarró la espalda de Koutarou y su gran pecho estaba

siendo empujado hacia arriba contra él.

—Con esto no puedo perder.

—¿¡Qué estás haciendo!?

Koutarou le gritó antes de que pudiera tomarse el tiempo para apreciar

la sensación de los pechos siendo presionados contra él.

—Koutarou, mientras te tenga a ti, esa chica no será capaz de

atacarme, pero yo sí puedo atacarla.

—¡Ho-!

—¡HoHo-!

Los dos Haniwa flotaban frente a Koutarou y Kiriha.

—¡Kiriha-san, vamos! ¡No hay razón para seguir luchando!

—Con esto, es mi victoria, princesa alienígena.

—Tener un pensamiento como ese, Gente de la Tierra.

Theia molió sus dientes y dejó de moverse.

En la situación actual, Theia era incapaz de atacar a Koutarou.

Kiriha estaba usando a Koutarou como un escudo, por lo que no pudo

utilizar ningún tipo de armas de gran alcance.

Sin embargo, con armas no-letales, no podían detener a los dos

Haniwa.

—¡Hey, Kiriha, aléjate de Koutarou!

—¿¡Sanae!?

Sin embargo, la situación no procedió de la manera que Kiriha había

querido.

—¡¡Estas tratando de seducirlo con tu figura adulta de nuevo!!

—¡Te equivocas, detente Sanae! ¡Estas malentendiendo....

—¿¡Qué quieres decir con que estoy equivocada!?

Desafortunadamente los intentos de Kiriha de persuasión fallaron, y la

furiosa Sanae saltó para separar a Kiriha.

—¡Suerte!

Y, por supuesto Theia no dejó pasar esta oportunidad.

—¡Caballero Azul, extermina a todo el mundo excepto al plebeyo!

[Como desee, mi princesa.]

—¡Waaa, Espera! ¡Vas a destruir la habitación!

Koutarou había saltado para detener a las tres, sin embargo, la

situación había empeorado.

—.... ¿Eh?

Cuando Yurika volvió a sus sentidos estaba sola en la puerta principal.

El motín en la sala interior todavía estaba en su apogeo.

Un olor a quemado y un ruido fuerte llenaron la habitación.

—¡Oh, no, la magia está a punto de perder efecto!

Yurika apresuradamente se puso de pie y levantó la escoba sobre su

cabeza.

—¡¡Tengo que usar una magia más fuerte o la habitación no durará!!

¡¡Retorna a tu forma original, Ángel Halo!!

La escoba estaba envuelta en humo blanco y puro.

Y una vez que el humo se había despejado ya no había una escoba, en

vez de eso estaba sosteniendo un gran bastón en la mano.

Al igual que la escoba, el bastón estaba cubierto con decoraciones, no

importaba cómo vieran, no era usado para ayudar a uno a caminar.

—¡Y con esto, una vez más!

Yurika agarró el bastón con ambas manos y cerró los ojos para

concentrarse.

—Force Field – Mode Fiery Effect – End – Effective Time Twice.

Junto con su voz, una luz amarilla salió disparada del bastón.

La luz creció poco a poco, se extendió lentamente hacia el suelo y las

paredes de la habitación.

Era un hechizo defensivo para proteger a Koutarou y al resto, junto a

la habitación.

Yurika dejó escapar un suspiro de alivio.

—Está bien... Con esto vamos a estar bien por un tiempo más.

Una vez que la luz se extendió por toda la habitación, Yurika se secó

los ojos.

—¿Debería poner un escudo elemental por si acaso...?

Yurika se asomó a la habitación interior donde la lucha continuaba y

ladeó la cabeza ligeramente.

—¿¡Eh!?

En ese momento la puerta detrás de ella se abrió sin previo aviso.

—¿¡Qué pasa con esta conmoción, Satomi-kun!?

La persona que abrió la puerta no era otra más que la propietaria de

la Corona House, Kasagi Shizuka.

La conmoción se había mantenido pasado la medianoche y ella vino a

averiguar cuál era la conmoción en la habitación 106.

—¡¡L-La habitación es un completo desastre!! ¿¡Qué está pasando!?

Cualquiera podría ver el horrible estado de la habitación interior desde

la puerta principal.

Tan pronto como Shizuka vio eso, estuvo desconcertada por la

sorpresa.

—¿¡Qué estás haciendo, Satomi-kun!?

Shizuka se quitó las sandalias y corrió hacia la habitación.

—¡No, se detienen, es peligroso ir adentro!

—¡Los inquilinos deben guardar silencio!

—¿¡Kyaa!?

Shizuka apartó a Yurika que estaba tratando de detenerla y saltó a la

habitación interior.

—Kyan.

Siendo empujada lejos, Yurika rodó hacia la pared, chocó y dejó de

moverse.

Sin embargo Shizuka no tenía tiempo para preocuparse por eso.

—¿¡Que es lo que están haciendo!?

La habitación estaba carbonizada y llena de agujeros.

Dentro de ella estaban Koutarou y las otras peleando.

Fue muy claro para Shizuka quienes eran los responsables de lo que

le había pasado a la habitación.

—¡Es peligroso Casera, no vengas aquí!

—¡¡E-Esta es mi preciada Corona House, el recuerdo de mi padre y mi

madre!!

Sin embargo las palabras de Koutarou de coerción no alcanzaron a la

enfurecida Shizuka.

Probablemente no hubo nadie que pudiera ver el ataque de Shizuka.

—¡Haaaaaaaaa!




En el momento en que había entrado en la habitación, Shizuka vio a

Sanae y le dio un puñetazo con todas sus fuerzas.

—¡Kyaaa! ¿¡Por qué!?

Ese golpe rápido envió a Sanae a volar, a pesar de que los ataques

normales no deberían ser capaces de afectar a los fantasmas.

Sanae que había bajado la guardia ni siquiera tuvo tiempo para

defenderse.

—Hyu.

Sin embargo Shizuka no se detuvo allí.

Ella aprovechó el impulso del puño y utilizó la fuerza centrífuga para

desatar una fuerte patada.

—Gua.

—¡Daaaa!

Su golpe impacto Kiriha, y la sorprendió.

Koutarou que se encontraba junto a Kiriha quedó atrapado en el

ataque.

El poder del ataque no fue suficiente para acabar con ellos y en lugar

de eso cayeron al lado de la pared juntos.

—¿¡Q-Quién eres tú!?

Shizuka quien había eliminado a Sanae y a Kiriha en un instante causó

que Theia se congelara en seco.

—Soy la propietaria del edificio. ¡No voy a dejar que cualquiera de

ustedes sigua molestando a los vecinos!

Su voz fría y la postura decidida no mostraron nada de su bondad

normal.

Así de enojada estaba ella.

—¡No voy a recibir órdenes de nadie! ¡Ataca, Caballero Az....

—¡Demasiado lenta!

Shizuka percibió la intención de atacar de Theia, no tuvo piedad y

ponchó a Theia con su palma.

—¿¡Gyah!?

Theia fue incapaz de terminar de dar órdenes de ataque debido al

rápido y pesado ataque y se unió a Koutarou, Sanae y Kiriha y cayó

sobre el tatami.

—¿C-casera...?

Koutarou no podía creer lo que acababa de presenciar.

Shizuka fue capaz de derrotar a las chicas invasoras con las que

Koutarou había estado luchando hace solo unos segundos.

Y sin necesidad de utilizar ningún tipo de arma.

—No lo puedo creer...

—¿¡Que es ella!? ¿¡Realmente es humana!?

—¿¡Ella me dio un puñetazo!? ¡¡Ella no es Koutarou pero me pudo

tocar!!

Por supuesto que era lo mismo para las demás, así, nadie podía creer

lo que acaba de suceder.

Sin embargo no importaba si lo creían o no, todos habían tomado

suficiente daño como para quedar inmóviles.

Shizuka dejó de moverse y exhaló en gran medida y se volteó hacia

Koutarou y el resto como si nada hubiera pasado.

Estar expuesto al perforante resplandor de Shizuka, los cuatro se

congelaron.

Todo el mundo estaba seguro de que ella estaba a punto de acabar

con ellos.

—Satomi-kun.

—¡S-Sí!

Shizuka miró a Koutarou.

Hetenidounabuenavida...

Las otras tres se sentían aliviadas de que no habían conseguido la

atención de Shizuka.

—¿¡E-en qué puedo ayudarte, Casera!?

Koutarou por otro lado estaba ansioso.

Sólo presenciar la capacidad abrumadora de Shizuka le hizo sudar sin

parar.

—Si sucede algo como esto otra vez voy a tener que echarte.

—¡S-sí, lo entiendo!

La mirada de Shizuka era aguda y su voz fría.

La corriente de Shizuka tenía una presencia abrumadora que nunca

podría ser vista en su estado normal.

Y de ser expuesto a eso, Koutarou podía sentir que le drenaba la vida.

—¡Y luego ustedes tres!

—¡Waa!

Con la mirada de Shizuka desplazándose hacia las tres chicas, todas

empezaron a temblar mientras se abrazaban.

—Lo siento.

—Lo siento.

—Lo siento.

Las tres chicas se disculparon en coro. Su honor y su reputación no

podían ser vistos.

—La próxima vez que hagan un gran desastre... Saben lo que va a

pasar, ¿verdad?

—¡Sí!

—Si le hacen daño a este edificio o causan problemas a los otros

residentes…

Shizuka se detuvo a media frase y grujió sus nudillos.

—… Definitivamente, voy a asegurarme de que se arrepientan. De estar

vivas, claro.

Y Shizuka se rio con una sonrisa.

Las tres chicas dejaron escapar un grito al ver su sonrisa.

Shizuka se fue simplemente riendo y sonriendo, pero ella estaba

llenando la habitación con su presencia abrumadora y la intención de

matar.

Comparado con esto, la expresión que le mostró Koutarou era mucho

mejor.

Eso es un demonio. Es un demonio en forma humana... ¡no puedo

permitirme actuar en contra de ella...!

Eso es lo que los instintos de las tres chicas estaban gritando.

Y fue en este punto que las tres chicas finalmente recordaron a Yurika,

quien se desmayó su lado.

¿¡Por qué eres la única persona inconsciente!?

Las chicas estaban envidiosas de que Yurika estuviera inconsciente.

—¿Cuál es su respuesta?

La sonrisa de Shizuka se hizo más grande haciendo que las tres chicas

olvidaron responder.

Muchos hombres encontrarían esa sonrisa muy atractiva, pero las

tres chicas sólo sentían miedo.

—¡Entiendo! ¡No voy a hacerlo de nuevo!

—Yo estaba pensando en una solución p-pacífica desde el principio. No

tengo ninguna objeción. Ninguna.

—Soy una noble ave. No me gustan los métodos bárbaros como pelear.

¡S-siéntete a gusto!

Todas sus respuestas fueron diferentes.

Pero todas tenían el mismo significado, una entrega total a Shizuka.

—Bien hecho.

Con la habitación 106 de la Corona House calmada por primera vez en

mucho tiempo.

Entre los muebles quemados, la mesa de té se mantuvo.

Shizuka se unió y las siete personas rodearon la mesa de té, la

habitación pequeña y estrecha estaba ahora en su límite, sin embargo

nadie levantó una queja.

Aparte de Shizuka, todos estaban sentados hacia arriba y con una

expresión seria.

—... Ahora entiendo la situación.

Después de escuchar las circunstancias de las cuatro chicas, Shizuka

asintió lentamente.

—Un fantasma, una cosplayer, una persona subterránea y una

extraterrestre. Me resulta difícil de creer, pero no hay mucho espacio

para la duda.

Shizuka tenía un tono muy profesional, sin embargo, no tenía nada de

la delicadeza que había mostrado cuando Koutarou se había mudado.

—Disculpa... No soy una cosplayer, soy realmente una...

Yurika intentó objetar.

—¿...Qué?

—N-No, no es nada. Soy una cosplayer, sí.

Sin embargo, cuando Shizuka la fulminó con la mirada, ella negó y

fácilmente negó su objeción.

—...Sin embargo, como la propietaria no puedo pasar por alto ningún

disturbio. Todos ustedes tienen que resolver esto pacíficamente.

A medida que la casera hablaba, esa era la línea que Shizuka había

dibujado.

—No teníamos intención de luchar contra Koutarou. Pero...

—¡Nosotras nunca seríamos capaces de llegar a un acuerdo! ¡Incluso

si dices que lo resolvamos pacíficamente, eso no sería fácil!

—¡Ella tiene razón! ¡Dejando a Koutarou de lado, nunca sería capaz de

llevarme bien con esta mujer!

Sin embargo, las chicas que no habían hecho nada, no fueron capaces

de simplemente aceptar la propuesta de Shizuka.

—Entonces, ¿preferirían entrar en una paz eterna en este momento?

Estoy bien de cualquier manera.

—Dicho esto, de todas maneras pelear sin parar no resolverá nada.

—Tienes razón. Ha llegado el momento en que trabajemos juntos.

—¡Voy a ser una pacifista!

Sin embargo, cuando Shizuka agrietó sus nudillos mientras sonreía,

las actitudes de las niñas cambiaron completamente.

Las tres chicas sudaban profusamente y estuvieron de acuerdo con la

propuesta de Shizuka.

—Estoy feliz de que hayamos llegado a un acuerdo. Entonces, ¿qué hay

de ti, Nijino Yurika-san?

—...

Yurika no respondió.

—¿Nijino-san?

—...

—Seguramente, ¿no estás diciendo que deseas seguir luchando?

—Hey, ¿qué pasa?

Presintiendo el peligro de Shizuka, Koutarou habló y miró a Yurika.

—...Yurika, acaba de decir que no quiere luchar. No hay necesidad de

poner su vida en peligro solo para hacer cosplay.

Y mientras sacudía sus hombros, Koutarou susurró.

—...

Sin embargo, incluso entonces, Yurika no dijo nada.

—Waa~~, ¿¡Yurika!?

En su lugar, siendo sacudida por Koutarou, Yurika cayó al suelo.

—¿Ella estaba inconsciente...?

—Pobre, debe haber estado aterrorizada...

Bajo el liderazgo de Shizuka, Koutarou y el resto estuvieron de acuerdo

sobre un tratado.

Y se puso rápidamente un documento.

El contenido está principalmente bajo la decisión pacífica del

propietario de la habitación.

También incluía no destruir la Corona House, no molestar a los vecinos,

que los argumentos fueran tratados fuera de la habitación y que se

mantengan tranquilos durante la noche.

Y, por último, ese tratado fue nombrado Tratado Corona.

—Ya he terminado, tú eres la próxima, Theia.

—Esto es humillante... Y pensar que voy a firmar este documento... No

hay humillación más grande que esto...

Theia recibió el documento de Sanae y se retiró de mala gana el

capuchón de la pluma.

—Por favor soportarlo, su alteza.

Ruth sonrió irónicamente a su lado.

—No tienes que firmarlo.

—¿¡Realmente!?

La expresión de Theia se animó después de oír la inesperada oferta de

Shizuka.

—Aunque si no firmas, tendrás que experimentar la paz eterna en este

momento.

—¡N-no... Gracias, prefiero firmar este documento!

Theia trasladó a toda prisa la pluma.

Por cierto, estaba escribiendo en su lengua materna, por lo que los

únicos que sabían leer eran Ruth y ella misma.

—¡Como la realeza tengo el deber de lograr la paz! Por eso voy a tirar

mi orgullo.

Aunque hubo algún lloriqueo, al final cada uno firmó el documento.

—Casera, ¿también firmo?

—Por supuesto, Satomi-kun. Eres el actual inquilino de esta

habitación, si no lo firmas, ¿cómo vamos a ser capaces de proceder?

—Aunque ya tengo un contrato con la Casera…

Continuando después de Theia, Koutarou firmó el documento con su

nombre.

—Satomi-san, después de haber terminado dámelo, por favor.

Yurika esperó hasta que sea el momento adecuado, y levantó la mano

cuando Koutarou hubiera terminado de escribir.

—...

Sin embargo Koutarou se limitó a mirar a Yurika en vez de darle la

pluma y el documento.

—¿Q-Qué es?

—Casera, ¿Yurika también va a firmarlo?

—Eso no sería necesario en el caso de Yurika, ¿verdad? — Sanae dijo.

—Bueno, ahora que lo pienso, Nijino-san no lo necesita... Sí, ella no tiene

que firmar

—Entonces, por último es…

—¡Yo lo haré! ¡Lo firmaré! ¡Por favor, déjame!

Yurika le robó el documento y la pluma a Koutarou mientras iba a

entregarlos a Kiriha.

Luego escribió su nombre mientras las lágrimas se formaban en sus

ojos.

Nijino Yurika.

Ese era su nombre real.

—No hay que llorar, Yurika.

—¡P-Pero... Lo digo en serio!

Kiriha recibió el documento y la pluma de Yurika medio llorando y lo

firmó con su nombre.

—He terminado.

Después de que todo el mundo firmara el documento, terminó en las

manos de Shizuka.

Había cinco nombres escritos:

Koutarou, Sanae, Yurika, Kiriha y Theia.

—... Excelente. Con esto, la decisión es formal. Si ustedes la violan...

Saben lo que va a pasar, ¿verdad?

Shizuka miró el documento y luego trasladó su mirada a la habitación,

las otras seis personas comenzaron a temblar.

El temor anterior que habían experimentado fue implantado

firmemente en ellas.

—Bueno, entonces todo el mundo, espero que encuentren un método

en el que todo el mundo puede estar de acuerdo y que vayan a resolver

el problema de manera pacífica.

¿Eh?

La sonrisa de Shizuka parecía distorsionada para Koutarou.

Pero pronto no se limitó sólo a ella, sino el paisaje que la rodea

también.

Con el tiempo empezó a marearse y perdió el equilibrio.

No es bueno...

Y Koutarou comenzó a perder su conciencia.

—¿¡Satomi-kun!?

—¿¡Waaa!? ¿¡Koutarou se desmayó!?

—¡Hey, este no es el momento para estar durmiendo! ¡Despierta!

—¡No le muevas! ¡Él tiene una fiebre terrible! ¡Trae el futón y hielo!

—¡Voy a conseguir el kit de tratamiento médico!

—¡Voy a usar s-sanación mágica!

—¡No tiene que hacer nada innecesario, trae el futón de una vez!

—¡Auuuu!

Y la conciencia de Koutarou se hundió lentamente en la oscuridad.

Koutarou abrió los ojos cuando oyó el sonido del agua fluyendo.

—¿Q-qué...?

Al principio Koutarou se sorprendió al encontrarse a sí mismo en su

futón, pero recordó rápidamente lo que había sucedido.

Asíes,despuésdequefirméeldocumentoempecéasentirmedébily...

El reloj de la pared indicaba que eran las 5, significaba que Koutarou

había estado dormido durante varias horas.

—Estás despierto, Satomi-sama.

Una sombra estaba mirando hacia Koutarou.

—¿... Ruth-san?

—Buenos días, Satomi-sama.

Ella sonrió levemente mientras cambiaba la toalla mojada en la cabeza

de Koutarou.

El sonido del agua fluyendo que había oído hace unosmomentos debió

ser la toalla.

—Gracias, Ruth-san.

La nueva toalla le enfrió y le hizo sentir cómodo.

—No hay necesidad de darme las gracias por algo como esto. Además,

si vas a decir gracias, dáselas a todo el mundo, por favor. Cuando te

desmayaste todas estaban muy preocupadas.

—Sí...

Koutarou le asintió a Ruth y miró a su alrededor, y podía ver a las

chicas a su alrededor.

Estaban sentadas alrededor de su futón y todo el mundo tenía una

mirada agotada en su rostro mientras dormían.

—¿Todo el mundo me cuido para que me recuperara...?

—Sí. Kasagi-sama estaba aquí hace un momento, pero...

—¿Incluso la Casera?

—Sí. Ella dijo que tenía que asistir a la escuela y se fue con una mirada

de disculpa en su rostro.

—Ya veo, lo siento, causando tanto problema...

Koutarou miró a su alrededor de nuevo.

Sanae dormía profundamente junto a su almohada.

Kiriha dormía a su lado.

Yurika estaba durmiendo mientras se apoya en un cojín cuadrado.

Theia parecía que estaba durmiendo incómodamente en su gran

vestido.

Koutarou las había considerado alborotadoras durante mucho tiempo,

pero mirándolas ahora, ese pensamiento no se le cruzó por la mente.

Podrían no ser tan malas...

Sentía gratitud por su amabilidad.

—Satomi-sama, por favor, cierra los ojos una vez más.

Ruth sonrió suavemente.

—Satomi-sama, realmente estabas cansado después de todo, has

estado sobre esforzándote estos últimos días, ¿verdad?

—... Sí, creo que lo hice.

Koutarou cerró obedientemente los ojos.

—Buenas noches, Satomi-sama.

Cuando Koutarou cerró los ojos, habló una vez más.

—... Gracias.

Esas palabras no solo estaban destinadas para Ruth.




Viernes 10 de abril - ¡Vamos a llevarnos todos

bien!

—Oh, oh.

Harumi se estiró y se asomó por la pequeña ventana en la puerta que

daba al salón de clases para la clase 1-A y miró a su alrededor.

—Satomi-kun está...

El ambiente desordenado del salón siempre era el mismo

independientemente del año.

Los estudiantes estaban pasando su mañana de varias maneras,

algunos hablando con amigos, otros haciendo su tarea y algunos

leyendo un libro.

—¡...Ah, ahí está!

Harumi encontró a la persona que estaba buscando sentada en la

parte trasera del salón de clases.

—Oh bueno, Satomi-kun se debe sentir mejor...

Koutarou ayer se había tomado el día libre de la escuela.

Cuando Harumi había oído hablar de su ausencia, ella había venido a

ver cómo Koutarou estaba hoy.

—Se está riendo... Parece que se siente mejor...

Confirmando eso, Harumi dejó de asomarse y se dio la vuelta para

caminar hacia los salones de segundo año.

Siendo tímida, la idea de llamar a Koutarou no cruzó por su mente.

—Está bien... Hoy también voy a tener que trabajar duro.

Harumi estaba satisfecha con solo ver a Koutarou de vuelta y

saludable.

Ella no tenía ninguna necesidad de llamarlo ya que Koutarou iría al

salón del club después de la escuela.

Koutarou por otro lado no era consciente de que Harumi había pasado

por ahí y fue alegremente a hablar con Kenji como siempre.

—Pero la escuela seguro que es relajante... No podemos ser demasiado

ruidosos, no podemos ser demasiado...

Koutarou dijo eso mientras miraba alrededor del salón de clases.

—Sin embargo, es raro que te tomes un día libre en la escuela, Kou.

—... Para un atleta sin-cerebro, ¿verdad?

Después de la conmoción, Koutarou había estado ausente de la escuela

por un día.

El domingo, Sanae apareció. El lunes fue Yurika, martes fue Kiriha y el

miércoles fueron Theia y Ruth.

La conmoción ininterrumpida había dejado a Koutarou agotado.

Sólo dormir hasta la mañana no había sido suficiente para

recuperarse.

Así que Koutarou había estado ausente el jueves y hoy era viernes.

—Bueno, después de mudarse y asistir a la ceremonia de entrada,

incluso afectaría el poderoso Kou.

—Sí, algo como eso.

Koutarou no le había dicho Kenji la verdad, eso era porque a Kenji no

le gustaban los fenómenos paranormales y lo oculto.

—¡....Ahahahaha, es bueno qué te recuperaras, Satomi-kun! Jajajaja.

Shizuka que estaba de pie junto a Koutarou y Kenji, dejó escapar una

risa incómoda.

Siendo la única que estaba al tanto de la situación de Koutarou, ella

simpatizaba con sus sentimientos complejos.

Es por eso que tenía una sonrisa compleja mezclada con simpatía,

pero...

—Jajaja, ¿¡HA!?

Sin embargo, su sonrisa se congeló de repente.

—¡Muy bien todo el mundo, regresen a sus asientos!

La maestra entró en el salón de clases.

Sin embargo, eso por sí solo no sería suficiente para sorprender a

Shizuka.

—¡Todo el mundo escuche ~! ¡Es un momento extraño para eso, pero

me gustaría presentarles a los estudiantes transferidos ~ ♪!

La maestra trajo a cuatro estudiantes nuevas.

Esas cuatro estudiantes nuevas no eran otras más que Yurika, Kiriha,

Theia y Ruth llevando el uniforme de la escuela.

Siguieron a la maestra y se alinearon en frente de la pizarra en el aula.

—... Traté de detenerlas, sabes.

Sanae apareció frente a Koutarou con una expresión seria en su rostro.

Curiosamente también llevaba el uniforme de la escuela, flotaba en el

aire, y se deslizó hacia Koutarou.

—Qué están planeando estas...

Shizuka también debía ser capaz de ver a Sanae, pero ella no mostró

signos de notarla.

En cambio, su atención se centró en las cuatro personas de pie en

frente de la pizarra.

Y no era sólo Shizuka que no se dio cuenta Sanae.

Ni un solo estudiante notó a Sanae, los únicos que podían verla y oírla

eran Koutarou y las cuatro chicas.

—Esto es demasiado, incluso si están tratando de ejercer presión sobre

ti, para seguirte fuera de la habitación.

—P-Para algo así... se están pasando demasiado, ustedes...

El puño de Koutarou empezó a temblar.

—¡Ooh, Koutarou está aquí!

Theia llamó de manera poco natural a Koutarou. Como si ella se

hubiera dado cuenta de su existencia.

—Me alegro de que nos encontráramos de nuevo, Satomi Koutarou.

—¡Satomi-saaan! ¡Qué suerte... estamos en la misma clase~~!

Kiriha y Yurika siguieron el ejemplo de Theia.

La única que no dijo nada fue Ruth quien sonreía disculpándose.

—...Esas idiotas... siendo tan obvias...

Por supuesto que eran muy conscientes de que Koutarou estaba en

esta clase, es por eso que se habían transferido a su clase.

Y también sabían lo que pasaría si lo llamaban de esa manera.

—¿Koutarou?

—¿Las conocías de antes?

—¿Satomi-san?

—¿Las conoces, Satomi-kun?

Por supuesto, la clase se quedó mirando a Koutarou.

Los hombres estaban curiosos y celosos.

Algunos de ellos incluso guardaban rencor hacia él.

Eso fue un hecho, ya que todas las chicas eran hermosas.

—Así es, se habían olvidado por completo... Al final son invasoras... Está

bien, si así es como quieren jugar, ¡Voy a aceptar el reto…!

—¡¡Satomi-kun, aquí no, cálmate!!

La persuasión de Shizuka no entró a los oídos de Koutarou.

Koutarou gritó emocionalmente en voz alta.

—¡Como quieran! ¡Aceptaré el reto cuando quieran!

—¿De qué estás hablando, Koutarou?

Theia inclinó la cabeza lindamente y fingió ignorancia.

Yurika le temía a Koutarou.

Kiriha observó con calma el desarrollo de la situación.




Y Sanae estaba flotando en el aire y felizmente se rio de Koutarou.

—¡Voy a proteger mi sustento de vida con mis propias manos! ¡No voy

a dejar que ustedes hagan lo que quieran!

Solo quedaban 2 años y 11 meses hasta que Koutarou se graduara.

Y las cortinas de una lucha de tres largos años se levantaron.





No hay comentarios.:

Publicar un comentario

iiolft

https://2020novelaligera.blogspot.com/p/volumen-2-parte-3-conspiracion-viento.html https://2020novelaligera.blogspot.com/p/201-una-asamblea-...