Parte 2

 Capítulo 5 ◊ Ruth confronta a Clan

Jueves 11 de febrero

Al día siguiente, Ruth fue a visitar la Cuna después de la escuela.

La armadura de Koutarou tenía registrada a Clan en su dispositivo de comunicación. Al usar eso,

Ruth había hecho una promesa de hablar con Clan al día siguiente.

—Entonces, ¿Cuál era el asunto importante que querías discutir?

Clan borró el holograma flotando a su alrededor y se acomodó los lentes un poco irritada. Había

estado haciendo una investigación hasta que Ruth llegó y estaba molesta por tener que interrumpir

eso. Clan quería que fuera breve para que pudiera volver a su trabajo.

—Hay algo de lo que quería hablarle.

Apresurar la discusión era justo lo que Ruth quería también y habló sobre el asunto mientras miraba a

Clan.

—Es sobre lo que usted y Satomi-sama están ocultando.

—N-No hay nada que estemos ocultando.

La expresión de Clan cambió varias veces. Al principio, estaba irritada, luego estuvo sorprendida y

después mostró rápidamente una expresión tranquila.

Como pensaba, no hay duda de que están ocultando algo…

Así fue como Ruth interpretó el cambio en la expresión de Clan. Pareció como si ella fuera

sorprendida por algo inesperado antes de tratar atenuarlo rápidamente.

—Tengo una prueba.

—No hay manera de que exista tal cosa.

Cuando Clan dijo eso, le dio la espalda a Ruth.

Todos los datos han sido eliminados. Pardomshiha sólo está haciendo conjeturas salvajes. No hay

manera de que haya quedado alguna evidencia…

Clan hizo varias inhalaciones pequeñas desde un ángulo donde Ruth no pudiera verla intentando

calmarse y se volteó hacia Ruth con una sonrisa confiada.

—Porque no estamos escondiendo nada.

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Clan le había prometido a Koutarou que mantendría en secreto lo que sucedió en Fortorthe, porque

eso evitaría que la nación actual entrara en confusión y sería menos molestia. Y también había una

gran ventaja para Clan. Debido a esta promesa, Clan era la más cercana a Signaltine. Ella estaba

bien consciente de lo que era lo más valioso: si una emperatriz o una princesa dueña de Signaltine. Y

Clan no era lo suficientemente amable para renunciar a esta ventaja abrumadora por voluntad propia.

—La primera prueba es que me invitó a bordo de su nave, Clan-sama.

Sin embargo, Ruth no retrocedió frente a la confianza de Clan. Observó cuidadosamente su reacción

mientras hablaba.

—¿Qué?

Esto de nuevo fue algo inesperado y la expresión de Clan cambió por instinto a una de sorpresa. Ruth

guardó en su mente las reacciones de Clan, ya que esto también era una pista importante.

—Hace medio mes usted trataba de matarnos, Clan-sama. A pesar de eso, no rechazó mi petición de

hablar con usted. E incluso mientras nos vemos frente a frente, no ha intentado matarme. ¿Por qué?

—Es que…

Clan se trabó con la respuesta.

No atacaba a Theia y las demás porque tenía en sus manos al Caballero Azul y a su espada

Signaltine. Estos eran más útiles que los derechos al trono, por lo que atacar a Theia había perdido

todo sentido. Y ahora, Koutarou era alguien con quien compartía alegrías y penas. No tenía intención

de lastimar a su amiga Ruth.

Sin embargo, no podía revelar eso. Preocupada, trató de evitar cambiar su expresión mientras se

rompía la cabeza pensando.

—Eso es porque me he dado cuenta de que hay una manera adecuada de ganar como princesa.

Decidí que si voy a interponerme en el camino de Theiamillis-san, lo haré con valentía. Una

verdadera princesa enfrenta cualquier desafío sin hacer trampa.

Afortunadamente, fue capaz de pensar en esas palabras.

Las cosas se han vuelto bastante problemáticas…

Clan dio un gran suspiro de alivio tras escapar de la pregunta de Ruth mientras mantenía la guardia.

—¿Entonces por qué todavía sigue en este planeta? Ahora mismo no está enfrentando a su alteza

con valentía, ni va a regresar a Fortorthe. ¿Entonces qué está haciendo aquí?

Ruth se fue en contra de lo que Clan dijo y la presionó aún más.

—Eso es…

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Esta era una pregunta más difícil de responder.

Clan seguía en la Tierra para estudiar a Signaltine. Y también para persuadir a Koutarou de volverse

su vasallo.

Claro que no podía simplemente decir eso, así que una vez más se rompió la cabeza pensando.

—Eso es porque estoy creando un arma para enfrentar a Theiamillis-san. Una vez que esté lista,

planeo desafiarla por los derechos de sucesión.

—Eso es mentira, ¿no?

Ruth entrecerró los ojos. Su voz era escalofriante. Sabía que esas palabras eran mentiras.

—¡N-No es m-mentira!

Clan se alteró y su voz era hueca. Al escuchar eso, Ruth se dio cuenta de que era su oportunidad y

atacó.

—Si planea atacarla con valentía, ¿Por qué no ha llamado la nave Luna nebulosa? Esa nave debería

tener más maquinaria adecuada para desarrollar armas. ¿Qué razón tendría para continuar su

desarrollo en esta pequeña nave?

Clan actualmente usaba la pequeña nave conocida como la Cuna. Esta originalmente era una nave

espacial multiusos que estaba instalada en su nave personal de batalla, Luna nebulosa. Los sensores

y el equipo de observación a bordo de la Cuna eran avanzados, así que eran suficientes para estudiar

a Signaltine, pero no tenía muchas facilidades para crear un arma. Para eso, llamar de regreso a la

otra nave desde Fortorthe sería la mejor opción.

—¡N-No tengo que responderte eso!

Ni siquiera Clan podía evadir esta pregunta. No pudo pensar en una razón por la que no había

llamado de vuelta a la nave si iba a pelea contra Theia. No responder la pregunta era todo lo que

pudo hacer.

No hay duda. ¡Clan-sama y Satomi-sama están ocultando un secreto muy importante!

Convencida por la reacción de Clan, hizo su última pregunta para dar el golpe final.

—Entonces déjeme cambiar mi pregunta… ¿Contra qué lucharon usted y Satomi-sama en el

Fortorthe del pasado?

Esta pregunta era el as bajo la manga de Ruth. Todas las preguntas hasta ahora habían sido para

alterar a Clan. La respuesta a esta pregunta era lo que más quería saber Ruth.

—¿¡P-Por qué sabes eso!?

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Clan cayó por completo en la trampa de Ruth e instintivamente dejó salir esas palabras.

—¿¡Así que en serio fueron!?

Tras ver la reacción de Clan, la expresión de Ruth se iluminó. Mientras tanto, Clan puso sus manos

frente a su boca para callarse.

¿¡O-Oh no!? ¡¡Me engañó!!

Eso era prácticamente lo mismo que admitir que viajaron al pasado. Fue un error fatal.

—¡El dispositivo de traducción en la armadura de Satomi-sama le dio prioridad al Fortorthe viejo! ¡Si

no es usado a diario, no superaría al idioma actual! Es por eso que comencé a sospechar que ese

podría ser el caso, pero… pensar que en serio es verdad…

Al combinar el estado del dispositivo de traducción y otras pistas, Ruth había llegado a esta

conclusión. Y una vez que había alterado a Clan lo suficiente, la había atacado con esta pregunta

salida de la nada. El efecto fue estupendo y Clan confesó accidentalmente. Aunque ya lo

sospechaba, la respuesta todavía la sorprendió.

¡Ya veo, la prioridad del dispositivo de traducción! ¡No pensé tan lejos!

Clan había eliminado los datos como Koutarou se lo había pedido, pero no fue tan lejos como para

pensar en la lista de prioridades de varios dispositivos en la armadura. No esperaba que las partes

obtenidas por examinarlas, pudieran llevar a alguna respuesta. En vez de que esto fuera un error de

parte de Clan, esta era una señal de la excelencia de Ruth.

—Clan-sama, por favor dígame. ¿A dónde fueron los dos y qué hicieron?

En este punto, todo lo que Ruth realmente sabía era que los dos habían usado el Fortorthe viejo en

esa época y que ahí habían peleado contra algo. Quería saber qué era. Cualquier problema que

Koutarou pudo tener podría convertirse en los problemas de Theia y de Ruth en el futuro, así que era

un asunto de máxima importancia.

—…No sé de qué estás hablando.

Al haber sido descubierta, Clan recuperó su compostura.

No es como si Pardomshiha hubiera descubierto la verdad. En ese caso, podría ser prudente darle

algo de la verdad para satisfacerla y hacer que se vaya…

Clan rápidamente ordenó sus pensamientos y le sonrió a Ruth. Mientras tanto, Ruth se enojó y la

presionó.

—¡Por favor no evada la pregunta, Clan-sama! ¡Es bastante clara la verdad basada en su apariencia

de hace un instante!

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—No estoy evadiendo la pregunta. E incluso si es como dices, y Koutarou y yo realmente viajamos al

Fortorthe del pasado, ¿crees que simplemente podría admitir eso?

—¿¡Q-Qué quiere decir!?

Habiéndose acercado más a la verdad del asunto, Ruth perdió la tranquilidad que tenía antes. Clan,

por otra parte, había sido capaz de permanecer calmada y ahora se habían invertido los papeles.

—Es bastante claro. Si admitimos haber viajado al pasado, sería lo mismo que admitir que

interferimos con la historia. Y eso podría llevar a un problema muy serio que afectaría las bases

mismas de la familia real de Fortorthe.

—E-Eso es…

Ruth tartamudeó sus palabras. Entendía lo que Clan estaba tratando de decir.

Koutarou y Clan no habían cambiado el pasado, hubo pequeños cambios, pero prácticamente era lo

mismo que antes. Pero admitir públicamente que habían viajado al pasado crearía una duda de que

la familia real se estableció por medio de un cambio en la historia. Y que esa duda se esparciera por

Fortorthe estaba lejos de ser bueno.

—Así que independientemente de la verdad, no puedo responder. Koutarou y yo no hemos viajado al

Fortorthe del pasado.

—Kuh…

Ruth apretó los dientes. Aunque estaba un paso más cerca de la verdad, no pudo llegar hasta el final

del camino. Esa frustración estaba lejos de ser pequeña.

Esto es todo lo que puedo decirte, Pardomshiha. Acéptalo y vete…

Clan observó con cuidado a Ruth. Esta era una parte difícil que requería una decisión precisa.

—E-Entiendo…

Al final, Ruth se rindió en ir más lejos con el asunto. Entendió que Clan no respondería nada más.

—Pero dígame una última cosa.

—¿Qué?

—Mientras los dos estaban fuera, ¿el comportamiento de Satomi-sama fue adecuado para un

caballero?

Aun así, había algo que Ruth necesitaba saber. Eso era si Koutarou se había mantenido fiel a sí

mismo. En realidad todo lo que Ruth quería saber era eso y no estaba muy interesada en lo que

sucedió en el pasado.

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Gracias, Pardomshiha…

Clan en secreto dejó escapar un gran suspiro de alivio y le sonrió a Ruth. Era una extraña sonrisa

sincera, carente de hostilidad y malicia.

—Quédate tranquila, Pardomshiha. Koutarou permaneció fiel al credo del caballero de principio a fin.

—Ya, veo…

Ruth dejó caer los hombros. Había podido confirmar lo que más quería saber, pero la verdad todavía

estaba cubierta de nubes. Ruth estaba muy decepcionada y Clan también entendía eso. Comenzó a

sentirse mal por Ruth.

¿Cuándo me volví tan amable…?

Mientras estaba confundida, Clan le habló a Ruth.

—Pardomshiha, ya que viniste, no puedo dejar que te vayas con las manos vacías. Así que a cambio,

te diré algo bueno.

—¿Clan-sama…?

Ruth levantó la cabeza y sus ojos se abrieron por completo. Estaba muy sorprendida por esta acción

completamente impropia de Clan.

¡No hagas esa cara! ¡Estoy bien consciente de que estoy siendo extraña!

Mientras se quejaba por la sorpresa de Ruth, Clan eligió la información que era de mayor utilidad para

Ruth.

—Pardomshiha, actualmente tienes un matrimonio arreglado, ¿no es así?

—Sí… ¿sabe de eso?

Los ojos de Ruth se abrieron por completo una vez más. No esperaba escuchar a Clan hablando de

su matrimonio arreglado.

—Sí. Ya que estoy tras Theiamillis-san, también tengo esa información.

—Realmente no sé qué decir sobre eso…

Ruth hizo una sonrisa forzada. Hace un momento, creía que estaba parada frente a una enemiga,

pero ahora había comenzado a bajar la guardia. El cambio que había tenido lugar en Clan, también

estaba siendo transmitido a Ruth.

—Más importante aún, deberías tener cuidado con ese matrimonio arreglado.

—¿Tener cuidado? ¿Qué quiere decir con eso?

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—DKI planea expandirse al mundo militar.

—¿¡Militar!?

Esa fue la palabra clave que impactó a Ruth.

DKI era una compañía general, pero aún no habían ingresado al negocio militar. Es por eso que

estaban en buenos términos con la madre de Theia y emperatriz actual, Elfaria, quien abogaba por el

desarme, y ese era un gran punto a la hora de elegir el prometido de Ruth.

Pero si planeaban expandirse en la parte militar, que Elexis estuviera haciendo presión en lo del

matrimonio tomaba un significado diferente.

—¿¡Eso es cierto!?

—Es cierto. No puede evitarse que la división de inteligencia de Pardomshiha no tenga esa

información. La familia Schwaiger ha hecho varios avances en el campo de la ciencia, así que la

información respecto a lo militar se reúne naturalmente ahí.

La familia Schwaiger de la que Clan era parte, ha producido muchos científicos excepcionales

generación tras generación. Como resultado, sus vínculos con la milicia naturalmente se hicieron más

fuertes. En vez de apoyar a la familia Mastir, quienes abogaban por el desarme, ellos serían capaces

de expandir su poder si se ponían del lado de la familia científica Schwaiger. Como resultado, cuando

los militares supieron que Clan se dirigía hacia la Tierra para interponerse en el camino de Theia,

comenzaron a filtrar información que beneficiaría a ambos lados. Eso incluía información respecto al

futuro de DKI.

—Elexis quiere expandirse en la parte militar para hacer más grande su compañía. Pero si una

corporación sólo se expandiera militarmente sin ningún resultado, nadie estaría interesado. Así que

decidieron poner como anzuelo para los militares a la familia Pardomshiha. Y entiendes el resto, ¿no?

Cuando Clan dijo eso y dejó caer sus hombros, el rostro de Ruth palideció.

—¡Si se expanden en la parte militar después de nuestro matrimonio, ¿se produciría una grieta entre

las familias Pardomshiha y Mastir?!

—Y a cambio, la milicia prometió darle a DKI un trabajo a gran escala. Es un gran trato.

Después de obtener una gran cantidad de influencia luego de casarse con Ruth y obtener el nombre

de Pardomshiha, al final cooperarían con la milicia. Elexis no tenía nada que perder por casarse con

Ruth. Si los militares no cumplían con su parte del trato, él simplemente podía continuar actuando

como antes. En ese caso, la propuesta de desarme sólo terminaría consiguiendo más ímpetu, por lo

que la milicia no tenía más remedio que aceptar la propuesta de Elexis. Era un plan de negocios

espléndido que estaba a la altura de su reputación como director competente.

—¡Entonces no debería haber ningún problema en rechazar este matrimonio arreglado, ¿cierto?!

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Ruth ya planeaba declinar, pero si todo el matrimonio era una trampa, no habría problema.

—Normalmente ese sería el caso. Pero me pregunto por qué Elexis se apresuró en conocerte.

—¿Qué quiere decir?

—Me refiero a que la visita repentina de Elexis, podría ser una excusa para traer militares a este

planeta. Si pareciera que estás a punto de negarte, podrían inventar alguna excusa para separarlas a

ustedes dos y mientras estás fuera, es posible que Theiamillis-san tenga un desafortunado accidente.

—No puede ser---

Cuando rechazara el matrimonio arreglado, Ruth planeaba regresar temporalmente a Fortorthe. Y

durante ese tiempo, los militares podrían atacar a Theia usando las fuerzas de la nave de Elexis.

Después de eso, podrían anunciar que ella había sido asesinada por los terrícolas bárbaros, o

podrían hacerla prisionera y usarla como carta contra Elfaria.

—¿¡Está diciendo que eso podría pasar!?

—…Es sólo una posibilidad.

Clan insinuaba que Theia sería atacada, pero creía que las probabilidades de que la capturaran eran

altas. Ya que se habían tomado la molestia de dejar que Clan supiera de Elexis, podía interpretarse

como una señal de que la milicia haría algo incluso si se quedaba ahí.

—¡¡Oh no, su alteza!!

Ruth decidió regresar rápidamente con Theia. Tenía que reducir los peligros respecto a Theia.

—¡¡Le daré mis agradecimientos después, Clan-sama!!

La Ruth normalmente educada y formal, se fue con una manera mala de despedirse.

—No hay necesidad de preocuparse. Es sólo un pequeño regalo.

Mientras tanto, Clan veló por ella en una manera tranquila y dejó escapar un pequeño suspiro.

—Aaaah… Por alguna razón sigo ayudando a Veltlion… ¿realmente yo era así de amable antes?

Clan le ordenó a su brazalete que abriera las comunicaciones.

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Capítulo 6 ◊ La Verdad de Koutarou

Parte 1

Jueves 11 de febrero

Koutarou había terminado con sus actividades de club y ahora se dirigía hacia la guarida de Clan.

Había algo que quería preguntarle.

El asunto era relacionado al matrimonio de Ruth. Ya que no estaba informado de cuál era la situación

de Fortorthe, no podía ser de ninguna ayuda para Ruth. Había decidido ir con Clan para saber más.

—En serio, sólo tu actitud tiene que ser la taimada. Deberías vivir en algún lugar más brillante y

hermoso, Clan.

Koutarou se quejó mientras caminaba por el sendero de montaña oscuro. La nave espacial de Clan

estaba escondida en una zona montañosa donde no llamaría la atención. Y cuando oscurecía, era

difícil caminar en el sendero.

—Oh sí, ahora que lo pienso, ¿este brazalete no tenía una linterna instalada?

Koutarou acercó hacia su cara el brazalete en su brazo derecho. Aunque lo había recibido de Clan,

debería funcionar igual que el de Theia y Ruth. El brazalete tenía toda clase de funciones

convenientes, una de las cuales era una linterna.

—Oye, Cuna.

[¿Me ha llamado, señor?]

Cuando Koutarou le habló al brazalete, el vidrio en él comenzó a brillar y apareció en su visión el

holograma de la nave espacial de Clan.

Al igual que los brazaletes de Theia y Ruth estaban conectados al Caballero Azul, este brazalete

estaba conectado a la Cuna. La función original del brazalete era algo similar a un control remoto.

—Está tan oscuro que---

—Veltlion.

Y cuando Koutarou estaba a punto de ordenarle al brazalete que encendiera la luz, el holograma de

la nave espacial fue reemplazado con el rostro serio de Clan. Era una llamada de ella.

—…Y justo cuando estoy por encender la luz porque está muy oscuro, aparece un rostro taimado.

—¡Realmente te voy a disparar con balas de verdad, Veltlion!

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—No hay necesidad de enojarse tanto. Fue sólo un pequeño saludo.

—¡Qué saludo tan desagradable!

—Clan, tu linda rostro se está arruinando.

—¿P-Puedo matarte…? No he tenido el deseo de matarte desde hace rato…

El holograma de Clan estaba sacudiendo su puño con ira frente a su cara.

—Más importante, ¿querías algo?

—Otra vez con el comentario indiferente… ¡¡cieeelos!! ¡Hay algo sobre lo que quiero hablar!

—Estoy en camino hacia tu nave ahora mismo, ¿así que no podemos hablar ahí?

—¡Es importante, por eso te llamé!

—Entonces apresúrate y habla.

—¡Todo esto es tu culpa, ¿sabes?! En serio…

Clan recuperó su compostura y miró a Koutarou con una expresión seria.

—Lo siento, Clan. ¿Qué sucedió?

—…Esa parte de ti es tan injusta.

Clan finalmente le dijo a Koutarou sobre la visita de Ruth.

Parte 2

—¡El marcador de posición de su alteza está justo adelante!

Usando la información mostrada en su brazalete, Ruth se dirigía hacia un parque público. Era un

parque forestal amplio y rico en naturaleza que era amado por los habitantes de la ciudad

Kitsushouharukaze.

Theia había relevado a Ruth, quien iba a preparar la cena, y estaba guiando a Elexis por la Tierra.

Tras examinar el historial de locaciones de Theia, ella en efecto había estado guiándolo a los puntos

turísticos alrededor de la ciudad. Y finalmente, por alguna razón Theia se dirigió hacia este lugar.

Pero este era un lugar extraño al cual ir cuando el sol estaba ocultándose. Lo que era aún más

extraño era que a pesar de que había tratado de contactar a Theia, no podía lograr tener conexión.

Después de entrar al parque, el marcador de posición de Theia había dejado de actualizarse.

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Podía ser sólo un simple error del sistema, pero Ruth estaba preparada para el peor de los

escenarios.

—¡Su alteza, por favor, que esté a salvo!

Estaba el caso en donde Elexis y la milicia planeaban algo como lo que Clan había dicho o el

escenario en donde los militares ya se habían enterado de que Ruth iba a declinar de alguna manera.

¡¡Incluso si declino, hay una posibilidad de que no tenga que dejar la Tierra!! ¡¡Si realmente hay un

complot, entonces no hay manera de que no hayan tomado en cuenta esa posibilidad!! ¡¡En ese caso,

deben haberse preparado para atacar sin importar en donde esté!! ¡¡Fui negligente!!

La manera más eficiente de capturar a Theia, era atacar cuando Ruth no estuviera cerca. Eso es

debido a que sería más fácil si no hubiera testigos.

Aunque había una posibilidad de que Ruth dejara la Tierra si rechazaba el matrimonio, no era

infalible. Y ya que era tonto confiar en un plan que dependía de elementos inciertos, era necesario

uno más seguro.

¡¡Es por eso que Ele-sama vino de repente a la Tierra!! ¡Era para crear una abertura!!

Si su prometido apareciera de repente, Ruth seguramente estaría alterada, incluso un poco. Y debido

a que sólo eran las dos, el trabajo extra sin duda disminuiría la protección de Ruth en torno a Theia.

¡Pensándolo bien, que sólo estuviéramos nosotras dos podría haber sido parte de este plan! ¡Debí

haber pasado más tiempo considerando el significado de esta situación!

Ruth quería que todo esto fueran preocupaciones innecesarias, pero la sensación ominosa que tenía,

no se detenía. No podía considerarlo como un simple error del sistema. Las únicas bases que tenía

para sospechar algo, eran las palabras de Clan, quien había sido su enemiga hasta hace poco. Pero

lo que Clan dijo sonaba como la verdad. Y basada en la relación actual de Koutarou y Clan, no podía

imaginar que ella estuviera mintiendo.

Si no fuera por Clan-sama, podría haber sido demasiado tarde… Aunque es mortificante, Clan-sama

está en un lugar mucho más cercano a Satomi-sama de lo que yo lo estoy…

Koutarou y Clan tenían un secreto que no habían revelado ni a Theia ni a Ruth. Ese hecho

aumentaba la veracidad de las palabras de Clan, mientras al mismo tiempo, hacía que Ruth le tuviera

algo de envidia.

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Parte 3

Justo después de que Ruth entrara al parque público…

—Oh, ¿si no Ruth-sama? Buenas noches.

Elexis apareció frente a Ruth. Hizo una reverencia con elegancia mientras tenía una sonrisa confiada.

—¿¡Ele-sama!?

Ruth, por otra parte, mostró una expresión severa. Y cuando Ruth se puso en guardia por instinto, la

expresión de Elexis cambió a una preocupada.

—¿Pasa algo, Ruth-sama?

—¿¡Dónde está su alteza!?

—Si es a su alteza a quien busca, nos separamos por allá.

Cuando Elexis dijo eso, apuntó hacia el área detrás de él. El camino pavimentado continuaba hacia el

interior del parque, pero no era posible ver más adelante debido a que la oscuridad y los árboles

ocultaban el camino. Y ya que parecía que esta oscuridad también ocultaba a Theia, Ruth fue

agobiada por una horrible ansiedad.

—Pensaba regresar a la nave. Es cierto, ¿por qué no viene conmigo? Hay muchas cosas que me

gustaría mostrarle ahí.

A diferencia de Ruth, Elexis tenía una sonrisa brillante y la invitó de manera normal.

—Lo siento. Tengo un asunto urgente que discutir con su alteza, así que tengo que irme.

Ruth rechazó la invitación y trató de calmar la ansiedad creciendo dentro de ella mientras trataba de

pasar caminando a un lado de Elexis. Quería que todo fuera sólo su imaginación.

—Oh, no diga eso.

Sin embargo, Elexis agarró uno de los brazos de Ruth mientras trataba de pasar a su lado.

—Me gustaría que viniera conmigo, Ruth-sama.

Elexis jaló por la fuerza a Ruth.

—¿¡Kyaaa!?

Debido a su peso ligero, la hizo cambiar fácilmente de dirección y la regresó al lugar donde había

estado. Sin embargo, a pesar de lo que había pasado, Ruth condenó valientemente a Elexis.

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—¿¡Cuál es el significado de esto, Ele-sama!?

—¿Cuál? Todo es por el futuro---

Una explosión se escuchó. Elexis dejó de hablar en medio de la oración. Parecía que había ocurrido

una explosión en el parque y Elexis volteó hacia esa dirección. El sonido vino del interior del parque.

Desde la ubicación actual de Ruth, no se podía ver la explosión, pero pudo ver que el cielo se iluminó

por un momento y los cuervos salieron volando rápidamente por la escena.

—¡¡Su alteza!!

La intuición de Ruth le dijo que esta explosión era una señal de que Theia estaba en peligro. Al

mismo tiempo, la explosión hizo que Elexis mostrara su verdadera naturaleza.

—En serio, les di órdenes estrictas de no usar sus armas… su alteza Theiamillis en verdad es muy

impresionante.

Mientras estaba sorprendido por la torpeza de sus subordinados, admiró la lucha de Theia.

Los cinco guardaespaldas que Elexis había traído con él, en realidad eran una unidad de fuerzas

especiales del ejército. Sin duda habían pasado por un riguroso entrenamiento, pero fueron obligados

a usar sus armas para capturar a Theia. Para Elexis, eso ameritaba algo de elogio.

Después de que ocurriera la explosión, sería difícil seguir engañando a Ruth, así que Elexis decidió

mostrar su verdadera naturaleza.

—Pensar que ella haría que las fuerzas especiales usaran el armamento pesado… si es tan fuerte,

¿por qué aboga por el desarme…?

—¡Ele-sama, ¿entonces realmente es…!?

—Oh, así que estaba consciente de nuestros planes. Espléndido. Aunque todavía es joven, como era

de esperarse de la hija de la familia Pardomshiha.

Elexis le mostró una sonrisa confiada a Ruth. Era una sonrisa terriblemente natural, como si dijera

que este era sólo otro día normal en su vida.

—¡¡Déjeme ir, cobarde!! ¿¡Está tan hambriento de poder que incluso llegaría tan lejos!?

La cara de Ruth se puso roja por la ira mientras trataba de librarse de la mano de Elexis.

—Qué pregunta tan tonta. Sin poder, uno no puede hacer nada. Imagino que se dará cuenta de eso

en este instante.

Sin embargo, con una gran diferencia en lo físico, Ruth no era rival para la fuerza de Elexis. A pesar

de los forcejeos de Ruth, Elexis no se movió ni un centímetro.

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—¡Incluso fue tan lejos como para hacer acciones caritativas innecesarias! ¿¡Sólo para esto!?

Todo lo que Ruth era capaz de hacer en este momento, era criticar a Elexis.

—Eso duele. Esas donaciones generosas eran ciertamente mis verdaderas intenciones. Los grandes

beneficios nacen de una sociedad saludable… simplemente creí que si me ponía del lado de Elfaria,

no sería capaz de crear una sociedad perfecta. Eso es todo.

No era como si Elexis albergara malicia contra Ruth o Theia. Era sólo que no estaba de acuerdo con

las ideas políticas actuales de Fortorthe, así que se puso del lado de su enemigo. Eso era todo.

—¿¡Así que va a demandar que Elfaria-sama renuncie al trono tomando a su alteza como rehén!?

¡¡Esto no es una broma!!

—Estoy de acuerdo. Sin embargo, la familia real es la que se ha dado a sí misma todo el poder

político, así que esta es la única manera. Por eso, es justo que se convierta en nuestro rehén.

—¡¡No dejaré que diga que ha olvidado cuántos sacrificios ha hecho la familia Mastir para apoyar a

Fortorthe!!

—No lo he olvidado. Sin embargo, los tiempos han cambiado. Si una parte se oxida, sólo se tiene que

reemplazar. ¿No es lógico?

—¡Tonterías! ¡Caballero Azul, Paralizador Anti-Persona!

Al darse cuenta de que no sería capaz de derrotarlo en poder, Ruth gritó una orden a su brazalete.

Iba a usar los sistemas de armas del Caballero Azul para incapacitar a Elexis.

—Eso no funcionará, Ruth-sama.

“La conexión de red se ha perdido. Esa instrucción no puede ser ejecutada.”

—¿¡Qué!?

El brazalete no aceptó la orden como lo hacía siempre. En vez de eso, dejó escapar un sonido

chirriante de advertencia y reportó que era incapaz de cumplir con las instrucciones.

—¿¡Por qué!?

El desarrollo inesperado hizo que la expresión de Ruth se pusiera rígida.

—Fue un error dejarnos abordar el Caballero Azul.

—¡Ya veo, así que es cuando---!

—Sin armas, tanto usted como su alteza son sólo chicas. Nunca tuvieron oportunidad.

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Elexis meneó la cabeza con lástima. Personalmente, no tenía intenciones malvadas hacia las chicas,

es por eso que en serio se compadeció de Ruth.

—Su única manera de no perder habría sido casarse conmigo, pero al final, probablemente también

habría perdido entonces…

Cuando Elexis llegó por primera vez al Caballero Azul, sus cinco subordinados pusieron toda clase de

dispositivos en la nave. Eso les permitió interferir con las comunicaciones, grabar las conversaciones

en las habitaciones de Theia y de Ruth, y más.

Al darse cuenta de los sentimientos de Ruth, Elexis decidió capturar a Theia en este parque vacío.

Sin embargo, cuando supo que Ruth se acercaba, Elexis había dejado a Theia con sus subordinados

y salió para frenar a Ruth.

Las posibilidades de ganar de Theia y de Ruth fueron lanzadas por la ventana en el momento en que

fracasaron en notar los dispositivos en la nave.

—¡Caballero Azul, Caballero Azul!

Ruth operó su brazalete y trató de contactar al Caballero Azul por todos los métodos de

comunicación, como electrónicos, gravitacionales e hiperespaciales. Sin embargo, todo lo que

consiguió fue el sonido de advertencia del brazalete. El Caballero Azul no le respondía a Ruth a pesar

de sus mejores intentos.

—Sólo ríndase. Las comunicaciones han sido intervenidas por completo. Nada de lo que haga

servirá. Su voz no llegará a nadie. Sólo deténgase y obedézcame, por favor.

Elexis miró a Ruth con lástima en sus ojos. Esa lástima venía de su creencia absoluta en su propia

victoria.

—¡Si me rindo, ¿quién más salvará a su alteza?! ¡¡Como si pudiera hacer eso! ¡¡Después de todo soy

el caballero de su alteza!!

—Y pensar que no puede entender eso, es inútil… es lamentable…

Al ver que Ruth se negaba a rendirse, Elexis decidió mover su puño. La dejaría inconsciente y la

llevaría a bordo de su propia nave espacial. Ruth le permitiría hacer que Theia obedeciera.

—¿Lo crees así? Yo pienso que no fue inútil.

Sin embargo, Ruth no fue golpeada por un puño, sino Elexis. Un puño fuera de su campo visual

golpeó su mejilla.

Al haber recibido un golpe directo, Elexis colapsó. Y al mismo tiempo, perdió fuerza en la mano que

agarraba a Ruth y ella recuperó su libertad. Cuando se dio la vuelta y miró a la persona que había

golpeado a Elexis, los ojos de Ruth brillaron de repente.

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—¿¡Satomi-sama!?

—Hola, Ruth. Tu voz me alcanzó.

Koutarou había sido el que golpeó a Elexis. Después de escuchar la situación de parte de Clan, salió

a buscar a Ruth.

Fuiste de gran ayuda, Clan…

Ya que el brazalete de Koutarou estaba conectado a la Cuna y la Luna Nebulosa, no podía acceder a

la ubicación de Ruth y de Theia. Sin embargo, gracias a que Ruth utilizó varios métodos de

comunicación, el dispositivo de observación de Clan controlado remotamente logró determinar su

posición. Entonces Clan le transmitió eso a Koutarou y lo guio hacia el parque. Koutarou sólo había

sido capaz de encontrarla porque Ruth se había negado a darse por vencida hasta el final.

—Entonces Ruth-san, ¿qué está pasando?

Koutarou miró con furia a Elexis sin bajar su guardia y apretó los puños. Elexis había recibido algo de

daño por el golpe, pero todavía estaba consciente. Y después de sacudir un poco la cabeza, se

levantó lentamente.

—Satomi-sama…

Al ver a Koutarou parado entre ella y Elexis, Ruth se llenó con una profunda sensación de seguridad.

Ah… él realmente es el único… Siempre y cuando esté conmigo, yo estaré bien sin importar qué…

Definitivamente podrá salvar a su alteza…

La crisis no se había solucionado, y ella no tenía bases para sus creencias, pero Ruth se sintió

aliviada y creyó que todo estaría bien ahora. Creía en Koutarou y después de limpiar sus lágrimas,

expresó esos sentimientos con palabras.

—¡Por favor, présteme su fuerza, Satomi-sama! ¡Quiero salvar a su alteza! ¡De todos los enemigos!

¡Y de todas las adversidades!

Ese era el futuro que haría a Ruth la más feliz y también era su deseo.

Ya no tenía ninguna duda.

—¡Como desee, mi lady!

Koutarou respondió sin ninguna duda.

Fue capaz de hacerlo porque había tomado su decisión hace un largo tiempo.

107

Parte 4

Después de levantarse, Elexis perdió su tranquilidad previa. La interrupción inesperada lo había

sacado de su juego.

—Maldito seas… bárbaro primitivo…

Viéndolo desde la perspectiva de Elexis, era como si un gorila hubiera interrumpido su duelo y lo

golpeara. Elexis le lanzó una mirada llena de odio a Koutarou.

—¿Mm…? ¡Jajajaja!

Sin embargo, Koutarou comenzó a reír.

Koutarou se estaba riendo porque había conocido a una persona muy similar a Elexis. Y al verse en

la misma situación como en ese entonces, comenzó a reír aún más fuerte. Era obvio que era alguien

completamente diferente, pero sus rasgos eran tan similares que Koutarou no pudo contenerse.

—… ¿Qué estás haciendo en un lugar como este, Dextro? No has dado ni un solo paso hacia delante

por 2000 años…

Mientras Koutarou reía, se murmuró a sí mismo con una voz baja.

—¿Dextro…?

Sólo Ruth, quien estaba a su lado, pudo escucharlo.

Satomi-sama acaba de decir Dextro…

Ruth tenía un recuerdo vago de haber escuchado ese nombre antes. Él era un personaje que

aparecía en la leyenda del Caballero Azul. Sin embargo, no aparecía en la obra de Theia por motivos

de tiempo. Así que no era un nombre que Koutarou pudiera conocer.

¿Tal vez su alteza le mostró una película cuando practicaban para la obra…?

Sin embargo, al final Ruth asumió que le habían mostrado una película respecto a él y puso su

atención de vuelta en Elexis. No tenía tiempo de pensar en algo más.

—¿Qué estás murmurando, troglodita?

—¿Troglodita? Ha pasado un tiempo desde la última vez que me llamaron así.

Clan, esa sincronicidad de la que hablaste, realmente podría existir…

108

Koutarou recordó lo que Clan había dicho y se acercó con indiferencia a Elexis. Elexis sacó una

pistola y la apuntó hacia Koutarou. Era un modelo nuevo que DKI había desarrollado y no sólo tenía

poco retroceso, sino que también era una pistola multicalibre que podía ser cargada con todo tipo de

balas. Este era uno de los productos que DKI quería venderle a la milicia.

—¿Qué quiere el troglodita desarmado?

Una sonrisa asombrada apareció en los labios de Elexis. Era obvio que sonreiría tanto, ya que

aparecieron mosaicos hexagonales transparentes a su alrededor. Era una barrera. Un humano sin

armas ahora no sería capaz de hacer nada contra él.

—Es cierto que estoy desarmado, pero no deberías adelantarte tanto.

—Es verdad. Hay un dicho en mi familia de no perder el tiempo durante momentos importantes.

Elexis no dudó en disparar a la cabeza de Koutarou.

¡Parece que aprendiste poco, Dextro!

Sin embargo, Koutarou movió su cabeza y esquivó la bala.

—¿¡Que!?

Elexis dudó de sus ojos. No podía creer que esta arma pudiera fallar a corta distancia.

Con el fin de mejorar la precisión del arma de Elexis, no disparaba al presionar el gatillo, sino que

sentía la presión ejercida en él. Disminuía la baja precisión de tener que mover el dedo y disparar.

En otras palabras, para esquivar, Koutarou no pudo haber observado los movimientos de Elexis.

Debería ser imposible que un humano lo evadiera.

—¡Tu disparo es demasiado honesto!

Koutarou comenzó a correr para acortar la distancia tan rápido como fuera posible.

—¿¡Quién demonios eres!?

—¡Yo soy la víctima!

Mientras tanto, Elexis continuó disparando. Sin embargo, ninguna de sus balas acertaba; rozaban su

mejilla, pasaban bajo el brazo que levantaba por causalidad o entre su brazo y su cuerpo.

Era una imagen extraña que hacía que pareciera como si Elexis estuviera fallando a propósito.

¿¡Por qué!? ¿¡Por qué no puedo darle!?

Elexis comenzó a sentir pánico mientras continuaba disparando. Era una situación en la que la

persona abriendo fuego era la más confundida.

109

Koutarou fue capaz de esquivar las balas gracias al poder que había recibido de Sanae. La puntería

de Elexis era muy precisa y el desempeño del arma también era bueno. No tenía ninguna duda como

Ruth y su puntería era lógica y precisa. Es por eso que sus ataques eran más fáciles de esquivar que

los de cualquier otro.

—¿¡Una víctima dices!?

—¡Así es! ¡¡Sólo soy un ciudadano normal que tu princesa invadió!!

Koutarou ahora estaba justo frente a Elexis. Elexis dio un último disparo hacia Koutarou.

Sin embargo, esa bala voló en una dirección completamente diferente. El puño de Koutarou se

estrelló en la cara de Elexis y lo tiró al suelo. La bala fue disparada después de que Koutarou lo

golpeara y ahora él estaba cayendo.

¿¡Q-Qué sucedió!?

Después de caer, Elexis fue incapaz de moverse. Parte de la razón de ello era porque estaba

aturdido por el puñetazo, pero el mayor motivo era debido a que había sido tomado por sorpresa.

A pesar de estar protegido por una barrera, Koutarou lo había golpeado. Elexis no tenía idea de lo

que había pasado.

—Satomi-sama… usted…

Ruth, quien había estado viendo a Koutarou desde atrás, vio lo que sucedió. A pesar de presenciarlo,

todavía estaba sorprendida.

¡Justo antes de que Ele-sama dispare, la barrera cercana al cañón se desvanece por un momento!

¡Satomi-sama lo golpeó durante ese pequeño espacio! ¡¡Entiendo la teoría, pero no sólo porque

entiendas la teoría es fácil ponerla en práctica!! ¿¡Por cuánto entrenamiento tuvo que pasar para

poder hacer algo como eso!?

Ese era un movimiento que fue posible por el poder que le dio Sanae y por su experiencia en

combate. Elexis tenía una costumbre cuando disparaba su arma. Justo antes de disparar, contenía la

respiración, y eso se mostraba en su aura. La experiencia de Koutarou le decía que era una

característica común entre los tiradores. Así que al balancear su puño en ese momento, sería capaz

de golpear a Elexis antes de que pudiera disparar su arma.

—Ouch, la barrera se reestablece rápido.

Mientras Ruth parecía sorprendida, Koutarou sacudió su mano derecha en un intento de reducir el

dolor. Eso fue porque había sido repelido por la barrera reestablecida, pero sus acciones fueron tan

despreocupadas que era difícil creer que acababa de hacer algo tan sorprendente.

—¡Ya veo, Neandertal, apuntaste a la abertura cuando la barrera estaba abajo!

110

Fue entonces cuando Elexis se dio cuenta de lo que había pasado. La computadora de apoyo táctico

le informó lo que Koutarou había hecho.

—¡Pero ahora que lo sé, no es necesario temer!

Elexis expulsó el cargador del arma y lo cambió rápidamente por otro.

—¡Todo lo que tengo que hacer es atacarte con láseres sin quitar la barrera!

El cargador nuevo contenía dispositivos de radiación miniaturas que disparaban láseres. Y al

cargarlos en la pistola, podría disparar láseres. Ya que era un prototipo, había un límite en la cantidad

de disparos que podía hacer, pero en general este era el punto fuerte del arma.

—¡Me sorprendiste un poco, pero parece que es mi victoria, Neandertal-kun!

Después de cambiar el cargador, Elexis le ordenó a la computadora que cambiara los ajustes de la

barrera. Normalmente, las barreras de protección de Fortorthe también eran a prueba de láseres.

Pero Elexis cambió esa configuración para permitir que los láseres pasaran. Eso significaba que

podía dispararle a Koutarou sin tener que quitar la barrera.

—Déjame decirte algo bueno.

—¿Está es tu última voluntad? No soy un caballero, pero al menos escucharé tus últimas palabras.

Apuntando a Koutarou con su arma, Elexis esperó sus palabras. Estaba absolutamente seguro de su

victoria.

—Desarmado, no tengo manera de romper tu barrera y puedes atacarme todo lo que quieras. Todo lo

que puedo hacer es correr, pero así no seré capaz de salvar a Theia.

—Así es. Al menos puedes entender eso.

—Sin embargo---

Koutarou comenzó a correr hacia Elexis una vez más.

—¿Te desesperaste tanto como para recurrir a un ataque suicida? Supongo que es adecuado para

un neandertal.

Elexis siguió apuntando a Koutarou con seguridad. No necesitaba derrotar a Koutarou con este

ataque. Sólo tenía que ganar tiempo. Lo único que tenía que hacer era no perder. No había

posibilidad de que un oponente desarmado pudiera romper la barrera. Elexis había estado un poco

sorprendido por ser golpeado, pero todavía era dominante.

—Satomi-sa--- Ah…

111

Al principio, Ruth pensó que Koutarou estaba despidiéndose de su vida. Pero entonces notó que

Koutarou estaba sonriendo. Era exactamente el mismo tipo de sonrisa que mostraba cuando

molestaba a Yurika.

—---mi compañera es la más taimada de todos.

Antes de que Elexis pudiera disparar, cayeron varias luces desde el cielo.

Las luces pasaron a través de su barrera, golpearon al arma en su mano derecha y al generador de

barrera en su muñera, y los destruyó.

—¿¡Q-Qué!?

Elexis una vez más fue tomado por sorpresa ya que sucedió lo inesperado. Sin embargo, no tenía

mucho tiempo para estar sorprendido, ya que Koutarou movió su puño con toda su fuerza. Sin su

arma y barrera, Elexis no tenía manera de defenderse y se quedó quieto. Era sólo un blanco fácil.

—Gujah.

El puño de Koutarou se enterró en el estómago de Elexis y se desmayó fácilmente.

Parte 5

Al derrotar a Elexis, Koutarou y Ruth se dirigieron hacia el interior del parque, guiados por Clan.

Mientras Koutarou estaba peleando, ella había logrado identificar con su dispositivo de observación

las fuentes de calor correspondientes a Theia y los cinco hombres.

—Esto es todo lo que puedo hacer para ayudar. No puedo dejar ninguna evidencia de que estuvo

involucrada la familia Schwaiger.

Si Clan hiciera algo más, había una gran probabilidad de que Elexis y los militares se dieran cuenta

de que estaba ayudándolos. Aquí era donde terminaba su participación.

—Gracias, Clan.

—Sigues debiéndome más y más, Koutarou.

—Lo sé, lo sé.

—Muchas gracias, Clan-sama.

—¿Por qué Pardomshiha me está dando las gracias? Caray…

112

Ya que Clan no estaba acostumbrada a relacionarse con las personas, se sintió preocupada porque

alguien con la que no estaba familiarizada, le estaba dando las gracias. Lidiar con ella no era lo

mismo que lidiar con Koutarou. Como resultado, el holograma de Clan creado por el brazalete, se

sonrojó un poco.

—…Estoy confundida.

Ruth puso su mano en su pecho y sonrió gentilmente. Los sentimientos sinceros de Ruth parecían

tener efecto en Clan mientras sonreía con vergüenza.

—Una última advertencia, Koutarou. DKI está tratando de venderle armas mucho más poderosas que

esa pistola al ejército.

—¿Entonces qué debería hacer?

—Yo “utilizaría cualquier método disponible”.

—Entiendo. Gracias.

Al citarle eso a Koutarou, Clan le expresó la magnitud de la situación. Koutarou recobró la

compostura y comenzó a pensar en el plan para la pelea inminente. Al ver a Koutarou ponerse tan

serio, Clan sonrió con dulzura.

—…Regresaste de todas esas adversidades, ahora protégela hasta el final, Satomi Koutarou.

Al decir eso, Clan terminó el holograma. Al mismo tiempo, el dispositivo de observación de dirigió de

vuelta hacia la Cuna. El resto dependía de Koutarou y Ruth.

Parte 6

No mucho después de que Clan desapareciera, Koutarou y Ruth llegaron a su destino. Ahí vieron

árboles quemados y rastros de explosiones. La imagen les decía que la pelea que tomó lugar aquí,

fue violenta.

—Su alteza está… ¡ahí! ¡Está por allá, Satomi-sama!

—Theia.

Un poco lejos de Koutarou y Ruth, más allá de unos árboles, estaba una nave espacial aún más

pequeña que la Cuna. Era aproximadamente del tamaño de un camión grande. Justo al lado de la

nave estaban los cinco hombres. Uno de los hombres llevaba a Theia en su hombro. Parecía que

estaba inconsciente. Theia se veía como una muñeca siendo cargada por un hombre grande.

—¡Oh no! ¡Si no nos apresuramos, se la llevarán!

113

—No hay tiempo para trucos insignificantes, eh…

Theia sería metida en la nave espacial en cualquier momento. Si sólo se quedaban quietos y

esperaban, se la llevarían. Sin embargo, Koutarou y Ruth sólo tenían las armas para defensa

personal que Clan les había dejado. No podían usar ningún arma poderosa que les indicara a los

hombres que Clan estaba involucrada. Así que sería difícil enfrentar a los cinco hombres del equipo

de fuerzas especiales con tecnología de punta. Habían podido hacer algo con Elexis porque estaba

solo, pero ni siquiera Koutarou podría esquivar todos los ataques si los cinco hombres decidieran

atacarlo con láseres al mismo tiempo.

Tenían que ir ahora mismo, pero no tenían posibilidad de ganar como estaban. No había tiempo de

pedir apoyo, y al haber llegado a un callejón sin salida, Koutarou murmuró las palabras que Clan

mencionó.

—Utilizar cualquier método disponible, eh…

Eran las palabras que Koutarou dijo cuándo se enfrentó a Maxfer. Al igual que ahora, en ese

entonces también estaban en un callejón sin salida. Así que Koutarou le había dicho a Clan que

estuviera lista para utilizar su último recurso. Eso es lo que significaba utilizar cualquier método.

En ese entonces, el último recurso de Clan fue la súper bomba dimensional de repulsión. ¿Entonces

cuál es mi último recurso…?

Y cuando Koutarou pensaba en eso, Ruth le habló.

—Satomi-sama, actuaré como señuelo y los alejaré. Mientras tanto, por favor salve a su alteza.

¡Estoy segura de que puede hacerlo, así que por favor, rescátela!

Ruth no podía esperar más y rápidamente le explicó su plan. Sin embargo, era un plan peligroso con

casi ninguna probabilidad de que Ruth sobreviviera.

—Ruth-san…

Koutarou definitivamente entendía la determinación de Ruth. Ni siquiera necesitaba ver su aura. Era

obvio sólo con mirar su cara.

Ruth incluso está preparada para morir por esto. Quiere salvar a Theia incluso si significa morir

porque se arrepentiría si no lo hiciera. Debido a que no puede ser feliz sin Theia…

—¡Aquí voy! ¡Le dejaré el resto a usted!

Ruth no tenía miedo de su propia muerte porque sabía que incluso si moría, Koutarou definitivamente

salvaría a Theia. Y cuando vio la determinación de Ruth, Koutarou tomó su decisión.

No tiene sentido ocultarlo si le cuesta la vida a Ruth. Y estoy seguro de que su majestad me

perdonará por usarla en esta situación. ¡Después de todo, es por el bien de las personas por las que

su majestad luchó para proteger!

114

Koutarou estaba preparado para utilizar cualquier método necesario para proteger a Ruth y Theia.

—…Por favor espera, Ruth-san.

Koutarou agarró el hombro de Ruth cuando ella estaba a punto de correr y le habló.

—¿Satomi-sama?

Al haber sido detenida tan repentinamente, Ruth le dio una mirada perpleja a Koutarou.

—Ruth-san… si es posible, me gustaría que no le mencionaras a nadie más lo que vas a ver ahora.

Koutarou le sonrió a Ruth. Era su sonrisa normal, aunque algo incómoda. Era una sonrisa sincera sin

nada ocultándose detrás de ella. Era la sonrisa que Ruth amaba ver.

—¿Satomi…sama?

Ruth no entendió el significado detrás de la sonrisa de Koutarou, por lo que le preguntó por instinto.

Sin embargo, en vez de responderle, Koutarou extendió su mano hacia delante.

—Cuna, dame mi espada.

[Como desee, mi lord.]

La gema en el brazalete de Koutarou parpadeó varias veces y ejecutó su orden.

¿La espada de Satomi-sama? Sagnaltine debe estar a bordo del Caballero Azul en este momento…

Y su cara… Nunca antes había visto a Satomi-sama con esa expresión…

Esa era la expresión que Koutarou hacía cuando se obligaba a pelear. Esta era la primera vez que

Ruth lo había visto hacer esa expresión.

—Ven, Signaltine.

[Siglas de identificación confirmadas, eje de coordenadas establecidas. Comenzando transferencia de

Signaltine.]

—¿Qué…?

Antes de que Ruth incluso pudiera sorprenderse por el nombre de la espada que Koutarou había

susurrado, la transferencia había comenzado.

Justo frente a la mano extendida de Koutarou, apareció un agujero negro de aproximadamente diez

centímetros de diámetro. Desde ese agujero, surgió una espada aún en su vaina. La espada tenía un

diseño complejo que hacía uso de muchas curvas. Los colores blancos se mezclaban y se veía tan

elegante como una obra de arte. Sin dudar, Koutarou metió su mano en el agujero negro, agarró la

empuñadora de la espada y la sacó.

115

En el momento en que Koutarou agarró la empuñadora, la espada comenzó a emanar un brillo

blanco. La espada cubrió todo su alrededor con luz. Era casi tan resplandeciente como el sol.

—¿¡Qué es esta espada!? ¡¡El blasón de Alaya está grabado en la empuñadora!! ¡¡Y el escudo de

armas de la familia real está grabado en la vaina!!

Los dos blasones más famosos estaban grabados en la espada. Eran el blasón de la familia real,

usando como diseño a la diosa del amanecer, y el blasón personal de Alaya, usando como diseño a

la nieve blanca.

A pesar del poderoso resplandor blanco, los blasones brillaban hermosamente como si hicieran notar

su presencia.

[Su excelencia, Caballero Azul, esta nave, la Cuna, orará por su fortuna y gloria en lugar de la nación

de Fortorthe.]

—…Gracias.

Koutarou se paró en el centro de la luz, sosteniendo la espada con ambas manos. En su mano

derecha estaba la empuñadora y en su mano izquierda la vaina. Koutarou se volvió hacia Ruth y le

habló.

—Ruth-san.

—¿Signal…tine? ¿Y su excelencia, Caballero Azul…?

Ruth fue incapaz de responderle a Koutarou ya que estaba muy sorprendida por este acontecimiento.

Es una réplica… no, está demasiado bien hecha como para serlo… y esta luz… ¿y por qué la Cuna

llamó Caballero Azul a Satomi-sama…? ¿Un nombre en clave? No, esto es…

Sin esperar la respuesta de Ruth, Koutarou sonrió y siguió hablando.

—Yo… protegeré el futuro de todos con mi vida y mis espadas.

Y no eran sólo Ruth y Theia. Koutarou quería proteger a todos los que sufrieran en su presencia. No

podía proteger a todo el mundo porque no era dios, pero al menos quería que las personas que lo

habían hecho feliz, sonrieran a cambio.

Ese era el juramento de Koutarou y su deseo.

Koutarou había regresado del Fortorthe del pasado para cumplir este juramento.

—Así que vamos, Ruth-san. Theia está esperando.

—U…Uhm…

116

Koutarou sacó a Signaltine de su vaina mientras Ruth batallaba en pensar algo que decir.

Su hoja blanca aparentemente respondió a los sentimientos de Koutarou mientras resaltaba su luz

blanca.

Parte 7

El título de fuerzas especiales no era sólo para mostrar. En el momento en que apareció la luz blanca,

los cinco hombres notaron que el peligro se acercaba. Probablemente fue su intuición como

profesionales lo que les dijo que había ocurrido una situación irregular.

Por lo que los hombres de negro llevando cañones de haz, barreras y más cosas por el estilo,

esperaron a que el enemigo se mostrara.

—¿Es sólo un neandertal y la hija de la familia Pardomshiha…?

—El neandertal tiene una espada de caballero y la chica tiene un arma pequeña para defensa

personal.

—¿Están locos…?

Sin embargo, contrario a su intuición, el enemigo aproximándose era demasiado débil. Tras confirmar

el aspecto de sus enemigos, creyeron que su intuición estuvo equivocada. No creían que sus

enemigos, Koutarou y Ruth, tuvieran oportunidad de derrotarlos.

Para ellos, parecía como si ellos se hubieran vuelto locos. No sólo los enemigos eran menor en

número, sino que estaban desafiando a las fuerzas especiales con sólo una espada vieja de caballero

y un arma pequeña para defensa personal. Las fuerzas especiales asumieron que sus enemigos

fueron impulsados a un ataque suicida debido a su excesiva lealtad.

Es por eso que eligieron no usar el arsenal poderoso que tenían almacenado en la nave espacial.

Creían que ganarían con el equipamiento que llevaban. Para ellos, esto no era bajar la guardia; era

una decisión muy natural en el mundo en que vivían.

—¿Qué hacemos, Capitán?

—Maten al neandertal y capturen a la chica como lo planeado.

—Ya lo imaginaba…

—¿Pero qué pasó con Elexis-sama? Debió haberse movido para interceptar a la chica… ¿no se

encontraron?

117

De los cinco hombres, tres de ellos caminaron hacia el frente mientras cargaban unas armas grandes.

Habían determinado que estos tres serían suficientes para lidiar con Koutarou y Ruth. Los dos

restantes trabajarían en otras cosas. El capitán confirmaría la seguridad de Elexis y el otro pondría a

Theia dentro de la nave.

Al ver lo que los cinco iban a hacer, Koutarou dejó escapar un suspiro de alivio.

Uf, todos se quedaron aquí… Ahora al menos tenemos una oportunidad de ganar…

Lo que Koutarou más temía era que las fuerzas especiales dejaran atrás a algunas personas para

pelear contra él y Ruth mientras el resto se llevaba a Theia. Afortunadamente, eso no había sucedió.

Con sólo dos oponentes y Elexis ausente, habían decidido quedarse.

—Sin embargo… la calidad de los soldados de Fortorthe en serio ha decaído… Flair-dono estaría

llorando…

Koutarou estaba agradecido por la situación, pero su vieja amiga seguramente estaría afligida por

esto. Koutarou encontró divertido esto y giró su cara hacia los hombres.

—¡S-Satomi-sama, no puede atacarlos de frente!

—Está bien, déjame esto a mí, Ruth-san. Quiero que salves a Theia cuando encuentres una abertura.

—¿¡Satomi-sama!?

Koutarou dejó atrás a la Ruth preocupada y caminó hacia delante con indiferencia. Al ver eso, los

hombres comenzaron a reír.

—¿Qué diablos? Parece que en serio quiere pelear con nosotros.

—Déjalo hacer lo que quiera.

—Es cierto. Si le disparamos a matar antes de que pueda blandir su espada, nunca podrá descansar

en paz.

A pesar de que Koutarou se acercó a los hombres con una espada en la mano, siguieron confiados.

Estaban convencidos de que una vieja espada nunca podría romper sus barreras. Así que pensaron

permitirle a Koutarou atacar como quisiera.

—Oye, niño. Sólo avanza y ataca. Muéstranos esas habilidades con la espada que has practicado.

—¿Están seguros?

—Por supuesto. Da todo lo que tienes.

—¿Están de acuerdo en que lo dé todo?

118

—Sí.

—Muy bien, entonces les tomaré la palabra.

Koutarou fulminó con la mirada a los tres hombres frente a él mientras a la vez concentraba y

aumentaba su energía espiritual. Al mismo tiempo, envió sus intenciones a la espada y liberó su

poder mágico.

¡Lo siento, pero los derrotaré antes de que tengan la oportunidad de disparar esas armas!

Habiendo terminado con sus preparaciones, Koutarou corrió hacia delante.

—¡Esperen! ¡Mátenlo ahora! Él es---

El capitán gritó al mismo tiempo que corría Koutarou. La cara del capitán estaba pálida. Había

recibido un reporte sobre Koutarou de parte de Elexis, quien acababa de despertar.

—¿Capitán?

Pero al final, los tres hombres nunca tuvieron oportunidad de disparar sus armas.

Con un solo ataque, explotaron los generadores de barrera en sus muñecas. La barrera había

generado mosaicos para bloquear la espada, pero el daño recibido excedió fácilmente la tolerancia de

los generadores, causando que el generador se quemara.

—¿¡Qué!?

—¡¡Uwaaah!!

—¿¡C-Capitán!?

Sorprendidos, los tres fueron sacados de su equilibrio y ahora estaban lleno de aperturas. Al ver eso,

Koutarou blandió a Signaltine sin ninguna duda. Sin sus barreras, los hombres recibieron el ataque y

fueron mandados a volar.

—…Relájense, utilicé la parte de atrás de la espada. Nunca podrían descansar en paz si murieran

antes de poder disparar.

Los tres fueron mandados a volar por la onda de choque de la magia que cubría la espada. Cayeron

al suelo y fueron incapaces de moverse, pero sus vidas no estaban en ningún peligro. La onda de

choque había sido ajustada para que no los matara.

—¿¡Quién es este tipo!?

—¿¡Capitán!?

—¡No te quedes mirando! ¡¡Fuego!!

119

—¡¡S-Sí señor!!

Al haber perdido tres aliados en un instante, los dos restantes apuntaron rápidamente a Koutarou. No

fue hasta que sus aliados habían sido noqueados que se dieron cuenta de que el chico frente a ellos,

no era un chico normal.

Los hombres dispararon, pero lo que salió de las armas no fueron balas normales, sino torrentes de

luces amarillas. Eran partículas de metales pesados a las que se les dio una gran cantidad de

energía. Sus armas eran rifles de haz producidos en masa.

El poder y la velocidad de estos rifles eran enormemente inferiores al que usaba Clan, pero su

producción en masa era posible y barata. Cuando se los daban a un escuadrón, en general serían

más eficientes. Además, era más fácil darles mantenimiento comparado a los modelos más viejos y

habían sido diseñados para funcionar en todos los entornos. Esta era otra arma que DKI quería

venderle a la milicia.

—Probablemente sea una buena arma… pero al final son producidas en masa…

Koutarou blandió horizontalmente su espada y golpeó los rayos de luz que se acercaban.

Cuando lo hizo, los dos rayos fueron apagados como el fuego de una vela. Koutarou tenía

experiencia enfrentando al rifle de alto rendimiento de Clan, así que no perdería ante las armas

producidas en masa de calidad más baja.

—¡Los cortó! ¡Cortó los rayos!

—¡U-Un monstruo, ese chico no es humano!

—Qué groseros los dos, en serio…

Los rayos no funcionaban y sus barreras no los protegerían.

Koutarou destruyó por completo su sentido común, dejando a los dos hombres en estado de pánico.

Era como si estuvieran presenciando un fenómeno paranormal.

—Yo no soy el sorprendente. Las que son sorprendentes son las que me prestan estos poderes.

Koutarou, aunque asombrado, preparó su espada. Después de que la había blandido una vez más,

los hombres asustados perdieron la consciencia.

120

Parte 8

Después de confirmar que todos estaban inconscientes, Koutarou dejó caer sus hombros.

—Uf…

Sin importan cuán seguido sucediera, Koutarou no podía acostumbrarse a tener intención asesina

dirigida hacia él, incluso si venía de alguien al que podía derrotar.

—¿Cómo pudo pasar esto…? Con sólo esa espada, terminó en un instante…

Mientras Koutarou sentía alivio, el corazón de Ruth estaba latiendo más y más rápido. No podía creer

lo que había sucedido frente a sus ojos. Era como si hubiera presenciado un cuento de hadas.

Satomi-sama era fuerte antes… pero esto está muy lejos de eso… y ni siquiera está usando su

armadura…

Todo lo que Koutarou tenía era una sola espada; una espada que no había sido creada usando la

ciencia moderna. Realmente era sólo una espada. A pesar de eso, Koutarou había eliminado

rápidamente a los cinco hombres fuertemente armados.

—Signaltine… Caballero Azul… ¿Realmente podría ser…?

La mirada de Ruth fue atraída hacia la espada en la mano de Koutarou.

Era una espada de caballero con un resplandor blanco. Su poder sin duda no era inferior a la ciencia

moderna. Esa espada elegante, con la forma de una espada tradicional de caballero de Fortorthe,

brillaba como si fuera una verdadera espada mágica.

Magia… ¡¡Es cierto, el báculo de Yurika-sama!!

Fue entonces cuando Ruth recordó algo. Era relacionado al báculo mágico real que había obtenido

Yurika. Después de que Koutarou regresara, le dio ese báculo a Yurika como recuerdo. Ese báculo

realmente era mágico y Ruth personalmente había confirmado sus efectos varias veces. Así que

había una gran posibilidad de que la espada de Koutarou también fuera una espada mágica.

Si esa espada realmente es una espada mágica y si en verdad es Signaltine… entonces eso

significaría que…

Ruth pensó en ciertas hipótesis. Eran extrañas y podían compararse con sueños y fantasías.

Comparado a esto, la hipótesis sobre el viaje al pasado de Koutarou y Clan, no era nada.

Sin embargo, Ruth comenzó a tener la impresión de que era la verdad. Varias evidencias

circunstanciales la respaldaban. Y la misma Ruth también quería que fuera cierto. Cuando pensó en

eso, su corazón comenzó a latir.

—Ruth-san, Theia…

121

—C-Cierto.

Sin embargo, podía preguntarle la verdad más tarde. Koutarou no escaparía. Ahora mismo tenía que

salvar a Theia. Ruth recobró la compostura y siguió a Koutarou hacia la escotilla de la nave.

—¡Ahí está!

—¡Su alteza!

Theia había sido puesta justo al lado de la entrada. Ya que la escotilla estaba medio abierta, el viento

estaba moviendo su falda con delicadeza. Dado que el hombre que la cargaba se apresuró en unirse

a la pelea, la había dejado aquí.

—Gracias a Dios, su alteza está bien.

Ruth dejó escapar un suspiro de alivio y limpió sus lágrimas. Había estado tan preocupada que

cuando vio que Theia estaba a salvo, casi colapsó en el suelo por el completo alivio.

Theia todavía estaba inconsciente, pero su complexión estaba bien y no parecía herida. Los

subordinados de Elexis al menos en cierto modo fueron corteses con la princesa. Con base en esto,

sólo era cuestión de tiempo antes de que Theia despertara.

—Ruth-san, saquemos a Theia de aquí.

—Hagámoslo.

Aunque sus enemigos fueron derrotados, no estaban muertos. Era necesario moverse a un lugar

diferente rápidamente. Koutarou levantó a Theia y decidió regresar a la habitación 106 por ahora. En

esa habitación había muchas personas que ayudarían a proteger a Theia y Ruth.

Koutarou regresó a Signaltine a su vaina y cargó en su hombro el cuerpo pequeño de Theia.

Ruth lo ayudó, pero estaba algo distraída mientras miraba el blasón en la espada.

No importa cuánto lo vea, este realmente es…

Después de confirmar que Theia estaba a salvo, la espada era el último problema para Ruth.

—… ¿Mm?

Esa podría no haber sido la razón, pero Koutarou fue el primero en notar que un nuevo enemigo se

estaba acercando.

—No es bueno… alguien viene.

Después de salir por la escotilla y caminar por la senda del parque por un momento, Koutarou sintió

que se aproximaba un enemigo.

122

—¿Satomi-sama?

—¿Todavía planea pelear…?

Elexis era el que se acercaba. Aún había algo de distancia entre ellos, pero Koutarou podía sentir su

aura. Parecía que se había despertado y se dirigía hacia donde se encontraban.

[Mensaje de alerta. Reacción de energía de alta densidad detectada. Un arma móvil pequeña y hostil

se está aproximando. Por favor retírese de inmediato. Basado en la energía total del enemigo

comparado al equipamiento actual, la probabilidad de victoria se estima en un 4%.]

Y lo que Koutarou sintió fue respaldado por un mensaje de alerta de su brazalete.

—¿¡Un arma móvil!?

—Ruth-san, por favor cuida de Theia.

Koutarou bajó a Theia y la recostó en un árbol cercano.

—¿¡Qué hay de usted, Satomi-sama!?

—Iré a derrotar a esa arma móvil o lo que sea.

Considerando la velocidad a la que se estaba moviendo el aura de Elexis, no serían capaces de

escapar. Siempre y cuando los sensores del arma móvil no estuvieran descompuestos, no podrían

esconderse. Koutarou determinó que tenía que derrotar a esa arma.

—¡¡No puede, Satomi-sama!! ¡¡No importa lo fuerte que sea, eso es demasiado peligroso!! ¡¡Al menos

necesita usar su armadura!!

Cuando escuchó la decisión de Koutarou, Ruth comenzó a sentir pánico. Aunque era pequeña, un

arma móvil tendría un arsenal, como explosivos, los cuales podían atacar un área amplia. Con eso,

no importaba cuán ágil fuera Koutarou, todavía recibiría daño. Ruth no podía imaginar que Koutarou

pudiera ganar y creía que la única probabilidad de victoria era retirarse.

—No es problema, yo debería estar bien.

—¿¡En qué se basa!?

La voz de Ruth estaba cerca de ser un grito. No podía creer con facilidad que Koutarou estaría bien.

—En qué me baso… es cierto. Cuna, por favor recopila los datos de combate y dame un índice de

victoria.

[Por favor, establezca una condición.]

—¿Qué sería más fácil? ¿Enfrentarse a Alnaya, o a este enemigo sin armadura?

123

[Bajo esa condición, las probabilidades de victoria se estiman en un 280% más altas que contra

Alnaya.]

—¿Ves?

El brazalete, o para ser más precisos, la Cuna, le dio una predicción que Koutarou esperaba. Sus

probabilidades de victoria en contra del arma móvil eran casi tres veces más altas que contra Alnaya.

—¡¡No quiera mentirme!! ¿¡Por qué su probabilidad de ganar es más alta que contra Yurika-sama en

un disfraz!?

—Está bien.

Koutarou sonrió y sacó su espada.

—Si yo luche contra el verdadero.

—¿Eh? ¿El verdadero?

El momento después de que Koutarou preparara su espada, apareció Elexis. El arma móvil destruyó

los árboles de los alrededores y entró al área abierta en torno a la nave espacial. El arma móvil tenía

aproximadamente cinco metros de altura. Era pequeña para los estándares de Fortorthe, pero era lo

suficiente grande contra humanos. A pesar de estar cubierta por la oscuridad de la noche, sobresalía

de sus alrededores.

La voz amplificada de Elexis salió de los altavoces del arma móvil.

—No te dejaré escapar, Neandertal. Deja atrás a las damas.

Elexis estaba sentado en la cabina de mando en la parte superior del arma móvil. Su cara se podía

ver a través del parabrisas transparente.

—Oye, Dextro… realmente amas esa cosa, ¿no es así…?

A pesar de encarar al arma móvil, Koutarou no estaba sorprendido. Incluso sonrió mientras miraba a

Elexis.

—…Tu personalidad parece haber mejorado un poco, pero todavía eres el mismo…

—¿Por qué estás sonriendo?

—Oh, no hay ninguna razón. Sólo pensaba que tu juguete se ve fuerte.

El arma móvil tenía una apariencia característica. Tenía la figura de una persona rechoncha. La

descripción más precisa sería que parecía un caballero musculoso usando una armadura pesada.

Y pensar que me enfrentaría a esta cosa de nuevo…



Koutarou tenía experiencia de pelear contra un gigante de acero mágico. El arma móvil que Elexis

estaba controlando era muy similar a eso. Al ver su apariencia, Koutarou sintió nostalgia.

—Es fuerte. En el futuro, esto se convertirá en un producto básico para nuestra corporación. Una vez

que lo saquemos al mercado, por favor compra uno.

—Sí, pienso que haré eso.

Koutarou dirigió la punta de su espada hacia el gigante. Él medía menos de dos metros de alto y

estaba enfrentando a un gigante de más de cinco metros. El gigante era casi tres veces más alto.

Normalmente, Koutarou no tendría oportunidad, pero esta vez Elexis no bajaría la guardia. Sentado

en la cabina de mando, le lanzó una mirada penetrante a Koutarou.

—Nunca habría imaginado tener que usar esto contra un humano. Pero ya que sobrepasas la razón,

he decidido usar el orgullo de nuestra corporación.

—Eras el Director Ejecutivo, ¿cierto?

—Sí, pero quédate tranquilo, Neandertal-kun. Si puedes derrotar esto, no pondré una mano sobre

ustedes durante un tiempo.

—No harías un negocio en el que terminaras perdiendo… ¿no es así?

—¡Exacto!

Koutarou y Elexis se sonrieron el uno al otro.

Fue entonces cuando de repente, el propulsor en el cuerpo del gigante se activó y el gigante llegó

volando hacia Koutarou. Con su tamaño, el gigante no era apto para caminar. En vez de eso, volaba

en el cielo al manipular la gravedad. Y cuando fuera necesaria la aceleración rápida, usaba los

propulsores. Funcionaba de la misma manera en que lo hacía la armadura de Koutarou.

—¡Estoy feliz de escuchar eso! ¡¡Realmente no has cambiado en absoluto!!

Koutarou corrió con su espada en la mano. Su velocidad no se comparaba a la del gigante, pero era

excepcionalmente rápido para un humano. Todo esto era gracias a la energía espiritual y el poder

mágico que estaba usando.

—¿¡Qué tal esto!?

Mientras se movía con rapidez, el gigante disparó la gran arma que estaba en su brazo izquierdo.

El gigante disparó un bote de metralla que esparcía balas pequeñas que cubrían aproximadamente

un metro alrededor de una zona, y atacó a Koutarou.

—¡Oh!

126

Koutarou rodó hacia delante y pasó bajo las balas. Al mismo tiempo, algunas balas rozaron a

Koutarou, pero la magia de la espada lo protegió y las reflejó.

Parece que puede esquivar los botes de metralla. ¡Sin embargo---!

Koutarou se levantó rápidamente y de nuevo corrió hacia el gigante. No era tan bueno en controlar el

poder mágico como lo era Alaya, por lo que era peligroso depender de la espada para protegerse.

Con el fin de no recibir un disparo, tenía que acercarse.

—¡Qué esquivada tan excepcional! ¡Muy impresionante!

Después de disparar un par de botes de metralla hacia Koutarou, Elexis determinó que no sería

capaz de darle y rápidamente cambió su método de ataque. Su siguiente arma era un hacha para

combate cuerpo a cuerpo. Para Koutarou, parecía un hacha enorme, pero para el gigante era un

arma pequeña. Como resultado, el gigante podía moverla con rapidez. Y el área que podía atacar era

grande. Combinado con la longitud de los brazos, podía llegar hasta tres metros. Elexis asumió que

con esto sería capaz de golpear a Koutarou.

—¡¡Es un honor ser elogiado!!

Koutarou aceptó su desafío. Ya que quería atacar con su espada, esta era su gran oportunidad.

El gigante puso los propulsores a máxima potencia y arremetió mientras Koutarou se preparaba. La

distancia entre los dos se acortó en un momento. El ataque del gigante llegó primero a Koutarou.

—¡¡Toma estoooo!!

El gigante movió horizontalmente su largo brazo derecho y el hacha se acercó con rapidez hacia

Koutarou. Con su peso pesado y velocidad, Koutarou estaría muerto incluso si lo golpeara otra cosa

aparte del hacha. Era un ataque increíblemente peligroso para Koutarou, quien no estaba usando

ninguna protección.

—¡No seré golpeado por algo como esto!

Koutarou saltó rápidamente para escapar y el hacha pasó bajo sus pies. Y usando el impulso del

salto, Koutarou se movió para atacar al gigante.

—¡Pensé que harías eso, Neandertal-kun!

Sin embargo, eso es lo que Elexis quería. El gigante apuntó el arma en su brazo izquierdo hacia

Koutarou, quien estaba en el aire. En medio del aire no habría manera de que pudiera esquivar un

bote de metralla. Todo esto fue de acuerdo al plan de Elexis.

—¡Oh mierda! ¡Signaltine, cuento contigo!

127

El gigante disparó. Y al mismo tiempo, Signaltine comenzó a brillar. Koutarou desató el poder mágico

de Signaltine. Creó una barrera y la pateó. Por medio de eso, Koutarou fue capaz de cambiar la

dirección en la que se movía y apenas esquivó el bote de metralla. En el siguiente instante, el bote de

metralla se estrelló en la barrera que había creado Signaltine.

—En serio, haces lo inimaginable. Acabas de saltar en medio del aire, ¿no es así?

—Sí. A pesar de mi aspecto, puedo mover mi cuerpo bastante bien.

A diferencia de su apariencia, el gigante cambió rápidamente su dirección. En el momento en que

Koutarou aterrizó y preparó su espada, el gigante ya tenía su arma apuntada hacia él.

—Sin embargo, es hora de que use un ataque más poderoso. Además, he completado mi objetivo.

—¿Tu objetivo?

—¡Satomi-sama! ¡Los soldados!

No fue hasta que Koutarou escuchó la voz de Ruth que finalmente entendió el verdadero objetivo de

Elexis.

¡Ya veo, así que lo hizo para dejar que sus subordinados escaparan! ¡Fui engañado por la cara de

Dextro!

Dos soldados adicionales, que se habían estado escondiendo en alguna parte, habían llevado a los

otros cinco a la nave espacial. Elexis había atacado para ganar tiempo para sus subordinados.

—Así que de nuevo estás ganando tiempo… es inesperado que te preocupas por tus subordinados.

—No sé de eso. Lo más importante para nosotros, es no dejar atrás ninguna evidencia de que

estuvimos involucrados. No es matarte o capturar a las damas.

Mientras Elexis distraía a Koutarou, sus subordinados hacían las preparaciones para retirarse. Pero

eso sería inútil si dejaban atrás alguna evidencia.

Bien jugado… Con eso, incluso si puedo derrotarlo, sólo escaparemos del peligro por un tiempo…

Los sistemas del Caballero Azul, incluyendo los brazaletes, estaban cifrados, imposibilitando

grabaciones que pudieran usarse como prueba. Los dispositivos en la nave se autodestruirían y los

soldados que pudieran servir como testigos, fueron llevados a bordo de la nave espacial.

La única prueba que permanecería eran las grabaciones en el brazalete de Koutarou, pero anunciar

descuidadamente eso sólo pondría a Clan en una situación difícil. Clan estaba cooperando

personalmente con Koutarou, pero la familia Schwaiger era hostil con la familia Mastir de Theia. Por

lo que Clan no podía tomar ninguna decisión que tendría un impacto negativo en su familia, y

Koutarou no quería forzarla a eso.

128

—Mi único error de cálculo fue no tomar en cuenta la existencia de un irregular como tú.

Las armas en los hombros del gigante apuntaban hacia Koutarou. En su hombro derecho estaba un

gran cañón de haz y en su hombro izquierdo estaba un lanzamisiles múltiple que podía disparar 8

proyectiles a la vez. Eran las armas más destructivas de este gigante.

—Si es posible, me gustaría deshacerme de ese irregular aquí.

—¿No soy un irregular porque no puedes deshacerte de mí?

—¡Esa sin duda podría ser la razón!

Mientras Elexis hablaba, disparó los misiles. Esos misiles eran guiados usando el rastro de calor del

objetivo y mediante una cámara. Al haber fijado su blanco, los misiles persiguieron a Koutarou como

si estuvieran vivos.

—¡Maldición!

Koutarou planeaba acercarse lo más posible a los misiles antes de esquivarlos, pero explotaron unos

metros antes de que llegaran a él.

Este método de ataque era conocido como espoleta de proximidad. El misil explotaba cuando se

acercaba al objetivo y tenía el propósito de causar daño en un área más amplia. Ni siquiera Koutarou

podría esquivar ese ataque.

—¡¡Satomi-sama!!

Ruth dejó escapar un grito. Koutarou fue atrapado por la explosión de los misiles. Era un ataque de

amplio rango lo que Ruth había estado temiendo. Ni siquiera Koutarou estaría en una pieza después

de eso. Ruth estaba protegiendo a Theia de la ráfaga mientras sentía algo similar a la desesperación.

—¡Satomi-sama! ¡¡Satomi-sama!!

Una nube de polvo cubrió el área en donde Koutarou había estado. Ya que la explosión había sido

tan cerca del suelo, una gran parte fue sacada y mandada a volar, bloqueando la visión. Sin embargo,

el frío viento de invierno se la llevó.

Y una vez que la nube de polvo había sido arrastrada por el viento, Ruth pudo ver a Koutarou

yaciendo herido en el fondo del cráter que se hizo en el suelo.

—¡¡Noooooooooooo!! ¡¡Satomi-sama!!

Tras ver a Koutarou, Ruth dejó escapar otro grito. Para ella, acababa de suceder algo que nunca

debería haber pasado.

—Como se esperaba, ni siquiera tú podrías hacer algo con eso…

129

Entonces el cañón de haz comenzó a moverse. El motor de las torretas rugió mientras apuntaba el

cañón hacia Koutarou. Elexis planeaba liquidarlo con esto.

—Adiós, Neandertal-kun. Diste una buena pelea.

—¡¡Detente, no mates a Satomi-samaaaa!!

Koutarou moriría. Quien apoyaba el sueño de Theia y de Ruth. Para ella, su muerte sería casi lo

mismo que el fin del mundo. Sus gritos eran del dolor de su alma siendo destrozada.

Sin embargo, los gritos de Ruth no alcanzaron a Elexis y él apretó el gratillo con tranquilidad. La

enorme cantidad de poder generada por el gigante se transformó en un haz poderoso y una lanza de

luz gigantesca atacó a Koutarou.

El cráter creado por los misiles, se amplió aún más por el haz. La tierra de nuevo fue levantada y creó

otra nube de polvo, cubriendo a Koutarou.

—¡Satomi-sama! ¡¡Por favor respóndame, Satomi-samaaaa!!

Ruth estaba gritando y llorando como una niña. Estaba tan frustrada de que no podía separarse de

Theia. Quería correr hacia Koutarou y salvarlo incluso ahora, pero no podía dejar atrás a Theia. Todo

lo que podía hacer era gritar y llorar.

—Bueno, eso se deshizo del irregular. Todo lo que queda es---

—…Sigue hablando. Soy un irregular porque no puedes deshacerte de mí.

En ese momento, el brazo derecho y la pierna del gigante, fueron cortados.

—¿¡Q-Qué!?

Al haber perdido su soporte, el gigante cayó hacia su derecha, con un Elexis sorprendido todavía en

él.

Y mientras caía, el brazo izquierdo y la pierna también fueron cortados.

Cuando colapsó en el suelo, el gigante estaba sin extremidades y estaba indefenso.

—Ah… finalmente terminó.

El que había cortado las extremidades del gigante fue Koutarou, quien por alguna razón estaba justo

a su lado. Koutarou blandió la espada y mandó a volar la tierra, entonces apuntó su espada hacia la

cabina.

—Ríndete. Has perdido.

—¡¡Satomi-sama!! ¡¡E-Está bien!!

130

Ruth gritó una última vez. Sin embargo, a diferencia de antes, este era un grito de alegría.

—¿¡Cómo!? ¿¡Por qué estás ahí!? ¡¡Te acabo de matar!!

La cara de Elexis se distorsionó por la sorpresa. Koutarou, a quien acababa de matar, estaba parado

frente a él. Era como si tuviera una pesadilla.

—El yo al que le disparaste hace un momento, era lo que llamarías un holograma.

—¡Ya veo! ¡Te escondiste cuando los misiles explotaron y dejaste atrás a un sustituto!

—Sí. Como resultado, mi ropa está destrozada. ¿Cómo vas a compensar esto?

Koutarou fue atrapado por la explosión de los misiles, pero no había recibido el daño suficiente para

ser incapacitado. El único daño era su ropa chamuscada y algunas quemaduras y moretones en su

cuerpo. Signaltine y el hechizo defensivo que Yurika había puesto sobre Koutarou de antemano,

apenas habían sido suficientes para salvarlo. Esto fue gracias a la espoleta de proximidad de los

misiles. Si hubieran explotado al contacto, habría recibido más daño.

Entonces Koutarou utilizó el polvo y se escondió. También creó una ilusión de sí mismo usando a

Signaltine. Ya que Koutarou no era tan bueno controlando su espada como Alaya, la ilusión que hizo

era una simple que no se podía mover. Sin embargo, eso fue más que suficiente para emular a un

Koutarou herido.

Y mientras Elexis era distraído por la ilusión, Koutarou se acercó sigilosamente al gigante y cortó sus

extremidades. En otras palabras, el ataque de amplio rango que Elexis estaba seguro que le traería la

victoria, había sido la razón de su derrota.

Como se esperaba de la chica mágica Yurika. Pensar que una chica mágica real sería tan

confiable.…

Yurika se había convertido en una verdadera chica mágica hace poco y para Koutarou, Yurika ahora

era más fiable que nunca. Era tan confiable hasta el punto de que Koutarou planeaba ofrecerle una

cena durante varios días.

—…Así que perderte de vista fue el final de mi suerte, eh. Por ahora, te daré uno de mis trajes más

adelante.

—Eso es una gran ayuda.

—Dicho esto, ¿puedo escuchar tu nombre? Quiero saber el nombre del hombre que me superó.

Elexis aceptó su derrota y sonrió irónicamente mientras dejaba caer sus hombros.

—Koutarou.

—Koutarou, eh. Es un nombre extraño, pero lo recordaré.

131

—Ahora bien, ríndete sin pelear. Has perdido.

La punta de la espada de Koutarou tocó el parabrisas de la cabina. Sin embargo, Elexis negó con la

cabeza y sonrió.

—Es cierto que he perdido, pero no me puedo rendir. Soy un Director Ejecutivo con muchos

empleados.

De repente el gigante comenzó a expulsar una gran cantidad de humo. El humo blanco rápidamente

llenó la zona y la visión de Koutarou fue bloqueada.

—¿¡Qué!? ¿¡Una cortina de humo!?

Y en el momento en que Koutarou estaba distraído por la cortina de humo, se pudo escuchar un ruido

explosivo.

—¡Encontrémonos de nuevo, Koutarou-kun!

Esa explosión fue el sonido de activación del asiento eyectable del gigante.

El asiento y Elexis fueron lanzados en lo alto del cielo. Y fue recogido por la nave espacial que se

había ido antes de que alguien lo supiera.

En esta situación, Koutarou no podía perseguirlos y en el momento en que se dispersó la cortina de

humo, Elexis y los demás estaban fuera de su alcance.

—…Bueno, supongo que todavía eres tan astuto como lo eras hace 2000 años, Dextro.

Koutarou suspiró mientras seguía la nave espacial con sus ojos.

Después de activar el asiento eyectable, el gigante se envolvió con una llama intensa. Quemó su

cuerpo y no dejó atrás ninguna evidencia.

Y con eso, no quedaron pruebas. Y el hecho de que Theia y Ruth fueron atacadas por la milicia y

DKI, fue encubierto por completo. Habían aparecido sin aviso y se fueron sin dejar ninguna prueba.

Eran oponentes difíciles de combatir.

—…Qué enemigo tan problemático…

Koutarou apretó los dientes mientras las llamas del gigante iluminaban la zona. La retirada de Elexis

fue tan bien hecha que él por instinto se vio haciendo eso.

132

Capítulo 7 ◊ Ruth, Theia y su Excelencia

Parte 1

Jueves 11 de febrero

Después de que la pelea terminara, Koutarou levantó a Theia. Iban a dejar el área antes de que se

reunieran las personas que escucharon el alboroto.

—Muy bien. Vámonos, Ruth-san.

Cargando a Theia, Koutarou se volteó hacia Ruth.

—¿Mm? ¿Qué pasa?

Cuando preguntó, vio a Ruth arrodillándose.

—Aunque no estaba consciente de ello, por favor perdóneme por toda mi descortesía.

Ruth hizo una profunda reverencia hacia Koutarou. Eso era lo que hacía alguien de un estatus más

bajo a su superior.

—¿Qué estás haciendo?

Koutarou estaba perplejo por las acciones repentinas de Ruth. Ella levantó lentamente la cabeza y

miró a Koutarou.

¿Ruth-san?

Koutarou no estaba seguro de qué clase de expresión estaba haciendo Ruth.

Parecía como si estuviera llorando, pero también parecía estar sonriendo. Sus ojos estaban húmedos

por sus lágrimas y sus mejillas estaban rojas. Y su mirada tranquila se posicionó sobre Koutarou,

tratando de decirle algo.

Todo lo que Koutarou podía saber era que aunque Ruth estaba llorando, ella no estaba triste.

—Esa espada… es la verdadera Signaltine, ¿no es así?

Las palabras de Ruth no respondieron la pregunta en la mente de Koutarou. Ella entrecerró los ojos y

miró la hermosa espada brillando de blanco colgando de la cintura de Koutarou. Ruth había visto el

poder de esa espada de primera mano y había llegado a la conclusión de que la espada era la

verdadera Signaltine.

—Ruth-san…

133

Koutarou dejó escapar un pequeño suspiro y miró la espada en su cintura.

Así que realmente terminó en esto…

Koutarou sintió que era lamentable que no pudiera proteger el secreto, pero estaba preparado por si

Ruth llegaba a esa respuesta, así que no sintió pánico.

—Soy de una familia que ha servido a Fortorthe desde hace un largo tiempo. Incluso yo puedo

apreciar que no es una réplica.

Cuando Ruth dijo eso, extendió su mano y tocó la espada de Koutarou. Y la acarició suavemente

como si fuera su propio hijo.

—Pensé que algo era extraño. ¿Por qué fueron borrados todos los datos de la armadura…? Si sólo

hubieran arrojado la armadura fuera del universo, no había necesidad de hacer eso.

Ruth derramó lágrimas mientras seguía hablando. Siguieron fluyendo y mojaron sus mejillas.

—Pero, esto tiene sentido. Satomi-sama y Clan-sama viajaron al Fortorthe del pasado y regresaron

con esta espada.

Ruth trató desesperadamente de suprimir sus sentimientos. Si bajaba su guardia incluso un poco, sus

emociones estallarían y se lanzaría hacia Koutarou. Sin embargo, eso no expresaría nada. Ruth

quería que Koutarou supiera lo que estaba sintiendo ahora mismo. De lo agradecida que estaba por

este milagro.

—Y borraron los datos para mantener la verdad en secreto. La razón era para no causar alguna

confusión innecesaria en Fortorthe.

Ruth miró de nuevo a Koutarou. Su mirada estaba llena de confianza y amor.

—Todo eso lleva a una sola respuesta.

Ruth estaba en éxtasis, al punto de que no podía expresarlo con palabras. El futuro que nunca podría

obtener, estaba ahora frente a ella. Ruth tuvo la sensación de que se volvería loca mientras sentía

esa felicidad intensa y profunda.

—Y esa es que usted es el caballero de Fortorthe de mayor rango, el Caballero Azul, Su Excelencia

Layous Fatra Veltlion.

Todas las pistas apuntaban a esa dirección.

La espada blanca, la armadura dañada, su relación con Clan, sus habilidades mejoradas con la

espada. Al final, las pistas fragmentadas llevaron a Ruth a una sola solución.

Y esa era que Koutarou era el héroe legendario de Fortorthe, el Caballero Azul.

134

—… ¿De mayor rango?

Esas palabras dejaron perplejo a Koutarou. Al ver que su expresión cambió tras escuchar eso, Ruth

quedó convencida y mostró una sonrisa de verdadera alegría.

—Entonces… ¿realmente es la verdad…?

—…Sí.

Koutarou asintió firmemente en respuesta a la pregunta de Ruth.

—Ah… diosa del amanecer… te agradezco por este milagro…

Ruth amaba a Koutarou. Esos sentimientos habían sobrepasado su admiración por el Caballero Azul

durante bastante tiempo.

Sin embargo, ahora que sabía que Koutarou y el Caballero Azul eran la misma persona, su

admiración por el Caballero Azul se añadió a sus sentimientos por Koutarou. Y sus sentimientos por

él, ahora eran más grandes que nunca.

—…Después de la guerra, su título de Caballero Azul fue añadido como el mayor rango por Su

Majestad Alaya, en elogio de su lealtad.

Las lágrimas fluyendo de los ojos de Ruth no se detenían y su sollozo hizo que fuera difícil hablar.

Su Alteza… nuestro Caballero Azul… era el verdadero…

Con su mano temblorosa, agarró su pecho palpitante y mientras sus lágrimas mojaban sus mejillas,

Ruth hizo su mejor esfuerzo en seguir hablando. Quería que Koutarou supiera quién era él.

—Desde entonces, “Caballero Azul” se ha convertido en su título personal. Hasta ahora, ningún

caballero ha heredado ese título. “Caballero Azul” es el líder de los caballeros. Es un rango más alto

que mi título de “Caballero Guardián”.

—¿El líder de los caballeros…?

Hace un momento Ruth era la confundida, pero ahora los papeles se habían invertido y Koutarou fue

entendiendo poco a poco la posición complicada en la que estaba.

—Sí. Siempre y cuando posea esa espada y vaya con el título de Caballero Azul, tendrá la mayor

autoridad en Fortorthe después de la realeza. Y ni siquiera los nobles de mayor jerarquía, no, ni

siquiera la realeza tiene derecho a contradecirlo. Es una excepción entre las excepciones.

Alaya había establecido demasiadas excepciones como para que el Caballero Azul pudiera contarlas.

135

No sólo todavía estaba prohibido entrar al territorio especial de Veltlion, el sueldo del Caballero Azul

aún estaba incluido en el presupuesto nacional incluso ahora, después de que habían pasado 2000

años.

Cuando se trataba de la ley, se le daba prioridad a las excepciones del Caballero Azul y ni siquiera el

emperador podía revocar ese derecho. Eso es lo que Alaya había preparado para Koutarou si por

alguna razón fuera a volver a Fortorthe en 2000 años en el futuro.

—Ya veo… así que Su Majestad Alaya lo hizo…

—Sí, si usted quisiera, Amo, incluso podría ordenarme morir.

Cuando Ruth dijo eso, puso su mano en su pecho y sonrió como si estuviera diciendo que estaría

dispuesta a morir en el acto.

—No ordenaré algo así.

—Estoy consciente de eso, Amo. Fufu, fufufufu.

Ruth estaba bien consciente de que Koutarou nunca daría esa orden. Pero al mismo tiempo, casi

quería que él lo hiciera.

—Por cierto… ¿Qué pasa con eso de “amo”?

—El Amo es el Amo. Es el caballero más importante, así que es obvio que lo llame así.

—No soy tan importante.

—Oh, pero lo es. Qué está diciendo, caray…

Para Ruth, esto era insoportablemente divertido. El Caballero Azul era el general más famoso en la

historia de Fortorthe. Pero la persona en cuestión estaba diciendo que no era tan importante.

—Fufu, no puedo esperar a que Su Alteza despierte.

Ruth miró a Theia durmiendo sobre la espalda de Koutarou y sonrió con lágrimas en la cara.

—Una vez que Su Alteza sepa de la identidad de Satomi-sama… fufufu.

Ruth se moría por ver qué clase de expresión haría Theia cuando le dijera lo de Koutarou.

—Sobre eso… Por favor no le digas a Theia de mi secreto.

—¿¡Amo!? ¿¡Por qué!?

Las palabras de Koutarou sorprendieron a Ruth. Para Theia, esto serían noticias increíbles y felices.

—El sueño de Theia se arruinará.

136

—¡Eso no es cierto! ¡En absoluto!

—Y si tanto el Caballero Azul como Signaltine fueran a aparecer, Fortorthe entraría en un estado de

confusión. Entre menos personas sepan de esto, mejor.

—¡Su Alteza definitivamente guardará el secreto!

—No se trata de que lo guarde… sólo que saberlo influirá en su decisión.

Koutarou confiaba en Theia y Ruth. Sin duda guardarían el secreto. Sin embargo, Koutarou creía que

el hecho de que él era el Caballero Azul y de que Signaltine existiera, restringiría las decisiones de

Theia. Aparte de que su secreto sea revelado por circunstancias inevitables, no tenían intención de

revelarlo por su cuenta. Ni Koutarou ni Alaya deseaban eso.

—La decisión de Su Alteza…

Ruth también entendía el significado de eso. Un gran secreto como ese, el cual no se podía contar a

nadie, sería un riesgo innecesario.

—Yo, entiendo…

Ruth decidió escuchar de mala gana a Koutarou. Considerando los sucesos de hoy, sería lo mejor

mantener el riesgo tan bajo como fuera posible. Aunque la lógica dictaba que hiciera eso, Ruth estaba

muy decepcionada.

Parte 2

En el momento en que Theia despertó, sus alrededores habían cambiado en algo más familiar.

Estaba en su habitación a bordo del Cabello Azul. Y además aquí estaba su amiga de la infancia. Era

la misma escena que siempre presenciaba cuando despertaba.

—Ruth.

—Buenos días, Su Alteza.

—… ¿Qué sucedió?

Lo último que recordaba Theia era ser atacada por los subordinados de Elexis y oponer resistencia.

Theia le preguntó a Ruth lo que pasó después de eso.

—Antes de que Su Alteza fuera raptada, Satomi-sama ahuyentó al enemigo.

—¿Qué hay de Elexis?

—Escapó. Y no dejó atrás ninguna evidencia.

137

—Ya veo… caímos por completo en su trampa…

Por una breve charla, Theia supo todo lo que quería saber. Esto probablemente era gracias a que las

dos pasaban mucho tiempo juntas. Y la discusión respecto al ataque terminó ahí.

—¿Qué hay de Koutarou?

—Está a salvo. Creo que está cenando ahora mismo…

Ruth había preparado la cena mientras Theia estaba durmiendo. Las heridas de Koutarou no habían

sido nada de gravedad, así que ahora debería estar cenando con todas las demás.

—Ya veo… qué bueno…

Tras escuchar que Koutarou estaba a salvo, la expresión de Theia se iluminó.

Realmente fuiste a salvarme, Koutarou… y me alegro de que estés bien…

Theia tenía sentimientos complicados relacionados con Koutarou, pero eso no era culpa de él. Por lo

que estaba feliz de que había ido a rescatarla y sintió alivio de escuchar que estaba a salvo. Al fin y

acabo, Theia amaba a Koutarou.

— ¿Qué tal si lo confirma con sus propios ojos?

—No, está bien…

Theia negó con la cabeza ante la sugerencia de Ruth. Si se quedaba al lado de Koutarou durante

más tiempo, lo más probable es que tomaría una decisión que haría sufrir a Koutarou. Theia quería

evitar eso. Ya que ella lo amaba, quería que él fuera tan feliz como fuera posible.

—Su Alteza…

Ruth también entendía los sentimientos de Theia. Hace algún tiempo, había estado pensando la

misma cosa. Pero al final, eligió a Koutarou porque se dio cuenta de que odiaría cualquier otra

manera. Y ahora que sabía de su secreto, estaba convencida de que su decisión fue la correcta. Ruth

quería expresarle eso a Theia de algún modo, quería que entendiera que estaba bien amar a

Koutarou.

Debería decirle… Me siento mal por Su Alteza…

Tras pensarlo mucho, Ruth decidió decirle a Theia. Por lo que Ruth se sentó en la silla junto a la

cama y miró a Theia.

—Su Alteza, hay algo que quiero decirle.

—¿Qué pasa? ¿Por qué tan formal?

138

Al notar que Ruth estaba actuando diferente de lo normal, Theia se enderezó y miró a Ruth. Como

resultado, terminaron viéndose directamente la una a la otra.

—Estoy muy consciente de cómo se siente, Su Alteza. Y diré esto a sabiendas de eso.

Ruth miró directo a los ojos de Theia y habló lentamente. Sus palabras estaban llenas con su deseo

de dejar que su amiga de la infancia fuera feliz.

—Su Alteza, no dude, sólo elija a Satomi-sama. Vivir con él no es un pecado de ninguna manera. Él

seguramente será de ayuda para Fortorthe.

—Ruth…

Los sentimientos de Ruth también fueron transmitidos a Theia. Ella sabía dolorosamente bien cómo

debió sentirse Ruth al decir eso.

—¿Cómo puedes decir eso? No puedo… encontrar ninguna razón detrás de ello…

Pero aun así, Theia no podía tomar su decisión.

Ya era un hecho que Koutarou era especial para Theia y Ruth. Sin embargo, ¿los ciudadanos podrían

encontrar suficiente valor en Koutarou como para aceptar que se extinguiera el linaje de la familia

Mastir? Eso es lo que Theia pensaba.

—Creo en Satomi-sama. Seguramente dejará atrás mayores logros que los del legendario Caballero

Azul.

Ruth sabía que Koutarou contribuiría a Fortorthe aún más que el Caballero Azul. En realidad, ya lo

había hecho. Ya que Koutarou era el mismísimo Caballero Azul, ya había contribuido más a Fortorthe

de lo que decían las leyendas. Koutarou estaba más que calificado para servir como el compañero de

Theia. En todo caso, Theia podría no ser lo suficiente calificada para él.

Sin embargo, Ruth creía que los sentimientos de Theia hacia Koutarou necesitaban desarrollarse aún

más antes de que supiera la verdad. Si no, seguramente se arrepentiría. Basada en la personalidad

de Theia, si fuera a elegir a Koutarou dependiendo de que él es el Caballero Azul, después se

arrepentiría de tomar su decisión por esa dependencia.

— ¿Cree que Satomi-sama es inferior al Caballero Azul, Su Alteza?

—¡No, por supuesto que no!

Theia negó con la cabeza por instinto.

Creía que Koutarou era el mejor caballero, que incluso superaba al Caballero Azul. Y quería que

todos creyeran que esa era la verdad.

139

—Pero… ¡Pero yo soy una extraterrestre! ¡Incluso si fuéramos a casarnos, nunca le podría dar un

hijo! ¡Nunca podré darle una familia!

Theia sufría enormemente. Ya que había crecido sólo con su madre, al igual que Koutarou con su

padre, ella estaba muy consciente de cómo se sentía él con respecto a la familia. Y si se casara con

ella, nunca tendría una. Theia creía que no era más que un pecado atarlo de esa manera.

—¡No me importa si es Kiriha o Yurika! ¡Si no se casa con una humana de la Tierra, nunca será feliz!

¡Renunciaré a eso por él!

Theia gritó mientras lloraba y agarraba con fuerza las sábanas de la cama.

¿Por qué un extraterrestre…? ¿Por qué no pudiste aparecer frente a mí como un hombre de

Fortorthe?

Theia nunca antes había resentido tanto ser una extraterrestre. El hecho de que nunca podrían

convertirse en una pareja normal, era demasiado doloroso para Theia. Y ese dolor se convirtió en

lágrimas grandes que llovieron sobre sus sábanas.

—Entonces sólo necesita darle el doble de felicidad. La felicidad viene en más de una forma.

Ruth habló con una voz dulce y removió con delicadeza los dedos de Theia que agarraban la sábana,

uno por uno. Una vez que su mano estaba libre, Ruth puso su propia mano en las de Theia.

—Ruth…

La calidez de Ruth y sus palabras, se hundieron en el pecho de Theia.

Una felicidad más grande que tener una familia… un diferente tipo de felicidad…

Theia y Ruth no eran parientes, pero compartían la felicidad. Por lo que debería ser posible lo mismo

entre Theia y Koutarou. Eso era lo que Ruth trataba de decir.

—¿Y crees que puedo hacer eso?

—No se trata de si puede o no. Lo hará. Tampoco es como si todos pudieran tener un hijo.

Incluso en Fortorthe, existían las parejas infértiles, quienes eran incapaces de tener hijos. Había todo

tipo de razones, ya sean genéticas, por lesiones o cosas por el estilo. Pero aun así se escogían

porque creían. Entonces Theia debería ser capaz de hacer lo mismo. Ruth no sólo creía en Koutarou,

sino también en Theia.

—Sin embargo… tengo miedo.

Theia podía entender lo que Ruth decía, esa probablemente era la verdad, pero había algo más que

le preocupaba a Theia.

140

—¿Qué podría temer una princesa de Fortorthe?

—¡¡Estoy aterrada por controlar el destino de esa persona!! ¡¡Esta es la primera vez que he estado

tan asustada!!

Las lágrimas de Theia inundaron sus ojos y apretó con fuerza la mano de Ruth.

—Su Alteza…

La mano de Theia estaba temblando. Ruth apretó su mano para detener sus temblores. Pero eso no

fue suficiente para detenerlos.

—¡Estoy aterrada de llegar a ver a Koutarou arrepentido de su decisión!

De lo que Theia tenía miedo, era lo que podría pasar después de que regresara a Fortorthe junto a

Koutarou. Que aunque todo podría estar bien al principio, conforme pasara el tiempo, él se llegara a

arrepentir de haber ido a Fortorthe. Probablemente nunca diría que estaría arrepentido, ¿pero qué es

lo que en verdad sentiría? Eso es lo que aterraba a Theia.

—¡No quiero que se sienta solo y mire el cielo lleno de estrellas en busca de la Tierra! Sólo estando

yo seguramente no será suficiente para salvarlo de esa soledad…

La idea de Koutarou buscando a la Tierra en las estrellas, algo que nunca encontraría, apareció en la

mente de Theia. Ella misma lo hacía; si miraba a las estrellas, buscaba a Fortorthe sin darse cuenta.

Theia había venido aquí por su propia voluntad, así que estaba bien. ¿Pero qué hay de Koutarou? Y

si eso se hacía realidad, ¿qué haría ella? Theia no podía pensar en nada que ayudara.

—Entonces busquemos juntas una manera, usted y yo, Su Alteza.

—¿¡Ruth!?

Fue entonces cuando Ruth sugirió lo impensable, dejando a Theia sin palabras.

—Si Su Alteza no puede salvarlo de su soledad por su cuenta, entonces las dos podríamos hacerlo.

—Las dos…

Theia se sorprendió al principio, pero si estaba junto a Ruth, podría ser posible. Y tanto Koutarou

como Ruth estaban en el futuro ideal de Theia. También sabía de los sentimientos de Ruth por

Koutarou. Con eso en mente, comenzó a creer que las dos apoyando juntas a Koutarou, podría ser la

elección correcta.

—…Ruth, dime una cosa.

Sin embargo, Theia tenía una sola duda respecto a las palabras de Ruth. Al notar eso, mostró su

sonrisa normal y desafiante mientras aún sostenía la mano de Ruth.

141

Su Alteza…

Sólo eso fue suficiente para que Ruth comprendiera que Theia había tomado su decisión. Que Theia

caminaría junto a Koutarou, sin importar lo difícil que pudiera ser el camino.

—Sólo planeas usarme para tu propia felicidad, ¿no es así? No me enojaré, así que sé honesta.

—Por supuesto.

Ruth asintió firmemente. Su gesto tenía más importancia que la respuesta a la pregunta de Theia. Y

las dos pusieron aún más fuerza en sus manos.

—Mi felicidad está al otro lado de la felicidad de Su Alteza.

—…Esa es una manera de decirlo. Estás siendo imprudente…

Theia sonó como si estuviera sorprendida. Sin embargo, eran sólo sus palabras. Los sentimientos

transmitidos en sus palabras tenían un significado diferente.

—Eso es porque no se puede contener a esa persona sin ser imprudente.

—…Fufufu, es verdad.

Y así, Theia finalmente pudo decidirse.

Viviré junto a Koutarou y Ruth…

Sabía que habría adversidades en el futuro. Ya que eran extraterrestres, su ansiedad era

considerable. Es por eso que superaría las adversidades, incluso si parecían imposibles, para obtener

un futuro que tendría valor para muchas personas.

—Sin embargo… así es como es…

Ruth sonrió.

—¿Qué cosa?

Theia ladeó la cabeza y miró a Ruth.

—Acabo de recordar lo que dijo Su Alteza hace unos momentos.

—¿Lo que dije?

—Sí.

Las expresiones de Theia y Ruth eran excepcionalmente radiantes. Los sentimientos sombríos que

habían tenido estos últimos días, habían sido reducidos bastante.

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—Hace un momento dijo: “Estoy aterrada por controlar el destino de esa persona”. Creo que esas son

palabras maravillosas de alguien de la realeza de Fortorthe.

—Es verdad. Es gracias a mi llegada a la Tierra. La yo del pasado era muy tonta.

Y sus emociones, que se habían vuelto más claras, fortalecieron sus lazos aún más.

—Simplemente podría decir que es gracias a Satomi-sama.

—…Incluso si no lo digo, tú lo harás, ¿cierto?

—Fufufu, es correcto.

Después de sonreírse la una a la otra, Theia soltó la mano de Ruth y saltó de la cama.

—Muy bien.

—¿Su Alteza?

Tras aterrizar firmemente en la alfombra, Theia corrió de nuevo hacia Ruth y extendió su mano.

—Hay algo que tengo que hacer de inmediato. Ruth, necesito tu ayuda. Por favor préstame tu fuerza.

—…Como desee, princesa.

Ruth tomó la mano de Theia sin ninguna duda.

143

Capítulo 8 ◊ Día de San Valentín

Parte 1

Viernes 12 de febrero

Kenji, quien estaba escondido detrás del tanque de agua en la azotea de la escuela, esperaba con

impaciencia a que Koutarou apareciera.

—…La carta que hice le llegó a Koutarou, ¿no es así?

—¡Sí, señor Mackenzie! ¡Confirmamos que Satomi leyó la carta!

Algunos chicos, aparte de Kenji, estaban escondidos a un lado de la pared del tanque de agua. Todos

eran parte de la alianza de chicos impopulares, pero por alguna razón, ahora estaban trabajando

junto con su supuesto enemigo.

Hoy era el día final de escuela antes del Día de San Valentín. Ya que éste día en este año era

domingo, los chocolates se entregaron hoy. Por supuesto, a Kenji ya le habían dado una gran

cantidad. Pero Kenji había usado algunos de los chocolates que recibió para sobornar a una parte de

la alianza de chicos impopulares. Y él estaba utilizándolos para hacerle una broma a Koutarou. Es por

eso que Kenji y los chicos se estaban escondiendo en la azotea.

La razón de esto era porque Koutarou había pensado en hacerle una broma a Kenji de antemano. Sin

embargo, antes de que pudiera hacerlo, fue traicionado por algunos de los chicos que Kenji había

sobornado. Con el complot revelado, Kenji evitó la broma y en su lugar, preparo una broma de

venganza.

—Apresúrate y ven, Kou… lo que te espera no es una chica~.

Kenji tranquilizó su corazón palpitante mientras sostenía un letrero en su mano.

Decía “¡Esto es una broma!”.

Kenji estaba sonriendo mientras imaginaba qué clase de expresión haría Koutarou después de ver

eso.

Cuando él apareció en la azotea, no había nadie a la vista.

—¿Eh? ¿Nadie está aquí?

Durante la hora del almuerzo, Koutarou había recibido una carta, pero el remitente era desconocido.

Las palabras “Estaré esperando en la azotea después de la escuela” estaban escritas con una letra

muy linda y femenina. Koutarou creía que descubriría quién era el remitente al venir aquí, pero

desafortunadamente no encontró a nadie.

144

—Mmm… quién será…

Mientras esperaba a que el remitente apareciera, Koutarou examinó los caracteres escritos en ella.

No recordaba haberlos visto antes.

Harumi y Shizuka escribían con más esmero, Theia y Ruth todavía no podían escribir japonés así de

bien. La forma de escribir de Yurika era peor que esto y la escritura de Kiriha estaba a la par de un

maestro de caligrafía. La más cercana en quien podía pensar, era Sanae, pero su forma de escribir

sería más creativa. Normalmente agregaría corazones o estrellas.

Y cuando Koutarou ladeó su cabeza…

—¡Satomi-kun!

El nombre de Koutarou fue pronunciado. Cuando se volvió hacia la dirección de donde venía la voz,

vio a Harumi parada cerca de la entrada de la azotea, saludando con su mano.

—¡Sakuraba-senpai!

Koutarou metió la carta en su bolsillo y corrió hacia Harumi. Sería más rápido ir a ella que esperar

aquí.

—Así que aquí estabas, Satomi-kun.

Harumi recibió a Koutarou con una sonrisa. Sin embargo, esa sonrisa era en cierto modo incómoda.

Al ver eso, Koutarou se dio cuenta de que Harumi tenía asuntos con él.

—¿Pasa algo, Sakuraba-senpai?

—B-Bueno, en realidad…

Tras escuchar la pregunta, Harumi se sonrojó ligeramente y comenzó a buscar entre su mochila.

—Te buscaba para poder darte esto…

Harumi sacó dos cajas planas de su mochila. Las cajas medían aproximadamente diez centímetros

en todas las direcciones y dos centímetros de alto. Las cajas eran lo suficiente grandes para caber en

cada mano. Ambas estaban envueltas con papel rojo y tenían un lazo blanco a su alrededor.

—¿Puede que esto sea un chocolate?

Incluso Koutarou podía decir que las cajas contenían chocolates que Harumi había preparado.

—¡Así es! ¡Ya que siempre me estás ayudando, hice algunos para ti y Matsudaira-kun!

Harumi habló rápida e inquietamente y le entregó las cajas a Koutarou. Ella tenía una postura rígida,

como si estuviera recibiendo un diploma.



—Por favor dale una a Matsudaira-kun.

—Muchas gracias, Sakuraba-senpai.

Koutarou no pensó nada fuera de lo ordinario y aceptó las cajas de Harumi.

—El chocolate de amistad de Sakuraba-senpai, eh… Me aseguraré de presumírselo a todos.

Ya que ambas cajas lucían igual, Koutarou naturalmente asumió que ambos eran chocolates de

amistad. No había manera de que ambos fueran chocolates de amor verdadero. Sin embargo, el

chocolate de Harumi era diferente al resto. Y Koutarou estaba muy complacido de haber recibido algo

de chocolate.

—Y… hay nombres escritos al reverso, así que no escojas el que no es tuyo, ¿de acuerdo?

—Ah, sí. Está bien. Me aseguraré de eso.

Koutarou miró bajo las cajas y vio los nombres “Satomi-kun” y “Matsudaira-kun” escritos en ellas.

—He puesto chocolates que creo les gustará a cada uno.

—Ya veo. Perdón por hacer que te tomaras las molestias.

—¡R-Realmente no fue nada! Siempre preparo todo tipo de chocolates para gustos adultos e

infantiles, para mi padre y los niños del hospital.

—Ya veo, así que eso es lo que hiciste.

Koutarou entendió rápidamente lo que Harumi quería decir. Ella había hecho varios chocolates para

las personas que la habían ayudado en el transcurso del año y para los niños a los que era cercana.

Y había hecho algunos extras para Koutarou y Kenji mientras trabajaba en ello.

Uf… Gracias a Dios, Satomi-kun no se dio cuenta…

Harumi se sintió aliviada mientras veía a Koutarou poner las cajas de chocolate en su mochila. Había

mentido parcialmente en su explicación. La caja para Kenji contenía el tipo de chocolate que Harumi

había mencionado, pero la caja de Koutarou era diferente. Era el mejor chocolate que había probado

de las muchas recetas.

Harumi había procesado el chocolate en una forma cremosa y lo metió en una pequeña caja de

plástico. Y en la caja estaban malvaviscos y galletas saladas que podían sumergirse en la crema. Ese

era el chocolate que Harumi había hecho sólo para Koutarou, que era atractivo para su gusto y

personalidad bromista.

Debido al proceso de fabricación, no era posible producirlo en masa ya que sólo usaba la más alta

calidad de chocolate disponible. Al contrario de lo que imaginaba Koutarou, esta caja contenía un

chocolate de amor verdadero.

147

—¡Bueno, entonces me iré ahora!

Al haber entregado con éxito su chocolate, Harumi se fue rápidamente. Tenía asuntos que atender,

sin mencionar que estaría avergonzada si Koutarou abriera la caja de chocolate y lo comiera frente a

ella.

—¿Eh? ¿Qué hay de nuestras actividades de club?

—¿No te dije ayer? Tengo que ir al hospital esta semana, así que están canceladas.

—Ah sí… Oh, vas a darles chocolates mientras estás allá, ¿cierto?

—Fufu, así es. Entonces nos vemos luego, Satomi-kun.

—Sí, te veré el lunes.

Harumi se despidió con la mano con delicadeza, sonrió y salió de la azotea.

Cuando Harumi entró al edificio escolar, la puerta se cerró silenciosamente detrás de ella. Sin

embargo, un poco después se abrió de golpe.

—¿¡Whoa!?

—¡Ah, ahí estás, Satomi-kun!

Koutarou se había doblado hacia atrás por reflejo cuando la puerta se abrió, y frente a él estaba

ahora su compañera de clase, Maki.

—¿A-Aika-san?

Tras entrar a la azotea, Maki apuntó a la cara de Koutarou.

—Fufu, Satomi-kun, tengo algo bueno para ti.

Entonces Maki puso su mano en el bolsillo de su uniforme escolar y sacó una caja grande y delgada

envuelta en papel índigo.

—Ten, un chocolate de amor verdadero ♪.

Maki sacudió la caja dos o tres veces frente a la cara de Koutarou antes de entregársela. Koutarou,

por otra parte, miró con frialdad la caja.

—…Entonces, ¿cuánto piensas cobrarme?

Koutarou sabía que este chocolate tenía que ser pagado. Era el chocolate traicionero de amor

verdadero que había llevado por el camino de la depravación a sus compañeros en la alianza de

chicos impopulares.

148

—¡Nada en absoluto, caray!

—¡No intentes hacerme tonto! ¡Dime la verdad! ¿¡Cuáles son tus objetivos!? ¿¡Es el día blanco,

verdad!? ¡Ya veo, así que planeas hacer que te pague tres veces el precio!

Koutarou nunca había conseguido un chocolate de amor verdadero en su vida, pero había escuchado

rumores de tener que pagar el regalo con tres veces su valor. Él sospechó que este era el objetivo de

Maki.

—¿¡Por qué no sólo lo aceptas!? ¡Es porque eres así que no eres popular!

—¡Déjame ser! ¡Tú jamás entenderías cómo me siento! ¡Todo lo que haces es jugar con los

corazones inocentes de los hombres!

—¡Resulta que hubo una cancelación de un chocolate, así que pensé en dártelo!

—¡Dámelo!

—¡Como si te lo fuera a dar ahora!

Maki comenzó a enojarse por la actitud descortés de Koutarou e infló sus mejillas.

—…Bueno, hablando en serio, si trabajaste duro en ello, dáselo a la persona con quien mejor te

lleves. Sería una pena que el chocolate se desperdiciara.

—Satomi-kun…

Sin embargo, tras escuchar las palabras serias de Koutarou, el aire se escapó de las mejillas de Maki

y mostró una expresión normal. Sin embargo, bajo esa expresión estaba una pequeña sonrisa y Maki

le entregó el chocolate a Koutarou una vez más.

—Entonces realmente te lo daré a ti.

—¿Estás segura?

—Eres mi mejor amigo después de todo. Bueno, sólo considéralo como una inversión para el próximo

año.

Y Maki, todavía sonriendo, le dio el chocolate a Koutarou.

—¿Qué significa eso?

—Significa que deberías trabajar duro para hacer que te dé un chocolate de amor verdadero el

próximo año.

—No tengo tanta confianza. Pareces como una chica muy costosa…

—¡Cielos! ¿¡Por qué no simplemente puedes decir que harás tu mejor esfuerzo!?

149

—¿¡S-Se supone que debía!?

Pero al final, Koutarou terminó enojando a Maki.

La puerta se cerró de golpe de la misma manera en que se había abierto al principio y Maki salió de

la azotea, echando humo por las orejas.

Y casi al mismo tiempo en que la puerta se cerró, algo es estrelló contra ella.

—¡Koutarou, ven a ayudar!

En el siguiente instante, Sanae pasó a través de la puerta. Nerviosa, habló rápidamente y explicó lo

que había sucedido mientras apuntaba hacia la puerta.

—¡Yurika se estrelló contra la puerta y no se está moviendo!

—¿¡Q-Qué!?

Koutarou abrió la puerta rápidamente y ahí vio a Yurika tirada en el suelo. Un gran chichón se había

formado en su cabeza, mostrando que se había estrellado contra la puerta a gran velocidad.

—Cuando tratamos de ir a la azotea, esa Maki apareció con una cara muy enojada… Yurika saltó

rápidamente y se pegó contra la puerta justo cuando se cerró de golpe…

—Ya veo… perdón por eso, Yurika.

Parecía que Yurika se vio envuelta en la frustración de Maki. Lo que significaba que esto era

indirectamente la culpa de Koutarou por enojarla. Al sentirse responsable por el incidente, Koutarou

levantó a Yurika y la sentó en una banca de la azotea.

—S-Shatomi-shan… El mundo, el mundo está girando…

Incluso después de ser llevada a la banca, Yurika todavía no se había recuperado. El impacto la

mareó y estaba girando su cuello una y otra vez.

—Dejaremos en paz a Yurika por un rato. Así que, ¿para qué vinieron aquí?

Sanae estaba menospreciando a Yurika al igual que Koutaro, pero cuando escuchó lo que dijo, dio un

aplauso con sus manos.

—Cierto, cierto. ¡Koutarou, apresúrate en llegar a casa hoy, compré chocolate, así que vamos a

comerlos juntos!

—Ya veo, entonces eso es lo que buscabas.

—¡Sí!

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Ya que Sanae era un fantasma, no podía comer chocolate por su cuenta, así que necesitaba la ayuda

de Koutarou.

—Yurika, ¿tú también?

—C-Chocolate… compré un poco también…

Yurika todavía parecía estar mareada, pero buscó en su bolsillo y sacó un chocolate. Al ver el

chocolate, Koutarou dejó salir algunas palabras sin pensar.

—…Es muy pequeño.

—No digas eso. Yurika iba a comprar uno más grande al principio, pero entonces encontró un nuevo

sabor de tallarines instantáneos. Es por eso que este era todo el chocolate que tenía.

Los nuevos tallarines de Kanto con sabor a algas en salsa de soja, costaban 78 yenes por paquete y

Yurika tenía un total de 100 yenes. Iba a comprar el ramen y dos chocolates de 10 yenes. Sin

embargo, el destino trabajó en su contra. Con el IVA añadido, el total fue de 103 yenes, se pasa para

comprar dos chocolates.

Como resultado, Yurika sólo fue capaz de comprar un solo chocolate de 10 yenes.

—El Día de San Valentín simplemente debería desaparecer.

—Debió haber sido difícil para ti, Yurika… Lo sé. Entiendo cómo debes sentirte…

Tras recibir el chocolate de Yurika, los ojos de Koutarou comenzaron a lagrimear.

Yurika sólo compro un chocolate y ya que costó 10 yenes, probablemente no se lo pudo dar al chico

que le gusta. Así que me lo dio a mí como un chocolate de amistad. Pobre chica…

Así fue cómo Koutarou interpretó la situación en la que estaba Yurika y tomó su mano y asintió varias

veces.

—Yurika, comeré tu chocolate con gran cuidado…

—S-Shatomi-saaaaan… Uh, Uhh~.

Nijino Yurika, una estudiante de preparatoria de primer año.

Y así, terminó cruelmente su Día de San Valentín.

—Está bien, te veo luego, Koutarou. Asegúrate de llegar rápido a casa, ¿de acuerdo?

Con el invierno estando tan frío, planeaba esperarlo en la calidez de su habitación.

—Lo sé. Tengan cuidado de regreso a casa.

151

—¡Sí! Ven, vámonos, Yurika.

—Uuuhhhh.

Sanae sacó a rastras a Yurika de la azotea. No estaba segura si ella estaba llorando o si todavía

estaba mareada.

—No tienes que llorar tanto. Cuando lleguemos a casa, te daré la mitad de mi chocolate.

—¿¡En serio!?

—…De hecho, mejor un cuarto.

—¿¡Eeeehh!? ¡¡Por favor dame la mitad!! ¡¡Me dijiste que lo harías!!

Mientras Koutarou veía a Yurika perseguir a Sanae, comenzó a preocuparse por el futuro de ella.

—…Yurika, ¿realmente estás bien con eso? ¿Estás bien con no arreglar tu vida…?

—Si eso es lo que sientes, entonces simplemente puedes velar por ella tú mismo. Creo que serías

perfecto como guardián de Yurika.

—¿¡Yo!?… Espera, ¿qué estás haciendo, Kiriha-san?

—Oh, sólo pasando el rato.

Después de ver irse a Sanae y Yurika, Koutarou notó el brazo de Kiriha alrededor del suyo. Con sus

brazos entrelazados, parecían una pareja mientras Kiriha presionaba su cuerpo contra el brazo de

Koutarou y sonreía con felicidad.

—Hice un chocolate de amor verdadero, pero por desgracia, no pude encontrar a la persona a la que

quería dárselo. Así que me gustaría que sirvieras como un sustituto.

—Ya veo, es por eso que estás haciendo esto.

—Es correcto.

Kiriha tomó del brazo a Koutarou y acercó su cara a su hombro. Al hacer eso, sus abundantes pechos

se presionaron contra su brazo, pero por extraño que parezca, Koutarou no sintió tanto pánico como

lo habría hecho en el pasado. Lo más probable es que era debido a la relación de confianza que

habían desarrollado en octubre.

—Por favor tómalo, Koutarou.

Kiriha le entregó una caja grande y delgada a Koutarou. La caja era de color café y negro, y había

sido envuelta con papel de colores suaves. No sólo el chocolate de Kiriha tenía un sabor adulto, sino

que también tenía una presentación adulta.

152

—Esto no es propio de ti.

Sin embargo, Koutarou no aceptó el chocolate, sino que lo empujó de vuelta hacia ella.

—¿Qué quieres decir?

—El Día de San Valentín es pasado mañana. Todavía es demasiado pronto para pedirme ser tu

sustituto.

Hoy era 12 de febrero, por lo que Kiriha todavía tenía dos días para encontrar a la persona que

amaba. Así que Koutarou no podía aceptar el chocolate ahora.

—Fufufu, ahora que lo mencionas. Ya que Shizuka iba a hacer un pastel para hoy, estaba convencida

de que hoy era el Día de San Valentín.

—¿La casera va a hacer un pastel?

—Sí, es un pastel de chocolate. Quería comerlo con todos, así que va a hacer uno muy grande.

Prometí que le ayudaría más tarde.

—Ya veo. No puedo esperar, no sé cuántos años han pasados desde la última vez que comí un

pastel casero.

Desde que Koutarou perdió a su madre, no había comido ningún pastel casero, así que estaba feliz

por esta oportunidad.

—¿Qué hay sobre el chocolate casero?

Kiriha le entregó su chocolate a Koutarou una vez más.

—Tampoco sé cuántos años han pasado. Pero no lo recibiré hoy.

—Entonces guárdalo.

—Oye…

—Me ayudarás a buscar mañana y el domingo, ¿cierto?

—…Bueno, supongo que en ese caso está bien.

—Realmente eres un hombre terco.

—Mira quien habla.

—No te equivocas.

Y así, Koutarou finalmente aceptó el chocolate de Kiriha. Con sus manos ahora vacías, Kiriha lo tomó

del brazo y miró a Koutarou con ojos provocativos.

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—Por cierto… ¿puedo ser optimista con respecto al día blanco?

—No le pidas peras al olmo.

Koutarou sonrió irónicamente y dejó caer sus hombros.

—No seas tan frío… ¿no puedes seguir la corriente un poco?

—Definitivamente encontraré a tu primer amor antes de quedar en ruina por seguirte la corriente.

—Esa es la más baja de las excusas para abandonar a una mujer.

—Si no paras ya, incluso un chico pacifico como yo te golpeará.

—Ya estoy bien consciente de que no eres la clase de hombre que haría eso.

—En serio, realmente tienes una personalidad problemática.

—Es por eso que te quiero.

—Jah…

Y así, su juego de los dos pretendiendo ser una pareja, continuó. Kiriha no había prometido ayudar a

Shizuka hasta un poco más tarde.

Parte 2

Con el flujo constante de visitantes de Koutarou, Kenji y los demás chicos habían perdido por

completo su oportunidad de salir. Ahora ya no tenía sentido ir y decirle que había caído en la broma.

En realidad, Koutarou ya tenía cuatro chocolates y su broma fue un fracaso masivo.

…¿Puede que, yo sólo sea un payaso…?

Kenji veía de manera inexpresiva cómo el viento agitaba el letrero en su mano y cómo hacía un

sonido seco. Ahora mismo, él quería reír en armonía con ese sonido.

—¡Maldito seas, Satomi!

—¡Deja de bromear, Koutarou! ¿¡Qué quieres decir con que eres como nosotros y que sólo recibirías

uno o dos chocolates!?

—¡¡Estás recibiendo chocolates de amor verdadero a diestra y siniestra!!

—¡¡Tú eres el verdadero traidor, Satomiiiiii!!

154

Sin embargo, los chicos no podían simplemente reírse como Kenji. Esperaron a que Kiriha se fuera

antes de salir de repente desde atrás del tanque de agua.

—¡¡A las armas!! ¡¡Nuestro objetivo es Satomi Koutarou!!

—¡¡Ooooooohhhh!!

Hoy, gracias a la traición de su líder carismático, la alianza de chicos impopulares fue disuelta.

Parte 3

Habiendo perdido el conocimiento, Koutarou volvió en sí cuando el sol estaba comenzando a

ocultarse.

Ouch, eso duele…

Lo que lo había despertado era el dolor de las heridas que había recibido por ser apaleado por los

miembros de la alianza de chicos impopulares. Si no fuera por eso, habría estado inconsciente por

un poco más tiempo.

También había uno, no, dos motivos más que lo habían ayudado a despertar.

—¿¡Koutarou está bien!? ¿¡Se pondrá bien!? ¡No morirá, ¿verdad?!

—Sí, está bien. Parece que se contuvieron cuando lo golpearon.

—Ya, ya veo… qué tonto… él de seguro podría derrotar con facilidad a esos tipos. ¿Por qué no dio

pelea…?

—Ese es el tipo de persona que es. Así es como es nuestro Satomi-sama.

—¡Ya lo sé! ¡Sólo necesitaba reprocharle!

—Si no le gusta, entonces debería estar a su lado.

—¡Lo haré! ¡Lo protegeré!

—Aunque nunca he oído hablar de una princesa que proteja a su caballero.

—¡¡Simplemente haré lo que quiera!! ¿¡Me equivoco!?

—Como desee, mi princesa.

Lo que ayudó a Koutarou a despertar fueron las dos voces cercanas y tras escucharlas después de

despertar por el dolor, la mente de Koutarou se aclaró.

155

¿Son Theia… y Ruth-san?

En el momento en que pudo recordar a quiénes pertenecían esas voces, notó en dónde se

encontraba. En este instante, estaba acostado en algo plano de madera, y tenía como almohada a

algo cálido y suave. Incluso con los ojos cerrados, podía decir que su entorno estaba oscuro, pero

curiosamente no sentía frío. Podría haber sido gracias a las dos presencias cercanas.

—Mm, mmm…

Koutarou abrió los ojos y parpadeó un par de veces. Ya que el día estaba cerca de su fin, no estaba

particularmente luminoso. Pero lo hizo para aclarar su mente.

—Parece que ha despertado.

—Y-Ya veo.

Después de abrir los ojos, Koutarou vio la cara de Ruth frente a él. También pudo ver a Theia parada

un poco detrás de ella. Ella estaba volteada hacia un lado y no estaba viendo a Koutarou. Estaba

mirando la puesta del sol.

—Hola, Ruth-san. Y Theia.

Koutarou miró alrededor mientras decía sus saludos. Estaba en la azotea de la escuela, yaciendo en

una banca. La almohada cálida y suave que había sentido era el regazo de Ruth. Después de

confirmar su entorno, miró de vuelta a Ruth y Theia.

—Me alegra de que esté bien, Satomi-sama.

—Realmente te ves feo.

Ruth estaba sonriendo, pero Theia estaba de mal humor. Tanto sus gestos como sus palabras eran lo

opuesto.

—No tengo nada que decir… ahora arriba.

Koutarou sonrió irónicamente y se levantó.

—Owowow.

Sus heridas comenzaron a doler de inmediato. Sus lesiones de la batalla de ayer todavía no habían

sanado y por reflejo mostró una expresión de dolor.

—¡T-Tonto! ¡No te levantes! ¡Tus heridas te duelen, ¿cierto?!

Theia, quien había estado enojada, rápidamente extendió sus manos hacia Koutarou. Agarró sus

hombros y lo recostó. Parecía muy preocupada y su mal humor de antes ya no se podía ver.

156

—Estoy bien, Theia. No necesitas preocuparte tanto.

—¡N-No estoy preocupada! ¡Sólo estoy sorprendida!

Theia finalmente notó lo que estaba haciendo cuando Koutarou lo señaló. Entonces quitó rápido sus

manos y mostró una expresión enojada una vez más.

—¿Por qué te sonrojas?

—¡C-Cállate, no me estoy sonrojando!

Alterada, la voz de Theia titubeó. Al escuchar su voz, Ruth le dio una mano a Theia.

—Preguntaré de nuevo, ¿pero cómo se siente, Satomi-sama?

—¿Eh? Ah, creo que estoy bien. Perdón por hacerlas preocupar.

—Uf…

Gracias a la pregunta de Ruth, la atención de Koutarou cambió y Theia dejó escapar un suspiro de

alivio.

¿Por qué estoy alterada…? Esto es lo mismo de siempre…

Theia se repitió eso a sí misma, pero no pudo tranquilizarse.

—Bueno, entonces vayamos a casa antes de que haga frío. Después de todo, el sol se está

ocultando.

Completamente inconsciente de los sentimientos de Theia, Koutarou se levantó con lentitud. Dolían

los lugares en donde había sido golpeado, pero no hasta el punto en el que no se podía mover.

Congelarse en la azotea era un problema más grande que eso.

—¡Ah, e-espera!

Sin embargo, Theia sujetó el dobladillo de la ropa de Koutarou cuando lo vio moverse.

—¿Theia?

Koutarou se detuvo y vio a Theia. Y tras ser mirada por él, su cara se puso roja al instante.

—¿Qué pasa?

—Ah, u-umm… eh…

Theia movió su boca, pero no pudo decir nada. Al final, agachó la cabeza y se volvió hacia Ruth en

busca de ayuda.

157

—Ruth, por favor… no puedo seguir más l-lejos que esto…

—Sí, Su Alteza.

Ruth le asintió a Theia, se levantó, miró hacia Koutarou y sonrió. A diferencia de Theia, Ruth era la de

siempre.

—En realidad, Satomi-sama, vinimos a darle un chocolate.

—¿¡Chocolate!? ¿¡Lo hiciste tú, Ruth-san!? ¿¡Es en serio!?

Tras escuchar que recibiría un chocolate de parte de Ruth, se olvidó de su resentimiento de haber

sido golpeado y se inclinó hacia Ruth inconscientemente.

Koutarou…

Al ver a Koutarou así, la expresión de Theia se iluminó un poco. Sin embargo, rápidamente ocultó eso

y lo miró con una expresión enojada.

—Koutarou, ¿estás feliz de que recibirás un chocolate de Ruth?

—Sí, por supuesto.

Koutarou le respondió a Theia y asintió como si fuera una respuesta obvia. Estaba feliz de recibir un

chocolate de Ruth.

—Ruth es una extraterrestre, ¿sabes? ¿Estás bien con eso?

Theia continuó cuestionando a Koutarou, era como si estuviera confirmando uno por uno los

sentimientos de Koutarou.

—¿Qué se supone que significa eso?

¿No le importaba que Ruth fuera una extraterrestre? Koutarou entendía lo que significaban sus

palabras, pero no podía entender las intenciones detrás de la pregunta.

—Ruth es una extraterrestre y una noble, incluso si su chocolate fuera de amor verdadero y se

volvieran una pareja, podría ser difícil tener una familia… es lo que quiero decir.

—Ah, así que eso es a lo que te refieres.

Tras entender la pregunta, Koutarou la examinó detenidamente.

Debido a su posición y a que no podemos llevarnos aún mejor de lo que ya nos llevamos, ¿aún

estaría feliz de recibir el chocolate? ¿Eso es lo que quiere decir? Entonces…

Afortunadamente, Koutarou pensó en una respuesta de inmediato.

158

—Estaría feliz si fuera un chocolate de amor verdadero, incluso si es de parte de una extraterrestre,

un monstruo, un robot o lo que sea.

Más precisamente, ella obtuvo una respuesta para su pregunta respecto al futuro.

Koutarou estaba feliz cuando recibió la insignia de rango de parte de Charl. Lo mismo ocurrió cuando

Alaya le confió a Signaltine. Sin importar quién fuera la otra persona, estaba feliz cuando la gente le

daba algo de confianza o gratitud.

Es por eso que su respuesta era la misma esta vez.

—… ¿Eh? ¿E-En serio…?

Theia estaba perpleja por la respuesta de Koutarou. Y mientras lo estaba, comenzó a poner

expectativas en él.

¿No le importará incluso si es una extraterrestre…? ¿Puedes estar feliz incluso si se trata de Ruth y

de mí…?

Theia quería saber las verdaderas intenciones de Koutarou. Podría haber sido una respuesta obvia

para él, pero era más importante que nada.

—¿Qué quieres decir con “en serio”…? Theia, eres la que me lo dijo.

Koutarou puso su mano en su cadera y sonrió irónicamente.

—¿Eh? ¿Q-Qué es lo que dije?

—Que lo que es importante no es la espada misma.

—Qué---

En el momento en que escuchó la respuesta de Koutarou, Theia se sintió avergonzada. Se dio cuenta

de que había estado tan obsesionada con lo de que ella era una extraterrestre, que había pasado por

alto lo más importante.

—Esto es lo mismo. No me importa tu cuerpo o de dónde seas. ¡Sería un desperdicio de chocolate,

así que dame diez o veinte porciones!

—Koutarou…

Las palabras de Koutarou se esparcieron por el pecho de Theia. Y al final, se convirtieron en

esperanza que iluminó las nubes oscuras alrededor del corazón de Theia.

Es cierto, ¿por qué estaba tan preocupada? Fui yo la que dijo que Koutarou era un verdadero

caballero…

159

Theia estaba tan obsesionada con lo de que era una extraterrestre y que vivían en planetas

diferentes, que se había perdido a sí misma. Debería haber confiado más en sus sentimientos. Debió

haber confiado en que podría hacer feliz a Koutarou después de darle todos sus sentimientos.

—Si hubiera un problema, sería…

—¿Sería?

—Si ese chocolate es amargo o no.

Cuando escuchó esas palabras, comenzaron a fluir grandes lágrimas desde los ojos de Theia. Y sin

siquiera tratar de limpiarlas, le sonrió a Koutarou.

—Entonces no necesitas preocuparte. Todo es chocolate con leche. No sentirás nada amargo…

Koutarou, por favor vive con nosotras… Prometo que si me elijes a mí y a Ruth, definitivamente te

prepararemos un chocolate muy dulce…

Theia creía que había un futuro en donde pudieran ser todos felices. E incluso si no lo había, estaba

determinada a hacer uno ella misma. Theia ya no dudaría más, trabajaría en ese futuro con todas sus

fuerzas.

—Su Alteza…

En ese instante, Ruth pudo sentir el cambio en los sentimientos de Theia. Ese era el primer paso

hacia el ideal que Ruth se esmeraba en alcanzar. Era el momento en donde todo comenzaba…

Su Alteza, así que se ha decidido… eso es. Ahora todo seguramente saldrá bien. Y eso es debido a

que Satomi-sama dijo que había sido feliz durante estos últimos diez meses…

Ruth tembló de alegría y ahora parecía como si estuviera a punto de llorar en cualquier momento. Sin

embargo, contuvo sus sentimientos, ya que creía que era mejor sonreír ahora.

—Theia, ¿por qué estás llorando?

—No es nada, sólo estaba desechando la debilidad de mi corazón. Estoy bien ahora.

Al final, Theia limpió sus lágrimas. Y sus ojos comenzaron a brillar. Sus ojos ya no daban la impresión

de estar preocupada o de estar sufriendo. Había eliminado sus dudas y su ansiedad. Dejando ahora

sus normales y poderosos ojos azules claros.

¿Theia…?

Sin embargo, hubo un gran cambio, el cual fue el sentimiento nuevo residiendo en sus ojos y en cómo

había cambiado enormemente la atmósfera alrededor de ellos. Koutarou fue incapaz de apartar la

vista de esos ojos.

160

—Ruth, dame el chocolate.

—Sí, Su Alteza.

Ruth sacó de su mochila un paquete pequeño con envoltura y se lo dio a Theia. Entonces Theia

removió la envoltura, revelando una caja transparente.

— Esta es… ¿Sagnaltine?

—Así es. Ruth y yo la hicimos.

Dentro de la caja transparente, estaba una espada hecha de chocolate. Algunas de las partes

detalladas habían sido simplificadas, pero reprodujeron bien el diseño de la espada.

—¿Tú también?

—Sí.

Al escuchar que Theia había hecho el chocolate junto con Ruth, Koutarou fue abrumado por un

sentimiento misterioso.

¿Qué es esto…? Fue lo mismo durante el viaje de esquí, pero esto es más diferente…

Una calidez se extendió por su pecho. Y aunque era agradable, se sentía tan fuerte que quería

proteger este sentimiento. Era una sensación de seguridad que sentiría con sus padres. La sensación

de deber querer proteger a un niño pequeño. Los dos sentimientos se entrelazaron y crearon una

emoción compleja.

—Satomi-sama. Sólo hemos hecho esta espada de chocolate, no hay nada más.

—Hemos puesto nuestros sentimientos en este chocolate… ¿Lo aceptarías?

—Sí… gracias.

Koutarou extendió sus manos como si estuviera siendo atraído. Para él, fue muy difícil desobedecer a

Theia en este momento.

—Gracias por todo, Satomi-sama.

—Y si es posible, queremos que sigas ayudándonos en el futuro.

—Eso es un hecho.

Koutarou asintió firmemente después de recibir la caja de Theia.

—Un hecho, ¿verdad?

Theia entrecerró los ojos y ladeó la cabeza ligeramente. Esa expresión era más dulce de lo normal.



—Sí. ¿Es tan extraño?

—Claro que es extraño… si esa es tu respuesta, no sé por qué hemos discutido todo este tiempo.

Fufufu.

Theia se rio con una voz suave y Koutarou sintió que su risa era muy agradable. A pesar de que hace

diez meses ellos comenzaban a pelar justo cuando él escuchaba esa voz.

—Pero no te dejaré ganar de inmediato.

—Entiendo. Tampoco quiero que Kiriha caiga en algún peligro.

—…Pensando en ello con tranquilidad, tienes razón en que sea extraño, Theia.

—¿Verdad?

Koutarou y Theia se rieron juntos, ambos se veían muy felices. Era bastante raro ver juntos de esa

manera a una invasora y a su víctima. Pero para ellos, así era su vida cotidiana y así también debería

ser a diario a partir de ahora.

Sus risas continuaron por un poco más de tiempo. Ruth vio a su ama, a quien adoraba, y al caballero

legendario por el que no tenía nada más que esperanzas. Teniendo justo frente a ella al milagro que

había deseado que ocurriera, quedó satisfecha.

Y una vez que las risas disminuyeron, Ruth finalmente habló.

—Su Alteza, Satomi-sama, vayamos a casa. Está empezando a hacer frío.

La única preocupación que Ruth tenía ahora era su salud.

—Es verdad. Vayámonos antes de que pesquemos un resfriado.

—Tengo hambre.

—Una vez que lleguemos a casa, el pastel de chocolate de Shizuka-sama puede que esté listo.

—Es cierto, casi lo olvido.

Los dos estuvieron de acuerdo con la sugerencia de Ruth y los tres se dirigieron hacia la entrada de

la azotea.

Ruth, quien estaba al frente, abrió la puerta de metal y entró al edificio escolar. Theia la siguió, sin

embargo, antes de que pasara por la puerta, se detuvo y se volteó hacia Koutarou.

—Es verdad, Koutarou, déjame decirte algo más que es extraño.

163

Al darse la vuelta, el cabello dorado de Theia giró rápidamente y brilló de un color rojo ardiente, como

si fuera bañado por la luz del sol ocultándose. Y al mismo tiempo, la expresión de Theia brillaba de

igual manera.

—¿Mm? ¿Qué?

Koutarou se detuvo y los dos estaban tan cerca, que podían sentir la respiración del otro.

—De hecho… es sobre ese chocolate.

Theia extendió su mano y tocó la caja transparente que Koutarou sostenía.

—¿Qué hay con eso?

—Sí. Verás, este chocolate es sin duda…

Theia levantó la vista hacia Koutarou y mostró una sonrisa traviesa.

—…un chocolate de amor verdadero.

Theia dijo esas palabras como si no fueran nada, pero Koutarou no pudo hacer lo mismo cuando las

escuchó.

—… ¿Eh?

En el instante en que esas palabras llegaron a los oídos de Koutarou, fue incapaz de pensar. Era

como si alguien apagara su cerebro.

—Eso es todo lo que quería decir. Brrr, ahora démonos prisa para ir a casa, Koutarou.

Al haber dicho lo que quería, Theia hizo una sonrisa satisfecha y dejó atrás a Koutarou y entró al

edificio escolar.

—… ¿Eh?

Aún después de ser dejado solo, Koutarou se quedó quieto en la azotea durante un rato más.

164

Parte 4

Shizuka estaba preparando el pastel de chocolate en su habitación, la habitación 206, pero se detuvo

por el momento ya que la masa había sido puesta en el horno. Dado que el plan era comer el pastel

después de cenar, era más conveniente demorar el trabajo hasta que todos terminaran de comer.

Sanae y Yurika todavía estaban presionadas contra el horno cuando Kiriha salió de la habitación de

Shizuka y se dirigió sola a la habitación 106. Kiriha planeaba usar su tiempo libre antes de la cena

para revisar la ropa de Koutarou. Ella parcharía los agujeros y le daría vuelta a las partes

deshilachadas. Ya que Koutarou era muy activo, era importante verificar su ropa con regularidad.

—Ahora que lo pienso, no he abierto este cajón…

Al haber abierto el armario, Kiriha sacó el cajón inferior. El armario tenía varios cajones y en los de

arriba estaba la ropa de verano y en los de abajo la de invierno, por lo que la ropa se hacía más

gruesa en cuanto más bajaras. Como resultado, Kiriha no había revisado el cajón de abajo hasta que

realmente hizo mucho frío como hoy.

—Es la ropa usada durante momentos más inactivos, pero le echaré un vistazo.

Kiriha sacó la ropa del cajón, una por una. Después de sacar todo, regresaría todo lo que luciera

normal. Ese era su procedimiento estándar.

—¿Oh?

Después de que Kiriha sacara toda la ropa, notó una bolsa de papel en el fondo del cajón.

—Basada en cómo se siente, esto también tiene ropa…

Kiriha tomó la bolsa de papel y miró su interior.

Dentro de ella había varios tipos de cosas, no sólo ropa. Había un suéter a medio tejer, un cuchillo

que parecía anticuado pero bien diseñado, una placa de madera con adornos de lana en ella y más.

Ninguna de las cosas de ahí parecía tener algo en común.

—Oh no… Esto es algo que no debería haber abierto. Lo siento, Koutarou.

Al ver esas cosas, Kiriha se dio cuenta de que eran recuerdos y decidió regresarlas sin tocar nada, a

la parte trasera del cajón.

Sin embargo, cuando estaba a punto de cerrar la bolsa, algo llamó su atención.

—¿¡E-Esto es!?

Era un collar antiguo. El collar tenía joyas pulidas y colmillos ensartados por un cordel colorido. Era

más anticuado que los accesorios modernos.

165

—¿¡Qué!? ¿¡C-Cómo!?

Al principio, Kiriha pensó que el collar era sólo una ilusión. Sin embargo, sin importar cuántas veces

parpadeara, el collar no desapareció.

—No estoy viendo cosas…

Kiriha extendió su mano hacia el collar. Sus emociones se elevaron y su mano estaba temblando.

Normalmente ella era tranquila, pero en este momento su corazón se estaba acelerando y su mente

estaba en blanco.

La yema de sus dedos tocó el collar. Y un sentimiento nostálgico fue transmitido a su cabeza. Con

dedos temblorosos, tomó el collar y lo sacó lentamente de la bolsa.

—N-No hay ningún error… este es el recuerdo de mi madre…

Debido a que su mano estaba temblando, las piedras pequeñas y los colmillos del collar chocaron

entre sí e hicieron sonidos leves. Era casi como el sonido de un reloj de bolsillo.

—¿¡Pero, por qué está aquí!? ¡¡Esto es imposible!!

A pesar de que estaba justo frente a ella, aunque estaba agarrándolo, Kiriha no podía creer que ese

collar lo tuviera justo frente a ella. Pero sin importar lo que creyera, el collar estaba ahí. Esa era la

verdad.

—Pero no importa lo mucho que no pueda creerlo… si esto está aquí entonces… eso significaría

que…

Esta verdad apuntaba a algo.

Lo que Kiriha había estado esperando durante todos estos años, finalmente había sucedido.


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