Contrato y Asalto
Parte 1
Sábado, 24 de Abril
Los nombres de Koutarou y Maki se mostraban en una pantalla que indicaba las diez mejores
puntuaciones del día a la salida de una atracción. La atracción era parecida a un juego donde
competían grupos de dos personas entre sí para ver quién mataba más monstruos. Koutarou y Maki
habían ido juntos y consiguieron obtener la máxima puntuación por un gran margen.
—…Ey, Kou. ¿No sientes nada después de ver este resultado?— Kenji dejó caer los hombros de
asombro al ver la pantalla que mostraba con letras brillantes “Koutarou y Maki” en lo más alto de la
lista.
—¿Sentir algo? ¿Qué quieres decir?
—A esto me refiero… siempre eres así…
Kenji colocó su mano en el hombro del confundido Koutarou y perdió las ganas de hablar. Para
Kenji, que una chica femenina ganara por todo lo alto en una atracción como esa parecía como si
estuviese mandándole señales especiales a Koutarou. Pero él no se dio cuenta, o lo había ignorado
intencionadamente.
—Satomi-kun y Aika-san deberían dejarse de rodeos y tener una cita de una vez. Es muy raro que
dos personas puedan estar tan sincronizadas.
—Yo también lo creo. Parece cosa del destino.
Kenji y un grupo de chicas compartían la opinión de que como Koutarou y Maki eran tan compatibles
deberían empezar a salir juntos. Las chicas ya habían estado cotilleando anteriormente sobre la
atmósfera especial que había entre los dos, y la puntuación de la atracción solo sirvió para echar
leña al fuego. Decidieron que ese era el momento para unirlos.
—¿Y tú qué piensas sobre eso, Maki-chan?
—Ya que lo preguntas… umm… yo siempre intento dar el máximo, así que…
La cara de Maki se puso roja. Sus sentimientos ya estaban claros para ella.
—¿Oh? No parece haberlo negado. Oh, tú…
—…
Cuando una de sus compañeras le dio un pequeño golpe con el codo, Maki miró a Koutarou por
instinto. Sus ojos se encontraron con los de él.
—…Umm… Yo…
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—S-sí…
Al principio Koutarou tenía una mirada perpleja, pero cuando vio los ojos de Maki su expresión
cambió con una sonrisa.
Ciertamente tiene algo distinto comparado con las otras chicas…
Siempre que miraba a Maki tenía un sentimiento misterioso. Se trataba de un sentido del deber que
le obligaba a protegerla. A la vez tenía la certeza de que valoraba las mismas cosas que él.
Koutarou no sabía qué era lo que le hacía sentirse de ese modo, pero esas emociones estaban lejos
de ser indeseadas. Podía tratarse de lo mismo que sentía por las invasoras; el hecho de sentir esto
solo por una compañera de clase lo dejaba confundido.
Solo es una compañera como otra cualquiera, ¿pero podría ser porque compartimos un secreto…?
La única razón que se le ocurría era cuando salvó su vida en la montaña. Tenía una vaga sensación
de que ese podría ser el motivo.
—¡No voy a aceptar esto! ¡Aika-san no puede salir con Satomi!
—¡Sí! ¡El que traicionó a la alianza de los chicos marginados no debe encontrar la felicidad!
Pero eso fue todo el tiempo que Koutarou y Maki pudieron mirarse. El descontento entre los chicos
del grupo explotó y acabaron con el dulce ambiente que se había formado entre los dos.
—¡Yo soy la media naranja de Maki! ¡Dejad de soltar vuestros chismes inventados, chicas!
—¡Tíos, ¿estáis tontos?! ¡Aceptad esa puntuación como una realidad!
—¡No, es un error! ¡Ni que una cosa digital como esa pudiera medir los lazos del destino!
—¡Lo que dices es un buen argumento, pero ahora solo pareces un idiota!
La discusión se volvió más intensa, dejando aparte a las dos personas en cuestión. Koutarou se
sentía ignorado, cosa que empezó a encontrar más y más divertida hasta que se puso a reír.
—Jaja.
—Fufufu.
Mientras reía se unió a él otra voz más. Cuando miró en esa dirección pudo ver a Maki riéndose.
Sus ojos se encontraron con los suyos y fue en ese momento cuando Koutarou se convenció de que
ella sentía lo mismo que él.
¿Qué es esto? Realmente…
Era un sentimiento misterioso. La cuestión era que se sentía cómodo con Maki, y por eso pudo
reconocer que era una persona importante para él.
Entonces se pudo escuchar un zumbido sordo. Maki había recibido un mensaje en su teléfono.
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Parte 2
El mensaje que había recibido era muy corto. El asunto decía “Comenzando la acción” y no había
texto. El mensaje se había enviado de acuerdo con una decisión previa, por lo que Maki sabía de
qué se trataba solo con leer esas palabras.
Así que ya ha empezado…
El mensaje indicaba que las aliadas de Maki estaban en acción. El trabajo de Maki consistía en
mantener a Koutarou en el parque de atracciones hasta que sus aliadas hubieran terminado su
tarea. Distraer a Koutarou, que era considerado como el oponente más fuerte, y alejarlo de la acción
era su trabajo. Y Maki lo hacía con convencimiento, ya que no quería que Koutarou se viera
involucrado en ninguna batalla. No solo estaba preocupada de que perdiera la vida, sino que
tampoco quería que sufriera daños al ser expuesto a la maldad de sus enemigos.
Pero… ¿realmente esto es lo correcto?
Sin embargo, Maki no estaba del todo satisfecha. Sentía que estaba traicionando a Koutarou de
alguna manera. Si él se daba cuenta de lo que estaba ocurriendo, seguramente intentaría resolverlo.
Pero a pesar de saberlo, Maki no podía contarle la verdad; lo hacía para proteger a Koutarou, pero
iba en contra de sus deseos. Debido a esto no pudo aceptar por completo lo que estaba haciendo.
No sé qué es lo que está bien y lo que está mal… ¿Se debe eso también al contrato?
Lo que le molestaba aún más era el contrato que había entre ellos. Como tenían una conexión
mental a causa del contrato, Maki tendía a dar prioridad a las ideas de Koutarou. Aunque priorizaba
su seguridad, existía una posibilidad de que el contrato diera más importancia a las ideas de
Koutarou y las implantara en su propia mente.
Todas estas circunstancias confundían a Maki. Por eso se quedó mirando la pantalla de su teléfono.
Mientras lo hacía pudo oír el sonido de un teléfono vibrando otra vez, pero en esta ocasión no le
pertenecía a ella, sino a Koutarou.
Lo que estaba vibrando en realidad no era un teléfono; se trataba del brazalete que llevaba Koutarou
en su muñeca derecha. Koutarou se colocó el teléfono en la oreja y al mismo tiempo ordenó al
brazalete que contestara a la llamada. Haciendo esto podía utilizar el brazalete sin que las personas
de su alrededor sospecharan nada.
—¿Qué pasa, Clan?
Como Koutarou había obtenido el brazalete de Clan, ella era la única que podía contactar con él a
través del artilugio. Cualquier otro le habría llamado a su teléfono como de costumbre. Así que
Koutarou no tenía la necesidad de comprobar quién estaba llamando.
—¡¿Estás a salvo, Veltlion?!
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La voz pertenecía a Clan, como esperaba. Pero en esta ocasión, la voz que salía del brazalete era
más alta de lo normal. Sorprendió tanto a Koutarou que casi tira su teléfono al suelo.
—¡¿Q-qué ocurre ahora de repente?!
—¡¡Solo responde!! ¡¿Estás a salvo?!
—S-sí… así es. Aquí no hay nada más que paz y tranquilidad.
Koutarou miró a su alrededor antes de responder. El parque de atracciones era un lugar pacífico. Si
había algún incidente digno de contar sería el de sus compañeros discutiendo.
—¡¿Significa eso que el problema está en otro lugar?!
—¿Qué quieres decir? ¿Qué ha pasado?
—¡Acabo de recibir una señal de rescate de Pardomshiha a través de las ondas gravitacionales!
¡Simplemente asumí que se encontraba contigo y por eso he llamado!
—¡Así que es por eso!
Koutarou se imaginó lo que podía haber pasado y dio la espalda a sus compañeros para transmitir a
Clan unas instrucciones en voz baja.
—…Clan, por favor confirma el paradero y la situación de cada una. Ruth-san no te habría mandado
una señal de rescate a menos que estuviera ocurriendo algo grave.
Ruth perdonó a Clan y empezó a creer en ella, pero Theia aún no se había reconciliado, por eso
Ruth no solía contactar con Clan. De modo que si ella ahora le estaba pidiendo ayuda era porque
debía haber ocurrido algo grave.
—Yo también lo creo. Ya he enviado un dron de vigilancia. Te diré qué está ocurriendo en cuanto lo
averigüe.
—…Gracias, Clan.
—No hay por qué agradecerlo. Maestro y sirviente siempre se ayudan entre sí, ¿no?
—…Es posible.
Koutarou asintió al escuchar las palabras de Clan y se dio cuenta de que sus sentimientos
cambiaron.
Creo que no sería tan malo ser el sirviente de Clan…
Un maestro y sus sirviente siempre se ayudaban mutuamente. Al escuchar eso, Koutarou no sintió
nada fuera de lugar. Ya no volvería a sentir resistencia a lo que Clan decía, ya que ella estaba
comenzando a mostrar de forma adecuada su naturaleza de princesa.
—¡B-bueno, ya es suficiente! Veltlion, por favor ve a esta posición. ¡Te enviaré allí tu armadura!
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Apareció un holograma del mapa del parque de atracciones frente a él cuando Clan le dio las
instrucciones. Había un punto rojo parpadeando en un callejón cercano a un almacén a solo unas
manzanas del parque.
Ahora Clan tenía permiso para utilizar los sistemas del Caballero Azul. Gracias a ello pudo enviar a
Koutarou su armadura, y el lugar más cercano que no atraería la atención de nadie era ese callejón.
—…Entendido, iré enseguida.
Koutarou memorizó la localización del marcador antes de terminar la comunicación. Entonces se
dispuso a realizar su tarea.
Se imaginaba que se trataba de una emergencia, por lo que desgraciadamente este era el final de
su fin de semana de diversión.
Parte 3
Koutarou explicó a sus amigos que se había presentado un problema urgente y que tenía que irse.
Después de pedir disculpas salió corriendo del parque de atracciones y se dirigió al callejón que
Clan le había indicado. Como iba en dirección opuesta de la estación de donde habían venido, a
primera vista parecía que estaba dando un rodeo, pero en realidad ese era el camino más rápido
para llegar a Kitsushouharukaze.
Regresar utilizando el tren le tomaría varios minutos, incluyendo el tiempo que tardaría en llegar
hasta la estación, pero como se trataba de una emergencia no podía disponer de tanto tiempo. Por
eso Koutarou iba a recoger la armadura del Caballero Azul e ir volando. Sería capaz de llegar a la
ciudad en solo unos minutos si empleaba la máxima potencia de los propulsores.
—¡Veltlion, hay dos lugares en Harukaze donde no puedo detectar radiación electromagnética!
—¡¿Dónde?!
—¡Tu bloque de apartamentos y un área en desarrollo de las afueras!
—¡Examina en detalle esas zonas!
Mientras corría por la zona desierta del almacén, Koutarou continuó con la llamada de Clan. Ella le
estaba enviando información en cuanto la conseguía. Gracias a eso Koutarou pudo hacerse una
idea de la situación en que se encontraban las invasoras.
Solo Yurika y yo hemos salido hoy fuera. ¿Por tanto Yurika está en los suburbios? Eso queda cerca
del hospital… Las otras cinco probablemente se encuentran en la Casa Corona… ¿Habrá atacado
alguien el apartamento esperando a que Yurika y yo estuviésemos fuera? ¿Nos conocen? ¿Pero por
qué ir a por Yurika? Ella solo es una cosplayer. No, ¿pudiera ser que saben que Yurika ahora puede
usar magia?
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A medida que iba llegando la información empezó a plantearse muchas preguntas; su nerviosismo
aumentaba por cada una nueva que tenía. Koutarou sentía que debía darse prisa, ya que las
invasoras se encontraban en una situación de peligro, incluso a pesar de que sabía que ellas no se
dejarían vencer fácilmente. Se habían vuelto muy importantes para él.
—¡Te enviaré la armadura ahora mismo! ¡Cuando llegue, actívala omitiendo el test de arranque!
¡Úsala utilizando la configuración individual de Layous Fatra Veltlion, versión 38 revisada!
En cuanto Koutarou llegó corriendo al callejón cerca del almacén vio un agujero espacio-temporal de
dos metros de alto. De él apareció lentamente una armadura en posición vertical. Una tonelada de
polvo salió volando del callejón cuando apareció por completo. El color azul de la armadura parecía
estar brillando en comparación con la oscuridad del callejón.
Después de haber sido transferida con éxito, la armadura detectó la proximidad de Koutarou y se
abrió por delante. Estaba completamente llena de tecnología moderna, en contraste con su
apariencia clásica. Se trataba de una obra maestra de la ciencia avanzada que había salvado la vida
de Koutarou muchas veces en el pasado.
—¡Muy bien!
Koutarou aceleró su marcha al ver la armadura esperándolo. Pensaba que si no se daba más prisa
no podría llegar hasta las chicas a tiempo.
Solo quedaban unos metros para llegar a la armadura.
Y entonces ocurrió algo muy extraño.
—…Activar contrato. Activar Salvaguardia, utilizando el artículo excepcional de preservar la vida.
Hacer que Satomi-kun no pueda correr.
—¡¿Q-qué?!
La voz familiar de una chica se escuchó por todo el callejón. Y en el mismo momento, la mitad
inferior del cuerpo de Koutarou dejó de moverse. Como resultado Koutarou terminó detenido justo
enfrente de la armadura.
—¡¿No puedo mover las piernas?! ¡¿Qué está pasando?!
Koutarou se esforzó al máximo para intentar mover las piernas, sin embargo no se movieron en
absoluto. Era como si hubiera echado raíces en el suelo. Era distinto a que alguien le hubiera parado
por la fuerza, sentía como si las órdenes que Koutarou enviaba a su cuerpo no se estuvieran
transmitiendo.
—…He activado el contrato que hay entre nosotros, Satomi-kun. Si es para protegerte, el contrato te
retendrá sin posibilidad de evitarlo.
Apareció una chica delante de él. Era una de sus compañeras, y llevaba un vestido azul añil. Se
trataba de Aika Maki, con quien había estado pasándolo bien en el parque de atracciones hacía solo
un momento.
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—¡¿Aika-san?! ¡¿Tú eres la que ha hecho esto?!
Koutarou no sabía que estaba ocurriendo. No sabía por qué sus piernas habían dejado de moverse
o por qué Maki estaba delante de él. Basándose en su tono pudo suponer que ella era la
responsable, pero no se podía imaginar que una compañera de clase fuera capaz de hacer algo así.
Confundido, Koutarou exigió a Maki una explicación.
—No. Tú eres el que lo ha hecho.
—¡¿Qué?!
Pero la respuesta de Maki solo consiguió confundirlo más.
—Para ser precisos, tu espada lo hizo.
—Mi espada… ¡¿Signaltine?!
Cuando Maki dijo eso comenzó a centrarse en sí mismo. Buscaba el origen de lo que le impedía
moverse.
Ciertamente éste es el poder de Signaltine… ¡¡El poder de su majestad está actuando!!
Entonces Koutarou pudo sentir el poder mágico de la espada. Era el poder que tenía la presencia de
Alaya. Incluso él, que no tenía talento para la magia, pudo asegurarlo.
—¡¿Pero por qué?! ¡¿Por qué Signaltine no me permite moverme?!
Koutarou no podía creer la situación en que se encontraba. El poder que le había concedido Alaya le
estaba privando de libertad. Siempre había creído que Alaya estaba de su lado, pasara lo que
pasara, por lo que éste era un evento impactante.
—…Es porque intentaste salvarme…
Maki habló con calma. Sus ojos estaban aún más apagados que su voz, y se veía muy
tranquilizadora.
—Por eso la espada cumplió tu deseo y creó una unión mágica entre tú y yo.
—¿Una unión mágica…?
—Sí… ¿no lo recuerdas? Atrás en la montaña nevada, cuando tratabas de curar mis heridas,
deberías haber visto algo en aquella luz blanca.
—En la montaña nevada… Ah…
Koutarou podía recordarlo con claridad, incluso ahora. Intentó desesperadamente salvar a Maki en
el interior de una cabaña cubierta por la nieve, utilizando los poderes de la Signaltine. Y en la luz
blanca había visto lo que parecía una chica joven herida por todas partes, temblando de soledad y
de frío.
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—Lo vi… una chica herida y que temblaba…
—Ya veo… en ese momento yo vi a un chico. Un chico que abrazaba un jersey inacabado y que
estaba llorando…
Maki también podía recordarlo perfectamente. En la luz vio a un chico joven cubierto de sangre de
otra persona, abrazando un jersey y tirado en el suelo con una mirada absorta.
—…Entonces yo ya me había rendido. Perdí las ganas de vivir. Probablemente no habría
sobrevivido aunque mis heridas hubieran sido curadas. Por eso la espada trató de darme esperanza,
la esperanza de no estar sola.
—Así que esa chica… eras tú…
La chica, la moribunda Maki, no solo necesitaba que sus heridas fuesen tratadas, sino también la
voluntad para vivir. El origen de esa voluntad era una unión con otra persona. Por eso la Signaltine
mostró a Koutarou la verdadera apariencia de Maki; era para decirle que tenía que salvarla.
—Y tú… me viste…
—También lo necesitabas, ¿verdad? Esperanza para no seguir solo…
—Yo, creo que sí… En algún lugar dentro de mí estaba rechazando a todas las demás…
Después de haber perdido a su madre, Koutarou dejó de intentar formar lazos con los demás. Por
eso él también necesitaba alguien a quien unirse, un lazo tan poderoso que nunca se rompería. Al
igual que en el caso anterior, la espada mostró a Maki el verdadero ser de Koutarou para decirle que
debía ser salvado.
—¡Espera, te rescataré ahora mismo!
—No pasa nada, siempre estaré contigo…
Los dos quisieron abrazarse para hacer entrar en calor sus cuerpos y sus mentes. Tomar la mano
del otro y decirse que ya no estaban solos.
Querían proteger a la débil existencia que se encontraba delante de ellos.
—Por eso tu espada creó una unión mágica entre nosotros, para salvarnos a los dos.
El deseo compartido que tenían hizo salir un nuevo conjuro de la Signaltine.
Un contrato para unir sus corazones, un lazo que nunca sería cortado.
Entonces ambos lo necesitaban, sin importar cómo.
—Una unión mágica… Pero… ¿puede existir eso de verdad…?
—Deberías haberte dado cuenta antes. ¿Nunca te diste cuenta de qué pretendía hacer? ¿Nunca
comprendí qué pretendías hacer? Cuando hice algo malvado ¿por qué no dudaste de mí?
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—Eso…
Efectivamente, Koutarou había pensado eso antes.
Sentía como si Maki hubiera leído su mente en el pasado, durante el día a día y en la batalla. Y
además sabía lo que ella quería que hiciese.
Y… ¿Por qué no dudé de Aika-san…? ¿Qué estaba haciendo en esa montaña nevada? ¿Por qué
podía utilizar libremente el bastón mágico? Incluso ahora… ¿por qué creo en su alocada historia?
Koutarou podía haber intervenido con muchas preguntas, pero no dudó de Maki. En algún lugar de
su corazón confiaba en ella. Por eso aceptó lo que estaba contándole.
—Una unión mágica… un contrato… Has paralizado mis piernas usando el contrato, ¿no es así?
—Sí. Debido a eso nuca podrás ser libre. Por favor, quédate aquí conmigo un tiempo.
La Signaltine era el origen del poder del contrato, y si se trataba de eso, entonces pedir que
apareciese no resolvería su situación. Dicho de otra forma, Koutarou no tenía ningún medio para
liberarse de esta situación.
—¡Veltlion! ¡Tengo imágenes! ¡Theiamillis-san y las demás están luchando en este momento contra
alguien!
Entonces aparecieron dos hologramas junto a la voz asustada de Clan. En uno de ellos se mostraba
el grupo de Theia, y el otro al de Yurika. Se podía ver a los dos grupos peleando.
—¡¿Todas?! Y el enemigo es… ¡Espera, ¿esa es la mujer de hace diez años?!
Koutarou entró en pánico al ver luchar a las chicas. Ambos grupos se encontraban en desventaja y
parecía que iban a ser derrotados. Lo que más preocupó a Koutarou fue la mujer, Maya, con quien
había luchado once años atrás. Sabía perfectamente lo fuerte y peligrosa que era. Si no se daba
prisa en llegar, Yurika y las demás estarán en peligro.
—¡Aika-san, por favor déjame ir ya! ¡Tengo que ir a ayudarlas!
Las chicas del apartamento 106 estaban en peligro. Koutarou suplicó desesperadamente a Maki,
pero ella simplemente negó con la cabeza.
—No puedo. Mi trabajo es no dejarte hacer eso.
—¡¿Qué?! ¡¿Qué quieres decir con eso?!
—Significa lo que acabo de decir. Porque, yo…
Maki paró por un momento y mostró una expresión firme antes de continuar.
—¡Soy tu enemiga! ¡Soy miembro de Darkness Rainbow, el grupo que persigue el poder del
apartamento 106!
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—¡Mientes! ¡No te creo! ¡No es posible que puedas ser mi enemiga!
Koutarou negó lo que había dicho Maki al instante.
Para él, Maki era una compañera de clase con quien se llevaba bien. No podía ser una enemiga, y él
no quería creerlo.
—¡Yo tampoco quiero creerlo! ¡No quiero luchar contra ti! ¡Por eso no puedo dejarte ir, porque si lo
hago tendré que matarte!
—¡No hay por qué luchar aunque me dejes libre, ¿verdad?! ¡¡Simplemente podemos no hacerlo!!
¡¡Tú no eres el tipo de chica que pelearía!!
La chica solitaria que temblaba no tenía razones para luchar. Lo que necesitaba no era luchar y
ganar, sino quedarse apaciblemente junto a alguien.
—¡No puedo! ¡Al final seríamos enemigos! ¡Dejarte ir significaría anular el contrato! ¡Si lo hago no
pensarás que soy importante para ti y yo tampoco pensaré del mismo modo! ¡Solo podremos vernos
el uno al otro como enemigos!
La existencia del contrato puso a Maki entre la espada y la pared.
Clan, que podía atravesar libremente la barrera de las chicas mágicas, había informado a Koutarou
acerca de la batalla antes de lo previsto. Debido a eso, Maki tenía que detener obligatoriamente a
Koutarou, pero su magia no podía ir en contra de los poderes de la Signaltine, que estaban
protegiéndolo. El único método que podía utilizar para detenerlo fue activar el contrato.
Después de hacerlo ya no podría volver a la normalidad durante un tiempo. Si quería liberar a
Koutarou en esta situación tendría que anular el contrato, con el consentimiento de las dos partes.
Pero Maki no podía anularlo. Hacerlo implicaría que la unión mágica desaparecería junto con sus
sentimientos por él, y los de Koutarou por ella. En otras palabras, volverían a ser como cuando eran
enemigos.
—¡No quiero hacerlo! ¡Te quiero, Satomi-kun! ¡Quiero sentir esto por toda mi vida! ¡No quiero volver
a ser la persona que intentó matarte!
Maki estaba llorando.
No quería dejar de ser la persona que era ahora. Al ser salvada por Koutarou había aprendido la
alegría de vivir por primera vez en su vida. Aunque solo fuera una ilusión creada por la magia, ella
estaba preparada a agarrarse a esa ilusión, ya que había pasado toda su vida sola. No podría
soportar que, si volvía a como era antes, intentara matar a Koutarou.
—¡¡Pero si todas mueren ahora te odiaré para siempre!!
—¡¡Estoy dispuesta a aceptarlo!! ¡¡Porque, porque así podré evitar que entres en la batalla!! ¡¡Yo te
seguiré queriendo!!
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Para Maki, anular el contrato era lo mismo que morir.
Anularlo implicaría volver a su antigua forma de ser, viviendo a la corrupción. Significaría que dejaría
ir la luz que había ido reuniendo poco a poco desde que Koutarou le salvó.
Por eso aunque le odiara, aunque solo viviera dentro de una ilusión, no podía anular el contrato.
—¡¡Si mueren te odiaré!! ¡Y después de eso, ¿cómo podré seguir viviendo?! ¡¡Por fin había
entendido el significado de vivir con los demás!!
Si se cumplían sus predicciones Koutarou lo perdería todo.
Él había empezado a rechazar a los demás después de haber perdido a un miembro amado de su
familia, pero si seguía atrapado, las chicas que le habían enseñado que no podía seguir así iban a
perder también la vida. Koutarou seguramente empezaría a odiar a Maki por no dejar que fuera a
salvarlas, y ese odio los separaría. En efecto, Koutarou perdería a todos aquellos que eran cercanos
a él.
Perdería el futuro esperanzador que por fin había encontrado.
—¡No me importa si me odias! ¡Puedes maldecirme si quieres! ¡Pero a pesar de ello, seguiré a tu
lado! ¡Siempre te protegeré para que nunca estés solo!
Maki estaba preparada para resistir el rencor de Koutarou y quedarse a su lado. Prefería arder en el
fuego del odio antes que volver a la oscura frialdad de la soledad.
—¡¡Por favor, Satomi-kun!! ¡¡Déjame seguir siendo la Maki que conoces!!
En el pasado, Koutarou no habría sido capaz de decir nada a Maki, que temblaba en la frialdad de la
soledad, buscando el amor pero nunca encontrándolo, y ahora que estaba arrinconada, intentaba
calentarse en las llamas de su odio. Koutarou sabía lo terrorífico que era perder a un ser querido;
por eso había rechazado a los demás.
—¡¿Eso es lo que quieres?! ¡¿De verdad quieres ese tipo de futuro?!
Pero el Koutarou del presente era distinto. No podía quedarse callado. Sabía que ella no podría
soportarlo.
—¡¿Y qué más puedo hacer?! ¡¡Éramos enemigos antes de conocernos!! ¡¡Pero te amo!! ¡¡No quiero
perder esa sensación!!
—¡¡Ten fe!!
Koutarou le había dicho esas palabras por su bien, pero mientras gritaba comprendió el camino que
tenía que seguir.
Eso es… Tengo que creer…Tengo que creer en las mismas cosas que Aika-san…
Tenía que creer, para salvar a Maki y a sí mismo, y para salvar a las personas que quería rescatar.
Esto significaba-
133
—¡¡Nuestro futuro no es tan macabro como pensamos!!
-que su futuro seguramente sería esperanzador.
Esta cosa tan obvia y natural era en lo que Koutarou y Maki debían creer.
—¡No es posible que nuestra relación sea solo producto de la magia! ¡Nosotros somos los que
decidimos nuestros destinos!
—¡¿Realmente crees eso?! ¡¿No estarás solo y llorando en ese futuro?! ¡¿Y yo no estaré
congelándome en una mazmorra?!
En realidad Maki también quería creer, pero no deseaba perder algo que amaba. Ya había sido
traicionada muchas veces en su vida, y por eso cuando estaba moribunda en la montaña nevada se
había rendido.
—¡¡Por supuesto!! ¡¡Si crees nunca volverás a estar sola!! ¡¡Ten fe, no trates de aislarte tu sola!!
Maki era como otra versión de Koutarou. Así que por eso sabía lo que necesitaba; era lo que le
habían enseñado las invasoras. Si no rechazaba a los demás, lo más seguro es que se sintiera a
gusto. Él quería enseñarle eso y continuar alegrando sus días. Deseaba afirmar su futuro.
—¡Incluso si desaparece el encantamiento, todos los días que hemos pasado juntos hasta ahora no
lo harán! ¡Nuestra relación no es algo solo hecho por la magia!
—Satomi-kun…
Cierto era que la magia podía haberlo empezado. Pero después de eso, Koutarou y Maki habían
pasado mucho tiempo juntos. Él se negaba a creer que todo eso fuera a desparecer, y existía una
razón por la que pensaba de ese modo.
—¡¿No lo crees?! ¡¡Recuerda!! ¡¿Qué piensas de la gente con quien has ido a divertirte hoy?! ¡¿No
sientes nada en absoluto?! ¡¿O son tus enemigos?! ¡No se trata de eso, ¿verdad?!
—Ah…
Estas palabras dejaron a Maki asombrada.
No debería haber ningún cambio en cómo Maki se sentía hacia sus compañeros comparado con
antes de haber sido salvada por Koutarou. El contrato solo existía entre ella y él. Por eso solo
debería pensar en sus compañeros de clase como personas ignorantes que no tenían idea de la
verdad.
—…Y-yo… creo… que todos… son… como mis… amigos…
Maki explicó cómo se sentía en un estado de agitación intensa.
Pensaba en sus compañeros como amigos. En los meses desde que Maki se había convertido en
alumna del instituto Harukaze, sus sentimientos habían dado un cambio sin darse cuenta de ello.
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—¡Aunque la magia desaparezca, no nos volveremos enemigos otra vez! ¡Como si algo así pudiera
pasar! ¡Y si es como tú dices, ahora tienes amigos! ¡No estarás sola!
Koutarou estaba convencido.
Es verdad… Tengo esperanza… Quiero que todos los de clase tengan un futuro brillante…
Las palabras que había dicho Koutarou también eran compartidas por Maki. Lo que ella necesitaba
creer era lo mismo que él. Al intentar salvar a Maki, Koutarou se dio cuenta de que él mismo estaba
cambiando poco a poco.
—¡Aunque nuestra relación empeore un poco, siempre podremos retomarla! No estás sola. ¡Los dos
tendremos tiempo suficiente para reconciliarnos!
—¿De verdad, de verdad piensas eso? ¡¿No estoy sola?!
Maki se acercó a Koutarou inconscientemente, dando un paso tras otro.
Comprendió que no estaba sola, que aunque anulase el contrato ya no volvería a su antigua forma
de ser. Pero aún seguía preocupada por algo, y necesitaba valentía para llevarlo a cabo.
—¡Cree! ¡Abre los ojos y mira a tu alrededor! ¡No te rindas y nunca cierres tu corazón!
—¡¿Seguirás siendo mi amigo, Satomi-kun?! ¡Aunque cambie, ¿serás capaz de soportarlo durante
un tiempo?!
Maki tenía miedo de que si anulaba el contrato sus sentimientos hacia Koutarou empezaran a
tambalearse. Deseaba tener el valor para poder creer que eso no pasará.
—¡Probablemente haré algo terrible! ¡Puede que diga cosas crueles y que te haga daño! ¡¿Pero
seguirás siendo mi amigo?!
Y ella creía que Koutarou era la persona que le aportaría ese valor.
Se colocó justo delante de él mientras suplicaba a gritos, mirándole a los ojos.
—¡No te preocupes! ¡¡Tú eres nuestra compañera, Aika Maki!!
—…
Maki pudo ver la fuerte determinación de Koutarou en sus ojos. Esta fuerza de voluntad le alcanzó
en algún lugar de su corazón e inclinó la cabeza hacia abajo. Caían varias gotas de agua desde su
cara hasta el suelo, formando un dibujo de lágrimas. Entonces Maki caminó lentamente hacia
delante hasta que su frente se apoyó contra el pecho de Koutarou.
—…Satomi-kun, por favor… aunque solo sea por esta vez… ¿podrías abrazarme…?
—Aika-san…

Koutarou todavía no podía mover las piernas, pero sí que lo hicieron sus brazos. Por eso aceptó la
petición y abrazó a la chica que estaba llorando frente a él.
Tengo que protegerla… Ya juré hacerlo después de todo…
Koutarou encerró entre sus brazos el cuerpo de Maki obedeciendo a un fuerte impulso de protegerla.
Maki se aferró a su cuerpo como si tratara de aproximarse a él lo máximo posible.
—…Satomi-kun, Yo… Yo…
—Está bien, Aika-san. No hay forma de que la ansiedad y la tristeza sea producto de la magia. Esas
lágrimas son sin duda tuyas.
—…Satomi-kun…
Con las lágrimas aun cayendo, Maki abrazó aún más fuerte a Koutarou. Y él le devolvió el abrazo.
Definitivamente estaré bien… es imposible que todos estos sentimientos sean creados únicamente
por la magia… Ni siquiera la magia puede crear tanta tristeza… Es como dice Satomi-kun…
Sintiendo la calidez del cuerpo de Koutarou, Maki por fin aclaró sus pensamientos.
—…Satomi-kun… Ahora lo entiendo… Yo… creeré… en los sentimientos que he tenido hasta hoy…
Maki creía en los sentimientos que tenía hacia Koutarou, que éstos no desaparecerían por el hecho
de anular el contrato.
—A cambio… ¿puedo pedirte una cosa…?
—Claro.
—…Me gustaría permanecer así hasta que el contrato esté anulado…
—Entiendo… No me moveré…
—…Gracias, Satomi-kun…
Maki apretó su cuerpo contra el de él mientras derramaba más lágrimas. Pero ya no había miedo ni
tristeza en su cara. Creía en sus propios sentimientos; pensaba que había dado un paso adelante
hacia su futuro.
Por eso pudo declararse sin dudarlo.
—…Separar, Koutarou y Maki…
Eran palabras que indicaban el final de la unión, pero al mismo tiempo formaron una nueva unión
que duraría eternamente.
137
Parte 4
En cuanto Maki anuló el contrato, una luz de color blanco los envolvió como en el pasado. Entonces
los dos se separaron, quedándose solos en la luz.
Pero al poco tiempo apareció una chica joven frente a Koutarou, y un chico frente a Maki. Los dos
crecieron rápidamente para convertirse en los actuales Koutarou y Maki y se encontraron mirándose
a sí mismos dentro de la luz.
—…¿Por qué…?
Maki colocó las manos delante de su pecho mientras miraba a Koutarou con una expresión
sorprendida.
—¿Qué quieres decir?
Koutarou sonrió. A diferencia de ella, él se encontraba tranquilo. Era posible que se sintiera así
porque podía percibir la presencia de Alaya en la luz que lo rodeaba.
—Esto es extraño, Satomi-kun… Ya he anulado el contrato, pero no ha cambiado nada…
—¿No hay ningún cambio?
—No…
Maki inclinó la cabeza y siguió explicando.
—...Aún sigo queriéndote tanto como lo hacía momentos antes… y tampoco tengo ganas de
matarte… Pensaba que mis sentimientos cambiarían tras la anulación…
El contrato ya estaba cancelado, y Koutarou había recuperado su libertad como prueba de ello. Por
eso debería haber un cambio en el interior de Maki, pero eso no ocurrió. Maki estaba confundida.
Ella no se esperaba que todo su amor por Koutarou desapareciera de repente, pero sí que hubiera
algún tipo de cambio.
Pero ahora con el contrato terminado, se dio cuenta de que sus preocupaciones habían sido en
vano. Sus sentimientos permanecieron exactamente igual.
—¡Fu, fufufufu, agasaja!
Entonces Koutarou empezó a reír de improviso. Tenía una idea de qué era lo que había ocurrido.
—¡Ya veo, así que era eso! ¡¡Una vez que lo piensas resulta obvio!! ¡¡Ajajajaja!!
Se había dado cuenta de que Maki estaba dando demasiadas vueltas al asunto y por ello no pudo
parar de reír.
—¿Satomi-kun?
138
Al verlo de ese modo, Maki se quedó mirándolo estupefacta. Koutarou trataba desesperadamente de
contener la risa para poder darle una explicación.
—…Jujuju, solo estaba pensando que había olvidado quién me entregó este poder.
Koutarou miró a la luz que lo rodeaba.
—Esa persona era muy culta, virtuosa y rebosante de benevolencia… y no hay forma de que esta
espada, que alberga sus sentimientos y su promesa, pueda reescribir los tuyos por su cuenta, Aika-
san. Creo que te ha devuelto a la normalidad después de que su poder ya no fuese necesario por
más tiempo.
Los sentimientos de Alaya y su promesa estaban encarnados en la Signaltine. Por lo que si la
espada le lavaba el cerebro, sería lo mismo que si Alaya lo hacía, y Koutarou no se podía imaginar a
ella haciendo algo tan retorcido como eso. En ese caso sus efectos deberían haberse reducido
después de que Maki fuera capaz de vivir por ella misma. En otras palabras, la espada solo se había
estado apropiando del efecto de la unión que en algún momento se formaría entre Maki y Koutarou
de forma natural.
—Entonces… ¿nunca tuve que temer un lavado de cerebro?
—Así es. No se me ocurre ningún otro motivo de por qué no se ha producido ningún cambio en ti.
—No, eso no es verdad.
Cuando Maki comprendió la realidad mostró una sonrisa brillante.
Los sentimientos que tenía eran los suyos propios. Amaba a Koutarou por voluntad propia.
—Mis sentimientos de amor hacia ti son cien veces más profundos que mis sentimientos de
hostilidad, así que por eso no debo estar sintiendo el cambio.
Ella no sabía cuál era la verdad, y por eso creía que sus sentimientos se habían hecho más fuertes.
Se trataba de la opción más romántica.
—E-ey…
Koutarou se sonrojó sin querer después de escuchar la repentina declaración de amor de Maki.
Aunque se suponía que el contrato estaba anulado, sus sentimientos parecían transmitirse
directamente a él. La cancelación casi no había tenido efectos en su compatibilidad.
—Fufufu, perdona.
Maki mostraba una sonrisa encantadora, ya que se había liberado de muchísimo sufrimiento. Su
sonrisa era inocente como la de un niño, pero al mismo tiempo estaba repleta de afecto.
—Para ser honesta, me gustaría incordiarte un poquito más, pero… por favor, ve. Aquí ya no queda
nadie que necesite que le salves.
139
Maki pensaba que no debía mantener a Koutarou en ese callejón por más tiempo. Tenía algo que
hacer, así que se despidió de él.
—Tonta.
Se pudo escuchar un sonido sordo.
—¡¿Au?! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡¡Estaba hablando en serio!!
Maki infló las mejillas y se llevó las manos a su frente enrojecida. El puño de Koutarou le había
golpeado allí con un 70% de la fuerza que solía utilizar con Yurika. Puede que eso hubiera sido
demasiado para una chica normal.
—Todavía no lo pillas, Aika-san.
—¿Eh…?
Pero Koutarou no se disculpó, sino que siguió regañándole.
—¡No me digas “eh”! ¡Toma mi mano!
Koutarou le ofreció su mano derecha.
—¿Satomi-kun…?
Maki no entendía lo que estaba haciendo Koutarou, así que simplemente fue pasando la vista de su
mano a su cara.
—¡¿No te lo he dicho ya?! ¡No intentes aislarte tú sola!
Entonces comprendió que Koutarou no pretendía dejarla sola.
—¡Aika-san, ya no tienes que luchar nunca más! ¡Pero ven conmigo y reza para que resulte
victorioso!
En el momento que estas palabras llegaron a los oídos de Maki, Koutarou agarró la mano izquierda
de ella.
—Ah…
El corazón de Maki empezó a latir a una velocidad explosiva enviando sangre hirviendo a todo su
cuerpo.
Nací… para esta persona… Para amarlo, y para ser amada… Estoy muy segura de ello…
Los sentimientos de Maki se intensificaron y no mostraba signos de calmarse. Sentía como si tuviera
que hacer algo, pero no sabía el qué. No podía pensar en nada debido a que se encontraba aturdida
y no era capaz de organizar sus pensamientos. No importaba cuántas veces intentara respirar
profundamente, no podía deshacerse de ese sentimiento agobiante.
140
Normalmente uno se sentiría incómodo con ese tipo de sensación, pero Maki sentía una felicidad
suprema.
—…Lo entiendo, Satomi-kun.
Maki asintió.
—Rezaré, pero no lo haré por tu victoria. Rezaré para que tu futuro sea brillante, para toda la vida…
Maki apretó la mano de Koutarou. Para ella Koutarou lo era todo en ese momento.
Parte 5
Atrapada en las llamas que había creado Maya, Harumi cayó al suelo incapaz de hacer nada, ni
siquiera gritar. Su cuerpo se estaba quemando por todas partes, ya que no tenía protección alguna
contra las altas temperaturas. Eran quemaduras tan graves que incluso aquellos que no tenían
conocimientos de medicina sabrían que eran mortales.
—¡Sakuraba-senpai, Sakuraba-senpai!
Por supuesto, incluso Yurika se dio cuenta de eso cuando se acercó a ella. En el momento que vio a
Harumi supo que su vida estaba en peligro.
¡¡Con esas quemaduras ni el conjuro de sanación más fuerte podría salvarla!! ¡¡Sakuraba-senpai va
a morir!!
Yurika conocía los conjuros curativos, y sus resultados eran mucho más efectivos que la ciencia
médica moderna, pero las heridas de Harumi eran de tal gravedad que ni siquiera un conjuro sería
suficiente. Era un milagro que todavía siguiera respirando.
¡¿Cómo puedo salvarla?!
Yurika estaba pensando desesperadamente. Recordó todos los conjuros que había aprendido y
examinó las posibilidades de salvar a Harumi, pero no pudo encontrar ninguno que fuera de utilidad.
Viéndola muriendo delante de ella, entró en pánico.
¡No servirá de nada utilizar conjuros convencionales! Tengo que pensar en una combinación de
encantamientos que puedan mantenerla con vida… ¡No, ¿quizás pueda retener su alma y convertirla
en un espíritu como hice con Sanae-chan?!
Entonces consideró utilizar una combinación de conjuros, pero incluso así tampoco podía encontrar
la forma de mantener a Harumi con vida. Sin salida, Yurika comenzó a considerar la posibilidad de
retener su alma en el mundo de los vivos mientras trataba de curar su cuerpo.
¡Espera, ¿Sanae-chan?! ¡Eso es, si hago lo que hace ella entonces existirá una posibilidad!
141
Sin embargo, Yurika tuvo una idea genial. Era una idea que le había surgido cuando empezó a
pensar en Sanae; tenía la confianza de que funcionaría. Sujetó su bastón con firmeza y mostró una
expresión de determinación.
¡¡Si me fusiono con Sakuraba-senpai como Sanae, entonces habrá una posibilidad de que pueda
curarla!!
Yurika iba a utilizar un encantamiento de fusión.
Cuando se fusionaban dos seres vivos, las mentes de ambos se fusionaban en una sola mientras
que sus cuerpos entraban en un estado intermedio entre los dos. Dicho de otra manera, si la
gravemente herida Harumi y Yurika se fusionaban, su cuerpo tendría la mitad de las quemaduras, y
en ese estado, la magia curativa de Yurika podría resultar efectiva. Entonces, después de tratarla,
simplemente tenía que separarse de nuevo.
Pero se trataba de una apuesta muy arriesgada porque no había garantía de que la magia curativa
tendrá efecto, sin mencionar que era posible que Yurika no pudiera utilizar la magia una vez
fusionadas. Además, si la magia fallaba después de haberse fusionado, Yurika también moriría, pero
no tenía más remedio que poner todas sus esperanzas en esta posibilidad. Deseaba salvar a
Harumi, sin importar el riesgo.
—¡Fusión Temporal! ¡Modificador — Estabilizar, Mitad De Tiempo Efectivo!
Yurika sostuvo su bastón por encima de la cabeza y realizó el conjuro. Había puesto dos
modificadores adicionales al encantamiento, ya que necesitaba el tiempo suficiente para realizar el
encantamiento de curación. Redujo el tiempo efectivo y utilizó el poder mágico restante para ganar
más estabilidad. Lo único que podía hacer ahora era rezar para permanecer consciente después de
la fusión y para poder realizar el conjuro curativo.
¡Por favor, que funcione! ¡Por favor, que Sakuraba-senpai se salve!
La luz naranja que se había acumulado en el extremo de su bastón envolvió a las dos chicas. Su
forma empezó a degradarse y se fundieron con la luz anaranjada. La intensidad de la luz aumentó y
entonces se convirtió en dos grandes masas luminosas.
Mientras que Yurika trataba de salvar a Harumi, Kanae y Maya continuaban luchando.
—…¿Qué es esto? ¿Pero qué va a salir de ahí?
En el momento que Maya sintió la activación del encantamiento de Yurika, dejó de moverse por un
instante y puso una expresión de asombro. Kanae, sin perder la oportunidad mientras que Maya
miraba a las dos chicas envueltas en la luz, atacó con su bastón.
—¡No dejaré que interfieras!
—No pienso hacerlo. Si dejo que Rainbow termine el conjuro agotará sus poderes mágicos, y una
vez que ya no pueda utilizar la magia no representará un problema.
142
El bastón detectó la urgencia de Kanae y realizó un conjuro que aumentó su velocidad. Además,
ahora que Maya estaba distraída con las chicas, dejó un enorme hueco en su defensa. Pero a pesar
de ello era Maya quien estaba delante, por lo que empezó a moverse de nuevo y esquivó con
facilidad el bastón de Kanae. Al mismo tiempo atacó con la cuchilla de su mano derecha.
—Y tú sola no podrás vencerme… La victoria es mía, Kanae.
—¡¡Kuh!!
Kanae pudo bloquear el ataque a duras penas. Por eso fue incapaz de evitar la patada inmediata
que lo siguió y recibió el impacto de lleno. La patada le envió volando y se estrelló contra el suelo.
Su diferencia de fuerza era evidente; era como Maya decía, Kanae no podría vencerla ella sola.
—Parece que tu discípula tomará el mismo camino que tú, Nana…
Maya dejó a Kanae debido a que ahora era incapaz de moverse y se quedó mirando a Yurika y
Harumi. Pudo ver las dos masas de luz alrededor de ellas fusionándose en una sola. La unión entre
ambas estaba casi completa, pero Maya no tenía intención de entrometerse debido a que sabía que
tendría ventaja si no lo hacía.
Se imaginó que aunque Yurika fuera capaz de curar a Harumi, vería su poder mágico mermado
notablemente por culpa del conjuro de curación y del de fusión. La fusión era ya de por sí un
encantamiento altamente avanzado, y probablemente necesitaría uno de los conjuros de sanación
más poderosos. Maya no podía imaginarse que a Yurika pudiera quedarle tanto poder, dado que
había realizado muchos conjuros en la batalla justo antes de esto. Probablemente habría alcanzado
su límite después de realizar unos pocos más, y por eso dejar que Yurika hiciese lo que le plazca
haría que la situación se desarrollara en favor de Maya.
—Supongo que eso significa que era una buena discípula…
En el pasado, Nana había sacrificado su vida como maga para salvar a la indefensa Yurika. Y ahora,
ella estaba a punto de hacer lo mismo en una situación donde no tenía oportunidades de ganar. Al
final, Nana y Yurika eran muy parecidas, ya que las dos habían escogido el mismo camino. Maya
estaba pensando en esto mientras que la luz anaranjada empezó a tomar la forma de una persona.
Sin embargo, el futuro se desarrolló en una situación que Maya no había podido predecir.
—¡¿…?! ¡¿Qué?!
De repente empezaron a mezclarse otros colores junto a la luz naranja. Eran el blanco y el azul. Los
dos colores nuevos rodearon la masa de luz y ésta se tornó de los tres colores. La luz naranja
empezó a degradarse y en cambio el azul y el blanco se hicieron más brillantes.
—¡¿No se trataba solo de una fusión normal?! ¡¿Es una transformación o una invocación?! ¡¡No, eso
da igual!! ¡¡No te lo permitiré, Rainbow Yurika!!
Maya llevó los brazos hacia delante y empezó a realizar un conjuro.
—¡Rayo De Energía Múltiple! ¡¡Opción de Objetivo — Puño Imparable!!
143
Con la mayoría de su cuerpo convertido en piezas mecánicas, Maya había perdido casi todos sus
poderes, pero no había perdido por completo la capacidad de realizar encantamientos. El uso era
limitado, pero sí que podía realizar algunos cuando fuese necesario. Éste era uno de esos
momentos.
¡No importa lo que sea, no pienso permitir que Yurika consiga lo que quiere!
Su intuición como guerrera le decía que lo que iba a aparecer frente a ella era muy peligroso, y por
eso no dudó en utilizar la magia.
Se concentró en el bastón en miniatura que había instalado en su brazo derecho y comenzaron a
rodearle varias luces de color rojo. Al mismo tiempo, Maya apuntó con el arma de su brazo
izquierdo. Se disponía a atacar con ambas cosas.
—¡¡Toma esto!!
Su ataque fue ligeramente más rápido que la fusión entre Yurika y Harumi. Las flechas creadas
mágicamente y las balas disparadas por su brazo alcanzaron a las dos chicas. Ambos ataques eran
letales, y deberían haberlo sido para las dos, que se encontraban indefensas.
—¡¿Los ataques han desaparecido?! ¡¿Cómo?!
Las flechas y las balas desparecieron justo antes de impactar contra las chicas. Era como si estos
ataques hubieran sido simplemente un espejismo; no habían sido bloqueados ni repelidos,
simplemente, en el sentido literal de la palabra, habían desaparecido.
—¡No es posible! ¡¿Acaso los efectos de su fusión han eliminado mis ataques?! ¡¿Pero qué es lo
que va a aparecer ahora?!
—Yurika-chan… Sakuraba-san…
Tanto Maya como Kanae, que finalmente había conseguido ponerse en pie, fueron incapaces de
apartar la vista del espectáculo que estaba teniendo lugar frente a ellas. Las dos siguieron mirando
la luz de color azul y blanco asombradas.
La luz se hizo más intensa y el suelo comenzó a temblar acompañado de un rugido. Y de esta
forma, la luz se expandió y se contrajo en un instante, dejando tras ella a una sola chica. Era una
chica desconocida para las dos mujeres.
—¿Esa es… la forma de la unión entre Yurika-chan y Sakuraba-san…?
—¡No! ¡No es algo tan sencillo como eso!
Se suponía que la chica debía compartir los rasgos de Yurika y Harumi, pero su cara no tenía que
ver nada con ellas. Tenía un cabello de color blanco largo y precioso, en el que se podía encontrar
algunos mechones de color azul. Además, la ropa que llevaba no era de ninguna de las chicas, sino
un vestido de sacerdotisa de aspecto distinguido basado en los mismos colores que su cabello.
144
Pero lo que más destacaba eran los dos orbes que flotaban a su alrededor. Eran aproximadamente
del tamaño de una pelota de voleibol y estaban hechos de una materia translúcida como el cristal.
Cada uno estaba iluminado con un color distinto, azul y blanco.
No parecía en absoluto la fusión entre Yurika y Harumi. Y además su cuerpo no tenía marcas de
quemaduras. Era como si las dos chicas hubieran sido reemplazadas por otra persona.
—…Eso es sin duda un ser de una existencia superior… ¡¿Pero qué has hecho, Nijino Yurika?!
Maya parecía abatida mientras apretaba los dientes. La experiencia le decía que no tendría ninguna
oportunidad de ganar frente a esa chica. Podía sentir el poder que irradiaba.
—…¿Pero qué…? Yo… creo que intentaba salvarme y, y me… ¿fusionaba…?
Pero la chica que había aparecido estaba igual de confundida. Sus recuerdos estaban nublados y ni
siquiera sabía quién era. No conocía a las mujeres que había a su alrededor, dónde estaba o qué
ocurría.
—¡Toma esto, monstruo!
Al ver a la chica paralizada por la sorpresa, Maya aprovechó la oportunidad y atacó. Realizó el
mismo ataque que había hecho antes.
¡Si esto no acaba con ella, entonces no hay nada que hacer!
Maya pensó que esta era su primera y única oportunidad de ganar.
—¡¿Kiaa?!
Pero en el momento que la chica sintió el peligro y dejó escapar un grito, el ataque de Maya
desapareció de la misma forma que antes. Lo único que había hecho la chica había sido gritar.
—¡Imposible! ¡No ha sido por magia o energía espiritual, y tampoco ha utilizado ningún tipo de
herramienta, simplemente ha eliminado mi ataque sin moverse! ¡Y pensar que existía tanto poder en
el mundo! ¡¡La diferencia de poder es infinita!!
Maya estaba sorprendida. Esto ya no era una batalla. Solo pudo rendirse y aceptar la derrota, ya
que probablemente sería vencida sin que su oponente se diera cuenta de que era una enemiga,
como un elefante aplastando a una hormiga.
—…¿Qué está pasando…? No sé… nada…
Pero la chica no atacó. Lo que hizo la ofensiva de Maya fue confundirla aún más, y se asustó porque
no podía entender nada. Pero entonces, de repente miró hacia arriba.
—…Pero creo que… esa persona se acerca…
A simple vista parecía que la chica estaba mirando a la pared, pero en realidad estaba mirando a
algo lejano, muy lejano, como si la pared no estuviese allí. Podía ver algo que animó su expresión
mientras murmuraba.
145
—…Todo saldrá bien… Esa persona me salvará…
Entonces los dos orbes que había alrededor de la chica desparecieron instantáneamente sin emitir
sonido alguno. Su figura se difuminó y quedó rodeada por una luz naranja de nuevo. Poco tiempo
después la masa de luz se separó en dos y las recién creadas masas tomaron gradualmente la
forma de una persona. Una era Harumi y la otra Yurika. Las dos chicas recuperaron su forma
original después de haberse fusionado en una.
—¡Ja, jajaja, ¿qué, qué ha sido todo eso?! ¡Menudo engaño!
Después de haber aceptado su derrota a causa de la aparición de un enemigo desconocido, Maya
se puso a reír involuntariamente al verle desaparecer de repente.
Mantener algo como eso debe haber costado una increíble cantidad de energía. ¡Era evidente que
no habrían podido hacerlo durante mucho tiempo! ¡No hay por qué tener miedo!
Maya encontraba su temor bastante divertido. Su risa continuó durante un rato debido a la confianza
que sentía por haber escapado del peligro y a que se dio cuenta de lo ridícula que era la situación en
realidad.
Yurika, que había recuperado su forma, se encontraba igual de sorprendida que como había estado
Maya antes.
¡N-nos hemos transformado en algo! Creo que probablemente se debe al exceso de energía en la
fusión… ¡pero la transformación ha sido tan poderosa que no he podido mantenerla por mucho
tiempo! ¡Por eso hemos recuperado nuestra forma!
Yurika tampoco tenía una idea clara de lo que había ocurrido. No podía decir en qué se había
transformado o en qué había estado pensando durante ese tiempo. Lo único que sabía era que
había ocurrido algo inesperado.
—¡¿Ah?! ¡¡Y-ya lo sé, Sakuraba-senpai!!
Entonces Yurika recordó a Harumi. Se obligó a mover su cuerpo agotado y se arrastró hasta Harumi,
que se encontraba tumbada cerca de ella.
—…Menos mal, sus heridas están curadas…
Cuando llegó hasta ella examinó su cuerpo con cuidado y se encontró con que todas las
quemaduras de su cuerpo habían desaparecido sin dejar rastro. Yurika supuso que probablemente
se trataba de un efecto secundario de su transformación.
—…No sé lo que ha pasado, pero al menos he podido salvar a Sakuraba-senpai…
Empezaron a formarse lágrimas en sus ojos debido al alivio que sentía al ver el bonito cuerpo de
Harumi recuperado. Entonces ella abrió los ojos.
—…Nijino-san.
146
Harumi miró la cara de Yurika e intentó incorporarse. Yurika le ayudó rápidamente sujetándole con
los brazos.
—¡¡Sakuraba-senpai!! ¡¿Estás bien?!
—Sí. Gracias Nijino-san.
Harumi sonrió y asintió.
—¡¿Estás segura?!
—Sí. Quizás es porque nos fusionamos… pero ahora tengo algunos recuerdos tuyos.
—Ahora que lo dices, yo también tengo…
Cuando Yurika se centró en sus recuerdos se dio cuenta de que algunos no los tenía anteriormente.
Se trataban de recuerdos sobre tejer y exámenes médicos en el hospital, por lo que con toda
seguridad pertenecían a Harumi.
Y Harumi llegó a una conclusión gracias a que ahora tenían recuerdos compartidos.
—Nijino-san, en realidad eras una chica mágica…
—Eh… sí, siento no habértelo contado antes…
Yurika iba a negar lo que Harumi estaba diciendo, pero cambió de opinión.
Harumi ahora tenía algunos recuerdos de Yurika actuando de chica mágica, así que las excusas ya
no servirían de nada.
—No pasa nada, no te preocupes. Entiendo por qué querías ocultarlo. Porque… es por esa
persona…
—Sakuraba-senpai…
Yurika se sonrojó al escuchar sus palabras, y Harumi hizo lo mismo. Las dos se habían enamorado
de la misma persona, así que ahora que compartían recuerdos conocían la razón de por qué las dos
amaban a esa persona.
Fingir pelear con Satomi-kun… duele, pero al mismo tiempo es una sensación cálida y alegre…
Quizás debería dejar que Satomi-kun también practique conmigo algunas técnicas… Si lo hizo con
Nijino-san también debería querer conmigo… Sumisión, eh…
Así que de esta forma se conocieron Sakuraba-senpai y Satomi-san… Él apareció de la nada y la
rescató cuando estaba rodeada por enemigos… Es como en un manga shoujo… Ah, esos son sus
recuerdos de la función de teatro. Se conocieron durante la jornada de incorporación en los clubes…
Pero esto también parece salido de un manga shoujo… Qué envidia… Para mí, cuando nos
conocimos fue…
147
Yurika vio un lado diferente de la persona que amaba. Sus recuerdos hicieron que sus sentimientos
de amor se intensificaran aún más que antes.
Pero eso solo fue mientras las dos pudieron seguir sonriendo.
—Perdonad que interrumpa vuestro tratamiento exitoso, pero ha llegado la hora de morir.
Maya se acercó con sus armas en ambas manos. Su prioridad era matar a las dos. Después de
haber visto la unión y transformación entre Yurika y Harumi ya no podía adivinar de qué sería capaz
Yurika si se quedaba sin poder mágico. Aunque no tuviesen más trucos en la manga se convertirían
en un problema si les dejaba escapar.
—¡Sakuraba-senpai, ve detrás de mí! ¡Te protegeré!
—¡Nijino-san, no! ¡No tienes suficiente poder mágico para luchar contra ella!
Yurika se disponía a dar un paso hacia delante y defender a Harumi. Harumi sabía que a su amiga
ya no le quedaba poder suficiente para luchar porque ahora compartían recuerdos.
—¡¡Corred, las dos!!
Pero antes de que Maya pudiera atacar, Kanae exprimió las últimas fuerzas que le quedaban y se
interpuso en su camino.
—¡¿Higashihongan-san?!
—¡¡Pero, Kanae-san!!
—¡¡No hay necesidad de que muramos las tres!! ¡¡Ahora marchaos!!
Kanae convirtió su bastón en un arco y disparó una flecha tras otra hacia Maya. Sin embargo, Maya
derribó las flechas con su arma, las esquivó o repelió con su cuchilla. Kanae no podía golpear
debido a sus heridas y sin la ayuda de Yurika. Aparte, Maya estaba completamente ilesa.
—Al menos tu espíritu de lucha se ha mantenido intacto, Kanae.
—¡No dejaré que mates a ninguna de las dos! ¡Son las amigas de mi hija!
—Solo quédate en el suelo, Kanae. No hace falta que entregues tu vida.
Los ataques de Maya podían dar fácilmente en el blanco. Kanae intentaba protegerse con su bastón,
pero le era imposible bloquear completamente sus ataques.
—¡Guh, aaaah!
Kanae recibió un impacto directo de la rodilla de Maya y cayó al suelo. Intentó levantarse, pero había
alcanzado su límite. Ni siquiera pudo reunir fuerza suficiente para volver a ponerse en pie.
—Adiós chicas. Al menos lo habéis intentado.
—¡Sakuraba-senpai!
148
—¡Nijino-san!
Maya se despidió de las dos chicas y apuntó el cañón del arma de su brazo izquierdo hacia ellas. Al
verlo, Yurika y Harumi se abrazaron con fuerza tratando de protegerse. Sabían que iban a morir.
—Jabalina De Energía — Modificador — Área Efectiva.
Junto a la voz indiferente de Maya salieron numerosas balas y lanzas de luz roja que se dirigían
hacia Yurika y Harumi.
—…Siento haberte involucrado en esto, Sakuraba-senpai…
—No te preocupes. Eres mi mejor amiga…
Las dos chicas habían perdido toda esperanza tras haber agotado sus poderes. Cerraron los ojos
abrazándose fuertemente; al menos podrían morir sabiendo que sus últimos momentos no los
habían pasado en solitario.
Pero ninguno de los ataques alcanzó a las chicas. Lo único que llegó hasta ellas fue el ruido de
varios impactos consecutivos, parecido al de un martillo neumático.
—¿E-eh…?
Yurika abrió los ojos confundida. Frente a ella había una espalda ancha cubierta por una armadura
azul.
—Clan, las balas no han sido bloqueadas correctamente. ¿Estás segura de que no estropeaste la
barrera cuando estuviste testeando con ella?
—¡Por supuesto que no! ¡El campo de distorsión funciona como siempre! ¡Lo que es inusual es el
ataque del enemigo!
Entonces, cuando Harumi oyó aquella voz, abrió los ojos por la sorpresa y se encontró con lo mismo
que había visto Yurika.
—Puede ser. Ella es una maga.
—¡Incluso teniendo eso en consideración, la fuerza de las balas no es normal! ¡Procura no utilizar la
fuerza bruta hasta que pueda reunir toda la información! ¡Ni tu armadura puede resistir muchos
disparos como esos!
—Tendré tanto cuidado como tú lo tienes por cenar.
—¡Veltlion, hoy estás siendo muy grosero!
Una armadura de color azul vivo, una espalda ancha y de confianza, una voz poderosa que da valor
solo con oírla, pero a la vez un comportamiento desenfadado. Esa apariencia y ese comportamiento
eran algo que Harumi nunca olvidaría, y llevada por un profundo alivio y una nostalgia
sobrecogedora gritó sus nombres con todas sus fuerzas.
149
—¡Koutarou-sama! ¡Clan-sama!
—¡¿Satomi-san?!
Al oír las voces sorprendidas de Harumi y Yurika, esa persona, Koutarou, se dio la vuelta.
—¿Estáis bien, Sakuraba-senpai, Yurika?
—¡Sí! ¡Nijino-san me ha salvado!
Harumi estaba llorando, pero había recobrado su sonrisa.
Siempre que esta persona esté conmigo estaré bien… No, no solo es eso… ¡Aceptaré cualquier
futuro que esta persona me otorgue!
Harumi sintió cómo encajaba la última pieza del puzle, y ahora su vida estaba completa. Su lugar en
el mundo era ese. Un profunda sensación de alegría envolvió a Harumi, sintiendo como si estuviera
siendo llevada por el destino.
—Ya veo… Buen trabajo, Yurika.
Koutarou mostró una pequeña sonrisa cuando se enteró de que Yurika había vuelto a conseguir
salvar a alguien. Saber eso le hacía feliz, ya que era parecido a lo que sentiría un hermano por su
perdida hermana pequeña.
—¡S-sí!
Y esa hermana pequeña se encontraba igual. Feliz, Yurika asintió repetidamente con lágrimas en
sus ojos.
—Pero, pero, Satomi-san, ¡¿por qué estás aquí?!
La aparición de Koutarou dejó sorprendida a Yurika. No había podido contactar con él, y Sanae, que
podía seguir el rastro de las auras, tampoco estaba con él. Y poder mirar dentro de la barrera de
Yurika era imposible para la gente del mundo exterior.
—…Yurika, aparentemente la barrera que creáis vosotros los magos provoca un corte de radiación
electromagnética que se puede detectar muy bien.
Para Clan, fue más sencillo detectar su localización con sus sensores gracias a que la barrera que
servía para mantener a la gente al margen aislaba la zona de todo, incluso de la radiación
electromagnética. Si no hubiera sido por esta cuestión, habría sido muy complicado encontrarles.
—Vosotros los magos… Satomi-san, ¿a-acaso has…?
La respuesta de Koutarou fue inesperada, y la cara de Yurika se puso pálida. Ansiedad, miedo y
pánico llenaban su corazón. Yurika no estaba sorprendida por el método que había utilizado para
encontrar su barrera, sino por lo primero que había dicho Koutarou.
Lo sabe… Satomi-san sabe lo único que no quería que supiera…
150
Las palabras “vosotros los magos” afirmaban que Yurika no era una cosplayer solitaria, sino que en
efecto era una chica mágica de verdad.
—¡T-te equivocas! ¡N-no soy una maga! Umm… ¡¡solo estaba haciendo cosplay con el bastón que
me diste!!
En el pasado habría confesado la verdad, pero ahora Yurika intentaba negarlo desesperadamente.
Negaba con la cabeza a toda velocidad, haciendo que su cabello se sacudiera y que sus lágrimas
salieran despedidas.
Era imposible que Yurika pudiera afirmarlo, ya que sería lo mismo que tirar a la basura los días que
habían pasado juntos. Por primera vez en su vida había encontrado una persona que le necesitaba,
y ella también necesitaba a esa persona. Por eso tenía que ocultar el hecho de que era una chica
mágica, sin importar cómo. No solo era por su bien; Yurika también quería que Koutarou pensara en
ella como una chica normal, y si era posible, también una chica linda.
—¡Soy mala! ¡Solo soy una inútil! ¡No es eso, no soy una maga de verdad!
Ella quería que le regañara cuando actuaba de forma torpe, quería que le golpease cuando no hacía
las cosas bien, quería ser su compañera de entrenamiento en técnicas de lucha siempre que tuviera
tiempo libre. Y quería que le elogiara si conseguía subir sus notas. Quería que le diera golpecitos en
la cabeza si no llegaba al último en una carrera en el instituto, que los dos leyeran manga y
conversaran juntos, pelearse por los aperitivos. Yurika simplemente deseaba tener una vida normal
y alegrarse o deprimirse por cosas normales.
Pero estaba a punto de perder todo eso. Si Koutarou sabía que era una chica mágica le miraría de
forma distinta. Estaba desesperada por salvar su día a día. Yurika lloraba como una niña siendo
separada de su familia.
—Cálmate, Yurika.
—Estás equivocado, estás~
Sonó un ruido sordo.
—¡¿Auu?!
Yurika ignoró el intento de Koutarou para calmarle y continuó negando con vehemencia. Pero
finalmente paró de hablar cuando sintió un dolor familiar en su cabeza.
—Yurika, solo quiero saber una cosa.
Pudo ver a Koutarou mirándole directamente a los ojos y se puso una mano en la frente. Tenía una
expresión muy dulce y confiada.
—¿Qué vas a hacer cuando te gradúes?
—Ah…
151
Las palabras de Koutarou atravesaron su corazón y eliminó de un plumazo toda la ansiedad, miedo
y pánico que sentía. En cambio, se había llenado de alivio, esperanza y felicidad.
¡¡Esta persona es realmente… mi… mi…!
Salían lágrimas de sus ojos, pero respondió con una sonrisa enorme.
—¡Iré a la Universidad Kitsushou! ¡Junto a ti y Sakuraba-senpai!
Yurika necesitaba decir un motón de cosas, pero solo con decir que quería ir a la Universidad
Kitsushou fue suficiente para expresarlas todas. Ella sabía a qué se refería Koutarou con esa
pregunta, y eso era todo lo que necesitaban por ahora.
—…Muy bien. Déjame a mí el resto. Solo ponte a hacer multiplicaciones o algo y espera.
—Sí… No quiero hacer más multiplicaciones, pero lo intentaré…
Después de asentir, Yurika sintió como le abandonaban las fuerzas y se desplomó sobre el suelo. Y
como había dicho Koutarou, comenzó a resolver multiplicaciones en su cabeza.
Parte 6
Koutarou dio la espalda a Yurika y las demás y se acercó a Maya de un solo salto. Mientras tanto,
Maya colocó sus manos en las caderas y lo esperó tranquilamente.
—Te he hecho esperar.
—No mucho. Bueno… si esto fuera una cita y hubiésemos quedado a una hora, creo que te habría
dado una bofetada.
La sorpresa no era el único motivo por el que Maya no había atacado a Koutarou todavía. Sabía lo
poderoso que era, y por eso tenía que hacer algunos ajustes en su cuerpo mecánico para mejorar
sus posibilidades.
El tiempo que podré seguir luchando se reducirá considerablemente a cambio de este aumento de
fuerza… Pero supongo que no puedo hacer otra cosa si se trata de un encuentro con este chico…
Existían ciertos límites en el cuerpo de Maya para evitar que se destruyera a sí misma yendo
demasiado rápido o demasiado fuerte. Y Maya había liberado estos límites para luchar contra
Koutarou. Como resultado, no podría pelear durante mucho tiempo, pero ahora era aún más fuerte
que antes.
—Bueno, había quedado con tu discípula.
—Si tú estás aquí… ¿significa que Maki está muerta?
152
Maya entrecerró los ojos ligeramente. Se trataba de un pequeño cambio, pero su expresión se tornó
mucho más dura. Koutarou negó con la cabeza.
—No, la he capturado. Después de todo hay muchas cosas que quiero preguntarle.
—Ya veo. Entonces cuida bien de ella. Deberías poder sacar provecho.
Maya sonrió y su dura expresión de antes se relajó.
—¿Y estas son las palabras de su maestra?
—Ahora que ha sido capturada solo representa un riesgo.
—Fingiré que no he oído eso. Me siento mal por tu discípula.
—Qué amable, como siempre…
Maya dijo eso de forma nostálgica y mostró una pequeña sonrisa.
—Pero aun así… Ya me lo imaginaba después de escuchar los informes de Maki, pero pensar que
realmente eras tú… Vaya sorpresa.
—Han pasado unos once años, ¿no es así?
—No deberías dejar a una chica esperando a su cita por tanto tiempo.
—¿Acaso tienes la edad para poder ser llamada “chica”?
—Me siento mal por Kanae si lo pones así.
Maya señaló al lugar donde Kanae yacía inconsciente y se rió. En realidad, Maya y Kanae tenían la
misma edad.
—Cómo puedes observar, tanto mi mente como mi cuerpo son lo suficiente jóvenes para ser propias
de una chica.
—Ahora que lo dices, en el poco tiempo que ha pasado desde la última vez, tu apariencia ha
cambiado un poco. Te has convertido en una chica extraña.
Koutarou observó el cuerpo de Maya con una expresión seria.
En efecto, su cuerpo pertenecía a una chica atractiva, pero tenía marcas y partes mecánicas por
toda su superficie, y en la zona de los hombros y las piernas, su cuerpo se había abierto y de él
sobresalían mecanismos. Incluso Koutarou podía ver que su cuerpo era mayoritariamente artificial.
Tiene brazos y piernas artificiales… ¿y también su torso? Prácticamente es un robot…
A pesar de su encantadora apariencia, Koutarou no iba a dejarse seducir por ella, aunque su
corazón latiese un poco más rápido debido a la tensión y al miedo.
153
—Chico, un hombre de verdad no se queda mirando el cuerpo de una chica de ese modo. Es un
poco raro.
Maya puso una sonrisa juguetona, pero al mismo tiempo observaba con cuidado el cuerpo de
Koutarou.
Para empezar ya era un chico especial, pero… ¿por qué no parece haber envejecido en once años?
Y esa armadura también es sospechosa; los informes de Maki no decían nada de ella… Parece que
esconde algunos trucos en la manga… También ha conseguido neutralizar las lanzas de energía…
No sé si lo ha hecho el poder del chico o el de la armadura… Y como se ha presentado aquí
después de haber peleado con Maki, debe de estar usando también la magia…
Maya había presentido que Koutarou atravesaría la pared y del techo del edificio abandonado para
salvar a sus amigas. Por eso tenía algunas pistas de qué tipo de poder utilizaba la armadura, y
añadiéndole el poder que poseía el propio Koutarou, se imaginó que iba a ser una batalla difícil.
—Supongo. Me he convertido en un chico bastante raro.
Koutarou dijo eso mientras reía, aunque sus ojos no expresaban diversión.
—Así que aquí va una propuesta: ¿qué te parece si en vez de tener esta cita, empezamos a salir en
serio?
—¿Qué?
—Supongo que ambos queremos evitar una guerra de desgaste contra un oponente con poderes
desconocidos, ¿no te parece?
—…¿Me estás pidiendo que me una a ti?
—Por dios, seríamos amantes de verdad. No me disgustan los chicos como tú. Si nos aliamos
podremos vencer a cualquier enemigo.
Maya hablaba en serio. A pesar de que se imaginaba que el chico contra quien había luchado Maki
se trataba de la misma persona con quien ella había luchado once años atrás, quería hacer que se
uniera a su causa. Sin embargo, sus motivos eran diferentes a los de Maki; solo quería el poder de
Koutarou. Esta era otra razón por la que Maya no había atacado todavía.
—No es que queramos matarte, solo buscamos el enorme poder mágico de esa habitación. Y
haremos todo lo que sea necesario, ya sea luchar o convertirnos en las amantes de alguien.
—Poder mágico…
Koutarou recordó lo que le había dicho Yurika hacía tiempo.
Ahora que lo pienso, habló sobre unas chicas mágicas malvadas cuyo objetivo era el poder mágico
de mi apartamento… Como es una chica mágica de verdad, supongo que tenía sentido contar la
verdad…
154
Al final Koutarou comprendió que al menos había algo de verdad en las palabras de Maya.
—Si te conviertes en mi pareja perdonaré la vida a las demás. Incluso a Yurika, que está ahí. Por
supuesto, tendrás que convencerles…
Maya sabía que Koutarou podía controlar el poder del apartamento 106 hasta un cierto grado. En
otras palabras, robar el poder y convertir a Koutarou en su aliado eran esencialmente la misma cosa.
Además, si consiguiera hacer que él fuera su sirviente podría recuperar un puesto de liderazgo en
Darkness Rainbow. Por el contario, descifrar y controlar el poder por sí misma no serviría de mucho
dado su estado. Por eso atraer a Koutarou hacia su lado era totalmente positivo.
—Ya veo, así que eso es lo que pretendes…
Aunque no conocía las circunstancias personales de Maya, comprendió que estaba intentando
seriamente convertirlo en su aliado.
—¿Qué me dices? No sería un trato tan malo para ti. Después de todo podrás proteger a tus
amigas…
Maya susurró estas palabras con una voz dulce y seductora. Se trataba de una voz atractiva que
haría saltar el corazón de cualquier hombre.
—Me niego.
Pero Koutarou rechazó la propuesta de Maya sin dudarlo. Maya le pidió una explicación, siendo
incapaz de aceptarlo.
—¡¿Por qué?! ¡¿Qué es lo que no te convence?!
—Honestamente, no es un mal trato. Y además eres muy guapa.
—¡¿Entonces por qué~?!
—Muy simple. Porque hay una persona que quiere proteger esa habitación de vosotras.
—¡¿Yurika?! ¡¿Estás diciendo que la prefieres a ella antes que a mí?!
Maya, que era una persona muy orgullosa, estalló. Habría podido ignorar fácilmente cualquier razón
y empezar a luchar, pero de todas las razones que podía haber, la de Koutarou había sido Yurika.
Maya estaba convencida de que era superior a ella en todos los aspectos, tanto en poder como en
feminidad. Por eso era incapaz de asumirlo, su orgullo no se lo permitía, como guerrera y como
mujer.
—Probablemente nunca entenderás lo increíble que es Yurika.
—¡Es imposible que lo entienda! ¡Ella es un fracaso total!
Maya se colocó en una postura para rechazar las palabras de Koutarou. Las armas instaladas en su
cuerpo apuntaban hacia él.
155
—Así es, todos somos unos fracasados. No como tú…
El deseo de Yurika era una razón más que suficiente para que Koutarou entrara en la batalla. Lo que
le conducía a pensar así era que ambos eran unos fracasados y por todo el tiempo que habían
pasado juntos.
Y por tanto, Koutarou eligió luchar.
Lo que trataba de proteger era algo difícil de explicar con palabras. El poder, el talento, el valor o el
estatus no importaban. Lo hacía porque él y las invasoras habían podido encontrar la paz a pesar de
esas cosas.
—…Cuna, dame mi espada.
[Como desee, mi lord.]
—¡Ven Signaltine!
De modo que la espada brillaría.
Para cumplir el juramento y el deseo que había sobre ella.
156
Lazos
Parte 1
Sábado 24 de abril
La cooperación entre Crimson y Green se había desbaratado desde hacía unos 30 segundos.
Antes de eso, su trabajo en equipo había sido perfecto y habían conseguido poner a Theia y las otras
chicas contra las cuerdas. Pero durante esos 30 segundos, sus movimientos se volvieron
notablemente peor.
—¡¿Qué ocurre, Green?! ¡¿Tus predicciones están equivocadas?!
—¡Lo siento, Crimson! ¡Hace solo un momento algún tipo de ser superior ha descendido a este
mundo y ha estropeado mis predicciones!
—¡¿Pero de qué mundo ha podido venir?! ¡Maldita sea, justo ha tenido que ser en este momento!
…¡¿Podría tratarse del demonio que contrató Maki?!
—Eso creo… Pero si es por Maya-san, entonces las cosas se van a poner feas…
La voz de Green sonaba preocupada. Si el ser de un nivel superior no había sido invocado por Maki,
entonces lo más probable era que Maya estuviera en peligro.
—¡Espera, ¿quieres decir que Yurika ha podido invocarlo?!
Ahora que el cuerpo de Maya estaba reemplazado por maquinaria, ella no podría utilizar la magia
para invocar a otros seres desde grandes distancias. Por eso, si Maki no había invocado a su
compañero de contrato, entonces probablemente sería Yurika la responsable de esta aparición.
—No podemos descartar esa posibilidad. ¡Por eso debemos darnos prisa y terminar de una vez con
esto!
—¡Entendido!
Green y Crimson querían terminar lo antes posible con la batalla del apartamento 106 para ir a ayudar
a Maya o a Maki. Su coordinación se había recuperado, de modo que ahora no sería tan difícil.
Después de que la chica rubia ataque con su proyectil de energía, pasará por encima de esa
alcantarilla de allí.
—¡Explosión — Modificador — Detonador Temporal!
—¡Campo De Fuerza — Modificador — Área Efectiva!
Siguiendo la predicción de Green, Crimson realizó un conjuro temporal mientras que ella activaba uno
defensivo.
157
—¡Caballero Azul! ¡Dispara el Cañón de Partículas a máxima velocidad!
[Como desee, Princesa.]
Y justo como Green había predicho, Theia se puso en acción. El cañón que había solicitado abrió
fuego, pero como ya habían preparado una barrera defensiva antes de eso, sus ataques fueron
bloqueados.
—¡¡Tch!!
Theia vio cómo sus ataques eran bloqueados y se preparó para la siguiente ofensiva. Pero cuando
llegó hasta la tapa de la alcantarilla, de repente se produjo una explosión a su alrededor.
—¡¿Alteza?!
Ruth dejó escapar un grito. La explosión se debía a un conjuro ofensivo que Crimson había
preparado previamente.
—¡E-estoy bien! ¡No os preocupéis!
[Mensaje de alerta, incrementada la carga del campo de distorsión. Cualquier acción de combate
resultará peligrosa.]
Pero afortunadamente, Theia salió de las llamas indemne. Entonces regresó junto a Kiriha y las
demás. Su vestido estaba quemado y se había ensuciado por la explosión. Después de haber
recibido varios ataques del enemigo, su barrera alcanzó el límite.
—¡Kiriha, nuestros ataques han dejado de ser efectivos otra vez!
Theia contó la situación mientras se sacudía el polvo de su cara y del vestido.
—Es como si estuvieran leyendo nuestros movimientos, Theia-chan.
Shizuka apretó los dientes con rabia, ya que el enemigo no le permitía acercarse demasiado. Ahora
ese enemigo había recuperado su habilidad para ver el futuro, por lo que no había nada que pudiera
hacer.
—Sus predicciones se han recuperado, eh…
—Parece que han recuperado su habilidad después del segundo temblor gravitatorio.
Kiriha utilizó la información que había recogido Ruth y analizó la situación.
—…Un segundo temblor gravitatorio, sus predicciones recuperadas… ¿Y por qué…?
La expresión de Kiriha no tenía la misma tranquilidad que cuando lavaba la ropa de Koutarou. En
cambio, tenía la expresión seria de un comandante en la batalla.
—¡¡¿Qué hacemos, Kiriha?!! ¡¡Si seguimos así vamos a morir!!
158
Sanae sabía mejor que nadie cómo iba progresando la batalla. Podía ver el estado de la fuerza de
todas, su energía y espíritu de lucha solo con mirar sus auras. Y en ese momento, las chicas mágicas
les superaban ligeramente. Si no cambiaba nada la derrota sería inevitable.
—…Atacaremos.
—¡¿Se te ha ocurrido alguna idea?!
—Sí. Solo tengo una pequeña suposición, pero… la suerte está realmente de nuestra parte.
Kiriha sonrió confiada, pero Sanae no entendía a qué se refería y se inclinó hacia delante para pedir
más detalles.
—¡Si lo dices de esa forma no lo entiendo! ¡Explícate mejor!
—Vale. Quiero que desde ahora os mováis hacia donde yo os diga. Para empezar.
Kiriha explicó su plan al grupo de Theia.
—…¿Algo así puede funcionar?
—Sí. A juzgar por cómo han ido las cosas hasta ahora, no debería haber ningún inconveniente.
Shizuka y las demás no se esperaban algo como eso, pero Kiriha seguía teniendo la misma sonrisa
confiada.
Parte 2
Crimson y Green empezaron a sentir que algo iba mal mientras realizaban pequeños contraataques.
Las predicciones de Green seguían siendo precisas, y los poderosos ataques de Crimson
continuaban haciendo daño a sus enemigas, pero fueron rodeadas por ellas en un instante y sufrieron
sus ataques.
—¡Kuh, ¿otra vez?!
Crimson frunció el ceño y se cubrió con su capa. Al hacerlo, los haniwas dispararon electricidad y
fuego, haciendo que Crimson recibiera algunas quemaduras de poca importancia y sintiera sus
manos ligeramente entumecidas.
—¡Green! ¡Ocurre algo malo!
—¡Lo siento! ¡¡Realmente no puedo~ kiaaaaaaaa!!
—¡¿Green?!
159
Otra diferencia fue que Green había recibido su primer disparo en toda la batalla. Todos eran ataques
que ella no podía predecir, y como había dependido de esta habilidad para luchar, no fue capaz de
esquivar este ataque.
—¡E-estoy bien! ¡Eso creo!
—¡¿Qué está pasando?!
Crimson y Green estaban entrando en una situación caótica. Las predicciones todavía servían, por lo
que solo estaban recibiendo pequeños impactos, pero a veces se encontraban con ataques que no
habían predicho. Esta era una situación que ninguna de las dos se había esperado.
—…Así que esto es a lo que llamáis el huevo de Colón1…
Theia dijo una frase que había aprendido en clase mientras admiraba su propia puntería. La batalla
hasta ahora había parecido solo un sueño.
—¡¿Pero qué estáis haciendo?!
Crimson se echó hacia atrás y lanzó su pregunta a Theia y las demás. A pesar de sus predicciones
perfectas, el enemigo estaba superándoles. Estaba tan perpleja que incluso pidió a sus enemigos la
respuesta.
—Nada. Te diría que comprendemos las leyes de la naturaleza de este mundo mejor que vosotras.
Kiriha contestó mientras observaba con cuidado a Crimson y Green. No tenía un exceso de
confianza, sino que sabía que aunque les dijera la verdad, las predicciones no podrían volver a
funcionar de nuevo.
—¡¡No es posible!! ¡¡Las predicciones de Green son perfectas!!
—En efecto, sus predicciones son exactas.
Kiriha afirmó las palabras de Crimson, pero a pesar del hecho de ser perfectas, Kiriha y las demás
todavía tenían posibilidades de ganar.
—Pero aun así existe un límite. Debido a la incertidumbre de este mundo, hay mucho más de lo que
puedes ver, y tus propias acciones no se tienen en consideración, porque si no las predicciones
entrarían en un bucle infinito.
Como el futuro era incierto, las predicciones mostraban varios de ellos. Green le daba a Crimson las
directrices basándose en los futuros más probables, y por la misma razón, solo podían ver el futuro a
corto plazo.
Siempre que las invasoras atacaran, las predicciones afectarían únicamente a sus propias acciones,
reduciendo la precisión. Luchar utilizando contraataques era la mejor forma de enfrentarse a las
predicciones.
160
—Además, existe un límite de veces seguidas que se puede utilizar la magia para predecir el futuro.
Por no hablar de que se pierde algo de tiempo comunicando todo lo que ella ha visto.
Como para ver el futuro se necesitaba utilizar la magia, había un límite de usos. Y también había otra
limitación en cuanto a la comunicación de la información, incluso utilizando una conexión mental. Las
chicas mágicas no tenían energía ilimitada, ni una comunicación perfecta ni pensamientos
instantáneos.
—Deberíais haber terminado con la batalla antes de que nos diéramos cuenta.
1. Expresión que hace referencia a una idea brillante o descubrimiento que parece muy sencillo
después de haberlo llevado a cabo.
El mayor problema fue dar el tiempo suficiente a Kiriha para que adivinase las características de las
predicciones. Ahora entendía la verdadera naturaleza de esta habilidad mejor que las chicas mágicas,
y utilizando ese conocimiento como base preparó una estrategia. Por ese motivo los ataques de las
invasoras empezaron a dar en el blanco.
—¡¡Imposible!! ¡¿Cómo ha podido ocurrir?!
—Al fin y al cabo, las predicciones solo son información. Si el vidente se deja dominar por sus
predicciones, perderá más cosas de las que puede ganar.
El plan de Kiriha era muy simple.
Primero tenían que utilizar ataques a gran escala para obligar a las chicas mágicas a seguir
moviéndose. De esta forma, las propias acciones evasivas de las magas cambiarían el futuro,
reduciendo la exactitud de sus predicciones.
Las invasoras se dividirían en dos grupos; uno que atacaría primero y otro que esperaría a la ofensiva
de Crimson. Esto provocaría en primer lugar que las predicciones no pudieran ser más lejanas en el
tiempo, además de perder aún más precisión, lo que haría que Crimson no pudiera esquivar
correctamente.
En otras palabras, gracias a que Kiriha había comprendido el funcionamiento de la videncia, cuanto
más precisas fueran las predicciones más se dejarían las chicas mágicas llevar por ellas. Si no
hubieran confiado tanto en las predicciones, esto no habría ocurrido. Su problema se debía a un
exceso de confianza.
—No deberíais haberos centrado exclusivamente en la magia, sino que deberíais haber intentado
aprender un poco de este mundo. Eso es lo que les pasa a las chicas que viven aisladas.
—Eso duele, Kiriha.
Theia reía. Cuando llegó por primera vez al apartamento 106 tampoco sabía mucho sobre el mundo.
Ya había salido de su caparazón, pero sintió un poco de vergüenza porque era como mirarse en un
espejo.
161
—Alteza, ya he terminado de alterar las configuraciones.
—¡Muy bien! ¡Caballero azul, te dejo este asunto a ti!
[Como desee, Princesa.]
Theia y Ruth estaban a cargo del ataque definitivo.
—¡¿Qué estáis haciendo?!
—¿Quién sabe? Porque ni siquiera yo lo sé.
—¡Sal de ahí ahora mismo, Crimson! ¡Puedo ver cientos de ataques distintos y no tengo ni idea de
cuál va a venir!
—¡¿Qué?!
Siguiendo las instrucciones de Kiriha, Ruth había realizado unos cambios en las configuraciones de la
nave. Normalmente, la inteligencia artificial de la nave escogía un arma apropiada siguiendo las
instrucciones de Theia o Ruth. Por eso, solo atacaría de forma lógica, haciendo relativamente sencillo
predecir sus ataques.
Sin embargo, Ruth había alterado las configuraciones para elegir un arma de forma aleatoria. Como
resultado, las probabilidades de elegir un arma u otra eran idénticas; incluso se podrían utilizar las
armas pensadas para batallas espaciales. Theia tampoco sabía qué arma sería elegida, al igual que
el radio de ataque o el objetivo. Las predicciones de Green serían inútiles debido a la aleatoriedad de
la situación.
Dicho de forma sencilla, cualquiera podría decir que las predicciones eran el método definitivo para
leer las acciones de los oponentes. Por eso, si el enemigo, en esencia tiraba un dado para atacar, las
predicciones no serían aproximadas en absoluto. Y lo peor de todo era que el dado tenía cientos de
caras, lo que dejaba a las predicciones fuera de la batalla.
Lo único que Green y Crimson podían hacer en esa situación era retirarse lo más rápido posible, pero
eso era exactamente lo que Kiriha quería. En realidad no era necesario que Theia atacase; su
objetivo era crear un futuro donde fuera imposible predecir nada para conseguir que las chicas
mágicas se retirasen.
—¡Vamooos! ¡¡Shizukaaaaa!!
—…Desarmar a una vidente solo utilizando la cabeza… Kiriha-san, ¿qué clase de cerebro tienes…?
Siendo apoyada por Sanae, Shizuka persiguió a Green y a Crimson. Cazarlas fue tarea sencilla
gracias a que Sanae había aumentado sus capacidades físicas.
—Estallido Ment~
—¡Demasiado lento!
162
El objetivo de Shizuka era la vidente, Green. Una vez en sus proximidades, lanzó su puño derecho
hacia ella, que pretendía defenderse. El puño impactó en la mandíbula de Green antes de que
pudiera terminar su encantamiento.
—¡¿Guah?!
Y mientras Green salía volando debido al golpe, Shizuka le atacó repetidamente. Lanzó un ataque
combinado de puñetazos, codazos y patadas giratorias, haciendo un total de siete golpes seguidos.
Green cayó al suelo.
—¡Green!
—¡Por fin has venido!
Shizuka saltó hacia atrás, y en ese instante Crimson atacó con su bastón hacia el lugar donde había
estado.
El bastón se estrelló contra el suelo agrietando el asfalto.
—¡¿Aaaaaaaaaah?! ¡¡El aparcamiento!!
Shizuka gritó. La batalla entre su grupo y las chicas mágicas estaba tomando lugar en el
aparcamiento que había detrás de la Casa Corona. Obviamente, como era parte de la herencia de
sus padres, Shizuka estaba profundamente apegada a él. De modo que ver el asfalto agrietarse y
romperse le conmocionó bastante.
—Ya te lo dije… Si rompes algo… haré que te arrepientas de haber nacido… ¿Has oído hablar sobre
la tortura de romper los huesos…? Al parecer se empieza por las manos y los pies, rompiendo los
huesos del más pequeño al más grande… ¡Ufu, ufufufu, ufufufufu!
—¡Será mejor que salgas corriendo, Crimson! ¡Cuando se pone así ya no se puede hacer nada!
—¡Justo como a mí me gusta!
Para Crimson, que solo buscaba poder, enfrentarse a una experta en artes marciales era justo lo que
deseaba. También tenía que salvar a Green, así que nadie podría criticarle por ello. Agarró su bastón
con ambas manos y cargó contra Shizuka.
El bastón empezó a transformarse hasta que obtuvo la forma de una punta de lanza por un lado y la
cabeza de un hacha por otro. Estaba hecho de magia de ataque y no tenía una forma física. El bastón
pesaba y se manejaba como de costumbre, pero ahora tenía el poder de una alabarda.
Crimson hizo uso de su fuerza física excepcional para hacerlo girar como un molinillo y atacó con ella
a Shizuka.
—¡¡Toma esto!!
La alabarda atravesó el aire a una velocidad terrorífica dirigiéndose hacia Shizuka.
—¡Humf!

Pero Shizuka se movió aún más rápido al ver el aparcamiento destrozado. Se movió a tal velocidad
que Crimson no habría sido capaz de acertar ni con una predicción.
—¡¡Aaaaaaaaaaah!!
Shizuka salió disparada de debajo del hacha e impulsó sus manos hacia delante junto con un grito.
Aplicó todo su peso y su impulso en el golpe y destrozó el encantamiento defensivo que Crimson
llevaba puesto sin problemas.
—¡Todavía no ha acabado!
Pero eso no fue suficiente para vencer a Crimson. No dudó en soltar su hacha y sacar un cuchillo de
la parte de atrás de su cadera para atacar a Shizuka. El cuchillo se movía mucho más rápido que la
alabarda, por lo que funcionaba bien en combate cercano. Su filo plateado brillaba cuando Crimson
trató de atravesar a Shizuka con él.
—Para que puedas vencerme tú sola…
—¡¿Uah?!
Sin embargo, Shizuka agarró el brazo de Crimson sin problemas y aprovechó el impulso que llevaba
para lanzarle hacia delante. Crimson ni siquiera tuvo tiempo para aterrizar en condiciones.
—…deberías haberte centrado en ser solo una luchadora o una maga.
—¡¡Imposible!!
El cuerpo de Crimson se estrelló contra el suelo con un ruido sordo justo al lado de Green.
—¡¿Guah?!
Al chocar contra el asfalto, Crimson perdió la consciencia y permaneció inmóvil. Una vez que habían
perdido la ventaja de las predicciones y los ataques mágicos a larga distancia, la diferencia de nivel
era evidente. Las invasoras habían ganado por sus propios méritos.
—¿Y ahora qué hacemos con estas chicas…?
Shizuka seguía bullendo de rabia a pesar de haber vencido a las chicas y se quedó mirando cómo
yacían en el suelo.
—Me pregunto si pueden reparar el asfalto con magia. Ah, y si no pueden tendrán que hacerlo a
mano…
La Casa Corona y los elementos que la rodeaban eran el recuerdo de la familia de Shizuka. Y ahora
también era el lugar donde vivía su nueva familia, de modo que por culpa de haberlo dañado, Shizuka
no estaba dispuesta a perdonar a las chicas mágicas solo por estar inconscientes.
—¡¡Conjuro Rápido — Niebla Mística!!
Entonces, una densa neblina envolvió a las chicas mágicas.
165
—¡Crimson, aguanta!
—¡¿Ah?! ¡¿Están escapando?!
La niebla había sido creada con magia por Green para distraer al enemigo. Ni Shizuka ni Sanae
podían ver a través de ella, y usándola en ese momento, Green agarró a Crimson y escapó.
—¡Caballero Azul! ¡Ataca!
[Como desee, Princesa.]
Theia podía seguirles utilizando el sensor de calor y el radar de la nave, pero solo fue capaz de soltar
algunos ataques esporádicos. Los láseres y los rayos eran completamente inefectivos en la niebla, y
tampoco podía utilizar armamento balístico en los alrededores. Mientras escapaba, Green activó un
nuevo encantamiento y ocultó por completo su presencia.
—¡Aah, maldita sea! ¡Se han ido antes de que pudieran arreglar el aparcamiento!
—Así que, o solo estaba fingiendo, o quizás se despertó justo en ese momento… Parece que aún me
queda mucho por aprender.
—La próxima vez que se queden inconscientes les lanzaremos una red.
—Mmm, eso suena bien… estoy segura de que la nave tiene algunas.
—Sí. Hay un lanzador de redes para contener disturbios. Lo prepararé.
El grupo estaba abatido por haber dejado escapar a las chicas mágicas, pero ninguna pensaba que
debían haber acabado con Green cuando estaba inconsciente. Todas sentían que, ni ese lugar ni
ningún otro debería estar cubierto de sangre.
—¡Shizuka-chan, déjanoslo a nosotros jo~!
—¡¿De verdad?! ¡¡Por favor!!
Poco después la niebla se disipó, y como se esperaba, no había nadie allí. Las invasoras habían
permitido escapar a las magas.
—Aun así… esas dos se han retirado de la pelea de forma sospechosamente fácil…
Theia continuó su búsqueda mientras inclinaba la cabeza. Su intuición le decía que las magas
podrían haber usado la niebla como cobertura para lanzar un ataque.
—Puede ser debido a sus predicciones.
Kiriha contestó a la duda de Theia.
—¿Una predicción? ¿Ahora?
166
—Sí. Teniendo en cuenta las propiedades de la predicción, sería mucho más efectivo utilizarlas para
futuros a largo plazo, como para las estrategias o la economía, antes que para los futuros cercanos
en batalla. Estratégicamente hablando, retirarse aquí era lo más acertado.
—Estrategia… ¿Lo que significa que pueden haber estado reuniendo sus fuerzas para ir tras Yurika o
Koutarou?
—Así es. Deberíamos darnos prisa y encontrarlos a ellos también.
Como el objetivo de las chicas mágicas no estaba claro, era difícil imaginarse qué buscaban.
Pero independientemente de cuál fuera su objetivo, proteger a Koutarou y Yurika era su prioridad.
—Ruth, Shizuka, ¿podéis quedaros aquí? Solo por si acaso.
—Sí, Kiriha-sama.
—Vale. Tened cuidado, vosotras tres.
—¡Sí! ¡Regresaremos con Koutarou y Yurika!
—¡Vamos chicas!
Kiriha, Theia y Sanae salieron de la Casa Corona para salvar a sus amigos.
Parte 3
Una espada de caballero y una vara de metal similar a una linterna aparecieron obedeciendo las
órdenes de Koutarou.
—Clan, ¿qué es esto?
—¡Es un test para empuñar dos armas a la vez! ¡Empezaremos usando la Signaltine con una espada
de rayos!
—¡Vale!
—¡Como el arma de la izquierda es una espada de rayos sin forma física no hace falta preocuparse
por la fuerza de inercia! ¡Y en caso de que las espadas interfieran entre sí puedes apagarla!
—¡¡Realmente eres un genio, Clan!!
Existía un gran problema en el uso de una espada sin forma física, y era que, a pesar de tener la
misma longitud que una espada normal, era muy fácil moverla y al final uno podría acabar hiriéndose
a sí mismo.
167
De hecho, ocurrieron algunos accidentes como ese cuando este tipo de arma apareció por primera
vez. Como resultado, y considerando lo útil que era, llevaba décadas utilizándose solo como arma
para casos de emergencia. La espada de rayos no se hizo popular hasta hace unos diez años,
cuando se desarrollaron los dispositivos de seguridad que permitían una utilización práctica. A partir
de entonces su mala reputación inicial mejoró.
El dispositivo de seguridad de esta arma funcionaba manteniendo un seguimiento constante del rayo,
de forma que si iba a cortar a su usuario se apagaría. Sin embargo, la espada funcionaba de forma
normal cuando atravesaba a los oponentes. Una vez fue añadido este dispositivo, la espada de rayos
se volvió mucho más segura y más útil, y en el presente había una cantidad considerable de
personas que las utilizaban a dos manos. Tampoco existía la necesidad de un entrenamiento
específico gracias al dispositivo.
Mientras Clan estaba investigando cómo utilizar dos espadas de caballero a la vez, se le ocurrió la
idea de que una de ellas fuera una espada de rayos. Si solo se trataba de una, Koutarou debería ser
capaz de controlarla con una mano, y de esta manera no habría ningún problema para llevar dos.
Para utilizar una espada de caballero con la agilidad de una de rayos se necesitaba controlar la
inercia y la masa, y para ajustar su longitud se necesitaría un agujero espacio-temporal. Pero el paso
anterior a ese era utilizar una espada de caballero en paralelo con una de rayos.
Justo cuando Clan había decidido probar su teoría en el campo de batalla, se dio cuenta de que el
enemigo era Maya. Para luchar contra ella se necesitaba una espada de rayos, por lo que la
combinación de las dos espadas fue inevitable.
—¡El algoritmo para controlar las dos aún está incompleto, así que creo que tendrás algunos
problemas! ¡No confíes demasiado en el control automático de la espada de rayos! ¡Intenta utilizar el
control manual en los momentos más importantes!
—¡Entendido!
Koutarou agarró la empuñadura de la Signaltine con su mano derecha y la espada de rayos con la
izquierda. Al hacerlo, escuchó una frase conocida dicha por la inteligencia artificial.
[Excelencia, Caballero Azul, esta nave, la Cuna, rezará por su fortuna y gloria en nombre de la nación
de Fortorthe.]
—…Gracias.
Cuando Koutarou levantó la Signaltine, una gran cantidad de poder mágico empezó a fluir por él en
forma de luz de color blanco puro. Sin embargo, el poder que emanó de la espada en esta ocasión
era solo una fracción de lo que era normalmente.
Hay menos poder mágico que de costumbre… ¿Se debe al contrato con Aika-san? ¿O su majestad
ha salvado a alguien más?
El poder de la Signaltine se había debilitado, pero Koutarou puso un gesto de no importarle
demasiado. Si excluía la situación especial en que se encontraba, de todas las armas posibles solo
168
pretendía utilizar dos espadas de caballero. Esas eran las únicas armas sobre las que había
depositado un juramento, y debido a eso le daba lo mismo si el poder se había debilitado o no.
Había muchos misterios que rodeaban a la Signaltine y que Koutarou no comprendía. Pero como
creía en la espada que albergaba la promesa y los sentimientos de Alaya, no dudó ni un momento en
seguir utilizándola. Pensaba que debía estar siendo necesaria para algo más.
—Ya he visto esa luz blanca antes… pero la luz es más fuerte que en aquel entonces… Ya veo, ¿así
que esta es su verdadera forma?
—Así es.
Incluso si el poder mágico se había debilitado un poco, la Signaltine seguía siendo mucho más
poderosa que las demás armas. Desde un punto de vista realista, Koutarou tampoco necesitaba usar
otra.
—¡Pero no dejaré que escapes como hace once años! ¡Esta vez te aseguro que te mataré!
Maya mostró una expresión violenta y miró a Koutarou. No iba a dejar que viviese, no ahora que le
había rechazado y escogido a Yurika en su lugar. Estaba muy celosa y hervía de rabia porque habían
herido su orgullo.
—Nunca te había visto de esta forma…
Koutarou preparó la espada de su mano derecha y ajustó el agarre de la otra mientras miraba el
cuerpo de Maya.
¿Pero qué parte le queda de su cuerpo original?
Intentando averiguar en qué partes podría atacar, Koutarou utilizó su habilidad de ver la energía
espiritual que había obtenido de Sanae y encontró algo inesperado.
Sus únicas partes originales consistían en el interior de su cabeza y las proximidades alrededor del
centro de su cuerpo. Podía ver con claridad cómo la energía espiritual viajaba entre ellas. Lo que le
resultaba extraño era que la maquinaria también estaba intercambiando energía espiritual, y al verlo
tuvo un mal presentimiento.
¿Es posible que este cuerpo sea…?
La energía podía viajar a través de los brazos y piernas artificiales hasta cierto límite, pero su cuerpo
estaba muy por encima de ese nivel. Aunque no se trataba de la misma cantidad que las partes
vivientes, el flujo de energía era casi idéntico.
Supongo que tendré que averiguar cómo es posible…
Koutarou puso más fuerza en el agarre de su espada. Si las cosas eran como sospechaba, Maya
tenía una cantidad anormal de poder.
—¡Entonces imprime en tus ojos el encanto de este cuerpo hasta que estés muerto!
169
—¡Creo que paso!
Los dos se movieron al mismo tiempo. Entonces Maya disparó el arma de su brazo izquierdo y las
balas se aproximaron rápidamente hacia Koutarou.
—¡Cuento contigo, Signaltine!
Koutarou transmitió a la Signaltine que utilizara un conjuro defensivo.
El impulso de las balas se redujo al pasar por la barrera de la armadura antes de ser repelidas por el
conjuro defensivo de la Signaltine. La espada estaba debilitada, pero lo único que tenía que hacer era
detener las balas que atravesaban la barrera, por lo que no había ningún problema.
—¡No me lo pondrás fácil, como siempre!
—¡Yo también puedo decir lo mismo!
Maya se dio cuenta de que su arma era inefectiva y cambió a otra en el mismo brazo. El arma que
estaba desplegada en su brazo izquierdo regresó a su compartimento y apareció una cuchilla, una
igual a la de su otro brazo. Maya se aproximó con la esperanza de poder infligir más daño a corta
distancia.
—¡Destello De Poca Memoria — Modificador — Activador De Contacto!
Las cuchillas de ambos brazos se cubrieron de una luz añil. Entonces, la voz de una chica llegó a los
oídos de Koutarou. No había llegado hasta él en forma de sonido, sino por medios mágicos.
—¡Satomi-kun!
—¡Aika-san!
Koutarou respondió de la misma forma. La voz pertenecía a Aika Maki. Antes de la batalla había
establecido una conexión mental entre los dos.
—¡La luz de las manos de Maya-sama es un conjuro que hará que pierdas la memoria! ¡Si las tocas
perderás varios segundos de tus recuerdos! ¡Es nuestra especialidad!
—¡Así que es una pérdida de memoria que me hará sentir como si saltara hacia delante en el tiempo!
—¡Ten cuidado! ¡Si te alcanza con él recibirás ataques continuos sin darte cuenta!
—¡Entendido! Pero, Aika-san…
Koutarou se rió un poco al activar la espada de rayos.
—…No tienes que preocuparte tanto.
No solo las palabras de Maki llegaron hasta Koutarou, sino que su preocupación por su bienestar
también. Se trataba de un sentimiento profundo y fuerte.
—¡Estúpido, ni siquiera sabes cómo me siento!
170
—¡¿De qué te ríes?!
Las voces de Maya y Maki se solaparon. Maya creyó que la risa se dirigía a ella y se puso aún más
furiosa.
—¡Mi angelito se ha enfadado! ¡Simplemente me pareció divertido!
—¡Eres malo! ¡No tienes que decirlo de esa forma!
—¡¿Te estás riendo de mí?! ¡Haré que te arrepientas de esto!
La espada de rayos y la cuchilla izquierda de Maya colisionaron, pero como el rayo no tenía una
forma física, el conjuro de Maya no se activó. Pero ella no se detuvo ahí.
Intentó atravesar a Koutarou utilizando su otra cuchilla.
—¡Toma esto!
Maya aceleró su brazo derecho por detrás de la espada de rayos. De esta forma, Koutarou no podría
utilizar su espada de la mano derecha debido a que el rayo se encontraba en su camino. Por eso
Maya estaba convencida de que su ataque golpearía en el blanco y su expresión se retorció de
regocijo maligno.
—¡Eres buena! ¡Pero~!
Sin embargo, Koutarou movió la Signaltine hacia ella, haciendo que el rayo de su otra espada
desapareciese al mismo tiempo. Como resultado la trayectoria de su espada siguió una línea recta.
—¡Tch!
Sorprendida, Maya fue forzada a cambiar la dirección de su ataque.
En esta ocasión las armas manejadas por sus brazos derechos chocaron. La Signaltine tenía forma
material, pero también contaba con la habilidad de bloquear la magia, por lo que el conjuro de Maya
tampoco se activó esta vez.
—Así que se refería a esto… Eres una salvadora, Clan.
—¡Esa arma ha hecho trampa!
Maya dio una patada a Koutarou y trató de distanciarse. Koutarou le siguió blandiendo su espada de
rayos, pero Maya realizó una voltereta hacia atrás y lo esquivó en el aire, saliendo de su alcance.
Maldición, ahora es mucho más rápida…
Koutarou miraba a Maya mientras pensaba. Con su cuerpo artificial ahora era aún más rápida que
antes. Koutarou estaba utilizando energía espiritual para aumentar su fuerza física y el poder de
Sanae para ver las intenciones de atacar de sus oponentes, pero los movimientos de Maya eran
demasiado rápidos para él. Ya desde el comienzo se encontraba en desventaja, y entonces recibió
peores noticias.
171
—Veltlion, he averiguado algo sobre el oponente. Siempre que esa mujer se mueve emite un patrón
de energía que encaja con unos datos que tengo.
—…¿Con qué encaja?
—Con esos robots que Kii siempre tenía consigo.
Por Kii, Clan por supuesto se refería a Kiriha. Y por robots se refería a los dos haniwas que le
acompañaban. Dicho de otro modo…
—Tú también estás haciendo trampas… Ese cuerpo tuyo ha sido fabricado por la gente del mundo
subterráneo, ¿verdad?
—Cómo podía esperar de mi chico… y pensar que hasta tú los conoces…
Maya entrecerró los ojos al escuchar las palabras de Koutarou, y su furia se debilitó. Había
recuperado la compostura después de reconocer lo peligroso que era Koutarou.
—Pero, ahora que lo sabes, tendrás que morir.
Maya mostró una sonrisa sádica. Era muy bella, pero hizo que Koutarou tuviera un escalofrío.
—Esto no es bueno… La situación puede ser más complicada de lo que pensábamos…
Hasta ahora solo había tenido que pelear contra enemigos de forma individual, pero como el cuerpo
de Maya estaba fabricado de maquinaria que funcionaba con energía espiritual, y ella en sí misma
era una chica mágica malvada, significaba que los enemigos de Kiriha y Yurika estaban trabajando
juntos. Eso implicaba que en algún momento atacarían a la vez, y solo con imaginarlo, Koutarou se
sintió más amenazado de lo que Maya estaba.
Parte 4
Mientras Yurika veía a Koutarou y Maya luchar, se dio cuenta de que ese era el momento para salvar
a Kanae. Kanae seguía en el suelo y cubierta de heridas, que tendrían que ser curadas. Aún llevaba
la Enciclopedia, por lo que a pesar de que Yurika ya no tenía más poder, aún podría tratar a Kanae.
Además podría ayudar un poco a Koutarou con ella.
—Sakuraba-senpai, por favor espera aquí.
—Vas a ayudar a Kanae-san, ¿no?
—Sí.
—Entonces yo también voy.
—Si nos levantamos las dos Maya se dará cuenta, y en este momento no puedo protegerte más, así
que por favor quédate.
172
—…Pero… No, lo entiendo. Por favor, ten cuidado, Nijino-san.
Harumi quería ir con Yurika; pensaba que debía morir y vivir a su lado. Pero se dio cuenta de que no
sería una buena idea y que destacarían más si iban las dos. Por eso Harumi tuvo que obedecer a
Yurika en contra de su voluntad.
—Volveré.
—Ten cuidado, Nijino-san.
—Sí.
Si Nijino-san falla entonces será mi turno… Por ahora tengo que creer en ella…
Harumi se dijo eso a sí misma mientras veía a Yurika alejarse. Yurika se fue moviendo con cautela de
una cobertura a otra, avanzando lentamente.
—Yo me quedaré aquí…
Harumi miró de nuevo a la batalla entre Koutarou y Maya. Su plan era avisar a Yurika si Maya se
daba cuenta.
Satomi-kun es muy fuerte… Es como si fuera el Caballero Azul de verdad…
Mientras observaba la contienda se le presentó ese pensamiento en la mente. Harumi tenía algunos
recuerdos de Yurika, y en ellos Koutarou también estaba luchando, pero ahora era mucho más fuerte
que en los recuerdos. Harumi no pudo evitar pensar en la armadura azul que llevaba Koutarou, o en
la espada de caballero que portaba.
¿Por qué me produce tanta curiosidad? Y ese escudo grabado en su pechera… parece que dice
“Caballero Azul de Theiamillis”… Se refiere a la amiga de Satomi-kun, Theiamillis-san, ¿no…?
Al ver a Koutarou llevando la armadura azul y empuñando la espada, Harumi empezó a ponerse
inquieta. Sus sentimientos por él fluían desde su corazón y se preguntaba si ella realmente debería
quedarse allí sentada sin hacer nada. No sabía qué hacer. Confundida e inquieta, se fijó en la lucha
con gran atención, y por eso no se dio cuenta de que las palabras grabadas en la pechera de
Koutarou estaban escritas con unos caracteres que normalmente no habría podido leer.
El Caballero Azul… El Caballero Azul de Theiamillis… Satomi-san… Koutarou-sama… ¿Qué es esto?
Me siento como si supiera algo de eso… ¿Pero qué exactamente…? La espada… ¿Es esa la
Signaltine…?
Harumi se había perdido en sus pensamientos cuando un dibujo con forma de espada apareció en su
frente. Entonces pudo recordar todo tipo de cosas.
Un antiguo templo… Una espada oxidada… Satomi-kun y yo… Yo reviví la espada y se la di a
Koutarou-sama… ¿Se trata de una escena de la obra? No, ese lugar no estaba en la obra de
teatro…¿Entonces qué es? ¿Es parte de mis sueños? ¿Es uno de los recuerdos de Nijino-san? ¿O
son realmente míos?
173
Cada recuerdo que aparecía en su mente solo servía para confundirla aún más. Tenía la sensación
de que formaban parte de la obra, pero al mismo tiempo tampoco. Estaba un poco lejos de tratarse
de algo real. Incapaz de diferenciar entre la función y la realidad, la confusión de Harumi no parecía
que se fuera a resolver pronto.
Entonces ocurrió algo.
—¡Oh mierda!
—¡¡Eres mío!!
El sable de rayos en la mano izquierda de Koutarou no se activó como debía y dejó ese lado
totalmente indefenso. Maya no perdió la oportunidad y atacó allí con su cuchilla.
—¡Satomi-kun! ¡Satomi-kuuun!
Harumi gritaba, pero eso no iba a parar a Maya. Lo que Harumi necesitaba era poder de verdad, un
poder lo suficientemente fuerte para salvar a Koutarou. Sino, nunca podría enseñarle cómo tejer un
jersey.
Pero lo único que podía hacer era mirar impotente a Koutarou, que estaba a punto de ser atravesado
por la cuchilla de Maya. Solo fue un momento fugaz, pero para Harumi fue una eternidad debido al
dolor que sentía.
—¡¡Noooooooooooooooo!! ¡¡Koutarou-samaaaaaaa!!
Harumi fue incapaz de soportar el dolor y dejó salir otro grito.
—Harumi.
El mundo de Harumi se detuvo al escuchar la voz de una persona. Ni Koutarou, ni Maya, ni Yurika o
Kanae se movían; nadie podía hacerlo, excepto Harumi. Esto ocurrió en su cabeza.
—¡¿Quién está ahí?!
Harumi no podía mover la vista y tuvo que llamar al dueño de aquella voz, pero como tampoco podía
pronunciar ninguna palabra, simplemente acabó gritando en su mente.
—Soy tú… y tú eres yo…
Entonces apareció una chica frente a ella. Era como si se estuviera mirado en un espejo, porque la
chica era como ella, solo que el color de su pelo y de su ropa era diferente. La chica tenía el pelo
plateado y llevaba un vestido de color blanco puro parecido al que llevó Harumi en el escenario.
—¡¿Q-qué quieres decir?!
—Perdona, no hay tiempo para explicarlo…
La Harumi de pelo plateado negó con la cabeza a modo de disculpa.
174
—Harumi… ¿tú amas a Koutarou-sama?
Se volvió para mirar a Koutarou, que permanecía inmóvil.
—¡Claro que sí! ¡Por eso tengo que dame prisa y hacer algo! Si no, Satomi-kun morirá.
Harumi gritaba.
En este mundo detenido, Koutarou parecía como si fuera a ser apuñalado por Maya en cualquier
momento.
—Ya veo… ¿Así que deseas salvarlo?
—¡¡Sí!! ¡¿Tú no?! ¡¿No eres tú también yo?!
—Sí… Yo también deseo salvarlo… Lo amo tanto como tú…
—¡Entonces ayúdame! ¡Dos es mejor que uno! ¡Hagámoslo antes de que Satomi-kun muera!
—…Ciertamente, tengo el poder para salvarlo. Sin embargo no puedo hacerlo yo sola; lo único que
puedo hacer es confiar mis poderes y mis recuerdos a alguien y entonces habré cumplido con mi
deber.
La Harumi de pelo plateado miró hacia abajo con una expresión de tristeza. Pensaba que hacer eso
no era algo en absoluto deseable.
—¡Entonces lo haré! Si eso sirve para salvar a Satomi-kun.
—Si cumples mi deber ya nunca podrás tener una vida normal. ¿Entonces sigues queriendo hacerlo?
La Harumi del pelo plateado no creía que alguien pudiera ser feliz sacrificando su vida normal y
arrojándose a la batalla. Para encontrar la felicidad así se necesitaban unos sentimientos poderosos y
promesas, o si no viviría en la desdicha.
—¡Aunque ese fuera el caso, estaré con Satomi-kun, ¿no es así?!
—Sí. Incluso si estáis separados por un tiempo y una distancia infinitos~.
—¡Siempre y cuando pueda caminar junto a Satomi-kun, entonces no me importa lo que me ocurra!
Harumi tenía unos sentimientos poderosos y una promesa. Quería proteger a la persona que amaba
y enseñarle cómo tejer un jersey. Y por esa causa estaba preparada para arriesgarlo todo.
Harumi… tú también…
La otra Harumi conocía los sentimientos de la verdadera Harumi dolorosamente bien. Era como si
estuviese viendo su propio pasado. Gracias a eso pudo tomar una decisión.
—…Lo entiendo. Harumi, te confiaré todo lo que tengo.

La Harumi del pelo plateado asintió y puso una sonrisa. Sentía que podía confiar y creer en Harumi.
Su cuerpo estaba envuelto en una luz blanca, y éste empezó a perder gradualmente su forma a
medida que iba siendo absorbido por la luz.
—Pero… por favor no lo olvides. Al fin y al cabo tu vida es tuya; no debes dejarte influir por mis
recuerdos. Solo piensa en ellos… sí, piensa en ellos como un producto de haber hecho mi papel en la
obra.
—¿Obra? ¿Papel? Espera, tú eres~
—Soy tú. Yo era tú antes de ti. Y también amé a la misma persona.
En el instante siguiente, la forma de la otra Harumi despareció completamente, y se convirtió en
aquella luz de color blanco puro.
—Puede que seas la Princesa~
Entonces la luz se introdujo en el cuerpo de Harumi.
—Adiós, Harumi… Probablemente nunca volvamos a vernos. Vive tu propia vida… y si es posible,
quédate con él hasta el final, esta vez…
Cuando se hizo una con la luz, Harumi pudo sentir un amor por Koutarou tan profundo como el suyo.
Parte 5
La batalla entre Koutarou y Maya se estaba volviendo más intensa y feroz por momentos. Koutarou
consiguió sobreponerse a la enorme diferencia de velocidad con su habilidad y experiencia. Si le
añadía la armadura y el poder de sus armas sería una batalla igualada.
—¡Esto es muy malo Veltlion! ¡Ya no puedo seguir corrigiendo los errores del algoritmo! ¡Distánciate
un poco y lo resetearé!
—¡Ella no es del tipo de oponente que me daría tiempo para hacer eso!
Koutarou gritó a Clan y llamó a Maki a través de la mente.
—¡Aika-san, ¿cuánto tiempo más va a durar el último encantamiento que me pusiste?!
—¡Están a punto de agotarse! ¡A Maya-sama aún le queda mucho tiempo, por lo que si sigues
peleando después de que se hayan acabado probablemente no serás capaz de bloquear sus
ataques!
—¡Kuh, supongo que entonces tendré que continuar como hasta ahora!
Koutarou murmuró con un tono de frustración y atacó con la Signaltine. Sin embargo, Maya se movió
rápidamente fuera del arco que dibujó la espada al caer.
177
—¡¿Qué pasa chico?! ¡Tus movimientos se están volviendo lentos!
—¡Todavía no!
¡No conseguiré darle a tiempo con el sable! ¡Tendré que continuar así!
Sosteniendo la espada de rayos en su mano izquierda, Koutarou lanzó un puñetazo.
Como se trataba de un ataque inesperado, Maya acabó siendo golpeada, pero no se quedó parada
después. Mientras caía hacia atrás movió sus cuchillas dejando unos arañazos profundos en la
armadura de Koutarou.
—¿Cómo vas a pagarme por esto, chico? Has hundido la zona de mi pecho.
[Mensaje de alerta. El daño de la pechera ha excedido el 78%. El próximo ataque en la misma zona
tiene un 90% de probabilidades de herir mortalmente al portador.]
Las protestas de Maya y de la armadura llegaron a Koutarou a la vez.
Ambos podían vencer al otro si sus ataques conseguían impactar. Maya tenía menos poder mágico
que antes, por tanto sus defensas mágicas eran más débiles, dejándole sin ningún medio para
protegerse de la Signaltine. Y al mismo tiempo, a pesar de que Maki había realizado algunos
encantamientos de protección en la armadura de Koutarou, no podría resistir los ataques de Maya
infundidos de energía espiritual. Los dos estaban a un solo golpe de ser derrotados, por lo que la
velocidad y la técnica debían seguir presentes en la lucha.
—…¿Y qué hay de malo? Ahora tienes una excusa para ponerte pechos más grandes.
—Mmm, estaba preocupada de que ya no pudieras continuar, quedándote sin aliento y todo eso, pero
si sigues hablándome de esa forma entonces significa que podré disfrutar un poco más de esta cita.
Pero la situación era mucho menos aventajada para Koutarou. A diferencia de Maya, cuyo cuerpo era
casi por completo una máquina, él solo era carne y hueso dentro de una armadura. Debido a esto sus
movimientos estaban más limitados y su cuerpo se cansaría cada vez más a medida que fuera
avanzando la batalla. Si continuaba de forma igualada como hasta ahora por más tiempo, Koutarou
perdería. Y como Maya lo sabía, mostró una sonrisa confiada.
Mierda… ¿tengo que acabar con esto de una vez?
El sistema que controlaba sus dos espadas no dejaba de dar errores y su armadura estaba
advirtiéndolo constantemente. Además, Koutarou estaba muy agotado y casi sin aliento. No podría
continuar de ese modo por mucho más tiempo.
Pero… ¿cómo puedo atraparle? Estoy reforzada y aun así no puedo cercarle.
Con su cuerpo mecánico, los movimientos de Maya sobrepasaban los límites de cualquier humano.
Koutarou no podía escapar de las limitaciones de su cuerpo, y se había quedado bloqueado ahí. De
modo que para conseguir atrapar a Maya necesitaba que se le ocurriera alguna buena idea. Pero
Maya no pensaba darle el tiempo para ello.
178
—¡Todavía queda mucho! ¡Divirtámonos un poco más, mi querido chico!
—¡No digas esa mierda! ¡Acabo de escapar de una cita con tu discípula!
Las cuchillas de Maya tenían una luz roja a su alrededor mientras se acercaba a toda velocidad con
una sonrisa.
—¡Satomi-kun, tiene un encantamiento de ataque en sus dos cuchillas! ¡No te dejes despistar por sus
palabras, se está preparando para el golpe final!
—¡Así que ya viene! ¡En ese caso~!
Koutarou cambió el estilo de lucha de acuerdo con el aviso de Maki.
Maki conocía a su maestra y la magia bastante bien, y gracias a eso había conseguido salvar a
Koutarou varias veces. Ahora su advertencia le proporcionó su última oportunidad para vencer.
¡¡Si pretende acabar conmigo en este ataque tiene que estar pensando en golpearme en el pecho!!
¡¡Así que si sé dónde va a atacar…!
—¡¡Oooooooo!!
Koutarou movió la Signaltine poniendo toda su fuerza en ello. La hoja cortaba el aire y se dirigía
directamente hacia Maya.
—¡Ups! Eso ha estado cerca♪
Pero Maya se agachó un poco y lo esquivó.
Justo ese era el momento que Koutarou había estado esperando. Su objetivo era limitar la movilidad
de Maya con la Signaltine, y si ahora ella pretendía atacar a su pecho, entonces no le quedaban
muchas posibilidades.
—¡Ahora es mi turno!
Maya se movió de la forma que Koutarou esperaba. Movió su espada de rayos y la colocó delante de
la trayectoria de Maya. Si conseguía activar la espada los acontecimientos se desarrollarían como
había planeado.
Sin embargo…
La armadura indicó un fallo de la espada junto a un ruido muy fuerte.
La espada de rayos había perdido su funcionalidad debido al uso excesivo del sistema dañado en el
peor momento posible.
—¡Oh mierda!
—¡¡Eres mío!!
179
La espada no se activó y Koutarou se quedó completamente indefenso cuando Maya ejecutó su
ataque. La cuchilla de su mano derecha tenía un brillo siniestro de color rojo. Su objetivo era el torso
de Koutarou, el punto donde se había dañado la armadura.
—Adiós, chico. Yo te quise.
Maya impulsó su brazo derecho hacia delante.
Koutarou se preparó mentalmente; moriría en el momento que la cuchilla atravesara su armadura.
Ahora era un hecho inevitable.
—¡Nooooooooooo!! ¡¡Satomi-kun, Satomi-kuuun!!
Koutarou pudo oír a Maki gritar en su mente. Al mismo tiempo, la mano de Maya se estaba acercando
a él. Su cara estaba deformada por la maldad y un júbilo tenebroso brotaba de su pecho.
—¡¡Noooooooooooooo!!
En ese instante la Signaltine empezó a brillar con intensidad. El brillo era tan fuerte como la voz de la
chica que se pudo oír por toda la sala.
—¡¿Kiaaa?!
El cuerpo de Maya recibió un gran impacto y salió despedida. Era como si hubiese sido lanzada hacia
atrás por el brillo y la voz.
—¡¿Qué?!
Sin embargo no tuvo ningún efecto en Koutarou. Él simplemente se quedó allí de pie, envuelto por
aquella luz. Se dio cuenta de que la luz tenía pulso, y sentía que era similar al de los latidos de un
corazón. Apareció el nombre de una chica en la cabeza de Koutarou.
—…¿Esto, es… de su majestad? ¿Su majestad Alaya…?
Sintió la calidez del pasado cuando Alaya controló la Signaltine directamente. Eso era lo que sentía
en este momento, pero no podía ser posible. Alaya se encontraba a una distancia y tiempo infinitos;
no había forma de que pudiera estar allí. Pero la espada de Alaya brillaba, su juramento y su deseo
aún seguían brillando.
—¡¡Majestad!!
Koutarou se dejó guiar por la luz y dio la vuelta. Allí pudo ver a una chica. Tenía el pelo largo y un
dibujo de una espada resplandeciendo en su frente. Al principio parecía que su pelo era de color
plateado.
—Alaya~ ¡No! ¡¿Pero si es…?!
Pero se dio cuenta enseguida de que había cometido un error. El pelo de la chica era negro. La
persona que había allí de pie no era la misma que estaba buscando.
180
—…¿Sakuraba-sen… pai?
Koutarou se había decepcionado un poco porque la persona que había delante de él no era Alaya,
pero pronto volvió a sorprenderse.
¡¿Por qué Sakuraba-senpai está controlando la Signaltine?! Y esa marca en su frente es la misma
que la de su majestad… ¡¿Qué está pasando?!
Mientras que Koutarou estaba demasiado confundido como para hablar, Harumi empezó a derramar
lágrimas y tuvo que esforzarse para pronunciar unas palabras.
—…Gracias a Dios… está vivo… Satomi-kun está vivo…
Harumi derramaba lágrimas de alivio, todavía con el dibujo de la espada brillando. Koutarou había
estado muy cerca de la muerte, pero ahora estaba a salvo. Harumi se sintió aliviada y continuó
llorando.
—…Me alegro… Realmente estoy muy alegrada…
—Sakuraba-senpai, ¿qué es esto? ¡¿Cómo estás controlando la Signaltine?!
—…No lo sé… No sé lo que está ocurriendo…
Harumi negó con la cabeza en su respuesta; también se encontraba confundida. Antes había visto
cómo Koutarou se encontraba a punto de perder la vida y sintió que debía salvarlo. Había rezado
para ello, y al hacerlo una luz empezó a emanar de su cuerpo, causando que la espada de Koutarou
resplandeciera y enviara lejos a su enemiga. Esto también fue una sorpresa para Harumi, ya que
simplemente se había quedado llorando.
—…Pero… Satomi-kun… hay una cosa… que sí sé…
Harumi lo miró con lágrimas cayendo de sus ojos.
—…Y es que desde ahora voy a protegerte~
Una fuerte resolución y un profundo amor residían en aquellos ojos.
Continuó conducida por sus intensas emociones.
—y siempre estaré a tu lado…
En ese momento, el dibujo en la frente de Harumi empezó a brillar con aún más intensidad. Entonces
la Signaltine se volvió más poderosa.
¡¿Qué está pasando?! No es su majestad, sino Sakuraba-senpai, que ahora también puede controlar
la Signaltine… ¡No, ¿lo hace aún mejor que ella?!
La Signaltine emitía una luz.
El brillo era el más radiante que Koutarou había visto en su vida.
181
—…¡Así que vence, Satomi-kun! ¡Yo te protegeré, de cualquier enemigo y cualquier adversidad!
Y en cuanto esas palabras salieron de la boca de Harumi, toda la confusión y las dudas
desaparecieron de la mente de Koutarou.
¡¡No tiene sentido preguntarse quién y por qué!! ¡¡Si la chatarra oxidada sigue brillando así, si el
juramento y los sentimientos puestos en esta espada se mantienen~!!
—¡¡Entonces usaré mi vida y los poderes de todos para proteger nuestro futuro!! ¡¡Sakuraba-senpai!!
Después de haber sido separada por un tiempo y una distancia infinitos, la antigua relación de
maestra y sirviente se había convertido en una entre alumna veterana y alumno de un curso inferior, y
la promesa y los sentimientos fueron conectados de nuevo.
Parte 6
Maya recuperó el equilibrio y miró a Koutarou sin miedo, a pesar de que la Signaltine no dejaba de
aumentar su poder.
—¡No importa cuánto poder mágico tengas, no sirve de nada si no consigues dar en el blanco!
Maya atacó. Cargó hacia él con la máxima velocidad posible a la que podía moverse. Los
mecanismos chirriaban y el sistema no paraba de dar advertencias, pero Maya agitó violentamente
sus cuchillas como para olvidarse de ello.
La Signaltine había aumentado su poder, pero al comienzo de la batalla era más débil de lo normal,
por lo que su estado actual no sería muy distinto de lo que Maki le había contado previamente a
Maya. Además, ella estaba convencida de que no recibiría ningún golpe. Había sobrepasado los
límites de cualquier humano, y por eso no temía a su oponente.
—…Tú no entiendes.
—¡¿Qué?!
La espada bloqueó con facilidad los ataques de Maya. Por supuesto, ella se movía más rápido de lo
que lo hacía la espada para bloquearle, pero sus cuchillas se detenían por la barrera que la Signaltine
estaba emitiendo.
¡¿Por qué?! ¡No es mucho más poderosa de lo que Maki me contó, así que ¿por qué no puedo
atravesar este campo de fuerza?!
Maya estaba asombrada.
182
Las armas de energía espiritual que ella utilizaba deberían ser capaces de atravesar sus defensas
mágicas de forma bastante efectiva. De acuerdo con la información de Maki sobre las capacidades de
la Signaltine, sus armas eran lo suficiente poderosas como para atravesar cualquier barrera que
pudiera producir, por lo que aunque la Signaltine se hubiera vuelto un poco más poderosa, todavía
debería ser capaz de destruir la barrera. Pero a pesar de eso sus cuchillas no tenían ninguna
posibilidad. Se trataba de una situación impensable.
—Se debe al tipo de espada.
—¡Ya veo, esa chica está haciendo algo, ¿no es así?!
Maya desvió su mirada hacia Harumi, que se encontraba detrás de Koutarou. Tenía los ojos cerrados
y las manos juntadas, como si estuviera rezando.
Maya pudo ver una línea de poder mágico viajando desde ella hasta la Signaltine. También había
recibido información sobre Harumi de la última vez que Maki había luchado con Koutarou. Por eso
sabía que Harumi era capaz de controlar alguna forma desconocida de magia. Era difícil imaginar que
ella no tuviera nada que ver con esa situación inesperada.
—…Efectivamente.
Koutarou se dio cuenta de que no podría mantenerlo en secreto y confirmó las sospechas de Maya.
—Esta espada fue creada para ser utilizada por dos personas, simplemente no se ha dado la
situación hasta este momento. Por eso solo conoces la forma incompleta de la espada. Tú no lo
entiendes, Maya.
Koutarou podía empuñar la espada mientras que otra persona controlaba su poder mágico. Esto
provocaría que la espada pudiera elegir entre ataque y defensa, y también cambiaba sus propiedades
dependiendo de la actitud ofensiva o defensiva del oponente. El exceso de poder mágico se podía
utilizar para dar apoyo al portador.
Los dos funcionaban como uno solo.
Y esa era la verdadera forma de la Signaltine. Era el poder que había concedido Alaya a Koutarou
para protegerlo.
—¡Imposible!
—¡Adelante, Satomi-kun! ¡Haz lo que quieras! ¡Yo estaré a tu lado!
—Por eso si piensas que la espada solo ha aumentado un poco su poder~
La voz de Harumi fue transmitida a Koutarou a través de la espada mientras atacaba con ella. Al
hacerlo, el poder que había estado usándose para protegerlo cambió su forma y aumentó el rango de
ataque. El rango se alteró teniendo en cuenta los movimientos de Maya, haciendo más difícil para ella
poder esquivar. Además contaba con una propiedad eléctrica que le causaba el máximo daño
posible.
183
—¡¿Kiaaaaaa?!
El golpe atravesó la barrera mágica que estaba utilizando Maya e impactó en ella. El golpe fue
terrorífico, y fue lanzada al suelo en un estado de conmoción.
—esto es lo que pasará.
Entonces Koutarou se detuvo, pero Harumi no lo hizo. Empezó a realizar algún tipo de encantamiento
en la lengua antigua de Fortorthe.
—¡¡Reuníos, espíritus del viento, convertíos en un brazo y destruid a mi enemigo!! ¡¡Rugid!! ¡¡Martillo
de Aire!!
Como resultado, el exceso de poder mágico de la Signaltine se convirtió en un martillo gigante de aire
que cayó sobre Maya.
—¡¿P-pero cómo es posible?! ¡¡Es completamente distinto a lo de antes!!
Maya movió su cuerpo desesperadamente en un intento de esquivar el ataque de Harumi.
Se las arregló para evitarlo por muy poco, y solo fue gracias a su velocidad sobrehumana. Si no
hubiera sido por ello, probablemente habría perdido la batalla en ese mismo lugar.
—¡Lo siento, Satomi-kun! ¡He ido demasiado lento!
—¡No, eso ha sido genial, Sakuraba-senpai!
Koutarou sonrió y preparó su espada. En realidad conocía la razón por la que el ataque de Harumi
había fallado. Aunque el cuerpo de Maya era en su mayoría una máquina, Harumi dudó a la hora de
atacar a otra persona, y por eso Maya pudo escapar. Pero Koutarou pensaba que era algo bueno;
luchar no encajaba con Harumi y se sintió de la misma forma que con Yurika.
—¡Voy a atacar! ¡Por favor, céntrate en darme apoyo, senpai!
—¡Vale, entendido!
Koutarou fue tras Maya y atacó. En cuanto ella se levantó cambió sus cuchillas por armas de fuego y
apuntó hacia Harumi.
—¡Entonces tendré que hacer esto! ¡Esa chica es tu talón de Aquiles!
A diferencia de Harumi, Maya no dudó en apretar el gatillo. Disparó una gran cantidad de balas hacia
ella, que se encontraba en su postura de rezo.
—¡¡Protección De Energía Del Alma!! ¡¡Por favor, Enciclopedia!!
Sin embargo se levantaron dos barreras delante de la trayectoria de las balas. Yurika había invocado
un escudo para proteger a Harumi de la energía espiritual, y además había utilizado el bastón que
llevaba para realizar un conjuro de defensa frente a ataques físicos. Las balas de Maya fueron
completamente bloqueadas gracias a los dos conjuros de protección.
184
—¡¿Estás bien, Sakuraba-senpai?!
—¡¡Gracias, Nijino-san!!
—¡Satomi-san, yo protegeré a Sakuraba-senpai! ¡No te preocupes!
Yurika ya no tenía el poder suficiente para derrotar a Maya, pero aún le quedaba un poco para
realizar conjuros defensivos. Y ahora que tenía la Enciclopedia de Kanae podría proteger a Harumi
durante un rato más.
—¡Yurika, tú te encargas de eso!
—¡Sí!
Haría todo lo que fuera necesario cuando tuviera que hacerlo. Era su forma de ser en compañía de
Koutarou.
—¡¡Maldita seas, Yurikaaaaaa!!
Maya fue sacudida por una furia y envidia intensas debido a que Yurika había bloqueado su ataque y
tenía la confianza de Koutarou. Ser vista como alguien inferior a Yurika le resultaba una humillación
insoportable.
—¡Te mataré, os mataré! ¡¡A todos vosotros!!
La furia y la envidia se transformaron en odio y provocó el siguiente ataque de Maya. Ya no parecía la
maga que tenía un autocontrol excepcional, Dark Navy.
—Maya-sama…
Viendo la batalla, los sentimientos de Maki eran complejos.
Estoy segura de que yo una vez fui como ella…
Se sintió triste al ver cómo estaba actuando Maya en ese momento. También se sintió apenada por
pensar que en el pasado debía haberse parecido a ella. Por ello Maki hizo una petición.
—Satomi-kun, por favor no mates a Maya-sama…
—No te preocupes, lo comprendo. Aún sigue siendo tu maestra, ¿no?
Maya se había dejado llevar por sus emociones y estaba dejando muchos huecos en su defensa, y
además estaba sola.
Por otro lado, Koutarou permaneció calmado y luchaba junto a sus amigas.
La conclusión de la batalla ya se había decidido.
—Gracias, Satomi-kun…
—No, has sido de gran ayuda. Solo soy un soldado de pacotilla que no puede matar a nadie.
185
Para finalizar la pelea, Koutarou levantó la espada por encima de su cabeza. Al mismo tiempo se
concentró en la muñequera de Kiriha de su mano izquierda y creó una bola de fuego. Utilizaba los
poderes de Sanae para ver los movimientos de Maya y se encontraba protegido por la armadura de
Ruth, Theia y Clan, junto con la magia de Yurika y Maki. Y Shizuka estaba protegiendo el lugar al que
deseaba volver en ese momento.
Diez contra uno… Sanae dijo que los aliados de la justicia podían juntarse contra sus enemigos,
pero… esto puede que se esté excediendo un poco…
Koutarou atacó a Maya con su espada, apuntando hacia su brazo.
La Signaltine cortó limpiamente la cuchilla de Maya y su brazo derecho se separó del resto del
cuerpo.
—¡¿Guah?!
Y mientras estaba momentáneamente paralizada, la bola de fuego producida por su muñequera salió
disparada hacia ella.
La bola explotó en el centro de su cuerpo y Maya salió volando.
—Uh, m-maldita sea… ¡Y pensar que otra persona que no fuera Nana podría ponerme las cosas tan
difíciles!
Después de haber chocado contra el suelo, Maya utilizó su brazo restante para levantarse. La
armadura que cubría su torso había sido destruida y dejaba ver la maquinaria que había tras ella.
Había recibido muchos daños, y ya no podía moverse adecuadamente.
—Jaque mate.
Koutarou bajó la espada mientras miraba a Maya.
—Ríndete y vuelve a casa.
—…Mátame. Si no lo haces, volveré a por ti, una y otra vez.
El cuerpo de Maya estaba seriamente dañado, pero el odio en sus ojos bullía como siempre. Dirigió
una amenaza de muerte a Koutarou, como si fuera una amante traicionada.
—Apuesto a que lo harás…
Koutarou conocía el riesgo, pero no podía acabar con su vida. Por lo tanto devolvió la espada a su
vaina.
Maya se tomó ese gesto como un insulto y su odio se hizo aún más fuerte.
—¡¡Te arrepentirás de esto!!
186
—Sí. Siempre lo he estado haciendo. Ese es el tipo de vida que he llevado; ya estoy acostumbrado.
Koutarou sonrió amargamente al decir eso y miró a una columna de hormigón que había cerca.
—¿Y las dos que os estáis escondiendo ahí también vais a luchar conmigo?
Koutarou habló en dirección a la columna, y desde detrás de ella aparecieron dos chicas mágicas,
Crimson y Green. Sin embargo, ninguna de ellas parecía dispuesta a pelear.
—¿Estás de broma? Si fuese a luchar contra un monstruo como tú primero tendría que hacer los
preparativos adecuados.
—…Solo hemos venido a salvar a Maya-san.
—Ya veo. Entonces cogedla y marchaos.
Koutarou no podía sentir intenciones de atacar ni en sus palabras ni en sus auras. Por eso dio varios
pasos hacia atrás y les dejó espacio para recoger a Maya. Las chicas corrieron hacia ella con ojos
llenos de rabia hacia él.
—¿Te encuentras bien, Maya-san?
—Apóyate en mi hombro.
—…Sí…
Maya consiguió ponerse en pie de algún modo gracias a la ayuda de las dos chicas. Pero incluso
entonces, su mirada estaba fijada directamente en Koutarou, en vez de en sus aliadas. Era incapaz
de reconocer el motivo de su derrota.
—…Chico, ¿cómo te llamas?
—Koutarou.
—…Koutarou… La próxima vez que nos encontremos… definitivamente te mataré, con mis propias
manos…
—Si eso es lo que pretendes, entonces no vengas sola.
—Umf.
Maya giró la cabeza y se fue con la ayuda de las dos chicas. Pronto desaparecieron en la oscuridad
de la parte más alejada del edificio abandonado.
—…Veltlion, ¿no te importa dejarle marchar de esa forma?
Clan tenía una mirada preocupada en su cara desde el otro lado del dispositivo de comunicación.
—Clan, ¿acaso te parece bien que la persona que quieres convertir en tu sirviente sea del tipo que
asesine despiadadamente al contrincante?
187
—¡Claro que no! ¡Solo estaba preocupada por tu seguridad! ¡¡Por eso me preguntaba si estaba bien
dejarle marchar sin capturarle!!
—…Tan solo piensa que la próxima vez también ganaré. Eso es lo que he decidido hacer.
Su futuro sería esperanzador.
Eso era lo que le había dicho a Maki, y él había decidido unirse también a esa creencia.
—…Caray… realmente no entiendes los sentimientos de las mujeres.
—Ya he escuchado eso muchas veces.
Mientras Koutarou reía, apareció un agujero espacio-temporal frente a él.
—¿Clan?
—Voy a traer de vuelta la Signaltin3. Theiamillis-san y las demás están de camino hacia allí en este
momento.
—Eso no es bueno.
Koutarou comprendió lo que Clan estaba intentando hacer e introdujo la espada en el portal. Los dos
desaparecieron al mismo tiempo.
—Ahora haz lo que tengas que hacer antes de que llegue Theiamillis-san.
—Perdona por tener que ayudarme siempre.
—Lo dices en serio. ¿Cuándo se me asignó este papel…?
El holograma de Clan hinchó las mejillas. Al ver su expresión, Koutarou se rió entre dientes y
confirmó lo que sentía.
—Bueno, puede que fuera cuando te convertiste en una princesa respetable.
—¡E-estúpido!
La cara de Clan se puso roja mientras le gritaba. Después interrumpió la comunicación sin previo
aviso.
—He hecho que se enfade de nuevo… Solo intentaba elogiarle…
Koutarou sonrió irónicamente mientras miraba al holograma, que no estaba proyectando nada.
Cuando apagó el dispositivo decidió seguir el consejo de Clan y hacer lo que debía.
—…Y ahora… ¿por dónde debería empezar a explicar?...No queda mucho tiempo…
Antes de que Theia llegara, Koutarou tenía que dar algunas explicaciones a las personas que lo
estaban mirando.
188
El Día de los Comienzos
Parte 1
Sábado 24 de abril
Esa noche había once personas reunidas en el apartamento 106. Era muy difícil moverse por la
pequeña habitación llena de muebles con tanta gente dentro de ella.
Justo a los lados de Koutarou se encontraban Maki y Clan, que parecían un poco incómodas. Las
siguientes eran Harumi y Yurika. Enfrente de ellas dos estaban Theia, Ruth y Kiriha, bebiendo té, y
Shizuka, Sanae y Kanae.
—Koutarou, ¿seguro que debería estar aquí?
—Sí, Satomi-kun. Hace muy poco tiempo era la enemiga de todos…
—Guarden silencio y esperen.
Koutarou quería presentar de una forma correcta a Maki y Clan. Las dos eran ahora sus aliadas, pero
debido a su historial con las chicas del apartamento 106, intentaron distanciarse. Sin embargo, a
Koutarou no le parecía una buena idea y decidió aprovechar la oportunidad para resolver el conflicto.
—Y… voy a empezar por presentarlas. Ella es Clan…
Al decir su nombre dio unos golpecitos en la cabeza de Clan con la mano derecha. Clan no levantó la
mirada debido a la situación incómoda en que se encontraba. Quería distanciarse de las chicas
porque hacía solo unos meses había intentado asesinar a Theia y a Koutarou. Simplemente se quedó
mirando la mesa que tenía delante sin mover un solo músculo.
—Y ella, Aika Maki-san.
En esta ocasión Koutarou tocó la cabeza de Maki con la mano izquierda. Maki se encontraba
prácticamente en la misma situación que Clan; tenía una expresión rígida y estaba muy tensa. No se
atrevió a mirar a las chicas porque sabía que Kanae y Sanae estaban delante de ella. Su inquietud le
obligó a sujetarse con fuerza a la manga de Koutarou, y no pensaba soltarla.
—Clan y yo desaparecimos durante la obra de teatro, si recordáis. Entonces nos vimos forzados a
trabajar juntos y nuestra adversidad desapareció gradualmente. Desde entonces ha estado
ayudándome en secreto, como cuando ocurrió el incidente de Sanae, por ejemplo… Hey, no te
quedes callada, di algo Clan.
—¿Que diga algo? ¿C-como qué?
A Clan no se le ocurría nada que decir. Sabía que no podría llevarse bien con todas después de lo
que hizo.
—Pues tu nombre o algo.
189
—…Me llamo Clariaussa Daora Fortorthe.
—No digas solo tu nombre.
—¡P-pero me dijiste que sólo diga eso!
Al estar tan nerviosa, Clan solo pudo decir su nombre, pero su interacción con Koutarou demostró a
todo el mundo qué tipo de relación tenían.
—Bueno, da igual… sobre Aika-san… Como todas sabéis, Aika-san es nuestra compañera de
clase… pero al parecer, hasta hoy en realidad ha sido una chica mágica mala.
—…
Cuando Koutarou reveló su identidad, Maki contuvo la respiración y agarró con más fuerza la manga
de la camisa de Koutarou. Sabía perfectamente cuál era su triste posición.
—Aika-san se hizo una maga malvada porque su benefactora era una de ellas, pero al final ser mala
no encajó con ella. Ella me salvó, y en el fondo es una chica honesta y buena. No tuvo más remedio
que hacer cosas malas porque no tenía ningún otro lugar a donde ir. Ahora ha estado pagando por lo
que hizo mostrando amabilidad.
—…Satomi-kun, mejor me voy. No debería estar aquí…
Maki fue incapaz de soportar la tensión y tiró de la manga de Koutarou para poder irse del
apartamento. Pero él agarró su brazo y negó con la cabeza.
—Siéntate aquí. ¿Si escapas ahora a dónde irás?
—P-pues…
—Tienes que empezar tu nueva vida. Lo entiendes, ¿verdad?
—…Sí.
Maki, que había comenzado a ponerse de pie, acabó siendo persuadida por Koutarou y se sentó de
nuevo.
Había escogido la vida de Aika Maki en vez de la de Dark Navy, por eso ya no tenía lugar en
Darkness Rainbow. Para poder disfrutar de su propia vida tenía que enfrentarse a su pasado.
—Fingiremos que Aika-san fue secuestrada y ahora será nuestra huésped hasta que las cosas se
calmen. Si no, vendrán a por ella para acabar con la traidora. Aunque en realidad seguirá siendo
nuestra compañera de clase, como siempre.
Tras decir eso, Koutarou miró a todo el mundo antes de continuar.
—Esta es mi petición, y… sé que será emocionalmente difícil, pero quiero que os llevéis bien con
ellas dos. Por favor.
190
Koutarou colocó sus manos sobre la mesa y agachó la cabeza. Maki y Clan siguieron su ejemplo y
también agacharon la cabeza. Se pusieron rígidas cuando llegó el momento de la reflexión.
—Quiero decir una cosa.
Theia levantó la mano. Al verlo, la cara de Clan se puso pálida.
—¡Y-yo también!
—Yo también quiero decir algo.
Las siguientes en levantar la mano fueron Sanae y Yurika. Esto provocó que la cara de Maki también
se pusiera pálida.
Habían intervenido las personas que pedían que pagaran por sus crímenes.
Aunque temían la situación estaban dispuestas a aceptar cualquier crítica, ya que sabían que era
algo por lo que tenían que pasar.
—Adelante.
Koutarou levantó la mirada e instó a las tres chicas que habían levantado la mano para que hablaran.
Las chicas pusieron sus manos sobre la mesa y se inclinaron hacia delante.
—¡¿Significa eso que Clan estará incluida en la rotación de las tareas de limpieza de la habitación?!
—¡¡Hey Maki!! ¡¡Tú también eres una chica mágica, ¿verdad?!! ¡¡¿Por qué no te hacemos un vestido
nuevo para que combine con el nuestro?!!
—¡Satomi-san, ya no puedo seguir viviendo en el armario! ¡Ahora que Maki va a vivir aquí quiero
abandonar el armario y vivir en la habitación!
—…¿Eh?
Sin embargo, lo que dijeron las tres chicas provocó que Maki y Clan dejaran salir una expresión de
asombro al mismo tiempo. Levantaron rápidamente la cabeza y miraron a las personas que les
habían hablado.
—Bueno, supongo que sí.
—¡Muy bien! ¡Ahora solo tengo que limpiar una vez a la semana!
—¿No es fantástico, alteza?
—¡Satomi-san, este es el momento de aumentar mi espacio vital!
—No.
—¡¿Por qué?!
—No puedo dejar que Aika-san se quede en el armario.
191
—¡Mamá! ¡Necesito papel para dibujar!
—Sí, sí, Maki-chan, esto está ocurriendo de verdad, así que ¿estás libre el fin de semana?
Nadie criticó ni a Clan ni a Maki. Theia, Yurika, Sanae, Kanae o cualquiera de las demás no solo no lo
hicieron, sino que por el contrario les dieron la bienvenida.
—Aika-san, si no tienes dónde quedarte puedes venir a vivir conmigo. Es justo en la habitación de
arriba.
—¿No es genial, Clan-sama? Ahora no tengo que escabullirme para ir a verla.
—¿Po~… por qué?
—¿Por qué todas dicen cosas amables…?
La situación confundía a Maki y a Clan. A pesar de haber sido enemigas, las residentes del
apartamento les habían aceptado sin problemas. Al no comprender lo que estaba ocurriendo, las dos
simplemente se quedaron sentadas con una expresión confundida.
—…Porque una vez nosotras también fuimos enemigas.
Kiriha fue la que respondió a su pregunta. Entrecerró ligeramente los ojos y mostró una expresión
amistosa. Confiaba especialmente en Clan, a quien conoció once años atrás.
—Si os criticásemos nos estaríamos rechazando a nosotras mismas, y eso es algo que no vamos a
hacer.
Al principio todas estaban atacándose entre sí, pero habían superado esa situación para llegar hasta
donde se encontraban ahora. Por eso ninguna en la habitación estaba enfadada con Clan o con Maki.
Todo iría bien siempre y cuando hubieran cambiado en el fondo; lo que era importante era el
presente, no el pasado.
—Pero Kii, incluso así…
—Obviamente esa no es la única razón.
Al ser llamada por el nombre de Kii, la expresión de Kiriha cambió a una aún más amable.
—Satomi-kun ha agachado la cabeza por vosotras. En ese caso solo nos queda creerlo.
Aceptaremos cualquier cosa que decida… ¿No pensáis lo mismo vosotras dos?
—Pues…
—Sí, así es.
Maki aún seguía dudando, pero la expresión de Clan se había suavizado un poco. Tener a una vieja
amiga en la habitación le ayudaba mucho.
—Theiamillis-san, me disculpo formalmente por mis acciones pasadas.
192
Clan se inclinó en la dirección de Theia, y como respuesta, ella asintió con una sonrisa.
—Acepto tus disculpas. No te preocupes más por eso. Puede que seamos rivales, pero alcanzaremos
miras más altas si competimos entre nosotras con respeto en vez de con odio.
—Theiamillis-san… ¡Tienes razón, no pienso perder!
—Fufufu… ese es el espíritu. ¡Yo tampoco pienso hacerlo!
Clan y Theia se reían. Al verlo, Maki miró a Yurika y las mujeres de la familia Higashihongan.
—Satomi-kun.
—¿Sí?
Koutarou y Harumi se dieron cuenta e hicieron que Yurika y Maki se miraran la una a la otra. Yurika
solo parecía confundida, pero Maki de repente intentó salir corriendo. Koutarou le sujetó con los dos
brazos y le detuvo. Después, Maki finalmente se dio por vencida y empezó a hablar lentamente.
—Perdóname, Nijino Yurika. Te he hecho muchas cosas horribles.
—No pasa nada, Maki-chan. Si hubiera tenido tu maestra ahora sería yo la que estuviera
disculpándose…
Yurika también aceptó la disculpa de Maki. Nana fue la que salvó a Yurika, pero eso solo fue por
casualidad. Como había visto de cerca el cambio de Maki ya no sentía casi nada de hostilidad hacia
ella. Lo único que aún le incomodaba era que Maki seguía siendo una miembro oficial de Darkness
Rainbow, pero también sabía que no podía desertar directamente en sus circunstancias, por lo que
decidió no pensar sobre ello.
—Y en cuanto a Kanae-san y a su hija, parece que mi maestra os hizo cosas terribles…
—No es culpa tuya, Maki-chan.
—Mamá, ¿pasó algo en el pasado?
—Sí, pero ya está resuelto y además no tiene nada que ver con Maki-chan.
—Mmm, oh, bien.
—…Muchas gracias.
Maki agachó la cabeza una vez más.
Por tanto, Clan y Maki fueron aceptadas por las chicas del apartamento 106 y dieron el primer paso
de sus nuevas vidas.
193
Parte 2
Los problemas de Maki y Clan se habían resuelto, pero Koutarou tenía otra cosa más que hacer.
Y ese problema consistía en qué hacer con Sakuraba Harumi, que había sido arrastrada a los
conflictos de todos los demás.
Hacía muy poco tiempo Harumi había aprendido cómo controlar la magia y el poder de la Signaltine,
pero ni siquiera ella sabía por qué. Parecía como si de repente hubiera sido capaz de hacerlo tras la
fusión con Yurika, y sin ninguna otra explicación posible, Koutarou y las demás se imaginaban que el
cambio de Harumi era producto de esta acción. Yurika reconoció que había ocurrido algo muy extraño
durante la unión, y el temblor gravitatorio que se produjo a causa de ello pudo observarse por el
Caballero Azul, aportando credibilidad a la teoría.
Esto significaba que Harumi ahora era la tercera maga después de Yurika y Maki. Además era capaz
de controlar la Signaltine, aunque ese hecho solo lo conocían lo presentes durante la batalla con
Maya. Por eso Harumi se había convertido en una especie de ayudante especial para Koutarou y las
demás. Ella misma quería utilizar sus poderes para ayudarles.
Pero había alguien en contra de aquella idea.
Y ese era Koutarou.
—…No estoy de acuerdo. Sakuraba-senpai tiene una salud débil, y tampoco es muy atlética. Es muy
peligroso para ella que esté siempre con nosotros.
Koutarou se preocupaba por la seguridad de Harumi. Era evidente que la magia llevaba su cuerpo al
límite, y además también estaba en contra de que ella peleara.
—Por eso creo que sería mejor si solo dejamos que nos ayude de forma ocasional.
Para él, la solución ideal era mantener a Harumi a la misma distancia que hasta ahora para que no se
viera envuelta en ninguna batalla.
—Pero… ¡Satomi-kun, no puedo quedarme sin hacer nada después de haber aprendido esto!
Al igual que Koutarou sentía preocupación por Harumi, ella sentía lo mismo por la seguridad de él, de
Yurika y de las invasoras. Para ella, se trataban de personas especiales que le habían mostrado el
mundo exterior a través de las dos obras de teatro que habían representado juntas. Por eso quería
pagar su deuda con ellas y protegerlas siempre haciendo todo lo que estuviese en su mano.
—¡Satomi-kun y todas la demás son mis preciados amigos! ¡Por favor no me dejes fuera! ¡Por favor!
El principal motivo de Harumi era su fuerte deseo de caminar junto a Koutarou y las chicas. Deseaba
ayudar a aquellos con quienes se llevaba bien, y también estar con el chico que amaba. Sabía mejor
que nadie lo solitaria que podía ser una vida basada únicamente en mirar las cosas desde la
distancia.
—Sakuraba-senpai…
194
Koutarou empezó a dudar al escuchar las rápidas protestas de Harumi.
Quería mantenerla lejos de cualquier cosa que pudiera comprometer su seguridad, pero al mismo
tiempo sentía como si su problema de intentar distanciarse de los demás estuviera influenciando su
decisión. Era incapaz de decidir qué era lo correcto.
—…Satomi-kun, ¿puedo decir algo?
Mientras Koutarou reflexionaba profundamente, Maki levantó la mano y pidió permiso para hablar.
—¿Qué pasa, Aika-san?
—Basándome en lo que ha ocurrido hoy, lo más probable es que Sakuraba-san se convierta en otro
objetivo de Darkness Rainbow. En ese caso, lo más seguro sería mantenerla cerca.
—Eso es…
La opinión de Maki era completamente lógica. Mantener lejos a Harumi también implicaba que sería
más difícil protegerla, y con una amenaza clara por parte de Darkness Rainbow, sería necesario tener
siempre un ojo sobre ella.
—No, pero…
Sin embargo Koutarou aún no podía decidirse. Al igual que Yurika, luchar tampoco encajaba con la
forma de ser de Harumi. Quería que su vida fuera pacífica en la medida de lo posible.
—Koutarou, ¿tú odias a Harumi?
Sanae hizo la pregunta, a la que Koutarou respondió moviendo la cabeza de lado a lado.
—Por supuesto que no, es solo que quiero que esté lo más segura posible.
Sanae señaló a Koutarou con su dedo índice y una expresión seria.
—¿Sabes qué, Koutarou? La mejor forma de hacer eso es protegerla personalmente. Uno de tus
malos hábitos es mantener lo que aprecias lejos de ti.
—¡Tiene razón, Satomi-san! ¡Solo necesitamos hacer que Sakuraba-senpai prometa no esforzarse
demasiado, y entonces todos podremos protegerla juntos!
Yurika estaba de acuerdo con Sanae. Y no solo era ella, sino que todas las chicas en la habitación
también. Todas compartían los mismos sentimientos que Harumi, y por eso sabían que ella no podría
estar lejos de él debido a su salud débil.
—¡Satomi-kun, por favor!
Harumi rogó formalmente a Koutarou y lo miró directamente a los ojos.
—Aaah…
Y con esa mirada, Koutarou cambió finalmente de opinión.
195
—Lo entiendo. Sakuraba-senpai, por favor trata de quedarte con uno de nosotros siempre que sea
posible.
—¡Gracias, Satomi-kun!
—¡Pero! Debes prometer que no te exigirás demasiado si se presenta una batalla.
—¡Entendido! ¡Lo prometo!
Comenzaron a formarse lágrimas de alegría en los ojos de Harumi mientras sonreía ampliamente.
Parte 3
De esta forma, otras tres invasoras fueron acogidas en el apartamento 106, llegando a una cantidad
de habitantes sin precedentes. Y además con Kanae acompañándoles, todos estaban agradecidos de
que aún no fuera verano.
Sin embargo, esta cantidad de personas solo se mantuvo hasta después de la cena. Una vez que
todos cenaron, las invasoras fueron dejando la habitación una tras otra. Todas tenían sus propios
asuntos que atender, que incluían los preparativos para una nueva vida o tareas relacionadas con sus
trabajos. Por eso era necesario abandonar la habitación por el momento. Solo Koutarou y Yurika se
quedaron.
—Ahora que todo el mundo se ha ido, la habitación parece mucho más grande…
Koutarou murmuró mientras se sentaba frente a la mesa y miró a la puerta principal. Como solo
estaban ellos dos, el murmuro también llegó a oídos de Yurika.
—Aunque no pienso en ello cuando todos están aquí…
—Satomi-san…
A Yurika, la espalda de Koutarou le parecía terriblemente solitaria, y sintió que debía hacer algo para
animarlo, así que decidió acercarse a él lentamente por detrás.
—Eii.
Después de situarse justo detrás, Yurika se puso de rodillas y colocó sus manos delante de la visión
de Koutarou. Parecía como si lo estuviera abrazando.
—¿Yurika?
—Fufu… Satomi-san…
Yurika susurró su nombre. Solo estaban ellos dos, y en ese momento se encontraban muy próximos.
Lo dijo con una voz muy dulce y tranquila.
196
—…¿Me he marchado yo también…?
—Pues claro que no. Solo es que no puedo verte.
Koutarou pudo oír la voz de Yurika, sus manos estaban presionadas contra su cara y su cuerpo
apoyado en su espalda. Aunque no pudiese verla estaba claro que se encontraba allí.
—Entonces, creo que ocurre lo mismo con todas las demás. No puedes verlas, pero sus sentimientos
siguen presentes.
—…Yurika…
Koutarou empezó a sentirlo gracias a las palabras de Yurika. No podía verlas, pero no estaba solo.
Eso le hizo sentirse bien.
—Fufufu.
Él solo podía oír la risa de Yurika y sintió el calor de su cuerpo. Y como su voz era dulce y calmada,
tuvo la necesidad de mirarle a la cara. Pero al mismo tiempo pensó que debería quedarse en esa
postura; era una sensación extraña que no había experimentado nunca.
Ya veo… así que esta es la Yurika de verdad…
Yurika estaba mostrando su verdadera forma de ser, la cual normalmente escondía por todo tipo de
cosas. Hasta que los dos no se quedaron solos Koutarou no pudo verlo. Por eso empezó a ser capaz
de aceptar cosas que antes no había podido.
—Yurika.
—¿Sí?
—Tú… realmente eres una chica mágica, ¿verdad?
El hecho de que Yurika era en realidad una chica mágica era algo que él nunca quiso reconocer, pero
al final, fue capaz de hacerlo.
—Sí… siento no habértelo dicho nunca…
—No te preocupes. Entiendo el motivo.
—Satomi-san…
Koutarou quería proteger su día a día con Yurika, y ella se sentía bien con ello. Por eso Koutarou no
tenía intención de culparla; de hecho, pensaba exactamente lo contrario.
—Gracias, Yurika.
—Sí…

Mientras respondía apretó un poco más sus manos contra la cara de Koutarou. Simplemente esa
acción fue suficiente para transmitirle lo que sentía. Entonces dejó de cubrir su visión y se limpió sus
propias lágrimas; quería continuar de ese modo, pero sería difícil hacerlo si estaba llorando. Una vez
terminado de limpiarse los ojos, Yurika colocó su mano sobre el hombro de Koutarou, y como si él lo
hubiera estado esperando, comenzó a hablar.
—Pero… aunque sea verdad no quiero admitirlo. Para mí, eres una compañera de clase y una
cosplayer que le gusta gorronear.
Ese era el deseo de Koutarou. Quería que ella fuera su compañera, no una chica mágica. Se trataba
de algo que solo podía decir en este ambiente, y si no estaban mirándose el uno al otro.
—Satomi-san…
Yurika empezó a derramar lágrimas otra vez, aún con su mano apoyada sobre el hombro de
Koutarou. Pero ya no intentó quitárselas de la cara.
Eran unas cálidas lágrimas de alegría, y sabía que sería una lástima limpiarlas.
—…Yo… también lo prefiero de esa forma…
Yurika deseaba suceder a Nana y convertirse en una espléndida chica mágica, pero al mismo tiempo
quería ser una chica normal en compañía de Koutarou. Deseaba pasar los días de forma tranquila y
normal juntos, y de ese modo, sintió que tendría el valor para superar cualquier cosa.
En ese sentido su deseo encajaba perfectamente con el de él.
—Por eso… Me esforzaré al máximo para asegurarme de que no tengas que ser una chica mágica.
Si aparecía un enemigo, trabajaría junto a ella para derrotarlo.
Si había una misión que debía cumplirse, le prestaría su ayuda y la terminaría lo antes posible.
Lo que quería era limitar la cantidad de tiempo que Yurika debía ser una maga.
—Sí…
Yurika se sintió superada por la emoción y lo abrazó con todas sus fuerzas.
Ahora podía entender cómo se sentía Sanae.
A pesar de estar tan próximos, Yurika quería acercarse aún más, hasta el punto de querer abandonar
su cuerpo y entrar en el de Koutarou. Pero como no podía hacerlo, simplemente lo abrazó con fuerza.
No se le ocurría otra manera de expresar sus sentimientos.
—…Así que tómalo con calma y haz cosplay solo cuando puedas disfrutar de ello…
—…Creeré en ti… Satomi-san…
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Al final Yurika fue una cosplayer. Dejó la realidad donde era una chica mágica y continuó haciendo
cosplay, además de ser la compañera de Koutarou. Eso era lo que ambos deseaban, era el futuro
soñado por los dos.
Dejaron pasar el tiempo de esa forma. Como ya habían comprendido los sentimientos del otro no
necesitaban decir nada más.
Espera… si esto sigue así, puede que…
Pero después de haber pasado un tiempo, el corazón de Yurika empezó a acelerarse. Sus latidos le
decían que tenía que llevar su relación más adelante, no solo apoyarse mutuamente, y convertirse en
pareja.
Puede que… bese a Satomi-kun… Si me acerco un poco más…
Era evidente que Yurika amaba a Koutarou. Estaba convencida de que él también sentía aprecio por
ella, y por eso pensó que si daba un paso adelante sería posible que fueran novios. Su corazón le
gritaba que entrara en acción.
—Yurika, ya es casi la hora…
—S-síiii…
Yurika sintió cómo se detenía su corazón cuando Koutarou le susurró. Pensaba que él sentía lo
mismo que ella, y estaba a punto de perder la cabeza por toda la alegría que tenía.
…Aunque fuese a morir, estoy segura de que no me arrepentiría…
Koutarou se quitó de encima los brazos de Yurika y le obligó a ponerse más cerca. Ella no se resistió,
simplemente le confió su cuerpo. Su corazón latía a toda velocidad mientras se preguntaba qué
ocurriría a continuación. Estaba en la cima de la felicidad.
—Coge el bolígrafo. Vamos a empezar.
—…¿Eh?
Pero las cosas no fueron como Yurika había pensado.
Koutarou le obligó a sentarse a su lado mientras colocaba un bolígrafo en su mano. Sorprendida,
Yurika miró rápidamente hacia él, y entonces lo vio sosteniendo una montaña de libros.
—¡E-espera, Satomi-san, ¿no es un poco pronto para esto?!
Yurika entró en pánico.
La diferencia que había entre la realidad y sus sueños hizo que tratase desesperadamente de detener
a Koutarou.
—¡En todo caso es muy tarde! ¡Esta noche vamos a aprender cómo calcular el volumen de un
cuerpo! ¡No hay tiempo que perder!
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Sin embargo, Koutarou no tuvo piedad. Ya había desmantelado el ambiente que los había rodeado
momentos antes, por lo que el siniestro Koutarou de la mañana regresó.
—¡¡No me refiero a eso!! ¡¿Por qué no podemos usar algo más de tiempo para confirmar nuestro
amor?! ¡El contacto físico también es importante, ¿sabes?!
Yurika estaba convencida de que esta vez ella tenía razón, de que las cosas deberían salir de una
cierta manera.
—¡Podemos hacer todo lo que queramos más tarde, pero ahora solo puedes estudiar! ¡Ya nos hemos
retrasado respecto al horario, Yurika! ¡¿Lo comprendes?!
Koutarou rechazó su propuesta en un instante.
—¡¡Tú eres el que no lo comprende!!
De esta forma la noche fue avanzando, pero Yurika no pudo asumir esta realidad y lloró mientras
golpeaba la mesa con el puño.
—¡Normalmente es ahora cuando las cosas se ponen románticas! ¡Donde nos quedamos mirando a
los ojos del otro, nos abrazamos y nos besamos! ¡¡Esto está mal, está completamente mal!!
—¡Calla y ponte al trabajo! ¡No tendrás derecho a nada hasta que tus notas mejoren!
—¡¡Noooooooo, no quiero estooooooo!!
Sin embargo, cuando Yurika se convierta en adulta, probablemente recordará con cariño este día
como el día donde comenzó su maravillosa vida.
Parte 4
Mientras Yurika pasaba una noche dolorosa y triste, Kiriha y Theia se encontraban mirándose entre sí
en el interior del área de mantenimiento del hangar de la nave espacial. Estaban en medio de algún
tipo de tarea mientras utilizaban unas herramientas automáticas.
—No hay equivocación. Esto es sin duda tecnología de energía espiritual…
—¿Estás segura?
—Sí. Y lo que es más, es aún más avanzado que el modelo que se produce actualmente. No es
ninguna imitación.
Las dos estaban analizando el brazo que había perdido Maya, y los resultados habían aparecido
hacía escasos segundos.
—¿Significa eso que se trata de un prototipo desarrollado por la Gente de la Tierra?
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—Debe ser eso. Todas las piezas son de alta calidad, incluso en los lugares donde no es necesario.
Es el sello de un modelo de prueba.
El brazo artificial de Maya había sido fabricado utilizando la tecnología de la Gente de la Tierra.
Además lo habían hecho utilizando piezas de máxima calidad, sobrepasando ampliamente a Karama
y Korama. El hecho de que Maya lo poseyera solo podía significar una cosa.
—Así que los magos y la Gente de la Tierra se llevan tan bien que incluso les hicieron este prototipo
de alto coste… Esto es un problema…
—Como Maya está tras el incidente de hace once años, parece bastante evidente que llevan
cooperando desde entonces.
Kiriha nunca había visto la tecnología de energía espiritual llevada a la forma de un humano. Eso
implicaba que tenía que haber sido fabricado en secreto por la facción opositora. En otras palabras, la
facción radical y Darkness Rainbow trabajaban juntos.
Y cuando Kiriha de niña fue secuestrada por Maya, supuestamente también habría utilizado esa
tecnología. Kiriha lo había escuchado de Kanae hacía solo unas horas. En ese caso llevaban
trabajando juntos desde hacía once años, al menos.
—…Kiriha, ¿qué te parece esta situación?
—Considerando el hecho de que entregaron este prototipo a los magos, ya deben tener los datos
necesarios para producirlos en masa. No sería extraño que ya estuvieran haciéndolo, y si también se
los dan a ellos, probablemente los magos les darán algo extremadamente valioso a cambio.
—Si ese es el caso tendrás que replantear tu estrategia.
—Sí. Debo comunicar esto al jefe ahora mismo…
Kiriha apretó los dientes con una expresión preocupada.
Solo espero hacerlo a tiempo.
Si la facción radical estaba suministrando su tecnología al Darkness Rainbow, entonces era obvio que
los magos estarían haciendo lo mismo por ellos. La facción radical había obtenido el poder de la
magia sin que Kiriha y los demás se hubieran dado cuenta, y seguro que se trataba de una magia
muy poderosa. Si este poder inaudito se utilizaba contra los conservadores, que no conocían la
magia, entonces no tendrían ninguna posibilidad. Kiriha y los miembros de la facción conservadora
tenían que realizar un plan antes de que los radicales entrasen en acción.
En ese momento el brazalete de Theia comenzó a vibrar. Theia levantó ligeramente su brazo y abrió
una ventana holográfica. Había recibido una comunicación en el lenguaje de Fortorthe.
—¿Qué ocurre?
—He recibido un mensaje de mi planeta.
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Theia operó un terminal cercano y activó el sistema de comunicaciones a larga distancia.
¿Una línea oculta que utiliza ondas gravitatorias? Tiene un nivel de encriptación A… ¿Qué está
pasando?
Theia se sintió inquieta por la alta seguridad de la comunicación entrante y abrió el mensaje. En ese
momento abrió mucho los ojos por la sorpresa.
—¡¿Q-qué?!
—¡¿Qué pasa?!
Kiriha se preocupó al ver la reacción de Theia y corrió hasta ella. Theia empezó a explicar el
contenido del mensaje de forma nerviosa.
—¡Mi madre, parece que mi madre ha caído enferma!
—¡¿Cómo puede ser?!
Era evidente que la seguridad tenía que ser muy alta, ya que el mensaje decía que la actual
emperatriz del Sagrado Imperio Galáctico de Fortorthe, Elfaria, había enfermado.
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