Prologo – El Primer Presagio



El sol ilumino el cielo.


Se elevo por encima de la pared oriental de la ciudad, iluminando todo Orario en el proceso. La masiva torre blanca en medio de la ciudad, el solemne Panteón donde los Aventureros se reunían, el amplio Coliseo—todo fue bañado por la suave luz matutina. Los ciudadanos de la ciudad ya habían comenzado su día. Humanos y demi-humanos llenaron las calles, los sonidos de sus voces y pasos hacían que Orario volviera a la vida.


--Siento arrastrarte tan temprano en la mañana, Hefesto-tan. No quiero que pienses que estoy forzándote.


--No es nada. Siempre estoy sola, así que es bueno desayunar con alguien de vez en cuando.


Dos Diosas estaban sentadas alrededor de una mesa de comida en un edificio localizado entre las Calles Principales del Noroeste y del Oeste. El ruido de las personas de afuera llegaba como olas mientras pasaban.


La Diosa con cabello bermellón, Loki, entrecerró sus ya estrechos ojos mientras la Diosa con cabello carmesí y una venda alrededor de su ojo, Hefesto, le devolvía la sonrisa.


--Solo quiero agradecerte otra vez por prestarle a mis niños algunos de tus herreros para su expedición. Ellos son una gran ayuda.


Hefesto gentilmente aceptó las palabras de agradecimiento de Loki y le hizo una pregunta.


--No es nada. Acceso prioritario al Botín de los Pisos Inferiores es todo el agradecimiento que necesitamos.

¿Qué hay de tus niños? ¿Crees que harán algún progreso con esta expedición?


El edificio de madera en donde comían era un cuadrado perfecto. Ambas Diosas estaban sentadas en el segundo piso sin nadie alrededor excepto un empleado Beastman. Con el restaurante solo para ellas, Loki y Hefesto tomaron los cubiertos colocados sobre el mantel blanco que cubría la mesa entre ellas.


--Tuvieron un poco de problemas la última vez, pero tengo el presentimiento de que esta es la vencida. Incluso se fueron cantando “¡Vamos a hacerlo!” Y ahora Aizu-tan es Lv. 6. Todos se veían animados.


*Chomp*


Las mandíbulas de Loki mordieron con fuerza el pedazo de carne al final de su tenedor. Justo enfrente de ella, Hefesto elegantemente manipuló sus utensilios y tomó pequeños mordiscos mientras miraba a Loki engullir el agua en su vaso.


--… Por cierto, Hefesto-tan. ¿Conseguiste alguna información sobre el niño de la enana? ¿Nada en absoluto?


--¿Oh? Hehe, ¿Qué es esto? ¿Tienes curiosidad sobre Hestia?


--Curiosidad no es la palabra correcta… Ella es tan presumida. Agitando esos ridículos pechos suyos para que todos los vean, poniéndose toda engreída. Eso realmente me hace enojar…


Hefesto no pudo evitar mostrar una sonrisa mientras Loki continuaba su lista de quejas.


--Uno de mis niños hizo equipo con el niño de Hestia. Creo que hoy van a ir a los Pisos Intermedios.

 


--¿Eh? Así que estás jugando a dos tiempos conmigo y la enana enviando herreros por todas partes, ¿No es así?


--Él firmo un contrato directo con el <Pequeño Novato>. A mi niño parece agradarle mucho el niño de Hestia. Hefesto llevo otro trozo de comida a su boca, sin dejar de sonreír mientras hablaba.

Loki, sin embargo, no estaba nada divertida. Su rostro se volvió agrió.


--Eres horrible, Hefesto-tan. Engañándome con la enana.


--Alégrate de que nadie está alrededor para escuchar eso. Podrían malinterpretarlo.


Su alegre broma se prolongó para unos momentos más, cuando repentinamente—El edificio se sacudió lo suficiente para hacer que sus cuerpos se balancearan. Ellas se congelaron en su lugar.


--… Otro terremoto.


--Es algo molesto, si me lo preguntas… estos terremotos han estado ocurriendo mucho recientemente. El agua restante en los vasos junto a sus platos se ondulo.

Ese terremoto en particular fue lo bastante pequeño para sólo ser notado por aquellos que estaban sentados. Probablemente, las personas afuera no sintieron nada.


Loki y Hefesto se sentaron silenciosamente mientras el retumbo continuaba.


--Si estos fueran terremotos normales, los callaríamos en cualquier momento… Pero hay esta peligrosa cosita justo debajo de nuestros pies… ¿Qué piensas, Hefesto-tan?


--El Gremio está enviando plegarias constantemente, así que pienso que solo es una coincidencia… Pero sí, se siente como que algo está a punto de pasar.


Ambas Diosas miraron fuera de la ventana. Las personas abajo continuaban con sus asuntos como de costumbre. En cualquier caso, las calles de la ciudad parecían más ocupadas que cuándo llegaron.


--¿Huh?


Loki pronuncio cuando sus ojos pasaron a atrapar algo interesante en el trasfondo. Los miembros de una cierta

<Familia> estaban reunidos en una esquina del camino.

× × ×

--…


El Dios Takemikazuchi lanzó su mirada hacia el suelo bajo sus pies.


Estrecho sus cejas sumido en sus pensamientos mientras sentía las vibraciones sacudiendo las suelas de sus zapatos.


--Takemikazuchi-sama, nos vamos.

 


El Dios levanto sus ojos del suelo en respuesta a una enérgica voz aguda.


Una hermosa joven estaba delante de él. Un brillante cabello largo y negro enmarcaba un rostro con ojos color purpura azulado. Su espalda estaba perfectamente recta en señal de respeto.


La poca piel que mostraba debajo de la gruesa ropa de batalla color lavanda, era de un blanco liso y casi lechoso. Su rostro tenía tal simetría perfecta que podía ser confundida con una Diosa.


Una sonrisa amorosa apareció en el rostro de Takemikazuchi cuando miro a la chica, una miembro de su

<Familia>.


--Sí, pero no te exijas demasiado, Mikoto. Siempre digo esto, pero nunca olvides cómo te sentiste en tu primer día como Aventurera.


--¡Sí, señor!


Después de que la chica llamada Mikoto dio un breve asentimiento, el miro alrededor para enfrentar a los otros miembros del grupo.


--Lo mismo va para todos ustedes.


El pequeño equipo de batalla consistía sólo de humanos.


Incluyendo a Mikoto, el grupo de seis conformaba la totalidad de la <Familia Takemikazuchi>. La <Familia Takemikazuchi> era una de las <Familias Exploradoras del Calabozo> en Orario. Así como su nombre indicaba, se ganaban la vida recolectando el Botín y las Piedras Mágicas del Calabozo y vendiéndolas para obtener ganancias.


Rumores sobre un novato prometedor habían estado extendiéndose a través de los Aventureros de bajo nivel. Ahora que Mikoto había obtenido el <Aumento de Nivel>, la <Familia Takemikazuchi> se había vuelto relativamente fuerte para una <Familia> de bajo rango.


--Debemos irnos, Takemikazuchi-sama.


Se escuchó la voz del líder masculino del grupo.


--En efecto. La mejor de las suertes a todos. Takemikazuchi respondió mientras los veía irse.

Mikoto dio otra reverencia antes de girar para unirse a los otros.


--Y no vuelvan incompletos…


Takemikazuchi miró sus figuras desaparecer en la distancia y miro a sus pies otra vez. Pasaron unos momentos antes de que suspirara ligeramente mientras rascaba su cabeza.

-- Tambien debería ir a trabajar.

 


Girando sobre sus talones, el Dios giro sus hombros y torció su cuello. Quería ayudar a su <Familia> de cualquier manera que pudiera, así que hoy una vez más estaría haciendo croquetas de patata fritas.


--Sigo perdiendo en ventas contra el lugar donde trabaja Hestia en el norte…


Murmuro para sí mismo mientras regresaba a la sede de su <Familia>, a pocos pasos de distancia, para prepararse.


--¡Hey, hey, Takemikazuchi—!


Takemikazuchi se congeló con la mano extendida justo encima de la manija de la puerta.


La alegre y brillante voz que vino desde atrás envió escalofríos por su espina dorsal. Sus ojos se estremecieron mientras se movían de lado a lado.


Takemikazuchi sabía demasiado bien quién era. Prácticamente arrojo su cuerpo para encarar al dueño de la voz.


--¡Hermes…!


--¡Sí, soy Hermes! Ha pasado una semana, ¿No es así, Takemikazuchi? Justo como esperaba, un Dios bastante esbelto se acercaba a él.

Este nuevo Dios era de altura media, sus delgados brazos y piernas salían de su ropa de viajero mientras se acercaba. Siendo un Dios, las características de Hermes se alineaban tan bien que nadie sería capaz de encontrar un defecto. Extendió su mano y se quitó su alado sombrero de ala ancha para revelar su cabellera naranja.


Su apariencia afeminada y abrumador encanto eran completamente opuestos al refinamiento masculino de Takemikazuchi.


Sonriendo de oreja a oreja, Hermes comenzó a girar su sombrero en su dedo mientras caminaba hacia el otro Dios.


--¿¡Qu-Que estás haciendo aquí…!?


--Aw, no me mires con esa cara enojada. ¡Y vine hasta aquí solo para hablar tambien contigo, Takemikazuchi!


--¡No digas tales cosas ni siquiera en broma! ¿¡No fuiste tú quien condujo a esos otros idiotas para hacer mi vida miserable!?


--¡Hahaha, lo siento, lo siento! ¡No puedo evitar molestarte cuándo te veo, Takemikazuchi!


El tono insolente de Hermes no hizo nada para alegrar el humor de Takemikazuchi. El rostro del Dios se volvía más amargo a cada segundo.


Cada Dios tenía una o dos peculiaridades en ellos, pero Hermes era el número uno cuándo se trataba de comportamiento salvaje.

 


De hecho, Hermes dejaba la sede de su <Familia> rutinariamente, el único lugar donde tenía alguna influencia en Orario, para hacer turismo por el mundo. Takemikazuchi no estaba seguro si Hermes solo era un viajero nacido o si solo no podía soportar estar en el mismo sitio durante mucho tiempo, pero sabía que ese Dios nunca se había quedado en el mismo lugar por más de medio año. No hacía falta decir que la <Familia Hermes> era una facción autónoma dirigida por sus miembros—quiénes estaban completamente abandonados a su propia suerte.


--Acabo de regresar a la ciudad y casualmente pasaba por aquí, así que pensé en pasar y felicitarte… felicidades por el <Aumento de Nivel> de Mikoto-chan, Takemikazuchi. Tu <Familia> se ha vuelto un poco más fuerte.

Tendremos que hacer negocios en el futuro.


Ya sea en los cielos o en la tierra, Hermes siempre había sido extremadamente bueno posicionándose para tener éxito.


Tal diligencia es el clave para no hacer enemigos, Takemikazuchi pensó para sí mismo. Hermes extendió su mano, pero Takemikazuchi no correspondió a la oferta enseguida.

--Hermes… ¿Por qué regresaste tan pronto?


Después de participar en la última Reunión de Dios, Hermes había empaquetado sus bolsas y se dirigió a partes desconocidas. Normalmente una vez que dejaba la ciudad, no regresaría en un mes por lo menos.


Pero este viaje solo duró diez días. Por lejos era el más corto.


Takemikazuchi no intento esconder la sospecha en su rostro. Hermes se detuvo un momento antes de sonreír una vez más.


--Hehe, con todos los novatos interesantes tomando el escenario, no puedes culparme por tener curiosidad sobre ellos. Así que me encargue de algunas cosas y regrese un poco antes.


“Especialmente…” Hermes continuó.


--El <Pequeño Novato> de Hestia. Con él siendo el nuevo poseedor del récord, estoy seguro de que no soy el único interesado en el chico.


Los estrechos ojos de Hermes se abrieron solo un poco más anchos mientras incluso mostraba sus dientes en una sonrisa confiada.


Takemikazuchi frunció el ceño mientras el encantador Dios revelaba sus verdaderas intenciones.


--Takemikazuchi, ves bastante a Hestia, ¿Verdad? ¿Por casualidad sabes algo sobre Bell Cranel?


--Nada. Incluso si lo supiera, no te lo diría.


--Haha, eres tan frío.


Hermes apretó sus hombros, empujando su cabeza hacia adelante como si tratar de ver el rostro de Takemikazuchi. Por fin, retrocedió unos cuantos pasos con esa sonrisa carismática todavía pegada en sus labios.


Una repentina ráfaga de viento llego desde el oeste, su cabello danzo ante la brisa repentina.

 


Hermes rompió el contacto visual con la mirada de reojo del otro Dios y miro hacia el cielo como si fuera guiado por el viento.


--Ah, no puedo esperar para conocerlo.





Capítulo 01 – Los Pisos Intermedios


Podía ver rocas color ceniza en dondequiera que mirara. Las paredes, el piso, y el techo estaban hechos de piedra sólida. El aire era frio y húmedo, casi mohoso.

Parecia alguna cueva profunda en el corazón de la montaña. Si no supiera nada, diría que era exactamente en dónde estábamos. Estando aquí al principio del 13° Piso, la llamada “Primera Línea” de los Pisos Intermedios del Calabozo, esa era la única manera de describir este lugar.

--Así que estos son los Pisos Intermedios…


--Lili lo había escuchado antes, pero aquí es mucho más tenue que más arriba.


Welf, con la mano en la empuñadura de la Espada Larga atada en su espalda, y Lili, con sus ojos escaneando rápidamente la habitación, expresaron sus primeras impresiones.

Un túnel de piedra descendente aparentemente interminable nos esperaba después de que dejamos los Pisos Superiores. Tenía que ser el camino que conectaba a la primera “habitación” en este Piso. Pero aun así, esta era la primera vez que veía un camino recto que no tenía una salida visible.

También, había grandes agujeros en unos cuantos lugares junto a las paredes—trampas de pozo que conectaban a los Pisos Inferiores—también aquí. El paisaje, la mala visibilidad… no era nada como los Pisos Superiores.

--El 13° Piso es conocido por sus largos pasillos que van de una habitación a otra. No podremos luchar contra los monstruos de forma segura en esta área, así que Lili sugiere que encontremos la primera habitación tan pronto como sea posible.

Welf y yo asentimos el uno al otro cuando Lili explico la situación.


Por lo que podía ver, estaba bastante seguro que este pasillo era más ancho que los de arriba, pero aun así tendríamos un tiempo difícil si aparecía un monstruo.

Era demasiado estrecho para luchar eficazmente como equipo, especialmente si somos rodeados por un grupo de ellos. Atrapados entre los monstruos en medio del pasillo—sin ruta de escape y ningún respaldo… solo pensarlo me daba escalofríos.

Luchar contra los monstruos en una habitación con mucho espacio y eliminándolos sistemáticamente uno por uno, por otro lado… los números y la estrategia eran muy valiosos en una batalla, y eso era exactamente lo que nos daba un equipo.

--Avancemos mientras no hay monstruos alrededor. Welf-sama, este es un camino de una sola vía, así que avanza tan rápido como sea posible.

--Está bien.


Lili debió haber pasado mucho tiempo estudiando la información disponible en el Gremio. Era como si tuviera un mapa del 13° Piso en su cabeza o algo así. No solo era una cargadora, era una Ayudante en cada sentido de la palabra. Mientras pensaba en lo afortunado que era por tenerla en el equipo, mire hacia Welf adelante.

 


Los tres avanzamos a través de los Pisos Intermedios en línea recta mientras nos asegurábamos de mantener algún espacio entre nosotros.

--… ¡Pero aun así, estas cosas son increíbles!


--¿La Lana de Salamandra?


--Sí, no puedo quejarme de nada.


Welf comenzó una conversación justo cuando el silencio del Calabozo comenzaba a llegar a mí. Lili se unió rápidamente.

Las conversaciones así son bastante inútiles, pero ayudaban a disminuir la tensión. Creo que era un beneficio oculto de trabajar en un equipo de batalla. La soledad y el aislamiento de estar solo realmente se suman después de un rato.

--Lili nunca soñó que llegaría el día en que sería capaz de usar esta lujosa tela. Muchas gracias, Bell-sama. Lili cuidara muy bien de ella.

--Ahahaha… Conseguí un descuento.


Gire mi cabeza para ver a Lili sonriéndome felizmente. Todo lo que pude hacer fue forzar una sonrisa y tomar un vistazo en cómo cada uno de nosotros estaba usando la Lana de Salamandra.

Era una tela de color rojo brillante que era tan ligera y delgada que casi se agitaba con cada movimiento.


La mayoría de las personas pensarían que era pesada si veían a alguien llevándola en la calle. Mi camisa interior y pantalones, la larga chaqueta de Welf, y la nueva túnica de Lili estaban hechos del mismo material.

“Protección de las Hadas”—telas en las que las hadas literalmente habían tejido su magia. Básicamente, era un Item que tenía alguna clase de efecto mágico debido a ellas.

--¡Incluso con un descuento, solo un conjunto de materiales hechos por Hadas son extremadamente caros!

¿Cuánto fue por tres?


--Bueno—um… para ponerlo sencillamente, había cinco ceros al final…


--Welf-sama, asegúrate de pagar cada Varisu que Bell-sama gastó en ti, ¿Entiendes?


--Eres una Hobbit bastante calculadora cuándo se trata de dinero, ¿Sabes?


Eina-san insistió en que todos nos equiparamos con Lana de Salamandra antes de aventurarnos a los Pisos Intermedios, y cumplí con mi promesa. Tuve un poco de problemas para convencerlos a ambos, pero ahora todos estábamos llevándola.

Welf y yo llevábamos la nuestra debajo de nuestra armadura mientras que Lili estaba cubierta por una gran túnica que cubría todo su cuerpo. Supongo que puede considerarse como una tela elegante, ya que prácticamente brilla de color rojo vibrante en la luz tenue.

--Y pensar que un Herrero de Clase Alta no pudo hacer un equipo anti-llamas a la altura de esta chaqueta endeble… no tuve oportunidad. Esas Hadas son otra cosa.

 


Puedo sentir un poco de resentimiento hacia las Hadas en su voz mientras alisaba la manga de su chaqueta.


Al igual que los Beastman, las Hadas—Salamandras, Sylphs, Undinas, Gnomos, y de mas—se clasifican por su elemento y lugar de origen, lo cual también significa que el Item “Protección de las Hadas” también varía dependiendo de qué clase de Hada la creó.

La Lana de Salamandra, hecha por las salamandras que manejan el fuego, era muy buena protegiendo contra el fuego y el calor. Yo lo llamaría “material anti-llamas.” Se dice que tambien era muy buena contra el frío.

La tela hecha por la Ondina que habitaba en el agua no sólo protegía al usuario de ataques basados en agua sino que podía mantenerlo fresco en áreas con calor intenso.

Incluso he escuchado decir a las personas que los Ítems bendecidos con la protección espiritual de un Hada eran como un regalo de “otro Dios”. Aunque esta tela podía no ser tan fuerte o resistente como las hechas por los humanos, las poderosas fuerzas elementales que habitaban dentro del material compensaban con creces por ello. Así como dijo Welf, incluso el trabajo de los Herreros de Clase Alta no podía sostenerle una vela a las cosas que las Hadas podían hacer.

--Pero Lili está feliz de que las tenemos. Lili se siente menos ansiosa por entrar en los Pisos más profundos.


--… Los Hellhounds1, ¿Cierto?

Ese era el nombre de uno de los monstruos en este Piso. Ellos eran la razón principal de que Eina-san insistiera tanto que nos equiparamos con Lana de Salamandra.

Esos monstruos similares a perros también eran conocidos como Baskervilles. Comparados con otros monstruos en los Pisos Intermedios, no eran físicamente poderosos. El peligro real eran los proyectiles de fuego que disparaban de sus bocas.

Las llamas eran lo suficientemente calientes para hacer que incluso los mejores tipos de armadura se agrietaran. Se dice que el inferno desatado por una manada de Hellhounds podía ser lo suficientemente fuerte para convertir a un desafortunado equipo de batalla en cenizas en el acto.

Siempre que un informe de un equipo de batalla siendo eliminado en el 13º o 14º Piso llegaba a la superficie, lo más probable era que los Hellhounds fueran los culpables. Había una gran posibilidad de que incluso los Aventureros que obtuvieron el <Aumento de Nivel> fueran reducidos a cenizas si recibían un golpe directo.

--Welf-sama, Lili cree que ya sabes esto, pero—


--Si, detente ahí mismo. Si un Hellhound aparece, cargar y eliminarlo, ¿Cierto? No tengo ningún interés en ser cocinado vivo.

Esto solo era mi opinión, pero creo que este era un rito de iniciación para los Aventureros en los Pisos Intermedios. Todos los monstruos en los Pisos Superiores sólo podían realizar ataques de carga y de corto alcance con garras, palos, y otras cosas. Pero los monstruos aquí habían aprendido cómo atacar desde la distancia.

Tal vez decir que aprendieron cómo utilizar algo como la Magia sería más fácil de entender.


1 Perros del Infierno.

 


Los Pisos Superiores y los Pisos Intermedios son muy diferentes.


Las palabras de Ryuu-san resonaron dentro de mi mente; parecían estar grabadas dentro de mi memoria.


De todas formas, los Hellhounds eran monstruos muy peligrosos de los que teníamos que tener cuidado mientras estemos en los Pisos Intermedios.

--… ¡…!


Después de caminar por el rocoso camino por unos cuantos minutos, todos dejamos de hablar y nos congelamos en el lugar casi al mismo tiempo.

Mi <Estado> actualizado también fortaleció mi audición lo suficiente para escuchar un sonido *Tup… Tup…*. Algo venia en nuestra dirección. Los tres nos pusimos en posición, todos nuestros ojos se clavaron en la oscuridad ante nosotros mientras el sonido se hacía más fuerte.

--… Inmediatamente el murciélago.


La voz de Welf resonó a través del aire húmedo.


Dos sombras oscuras aparecieron en la penumbra. Viniendo desde el otro extremo del camino, los monstruos finalmente salieron a la luz.

Sus cuerpos musculares eran completamente negros. Brillantes ojos de color rojo oscuro, prácticamente encarnaban el significado de la palabra “monstruo”.

Figuras con cuatro patas demasiado musculosas para ser perros. Hellhounds.


Sus rostros, demasiado viciosos para ser confundidos con lobos, se distorsionaron mientras dos de ellos aullaban en nuestra dirección.

--Entonces, ¿Qué hay de esta distancia? ¿Nos acercamos más?


--Mi asesora me advirtió que no subestimara el rango de los Hellhounds…


--Bien entonces—¡A cargar!


Welf levanto su Espada Larga sobre su hombro mientras nos daba la señal para atacar. Rápidamente entre en posición detrás de su hombro derecho.

Los dos Hellhounds rugieron al unísono antes de embestirnos a toda velocidad.


Una distancia de aproximadamente cincuenta metros desapareció en un abrir y cerrar de ojos.


¡OOOOOOOOONN!


Uno de ellos aulló y salto directamente hacia Welf.


A pesar de ser del tamaño de una pequeña vaca, la bestia corto a través del aire. Salte delante de él antes de que pudiera alcanzar a su objetivo y levante un escudo.

 


Tenía un pequeño escudo de tipo Broquel2 en mi mano izquierda y la Espada Corta en mi mano derecha.

Welf los preparó para mí durante la semana que pasamos practicando nuestra formación de batalla en el 11º y 12º Piso. Ya que estoy en el medio, necesito ser capaz de atacar y defender.

Le di un vistazo a sus afilados dientes como navajas mientras venia hacia mí con sus mandíbulas abiertas— antes de que metiera el Broquel directamente en su boca.

--¡Gah…!


Es pesado.


Pero puedo tomarlo.


Incluso con sus afilados colmillos alrededor de mi escudo y tomando la fuerza completa de su ataque de salto, me las arregle para mantener mi posición y detener su impulso.

El Hellhound quedó atascado en el aire agitando sus patas.


Welf se precipito como si estuviera esperando ese momento y corto en dos el cuerpo de la indefensa bestia con una veloz cuchillada de su Espada Larga que formo un arco.

¿¡AGA!?


Las dos mitades de su cuerpo cayeron al suelo.


Una fuerte defensa emparejada con un poderoso contraataque, la coordinación perfecta entre soporte medio y la vanguardia.

Saque mi escudo salpicado de sangre de la boca de la bestia caída.


Uuuuuuu…


El Hellhound restante gruño hacia nosotros desde la distancia mientras levantaba sus extremidades posteriores y bajaba su cabeza al suelo. Todos nos dimos cuenta inmediatamente que estaba preparándose para escupir fuego.

Apunto sus colmillos hacia nosotros. Podía ver las chispas volando alrededor en su boca, en los espacios entre sus afilados dientes como navajas.

-- —¡Un poco lento!


¿¡GYAN!?


Sin embargo, el Hellhound recibió una flecha dorada en su ojo derecho justo cuando estaba a punto de lanzar su ataque de fuego.

Provino de la ballesta de mano de Lili. Podría no ser el arma más poderosa, pero poseía suficiente poder para parar a un enemigo en su lugar con buena exactitud.



2 Un broquel es un escudo pequeño, de hierro o de acero, y más comúnmente de madera, cubierto de ante y con su canto guarnecido de hierro, que tiene en el centro una cazoleta del mismo metal, hueca para que la mano pueda empuñar la embrazadura o manija, colocada por dentro.

 


Welf se precipito pasando a mi lado con su chaqueta roja agitándose directamente hacia la bestia herida. Oscilo hacia abajo su Espada Larga sobre la cabeza de la bestia en un movimiento continuo.

El último Hellhound dejo escapar un grito antes de caer, sus mejillas todavía brillaban de rojo por las llamas.


--No fue un mal inicio, ¿Huh?


--Estaríamos en un montón de problemas si no pudiéramos trabajar juntos en este punto. Esta cantidad de coordinación es de esperarse.

--Sí, pero eso funciono bastante bien.


Con la batalla terminada, regresamos a la normalidad.


Claro, hubo algunos momentos en que me sentí un poco nervioso, pero me sentía muy aliviado de que fuéramos capaces de matar a dos Hellhounds tan fácilmente. Mientras seamos cuidadosos, debemos ser lo suficientemente fuertes para vencer a cualquier monstruo del 13º Piso. Solo saber eso vale mucho.

También aprendimos que los Hellhounds necesitaban tiempo para lanzar su ataque de bola de fuego… tenía un buen sentimiento sobre esto.

La ansiedad comenzó a dejar mi cuerpo cuando Lili se puso a trabajar recuperando las Piedras Mágicas.


--¿Oh? Tenemos más compañía.


--¡…!


Regrese a modo de batalla escuchando la voz de Welf.


Los siguientes monstruos emergiendo más adelante en el camino eran tres conejos sorprendentemente grandes. Orejas flexibles, piel blanca y amarilla, y una cola esponjosa. Saltaban con sus patas traseras. Un largo cuerno afilado sobresalía de sus cabezas. Creo que eran aproximadamente de la altura de Lili.

Esos monstruos básicamente eran Conejos Aguja que aprendieron a caminar sobre dos patas.


--Esos son… ¿¡Bell-samas!?


--¡¡Por supuesto que no!! ¿¡Qué estás diciendo!?


Le replique a Lili quien tenía los ojos abiertos como platos.


El monstruo conejo, Al-Miraj. Apareciendo primero en el 13º Piso, estas cosas podían parecer lindas pero en realidad eran extremadamente agresivas.

--Así que lucharemos contra Bell, ¿Huh…? Eso es una mala broma.


--¿¡E-Eso es un broma!?


Welf hizo todo lo posible para hacer un rostro serio pero pude verlo conteniendo las lágrimas de la risa.

 


El pequeño grupo de Al-Miraj delante de nosotros fue a las pequeñas rocas en el piso y las rompieron con un duro pisotón. Todos recogieron un pedazo de los escombros, la más reciente Arma Natural proporcionada por el Calabozo.

Parecia una pequeña Hacha de Guerra que cada uno de ellos podía cargar en una mano. ¿Eso quiere decir que todas estas rocas en el suelo en realidad son <Arsenal del Calabozo>?

Tres monstruos equipados con armas. De repente los conejos con cuernos miraron en nuestra dirección, sus ojos rojo pálido brillaron suavemente.

--Tres contra tres.


--Lili solo dice, pero tiene que ser tres contra uno tres veces, ¿Verdad? Seremos abrumados si cada uno de nosotros intenta tomar uno. Si cometes un error Welf-sama, Lili será muy vulnerable.

Los Al-Miraj en realidad eran los monstruos más débiles en los Pisos Intermedios. Mientras seas consciente de que son más ágiles que los Silverbacks, entonces incluso los Aventureros Lv. 1 de alto rango podían defenderse contra uno.

Aun así, había una razón por la que estos conejos estaban clasificados como monstruos Lv. 2: eran sorprendentemente peligrosos en grupo.

Cada uno de los Al-Miraj dejo escapar un chillido mientras se precipitaban hacia nosotros.


--¡Primero el de la derecha!


--¡L-Lo tengo!


--Pero sabes, esta es la primera vez que me siento mal por cortar a un monstruo… Estas cosas son malditamente lindas.

¡Kyauu! ¡Ki, kiii!


Un equipo de batalla de tres hombres contra un grupo de tres monstruos. Seis sombras se precipitaron y se enfrentaron en la penumbra.

× × ×

--¿Hermes regreso?


Hestia le entregó a un cliente una Croqueta de patata frita mientras se giraba para enfrentar a Takemikazuchi.


--¿No es demasiado pronto? Incluso estuvo en la última Reunión de Dios.


--Eso es lo que me gustaría saber. Él no regresaría tan pronto sin una razón.


--¡Muchas gracias!

 


Hestia le dijo al cliente y le dio una pequeña reverencia. Takemikazuchi estaba a su lado, descansando sus codos en el mostrador y frunciendo el ceño.

Se encontraban en un puesto de comida en la Calle Principal del Norte. El amigo de Hestia se había presentado durante horas de trabajo y dijo, “Necesitamos hablar.” Hestia no pudo decirle no, así que escucho lo que tenía que decir mientras trabajaba detrás del mostrador.

--Vaya, vaya… Estas haciendo un buen negocio aquí.


--Hehe, naturalmente. Yo estoy aquí, ¿No es así?


--¡Maldición! No tenía idea de que una mascota tendría tanto impacto…


Había un flujo constante de clientes en el puesto de comida, suficiente para hacer fila en la caja. Takemikazuchi, quién no estaba acostumbrado a esa cantidad de actividad, miraba alrededor con una mirada de derrota en su rostro. Hestia puso sus manos detrás de su espalda e inflo su pecho.

Ya que ambos llevaban delantales, ambos se mesclaron muy bien a pesar de ser Dioses.


--Entonces, ¿Qué está haciendo Hermes? Dijiste que llego a tu sede, Take.


--El… ¿Lo has visto desde que regreso, Hestia?


--Nop, no lo he visto. No sabía que había regresado hasta que me dijiste.


El cuerpo de Hestia prácticamente se movió por su cuenta mientras embolsaba las croquetas de patata recién freídas que una mujer Beastman acababa de preparar y se las entregó a una serie de clientes. Todos y cada uno de ellos sonrieron mientras tomaban sus croquetas de patata, palmeando a Hestia en la cabeza antes de irse del puesto.

--Dijo que estaba interesado en ese niño tuyo, Bell Cranel… o algo por el estilo. No puedo evitar sentir que está planeando algo.

--Um… ¿No estás pensándolo demasiado? No creo que Hermes sea la clase de Dios que comenzaría algo. El Dios Hermes no era alguien que instigaba una lucha.

Ya sea que era muy bueno maniobrando a través de varias situaciones o solo muy astuto, Hermes era un Dios bien relacionado que a menudo jugaba manteniendo la paz mientras otros Dioses o Diosas luchaban unos contra otros.

El Hermes que Hestia conocía era de mente abierta y diligente.


--Él no es el único intentando hacer un movimiento en Bell-kun recientemente… solo esta semana pasada, han sido tantos que se está volviendo molesto.

--Tambien llevas su carga, Hestia. En cuanto a Hermes, no puedo soportarlo. No hay una palabra de su boca que realmente crea.

--Hahaha. Hermes te ha dado un mal rato, ¿No es así, Take?

 


Los dominios de Hestia y Hermes en el Cielo estaban uno al lado del otro. Eran vecinos, en cierto sentido. Habían estado en buenos términos el tiempo suficiente para saber mucho sobre el otro.

Hestia sonrió y rio con una chica semielfo quién era incluso más baja que ella antes enviarla de regreso a su madre.

--No es que no entienda lo que estás diciendo, Hestia… solo que siento que esta vez es diferente.


--… ¿Alguna razón de por qué?


--Llámalo intuición divina.


Hestia pensó por un momento mientras miraba los ojos violetas de Takemikazuchi y rasco su mentón. Si estaba dependiendo de su intuición, no tenía ninguna prueba.

-- —Takemikazuchi-sama, ¿Estás seguro que deberías estar perdiendo el tiempo en un lugar como este…?


--Ah, mis disculpas, gerente. Había algo que hacer… No, estoy seguro que nuestras ventas aumentarán pronto, sí. Trabajare muy duro.

--Puedes decir cualquier cosa quieras, pero podrías aprender una cosa o dos de Hestia-chan…


--Lo hare, lo siento por las molestias. Duplicare mis esfuerzos—¡Podrás ver lo que realmente puedo hacer mañana!

Hestia estaba perdida en sus pensamientos cuando la gerente del puesto de comida apareció y Takemikazuchi se inclinó a modo de disculpa una y otra vez. Paso a vislumbrar esa escena y se preguntó a donde estaba llegando este mundo, haciendo que un Dios se inclinara y disculpara con uno de los niños.

Ignoro completamente el hecho que ella misma tenia múltiples trabajos a tiempo parcial y había hecho la misma cosa en incontables ocasiones.

--Me voy ahora, Hestia. Puede no tener sentido decirte que tengas cuidado, pero aun así, mantén un ojo en Hermes.

--Seguro, gracias Take.


Takemikazuchi camino pasando a la gerente y se dio la vuelta para saludar por última vez antes de regresar a su propia tienda. Agradecida por la preocupación de su amigo, Hestia sonrió y lo vio irse.

--Hermes, ¿Huh…?


Saco su cabeza desde un lado del puesto de comida y miro hacia el cielo azul. Pensó en su vecino, especialmente en esa encantadora sonrisa suya.

Paso a recordarle a otra Diosa.


--… No hay manera, ¿Verdad?


Su suave voz fue arrastrada por una caprichosa ráfaga de viento.

 

 

× × ×

El sol brillaba a través de un cielo azul lleno con nubes blancas.


La Calle Principal del Oeste estaba llena con multitudes de personas e incontables carros tirados por caballos bañados por la suave luz del sol de la tarde. Un cierto Dios y uno de sus dependientes se abrían camino en medio de todo eso.

--Entonces, Asfi, ¿Qué descubriste?


--Según la información pública disponible en el Gremio, ha completado 11º Piso y paso los últimos diez días en el 12º Piso.

El Dios teniendo una conversación rodeado por el ajetreo de los ciudadanos de Orario resulto ser Hermes. Asfi, la mujer humana con la que estaba hablando, lo seguía de cerca mientras se abrían paso entre la multitud.

La mujer llevaba una capa blanca y sandalias bastante inusuales en sus delgados pies, cada una de las cuales tenía un par de las alas doradas curvándose a los lados.

--También, alguien en Babel dijo algo interesante… aparentemente compro bastante Lana de Salamandra para equipar a un pequeño equipo de batalla esta mañana.

--Oh, no me digas, ¿Ha ido a los Pisos Intermedios?


--Probablemente.


Asfi respondido. Los labios de Hermes se torcieron en una sonrisa.


--Y sólo diez días después de conseguir el <Aumento de Nivel>. Justo cómo un poseedor de un récord debe ser. Muy rápido en efecto.

--Además, descubrí que posee Magia extremadamente poderosa. Utilizo lo qué debe haber sido un muy largo hechizo para lanzar magia tan poderosa que acabo con un Dragón Infantil en el 11º Piso. Hubo muchos testigos.

La mujer dándole esa información a su Dios tambien habría parecido como en casa en compañía de otros Dioses. Tenía un rostro perfectamente simétrico, sus ojos rebosantes con conocimiento, y brillantes gafas de plata enmarcando sus características femeninas. Su cabello era de un impresionante color azul turquesa con unos cuantos tonos más ligeros mezclados. Era como si hebras de agua fluían de su cabeza.

Ignorando los ojos de los Beastman y enanos que pasaban de largo, Asfi continuó su informe.


--… Esa no es la única razón.


--Continua.


--Muchos Aventureros creen que la única razón por la que derroto a un Minotauro es que tuvo la suerte de asestar ese ataque mágico. Que es un debilucho que sólo acabo con un Minotauro que había huido de la

<Familia Loki>. Algunos van tan lejos para llamarlo “Novato Farsante”.


--¡Hahahaha! ¡Novato Farsante! ¡Consiguió uno que suena bien!

 


La boca de Hermes se abrió por completo mientras se reía.


Muchas personas se sorprendieron por su carcajada y lo miraron mientras pasaba. Pero Hermes estaba disfrutando demasiado para preocuparse, sus hombros saltaban arriba y abajo con júbilo.

--Pero sólo logro golpearlo con su Magia, sólo le asesto el último golpe a un monstruo moribundo… la <Gracia de Dios> no será engañada por descripciones baratas… Pero sí, entiendo lo que tratas de decir.

Hermes entrecerró sus ya delgados ojos en cuanto su risa se calmó.


--Creo que todas esas opiniones pueden explicarse por una cosa: el hecho que consiguió el <Aumento de Nivel> tan rápido…

--Ah, sí. Los Aventureros siempre son tan duros el uno con el otro.


--He confirmado que Bell Cranel no es muy querido por otros Aventureros.


En ese punto, el ruido en la calle se volvió demasiado fuerte para que su conversación continuara.


Un grupo de bardos compuesto de muchas razas habían instalado sus instrumentos delante de una tienda cercana y estaban dando un espectáculo en vivo para los ciudadanos bajo el cielo azul. Cantaron de los muchos lugares que habían visitado, las cosas que habían visto con sus propios ojos, y expresaron todo con alegres melodías y a veces acordes oscuros mientras su historia se desarrollaba. Un gran anillo de personas se formó alrededor de los bardos en la calle. Incluso las personas en los pisos superiores de las tiendas circundantes y las casas abrieron sus ventanas y se inclinaron hacia afuera para escucharlos.

Hermes tambien se detuvo para escuchar sus canciones. Aplaudió tan fuerte como el resto cuándo terminaron y les dio algunas monedas de oro.

Los bardos viajeros no podían creer su suerte. Ese sonriente Dios no sólo disfrutó su actuación, sino que tambien les dio dinero. Su agradecimiento era inconmensurable. Las personas en la calle que presenciaron lo que acababa de ocurrir miraron a Hermes con adoración.

Asfi le hizo una pregunta a su Dios tan pronto como comenzaron a caminar otra vez.


--¿Planeas hacerle algo al Pequeño Novato?


Hermes podía sentir sus ojos clavados en la parte posterior de su cabeza mientras continuaban avanzando, pero escucho mientras continuaba.

--Ordenándome recopilar información sin dar una razón, tienes que estar muy interesado en él…


--¿Qué es esto, Asfi? ¿Estas celosa porque no he estado alrededor?


--¡Difícilmente!


Asfi dejó caer su tono formal en un instante de rabia, girando rápidamente su cabeza y masajeando su frente.


Escuchando el tono provocador de su Dios había sacado toda la frustración que había acumulado mientras trabajaba para él por los últimos años. Su compostura se había ido.

 


Un rostro que exudaba un aura de conocimiento ahora sólo mostraba el resentimiento de alguien quién había sido llevado a búsquedas inútiles por un determinado Dios durante demasiado tiempo.

--Estoy diciendo que estoy harta de hacer tus recados. ¡Lo he hecho de modo que solo puedes ir en cualquier momento! ¡Piensa en lo que he pasado!

--Estoy agradecido con los otros, y especialmente contigo, Asfi. Sin ti, las cosas se irían a pique bastante rápido. Cuento contigo bastante. Con la confianza de tus amigos y tu Dios—¡Haha! ¡Esa es una gran posición!

--… Odio esto.


Por un breve momento sonó como si estuviera a punto de llorar. Hermes se limitó a sonreírle a su dependiente y juguetonamente le dio unas palmaditas en la cabeza. Las gafas de plata de Asfi se sacudieron por los impactos y cayeron a la punta de su nariz mientras miraba al suelo.

--… ¿Aun no has hecho contacto con Hestia-sama?


Asfi suspiró mientras recobraba la compostura y le hizo una pregunta completamente diferente.


Dándose cuenta de que su divagador Dios no tenía ninguna intención de revelarle sus planes, decidió probar una ruta diferente.

En respuesta a su pregunta, Hermes forzó una sonrisa y dijo: “No, todavía no”.


--Tengo que hablar con cierta persona antes de que pueda hacer eso.


Antes de que Asfi con un aspecto severo pudiera responder con otra pregunta, Hermes se detuvo delante de un determinado bar.

Era un bar y cafetería bastante grande construida en la Calle Principal del Oeste. Un gran letrero encima de su puerta frontal tenia <Señora de la Abundancia> escrito en Koiné, la lengua universal.

La terraza de la cafetería estaba llena con clientes en este momento del día. Hermes y Asfi caminaron justo hacia ella y pasaron a través de la entrada.

--¡Bienvenidos-nya…! ¿Nya? ¿Hermes-sama?


--¡Oh! ¡Chloe-chan, ha pasado mucho tiempo! Lo siento, pero, ¿Podrías llamar a Mia por mí? Hermes le sonrió brillantemente a la mujer Catman que lo saludó en la puerta.

La mujer Catman miro a Hermes y Asfi por un largo rato antes de decir, “Seguro-nya. ¡Solo un momento-nya!”

Ella no estaba dispuesta a rechazar la petición de un Dios.


Chloe desapareció en la parte trasera de la barra y unos segundos más tarde—


El piso crujió mientras el masivo cuerpo de una mujer enana aparecía detrás de la barra.


--¿Qué demonios quiere un Dios en medio de la hora del almuerzo?

 


--No me mires con esos ojos amargos, Mia. Estas arruinando tu bello rostro.


--Más chistes y te arrancare la cabeza. Estoy ocupada, ¿Entiendes? Si tienes algo que decir, entonces escúpelo.


Mia no estaba ni un poco intimidada por el Dios delante de ella. De hecho, la dueña del bar asustaba a Asfi lo suficiente para estremecerse en sus sandalias detrás de Hermes.

El Dios, por otro lado, no estaba ni un poco asustado, y se acercó a la barra, apoyando sus codos en el borde.


--Bien entonces, hare justo eso—¿Podrías hacer una cita con Freya-sama por mí?


Hermes bajó su voz mientras se apoyaba sobre la barra entre ellos, con su rostro justo delante del de Mia. La enana se mantuvo firme, con sus ojos fijos en los de Hermes, y levanto una ceja.

La mirada naranja del Dios y su penetrante mirada se clavaron en la del otro. Hasta que finalmente, “Hmph.”

--No soy una mensajera de los tontos Dioses. Tienes pies—si tanto quieres hablar con la Señora, úsalos.


Mia prácticamente escupió las palabras de su boca, rehusándose rotundamente a la petición de Hermes. “Hmph,” bufo furiosamente y desapareció de nuevo en la cocina. Hermes miró su robusto cuerpo desaparecer detrás de la puerta antes de girarse hacia Asfi, forzando una sonrisa como si dijera, "Eso no funciono".

No es mi problema, ella pareció responder con su mirada desinteresada.


--… ¿Hermes-sama?


Hermes miro sobre su hombro al escuchar su nombre, su expresión cambio en un abrir y cerrar de ojos.


--¿Hm? ¡Oh! ¡Seal-chan! ¡Ha pasado mucho tiempo! ¿Cómo has estado?


Seal, vestida con su uniforme de camarera, acababa de entrar a la parte principal del bar después de regresar de su descanso.

--Sí, de hecho ha pasado mucho tiempo, Hermes-sama. Estoy feliz de ver que estas bien.


--Ahh, siempre has sido la que tiene los mejores modales. ¿Qué dices, Seal-chan, quiere salir de aquí y pasar un buen rato? Una cita contigo contribuiría mucho para curar el corazón que Mia acaba de hacer trizas. Harías eso por mí, ¿Cierto?—¡Hey! ¡Ow, ow, ow! ¡Suelta mi oreja, Asfi, la arrancaras!

Seal sonrió cortésmente ante el intento del Dios de utilizar lo que acababa de pasar como pretexto para algo completamente diferente.

--Tendré que negarme.


Respondió mientras Asfi castigaba a Hermes mirándolo silenciosamente.


Seal los guio a un asiento en el bar, Hermes masajeo su oreja de mala gana a lo largo del camino.


--Por favor tomen asiento aquí…

 


Seal señalo un asiento en una mesa, pero Hermes paso de largo directo hacia la barra.


La silla en la que Hermes se dejó caer normalmente era el asiento que Seal reservaba para Bell, su lugar habitual.

La chica se quedó sin habla mientras Asfi tomaba su posición detrás de Hermes. El Dios levanto la vista hacia Seal y sonrió.

--Hey, Seal-chan, ¿Puedo preguntarte algo?


--Sí… ¿Qué es?


--Si por casualidad sabes algo de Bell Cranel, ¿Me dirías? Los hombros de la chica temblaron.

Todas las camareras cercanas hicieron contacto visual, comunicándose silenciosamente una con la otra en el ruidoso bar y cafetería. Seal bajo la mirada hacia la siempre encantadora sonrisa de Hermes y construyó un rostro amistoso para esconder sus verdaderos sentimientos.

--¿Por qué me preguntas algo como eso?


--Bueno, escuche que es bastante aficionado a este bar.


Hermes echo un rápido vistazo detrás el a Asfi antes de mirar de nuevo a Seal.


--Ya ves, estoy muy interesado en el Pequeño Novato. ¿Qué? No me digas que piensas que le hare algo extraño. Entonces, ¿Qué te parece?

Seal sonrió cortésmente de nuevo ante los avances verbales de Hermes.


--No hay nada que quiera decirte en este momento, Hermes-sama.


Ni siquiera parpadeo mientras hablaba. Parecia como si las camareras habían decidido proteger al chico. Hermes se encogió de hombros como si estuviera bromeando.

--¿No confías en mí?


La sonrisa de la joven camarera se expandió tanto como podía hacerlo.


--No, ni un poco.


× × ×

-- —¡CHIGUSA!


Un temeroso hombre llamó a su aliada.


Sus gritos de terror resonaron través de la rocosa cueva mientras la chica humana caía completamente con un Hacha de Guerra de piedra saliendo de su hombro.

 


*¡Thud!*


La grava seca se esparció cuando aterrizo fuertemente.


Un chorro de sangre fresca fue iluminado por la luz de las parpadeantes antorchas a su alrededor. Los monstruos alrededor dejaron escapar una serie de chirridos y chillidos celebrando su matanza.

--¡Que alguien del centro, avance! ¡Cubran la posición de Chigusa!


--¡A-Ayúdenla! ¡Esa herida es muy profunda!


Un grupo de Aventureros y un enjambre de monstruos estaban en pleno combate en el 13º Piso del Calabozo.


Todas las armaduras y armas de los Aventureros estaban decorados con el mismo emblema, una espada sobresaliendo de la tierra. El emblema de la <Familia Takemikazuchi>.

El equipo de seis Aventureros—actualmente cinco formaban un circulo—estaban en una lucha defensiva contra el ataque de un grupo de siete Al-Miraj.

Sin embargo, había habido un punto débil en sus filas.


Los rápidos movimientos de los monstruos conejo momentáneamente confundieron al equipo de batalla y una de las bestias aprovecho la oportunidad para acabar con uno de sus miembros de primera línea lanzando su Hacha de Guerra.

El ataque sorpresa había provenido de un Al-Miraj que se quedó detrás de los otros monstruos que corrían en círculos alrededor de los Aventureros. Fue un golpe potencialmente letal de un monstruo que había dominado el uso del <Arsenal del Calabozo>.

¡Kyiiah!


--¿¡Gah!?


Los Al-Miraj repentinamente cambiaron su estrategia. Todos vieron la enorme apertura en la temblorosa formación de la <Familia Takemikazuchi> y se movieron rápidamente para explotarla.

Los monstruos en los Pisos Superiores no tenían la habilidad para leer la situación. Aunque no había mucho cambio en la fuerza física, la diferencia en inteligencia entre los monstruos de los Pisos Superiores e Intermedios eran mundos aparte.

Choques de acero y piedra resonaban través de la caverna y rápidamente fueron seguidos por gritos humanos de dolor y agonía.

Los Al-Miraj habían rodeado al equipo en una formación reticular—sin importar a donde miraran los humanos, podían ver que el anillo de los monstruos cada vez más cerca.

--¡Yah!


¡Kyuiii!

 


El equipo de batalla perdía terreno ante la embestida de los monstruos.


Una chica emprendió el contraataque, su brillante cola de caballo negra se agitaba detrás de ella.


Dando un paso delante de su compañera caída para protegerla, la chica oscilo su espada tan rápidamente que sus aliados solo vieron imágenes residuales mientras cortaba al Al-Miraj más cercano.

--¡Capitán Ouka, conduce el retiro! ¡Te cubriré!


--¡Gracias, cuento contigo!


La armadura violeta y purpura de Mikoto brillaba mientras se mantenía firme e instaba a sus aliados a escapar. El hombre a cargo del grupo dio la orden y Mikoto tomó su lugar frente a los monstruos para cubrir su retiro.

Su arma preferida era una katana de hoja curva de más de noventa celchs de largo.


Mikoto enfrento la persecución de los monstruos con ambas manos firmemente entrelazadas en la empuñadura de su espada.

--… ¡Haaaah!


Gritando con todas sus fuerzas, se precipito hacia el primer Al-Miraj con la velocidad de un relámpago. Ella fácilmente esquivo su ataque mientras su contraataque golpeaba su carne de golpe. Los monstruos conejo la superaban en número, pero ninguno de ellos pudo superarla.

Sus elegantes y refinados movimientos eran completamente diferentes de los de los otros Aventureros y monstruos a su alrededor. Las habilidades Lv. 2 de Mikoto la hacían más que un reto para cualquier cosa en el 13º Piso del Calabozo.

Incluso los Al-Miraj, conocidos como uno de los monstruos más ágiles en los Pisos Intermedios, no podían seguir el ritmo de sus movimientos.

Cualquiera de ellos que fuera lo suficientemente descuidado para atacarla de frente era cortado en pedazos.


—¡Oooooghhh!


--¡…!


La situación cambio una vez más cuándo un rugido salvaje lo suficientemente fuerte para enviar vibraciones a través de la cueva provino de más adelante del túnel.

Mikoto y los Al-Miraj restantes se giraron hacia él.


Dos cuerpos gigantescos del tamaño de rocas rodando hacia ellos saludaron sus ojos.


--¡Duro Blindados!


Los Duro Blindados eran monstruos similares a armadillos que tenían la mejor defensa en los Pisos Superiores. El pequeño escudo atado a la espalda de Mikoto estaba hecho del caparazón que cubría sus cuerpos.

 


Mikoto se quedó sin palabras. Sabía que sus amigos malheridos y vulnerables todavía estaban detrás de ella. No serían capaces de escapar sin su ayuda.

Un Duro Blindado en su estado enrollado era prácticamente invulnerable a ataques físicos. La mayoría de las espadas solo rebotarían de su cuerpo girando, ni siquiera lo ralentizarían.

Sus aliados no tendrían tiempo para prepararse para su ataque, tampoco para escapar.


—¡No hay otra opción!


Mikoto dejo de retroceder y dejo que el resto del grupo ganara distancia.


El Al-Miraj sobreviviente se puso a cubierto contra las paredes de la cueva mientras los Duro Blindados ganaban velocidad. El típico Aventurero se habría dado la vuelta y saldría corriendo, pero Mikoto saco su escudo y clavo sus tacones. La determinación creció dentro de ella, sus cejas se arquearon sobre sus ojos en preparación.

Inclinándose hacia adelante y bajando sus caderas, Mikoto saltó hacia los monstruos aproximándose.


-- —¡¡Grgh—!!


Apoyo el escudo contra su hombro izquierdo y se lanzó hacia el más cercano de los dos. El impacto la sacudió hasta los huesos.

*¡Dadadadada!*


El espacio entre cada placa del caparazón del Duro Blindado chocaba contra el escudo de Mikoto a gran velocidad, enviando aún más ondas de choque a su torso. Cada golpe era tan fuerte que quería taparse los oídos.

Manteniendo los ojos fijos en la rotación del monstruo, su temblorosa figura femenina soportaba la gran fuerza de su ataque. Pero su escudo se mantuvo firme y su postura no se rompió, sus tacones todavía se apoyaban firmemente contra el suelo.

—¡AHORA!


Reunió toda la fuerza que le quedaba.


El Duro Blindado que había sido detenido lucho para recuperar su equilibrio y comenzó a rodar hacia un lado. Sin embargo, el otro todavía rodaba a gran velocidad y se acercaba rápidamente. Mikoto se movió para atraerlo.

Los dos monstruos se estrellaron uno contra el otro con una fuerza increíble. El impacto mando a volar a los tres combatientes, los Duro Blindados hacia las paredes y a Mikoto hacia atrás.

Eso resulto ser una bendición disfrazada. Ambos monstruos golpearon las paredes con tal fuerza que sus cuerpos inertes cayeron al suelo. Sus cuerpos se desenrollaron, y Mikoto pudo ver una mirada en blanco en sus ojos que era sinónimo de trauma en la cabeza.

--¡Mikoto, ya es suficiente! ¡Alcánzanos!


--¡Voy en camino!

 


Su equipo había creado una considerable distancia y la llamó.


Con su cuerpo molido a golpes y su armadura considerablemente dañada, rodo, se puso de pie, y dándole la espalda al Al-Miraj restante, corrió con toda la velocidad que podían darle sus piernas.

--¿¡Estas herida!?


--¡Todavía puedo luchar! ¿Cómo esta Chigusa?


Uno de los miembros de su equipo lanzo Magia de fuego hacia el Al-Miraj detrás de ella para frenarlo, mientras Mikoto se reunía con el resto de sus aliados. No perdió el tiempo en preguntarle sobre su amiga herida.

Corrió más allá del final de la línea y todo el camino hasta la parte delantera del grupo.


--No está bien. Las pociones que tenemos pueden ser capaces de salvarla, pero primero necesitamos un lugar seguro para curarla. Es demasiado peligroso aquí.

Si una poción sencilla era suficiente para curarla, no habría ningún problema. Sin embargo, la herida de Chigusa era demasiado profunda para que los Ítems sean de mucha utilidad.

No había ninguna forma de predecir cuándo los monstruos nacerían de las paredes. Las posibilidades de ser rodeados durante la recuperación si elegían una mala ubicación eran extremadamente altas.

Naturalmente, Chigusa sería incapaz de luchar, pero la persona curándola también necesitaría ser protegida. Necesitaban un lugar donde pudieran sobrevivir por un corto tiempo con solo una fracción de su fuerza de batalla.

--Eso significa…


--Sí, regresaremos al 12º Piso… siento pedir tanto de ti.


--¡Por favor no digas tales cosas! ¡Somos un equipo!


Mikoto rápidamente desairó la disculpa del Capitán Ouka. Defender a sus aliados era el sentido común para ella.

El eco de sus botas sobre la grava resonaba a través de la cueva. No muy lejos detrás de los miembros de la

<Familia Takemikazuchi> se escuchaban los gritos y aullidos de los monstruos pisándoles los talones.


Todo el lado izquierdo del cuerpo de Mikoto—el lado que había tomado la peor parte del ataque de rodadura del Duro Blindado—palpitaba de dolor. Haciendo todo lo posible para ocultarlo de los demás, miro hacia Chigusa.

Sus brazos estaban alrededor de los hombros de dos miembros del equipo, las puntas sus pies arrastraban en el suelo mientras corrían. El Hacha de Guerra de piedra todavía estaba enterrada en su hombro, su armadura y ropa se tiñeron de un profundo rojo sangre. El superficial ascenso y descenso de su pecho era la única prueba de que todavía estaba viva.

Mikoto hizo una mueca ante el pobre estado de su aliada. Apenas podía respirar cuándo sus ojos se encontraron.

 


Los ojos nublados de la chica normalmente tímida estaban parcialmente ocultos por su flequillo, pero la expresión en su rostro decía sólo una cosa: lo siento.

Mikoto sacudió la cabeza.


--… No es bueno.


--¿Qué pasa?


--Más monstruos. ¡Ahora hay Hellhounds persiguiéndonos…!


--… ¡…!


La advertencia del vigilante en la parte trasera hizo que todos comenzaran a sudar frío.


Mikoto dio un vistazo solo para ver al grupo de Al-Miraj saltando hacia ellos acompañados por cuatro sombras negras con forma de perro con brillantes ojos rojos.

No era difícil para los Aventureros visualizar sus cuerpos reducidos a cenizas ardientes solo mirando el aliento caliente de los monstruos.

La verdadera magnitud de la oscuridad y desesperación del Calabozo apareció ante los ojos de Mikoto.


--¡Muévanse!


Todos empujaron sus cuerpos a un más por la orden de Ouka. Todos sabían que la muerte los tenía acorralados. Incluso Mikoto corría con todo lo que tenía.

Finalmente la cueva llegó a su fin y llegaron a una habitación. Esa habitación no era cuadrada, sino una enorme cúpula.

El techo era increíblemente alto. Había una piedra colgando precariamente de su punto más alto en el centro. Parecia como si la más mínima vibración podría enviarla a chocar contra el piso debajo. Las paredes eran extremadamente ásperas y llenas de agujeros. Todos los pedazos de rocas en el suelo solo podían significar una cosa: un enjambre de monstruos acababa de nacer.

Los sonidos de una feroz batalla resonaban a través de ese amplio espacio que cualquier equipo podría utilizar a su favor.

Ellos son… ¿Una nueva <Familia> en esta área?


Un pequeño equipo de batalla trataba de defenderse de un grupo de monstruos en un lado de la habitación.


Un grupo de tres, dos hombres humanos y una chica Hobbit a juzgar por su aspecto. Mikoto nunca había visto a un equipo de batalla como ese en todos sus viajes al 13º Piso.

Razono que hoy debía ser su primer viaje a los Pisos Intermedios.


--… Vamos allí.


--¿¡…!?

 


El cuerpo de Mikoto se sacudió como si las palabras de Ouka la hubieran abofeteado en la cara. Nadie en el grupo tuvo que preguntar.

Sabían qué planeaba hacer. Un <Pase del Desfile>.


Era una estrategia utilizada dentro del Calabozo. En pocas palabras, era una manera para que un equipo de batalla escapara de un monstruo pasándoselo a otro equipo de batalla que estaba cerca.

Había una regla no escrita de que los equipos batalla tuvieran el menor contacto posible con otro en el Calabozo, pero todos aceptaron que había momentos cuándo los sacrificios eran necesarios para proteger algo importante. Todos los días pasaban accidentes en el Calabozo, y utilizar a otro equipo era una manera de sacar al suyo de una situación pegajosa.

--¡¡Por favor reconsidéralo, Capitán Ouka!! Si hacemos eso, entonces esas personas…


Ejecutar un <Pase del Desfile> ahora significaría que el pequeño equipo de Aventureros se convertiría en ese

<sacrificio>.


Se dio cuenta de que ese equipo luchaba como estaba. Trataban de defenderse de un gran grupo de Al-Miraj al igual que Mikoto había hecho unos momentos antes.

Serian abrumados si más monstruos se unían a la refriega. Si el grupo que perseguía a la <Familia Takemikazuchi> se acercaba demasiado…

--Sus vidas son mucho más importantes para mí que algunas personas desconocidas.


--… ¡…!


--Si te deja un mal sabor en la boca, puedes regañarme todo lo que quieras cuándo salgamos de esto.


La decisión de Ouka era definitiva. El rostro de Mikoto parecia como el de un niño que se había dado cuenta de que sus padres habían desaparecido.

Miro de nuevo a sus aliados.


Estaban en una situación desesperada. La mayoría estaban cubiertos de sangre, su respirando era superficial y entrecortada mientras corrían por sus vidas.

El emblema de su <Familia> brillaba de rojo oscuro debajo una salpicadura de sangre fresca. Mikoto estaba al borde de las lágrimas por primera vez desde que comenzó ese calvario.

… ¡Lo siento mucho!


Era demasiado tarde para cambiar su ruta ahora. Estaban lo suficientemente cerca para ver la parte blanca de los ojos de los otros Aventureros.

Capto la mirada de un chico de cabello blanco mientras cortaba a través de uno de los conejos e hizo todo lo posible para comunicar una sincera disculpa.

 

 

× × ×

Bell podía escucharlo, podía sentir a todos los Al-Miraj viniendo hacia ellos desde todos los ángulos. Continúo atacando a los monstruos sin permitir un momento de vacilación.

--Ni siquiera hay tiempo para respirar, ¿Huh?


--¡Entonces no hables!


Welf oscilo su Espada Larga, sudor volaba por todas partes, mientras Lili le asestaba el golpe final a un monstruo con una flecha bien colocada.

Bell luchaba muy bien a pesar de estar completamente rodeado.


Con la excepción de Agilidad, el <Estado> de Welf era mayor o igual al de un Al-Miraj. Luchaba en la vanguardia con el apoyo de Lili. El trabajo de Bell era asegurarse de que no fueran flanqueados eliminando a tantos monstruos como pudiera.

La mayoría de los conejos cayeron con solo una cuchillada de las dagas de Bell. No paso mucho tiempo para que los monstruos se dieran cuenta de que era inútil enfrentarlo de frente. Su velocidad y poder eran solo un poco más alto que la de los Aventureros Lv. 2 promedio.

--¡Welf, al suelo!


--¡Lo tengo!


Viendo que Welf estaba a punto de ser golpeado desde ambos lados, Bell saltó en su ayuda.


Bell voló sobre la espalda de su amigo arrodillado, cortando por la mitad a un Al-Miraj con la daga en su mano derecha y golpeando la cabeza de otro con el borde de su escudo.

¡Eso estuvo demasiado cerca…!


El chico podría haber estado ocultándolo, pero su mente corría.


La fatiga comenzaba a afectarlo. Sus brazos nunca se habían sentido tan pesados en ningún momento en los Pisos Superiores.

Naturalmente el miembro más poderoso de un equipo desequilibrado tenía que llevar la carga más grande en el combate, pero el aumento del número e inteligencia de los monstruos en los Pisos Intermedios solo servía para hacer esa carga incluso más difícil de soportar.

Bell comenzaba a notar lo poco que tenia de resistencia. Otro segundo y habría sido demasiado tarde para salvar a Welf. Ese pensamiento envió una gota de sudor frío por su rostro. Necesitaba descansar, y pronto.

… ¿…?


Bell vio algo extraño por el rabillo de su ojo mientras miraba a Welf asestarle el golpe final al aturdido Al- Miraj.

 


Era un equipo de cinco—no, seis Aventureros. Los miembros de una <Familia> diferente se acercaban más y más a cada segundo.

Bell levantó sus cejas confundido. Los equipos de batalla preferían evitar tanto contacto como fuera posible en el Calabozo para evitar problemas en la superficie. Podría entenderlo si se dirigieran directamente hacia la salida, pero su trayectoria actual los llevaría muy cerca.

Casi como si ese fuera su objetivo.


-- —


El gravemente herido equipo de batalla se dirigía hacia ellos a propósito.


Pasaron a un paso de Bell en su camino. El paso a captar los ojos de la chica con una brillante cola de caballo negra.

Los ojos azul terciopelo al borde de las lágrimas se encontraron con los ojos rojo rubí por un breve momento.


-- —¿¡…!? ¡Oh no! ¡Trajeron más hacia nosotros! Mientras tanto—

Lili fue la única capaz de responder a las acciones del otro equipo de batalla e intento advertir a sus aliados. Había experimentado esa misma táctica durante su tiempo como ladrona. Conocía esa práctica demasiado bien.

--¿Huh…?


--¡Hemos sido utilizados como señuelo! ¡Más monstruos están viniendo! Lili prácticamente le grito al rostro estupefacto de Bell.

Un momento más tarde, justo como predijo, otro enjambre de monstruos apareció en la habitación.


Había casi el doble del número de Al-Miraj contra los que habían estado luchando, así como unos cuantos Hellhounds viniendo hacia ellos. El color instantáneamente se dreno de los rostros de Bell y Welf.

Bell se dio la vuelta justo a tiempo para ver al último miembro de la otra <Familia> desaparecer a través de la salida de la habitación.

--¡Retirada! ¡Welf-sama, el túnel a tu derecha! ¡¡Muévete!!


--Qué demo—¡¡Tienes que estar bromeando!! El equipo de batalla de Bell cayo en confusión.

El miedo comenzaba a mostrar su cara. Welf oscilo violentamente su Espada Larga delante de él. La espada no corto a través del Al-Miraj bloqueando su camino, pero fue lo suficientemente fuerte para forzar al monstruo a salir de su camino. Con la entrada del túnel ahora libre, siguió las órdenes de Lili y se lanzó directamente.

Bell y Lili no se quedaron atrás.

 


¡No podemos escapar…!


El camino del túnel se estrechaba lentamente delante de ellos cuando Lili llego a una comprensión repentina. Bell tendría que contenerlos

Esos monstruos eran más rápidos. Mientras que Bell podría ser capaz de escapar, era un hecho que una Ayudante con un <Estado> débil no tenía ninguna posibilidad en uno de los túneles que conectaban a los Pisos Intermedios.

El grupo de monstruos formó una línea, mostrando sus colmillos que centellean en la oscuridad.


Ninguno de ellos podía decir cuántos monstruos había allí—las bestias levantaban polvo suficiente para ocultar sus números. Era una escena que haría que cualquier persona normal colapsara en el acto.

Bell dio otro vistazo sobre su hombro mientras corría junto a Lili. Era como si una pesadilla hubiera cobrado vida.

--¿¡Bell-sama!?


--¡Hey, Bell!


--¡Los alcanzare!


La decisión fue hecha en un instante.


Ignorando las objeciones de Lili y Welf, Bell se dio la vuelta dándoles la espalda. Básicamente, giro 180 grados. Planto sus pies y se mantuvo firme ante la ola de monstruos acercándose.

Levanto su brazo izquierdo blindado y tomó una respiración profunda.


--¡Firebolt!


Libero tres rondas de su Magia directamente por el estrecho túnel.


El camino rocoso se llenó con tres pilares de rayos de llamas en un abrir y cerrar de ojos. Todo el camino fue iluminado por llamas violetas, incinerando todo en su camino.

Una ráfaga de aire caliente se expandió desde el mar de llamas. Utilizando esa clase de Magia en un espacio tan pequeño técnicamente era ilegal en el Calabozo debido a la alta posibilidad de que otros Aventureros recibieran daños, pero estos eran tiempos desesperados.

Bell bajó su brazo, su cuerpo era iluminado por las llamas.


Sombras bailaron en su rostro un momento antes—de que sus ojos se estremecieran de miedo. Cuatro sombras emergieron de la pared de llamas.

¿¡No los elimino!?


Los Hellhounds sobrevivieron.

 


Todos los otros monstruos del enjambre estaban ardiendo. Sus cadáveres chamuscados cubrían el piso del túnel.


Quizás porque los Hellhounds tenían la capacidad de escupir fuego, también tenían una resistencia inusualmente alta a la Magia de fuego.

Con sus ojos carmesí nublados y sus cuerpos decorados con heridas recientes, el grupo de Hellhound sacó las cenizas de sus pulmones y liberaron un feroz aullido al unísono.

“ “ “ “¡¡OWooooooooooOOOOOOOOOOOO!!” ” ” ”


--¡…!


Se lanzaron hacia Bell con una rabia viciosa. Se apresuró a eliminar al primero con un golpe de su Espada Corta y golpeó al segundo en el aire con su escudo.

Pero los dos restantes corrieron pasándolo de largo.


--¡Lili, Welf—!


Ignorando completamente al chico de cabello blanco, las dos bestias tenían sus ojos puestos en los otros dos Aventureros más adelante en el túnel.

Lili y Welf tomaron acciones de emergencia cuando el aviso de Bell llego resonando en las paredes.


Lili dio media vuelta. Su mejor posibilidad de sobrevivir al ataque inicial era utilizar la Espada Larga atada a su mochila como escudo.

Welf tomó una postura defensiva y levantó su espada por encima de su cabeza.


—¡¡Garrrrrrrrrrrrrrr!!


--¿¡Argh!?


--¡Vengan a buscarme!


*Bang*


La espada en la mochila de Lili repelió exitosamente la embestida del Hellhound, pero ella no era lo suficiente fuerte para mantenerse en pie, así que cayó al piso.

La poderosa oscilación de Welf no alcanzo a su objetivo previsto.


El otro Hellhound tenía a Lili inmovilizada, parado sobre de su mochila y mordisqueaba con sus mandíbulas justo por encima de su cabeza. Bell llego de la nada y pateo al Hellhound a un lado después de eliminar al que vino después de él.

El perro pateado cayó al suelo duramente, su cuerpo se rompió al mismo tiempo que el Hellhound que esquivo el ataque de Welf colapsó.

--¿¡Están bien!?


--S-Sí…

 


--De alguna manera… maldición.


Lili se sacudió el polvo mientras se levantaba. Welf mostro una delga sonrisa dolorida mientras sujetaba su brazo.

Las garras del Hellhound debieron haberlo alcanzado; largos rastros de sangre fresca corrían por su antebrazo. El dolor de no haber sido capaz de proteger a sus aliados perforo a Bell desde adentro.

Aun así, lo que vio detrás Lili y Welf helo su sangre.


--¡A-Aun hay más!


El chico podía ver las sombras de varios monstruos dirigiéndose hacia ellos desde el otro lado del túnel. Al mismo tiempo, Lili vio aún más sombras acercándose desde atrás de Bell y dijo con una voz ronca:

--Un ataque de pinzas…


--Bueno, eso es deprimente…


Un grupo de Al-Miraj se dirigían hacia ellos a través del camino quemado, todo el camino hasta su posición actual.

Los tres Aventureros rápidamente tomaron una formación triangular, de espaldas uno contra el otro. Bell arrugo su rostro cuando miro más allá de los restos de los Hellhounds y a sus próximos oponentes.

--¿Por qué es que los monstruos nacen tan rápidamente en los Pisos Intermedios? Necesito un descanso.


--Porque son los Pisos Intermedios, ¿Cierto?


--Ha-haha…


Lili saco un par de pociones de su mochila y se las pasó mientras los chicos hacían todo lo posible para aligerar el estado de ánimo.

El líquido podría restaurar su fuerza física, pero no podía hacer nada sobre la fatiga mental inundando sus mentes.

Era difícil concentrarse para cualquier de ellos.


--Bell-sama, Welf-sama, Lili recomienda que retrocedamos. Necesitamos descansar y reagruparnos. No habrá fin a los monstruos a este ritmo.

--Eso suena muy bien para mí, ¿Pero qué haremos al respecto?


--¿Enfocarnos en un lado y… abrirnos paso?


--Sí, Lili cree que es lo mejor.


Lili asintió ante la idea de Bell. Todos los monstruos habían comenzado a rodearlos.

 


El equipo sabía que no había más tiempo para hablar, y prepararon sus cuerpos para lo que venía a continuación.

--Bueno, entonces…


--Si.


--… ¡Vamos!


× × ×

El Calabozo lento pero seguro tomo la fuerza mental y física que Bell y su equipo de batalla habían dejado. No permitía que ningún Aventurero que cometiera el más mínimo error se saliera con la suya.

El Calabozo era muy astuto. Como un cazador salivando jugando con su presa, el Calabozo no los mataba a todos de una sola vez, sino que estratégicamente capturaba su comida.

Ocasionalmente haciendo que los monstruos les aullaran desde lejos— A veces sacudiendo la tierra debajo sus pies con fuertes terremotos—

Y, por supuesto, haciendo nacer monstruos constantemente en el momento preciso para cortar su escape—


Esos pequeños incidentes no eran mucho por su cuenta. Sin embargo, no sabiendo lo que venía a continuación pesaba fuertemente en el grupo. Ninguno de ellos podía esconder su agotamiento.

Era mucho más fácil derribar un castillo con cimientos rotos. La fuerza física perdida no era fácil de recuperar. Y una vez que notaban que algo estaba mal, ya era demasiado tarde.

La presa dejaba escapar gemidos de agonía, con sus débiles cuerpos encorvándose mientras luchaban para recuperar el aliento. Sólo entonces el Calabozo mostraba sus colmillos.

-- —


*¡Creak!*


Un sonido muy desagradable llego a los oídos de Bell, su cuerpo ya estaba al borde del colapso.


Había perdido la cuenta del tiempo que había estado medio luchando, medio huyendo de los monstruos. Su mirada corrió alrededor del túnel, intentando encontrar la fuente del sonido.

Las paredes parecían tan sólidas como siempre, pero el sonido se volvía cada vez más fuerte. El Calabozo no estaba a punto de tirar ningún golpe ahora.

*¡Creak, creak!*


El sonido premonitorio los rodeaba, resonando por todos lados.


¿Huh—?

 


Bell fue el primero en darse cuenta.


El sonido provenía de arriba. Welf y Lili siguieron su línea de visión y se quedaron sin aliento.


Una red de grietas en forma de banda y fisuras se extendía sobre el techo encima de ellos. El grupo se levantó y vieron como la red se expandía más abajo en el túnel en ambas direcciones. Era demasiado ancho para creerlo.

Más y más agrietamientos resonaron. Se volvía mas difícil decir la diferencia entre las nuevas grietas abriéndose y el eco con cada momento que pasaba.

Un pedazo de roca cayó desde el techo mientras el túnel entero gemía, incapaz de soportar el peso por más tiempo.

El cuerpo de Bell se congelo en su lugar. El chico podía sentir la sangre drenándose de su cabeza.


—¡Monstruos!


En el segundo en que ese pensamiento cruzo por su mente…


… El techo se destrozó con un atronador rugido mientras un enjambre de Murciélagos Malvados nacía del techo del túnel.

¡¡KYAAAAAAAAAA—!!


Un coro de agudos chillidos resonaron mientras los Murciélagos Malvados levantaban el vuelo por primera vez. Las tenues luces de arriba fueron repentinamente oscurecidas por incontables sombras en el aire.

Envueltos en la oscuridad, Bell y los otros sólo podían vislumbrar el techo severamente dañado. Hasta que, finalmente, se derrumbó.

-- —¿¡…!?


-- —¿¡…!?


-- —¿¡…!?


Los ojos de Bell, Lili, y Welf prácticamente saltaron de sus orbitas. Todos entraron en acción un momento después.

Era un desprendimiento de rocas con la intención de matar. Los tres hicieron una loca carrera hacia adelante, tratando de huir del ataque.

Un golpe tras otro, un nuevo dolor estallaba con cada golpe. Sus tímpanos fueron agredidos por el atronador bombardeo de piedras y rocas cayendo como agua.

Rocas y piedras seguían llegando desde arriba.


Ni siquiera había una brizna de tiempo para preocuparse por los demás.


Los tres corrieron tan rápidamente como pudieron para escapar del aullido del Calabozo.

 


--¡Gah, haa…!


Finalmente el deslizamiento de rocas se calmó.


Welf respiraba con dificultad, el aire se llenó de una densa capa de polvo y escombros.


Las manos de Bell estallaron en sudor frío, pero no miro en la dirección de Welf. Podía decir por su voz que estaba herido.

Se escuchó una pequeña tos en la distancia. Lili.


Limpiándose la sangre que se filtraba de los muchos cortes pequeños en su rostro, Bell intentó llamar a sus amigos para asegurarse de que estaban bien.

--Urkh…


Sin embargo—


Su garganta estaba demasiado seca y llena de polvo para producir el sonido.


-- —


Las formas comenzaban a aclararse ahora que el polvo comenzaba a asentarse.


Había varias sombras oscuras subiendo sobre los escombros que cayeron en donde habían estado parados justo hace unos momentos.

Un grupo de Hellhounds.


En ese momento, la voz de Bell desapareció por completo.


¡Garrrrr…!


Todas las cabezas de los Hellhounds estaban cerca del suelo. Chispas volaban mientras humo se elevaba de sus bocas.

Comenzaron a desnudar sus colmillos; los escombros debajo de sus patas se iluminaron por la brillante luz roja.


—Oh no.


Lili se puso pálida.


La desesperación se apodero de ella debido a lo que estaba a punto de suceder.


—¡No lo lograremos!


Welf apretó sus dientes, como si maldijera su falta de suerte.


Estos son—


Los ojos de Bell se abrieron.

 


Se abrieron por la fuerza y número de los monstruos. Se abrieron por la crueldad del Calabozo.

Se abrieron por el flujo constante de lo absurdo.


Los Hellhounds se levantaron y lanzaron sus cabezas hacia adelante.


El equipo de batalla fue iluminado por la ráfaga de llamas que estallaron de sus bocas. Los orbes de llamas atravesaron el aire, olas de intenso calor estallaron a través del túnel.

—¡Los Pisos Intermedios!


Hubo una explosión masiva.





Capítulo 02 – ¿Cuántos Metros Para un Retorno Seguro?


Una pequeña figura corria hacia el Panteon—la sede del Gremio.


Con coletas gemelas negras bailando detrás de ella, la figura se dirigio hacia el vestíbulo de mármol blanco y paso a través de una multitud de Aventureros de casi el doble de su tamaño.


A Hestia no le importaba que su piel estuviera cubierta en sudor o que su respiración era entrecortada mientras se dirigía al mostrador en la esquina del vestibulo.


--¡Asesora-kun!


--¿D-Diosa Hestia?


Los ojos de Eina se ensancharon cuando la pequeña Diosa prácticamente embistió el mostrador de la recepción. Hestia no espero que la semielfo respondiera y fue directamente al punto con una voz desesperada.

--¿¡Bell-kun vino aquí ayer!?


--S-Solo por la mañana antes de ir al Calabozo. No lo he visto desde entonces… El rostro de Hestia se distorsiono del dolor después de escuchar su respuesta.

Viendo una mirada de confusión en el rostro de Eina, la joven Diosa inmediatamente comenzó a explicar.


--Bell-kun no regreso a casa anoche.


--¡…!


--Tampoco se donde están su Ayudante y el otro chico. Probablemente, todavía siguen en el Calabozo. Welf era un miembro de la <Familia Hefesto>. Lili vivía en la tienda de antigüedades de un Gnomo.

Hestia había visitado ambos lugares al comienzo de esta mañana con la esperanza de conseguir información sobre Bell y los otros—justo como ella, nadie los había visto desde la mañana del dia anterior.


El rostro de Eina se puso palido, sus ojos color esmeralda se abrieron como platos cuando lo escucho.


Pidiendole a la Diosa que esperara un momento, Eina desapareció de la recepción como una flecha liberada de su arco, sólo para regresar un minuto más tarde.


--Acabo de hablar con el Intercambio. Nadie con la descripción de Bell-kun fue allí ayer.


--… ¡…!


La sangre Hestia se helo.


Lo más probable era que el equipo nunca salio del Calabozo.

 


Aunque, no podía descartar completamente la posibilidad de que quedaron envueltos en algún incidente después de que salieron. Más que nada, queria creer que ese era el caso.


Especialmente porque ayer era el día en que Bell planeaba explorar los Pisos Intermedios del Calabozo por primera vez.


De hecho, Bell había dicho, “¡Te dire como son los Pisos Intermedios cuándo regrese!” antes de irse ayer por la mañana.


Hestia lo había hecho prometer que siempre que fuera a un nuevo Piso la contactaria inmediatamente una vez que regresara. Ayer fue la primera vez que no lo hizo.


Hestia era lo suficientemente inteligente para darse cuenta de lo que eso significaba, y había sido incapaz de descansar la noche entera. Bell y su equipo habían fracasado en salir de los Pisos Intermedios.


Su intuición divina sólo confirmaba aun más su conclusión. La sensacion de que estaba en lo correcto estaba volviéndola loca.


--… Asesora-kun, por favor, ¿Puedes averiguar si alguien lo ha visto?


--Sí, te doy mi palabra. Le preguntaré a tantos Aventureros como sea posible para obtener información.


El acelerado corazón de Hestia parecio calmarse por un momento después de hacer su petición. Todo lo que podia hacer era suspirar y poner sus próximas palabras en su cabeza.


La Diosa estaba agradecida con la cooperación de Eina, pero necesitaba más que una promesa.


--También, quisiera emitir una mision. El objetivo es sencillo: Encuentren a Bell-kun.


No tenia tiempo suficiente para ser exigente, así que esa era la forma más rápida y más eficaz para que otros Aventureros participaran.


Eina entendió inmediatamente, regreso a su escritorio con un rápido movimiento de la cabeza y volvió al mostrador con una hoja de papel. Comenzó a llenar el formulario de registro con unos cuantos movimientos rápidos de una pluma.


--¿Qué propones para la recompensa?


--Cuatrocientos mil Varisu. Todos los ahorros de mi <Familia>.


Esa era la cantidad más grande de dinero que podía preparar de forma inmediata. Respondiendo unas cuantas preguntas más de Eina, ambas resolvieron el resto de los detalles.

Finalmente, Hestia tomo la pluma de la mano extendida de Eina y prácticamente arrojo su firma al fondo del formulario.


El formulario estaba completo.


--Necesito la aprobación del piso de arriba para publicar esto. Por favor comprende que el proceso tomará alrededor de una hora. Hare que la misión sea publicada tan pronto como sea posible.

 


--Gracias. Cuento contigo.


Eina dio otra rápida reverencia antes de levantarse y dirigirse a la escalera. Hestia le dio la espalda al mostrador y se dirigio hacia la puerta.


La Diosa pasó por las puertas y el césped frente a la sede del Gremio. Muchos Aventureros pasaban junto a ella, caminando por una hilera de hermosas estatuas de mármol. El cielo estaba despèjado y las calles eran relativamente tranquilas, completamente diferentes de la tormenta que hacia estragos en el corazón de Hestia.


Miach y Naaza estaban parados junto a un monumento bellamente tallado en el centro del césped frente de la Sede.


--¿Qué descubriste, Hestia?


--Nada. Parece que realmente no salieron del Calabozo.


Miach y Naaza se quedaron en silencio mientras Hestia sacudia su cabeza de lado a lado.


Ya habiendo escuchado todos los detalles de Hestia, ambos sabían qué tan grave se había tornado la situación. La imagen del equipo entero siendo aniquilado destello en el fondo de su mente.

Hestia de repente grito tan fuerte como pudo para tratar de limpiar su cabeza.


--¡Bell-kun todavía esta vivo! ¡Mi <Gracia> todavía esta con él!


El era la única persona en el Mundo Inferior que habia recibido su <Gracia>. Todavía podia sentir el Ichor3 de su sangre grabado en el <Estado> en la espalda de Bell—su vínculo no se había roto.


Ambos se sorprendieron por el repentino arrebato de Hestia. Bajando cuidadosamente su brazo, fue Naaza quien comenzó la conversación sobre qué hacer despues.


--Hestia-sama, ¿Ya has solicitado la mision…?


--Sí, gracias por tu consejo, Naaza. Debe ser publicada pronto.


Miach y Naaza eran la razón por la que Hestia había decidido registrar una mision en primer lugar, a pesar de no tener casi ninguna información sobre el paradero de Bell.


Si aparecia de la nada, entonces todos podrían reirse sobre ello más tarde. Aun así, la <Familia Miach> una vez casi perdio a Naaza en el Calabozo en una situación muy similar. Hestia necesitaba agotar cada opción antes de que fuera demasiado tarde.


--En ese caso, sugiero que le hagamos una visita a Hefesto y Takemikazuchi. Necesitamos tanta ayuda como sea posible.


--¿¡Qué estamos esperando!?



3 El líquido que fluye como sangre en las venas de los Dioses. Ellos no tienen sangre en sus venas, tienen ichor que corre en sus venas, lo cual es obviamente algún tipo de líquido inmortal.

 


Hestia rápidamente estuvo de acuerdo con la sugerencia de Miach. Dejaron la sede del Gremio y se dirigieron a la calle.

Una hora más tarde.


Asi como Eina había prometido, la misión de Hestia fue publicada en el tablón de anuncios de la sede del Gremio. Entre todos los Aventureros buscando una misión que tomar, uno en particular encontro la misión recién publicada y se inclino para ver de cerca.


Sin advertencia—*¡Desgarrar!* Arranco el anuncio del tablón.


 

--Algo muy malo ha pasado… Hermes-sama.

 

× × ×

 


Doce horas antes.


El Calabozo estaba en silencio. Sin monstruos alrededor, sólo el mohoso olor del aire húmedo y las rocas color ceniza estaban allí para proporcionar atmósfera.


El túnel era muy tenue. La única luz venia desde arriba en el techo, parpadeando como fogatas distantes. Sólo el sonido de fuertes pisadas en la grava resonaba a través de la oscuridad.


Bell avanzaba silenciosamente dando un paso a la vez a través del túnel, con su rostro suavemente iluminado por las luces.


Una gota de sudor bajo por su rostro cubierto de polvo marron y cayo de su estrecha barbilla. Aterrizando tranquilamente en sus pies. Los cortes cubriendo su cabeza finalmente se habían cerrado, y ríos de sangre seca cubrian sus mejillas.


--Haa… Haa…


Sus respiraciones profundas perforaban el silencio mientras ajustaba el brazo sobre su hombro.


--Lo siento, Bell…


--No te… preocupes…


Bell logro pronunciar esas palabras entre respiraciones, en respuesta a la débil voz en su oido.


Welf tenia una expresión muy aflijida, su rostro estaba cubierto de sudor mientras Bell lo ayudaba a moverse. Bell vio por el rabillo de su ojo detrás de Welf y vio a Lili, viéndose tan andrajosa como ellos, no demasiado lejos detrás. Notando su mirada, mostro una temblorosa sonrisa como si dijera, “Lili esta bien”.


Los tres habían logrado sobrevivir a la ráfaga de fuego de los Hellhounds, a pesar de que había estado cerca.


El ataque había provenido un grupo bastante grande de monstruos. Se abrieron paso para huir antes de que el humo se aclarara, y su loca carrera a la seguridad había sido exitosa.

 


Pero habían pagado un alto precio para ganar su improbable supervivencia. Una de las piernas de Welf había sido aplastada en el derrumbe en el 13º Piso. Era imposible para él caminar por su cuenta.


Aunque Lili no tenia muchas heridas visibles, Bell podía decir por la mirada en su rostro que el miembro más débil de su equipo había tenido el momento más difícil durante su escape. Además, su mochila estaba hecha jirones. Sin duda habían perdido un gran número de pociones y otros Items.


Bell bajo la mirada para evaluar su propia condición después de comprobar a sus aliados.


Habriamos sido aniquilados sin la Lana de Salamandra…


La tela roja todavia brillaba bajo lo qué quedaba de su armadura. Una nueva gota de sudor frío corrió atrás de su cuello cuando Bell pensó en lo que hubiera pasado sin élla. Todos serían una humeante pila de ceniza en este punto.


La protección mágica que residia dentro de la tela hecha por Hadas era la única razón por la que habian sobrevivido. La Lana de Salamandra había protegido sus cuerpos del intenso calor.


Mirando las ligeras quemaduras en sus manos, Bell le agradecio interiormente a su asesora una y otra vez. Eina había salvado sus vidas.


--Lili, ¿Qué Items nos quedan…?


--Cuatro pociones y dos antídotos; ninguna pocion superior se salvo…


La respuesta de Lili hizo que Bell se diera cuenta de lo mucho que estaban en peligro. Solo salir de los Pisos Intermedios iba a ser extremadamente difícil.


Intento hacer los calculos en su cabeza—cuánta distancia tenían que cubrir con su actual existencia de Items. Todos los Aventureros sabian que las armas podrían romperse y que los Items de curacion eran extremadamente importantes en los Pisos Intermedios. El hecho de que Bell y Lili no tenían mucha fuerza física restante hacia que la condición de Welf fuera un dilema aún más grande.


Las pociones normales estaban diseñadas para restaurar la fuerza física. Solo las pociones superiores y los Elixires podian coagular la sangre y salvar alguien con cortes profundos, huesos rotos, y otras heridas graves. La pierna izquierda de Welf—todo debajo de la rodilla—estaba cubierta de una mezcla de colores rojo oscuro y negro, el hueso evidentemente estaba roto en muchos sitios. Era imposible para Bell o Lili darle tratamiento a una herida de ese tipo con los Items que tenian a la mano.


Su formación había perdido a su única vanguardia. Sobrevivir en los Pisos Intermedios solo se habia vuelto mucho más difícil.


Y también… caímos.


Bell levanto la mirada hacia las luces y apenas podía distinguir los agujeros en el techo mientras el grupo seguia adelante.


Estaban en el 14º Piso.

 


Todos habían caído a través de uno de esos agujeros. Sucedio durante su loca carrera después del derrumbe en el 13º Piso mientras intentaban escapar de los Hellhounds. Nadie vio el agujero a tiempo, y cayeron al piso de abajo.


En efecto eran trampas. El shock de caer de esa manera hizo que levantarse otra vez fuera extremadamente doloroso para Bell y su equipo.


Todos los agujeros encima de ellos estaban alineados en una pequeña fila ordenada. Sin embargo, las paredes que conducían a ellos eran demasiado altas y lisas para subir. Luego estaba el agujero en si; iban a resbalar y caer de nuevo mucho antes de que pudieran llegar al piso de arriba.


La Calabozo era despiadado.


Esa era la peor de las situaciones posibles en la que pudieran estar. El grupo había caído víctima de una

<Trampa del Calabozo>.


--Bell, Lili… cuando llegue el momento, tienen que abandonarme…


--¿Qué crees que estas diciendo, Welf-sama…?


--No, absolutamente no.


Intercambiaron una conversación débilmente. Bell reajustó el hombro que apoyaba a Welf después deque el herrero intento innecesariamente decirles que se salvaran.


Todavía tenían que encontrarse con un monstruo en la tranquila oscuridad. Los únicos sonidos escuchandose en las sombras eran hechos por Bell, Lili, o Welf. Las luces encima sólo eran lo suficientemente fuertes para iluminar sus siluetas, añadiendose a la sensacion de desesperación que los rodeaba.


El sonido de la grava crujiendo debajo sus pies era ensordecedor.


Con cada paso que daba, Bell se preguntaba si revelaria su posición a los monstruos cercanos.


Habían caído en ese piso. Naturalmente los monstruos serían más fuertes que aquellos contra los que habían luchado en el 13º Piso. Varias de las trampas estaban alineadas a ambos lados de este túnel.


Teniendo cuidado de permanecer en medio del túnel, cada eco parecia como el primer aviso de la aproximacion de un monstruo. Bell ya no podia diferenciar los sonidos, su mente estaba completamente en el limite. Sólo ahora se dio cuenta de que su boca estaba completamente seca y desesperada por agua.


Su camino comenzó a curvarse hacia una intersección. Primero giraron a la izquierda, luego a la derecha.


*Plok, plak*


Los ojos de los tres se dispararon hacia la fuente del sonido al unisono. Sólo eran unos cuantos guijarros pequeños cayendo del techo. Les tomo toda la fuerza de voluntan que les quedaba para frenar sus corazones corriendo.


El sonido de sus respiraciones llenó sus orejas. Estaban cansados, pero esa no era la única razón para sus jadeos superficiales e irregulares.

 


Era miedo, simple y llano.


Miedo de la oscuridad, miedo de lo que el Calabozo tenia preparado.


Bell pensó en lo orgulloso que se habia sentido cuándo consiguió el <Aumento de Nivel> y se convirtió en un Aventurero de Clase Alta con su nombre extendiendose alrededor de Orario. Se rio de si mismo con desprecio.


¿No fue Eina quién le dijo que los Aventureros estaban en más peligro cuándo pensaban que las cosas iban sin problemas?


Estaban en los pozos más profundos del infierno, todo debido a uno pequeño agujero.


Cada uno de ellos estaba a punto de ser abrumado en un lugar tan profundo que nunca había visto la luz del sol.


--… Un callejón sin salida. Bell logro evitar decir “otro.”

Estaban completamente perdidos. De todos los peligros acechando en el Calabozo, perderse era lo que necesitaba evitarse a toda costa.


Las únicas señales del camino disponibles para los Aventureros en el Calabozo eran las escaleras que unian cada Piso. Sin embargo, Bell y los otros habían caído por un agujero. No había puntos de referencia o escaleras para ayudarles a orientarse. Además, las brujulas y otros equipos de navegación basados en el magnetismo eran completamente inútiles en el Calabozo debido a la presencia de metales como la Adamantita en las paredes.


Sin ni siquiera un mapa para guiarse, Bell no tenia ni idea de qué dirección los llevaria a la superficie. Los ojos de Bell y Welf se estrecharon en señal de frustración cuando se encontraron con otro obstáculo en el camino.


--Tomemos un descanso por un momento.


Lili tomó una respiración profunda y le hizo una propuesta a los dos jóvenes parados mirando la sólida pared delante de ellos. Se dieron la vuelta para mirarla y vieron que estaba empapada en sudor pero de alguna manera estaba forzándose a mantener la calma.


Por la misma razon, los serenos ojos marrones de Lili tuvieron un efecto calmante sobre Bell y Welf. Comenzaban a desesperarse, y sin embargo alli estaba esa pequeña Hobbit, con apenas la mitad de su estatura, quién podia mantener la calma. Ambos asintieron con la cabeza y bajaron sus cuerpos al suelo.


Asi como Lili propuso, los tres se detuvieron para recuperar el aliento y comenzaron a tratar de averiguar qué hacer desde ahí.


--Primero, ¿Cuántos Items de curación tenemos? Lili tiene cuatro pociones y dos antídotos. ¿Qué hay de ustedes Bell-sama, Welf-sama?


--No tengo nada.


--Todavía tengo unas cuantas pociones en la funda en mi pierna.


Lili saco las pociones de su mochila y se las pasó a los otros. Conservando sólo una para ella.

 


Pensando en el camino por delante, Welf era quien mas necesitaba pociones de curación.


--¿Qué hay de las armas? Lili perdió su ballesta de mano durante la caída. La espada de Welf-sama esta bien…


--Bell, ¿Perdiste la Espada Corta, el Escudo, y la Espada Larga?


--S-Si.


Bell se ponia más y más ansioso mientras su conversación continuaba.


Los tres estaban sentados en un pequeño triángulo al final del túnel con solo una salida. No había ningun lugar para correr si los monstruos los encontraban. Ademas de eso, no tenían ni idea de si o cuándo los monstruos podrían nacer de las paredes que los rodeaban. Bell hizo todo lo que pudo para no expresar el miedo apoderandose de su pecho. Welf y Lili sin duda hacían lo mismo.


Hablaban en voz baja para evitar atraer la atención. Bell llevo su mano detras de su espalda y sintió las fundas de sus armas, la <Daga de Hestia> y <Ushiwakamaru>.


--Pero mis dagas estan aquí.


--Y la Lana de Salamandra todavía esta bien.


--Okay… Teniendo en cuenta esta información, Lili cree que nuestra mejor posibilidad de regresar vivos a la superficie es evitar luchar contra los monstruos si es posible. Sólo lucharemos si no tenemos elección.


Bell estaba arrodillado en el suelo mientras que Welf estaba sentado firmemente en la fría grava, extendiendo su pierna herida. Una nueva ola de sudor bajo por su rostro mientras Bell lo apoyaba, pero asintio con la cabeza de acuerdo.


Sentanda delante de ellos, Lili tomó otra respiración profunda y reunio el valor para decir lo qué había estado molestándola todo este tiempo.


--Bell-sama, Welf-sama, por favor escuchen atentamente. Esto solo es el presentimiento de Lili pero… este muy bien podría ser el 15º Piso.


--… ¡…!


--… ¡…!


Sus mandíbulas se aflojaron mientras Lili continuaba su explicación.


--Considerando cuánto tiempo caimos, es muy posible que descendieramos dos pisos. Juzgando por el color de las paredes, el ancho de los túneles, la falta de luz, y complejidad del diseño del Calabozo, esta área se parece más al 15º piso que al 14º o 13º piso.


Bell recordó tambien haberse sorprendido por la duración de la caída. Eso era mas que suficiente para convencerlo de que ella tenia razon.

 


Eso significaba que el camino a la superficie acababa de volverse increíblemente largo. Ya era una situación desesperada si hubiesen estado en el 14º Piso, pero ahora tendrían que vagar alrededor del Calabozo y esperar encontrar el camino correcto a través del 15º, 14º y 13º Piso para llegar a los Pisos Superiores. En su condición, eso era imposible. Tenian que luchar contra monstruos fuertes y terreno complejo mientras trataban con una gran cantidad de dolor físico y agotamiento.


Esto es jaque mate.


Esas palabras provinieron del fondo de la mente de Bell, una ola de frío terror cayo sobre su cuerpo. Lili tomó otra respiración y continuo.

--Esta es la parte importante. Es cierto que nuestras posibilidades de supervivencia al subir son muy sombrias. Sin embargo, tenemos otra opción debajo de nosotros… podemos refugiarnos en el 18º Piso.


Bell no entendio muy bien lo que dijo al principio. Lili continuó su explicación.


--El 18º Piso es uno de los pocos pisos en el Calabozo donde los monstruos no pueden nacer—una <Zona segura>. Se utiliza como área de espera para las expediciones que van a los Pisos Inferiores y más allá. Lili cree que estaremos a salvo si podemos llegar allí.


En un Calabozo infestado de monstruos, había muy pocas áreas que podían considerarse “seguras”. Los Aventureros habían aprendido a lo largo de los años que ningún monstruo nacia de las paredes del 18º Piso, y lo utilizaban como área de descanso.


El 18º Piso era la primer <Zona Segura> en el Calabozo después de entrar en el 1º Piso, así que era muy probable que Aventureros mucho más fuertes que ellos estuvieran allí ahora mismo. Si de alguna manera podían unirse a un grupo que se dirigiera a la superficie, eso les garantizaría un pasaje seguro a casa.


--L-Lili, espera un segundo. No tenemos ni idea si podemos salir de este piso. Si descendemos mas…


--Utilizaremos los agujeros. Hay cientos de ellos, y todos llevan hacia abajo. Con suerte podremos llegar a nuestro destino rapidamente. Estamos perdidos. Lili cree que tenemos mas posibilidades de encontrar uno de los agujeros que una escalera que lleve hacia arriba.


La lógica de Lili tenia sentido. Bell no tenia ningún argumento en contra y aclaró su garganta. Welf soporto el dolor en su pierna lo suficiente para abrir sus ojos para mirar a Lili y le preguntó.

--¿Qué hacemos sobre el Jefe de Piso? ¿Que ese enorme bastardo no esta en el 17º Piso?


Incluso ante la consideración de uno de los monstruos más poderosos en el Calabozo, Lili tenia una respuesta preparada.


--En el día en que Bell-sama derroto al Minotauro… hace dos semanas, la <Familia Loki> comenzó una

<Expedición>. Para proteger un grupo tan grande, habrían derrotado al monstruo de frente en lugar de intentar evitarlo.


--¿C-Cómo lo sabes?

 


--Lili escucho que el Jefe de Piso del 17º Piso, el Goliat, está localizado delante de la entrada del 18º Piso. Muchos Aventureros poderosos pertenecen a la <Familia Loki>. Seria más fácil para ellos como un grupo eliminar al Jefe de Piso.


Lili continuo explicando que dejar al Monstruo Jefe sin tocar realmente pondría a los Aventureros de bajo nivel de su grupo en peligro.


--El Goliat reaparece aproximadamente cada dos semanas… Es posible que podamos llegar al 18º Piso justo antes de que emerja.


Aun podria haber tiempo de atravesar el 17º Piso sin Jefe si se movían rapidamente. Eso es lo qué Lili estaba dando a entender.

--¿Hablas en serio…?


No hacia arriba, sino hacia abajo.


Eso significaba ponerse en un mayor peligro para llegar a casa con seguridad. Welf estaba sin palabras ante la mirada seria en el rostro de Lili.


La miro con una mezcla de sorpresa y conmocion por ser capaz de elaborar tal estrategia audaz bajo esas circunstancias.


Bell también la miro y se pregunto que tanto valor y espíritu podia caber en un cuerpo tan pequeño.


--… Esa sólo es una opción. Asi como ustedes han dicho, intentar encontrar un camino hacia arriba es la ruta más segura. Existe la posibilidad de que podríamos encontrar otro equipo de batalla solo por caminar alrededor.


Sin embargo, eso era completamente al azar.


Aunque era fácil encontrar Aventureros de bajo nivel en los Pisos Superiores, los Aventureros de Clase Alta lo suficientemente fuertes para explorar los Pisos Intermedios eran pocos y distantes entre si. Para empeorar las cosas, el diseño de los Pisos Intermedios incluia túneles entrelazando los Pisos Superiores e Inferiores mientras que los Pisos Superiores solo eran un laberinto plano y circular. Se necesitaría una considerable cantidad de suerte para encontrar a alguien. Por eso Lili menciono que los Aventureros de alto nivel se reúnian en el 18º Piso.


Lili se quedo en silencio por un momento antes de mirar a Bell con una inquebratable resolucion.


--Bell-sama, eres el lider de este equipo. Lili te deja la decisión final a ti. Todo el aire dejo los pulmones de Bell bruscamente.

Sus palabras incendiaron un fuego dentro de su vientre que era más caliente que cualquier cosa que sintió ese día.


Todos los poros en su piel se abrieron; sudor frío cayo por su rostro.


Bell miro a Welf. El joven estaba haciendo una mueca de dolor pero encontro su mirada y mostro una sonrisa.

 


--Tu decides. Elijas lo que elijas, no te culpare.


Esas palabras mostraron cuan profundo era su vínculo de confianza.


Y al mismo tiempo, cerraban toda via de escape que Bell tenia para tomar esa decisión. Su ritmo cardíaco se acelero.


Líder del equipo… era el único que podía cumplir esa funcion.


Lili la Ayudante y Welf el herrero le prestaban sus talentos y habilidades a Bell el Aventurero. El era el lider, sin lugar a dudas.


No tenia mas opcion que enfrentar ese desafio.


… ¡¡…!!


Su corazón seguia acelerando. Sentia como si fuera a desmoronarse a ese ritmo.


Esa decisión determinaría el destino de su equipo. Nunca había sentido tal presión antes. Sus siguientes palabras determinarían si sus amigos vivían o morían.


El miedo de perderlos hizo que sus rodillas temblaran. Queria llorar, para huir, para suplicar por perdon, y para ocultarse de la responsabilidad.


Aun así—detrás todo ese miedo y ansiedad, entendia que era el trabajo del líder del equipo tomar decisiones de ese tipo.


Un Aventurero solitario nunca sentiría tanta presión. Cada miembro de un equipo de batalla tenia que confiarle sus vidas al lider.


Lo opuesto también era cierto. Bell tenia que confiarle su vida a Lili y Welf. Eran quienes protegían su punto ciego, quienes cubrian su espalda. Tenia que tener la máxima confianza en ellos.


Lo eligieron a el y creyeron en él. Seria un sacrilegio abandonar a sus aliados quiénes lo tenían en tan alta estima. Si había un momento para probarles que era digno de su confianza, era este.


Bell apreto sus mandíbulas y cerro sus puños. Respiro tan profundo como pudo para estabilizarse. Reunio el valor necesario. Ahora todo lo que quedaba era tomar la decisión.

Regresar o seguir adelante.


Depender de la suerte o abrir su propio camino. Ir a la aventura o no.

Bell cerró sus ojos por un momento—y los abrió.


Miro alternadamente a cada uno de los miembros de su equipo con confianza y dijo:


--Sigamos adelante.

 

 

× × ×

El reloj en la pared mostraba que era temprano en la noche.


Hestia estaba dentro de la <Farmacia Azure>, la sede de la <Familia Miach>.


Vendian pociones y otros Items de curación en ese edificio de madera. Dado que muchos Aventureros iban allí de todos modos, funcionaba bien como un lugar de reunión para comenzar la mision. Las preparaciones para rescatar al equipo de batalla de Bell habían comenzado.


Junto con Hestia, Miach, y Naaza, la Diosa de cabello carmesí, Hefesto, también estaba presente.


Frente a ellos estaba Takemikazuchi, su largo cabello estaba atado majestuosamente en tres lugares: en los lados de su cabeza y atrás. El resto de su <Familia> estaba de pie detrás de el, incluyendo a Mikoto.


--Mis disculpas, Hestia. Es posible que mis niños sean parte de la razón por la que tu niño no ha regresado.


--…


Hestia cruzó sus brazos, cerro sus ojos, y aparto la mirada. Mikoto y los demas estaban detrás el, mirando al piso silenciosamente como si se arrepintieran.


La <Familia Takemikazuchi> realizo la maniobra del <Pase del Desfile> en el 13º Piso.


Mikoto y los otros Aventureros habían regresado sanos y salvos a su hogar en el momento en que Hestia fue a buscar información sobre Bell. Escucharon todo—como estaban vestidos Bell y sus aliados, sus características, su formación—y se dieron cuenta de lo qué había sucedido. No le ocultaron nada a su Dios y le dijeron todo con sus rostros pálidos.


Takemikazuchi entendió que habían estado en una situación desesperada, pero no tenia ninguna elección mas que disculparse por lo que sus dependientes habían hecho. El silencio de Hestia era ensordecedor cuando se dio cuenta que ellos probablemente eran la causa de la desaparición de Bell.


Finalmente, Hestia abrió sus ojos azules e hizo contacto visual con los niños al otro lado de la habitación. Miach y Hefesto estaban a su lado.


--Si Bell-kun nunca regresa, les guardare rencor como nunca lo creerian. Pero no los odiaré. Lo prometo. Mikoto se quedo boquiabierta ante las palabras de Hestia.

Los corazones de los miembros de la <Familia Takemikazuchi> fueron conmovidos por esta Diosa que, a pesar de su angustia, fue capaz de mirarlos con ojos firmes y mostrar tolerancia. Esa era la primera vez que alguien que no sea su propio Dios había tenido tal impacto en ellos.


Hestia los perdonó e hizo una petición.


--En cuanto a este momento, ¿Estarian dispuestos a ayudarme?


-- “ “ “ “—Por nuestro honor.” ” ” ”

 


Los seis miembros de la <Familia Takemikazuchi> se arrodillaron en una rodilla con un movimiento veloz antes de bajar sus cabezas hacia ella.


Takemikazuchi y Miach se sorprendieron por la determinación de ese grupo de niños dirigidos por su lider, Ouka, para devolver la bondad que Hestia les había mostrado.


Mientras tanto, Hefesto sonrió mientras su amiga les daba a esos niños una oportunidad para enmendar su error.


--¿Podemos proceder? El tiempo es esencial.


Miach dio un paso al frente mientras hablaba. Hestia asintió con la cabeza en respuesta.


--Este es un grupo de busqueda, ¿Verdad? ¿Y sabemos que el niño de Hestia todavía esta vivo?


--Sí, lo esta. Hefesto, ¿Qué hay de tu niño, Welf?


Esta vez fue Takemikazuchi quién preguntó. Hestia respondido y entonces se giro hacia Hefesto. La Diosa cerró su ojo descubierto y rasco su barbilla por un momento antes de responder. Dado que utilizar su poder divino, Arcanum, no era una opción, eligio ver el número total de <Contratos> que estaban activos en lugar de encontrar uno especifico, para ahorrar tiempo.


--Espera solo un momento. Muchos niños tienen mi <Gracia>, así que detectar solo uno es bastante difícil… Sí, probablemente esta vivo. El número de vínculos que tengo con mis niños no ha disminuido.


Ahora Miach le hizo una pregunta.


--¿Alguno de tus niños puede ayudarnos, Hefesto?


--La mayoría de ellos actualmente está ayudando en la expedición de la <Familia Loki>… Todos los que podrían hacerlo estan allí ahora mismo. Los que están disponibles por el momento no durarían mucho en los Pisos Intermedios, me temo.


Hefesto se giró hacia Hestia y se disculpo, pero Hestia sacudió la cabeza para decirle que estaba bien.


--Parece que tendremos que confiar en el grupo de Take después de todo.


--Eso esta bien conmigo…Ouka y Mikoto irán con certeza… Chigusa, ¿Puedes acompañarlos como Ayudante?


--S-Sí.


Una chica cuyos ojos estaban cubiertos por su flequillo asintió con la cabeza ante la petición de su Dios.


Solo Ouka y Mikoto eran Aventureros de Clase Alta en la < Familia Takemikazuchi>—los únicos que habían alcanzado el Lv. 2. La chica llamada Chigusa seguía siendo Lv. 1, así que seria desplegada como Ayudante para suministrar a los demas con armas y pociones.


Ello eran lo mejor que la <Familia> tenia que ofrecer, así que fueron seleccionados para formar el grupo de busqueda.


--Ouka es el único que tengo que puede defenderse contra cualquier cosa en los Pisos Intermedios. Los otros solo se rezagarían.

 


--Creo que la cosa más importante para un grupo de busqueda es la velocidad…


--Estoy de acuerdo con Naaza. Si sacrificamos velocidad y maniobrabilidad por aumentar los numeros para mayor fuerza, sera demasiado tarde.


--¿De modo que eso significa que dependeremos de estos tres…?


Naaza, quién casi había muerto en los Pisos Intermedios, añadió su opinión y fue apoyada por Hefesto. Esas palabras se derramaron de la boca de Hestia mientras cruzaba nuevamente sus brazos delante de su abultado pecho.


Fue entonces cuando llegaron.


-- —¡Yo me unire, Hestia!


La puerta principal se abrió para revelar a un Dios encantador situado en la puerta.


--¿¡Hermes!? ¿¡Qué estas haciendo aquí!?


--Un gran saludo, Takemikazuchi. Naturalmente, estoy aquí para ayudar a mi amiga en apuros.


Hermes se dirigio al centro de la habitación bajo la atenta mirada de Miach y Naaza, y le sonrio a Takemikazuchi. Su dependiente Asfi caminaba en silencio detrás de el.


--Hola, Hestia. ¡Me alegro de verte!


--Hermes… ¿Por qué estas aquí?


Hestia tenia la misma expresión de confusión como todos a su alrededor. Hermes camino hasta ella con esa sonrisa de dandy en su rostro.


Metio la mano en su chaqueta y sacó una hoja de papel—un formulario de mision del Gremio.


--Estas en problemas, ¿No es asi?


--…


Hermes agitó suavemente la hoja delante de ella. Las palabras <ENCONTRAR A BELL CRANEL> aparecieron ante sus ojos.


Hestia intentó responder, pero las palabras no salian.


--¿Por qué quieres ayudar a Bell Cranel, Hermes? Escupelo.


--Hey, hey, Takemikazuchi. Soy el gran y unico Hermes, ¿Sabes? Cuándo uno de mis amigos esta en necesidad, hare lo que sea para ayudarlos.


--Hermes, esta es el primera vez que has visto a Hestia desde que descendió al Mundo Inferior, ¿No es asi?


--Que buen amigo has sido.

 


--Haha, Hefesto, Miach, ¿No estan siendo un poco duros?


Además de la mirada vigilante de Takemikazuchi, Hermes ahora fue acusado por los otros dos Dioses en la habitación. No se dejaron engañar por su encanto. Naaza, Mikoto, y los otros humanos fueron completamente ignorados mientras el drama se desarrollaba delante de ellos.


Hermes dejo caer su alegre fanfarronada por un momento y habló con una voz seria por primera vez desde que llego.


--Pero mi deseo de ayudar a Hestia es real. Quiero salvar a Bell-kun. Extendió sus brazos y les sonrió sinceramente a cada uno alternadamente.

--¿Qué dices, Hestia?


--…


Hermes se giró para enfrentar a Hestia finalmente. Sonriendo con sus ojos estrechos, el encantador Dios la miro directamente.


Ella miro sus ojos naranjas por unos cuantos momentos antes de dejar escapar un pequeño “Hmph” de su nariz.


--Bien… aceptare tu ayuda, Hermes.


--¡Genial! ¡Puedes contar conmigo!


La encantadora sonrisa de Hermes regreso después de que Hestia aceptó su oferta.


Regresando a su estado habitual, se acerco a Miach, quién lo estaba mirando con un ojo, y le dio unas cuantas palmaditas en el hombro.


--¿Estas segura, Hestia?


--Rescatar a Bell-kun y a su equipo es nuestra primera prioridad. El hecho es, que necesitamos más personas.


--… Bien, si tu lo dices.


Takemikazuchi, manteniendo sus ojos fijos en Hermes, se acerco a Hestia y le susurro al oido. Ella respondio tan bajo como fuera posible.


Decidio mantener su boca cerrada por el momento, y hacer todo lo posible trabajando con Hermes.


--Esto significa que los dependientes de Hermes se unirán a nosotros… ¿Sera suficiente?


--La mayoría de los niños en tu <Familia> son Lv. 2, ¿Cierto, Hermes?



--Si, ¿Qué pasa con eso, Hermes?


--Es justo como dijiste, Hefesto. Desafortunadamente la mayoría de ellos estan fuera de la ciudad por negocios—¡Por eso llevare conmigo a Asfi! ¡Ella es mi as; no hay nada que temer!

 


La <Familia Hermes> estaba registrada como una <Familia> exploradora del Calabozo. Al mismo tiempo, muchos de sus miembros también estaban implicados en otros tipos de negocios. Eran famosos como una

<Familia Multiusos>. El Gremio les asignó el Rango F.


Escogiendo creer la afirmación de Hermes de que los pisos que Asfi exploraba incluian el 19º Piso, Miach y los otros Dioses decidieron dejarla unirse al grupo de busqueda.


La chica dejo escapar un profundo suspiro, dándose cuenta de que su Dios acababa de agregarla al grupo.


--Saldremos tan pronto como las preparaciones esten completas. ¿En algún momento esta noche?


--De hecho, eso será lo mejor.


--Ouka, Mikoto, Chigusa. Asegúrense de estar listos.


--¡Sí, mi señor!


--¡Sí, mi señor!


--¡Sí, mi señor!


Algo ocurrió con Asfi mientras Hefesto y los otros Dioses hablaban. Se dirigio al lado de Hermes y dijo en voz baja:


--Hermes-sama… Justo ahora dijiste que me llevaras contigo. No me digas que planeas.…


--Ire contigo.


Las gafas de plata de Asfi se deslizaron hasta el final de su nariz. Rapidamente las empujo de vuelta con su dedo.


--¿No esta prohibido para los Dioses entrar en el Calabozo?


--Eso solo significa que no podemos hacer que nuestra presencia sea conocida, ¿Verdad? ¿Cuál es el problema? Entraremos y saldremos antes de que el Gremio sepa que estoy allí. Lo dije antes, ¿No es asi? Quiero salvar a Bell.


--¡No me digas que habias estado planeando esto todo este tiempo…!


--¡Hahaha! Necesitare tu protección, Asfi.


Las cejas de Asfi se arquearon, y molio sus dientes en señal de frustración mientras Hermes activaba su encanto otra vez con una amplia sonrisa. De repente—*¡Whap!*


Hestia alcanzo a escuchar su conversación. Su cabeza se giro tan rápidamente que todos en la habitación pudieron escucharlo.


Sus coletas gemelas cobraron vida como si fueran guiadas por su dueña y se envolvieron alrededor del cuello de Hermes.


--¿¡Gaoh!?

 


-- —Llevame contigo, Hermes.


El Dios se doblo hacia atrás mientras el cabello de Hestia tiraba de él desde atrás. Asfi saltó hacia atras sorprendida.


Hestia se acerco a su rostro, su cabello no permitia que hablara.


--Ire a salvar a Bell-kun. No puedo solo sentarme aquí y esperar mientras otros estan buscándolo.


--¡E-Espera solo un momento, Hestia! ¡Calmate!


Hermes había conseguido liberarse de suficiente cabello para poder hablar. Giro su cuerpo para mirarla. Hizo contacto visual con ella una vez más y trato de convencerla de quedarse.

--El Calabozo es muy peligroso. Sin nuestro poder, un golpe de un monstruo y se acabo para nosotros. Pero la mayoría de todo—¿Qué pasara si te descubren?


--¿Piensas que no lo se?


Hestia respondido cortantemente.


--Iras después de decir todo eso, ¿No es asi? Que vaya un Dios o dos no hara mucha diferencia.


--Ummm…


--Ire, ¿Entiendes?


El tono fuerte de Hestia dejó sin palabras a Hermes.


Una mirada derrotada aparecio en el rostro de Hermes mientras enfrentaba el hecho de que no podría convencerla.


--De alguna manera no me sorprende…


--No hagas nada imprudente, ¿De acuerdo?


Al igual que Hermes, Hefesto y Takemikazuchi se sorprendieron por la declaración de Hestia y sólo pudieron hacer muecas.


--¡Estare bien!


Dijo, ignorando completamente la preocupación de sus amigos.


La Diosa estaba ardiendo por dentro; iba a salvar a Bell ella misma.


Miach tambien estaba a punto de dar su opinión, pero fue Naaza quién dio un paso adelante.


--¿Qué pasa, Naaza?


--Hestia-sama, toma…

 


Le entrego una bolsa llena de viales, una gran cantidad de pociones.


La expresión de Hestia se suavizo mientras miraba los tubos de liquidos rojos, azules, y verdes.


--Esto es todo lo que puedo hacer… siento no poder unirme a ustedes…


--Esto es mas que suficiente. Gracias, Naaza.


Reconociendo el trauma que la chica Beastman tenia con respecto a los monstruos, Hestia aceptó el bolsa de Naaza cuya mirada cayó mientras se disculpaba, pero Hestia solo le sonrio.


--También, tengo algo para ti.


--¿Oh? ¿¡Ohhh!?


Hefesto le tendio un paquete largo y delgado envuelto en tela blanca. Era sorprendentemente pesado—tanto que Hestia casi perdió el equilibrio cuándo extendio sus manos para tomarlo.


Parte de la tela se desprendio cuando Hestia arrastro sus pies tratando de mantenerse erguida. Una parte de una espada rojo oscuro quedo a la vista. A pesar de que la hoja era gruesa, no parecia lo suficientemente afilada para cortar algo.


--Hefesto, ¿Qué es esto…?


--Ese chico, Welf, la hizo. Estaba guardándola por él.


El Diosa Herrera de cabello carmesi observo como Hestia le daba una mirada más cercana al arma.


--Puedes utilizarla si es necesario. Por favor entrégasela a Welf una vez que lo encuentres. También, dile que deje de poner a sus aliados en peligro por causa de su orgullo.


Hestia asintio lentamente ante las palabras significativas de Hefesto.


De todas formas, Hestia estaba agradecida por el apoyo de sus amigos. Los otros Dioses en la habitación sonrieron y le asintieron.


Mientras tanto—


--Bueno, esto complica las cosas…


Hermes murmuro para si mismo en el exterior del circulo de apoyo de Hestia.


Viendo todos los buenos sentimientos dando vueltas, Hermes se inclino hacia su dependiente parada junto a él y le preguntó.


--Asfi, ¿Crees que puedas protegernos a ambos?


--El equipo de batalla de Takemikazuchi-sama también estará alli, pero… no puedo dar ninguna garantía si no pueden mantener el ritmo.

 


Asfi le dijo con la mayor sinceridad que seria capaz de protegerlo pero no podía responsabilizarse por el bienestar de Hestia. El grupo de busqueda no era lo suficientemente fuerte.


Hermes reflexiono sobre sus palabras por un momento antes de exhalar por su nariz por mucho más tiempo de lo necesario.


 

--Quizás tenga que encontrar algo más de ayuda.

 

× × ×

 


El sol se ocultaba en el oeste, tiñendo el cielo con luz roja.


Era alrededor de esta hora que los Aventureros terminaban su día y salian del Calabozo. Como muchos de los otras bares en la zona, el personal de la <Señora de la Abundancia> trabajaba duro preparándose para los clientes de esa noche.


Catmans y humanas corrian por todas partes del establecimiento, limpiando y organizando todo detrás de una puerta de madera con el letrero de <Cerrado> colgando enfrente.


Algunos de ellas llevaban mesas redondas y sillas; otras estaban afuera comprando ingredientes para abastecer la cocina. Era un campo de batalla en si mismo.


Las largas y puntiagudas orejas de una cierta Elfa eran iluminadas por las luces rojas entrando por la ventana mientras deslizaba un trapo por la superficie de la barra del bar.


Las orejas de Ryuu saltaron cuándo escucho un ligero tintineo detrás de ella. Alguien acababa de abrir la puerta principal.


--Lo siento, voy entrar.


Un Dios delgado entro en el bar.


La luz rojiza del exterior se mezclo con su cabello naranja y creó un resplandor color oxido a su alrededor en el atardecer.


Hermes sonreia de oreja a oreja mientras entraba en el edificio, con Asfi siguiendolo.


--Lo siento, Hermes-sama. Todavía no abrimos. ¿Puedes volver mas tarde?


--Siento interrumpirlas, Runoa-chan. Terminare rápido.


Hermes paso justo al lado de la chica humana llamada Runoa y se dirigio a su objetivo pretendido. Las otras camareras dejaron lo qué estaban haciendo y lo siguieron.

Hermes finalmente se detuvo en medio del bar, justo delante de Ryuu.


--… ¿Quieres hablar conmigo?


--Mucho. Necesito un favor, Ryuu.

 


Asfi se detuvo a su lado mientras Hermes abria sus ojos más de lo habitual.


--Hay una mision que quiero que aceptes—necesito a <Lyon la Tempestad>.


Ese había sido el alias de Ryuu durante su tiempo como Aventurera. Tenia un reputacion salvaje. La tensión en el bar aumentó instantáneamente.

El Dios y su dependiente instantáneamente fueron rodeados por un ominoso silbido. Las Catman Anya y Chloe, así como Runoa y las otras camareras, los fulminaban con la mirada.


No había escapatoria. Las manos de Asfi instantáneamente se llenaron de sudor por la terrible presión de todos los ojos apuntando en su dirección. El personal entero de la <Señora de la Abundancia> ahora los veia como enemigos que necesitaban ser eliminados.


El resplandor rojo de las ventanas intensificó su atmósfera peligrosa.


--¿Estas amenazándome?


Las delgadas cejas de Ryuu se torcieron mientras sus ojos se clavaban en el Dios parado delante de ella. Muy pocas personas conocian su historia, y amenazarla con hacerlo público era un muy buen chantaje. Ella tenia que saber.

Hermes levantó ambas manos diciendole, “No, no, esa no era mi intención” a la Elfa mientras se acercaba hasta su rostro.


--Hay un chico… Bell Cranel, quién necesita ser salvado.


--… ¿Qué quieres decir con eso?


Hermes explicó la situación de Bell, y que queria que se uniera al grupo de busqueda.


Los ojos azul claro de Ryuu se suavizaron por un momento mientras escuchaba, pero de repente se agudizaron otra vez.


--¿Por qué viniste a mí?


--Llevaremos un “equipaje” que necesita proteccion y no podemos contar con otros Dioses para proporcionarla. Por lo tanto, necesito a alguien fuerte pero que no este atado por las reglas de una <Familia>. Fuiste la única en quien pude pensar… y tambien…


Hermes movio su mirada de ella y miro hacia la esquina de la habitación.


--Eres amiga de Seal-chan, ¿Cierto?


Una chica con cabello plateado estaba parada atónita en la puerta que conducia a la cocina detrás de la barra.


Había llegado justo a tiempo para escuchar lo que pasaba con Bell. La expresión de Ryuu se contrajo cuando vio la expresión en el rostro de su amiga.

 


Las comisuras de los labios de Hermes se curvaron hacia arriba. Sabia que la última línea era mucho más convincente que cualquier otra cosa hasta ahora. Habia ganado.


--Salimos a las ocho. Únete a nosotros; te estaremos esperando.


Hermes se inclino hacia su oreja y le susurró esas palabras justo antes de irse.


El Dios se dio la vuelta y se dirigio hacia la puerta, escoltado por una serie de miradas asesinas mientras salía del bar con Asfi cerca de el.


--Ryuu.


--Seal…


Ryuu miró a Hermes irse, con una expresión de odio puro en su rostro. Solo desvio la mirada cuándo su amiga llego a su lado. Seal parecia físicamente enferma mientras miraba a la Elfa.


Un momento de silencio pasó.


--Lo siento, Ryuu. Salvalo. Salva a Bell-san.


Ryuu miró fijamente los profundos ojos plateados de Seal.


Claramente podia ver el miedo de perder a alguien especial, así como una gran cantidad de impotencia.


Ella era particularmente sensible a las emociones humanas. Seal estaba temblando, prácticamente suplicándole ir.


Ryuu forzó una sonrisa.


--Estoy en deuda contigo, Seal. No puedo rechazar tu petición. Ni tampoco… Ryuu continuó,

--… deseo la muerte de Cranel-san. Su voz era clara y firme.

Seal se inclinó una y otra vez, disculpándose muchas veces y, finalmente, le agradeció de todo corazon.


Las otras camareras que habían visto todo el desarrollo se reunieron alrededor de Ryuu. Anya y las demás dieron sus propias palabras de apoyo.


--¡Dejanos el bar a nosotras-nya! ¡Le diremos a Mama que tienes dolor de estomago y no puedes trabajar-nya!


--Es irritante que Hermes-sama pueda manipularnos de esa manera… pero no se puede evitar.


--¡Nyahaha, Ryuu! ¡Salvalo esta noche y te lo debera para siempre-nya!


La Catman cabeza hueca Anya, la sonriente Runoa, la intrigante Chloe, y todas de las demás camareras dijeron su parte en turnos.

 


Incluso las cocineras asomaron sus cabezas fuera de la cocina para ofrecer palabras de ánimo.


Ryuu miro a cada una de ellas, abrumada por su apoyo. Finalmente, sonrio y débilmente asintio con la cabeza hacia Seal. Su voz temblada cuando dijo:


--Mis disculpas. Por favor cubranme.


Ryuu se apresuro hacia la puerta, desatando la cinta en su uniforme a lo largo del camino.

× × ×

El sudor seguia cayendo por mi rostro y de mi barbilla.


Creo que parte de esto tenia que ver con el aire enrarecido de aquí abajo en los Pisos Intermedios. Por supuesto, no tenia ni idea si saldria vivo de esto, pero esta humedad estaba matándome.


Desafortunadamente, no tenia otra opción mas que soportarlo mientras seguiamos adelante.


Todavía estaba prestándole mi hombro a Welf. Físicamente, mis ojos y oidos estaban en alerta maxima.


Pero mentalmente, estaba rogando con todo mi corazón—casi lastimosamente—que ningún monstruo apareciera. Lili caminaba justo unos cuantos pasos atrás, asegurándose que nada veniera por detrás.


Habimos cubierto una gran distancia desde que decidimos ir al 18° Piso. Desafortunadamente, no hemos encontrado ni un solo de los agujeros que conducian hacia abajo.


Hacia todo lo posible para mantener la calma y evitar los estruendos de mi estómago hambriento.


Estabamos solos en este oscuro túnel—lo unico que no podiamos hacer era entrar en panico. Todos estabamos en nuestro limite, pero en el momento en que sucumbieramos al miedo, seria el principio del fin para nosotros.


Llegamos a una bifurcacion en el túnel, un camino que conducia a la izquierda y uno a la derecha. Al final de nuestra reunión les dije a ambos que tendríamos que ir a la derecha siempre que tuvieramos que tomar una decisión. Asi como acordamos, todos fuimos a la derecha.


Haa… haa… Las pequeñas respiraciones de Lili sonaban dolorosas detrás de mi. Apuesto a que realmente estaba cansada. El cuerpo de Welf se presionaba justo contra el mio. Estaba realmente caliente. Pero no podiamos reducir la velocidad, sin importar cuánto dolor sintieramos.


--… Lili, ¿No puedes hacer algo con ese olor?


Welf inclino su cabeza y miro a Lili por el rabillo de su ojo.


Eche un vistazo por encima de mi hombro opuesto. Los ojos de Lili se pusieron vidriosos ante la pregunta de Welf—quizás habia perdido la voluntad de discutir.


--Por favor soportalo… Lili acaba de decirlo, pero el olor es mucho peor aquí atras. El “olor” del que estaban hablando provenia de una bolsa colgando del cuello de Lili.

 


Era tan putrido que queria arrancarme la nariz de mi rostro. Era sorprendente que pudiera contener las lagrimas de mis ojos.


--Este hedor nos molesta, pero es como respirar veneno para los monstruos. Mientras no pase nada drástico, el olor nos protegerá mientras dure.


Asi como Lili explicó, esa bolsa fetida se llamaba <Malboro> era la principal razón por la qué no habiamos encontrado ningún monstruo durante un tiempo.


Esa cosa realmente funcionaba; estaba viendo los efectos con mis propios ojos.


Sin importar que tan poderosos sean los monstruos en los Pisos Intermedios, ninguno de ellos queria tener nada que ver con este olor.


--Lo obtuviste de Naaza-san, si recuerdo bien…


--Sí, Lili pidió su ayuda cuando aun explorabamos los Pisos Superiores…


Lili había intentado muchas veces hacer un Item que repeliera a los monstruos, pero falló. Así que le pidió ayuda a Naaza-san.


Naaza-san estaba muy familiarizada con los ingredientes que se encontraban fuera de Orario. Mientras los mesclaba con un Item del Calabozo, accidentalmente lo creo. O eso escuche.


--Por cierto, Naaza-sama cayó al piso y rodó alrededor después de tomar una aspiración de prueba.


… Al parecer el olor era tan malo que la pobre Naaza-san frotaba su nariz contra todo, tratando desesperadamente de eliminar el olor. Lo siento por ella, solo pensar en ello—de hecho, verlo habría sido insoportable.


En cualquier caso, la bolsa colgando del cuello de Lili nos habia permitido evitar encontrar cualquier monstruo. Considerando nuestros limitados suministros y condición física, estaba feliz de soportar el olor.


Claro, escuchamos unos cuantos aullidos proviniendo más lejos en el túnel unas cuantas veces, pero salieron del camino tan pronto como estuvieron lo suficientemente cerca para olernos.


--… ¡…!


Al frente de nosotros.


Las luces de varios ojos rojos brillantes perforaron la oscuridad directamente en nuestra direccion.


Los monstruos—Hellhounds—nos miraban. Podia ver tres de ellos, sus ojos vibraban con anticipación.


Se detuvieron justo fuera del alcance del olor, a unos treinta metros de distancia. Podia verlos bajando sus cabezas, golpeando sus patas en el suelo. Estaba preparándose para lanzar su ataque de fuego.


¡Mierda!


Me prepare.

 


Si tomabamos de lleno todas sus bolas de fuego de esta forma, seriamos aniquilados. Escuche el cuerpo de Lili tensarse detrás mi.


¿Correr el riesgo de una herida más grande con un ataque frontal? ¿O golpearlos primero con <Firebolt>?


Treinta metros… ¿Podre hacerlo a tiempo? ¿Los Hellhounds pueden golpearnos a plena potencia en ese rango?

¡No se qué hacer! De repente—


--Parece que tengo que intentarlo… tengo esto. La voz de Welf llego a mis oidos.

¿Huh?


Su brazo derecho se extendió hacia adelante en el momento en que lo mire confundido.


La tela roja en la manga de su chaqueta hizo un estridente chasquido mientras extendia la palma de su mano hacia los Hellhounds agachandose en la distancia.


Pronuncio un breve Encantamiento: “Arde, Fuego Blasfemo.”


El aire delante de la mano de Welf se ondulo al instante, las ondas de choque eran visibles mientras se precipitaban hacia adelante.


Un furioso torrente de llamas—pero de alguna manera silencioso—se precipito para envolver a los Hellhounds que estaban a meros segundos de lanzar su ataque.


--<Will-O”-Wisp>.


Tres explosiones se escucharon en un abrir y cerrar de ojos—mientras los Hellhounds eran consumidos por su propio fuego.


--¿¡Fuego Fatuo!?


La voz conmocionada de Lili resonó a través del túnel.


También vi las llamas que los monstruos estaban a punto de lanzarnos—y la repentina explosión que siguió. Mis ojos estaban igual de abiertos que los suyos. El humo comenzó a aclararse. Todos los Hellhounds estaban en el suelo, con sus ojos en blanco.


Fuego Fatuo.


Un nombre para una explosión que resultaba de la incapacidad para controlar la magia.


En la Era Antigua antes de que los Dioses descendieran al Mundo Inferior, los Elfos y otros magos crearon sus propios hechizos y trataron de lanzar Magia con sus propias manos.


Sin embargo, sus cuerpos estaban en riesgo hasta que su Magia tomara forma física. Literalmente podría estallar en sus rostros si intentaban forzarla—algo muy similar a lo que acababa de sucederle a los Hellhounds.

 


Gracias a los Dioses y su <Gracia>, en la actualidad las personas tenian una mejor posibilidad de encontrar Magia que se adaptara a su capacidad, así como controlarla, que en aquellos días. El Fuego Fatuo ya casi nunca sucedia.


La posibilidad de que eso le ocurriera a un monstruo era casi nula.


--¿Qué te parece? Funciono…


--W-Welf, ¿Qué acaba de pasar?


--Mi Magia es un poco especializada. Por lo que he visto, reacciona al Poder Mágico y hace que explote. Will-O”-Wisp—Magia Anti-Magia.

Cuándo se cronometrea correctamente, puede utilizarse contra Ataques Mágicos o elementales que utilizaban Poder Mágico como un contraataque al provocar un Fuego Fatuo. Cuanto más fuerte fuera el Ataque Mágico o el Poder Mágico del usuario, más grande seria la explosión. En cierto sentido, podía sellar el Poder Mágico.


Como un herrero que luchaba con armas en combate cuerpo a cuerpo, ese tipo de Magia era un ajuste perfecto para Welf. Podia ver por qué lo querria.


--No lo había probado en un monstruo antes, pero… funciono por los pelos. Miro la sorpresa en mi rostro y mostro una sonrisa dolorida.

Aparentemente no estaba bromeando cuándo dijo que esta era la primera vez que la utilizaba en un monstruo. No habia monstruos en los Pisos Superiores que pudieran respirar fuego como los Hellhounds. Demonios, allí no habia ningun monstruo que pudiera hacer algo cercano a la Magia.


Entonces en el 13º Piso, cuándo estuvimos a punto de ser asados, no tuvo tiempo para usar su Magia. Más vale tarde que nunca.


El hechizo era muy corto, pero necesitaba un poco de tiempo para prepararse. Creo que la magia de Welf no era perfecta.


--Espera, dijiste “en un monstruo”… ¿Eso quiere decir que la utilizaste en personas?


--Si. Le pedi a uno de los miembros de mi <Familia> que me ayudara. Se volvió un gran espectáculo.


--…Welf-sama, eso es…


--Sé que no debi haberla probado, pero tenia que saber qué hacia. Y sabia que había un poco de riesgo, no sabiendo qué pasaría…Pero si, fue completamente mi culpa.


El rostro de Lili se volvia mas y mas aterrador durante la explicación de Welf hasta que él finalmente hizo una mueca y admitió su mala accion.


Solo quizás, habia otra razón por la que no les agradaba a sus compañeros de la <Familia Hefesto> además de su sangre Crosso…

 


Sin embargo, nuestro camino estaba libre gracias a él. Teniamos otra manera de mantener a raya a los Hellhounds. Eso era genial.


Avanzamos mas alla de los cuerpos de los monstruos muriendo delante de nosotros. Podia escuchar su debil respiración, pero no hicieron ningún movimiento para perseguirnos.


Hicimos lo mismo con los siguientes monstruos que encontramos.


Evitamos todos los ataques mientras hacíamos todo lo posible para soportar el olor de la bolsa alrededor del cuello de Lili. Yo utilizaba <Firebolt> sobre cualquier cosa que se acercara demasiado a nosotros.


Welf se encargaba de los Hellhounds. Ahora que sabia el tiempo y la distancia, cualquiera de los monstruos que intentaba utilizar su ataque de fuego se convertia en víctima de su Magia Anti-Magia.


--Welf, toma…


--¿Qué es esto? ¿Una poción?


Saque un vial llenó con un espeso líquido rojo de la funda en mi pierna y se la entregue. Bebio alrededor de la mitad antes de abrir sus ojos por la sorpresa.

--Esta no es una poción mágica. Me siento más ligero.


Le di una Poción Dual. Otra de las creaciones de Naaza-san.


Después de básicamente caminar todo este camino en una pierna y lanzando tantos hechizos, tenia que haber estado herido, pero parece que la poción funciono.


Deje escapar un suspiro de alivio y le explique. Una sonrisa genuina aparecio en sus labios por primera vez en un largo tiempo.


--Esto es bueno. Tienes que decirme dónde puedo conseguir más.


--Una vez que volvamos, te llevare allí tan a menudo como quieras…


Sonrei hacia el mientras me daba el resto de la poción. La tome en dos tragos.


Una nueva oleada de energía paso a través de mi cuerpo. Mi mente y fuerza física no regresaron completamente, pero estaban mucho mejor que antes.


--… Bell-sama, ¿Qué hay de compartir un poco con Lili?


--¿Eh? Nos la terminamos, ¿No es asi? No queremos desperdiciarla.


--¡No es justo, no es justo! ¡No es justo que solo Welf-sama obtenga uno4!


--¿De que estas hablando?



4 Se refiere a un beso indirecto.

 


Finalmente, una conversación relajada entre los miembros del equipo. Un poco de la tensión se habia ido. Teniendo cuidado de no bajar la guardia, nos permitimos relajarnos un poco.

Nuestro viaje en el Calabozo continúo, yo le prestaba un hombro a Welf y Lili cuidaba nuestras espaldas. Teniamos esperanza mientras poníamos un pie delante del otro, hasta que—

--Allí hay uno…


Vi un agujero en el piso del Calabozo cuando di la vuelta en una esquina. Estaba justo en medio del camino en este túnel.


Era casi como si se diferenciara de los otros caminos que podríamos haber tomado. Tambien era un agujero de aspecto extraño e irregular.


Ayude a Welf a caminar hacia el agujero y ambos miramos hacia abajo. Lili no se quedo atrás y confirmo lo que ambos estábamos pensando—estaba conectado a un piso inferior.


A juzgar por su profundidad… probablemente el 16º Piso.


Miramos mas alla del oscuro vacio e intercambiamos miradas antes de asentir el uno al otro.


Puse mi brazo derecho firmemente alrededor de la cintura de Welf y mi brazo izquierdo alrededor de la mochila de Lili.


Todos tomamos una respiración profunda y saltamos.

× × ×

Una luna dorada colgaba en el cielo.


El sol se había ocultado completamente, un hermoso cielo nocturno se extendia sobre Orario. Las Lámparas de Piedra Mágica punteaban la ciudad como joyas preciosas brillando en la noche.


Las calles estaban llena de personas que disfrutaban con la compañía del otro, miles de puntos luminosos los rodeaban. Y en el centro de la ciudad, un edificio se cernia sobre la Plaza Central.


Una torre se encontraba sobre la entrada del Calabozo. Babel.


Una cierta Diosa aparto la miraba de todo eso desde el piso más alto de la torre blanca y se dirgio hacia una puerta.


*Tap, tap.*


Sus zapatos golpeaban el piso mientras caminaba. Echo su cabello plateado sobre sus hombros con ambas manos mientras entraba.


--¿Te hice esperar?

 


Abrio una gran puerta de madera después de atravesar el largo pasillo. La Diosa de la Belleza—Freya—fue la primera en ofrecer un saludo.


La habitación estaba adornada con largas estanterias llenas con caros y lujosos Items.


Su dependiente favorito, Ottar, y otro Dios con uno de sus dependientes estaban reunidos allí.


--No, en absoluto. Los siento por tomar tu tiempo, Freya-sama.


Hermes estaba sentado en una mesa bastante extraña diseñada para parecerse a una manzana. La saludo con una sonrisa y una voz jubilosa. Asfi, sin embargo, no podía ocultar su nerviosismo.


Freya los miró a ambos antes de tomar asiento en la mesa con Ottar a su lado.


Cada uno de sus movimientos era elegante y cautivador. Su vestido negro revelaba una enorme cantidad de escisión mientras se deslizaba en la silla, su considerable busto se balanceo. La silla chirrio ligeramente cuando se inclino hacia atrás, para cepillar su cabello plateado contra su gargantilla blanca.


Asfi fue cautivada por ella y se sonrojo de color escarlata antes de desviar la mirada. A pesar de que su dependiente había sido completamente cautivada por la belleza de la Diosa, Hermes solo continuó sonriendo a su propia manera encantadora.


Ambos Dioses se sentaron a ambos lados de la mesa con sus dependientes parados detras de ellos.


--Entonces, ¿Qué sucede?


Freya opto por evitar cualquier charla osciosa y fue directamente al punto.


Se sento con sus hombros rectos hacia a él, sin cruzar su piernas con una sonrisa muy segura en sus labios. Los estrechos ojos de Hermes se abrieron muy anchos.

--Como estoy seguro que ya eres consciente, Bell Cranel no ha regresado del Calabozo. Hestia y yo nos dirigimos a ayudarlo, Freya-sama.


--¿Y?


--Por lo tanto, vine aquí para hacer una petición.


--¿Por qué te molestaste en venir a mí?


La expresión de Freya no cambio. Ambos Dioses intercambiaron miradas y sonrisas.


--Lo protegiste, Freya-sama. En la última Reunion de Dios, protegiste a Bell-kun.


--…


--Él es alguien digno de la atención de alguien tan hermosa como tú. Así que no puedes culparme para estar interesado.

 


Hace diez días en este mismo edificio durante la Reunión de Dios, Freya efectivamente actuo para proteger a Bell. Más específicamente, detuvo a Loki de intentar averiguar por qué habia crecido tan rápidamente, señalándole a los otros que estaba prohibido para ellos investigar asuntos personales.


Freya tenia a todos los Dioses masculinos presentes en la Reunion de Dios bajo su hechizo desde el principio. Su belleza era lo suficientemente poderosa para mantenerlos en trance y obedecer sus ordenes sin pensar sobre sus motivaciones.


Hermes tendría que haber sido uno de ellos.


--Freya-sama, estoy loco por ti. Aun así, no lo suficiente para no notar algo justo debajo mi nariz.


… En otras palabras, había estado actuando.


Los otros Dioses masculinos a su alrededor prácticamente estaban cayendo sobre si mismos con mirarla. Todo lo que tenia que hacer era mesclarze.

“Bien jugado,” susurro mientras recordaba la actuación del encantador Dios.


--Estas investigando sobre esto de manera diferente de lo habitual, pero dudo que alguien más lo haya notado.


El <Estilo de Reclutamiento> de Freya era muy bien conocido. Una vez que había explorado a alguien que queria, se movería inmediatamente.


A pesar de su practico enfoque directo habitual, aun tenia que hacer la mismo con Bell. La Freya que Hermes conocía no habría perdido el tiempo saltando a través de los aros5.


Probablemente, los otros Dioses que habían sido cautivados por la belleza de Freya no habian notado que el chico estaba en el centro de su cambio repentino de estrategia.


--Bien, entonces,


Freya dijo. Era inútil tratar de mantener las apariencias dado lo mucho que Hermes ya sabia.


Dejo de intentar esconder el hecho de que estaba interesada en el chico y lanzo su mirada plateada en el Dios delante de ella. Era su manera de decir que fuera al grano.


--No tengo ningún interés de jugar con tu juguete. Solo quiero ver con mis propios ojos lo qué puede hacer. Hermes adopto una expresión seria mientras lo explicaba.

En un abrir y cerrar de ojos, su rostro cambió a la de un mendigo en la calle.


--Así que por favor—¡¡Por favor no le hagas nada a mi <Familia>, Freya-sama!!


--…



5 Un acto de seducción y sumisión, un aro se podría traducir en sumisión. Cuantos más aros saltes más sumiso eres (si ella no salta en los tuyos claro) o sea que quiere seducirlo y dominarlo lentamente. Para mas info google-sensei les puede ayudar.

 


Sinceramente sorprendida por la petición de Hermes, Freya permaneció en silencio por un momento antes de mirarlo hacia abajo como un patetico gusano indigno de la suciedad en la que vivia.


Mantuvo esa expresión para un largo tiempo, y tenia a Hermes al borde de las lágrimas.


Las dos <Familias> más fuertes en Orario pertenecian a Loki y Freya. Si Freya decidia seriamente acabar con ellos, la <Familia Hermes> sería aniquilada en un instante.


Esa era la razón por la que Hermes estaba aquí—por un seguro. Hermes aparentemente era muy aficionado a su

<Familia>.


Al mismo tiempo, no estaba mintiendo—pero tampoco estaba diciendo la verdad.


Freya podia verlo. Sabia que queria más que solo probar el poder del chico. Sus ojos se estrecharon, volviendose más y más agudos… Pero se detuvo.


Esto es absurdo, suspiro.


Se dio cuenta de que intentar descubrir a Hermes sería una perdida de tiempo.


--Bien, como quieras.


Freya decidió acceder a su petición pero tambien vigilarlo aun mas estrechamente. Era evidente para ella que Hermes no pretendia dañar a Bell.

Alivio inundo los repentinamente redondos ojos de Hermes mientras se hundia en su silla.


--¡Tienes mi agradecimiento, Freya-sama! ¡Te lo debo! ¡Si alguna vez necesitas algo, no dudes en preguntar! Dejare todo para—


--Sin embargo...


Freya se puso de pie, interrumpiendo a Hermes a mitad de la frase.


Deteniendo su encanto en seco, puso su mano sobre el hombro de Hermes y se acerco mas.


--Seria prudente recordar esto: La única que puede jugar con él soy yo. Su encantadora voz llenó sus oidos.

El tiempo se detuvo. Una oleada de piel de gallina inundo a Hermes mientras todos sus cabellos se erizaban. Mostro otra sonrisa en su boca tan pronto como sus sentidos volvieron a él.


--Po-Por supuesto.… te lo juro—


--Eso es bueno. Asegúrate de hacerlo.


El rostro de Hermes brillaba con sudor mientras Freya se levantaba con una encantadora sonrisa en sus labios. Hizo un gesto hacia la puerta con una mano y asintió brevemente con la cabeza, como si dijera, “Puedes irte.”.

 


Hermes cortó las despedidas y acepto su oferta. Freya lo miró a el y su dependiente salir por la puerta. Asfi había estado tan intimidada por la presencia de Ottar que no dijo ni una sola palabra cuando salieron. Hermes, sin embargo, se reia de si mismo, murmurando, “Por un momento pense que moriria…”


*Clunk* Las puertas se cerraron detrás de ellos.


--¿Esto es aceptable para ti?


Ottar se giró hacia Freya una vez que los otros dos habían salido de la habitación y habló.


--A pesar de todo lo que dijo, las cosas pueden estar moviéndose en donde no podemos ver. Esta solo es mi opinión, pero… ese Dios es muy sospechoso.


Freya rio suavemente para si misma ante la franca advertencia de Ottar.


--Me ocupare de eso cuando llegue el momento.


Se levanto de la mesa en medio de la habitación y se dirigio hacia una ventana masiva.


El largo y rectangular cristal ocupaba la mayor parte de la pared. Podia ver todo el paisaje nocturno de la ciudad, sus pies fueron bañados por la luz de la luna.


--Recientemente, Ishtar ha mantenido una estrecha vigilancia en mi. Me gustaria evitar cualquier investigacion insignificante… Si Hermes quiere hacer algo, eso esta bien.


Ishtar era otra Diosa de la Belleza que había asistido a la última Reunion de Dios. Freya recordó su pequeña discusion mientras hablaba con Ottar.


Mientras supiera que Hermes no lastimaría a Bell, eso era suficiente por ahora. Freya dio otro paso hacia la ventana y miro hacia abajo.

Cada detalle de la magnífica ciudad se extendia debajo de ella. Podia ver a todos los ciudadanos encargándose de sus asuntos, no eran nada más que granos de arena a esta altura. Las muchas luces que se alineaban en las calles y se entremezclaban entre si como brillantes estrellas en el cielo nocturno.


Echo su cabeza hacia atrás cuando algo llamo su atencion. Personas se reunían en la Plaza Central.


Freya rió para si misma cuando reconocio al grupo que estaba justo afuera de la puerta principal de Babel.

× × ×

--¡Llegas tarde, Hermes!


Hestia lo regaño furiosamente cuando salio de la torre de Babel.


Se habían reunido delante de la puerta oeste de la torre. La cortina de la noche había caído sobre la Plaza Central. El lugar era muy animado durante el día, pero no había casi nadie ahora. La entrada de la plaza era terriblemente tranquila, y los árboles estaban inmóviles en la brisa nocturna.

 


Las preparaciones del grupo de busqueda estaban completas. Hestia oculto el hecho de que era una Diosa utilizando una larga túnica de viajero y una pequeña mochila de Ayudante atada sobre sus hombros. De hecho, se parecia mucho a la Ayudante Lili. Mikoto y el resto de la <Familia Takemikazuchi> estaban reunidos y listos para salir en cualquier momento.


Hestia estaba cansada de esperar. Hermes bajo los escalones de la entrada con Asfi a su lado y haciendo una mueca en su rostro.


--Ya ves, tenia un cabo suelto que necesitaba atar… Fue más fácil decirlo que hacerlo.


Su expresión se quedo en blanco por un momento mientras miraba el punto más alto de la torre de Babel. Volviendo a si mismo, se giro hacia Hestia y se disculpo sinceramente por llegar tarde.

Hestia sabia que el tiempo era esencial y estaba a punto de dar la orden de entrar.


--… Hestia-sama.


--¡…!


Mikoto se acerco a su lado. Hestia tambien se dio cuenta.


Una persona misteriosa había emergido de la oscuridad y caminaba hacia las chicas.


La figura llevaba una capa con capucha que se extendia hasta la parte baja de su espalda. El frente de la capucha ocultaba gran parte del rostro del portador; sólo sus labios eran visibles. Juzgando por los pantalones cortos, botas hasta las rodillas, y sus delicadas piernas femeninas, esta persona era una mujer.


Una Espada Larga de madera estaba sujetada a un cinturón justo debajo su capa ondeando. Dos Espadas Cortas bajaban por los lados de sus muslos.


La mujer, equipada con la ropa de batalla de los Aventureros, no dijo una sola palabra antes de detenerse delante del grupo.


Mikoto se movió para proteger a Hestia, con su mano en su katana. Hermes solo se rió.


--Ella esta de nuestro lado. Tambien es fuerte. No hay necesidad de preocuparse.


Hestia envió una mirada penetrante en la dirección de Hermes antes de darle un vistazo a su supuesto nuevo “aliado”.


Un par de ojos azul celeste emergieron de debajo de la capucha.


Con la Aventurera encapuchada uniendose a su grupo de busqueda, el grupo se dirigio a la torre. Para salvar a Bell, Hestia y su equipo entraron al Calabozo.





Capítulo 03 – Marcha de la Muerte en el Calabozo


Rugidos feroces de repente se convirtieron en gritos dolorosos.


El aire gritaba mientras era desgarrado a la mitad por algo largo y agudo, seguido de cerca por el sonido de un último aliento. La espada de madera dejaba imágenes residuales a su paso, parecia un poco más que una sesión de práctica seria.


Los movimientos eran anormalmente rápidos, y ella había pasado al siguiente objetivo antes de que el sonido del impacto del primero resonara. De vez en cuando brillantes ojos azul celeste salían de debajo de la capucha.


A pesar de estar rodeada de más de diez monstruos al mismo tiempo, los desgarro a todos ellos con la fuerza de un huracán.


¿¡KYII!?


¿¡GAH—!?


Un Al-Miraj fue golpeado en el pecho cuando fue demasiado lento para responder a su avance. Cortó a otro a la mitad con una de sus cuchilladas, con su impulso llevándola a través de un tercer monstruo conejo. Tres de las bestias cayeron en menos de un segundo.


La formación de red de los monstruos era inútil. No eran lo suficientemente rápidos como para protegerse contra la Aventurera encapuchada, su capa se arremolinaba con cada movimiento preciso. Hellhounds saltaron a su espalda repentinamente expuesta, saliva volaba de sus colmillos. Sin embargo, la mujer encapuchada giro como un trompo y golpeó sus mandíbulas desde abajo con su espada de madera. Los Hellhounds fueron lanzados hacia atrás, con sus hocicos completamente destrozados.


¡KYUAA!


Otros dos Al-Miraj saltaron al combate. Chillando con todas sus fuerzas, ambos estaban armados con hachas de piedra, el <Arsenal del Calabozo> de este piso.


La Aventurera encapuchada vio las armas, ya que fueron lanzadas directamente hacia ella. Desvió una con una rápida oscilación de su espada de madera—y atrapó la segunda con su mano desnuda. Giró de nuevo y la lanzo sin ninguna duda.


Los ojos rojos del monstruo conejo se abrieron justo antes de que recibiera el Hacha de Guerra en el rostro. La sola fuerza del golpe lo lanzó directamente hacia atrás.


El Al-Miraj restante se congelo en estado de shock por la repentina desaparición de su aliado antes de que una sombra oscura descendiera sobre él. La criatura levantó la vista justo a tiempo para ver una espada de madera cayendo directamente a su rostro. “¿¡KYU!?” dejo escapar su último chillido mientras sus ojos casi se le salían de las órbitas. El Al-Miraj se quedó en silencio.


--Q-Que fuerte...


--Para tomar tantos de ellos por sí sola de esa manera.


--W-Whoa...

 


Mikoto, Ouka y Chigusa de la <Familia Takemikazuchi> observaban la batalla desarrollándose ante ellos con ojos aturdidos. Podían haber tenido diferentes formas de expresarlo, pero todos quedaron impactados por la dominante exhibición de fuerza y habilidad.


El grupo de búsqueda había llegado al 13º Piso.


Habían recorrido todo el camino a través de los Pisos Superiores en unas pocas horas en su misión para salvar a Bell y ahora habían alcanzado los Pisos Intermedios. Su ritmo era mucho más rápido de lo que habían previsto.


Esto fue gracias a la misteriosa Aventurera encapuchada.


Ella estaba eliminando a los monstruos por su cuenta antes que alguien tuviera la oportunidad de actuar. Una vez conocida por el título de <Tempestad>, la Aventurera estaba en un nivel mucho más allá del de Mikoto y los otros—Lv. 4, para ser exactos.


Incluso el as de Hermes, Asfi, observaba con asombro como la Aventurera encapuchada abría el camino con una velocidad y fuerza sin igual a través de los Pisos Superiores, matando a más monstruos en el proceso de lo que quería contar.


¡¡OOUUUUUUUUUUUUU!!


El sonido de algo rodando a gran velocidad, acompañado de un rugido bajo, llegó hasta ellos. Efectivamente, un monstruo armadillo, un Duro Blindado, apareció más adelante en el túnel.


Completamente imperturbable por la bola demoledora rodando en su dirección, la Aventurera encapuchada saco una de sus Espadas Cortas. Ella cargó de frente, metiendo la cuchilla desde la parte inferior de su mano.

Saliendo de su camino en el último momento, clavo la cuchilla directamente a través de su cuerpo de esa manera.


El cuerpo del monstruo seguía girando mientras era cortado en pedazos.


La masiva carne rotatoria golpeó una roca en el suelo, enviando cuatro trozos distintos en el aire que aterrizaron en los pies de la aturdida Mikoto.


--Bueno, no me quejare de que es demasiado fácil. No debería ser un problema incluso en los Pisos Intermedios, siempre y cuando ella este tomando la posición de vanguardia... ¿Vieron eso?


Asfi había estado disfrutando del espectáculo al frente de sus filas cuando de repente unos monstruos saliendo de la pared detrás de ellos le llamaron la atención. La <Familia Takemikazuchi> también percibió el peligro e inmediatamente se movieron para proteger a Hestia y Hermes.


--Disculpa, ven por aquí.


--¿Eh?


Ignorando a los dos Hellhounds por el momento, Asfi sujeto el hombro de Chigusa y tiró de ella hacia atrás.


De repente, el suelo debajo de donde había estado Chigusa se hincho y se desplazó como si un topo estuviera cavando por debajo.


Asfi agito su capa blanca a un lado y sacó una daga de su interior.

 


Ni siquiera tuvo tiempo para respirar antes de que un <Gusano del Calabozo> irrumpiera desde la pared.


La bestia no tenía cabeza—sólo una boca llena de dientes de sierra en el extremo del cuerpo de gusano. Se disparó hacia ellos con su cuerpo sin extremidades retorciéndose en el aire. Asfi alineó el filo de su arma en sentido contrario con el terror oculto de las paredes del Calabozo e hizo su movimiento. Enfrentando a la bestia de frente, su daga cortó al <Gusano del Calabozo> desde la boca a la cola con un movimiento rápido.


Lo dividió limpiamente por la mitad con una explosión de sangre. El cuerpo de Chigusa se congeló cuando los pedazos del gusano volaron sobre sus hombros derecho e izquierdo.


--Permítanme manejar esto.


Asfi se giró hacia los Hellhounds, ahora con ambas manos debajo de su capa blanca.


Tenía un cinturón de cuero envuelto alrededor de su delgada cintura. Además de la funda de la daga, varias fundas más colgaban del cinturón. Saco algo de una de ellas.


Eran dos pequeños viales llenos de un líquido verde musgo. Asfi los arrojó hacia los Hellhounds.


¿¡Gu!?


... ¿¡Gh...!?


Ambos viales golpearon a sus objetivos y explotaron al contacto, cubriendo los rostros de los monstruos con el limo verde. Era pegajoso y resistente, uniendo y cerrando las bocas de los Hellhounds antes de que pudieran desencadenar su ataque de fuego.


Los monstruos inmediatamente comenzaron a arañar sus bocas, tratando de quitarse el líquido verde de sus rostros.


Asfi utilizo la apertura para sacar dos dardos en forma de espiral de una funda diferente y los lanzo. Ambos dardos perforaron las cabezas de sus objetivos previstos. Los monstruos murieron en el acto.

--Debería ser más que suficiente para cubrir nuestras espaldas.


Mikoto y los otros una vez más quedaron en shock mientras la portadora de Ítems eliminaba fácilmente a los monstruos a su alrededor.


Asfi Al Andrómeda.


Era una Aventurera de Primera Clase que pertenecía a la <Familia Hermes>. El título que había recibido de los Dioses era <Perseo, Mil Usos>


Conocida como una de los mejores fabricantes de Ítems de esta generación, era una de las cinco personas en Orario que poseía la <Habilidad de Desarrollo>, <Enigma>.


--... Hermes, ¿Qué tus niños no estaban alrededor del Lv. 2?


--¡Hahaha, ahora que lo mencionas, me olvidé de reportarle su Aumento de Nivel al Gremio!

 


Hermes se sacudió los ojos interrogantes de Hestia, sonriendo y respondiendo como si no fuera gran cosa. Era evidente para todos que la chica que acababa de eliminar a tres monstruos de los Pisos Intermedios tan fácilmente era mucho más fuerte que alguien de Lv. 2. Hermes sabía que no tenía sentido negarlo.


Mientras que no les gustaba ser el centro de atención, los miembros de la <Familia Hermes> preferían trabajar detrás de las escenas, desapercibidos.


Era muy similar a cómo el propio Hermes dirigía los negocios.


Hestia sabía esto desde sus días viviendo en el Cielo, pero se lo guardó para sí misma.


--... Está muy oscuro aquí abajo.


Con todos los monstruos eliminados, las palabras de Hestia rebotaron en las húmedas paredes del 13º Piso.


Los Pisos Superiores no habían sido un gran problema para ella, pero las distantes luces muy por encima no proporcionaban ni de lejos lo suficiente luz como para que viera con claridad. ¿Los niños realmente vienen aquí todo el tiempo? pensó.


Dado que sus cinco sentidos básicos también se fortalecieron con su <Estado>, esta pequeña cantidad de luz era todo lo que necesitaban los Aventureros. Pero para Hestia, despojada de su poder divino, estos túneles del Calabozo estaban completamente oscuros, porque sus ojos eran incluso menos sensibles que los del Aventurero más débil. Eso la tenía al límite. Le tomaba todo el valor que tenía poner un pie delante del otro.


La oscuridad comenzaba a apoderarse de ella. Los Dioses no eran inmunes a sus efectos. Sus respiraciones superficiales eran cada vez más y más agitadas mientras movía la lámpara en su mano derecha de izquierda a derecha como si buscara frenéticamente una salida.


Primero, la luz golpeó las paredes de piedra color ceniza. A continuación, ilumino el <Arsenal el Calabozo>— rocas de tamaño decente que se podían romper para hacer Hachas de Guerra—antes de iluminar un pedazo de espada rota. ¿Hm? Concentró la luz en esa dirección sólo para encontrar el sangriento cadáver de un Hellhound devolviéndole la mirada. “¡Eeeek!” Gritó mientras saltaba hacia atrás del susto.


“Fácil, fácil” Dijo Hermes mientras la cogía por los hombros con sus manos.


El cuerpo tendido en el suelo definitivamente estaba muerto. Sin embargo, con su Piedra Mágica intacta, el cuerpo de la bestia había sido dejado para que se pudriera en el suelo. El olor indicaba que había estado muerto por casi un día. Hestia respiró hondo y trató de hacer lo mejor posible para mantener bajo control su acelerado corazón. Miró hacia atrás por encima de su hombro y pudo ver a Hermes forzando una sonrisa en la penumbra.


Estaba un poco celosa de él; quien estaba acostumbrado a estos viajes largos y probablemente podía ver lo que estaba pasando. Ella inflo sus mejillas en señal de frustración antes de mirar hacia abajo a sus pies y recuperar el equilibrio.


Una espada rota y el sangriento cadáver de un monstruo. Eso significaba que un combate entre al menos un Aventurero y el monstruo había sucedido en este lugar no hace mucho tiempo. Por lo menos, sabían que el Aventurero no había tenido tiempo para quitar la Piedra Mágica después de la batalla.


Cuanto más miraba la escena, a Hestia le era más fácil imaginarse a Bell justo en medio de ella. Una nueva oleada de ansiedad se apoderó de ella.

 


--... Andrómeda, ¿Dónde debemos buscar? Podríamos pasar días yendo en círculos aquí abajo y nunca encontrar a su equipo de batalla.


Ouka preguntó en voz baja mientras Hestia trataba de aclararse la garganta.


Él era un hombre bastante intimidante, de más 190 cm de alto, de hombros anchos y musculosos. Miró a Asfi por un momento antes de volver su mirada hacia el final del túnel.


--Su equipo solo estaba equipado para pasar un día en el Calabozo. Encontrar un lugar relativamente seguro y permanecer allí indefinidamente no es una opción para ellos... Creo que algo más les pasó—algo que hizo que fuera imposible retirarse.


--¿“Algo más”?


--Sí. De lo contrario, sus acciones no tendrían sentido. Con sólo suficientes suministros para durar un día, serían aniquilados en muy poco tiempo aquí abajo. Tal vez que cayeron en uno de los agujeros.


Los ojos de Mikoto y Chigusa se agrandaron mientras Asfi ajustaba sus gafas.


--Si cayeron demasiado lejos para regresar por su propia fuerza, ¿Qué opciones tienen? Dudo mucho que todavía estén deambulando en la oscuridad, a merced de cualquier monstruo que pase a encontrarlos.

Considerando su condición como un equipo con suministros limitados... yo diría que ya han sido exterminados. Ella se quedó en silencio después de escuchar su conclusión.

--Tal vez abandonaron la esperanza de regresar a la superficie y en su lugar continuaron descendiendo hasta la Zona Segura en el 18º Piso... creo que esa opción tiene cierto mérito.


--... ¿Siquiera intentarían eso? Eso requeriría grandes agallas.


Quienes habían experimentado los terrores del Calabozo de primera mano sabían lo peligroso que era poner un pie en un Piso Inferior sin tener la menor idea de qué esperar. Si el equipo de Bell cayó en uno de los agujeros, se habrían visto forzados a esa situación.


Ouka no podía creerle a sus oídos cuando Asfi ofreció otra posibilidad.


--En su posición, yo haría eso.


Una voz tan delicada como el tintineo de una campana se escuchó. La Aventurera encapuchada había estado en silencio hasta ahora.

Ouka y los otros Aventureros se giraron hacia ella con sorpresa. Ella estaba a una buena distancia delante de ellos, pero de alguna manera alcanzo sus oídos.


--Y conociéndolos—conociéndolo, alguien que ya ha superado una aventura, creo que el iría hacia adelante sin mirar hacia atrás.


Su suave y refinada voz una vez más llenó el túnel. Sin embargo, la Aventurera encapuchada no dijo una palabra más.

 


Asfi observó el rostro semi-oculto de la misteriosa Aventurera por un momento antes de girarse hacia su Dios.


--Hermes-sama, ¿Cuál es tu opinión? Preguntó.

--Estoy de acuerdo con tu razonamiento, Asfi.


--Um, yo también... Tengo la sensación de que... Bell-kun está por debajo de nosotros... Parada junto a Hermes, Hestia juntó sus manos y pensó mientras hablaba.

A pesar de que tenía una conexión directa con Bell a través de su bendición, eso no significaba que podía decir exactamente dónde estaba en cualquier momento. Sin embargo, el vínculo que compartían era más fuerte que cualquier relación humana, y podía sentir el origen de su vínculo procedente de debajo de sus pies.


Ella asintió lentamente para sí misma mientras sus colas gemelas se movían en diferentes direcciones, como si estuvieran buscándolo. No pasó mucho tiempo para que ambas apuntaran hacia abajo.


--Eso es cuatro a favor... Eso es suficiente. Fijemos el curso al 18º Piso.


Asfi tomó la decisión por el grupo. A Mikoto, Ouka y Chigusa no se les dio la oportunidad de hablar. Formando una línea, se pusieron en marcha para encontrar el camino a los Pisos Inferiores.

El orden de su formación no cambio. La Aventurera encapuchada se mantuvo al frente con Asfi en la parte posterior protegiendo a Hestia y Hermes. Su vanguardia era lo suficientemente fuerte como para abrir una vez más un camino lleno de monstruos muertos y llevar a todos los demás hacia adelante sin mucha necesidad de que los otros Aventureros sacaran sus armas.


Armados con lanzas y escudos proporcionados por su Ayudante Chigusa, Ouka, y Mikoto fueron capaces de protegerse entre sí de los ocasionales ataques sorpresa. Con la adición del alcance de Asfi, su formación no tenía agujeros.


--Pensar que un equipo nuevo en los Pisos Intermedios elegiría ir al 18º Piso...


--Sí, parece que son capaces de tomar decisiones racionales bajo presión.


La conversación de Mikoto y Asfi resonó a través de la última parte del túnel antes de que el grupo entrara en una habitación mucho más amplia.


Habían visto muchas como esa antes: una habitación grande en forma de cúpula con paredes rocosas. Sin embargo, éste tenía un agujero de forma extraña en el piso con escaleras que conducían hacia abajo en el interior de él.


Estaba conectado con el piso de abajo.


--La forma habitual está muy bien y todo, pero, ¿No sería más rápido si tambien descendemos a través de los agujeros?

 


--No, Hestia-sama. Los agujeros en estos túneles se abren y cierran por sí mismos, haciendo cada vez un nuevo camino. No hay manera de predecir en dónde acabaríamos si lo hacemos. Seríamos incapaces de determinar nuestra ubicación... y entonces los buscadores necesitarían un grupo de búsqueda.


--Y no podemos pasar por alto la posibilidad de que Bell y su equipo todavía podrían estar tratando de subir. Accidentalmente podríamos pasarlos de largo. La ruta normal es nuestra mejor opción.


Si estaban tratando de volver a la superficie... tendrían que usar las escaleras que conducían hacia arriba como guía.


Si permanecían en este camino y el equipo de batalla de Bell estaba subiendo, podrían reunirse a mitad de camino. El razonamiento de la <Familia Hermes> de mantenerse en el camino principal era impecable.


Hestia asintió con la cabeza, al ver su punto. La Aventurera encapuchada se acercó al agujero.


Hestia y los demás se dirigieron al siguiente piso, siguiendo su capa agitándose mientras ella descendía primero.

× × ×

Justo como una cuerda de arco estirada demasiado, estaban cerca de su punto de ruptura. La tensión aumentó.

--La bolsa fétida se ha agotado...


Lili dijo con un temblor nervioso en su voz.


Para Welf, esas palabras no solo rompían la cuerda del arco en su mente. Lo hacían añicos.


Estaban al final del túnel en el 17º Piso. Welf y los demás habían estado avanzando con la esperanza de encontrar otro agujero que condujera a un piso inferior. Llegaron a una parada en medio del camino. No tenían mucha elección.


El aire era pesado, sus respiraciones calientes. La presión era inconmensurable.


El olor que los mantenía a salvo de los ataques de los monstruos se había desvanecido. Un aura sanguinaria había tomado su lugar.


El tres no eran más que un blanco fácil. Welf nunca había experimentado ese tipo de intensidad. Sus oídos estaban tan centrados en cada pequeño sonido que algo tan simple como un paso hacia adelante empañaba su visión. Estaba mucho más allá de su límite. Tuvo que apretar los dientes para no perder el conocimiento debido a la tensión.


El cuerpo de Bell, el único que lo mantenía en posición vertical, también estaba extremadamente caliente.


*¡Snap!* Su corazón saltó de nuevo cuando Lili sacó la bolsa de su cuello y la dejó caer al suelo. Todos sus ojos se centraron más adelante en el túnel.

 


Sabían que algo acechaba en la oscuridad. Cada latido enviaba un escalofrío a sus columnas vertebrales, sus palmas estaban húmedas de sudor. Lo que estaba envuelto en la oscuridad tenía un aura tan fuerte que su sola presencia era una tortura.


¡Esto no está sucediendo! En serio, ¿¡Qué demonios!? Dame un descanso.


La mente de Welf había llegado a su punto de ruptura.


¡No lo sé, no sé una puta mierda! ¿¡Quién demonios sobrevive el tiempo suficiente para ser tan desafortunado!?


Sus pensamientos estaban atrapados en un bucle. Quería preguntarle a alguien, a cualquier persona, si realmente era posible que los monstruos mataran a alguien sin tocarlos.


Finalmente—*¡Thud!* *¡Thud!*


El suelo se sacudió mientras nuevos sonidos emergían desde el oscuro vacío.


La guillotina caminaba hacia ellos. Eran los presos condenados a muerte en esta pesadilla.


Esto-Esto-Esto es…


Campanas de alarma estallaban en la cabeza de Welf. Sujeto la empuñadura de su espada como si fuera su última línea de defensa. Su agarre era tan feroz que sus nudillos se volvieron blancos al instante.


Él entrecerró los ojos, obligando a los músculos de su rostro a tensarse mientras trataba de ver en la oscuridad.


Por fin, los puntos brillantes en el techo ardiendo como antorchas finalmente revelaron un cuerpo de color rojo oxido, claro como el día.


Sus respiraciones cortas y violentas eran acentuadas por cada paso de sus poderosas pezuñas. Las luces por encima acentuaban sus incipientes músculos en espantosas sombras.


El monstruo que se presentó ante Welf tenía magníficos cuernos en su cabeza, sobresaliendo como faros de la muerte.


-- ——


La cabeza de un toro en el cuerpo de un hombre.


De dos metros de altura y construido como un muro de piedra.


Sostenía un hacha de piedra, un <Arsenal del Calabozo>, con ambas manos delante de su rostro. Sus ojos miraban hacia abajo a su presa a ambos lados de la hoja.


Welf estaba tan abrumado por su primer encuentro con un Minotauro que se olvidó de respirar.


¡¡VUUUUUUUUUUUUUUOOOOOOOOOOO!!


No había manera de defenderse.

 


Su voluntad se estaba rompiendo. La primera en desaparecer fue su voluntad de luchar, entonces su capacidad para hacer frente al enemigo, entonces sus instintos.


Un rugido devastador.


Era lo suficientemente intimidante para atar la mente y el cuerpo de cualquier ser vivo con el miedo. Tomando todo el peso del rugido del Minotauro Lv. 2, el Lv. 1 Welf estaba completamente indefenso contra su propio miedo paralizante. Se congeló en su lugar, con su mano aún colapsada en la empuñadura de su espada.


Viendo su oportunidad, el Minotauro golpeó el suelo con su poderosa pezuña y saltó hacia él, levantando su enorme hacha por encima de su cabeza.


Welf podía ver su propio terror reflejado en los ojos de la bestia.


—Muerte.


Welf acepto su destino; ese monstruo sería su verdugo. Un segundo después—*¡Slip!*

--¿…?


Todo lo que Welf pudo ver fue repentinamente hacia los lados. El hombro que lo había mantenido en pie había desaparecido.

Lili corrió rápidamente para atraparlo ya que había perdido el equilibrio. Plantando su rodilla sana firmemente en el suelo, Welf levantó la cabeza.


Había un par de hombros corriendo hacia la bestia.


¡¡VUUUUUOOOOOO!!


El chico de cabello blanco atravesó poderosamente el rugido del Minotauro frontalmente. Cargando hacia adelante como un rayo. Rápidamente como un conejo.

Los ojos de Welf se abrieron tan anchos como podían, pero antes de que su garganta agitada pudiera hacer un sonido—


Un gran rayo de luz apareció delante de él.


¿¡VUUOO!?


El ataque dio en el blanco. El hacha del monstruo cayó al suelo con un ruido sordo.


El chico parado frente al asombrado y sangrando Minotauro con una daga negra en su mano derecha y una daga carmesí en su izquierda—no había terminado.


Disparó hacia adelante, cuchilladas brillando en la luz.

 


—¿¡VUUUUAAAAAAA!?


Un incontable número de líneas atravesaron todo el cuerpo del Minotauro.


Violeta, entonces, carmesí, y entonces violeta de nuevo. Cada color brillaba mientras el chico de cabello blanco desataba su furia. Sostenía sus dagas en un agarre inverso mientras desgarraba a la criatura. Ni siquiera podía gritar de dolor bajo el ataque.


Lili y Welf sabían una cosa al ver la carnicería desarrollándose frente a sus ojos: Bell se había roto.

Cargó contra un poderoso enemigo sin ninguna duda. Más rápido que cualquier cosa que jamás le habían visto hacer, demasiado rápido. Welf y Lili no podían seguir la tormenta de cuchilladas que estaba desatando. Sin darle al Minotauro una oportunidad para contraatacar, Bell continúo acumulando daños con golpes directos a su cuerpo.


Un continuo bombardeo que ni siquiera los ojos podían capturar. Velocidad extrema, junto con movimientos rápidos: <Furia del Conejo>.

Los destellos finalizaron cuando Bell cortó a través del intestino del Minotauro por última vez. Su cuerpo se desmorono mientras daba un paso atrás, la bestia dejó escapar un suave “Vuoooooo”, mientras moría y caía al suelo.


Estaba silencioso y tranquilo.


--... ¡…!


Welf y Lili miraron con ojos atónitos cuando Bell recogió el Hacha de Guerra que el Minotauro dejo caer y tomó una postura defensiva. Siguieron su mirada de vuelta al oscuro vacío del túnel sólo para ver emerger a tres Minotauros más.


Sus aullidos se combinaron en un coro de terror que dejó a todos sin palabras. Incluso Bell no tenía ninguna esperanza enfrentando a tres de ellos a la vez.


Pero no huyó. Repentinamente—*Ding, ding*


El túnel se llenó de un suave sonido de timbre como una campanilla, mientras pequeños destellos blancos rodeaban las manos de Bell.


—Eso es…


Welf había visto esos destellos antes. Esos recuerdos de repente comenzaron a llegar de nuevo a él al mismo tiempo que los Minotauros cargaban hacia adelante al mismo tiempo.


El ataque requería diez segundos para acumular suficiente poder. Bell se preparó para oscilar el hacha tan pronto como el ataque estuviera listo.


La cuenta atrás llego a cero. Los Minotauros que se habían dirigido hacia él con sus cuernos preparados recibieron un impacto directo.

 


-- —¡¡…!!


El túnel se inundó de una luz brillante.


Era absolutamente cegadora. La luz pareció explotar desde el hacha mientras las bestias se detenían en seco, antes de vaporizarlas con un estruendoso bramido. La explosión destrozo el túnel.


La secuela fue muy similar a la vez que Bell había utilizado la misma técnica para derrotar a un Dragón Infantil no hace mucho tiempo. Grietas cubriendo las paredes quemadas como una tela de araña eléctrica habían aparecido a través del túnel, el suelo estaba quemado y chamuscado. El camino delante de ellos estaba cubierto de pedazos de roca ardiente.


En el momento en que lo último del humo y la neblina se desvanecieron... Lo que quedaba del Hacha de Guerra cayó al suelo en pedazos.

Sus enemigos se habían ido.


--…


--…


Welf y Lili no se movieron, simplemente se quedaron allí en silencio sin poder hablar.


Bell tenía su espalda hacia ellos, sus hombros subían y bajaban con cada respiración superficial. Había derrotado cuatro Minotauros en una fila.

Era un logro que iba más allá de su nivel o habilidad y ponía la técnica y la estrategia en exhibición.


Fue entonces cuando Welf entendió que todos esos rumores sobre el chico derrotando a un Minotauro no eran sólo habladurías.


—Asesino de Minotauros.


Welf se tragó el aire que quedaba en su garganta, con sus ojos clavados en la espalda del chico.


× × ×

--Creo que es hora de que me digas lo que estás tramando, Hermes. Dijo Hestia en voz baja, pero fuerte.

El grupo de búsqueda siguió adelante en la penumbra. Hestia igualo el ritmo de Hermes mientras apuntaba la lámpara en su mano por todo el lugar. Primero hacia Ouka y Mikoto, y luego de nuevo hacia Chigusa, iluminando todos sus rostros alternadamente.


Luego arrojo la luz bajo la barbilla de Hermes, proyectando sombras oscuras en su rostro.

 


--¿A qué te refieres?


--La verdadera razón por la que quieres ayudar a Bell-kun.


La formación actual del grupo de búsqueda fue diseñada para proteger a los Dioses en el medio. La Aventurera encapuchada en la vanguardia con Ouka y Mikoto a ambos lados de Hestia y Hermes; Chigusa estaba detrás de ellos mientras Asfi mantenía un ojo en su retaguardia.


Asegurándose de que todos estaban lo suficientemente lejos como para no ser escuchados por casualidad, Hestia se acercó estrechamente al lado de Hermes.


--Hey, hey, ¿No te lo dije antes? ¡Cuando un amigo mío está en problemas, es natural que les ayude!


--Basta con ese acto. Ya hemos llegado hasta aquí, ¿Cuál es el punto de mantenerlo? Quiero la verdad, Hermes.


Hestia presiono con fuerza en busca de respuestas. Incluso el azul de sus ojos se volvió un tono más serio de lo habitual.


Al ver la gran determinación en sus ojos, Hermes decidió que era inútil resistir y mostro una débil sonrisa.


--Está bien entonces, Hestia.


Sus ya estrechos ojos se entrecerraron aún más. Las comisuras de sus labios se curvaron hacia arriba mientras comenzaba a hablar.


--La razón por la que regrese tan pronto de mi viaje esta vez fue para hacerle un favor a alguien.


--¿Un favor…?


--Sí. Ese cierto alguien quería que viera como estaba Bell.


Ese favor era la razón por la que Takemikazuchi había sospechado tanto de Hermes en primer lugar. Teniendo cuidado de mantener baja su voz, Hestia presiono aún más.

--¿Y quién es este misterioso alguien?


--El hombre que crio a Bell. Sus palabras, no las mías.


Esa era una persona de la que había escuchado muchas veces, esa persona sin rostro que a menudo surgía en sus conversaciones con Bell. Su abuelo.


Sin embargo, según Bell, su abuelo ya había...


--... El abuelo de Bell-kun falleció, ¿Verdad?


Hermes se inclinó para que pudiera hablar en voz baja al oído de Hestia.


--Algo inevitable ocurrió, algo que tenía que mantener en secreto de su pequeño y precioso nieto. Así que fingió su propia muerte y ha estado escondido desde entonces.

 


Ella ya sabía un poco sobre esa persona desde Bell, haciendo que su rostro se retorciera mientras diferentes emociones comenzaban a burbujear desde su interior.


--Así que de todos modos, ha estado manteniendo un perfil bajo después de abandonar a Bell... ya ves, el título de Bell y el hecho de que es el nuevo Poseedor del Récord se anunciaron en la última Reunión de Dios,

¿Verdad? Él casualmente tomaba el té en el momento en que escuchó esa información. Provoco un gran caos, según escuche.


Hermes parecía estar disfrutándolo mientras continuaba con su historia.


--Como era de esperar, siendo una figura paterna, quería saber lo que estaba haciendo su niño. Pero no podía hacerlo personalmente. Dio la casualidad que yo estaba allí y me hice disponible. Salgo y entro de Orario todo el tiempo, así que era perfecto. ¿No es muy simple?


Hermes dijo mientras extendía su dedo en el aire.


Un grupo de monstruos había aparecido de repente en frente de su equipo, y la Aventurera encapuchada se movió para luchar. Los otros Aventureros rápidamente se pusieron en alerta para protegerse de ataques furtivos mientras que una masacre unilateral ocurría frente a ellos.


El grupo de búsqueda se detuvo. Hestia había estado en silencio hasta este punto. Ignorando los sonidos del combate, le pregunto a Hermes en voz baja:


--Entonces, ¿Quién es el Dios usándote como su mandadero? No hay manera de que sea—


--Oh, ¿Acaso dije que esta persona era un Dios? Esto es sólo entre tú y yo, y estaría muy agradecido si lo mantienes de esa manera.


Hermes forzó una sonrisa muy poco natural.


Aunque Hestia no estaba encantada de que Hermes esquivó la pregunta, podía sentir que había falsedad en su voz. Llegó a la misma conclusión que una cierta Diosa de la Belleza—no tenía ninguna intención de dañar a Bell.


Y si la historia de su favor era cierta, estaría en una situación difícil si Bell no lograba salir vivo.


--… Entiendo tu situación. Sin embargo, eso no me dice por qué estás aquí abajo. No hay necesidad para que vengas hasta aquí para ver cómo esta. Podrías tener un número ilimitado de posibilidades en la superficie, ¿No es así? No tengo idea de por qué estás en el Calabozo, Hermes.


Tal vez porque Hermes no estaba en absoluto intimidado por Hestia, o tal vez porque quería ver su reacción, pero le dijo la verdad. Sin embargo, había una diferencia entre decir la verdad y revelar hasta donde llegaba la verdad.


¿Qué tan lejos estás dispuesto a ir? Pensó para sí misma mientras miraba a los extrañamente perfectos ojos de Hermes.


--Es cierto que me lo pidieron, pero también estoy interesado en Bell. Hermes sonrió.

 


Pero no era su habitual sonrisa encantadora. Era una expresión más suave, una que un Dios normalmente no mostraría.


--Quiero ver con mis propios ojos de que es capaz, Hestia.


Los ojos anaranjados del Dios parecían brillar en la oscuridad mientras una vez más se inclinaba a la altura de Hestia.


Entonces le dijo al oído.


--Necesito saber si posee lo que esta era requiere de él.


× × ×

Otra ronda de explosiones violentas.


Toda una manada de Hellhounds cayó al suelo en una lluvia de chispas y columnas de humo. No sabía cuántas veces la había visto hasta ahora—la Magia Anti-Magia de Welf. Él todavía tenía su mano extendida en el aire delante de nosotros.


Sus ásperas respiraciones agotadas estaban justo al lado de mi oreja.


-- ——


--¿¡…!? ¡Welf!


*Thud*


Su cuello se volvió lánguido, y su cabeza golpeo mi hombro. Su cuerpo se aflojo en un instante. Todo su peso repentinamente cayó en mi hombro. Doblando mis rodillas, arregle mi agarre y evite que se cayera.


Su rostro cayo delante del mío mientras luchaba para recuperar el equilibrio. Los ojos de Welf estaban cerrados, y su rostro completamente empapado en sudor.


¡Agotamiento Mental...!


Habíamos dependido demasiado de él. El Poder Mental, o Mente, era necesario para utilizar la Magia. Welf había utilizado tanta de ella que su cuerpo ya no pudo soportar la tensión mental. Mis ojos se llenaron de lágrimas mientras miraba su cuerpo apático colgando por encima de mi hombro.


Todas las pociones mágicas y Pociones Duales que teníamos se habían ido. No podíamos ayudar a Welf.

--... Ah.


Escuche un largo y débil suspiro detrás de mí justo antes del sonido de algo cayendo.

 


Gire la cabeza justo a tiempo para ver los ojos de Lili desenfocándose mientras caía de cabeza en el camino de grava.


--Lili...


Di un paso en su dirección. Al igual que Welf, estaba inconsciente.


La combinación de ansiedad y fatiga—un nuevo tipo de estrés que nunca habíamos experimentado en los Pisos Superiores—debió haberla desgastado.


Había estado pasándonos sus Ítems curativos, sin tomar ninguno para ella. Su <Estado> era el más bajo de cualquiera de nosotros. Probablemente se quedó sin fuerza hace mucho tiempo y había estado forzando su cuerpo hacia adelante hasta ahora.


--... ¡…!


El único sonido que quedo en el túnel era mi propia respiración. De repente todo se volvió más oscuro y más aterrador que antes.


Pero era sólo mi imaginación. El Calabozo no había cambiado en absoluto.


Esto solo era, seguramente... algún tipo de simbolismo, al ver mi miedo volviendo a la vida.


No quedaba nadie que me ayudara. Tenía que enfrentar los terrores del Calabozo solo. Toda esta oscuridad y desesperación rodeándome estaba solo en mi cabeza.


Podía escuchar mi corazón latiendo en mi pecho. De repente, el aire se sentía frío. Mis ojos se abrieron, escaneando el túnel.


--... ¡¡…!!


Apreté mi mandíbula con tanta fuerza que sentía como si mis dientes fueran a romperse. Sujete la mano extendida de Lili y acerque a Welf aún más.

Tenía que superar este miedo. Tenía que enfrentarlo cara a cara antes de que aplastara el poco valor que me quedaba.


No tenía suficiente tiempo para tener miedo. Muévete hacia adelante. Levántate.


¡Todos saldremos con vida de esto...!


--¡Perdónenme…!


La espada de Welf, la mochila de Lili—solo reducirán la velocidad.

Me deshice de todos los objetos pesados, dejándolos con sólo el equipo más básico, y los levante a ambos. Puse a Welf encima de mi hombro derecho y sostuve el pequeño cuerpo de Lili bajo mi brazo izquierdo. Abandonando la mayor parte de los equipos de nuestro equipo, me moví hacia delante de nuevo.

 


--¡Gah, uwaa...!


Los brazos de Welf colgaban delante de mí, oscilándose como un péndulo.


No hacía falta decir que las personas inconscientes eran pesadas. Pero podía cargarlos, manteniéndome en movimiento. Era todo gracias a mi <Estado>, pero podía seguir avanzando con el peso de dos personas en mis brazos.


Inhalando y exhalando, levante un pie, empujando el suelo.


Podía escuchar las rodilleras metálicas de Welf, la armadura sobre sus pantorrillas, chasqueando junto con cada paso que daba.


¡Tengo que encontrar un agujero antes de que aparezcan más monstruos...!


Si los monstruos atacaban ahora, se acabó.


Ni siquiera sería una batalla, seriamos aniquilados antes de que pudiera moverme. No podía protegerlos, y escapar sería casi imposible.


Un tsunami de sudor frío corría por mi cuerpo mientras mis músculos gritaban de dolor. No podía pensar en eso ahora. Necesitaba enfocar toda mi fuerza en avanzar hacia delante.


--¡...!


Había uno.


Otro túnel intersectaba a éste, haciendo una intersección de cuatro vías. El camino de la derecha terminaba en alrededor de diez metros. Pero sólo podía distinguir una abertura en la tenue luz en la parte posterior del túnel.


Echando un vistazo rápido alrededor para asegurarme de que no había monstruos esperando para una emboscada, me apresure hacia el agujero.


Camine sobre el borde del agujero y mire hacia abajo. Entonces tome una respiración profunda y salte.


-- —¿¡Ugh!?


El aire silbo junto en mis oídos antes de un duro impacto.


Falle el aterrizaje. Mis pies golpearon en un mal ángulo y perdí el agarre sobre Lili y Welf. Ambos rodaron hacia adelante, sus cuerpos inconscientes quedaron tumbados en el suelo frío.


Un palpitante dolor inundo mi cuerpo. Forcé mis hombros hacia arriba y me arrastre hacia ellos. Los fríos pedazos de grava que estaban pegados a mi rostro caían mientras avanzaba. Los escuchaba golpear el suelo a mí alrededor.


Llegando finalmente al lado de mis amigos, sujete sus cuerpos y me levante en la oscuridad. Entonces di mi primer paso en el 17º Piso.


Mi cuerpo... pesa demasiado...

 


Mis brazos y piernas se sentían como si estuvieran hechos de plomo.


Algo muy extraño estaba pasando. Había llegado a mis límites físicos desde hace mucho tiempo, pero esto era mucho más de lo que había sentido antes.


Sólo se me ocurría una razón.


<Deseo del Héroe, (Argonaut)>


Fue esta habilidad la que me dio la fuerza para acabar con los Minotauros. Sentí como si algo hubiese sido sacado de mí tan pronto como lance el ataque cargado. Como si toda mi Mente y fuerza física hubieran sido totalmente exprimidas.


Por supuesto, un ataque tan poderoso no vendría sin algún tipo de precio. Haciendo todo lo posible para ignorar los efectos secundarios del <Argonaut>, mi cerebro instaba desesperadamente a mi cuerpo hacia delante.


--Hah… hah...


¿Cuánto tiempo había estado aquí? Perdí la noción del tiempo hace mucho tiempo. ¿Un día completo? Podría ser más largo hasta donde sabia. Nunca había querido ver el sol tanto en mi vida.


Estaba bastante seguro de que el 17º Piso era un tono más oscuro que los Pisos Superiores. Todavía no había visto a ningún monstruo, así que me concentre en mi respiración, apretando mi barbilla.


¡Vamos rodillas, dóblense!


Estaban gritando de dolor.


Me zumbaban los oídos, prácticamente pidiendo ser liberados de esta caminata agotadora.


Estaba atrapado, solo en la oscuridad, buscando una salida que no podía ver. E incluso si la encontraba, ¿Habría una luz al final del túnel? ¿Habría alguna esperanza?


Una parte de mí quería rendirse, abandonarlo todo en este momento. Era muy atractivo. Solo rendirme y abrazar el final.

--¡¡Dame… un descanso…!!


Ajuste mi agarre en mis amigos. A pesar de que esas palabras salieron de mi boca, sentía como si Welf las hubiese dicho.


Yo era el único que quedaba. Si me rendía ahora, tambien morirían. Mi amistad con ellos era lo único manteniéndome avanzando aquí abajo en el borde del infierno.


Poco a poco, avanzaba atraves del aire estancado. Cada sonido, cada eco parecia invocar el espíritu de la Muerte misma empuñando su guadaña. Podía sentirlo alcanzando la parte de atrás de mi cuello, con sus dedos frotándose contra mí muchas veces.


Me di cuenta de algo, mientras era empujado tan lejos al límite:

 


Moriría en el momento en que esos dedos me alcanzaran.


Al igual que tantos Aventureros antes de mí, que nunca regresaron a casa desde el Calabozo.


Los túneles están... convergiendo...


Las paredes de roca parecían abrirse delante de mí, lo suficientemente ancho como para que grandes grupos de Aventureros pasaran fácilmente. El masivo túnel no se doblaba ni bifurcaba, así que era algo así como caminar dentro de una serpiente gigante. El techo era muy alto; pequeñas gotas de luz no más grandes que las llamas de las velas eran las únicas cosas que podía ver.


Decidí ir hacia el extremo más ancho del túnel. Debería llevar a la parte más profunda del 17º Piso.


Lili me dijo cuando decidimos ir al 18º Piso que buscara los túneles más anchos, y hare precisamente eso. El Calabozo estaba tranquilo.

… ¿Por qué?


El 17º Piso estaba demasiado tranquilo.


No tenía una respuesta. Cada pequeño sonido parecia hacer eco de siempre. Los pedazos de roca que pateaba fuera del camino rodaban en la oscuridad, los sonidos de su caída se desvanecían silenciosamente.


No había monstruos aquí.


Antes podía sentirlos a mí alrededor, pero este lugar se sentía vacío. Era completamente antinatural, llegar tan lejos en el Calabozo sin un solo encuentro.


Era como si estuvieran esperando algo—no, tenían miedo de algo que estaba a punto de nacer. Los monstruos estaban escondidos, manteniéndose lo más silenciosos posible.

Un escalofrío corrió por mi columna vertebral. Tenía un mal presentimiento sobre esto.

Pero no podía parar ahora.


El razonamiento logro dominar a mis instintos y mis pies avanzaron más rápido hacia el final del túnel. El jinete estaba azotando su caballo, avanzando hacia adelante. El silencio era mi ventana de seguridad. Todavía podía atravesarlo.


Entre en una zona muy abierta del túnel que parecia estar diseñada para un tipo de monstruo absolutamente gigante.


Corrí hacia el otro lado, casi perdiendo el equilibrio más de un par de veces mientras trataba de mirar a mí alrededor.


Entonces—

 


--... ¡…!


Lo atravesé.


Y entre a una habitación muy amplia y alta.


La forma de esta habitación era completamente diferente de todos los otros diseños al azar y aleatorios que había visto hasta ahora en los Pisos Intermedios.


La gran entrada circular conducía a una habitación rectangular que tenía que ser de al menos 200 metros de largo. Este lugar era incluso más grande que la Despensa del Calabozo. Creo que era de alrededor de 100 metros de ancho, el techo estaba a unos 20 metros sobre mi cabeza.


Las paredes y el techo estaban hechos de muchas rocas de diferentes tamaños apiladas una encima de la otra— con la excepción de la de mi izquierda.


Totalmente lisa, parecia que alguien o algo la había construido con sus propias manos. No podía creer lo que veía.


Quienquiera que sea este artesano masivo, su pared plana corría de un rincón de la habitación todo el camino hasta la parte posterior. Era abrumadora.


Había una extraña clase de belleza en ella, pero se sentía muy antinatural. No pertenecía aquí.


--¡<La Gran Muralla de las Angustias>...!


Este lugar—te inundaba con una sensación de desconcierto antes de desaparecer de repente.


Había dejado a tantos Aventureros con una sensación vacía de desesperación que los que regresaron con vida del 17º Piso viéndola le dieron a la pared ese nombre.





Era una pared del Calabozo de la que sólo nacia un cierto tipo de monstruo—la pared del rey.


Me trage el aire atrapado en mi garganta y aparte los ojos de la pared. Tenia que llegar al otro lado.


No habia ningun monstruo aquí. La pared se cernia sobre mi lado izquierdo mientras me adentraba más en la habitación, luchando por recuperar el control de mi corazón palpitante. Les di otro vistazo a Welf y Lili, apretando mi agarre. Sus ojos estaban cerrados, y sus cuerpos languidos e indefensos.


Todavía podemos hacerlo.


Todavía podemos atravesar este piso sin ningún problema.


Podia ver la salida, la entrada de una pequeña cueva en el extremo de la habitación. Si sólo pudiera llegar alli— Me rei de mí mismo entrecortadamente—ese pensamiento de una sola via—mientras me ponia en curso hacia la salida.


*¡Creak!*


-- ——


Lo escuché. Ese sonido.

Mi cabeza se giro rapidamente a la izquierda.


Ahí estaba, justo en frente de mí. Mis ojos se abrieron exageradamente.


Una grieta masiva corria por la pared de arriba a abajo como un rayo masivo.


--... ¡¡…!!


Mi mente se quedo en blanco, pero mis pies aceleraron.


Sujetando a Welf y Lili aún más fuerte, levante mis pesadas piernas tan rápido como podia.


Ni siquiera estaba a medio camino. La salida estaba lejos, muy lejos. Me movia tan rápido como podia, pero no cubria ninguna distancia. ¿¡Qué está pasando!?


*¡Creak!* *¡Creak!*


Incluso más rayos corrian por la pared del Calabozo, ensordecedores ecos llenaban la habitacion. Dolor y miedo llovian sobre mi, mientras cada uno golpeaba mis oídos. Toda la habitacion se sacudia. Una avalancha repentina de fragmentos de la pared choco contra el suelo del Calabozo, dividiendo mis tímpanos.


Todo esto aumentando hasta un punto crítico. Fue entonces cuando senti—un impacto aún más fuerte. Una explosión ensordecedora.

No podia respirar.

 


Un momento de quietud, pedazos de la pared rota cayendo al suelo, unos ecos relativamente suaves. La pared detrás de mí habia sido completamente destruida.


*Boom*


Algo enorme salio del agujero, sacudiendo la habitación con su primer paso.


--......


Deje de moverme. Sentia como si hilos invisibles se hubieran aferrado a mí.


No, detente—¡No mires!


Pero mi cuerpo no entraba en razon. Mi cuello parecia girarse por su cuenta mientras guíaba a mis ojos por encima de mi hombro izquierdo.


Antes de que supiera que estaba en frente de la bestia, mis oídos zumbaron de dolor.


--......


Podia verlo emergiendo desde una gran nube de polvo.


Era demasiado grande para ser real. Gruesos cuello, hombros, brazos y piernas. Casi parecia humano. Era difícil decirlo en la oscuridad, pero su piel se veia de color marrón grisáceo.


Tenia grasiento cabello negro procedente de la parte posterior de su cabeza que era lo suficientemente largo para alcanzar sus omóplatos.


Habia una cosa que podia decir con absoluta certeza: De todos los seres vivos que habia visto, esta criatura era por mucho la más grande.


—Esta cosa.


Todo mi cuerpo se estremecio.


Este no era el mismo miedo traumatizante que se apodero de mi ese día contra el Minotauro.


Esto era sobrecogedor. La reacción humana al darse cuenta de la existencia de un nivel diferente de poder. La disparidad entre su existencia y la mía.

—Este era un Jefe de Piso.


Era un gigante de más de siete metros de altura. El Monstruo Rex—Goliat.





—Oooo.


El polvo se aclaraba más y más a cada segundo. Entonces uno de sus ojos rojos—del tamaño de la cabeza de un humano—se movio.


Mi pequeño cuerpo se reflejaba en su enorme ojo. Todo su cuerpo se giro hacia mí mientras la habitacion se sacudia debajo de sus pies.


Una nueva llama se encendio dentro de mí.


Mi cuerpo repentinamente se libero de la parálisis, el tiempo se movio una vez más.


¡¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO OOOOOOO!!


Corri.


Cada fibra de mi ser queria estar en cualquier lugar menos aquí.


El penetrante rugido del Goliat me perseguia por la habitación. El suelo saltaba debajo de mí cada vez que la bestia daba un paso. Mis oídos eran abrumados por los ecos explosivos arremolinandose en toda la zona.


Solo corre. Solo corre. Solo corre.


Podia sentir sus ojos asesinos fijos en mí. Una vez más estaba siendo perseguido por la propia Muerte. El terror expulso cualquier sensacion de fatiga o cansancio. Las únicas dos cosas en mi cabeza eran seguir sujetando a mis amigos y llegar a esa salida del tunel.


Las paredes de la habitación se precipitaban mas alla de mí mientras hacia una loca carrera hacia delante. La entrada al 18º Piso parecia rebotar delante de mis ojos. Pero por encima de todo, desafortunadamente, los pasos del gigante estaban cada vez más cerca.


¡Corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre!


Dejé escapar un grito al mismo tiempo que el Goliat llenaba el espacio con otro aullido.


Una gran ráfaga de viento vino de detrás de mí. Me dio la sensación de que algo se elevaba muy por encima de mí, mientras dos manos hacian un puño gigante. Un ataque lo suficientemente poderoso como para pulverizar todo se acercaba rapidamente.


Aún más rápido, incluso más grande, un segundo más rápido, un paso más. Puse hasta la última gota de fuerza que tenia para patear el suelo.

Una inmersión desesperada, en un intento de escapar. Pase a través de la entrada del túnel.

¡¡OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!


La fuerza bruta del ataque.

 


En el momento en que alcance la relativa seguridad del túnel, una poderosa onda de choque se apodero de mí desde atrás—la peor parte de la explosión.


--¿¡Gahhh!?


Fui lanzado alto en el aire.


El inmensamente poderoso viento me recogio y me lanzo como nada más que una pluma con forma humana. Entonces, de repente desde atrás—*¡BANG!*

Mi cuerpo se estrello contra la pared del túnel, pero mi impulso me hizo seguir adelante. Otro y otro impacto mientras caia por el camino estrecho.

--¿¡Geh, uah, gahhh—!?


El techo, el piso y la pared, mi cuerpo rebotaba como una pequeña bola.


Mis ojos giraban, debido al creciente dolor de todos los impactos, perdi mi agarre sobre Lili y Welf. Los tres caimos juntos mas y más lejos por el túnel.


Mi mente estaba brumosa, oleadas de dolor estallaban desde más lugares de los que podía contar. A pesar de todo, tenia la sensación general de que estabamos cayendo.


Más y más profundo en el túnel, nuestros cuerpos ensangrentados y rotos, hasta que finalmente—


--¿¡Uh—!?


*Whoosh*


Nuestros cuerpos prácticamente fueron expulsados de lo que probablemente era la salida del túnel. Chocamos contra el suelo con toda la fuerza y nos deslizamos hasta detenernos.

Estaba sobre mi estómago, y no tenia ni la mas minima fuerza para mover un músculo. No creo que siquiera pueda levantar la cabeza un solo milimetro.


Todo a mi alrededor estaba de costado y teñido de color rojo.


Cada rincon mi cuerpo gritaba de dolor. Debia estar en muy mal estado. Las heridas en mis mejillas se abrieron de nuevo, y mi cabeza estaba cubierta de sangre fresca.


Pero habia aterrizado sobre algo blando, tal vez... ¿Hierba?


Todo a mi alrededor estába bañado con una luz cálida. ¿Que esta pasando? No tenia idea.


--...


*Fssshhh*

 


¿Es era el sonido del susurro de las hojas en la brisa? ¿Donde están mis amigos?


Lili y Welf estaban... aquí. Ambos todavía respiraban. Los tres caimos juntos, lado a lado durante todo el camino.


Sentia que mi conciencia se desvanecia, pero todavía no. ¡Todavia no podia rendirme! No hasta que ambos, Lili y Welf... sean ayudados. Curarlos, rápido.

¡Muevete, muevete! Le grite a mi cuerpo completamente frío... Espera, ¿Acaso alguien viene?


--... ¡…!


*Shf, Shf*


Ese era el sonido de pisadas sobre hierba; estaban cerca.


Estaban justo en frente de mí, mirandome hacia abajo, su sombra estaba sobre mí. En ese momento—mi cuerpo entro en acción.

*¡Gashi!*


Mi brazo derecho se disparo hacia delante y sujeto una pierna delgada.


Podia sentir la bota sacudiendose en mi mano mientras débilmente levantaba mi cabeza y trataba de hablar.


--¡Por favor, salva a mis amigos...!


Como intentando liberarme, suplicando con mi propia alma. Mis ojos se desplazaron hacia arriba para mirar a mi salvador.

Las siluetas se entremesclaron en una sola forma con largo cabello dorado. Todo se oscurecio.





Capítulo 04 – ¿Un Resort en el Calabozo?


Lo primero que sentí fue una pesadez, como si mi cuerpo estuviera sobrecargado.


No sé cuánto tiempo he estado aquí. Mis brazos y piernas se sentían como suciedad y seguía perdiendo y recuperando la conciencia. Después de luchar contra el sentido de la nada que venía con un profundo sueño mucho tiempo, por fin me abrí paso.


Todo estaba borroso.


Parpadee un par de veces para aclarar mi visión. Mi mente aún estaba en blanco. Ya veo... tela. Probablemente el interior de una tienda de campaña.

Estaba sobre mi espalda, mirando hacia el techo.


Del mismo modo que comencé a mirar por la zona—mis ojos se abrieron cuando los recuerdos inundaron mi cerebro.


--¿¡Lili, Welf!?


Nuestra búsqueda desesperada a través de los Pisos Intermedios, la aparición del Goliat, el 18º Piso. Todo regresó de una vez.

La adrenalina comenzó a bombear a través de mis venas. No sé lo que pasó; Necesito encontrarlos.


Todos los músculos se encendieron para ayudar a sentarme. Una nueva oleada de dolor me inundo un segundo después.


-- —¿¡…!?


Me acurruque en una pequeña bola.


Creo que fue un grito lo que salió de mi garganta. No, el grito vino de todo mi cuerpo.


Sentía como si cada golpe que tome, cada corte, raspadura, y contusión que recibí desde que entre en el 13º Piso gritaban al mismo tiempo. Estaba destrozado; todo el abuso realmente había cobrado factura.


Estaba retorciéndome de tanto dolor que podría desmayarme de nuevo.


--¿Estás bien?


—Una vez más, abrí los ojos.


Esa voz hermosa se escuchó a mi lado. Me quedé allí por un momento, incapaz de creer lo que había escuchado antes de levantar la cabeza.


Lo primero que vi fue una pared de tela blanca, probablemente parte de la tienda. Entonces el largo cabello dorado de una Aventurera que estaba sentada junto a mí entro en mi visión.

 


--¿Eh? ¿Huh? ¿¡Whaa…!?


--… ¿Estás bien?


Sus cejas se fruncieron en preocupación mientras hablaba con esa hermosa voz. A-Aizu... ¿¡Aizu Wallenstein...!?

¡No estaba alucinando! ¡Realmente era ella!


¿¡Por qué está aquí!?


Grite en silencio mientras mis últimos recuerdos antes de perder el conocimiento volvían a mí. Un largo y hermoso cabello dorado se reflejó en mis ojos nublados.

Me trague el aire en mi garganta. La persona a la que le pedí ayuda era... ¿Aizu-san?


¿¡Y-Yo sujete su pierna...!?


Una nueva tormenta se desato dentro de mí mientras apretaba mi tembloroso puño.


--¿¡P-Por qué estás aquí...!?


--Al regresar de nuestra <Expedición>... Paramos en el 18º Piso...


El grupo de Aizu-san, la <Familia Loki>, debe de haber regresado de intentar explorar los Pisos Inferiores hasta ahora desconocidos en el Calabozo. Así que eso significa que estaban descansando aquí en la Zona Segura, el 18º Piso.


Salieron en su <Expedición> hace casi dos semanas... Teniendo en cuenta lo que Lili dijo antes, nuestros caminos debieron haberse cruzado.


Esa fue mi línea de pensamiento mientras me quedaba allí, maravillado por su belleza.


--... ¡…! ¡Mis amigos! ¿¡Ellos están—!?


¡Lili!


Mis hombros se sacudieron una vez que mi cerebro conecto los puntos.


—¿¡Ellos están bien!? Estuve a punto de preguntarle mientras mi cuerpo se arrojaba hacia adelante por su propia cuenta.


Mis codos dejaron el suelo, mi cuerpo se irguió.


Sentí como si algo me empujara desde atrás. Ni siquiera podía parpadear. De repente, todo el dolor que sentía no importo. Mi sentido de urgencia anulo todo. Eso no significaba que mis músculos pudieran soportarlo.


No pude equilibrarme. El piso se acercaba a mi rostro.

 


Aizu-san levanto sus rodillas a mi lado y extendió ambos brazos.


*Pwff*


--...


--...


Sujeto mis hombros con sus manos. Mi rostro, sin embargo, se enterró profundamente en su pecho. Pude sentir su cabello dorado en mi nariz.

Su peto metálico se sentía frío en mis mejillas. Atrapo mi caída.


E-Estoy muy contento de que era un peto y no—¡¡No hay tiempo para ese tipo de pensamiento!!


--¡L-Lo siento!


Mi cuerpo se lanzó lejos de ella más rápido que el Goliat lanzándome por el túnel.


Mi ardiente rostro rojo se alejó de su pecho lo más rápido posible. Ignorando el dolor insoportable, me incline hacia atrás para poner algo de distancia entre nosotros.


Mi cuerpo se movió casi como si fuera un reflejo. Perdiendo el equilibrio de nuevo, me golpee la parte posterior de la cabeza en el suelo, y estrellas bailaron delante de mis ojos. Para empeorar las cosas, grite de agonía frente a Aizu-san y sujete la parte posterior de mi cuello.


Vergüenza y dolor corrieron a través de mi cuerpo cuando... *Swish*. Mi cabello se froto contra algo.


--Ah... Welf.


Él estaba profundamente dormido bajo gruesas mantas justo donde caí. Soportando el dolor, forcé mi cuerpo a levantarse de nuevo y mire alrededor. Lili se encontraba junto a él al otro lado.


Pude sentir la tensión saliendo de mis hombros mientras miraba sus rostros dormidos. Finalmente, me sentí aliviado.


--Ambos están bien... Riviera y los demás los sanaron.


Tras una inspección más cercana, la pierna derecha de Welf y las numerosas heridas de Lili habían recibido tratamiento.


No pensé que nuestros salvadores hicieron algo lujoso, pero las heridas de Lili y Welf habían sido cuidadosamente vendadas.


--Habían recibido mucho daño... pero tú estabas muy mal...


Sólo después de que dijo eso, note que mi cabeza también estaba vendada. Ella aparto mi flequillo con sus dedos y acaricio lentamente mi cabeza.


Mis mejillas se sonrojaron mientras sentía las yemas de sus dedos pasando a través de mi cabello.

 


Y luego: “¿Te duele?” Ella inclino su cabeza hacia un lado mientras preguntaba. Ese fue el golpe final. Todo mi cuerpo se puso rojo.

--M-Muchas gracias... por salvarnos, de verdad...


De alguna manera me las arregle para alejar mi cuerpo de sus suaves manos y expresar mi agradecimiento.


Aizu-san puso sus manos sobre su regazo y movió su cabeza de lado a lado. “No es nada,” dijo con una pequeña sonrisa. No sé por qué, pero me sentía muy feliz en este momento.


Entonces me miro con sus ojos dorados y pregunto cuáles eran nuestros planes de ahora en adelante. Aizu-san movió lentamente su cabeza para mirar hacia la salida de la tienda.

--¿Puedes moverte?


--Umm... S-Sí.


--Finn me dijo... Nuestro capitán me dijo que lo contactara. ¿Puedes venir conmigo? Aizu-san se levantó mientras yo asentía bruscamente.

Rápidamente me puse de pie. Me ofreció su mano para ayudarme a levantarme, pero no podía permitirme el lujo de avergonzarme aún más. Tratando de mostrar una cierta cantidad de virilidad, respetuosamente decline. Una nueva oleada de dolor... owwww…


Centrándome completamente en mis piernas tambaleantes, finalmente me levante. Cada músculo de mi cuerpo se quejaba, pero podía manejarlo. Seguí a Aizu-san través de la salida mientras ella levantaba la puerta de tela hacia un lado.


--¿¡Whoa...!?


Un amplio campamento entro en mi visión.


Estábamos rodeados de árboles, pero el bosque no era tan denso aquí. Tiendas de campaña habían sido levantadas a nuestro alrededor. Todas se enfrentaban hacia un área central. Grandes cajas de carga estaban colocadas sobre de las raíces de los árboles en todo el campamento.


Enanos, Elfos, Beastman... Una sorprendente cantidad de ellos eran mujeres. Otro grupo de Aventureros, una mezcla de demi-humanos, tenían un aire muy serio sobre ellos. Sin embargo, algunos sólo hablaban, relajándose uno con el otro. Dos personas Beastman estaban sentados uno junto al otro en el césped. Un Enano y un Elfo, uno apoyado en un árbol con los brazos cruzados, mientras que el otro utilizaba sus manos para hacer gestos mientras hablaba... Su armadura y armas mostraban signos de feroces batallas, y aun así brillaban. Quienquiera que haya hecho su equipo era extremadamente bueno en lo que hacía.


Un grupo de Aventureros de lo que podría llamarse la <Familia> más fuerte en Orario... Podía sentir el aura de fuerza irradiando de todos ellos. Mi cuerpo instintivamente trataba de alejarse.


Los miembros de la <Familia Loki> comenzaron a fijarse en nosotros.

 


Pero sus miradas pasaron más allá de Aizu-san y cayeron directamente en mí. No parecían muy felices de verme. Por otra parte, era natural, mirándolo desde su punto de vista... Pero ¿Qué es esto...? Estaban mirándome como a una especie de enemigo. Aizu-san inclino la cabeza.


Una gota de sudor frío rodo por mi cuello mientras se me ocurría algo. ¿Es porque Aizu-san había estado cuidando de mí? Reflexione sobre ese punto mientras Aizu-san comenzaba a caminar. Casi me tropecé tratando de mantener el ritmo.


Un aluvión de miradas indiscretas seguía llegando mientras me movía hacia adelante. Sin embargo, esto es un bosque, me dije a mi mismo mientras miraba por encima del tenue toldo, tratando de no llamar la atención de nadie. Las hojas y ramas creaban una especie de cúpula con forma de toldo sobre nuestras cabezas.


Sin embargo, la luz del sol destellaba a través de las aberturas.


Se sentía cálida en mi rostro. Por si fuera poco, creo que puedo ver azul a través de las hojas.


Este era el Calabozo. La luz del sol ni siquiera llegaba aquí abajo—¿Así que por qué había sombra y un cielo azul? Estaba muy confundido.


¿Realmente había un cielo azul y el cálido sol al otro lado de esas hojas?


--¿Qué pasa?


--Ah, eso... um, bueno...


Aizu-san debió sentir mi desconcierto porque se giró hacia mí.


Mi cerebro se confundió tratando de pensar en cómo responder. Al final no pude controlar mi curiosidad, así que le pregunte.


--Este es el 18º Piso... del Calabozo, ¿Verdad? ¿Por qué es tan brillante...?


Mire al cielo mientras hablaba. Eina-san nunca mencionó nada sobre esto—Apuesto a que nunca pensó que llegaría tan lejos en mi primer día en los Pisos Intermedios—así que estaba totalmente desorientado. Aizu-san siguió mi mirada, levantando su delgada barbilla.


--... ¿Tomamos un desvío?


Ella me miro de nuevo y asentí torpemente.


Nos desviamos de nuestra ruta original y dejamos la zona del campamento. Esta parte del bosque, totalmente intacto por manos humanas, se extendía aún más que las torres de dosel por encima de nosotros. No sé por qué, pero sentí como si un peso se retirara de mis hombros.


Seguí su silbante cabello dorado durante unos minutos antes de que el paisaje me quitara el aliento. Cristales.

Claros y brillantes, eran absolutamente preciosos.

 


Algunos de ellos eran muy pequeños, no más grandes que mi pie. Sin embargo, había algunos que eran lo suficientemente grandes que podía estar parado en su interior. Un gigante podría usar una de estas cosas como una daga. Cristales de todas las formas y tamaños adornaban el paisaje.


Mi cabeza giraba. Los cristales parecían estar brotando en grupos pequeños, altos y delgados, cristales emitiendo luz azul. El bosque entero era iluminado silenciosamente por su brillo. El suelo del bosque estaba cubierto de pequeños fragmentos azules, junto con una buena cantidad de raíces de árboles y musgo.


Era un espectáculo maravilloso y desconcertante. Era imposible no pararse y mirar.

El sonido de agua fluyendo lleno mis oídos. Un pequeño río corría a través de este bosque. Los miembros de la

<Familia Loki> estaban sacando agua de él. Una Elfa noto a Aizu-san y la saludo. Se dice que la tierra de los Elfos estaba en algún lugar profundo en un bosque.

A pesar de que nunca lo he visto, tengo la sensación de que podría parecerse mucho a esto.


--Ah...


El bosque se abrió.


Aizu-san siguió caminando hacia adelante, hacia una salida semicircular parecida a un arco del bosque bañado por la luz blanca. Me tape los ojos mientras se adaptaban a este nuevo y más brillante camino.


Parpadee un par de veces mientras todo se enfocaba.


--… Asombroso.


Una frontera salvaje apareció delante de mí.


Lo primero que mis ojos captaron fue la extensa gran llanura. Mi visión se llenó de un verde intenso que nunca había visto en la superficie. Las pequeñas sombras que se movían alrededor probablemente eran monstruos.


Incluso en este caso, los cristales se encontraban dispersos en el paisaje.


Había un estanque a mi izquierda... Pensándolo bien, era lo suficientemente grande como para llamarlo lago. La superficie perfectamente lisa era de un azul increíblemente puro. Había algunas grandes rocas—no, islas— sobresaliendo del centro.


El bosque se extendía a mi derecha. Era mucho más grande de lo que pensaba. Y entonces justo delante de mí, pude ver claramente un gran árbol que sobresalía desde en medio de la llanura.


Mis ojos siguieron su enorme tronco y hasta arriba... Se me ocurrió echarle un vistazo al techo.

--... Ah, ¿Esos son…?


--Sí, todos son cristales.

 


Aizu-san tuvo la gentileza de responder a mi pregunta sin terminar.


Tal como dijo, todo el techo de este Piso estaba cubierto de una capa de cristales.


Iban de esquina a esquina y todo el camino alrededor, como un campo de flores en floración mirando hacia abajo desde arriba. Se dividían en dos colores: los grandes en el centro eran de color blanco y me recordaban el sol; los que los rodeaban eran azules como el cielo.


No había cielo azul en el Calabozo.


Todos los cristales por encima de nosotros hacían parecer que lo había.


--La luz de los cristales desaparece después de un tiempo... es entonces cuando llega la <Noche>. Mis ojos se abrieron por la sorpresa.

De acuerdo con Aizu-san, la cantidad de luz cambiaba de la misma manera todo el tiempo. En este momento era la <Tarde>. Aunque al parecer no estaba emparejado con el cielo real...


Es casi como si el Calabozo preparó esto viendo el exterior, pensé en mi interior mientras miraba los cristales de color azul.


--...


La Zona Segura, el 18º Piso.


Un mundo lleno de naturaleza y cristales muy por debajo de la superficie. Tiene otro nombre: Resort Subterráneo.

Llanuras y un lago, completo con un cielo azul. Me pare junto a Aizu-san y lo asimile todo.


× × ×

De vuelta en el campamento en el medio del bosque, había una tienda de campaña un poco más grande que las demás.


Una bandera con el emblema de la <Familia Loki> colgaba en el interior.


Y ahora estaba parado delante de algunos de los Aventureros más famosos de Orario.


--Aizu me dijo sobre tu situación... pero no pensé que ya habías sido traído a nuestro campamento.


La persona hablándome tenia cabello rubio, muy similar al cabello dorado de Aizu-san. Sus ojos eran de un azul profundo, del mismo color que un lago. En este momento, él estaba haciendo todo lo posible para forzar una sonrisa.


Sólo estar parado delante de este chico Hobbit haciendo muecas hacia que cada pelo de mi cuerpo se pusiera de punta.

 


No, no se trataba sólo de él. Había dos muy fuertes demi-humanos detrás de cada uno de sus hombros. Lance unas cuantas miradas en su dirección, pero evite el contacto visual a toda costa.


--Oho, ¿Este es el Aventurero del que estabas hablando, Riviera?


--En efecto, Gareth. Este es Bell Cranel.


Un enano construido como una fortaleza de piedra y una Elfa muy refinada. Puedo sentir sus miradas; con sólo escuchar su conversación sé que estaban evaluándome, juzgándome. Me estaba poniendo aún más nervioso.


El Hobbit Finn Deimne era el Aventurero de más alto rango y capitán de la <Familia Loki>. El fuerte y sabio enano era Gareth Landrock. Y la maga más poderosa de Orario era la Elfa Riviera Ljos Alf.


Los tres eran de primera clase y prácticamente eran la cara de los Aventureros de Orario.


--G-G-Gracias por todo lo que han hecho. ¡N-N-No puedo agradecerles lo suficiente...!


Yo mismo acababa de convertirme un Aventurero de Clase Alta. Pero mirando a estos tres—y tambien a Aizu- san—no había duda de que estaban en una liga completamente diferente, muy por encima de mí.


Estaba haciendo mi mejor esfuerzo para expresar mi agradecimiento, con mi cuerpo y cabeza abajo. Pero por alguna razón tenía la sensación de que mi patética tartamudez y debilidad sólo era molesto para ellos.


Incluso Aizu-san, parada junto a mí, estaba mirándome divertida.


La piel de mi cuerpo estaba lo suficientemente roja para rivalizar con la Lana de Salamandra que la cubría.


--No estés tan tenso, tómalo con calma. Todos somos Aventureros, ¿Verdad? Es en momentos como estos que tenemos que ayudarnos unos a otros.


Dijo Finn Deimne mientras extendía sus hombros.


--Y teniendo en cuenta que eres un amigo de Aizu, no podemos exactamente echarte. Ella nos guardaría rencor mucho peor de lo que puedes imaginar. Si no hacíamos todo lo posible para ayudar, ninguno de nosotros sería capaz de dormir por la noche.


Había una pisca de humor en su voz. Estaba tan nervioso que casi lo paso por alto. Una sonrisa apareció en mis labios antes de darme cuenta. Cada fibra de mi ser me estaba diciendo que me mantuviera alejado de ellos, pero el aire se sentía más ligero de alguna manera.


Aizu-san le lanzo una mirada. Creo que significaba algo así como “no digas nada raro”. Toda la tensión en la tienda de repente se desvaneció. La atmosfera aquí era casi cómica.


Finn-san me sonrió como un chico de su edad lo haría. Todo mi nerviosismo se había asentado.


--Creo que entiendo exactamente lo que sucedió, ¿Pero puedo escucharlo con tus propias palabras? Tambien te diré sobre nuestra situación. Piensa en ello como un intercambio de información.


--Ah, claro.

 


Este chico tenía muy buenas habilidades de comunicación. Me sentía muy cómodo diciéndole todo. Debía venir de la experiencia. Asentí con la cabeza y comencé a hablar.


Desde el 13º Piso a través del 18º Piso, no omití ningún detalle en mi explicación.


--¡Gahaha! ¡Todo el camino hasta el 18º Piso en el primer día! ¡Finn, Riviera, estaban en lo cierto! ¡Este joven es muy interesante!


--Gareth, esto no es una conversación privada. Por favor, mantén tu lengua.


La Elfa, Riviera-san, le lanzo una mirada con un solo ojo como una advertencia al enano riéndose, Gareth-san.


En realidad, les dije que descender hasta el 18º Piso fue idea de Lili... pero el guerrero enano no le prestó atención. En cambio, continuo alabándome, diciendo cosas como: “Tienes unos pies inquietos, ¿¡No es así, muchacho!? ¡Escapando del Jefe de Piso de esa forma!”, no pude evitar sonreírle en respuesta.


--En cuanto a nosotros, estamos tomando un descanso aquí. Por lo general, pasarías directamente a través del 18º Piso y directamente a la superficie al regresar de una expedición... pero esta vez nos encontramos con algunos monstruos con un veneno particularmente poderoso.


Finn-san continuo diciendo que una buena parte de los Aventureros de la <Familia Loki>, con exclusión de los de alto nivel como Aizu-san, estaban infectados. Muchos de ellos no podían moverse por sí mismos.


Puesto que regresaban de una <Expedición>... eso significaba que su provisión de Ítems de curación era muy baja, no tenían ninguna manera de curarlos a todos. Era imposible que pudieran seguir moviéndose como un grupo.


--Enviamos a Bate, el miembro más rápido de nuestra <Familia>, a la superficie para recoger algunos antídotos. Con un poco de suerte regresará mañana, pero en cualquier caso, estamos atrapados aquí hasta que llegue.


Aparentemente se lanzó a reunir los Ítems de curación justo antes de que llegáramos al 18º Piso. Debimos haberlo perdido porque utilizamos los agujeros en lugar de tomar la ruta normal.

--Estamos muy cortos de suministros, especialmente de alimentos. Les daremos todo lo que podemos perder, pero por favor entiende que no es mucho.


--¡N-No, estaremos muy agradecidos por cualquier cosa!


Considerando el hecho de que ya nos habían dado una tienda de campaña para usar a pesar de que muchos de sus miembros sufrían de envenenamiento, ya nos habían tratado muy bien. No teníamos ningún derecho a quejarnos.


--Es sólo por un corto tiempo, así que los trataremos como invitados por el momento. Mientras no traten de crear problemas, pueden utilizar esa tienda durante el tiempo que estemos aquí. Yo mismo les informare a todos.


--... De verdad, estoy muy agradecido por todo... Muchas gracias.


Le agradecí, llenando mis palabras con tanta gratitud como fuera posible.

 


--Nos debes una.


Finn-san dijo con una ligera sonrisa. Le agradecí un poco más mientras Aizu-san y yo salíamos de la tienda de campaña.

× × ×


--¿Estás seguro, Finn?


Riviera le preguntó a Finn después de que Bell salió de la tienda.


Su cabello color verde esmeralda se agitaba alrededor de sus hombros mientras miraba hacia abajo, hacia el pequeño capitán.


--Es cierto que Aizu le ha tomado cariño... Además, hay un miembro de la <Familia Hefesto> en su equipo.


--¿Estás seguro de eso?


--Sí. Uno de los herreros me lo dijo.


Los herreros de Clase Alta pertenecientes a la <Familia Hefesto> se habían sumado a esta <Expedición> junto a la <Familia Loki>. Uno de los herreros le había informado a Finn que reconoció a Welf cuando el joven fue llevado al campamento.


--La Diosa Hefesto no considera a ninguno de sus dependientes más importante que otro, ¿Verdad? No me gustaría conseguir su lado malo sólo porque nos negamos a ayudar a uno de ellos.


“Lógico”, asintió Riviera con una mirada satisfecha en su rostro. Finn giró sus ojos para encontrarse con su mirada.

--La cereza del pastel es que tambien estás interesada en Bell Cranel, ¿No es así, Riviera? Aizu se ha interesado en él, ¿Así que cómo podrías no estarlo?


--... No negare eso.


--¡Gahaha! ¡Mírate, Riviera! ¡Siendo toda maternal!


--No molestes, Gareth.


Riviera respondió pareciendo un poco molesta.


La carcajada del gran enano continuó de todos modos.


--Es bueno para ella demostrar interés e iniciativa... En lo personal, creo que esta es una oportunidad para ella.

¿Pero qué pasa con tu punto de vista como el líder de nuestra <Familia>? Es muy probable que la razón por la que Aizu salía de casa temprano antes de esta <Expedición> era para reunirse con Bell Cranel.

 


Finn, al igual que Riviera, había notado los cambios extraños en su comportamiento antes de la <Expedición>, como preguntar cómo entrenar a los Aventureros. Se podía ver el efecto que las sesiones de entrenamiento temprano en la mañana con Bell tenían en la chica.


--Hmm, tambien creo que sería bueno para cambiar a Aizu... Pero por ahora, mantengámoslo en secreto de Loki.


--¡Oi, Finn! ¡Deberías desafiar a Bell Cranel a un encuentro de lucha libre! Es un estilo de combate sobre el que Loki estaba hablando. Y a este viejo le gustaría mucho saber lo fuerte que es.


--Hmm... No.


Finn explicó que como los líderes del grupo, no había lugar para el descuido. Sin saberlo podrían poner en peligro al chico conejo que seguía a Aizu por el campamento.


--En cualquier caso, no debería haber ningún problema. Bell Cranel no parece ser el tipo de persona que buscaría una pelea. Mantengamos un ojo en el por el momento.


Dijo Finn, moviendo su mirada de nuevo hacia la salida de la tienda.


× × ×

Seguí a Aizu-san de regreso al campamento principal después de reunirme con Finn-san y los otros.


Si tuviera que adivinar, diría que había más de diez tiendas blancas levantadas en el bosque. Estoy seguro de que hay personas que sufrían de envenenamiento dentro de cada una de ellas. Los Aventureros saludables hacían guardia afuera de cada tienda.


La luz que se filtraba a través de las ramas y las hojas de la cubierta de arriba era suave. Las hojas se movían ligeramente en los árboles por encima de nosotros, pero no éramos los únicos afuera en este momento.


--Aizu-san, buenas tardes.


--Buenas tardes…


Los miembros de la <Familia Loki> saludaban a Aizu-san mientras pasaban a su lado. Así es, ella es una de sus líderes...

Olvidando algo importante envío una punzada en mi cuerpo. Pertenezco a una <Familia> diferente, y sin embargo aquí estoy caminando con ella de esta manera. No es de extrañar que he estado recibiendo todas estas miradas extrañas.


Como prueba, “acogedor” es la última palabra que utilizaría para describir su actitud hacia mí. Los hombres y mujeres, o bien me miraban como si fuera una especie de criminal o me miraban con ojos muy serios.


Una Elfa que acababa de pasar, probablemente una maga, no dejo de mirarme hasta que desapareció. ¡Estoy asustado…!

 


Seré derrotado en un instante si me enredo con alguno de ellos. Su nivel es más alto que el mío, seguro. Y estoy seguro de que no están precisamente muy felices de que este caminando alrededor de su campamento de esta forma.


--Piso 18...


--¿Huh?


Aizu-san hablo de repente, de espaldas a mí.


Mire hacia arriba y vi que su rostro de perfil estaba mirándome sobre su hombro.


--Tú... ya has alcanzado el 18º Piso...


--Eh, umm... justo como le dije a Finn-san, ya ves, una cosa llevó a la otra y sólo terminamos aquí... ¡No lo planeamos en absoluto, y c-casi morimos!


Tropecé con mis palabras mientras trataba de responder y rasque mi mejilla vendada.


Aizu-san giro sobre sus talones hacia mí, como si no estuviera satisfecha con una respuesta tan débil.


--¿Matar a ese Minotauro hizo que alcanzaras el Lv. 2?


No parpadeaba en absoluto. Su mirada dorada era bastante intimidante, así que asentí.


Permaneció así durante un momento antes de girar su cuerpo como si estuviera tratando de echarle un vistazo a mi espalda.


Entonces: *Shf, Shf*. Se movió a mi lado. Hice todo lo posible para alejarme, y comencé a sudar frío.


... ¿Está tratando de mirar mi <Estado>?


No sé por qué me dio esa impresión, pero una vez más, *Shf, Shf*. Se movió una vez más. Yo también. *Shf, Shf*, paso, paso, *Shf, Shf*, paso, paso. ¿Qué está pasando?


Otros miembros de su <Familia> nos observaban. El chico de cabello blanco reluciente de sudor y la cabeza hueca Aizu-san—debe parecer que estamos haciendo algún tipo de práctica de juego de pies... De la nada—


--Wow—¡Realmente es Argonaut-kun! Una voz muy enérgica llego a mis oídos.

Claro, no esperaba que alguien me hablara, pero fue la forma en que me llamo la que hizo que mi corazón dejara de latir.


Me gire rápidamente para enfrentar al dueño de la voz y vi a dos chicas con piel de color trigo viniendo hacia mí.


--Tiona, Tione...

 


--Parece que has estado ocupada, Aizu. Escuche que ya has hablado con Finn.


--¡Escuché que te habían traído, pero también estás despierto! ¡Eres un chico afortunado, Argonaut-kun!


Aizu-san llamó a estas dos Tiona y Tione... gemelas, tal vez. Una tenia cabello negro y corto pero lo suficientemente largo como para cubrir sus orejas; el cabello de la otra es del mismo color y se extendía hasta la mitad de su espalda. Sus ropas eran diferentes, pero sus rostros eran casi idénticos. Tambien su altura.


Basado en la cantidad de piel bronceada que estaban mostrando, sería una apuesta segura decir que eran Amazonas. La de cabello largo le hablo primero a Aizu-san, mientras que la de cabello cortó vino hasta mí... Sin embargo—


Ella me llamo <Argonaut> dos veces. Ese era el mismo nombre que mi Habilidad. Mi sangre estaba drenándose a través de mis venas.


¿¡Ella lo sabe!?


Mi mente estaba corriendo. Abría y cerraba la boca, tratando de hablar, pero no salía nada. En mi tercer o cuarto intento, finalmente salieron palabras.


--¿A-Argonaut? ¿A qué te refieres…?


--Ahh, no te preocupes por eso. Es sólo un nombre que se le ocurrió ponerte a esta tonta.


--¡Todos vimos tu batalla contra el Minotauro! Y viéndote me recordó ese cuento de hadas que me gustaba cuando era una niña. ¡Así que, sí, estuviste increíble!


De alguna manera, mi batalla con el Minotauro en el 9º Piso le recordó a la leyenda de Argonaut. Tome una respiración profunda y sentí el alivio inundándome. No era mi Habilidad, sino la personalidad de espíritu libre de esta chica lo que la llevó a apodarme Argonaut. El <Estado>, las Habilidades Básicas, la Magia y las Habilidades eran la línea de vida de un Aventurero. Es mejor mantenerlos protegidos.


Comenzamos a presentarnos.


La chica que me llamo Argonaut era Tiona Hiryute y la chica de cabello largo era Tione Hiryute... Espera un minuto. ¿Las hermanas Amazonas Hiryute? ¿No son famosas Aventureras de primera clase al igual que Aizu- san?


Claro, nunca las había visto cara a cara o sabía su nombre de pila, pero me tomó demasiado tiempo para averiguarlo.


--El hecho de que estés aquí significa que has alcanzado el Lv. 2, ¿Cierto? Sé que puedes acabar con un Minotauro por tu cuenta, pero realmente eres algo, chico.


--¡Ah! ¡Se sonrojo! ¡Qué lindo!


--...

Sus burlas me hicieron sonreír, pero para ser honesto, no podía concentrarme en lo que estaban diciendo. Mis ojos continúan vagando hacia las grandes extensiones de piel sana de color trigo.

 


Tiona-san sólo tenía una tira de tela envuelta alrededor de su pecho. Su falda de estilo pareo llegaba hasta sus rodillas, pero su estómago estaba completamente expuesto. Mientras tanto, el atuendo de Tione-san parecia poco más que ropa interior—sujetador y pantys... Es decir, no había un lugar seguro para poner mis ojos. Era ya sea ver sus grandes pechos sacudiéndose cuando se movía o seguir su larga y delgada cintura hacia abajo...


Esta presión era un nuevo tipo de “abrumador”.


Rodeado de hermosas chicas que probablemente eran unos pocos años mayores que yo... sentía como si pudiera desmayarme en cualquier momento.


<<<<<<¡No te creas tanto!>>>>>>


-- ——


No escuche exactamente eso tanto como lo sentí.


Venía de todos los hombres en el campamento con sus ojos en nosotros—la mirada en sus ojos era fría. El color de mi rostro se dreno en un instante.

--¡¡I-Iré a ver a mis amigos!!


Me pareció escuchar a alguien decir: “Ah, ahí va”, mientras hacia mi escape.


Casi caí varias veces mientras me precipitaba como un loco para poner un poco de distancia entre las chicas y yo.

× × ×


El bosque estaba cada vez más oscuro.


La “luz” que bajaba a través de las muchas hojas por encima de mi cabeza era cada vez más tenue... La luz de los cristales se estaba desvaneciendo.


La <Tarde> en el Calabozo había terminado. La <Noche> estaba a punto de comenzar.


Realmente esta oscureciendo...


Eche un vistazo fuera de la tienda.


No había crepúsculo rojo entre los dos; el “cielo” pasó de azul a negro. Si bien se sentía un poco extraño que la progresión natural de afuera no existía aquí abajo, seguía siendo increíble para mí que pueda caer la noche en el Calabozo.


Deje la entrada de la tienda y volví a entrar.


Lili y Welf todavía estaban durmiendo. A pesar de que no había nada que hacer, sentía como si estuviera cuidando de ellos cuando miraba sus rostros pacíficos.

 


El campamento se volvía más animado mientras pasaba el tiempo. Espacie un poco, pero probablemente estaban haciendo la cena en este momento.


--Mnnn...


El cuerpo de Welf se movió. Al mismo tiempo, la manta sobre Lili comenzó a desplazarse poco a poco. Otra oleada de alivio fluyo a través de mi cuerpo.


--… ¿Dónde estamos?


--¿Bell-sama…?


Ambos parpadearon lentamente mientras miraban a su alrededor. Sabiendo que ambos estaban vivos removió el último pedazo de peso de mis hombros, y finalmente pude respirar tranquilo.


Hable con ellos, mi voz era relajada y calmada.


--Lili, Welf, ¿Ambos están bien? ¿Saben quién soy?


--... Lili no cree que habrá un día en que no reconozca tu rostro, Bell-sama.


--Ah... Eres tan descarada como siempre, Ayudante Lili. No hay nada malo conmigo. Que hay, Bell. Una sonrisa apareció en los labios de Lili mientras Welf respondía como de costumbre.

Sonreí de oreja a oreja y espere a que ambos despertaran por completo.


Ambos estaban un poco mareados después de abrir sus ojos, pero una vez que sus cabezas estuvieron lo suficientemente claras se sentaron por sí solos. Se quedaron en el suelo, las mantas cubrían sus piernas mientras les explicaba todo lo que pasó.


Primero, que llegamos de forma segura al 18º Piso. A continuación, que la <Familia Loki> estaba cuidando de nosotros.


Trate de ser lo más simple y preciso como sea posible. Ambos se sentaron en silencio, mirándome hasta que termine. Entonces... se disculparon.


--Lili realmente lo siente mucho, Bell-sama...


--Te estorbe allí, ¿No es así...? Lo siento, Bell.


--¡N-No es así en absoluto!


Ambos cayeron en silencio cuando esas palabras salieron de mi boca.


Prácticamente sonaba enojado mientras dejaba salir todo de una vez. Si Lili no hubiera estado ahí, habríamos estado dando vueltas sin rumbo por el Calabozo quién sabe por cuánto tiempo. Si Welf no hubiera estado allí, los Hellhounds nos hubieran asado vivos.


Los ojos de Welf y Lili parecían encogerse a medida que escuchaban en silencio mi diatriba.

 


--Es gracias a ustedes dos, gracias a todos nosotros... que estamos aquí en este momento, que hemos sobrevivido.


--… Bien dicho.


--Habríamos muerto si uno de nosotros no hubiera estado aquí. Lili está de acuerdo.


Su confianza parecia estar regresando. Sus rostros cambiaron de muecas a sonrisas reales. Al mismo tiempo, me sentí un poco avergonzado por mi arrebato.

Un momento más tarde, los tres arrugamos nuestros rostros mientras nos reíamos uno con el otro.


--… La cena está lista. ¿Estás bien?


--¡Ah, sí!


Me levante de un salto en respuesta a la voz que vino de afuera de la tienda. Aizu-san asomo su cabeza en el interior. Las mandíbulas de Welf y Lili cayeron cuando apareció la <Princesa de la Espada> delante de sus propios ojos.


--G-Gracias, de verdad. Compartiendo la comida con nosotros y todo...


--No es nada... ¿Pueden venir afuera?


Me congele por un momento. Tenía un mal presentimiento sobre ir ahí afuera, pero habían hecho mucho para ayudarnos, así que... Sería grosero no saludar, ¿Verdad?


Mire hacia atrás a Lili y Welf y use mis ojos para preguntarles si estaba bien. Ambos asintieron. Ambos se levantaron y todos seguimos a Aizu-san fuera de la tienda y hacia el campamento.

--Hey, Bell. ¿Cómo es que conoces a la <Princesa de la Espada>?


--Umm... Es una larga historia.


--Bell-sama. Por favor dile a Lili todo al respecto en algún momento pronto.


Le preste mi hombro a Welf una vez más y Lili estaba sonriendo a mi lado, pero era un poco atemorizante. Esa historia era una situación embarazosa tras otra, así que preferiría no decirle si puedo evitarlo...

Los tres forzamos una risa vacía mientras seguíamos a Aizu-san.


Lili y Welf comenzaron a mirar a su alrededor y a asimilarlo todo. Llegamos al centro del campamento en poco tiempo.


--Hmph, son ellos...


Un gran número de personas estaban sentados en un círculo en el espacio abierto en el centro de su campamento.

 


Unas Lámparas de Piedra Mágica especializadas se establecieron en el medio. Luminosas y parpadeantes, se veían casi como llamas. Si recuerdo bien, este diseño se llamaba <Fogata>.


Este gran círculo no sólo se componía de miembros de la <Familia Loki>. Tambien estaban los herreros de Clase Alta de la <Familia Hefesto>. Aizu-san explico lo que estaba pasando mientras que Welf reconoció a alguien en el círculo y gimió.


--H-Hola......


Todos los ojos estaban sobre nosotros. Nos dirigimos a un lugar vacío y tomamos asiento.


En el momento en que mi trasero toco el suelo, *Plop*, Aizu-san se sentó a mi derecha. Lili tomo asiento a mi izquierda y Welf al otro lado de ella. De forma natural nos sentamos de acuerdo al rango. era un poco

aterrador.


Me he sentado junto a Aizu-san antes, durante nuestras sesiones de entrenamiento por la mañana pero todavía

sentía como que había mucha distancia entre la persona que admiraba y yo. No sé si alguna vez desaparecerá.


Eche un vistazo en su dirección. Sin embargo, se dio cuenta de inmediato e hicimos contacto visual. Su cabello dorado era sedoso y brillante, como si acabara de tomar un baño. Ahora que lo pienso, el aire a su alrededor olía a una fuente termal pura.


--¿Sucede algo?


-- ¡N-No! ¡Todo está bien!


Podía sentir mi rostro calentándose, así que rompí el contacto visual antes de que mi rostro rojo comenzara a arder.


--Todos, por favor escuchen. Como les dije a muchos de ustedes, hemos hospedado a algunos invitados por esta noche. Todos ellos valerosamente arriesgaron sus vidas para salvarse entre sí, y lograron llegar con seguridad al 18° Piso. No les pediré que sean amigables con ellos. Sin embargo, me gustaría que los respeten como compañeros de aventuras mientras están con nosotros Ahora bien, tengamos un nuevo comienzo.


--Wow, es realmente bueno en esto...


Finn-san camino hacia el centro del círculo y se dirigió a todos. Apelo al orgullo de todos como Aventureros para ayudar a evitar discusiones y peleas. Parecia que Lili estaba muy impresionada por su discurso.


Finalmente, la comida llego. Dos o tres frutas por persona.


Eran frutos rojos, con forma de calabaza. La carne interior de color ámbar parecia dulce nunca había visto

nada como esto en la superficie. Debían crecer aquí en el 18° Piso. Con mucho cuidado tome un bocado de la fruta que parecia algodón empapado con miel. No es de extrañar que era llamada <Nube de Miel>.


Mi boca se llenó al instante de un espeso y dulce jugo—y casi lo escupo.


Era dulce—demasiado dulce. No soy muy bueno con las cosas dulces para empezar, pero esto estaba haciéndome llorar. ¡Siento que voy a morir! Haciendo mi mejor esfuerzo para tragar, eche un vistazo alrededor. Los miembros femeninos de la <Familia Loki> parecían estar disfrutándolo. Sólo un bocado y sus rostros se derretían con sus manos en sus mejillas. Podía decir que escalofríos corrían por sus espaldas.

 


--Bell-sama, Bell-sama. Lili estará feliz de terminarse eso por ti, si no te gusta.


--S-Seguro. Toma…


--Oh, está bien—Ahhhh.


--Muy bien, Bell. Déjamelo a mí, la terminare por ti... Menos mal, tenías razón, es demasiado dulce.


Lili se movió delante de mí y se puso como un pájaro con la boca abierta, como si quisiera que le diera de comer. Pero antes de que pudiera poner el resto de la fruta en su boca, Welf me la arrebato de la mano y la devoro toda de un solo bocado.


Lili echaba humo de ira con su rostro rojo remolacha y con una pequeña vena saliendo de su frente mientras pateaba a Welf una y otra vez en la espinilla. Sin embargo, el no parecia darse cuenta, ya que estaba golpeando su pecho, como si la fruta se hubiese quedado atascada en su garganta.


Aizu-san observaba el desarrollo de los acontecimientos, sin habla.


--Pero sí, he escuchado historias sobre este lugar... No es el habitual piso del Calabozo, ¿Verdad? La fruta debió de haber pasado a través de su garganta, ya que Welf estaba observando el paisaje.

Todos los cristales blancos en el techo se habían oscurecido, es decir, sólo los azules más grandes estaban produciendo algo de luz. El bosque entero estaba cubierto de una sombra de color azul oscuro. Un <Cielo Nocturno> no muy diferente del de afuera del Calabozo estaba al otro lado de las hojas por encima de nosotros.


Todo en el círculo alrededor de nosotros estaba iluminado por la luz naranja y bronce emitida por las Lámparas de Piedra Mágica al estilo fogata. Todos estaban comiendo, bebiendo y charlando entre sí. Parecían estar pasando un buen rato, sus sombras bailaban en los árboles detrás de ellos mientras varios lanzaban sus cabezas hacia atrás riendo al mismo tiempo. Toda esta escena se veía como una imagen de los cuentos que solía leer— un grupo de Aventureros teniendo una comida juntos en lo profundo de un bosque bajo la luna llena.


Finn-san, Riviera-san, y Gareth-san estaban siendo atendidos por otros miembros—más de esas bombas de azúcar con forma de calabaza de color rojo, por lo que podía ver. No sé si era porque casi habían terminado con su expedición, pero los miembros de la <Familia Loki> no parecían ansiosos en absoluto.


Pude ver que tenían algunas personas rodeando el campamento como vigías, pero todos parecían como si estuvieran de vacaciones.


--Una fruta exótica, un cielo... Se supone que tambien hay una ciudad aquí, ¿Verdad?


--¿Eh...? ¿¡U-Una ciudad!?


Esa es una palabra que no esperaba oír.


Un <Cielo> estando tan profundo en el subterráneo era bastante difícil de tragar, pero una ciudad real en el Calabozo...


Me gire hacia Aizu-san sin pensar. Ella levanto la mirada de su plato de cubos nutricionales y rápidamente asintió con la cabeza.

 


--... ¿Mañana, vamos juntos?


--¡Sí, por favor!


No creo que alguna vez haya asentido más rápido en mi vida.


¡Esto es muy emocionante! Trate de imaginar esa ciudad Calabozo en mi cabeza. ¿Cómo se verían los edificios?

¿Qué harían las personas allí...? Tantas preguntas corrían por mi cabeza.


¡Este debe ser uno de los encantos de ser un Aventurero!


Me dije a mí mismo mientras mi entusiasmo llegaba a otro nivel.


Mi rostro debía estar radiante en este momento. Aizu-san me miraba desde el lado... creo que está sonriendo.


--¡Hey, Argonaut-kun!


Sé exactamente quién es incluso antes de mirar hacia arriba para ver a Tiona-san caminando hacia aquí.

Su hermana mayor, Tione-san, estaba a sólo unos pasos detrás. Las gemelas Amazonas llegaron hasta mí antes.

*Swoop* Se sentaron en cada uno de mis lados.


--¿Qué?


--Tienes que contarnos tu historia. Piensa en ello como pagarnos por la comida y el alojamiento. No te importa,

¿Verdad?


--¡Por favor, por favor!


Lili quedo boquiabierta ante Tione-san mientras se abría paso entre nosotros. Aizu-san simplemente inclinó la cabeza hacia un lado mientras Tiona-san se acomodaba. Todo el aliento salió de mi cuerpo cuando sus pieles se tallaron contra mí, mi cuerpo estaba intercalado entre ellas. Mi rostro debe estar del color de la carne cruda por ahora.


Lili parecia enojada, sus cejas se erizaron. El rostro de Tiona-san apareció a mi derecha. Se veía muy feliz y emocionada por alguna razón. Entonces me hizo una pregunta.


--¿Qué hiciste para que todas tus Habilidades Básicas llegaran a S? Mi rostro trato de ocultarse detrás de mi cráneo.

Mis músculos se contrajeron de su camino a una sonrisa cuando mire a mi izquierda. Tione-san se reía, sus ojos se estrecharon. El mensaje que recibí de esa mirada fue: “no escaparas hasta que hables”.


Una nueva ronda de preguntas estallo en mi mente: ¿Hace cuánto tiempo fue expuesto mi <Estado>? ¿Cómo saben cuáles eran mis Habilidades Básicas? Más y más aparecían cada segundo. Mi corazón temblaba dentro de mi pecho y no se calmaba.


Y si le respondía honestamente... ¿Estaría satisfecha si digo sin rodeos “esfuerzo”? Todo lo que hice fue tratar de perseguir mi objetivo, la persona que admiro.


En cuanto a dicha persona, estaba sentada con los brazos envueltos alrededor de sus rodillas y no hacía mucho.

 


Sin embargo, podía decir que sus oídos estaban en alerta máxima... la persona que admiro puede ser cruel a veces.


Finn-san y Riviera-san estaban disfrutando de la vista al bosque un poco lejos, pero no hacían nada para intervenir. Gareth-san estaba mirándome directamente, acariciándose la barba y prestando atención a cada palabra.


Welf era mi última esperanza.


--¿Qué pasa, Welf-chan? ¿Nos extrañabas tanto que nos seguiste aquí abajo como un cachorro perdido? Que dulce de tu parte.


Estaba rodeado de herreros de la <Familia Hefesto>.


--¡Hey, suficiente! ¡Piérdanse!


Sonaba muy enojado. Lili seguía echando humo, mirando a las gemelas Amazonas e incluso a mí. Estaba completamente aislado.

Ríos de sudor frío fluían de mi piel. Daría lo que fuera para desmayarme en este momento.


-- —¿¡GUnuAHH!?


Vino de la nada.


--¿…?


Conozco esa voz mejor que nadie, pero este era el último lugar en el que debería escucharla.


Lili y yo nos miramos el uno al otro inmediatamente. Ella también la conoce. Ambos asentimos con firmeza.


--¡Discúlpenme, por favor, déjenme pasar!


No espere a que ninguna de ellas respondiera y me levante de un salto. Salí con Lili justo detrás de mí y Welf no demasiado lejos detrás de ella.

Corrí directamente a la dirección del sonido. El bosque se abrió rápidamente. Pude ver un enorme acantilado frente a mí y la entrada a una cueva circular en su base. Ese era el túnel que conectaba el 17º y 18º Piso, con certeza.


Los vigías de la <Familia Loki> ya se estaban reuniendo en la escena. Me abrí camino más allá de sus hombros y vi—


--¿¡Owwwww...!? ¡¡Nunca me dijeron que los monstruos eran tan grandes!!


--¡Ahahahaha! ¡Pensé que era hombre muerto! Kami-sama estaba a cuatro patas, sin aliento.

 


Sentí que mis párpados se abrían completamente. También había un Dios masculino sentado en el suelo al lado de Kami-sama, así como varios Aventureros que intentaban recuperar el aliento—una chica con gafas se veía absolutamente agotada.


Debieron haber escapado a duras penas del Jefe de Piso, al igual que nosotros. Reconozco el miedo en sus ojos.


--... Ah.


El grupo comenzó a fijarse en mí y Kami-sama levanto la cabeza. Miro a su alrededor hasta que, *¡Zing!* Sus ojos se posaron en mí.


Sus suaves ojos azules se volvieron más y más redondos por el momento. Sin previo aviso, se lanzó hacia delante, tropezando mientras trataba de correr hacia mí.


-- —¡¡Bell-kun!!


--¿¡Ouff!?


Los vigías se hicieron a un lado mientras se precipitaba hacia adelante. Kami-sama se tropezó y se estrelló de cabeza en mi estómago.


Por desgracia, estaba desprevenido y no preparado para el impacto. Caí y mi espalda golpeo la dura tierra.


--¡Bell-kun, Bell-kun! ¡¿Eres real!?


--¿¡K-Kami-shama...!?


Ella estaba a horcajadas sobre mi estómago, acariciando mis brazos y piernas vigorosamente hasta que llego a mi rostro.


Agarrando mis mejillas, tiro de mi rostro en muchas formas diferentes. Alcance sus brazos y me las arregle para conseguir que me soltara.


Estaba a punto de preguntar por qué estaba aquí mientras me apoyaba en los codos, pero ella envolvió sus brazos alrededor de mi cuello tan fuerte que no pude pronunciar las palabras, y presiono su cuerpo contra el mío.


--... ¿¡…!?


Mis ojos se abrieron como platos, mi piel se volvió color rojo brillante.


Sentía como si estuviera siendo exprimido por muchas almohadas suaves. Casi podía escuchar el aire siendo empujado hacia fuera de entre nuestros cuerpos.


Kami-sama me abrazo completamente, anidando su cabeza debajo de mi barbilla. Su aliento caliente estaba en mi cuello, todo su peso sobre mis hombros, y no tenía ni idea de qué hacer.


Trate de decir algo, ¿Pero qué? Abrí la boca y la cerré de nuevo más de un par de veces, cuando de repente escuche:


--… Gracias al cielo.

 


Pude sentir su suave voz en mi piel.


Mi nerviosismo se calmó, la tensión se dreno de mis hombros.


El cuerpo de Kami-sama temblaba como un pequeño niño. Sus delgados brazos me jalaban hacia arriba y más cerca de ella. Escuche algo húmedo procedente de alrededor de mi cuello.


No había necesidad de preguntar por qué estaba aquí.


Estaba preocupada y se puso en peligro para venir a buscarme.


Le di un vistazo a una de sus coletas que estaba rozando mi mejilla.


Nuestros cuerpos y mentes se sentían muy cerca, e incluso nuestra respiración se había alineado. El calor de su cuerpo me hizo sentir como si algo insustituible se reponía.


¿Debería abrazarla? Me senté allí pensando en ello por un momento y comencé a levantar las manos... Fue entonces cuando me di cuenta de que teníamos una audiencia.


Habían estado aquí todo el tiempo, observando en silencio.


Mi cuerpo se puso rígido como una tabla nuevamente mientras la vergüenza inundaba mi cuerpo.


Mis manos estaban levantadas, pero aún no estaban alrededor de Kami-sama. Sin lugar a donde ir, sólo flotaban allí.


--Por favor contrólate, Hestia-sama.


--¡Hey! ¡No arruines nuestra hermosa reunión! ¡Gah! ¡Déjame ir!


Lili sujeto el cuello de la túnica de Kami-sama. Hizo todo lo posible para resistir, pero la Hobbit tenía un

<Estado>. Lili era más fuerte. Una chica pequeña estaba jalando a otra chica pequeña mientras los brazos y piernas de esta última se sacudían tratando de escapar.


Libre de los brazos de Kami-sama, las observe a ambas con una gota de sudor rodando por mi mejilla.


--Cranel-san, ¿Estás herido?


--¿Eh...? ¿¡R-Ryuu-san!?


Una Aventurera que llevaba una capa con capucha se acercó y se arrodillo cerca de donde estaba sentado en el suelo.


No sólo pude reconocer esa voz, sino que tambien pude distinguir dos ojos de color azul celeste parcialmente ocultos bajo la capucha.


No había ningún error. Era la hermosa camarera Elfa que trabajaba en la <Señora de la Abundancia>.


--¿También tú, Ryuu-san? ¿Por qué…?

 


--Un cierto Dios fue bastante insistente en que aceptara una misión. Él quería que me uniera al grupo de búsqueda para encontrarte.


Ella cambio su mirada azul claro.


Seguí su línea de visión hacia el Dios que estaba al lado de Kami-sama hace un momento.


Él estaba allí sentado, su cabello naranja se sacudía mientras miraba a su alrededor. Golpeando el suelo un par de veces con sus manos, el Dios se puso de pie.


--Okay, tengo una buena idea de lo que está pasando.


Miro a Aizu-san y a los otros miembros de la <Familia Loki> alternadamente, dándole a cada uno una sonrisa cordial.


Entonces noto que lo miraba.


Se acercó, su rostro todavía tenía esa encantadora sonrisa.


--Así que tú eres Bell Cranel, ¿Huh?


--S-Sí.


Podía sentir sus estrechos ojos de color naranja arrastrándose sobre mí.


Mi cuerpo no se movía, mi boca no se abría. Sus ojos se encontraron con los míos y se estrecharon.


--Ahhh... He estado buscándote.


Sus ojos parecieron sonreír después de que dijo eso.


--Mi nombre es Hermes. Encantado de conocerte.


--¿Hermes… -sama?


--Ese soy yo, Bell.


Extendió su mano sin romper el contacto visual mientras hacia mi mejor esfuerzo para responder.


Era una gran primera impresión, esa encantadora sonrisa y el apretón de manos. Parece ser un Dios amigable.


--H-Hermes-sama, si no es mucho preguntar, um...


--¿La razón por la que llegue tan lejos para ayudar a alguien a quien nunca he conocido?


--S-Sí.


--Ya ves, Hestia es una vieja amiga mía, así que por supuesto que la ayudaría. Ella quería encontrarte, así que naturalmente también yo.

 


Le lanzo una mirada al lugar donde Kami-sama y Lili estaban teniendo una conversación bastante animada y se reían entre sí.


Una vez que me miro de nuevo, incline mi cabeza y dije: “M-Muchas gracias, señor”.


Era probable que gracias a él Kami-sama fue capaz de descender tan profundamente en el Calabozo. Tengo la sensación de que tiró de algunos hilos para que eso ocurriera.


--No es conmigo con quien debes estar agradeciendo, sino con ellos. Es gracias a la Aventurera encapuchada y a los niños de allí que pudimos llegar hasta aquí.


Hizo un gesto hacia un pequeño grupo de Aventureros todavía parados en la entrada del túnel.


Se trataba de una mujer joven con gafas de plata y cabello azul turquesa. Los otros tres vestían armaduras a juego—probablemente miembros de una misma Familia...


--... Hey, Bell.


Los note incluso antes de que Welf los señalara. Esas personas eran—

Ya había visto esos ojos de color púrpura azulado. Se llenaron de lágrimas en el 13° Piso.


Ellos eran la razón principal por la que en este momento estábamos en el 18° Piso... Los Aventureros que llevaron un enjambre de monstruos directamente hacia nosotros.


Había un emblema brillando en toda su armadura: una espada que salía de la tierra.


× × ×

-- —Nuestras más profundas y sinceras disculpas.


De regreso en la tienda de campaña proporcionada por la <Familia Loki>. Regresamos aquí después de reunirnos con el grupo encabezado por Kami-sama.

Ryuu-san, Hermes-sama, y su dependiente, la chica llamada Asfi, no vinieron con nosotros.


La chica frente a mí tenía sus rodillas, las palmas de sus manos, y su frente apoyada en el suelo a modo de disculpa.


--Whoa...


--Whoa...


Kami-sama y yo dimos un paso atrás ante el abrumador poder casi divino de su postura.


¡Así que esta es la técnica definitiva de la <Familia Takemikazuchi>: Dogeza...!

 


--... Todas las excusas en el mundo no serán suficientes para que Lili los perdone. Estuvimos a punto de morir.


--Sí, eso no es algo que desaparecerá con unas pocas palabras.


Lili y Welf, sin embargo, no se inmutaron por la reverencia de cuerpo completo. Estaban parados y hablaban con un tono serio en sus voces. Era un poco intimidante, a decir verdad.


Ouka-san y Chigusa-san estaban detrás de su puritana aliada Mikoto-san, inseguros de qué hacer. La chica en el suelo levanto la cabeza para encontrarse con los ojos de Lili. Mantuvo el contacto visual mientras levantaba su cuerpo en una posición de rodillas.


--Um, ya ves, realmente... Lo sentimos mucho...


--Su ira está justificada. Son libres de reprendernos al contenido de su corazón.


La tímida Chigusa-san tartamudeo al hablar, con sus ojos ocultos por su flequillo. Mikoto-san, por otro lado, habló claramente y con gran remordimiento.


Pasarles monstruos a otros Aventureros en el Calabozo era normal. Tanto es así, de hecho, que muchos Aventureros consideran que es una táctica necesaria para la supervivencia. Nadie espera que les suceda a ellos... pero siempre y cuando no haya malicia en ello, se espera que todos los Aventureros acepten que podrían estar en el extremo receptor de un <Pase del Desfile> en algún momento. Al menos eso es lo que he escuchado.


Sin embargo, en nuestro caso, haber estado tan cerca de la línea entre la vida y la muerte debido a su truco había dejado un sabor amargo en la boca de mis amigos. Incluso Kami-sama se cruzó de brazos y dejo escapar un largo “Hmmmm” mientras el drama se desarrollaba frente a ella.


--Fui yo quien dio la orden. Incluso ahora, creo que fue la decisión correcta.


Ouka-san dijo eso mientras su imponente figura se ponía en frente de Mikoto-san.


Lo mire con asombro por un momento. No se sacudió o estremeció en absoluto, una montaña en medio de la tienda.


Probablemente... Ouka-san lo considero cuidadosamente y sopeso todas las opciones. Él eligió la vida de sus amigos sobre las vidas de unos desconocidos.


Estaba preparado para hacer frente a este tipo de resultado en el momento en que dio la orden, todo por el bien de sus aliados.


No sé si es bueno o malo... pero tomó la decisión por el bien de su equipo.


--... Tienes agallas diciendo eso en nuestras caras, grandulón.


Welf dio paso delante de Ouka-san y lo enfrento. No sería exagerado decir que la expresión de sus ojos podría matar a un hombre más débil.


Se siente como una bomba de tiempo aquí. Todos se miraban el uno al otro, evaluándose para una pelea. Pero estaba un poco atrapado en una tierra de nadie, mirando de ida y vuelta a todo el mundo.


Algo malo va a pasar...

 


Tengo que encontrar una manera de calmar la situación y rápido—


--Hola de nuevo, todo el mundo. Estamos de vuelta. La <Familia Loki> fue muy comprensiva con nuestra situación.


Así que ahí es donde Hermes-sama y Asfi-san habían ido. Estaban obteniendo permiso para permanecer en el campamento de Finn-san y los otros líderes.


--Vaya, vaya... ¿Qué está pasando aquí, Hestia?


--Oh, tú sabes. Esto y aquello.


El resumen de Kami-sama fue un poco demasiado breve, pero Hermes-sama pareció estar satisfecho con él y mostro una sonrisa más grande de lo que creí posible.


--¡No hay necesidad de pensar tanto sobre esto! Mírenlo de esta manera: Mikoto-chan aquí les debe un gran favor. Al mismo tiempo, deseas una oportunidad para expiarse—¿Estoy en lo correcto?


--Por supuesto que si…


--Piensa en ello, Lili-chan. En caso de que llegue el momento, puedes hacer que hagan lo imposible para ayudarles a salir de una situación difícil. ¿No te parece bien?


--... Si llega el momento.


Hermes-sama se alejó del duelo de miradas de Lili y Mikoto-san y cambio su atención a Welf y Ouka-san.


--Welf-kun. Sin duda, este grupo delante de ti los metió en un infernal enredo, pero vinieron aquí porque querían ayudarlos. Mi presencia no tuvo nada que ver con eso.


... Un silencio pesado cayó.


--... Actuare agradable. Pero no creas que has sido perdonado.


--Si… eso está bien.


Ouka-san tampoco parecia especialmente feliz. Welf se alejó y regreso a mi lado.


De repente, los nubarrones de tormenta se habían desvanecido. Puede que no sea nada especial para un Dios como Hermes-sama... pero al verlo aclarar las cosas sin esfuerzo de esa manera, no pude evitar sentirme impresionado.


--Ahora bien, ¿Cuáles son los planes de aquí en adelante?


Hermes-sama sonrío de nuevo y abrió sus brazos como si no hubiera pasado nada en primer lugar. El resto de nosotros acabábamos de tener toda la rabia aspirada de nuestros cuerpos de un solo golpe; no íbamos a decir que no.


Hermes-sama hizo un gesto hacia Asfi-san. La chica se veía un poco perpleja, pero dio un paso hacia adelante de todos modos.

 


--En primer lugar, en relación con nuestro regreso a la superficie... saldremos de este Piso una vez que la

<Familia Loki> mate al Goliat. Es mejor para nosotros evitar el peligro. Todos asentimos con la cabeza.

--La <Familia Loki> se retirara dos días a partir de ahora como muy pronto.


--Lo que significa que tenemos un día entero para matar... ya que estamos aquí, ¿Por qué no hacemos un poco de turismo en el 18° Piso?


Aparentemente a todos les gusto la sugerencia de Hermes-sama.


Esto podría ser una Zona Segura en el Calabozo donde no nacen monstruos, pero seguía siendo el Calabozo.


Decidimos permanecer juntos como un grupo. Teniendo en cuenta que Aizu-san había prometido llevarme a la ciudad mañana, concordamos en que allí es a donde iríamos.


Nuestra sesión de planificación termino con bastante rapidez. Ahora todo lo que quedaba era tener un poco de descanso.


--Oh, es cierto. Welf-kun.


--¿Qué pasa, Hestia-sama?


Las damas habían reclamado el derecho a dormir dentro de la tienda, así que los hombres nos dirigíamos afuera para vigilar y encontrar un lugar cómodo para acostarnos cuando Welf fue jalado a un lado.


Kami-sama también llamo a Chigusa-san y recibió de ella un objeto largo parecido a un arma envuelto en una tela blanca.


--Esto es algo que Hefesto me entrego. También quería que te dijera algo. Veamos... “Deja de poner en peligro a tus aliados debido a tu orgullo”... o algo por el estilo.


--...


Welf se quedó en silencio mientras tomaba el arma de Kami-sama y tranquilamente salió de la tienda.


--¿Welf?


--… No es nada. No te preocupes por ello.


Me respondió, pero nunca quito los ojos de la cosa cubierta de tela en sus manos.

 

 

× × ×

La <Noche> en el 18 ° Piso había terminado. Ahora era de <Mañana>.


La <Familia Loki> fue lo suficientemente amable como para darnos algo de comida para el desayuno. Aizu-san nos guio hacia la ciudad, justo como prometió que lo haría. Tiona-san y Tione-san tambien deben haber tenido algo de tiempo libre, porque iban a venir con nosotros.


... Ryuu-san no está aquí.


Me pregunto porque. Hablamos brevemente ayer, pero nunca llegó a la tienda de campaña. Hermes-sama dijo que tenía algo que necesitaba atender y no había de que preocuparse, pero se sentía extraño. Seguía a Aizu-san fuera del campamento con Ryuu-san en mi mente.


La ciudad tenía una vista al lago... o mejor dicho, fue construida en la isla principal en el medio del lago. Salimos del bosque que cubría la parte sur del 18° Piso hacia el lago en el oeste.

--Um, Kami-sama...


--¿Hm? ¿Qué pasa, Bell-kun?


--Hay algo en ti que parece diferente desde que llegaste aquí antes...


Aizu-san y los otros iban por delante. Kami-sama estaba justo a mi lado, así que le hice una pregunta.


Me había estado molestando por un tiempo, pero ahora era la primera oportunidad en que pude preguntarle. “Ahh,” respondió y me sonrío.


--Todos los Dioses y Diosas tenemos un aura especial. Estoy ocultando la mía en este momento—de modo que nada sepa que estoy aquí.


Aura... la forma para que las personas del Mundo Inferior sepan que la persona que se encontraba delante de ellos era un Dios. Era casi como un resplandor. En algún momento escuche que cuando un Dios utilizaba su poder divino, Arcanum, su aura se desencadenaba y otros Dioses lo sabrían. Básicamente, todos sabrían que habían violado sus propias reglas, y serian exiliados de nuevo al Cielo—


--En términos generales, los Dioses y Diosas no están permitidos en el Calabozo.


--¿Puedo preguntar porque?


--Debido a que sería malo si se enteran.


¿Quienes? Incline mi cabeza confundido. Pero tuve la sensación de que no debería presionarla por una respuesta, así que lo deje así.


--Sé que nos dirigimos a esa isla parecida a una protuberancia masiva... ¿Pero cómo cruzaremos el lago?


--Hay un árbol muy grande tumbado sobre su costado que hace de puente entre los dos. Allí, ¿Ves?

 


Tiona-san respondió a la pregunta de Welf sin dudar. Mire hacia donde estaba apuntando... y efectivamente, se podía ver un árbol bastante grande muy lejos encima del agua, conectando la isla con el resto del piso del Calabozo.


La inmensa isla rocosa parecia crecer conforme nos acercábamos. El árbol puente había sido despojado de todas las hojas y ramas y básicamente era un tronco gigante. Seguí a las chicas sobre él, mirando todas las huellas en su superficie. No era plano en absoluto y no había ningún tipo de barandilla; Realmente tenía que concentrarme para permanecer en posición vertical. No se trataba sólo de mí—atrape a Kami-sama justo cuando estaba a punto de caerse del árbol.


La <Mañana> no era tan brillante como la <Tarde> en el Calabozo, pero la luz que provenía de los cristales brillando débilmente en el techo era cálida. Había suficiente luz para que pudiera ver mi reflejo en la superficie del agua debajo de mí.


--Si hay una ciudad aquí abajo, ¿No sería mejor para ustedes quedarse allí en lugar de los bosques...?


--Nos robarían completamente, así que no.


Tione-san inmediatamente respondió mi pregunta. Eso planteo una nueva pregunta sobre qué quería decir con eso, pero mantuve mi boca cerrada cuando llegamos a la isla.


El camino que conducía a la ciudad era muy pronunciado. La isla parecia una montaña de lejos, pero desde aquí parecia más a un acantilado. Pequeñas plantas y cristales sobresalían de las grietas en la pared de piedra.


Subimos lo suficientemente alto como para tener una vista increíble de todo el piso.


--Sí. Esto es lo que llamo hermoso.


--Huff, Huff... ha, wow. Esto es increíble.


Hermes-sama parecia perfectamente bien, mientras que Kami-sama estaba sin aliento, pero ambos tuvieron la misma reacción a la escenografía. No me malinterpreten, el resto de nosotros estábamos absolutamente asombrados. Podíamos ver todo desde aquí.


No había paredes o habitaciones en el 18° Piso, era sólo un grueso cilindro con una tapa en forma de cúpula. Los cristales cubrían cada pulgada del techo y se extendían todo el camino hasta el otro lado del piso.


El túnel hacia el 17° Piso estaba en el extremo sur del bosque. El campamento de la <Familia Loki> se encontraba en esa zona. El bosque mismo se extendía lejos hacia el este y tenía muchos ríos y manantiales a lo largo de la vegetación. Los árboles disminuían considerablemente en el norte. No sé si era porque el resto de la tierra era una llanura abierta, pero las sombras oscuras vagabundeando realmente se destacaban. No había nada más que pudieran ser, excepto monstruos.


--Los monstruos vienen a este piso, al igual que nosotros...


--Sería apropiado decir que este es su refugio, no el nuestro.


Aizu-san y Asfi-san explicaron que los monstruos venían aquí buscando toda la abundante fruta y agua dulce.


El descomunal árbol que vi antes se encontraba en el centro de todo. Era el único lugar más alto que la isla en el lago occidental en donde estábamos parados.

 


Esa era la verdadera identidad del 18º Piso, un espacio natural bajo tierra.


--Lili nunca ha estado lejos de Orario pero... esto es muy bonito.


--No, puedes viajar a lo largo y ancho y nunca encontrarías una vista que rivalice con ésta.


--... Me recuerda a las montañas en nuestra amada patria en el Este.


--Sí…


Primero Lili y Mikoto-san, a continuación, Ouka-san y Chigusa-san. Era imposible no conmoverse por la belleza natural que nos rodeaba. Estaba haciendo mi mejor esfuerzo para grabar esta escena en mi memoria.


Dejamos el acantilado con vista al 18º Piso y seguimos lo que quedaba de la ruta de acceso a la cima de la isla.


--¡¡Whaa...!!


Una puerta en forma de arco decorada con banderas al final de dos filas de pilares de madera saludo nuestros ojos.


<¡HOLA AMIGOS, BIENVENIDOS A RIVIRA!> estaba escrito en el lenguaje común (Koiné) en la parte superior de la puerta.


--Mejor no dejes que te engañe. Sólo están calentándote, haciéndote sentir bien antes de ir por tu bolsillo.


Esa era la segunda vez que Tione-san me advertía que debía ser cuidadoso aquí. En cualquier caso, pasamos por la puerta.


La ciudad estaba en lo más alto de la isla, mezclada con bellos cristales de color blanco y azul y el paisaje natural.


Los <Edificios> no eran más que chozas hechas de trozos de madera y grandes tiendas de campaña con señales en ellos. Algunos de ellos estaban integrados en las grandes grietas en las paredes de piedra y entradas de los túneles. La posada de la ciudad tambien era igual. Puesto que la ciudad estaba construida a mitad del acantilado junto a un área relativamente plana, muchas escaleras eran necesarias para ayudar a las personas a ir de tienda en tienda. Sin importar a donde fueras en la ciudad, el lago prístino de abajo y el impresionante trasfondo del 18° Piso siempre estaban a la vista.


La ciudad y zona de descanso rodeada de rocas y cristales... Rivira.


--Esta ciudad es administrada por los Aventureros, por supuesto. No hay reglas o reglamentos molestos aquí, así que todos son capaces de hacer negocios a su antojo.


Kami-sama, Lili, Welf, y yo miramos alrededor de la ciudad y escuchamos la explicación de Asfi-san.


Ella dijo que esta ciudad en medio del Calabozo una vez fue controlada por el Gremio como una base de primera línea de todo tipo. Los Aventureros se hicieron cargo del lugar después de que el Gremio renunció a tratar de mantenerla. La razón de que este lugar fue elegido entre todos los demás lugares en el 18° Piso fue porque el lago y los acantilados rocosos proporcionaban protección.

 


Con la excepción de la puerta sur, por donde llegamos, la puerta del norte, y la puerta oriental con vista al lago, la ciudad estaba rodeada por una gruesa pared. No era mucho comparada con la pared exterior que rodeaba Orario, pero los cristales y la roca se veían muy resistentes.


Muchos Aventureros utilizaban esta ciudad como un campamento base para viajes repetidos a los pisos debajo del 18° Piso. Descansar, ir a explorar el Calabozo, regresar, y descansar de nuevo... No era raro que las personas continuaran ese ciclo hasta que no pudieran continuar más físicamente.


--Entonces, ¿Los monstruos no atacan esta ciudad?


--Por supuesto que sí. Apenas el mes pasado fue invadida y destruida completamente.


--¡Eso estuvo cerca! ¡Pasamos a tener asientos de primera fila!


Las gemelas Amazonas respondieron muy casualmente sobre algo que debería ser realmente aterrador. Mi boca se contrajo sólo de pensar en ello.


--Pero todos los Aventureros aquí son muy buenos a la hora de huir. Esperan un poco después de un ataque, regresan, y la reconstruyen.


--Construida, ser destrozada, construida de nuevo... Sucede una y otra vez.


De acuerdo con ellas—a pesar de ser una Zona Segura en el Calabozo—la ciudad de Rivira estaba bajo la amenaza constante de ataques de monstruos. A pesar de que todos los residentes eran Aventureros de Clase Alta, la ciudad era reducida a escombros tan pronto como un Monstruo Irregular aparecía. Pero tan pronto como los monstruos desaparecían por sí solos, los Aventureros regresaban a establecerse de nuevo.


La actual Rivira era la 334º reencarnación.


El mismo nombre de la ciudad provenía de una gran Aventurera llamada Rivira Santilini, que ayudó a establecer la primera ciudad.


--Disculpa, Asfi-sama. Hay un montón de cristales por toda la ciudad...


--En efecto. Cualquiera de los cristales que se encuentran en el 18° Piso puede convertirse en dinero en el Intercambio en la superficie.


-- —¡Bell-sama, recojamos tantos como podamos antes de irnos!


Los ojos de Lili brillaban mientras me sonreía al dirigirnos hacia la plaza principal de la ciudad.


--Sólo bloquearemos el camino si tratamos de permanecer juntos de esta forma. ¡Separémonos en grupos más pequeños y echemos un vistazo alrededor!


Hermes-sama hizo un gesto alrededor de la plaza mientras hablaba, y todos estuvimos de acuerdo con él. Nadie tenía permitido viajar solo, así que comenzamos a hacer nuestros propios grupos.

--Muy bien, Bell-kun. ¡Demos un paseo juntos por la ciudad! ¡¡Tú ahí, mantente alejada!!


--¿Eh? ¡¡Kami-sama, que estas...!?

 


--...


Kami-sama le gruño a Aizu-san, tomo mi mano, y me jalo más adentro en la ciudad.


× × ×

Debido a la naturaleza de la ciudad de Rivira, casi la totalidad de las estructuras de la ciudad eran tiendas.

Por supuesto, había algunas posadas estrechas y bares aquí y allá, pero las tiendas de armas e Ítems dominaban las calles. Todos y cada establecimiento pertenecían y eran operados por Aventureros.

Sólo los Aventureros y unos pocos Ayudantes llenaban las calles. Siendo Aventureros de Primera Clase, sus armaduras y armas también eran de primera clase—tambien equipadas para ser utilizadas en cualquier momento. Espadas a dos manos, alabardas, y armaduras de cuerpo completo en todas partes. Era una versión mucho más extrema de la “Calle de los Aventureros” en la superficie.


Sólo los monstruos tendrían alguna oportunidad, tratando de atacar una ciudad con residentes que estaban tan fuertemente armados como estas personas.


--¡¡Tú!! ¿¡Por qué estás aquí!?


--¡¡K-Kami-sama, por favor, cálmate...!!


--Haha, cuantos más mejor, ¿Verdad?


Bell caminaba por un sinuoso camino de rocas bajo un cielo azul compuesto por cristales que parecia que podrían caer en cualquier momento.


Aizu iba a la cabeza, seguida de cerca por una enojada Hestia, así como Hermes y Asfi detrás de Bell. Todos estaban disfrutando de las vistas y sonidos de la próspera ciudad. Sin embargo, el paisaje era tan desigual que grandes cristales e incluso árboles eran necesarios para ser utilizados como escaleras para llegar de una sección de la ciudad a otra.


--Um, estos Ítems en exhibición... ¿No son un poco caros...?


--Esa es una de las características de Rivira...


Los ojos de Bell habían estado corriendo sobre las etiquetas de precio de las armas e Ítems en los escaparates de las tiendas por las que pasaban, y le pregunto a Aizu al respecto. El mismo equipo estaba disponible en la superficie con uno o dos dígitos menos en el precio.


Asfi y Hermes explicaron mientras el grupo entraba en una nueva calle.


--Las cosas como armas, Ítems, y alimentos se venden a muchas veces su precio original aquí.


--No es fácil conseguir estas cosas en el Calabozo, así que la mayoría de los Aventureros pierden el control y compran lo que necesitan sin importar el costo.


Tal como dijo Hermes, los suministros eran muy difíciles de obtener. Los propietarios de los negocios de Rivira sabían eso y se aprovechaban de los Aventureros que no habían podido preparar el número suficiente.

 


--El agua es cara en el desierto... Es la misma cosa.


Sin importar a donde viajara una persona alrededor del mundo, había lugares donde podrían obtener Ítems específicos mucho más barato que otros y viceversa.


Gastar una gran suma de dinero en un Item que podría salvar su vida, o guardar ese dinero para más adelante y arriesgarse a morir.


Los Aventureros que pasaban por Rivira eran forzados a tomar esa decisión. Todo hasta las Lámparas de Piedra Mágica era extremadamente caro.

× × ×

--¡Lili no puede creer esto! ¡Veinte mil Varisu por una mochila... absurdo!


--¿Tanto por una piedra de afilar? Tienes que estar bromeando…


Lili lanzó su nueva mochila de gran tamaño sobre sus hombros, echando humo por la rabia. Welf había considerado comprar una piedra de afilar en una de las tiendas de suministro de armas en la ciudad y recibió un gran shock por el precio.


No había nadie fuera de las tiendas tratando de atraer a los clientes; en su lugar estaban sentados cómodamente en una silla en la parte posterior de sus establecimientos mientras difuminaban la línea entre un negocio rentable y el robo de plano.


La belleza de la ciudad no podía hacer nada para ocultar la codicia de sus habitantes.


--Es por esto que estamos acampando en el bosque en lugar de quedarnos aquí toda la noche.


--La cantidad de dinero necesaria para que todos en nuestra expedición se alojen en una de esas posadas sería escandalosa.


Tiona sonrió mientras entrelazaba sus dedos detrás de su cabeza cuando vio la expresión de los rostros de Welf y Lili. Tione dejó escapar un largo suspiro de disgusto. Los dos Aventureros Lv. 1 trataban de reemplazar todo lo que habían perdido en su camino hacia el 18° Piso. Las gemelas Amazonas se ofrecieron para ayudarles a encontrar lo que necesitaban.


--¡Esto es exactamente por lo qué Lili odia a los Aventureros! Están tan obsesionados con el dinero que saltaran en cualquier oportunidad para aprovecharse de otra persona.


--Hay muchas cosas que me gustaría decirle a una cierta Hobbit obsesionada con el dinero que conozco...

¡Ayudante Lili, deberías abrir una tienda aquí abajo!


--...


--Hey, no lo tomes en serio.

 


Todo lo que habían aprendido era que se irían con las manos vacías si trataban de comprar algo por el precio de venta establecido.

× × ×


--E-Eso es un Intercambio...


--Realmente pueden hacer cualquier cosa aquí abajo...


--... W-Wow.


Una señal decorada con dibujos de un Minotauro y piedras de color púrpura se destacaba de las otras tiendas en la calle. Su objetivo era animar a las personas a vender sus Piedras Mágicas y Botín.


Mikoto, Ouka y Chigusa miraban con asombro a un Aventurero que trataba de vender el colmillo de un monstruo gigante en el Intercambio. El hombre no estaba satisfecho por la cantidad que el empleado le ofrecía por el Botín que había arrastrado todo el camino hasta aquí. A pesar de sus furiosos gritos, el empleado simplemente se encogió de hombros y dijo: “Puedes llevarlo a otro lugar”. Al final, el Aventurero estuvo de acuerdo sobre el precio, vendió el colmillo, y se fue pisoteando el suelo con los puños apretados y el rostro hirviendo de rabia.


Era un sistema muy simple. Los Aventureros que dirigían ese Intercambio comprarían el Botín y Piedras Mágicas por menos de la mitad de su valor y los venderían al Gremio por el precio completo cuando regresaran a la superficie. Por supuesto, los Aventureros que vendían los Ítems se enojaban, pero se dieron cuenta de que había un límite a la cantidad que podían cargar. Era mejor vender sus Ítems adicionales aquí que tirarlos a la basura. Eso también les daba la oportunidad de continuar explorando el Calabozo por más Piedras Mágicas y Botín para llevar a la superficie.


Desde la perspectiva del comprador, era una manera fácil de obtener objetos de valor y beneficio de ellos.


--Eso es una estafa…


--Capitán Ouka, estás en lo correcto, pero por favor se prudente. La remuneración era baja, pero no estallaban peleas sobre ello.

Los propietarios eran bastante fuertes—lo suficientemente fuertes como para mantener a los otros propietarios de tiendas tranquilos—y manejaban el negocio más rentable en Rivira.


Una de esos propietarios notó a Mikoto, Ouka y Chigusa. Los miró mientras golpeaba un masivo mazo contra su hombro. Los tres Aventureros se retiraron rápidamente.


Comprar barato, vender caro.


No sólo era el lema de los Aventureros en la ciudad de Rivira, era su forma de vida.

 

 

× × ×

--... Pero Hermes, ningún Aventurero traería grandes cantidades de dinero aquí abajo. ¿Cómo se supone que compraran algo con precios tan altos?


El grupo de Bell, al igual que Lili y Mikoto, había visto los altos precios. Fue Hestia quien hizo la pregunta que estaba en la mente de todos. Ella había encontrado algo... un pequeño frasco de perfume. Sus ojos estaban fijos en él mientras hablaba.


Hermes hizo un gesto hacia el hombre sentado en la parte trasera de la tienda quien saco un pedazo de papel y solicitó una firma.


--De esta forma, lo ponen por escrito. La tienda recibe la firma del Aventurero y el emblema de la <Familia> para crear un pagaré. Ellos van a recoger el dinero más adelante.


Había dos opciones de pago en Rivira: comerciar Ítems por mercancía directamente o firmando un contrato de pago.


Sería engorroso e incluso peligroso llevar grandes cantidades de dinero al Calabozo. Para evitar eso, el emblema de la <Familia> era utilizado como crédito. Entonces, alguien que representaba a la tienda volvería a la superficie y aparecería en la sede de esa <Familia>, con el emblema en la mano.


Todo lo contrario sucedía con el Intercambio en Rivira. La tienda tenía un representante en la superficie donde un Aventurero podría llevar un recibo emitido por la tienda para recibir su dinero.


Por esa razón, las personas sospechosas que se negaban a identificarse nunca podrían hacer negocios en esta ciudad.


--Aun no has hecho un emblema, ¿Cierto, Hestia? Sería una buena idea hacerlo; tambien ayudaría mucho a Bell. Un emblema funciona como verificación de identidad; hay lugares en Orario donde es muy útil.


--Ohhh, un emblema... Ya veo...


Hestia se cruzó de brazos y miró hacia el techo.


Mientras que su falta de dependientes era un problema, el pensamiento de Bell teniendo su propio emblema emociono a Hestia. Le echo un vistazo al emblema de la <Familia> cosido en las ropas de batalla de Asfi, el sombrero de viajero alado y sandalias, y se divirtió imaginando el emblema que podría crear para él.


Estaba perdida en sus pensamientos cuando de repente—*Thud*


--¿Tienes algún problema?


--Ah... ¡Lo siento!


Bell rápidamente dio un paso al frente a Hestia y se disculpó. Se inclinó un par de veces antes de mirar el rostro del Aventurero y vio una cicatriz que recordaba de alguna parte... “¿Huh?” lo recordó al mismo tiempo que el Aventurero con cicatrices lo hizo.


--Tu... ¡No puede ser...!

 


--¡Ese el! ¡Mord, ese es el mocoso del bar!


Los tres eran hombres humanos. El de la cicatriz se llamaba Mord, y sus dos compañeros estaban detrás de él.


Los tres habían estado presentes en la Señora de la Abundancia durante la fiesta por el Aumento de Nivel de Bell. Habían provocado la ira de Ryuu y las otras camareras antes de ser expulsados.


Bell vio con horror como Mord adquiría un rostro mucho más aterrador.


--¿¡Qué demonios haces aquí...!?


La ira de Mord desde el incidente del bar debió de haber sido dirigida hacia Bell porque comenzó a extender sus manos hacia el chico.


Sin embargo, captó el destello de cabello dorado por el rabillo de su ojo. La <Princesa de la Espada> estaba observando.


Sus ojos se estremecieron incluso mientras desnudaba sus dientes en la dirección de Bell. Sentía la vacía mirada dorada de Aizu lloviendo sobre él. “¡Tch!” El hombre chasqueó la lengua mientras se alejaba, con sus compañeros siguiéndolo.


--Hey, hey, Bell-kun. No sales y buscas pelea con Aventureros como ese, ¿Verdad?


--No, no es así…


--Entonces, ¿Qué pasó entre tú y ellos? Los extraños no se molestan con el otro sin previo aviso.


Atrapado entre las preguntas de Hestia y Hermes, Bell forzó una sonrisa temblorosa y les explicó lo que sucedió.


“¿Ohh?” Dijo Hermes, agudizando sus oídos en medio de la historia de Bell.


--Por lo tanto, esos niños consideran a Bell como enemigo...


Le dio un vistazo a los tres Aventureros, que se volvían cada vez más pequeños mientras caminaban por el otro lado del camino.

× × ×

La vista del 18° Piso desde la plaza central de la ciudad era absolutamente impresionante. Había un acantilado justo al otro lado de la barandilla y el lago estaba muy por debajo. Dudo que alguien pueda sobrevivir a la caída. Incluso el más loco de los temerarios ni siquiera pensaría en intentarlo.


Todos nos encontraríamos de nuevo después de explorar la ciudad en grupos, pero vine aquí para ver el paisaje por mí mismo.


Hermes-sama se ofreció comprarnos a todos un “Sándwich Calabozo” en una cafetería cercana. Kami-sama y los otros estaban comiendo allí ahora. Sándwiches con cantidades abundantes de frutas entre dos rebanadas de pan... incluyendo la <Nube de Miel>. Tenía que escapar.

 


También... El Calabozo se curaba a sí mismo después de recibir daño físico, así que era imposible romper la tierra y construir algo sólido o explotar las rocas para ahuecar un área para una tienda. Tenían que usar el terreno como era. Aunque, escuche que algunos Aventureros algo entusiastas trajeron materiales de construcción desde la superficie y los utilizaron conjuntamente con las características naturales del 18° Piso para hacer una cocina. No sé si son apasionados o simplemente locos... pero el hecho es que la ciudad de Rivira tenía pan recién horneado y otros alimentos fácilmente disponibles. Se venden bastante bien, en realidad.


--La ciudad más profunda del mundo, ¿Huh?


Una ciudad manejada totalmente por los Aventureros.


Literalmente era la base fronteriza para la exploración del Calabozo.


Muchos Aventureros utilizaban esta zona como un lugar para organizar sus planes finales para viajar a los Pisos Inferiores. Por supuesto, esto era sólo para los Aventureros de Primera Clase y de nivel superior quienes tomaban ese desafío.


Ahí es donde estaba ella—a un nivel extremadamente alto, uno que sólo podía mirar hacia arriba y admirar.


Le di otro vistazo al gran espacio abierto que era el 18° Piso, mientras estaba parado detrás de una barandilla hecha de viejas espadas oxidadas y lanzas rotas.


--Ah...


Escuche pasos e inmediatamente me di la vuelta, sólo para verla... Aizu-san caminaba hacia mí sola.


Mi cuerpo se congelo mientras se detenía frente a mí. Pero sus ojos, miraban más allá de mí y hacia la distancia.


--¿Qué estabas mirando...?


--¿Eh? Eh... Bueno, e-estaba buscando la entrada del 19° Piso.


Entre en pánico cuando me pregunto de la nada y eso fue lo mejor que pude decir.


Camino junto a mí y señalo en alguna parte del 18° Piso. Debió haberme creído. Forcé mi cuerpo a darse la vuelta y echar un vistazo.


--El Árbol Central...


--El grande en el centro... ¿El de justo allí?


--Sí. La entrada al 19° Piso está entre sus raíces...


Sus dedos, muñeca y codo se extendían en línea recta hacia la base del árbol gigante.


Como para reforzar lo que estaba diciendo, sombras negras emergieron de las raíces casi en el momento justo. Los monstruos dieron un rápido vistazo alrededor antes de separarse, unos pocos hacia el norte y el resto fue hacia el este.


--... Um, Aizu-san, ¿Por qué has venido aquí?

 


--Debido a que no estabas con los demás... Así que, um…


... Estaba preocupada por mí.


Esas palabras enviaron mi palpitante corazón en picada.


Incluso pensar sobre ello me hacía sonrojar. Ella está ahí, mirándome con esos ojos dorados. Estábamos parados lo suficientemente cerca que podría extender mi mano y tocarla fácilmente. Podía sentir la sangre corriendo por mis venas. Hacía calor.


--... ¿Quieres estar solo?


--¡N-N-No es así! Estoy muy feliz de que estés aquí—No, espera—lo que quiero decir es, um—


La mirada de preocupación en su rostro me puso tan nervioso que no podía hablar correctamente, hasta el punto de que la verdad salió de mi boca. Era demasiado tarde para tratar de engañarla con una voz fuerte.


Rápidamente trate de ocultar mi rostro detrás de mi hombro derecho y cautelosamente me asome.


Una vez que finalmente le di un vistazo... sus ojos estaban bien abiertos y sonreía. Si no me equivoco, Aizu estaba sonrojada.


--Bell, siempre estás muy nervioso...


Sus palabras eran cálidas y llenas de preocupación, como la forma en que hablaría con alguien cercano a ella. Ella dijo mi nombre. No podía hablar. Mi pecho podría explotar.

Mi espíritu estaba temblando hasta su esencia misma. Nunca me he... sentido así antes.

--...


Esto no está bien. Mi resolución se tambalea. Si continúa parada tan cerca de mí...

A pesar de que nunca he logrado nada, a pesar de que esta fuera de mi alcance, si mis rodillas se vuelven más débiles ante la calidez de su presencia...


Puede que solo renuncie a perseguirla.


Rápidamente mire hacia abajo, ocultando mis ojos detrás de mi flequillo y sonrojándome como ningún otro.


Mi espíritu estaba cantando a través de todo mi cuerpo. Apreté mis cejas en un intento desesperado para mantenerme firme.


Todas las mariposas en mi estómago estaban abriéndose paso por mi espalda. Podía sentir su calor a medida que avanzan.

 


Entonces, sin previo aviso—


Kami-sama salto de repente en mi línea de visión, como si estuviera tratando de separarnos.


-- —¡¡Wow, qué vista!!


--¿¡Wha—!?


*¡Flip!* Quite mis ojos del suelo y, por supuesto, Kami-sama se había metido entre nosotros.


Aizu-san se veía tan sorprendida como yo. Kami-sama estaba forzando una sonrisa, con sus ojos medio cerrados.


--No es justo, Bell-kun. ¡Viniendo a un lugar tan hermoso y no invitarme! ¡Somos algo más que compañeros, ya sabes!


Escalofríos corrieron a través de mi piel mientras me disculpaba varias veces ante el rostro sonriente de Kami- sama. La forma en que hizo hincapié en la palabra “compañeros” era absolutamente aterrador.


--¡Así como puedes ver, Wallen-lo-que-sea-san, piérdete! ¡No te entrometas en nuestro tiempo de familia!

¡¡Esto está reservado solo para Bell-kun y yo!!


--U-Um...


*Empujar, Empujar* Kami-sama continuo empujando el peto de Aizu-san con su mano y Aizu-san no tenía idea de qué hacer.


Me moví para tratar de detenerla.


Me las arregle para ponerme delante de Kami-sama—prácticamente estaba gruñendo—incluso mientras continuaba mirando amenazadoramente a Aizu-san. El sudor no dejaba de correr por mi rostro.


--... ¿…? Kami-sama, ¿Te has puesto algo nuevo?


--¡Oh, Bell-kun! ¡Lo notaste!


Ella se giró hacia mí, su expresión era completamente diferente. Empujo una bolsa pequeña y la abrió delante de mí. Había un vial transparente en el interior.


--¿No es eso... perfume? ¿Este es el que viste antes...?


--Eso es—¡Una chica tiene necesidades, después de todo! ¿¡No me digas que quieres a una apestosa chica balancea espadas a tu lado, Bell-kun!?


Realmente huele bien, pero sentí algo malo en sus palabras. Aizu-san parpadeo unas cuantas veces, llevo su brazo hasta su nariz, y—*Sniff, Sniff* Ella olía a agua pura, sin embargo... ¿Por qué Kami-sama está siendo tan agresiva hoy?


Ella me dijo que tomó prestado el emblema de Hermes-sama para comprar el perfume. Había pasado más de un día en el Calabozo, así que no podía culparla por estar un poco acomplejada por su aroma.

 


--Wha... Aizu-san, venciste a un Jefe de Piso por ti misma, ¿Verdad? Tenía que aclarar las cosas, cambiar el tema a cualquier precio.

Además, yo... necesitaba escuchar esto por mí mismo.


Kami-sama giro su cabeza para mirarla. Aizu-san simplemente inclino la cabeza hacia un lado y asintió con un silencioso “Sí”.


--Pero sólo fue porque tuve la ayuda de Riviera...


--Aun así…


--... Sí, yo lo mate.


—Todo lo que pude hacer fue correr del Goliat.


—Ella se enfrentó a uno de ellos, sola, y gano.


Ella todavía estaba muy lejos, muy por encima de mí. De hecho, la distancia evidente entre nosotros era tan grande que no me sorprendería si la chica que estaba aquí, era una ilusión. Conseguí un poco de notoriedad, ¿Y qué?


Volví a conectar a mi verdadero yo cobarde, así como a mi objetivo, lo que yo quiero ser.


--¡No hay nada de qué preocuparse, Bell-kun! ¡Si ambos trabajamos duro juntos durante el tiempo suficiente, podrás hacerlo!


Kami-sama repentinamente levanto su voz.


Admito que estaba un poco aturdido, pero que me hace feliz escucharlo. Puedo trabajar más duro, ser más fuerte, y alcanzar mi objetivo.

Sin embargo, por bien de Kami-sama, por mi <Familia>, no me excederé. No la abandonare.


La promesa que hice hace mucho tiempo resonó en el fondo de mi mente. Mire los rostros de ambas, el de Aizu-san y el de Kami-sama... Todo lo que puedo hacer ahora era enfocar toda mi energía en hacerme más fuerte.


Parece tan claro una vez más.


--¡Wallen-lo-que-sea, no deambules de nuevo sin mi permiso!


--¿Lo siento…?


Aizu-san y Kami-sama parecían tener algún tipo de argumento.


Baje mis cejas y forcé una sonrisa. Pero al poco tiempo, todas mis preocupaciones me dejaron y sonreí de verdad.

 

 

× × ×

La <Tarde> comenzó en el 18º Piso en el momento en que Bell y los otros regresaron al campamento forestal de la <Familia Loki>.


La luz que provenía de los cristales blancos y azules cubriendo el techo se había intensificado notablemente en el transcurso de unos pocos minutos. Los monstruos que vagaban por el área norte del piso aullaban como si celebraran ese regalo del Calabozo.


--¡Hey, vayamos todas a tomar un baño!


Tiona llamo a todos con entusiasmo antes de llegar al centro del campamento. Todos los árboles a su alrededor estaban siendo bañados por la calidez de la tarde temprana de los cristales de arriba.


El grupo estaba a punto de tomar caminos separados cuando ella hizo la sugerencia. Primero miró hacia Aizu y Tione, pero también extendió la invitación al grupo de Hestia y Mikoto.


--¿De nuevo—? ¿Cuántas veces piensas hacerlo hasta que estés satisfecha?


--¿Cuál es el problema? Hay un montón de tiempo. Y el agua se siente increíble.


--Además, ¿No te enojaras al ver los pechos de Hestia-sama?


--¡N-Ni soñarlo! ¿¡P-Por qué lo haría!?


La cómica discusión de las gemelas no mostraba signos de desaceleración. No demasiado lejos, Lili miro hacia Hestia.


--¿Qué debemos hacer, Hestia-sama?


--Bueno~~ Naturalmente, quiero lavarme un poco... Hestia miró sus ropas sucias y su piel menos que limpia.

Por supuesto, su viaje hacia el 18° Piso la hizo sudar más de lo que le gustaría admitir, y había caído al suelo tantas veces desde que había llegado aquí que su ropa normalmente blanca ahora era de un tono más oscuro.


Incluso si lavarla era una causa perdida, al menos quería que su cuerpo se sintiera limpio.


--¿Qué tal ustedes, Mikoto, Chigusa? ¿Quieren venir a bañarse con nosotras?


--Si soy bienvenida, me gustaría... ¿Chigusa?


--T-También yo... S-Sí.


--¿Qué hay de ti, Asfi-sama?


--... Hermes-sama.


--Ahhh, claro, claro. Estoy bien protegido aquí, así que puedes relajarte durante un tiempo.

 


Lili miro hacia Asfi cuando preguntó. Hermes ni siquiera la miro cuando su dependiente le pidió permiso, en cambio simplemente agitando su mano como si no le importara de un modo u otro. “Pues bien, voy a participar”, dijo Asfi mientras empujaba el puente de sus gafas de plata más arriba en su nariz.


--Tambien tu Aizu. ¡Vámonos!


--Seguro…


--Tambien invitare a Leene y las demás. Nos turnaremos para vigilar.


Tiona abrazó a Aizu desde atrás, sonriendo alegremente. La chica de cabello dorado asintió y el resto de las mujeres comenzó a irse del campo.


Tione recorrió el campamento para invitar a unos cuantos miembros femeninos de su equipo de batalla para acompañarlas. Estar desnudas e indefensas en un bosque donde los monstruos acechaban era una idea muy aterradora.


Tiona dirigió al grupo fuera del campamento y al interior del bosque, todos los hombres se quedaron atrás.


--¡Ta-da, aquí estamos!


--Whoa...


--Whoa...


--Whoa...


--Whoa...


Hestia, Lili, Mikoto, y Chigusa respondieron al unísono.


La primera cosa que vieron cuando llegaron a un claro fue una cascada de diez metros de altura.


El agua caía con la fuerza suficiente para liberar una niebla fina, enfriando el aire a su alrededor. Su piel quedo cubierta de pequeñas gotas de humedad en un momento.


Tiona las había llevado a una laguna aislada en la base de la cascada. Estaba completamente encerrada por un muro de árboles y cristales. La copa de un gran árbol cubría la laguna desde arriba. El color azul de la superficie del agua brillaba por la luz de la tarde, los reflejos bailaban en los árboles que las rodeaban. Habían encontrado una joya escondida en el bosque.


--¿No es genial? ¡La encontré yo misma el otro día!


--Estoy de acuerdo, este es un lugar muy bonito...


--Lili tiene una pregunta si no te importa, Tione-sama. ¿De dónde viene está agua?


--Es diferente del escurrimiento glaciar o nieve derretida. Hay un cristal especial aún más profundo en el bosque que produce agua pura constantemente. Es mucho más limpia que el agua de la superficie. Se puede beber, no hay problema.

 


Las conversaciones entre Tiona y Mikoto, así como de Tione y Lili llenaron los oídos de sus acompañantes mientras el grupo se dirigía hacia el agua.


No había timidez o vacilación entre ellas en este momento. Se despojaron de sus armaduras y ropa mientras hablaban como si estuvieran alrededor de la mesa durante la cena. Los abultados y deliciosos pechos de Tione y el elegante y delgado cuerpo de Tiona surgieron. Mikoto y Asfi se quitaron su ropa y la colocaron cuidadosamente en el suelo a su lado. Chigusa, sonrojándose de pies a cabeza, fue la última en comenzar a desnudarse.


En cuanto a Aizu... Después de una serie de chasquidos para separar su armadura, agarro suavemente su ropa interior.


Había un cierto par de ojos en ella—Hestia observaba con atención mientras Aizu exponía su curvilínea, pero bien definida figura femenina.


Un momento después, la Diosa prácticamente arrojo su ropa al suelo.


--Hehe ¡Parece que gane!


--¿Estamos compitiendo, Hestia-sama ?


El pequeña Diosa hinchó su pecho, mirando a su alrededor triunfalmente.


La ropa interior de Aizu colgaba en su agarre mientras miraba confundida a la extremadamente confiada Diosa. Lili estaba a punto de quitarse su ropa interior cuando también se giró para mirar a la joven Diosa con ojos cansados.


--¿Adivinen qué? ¡Estas cintas para el cabello fueron un regalo de Bell-kun! ¡Un regalo para mostrar su afecto!


--Hestia-sama, ¿¡Te importaría compartir más de esa historia !?


Lili flotó más cerca mientras Hestia se quitaba las cintas para el cabello y las extendía a la vista de todas. Incluso Aizu se irguió un poco para tener una mejor vista.


Todas las chicas se reunieron alrededor, hablando con entusiasmo mientras daban sus primeros pasos en la laguna. Sus vigías se situaron en el borde del claro, listas para proteger a sus amigas de cualquier cosa que se acercara demasiado.


× × ×


--... Ahora debe estar bien.


Hermes-sama asintió para sí mismo mientras susurraba esas palabras.


--¿Huh?


--Bell, ¿Puedes acompañarme por un momento?

 


Solo estábamos pasando el rato alrededor del campamento, pero Hermes-sama se acercó a mí con una mirada seria en su rostro.


Mantenía su voz baja, como si estuviera tratando de no ser escuchado por casualidad.


--He estado esperando por esta oportunidad. No, no sería exagerado decir que esta oportunidad es la razón por la que estoy aquí... Una oportunidad de estar a solas contigo.


¿Había estado esperando la oportunidad de hablar...conmigo...?


Debe tener algo muy importante que hablar. Al menos eso es lo que siento por la forma en que estaba actuando. Había desactivado todos sus encantos, sus ojos de color naranja miraban hacia el frente sin parpadear.

Nunca había visto a Hermes-sama de esta manera. Me trague el aire en mi garganta. Podía ver a Welf y a Ouka- san andar por su cuenta en diferentes áreas del campamento. No nos habían notado.


Sintiéndome un poco incómodo, lentamente asentí con la cabeza.


--Ven conmigo.


Hermes-sama dijo mientras comenzaba a moverse. Nadie se movió para detenernos mientras dejábamos el campamento y entrabamos en el bosque.


--... Um, ¿Hermes-sama? ¿A dónde vamos?


Lo había estado siguiendo en silencio por un tiempo, pero no estaba disminuyendo el ritmo. Todo lo que pude hacer fue hacerle una pregunta a la parte posterior de su cabeza.


Ya estábamos bastante profundo dentro del bosque. No había nadie en cualquier parte cerca de aquí, así que debería ser seguro para que hablemos de cualquier cosa.


--... Esto se ve bien.


Hermes-sama dijo mientras se detenía delante de un árbol.


Su tronco y ramas parecían muy fuertes y resistentes. Hermes-sama repentinamente comenzó a subirse a él. Parecia que había hecho esto un par de veces, por decir lo menos. Utilizo sus largos brazos y piernas para subir por el tronco.


--Ahora, Bell, ven aquí.


Me quede atontado allí por un segundo, pero rápidamente respondí a su llamada y lo seguí. Dos personas subiendo un árbol en medio de la nada—estoy seguro de que esta es una escena muy extraña.


--D-Disculpa, ¿Hermes-sama?


--Justo como pensé. Echa un vistazo, Bell. Estas ramas son lo suficientemente fuertes como para caminar sobre ellas.


Justo cuando pensé que iba a decirme lo que estábamos haciendo aquí, me sonrío con ojos brillantes.

 


Eche un vistazo desde este alto lugar en la copa de los árboles, y por supuesto había una pequeña red de ramas de árboles robustos que formaban un camino oculto. Estaba completamente desorientado en cuanto a por qué me señaló eso, pero de repente se rio con un “¡Hoho!” y piso la primera rama.


--Hermes-sama, ¿¡Acaso no... querías hablar conmigo sobre algo!?


--¿Hablar? Nunca dije nada sobre hablar, mi niño.


--¿Qué...?


Le comencé a decir, pero Hermes-sama empujo a un lado algunas hojas y piso en la rama de otro árbol. Nos movimos a través de la copa del árbol, la luz cambiaba por encima de nosotros, filtrándose a través de las hojas mientras las ramas se desplazaban bajo nuestro peso. Esto es peor que el árbol puente de Rivira; mantener el equilibrio tomaba cada onza de mi concentración.


--¿¡Por qué estamos aquí!?


Mi frustración saco lo mejor de mí mientras trataba de mantenerme al día con él—él repentinamente se detuvo y me miro.


Hermes-sama me dirigió una sonrisa muy masculina, y luego sacudió su barbilla en una cierta dirección para atraer mi atención.


*Dossshhhh*


Podía escuchar una cascada.


--Hemos llegado hasta aquí. Deberías haberte dado cuenta a estas alturas—Vamos a espiar.


--¿¡…!?


Me congele mientras mis ojos se abrían. Hermes-sama asumió un aire de providencia con sus siguientes palabras.


--Todas esas chicas ahí abajo están tomando un baño, ¿Sabes? Prácticamente tenemos el deber de echar un vistazo, ¿No te parece?


--¡No, por supuesto que no!


--No hay necesidad de tener miedo, Bell. En serio, apuesto a que Hestia lava tu espalda en la ducha cada noche.


--¡Eso nunca ha sucedido!


¿¡Qué demonios está diciendo este Dios!?


--¡Ahahahahaha!


Se estaba riendo de mí. Creo que tampoco me cree. Mi rostro pulsaba de calor mientras Hermes-sama me daba la espalda y se colaba en silencio hacia adelante, casi flotando por el camino de ramas. Debía saber exactamente a dónde iba porque no dudaba en absoluto. ¡Había escuchado de personas sin esperanza, pero esto es una locura!

 


El sonido de agua corriendo provenía del otro lado de la pared de hojas en el momento en que lo alcance.


--¡Esto está mal—regresemos, Hermes-sama! ¡No deberíamos estar aquí...!


--Bell, los Aventureros de Primera Clase nos escucharan si hacemos demasiado ruido.


Coloco su mano en mi boca y señalo hacia abajo. Mis ojos lo siguieron directamente a—un grupo de Aventureras fuertemente armadas. Debían estar vigilando.


Me aleje de su mano y lo mire. Su sonrisa era absolutamente radiante. Nunca había visto una sonrisa pervertida parecer tan atractiva.


Podría ser debido al sonido de la cascada o el ancho de estas hojas, pero al parecer Aizu-san y las demás, entre ellos las vigías, aun no nos habían notado.


--¡Hermes-sama, Hermes-sama, esto es malo, ellas nos despedazaran...!


--Esto es lamentable, Bell. ¡Espiar es el deber de un hombre! Solo piensa en ello como si tú y yo estuviéramos compartiendo una especialmente deliciosa botella de vino... ¿Tu abuelo no te enseño nada?


Ambos avanzamos lentamente por las ramas, susurrando entre nosotros, cuando de repente un escalofrío recorrió mi espina dorsal.


¿Espiar es... el deber de un hombre?


Sentí como que algo estaba despertando dentro de mí. Algo de hace mucho tiempo, algo de cuando era un niño.


¿Qué fue lo que mi abuelo estaba tratando de enseñarme en ese entonces? Mi entorno de repente perdió importancia mientras mi memoria se ponía en marcha.


Todo salió a la vez, como niebla de un frasco negro—sobre todo cuando escuche la voz inocente de Aizu-san viniendo de abajo—pero use cada fibra de mi ser para sellar ese frasco negro.


“¡Déjame salir—!”Esas palabras parecieron venir de detrás del sello en mi cabeza. Si hubiera dudado por un momento, estoy seguro de que habría sido dominado por el impulso malvado contenido en ellas. Pero mi razonamiento en el ahora, gano la batalla. Extendí mi mano y la puse en el hombro junto a mí.


--¡R-Regresemos, Hermes-sama!


Me incline hacia delante como si fuera a levantarme y comencé a tirar de él lejos de la cascada.


--Ah, si te mueves demasiado... Justo en ese momento—

*Creak*


La rama debajo de nosotros grito de dolor. Comenzó a moverse hacia arriba y hacia abajo. La gran rama que había estado apoyando nuestro peso se rompió desde su base junto al árbol.

 


Hermes-sama logro cambiar su peso a una rama contigua, pero yo estaba fuera de balance y sobre dos pies.


*Whoop—*


Caí directamente al aire libre.


-- —¡¡Daaaaaahhhh!!


Sin nada para detenerme, caí de cara contra el cuerpo de agua por debajo.


*¡Splash!*


El agua exploto a mí alrededor cuando la impacte.


--¿¡Blugh, Glub, glublubb!?


Por suerte caí en una parte relativamente profunda. Agite frenéticamente mis brazos y piernas para regresar a la superficie. Mi rostro salió del agua y tome muchas respiraciones profundas.


Había agua en mis pulmones, haciéndome entrar en pánico. Elegí una dirección y agite mis brazos y piernas en un intento desesperado por llegar a tierra. Finalmente mis pies tocaron el fondo, luego mis manos.


--¡Cough, cough!


Después de un ataque de tos áspera, finalmente recupere el aliento.


--… ¿Argonaut-kun?


Mi cuerpo se estremeció al escuchar el sonido de la voz que venía de justo encima de mi cabeza.


Mire fijamente mi reflejo en el agua azul claro por un momento antes de lentamente, muy lentamente levantar mis ojos.


--¿Qué, tambien quieres tomar un baño?


--Un rostro tan tranquilo... Eres bastante bueno, ¿Verdad?


—¡¡Uwaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!


Las gemelas Amazonas estaban ahí. Tiona-san estaba inclinándose hacia mí con ojos curiosos mientras Tione- san estaba detrás de ella, pasándose sus dedos por su largo cabello.


Estaban completamente desnudas y no trataban de ocultar nada, su piel de color trigo estaba completamente expuesta.


—¿¡Las Amazonas no tienen vergüenza!?


--¿¡Wha-wa-wa-wa...!?


--¿Eh? ¿¡Ehhh...!?

 


--No me digas... ¿Hermes-sama?


A mi derecha, una Mikoto-san muy rosada estaba parada completamente inmóvil mientras Chigusa-san escondía rápidamente su cuerpo bajo el agua.


Asfi-san estaba a su lado. No tenía sus gafas puestas pero eso no le impidió mirar hacia arriba en el árbol, rayos de rabia volaban de sus ojos.


*Crujido*


Las ramas alrededor de la zona en que caí comenzaron a crisparse.


--¡Bell-kun, niños como tu...!


--¿¡Q-Que crees que estás haciendo, Bell-sama!?


A mi izquierda, Kami-sama tenía su cabello suelto y sus pies en el fondo de la laguna. La mitad de sus voluminosos pechos estaban ocultos debajo de la línea del agua mientras me gritaba con el rostro rojo.


Lili estaba de la misma manera, gritando con una estridente voz.


--... Ah.


Y directamente en frente de mí...


Aizu-san estaba parada de espaldas a la cascada, abrazando su cuerpo para ocultar su pecho. Sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas.


El agua goteaba desde su húmedo cabello dorado, trazando su camino hasta el final de sus piernas.





Todo mi cuerpo se puso rojo oscuro mientras la imagen del cuerpo desnudo de Aizu-san se quemaba en mis ojos.


En el momento siguiente, mi cabeza exploto.


--¡¡L-LO SIENTOOOOOOOOO!!


Me lance fuera del agua y corrí más allá de los vigías en un abrir y cerrar de ojos, precipitándome hacia el bosque tan rápido como pude.

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