No era el cuerpo de un caballero que estaba tropezando perdido en la oscuridad, sino uno que se estaba esforzando por sus objetivos. Stella siempre se había dicho a sí misma que fuera una caballero antes de una señorita. Sabía lo difícil que era perfeccionar el cuerpo de esta manera, y lo difícil que era mantener tal perfeccionamiento.
Ya no podía dudar más de Kurono. Ikki ciertamente nunca se había rendido ante la desesperanza. Su cuerpo, tan totalmente fortalecido como su voluntad, era prueba de ello.
Sin embargo… ya que Kurono no había exagerado, el deseo de Stella de aprender más sobre Ikki se hizo más fuerte. Cuanto más sabía, más quería saber. Este deseo empezó a recalentarse, lo suficiente como para sofocarla. Empezaba a embelesarse, perdida en una fiebre sin causa ni razón, pero aun así placentera, lo que la sorprendía aún más.
“Ha… M-Me pregunto qué pasa conmigo…”
Mientras recorría su abdomen con delicados dedos, le hizo esa pregunta a una persona invisible dentro de su corazón, sonando como si estuviera luchando contra el delirio. Pero entonces—
“Err, hay que algo que también quiero preguntar. Stella-san, ¿qué estás haciendo?”
Para Stella quien estaba montada sobre la cintura de él y le estaba tocando la piel por aquí y por allá, Ikki devolvió la pregunta con un rostro que demostraba que no tenía de lo que estaba pasando.
“¡¿K-Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa?!”
Stella instantáneamente soltó un grito de espanto y saltó de encima de Ikki. “¡Espera! Si saltas tan fuerte vas a—”
La advertencia de Ikki fue inútil. Luego de saltar tan fuerte, la cabeza de Stella chocó contra el techo con una fuerza impactante y cayó de la cama superior, así nada más, al suelo.
“¡¿S-Stella-saaaaaan?! ¡¿Estás bien?! ¡Tu cabeza pareció como si—!
“¡E-E-E-E-Estoy bien! ¡Sólo me caí y derramé algo de jugo de tomate sobre mi cabeza, eso es todo!”
“¡Eso no está nada bien! ¡Porque ese jugo de tomate salió de tu cabeza! ¡Siéntate por ahora! ¡Prepararé los primeros auxilios, sólo quédate quieta!”
Parte 8
“Eso debería bastar.”
Ikki trató a Stella con el kit de emergencia de su gaveta. “Eres bastante bueno.”
“Puedo hacer al menos esto, habiendo vivido solo desde la secundaria…”
…Bueno, no es como si alguien me ayudara cuando vivía en esa casa…
Mientras Ikki soltaba un suspiro, Stella dijo algo extraño. “…Escuché sobre ti. De la directora.”
“¿Sobre mí?”
“Sobre cómo fuiste tratado en la escuela, incluso por tu familia.”
“Qué… ¿por qué esa persona siempre divulga los asuntos delicados de la familia de alguien? Lo siento, probablemente no fue una historia placentera.”
“No es eso… Más bien, quiero que me cuentes.” “¿Que te cuente qué?”
“¿Cómo puedes querer convertirte en un caballero cuando todos te tratan tan mal?” “¿…Por qué quieres saber?”
“¡N-No es como si, definitivamente no es como si quisiera saber más sobre ti! ¡No seas presumido! ¡S-Sólo quiero saber por qué un novato con tan poca magia quiere ser un caballero! ¡Te-Tengo curiosidad de eso!”
“Decirme algo tan horrible en la cara… de alguna manera se siente refrescante.”
…Bueno, no valía la pena ocultar su historia. Ikki estaba un poco avergonzado sobre contarle, pero ya que Stella quería escuchar, no podía rechazarla.
“Hay una persona a la que intento alcanzar.”
“¿Una persona? ¿…Te refieres a Samurai Ryouma?”
Un conocido héroe, a quien cualquiera de la familia Kurogane imitaría—Ikki pensó que era natural que surgiera ese nombre.
“Sí, exactamente. Nunca tuve talento, así que mis padres y parientes me rechazaron desde que era joven. El mío es un linaje de héroes que se remonta a generaciones, donde los niños sin talento son una carga. No tenía permitido participar en las lecciones de
magia de mi familia. En lugar de ocupar un asiento en las fiestas de Año Nuevo, estaba encerrado en mi cuarto para que no fuera visto.”
[Aquellos que no pueden hacer nada no deberían hacer nada.]
Sus propios padres dijeron eso en su cumpleaños número cinco, y el padre de Ikki nunca más le dirigió la palabra ni lo miró otra vez. Ya que la posición del líder de la familia determinaba la de toda la familia, Kurogane Ikki fue tratado como “uno que no existía” también por parte de todos los demás.
—Fue lo suficientemente doloroso que para ser honesto él quería morir. “Pero aquella vez, Ryouma-san me habló.”
Incluso ahora, Kurogane Ikki podía recordar claramente ese día. Era Año Nuevo y toda la familia se reunió, pero el feriado no significaba nada para Ikki. Escuchar las risas animadas a pesar de estar encerrado hacía que fuera doloroso permanecer en la casa, por lo que se escapó hacia la montaña detrás de la mansión de la familia.
Sin embargo… se perdió. El sol pronto se puso y el aire refrescó. La suave nevada se convirtió en una tormenta de nieve.
Nadie vio a buscarlo. La razón era obvia: ¿quién ayudaría a un niño que no existía? Incluso si Ikki se congelaba hasta morir, ni sus padres ni sus parientes se apenarían.
En esta familia, sólo su hermana resultaría herida si él se moría… pero ella era una sola persona.
Mientras pensaba eso, no pudo evitar llorar. No porque no tenía talento, sino porque nunca nadie creyó en él.
…Fue entonces que Kurogane Ryouma, un anciano con gran contextura y un bigote imperial blanco, apareció frente a Ikki. Él le dijo al lloriqueante Ikki—que Ikki debería atesorar esas lágrimas.
Esas lágrimas eran la prueba de que Ikki no había renunciado a sí mismo.
[Escucha, chico. Todavía eres un mocoso. Cuando crezcas, no te conviertas en un adulto aburrido como ese grupo que glorifica algo tan inútil como el talento. No te conviertas en un adulto débil que se rinde sin intentarlo y que llama a eso madurez. Conviértete en un adulto que camina tanto hacia delante que ellos ni siquiera pueden rastrear tus pisadas. Un hombre que puede alcanzar cualquier meta mientras no se rinda. Después de todo, la humanidad una vez voló hasta la luna a pesar de no tener alas.]
El anciano le dijo esas palabras con una sonrisa juvenil, y le quitó la nueve que se había acumulado sobre la cabeza a Ikki.
“…Yo estaba… alegre. Era la primera vez que alguien me dijo que no tenía que rendirme conmigo mismo. Sabía que esas eran palabras simples, y que él no garantizaría nada sobre mi futuro, pero aun así fueron las palabras que me salvaron. Entonces me
decidí en ese momento. Si tenía que crecer, creceré para ser como él. Y si alguna vez conocía a alguien en la misma situación, a diferencia de mis padres, le diré ‘No tienes que rendirte’. Aunque todavía no soy bueno. Tengo que ser más fuerte, como ese hombre, o mis palabras no serán nada más que el cliché de un debilucho. Es por eso que no puedo rendirme en esta clase de lugar. Si quiero ser tan fuerte como Kurogane Ryouma, ganar en el Festival de Arte con la Espada es lo menos que debo hacer.”
“¿…En verdad? Entonces ese es el sueño de Ikki.” “¿Piensas que es imposible?”
Justo en el blanco. La expresión de Stella se nubló incómodamente. Ella en verdad pensaba que el sueño de Ikki era maravilloso, pero… hacerlo realidad—
“…No tienes que decirlo, ni tampoco poner esa cara. Sé que no es algo que pueda hacer fácilmente. Pero aun así—Stella-san, si tuvieras un sueño que no puedes abandonar, y si alguien te dijera que ‘Es imposible, sólo ríndete’, entonces… ¿aceptarías
obedientemente?” “Ah—”
Los ojos de Stella se abrieron grandes. Sus pupilas escarlata brillaron, como finalmente entendiendo algo. Como si… aceptara algo.
“Fufu. Ajajaja.”
La mirada pesarosa de Stella se desvaneció y estalló a reír.
“Sí, así es. No me rendiría. Aunque me estuviera quemando, no me rendiría en absoluto.”
Luego de escuchar las palabras de Ikki, Stella recordó que ella era igual hace algunos años.
“Entonces esa es tu razón. Es verdad, no necesitamos preocuparnos por alcanzar nuestros sueños. Si mis esfuerzos son inútiles incluso luego de que lo di todo, entonces así será, pero no podemos decidir si lo lograremos o no antes de intentarlo.”
“Exactamente. Sin importar cuánto talento me falte, y cuántas personas digan que no tengo remedio, no me rendiré por esas razones. Especialmente porque odio perder.”
“No pensé que había alguien que odiara perder tanto como yo.”
Diciendo eso, Stella empezó a reírse de nuevo. Era una risa impresionante—pero al mismo tiempo hermosa.
Ella se relajó y levantó sus manos.
“…Aah, perdí. Me distraje totalmente con nuestras calificaciones como genio y fracasado, y no vi al verdadero tú. Era imposible que yo ganara con esos sentimientos presuntuosos y tibios en primer lugar. Es mi total derrota, Ikki.”
Las palabras que pronunció Stella eran de alguna forma liberadoras. Ya no tenía más dudas del consejo de Kurono. Ikki era una persona que compartía el mismo espíritu, y él era fuerte—era exactamente por eso que podía aprender de él, y si lo seguía ella misma seguramente se volvería más fuerte. Con honesta convicción, desde el fondo de su corazón, Stella estaba agradecida de conocer a Ikki. ¿Cómo podría no estarlo, cuando cruzó el mundo para esto?
E Ikki, luego de ser su expresión relajada, sintió que Stella había llegado a entenderlo. Lucía satisfecha con sus respuestas. En ese caso—
“Entonces, ya que luces bastante convencida— ¿deberíamos discutir el otro asunto importante?”
“¿Huh? ¿Importante, cuál?”
“Bueno, me refiero a… que gané el duelo, ¿cierto?”
“Por supuesto. Aunque odio perder, no soy tan testaruda como para negarlo cuando realmente sucedió.”
“Entonces eso significa que Stella-san es mi esclava de ahora en adelante, ¿verdad?” “¿…Eh?”
Los ojos de Stella de repente se abrieron grandes, como una paloma con un perdigón.
“¿No recuerdas que hicimos una apuesta? El perdedor se someterá al ganador de por vida, y obedecerá cualquier orden.”
“¡¿…?!”
Instantáneamente, la piel de Stella se puso roja, luego palideció hasta un blanco azulado. Parece que se había olvidado completamente del trato debido a todas las cosas que había sucedido.
“Entonces como gané, la primera orden—”
“¡Fu, es-es-es-eso fue, eso! ¡Pa-palabras del mo-mo-momento, y cosas así, me emocioné demasiado, y…!”
“Nn—me pregunto qué pediré primero. Harás lo que sea, ¿cierto?”
“¡¿L-L-Lo que sea?! ¡N-No, es-eso es, es-es-eso es, dije que haría lo que sea, pe-pero!
¡Lo que sea no está bien! ¡Para nada bien, ¿cierto?!”
Stella se zambulló en una esquina de su cama y se cubrió con las sábanas, como tratando de esconderse de Ikki. ¿Qué dijo acerca de no ser tan testaruda?
“¿Eh? Entonces Stella-san, ¿no vas a cumplir con tu palabra?” “Ugh…”
“Bueno, si no estás dispuesta, está bien. Ahh, esta princesa de Vermillion no puede cumplir sus promesas siquiera.”
“Aa, ugh…” “Qué decepción.”
“¡Es-Espeeera un minuto!”
Como se esperaba, Stella reaccionó a la burla desvergonzada de Ikki. Saliendo de debajo de las sábanas, miró a Ikki con ojos medio llorosos.
“¡¿Quién dijo que no podía cumplirlas?! ¡Es-Está bien! ¡Seré tu esclava o tu perro!
¡Haré lo que quieras! ¡También haré cosas indecentes! ¡Pervertido! ¡Idiota! ¡Te odio!” “¡¿Está enojada?!”
…Quizás, fui un poco lejos.
Ikki quería enseñarle a Stella que una chica no debería apostarse a sí misma tan fácilmente, pero parece que ha dicho demasiado. En primer lugar, Ikki nunca intentó convertir a Stella en su esclava. Si tuviera que pedir algo, entonces—
“Entonces hay una orden. Stella-san, sé mi compañera de cuarto.”
—sería que vivan juntos en esta habitación. “¿Eh… eso es… eso es todo?”
“Sí. Estaba pensando mientras peleábamos que podríamos ser capaces de tener una relación pacífica, y quería ser amigo de Stella-san. Más que una orden, es más como un pedido.”
Ikki quería saber más acerca de esta chica cuyo espíritu se parecía al suyo. Ante sus palabras—
“Fuah…”
La chica quien estaba pensando exactamente lo mismo sintió que su cerebro ardía.
“T-Tú, po-por… por qué me… llamas hermosa… y le dices que quieres que sean amigos… a una princesa soltera como si no fuera nada. En serio, en verdad no tienes delicadeza en absoluto…”
Quizás ya no podía mirar a Ikki directamente. Incluso sus orejas estaban rojas mientras apartaba la vista. Por el otro lado, Ikki tomó esa reacción como enfado.
“Ah, ¿en-entonces no quieres? Hacer que vivas junto con un chico, perdón por decirte algo tan rudo. Vayamos a buscar a la directora. Si se lo pedimos, probablemente logre encontrar otro cuarto…”
“¡E-Espera!”
Stella sujetó a Ikki quien estaba a punto de irse. “…Está… bien.”
“¿Eh?”
“D-Dije… que no me molesta.”
“¿Eh? ¿En serio? ¿Entonces está bien?”
“¡T-Te diré esto, pero s-sólo porque es una orden! Me sentiré afligida si piensas que una princesa de Vermillion es una mentirosa… ¡Eso es todo! ¡N-No es como si hiciera esto porque quiero tanto que seamos amigos!”
Stella se levantó luego de echar miradas a todo el lugar. Realmente lo expresó con
muchos rodeos… pero Ikki entendía que ella estaba de acuerdo. Eso lo hizo muy feliz. “Entonces llevémonos bien de ahora en más, Stella-san.”
“…No puede evitarse, así que estaré a tu cuidado… ¡hmph!”
Stella sacudió su mano mientras miraba para el otro lado. Su mano era mucho más pequeña de lo que él había imaginado, y mucho más cálida.
Mientras finalmente resolvieron el asunto del cuarto, la campana del dormitorio sonó. Era la señal de las ocho en punto.
“Maldición. Parece que dormí bastante. Esto es un problema.” “¿Tiene algo de malo que sean las ocho en punto?”
“Los comedores aquí, cierran a las ocho. ¿Qué voy a hacer sobre la cena…?”
El toque de queda es a las nueve, por lo que supongo que debería ir al supermercado y comprar algo. Pero me duele mi cuerpo por usar Ittou Shura, así que la verdad no quiero cocinar…
Ikki se encontraba en un dilema. Era aterrador pensar qué sucedería si se rebanaba un dedo.
Stella propuso una solución con una voz extrañamente emocionada.
“S-Si eso es todo, entonces yo prepararé algo.” “¿Eh? ¿Está bien?”
“Digo, Ikki es… de alguna forma forzada, mi a-amo… y cocinar cuando el amo quiere comer es la tarea de una maid.”
“…Erm, ¿podemos olvidarnos de toda esa charla sobre ser esclava?”
“¡Es-Eso no es bueno! ¡La realeza nunca se retracta de algo que prometió! ¡A-Así que, deja de ser reacio y déjame servirte!”
Era una maid extremadamente grandiosa. Y para ser honesto, Ikki estaba en la edad donde la comida casera de una chica era bastante atractivo.
“Entiendo. Entonces vayamos al supermercado juntos. Al menos me encargaré de la compra, Stella-san.”
“Mu—”
¿…Huh? ¿Por qué está haciendo un puchero esta vez?
“…Eso no está permitido.” “¿Qué cosa?”
“Lo de ‘Stella-san’. Ikki es el amo aquí, y además de que eres mayor, ¿no es raro para ti agregar un ‘-san’? Deja de hacer eso.”
“Eh… no debería. Quiero decir, Stella-san es una princesa de verdad.” “¿Y quién es el que quiere ser amigo de esta princesa?”
“Uh…”
“¿No es raro que dos amigos sean tan formales?” Bueno, eso es el caso ciertamente, pero—
“¿No es raro también que dos amigos sean amo y esclava…?” “Este es un asunto, ese es otro.”
“¡¿Eeeeehhh?!”
“¡De todas maneras!”
Stella señaló con un dedo a la punta de la nariz de Ikki. “No te hablaré más si no me llamas Stella.”
Declaró en una manera adorablemente enfadada, pero al mismo tiempo sonaba avergonzada. Ikki no podía hablarle tan casualmente a una princesa… pero era verdad que deberían ser amigos, por lo que negarse ahora sería malo.
“…Entiendo, Stella.”
Al final, Ikki se rindió. O mejor dicho, Stella lo había estado dirigiendo a través de la conversación por un rato. ¡Qué maid extremadamente grandiosa era ella!
Pero—
“Sí. ¡Entonces vamos, Ikki! Todavía no sé mucho sobre Japón, así que asegúrate de escoltarme apropiadamente.”
“Sí, sí.”
—Pero a pesar de que él dijo su nombre sin formalidades en absoluto, si eso la hacía tan feliz, tendrá que llamarla de esa manera de ahora en más. Cautivado por la sonrisa de Stella, Ikki sonrió y tomó esa decisión.
NOTAS DEL TRADUCTOR (CAPÍTULO 1):
(1) Hagun, 破軍: las palabras Hagun se traducen aproximadamente como “armada destructiva”.
(2) El Domo de Tokyo tiene un área de 112.456 metro cuadrados, o 27.788 acres.
(3) Harakiri, o también seppuku: Una forma de ritual de suicidio para la expiación honorable de un samurái, en donde el practicante se corta su propio estómago, y luego es decapitado.
(4) Yukke (japonés), o también yukhoe (coreano): Alude a una variedad de hoe, platos crudos de la gastronomía de Corea que suelen hacerse de ternera cruda picada condimentada con varias especias o salsas. El corte usado para el yukhoe es el redondo. Para condimentar se emplea salsa de soja, azúcar, sal, aceite de sésamo, cebolleta, ajo picado, semilla de sésamo, pimienta negra y zumo de bae (pera china). Encima de la carne se pone un huevo crudo, de forma
parecida al filete tártaro. El yukhoe se acompaña con hoejeup (회즙), una salsa para mojar a base de gochujang
(guindilla).
(5) El período Heisei, que empezó en 1989, es la era actual de acuerdo al sistema de Japón. Harakiri es un castigo oficial que fue abolido durante el período Meiji, en 1873.
(6) Lævateinn: Un arma, posiblemente una espada o un bastón, mencionada en la Edad Poética de la mitología nórdica. En la cultura popular, es asociada con el fuego. El texto japonés usa レーヴァテイン妃竜の罪剣, “Espada Pecado de la Emperatriz Dragón”.
(7) Intetsu, 陰鉄: “Hierro Sombra”.
(8) Katharterio Salamandra: “Salamandra del Purgatorio”. El texto japonés カルサリテォオ・サラマンドラ天壌焼き焦がす竜王の焔, “Flama del Rey Dragón Quemadora del Cielo y la Tierra”.
(9) Shura, o Ashura, Asura: Una deidad o semidios Budista de bajo rango. Son más poderosos que los humanos, pero están encadenados al ciclo del renacimiento por pasiones egoístas, especialmente la envidia.
(10) Ittou Shura: “Cuchilla-Única Shura”.
Capítulo 2 – Visitante de aquel Hogar Anterior
Parte 1
Temprano por la mañana en un Abril todavía frío, dos figuras se encontraban afuera de la Academia Hagun.
Uno era Kurogane Ikki. Usando un jersey y de pie en frente de la puerta principal, estaba bebiendo de una botella blanca ligeramente moviendo sus hombros arriba y abajo.
La otra era Stella Vermillion. A bastante distancia de Ikki y jadeando mucho por la fatiga, estaba corriendo hacia la puerta principal como su meta.
Ikki corría unos veinte kilómetros cada mañana con el fin de mantener sus aptitudes físicas, ya que no tenía talento en magia. Para mejorar sus factores físicos, preparó intensas rutinas de entrenamiento para sí mismo, y estos veinte kilómetros no eran un jogging simple. Esprintaba a toda velocidad, cambiaba el ritmo a menudo e intencionalmente esforzaba sus funciones cardiopulmonares.
Stella, quien se había vuelto su compañera de cuarto hace tres días, también se le unió en esta rutina diaria. El primer día, colapsó en el camino. El segundo, Stella vomitó. Debido a eso, para hoy, el tercer día, Ikki empezó a emparejar su paso con Stella. Sin embargo—
“¡¿No te dije que no te preocuparas por mí?!”
Cuando él disminuyó su velocidad, ella le gritó a Ikki con una intensa mirada que él no había visto antes, y por eso corrió como siempre también hoy.
Esta vez, aunque hubo bastante retraso, ella se aseguró de alcanzar a Ikki.
…Como pensé, Stella es muy asombrosa.
Ikki estaba admirando la figura de Stella mientras ella se tambaleaba hasta la puerta. Poseía mucho talento mágico, pero también entrenaba sus factores físicos. Tenía que reconocer que ella no confiaba sólo en sus talentos, y que continuaba forjándose a sí misma.
“¡Haaa―! ¡Haaaa―! Meeetaa….” *Jadeo*Jadeo* “Bien hecho.”
“E-Estoy bien… es-esto no es nada—”
Estaba tan exhausta que hasta su ropa estaba completamente mojada por el sudor. Esa era una fuerza de voluntad increíble.
Ikki miraba a Stella quien estaba respirando fuerte, y le ofreció la bebida que estaba consumiendo.
“Toma, bebida deportiva.”
Pero Stella miró la botella con una expresión perpleja. “Eh… Eso es un… beso indirecto…”
“¿Qué pasa? …Ah, perdón Stella. Darte una botella que un chico usó.” “¡N-No dije que tuviera algo de malo! ¡…Más bien, es lo opuesto!” “¿Lo opuesto?”
“¡N-N-N-Nada, idiota! ¡Sólo dámela!”
Con su rostro más rojo que cuando estuvo corriendo, Stella tomó la bebida.
…Aah. De todos los lugares, bebió de donde yo puse mi boca.
Pero no fue lo suficientemente rápido para señalárselo, y sintiéndose pesaroso, él esquivó la mirada de Stella y vio a la puerta principal.
Había un cartel en la puerta… indicando algo acerca de las formalidades escolares. “…Finalmente, es la ceremonia de apertura.”
Era algo profundamente emocional para Ikki. Ya había pasado un año, sin que se le diera ni una oportunidad de aprender, pero este año era distinto. La nueva directora, Shinguuji Kurono, le estaba dando a todos los estudiantes esa oportunidad, y sus sentimientos se estaban animando con anticipación. Además—
“Te ves contento, Ikki.”
“¿Me veo así? La verdad es que, hay una persona a la que quiero ver.” “¿…Supongo que no debe ser una chica?”
¿Huh? …Siento un instinto asesino.
“Bu-Bueno, ciertamente es una chica, pero—” “Adiós.”
“¡Espera un minuto! ¡Baja a Laevateinn y escucha hasta el final! ¡La chica de la que estoy hablando es mi hermana menor!”
“¿Hermana…? Ahora que lo pienso, dijiste algo acerca de una hermana durante el duelo.”
“Sí. Y se supone que asistirá aquí como una estudiante de primer año… no la he contactado ni siquiera una vez desde que escapé de mi hogar hace cuatro años, así que estoy contento de poder verla luego de tanto tiempo.”
Era una chica con cabello plateado con coletas, siempre siguiendo a Ikki con pequeños e inestables pasos, una niña llorona y consentida, pero también era su linda hermana menor que no lo rechazó cuando todos los demás, su hermano, madre, padre, y parientes, lo abandonaron.
Para Ikki, Kurogane Shizuku era su única familia. ¿Cuánto habrá crecido en cuatro años?
“Lo espero con ansias.”
“Te preguntaré algo… esa hermana menor, ¿no vas a decir que en realidad no tiene relación de sangre contigo, o sí?”
“Oh, es una hermana menor relacionada por sangre que podrías encontrar en cualquier familia. ¿Qué hay de eso?”
“Entonces te perdono.”
¿Exactamente por qué lo perdonó? No lo entendía mucho, pero él tenía una política de no perseguir las cosas que no entendía. Ikki una vez más miró el cartel que decía “Ceremonia de Apertura” y pensó en los días desde aquí en más.
Finalmente iban a comenzar. Las luchas que determinaban el derecho a formar parte del Festival de Arte con la Espada de las Siete Estrellas.
Parte 2
“¡Okey☆! ¡A todos los de primer año, felicidades por ingresar—♥!”
La joven profesora de pie en la plataforma en frente de los estudiantes les dio la bienvenida con una gran sonrisa en su rostro.
“Soy Oreki Yuri, la persona a cargo de la Clase Uno Año Uno. Esta es mi primera vez como profesora titular, así que Sensei estará feliz si la llaman Yuri-chan☆. No hay necesidad de ser formal. ♪”
Las cortinas del escenario de batalla se abrieron muy alegremente. “…Luce agotadora…”
Quizás estaba nerviosa, pero Stella murmuró ante el entusiasmo maníaco de Oreki. “Ajaja, es verdad… pero es una buena profesora.”
“¿La conoces?”
“Bueno, más o menos—”
“Oigan— ¡ya que hoy es el primer día, no habrá lecciones! Pero, pero, Sensei tiene algo que compartir acerca de las Batallas de Selección de Representantes para el Festival de Arte con la Espada de las Siete Estrellas. Chicos, ¿podrían sacar sus datapads?”
Como se le instruyó, Ikki sacó de su bolsillo un terminal de cristal del tamaño de la palma. El pad del estudiante de la Academia Hagun era una extraordinaria herramienta todo-en-uno que podía ser usado como ID; cartera, celular, Internet, y mucho más.
“Okey. Como la Señorita Directora dijo en la ceremonia de apertura, la Academia Hagun usaba un sistema de puntajes de habilidad para elegir a los representantes del Festival hasta el año pasado, ¿verdad? ¡Pero desde este año, la selección por puntajes de habilidad ha sido abolida! ¡El sistema cambió a batallas de selección con la participación de toda la escuela! ¡Seis personas serán elegidas basados en los resultados de las batallas! ¡Wah, violencia! El Comité Ejecutivo de Batallas de Selección le enviará mails a sus datapads, y deberán ir a los lugares designados luego de que la fecha y hora hayan sido confirmadas, ¿okey? Si no van, será una derrota por abandono, así que tengan cuidado♥.”
“Sensei.”
Stella levantó la mano.
“No, no. Si no me llamas Yuri-chan☆ no responderé.” “…Yu-Yuri-chan.”
“¡Yay! ¿Qué pasa, Stella-chan?”
“¿Cuántos enfrentamientos habrán aproximadamente en las batallas de selección?”
“No estoy segura, pero cada estudiante debería atravesar unos diez enfrentamientos más o menos. Luego de que los enfrentamientos empiecen, definitivamente tendrán uno cada tres días, así que prepárense. ♪”
Luego de escuchar eso, Ikki se alivió un poco. Su Arte Noble, Ittou Shura, podía usarse una sola vez al día, por lo que una serie de batallas sería bastante severo. Pero mientras que esta organización era un alivio para Ikki, era un poco amargo para los demás estudiantes.
“No puede ser en serio.”
“Qué problemático~. ¡Así no podré ir a jugar!”
“En primer lugar, no quiero participar en el Festival.”
Voces de disgusto se levantaron por aquí y por allá alrededor del salón de clases, lo que no podía evitarse. No es como si todos estuvieran interesados en el Festival como Ikki. Por un lado, el Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas era un lugar donde se usaban Formas Reales, en lugar de las Formas Ilusorias. Las batallas serán, por supuesto, muy peligrosas, y no todos querían aumentar su ranking asumiendo esos riesgos. Graduarse pacíficamente y adquirir la calificación como caballero mágico, conseguir un empleo con un alto salario y asistir a él con normal diligencia—había muchos estudiantes que querían un camino recto como ese.
Uno de esos estudiantes le preguntó a Oreki.
“¿Hay sanciones por abstenerse, o perder los enfrentamientos?”
“Nooop. No hay sanciones por perder, y no afectará a los resultados escolares, pero hay bonus si ganan. Y por supuesto, también pueden abstenerse, y los que no estén interesados en participar en el Festival deberían notificárselo al comité ejecutivo. Serán quitados de las loterías de inmediato… pero saben…”
Oreki miró en la dirección de Ikki por un momento, y sonrió gentilmente.
“Sensei piensa que será muy difícil, piensa que este es un sistema maravilloso que le permite a todos tener iguales chances de ganar el Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas y convertirse en el Rey de la Espada de Siete Estrellas. Es por eso que, de ser posible, me gustaría que todos participaran ambiciosamente. Estoy segura de que la experiencia será algo que todos atesorarán.”
Ante la mirada que lo apuntaba, Ikki asintió con agradecimiento. Él conocía a Oreki de sus días de los exámenes de ingreso, cuando ella era evaluadora y él evaluado. Ya que ella evaluó a Ikki apropiadamente, Ikki ahora estaba en Hagun. Rememoró aquel evento de hace un año…
¡…Esperen! Acaso Oreki-sensei no—
“¡Entonces chicos, por favor hagan su mejor esfuerzo de aquí en más! ¡¡¡Todos vamos a ABUUAAABUFUUU!!! *SANGRE POR TODAS PARTES*
¿—tiene un cuerpo realmente débil? Lo recordó demasiado tarde. “““¡¿YU-YURI-CHAAAAAAN?!”””
“Ah—Ella está bien, está bien. Todos cálmense por favor.”
Mientras trataba de tranquilizar a sus compañeros de clase confundidos ante la repentina catástrofe, Ikki se levantó de su asiento para asistir a Oreki.
“No tienen que preocuparse tanto. Oreki-sensei sólo tiene un cuerpo muy débil.” “¡No, eso es muy preocupante! ¡¿Cómo puede haber tanta sangre?!”
*Toz*Toz* “…Como dijo Kurogane-kun, estoy bien.”
Mientras tosía violentamente, Oreki les mostró a sus angustiados estudiantes una frágil sonrisa.
“Ya que Sensei… ha estado escupiendo un litro de sangre por día desde que era una niña…”
“¡¿Qué parte de eso está bien?!”
*TOZ*TOZ* “…Bueno, he vivido con este cuerpo por unos veinte años. Sensei está bien de nuevo en una semana. Fufu… asombroso, ¿no?”
“Por favor no se enorgullezca de algo tan triste. Erm, por el momento llevaré a Sensei con la enfermera y ustedes debería encargarse del charco de sangre.”
“Entendido. ¡Déjanoslo a nosotros!”
Luego de ver a una chica con cabello rubio-durazno asentir, Ikki apoyó a Oreki sobre su hombro y se dirigió a la enfermería.
En el camino, él le preguntó acerca de algo que lo estuvo molestando por un rato.
“Oreki-sensei. Parece estar de muy buen humor hoy. ¿Eso fue para darle la bienvenida a los nuevos estudiantes?”
*Toz*Toz* “…Sí. Después de todo es el día de apertura… así que para felicitar a todos por ingresar, Sensei asumió el riesgo para animar el ambiente…”
Entonces ese era el caso después de todo. Ikki se sintió feliz ya que era algo que la amable Oreki-sensei haría.
“Oreki-sensei… hay algo importante que me gustaría decir pero…” “¿Qué es?”
“Creo que Sensei se pasó un poco.” “Ugh…”
Era duro, pero era por su propio bien. La gente tenía que actuar acorde a su edad.
Parte 3
“Sensei dice que terminamos por hoy.”
Con Ikki entregando el mensaje de Sensei, la clase del primer día terminó.
Supongo que iré a buscar a Shizuku… Tampoco debería permanecer aquí más tiempo.
Había estado sintiendo miradas a todo su alrededor por un rato. Ya que Sensei colapsó, no hubo una presentación, pero todos ya deberían saber que él era un fracaso. Había miradas confusas de las personas pensando cómo hablarle.
Puede que haya hecho algo demasiado directo hace un tiempo…
Sentía que se había entrometido demasiado, así que teniendo en cuenta los sentimientos de sus compañeros, Ikki se levantó. Sin embargo—
“¡Senpai!”
“¡Uwah!”
De repente, una de sus compañeras de clase lo sujetó. “¡¿Qué—?! ¡Es-Espera un minuto! ¡De qué se trata esto, Ikki!”
“¡Eso es lo que quiero saber! O-Oye, ¿qué estás haciendo tan de repente?”
“Ah, cuando pensé que por fin tenía la oportunidad de hablar apropiadamente con Senpai, me emocioné mucho y… por favor discúlpame.”
Relamiéndose los labios con ternura, la chica de cabello rubio-durazno que se disculpó con él era la misma chica que aceptó encargarse de la limpieza. Luego de separarse de Ikki, se presentó.
“Soy Kusakabe Kagami. ¡Soy una graaaan fan de Senpai—!” “¿Mi fan?”
El respeto del mundo para los Blazer era muy alto, y los caballeros mágicos siempre estaban en el centro de atención, lo que incluía a los estudiantes caballeros. Había estudiantes como Stella que eran observados por los medios. El Festival de Arte con la Espada de Siete Estrellas que constituía la batalla cúspide de los estudiantes también era televisada en todo el país vía la Red. Los estudiantes que ingresaban a la academia luego de volverse fans de una de esas celebridades no eran tan extraños.
Pero… eso no tenía nada que ver con Ikki, por lo que inclinó la cabeza luego de escuchar el motivo de esta chica.
“Creo que no hice nada para merecer fans… ¿Quizás te equivocaste de persona?” “¡Oh por favor, Senpai! No te hagas el tonto, tú~. ¡Es sobre esto, esto!”
La verdad es que n se estaba haciendo el tonto, pero luego de ver la pantalla del datapad de Kagami, sus palabras se atoraron en su garganta. Lo que la pantalla estaba mostrando era—
“¡…Oye, ¿no es ese nuestro duelo?!”
Stella, quien también estaba mirando la pantalla, exclamó asombrada.
“¿Puede ser que Senpai y Stella-chan no lo sabían? ¿No lo han visto en la Red?” “No… no soy bueno con las máquinas y esas cosas…”
“Nunca he visto eso. Y tampoco tengo una computadora.”
“Entonces no podía evitarse. Esto fue subido de inmediato a un sitio para compartir videos luego de que Senpai y Stella-chan terminaran su duelo. Provocó un gran escándalo. Todos lo vieron, ¿cierto?”
Ante la pregunta de Kagami, todos los compañeros que estaban escuchando su conversación asintieron.
“Sí, vi ese video.”
“Ha habido un montón de artículos en muchos sitios. ¿No debería haber menos personas que no sepan de esto que las que sí?”
“Yo también lo vi. Quería preguntarte un montón de cosas… pero eres un año mayor, así que era difícil hacerlo… Ajajaja…”
¡Entonces ese era el verdadero motivo de las miradas que sentí antes!
“Ah… supongo que lo siento por todo el problema. Pero está bien que me hablen normalmente, ya que somos compañeros de clase.”
“““¿EN SERIO?”””
“¡Uwah!”
Instantáneamente, todas las chicas en la clase se acercaron a él enérgicamente. “¡Gracias a dios! ¡Muchas gracias! ¡Kurogane-san!”
“¡Quería hablar con Kurogane-san desde que vi ese enfrentamiento!” “¡Yo también! ¡Quiero decir, estuviste muy genial!”
“Erm, Kurogane-senpai. Si no hay problema, ¿podrías darme clases de manejo de la espada? ¡Quiero ser más fuerte como Senpai!”
“¡Ah! ¡Eso es injusto! ¡Yo quería pedirle eso!”
“E-Esperen un minuto. Ciertamente dije que estaba bien que me hablaran libremente pero es problemático si todas se acercan de esta forma.”
Ikki les suplicó a las chicas cuyos ojos estaban rodeados de afecto y respeto. Pero no era tan inesperado, ya que él no era el tipo de chico que jugaría con las chicas. Si tenía
tiempo libre para jugar, lo aprovecharía para entrenar en cambio. Era por eso que estaba experimentando de esta manera que todas estas jóvenes chicas se fijaran en él.
Pero a pesar de que era vergonzoso que lo miraran así, como los ojos de las chicas estaban destellando con respeto y admiración, todo era más vergonzoso.
“Fufu, ¿es tan asombroso ser popular? Pero Senpai, en serio eres el centro de atención en este momento. ¡De acuerdo a mis datos, especialmente con las chicas!”
“¿Eeh? ¿P-Por qué?”
“Quiero decir, ¿no es Senpai su~per fuerte? Todas las chicas que anhelan ser caballeros mágicos aman a los chicos fuertes. A pesar de que eres tan fuerte, te siguen llamando ‘Caballero Fracasado’. Algo tan misterioso hizo que los puntos literalmente se dispararan. Pero la razón más importante es… el rostro de Senpai. Senpai, tienes un rostro espléndidamente adorable—”
“N-No creo que ese sea el caso realmente…”
“Y ese rostro afligido también enciende los ‘instintos maternales’ de una chica—” Ante las palabras de Kagami, las chicas a su alrededor asintieron con un “¡Cierto!
¡Cierto!” y “¡Aunque es mayor, es muy lindo!”
¡Li-Lindo…! Sé que no tengo un rostro muy juvenil pero que chicas más jóvenes que yo me digan lindo… ¡como hombre, eso me provoca sentimientos complicados!”
No, que les agrade es mejor a que me odien. Mientras Ikki estaba sonriendo y pensando en eso, Kagami de repente sujetó su mano derecha.
“¡¿Ka-Kagami-san?!”
“Y entonces, Senpai. Tengo un gran favor que pedirle a mi super popular Senpai.
¿Escucharías el favor de tu linda junior~?”
Luego de sujetarlo, Kagami se acercó directamente y suplicó con ojos húmedos. “Qu-Qué es… Si está dentro de mis posibilidades… entonces aceptaré…”
“♪¡Wah!♪ ¡Muchas gracias! ¡La verdad es que estaba pensando en fundar un club de periodismo y quiero incluir todo acerca de Senpai en el primer lanzamiento del periódico mural de la Academia Hagun! El título es… así es, ¿qué tal 『 ¡La Amenazante Emboscada! ¡La Rumoreada Supernova Conquistada!』, o algo así?”
¡Qué—! A pesar de que Stella estaba justo allí, ¿quería escribir esa terrible historia? Conforme Ikki miraba a Stella mientras sudaba—
“Fuu~n. ¿No estás feliz? Eres tan popular. Esa información, ¿por qué no se la das? Senpai.”
Ella tenía una expresión increíblemente amarga. Su derrota convirtiéndose en un artículo periodístico por supuesto que no la haría feliz en absoluto. Ikki no tenía el coraje para quejarse luego de verla así.
“Lo siento mucho. No estoy acostumbrado a este tipo de cosas…”
Pero Kagami no retrocedió ni un paso, y sujetó el brazo de Ikki todavía más fuerte. “¡Está bien! Porque yo te enseñaré cuidadosamente—”
*Munyun* El brazo de Ikki estaba siendo presionado por sus pechos, e inmediatamente, una dulce sensación recorrió el cuerpo de Ikki.
“Uwa… erm… Kusakabe-san.”
“Por favor no me trates como a una extraña. Kagami está bien. ¿No es así nuestra relación—?”
Qué clase de relación tenemos de repente…
“Kagami-san. Erm, suéltame un poco… Me están golpeando.” “¿Oh en verdad? ¿Golpeando? ¿Qué cosa?”
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