Prólogo – Una Ciudad en el País de la Nieve



「Escuchen, chicos. El alcohol es una bebida para adultos. Eso significa que quien beba alcohol es un adulto.」

En un nevado país en Eurasia, bajo un cielo gris oscuro de invierno. En frente de una capilla, una niña de cabello rojo de diez años de edad sostenía una botella de alcohol verde esmeralda en su mano y levantaba la voz.


「¡Una vez que prueben esto, ya no serán niños! Se unirán al rango de los adultos como nosotros. ¡Y los adultos nunca traicionarán a sus amigos! ¡Nunca abandonarán a los débiles! El alcohol es como un juramento entre amigos.

¡¿Están listos?!」

Ante esas palabras, los dos chicos de cinco o seis años de pie en frente de ella se enderezaron y respondieron en voz alta.


“ “¡Sí, estamos listos!” ”


“¡Bien! ¡Entonces demuéstrenlo!” “ “¡Okey!” ”

Con sus respuestas, los dos chicos acercaron los vasos de madera en sus manos. En cada uno de esos vasos, la chica de cabello rojo vertió un poco de alcohol.

Los dos chicos al mismo tiempo sorbieron el alcohol que se les había servido, y lo tragaron sin titubear.


「Wh-Whoooooaaa…」

Y simultáneamente lo escupieron.


「¡¿Qu-Qué demonios fue eso?! ¡Sabe muy feo!」

「¡Me quema la garganta…!」

Los dos cayeron de rodillas y manos al piso, sintiendo náuseas. Frente a los dos bajo su mirada—la chica de cabello rojo se reía animadamente con una grandiosa voz.

 


「¡Parece que aún es demasiado pronto para ustedes! ¡La próxima prueba será el año que viene, así que dejen que Alice y yo los protejamos por un año más!」

「Ugh…」

「Llegar a ser adulto es difícil, ¿huh? Timur…」

Al borde de las lágrimas, los dos chicos se limpiaron la boca con la nieve a sus pies. Viéndolos a ambos, la chica de cabello rojo y el chico de más o menos su edad mostraron sonrisas parentales.

「Ja ja ja. Aún queda un largo camino hasta que se conviertan en adultos.」Había un joven cuyo cabello rubio lucía de alguna forma, lúgubre. A primera

vista, era un niño harapiento que lucía como si se hubiera manchado con hollín y lodo, pero observando con más cuidado, se trataba de un chico joven con rasgos horrorosamente preciosos.


Esta era la infancia de él, quien un día sería llamado Nagi Arisuin, y que ingresaría a la Academia Hagun.


Arisuin—no, Alice—apartó la vista de los dos chicos para dirigirse a la chica.


「A fin de cuentas, eres una adulta malvada, Yuuri. Timur y Condra sólo tienen seis años, y sabías que no podrían beber algo como eso, ¿cierto?」

En respuesta, la chica mostró una sonrisa orgullosamente malévola.


「No hay problema. Tratar de excederse los hará más valientes.」

Su nombre era Yuuri. Como Alice, era una chica de la calle, y la líder de este equipo que tenía su cuartel general en el almacén de la iglesia.


Yuuri, la chica con la personalidad animada llena de espíritu firme. Alice, el chico con la personalidad delicada llena de bondad.

Eran dos personas diametralmente opuestas, pero tenían una cosa en común. La idea de que tenían que proteger a los niños débiles que no podían sobrevivir por su cuenta.


Por eso cuidaban a los niños más jóvenes de la calle más que a ellos mismos, y los criaban. Yuuri tenían la confiabilidad de un padre. Alice tenía el afecto de

 


una madre. Aun cuando ellos también eran niños, desempeñaban esos roles espléndidamente.


—Y lo que estaba ocurriendo ahora era un rito de paso para ese equipo. Los niños que bebían de la botella verde de licor indecentemente fuerte, eran aceptados no como niños, sino como amigos adultos. No tenían padres. No tenían adultos de quienes depender. Por eso—debían ir más allá tanto como fuera posible, para convertirse en adultos tan rápido como fuera posible.


Yuuri, quien pensaba eso, había celebrado la ceremonia. Pero no importaba qué tipo de razón tenía. Era imposible que niños bebiendo alcohol fuera algo—


「¡Oye! ¡Yuuri! ¡¿Les estás dando alcohol a los niños otra vez?!」

「¡Oh, mierda! ¡Es la monja! ¡Todos escóndanse!」

Habiendo sido descubiertos por la aterradora Hermana que dirigía la iglesia, Yuuri y los dos chicos jóvenes escaparon, corriendo en distintas direcciones.


Los chicos escaparon instantáneamente ante la orden de su líder. Su confianza en Yuuri era profunda. Bueno, aunque así fuera…


「¡Vengan aquí, mocosos traviesos! ¡Si no regresan, no habrá sopa para ustedes hoy!」

「Nos dejamos llevar por los engaños de la Líder en contra de nuestra voluntad.」

「Es culpa de la Líder. Nosotros no hicimos nada. Es la verdad.」

Ante la promesa de la sopa caliente, la lealtad de ambos fue tan fuerte como un pañuelo, pero…


「¡¿B-Bastardos—?! ¡Voy a recordar esto―!」

「Ja ja ja.」

Mientras soltaba una risa dedicada al grupo de jóvenes, Alice permaneció allí. El día se estaba terminando. Pronto será hora de trabajar.


De repente, en ese momento.


「U-Umm… ¡hermana Alice!」

 


Tres chicas salieron del almacén. Eran niñas de alrededor de cinco, seis, y siete años de edad. Y la de siete años, Anastasia—la mayor entre los niños además de Yuuri y Alice—permaneció frente a Alice con sus blancas mejillas sonrojándose como manzanas.


「T-Ten…」

Con nervios le presentó una bufanda hecha a mano. Era algo que ella había hecho durante los últimos días tejiendo lana que había recibido de la Hermana, luego de aprender del habilidoso Alice. Así que sabiendo sin dudas que esto era algo que quería ver si ella había hecho bien, Alice la recibió.


「Oh, cielos. La tejiste bellamente, ¿no? Debes haber trabajado mucho en esto.」

Elogiando la artesanía, trató devolvérsela. Pero la chica acercó la bufanda al pecho de Alice con firmeza.


「Es―¡Es un regalo para ti, hermana!」

「¿Para mí?」

Anastasia asintió con fuerza.


「Porque siempre estás… trabajando… bajo el frío, dando lo mejor de ti…」

「…Ya veo.」

Comprendiendo los sentimientos de Anastasia, Alice envolvió la bufanda hecha a mano en su cuello. Misteriosamente, se sentía más cálida que la bufanda barata que usualmente usaba.


「Qué cálida… Gracias, Anastasia.」

「Ejeje….」

Recibiendo las gracias, Anastasia mostró una expresión de encanto. Era una sonrisa que abrigó no sólo su cuerpo, sino su corazón.


—Hablando honestamente, sus vidas diarias eran miserables. Con sólo el almacén que la Hermana les estaba ofreciendo, era imposible para dos niños de diez años encargarse de dos chicos y tres chicas. Había trabajos de parte de las pandillas criminales de su ciudad natal, pero luego de que el gobierno eliminó los impuestos, no quedó nada. Para comer, sólo tenían la sopa que la Hermana le

 


preparaba a todos de vez en cuando, y pan duro guardado en bolsas de plástico. Todo eso se compartía entre todos. Naturalmente, difícilmente podía decirse que era suficiente para satisfacer a niños en crecimiento, y siempre tenían hambre.


Pero aun así, esos días eran una bendición para Alice.


Comparado con la cantidad que comía cuando estaba solo, esto era menos. Con el fin de criar a los niños, tenía que trabajar más. Pero—si comparaba esos días de ser amado con aquellos donde vivía solo, robando y revolviendo basura, estaba más que contento con el tiempo pasado aquí.


Viviendo cerca de sus preciados amigos. ¿Podría querer algo más? No, no había nada más.


Si mañana, y pasado mañana, pudieran ser igual de pacíficos— Ahh, si tan sólo—

 


Capítulo 1 – Campamento de Entrenamiento

Era el último tercio de Julio. La temporada de lluvias había terminado, y ahora estábamos en la de nubes blancas sofocantes. El período escolar de las batallas de selección terminó, y la Academia Hagun había ingresado a las vacaciones de verano. Algunos estudiantes se fueron de vacaciones, y muchos regresaron a casa, por lo que quedaron pocas personas en la escuela.


¿Los que quedaron eran aquellos que querían días libres de verano en Tokyo?

¿Eran aquellos que querían entrenar con las amplias instalaciones de la escuela? O quizás, simplemente no podían regresar a casa debido a los problemas que los esperaban allí.


…Sin embargo, sorprendentemente Ikki Kurogane no se encontraba entre ellos. De manera similar, sus amigos y su hermana tampoco estaban allí. ¿Qué pasó?


Se debía a que se acercaba el Festival de Arte de la Espada. El mismo se iniciaba a mediados de Agosto. Y como para cualquier torneo deportivo, asistir a un campamento de entrenamiento era de lo más común. Hagun llevaba a cabo un campamento de entrenamiento cada año, por su puesto. El cual consistía en diez días de duro entrenamiento en una cabaña en Okutama. Profesores caballeros mágicos profesionales que han participado en la liga Rey de Caballeros habían sido llamados aquí, por lo que no asistir a esto implicaría una gran diferencia en crecimiento al llegar el día del Festival. La ausencia de Ikki y los demás en la escuela se debía a que estaban participando en el campamento de entrenamiento como equipo representante, o como asistentes.


—Sin embargo, el lugar no era Okutama. Eso se debía al incidente del Gigante de Okutama, mencionado anteriormente. Ese asunto al final permaneció sin resolver. Después de eso, no hubo más informes sobre apariciones del gigante de piedra que atacó al grupo de Ikki, pero por supuesto nadie podía decir que quedaron satisfechos con la seguridad.


Por lo tanto, la Directora Shinguuji le pidió formalmente a la Academia Kyomon permiso para llevar a cabo un campamento de entrenamiento combinado con los representantes de Kyomon en su propia cabaña en las montañas.


♦♦♦♦♦ La Princesa Carmesí, Stella Vermillion.

Una chica que vino de una tierra lejana al país de los samuráis con el fin de volverse más fuerte, ahora estaba en medio de una pelea que ella solicitó, aquí en las montañas luego de llegar desde Tokyo.

 


En la arena de batallas de práctica en el campamento de entrenamiento de Kyomon, flamas carmesí y rayos dorados estaban chocando furiosamente, creando chispas grandes.


La envuelta en una flama carmesí y blandiendo una espada gigante era Stella. Poder y velocidad—movimientos de alto rendimiento que podían considerarse la fuerza más grande, y un poder mágico avasallante.


Generalmente no podía decirse que la caballero llamada Stella Vermillion tuviera alguna debilidad. Tenía una habilidad ofensiva remarcablemente alta, pero su verdadera esencia era el peso de su poder total. En ataque, defensa, y velocidad, estaba equipada con un equilibrio de cualidades excesivamente altas en cada habilidad y talento posibles. Por eso era una caballero de rango A—


Sin embargo, había alguien ante sus ojos en este momento, una enemiga intercambiando ataques de espada con ella, resistiendo sus feroces ataques de frente. En ese momento, esa enemiga podía hacer eso gracias a una habilidad que era digna de ser su oponente.


A una persona común seguramente se le destruiría el cuerpo al oponerse a la gran fuerza física de Stella de manera directa. No obstante, esta oponente tenía una defensa flexible que dispersaba el poder de su espada descendente, y una defensa que ciertamente no sólo la salvaguardaba, sino que devolvía contraataques inmediatos.


Esta clase de oponente era la que Stella estaba enfrentando, pero no era inesperado. ¿Por qué? Porque la que estaba sirviendo como oponente de Stella, participando como entrenadora voluntaria junto al resto del consejo estudiantil, no era otra que la caballero estudiante de Hagun—Touka Toudou, “Raikiri.”


“¡Shh—!”


En medio de esa pelea de espadas, Touka demostraba su técnica. En el instante que las dos soltaron chispas por su acero, usó el impacto de su bloqueo para buscar la muñeca de Stella. En un movimiento similar al Aikido, el cuerpo de Stella se inclinó enormemente. El impacto fue evadido conforme la hoja de la espada pasó.


“¡Kuh!”


Naturalmente, Stella también era una caballero de máximo nivel. Aunque su espada fue detenida, su equilibrio no se rompió. La parte inferior de su cuerpo bien entrenada le otorgó firmeza sobre el suelo a Stella.


Sin embargo, el movimiento ciertamente creó una apertura entre ellas. Esa apertura—Raikiri no la pasó por alto.

 


Inmediatamente, Touka regresó su Dispositivo, Narukami, a su vaina negra, y adoptó una pose amplia, acumulando energía por medio de relámpagos en su vaina.


En ese momento, un escalofrió corrió por la espalda de Stella. ¿Qué ataque disparará desde esa pose? Lo sabía.


El Arte Noble—Raikiri.


La carta del triunfo de Touka que destruía al enemigo con el desenvaine. Aunque había sufrido una derrota, Raikiri podía desatar un poder avasallante a corta distancia.


Aunque era llamada la Princesa Carmesí, Stella no tenía técnica que pudiera usar contra Raikiri. Si contaba poderío y distancia, podía ganar grandiosamente con Katharterio Salamandra, pero con velocidad como el principal determinante, perdería.


Así que cundo Touka adoptara la pose para Raikiri, Stella caería. Pero…


¡Eso es lo que estaba esperando!


Sin sucumbir al escalofrío que estaba corriendo por su espalda, Stella se impulsó desde el suelo para arremeter a corta distancia.


Ciertamente, habiendo luchado hasta ahora en un choque de espadas a corta distancia, sólo podría llevar al uso de Raikiri. Raikiri era un desenvaine de  espada que emitía una energía eléctrica intensa al embeber la hoja de la espada en fuerza electromagnética. La propulsión explosiva nacida por la intensa energía eléctrica era algo que la propia Touka no podía detener. Era una técnica que no podía cancelar el desenvaine una vez iniciado. Por eso razón, Stella se había puesto a propósito en el rango de Touka, y luego retrocedió y salió de ese rango una vez que Touka adoptó la pose para su carta del triunfo, invitando a Touka a que golpeara la nada.


…Pero…


La carta del triunfo no llegó. Touka permanecía en su posición de desenvaine, y miraba silenciosamente a Stella quien había escapado. Ante el discernimiento que vio a través de sus más pequeños movimientos, Stella soltó un suspiro de admiración desde el fondo de su corazón.


Después de todo, un plan tan simple no saldría como quiero, ¿cierto?


¿Engañar al usuario para que gaste su carta del triunfo inútilmente? Cualquiera podría haber pensado en una táctica de ese nivel. Era una típica contramedida

 


contra Raikiri. Por supuesto Touka había enfrentado incontables oponentes que usaron esa estrategia. Era imposible que cayera por un simple señuelo.


—En ese caso.


¡Debería usar un plan que sólo yo puedo usar, ¿verdad?!


¡Boom! Stella se impulsó desde el suelo una segunda vez, dando otro gran paso hacia atrás. Tomó una distancia de más de diez metros de Touka. Era más allá del rango de una espada o una lanza. Larga distancia—era el rango sólo para arcos y armas de fuego, o magia.


Sí. Stella no era una caballero cuyo único fuerte era el combate cuerpo a cuerpo. A esta amplia distancia, Stella aún se encontraba en su elemento. Porque era, entre estos caballeros reconocidos actualmente, la que contaba con la mayor capacidad de magia.


En combate a larga distancia, aquellos que poseían alta capacidad mágica tenían una ventaja arrolladora.


Debido a eso, Touka se impulsó apresuradamente hacia delante para acortar la distancia. Sin embargo, esa decisión fue ligeramente tardía.


“¡Haaaa!”




Pisando por fuera del rango de Touka, Stella volcó más poder en el Aliento de Dragón que rodeaba su Dispositivo, Lævateinn. Devorando esa magia, la feroz aura de su espada aumentó en luminosidad y calor. Conforme las flamas cubrían la punta de su espada, Stella enfrentó a Touka quien estaba arremetiendo desde el frente.


“¡Toma esto! ¡Colmillo de Dragón!”


Llegó un ataque.


Lævateinn―la flama que surgió de la punta de su espada en un destello tomó la forma de una criatura viva.


Era—un dragón. Un dragón con un cuerpo largo y serpentino. Ese feroz dragón abrió una mandíbula llena de dientes y cayó sobre Touka.


Touka apenas logró esquivar la ardiente mandíbula del dragón. Instantáneamente, el dragón giró para mostrarle sus dientes a Touka otra vez.


Lævateinn no era un arma feroz ordinaria. Con colmillos que quemaban todo, y buscaban darle una mordida al enemigo, era un ataque que seguía a su objetivo hasta el fin del mundo. Quitárselo de encima era imposible. Touka no tenía medios para contraatacarlo.


Un Blazer promedio no tenía oportunidad contra Lævateinn. La magia que provenía de la capacidad avasallante de Stella cargaba poder suficiente para dar una muerte segura. Si un contendiente iniciaba una lucha con una ofensiva inadecuada, hallaría la derrota en su propio juego. Por lo que Touka—


“—Raikiri.”


Ante el dragón de fuego que se aproximaba, ella respondió con el ataque más fuerte y más rápido que tenía.


—No tenía nada más que ofrecer. Y eso era a lo que Stella apuntaba.


¡Te tengo!


La tajada de plasma colisionó con la cabeza del Dragón. En ese instante, Stella se impulsó hacia delante con toda su fuerza, y se acercó a Touka con un aumento de velocidad.


Touka había caído en la trampa de Stella, y usó Raikiri. En este momento, era incapaz de interrumpir su técnica—lo que significaba que estaba completamente indefensa. Este era el momento en que la pelea se decidiría.

 


Por un instante sin aliento, Stella cruzó la distancia con una fuerza explosiva, y desató un golpe de knock-out. Era una tajada descendente vertical. En este momento, Touka quien había usado su técnica asesina no fue capaz de hacer nada—


“¿Eh…?”


No debería ser capaz de hacer nada. El ataque de Stella definitivamente debería haberla golpeado.


Pero en ese momento, Touka mostró un movimiento que Stella no anticipó.


Ella ciertamente se había recuperado de Raikiri—pero… su postura de recuperación no había detenido la técnica.


¡¿Usó el impulso de Raikiri para girar su cuerpo, y atacar dos veces…?!


Una propulsión devastadora nacida de un desenvaine de espada basado en fuerza electromagnética extrema. Se trataba de un segundo ataque usando rotación de alta velocidad.


Sí, Touka había visto completamente a través de la estrategia que Stella iba a usar. Por lo que Touka había—usado Raikiri a propósito, con el fin de inducir a Stella a que se zambullera al parecer ella indefensa.


Y ese esquema había funcionado a la perfección. El abdomen de Stella, donde Touka había apuntado el segundo ataque, había sido golpeado por Raikiri—


“Ah… guh…”


Forma ilusoria—contra una espada que atravesaba la resistencia directamente sin lastimar el cuerpo, Stella cayó de rodillas.


Y al siguiente instante, Narumaki cayó precisamente sobre la nuca de Stella. Fue el momento donde la batalla se decidió.


“…No escuché acerca de ese movimiento de contraataque.”


“Es porque es la primera vez que lo uso en combate. Atacar las debilidades del enemigo es fundamentalmente correcto, pero ahora que estás al mismo nivel que los mejores de la nación, tus oponentes se aprovecharán de tus propias debilidades sin remordimiento. Para ganarle a oponentes de esa clase, es crítico no dejar que te interpreten tan fácilmente.”


A la junior que estaba alzando la vista hacia ella, Touka le explicó la razón de esa derrota.

 


“Aún no estás a esas alturas, Stella-san.” Y mostró una sonrisa muy serena.

Ante eso, Stella no pudo más que sentirse frustrada. “Uuu…”

Murmuró un gemido que sonó bastante arrepentido.


♦♦♦♦♦ “Oh cielos, ¿la Princesa Carmesí perdió?”

“Sí, no puede ser.”


Dos chicas mirando la confrontación a la distancia suspiraron. En sus brazos tenían brazaletes amarillos que proclamaban que eran miembros del club de periodismo; eran el club de periodismo de Bunkyoku, que habían venido al campamento de entrenamiento para cubrir las noticias de allí. El campamento de entrenamiento para el Festival de Arte de la Espada era una oportunidad para recolectar información sobre los equipos de otras escuelas, algo que no ocurría tan a menudo. Era un evento vital para los clubes de periodismo de todas las escuelas, así que el dúo de Bunkyoku había venido desde el lejano Kyushu para escribir un artículo sobre la rumoreada princesa caballero, Stella Vermillion, pero—


“¡Es un poco decepcionante!”


“¡Raikiri ganó muy fácilmente! Pensar que me emocioné tanto.”


“¡Entonces en verdad es débil! Eso significa que no hay ninguna historia aquí después de todo.”


—querían escribir noticias acerca de Stella que valgan la pena, pero su derrota dañaría el impacto dramático. El club de periodismo de Bunkyoku estaba sufriendo una desilusión.


Ante los murmullos… Kagami Kusakabe, quien estaba portando un brazalete similar y había oído al par ligeramente a la distancia desde donde se encontraba, murmuró sorprendida.


“Sheesh, ¿a dónde estaba mirando esa gente de Bunkyoku?”


“¿Verdad que sí? Fueron traídos aquí por los resultados que ellos mismos querían, pero cegaron sus ojos a la verdadera realidad. No son dignos de ser llamados reporteros.”

 


El que había hablado era Nagi Arisuin, quien había visto la batalla de práctica entre Raikiri y la Princesa Carmesí desde su lugar al lado de Kagami. Los dos sabían qué estaba pasando, ya que había visto muchas peleas de Stella. Sabían que el resultado de esta pelea no era un indicio de que Stella fuese débil como los observadores de Bunkyoku habían dicho.


Sin embargo—entre otras escuelas, también había gente con ojos que sí discernían. Con esto nos referimos al chico y a la chica que estaban mirando la pelea algo lejos de la posición de Kagami y Arisuin.


“Whoa—qué pelea tan impresionante.”


“Los participantes de Hagun de este año son excelentes. ¿No es así, Kusakabe?” Kagami les sonrió a las dos personas que hablaron mientras se aproximaban.

“Yagokoro-san y Komiyama-san, ¿ustedes también estaban viendo?”


“Por supuesto. Si hay una batalla de práctica entre Raikiri y la Princesa Carmesí, a cualquier reportero le llamaría la atención.”


“Totalmente.”


Luego de saludar a los dos, Kagami sintió un toque en su hombro, de parte de Arisuin quien se encontraba detrás de ella.


Kagami giró la cabeza para preguntar qué sucedía, pero Arisuin indagó primero. “Kagamin, ¿quiénes son esos dos?”

Al recibir la pregunta, Kagami se dio cuenta que esta era la primera vez que Arisuin se encontraba con ellos dos.


“Ah, debería presentarlos, ¿huh? Esta chica es Yagokoro-san del club de periodismo de la Academia Bunkyoku, y este chico es Komiyama-san del club de periodismo de la Academia Donrou.”


“Es un placer conocerte, Arisuin-san.” “Encantado de conocerte.”

“Ya veo, ambos están en el mismo negocio que tú.”


“Así es. Estamos usando los mismos brazaletes, después de todo.” Ciertamente. Arisuin asintió. Yagokoro se acercó a él después del saludo.

 


“Bueno, había un montón de rumores, pero al conocerte en persona, ¿en serio eres un donjuán, huh? Puedes seducir sólo con ese rostro, ¿cierto?”


“Yagokoro, eso es rudo.”


A Yagokoro quien dijo una cosa así mientras miraba fijamente el rostro de Arisuin, Komiyama quien estaba al lado de ella le dio un toque con su codo.


Pero Arisuin no lucía muy molesto. Sonrió.


“Ajaja. No hay problema. Las flores y las mujeres deben ser amadas.” “¿M-mujeres…?”

Ante las palabras pronunciadas por Arisuin, Komiyama comenzó a sacudirse como si no pudiera comprender totalmente su significado.


“Oh, Alice-chan es esa clase de persona. No te preocupes por eso, Komiyama- san.”


“E-Entonces dejaré el tema de lado…”


¿Qué, Komiyan no sabía que Nagi-san es así? Tu recolección de datos ha sido bastante superficial, ¿huh?”


“Kuh. No comprendí cuán lejos iba su fetiche…”


Kagami pensó que esas palabras eran muy típicas de Komiyama. Incluso como reporteros, había algo llamado preferencia. Yagokoro y Kagami preferían redactar artículos periodísticos que mesclaban hechos sobre los contendientes con sus lados humanos. Por el contrario, Komiyama era más del tipo objetivo que determinaba los hechos de las noticias mientras mantenía lejos la dramatización, similar a las transmisiones del gobierno. Esa clase de reportero probablemente no averiguaría cosas como las inclinaciones sexuales.


“Pero Nagi-san, como eres un contendiente representante, ¿es correcto que veas las peleas de los demás tan casualmente?”


“Tuve un poco de suerte, así que llegué hasta aquí. Originalmente, no tenía interés en el Festival de Arte de la Espada, ¿sabes? Aunque es un poco injusto para las personas que perdieron contra mí. De todas maneras, sólo vine a este campamento como chaperón de mi compañera de cuarto. Es por eso que me lo estoy tomando a la ligera.”


“¿Suerte, huh? No creo que alguien pueda ganar veinte peleas consecutivas con suerte.”

 


“Pero ya que gané, no podemos hacer nada al respecto, ¿cierto?”


“Bueno, hay todo tipo de personas que se meten al juego, supongo. Probablemente sea bueno que también haya esta clase de contendiente.”


“Oh cielos, ¿eres del tipo de hombre de mente abierta, no?” “P-Por favor perdóname por lo que dije antes…”

Ante la encantadora mirada de Arisuin, Komiyama palideció y retrocedió.


Mientras miraba esa extraña escena, Kagami de pronto les preguntó a los dos algo que estaba dando vueltas en su mente.


“Por cierto, Yagokoro-san y Komiyama-san. ¿Qué piensan de esta pelea de recién?”


“¿La competencia entre Raikiri y la Princesa Carmesí?” “Sí.”

“Oh, cierto. Para decirlo con palabras simples—fue de un nivel escandalosamente alto.”


“¿Cuál de las dos?”


“¿Qué quieres decir? Ambas, por supuesto.”


Ante esa respuesta, Kagami soltó una risita. Estos dos sí entendieron después de todo. Sí, Yagokoro y Komiyama habían visto correctamente la razón por la que Stella perdió esa batalla de práctica.


“La Princesa Carmesí tiene el poder que los rumores decían. No hay nada que objetar sobre eso. La habilidad ofensiva para luchar golpe a golpe, poder

explosivo… todas y cada una de sus características son perfectamente de primera clase. Una estudiante de primer año como esa sólo aparece una vez cada década. En este enfrentamiento, la razón de su derrota no fue por alguna clase de debilidad. La Princesa Carmesí no es débil—mejor dicho, Raikiri es

bizarramente fuerte.”


“Yo también lo pienso. Komiyan y yo somos de tercer año, por lo que buscamos información sobre Raikiri el año pasado, pero la belleza y poder de su técnica no puede compararse siquiera con la del año pasado.”


“Quizás el año pasado estuvo perfeccionando su técnica con el fin de derrotar al Rey Espada de Siete Estrellas. Pero sigue siendo increíble. A pesar de que es tan fuerte, Raikiri está participando en este campamento no como representante, sino

 


como entrenadora voluntaria. Y su lugar como representante le fue arrebatado no por un caballero de rango A, sino por uno rango F.”


Diciendo eso, Komiyama dirigió su vista al borde de la arena de entrenamiento.


Y allí—estaba el hombre que había derrotado a Raikiri y le había robado su lugar como representante. El Peor, Ikki Kurogane.


Como caballero rango F, a pesar de tener el poder más bajo, era el hombre que había arrasado con aquellos por encima de él hasta alcanzar la posición de estudiante representante para el Festival de Arte de la Espada.


“Casualmente, ¿qué está haciendo a un lado allí?”


“¿Va a tener una batalla de práctica, supongo? Ya que ha materializado su

Intetsu.”


“Las que están cerca de él son las hermanas Hagure, representantes como yo.” “Una batalla de práctica… ¿contra las dos?”

“Para Senpai, algo como eso no es gran problema.”


La suposición de Kagami estaba en lo correcto. En frente de los cuatro, allí y ahora, Ikki estaba teniendo una batalla de práctica dos versus uno contra las hermanas gemelas de tercer año, Kikyou Hagure y Botan Hagure, a las que él había invitado.

「¡Eres míooooo!」

Kikyou Hagure, quien había materializado un Dispositivo con forma de lanza, usó un Arte noble de aceleración instantánea y atacó con una arremetida supersónica. Pero Ikki, con absurda velocidad contra la inminente lanza, no mostró pánico ante el estado de las cosas.

「Hup.」

—Dándole un golpe a la punta de la lanza que se acercaba, hizo que ésta se clave en el suelo.

「¡¿Whoooaaaaah?!」

Kikyou cuya lanza había sido incrustada en el piso, salió volando por los aires por su propio impulso como si hubiera realizado un salto con garrocha.


Y cuando pasó volando sobre Ikki…

 


「¿Eh?」

Chocó contra su hermana Botan, quien había estado apuntando a la espalda de Ikki con su Dispositivo con forma de pistola y estaba a punto de jalar del gatillo.

「¡Eek!」

「¡Noooo!」

Y las dos salieron rodando por la superficie arenosa del suelo. Preocupado, Ikki las llamó y se acercó a ellas.

「¿Se encuentran bien?」

「Ow ow ow… sí. Estoy bien. ¿Qué tal tú, Botan-chan?」

「Uuu… creo que me pelé la rodilla.」

「Shizuku.」

「Si, déjamelo a mí, Onii-sama.」

Ante la voz de Ikki, Shizuku quien estaba esperando a un lado trató la rodilla pelada de Botan con magia de curación. Y al mismo tiempo, Ikki les habló a las hermanas Hagure.


「Kikyou-senpai, usas velocidad, pero no es ventajoso hacerlo cuando blandes una lanza contra mí, que tengo menos alcanza. Hacer eso eliminó tu propia

ventaja de alcance. Pienso que deberías considerar un poco más las estrategias ofensivas. Además, situarte en la línea de fuego de tu propia aliada Botan-senpai

es―」

Señaló los problemas de la batalla de recién, diciendo lo que Arisuin, quien miraba la situación a la distancia, estaba pensando.


“Esta batalla de práctica, se siente más como si Ikki estuviera entrenándolas a ellas.”


Ya que la batalla había sido demasiado unilateral. Bueno en realidad, esta batalla de práctica había sido un entrenamiento que las hermanas Hagure le habían pedido a Ikki desde el principio, por lo que el discernimiento de Arisuin era correcto.


“¿…Entrenamiento, huh? De cualquier forma, él fue avasallante. El Peor no sólo es bueno agitando una espada.”

 


“Kagami-chan, ¿esas hermanas Hagure son débiles?”


Ante la pregunta de Yagokoro, Kagami negó con la cabeza.


“Para nada. Ciertamente podría decirse que las hermanas Hagure tuvieron suerte de no tener que enfrentar a luchadores superiores como Senpai o Stella-chan, pero no son para nada débiles. Ambas derribaron a los miembros del top ten de la academia quienes eran más fuertes que ellos, y son caballeros que llegaron a los veinte enfrentamientos invictas. Si se las compara con Raikiri o la Corredora de Preparatoria, creo que perderían, pero definitivamente tienen habilidad real.”


“Las hemos estado tratando como niñas, ¿huh? Son algo más serio de lo esperado.”


“En cualquier caso, están muy calmadas al respecto. Entrenando continuamente en este precioso campamento.”


“A Senpai le gusta meter la nariz en los asuntos de los demás, así que es un poco innovador, ¿cierto?”


“Además, en tres días Ikki derrotó a todos los entrenadores que Kyomon trajo,

¿saben?”


Las palabras que Arisuin pronunció eran ciertas. Era el cuarto día del campamento, e Ikki ya había derrotado en batallas de práctica a cada uno de los entrenadores profesionales que Kyomon había contratado.


Por eso era que no tenía oponentes para hacer batallas de práctica. Incluso Raikiri que era la entrenadora más fuerte del campamento en este momento, ya había sido derrotada por Ikki en un enfrentamiento real.


“Bueno, supongo que en esta situación donde el honor del patrocinador, Kyomon, ha sido afectado, van a llamar a algún entrenador especial para El Peor,

¿huh?”


“¿Me pregunto quién vendrá? La directora Shinguuji y Saikyou-sensei probablemente vendrían de inmediato, pero como ambas tienen que encargarse de los preparativos para el Festival de Arte de la Espada y el enfrentamiento por el campeonato del RDC, puede que sea imposible para ambas venir a Osaka. Por el otro lado, los entrenadores derrotados son todos miembros de la liga nacional japonesa, por lo que no tiene sentido llamar a caballeros ordinarios.”


“Si trajeron a personas de esa clase, se trataría de una instancia inusual donde los oponentes no están al nivel de los participantes, ¿cierto?”


“Sí, así es. Hagun es impresionante este año. Todos en Bunkyoku están en peligro.”

 


Yagokoro elogió a los representantes de Hagun con una voz de lamento. Pero en respuesta, Kagami dio una risa irónica de desacuerdo.


“Una vez más, estás haciéndote la tonta, fingiendo que ya van a perder. Señorita de Bunkyoku, ¿acaso no tienen a algunas personas irrazonables ingresando al Festival?”


Bunkyoku tenía prestigio incluso entre las escuelas prestigiosas, habiendo monopolizado el podio de ganadores múltiples años seguidos. La fuerza del equipo que incluía al actual Rey Espada de Siete Estrellas, el representante Yuudai Moroboshi, era reconocido no sólo en Japón sino también en el extranjero.


Sin embargo—dejando de lado a ese miembro del reconocido grupo, había un hombre que se había anunciado como representante de Bunkyoku de repente al presentar su ingreso a último minuto. Ese hombre era el único caballero rango A entre los estudiantes de Japón, que tenía el apodo “Emperador Espada de Viento,” Ouma Kurogane.


“Ese caballero rango A ingresó al Festival de Arte de la Espada como estudiante de tercer año aun cuando no participó durante su primer y segundo año. Los

representantes de Bunkyoku se sorprendieron mucho al ver esto la primera vez.”


“Yo también me sorprendí. Pensé que ese hombre definitivamente no iba a participar este año tampoco. ¿Supongo que su ingreso demuestra el intento de Bunkyoku de poner todo el poder que sea posible en el torneo?”


La Princesa Carmesí, una caballero de rango A, había venido de un país extranjero.


El Peor había derrotado a Raikiri con una tajada.


De otras academias también, este año tenía una anormal proporción de estudiantes de primer año desconocidos.


Antes de que la competición comenzara siquiera, ya parecía estar alborotada. Parece que no había más opción que poner en el campo a Ouma, quien era un caballero de clase más alta que Moroboshi, el Rey Espada de Siete Estrellas. ¿No fue esa la razón de su ingreso? Esto era lo que Komiyama y Kagami sospechaban.


Pero Yagokoro negó con la cabeza.


“No, no. El Emperador Espada de Viento no es el tipo de estudiante que hace caso a la escuela, ¿saben? Para empezar, no viene a la escuela, ¿así que quién sabría cómo contactarse con él? El ingreso fue decisión del propio Emperador Espada de Viento. Debido a eso, nosotros también nos asombramos.”

 


“¿Entonces esto no vino de parte de los directivos de la academia?” “Nop.”

“¿En verdad? Bueno, si fue su propia decisión, probablemente la academia también quería eso.”


“Es probable. Entonces arreglaron rápidamente una batalla de selección con el sexto rankeado, Shibata-kun, para ver quién sería el representante.”


“¿Y Ouma-san ganó?”


“Honestamente no puedo llamarlo enfrentamiento. Si decimos que el oponente no era el adecuado, podemos dejarlo así.”


El rostro de Yagokoro mostró pena conforme respondió. Shibata probablemente había sufrido una cruel derrota. Sin embargo—


“Puede que haya sido malo para Shibata-san, pero la rareza del Emperador Espada de Viento son buenas noticias para nosotros los clubes de periodismo,

¿cierto?”


“Totalmente. Para hacer honor a eso, le dedicaremos un gran espacio a esa historia.”


“hay muchas voces en internet esperando con ansias a una confrontación entre la Princesa Carmesí y el Emperador Espada de Viento.”


“Es comprensible. Cualquiera querría ver un enfrentamiento entre una estudiante rango A educada por Reloj Mundial y la Princesa Yaksha.”


Una legendaria pelea entre esos dos ya se había convertido en un tema candente. Esa pelea se estaba facturando extrañamente como una confrontación entre Hagun y Bunkyoku, el este contra el oeste de Japón, y ya estaba estimulando al público.


“…Bueno, es una historia vergonzosa para nosotros, Donrou, que también estamos en Tokyo.”


“También me interesa el tema de una revancha entre El Peor y El Devorador de Espadas, ¿sabes?”


“Honestamente, eso es lo único que nos salva. Nosotros también tenemos nuestras expectativas puestas en él este año. Su comportamiento es problemático, pero el combate cuerpo a cuerpo del Devorador de Espadas es de alto nivel… Pero basados en eso, la competición de este año tiene puesto el poco en… El Pero, después de todo.”

 


Aunque él anticipaba cómo actuaría su compañero el Devorador de Espadas, los sentidos de reportero de Komiyama le decían que el caballo oscuro de la competición de este año no era el Devorador de Espadas sino Ikki, y lo dijo.


“Con los rumores de una relación privada luego de su confrontación con la Princesa Carmesí, y distinguiéndose más y más en el centro del escenario con su victoria sobre Raikiri, uno se pregunta a qué otros campeones nacionales va a

cortar este famoso rango F… Pensamientos e ideas similares a eso son algo que cualquiera tendría. Extraoficialmente, parece que hay un montón de gente que quiere hacer un informe especial acerca de El Peor antes de que comience el Festival de Arte de la Espada.”


“El hermano menor del Emperador Espada de Viento, que derrotó a la Princesa Carmesí y derribó a Raikiri con una tajada… Bueno, ese sería un tratamiento natural.”


Yagokoro estuvo de acuerdo.


Cerca de ella, Kagami sonreía en secreto. Estaba feliz por la persona que ella había reconocido, a quien siempre había estado siguiendo y observando. Era la confirmación de que tenía buen ojo, peor más que eso, conocía las circunstancias del caballero llamado Ikki Kurogane, quien había superado toda clase de obstáculos para llegar a este punto, eso la hacía super feliz.


Okey, no es bueno hacer miembros del equipo a un lado.


Pero Kagami decidió que no podía evitarse, dada su conexión con Ikki.


Después de todo, no existe chica que no alentaría por un chico tan sincero y serio.


No podía evitarse. Sí. “¿Hmm?”

De pronto, cuando regresó su mirada a Ikki, Kagami vio a alguien al borde del perímetro de su visión. Era una señorita rubia ceniza, que estaba mirando a Ikki desde un costado como ellos.


“Oigan, ¿no es esa ‘Risa de Hielo’ de Kyomon?” “Es verdad. ¿Acaso vino a reconocer a El Peor?” “Me voy.”

“Definitivamente informaré sus comentarios—¡wow, Komiyama-san ya se fue!”

 


“¡Espérame, Komiyan! ¡No te perdonaré si monopolizas esto! ¡Nagi-san, volveré para entrevistarte!”


Luego de lograr el acuerdo de Arisuin para una promesa astuta, Yagokoro corrió siguiendo a Komiyama.


Pero Kagami no los siguió todavía. Se quedó con su compañero, Arisuin. Después de todo, no estaría bien dejarlo atrás de esa forma, por lo que Kagami le preguntó a Arisuin.


“¡Alice-chan! ¡Yo también tengo que ir, ¿podrías esperarme aquí?!”


Pero Arisuin no respondió de inmediato. Estaba mirando hacia abajo con una expresión pensativa, como si sus pensamientos estuvieran en otra parte.


“¿…Alice-chan?”


“¿Eh? Ah, perdón Kagamin. Me quedé absorto en mis pensamientos por un instante. ¿Qué dijiste?”


A Arisuin quien había respondido luego de la segunda vez, Kagami le comunicó la necesidad de la entrevista a Risa de Hielo otra vez. Arisuin rápidamente devolvió una sonrisa despreocupada.


“Por supuesto que está bien, Kagamin. Buena suerte con la entrevista. Estaré aquí.”


“…Sí. ¡Entonces nos vemos luego!”


Diciendo eso, Kagami corrió tras los dos que ya se habían ido.


Conforme lo hizo, pensó en qué sería lo que preocupaba a Arisuin. ¿Por qué se había quedado absorto en sus pensamientos? Ya habían pasado varios meses desde que se conocieron, pero algo como esto nunca antes había pasado. ¿Que Arisuin no escuche lo que otra persona estaba diciendo? Ni siquiera una vez.


¿Podrá ser que Alice-chan también está nervioso por el Festival de Arte de la Espada?


Si no es eso, entonces el tema que estaban discutiendo antes de que Arisuin se callara—la conversación sobre Ouma Kurogane, ¿quizás estaba preocupado por algo al respecto?


Pero después de considerarlo un poco, Kagami pensó—


Bueno, todos tienen algún momento en que se quedan en blanco.

 


En cualquier caso, tenía que aprovechar la oportunidad para entrevistar a Risa de Hielo. Kagami dejó de lado su duda de inmediato. Afortunadamente, la entrevista de Komiyama apenas había comenzado para el momento en que Kagami llegó.


“¡Hola! Soy Komiyama del club de periodismo de Donrou. Mikoto ‘Risa de Hielo’ Tsuruya-san, luego de ver la batalla de práctica de recién, ¿qué piensas sobre Ikki Kurogane, El Peor—quiero decir, el Rey Espada Sin Corona? Ha superado a los mejores ocho de la nación, como tú, ¿cierto?”


Una repentina entrevista. Pero un miembro de los medios probablemente estaba acostumbrado a confrontar incluso a alguien tan importante como Tsuruya. No es una situación muy sorprendente, y ella tampoco mostró un rostro molesto.


“Hmph. No deberías ser tan apresurado, Sr. Reportero.”


Con una expresión bien ensayada, mostró una sonrisa ligeramente elocuente.


“¿Qué pienso sobre él? No tiene sentido que yo hable de eso, creo. Para nosotros los caballeros, lo único que importan son los resultados de las batallas. Y el escenario de batalla ya está preparado—que él nos supere o no, quedará claro muy pronto. En ese sentido, aunque sea cruel, eso se expresará más claramente que con palabras.”


Anunciando eso, Tsuruya dejó una pequeña abertura entre sus labios. Esa sonrisa, más fría que cualquiera cosa, dejó a los tres entrevistadores sacudiéndose con escalofríos recorriéndoles la espalda.


“Jaja. Bueno, con permiso—”


Expresando sus intenciones a los tres que se habían quedado congelados por el terror de su sonrisa, Tsuruya se dirigió hacia la salida de la arena de práctica. Su simple respuesta lo hizo muy obvio para los reporteros, pero su digna espalda que se retiraba no dejó la más mínima duda de su confianza y su fuerza.


“Esa es la dignidad que se esperaría de los mejores ocho, ¿huh?”


“Qué impresionante presencia. Pensé que me había congelado por un instante.”


Yagokoro y Komiyama soltaron voces de admiración. Kagami tenía los mismos sentimientos, pero su fe en Ikki era más grande. Porque Ikki había derrotado al Devorador de Espadas quien también era uno de los mejores ocho, e incluso a Raikiri, una de los mejores cuatro.


Por eso, no hay necesidad de perder la compostura.


Pero aun así—

 


Los mejores ocho de la nación no eran un grupo de personas tan sencillas como Kagami pensó. Tsuruya, quien había dejado la arena de práctica, al salir le habló a una compañera de su escuela y representante.


“Ah, Mikocchan. ¿Qué piensas de Hagun este año? Si se trata de ti, creo que puedes ganar sin problemas.”


Ella respondió con una sonrisa que personificaba el nombre de Risa de Hielo. “Absolutamente imposible.”

Era una declaración clara. Sí, Mikoto ‘Risa de Hielo’ Tsuruya era mucho más fuerte de lo que Kagami y los demás pensaban. Y por eso, podía medir la fuerza y capacidad de sí misma y de los demás con precisión. Por esa razón, lejos del trío en la arena, el verdadero ser de Risa de Hielo pudo percibirse.


Sabía que no podría ganarle a El Peor.


“Quiero decir, fue rodeado por tres caballeros profesionales, ¿sabes? Es imposible para mí.”


Hablando con una voz lamentada, Tsuruya se apoyó contra una pared cercana. En sus oídos, podía escuchar el ajetreo y el bullicio de la arena de práctica.

「¡Oye, ¿no es ese Torajirou Nangou?!」

「¡El entrenador que trajeron para El Peor es el Dios de la Guerra! ¡Eso es demasiado extravagante!」

“Impossible…”


Desplomándose contra la pared, Tsuruya se deslizó hasta el suelo. Deseaba una sola cosa.


“¡Ahh, ¿por qué no puedo evitar pelear contra esa pandilla de monstruos…?!”

—De esa manera, la existencia herética conocida como El Peor se había vuelto muy bien conocida.


Yuudai Moroboshi, el Rey Espada de Siete Estrellas.


La caballero rango A, Stella Vermillion, la Princesa Carmesí.


El caballero camarada rango A, Ouma Kurogane, el Emperador Espada de Viento.


En la lista de los favoritos para el campeonato del Festival de Arte de la Espada, esos eran lo que se habían hecho de un nombre.

 


¿Qué tan lejos puede progresar luchando contra este montón de guerreros?

¿Cuánto alboroto puede llegar a crear un caballero rango F sin corona?


Miembros de equipos y espectadores, todos habían empezado a esperar con ansias por sus esfuerzos.


♦♦♦♦♦


El campamento de entrenamiento de Kyomon no tenía un cronograma. Los entrenadores que fueron convocados llevaban a cabo clases especiales, pero participar o no de ellas dependía de las preferencias de cada representante. Esto se debía a que cada Blazer tiene sus propias habilidades. La variedad era grande, y los métodos de entrenamiento exitosos también divergían mucho, por lo que preparar y acordar un gran cronograma sería ineficiente. Por lo tanto, todos los estudiantes decidían sus propios programas de entrenamiento individualmente con la ayuda de sus amigos.


De esa manera, Stella le pidió a Ikki ir a correr con ella antes de la cena. Desde el campamento hasta el centro comercial a diez kilómetros, era un viaje de veinte kilómetros. Para ellos dos, no era una distancia que podía considerarse como mucho entrenamiento. Si se le preguntara a alguno de ellos, seguramente lo considerarían como más cercano al relax.


Stella estaba corriendo para distraerse y no pensar en el disgusto de la derrota contra Raikiri. Sin embargo—


“¡Uuu! ¡Ahh! ¡Me molesta mucho después de todo~!”


Sentados en un banco para descansar un momento en un parque cerca del distrito comercial que era el punto de regreso, Stella pisó fuerte el suelo con frustración infantil.


“¿No te calmaste un poco después de correr?” “¡No! ¡No me calmé para nada!”

Habían avanzado al doble del ritmo usual, y ella se había mojado la cara en una fuente de agua en el parque, pero el humor de Stella no había cambiado ni un poco.


—Honestamente hablando, Stella lo había sentido vagamente, la corazonada de que Touka era más fuerte que ella, por el incidente en Okutama o por ver el enfrentamiento con Ikki. Pero ahora que este resultado yacía frente a sus ojos, estaba irritada.


“Quiero decir, lo sabía antes de ir a la pelea, pero esa persona es demasiado fuerte.”

 


“El combate a corta distancia de Touka-san está prácticamente en el límite superior de poder, sabes. Arremeter con un ataque frontal es una estrategia difícil de usar.”


“Pero Ikki, ¿acaso no usaste tú esa estrategia?”


“…Bueno, no tenía opción. A cualquier otra distancia, hubiera perdido.”


Su amado sonreía humildemente, y Stella sintió una pizca de envidia. Contra Raikiri, frente a quien ella no pudo hacer nada, este chico sonriendo con un comportamiento dulce le había ganado atacándola de frente magníficamente. El enfrentamiento de Touka e Ikki de una tajada: ese instante se había quedado grabado en los ojos de Stella. Fue espléndido, y al mismo tiempo frustrante. Ella aún no tenía la suficiente experiencia para alcanzarlo.


“En cualquier caso, que esa persona sólo haya alcanzado el top cuatro el año pasado, demuestra que el nivel de Japón es realmente alto.”


“Bueno, siempre está la suerte en el sorteo de a quién te enfrentas en un torneo, así que pienso que podría haber otros de más alto nivel que los cuatro de los que Touka-san es miembro. En los cuartos de final, desde luego están aquellos que se rinden debido a lesiones corporales serias.”


“¡Es por eso que no tengo excusa para perder! Ya hay dos personas que han derrotado a Touka-senpai, tú y el actual Rey Espada de Siete Estrellas, así que no puedo perder aquí. Mi objetivo es vencerte a ti y todos los demás para convertirme en el Rey Espada de Siete Estrellas. Además—hay un oponente que me preocupa un poco.”


“¿Un oponente que te preocupa?”


“El que viene de la Academia Bunkyoku, igual que el Rey Espada de Siete Estrellas. Ouma Kurogane.”


En el momento que ese nombre salió de la boca de Stella, la expresión de Ikki se tensó notoriamente. Ante esa reacción, Stella quedó convencida.


“Como pensé, él es el mismo Kurogane que Shizuku y tú, ¿cierto?” “Sí. Es mi hermano mayor.”

“No sabía que tenías un hermano mayor. No, también fue la primera vez que supe que había un caballero rango A como yo entre los estudiantes de Japón.”


“Bueno verás, durante los dos años que ingresó a la escuela de caballeros, no, incluso durante los cinco años como estudiante de secundaria, su situación era casi completamente ignorada.”

 


“¿Eh? ¿Desapareció?”


“No, no realmente. Sólo ocurría ocasionalmente, pero parece que era contactado y era visto en público. Pero parece que se iba a algún lugar por un día o dos. Y no se unió a ninguna competición durante cinco años. Fue campeón de la liga escolar primaria, y hubo muchas personas que se fijaron en él, pero con cinco años sin demostrar qué clase de talento tenía, la sociedad perdió interés en él. En cuanto a qué clase de atención tiene, creo que Shizuku tiene más en este

momento. Por lo que es natural que no sepas sobre él, Stella.”


“Entiendo. Si ha estado ausente de los enfrentamientos públicos por cinco años, eso era de esperarse.”


Pero si ese era el caso—


“¿Me pregunto por qué alguien así reaparecería aquí? ¿Ikki se te ocurre algo al respecto?”


Stella le preguntó a Ikki, y él negó con la cabeza. “No, no tengo idea.”

“¿A pesar de que es tu propio hermano?”


Ante esas palabras, Ikki soltó una afligida y amarga risa.


“Además de que yo fui obligado a irme de la familia, mi hermano Ouma también fue forzado a irse, por lo que nunca estuvimos en contacto. Para mí, es alguien aún más distante que mi Padre. Debido a eso, es alguien a quien realmente no conozco. Es sólo que, bueno, si tuviera que decir qué impresión tengo de él, diría que es una persona increíblemente estoica.”


“¿Estoica?”


“Nacer significa volverse fuerte… él es esa clase de persona.” “¿…No es como tú, Ikki?”

A Stella que dijo lo que estaba pensando, Ikki negó nuevamente.


“No puedes compararme con eso. Ouma no tenía ningún otro interés más que volverse más fuerte. No tenía interés en un hermano menor más débil que él. No tenía interés en una hermana menor más débil que él. No tenía interés en un padre más débil que él… Incluso declaró en una entrevista que la razón por la que no ingresaba al Festival de Arte de la Espada era porque ‘no hay ningún oponente allí que sea digno de mí’.”

 


“Sí que tiene mucha confianza en sí mismo.”


“Pero tiene la fuerza para estarlo. Y para mi hermano Ouma a quien no le importa nada excepto volverse más fuerte, al aparecer en el Festival de Arte de la Espada seguramente no tenga otro motivo más que volverse más fuerte. Así que—es sólo una conjetura, pero creo que el objetivo de Ouma eres tú, Stella.

Una estudiante rango A como él. No eres alguien con quien él se topara en el mundo muy a menudo. Si yo fuera él, definitivamente pensaría en luchar

contigo.”


Ante esas palabras, Stella también estuvo de acuerdo. Estaría mintiendo si dijera que no estaba interesada en un camarada rango A. Si pudiera, intentaría tener un enfrentamiento con él. La probabilidad de que su oponente estuviera pensando lo mismo era alta.


“Por cierto Ikki, por lo que has visto, ¿cómo crees que es la fuerza de Ouma?” “Es exactamente como dijo él.”

“¿Como dijo él?”


“‘No hay ningún oponente allí que sea digno de mí.’—su verdadera fuerza está a la par con su alarde.”


Ante el aire de tensiones de Ikki al declarar eso, Stella sintió un escalofrío en la espalda. En una palabra, lo que Ikki había dicho era que Ouma Kurogane tenía una fuerza con la cual, ni hablar de Raikiri, ignoraba incluso al actual Rey Espada de Siete Estrellas.


La tensión que se había expandido de las palabras de Ikki, le había hecho recordar personalmente la presión de su hermano al participar en una competición. Hablando del pasado, cuando Ouma era un chico, no era una persona ordinaria. Y si Ikki tenía que encontrarse con un enemigo así en una competición—


Para Stella también, se estaba convirtiendo menos y menos en una situación donde podría perder contra alguien del nivel de Raikiri.


“Lo he decidido. ¡Antes de que termine el campamento de entrenamiento, me volveré más fuerte que Touka-senpai!”


Al campamento le quedaban cinco días. Con una batalla de práctica al día, significaba un total de seis peleas. Ganará más de las que pierda. En voz alta, Stella declaró su objetivo. Y ya que Stella fue capaz de determinar una meta precisa, su cuerpo palpitó a partir de esa convicción. Ya no estaba de humor para descansar en el parque. Stella se levantó de un salto del banco, y apresuró a Ikki.

 


“¡Ikki! ¡Volvamos al campamento rápido! Después de cenar, entrenaremos más—”


Pero en ese momento.


*Rugido~*


Un sonido extremadamente tierno provino del estómago de Stella. Encima, más allá de los niños jugando a esta hora, el parque estaba desierto, lo que significaba que el sonido reverberó indiscriminadamente en toda el área—


“Ja ja, qué sonido adorable.”


Ikki se reía de ella. El rostro de Stella se sonrojó como una manzana por la vergüenza.


“¡N-No pude evitarlo! ¡Me moví mucho hoy! Y ya es la hora de la cena—”


“Sí, es verdad. Que tengas hambre es prueba de que has estado trabajando duro, Stella. No hay nada de qué avergonzarte.”


“C-Cierto. Es bueno que lo entiendas.”


“Pero aguantarte el hambre mucho tiempo tampoco es bueno, así que vayamos a comer algo.”


Diciendo eso, Ikki se levantó y tomó la mano de Stella quien estaba sonrojada y agachaba la vista con pena.


“Ah.”


Stella se sorprendió cuando él tomó su mano de repente. Pero Ikki no le prestó atención a eso.


“Si vamos al distrito comercial, deberíamos poder hallar algo, así que aguanta un momento.”


Con una sonrisa, jaló suavemente la mano de Stella y comenzaron a caminar.


♦♦♦♦♦


El distrito comercial al atardecer era el momento y lugar preferidos por los estudiantes de secundaria en vacaciones de verano y por las amas de casa para comprar la cena para sus familias. En medio de eso, Ikki y Stella caminaban tomados de la mano.


Conforme lo hacían, escuchaban susurros.

 


「¿No son esos dos la princesa de Vermillion y el chico de la familia Kurogane que ha aparecido en las noticias últimamente?」

「¿Ahh, esas historias acerca de la princesa siendo engañada y molestada?」

「Escuché que esos rumores son falsos.」

Temas acerca de la asociación entre los dos aparecían uno tras otro, no sólo el rostro de Stella, sino también el de Ikki ya era ampliamente conocido en la sociedad. No sólo sus rostros, también los detalles de su relación. Era por eso que ambos destacaban al caminar, a pesar de que era molesto.

「¡Mira, mira! ¡Van de la mano! ¡Entonces es verdad que están saliendo!」

「Quiero decir, mírala a ella en persona, esa princesa es extraordinariamente hermosa.」

「Qué linda… yo también quiero salir con una chica así…」

Ante las miradas inquisitivas atravesándolos desde todas partes, las orejas de Stella se pusieron un poco rojas. Se había vuelto razonablemente acostumbrada a que la miren en la escuela como pareja, pero ser mirada como novia y novio afuera del campus seguía siendo vergonzoso sin importar cuánto lo pensara.


Adivinando que Stella estaba pensando eso, Ikki habló.


“Oye Stella, si estás avergonzada, podemos soltar nuestras manos.”


Era consideración luego de notar que Stella se estaba sonrojando por las miradas a su alrededor. Pero Stella—


“No… n-no estoy avergonzada… para nada…”


—dijo una mentira.


Ciertamente estaba avergonzada, pero le encantaba ir tomados de la mano como ahora.


“Si eso es cierto, entonces está bien. Pero no te fuerces a hacerlo.”


¿Stella comprendía las sutilezas de la situación? Ikki sonrió un poco, fortaleció su agarre un poco, y una vez más comenzó a caminar llevándola consigo.


Mirando el rostro de Ikki de perfil, Stella pensó, “¿Qué es esto? Ikki ha cambiado un poco.”

 


El chico que Stella conocía como Ikki Kurogane desde cualquier punto de vista, no era lo que uno llamaría firme. Como ella, era la primera vez que a él le gustaba alguien o salía con alguien, por lo que era una relación donde los dos ejercían tímidamente el rol de amantes.


Pero recientemente, la atmósfera alrededor de Ikki había cambiado—se había vuelto inusualmente proactivo. Por ejemplo, cuando le tomó la mano a Stella hace un rato. Han disfrutado antes de esa clase de contacto físico, pero hasta ahora, era difícil notar quién era usualmente el que ponía su mano sobre la del otro. Pero últimamente, había sido distinto.


Esta mano es… sólida… firme…—


No era un toque espontáneo, sino más bien el agarre firme de Ikki. Y en este momento, no estaba preocupado por las miradas a su alrededor, sino que estaba sosteniendo su mano con dignidad. Conociendo las usuales virtudes de cuidado y sinceridad de Ikki, Stella quien estaba ligeramente ansiosa no podía evitar sentirse impactada por este cambio. ¿Exactamente qué causó este cambio en su mentalidad? Por lo tanto, Stella le habló a Ikki sobre esto abiertamente.


“Oye Ikki, últimamente has cambiado un poco.” “¿He cambiado?”

“Te has vuelto… un poco más avasallador, un poco más determinado que antes.”


…Un poco más masculino, un poco más impresionante…


Ante la declaración de Stella, Ikki mostró una expresión de asombro por un instante. E inmediatamente, se sonrojó y se rascó el mentón, para luego responder.


“¿…Parece que lo notaste, Stella?”


La respuesta de Ikki demostró que él era consciente de su propio cambio. “Perdón. He estado tratando de ser más valiente.”

“¡N-No es que no me guste! Sólo me preguntaba qué lo había causado.” “No creo que tenga un motivo…”

Ante las preguntas que se apilaban sobre él, Ikki comenzó su explicación de esa manera.

 


“Es sólo que, desde que te propuse matrimonio, siento un apego a ti creciendo por dentro que me sorprendió incluso a mí. Siento que no puedo evitarlo. Que esta persona es mi chica preciada.”


Expresó la razón del cambio del que Stella quería saber. La confesión que hizo luego de la pelea con Raikiri, se había vuelto un gran punto de inflexión para él. Hasta ese punto, Ikki había intentado amar a Stella más que a nadie, pero después de que sus sentimientos habían sido confirmados con un intercambio de palabras, su deseo por ella se había vuelto más fuerte que comparado con lo que sentía antes. La sensación de que no le entregaría esta chica a nadie se había vuelto más fuerte.


Como resultado, una timidez había nacido dentro de él. La fuerte timidez de un hombre que protegería a su mujer. Y esa timidez le había dado a Ikki una firmeza que no había tenido hasta ahora.


“Al punto que quiero abrazarte en este mismo momento… Pero no creo que decir eso sea muy puro, ¿cierto?”


Ikki expresó lo que sentía en su corazón, aunque sonaba un poco avergonzado. Ante la confesión de Ikki, Stella sintió que su pecho latía fuerte como un tambor.


Ikki…


Ese latir, era una dulzura emergiendo desde lo profundo de su pecho con impaciencia.


¿Por qué? El motivo era obvio. Aquel al que amaba estaba declarando algo en este momento, y no alcanzaban las palabras para expresarlo.


Eres mía. No dejaré que nadie más te tenga.


Y al mismo tiempo, la avasallante presión de sus alrededores se desvaneció. Ella es mi mujer. No la toquen.

Al darse cuenta de esto, Stella tuvo que esconder sus suaves mejillas.


Ikki, eres tan lindo…


Honestamente, era adorable. A pesar de que era inmaduro, estaba tratando de monopolizar a su mujer con todas sus fuerzas. Stella no podía evitar sentirse así cuando él era tan lindo. Ikki probablemente no disfrutaría que piensen en él de esa manera, pero en lo que concierne a Stella, Ikki era tan lindo que se estaba sintiendo mareada.

 


Tenía que recompensarlo por esto sin importar qué. Como la chica de alguien, como su chica. Y así Stella—le tomó el brazo con su mano, y lo abrazó.


“¿Stella?”


“Si hacemos esto, todos entenderán mejor que soy tu chica, ¿cierto?”


Sonriendo, Stella presionó su mejilla sobre el brazo de Ikki. Ya no le importaban las miradas de los demás sobre ella. Más que aquellas cosas triviales, el chico que estaba tratando de monopolizarla con todas sus fuerzas había creado un sentimiento más fuerte.


Pero para Ikki, quien estaba tratando de sostenerle la mano y caminar con un rostro firme hasta el final, el acto de Stella de aferrarse a él había creado una situación donde no podía calmarse. Y como fue él el que dijo que quería esto, no podía pedirle que lo suelte porque estaba avergonzado.


“E-Es cierto. Buena idea. Sí…”




Ikki siguió caminando mientras se mantenía tan calmado como le era posible, pero sus mejillas estaban brillando de la vergüenza, y la mano que llevaba a Stella se había humedecido por el sudor.


“Jeje…”


Ante tal evidencia, Stella no podía evitar pensar que era encantador.


…De alguna manera, estoy muy feliz en este momento…


Con su boca formando una sonrisa, Stella le confió la caminata totalmente a Ikki. Cualquier a su alrededor que vea esto probablemente piense que eran un pareja coqueta e idiota. Stella se dio cuenta de que no podían hacer nada al respecto.

Después de todo, estaban enamorados.


Abrázame fuerte, mi príncipe.


Esta oración tan vergonzosa no salió de su boca, pero la susurró dentro de su corazón.


Pero en ese momento— “¿Hmm?”

Los pasos de Ikki se detuvieron abruptamente.


¿Encontró un lugar para comer? Eso fue lo primero que pensó, pero Stella instantáneamente se dio cuenta que ese no era el caso.


La línea de visión de Ikki se encontraba en la dirección opuesta a donde estaban yendo, y su rostro tenía un color nefasto.


♦♦♦♦♦


“¿Qué sucede?”


“…Esa persona de recién.”


Ikki, mirando directo a la espalda de un hombre vestido con ropa de trabajo que había pasado frente a ellos, respondió así.


“¿No había algo extraño en la manera que caminaba?” “¿Quizás estaba herido?”

“No—”

 


Ikki también pensó eso al principio, pero…


Probablemente no sea el caso.


Inhalando profundo, elevó su concentración. Mirando fijo a aquella persona que se alejaba, examinó el físico, peso, y altura del hombre. Comparó los músculos adheridos a esa complexión con sus nociones preconcebidas acerca de cómo estaban constituidos los cuerpos. Sí, el hombre estaba caminando de manera extraña. Los pasos no estaban avanzando a izquierda y derecha de forma regular. Pero no había sensación de heridas o impedimento. Podía ver que las varias articulaciones guiaban al hombre hacia delante normalmente.


Pero lucía sin vida. El hombre estaba caminando como si su cuerpo estuviera averiado.


Puedo ver que hay algo en su costado arrugando su ropa. ¿El bolsillo derecho?


Una mano estaba metida en el bolsillo derecho en la cintura. En las arrugas de su ropa de trabajo, no estaba sólo la mano. La mano derecha estaba sujetando algo, guardado en el bolsillo. Era algo largo y ancho. Por ejemplo—un cuchillo de supervivencia, o algo así.


…Por sus ropas, puede que sea un electricista.


Era común que un electricista lleve un cuchillo con el fin de pelar cables eléctricos. Los cuchillos que usaban los electricistas eran muy largo, pero su propio conocimientos de esas cosas era escaso, y quizás esto sólo era la preferencia de un individuo. Pero mientras pensaba esto, Ikki lo notó claramente por un instante.


Debajo del ala del sombrero que el hombre llevaba en su cabeza, algo dentro de sí destelló. Eran los ojos rojos de una bestia salvaje concentrada en su presa. Eran los ojos de alguien lleno de odio.


Podría ser la mirada enrojecida de alguien con falta de sueño. Además, lo que esté dentro de su bolsillo podría ser una herramienta común y corriente. Ambas posibilidades eran quizás más probables que la conjetura de Ikki del peor de los escenarios. Pero—no había manera de que pudiera quitar el peor de los escenarios de su mente. Su premonición no menguaría.


“…Okey.”


“¡¿Ah, Ikki, a dónde vas?!” “Espérame un momento.”

 


Ikki soltó su brazo derecho que Stella estaba sosteniendo, y se apresuró hasta el hombre que estaba vestido con ropa de trabajo.


Podría comenzar hablando, y hallar una manera de comprobar qué era lo que tenía en el bolsillo. Si sólo estaba cometiendo un malentendido rudo, todo estaría bien. Sólo necesitará disculparse. Si su disculpa no es aceptada, bueno, podía aceptar meterse un poco en problemas. Ya que si ese era el caso, podría

apaciguar esos pensamientos que le habían robado la atención…


Pensando eso, Ikki lo llamó—y en ese momento, el hombre en ropa de trabajo de repente detuvo su caminar.


El lugar en que se detuvo fue la décima calle del distrito comercial. En medio de mucho tráfico de peatones. ¿Por qué se detuvo en un lugar con nada que mirar? La respuesta fue—


“¡¿Diablos?! ¡¿En qué está pensando al detenerse en medio de la calle, viejo?!”


El momento en que algunos niños de secundaria chocaron con el hombre, fue más que obvio.


“Heeee—”


Soltando un extraño chillido, el hombre se movió. Empezó a tratar de sacar lo que sea que estaba en su bolsillo con su mano derecha rápidamente. En ese momento interminable, Ikki contempló el pasar del tiempo con su concentración enfocada y su percepción del movimiento mejorada.


Había identificado correctamente lo que brillaba a través de la pequeña abertura del bolsillo del hombre. Era la hoja de un cuchillo brillando y destellando salvajemente, un grueso cuchillo de supervivencia. En medio de la intersección, había una sola razón para sacar tal herramienta.


La peor posibilidad que Ikki había sospechado se había vuelto realidad. Y conforme sentía que su predicción se cumplía, Ikki se movió.


Con su concentración ralentizando el mundo a su alrededor, él era más rápido que nadie. Arremetiendo a través de los transeúntes que iban y venían, Ikki corrió para frenar la mano del hombre que sostenía el cuchillo. La distancia con el hombre era menor a cinco metros. El hombre aún no había sacado el cuchillo totalmente, y el grupo de estudiantes de secundaria en frente de él no habían notado el peligro.


¡Puedo lograrlo…!


Con la velocidad de Ikki, había tiempo más que de sobra. Corriendo, podría golpear al hombre por detrás y dejarlo inconsciente. Antes de que sacara el

 


cuchillo totalmente, podría poner fin al asunto. Aunque podría crear un pequeño alboroto, podría evitar que suceda una tragedia. Todo provenía de lo que Ikki sintió inmediatamente en el momento en que se cruzaron, pero afortunadamente la perspicacia de Ikki lo había atrapado. Ciertamente, hasta ahora todo era lo que Ikki consideró como el peor de los escenarios posible.


Pero al momento siguiente, ocurrió algo que él no había anticipado. “¡Waa! ¡Espera, espera! ¡No lo hagas!”

La voz fuerte de una chica que sonaba desesperada resonó, y antes de que Ikki pudiera llegar a donde se encontraba el hombre, la dueña de esa voz se aferró al brazo del hombre.


¡¿Eh…?!


Sucedió justo antes de que él sacara el cuchillo completamente de su bolsillo.


Si una persona normal no estuviera mirando desde el comienzo al bolsillo del hombre, ella no hubiera tenido tiempo suficiente para interrumpir esa acción sólo por medio de reflejos comunes. Sólo una persona que tuviera la habilidad física de Ikki regularmente perfeccionada podría hacerlo. Era por eso que Ikki no había anticipado que alguien podría tener tal precisión. Alguien atacando al hombre cuando tenía la guardia baja perfectamente. Y prematuramente, era una chica la que estaba junto al hombre, la que ahora estaba en el camino del ataque de Ikki.


No podía arremeter. Sin más opción, Ikki inmediatamente canceló la aceleración de su cuerpo y se detuvo.


Mientras tanto, la situación progresó. La chica, en voz alta, le gritaba al hombre que tenía una mirada de shock ante la abrupta interrupción.


“¡No puede hacer eso, señor! ¡Aunque su compañía quiebre o tenga muchísimas deudas, considerar llevarse a alguien más con usted en un suicidio sería…!”


Pero sus gritos fueron escuchados por todos en las cercanías— “¡O-Oye! ¡Este tipo tiene un cuchillo!”

“Eh—¡Whoa!”


“¡Eeeeek! ¡Va a matar a alguien!”


Aunque el objeto aún no había sido totalmente extraído de su cuchillo, todos pudieron comprender lo que implicaba portarlo. El brillo asomándose por el bolsillo derecho del hombre causó un alboroto. Mientras que las personas cerca de él retrocedieron, y los contenidos de las bolsas que cargaban se desparramaron

 


por todas partes, todos se alejaron de la intersección. En medio de eso, la joven que había sujetado el brazo del hombre…


“Ya que no logró hacer lo que intentaba, ¿podría venir conmigo a la estación de policía? Algo como esto podría hacer que su madre en las afueras se lamente, sabe. Estará bien. ¡Mientras esté vivo, la buena fortuna llegará a ustedes

eventualmente, ¿cierto?!”


Sonriendo con un rostro hermoso que sólo estaba sudando un poco, habló con una suave voz. Probablemente tratando de calmar al hombre.


Pero el hombre no aceptó. “¡Maldita mocosa!”

“¡Uwa!”


El hombre que había sido interrumpido rugió con una voz enfadada, y se quitó de encima a la chica con toda su fuerza. Lanzó a un lado a la delgada chica fácilmente, y ésta cayó de espalda.


Una sombra cayó sobre ella. Era la sombra del cuchillo que el hombre había movido hacia abajo con una expresión extremadamente molesta en su rostro—


¡¿Qu-Qué debería hacer?!


En ese momento, Ikki quien estaba atestiguando la cadena de eventos desde el montón de personas escapando del área, vaciló al decidir su próxima acción.


Hablando apropiadamente, era la clase de situación donde no debería titubear, sino ir allí y salvar a la persona. Pero—había un factor que hacía dudar a Ikki. No era otro que la chica que se había metido en todo esto.


No—no era una chica. No malinterpretó esa encantadora voz o esos rasgos lindos. Sino que las ropas eran—el uniforme de los varones de la Academia Kyomon.


Y conocía ese rostro. No lo había reconocido al principio, pero después de mirar con más atención, recordó. Luego de que las batallas de selección terminaran, su compañera de clases Kagami le había mostrado la lista de los representantes del Festival de Arte de la Espada de este año. El rostro de esta persona estaba en una de las fotos.


Ikki había olvidado el nombre, pero se trataba de un Blazer que estaba al nivel del Festival de Arte de la Espada. En ese caso—


Esa clase de persona no se entrometería en esto sin un plan.

 


Esa clase de persona no aparecería despreocupadamente y pronunciaría las palabras trilladas de un drama policial. Ese tipo de persona debe tener medios o habilidades para tomar control de la situación. Y ya que él no sabía qué clase de habilidad tenía este chico, existía la posibilidad de que él fuera un estorbo si intervenía. Ikki pensó eso acerca del chico.


¿Entonces tengo que dejarle esta situación a él, cierto?


Pero conforme Ikki hacía ese juicio, el chico con cabello rubio enfrentando al cuchillo que descendía sobre él—cubrió su cabeza y gritó.


“¡Q-Que alguien me salve—!”


¡¿No tenías ningún plan—?!


Mientras exclamaba en su mente ante el grito de ayuda del chico, Ikki inmediatamente comenzó a moverse. Ya no tenía tiempo suficiente para llegar corriendo, pero las pertenecías de los transeúntes que se escaparon estaban desparramadas por todo el piso.


Ikki balanceó un pie con fuerza hacia un lápiz labial, apuntando al cuchillo que caía.


“¡¿Guah?!


Recibiendo un inesperado impacto, el cuchillo voló de la mano del hombre y cayó al suelo. Al mismo tiempo, Ikki arremetió y golpeó al hombre en el rostro con su puño.


“¡Gah!”


El hombre cayó boca arriba sobre el piso con sangre volando de su nariz trazando un arco, y dejó de moverse. El puño de Ikki había dejado al hombre inconsciente de un solo golpe.


A los ojos de los testigos, probablemente fue una actuación de verdadera habilidad. Pero…


“¡Ha… haa… haa… haa…!”


El propio intérprete estaba sudando frenéticamente.


¡Demasiado cerca…! ¡Esta persona no pensó antes de entrometerse aquí…!


Si Ikki no hubiera acudido a ayudar al chico, el chico sin dudas habría sido asesinado. En ese momento, el chico había quedado indefenso contra el cuchillo que caía sobre él. Sin hablar de artes marciales, ni siquiera había usado una

 


magia Blazer para protegerse, sólo entró en pánico, se congeló, se acurrucó contra el oponente que blandía un cuchillo. Honestamente, el comportamiento insensato del joven había sido más aterrorizante que el hombre que intentó atacar a la gente al azar en la calle.


“¡Ikki!”


“Ha… Stella. ¿Puedes llamar a la policía para que arresten al atacante?” “¡S-Sí! ¡Lo haré!”

Luego de pedirle a Stella quien había llegado tarde, que llame a las autoridades, Ikki se dirigió hacia el chico que seguía yaciendo en el piso. Ikki quería dedicarle algunas palabras de queja, pero el chico había hecho lo que hizo para evitar una tragedia. Por lo tanto, ninguna queja salió de su garganta, e Ikki le preguntó al chico conforme le extendía una mano.


“¿Estás herido?”


“…Ah, no. Gracias. Me salvaste.”


El chico mostró una repentina sonrisa, y ofreció su agradecimiento al tomar la mano de Ikki.


“¿Huh?”


De pronto, sus ojos se abrieron grandes al mirar el rostro de Ikki. “¿…Hmm? ¿Sucede algo?”



“¡Ah-Ahh! ¡Tú, por casualidad eres Ikki Kurogane-kun?!” “Err, sí. Así es, pero—”

¿Qué pasaba? El momento en que Ikki respondió a la pregunta del chico extrañamente emocionado—


“¡Wow! ¡Wow! ¡En verdad eres tú, en serio eres tú, Ikki-kun!”


Y tan pronto como el chico se levantó, sujetó a Ikki en un abrazo. “¡¿E-Ehhhh?!”

“¡O-Oigan, ¿qué están haciendo—?!”


Ante el inesperado abrazo, tanto Ikki como Stella levantaron sus voces por la confusión. Pero el chico siguió abrazando a Ikki sin preocuparse por el asombro de ellos.


“¡Estoy tan emocionado! ¡Aunque lo esperaba mucho, te encontré de casualidad, soy muy afortunado después de todo!”


Como si fueran amigos que se reencuentran después de diez años, el chico estaba sonriendo y saltando con todo su cuerpo. Los ojos azules que temblaban bajo sus largas pestañas estaban derramando lágrimas de profundo afecto. El chico parecía verdadera y sinceramente feliz de conocer a Ikki.


Pero debido a esto, Ikki estaba en caos. ¿Por qué un chico estaba tan feliz de conocerlo?


“Quién… e—”


Pero antes de que Ikki pudiera pregunta, Stella fue más rápida. Olvidándose de llamar a la policía, ella quien no podía soportar más esto se acercó de inmediato y sujetó el chico del hombre con un rostro lindo que estaba abrazando a su novio y se lo quitó de encima con fuerza. Y se puso en frente del chico como cubriendo a Ikki en actitud protectora.


“¡¿Quién te crees que eres?! ¡Por tu ropa pareces un chico, ¿pero eres gay?! ¡¿Tú también eres gay?! ¡A pesar de que ya tenemos un personaje así!”


Stella reprendió al chico como intimidándolo. El chico quedó estupefacto al ser empujado a un lado de repente, pero de inmediato comprendió que estaba enfrentando a Stella, la novia de Ikki, y simpatizó con el motivo de su enojo.


“Ahh, lo siento, Stella-san. No, no soy gay. Sólo estoy emocionado y feliz por conocer a Ikki-kun.”

 


Luego de su explicación, se dirigió a ambos y se presentó.

“¿Cómo les va? Soy un estudiante de primer año de la Academia Kyomon, Amane Shinomiya. Como ustedes, soy un representante del Festival de Arte de la Espada, y—¡soy un gran fan del Rey Espada Sin Corona!”


♦♦♦♦♦


Después de eso, Stella e Ikki le dieron su informe a los policías que vinieron para arrestar al atacante, y regresaron para cumplir con su objetivo original de comer algo. Entraron a un local de una franquicia de hamburguesas. Los tres.


La tercera persona era Amane Shinomiya, el autoproclamado fan de Ikki que acababan de conocer. Vino porque quería invitarlos a comer a los dos para agradecerles por salvarlo del peligro.


“Nnn—♪ Es la primera vez que vengo a un lugar como este, pero estas papas están deliciosas, aunque estén llenas de aceite que se esparce en tu estómago y tienen muchísima sal.”


“Comer algo así de vez en cuando está bien por mí. ¿Pero está bien que nos invites?”


Ikki preguntó conforme se sentó en frente de Amane. Ante la pregunta, Amane asintió con una gran sonrisa en su rostro atractivamente lindo.


“¡Por supuesto! ¡Ikki-kun, eres un salvador, así que por lo menos tengo que invitarte a comer en McRonalds!”


Salvador no era algo exagerado. Hablando prácticamente, si Ikki no hubiera intervenido en ese momento, Amane habría perdido la vida. Pensándolo desde el lado de Amane, probablemente le hubiera hecho sentir culpa si no le ofrecía algo como esto.


“…Entonces aceptaré tu amabilidad.”


Simpatizando con la situación, Ikki aceptó la buena voluntad de Amane. Desenvolviendo su hamburguesa, Ikki le dio un mordisco. Aunque no era una comida especialmente nutritiva, el estimulante sabor que se esparcía por su lengua era placentero.


“Por cierto, ¿Amane-san, no?”


De repente, Stella—quien ya había devorado su hamburguesa y devolvió su bandeja hace un momento—le habló a Amane.


“Llámame Amane. Tenemos la misma edad, y que una princesa le agregue ‘-san’ a mi nombre es un poco vergonzoso.”

 


“Ya veo. Entonces no usaré honoríficos, pero Amane, eres un representante de Kyomon, ¿no?”


“Síp. Es verdad.”


“Pero hasta ahora no te he visto en el campamento. ¿Dónde has estado?” Ante la pregunta, Amane soltó un “aah” y respondió.

“Es que no estoy participando en el campamento. Apenas hoy vine aquí por primera vez, así que es natural que no me hayas visto.”


“¿En verdad? ¿Entonces planeas participar de hoy en adelante?2


“No. Hoy sólo vine a traer las cosas que los participantes de último año me pidieron y regreso de inmediato.”


“Qué humilde. Ya que te has tomado la molestia de venir, deberías participar tú también.”


“Ajaja… Bueno, a diferencia de ti, Stella-san, no estoy tan interesado en el Festival de Arte de la Espada. Sólo porque tengo una rara habilidad, a pesar de que no tengo fuerza física ni conocimiento en artes marciales, es que fui elegido como representante.”


Un estudiante que no estaba interesado en el Festival de Arte de la Espada había sido elegido como representante. No era extraño que sucediera tal cosa en las academias que no empleaban combates de selección como Hagun y Bunkyoku. Por lo que no era inusual. Amane probablemente lo estaba diciendo por modestia. En ese caso…


“Entonces contra este atacante, tu rara habilidad debería haber sido de ayuda,

¿cierto?”


Ikki le dijo a Amane. En respuesta, Amane negó con la cabeza y respondió. “¿…Por qué crees eso?”

“Por proceso de eliminación. Amane-san, estoy seguro de que no tienen conocimientos en artes marciales basado en tu contextura y tu reacción cuando el atacante fue por ti. A pesar de eso, tuviste una precisión inusual cuando sujetaste la mano de ese hombre. Aunque no tengas un alto nivel en artes marciales, fue una precisión que demostraba una velocidad de reacción excepcional. Si no proviene de artes marciales, entonces lo único que queda es la habilidad de un Blazer, creo.”

 


Ante la pregunta de Amane, Ikki respondió con sus conjeturas. Al hacerlo, el asombro se extendió por el rostro de Amane.


“Ahh, como se esperaba de ti, Ikki-kun. Fuiste capaz de ver a través de eso. Tal perspicacia como dicen los rumores.”


Era una expresión de discernimiento llamada “espejo mágico brillante,” perteneciente al Rey Espada Sin Corona. ¿Acaso Amane estaba encantado de ver algo así? Él pronunció palabras de admiración y felicidad.


“Pero no puedo decirte qué clase de habilidad es. Mi profesor dijo que no debo contarles a las personas de otras escuelas, así que lo siento.”


“Ahh, es de esperarse, especialmente para personas como nosotros que somos contendientes representantes.”


No tenía ninguna ventaja contarle al enemigo sobre tus habilidades, por lo que Ikki no tenía intención de preguntárselo.


“Pero Amane-kun… si no se trata de una habilidad que puedas usar para contener a un oponente, deberías tener un poco más de cuidado la próxima vez. Tu vida

está en riesgo, después de todo.”


Ciertamente, Ikki le dio un cándido consejo a Amane por experiencia propia. Con una mirada seria, Amane bajó la cabeza a modo de disculpas.


“S-Sí. Es cierto… estaba tan molesto que me olvidé de protegerme a mí mismo… Si tú no hubieras estado cerca, Ikki-kun, ¿qué habría pasado…? Tuve mucha suerte. Pero—”


“¿Pero?”


“Pero como tuve buena suerte, pude verte en acción, y fue muy asombroso~♪ Estuviste realmente genial, como un héroe~♪”


En un completo cambio de su mirada de remordimiento, el rostro de Amane floreció con una mirada femenina de felicidad. ¿Dónde podría encontrar uno a una persona tan optimista? A Ikki le estaba empezando a doler un poco la cabeza.


…Bueno, no es un niño malo, pero…


“Oh, cierto.”


De repente, Amane metió su mano en su bolsa como si acabara de recordar algo.

 


“…La verdad es que, como sabía que Hagun y Kyomon iban compartiendo un campamento este año, tenía la esperanza de poder conocerte, Ikki-kun, por lo que llevaba conmigo algo para que lo autografíes. ¡Um… ¿te molestaría?!”


Con ojos destellando, sacó un pedazo de papel gigante y le pidió a Ikki. “¿Eh, q-quieres que autografíe ese papel tan caro?”

“¡Síp! ¿Por favor?”


“Err, no es como si fuera a negarme…”


Ikki estaba perplejo ante el pedido de Amane. Luego del duelo con Stella en la escuela se había vuelto de alguna forma popular, así que no era como si no hubiera personas pidiéndole un apretón de manos o que les firme sus cuadernos. Pero no hubo nadie que trajera papel para un autógrafo tan diligentemente. Por eso, un plebeyo como Ikki por supuesto que se pondría nervioso. Ser tratado como una celebridad, ¿no era algo extraño?


“Al presentarme un papel tan espléndido, no creo que mi firma quede bien en él…”


Pero Stella opinó como si no estuviera involucrada para nada en absoluto. “¿Está bien, no? Sólo tienes que escribir tu nombre.”

“Stella… pero aun así.”


“Él te idolatra a ese nivel. ¿No deberías responder de esa manera al menos? Además, el valor de tu autógrafo es algo que decide la persona que lo recibe.”


“Ugh…”


Ciertamente sonaba razonable. Amane sólo quería que Ikki firmara, y trajo un papel que reflejaba cuán importante era la firma de Ikki, por lo que no tenía sentido que Ikki dudara de su propio valor.


Por lo tanto, Ikki aceptó el espléndido papel con un suave “entiendo.” “Pero no puedo hacer más que firmar mi nombre. ¿Está bien?”

“¡No te preocupes por eso!”


Así, después de que Ikki corroboró, y Amane reafirmó que él debería firmar, escribió su nombre completo con caracteres ineptos.

 


“¡Whoa—! ¡Gracias, Ikki-kun! ¡Lo enmarcaré y lo atesoraré por el resto de mi vida—!”


Recibiendo el autógrafo de Ikki, Amane saltó en regocijo y lo abrazó fuerte en su pecho. Al ver una felicidad no distinta a la de un niño al que le compraron un juguete que realmente quería, Ikki mostró una sonrisa irónica.


¿He pensado alguna vez en que alguien pondría mi nombre en un cuadro y lo atesoraría de por vida…?


Estaba feliz de que alguien lo admirara a tal extremo, pero Ikki quien no estaba acostumbrado a tal tratamiento sentía vergüenza más que nada, y comenzó a sudar. Hasta que conoció a Stella, cosas como elogios y respeto eran algo que se encontraba muy lejos de su alcance, así que quizás esta sensación no podía evitarse.


Sin embargo, contrario al humor de Ikki,


“En todo caso, realmente te gusta Ikki, ¿no, Amane? ¿Podrías contarnos exactamente qué hizo que te vuelvas su fan?”


Stella le preguntó eso a Amane, y el tema se tornó más y más hacia Ikki.


“Me gusta cómo pelea. La manera en que ha derrotado a cada adversario en frente de él sólo con una espada es estupendo y elegante.”


“Pero escuché que no se permite que los registros de sus batallas de selección se conozcan fuera de la escuela.”


“Eso es verdad, pero cada escuela tiene algunos ‘patrocinadores’ que los suben. Especialmente Bunkyoku y Hagun, tal parece. La información sobre algunos enfrentamientos que se dan en las escuelas con estudiantes populares actualmente, se terminan filtrando. ¡Así fue que el enfrentamiento principal de Ikki-kun fue apreciado por todos! ¡Fue descargado a los datapads, transmitido cientos de veces, he memorizado sus palabras completamente! ¡—Con mi mayor debilidad, romperé tu invencibilidad…!”


“¡Buh!”


Al ver una foto de sí mismo recitando esas palabras en el enfrentamiento contra Raikiri con una expresión sexy, Ikki apenas pudo cubrir el roció de ginger ale que salió de su boca con una servilleta.


“¡Esa frase personal es fascinante! ¡Ah, pero también me gusta la versión que pronunciaste durante tu pelea con el ‘Cazador’!”


“M-Mira, ¿podemos no escuchar eso? ¡Detente! ¡Por favor, detente! ¡Oye!”

 


“¡Con mi mayor debilidad, atraparé tu mayor fuerza—!” “¡Nooooooooo!”

“Cuando destruiste, no, cuando atrapaste al Cazador, te veías muy elegante,

¿sabes?”


“¡Espe—no, por favor! ¡Estaba muy estresado en ese momento! ¡Durante la pelea no me sentí bien! ¡Así que por favor perdóname, te lo suplico!”


Sin poder soportar la vergüenza de la humillación, Ikki se aferró a Amane. Su rostro estaba tan rojo que explotaría en flamas en cualquier momento. Pero Amane lucía insatisfecho con el pedido de Ikki.


“¿Eh—por qué? Pienso que te veías muy genial. ¿No estás de acuerdo, Stella- san?”


Y Stella, a quien Amane intentaba incluir en la conversación— “S-Sí, es cierto. Síp. Ikki es genial… Jej, jej, jej.”

—esta medio llorando, tratando de aguantarse la risa.


“Stella, tus palabras no coinciden con la expresión que veo.”


Como pensó, Stella apartó su rostro en lugar de objetar. Bueno, ya que comprendía sus sentimientos, Ikki no objetó rotundamente. Aunque sea él quien lo diga, ¿cómo puede haber pronunciado palabras tan vergonzosas? El estrés era algo aterrador.


Pero en este lugar, el fan de Ikki seguía hablando sobre las cosas que hacían fascinante a Ikki, a pesar de que Ikki se estaba retorciendo por las descripciones de su propia conducta.


“Aunque te ves tan genial peleando… más que nada me gusta cómo luces al lidiar con la pelea, Ikki-kun.”


“¿Cómo luce Ikki al lidiar con la pelea?”


“Síp. La manera en que lo digo quizás sea descortés, pero francamente Ikki-kun parece haberse rendido respecto a los atributos de un Blazer, ¿cierto? Al menos, no fue bendecido de esa manera. Pero Ikki-kun no deja que eso se vea. Sin importar lo fuerte que sea su oponente, o la diferencia que haya entre él y ese oponente, Ikki-kun afronta sus desafíos con orgullo y dignidad. Como creyendo en su propio valor. Eso me resulta deslumbrante.”

 


Y así Amane informó la razón por la que Ikki lo había cautivado. Ante esa confesión, Ikki una vez más se sintió sorprendido y avergonzado.


¿Estaba mirando con mucha atención realmente, huh?


Creyendo en su propio valor. Esa actitud que tenía al hacer su mejor esfuerzo y que Amane estaba describiendo, ciertamente era el verdadero ser de Ikki.


“Ah, jaja… Decir eso en frente de la persona en cuestión es vergonzoso después de todo, ¿cierto? Mi rostro se está sonrojando un poco, sabes.”


“…Aunque escucharlo es más vergonzoso.” “Jaja. Lo siento, lo siento.”

Sonriendo como minimizando el asunto, Amane se levantó de su asiento con un suspiro.


“Bueno, es hora de que regrese.”


“Oh cielos. De todas formas, vamos a volver al campamento, ¿cierto? Entonces vayamos juntos.”


“Es imposible que pueda seguirles el ritmo a ustedes corriendo aun después de que acaban de comer. Además, no he terminado de comprar las cosas que mis compañeros superiores me pidieron.”

Amane declinó la sugerencia de Stella. Y antes de irse, Amane se dirigió a Ikki. “Gracias por tu autógrafo. ¡Te estaré animando desde el fondo de mi corazón

para que atravieses cualquier dificultad y llegues a la cima de las Siete Estrellas!”


Sí, le dedicó esas palabras de apoyo con una sonrisa. Era muy extraño escuchar esas palabras de ánimo de alguien a quien podría toparse y luchar en el Festival de Arte de la Espada, pero sería descortés de parte de Ikki replicar a eso en pos de haberle mostrado una clara ventaja.


Está animándome de un manera muy honesta, si no respondo apropiadamente…


Ikki abrió la boca para agradecerle a Amane por su apoyo con una sonrisa—

¿—Huh…?

En ese momento, dentro de sí mismo, sintió una inquietud—y perdió el hilo de lo que estaba por decir.


“¿Ikki-kun…?”


“…Ah, sí. Haré mi mejor esfuerzo. Gracias.”

 


Después de que Ikki se quedó en silencio por un momento, logró soltar algunas palabras en respuesta. A Ikki quien de pronto se había quedado en silencio,

Amane le mostró una expresión ligeramente confundida, pero… “Bueno, nos vemos luego~”

¿Estaba satisfecho con la respuesta de Ikki? Amane le dedicó una pequeña sonrisa y se retiró del lugar.


♦♦♦♦♦


“Jejeje. Al final te convertiste en el tipo de persona que tiene fans fuera de la escuela, Ikki. Es increíble comparado a cómo estabas al principio.”


Luego de que Amane se fuera, Stella se reía encantadoramente conforme terminaba de comer sus papas. En respuesta, Ikki asintió ligeramente.


“…Es cierto.”


“Y parece que Amane está enamorado de ti.” “Pareces muy feliz por eso, Stella.”

“Sí, ciertamente lo estoy. Estoy feliz de que la fuerza con la que me venciste a mí ha sido reconocida, pero más que el hecho de que Amane lo exprese tan abierta y apasionadamente, estoy feliz de que reconoció lo maravilloso de la persona que amo. Ikki, no estás insatisfecho, ¿o sí? ¿Acerca de tener un fan que te entiende

apropiadamente y que te apoya?”


“…No. No tengo ningún problema con eso… No puedo tener un problema con eso.”


“¿Ikki…?”


De pronto, Stella percibió una extraña sensación de duda en la respuesta de Ikki, y miró su expresión. Ikki estaba mirando hacia la salida por la que Amane se había retirado y mostrando una expresión tensa.


No, no era—una expresión al nivel de la tensión. Ikki estaba… clara y visiblemente sudando. Incluso en esta tienda con un aire acondicionado funcionando.


“¿Qué sucede, Ikki? Estás sudando mucho…” “Oye, Stella.”

Como haciendo a un lado la pregunta de Stella, Ikki le preguntó.

 


“A tus ojos, ¿qué clase de persona es Amane-san?”


“Qué clase… Sus modales son muy buenos, tiene un rostro lindo, y más que nada te observa apropiadamente. Una persona espléndida, creo.”


Ante la respuesta de Stella.


“Sí… eso es. Uno normalmente pensaría eso… ¿cierto…?” La voz de Ikki sonó como una queja, y frunció el ceño.

Así es… Porque no hay nada que desagradable sobre él.


Amane Shinomiya. Con miradas encantadoras como una chica de alguna parte. Con caballerosidad que no podía pasar por alto una posible tragedia, sino contener a un atacante incluso poniendo en riesgo su vida. Él, más que nada, idolatraba y respetaba a Ikki. Todo acerca de él era lo agradable de un ser humano.


Tenía que ser agradable. Pero—a pesar de eso—

No puedo conformar una impresión de él que me agrade sin que se rompa en pedazos…

De hecho, en el momento en que Ikki estaba por responderle al apoyo del sonriente Amane al retirarse, lo sintió. Ante la sonrisa de Amane, necesitó ejercer bastante esfuerzo. Las palabras de Amane. La expresión de Amane. La buena voluntad de Amane. Todo eso era naturalmente agradable. Todas esas cosas que Ikki pensaba deberían gustarle, en realidad ninguna de ellas resonaba en el corazón de Ikki.


Era incomprensible. El propio Ikki no podía entender por qué no aceptaba a Amane. Y así, esa extraña verdad sin forma se pegó al corazón de Ikki el alquitrán.


La escalofriante inquietud no podía evitarse, por lo que Ikki sacó su datapad e intentó llamar a alguien. La llamada fue contestada de inmediato.

「¡Sí~, hola! Qué raro que me llames, Senpai. ¿Sucede algo?」

“Ah, Kagami-san. ¿Tienes algo de tiempo ahora? Hay algo que necesito preguntarte.”


「Claro, no hay problema. Estoy tomando el té con Alice-chan y los demás en este momento. ¿Qué quieres preguntarme?」

“Kagami-san, no has estado investigando sólo a Hagun, sino también a los contendientes de otras escuelas, ¿cierto?”

 


「Sí, por supuesto. He averiguado básicamente sobre el equipo representante de cada escuela.」

“¿Entonces sabes qué clase de persona es Amane Shinomiya, representante de Kyomon?”

「Qué clase de persona, dices. Esa es una pregunta muy vaya, ¿sabes?」“Ah, sí, lo sé. Hmm.”

Diciendo eso, Ikki pensaba lo mismo. Era una pregunta muy típica que haría chico a otro chico. Sin embargo, con el fin de barrer con ese mal presentimiento,

¿saber todo acerca de Amane no sería bueno? Ya que él no lo sabía, Ikki se preocupó. Kagami adivinó la angustia de Ikki por el teléfono y abrió la boca para hablar.


「Ahh, está bien. Si se trata de Shinomiya-san, puedo darme cuenta de que se trata de algo entre chicos.」

“¿En verdad?”


「No hay mucha información. No es un contendiente que haya aparecido en la liga de secundaria. Lo que sé es que es un Blazer del extraño sistema de

manipulación de la causalidad, y parece que fue respaldado con una muy buena opinión como representante. ¿Cómo debería decirlo? La verdad es que hay muchos de participantes de ese tipo este año, ¿sabes? Se repite un patrón de estudiantes de primer año desconocidos sin experiencia en la liga de secundaria que fueron elegidos como representantes. Y como Shinomiya-san es uno de ellos, no hay muchos datos sobre él—pero que hayas mencionado su nombre y me

preguntes sobre él me interesa un poco. ¿Sucedió algo con Shinomiya-san?」

Ante la pregunta lanzada hacia él, Ikki titubeó en explicar la mala sensación que estaba experimentando. Ya que él mismo no conocía la razón tras ello, no quería denigrar a la persona, y más que nada, no podía expresar esa mala sensación en palabras.


“No, es que lo conocí inesperadamente durante mi entrenamiento. Y por eso, sentí que quería saber qué clase de persona es.”


Al final, Ikki esquivó la pregunta de esa manera.

「Huh… Pensé que no iba a venir al campamento, ¿pero sí vino a la montaña?」“Parece que vino para traerles provisiones a sus compañeros superiores.”

 


「En ese caso, ¿debería vigilar y reunir algo de información sobre él~supongo?

Jej, jej, jej.」

“Ajaja… bueno, puedes hacer eso. Perdón por la abrupta llamada.”


「No, no. Discúlpame a mí por no ser de mucha ayuda. Cuéntame si descubres algo interesante~」

“Sí. Gracias. Hablamos luego.”


Otorgándole su gratitud, Ikki cortó la llamada. Al final, no obtuvo mucha información. Si Kagami quien siempre tenía un oído alerta para estas cosas no lo sabía, entonces probablemente había poca información disponible sobre Amane.


“¿No estás pensándolo demasiado? Quizás sólo tienes una compatibilidad fatal con Amane. Quizás se mataron entre sí en una vida pasada, o pelearon por la misma amante. O quizás suceda le suceda lo mismo a ambos.”


“Quizás así sea.”


“Bueno, creo que todos tienen alguien con quien no se llevan bien.”


Con quien no se llevan bien. Sería bueno que su malestar llegara a ese grado y nada más. Sin embargo, ya que él mismo no podía explicarse la razón por esta extraña sensación que tenía sobre Amane,


“Sí… Eso es. Probablemente sólo sea eso.”


No tenía más opción que estar de acuerdo. Pero aun si se decía a sí mismo que esté de acuerdo, no podía aclarar la inquietante sensación que esas falsas palabras dejaron colgando de su corazón.


Lo que se hallaba en su corazón, y que no podía expresar en palabras, era—un mal augurio. Una premonición terriblemente desagradable. Eso era lo que Ikki pensaba conforme miraba la salida del local de comidas por la que Amane se había ido: que acababa de conocer a alguien tremendamente aterrador.



Capítulo 2 – Maniobra Corrupta



Cerca de la hora en que los débiles rayos del sol alcanzaban el suelo del país de la nieve, Alice había terminado el trabajo para el que la pandilla criminal de su ciudad natal lo había llamado, y ya estaba de yendo de regreso a casa.


La temperatura del aire en los horarios cercanos al amanecer era fatal. Contra el agudo frío, la sensación de la bufanda que sus hermanas menores habían tejido y que le dieron, era reconfortante.

「Hola, Alice.」

Una fuerte voz de repente descendió desde lo alto. Cuando alzó la vista, una chica de cabello rojo estaba caminando sobre el muro de piedra por encima de él. Mientras se reía ante la idea de que parecía un gato, Alice devolvió el saludo.

「Yuuri… es raro que nosotros volvamos juntos, ¿no?」

「Sí, ¿verdad?」

Bajando de un salto del muro de dos metros de altura, Yuuri se paró junto a Alice.


Y abrazando sus hombros, se sacudió del frío.

「Ooh, qué frío, qué frío. Esa bufanda parece cálida. Qué linda.」

「Ja ja, ¿tienes envidia?」

A Yuuri quien estaba enviándole una mirada codiciosa, le presumió la acolchada bufanda.

「Préstamela un rato.」

「Nunca. La ensuciarás de inmediato, Yuuri.」

「Uuu… Un chico dejando que una chica se congele, qué horrible.」

「Eres una chica cuando te conviene… Pero…」

Alice invitó a Yuuri a que se acerque, desenvolvió la bufanda en su cuello, y la extendió sobre el de Yuuri.

「Aquí tienes. Ahora ambos podemos usarla, ¿cierto?」

 


「…E-Es un poco vergonzoso…」

「¿Y eso no está bien? La vergüenza te da más calor.」

A Yuuri quien estaba mostrando un rubor femenino en sus mejillas, Alice le dedicó una sonrisa malvada.


Ambos caminaban lado a lado a lo largo de la nueva calle del desierto vecindario. En el camino, charlaban acerca del rito de paso con los dos chicos menores de antes.

「Fue bastante impresionante la manera en que querían ser adultos, ¿no?」

「Los recogimos hace dos años, ¿huh? Pero siguen siendo niños. Cuando nosotros teníamos su edad, éramos más tenaces.」

Ante la mención de su temprana infancia, Alice mostró una expresión amarga.

「…La verdad que no quiero recordar aquellos tiempos.」

「Fue difícil, ¿huh? La cicatriz de la puñalada que me diste sigue allí, ¿sabes?」

「Somos iguales respecto a eso. Como perdí contra ti, sigo estando por debajo de ti, así que no te hagas la inocente.」

Mientras hacía un puchero con amargura, Alice rememoró un poco sobre aquellos días.


Alice y Yuuri eran huérfanos con habilidades. Como tenían poderes sin perfeccionar, les tomó mucho tiempo y sangre lograr una relación tan calmada como la que existía entre ellos ahora. El número de peleas que iban casi hasta la muerte porque no había suficiente comida o camas eran más de las que podían contar con una mano.


Pero ambos se habían cansado ya de esos días, días vacíos donde les robaban a los demás para beneficiarse. Fue así que los dos dejaron atrás esos días improductivos tomando alcohol y haciendo esa promesa.


Si todos pudieran ser tan fuertes como lo eran en ese entonces, muchos chicos seguramente podrían haberse protegido. Era por eso que ya no usaban sus poderes para robar, sino para cuidar a las personas además de sí mismos. De esa forma, se habían convertido en adultos geniales.


Desde entonces, habían estado viviendo como prometieron mientras bebían alcohol. Reuniendo un equipo de huérfanos indefensos, los dos los cuidaban.

 


「…Ciertamente es verdad que intentamos matarnos en esta calle, ¿huh?」

「Sí, la forma en que se encuentra este lugar ahora es mucho más lindo comparado con aquel entonces.」

Exactamente como dijo Yuuri, la calle por la que los dos estaban caminando se encontraba cubierta de piedras blancas, y los edificios junto al camino habían recibido una nueva capa de pintura. Los lugares en los que habían competido, la familiar carretera de pavimento de piedra descuidado la cual ni siquiera los autos podían atravesar apropiadamente, eran lugares en donde a un viajero que no sabía nada le robarían todas sus posesiones en cuestión de segundos.


Y había una razón para el cambio. La cual era—la presencia por aquí y por allá, de emblemas colgados en las paredes, cada uno con cinco anillos de colores.


「Qué gran festival. Como viene gente de todo el mundo, este lugar no puede lucir sucio, supongo.」

「Un lugar deshonroso, ¿huh…?」

Yuuri soltó un murmullo oscuro. En respuesta, Alice adivinó de inmediato lo que estaba en su corazón.

「―La gente del gobierno vino de nuevo, ¿verdad?」

「Sí, ayer.」

…Aunque era pobre, a Alice le gustaba su vida actual. Aunque fuera modesta, era una buena vida mientras todos pudieran vivir. Pero últimamente, las Olimpiadas se habían acercado, por lo que el mundo estaba salvajemente entusiasmado, así que su subsistencia se había quedado en las sombras.


Cacería de los sin techo.


El país, la ciudad, no querían mostrar cosas deshonrosas. Los adultos que pensaban así celebraron una conferencia en un vecindario cercano y comenzaron a desalojar a los vagabundos y a los chicos de la calle.


No ofrecían cuidado a aquellos que desalojaban. Los echaban a palos y patadas. Y las personas que estaban llevando a cabo esta cacería habían marcado al equipo de Alice.


「Esos bastardos. Si sólo vinieran por ti y por mí estaría bien, ya que tenemos habilidad.」

「Eso queda fuera de discusión.」

 


「 Sí, supongo. ¿Qué les pasaría a Natasha y los demás? Ya que hasta las Hermanas saben tanto, ella sólo podría darles la espalda. Esa gente del gobierno no es agradable para nada.」


「Bueno, mirando las cosas desde su punto de vista, que nosotros vivamos de los turistas sería muy vergonzoso, ¿cierto? Los avergonzaría.」

Sin embargo, Alice y los demás no podían decir “sí, entendemos” e irse. Ser obligados a irse de ese lugar durante esta estación intensamente fría y severa no era distinto de una sentencia de muerte.


「Si Natasha y los demás pudieran ser enviados a alguna institución al menos, no me importaría irme, pero—¿dónde podríamos vivir por nuestra cuenta?」


「Eso también es difícil, ¿huh…? Si irnos fuera tan simple, personas como nosotros no estarían deambulando por aquí.」

Como dijo Alice, los niños sin techo eran un problema social que todo el país tenía que soportar. Por lo tanto, no había manera de salvarlos. No, podría ser posible, pero al menos la administración no tenía intenciones de hacerlo. Estaban ocupados construyendo calles que ni siquiera se estaban usando todavía, o museos de arte sin nada que exponer, y no les quedaba nada para los chicos de la calle.


Así que tenían que vivir con su propio poder. Y con el fin de sobrevivir, no podían permitir que los echen del vecindario en esta estación. Sin embargo—

「Pero últimamente, pienso que ya es hora.」

Sí, Alice murmuró su verdadera opinión. En respuesta, Yuuri asintió.


「……Hemos recibido mucho de parte de la Hermana, ¿huh? Ya no podemos seguir causándole problemas, después de todo.」

La Hermana que los había albergado en el almacén era una buena persona. Mientras se encargaba de una pobre iglesia en un distrito en decadencia por sí misma, les proveía sopa con sus propios fondos. No habían vivido ni diez años, pero ella fue la primera persona amable que ambos habían conocido. Pero… por esa razón, el gobierno de la ciudad le había gritado a la Hermana, y la imagen de ella siendo menospreciada y denigrada era algo que no podían soportar ver.

「¡Entonces está decidido!」

De pronto, Yuuri señaló el sol ascendente en el cielo al lado de Alice.

 


「 Alice, después de que termine este invierno, cuando haga un poco más de calor, todos nos iremos de este vecindario. Vayamos al sur. Ya estoy cansada de los lugares fríos.」

Aunque estás señalando al este…


Probablemente estaba señalando hacia el calor, pero Alice no lo dijo y asintió.

「…Sí. Está bien. Busquemos una ciudad cálida.」

A decir verdad, Alice también había estado pensando en hablarle a Yuuri acerca de la búsqueda de un lugar más cálido al cual mudarse. Los jóvenes hermanos y hermanas a quienes cuidaban habían crecido lo suficiente y ya tenían la fuerza como para ir. Si tan sólo pudieran soportar este invierno, seguramente puedan hacer un largo viaje.

「¡Iremos hacia el ecuador!」

「Viajaremos por primera vez, así que vayamos con calma.」

Alice dijo con asombro, pero su expresión no mostraba enfado como uno pensaría. Él también soñaba con iniciar un viaje en primavera. Sería lindo encontrar una nueva ciudad, un lugar en los países sureños donde vivir sea más fácil para todos.

Pero—al final, esa promesa de encontrar un nuevo lugar donde vivir no se cumpliría.

El desastre los golpearía de repente, y su modesta felicidad se haría pedazos.


De repente, junto a la carretera por la que Alice y Yuuri estaban caminando, pasó un automóvil negro, y la persona mayor que estaba en el asiento trasero llamó a su secretario que estaba manejando.

「…La renovación de esta área no está procediendo bien, ¿no?」

「¿Eh? No creo que eso sea verdad, señor. El pavimento de la carretera ha sido reparado casi totalmente, y el repintado de las paredes también está próximo a terminarse.」

「Recién en la esquina de la calle vi algo escuálido.」

「¿…Los chicos de la calle?」

「 Puedes cubrir la ciudad con alfombras persas, pero tener mocosos maleducados corriendo por ellas las echa a perder. Afectaría nuestro buen

nombre, que haya méndigos provocando alborotos en la ciudad durante las Olimpiadas.」

 


「Pero los chicos de la calle son un problema en todo el país, ¿exactamente qué podemos hacer…? Y esta área de aquí es el territorio de un grupo liderado por

esa niña Yuuri, y aunque la mayoría de ellos son muy pequeños, los dos líderes tienen habilidades, por lo que lidiar con ellos es un fastidio para nuestro

personal…」

「Cobardes. ¿Por qué tiemblan por nada más que un par de mocosos?」

「…Entonces, ¿quiere que la policía los desaloje por la fuerza?」

「No seas ridículo. Desde el principio, el jefe de policía ha anhelado el puesto de alcalde. Si él dicta tal orden, sus oponentes alegremente usarán campañas negativas acusándolo de crueldad.」

「Entonces… ¿qué deberíamos hacer?」

El secretario, al jefe que hacía lo que quería sin importarle las dificultades de este lugar, le preguntó con un tono aburrido. En respuesta—el viejo habló como si fuera algo trivial.

「Enviar basura para limpiar basura. Hasta podemos ahorrar en personal.」Eso dijo tan relajado como si estuviera preparando café.

♦♦♦♦♦


A la noche del penúltimo día del campamento combinado entre Kyomon y Hagun, desafortunadamente estaba lloviendo. No lo suficientemente fuerte como para considerarlo tormenta, pero gotas grandes caían y golpeaban las ventanas de manera ruidosa. Mientras escuchaba como si fuera un sonido encantador, la jefe del club de periodismo de la Academia Hagun, Kagami Kusakabe, estaba en las instalaciones amablemente cedidas a los clubes de periodismo de todas las escuelas cercanas a la institución. Estaba clasificando y ordenando la información que había reunido durante el campamento de entrenamiento.


Bajo la pequeña luz del escritorio había muchos documentos básicos, el contenido de muchas transcripciones de entrevistas, y la información del equipo de cada escuela negociada entre los clubes de periodismo. Lo que se mostraba en la laptop que yacía sobre una pila de documentos era información de los campamentos de entrenamiento de otras escuelas, recolectadas por los miembros de su staff.


Revisando todas esa información desde una perspectiva general—las tendencias de las siete escuelas durante este período de entrenamiento y los análisis de sus respectivos poderes de lucha—le permitiría a ella llegar a una conclusión acerca del número de casos especiales durante este Festival de Arte de la Espada.

 


—Era la clase de trabajo que llevaría a un descubrimiento.


El desencadenante de esto fue la llamada telefónica de Ikki quien se había preocupado por Amane Shinomiya.


Hablando francamente, Kagami no estaba muy interesada en Amane Shinomiya. Seguramente había muchos misterios entre los equipos. Los poderes que poseían usualmente no se conocían con claridad. Pero eso no se limitaba sólo a los novatos sin nombre que no tenían experiencia en la liga de secundaria. Para empezar, las escuelas no iban por allí fanfarroneando acerca de las habilidades de sus Blazers, porque no había ningún beneficio en revelar la información de los miembros del equipo propio.


Además, este año había varios participantes, más allá de Amane, que no habían sido representantes experimentados durante sus años de secundaria. Debido a eso, Kagami no había reconocido a Amane más que como otro de los novatos sin nombre, por lo que no se molestó en investigarlo profundamente.


Ouma Kurogane, el Emperador Espada de Viento. Stella Vermillion, la Princesa Carmesí. Y Yuudai Moroboshi, el actual Rey Espada de Siete Estrellas. Había contendientes que atraían la atención de más personas.


Sin embargo, la llamada telefónica de Ikki había provocado que germinara un interés por Amane en un rincón de su mente, por lo que Kagami había buscado en los datos de las siete escuelas para satisfacer casualmente ese interés. Como resultado—


“¿…Qué es… esto?”


Kagami quedó estupefacta. Aunque las montañas de Tohoku eran frías incluso en verano, gotas de sudor frío cayeron por su espalda. Lo que estaba en frente de los ojos de Kagami era el informe escolar de Amane Shinomiya que había conseguido con mucho esfuerzo. Los resultados de las batallas de práctica cursadas se encontraban allí.

Seis batallas, seis victorias—seis victorias sin combate.

Kagami había recolectado los resúmenes de las batallas de selección de muchos contendientes como parte del club de periodismo, pero nunca había visto un récord tan raro como este.


No, espera, si hablo de cosas que no he visto antes…


Probablemente ha visto un récord de batallas tan raro como el de Amane,

¿cierto? A lo que no había estado prestando atención hasta ahora, Kagami se vio obligada a recordarlo.


…Ingresando al Festival de Arte de la Espada como un novato sin nombre. Nunca antes ha habido nadie así.

 


Era una tendencia ordinaria. Si pensaba en cómo han sido las cosas hasta ahora,

¿no era de esperarse? Las personas que tenían poder desearían todo lo que pueden ver en el mundo. En este mundo, había muchas personas influyentes que elegían ser representante en su primer año, pero…


Es como si alguien hubiera reunido a todas las personas en el mundo que no se habían mostrado hasta ahora.


De pronto, Kagami lo sintió. Como si se encontrara en medio del proceso de darse cuenta de algo absurdo. Y esa revelación era absurda incluso para alguien que no era estudiante.


Por eso, no puedo dejarlo pasar.


Como recordaba esa sensación de disconformidad, no investigarlo sería…


Era una reportera. Por lo tanto Kagami reunió todos sus materiales y cuestionó la disconformidad dentro de sí. La información acerca de todos los representantes de las siete escuelas. Los miembros administrativos de las escuelas, y los miembros del comité directivo del Festival de Arte de la Espada.


—Y luego de que pasaran algunas horas, ya era de noche. Kagami Kusakabe había llegado a una conclusión. Las habilidades excesivamente altas que había pulido como reportera día a día, habían llegado a la verdad que comenzaba a notar.


No hay dudas.


Kagami miró la lista de nombres del Festival de Arte de la Espada de este año, los nombres de los representantes de las siete escuelas, y comentó.

“¡…Entre las siete escuelas, hay… alguien de más…!”

En ese momento. Un calor ardiente penetró la espalda de Kagami. “¿—Eh?”

En frente de los documentos que Kagami estaba mirando, pudo ver un cuchillo gris oscuro emergiendo de su pecho por un momento.


Kagami reconoció la forma del cuchillo que era iluminado por la lámpara de escritorio.


…Lo…sabía.


El cuchillo que emergió del pecho de Kagami era el Dispositivo conocido como

Ermitaño Oscuro. Y el dueño de ese Dispositivo era…


“A…lice…-chan…”

 


Reuniendo sus últimas fuerzas, Kagami dirigió su mirada detrás de sí. Allí, vio un frío rostro que no lucía para nada como el del compañero de la escuela que veía todos los días.


Su compañero—Nagi Arisuin movió los labios de su frío rostro. Sin un ápice de emoción, una voz emergió de sus labios cadavéricos.


“Eres bastante lista.”


Y entonces retiró el cuchillo, emitiendo un sonido líquido. Al mismo tiempo, el cuerpo de Kagami cayó al suelo entre la montaña de documentos.


No puedes…


No tenía fuerzas para levantar su cuerpo o para escapar. El desvanecimiento de una herida letal provocado por la forma ilusoria del arma, se robó la consciencia de Kagami.


Senpai… Stella-chan… cuidado…


Y entonces Kagami rezó. Desde su garganta que ya no podía gritar, trató de enviarles sus esperanzas al menos.


¡El Festival de Arte de la Espada de este año… esconde un monstruo…!


Y así, Kagami Kusakabe cayó en una profunda oscuridad.


♦♦♦♦♦


Agachado sobre una de sus rodillas, Arisuin observaba a Kagami desmayada. Había perdido el conocimiento por completo. De esa manera, probablemente permanecería dormida todo el día.


“Qué desafortunado. Si Kagamin fuera un poquito más lenta, podríamos haber sido amigos por unas horas más.”


La conclusión a la que ella llegó…

「Entre las escuelas, hay alguien de más.」

Lo que Kagami había descubierto—había dado ciertamente en el blanco. En el Festival de Arte de la Espada de este año, como ella había concluido, había un poder maniobrando secretamente debajo de la superficie.


El nombre de ese poder era—Academia Akatsuki.

 


Era una nueva escuela conformada por una inmensa organización con el sólo propósito de destruir el Festival de Arte de la Espada. En el presente, había siete estudiantes. Casi todos eran miembros de la inmensa organización que establecía la Academia Akatsuki, pero eran elites del bajo mundo de la sociedad quienes empleaban al grupo terrorista Rebelión. Se han infiltrado en las siete escuelas, y ya habían tomado control del sistema del Festival de Arte de la Espada. Con el fin de crear caos en el torneo, el Festival de Arte de la Espada había sido conquistado, porque este nuevo poder quería sacar a la unión que apoyaba a las Siete Estrellas.


Kagami se había dado cuenta de esta situación. Y como se había dado cuenta de ello—había sido atacada.


“Esto es muy malo, pero no puede evitarse.”


De repente, el datapad en su bolsillo vibró. Había estado recibiendo notificaciones muchas veces ahora, pero Arisuin había estado vigilando a Kagami desde las sombras, por lo que las había ignorado.


Lo que Arisuin sacó de su bolsillo no era el datapad de Hagun, sino una herramienta escolar distinta. Como la pantalla no mostraba a nadie, sabía de dónde provenía el mensaje. El único que usaría este datapad para contactarlo era el hombre a cargo de las comunicaciones para la Academia Akatsuki. El Pierrot, Reisen Hiraga.


“¿Qué sucede?”


「Ah, por fin me comunico contigo. Como no contestabas, pensé que yo no te agradaba.」

“Tengo tales pensamientos a menudo, creo.”

「Qué rudo.」

Ante los sonidos de risas viniendo por el teléfono, los ojos de Arisuin se entrecerraron con disgusto. No había manera de que pudiera agradarle la voz de este hombre, porque aunque era un tono que fácilmente podrían calmar a cualquiera, esa risa parecía aparecer y desaparecer frívolamente como burlándose de todo.

「Por cierto, ¿por qué no atendiste de inmediato?」“Surgió un pequeño problema.”

「¿Oh? ¿Qué clase de problema?」

 


“Parece que una chica del club de periodismo de Hagun comenzó a sospechar de nuestra operación, así que la silencié.”

「¿…Y cuánto sospechó?」

Ligera pero claramente, el tono a través del teléfono se volvió más severo.


Arisuin levantó uno de los documentos que Kagami había estado mirando antes de desmayarse, y respondió.


“Yui Tadara de la Academia Donrou. Amane Shinomiya de la Academia Kyomon. Sara Blacklily de la Academia Rokuzon.

Reisen Hiraga de la Academia Bunkyoku. Rinna Kazamatsuri de la Academia Reitei. Ouma Kurogane de la Academia Bukyoku. Nagi Arisuin de la Academia Hagun.

Lo suficiente para escribir estos siete nombres, incluyendo el tuyo y el mío.”

「…Ciertamente tenía algo.」

“Como no conozco a ninguno de nuestros miembros excepto por ti que te comunicas conmigo y Ouma-san que es un invitado, no puedo confirmar que esta lista sea correcta por completo. Ella parece haber predicho nuestras intenciones, así que por el momento la he callado, pero… ¿me pregunto si esta lista dio en el clavo?”


「Ah, discúlpame, todavía no puedo darte detalles de nuestros miembros. Por el momento, lo que tienes ahí es una lista sin sentido. Bueno, ya se está acercando

el festival, así que ocurrirá pronto. Aunque no me agrada, tengo que mostrar mi rostro, así que te presentaré en ese entonces… Aun así, esa lista acertó tres de

siete. ¿Me pregunto cómo lo averiguó?」

“Mirando estos datos, parece que investigó a todos los representantes del pasado. Aparte del invitado, todas nuestras historias personales fueron fabricadas. Ellos no aguantarían contra la investigación a fondo de un profesional.”


「Ya veo, ya veo. En otras palabras, ¿esto es resultado de la ineptitud de la gente encargada de la documentación? Bueno, luego lidiaremos con los responsables—

hah, tu reacción fue verdaderamente apropiada. Es lo que esperaba del Assassin Negro. ¡Qué confiable! Oh, por cierto, ¿cómo te desharás de nuestra perceptiva

ratoncita? 」

“Sólo la he aturdido—aunque si quieres que la mate, lo haré.”

 


Arisuin no había mostrado un ápice de titubeo en su voz, aun cuando su objetivo era una chica con la que se habían hecho amigos ayer. Esa voz fría y desapasionada como una hoja afilada confundió a Hiraga quien se encontraba del otro lado de la línea.


「¡Oh no, no! Matarla implicaría tener que esconder la evidencia. Después de esta noche, el mundo entero sabrá de la Academia Akatsuki, así que será suficiente con mantenerla prisionera todo el día en alguna parte.」

“Entiendo. Sólo fue una pequeña broma… Si hay algo más que necesites, ¿me contactarás?”


Arisuin apresuró a Hiraga como si estuviera a punto de colgar la llamada. Desde el principio, esta fue una conversación desagradable. No tenía intención de

conversar mucho. En respuesta, Hiraga…


「No, no. No soy yo el que quiere algo. Hay alguien más que quiere hablar contigo. Te pasaré con él ahora.」

Tras lo cual, alguien tomó la llamada. La siguiente voz que oyó fue…

「Soy yo, Alice.」

En un instante, el rostro de Arisuin se tensó. No podía ver a quién estaba del otro lado, pero comprendió claramente. Era imposible que no pudiera reconocer a quien estaba escuchando. Esta voz severa y pesada era de—


“Ha pasado tiempo, ¿no, Wallenstein-sensei?”

「Ahh, has ido a Japón, ya veo.」

El Espadachín de Un Brazo, Sir Wallenstein. Uno de los líderes de Rebelión, los Doce Apóstoles. El hombre que había descubierto la fuerza de Arisuin y lo entrenó y convirtió en el principal assassin de Rebelión.


“Sensei, usted también está en Japón, ¿no?”


「En lugar de confiarle la supervisión a los demás, necesitaba venir aquí yo mismo.」

Wallenstein ya había venido a Japón. Ante esa realidad, el cuerpo de Arisuin se atiesó un poco. Probablemente por miedo, ya que Arisuin conocía la fuerza de ese hombre. De acuerdo al estándar de la Unión de Caballeros, ciertamente podía ser considerado un rango A. No tenía vulnerabilidades en cuanto a habilidad o experiencia de combate, y su manejo de la espada era excelente. Sin dudas, era el líder más poderoso de Rebelión.

 


Ahora que tal persona había venido para tomar el mando directamente, el plan de Rebelión sobre el Festival de Arte de la Espada debe ser real.


“Entonces Sensei, ¿qué desea que haga hoy?”


Luego del moderado saludo, Arisuin le preguntó por negocios a través de la llamada. Y Wallenstein barrió la pregunta con una voz severa.


「…Alice. Tú eres el más superior entre los pupilos que he tenido. El que obtuvo resultados contra las pandillas criminales, cultos, y grupos terroristas…

asesinando a las personas que comparten el bajo mundo con nosotros en guerras por el territorio sin importar lo importante que sean, sin importar el esfuerzo que fue necesario para acercarse a ellos. Puede que nunca hayas pensado en esto ni

siquiera ahora, ¿pero comprendes apropiadamente tu rol hoy?」

En respuesta, Arisuin—se quedó en silencio un instante. Y cerró sus ojos, como preparándose para alguna despedida.


“Sí. Lo comprendo totalmente. Y no fallaré. Ya me he ganado la confianza del equipo principal de Hagun. Los aplastaré de un solo golpe. Y mi Atadura Oscura es un Arte noble que puede robar toda su capacidad de pelea en un instante. No hay nada de qué preocuparse, Sensei. En la víspera del festival, sin dudas tendré éxito. Lo juro por mi nombre, el Assassin Negro.”


Hizo esa promesa sin titubeos en su voz. Escuchando esa respuesta…

「…Me alivia escuchar esas palabras.」

Wallenstein le concedió coraje a Arisuin con una voz que sonaba como si estuviera sonriendo en alguna parte.

「Cuento contigo, Alice.」

Ante ese apoyo, Alice respondió asintiendo. “Sí, por favor déjemelo a mí.”

Al concluir esa conversación, Wallenstein cortó la llamada.


Que Sensei se contacte conmigo.


Era algo extraño. Pero quizás era razonable. La víspera del festival que estaba ocurriendo hoy era una orden del patrocinador que Rebelión empleó. Era la ceremonia de apertura para la Academia Akatsuki, el poder que destruiría el Festival de Arte de la Espada. Ningún error, por más pequeño que sea, estará permitido ni será perdonado. Si ocurría cualquier error, las esperanzas de Rebelión y sus patrocinadores se harían pedazos.

 


Ahora, tengo que ordenar este lugar.


Para que la víspera del festival continúe como estaba planeado, Kagami y sus documentos tendrán que quedar confinados hasta esta noche. Así, Arisuin dirigió su sombra mágica, y sumergió a Kagami y los documentos dentro de la oscuridad.


“No pienses mal de mí. Con el fin de implementar el plan, no podemos tener elementos sospechosos.”


Y todos los rastros fueron borrados.


♦♦♦♦♦


Luego de ocultar a Kagami y sus documentos, Arisuin regresó al alojamiento para los participantes del entrenamiento.


Y dirigiéndose directamente a su habitación, abrió la puerta— “Bienvenido, Alice.”

En su habitación que estaba iluminada sólo por la lámpara sobre la mesa de noche, Shizuku, tumbada sobre las sábanas vestida con un negligé y leyendo un libro de bolsillo, lo recibió.


“Oh cielos, ¿sigues despierta, Shizuku?” “Iré a dormir pronto.”

Diciendo eso, Shizuku pasó la página suavemente con un dedo. Ciertamente, no le faltaban muchas páginas.


“¿Qué estás leyendo?”


“Ciento Ocho Maneras de Fastidiar a la Nueva Esposa. Una lectura obligatoria para las suegras.”


¡Aterradora!


“…En cualquier caso, te has estado divirtiendo bastante últimamente, Alice.”


En la subsiguiente pausa, Arisuin pensó en cómo debería responder. Luego de escuchar la llamada de preocupación de Ikki, Arisuin había salido de noche para vigilar a Kagami varias veces. Si salía a caminar todas las noches, era natural que los demás sospecharan, pensó. Especialmente en una noche tan lluviosa como esta.

 


Pero responder con una mentira incómoda sólo sacaría a luz esas sospechas. Shizuku era una jovencita inteligente que podía discernir las sutilezas de la mente de una persona. Así que…


“En realidad no me he estado divirtiendo, ¿sabes? El Festival de Arte de la Espada llegará pronto. Tengo que prepararme por mi cuenta.”


Arisuin no dijo la verdad, pero tampoco dijo una mentira. “¿En verdad?”

En respuesta, Shizuku contestó con un tono que no sonó muy interesado, y siguió leyendo. En ese momento, él estuvo agradecido por lo poco que Shizuku se preocupaba por los demás. Sus intereses y preocupaciones giraban solamente en torno a su hermano, Ikki Kurogane, después de todo.


Tengo… un poco de envidia, ¿huh?


Conforme pensaba eso, se dio cuenta de que sus días con Shizuku habían llegado a su fin. Una vez que la víspera del festival termine, él abandonará Hagun. Y nunca volverá.


—Entonces.


“Oye, Shizuku.”


Arisuin, quien había entrado a la habitación, fue a buscar una botella de alcohol de su bolso de viaje que había dejado en un rincón.


“¿Te gustaría compartir una copa conmigo?”


En esa última noche, invitó a Shizuku a beber con él. Shizuku escuchó la invitación de Arisuin, y levantó su cuerpo lentamente. Y en la oscuridad, ella se concentró en la botella de alcohol que él sostenía—


“¿Es esa la bebida que huele a medicina y que no terminamos en aquel bar al que fuimos?”


Cuando dijo eso, Arisuin recordó.


Ahora que lo menciona, esto es de la celebración posterior a aquella primera victoria en las batallas de selección, ¿no?


Más que beberla, Arisuin sólo la había probado un poco sentándose a su lado. Pero no más que eso, mientras Shizuku tomaba agua con lágrimas en los ojos por el aroma de los químicos del whisky.

 


“Perdón, lo olvidé. Supongo que beberé solo—” “No, está bien.”

Diciendo eso, Shizuku se levantó de la cama y se sentó en el sofá. “¿Estás segura? Es difícil para ti, ¿no?”

“Por hoy está bien, porque hoy es un día especial.”


¿Es un día especial?


¿Sucedió algo bueno? Alice se lo preguntaba, pero si a ella no le importaba, no debería haber problemas en beber. Arisuin trajo dos vasos, y se dirigió al sofá. Se sentó frente a Shizuku, sirvió el fluido ámbar en los dos vasos, y ofreció uno.


Shizuku aceptó el vaso, y acercó su nariz a él. “Ugh.”

Hizo una mueca con todas sus fuerzas. Era imposible acostumbrarse en un solo día al singular aroma que ingresaba a su nariz, después de todo.


“Tú también estás diferente, Alice. Tienes muchas otras bebidas alcohólicas fáciles de tomar.”


“Ja ja, es verdad.”


Sus palabras estaban en lo cierto, pensó Arisuin.



“Pero si hablamos de esta bebida alcohólica, sería malo que fuera fácil de tomar, sabes.”


“¿A qué te refieres?”


Shizuku inclinó la cabeza ligeramente. En respuesta, Arisuin desplazó su mirada hacia la botella con etiqueta oscura sobre el escritorio, y habló.


“…Hace mucho tiempo, cuando era joven, hice una promesa con una amiga vecina. Los adultos beben algo así de desagradable, entonces quien sea que lo beba es un adulto.”


Oyendo eso, Shizuku soltó algo que sonó como un pequeño estornudo. “Jajaja. ¿Qué fue eso? Qué idea tan tierna.”

“Sí, mucho… Bueno, debido a eso, aquellos niños que bebían se volvían adultos.”


“¿Entonces era un rito de paso para tu grupo de amigos?” “Rememorando, eso es correcto básicamente.”

“No eras un buen niño, ¿no, Alice? Aún no habías alcanzado la mayoría de edad,

¿cierto?”


“Donde yo crecí, no teníamos esa clase de costumbres de todas maneras.”


Con su respuesta, Arisuin tragó el contenido de su vaso. El alcohol dentro de su boca le provocó una sensación de cosquilleo, y una esencia de medicina ingresó por su nariz. Era un licor peculiarmente fuerte. A decir verdad, la bebida era una preferencia muy específica entre las personas que eran exigentes con los whiskys.


“…Honestamente hablando, incluso ahora no soy muy bueno con el sabor de esta bebida.”


“¿Pero aun así la bebes?”


“Es un sabor que me trae recuerdos, ¿sabes? Bueno, tampoco es como si bebiera seguidos de esta botella.”


“Hmm… pero yo no tengo nada como eso, así que no me gusta mucho el alcohol.”


Mientras decía eso, Shizuku levantó su vaso y bebió todo el whisky de una sola vez. Y puso un rostro amargo.

 


“…Esto no es para mí después de todo. Me quema la garganta, y el aroma a medicina en mi boca me hace doler la cabeza.”


“No era necesario que lo bebieras…” “Está bien. Hoy es un día especial.”

Mientras frotaba su garganta con un dedo, Shizuku respondió.


Especial—ya había escuchado esa palabra hace poco. ¿Qué tenía de especial? Arisuin preguntó con ansiedad.


“Eso dijiste antes, ¿pero qué tiene de especial? ¿Sucedió algo bueno?” En respuesta, Shizuku negó con la cabeza ligeramente.

“No a mí. Alice, es un día especial para ti, ¿no?”


¿…Eh?


En ese momento, las palabras de Shizuku hicieron que el corazón de Arisuin salte. Ciertamente, en lo que respectaba a él, esta era la última noche que pasaría con Shizuku. Una vez que llegue el amanecer, y que el sol salga otra vez, él se presentará como un miembro de la Academia Akatsuki. Pero seguramente ella no sabía nada de eso. Aun así—


“¿…Por qué… lo piensas?”


Shizuku le respondió a Arisuin quien tenía una mirada de asombro en su rostro. “Porque esta fue la primera vez que me invitaste algo, Alice.”

¿La primera vez…?


“¿Cómo puede ser? Después de que Ikki luchó contra el Cazador, ¿no fuimos a beber juntos?”


“Eso fue… porque Onii-sama estaba herido y estaba preocupada. Incluyéndome a mí, nunca te has acercado a otra persona por tu cuenta. Hablas con todos de manera amistosa, de manera amable, y es fácil llevarse bien contigo, pero—pero nadie se ha ‘acercado’ a ti.”


Arisuin se quedó sin aliento sin que se diera cuenta. Exactamente como Shizuku dijo, Arisuin era consciente de ello. Era encantador con todos, era amigable con todos, pero nunca abrió su corazón a nadie.

 


No había dejado que nadie se acerque innecesariamente, porque se había infiltrado en Hagun con un motivo engañoso. Y como no tenía intención de que nadie sospeche de él, se había comportado de manera acorde.


Pero Shizuku se había dado cuenta. Arisuin estaba asombrado por esto. “…Me sorprendes. Sí que ves a través de mí, Shizuku.”

Shizuku parecía haber dado en el blanco…


“Naturalmente, porque eres mi hermana mayor, Alice.”


Mostrando una pequeña sonrisa en ese rostro adorable como muñeca de porcelana, respondió.


“Me llamaste por tu cuenta por primera vez. No sé cómo o por qué, pero debe ser un día especial para ti, ¿cierto? Así que compartiré una copa de alcohol contigo—pero sólo una.”


Esta vez quería hacer a un lado el alcohol. Shizuku respondió así, y torció los labios como haciendo un puchero. Ante esa tierna expresión, las mejillas de Arisuin se aflojaron mostrando una sonrisa.


“Ja ja, una copa es suficiente… Gracias, Shizuku.”


♦♦♦♦♦


Era natural que la fatiga se acumule. Luego de que Shizuku tomó una copa al principio, no pasó mucho tiempo antes de que comenzara a cabecear sobre el sofá. Pronto, se quedó completamente dormida debido a la hora.


Ahora que lo mencionas, cuando fuimos al bar aquella vez, ella terminó durmiéndose.


Quizás tenga la clase de constitución física que hace que se duerma cuando ingiere alcohol. Mientras pensaba eso, Arisuin levantó a Shizuku como una princesa. Aunque probablemente no pescaría un resfriado durmiendo sobre el sofá siendo verano, aun así no era educado dormir sobre el sofá. Por eso Arisuin decidió llevar a Shizuku a su cama.


“…Nnnuuu… Onii-sama…”


En el camino, Shizuku se movió, y dejó escapar una voz infantil. “Jaja, ¿qué clase de sueño estarás teniendo?”

“Sal de en medio… no puedo matarla… munya munya…”

 


“¿Qu-Qué clase de sueño estás teniendo…?”


Con su rostro palideciendo un poco, Arisuin llevó a Shizuku a su cama, y la posó sin despertarla. La tapó con las sábanas. Cuando hizo eso, Shizuku mostró una expresión confortable, y se acurrucó en el futón.


“Qué lindo rostro durmiente.”


Mientras miraba el adorable rostro de Shizuku, Arisuin se sentó sobre su propia cama adyacente, y pensó en las palabras que Shizuku había dicho antes.


“Hermana mayor… ¿no?”


Murmurando, Arisuin miró al sofá donde se habían sentado hasta hace un rato.

Lo que estaba viendo era… la botella verde de alcohol con la etiqueta

ennegrecida que fue dejada sobre la mesa. Y… con el tenue y pálido alcohol, los recuerdos que éste trajo.


Asociados con la botella, los viejos recuerdos anteriores a que fuera hallado por Rebelión, y se convirtiera en un assassin. En un país extranjero, criando chicos de la calle junto a una chica llamada Yuuri, donde los niños lo miraban como una hermana mayor—los recuerdos de esos días finales.

  ※  ※ ※

No lo olvidaría. Temprano a la mañana del día siguiente, la lluvia caía sobre el vecindario. Todavía no nevaba, pero era una lluvia lo suficientemente fría como para congelar el cuerpo.


Bajo la fría lluvia, Alice llevaba un paraguas de plástico, de frente a un hombre alto. El hombre era un cobrador de la banda local. La ganancia del trabajo pedido por la banda le era entregada a este hombre, y la parte restante luego de que tomaran su parte le fue dada a Alice.


Pero este sólo era un subordinado de las bandas. No era un hombre decente que mantiene su palabra.

『…Mira.』

El porcentaje de dinero que recibió Alice ahora era por mucho, más pequeño que el que se suponía.

『Prometiste un veinte por ciento—』

Alice se quejó, y el hombre le escupió en la cara.

 


『No te burles de mí, mocoso de mierda. Deberías agradecer que te dejemos trabajar en nuestra isla.』

Hablando con ojos que parecían estar mirando basura, el hombre se fue.


Luego de que Alice ya no podía ver su espalda, sacó la lengua un poco a modo de burla.


A pesar de que somos tan parecidos por fuera.


Limpiándose el escupitajo del hombre sobre su mejilla con su manga, Alice se cubrió y se quitó la nueve que había caído sobre él.


Allí, revisó un contenedor de plástico rosado que había envuelto y sellado.

『Me pregunto si se habrá enfriado un poco.』

Su contenido era un pastel de carne que llevaba un turista.


Si ese hombre lo hubiera visto, no había dudas de que se lo habría quitado, así que Alice lo había ocultado de antemano.

『Ha pasado tiempo de que hemos comido carne. Todos estarán felices.』

También tengo que compartirlo con la Hermana. Ah, pero hoy hay una congregación, así que se fue a la ciudad vecina, ¿no?

Mientras se pregunta eso, Alice se apresuró con pasos rápidos. Quería ver los rostros felices de todos tan pronto como pudiera. Pero—

『¿…Eh?』

Cuando Alice regresó, la puerta del almacén detrás de la iglesia estaba

parcialmente destrozada.


Al ver eso, Alice quien estaba acostumbrado a ver peleas lo comprendió de inmediato. Personas hostiles habían atacado.

『¡…C-Chicos!』

Elevando un grito, Alice soltó todo lo que llevaba y entró al almacén corriendo.


Pero no había nadie adentro. Todavía era temprano por la mañana. No era hora de que las hermanitas se levantaran. Pero no estaban allí, y sólo se encontraban las sábanas sucias que usaban.

 


¡¿Qué sucedió?! ¿A dónde se fueron todos…?


Y en el momento que levantó una de las sábanas, Alice vio lo que había debajo, y se quedó sin aliento.


Había manchas de sangre. Y encima no era sangre seca, sino fresca. Y cuando miró la sangre más de cerca, halló pequeñas gotas de ella que guiaban hacia la calle principal. Al haber sido lavadas por la lluvia, él no habría podido notarlas si no hubiera prestado atención, pero estaba seguro.


Alice, con sus pies rugiendo por la urgencia, corrió, y siguió el rastro de sangre.


Una premonición desagradable. Era una premonición extremadamente desagradable. Sudor frío estaba bajando por su espalda. El hecho de que había sangre significaba que alguien se había lastimado.


¿Acaso era sangre de sus amigos?

『¡Eso… no puede ser…!』

No tenía sustento, pero murmuró eso como tratando de persuadirse a sí mismo. Sin embargo, la verdad fue despiadada.

La sangre que Alice estaba siguiendo desde la iglesia hacia la carretera en frente—iba en la dirección opuesta de aquella por la que Alice había regresado de trabajar. Y entonces vio—


—Ah.


Una chica de cabello rojo con el torso manchado de sangre fresca, apoyándose casi sin vida contra la pared de ladrillos junto a la carretera.

『¡Y-Yuuriiiii!』

Gritando su nombre, Alice corrió hacia ella de inmediato.


Yuuri, quien estaba sentada en la vereda, respondió a su llamado.

『…Ah…』

Abrió lentamente sus ojos, y miró a Alice quien se acercó corriendo.

『…Ah… gracias a dios… Alice. Estás… bien…』

『¡¿Te encuentras bien?! ¡¿Qué pasó aquí?!』

 


Ante la pregunta, el rostro de Yuuri se retorció de dolor y frustración.

『…No lo… sé. La gente de Sergei… nos atacó de repente… dijeron que

estaban deshaciéndose de la basura… Maldición, se llevaron a todos… Qué inútil, ¿huh…?』

『¡¿La banda lo hizo? ¡¿Por qué…?! ¡Si les pagamos el tributo…!』

『Ni idea… ¡*Tos* *tos*…!』

Tosiendo violentamente, Yuuri escupió sangre sobre el suelo frío.

『¡Yuuri! ¡No hables ahora!』

Sería malo para ella que siga hablando. Si no la llevaba con un doctor de inmediato…


Afortunadamente, había transeúntes en la calle, y todos ellos notaron la situación.

『¡Disculpen! ¡¿Podría alguien llamar a un doctor, por favor?!』Alice pidió suplicando en voz alta. Sin embargo—

En ese instante, todos los que estaban viendo la situación alrededor de ellos apartaron la vista de Alice y Yuuri de prisa. Y todos ellos se retiraron a paso ligero. Como si nadie hubiera escuchado la voz de Alice.


¿Eh… qu-qué es esto…?

『¡P-Por favor! ¡¿Podrían prestarme un teléfono?! ¡Si quieren dinero, les pagaré!

A pesar de los repetidos pedidos de Alice, nadie le prestó atención.


Todas las personas que habían estado mirando a la chica ensangrentada con interés a la distancia se apresuraron para irse cuando Alice los llamaba. Cada uno de ellos, como escapando de un tema problemático. Ante esa deprimente respuesta, Alice dudó de sus propios ojos.


¿Por qué…? Está sangrando de esta manera… se supone que nadie…

『¡Oigan! ¡¿Pueden escucharme?! ¡Mi amiga está muriendo!』

『Olvídalo…』

 


A Alice quien estaba gritando con una voz descorazonada, Yuuri le habló con esfuerzo.


『Nadie… nos ayudará. No hay nadie aquí que salvará a gente como nosotros… Lo sabes, ¿cierto?』

Las palabras de Yuuri. Alice las comprendía bien. Porque Alice y los demás eran personas abandonadas sin familiares ni dinero. No había un solo beneficio en ayudarlos. Eso era algo que los adultos entendían perfectamente.

『Pero nosotros somos… diferentes, ¿no?』

『¿Eh…?』

『No somos… como ellos…. ¡Somos adultos geniales…! ¡¿C-Cierto?!』Esas palabras tomaron por sorpresa a Alice, cuyos ojos se abrieron grandes.

Adultos geniales—esas palabras eran la promesa entre ambos, y se reprochó a sí mismo.


Ese día, Alice y Yuuri se tomaron de las manos por primera vez, y juraron bebiendo aquel alcohol. No iban a pensar sólo en ellos mismos, y ya no serían personas desagradables. Se habían vuelto adultos geniales que ayudaban a los demás, que amaban a los demás.


Pero—

『…Tienes razón. ¡Tienes toda la razón! ¿Pero por qué lo dices ahora?』Pero a su pregunta, Yuuri no respondió. Sólo miró a Alice pacíficamente, y,

『En ese caso, ve y… ayúdalos…』

¿Cómo podía… decir esas palabras como si estuviera confiándole todo a él?


Ante sus palabras, Alice sintió una ansiedad que no podía expresar, y tomó a Yuuri del hombro.

『¡¿Qué estupideces estás diciendo?! ¡Reacciona! ¡No puedo hacer algo así solo,

¿sabes?! ¡Yo fui el que perdió contra ti!』

『…Ja ja, *tos*… para nada. Hemos estado juntos por mucho tiempo… así que sé… que siempre… te has contenido… para no matarme… Con tu poder… puedes protegerlos… así que…』

『¡Espera! ¡No quiero escucharte inventando excusas como esa!』

 


Le gritó con lágrimas cayendo por su rostro.


Pero los ojos con que Yuuri lo miraba ya estaban vacíos, y dijo…

『…Depende de ti… Alice…』

Y al final, Yuuri cerró sus ojos, como durmiendo. En ese momento, toda la fuerza se desvaneció de su cuerpo.

『¿…Yuuri?』

Levantando la voz, Alice le sacudió el hombro.

『Oye, respóndeme…』

Pero no se movió. No despertó.


『…Yuuri, no puedes. No puedes quedarte sentada aquí. Dijimos que iríamos al sur. Lo prometimos… acaso no lo prometimos…』

Goteo, goteo. Siguió hablando conforme caían las lágrimas. Pero Yuuri no respondió.


¿Cómo pudo? Alice comprendió, después de todo.

…Que Yuuri no volvería a despertar.

No era como si fuera la primera vez, ni siquiera una ocurrencia extraña. Sucedía todo el tiempo en esta ciudad.


Pero no quería reconocerlo. El lugar que quería proteger, fue destruido tan fácilmente, tan abruptamente.


No quería aceptarla. Esta—amarga realidad.


Sin embargo, el tiempo seguía sin parar, y no esperaría a Alice.

『¡Oh, aquí está! ¡Oye, hermano! ¡Ese tipo, Alice, volvió!』

『Genial, atrápalo. Pero no le arruines la cara. Él solo vale el precio de veinte de esos niños.』

Podía escuchar voces rudas y muchos pasos detrás de él. Girando la vista, vio a los miembros de la banda local a los que Yuuri y él se habían asociado, todos con armas y Dispositivos. Y rodearon a Alice en un parpadeo, cada uno apuntándole con un arma.

 


Alice miró a todos los adultos a su alrededor con ojos demacrados, impasibles… y preguntó—

『¿…Por qué hicieron esto? Siempre les hemos dado el dinero que querían.』

『Jej jej. Bueno, es por los funcionarios públicos. Los peces gordos quieren que la ciudad luzca bien, ¿sabes? Y el dinero que nos traen ustedes resulta ser

demasiado pequeño. Si podemos conseguir una gran bonificación, no podemos rehusarnos a traicionarlos, ¿entiendes?』

『 Bueno, el fuerte devora al débil. Así es como funciona el mundo de los adultos. Ríndete y no te resistas, ¿de acuerdo? No queremos aplastarte como la basura y que termines como esa idiota de allí.』

Diciendo eso, uno de los miembros de la banda extendió una mano. Sujetó el cabello de Alice, y trató de levantar a Alice.


Mirando el brazo que lo tiraba, Alice pensó,


El fuerte devora al débil—sí, eso es verdad.


Después de todo, estas eran personas que había vivido más tiempo que él y los demás niños. Lo que dijo el hombre era correcto. Porque si no, esta tragedia no habría ocurrido.


El mundo no había cometido un error. Todo esto… no era irrazonable ni irracional. Adulto genial—bailando al son de un ideal fantástico, era él quien se había equivocado.


Lo entendía muy bien ahora. Ciertamente. Comprendió esto, a regañadientes. Entonces—

—les quitaré todo.

Y en el momento que la mano extendida jaló del cabello de Alice,

『Ah—』

La visión de Alice explotó con un color rojo furioso.

『¡Aaaaaaaaaaaaaaahhh!』

Y—todo terminó en un destello.


Cuando su visión recuperó el color… Alice estaba en la guarida de la banda. Era un salón que aparentemente tenía una capa de pintura roja salpicada en sus paredes. Él se encontraba sobre los restos de aquellos que ya no tenían forma de humanos, sólo carne. En medio del vapor que se elevaba de las vísceras desparramadas, todo el cuerpo de Alice estaba pintado con sangre.

 


Y conforme el color regresaba, vio frente a él… en un rincón del salón, a sus hermanos y hermanas menores, con sus dientes repiqueteando ruidosamente.

『H-Hiiii…』

『P-Por favor no… nos mates…』

『Ahh—aaaaahhh…』

Sus ojos reflejaban a Alice claramente. Ojos turbios con terror y desesperanza revolviéndose dentro de ellos. No había un ápice del respeto que siempre le tuvieron hacia él. No había rastro de sus sonrisas reconfortantes.


Viendo las expresiones de sus hermanas menores, Alice quedó convencido. De que los había protegido.


Y—al mismo tiempo, los había perdido.

  ※  ※ ※

Cuando Alice volvió en sí, estaba caminando por la ciudad solo bajo la lluvia sin paraguas.


No se estaba dirigiendo a ninguna dirección en particular. Sólo estaba deambulando como un fantasma sin propósito. La lluvia congelada lo había empapado totalmente de pies a cabeza, pero no le importaba. Estuvo empapado en sangre antes de esto, ¿así que cuál era la diferencia?


Los transeúntes que a veces pasaban a su lado, una vez que posaban sus ojos sobre el cuerpo cubierto de sangre de Alice, instantáneamente apartaban sus miradas y se apresuraban. Ya sea que fuera un huérfano manchado de sangre, o que estuviera a punto de morir, no tenían relación con su vida.


Ya no podía recordar su resentimiento. Ni la frustración, ni la tristeza, ni nada. Todos sus sentimientos brotaron junto con sus exhaustas lágrimas.


Pero… Alice pensó que eso era bueno.


—Recordó. Los últimos momentos de su cercana amiga, la calidez abandonando su cuerpo mientras él la sostenía. Las expresiones aterradas de sus hermanos menores al ver su rostro. El dolor de perder a las dulces personas que amaba.

Si tuviera que recordar tal sufrimiento, mejor era no sentir nada en absoluto. En ese momento.

『No lo creo, soy el primero en descubrir un niño así.』

 


De repente, detrás de Alice quien estaba deambulando como un fantasma, una voz resonó.


Alice giró la cabeza lentamente, y miró detrás de sí con ojos demacrados. Allí, un joven caballero vistiendo una sotana negra de sacerdote estaba viendo en su dirección.


Esa expresión, tenía cierta atmósfera. Alice quien había vivido una larga y dura vida lo comprendió—este hombre no era una persona decente. Era aún peor que los miembros de la banda que Alice acababa de matar, pero Alice no temió.

Porque esa emoción también se había ido con sus lágrimas. Así que Alice preguntó sin vacilar.

『¿…Quién eres?』

『Sólo un sicario idiota al que le robaste su presa.』

El joven respondió que estaba limpiando la basura que la basura que era la banda local a pedido del alcalde.


Era ciertamente irónico. Considerando a Alice y los demás como basura, estaba planeado que los que vinieron a limpiarlos a ellos también iban a ser limpiados.


En serio, qué estúpido.


Frunciendo los labios con desprecio, Alice preguntó otra vez. Este sicario, ¿por qué estaba aquí para empezar?

『¿…Y? ¿Qué quejas tienes contra mí?』El joven le respondió.

『Ninguna. Ya que te encargaste del trabajo por mí, vine aquí para traerte tu pago. Toma.』

De adentro de la sotana, el joven sacó algo redondo y lo hizo rodar hacia los pies de Alice.


Rodando, rodando.


Lo que cayó allí era… la cabeza de un viejo. La cabeza del alcalde de la ciudad. En otras palabras, la cabeza del hombre que había ordenado que arrasaran con Alice y sus amigos.


Mirando esa cabeza sin asombro,

 


『…Es un regalo muy considerado, ¿no?』

Alice piso esa cabeza y la aplastó bajo su pie sin titubear. Y,

『Jejeje… ajajaja…』

Una risa exagerad emergió de su interior.


—En serio, qué mundo.


La banda mató a Yuuri, se suponía que el alcalde iba a matar a la banda que mató a Yuuri, y el sicario fue asesinado por el sicario que él mismo envió.


Alice estaba convencido. El infierno se suponía que era un lugar donde uno va cuando muere, pero qué ridículo. Si el lugar en el que se encontraba ahora no era el infierno, ¿entonces cuál era?


En este mundo, proteger a alguien… amar a alguien…—qué absurdo.


En serio, ¿cuán cómicos somos?


De repente, el joven le habló a Alice quien se estaba riendo con una voz seca.


『 La conclusión a la que acabas de llegar es correcta. Amor, dinero, ética, moral—este mundo está lleno de ficciones. Varios engaños, excusas, mentiras,

oscurecen las verdades del mundo. Los destacados siguen a sus propios egos. Es la única providencia de este mundo. Y al darte cuenta de esto, has llegado a calificar para unirte a nosotros que pensamos igual. Nosotros, traemos la verdad a este mundo repleto de engaños, somos Rebelión. Tu habilidad para matar es

algo que nos sería útil. Ven conmigo, chico.』

Era una invitación de un bajo mundo aún más oscuro que este lugar. En respuesta, Alice preguntó—

『¿Y si digo que no?』

『Ya lo he dicho. El fuerte toma todo. Esa es la verdad del mundo. Si no aceptas, te tomaré por la fuerza.』

Sed de sangre surgió del cuerpo del joven.


Pero Alice se paró frente a él como si sólo fuera una brisa. Alice ya no podía ser amenazado con violencia. El hombre podía tomar las cosas con violencia, pero Alice ya no tenía nada que perder. Sin embargo—

『Ja ja ja, ya veo. Es bueno que sea fácil de entender, ¿huh…?』

 


Precisamente como no tenía nada que perder, Alice estaba interesado en esta discusión.


『No me importa. De todas formas, no tengo a donde volver, nadie a quien proteger, no tengo nada… Pero si aceptas una condición, te seguiré.』

『¿Cuál es?』

『Cien millones—dame esa cantidad. Si lo haces, trabajé para ti.』

Lo que Alice demandó fue dinero. Y no sólo un monto trivial, sino uno colosal.


『¿Cien millones para un mocoso sin historial como tú? Ese es un número bastante exagerado.』

Por supuesto, el joven mostró un rostro de desagrado. Y devolvió la pregunta.

『¿Y si me niego?』

En respuesta, Alice rió desdeñosamente.

『¿Necesitas que lo diga?』

Estaba diciendo que si se negaba, lo tomaría de todas formas—ante su total arrogancia, ante su desesperada actitud,


『…Jajaja, qué mocoso interesante. Muy bien. Cien millones, lo arreglaré para ti.』

El joven lucía excesivamente amistoso. Aceptó rápidamente la ridícula demanda de Alice, y preguntó otra vez.

『Bueno entonces, chico. ¿Cómo te llamas?』

『Alice. Así me llaman todos.』

『Yo soy miembro de los Doce Apóstoles, El Maestro de la Espada de Un Brazo, Wallenstein. Bienvenido, Alice.』

Wallenstein extendió un brazo desde su sotana, y buscó un apretón de manos con Alice. Alice también respondió—y forjó un acuerdo en ese lugar.


Inmediatamente después, le confió los cien millones que recibió a la Hermana por las expensas y cuidar de sus hermanos y hermanas, cortó todas sus relaciones con esa ciudad, y se fue.

 


Y como Wallenstein deseaba, eliminó todas las falsedades de la ética y la moral, concentró su ingenio en asesinar, y exhibió total lealtad a Rebelión. Como el Assassin Negro—


Esa era la vida pasada del chico que se llamaba a sí mismo Nagi Arisuin.


♦♦♦♦♦


¿Es gracioso, no?


Reflexionando sobre su vida pasada, Arisuin rió amargamente. Como parte de su tarea de infiltración, ser una hermana mayor como ahora sólo era una farsa.


Pero esa farsa terminaría hoy. En breve, esta relación ficticia llegaría a su fin.


En ese momento, ¿con qué clase de ojos lo miraría Shizuku? Arisuin recordó las expresiones aterradas de sus hermanas menores en aquel entonces, con los ojos llenos de rechazo y desagrado contra un homicida.


Probablemente no lo perdonaría. Pero no estaba triste por eso. Como mucho, fue una relación para facilitar sus deberes.


La jugadora clave de Hagun, la caballero rango B llamada Lorelei. Acercarse a ella, convirtiéndose en una hermana mayor fue el método más eficiente.


No fue nada más que eso.






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